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T r i b u n a c h i l e n a

La hora de los pueblos está sonando

Los vientos de cambio no se detienen, aunque a veces los poderosos imponen su fuerza y logran provisoriamente torcer la voluntad popular.

El pasado domingo, Rafael Correa obtuvo la presidencia de Ecuador con un discurso populista. Este domingo, según la sensación en la calle y todos los sondeos de opinión, Hugo Chávez será reelecto como presidente de Venezuela para el período 2007-13 con una mayoría aplastante. Anteriormente, Daniel Ortega ganó la presidencia de Nicaragua, y Lula da Silva logró la reelección en Brasil.

En contraposición, este viernes asumió la presidencia de México, rodeado por las fuerzas de seguridad, Felipe Calderón, después que el Tribunal Electoral deshechara las denuncias de fraude. Este aparente revés se está convirtiendo en una reactivación de los movimientos sociales y en la unidad de las organizaciones de izquierda que siguen considerando que el ganador de las elecciones del mes de julio, fue Manuel López Obrador.

Más allá de las tibias políticas de algunos dirigentes de izquierda cuando llegan al gobierno, o la debilidad para concretar los cambios estructurales, el hecho de sus victorias representa un cambio en el dominio que mantenían los políticos tradicionales aliados al imperialismo, y más que nada, reflejan la voluntad política de los votantes, de la mayoría del pueblo, de comenzar a transitar por caminos de cambios.

En muchos países latinoamericanos, la voluntad de cambio se manifiesta a través de los movimientos sociales que en conjunción con partidos políticos, logran ganar elecciones. Sin embargo, el sustento de estos gobiernos, está más en los movimientos sociales que en los partidos, muchos de los cuales han perdido credibilidad entre la gente.

Algunos candidatos llegan a la presidencia sostenidos por estos movimientos, como son los casos de Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, y hasta el propio Evo Morales en Bolivia, y otros basados en amplias alianzas de partidos y movimientos. Chávez y Morales debieron construir partidos políticos, y Chávez está ahora en un proceso de unificar a todas las fuerzas que lo apoyan en un partido único de la revolución.

Hasta en países donde los movimientos sociales tienen limitada su capacidad de movilización -como Colombia- las organizaciones sociales se constituyen muchas veces en el interlocutor válido para el gobierno, por ejemplo, en la discusión de proyectos de ley. La ley de aborto fue discutida en primera instancia con organizaciones sociales antes que con los partidos.

En estos mismos países, la lucha de los movimientos sociales provocaron la destitución de presidente ineptos o corruptos. Por lo menos siete presidentes sudamericanos abandonaron anticipadamente sus cargos en los últimos 10 años ante la protesta popular. Esta capacidad de movilización, y de ejercicio de una democracia directa desacostumbrada, comienza a poner límites positivos al margen de maniobra de los presidente electos, aunque todavía se insista en que se debe “respetar la legalidad” y cumplir los plazos constitucionales de los mandatos. La movilización popular ejerce una presión mayor, y por supuesto mejor, que las leyes escritas que los gobernantes aprenden a eludir o ignorar.

América Latina parece estar buscando un nuevo modelo de democracia, de alguna manera más directa y donde la representatividad pueda ser cuestionada a cada momento y sustituida. No se trata de las asambleas en una plaza de ciudadanos griegos de la antigüedad, sino de pueblo movilizado en las calles reclamando sus derechos.

Junto con ello se fortalecen viejas formas organizativas o aparecen nuevas, donde el pueblo directamente comienza a ejercer control y algo de poder. En distintos países se ensayan estructuras de participación ciudadana, consejos vecinales, juntas locales, etc, que otorguen institucionalidad al ejercicio de la democracia directa. En este camino de fortalecimiento de la democracia directa, o mejor dicho de ejercicio de una verdadera democracia, conviene observar y aprender de la experiencia venezolana.

En los últimos meses, Venezuela ha iniciado la construcción de un poder popular basado en los consejos comunales y las diferentes misiones. No se trata sólo de estructuras consultivas, sino que incluidas en la estructura del Estado, tienen funciones ejecutivas, administran dineros públicos y resuelven sobre su uso. Todavía está en discusión como se integran con el parlamento, y/o si en el futuro, lo sustituirán.

Para fin de este año, se estima que ya estarán funcionando unos 40 mil consejos comunales que, según su ubicación, se integran de entre 20 y 200 núcleos familiares.

Con la reelección de Chávez el próximo 3 de diciembre, todo este proceso de transferir poder al pueblo, de profundizar la revolución tomará impulso. Junto al viejo Estado, y entrelazado con él, comienza a surgir una estructura de poder popular que de a poco sustituye a las instituciones gubernamentales ya conocidas.

Así, junto a los cambios políticos que conllevan un rechazo a las políticas neoliberales aplicadas en las últimas dos décadas, aparecen formas organizativas populares que reclaman una nueva institucionalidad. La hora de los pueblos está sonando.

Para entender el caso chileno.Estructura del Estado y prácticas corruptas

escribe Jorge Gómez Arismendi

Actualmente el sistema estatal -en la mayoría de los países, también en Chile- gira en torno a nuevas formas de relación a nivel de las elites, entendidas éstas, como aquellos grupos al mando de las jerarquías y organizaciones más importantes de la sociedad moderna, las grandes empresas, controlan el Estado y ocupan los puestos de mando de la estructura social.

Estas nuevas formas de relación -generadas entre agentes de orden corporativo, altos directivos de empresas, y el buró estatal, mediante el constante flujo de individuos desde un campo al otro- ha ido creando un sistema de trueque de funcionarios públicos y privados, que va generando crecientes relaciones clientelares, que derivan en diversas irregularidades, tendencias de orden oligarca y de corrupción cada vez más frecuentes en el aparato estatal.

Lo anterior, no sólo cambia las formas de distribución del poder, sino que amenaza con ir disminuyendo la eficacia del Estado -con respecto a lo que debe realmente resolver- y debilitando las bases estructurales y de legitimidad primaria de éste y de la democracia misma.

Porqué ¿Si nuestros políticos no respetan el Estado de Derecho, por qué tendrían que hacerlo los ciudadanos comunes, sumidos en la pobreza y el desempleo?

Para entender porqué se está haciendo cada vez más frecuente el “destape” de casos de corrupción, debemos tener claro que a medida que una elite determinada -sea del sector que sea- comienza a consolidar su presencia en el aparato burocrático del Estado, controlando los puestos más influyentes y estableciendo redes de relación más estrechas con otros actores del poder -ya sean empresarios, religiosos o militares- también comienzan a surgir atisbos de la propensión oligárquica a la que deriva cualquier organización que carece de una estructura democrática sólida, que se ve marcada posteriormente por la corrupción y el abuso de poder.

Esto, porque la elite dirigente que controla el Estado, paulatinamente y a medida que pasan los años, tiende a sentirse desligada del resto de la sociedad y de los compromisos adquiridos con ésta, pues considera que ya no debe responder al soberano, es decir al pueblo que la eligió, ya que estima que su posición es legítima y absolutamente merecida en cuanto dominio del resto, debido a sus propias competencias y logros. Así surgen actitudes de orden aristocrático, oligárquico, y muchas veces de falta de probidad y corrupción en el Estado y en sus organismos.

Los puestos públicos, los bienes y beneficios que estos conllevan, parecen volverse consuetudinarios entre los miembros de las clases dirigentes a medida que un sector, grupo, coalición o partido se sedimenta en el poder, afectando profundamente la distribución y probidad del poder dentro del aparato estatal y también la imagen que los ciudadanos tienen con respecto a la “democracia”.

Según el informe del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), sólo un 3 % de los miembros de la elite chilena proviene de clases populares y un 65% siempre han pertenecido a ella. Por lo tanto, la corrupción no sería generada por miembros de clases populares que acceden a puestos en la elite, como generalmente se alude, sino que es desarrollada y practicada por gente que literalmente nunca le ha faltado nada.

Vemos que la ambición genera más ambición.

Es por esto, que esta asimetría en el ejercicio y acceso al poder, puede rápidamente convertirse en caldo de cultivo para la corrupción, entendida como la desviación en cuanto al cumplimiento formal de los deberes de un rol público, a causa de la existencia de intereses privados -personales, familiares, de facciones partidarias o corporativas- de carácter económico o relativos al mejoramiento de status social.

Lo esencial para evitar que la corrupción se naturalice, es generar una mayor transparencia no sólo en el uso de los recursos, sino también en la forma en que se accede a los puestos del Estado. La mejor forma, es ampliar la democracia, abrir los espacios a otros ciudadanos, y evitar el anquilosamiento de las elites.

Jorge Gómez Arismendi. Periodista

La otra corrupción: la privatización de los políticos

escrito por Rafael Luis Gumucio Rivas   
martes, 28 de noviembre de 2006
Como en Chile hace tiempo que no se habla castellano, sino la jeringonza al estilo de la pequeña Kristel, a esta relación éticamente discutible entre los negocios y la política se le aplica el apelativo de “lobby”, que traducido literalmente del inglés significa una pieza donde se traspasan todo tipo de influencias. Nuestra Patria, si bien no ha producido ningún genio, ni filósofo, ni científico famoso, es generosa en el difícil y cuestionable arte del “lobby”.

Oscar Guillermo Garretón, con la agilidad de un atleta de alto rendimiento, pasa fácilmente de la gerencia de los Teléfonos a la del azúcar; Enrique Correa usa su genial destreza para lograr rebajar el royalty de las empresas privadas del cobre; Eugenio Tironi siempre tiene la última teoría para explicar la marginación de los ex Mapu del gobierno; José Antonio, vaticanista connotado, va, seguramente, a demostrar su habilidad para convencer a los nuevos cardenales de Michelle Bachelet de las bondades de la AFP Provida.
 
El ideal del neoliberalismo, su utopía concreta, sería que todos los políticos se convirtieran en empresarios y transmitieran por el mundo las maravillas del mercado y las perfidias del Estado. Por lo demás, da la impresión de que, en gran parte, ya lo han logrado en este agradable y millonario país: si en cada partido político, en sus órganos directivos, se elige a un buen accionista, es seguro que estos conglomerados marcharán a la perfección; algo similar a lo que está pasando con los equipos de fútbol, devenidos en sociedades anónimas. Tatán Piñera fue un precursor de esta nueva tendencia política: compró la mayoría de las acciones de Colo Colo creyendo que este plantel podría triunfar; lamentablemente se equivocó, y en la misma RN le está ganando el accionista de la Católica, el Opus Dei Carlos Larraín. En la Democracia Cristiana, sus empresarios políticos prefieren la renta fija, es decir, los bonos de Codelco, que Villarzú distribuye sin arrugarse; serían prestamistas, al estilo El mercader de Venecia. Los PPD más temerosos y precavidos, prefieren las consultorías: Fernando Flores posee una Fundación, cuyo eje central es la ontología para provocar buenas relaciones entre empresarios y empleados.
 
Este dominio de la economía sobre la política, que antes era un matrimonio a escondidas, sin libreta, hoy es más franco y los tortolitos se muestran a la luz del día, pretextando que no hay nada de ilegal en esta relación de amor, pero pienso que hay muy poco de ética y de estética y aleja a los ciudadanos de una actividad tan noble como el gobierno de la polis.
 
Rafael  Luis Gumucio Rivas

La temible historia de “Pete el Negro”, empleado del alcalde Labbe en Providencia

por Jorge Escalante (La Nación - Chile))   
lunes 27 de noviembre de 2006
El ex agente de la DINA y la CNI, en 1973 mató por la espalda al niño Carlos Fariña y quemó el cadáver de la víctima más joven de la dictadura. En 1979 comandó la “limpieza” de los cuerpos enterrados en cuesta Barriga para arrojarlos al mar. En 1981 mató al mirista Lisandro Sandoval. Hoy trabaja junto al coronel (R) Cristián Labbé, actual alcalde de Providencia, comuna segura.

En medio de la noche de octubre de 1973, iluminada sólo por los focos del camión, el niño miró al oficial y gritó que no quería morir. Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, “Pete el Negro”, ordenó a dos soldados que lo pusieran de espalda, porque no lo quería mirar. El niño siguió pidiendo clemencia. El oficial levantó su pistola Steier y le dio cuatro tiros en la cabeza. Luego, un conscripto roció el cuerpo con combustible y el oficial del Regimiento Yungay encendió un fósforo y lo tiró encima. La llamarada alumbró los rostros de espanto de los dos soldados, que se taparon la cara para que el hedor de la carne abrasada no se les metiera como recuerdo imborrable en el alma. Pete permaneció imperturbable. Nadie dijo más. Cavaron rápido la sepultura clandestina en el sitio despoblado.

Con 14 años, Carlos Fariña Oyarce se convirtió en la víctima más joven de la dictadura de Pinochet. Consumida la gasolina y con la escena envuelta en la penumbra infernal de los faroles del vehículo, empujaron los restos humeantes a la improvisada tumba. La tierra que comenzó a tapar al niño no alcanzó a liberar a los soldados del espanto. Pete no se conmovió y permaneció duro en el mando. Limpiaron todo rastro y regresaron en silencio al Internado Barros Arana en Quinta Normal. Ese fue el lugar elegido donde se instalaron los efectivos de un destacamento del Yungay que provenía de la ciudad de San Felipe, en la V Región, al mando de su comandante, Donato López Almarza.

Convirtiendo las salas de clases en celdas de prisión y tortura para quienes iban cayendo en razzias callejeras y detenciones selectivas, allí instalaron su cuartel general horas después del golpe militar de 1973. Su misión en Santiago: reforzar el terror.

Con 24 años y el grado de teniente “Pete el Negro” –como le decían en el Ejército por su feo aspecto– estaba por esos días al mando de la Segunda Sección de la Primera Compañía del destacamento del Yungay. Pocos meses antes del golpe de Estado viajó a la Escuela de las Américas en Panamá para aprender a reprimir con eficacia.

Su fiereza lo hizo escalar posiciones para trabajar en Villa Grimaldi comandando la Agrupación Cóndor de la Brigada Caupolicán, allanando y deteniendo gente al lado del grupo selecto de Miguel Krassnoff y el “Ronco” Marcelo Moren Brito.

Hoy, Sandoval Arancibia –procesado por el juez Jorge Zepeda con la acusación de matar y quemar al niño Fariña– es, paradojalmente, el supervisor de la seguridad de la comuna de Providencia, bajo el mando del también ex agente de la DINA coronel (R) y alcalde Cristián Labbé. La función de “Pete” es “la Inspección Técnica de los contratos externos de la Dirección de la Seguridad Vecinal”.

Confesión intencionada
Los restos del niño Fariña se hallaron casualmente el 30 de junio de 2000, tras una excavación en el sector de la avenida Américo Vespucio con San Pablo, al oeste de Santiago.

Hace una semana, Sandoval confesó finalmente el crimen del menor ante el ministro Zepeda. Aunque intentó encubrir el asesinato como un “fusilamiento por un pelotón” ante el cual “puse al menor de frente y di la orden de disparar”, gracias a la colaboración de los doce conscriptos que esa noche comandó “Pete”, en la investigación judicial se habria establecido que el crimen ocurrió como está relatado en esta crónica. Así, al menos lo certifica el auto de procesamiento y el documento de formalización de la acusación dictada en contra de Sandoval y López Almarza por el juez.

Pero la prueba más clara de que Fariña no murió como asegura Sandoval, es el protocolo de autopsia practicado a sus restos e incorporado al expediente, que indica que le dispararon por la espalda. En su confesión, “Pete” culpó a quien era su comandante, López Almarza, de ordenarle “eliminar y hacer desaparecer” al niño el mismo día de su detención en La Pincoya el 13 de octubre de 1973, durante un allanamiento masivo en búsqueda de “extremistas”.

 Operación “Cuesta Barriga”
Desaparecida la DINA a fines de 1977, “Pete” pasó a la Central Nacional de Informaciones (CNI), donde se convirtió en uno de los preferidos de Álvaro Corbalán y llegó a comandar la Brigada Azul que persiguió al MIR. Allí operó con la chapa de “Roberto Hernán Fuenzalida Palma”.

Corrían los días de enero de 1979; poco antes –en noviembre de 1978–, los cuerpos de 15 campesinos fueron encontrados en una mina abandona de Lonquén, al sur de Santiago. Jerónimo Pantoja, al mando de la CNI en reemplazo de general Odlanier Mena, que estaba de vacaciones, ordenó a Pete: “¡Vuele la mina de cuesta Barriga. No queremos más problemas!”.

Al cuartel general de la CNI llegó la información, aportada por un cazador de conejos, de la existencia de varios cuerpos humanos tirados en un pique de la mina. Sus perros dieron con los restos por el olfato. Según dichos judiciales de Sandoval, el cazador contó el hallazgo primero en la Vicaría de la Solidaridad y pidió dinero, “pero se demoraron mucho y llegué primero”.

Primero pensaron en volar la mina, pero el explosivo necesario “provocaría un temblor grado tres” que sería registrado por los sismógrafos. Entonces, Pantoja le ordenó quemar los cuerpos con ácido, lo que rechazó por el peligro que implicaba para él y su gente.

“Pete” llamó al general Mena a su casa de veraneo en Mehuín y le dijo que era urgente su retorno a Santiago. A las doce del día siguiente, al aeródromo de Tobalaba arribó el helicóptero de la CNI y Mena ordenó: “¡Saque los cuerpos y limpie la mina!”.

Sandoval alias “Pete” cuenta que eligió diez agentes y partió a la cuesta con “cien sacos paperos” y los implementos necesarios. Trabajaron tres días y tres noches y llenaron “unos 50 a 80 sacos con restos humanos”. Algunos estaban esqueletizados, “pocos todavía tenían tejidos, pero el olor era putrefacto”.

En algunos de los sacos pusieron también restos de ropas. “Había que sacar todo lo que revelara la presencia de restos humanos”, afirmó el agente en el proceso de cuesta Barriga. No pudo precisar la cantidad de cuerpos extraídos, pero sospecha que fueron más de 20, todos desarticulados.

A Malloco y Peldehue
Terminada la tarea improvisaron una gran escoba con ramas de arbustos y barrieron bien para no dejar rastros. Subieron los sacos a un camión y los disimularon con fardos de pasto que llevaron para ello. Encima rociaron avena “para minimizar el olor de la carga, por si nos topábamos con gente”.

Según Sandoval, bajo las órdenes “del general Mena” llevaron los restos a la parcela expropiada al MIR en Malloco, donde pasaron la noche. A la mañana siguiente, muy temprano, partieron al campo de entrenamiento del Ejército en Peldehue, donde subieron los sacos a un helicóptero y los arrojaron al mar atados a rieles.

Para esta fase de la operación, “Pete” recuerda que “tomamos la ruta que lleva al santuario de Sor Teresita de los Andes”.

Finiquitado todo, Sandoval Arancibia regresó a la mina y tiró cinco perros muertos al pique, “para justificar la presencia de huesos ahí, como había dicho el cazador a la Vicaría”.

Dos años después, en agosto de 1981, siendo un capitán de la CNI y en compañía de “Juan Pablo Aguilera Espinoza”, que resultó ser el agente Víctor Manuel Molina Astete, “El Choco”, en la cercanía de la estación de Metro Ecuador, en Santiago, Pete mató a tiros al mirista Lisandro Sandoval Torres. El crimen lo confesó en el juicio, pero fue favorecido con el beneficio de la prescripción del delito.

 Tres muertes y un sentimiento
¿Pero por qué debía morir el niño Fariña? ¿Cuál era el interés del comandante López Almarza para ordenar la muerte de un escolar de 14 años?

La Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones logró descifrar el misterio tras ubicar a los conscriptos que participaron en el allanamiento en La Pincoya, donde Fariña fue detenido, y quienes lo sacaron del Barros Arana comandados por Sandoval Arancibia.

De acuerdo a los antecedentes recabados, Carlos Fariña Oyarce habría muerto a causa de una venganza gatillada por una relación sentimental, y no por motivos políticos. A su muerte se logró vincular otros dos crímenes cometidos por efectivos militares, uno en las mismas horas del asesinato de Fariña, y el otro, días después.

Poco antes del golpe militar, jugando con un arma de fuego, Carlos Fariña hirió casualmente a un niño de seis años. Por ello fue internado en un hogar de menores, del que se fugó y se refugió en casa de su madre, Josefina Oyarce, en La Pincoya.

Estaba en cama con fiebre el día que el contingente del Yungay realizó la operación rastrillo y ordenaron que todos los hombres mayores salieran a una cancha cercana, para luego subirlos a unos buses.

Un oficial entró a la casa de los Fariña y obligó a la madre a entregarle a Carlos, en una acción selectiva. A su vez, “un oficial joven, de bigotes, que llevaba una boina negra y ejercía el mando sobre su grupo”, según se estableció en el proceso, sustrajo de otra calle de la población a Víctor Iván Vidal Tejeda. El menor, de 16 años, tuvo el mismo destino que Fariña, pero su cuerpo fue entregado a la morgue en la madrugada del 14 de octubre de 1973.

Seis días después, en un sector de Américo Vespucio, apareció el cuerpo del artesano Ramón Zúñiga Sánchez, de 31 años, según la autopsia fallecido a raíz de impactos de balas de grueso calibre “efectuados desde larga distancia”.

 La pista clave
¿Qué unió las tres muertes? En declaraciones procesales de Leontina Díaz Huerta, madre del niño herido por Fariña, sostiene que el comandante del Regimiento Yungay, Donato López, entabló con ella una relación sentimental y que después del golpe militar la sacó de La Pincoya, instalándola en otra casa fuera del lugar, visitándola a veces.

El artesano Ramón Zúñiga Sánchez, cuyo cuerpo fue hallado baleado, era el esposo de Leontina y a la vez el padre del niño herido por Fariña. Zúñiga Sánchez tenía a su vez otra relación paralela con una mujer, que resultó ser hermana mayor del adolescente de 16 años Víctor Vidal Tejeda.

De esta manera, la fina investigación policial logró determinar que las muertes de Carlos Fariña, Víctor Vidal y Ramón Zúñiga Sánchez están unidas por un vínculo sentimental.

En su confesión de la semana pasada ante el juez Zepeda, “Pete el Negro” sostiene que la noche que el comandante Donato López le ordenó matar a Fariña, le dijo: “Es un pato malo involucrado en delitos. Un peligro para la población. El otro día le disparó a un niño de seis años. ¡Mátelo y haga desaparecer su cuerpo!”.

Tanto el actual “supervisor” de la seguridad de los vecinos de Providencia como López Almarza están procesados y acusados por el ministro Zepeda como autores del secuestro y homicidio calificado de Carlos Fariña, y arriesgan condena de prisión.

Lo que ahora queda por acreditar judicialmente, habiéndose logrado en forma policial, es el vínculo entre las muertes del niño Fariña y los otros dos pobladores. LND
La Nación, Domingo 26 de Noviembre de 2006

1973 / 1990:Revista a las revistas chilenas del exilio

El exilio y la tristeza van siempre de la mano, dice Julio Cortázar, quien agrega que a sus componentes de violencia y compulsión, a su carácter de signo distintivo del genocidio cultural practicado por las dictaduras latinoamericanas en los años 70 y 80, debía responderse transformando el disvalor del exilio en valor de combate.  Llama -en un artículo publicado en 1980 en la revista chilena del exilio Araucaria- a convertir la negatividad del destierro en una nueva toma de la realidad, invirtiendo el programa del adversario y enfrentándolo de un modo que éste no es capaz de imaginar.  En los años de la dictadura de Pinochet sus partidarios intentaron desacreditar el carácter brutal del destierro y decían que éste era una beca. Cortázar revierte la connotación peyorativa de estos dichos y agrega que hay que aprovecharlo a fondo en términos de lucha y de indagación, devolviendo así el golpe que se nos ha inflingido.

El mensaje de Cortázar estaba dirigido a los intelectuales, específicamente a los escritores; pero es evidente que era válido para el conjunto del exilio latinoamericano, compuesto en los años 70 y 80 por una abigarrada masa humana que recorría de modo transversal todas las clases sociales, las profesiones y oficios, las edades, los sexos y las ideologías políticas. La presencia de un número relevante de revistas publicadas por los chilenos en el destierro pareciera ser una muestra elocuente de que nuestro exilio fue sensible al deber de respuesta, de resolución para enfrentar la adversidad con la creatividad, el análisis, el estudio, el debate, abriendo y enriqueciendo el horizonte mental, neutralizando así la autocompasión y la nostalgia. 

Muchas fueron las revistas que se publicaron en el exilio: las hubo en todos aquellos lugares del mundo hasta donde llegaron desterrados chilenos, pero no hay un registro completo de éstas. No hay colecciones de ellas salvo de las más importantes.

Los contenidos dominantes, sobre todo al principio de los 70, fue de orden político: denuncia y testimonios de las víctimas de la dictadura. En cuanto a las revistas oficiales de los partidos políticos abundaron y se destacaron por su continuidad y difusión, a pesar de la precariedad de medios. El Boletín del Exterior -conocido como Boletín Rojo entre la militancia comunista- de formato pequeño e impreso a mimeógrafo, se realizaba inicialmente en Moscú y lo reproducían en otras capitales para facilitar su difusión en los países occidentales.  No tenía periodicidad regular, pero apareció sin interrupción durante quince años, lo que la convierte en la revista del exilio chileno de más larga vida.  Aunque por su carácter institucional su dirección correspondía a una labor colectiva, su principal gestor fue Orlando Millas.  Su interés documental es indudable, no obstante no hay en la Biblioteca Nacional un solo ejemplar, hecho que demuestra desinterés de sus editores por su propia historia.

Menor difusión y vida menos prolongada tuvieron otras revistas oficiales de otros partidos políticos en el exilio. Varias surgieron al alero del Partido Socialista: Pensamiento Socialista (Análisis. Estudio. Teoría), dirigida por Oscar Waiss en la República Federal Alemana; Socialismo Chileno, publicada en Bruselas,y dirigida por Adonis Sepúlveda junto  a Clodomiro Almeyda y Jorge Arrate;  Cuadernos de Orientación Socialista, que aparecía en Berlín Oriental en la década del 80. Todas estas revistas tienen una fuerte connotación militante, lo que es coherente con sus propósitos explícitos. En una línea similar se publicó Izquierda Cristiana, que dirigía Luis Maira en México, en los años 80.  El mismo carácter tiene el Boletín Informativo Exterior, que publicaba el Mapu Obrero y Campesino. en la segunda mitad de los años 70. También se publicó, en México, Convergencia, que promovía la renovación socialista y que, en Chile, una vez retornados, sus responsables prosiguieron con algunos números.

Existieron otras revistas que, con un claro objetivo de política partidaria, se diferenciaron puesto que privilegiaron la información, el análisis y el debate, abriendo sus páginas a colaboradores de diferentes ideologías. Una de ellas fue Plural, que apareció en Rotterdam en 1983, integrada por Jorge Arrate, Jorge Tapia, Roberto Celedón, entre otros. En ella hubo un evidente cambio de óptica, marcado por el transcurso del tiempo ya que se creó diez años después del. golpe de Estado, donde se dio espacio para el debate cultural. Su mayor calidad técnica se explica porque el Instituto para el Nuevo Chile, que la patrocinaba, gozaba de un sólido apoyo internacional. Además de Plural, este organismo publicaba trimestralmente un Boletín Internacional informativo, y organizaba la Escuela Internacional de Verano, que dio origen a la publicación de los Cuadernos del ESIN, una veintena de valiosas monografías sobre muy diversos temas políticos y culturales. Este instituto fue la incubadora del proceso de la llamada renovación socialista. Similar a Plural, aunque con un carácter más periodístico, fue Chile-América, que se publicó durante diez años en Roma. La dirigió un Comité Editor integrado por Bernardo Leighton, Julio Silva Solar, Esteban Tomic, José Antonio Viera-Callo y el periodista Fernando Murillo. El primer número apareció en septiembre de 1974 y el último (88-89), en octubre de 1983.

Su continuidad, la apertura y pluralidad de sus análisis políticos, la viveza del debate, la variedad de información y la calidad de sus secciones periodísticas, la convirtieron en un signo de referencia  importante los exiliados en la treintena de países donde pudo circular.

Predominantemente políticas fueron también las que aparecieron en América Latina.  El boletín Chile Informativo -que publicaba en La Habana en la década del 70 el Comité Chileno de Solidaridad con la Resistencia Antifascista, se difundía más allá de las fronteras cubanas porque se reproducía en México.  En este país la emigración chilena gozó de apoyo franco del gobierno mexicano, que patroció y financió la Casa de Chile, importante organismo aglutinador de la labor de nuestros exiliados. Editaba un boletín quincenal, Noticias de Chile, que apareció hasta mediados de 1990 (el número 236 corresponde al mes de abril de ese año). Más interesante es el Informativo de Casa de Chile, que contó con la colaboración de escritores y dirigentes políticos chilenos radicados en México.  Son notables, por ejemplo, los aportes del dibujante Palomo.  Paralelamente a este informatívo se editaron una serie de Cuadernos monográficos sobre temas políticos y culturales y también algunos libros.

Es extensa la nómina de revistas -en su mayoría simples boletines de corta vida- que se publicaron en los más diversos países: Selso, en Luxemburgo; UP informa, en Dinamarca; Pacaypaya, en Inglaterra; Chile Democrático, en Italia; Hombre y Cultura, Unidad, Compañero, en diversas ciudades del Canadá; Retorno, en Costa Rica.

Un caso de notable supervivencia y significación fue el del Boletín del Comité Exterior de la Central única de Trabajadores, que apareció en 1978, con el apoyo de la Confederación General del Trabajo de Francia, en Saint-Denis, suburbio del norte de París.  Se publicaron 20 números y a partir de 1981 empezó a editarse en Berlín con el apoyo de la FDG (Federación de Sindicatos de la RDA), circuló hasta diciembre de 1988. Gracias a la preocupación del periodista Luis Alberto Mansilla, su director, en cada número hubo siempre un espacio dedicado a temas culturales.

El interés por la cultura y creacíón artística motivó muchas de las iniciativas que llevaron a la fundación de revistas. Algunas nacieron para canalizar la producción literaria, pero son muy escasas las que han dejado una huella en la memoria. El desinterés y aún el desprecio por la conservación documental -falla de la que a menudo ni siquiera los propios creadores de las publicaciones se salvan- hacen que hoy exista un registro de apenas una mínima parte de esas revistas.

Canto Libre fue una publicación que evolucionó desde el simple cancionero a un órgano que recogió importantes contribuciones -entrevistas, crónicas, breves ensayos- sobre música, pintura y otros dominios. Se publicó en Colombes, suburbio parisino, entre los años 75 y 80. De El barco de papel, también de filiación parisina, dedicada principalmente a la poesía, se publicaron varios números a principios de la década del 80. De contenido similar fue América Joven, editada en Amsterdam.

Un papel destacado tuvo la revista Trilce, que resucitaba en Rumania en 1982, tras haber interrumpido sus publicaciones en Valdivia en 1970. Su director, Omar Lara, la convirtió en la revista LAR que siguió publicándose en Chile cuando el poeta retornó al país.

La revista literaria por antonomasia, fue Literatura Chilena en el Exilio, publicada entre enero de 1977 y abril de 1980, y que a partir del número 15 se llamó: Literatura chilena. Creación y Crítica.  Dirigida en su primer período por el novelista y ensayista Fernando Alegría, y el poeta David Valjalo apareció inicialmente en  los Angeles, California, pero en 1985 se trasladó a Madrid, donde se publicó hasta 1989. Publicaron en total 50 números en el exilio (hubo ocho más publicados en Chile tras la vuelta a la democracia), que recogieron una extensa producción poética, narrativa y ensayística: más de 500 autores diferentes, chilenos en su enorme mayoría.

Otros ejemplos son Verso, en Francia, a cargo de Adriana de Berchenco y Fuego Negro.

Un capítulo singular es el de Araucaria de Chile, revista pluridisciplinaria, que se publicó en forma ininterrumpida durante doce años, con sede en París, inicialmente, y luego en Madrid. Su director era Volodia Teitelboim y a cargo de la redacción estuvo Carlos Orellana. El número 1 apareció en febrero de 1978 y el último (47-48), a fines del segundo semestre de 1989. Su fin coincide con el fin de la dictadura. Su trayectoria se recapitula en forma detallada en  un volumen publicado hace algunos años.

La participación de exilados chilenos en universidades dio origen a otras publicaciones. Un ejemplo de esto es Ventanal, Revista de Creacíón y Crítica, dirigida por Pablo Berchenko, apoyada por el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Perpignan, en Francia. De índole monográfico, el N° 12, contiene una completa muestra de la poesía chilena vigente en la década de los 80.

Nueva Historia, publicada en Gran Bretaña por la Asociación de Historiadores Chilenos y patrocinada por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres, es una de las revistas más importantes. Entre 1981 y 1989 aparecieron diecisiete números. La dirigió un Comité Editorial integrado por Leonardo León, Luis Ortega y Gabriel Salazar, que tenían el apoyo de connotados especialistas británicos, como Simon Collier, Harold Blakemore y Andrew Barnard. En sus páginas se recogieron trabajos de alto valor académico de los nombrados y de muchos otros, como Julio Pinto, María Angélica Illanes, Fernando Casanueva, Maximiliano Salinas, que forman parte, hoy, de una generación de historiadores chilenos con plena vigencia.

¿Antes de 1973 se publicaron revistas de chilenos que vivieran en el exilio? No, que se sepa. En otras épocas hubo manifestaciones individuales: libros, panfletos, poemas, cartas, testimonios de escritores o políticos aventados del país que necesitaban dejar constancia escrita de sus nostalgias o su iracundia.  Pero nada que pueda asemejarse a la realidad que se constata en los años 70 y 80. Era necesario que Chile viviera una hecatombe como la que vivió, y que se produjera el gran éxodo de compatriotas, para que surgiese ese fenómeno explosivo que fue la cultura chilena del exilio, de la que se sabe menos de lo que se debiera y donde las revistas son sólo uno de sus capítulos.

Carlos Orellana, 2001

Sangre y tierra lafkenche; Arnaldo Pérez Guerra. Azkintuwe* / La Insignia. Chile, noviembre del 2006.

Sangre y tierra lafkenche; Arnaldo Pérez Guerra. Azkintuwe* / La Insignia. Chile, noviembre del 2006.

Puerto Saavedra-La Carretera de la Costa es un megaproyecto ideado por las forestales. El tramo sur unirá desde Concepción hasta San Juan de la Costa -en la X Región-, pasando por Tirúa, Carahue, Puerto Saavedra, Toltén y Valdivia. Las forestales expandirán su negocio plantando pinos y arrasando con el bosque nativo. Pero también está el interés de explotar turísticamente las costas del lago Budi.

En 1997, las comunidades lafkenche presentaron un recurso de protección contra el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la concesionaria Ingeniería Cuatro, ante la Corte de Apelaciones de Temuco. Ingresaron ilegalmente a las comunidades de Collileufu, Conin Budi, Piedra Alta y Tragua Tragua, destruyendo cercos y alambrados, realizando levantamientos de terreno, colocando puntos de referencia y estropeando siembras. Cortaron renovales de eucaliptos e intervinieron en sitios ceremoniales: nguillatuwe, un cerro treng treng y un cementerio. Los lafkenche se han negado a la construcción de la carretera por más de diez años. Han logrado impedir que se construya, pero hace unos meses se echó a andar el proyecto bajo el título de "mejoramiento de caminos". Incluye el mismo metraje, la diferencia es sólo el nombre.

"Violaron espacios sagrados como el nguillatuwe -el lugar de nguillatun, el principal rito mapuche-, elegido en tiempos inmemoriales. Funcionarios de Vialidad intentaron por años hacernos firmar una autorización para iniciar trabajos. Decían que perderían las indemnizaciones si no firmaban", dice Jacqueline Caniguán, dirigenta del Consejo Territorial Lafkenche.

Desde 1996 se iniciaron estudios del trazado en Saavedra y Teodoro Schmidt. En un principio, las comunidades que se opusieron a la carretera fueron Malalhue, Yenehue, Peleco, Nomellangui, Isla Huapi, Treguaco, Curileufú y Metremken. El trazado pasará por sesenta comunidades, afectando a más de 6.000 indígenas. Según el MOP, en el Budi el camino proyectado es "inamovible". Los lafkenche temen que la ruta desarticule gradualmente su cultura. Para ellos su ejecución no es prioridad. Hay otras necesidades más urgentes. Prefieren que los proyectos que los afecten sean administrados por las propias comunidades, para que no se conviertan en un manto que oculta las consecuencias del desarrollo. "Compartimos la idea de desarrollo, pero es importante saber quién define este desarrollo", dice Caniguán.

"Permitir el paso de la carretera significará una derrota para nuestro pueblo. Al Estado le preocupa que la gente del mar reclamemos lo que nos pertenece y exijamos respeto por nuestra madre tierra. No nos levantamos porque nos dé la gana. Luchamos por defender la tierra porque es nuestro deber como mapuche. No podemos dejar de hacerlo. Tenemos un deber para con nuestras machis y nuestros espíritus. La carretera destruirá los cerros, matará las fuerzas que allí viven, y con ello, también nos mata a nosotros", señala el ngempin Luis Aillapán.

Comunidades como Tirúa, Pu Budi, Yenehue, Rucatraro, Romopulli y otras, serán afectadas por la carretera. Los lafkenche del Budi e Isla Huapi mantienen su cultura. La inmensa mayoría cultiva la tierra, sembrando papas, trigo y avena, aunque el uso intensivo y el monocultivo han ido deteriorando los suelos. La zona del Budi fue declarada, en diciembre de 1996, Área de Desarrollo Indígena (ADI), que implica mayores recursos asignados para los indígenas por su pobreza.

Carretera para las forestales

Para los lafkenche, la construcción de la carretera viola sus derechos ancestrales -derecho a la tierra, la vida y la cultura-, y la propia ley Indígena, que señala que "por exigirlo el interés nacional las tierras indígenas gozarán de la protección de esta ley y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas ni adquiridas por prescripción, salvo entre comunidades o personas de una misma etnia". No se oponen a la construcción de una vía, pero exigen un cambio de trazado. Temen que su construcción y operación dañe irreparablemente la biodiversidad del lugar. Rutas de acceso ya han causado graves deterioros en los ecosistemas regionales y cambios masivos en el uso del suelo. Saben que la carretera será la ruta de penetración de empresas forestales y turísticas.

Jacqueline Caniguán relata que en diciembre de 2002, dos lafkenche de Pu Budi, junto a sus pequeños hijos, impidieron el ingreso por la fuerza de funcionarios del MOP que intentaban iniciar los trabajos: "Iban a generar una franja asimilable a la carretera. Venían acompañados por el Cuerpo Militar. Catalina y Margarita Marileo los detuvieron exigiéndoles que se retiraran. Hubo forcejeos. Luis Aillapán defendió a su esposa y cuñada, sin mayores incidentes. Pero el MOP inició un juicio por 'agresión'. La prensa publicó que 'encapuchados' y 'terroristas' los habían agredido".

Según el MOP, la carretera eliminará las curvas del actual camino entre Puerto Saavedra y Teodoro Schmidt. Pasará directamente por Conin Budi, Yenehue, Pu Budi, Tragua Tragua y Malalhue. "Si dijera que todos están en contra, no sería verdad. En Budi encuentras quienes dicen que instalarán negocios. Se nos tildó de terroristas. El Mercurio publicó una foto de un niño de siete años que defendía a su madre que discutía con alguien del MOP. El niño la abrazaba, llorando. Titularon 'encapuchados agreden a funcionarios del MOP'. Eso fue en enero de 2003", dice Caniguán.

El conflicto ha enfrentado a los lafkenche. Al final del puente Budi vive Leonardo Calfuleo, en el primer terreno que ocupará la carretera. "Si él firma, se construirá", dice Caniguán. Pero hasta hoy se mantiene firme. Era contrario al puente. Pero para muchos mapuche está loco. "Nos sentimos muy afectados por el proyecto. Nadie nos consultó si era necesario construir una carretera. Nos informamos después de una reunión en Puerto Saavedra, donde se anunció que la ruta pasaría por aquí. Empezamos a pedir información al ministerio y nos dijeron que esto ya estaba planificado y resuelto. Manifestamos nuestro rechazo al intendente y a las autoridades. La naturaleza es parte de nuestras vidas y esto va a ir destruyendo nuestra cultura. En el futuro, privados se instalarán en estas tierras. A pesar que la ley no autoriza que particulares las compren, lo hacen. Arriendan por cinco años y nunca más las devuelven. Con la llegada de la carretera construirán hoteles y otras urbanizaciones. La tierra es nuestra madre, nos da alimento, medicina, agua pura. Es lo que da al mapuche su identidad. Hay unos 400 lugares sagrados e históricos que deben ser respetados", dice Leonardo Calfuleo.

El trazado definitivo sólo lo conoce el MOP. Según el Consejo Territorial Lafkenche desde que se inició el proyecto ha habido muchos trazados. La idea viene desde la dictadura militar. El megaproyecto incluye construir un puerto por donde sacar la madera en Queule o en las cercanías de Mehuín. Varios estudios señalan que toda la zona posee "aptitud forestal". "Por eso, detrás de esto está Angelini y Matte. Pretenden violar la ley Indígena y que los mapuche vendan sus tierras o sacarlos por la fuerza. Aparecen los cercos quemados y se roban los animales. Empresarios turísticos ofrecen dinero para que los mapuche abandonen sus tierras", agrega Caniguán.

Pobreza extrema

Puerto Saavedra está a 85 kilómetros de Temuco. En toda la comuna hay 15.000 habitantes. El 80 por ciento es mapuche. El 83 por ciento vive en sectores rurales. Fue fundado en 1887 por el "pacificador" Cornelio Saavedra. Su primer nombre fue Misiones y posteriormente Bajo Imperial. El maremoto de 1960 transformó su geografía. Antes, el río Imperial desembocaba en la actual playa Maule. Isla Huapi -seis kilómetros al sur de Puerto Saavedra-, es una península que separa actualmente al lago Budi del mar. Budi posee una superficie de 56 kilómetros cuadrados y es una albufera, lo que lo convierte en el lago salado más austral del mundo.

En Puerto Saavedra viven 2.500 personas, mientras en Puerto Domínguez -frente al Budi-, sólo dos mil habitantes. La Encuesta Casen 2000, establece que el 21,2 por ciento de la población de Puerto Saavedra vive en condiciones de indigencia. Un 38,7 por ciento son pobres. El 60 por ciento no supera la agobiante línea de pobreza. Un 98,6 por ciento sobrevive en condiciones de hacinamiento, mientras sólo un 44,3 de los hogares cuentan con agua potable. Las estadísticas del INE (2002), también preocupan: el 32,2 por ciento de la población cuenta con pozos o norias para obtener agua, y el 23,5 por ciento se abastece desde ríos, vertientes y esteros. Impresiona saber que el 81,6 de los hogares dispone de un pozo negro y el 1,1 por ciento no posee ningún sistema para desechar sus excrementos. Nueve de las diez comunas más pobres del país están en la IX Región. Sólo un 7,9 por ciento de la población mapuche -la mitad en relación al promedio nacional-, logra acceder a la educación superior, según cifras del Mideplan. En los sectores rurales los índices de pobreza superan el 50 por ciento, según cifras oficiales.

No hace mucho, 17 personas -en su mayoría niños- murieron tras zozobrar la pequeña lancha en que viajaban en el lago Maihue. En zonas rurales de la IX y X regiones se navega en frágiles botes para llegar al trabajo o al colegio. No hay caminos. Luego de la tragedia, el gobierno decidió invertir 6.000 millones de pesos para "renovar embarcaciones". El alcalde de Puerto Saavedra, Ricardo Tripainao, dice: "El gobierno ha estimado apoyar a los lugares más aislados y ahí nos encontramos nosotros. En el sector del Budi tenemos islas dentro de otras islas. En isla Llepo, viven trece familias y en Nahuelhuapi, unas veinte". Durante el anterior temporal, en julio, casi toda la IX región fue declarada en "alerta amarilla". Inundaciones y nieve aislaron Curacautín, Collipulli, Lonquimay, Curarrehue, Melipeuco y Renaico. Según el director regional de Indap, Andrés Castillo, "22.000 hectáreas y 16.100 animales fueron afectados. Agricultores de las comunas de Carahue, Toltén, Nueva Imperial, Teodoro Schmidt, Lonquimay, Loncoche, Galvarino, Freire y Puerto Saavedra sufrieron inundaciones que afectaron las praderas donde pastan sus animales". La extrema pobreza en está íntimamente ligada al desempleo y los problemas sociales. Persisten las familias en campamentos. El 2005, el Tercer Catastro Nacional de Campamentos descubrió más de 700 familias viviendo en 23 campamentos en la IX Región.

Carahue y Puerto Saavedra son comunas con altos índices de pobreza y alcoholismo. "En Puerto Saavedra el alcoholismo es una lacra social. Niños de siete años y adolescentes que no superan los 14 ya presentan problemas. Se oculta, nadie quiere asumir que ocurre. Y es que se asocia a la pobreza, violencia intrafamiliar y deserción escolar. Intentan aplacar la miseria sólo con infraestructura y subsidios, pero no es solución si no hay trabajo ni perspectivas de futuro. Puerto Saavedra y Carahue ocupan los primeros lugares en alcoholismo en el mundo", dice Jacqueline Caniguán. Según el fiscal de Carahue, Cristián Voullieme, "el alcohol incide en el 80 por ciento de los delitos en la comuna. Denuncias por lesiones, delitos contra la propiedad y sexuales, y abigeato, los más comunes, presentan alarmante incidencia de alcoholismo".

Inequidad y estupidez

"Los sueldos son muy bajos y no hay fuentes laborales", nos dice la gente. "Algunos trabajan mientras se construye el hospital de Saavedra", "eso durará sólo unos meses más y después se volverá a la pesca", agregan otros. "En verano está la cava de papas", "se sacan papas en los fundos, pero pagan poco".

Puerto Saavedra es la comuna con mayor población mapuche del país. Pero los que se reconocen como tales en el puerto son cada vez menos. En el sector rural todos son mapuche y la mayoría habla mapuzungun. "Hay escuelas interculturales y profesores muy comprometidos", dicen. "Para el gobierno educación intercultural es sólo folclor: vestir a los niños con prendas tradicionales, que las niñas preparen comida, y se juegue palín. No necesitamos educación intercultural, Hemos vivido la interculturalidad por siglos. El pueblo chileno debiera educarse interculturalmente. Obligan a nuestros niños a asistir a actos públicos en honor del genocida del pueblo mapuche Cornelio Saavedra, una absoluta estupidez", dice Jacqueline Caniguán.

Hay un liceo técnico profesional y otro en el Budi. Pero la educación es deficiente: "Quienes han tenido acceso a educación superior son contados con los dedos. Cada cinco años un alumno entra a la Universidad, pero la mayoría fracasa", agrega.

En alto de Puerto Saavedra, cerca de las comunidades del Budi, se construye el hospital Arturo Hillerns que reemplazará al antiguo construido hace más de 30 años. Se invertirán 3.000 millones de pesos. Según el director del nuevo hospital, Daniel Muñoz, "la calidad de atención será totalmente distinta a la que podíamos dar en el antiguo recinto que tenía muchos problemas estructurales y un reducido espacio físico". Se emplazó en la antigua comunidad de Muncul. La población, los loteos y el hospital están sobre sitios ceremoniales: un palihue y un nguillatuwe. Cuando lo hicieron presente en el Concejo municipal fueron completamente incomprendidos. Nadie entendió que esas tierras debían protegerse. Decidieron construir ahí y no en los terrenos que la Iglesia Católica tiene inutilizados.

Aguas Araucanía ha construido veintitrés Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas -PTAS- en la IX Región. "Duplicó la cobertura en tratamiento que, previo al inicio del plan de saneamiento, sólo alcanzaba el 15 por ciento", dicen las autoridades. Pero un informe de la Mesa de Trabajo sobre Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas revela el grave daño ambiental que están produciendo: "La empresa modificó el Plan de Inversiones sin una adecuada información a la ciudadanía, recayendo en conductas que la propia Corte Suprema ha calificado como contrarias a la buena fe". Se reconoce que las PTAS químicas "están generando una inequidad para los habitantes de la IX Región", pues la totalidad de las plantas están siendo instalas en tierra mapuche. En Puerto Saavedra sólo los lafkenche y los pescadores se movilizaron en su contra.

Aprendiendo a salir al mar

Los pescadores de Puerto Saavedra tienen dos sindicatos. "No hay acceso al mar después del maremoto", nos dicen. "El maremoto minó la esperanza de la gente. Hay miedo que se repita", señala José. "Somos un pueblo pobre. Hace poco que hay una sucursal del banco y aún no hay farmacias, y si uno se enferma tiene que ir a Carahue -a 30 kilómetros-, a comprar un remedio", agrega Pedro. Generalmente pescan en el río y hace poco que tienen lanchones. "Estamos aprendiendo a salir al mar", dicen. Gracias a proyectos Fosis hoy tienen botes nuevos y en la caleta cultivan choros. Pescan róbalos, lisas, corvinas, pejerreyes, reinetas, congrios y pejegallos, "cuando hay buen tiempo".

Apoyan la lucha de Mehuín y coinciden bastante con los planteamientos del resto de los pescadores: "Es que tenemos los mismos problemas. Si Celco contamina afectará también esta costa", agregan. El año pasado, hicieron ver su molestia por las incursiones de barcos pesqueros de gran calado. "Somos los más perjudicados con la extracción masiva y la pesca de arrastre", dice José Ruiz, presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales San Enrique.

Comúnmente grandes pesqueros ingresan a la zona de exclusión, provocando serios daños en el litoral en desmedro de la pesca artesanal. "Son embarcaciones de gran tonelaje y a escasos metros de la orilla, a no más de 300 metros. Es una burla. Se pasean delante de nuestras narices. Advertimos a quienes tripulan que están realizando extracción en las cinco millas, pero los capitanes no hacen caso. Además, la Subsecretaría de Pesca no fiscaliza como corresponde. Se supone que se instaló un sistema satelital a los pesqueros que realizan pesca de arrastre, sobre todo en aquellas que realizan pesca de arrastre. Los barcos vienen de Talcahuano y la X Región, son de transnacionales", agrega.

En Puerto Domínguez, al interior del Budi, recientemente se inauguraron 12 embarcaderos menores y uno mayor. El MOP anunció que destinará 3.000 millones de pesos en pavimentar el camino entre Carahue y Puerto Domínguez. Para el edil Ricardo Tripainao, "el muelle atracadero de la barcaza que traslada a personas de las islas del sector de Huapi, Nahuelhuapi y de Isla Llepo, servirá para llevar material al molino, tomar el bus, mejorar el acceso a educación y salud, lo que va en directo beneficio de la comunidad", dice.

Jorge Millán, fabrica canastos con varillas de mimbre: "Navego todos los días para vender mi artesanía y recoger varillas", señala. Mientras, la anciana María dice que "algo se vende" a los turistas. "Hay pocas cosas que hacer", dice. "es que a una ya no le dan trabajo". Otros sacan con sus yuntas de bueyes cochayuyos del mar para vender. "No hay trabajo". "Acá en el verano el turismo da algo de plata, pero después todo el año no viene casi nadie", dicen. La señora María trabaja junto a una de sus nietas, de no más de nueve años. Desconoce el informe "Trabajo infantil y pueblos originarios en Chile (OIT)", que señala: "La obligación de trabajar expone a muchos niños, niñas y adolescentes a graves riesgos de salud y los conduce a la deserción escolar, lo que contribuye a cerrar el círculo de pobreza y precariedad que envuelve a la población indígena y rural. Un 86 por ciento de los niños indígenas trabaja entre 4 y 6 horas diarias. Alrededor de un 10 por ciento de los niños indígenas debe trabajar a causa de la situación de pobreza que afecta a sus familias".

 

Venezuela: PROCESO ELECTORAL VENEZOLANO INGRESA EN SEMANA DECISIVA

Enviado el Lunes, 27 noviembre a las 10:04:47
El proceso electoral venezolano ingresa hoy en una semana decisiva, marcada por el cierre de las actividades de campaña, la instalación de las mesas de votación y los preparativos finales para el sufragio del 3 de diciembre.


En la medianoche del domingo entró en vigor la prohibición de divulgar encuestas de carácter comicial, y en las ya conocidas el elemento común es la clara intención de voto a favor del presidente de la Republica, Hugo Chávez.

Los más recientes estudios otorgan al mandatario, aspirante a la reelección, un margen superior a los 20 puntos como promedio frente a su principal adversario, el opositor Manuel Rosales.

Entre ellos destaca el realizado por la empresa estadounidense Zogby -encargado por la Universidad de Miami- que coloca a Chávez con un 60 por ciento del sufragio, en contraste con el 31 por ciento para Rosales y un margen de error del 3,5 por ciento.

Asimismo, los expertos de la Universidad Complutense de Madrid y la firma venezolana Veneop S.A. realizaron tres sondeos de carácter nacional en el plazo comprendido del 9 de octubre al 16 de noviembre y acciones en los 24 estados del país.

Carolina Bescansa, directora del estudio y profesora de la entidad española, señaló que en el más reciente de los estudios Chávez acapara el 59,7 por ciento, en contraste con el 39,6 por ciento de Rosales.

Como parte de los preparativos para la jornada comicial, el Consejo Nacional Electoral (CNE) realizó la última auditoría a las máquinas de votación, en una acción que contó con la asistencia de representantes de los diferentes partidos políticos.

Asimismo, en el marco de la observación internacional, en las diversas etapas de la fase final del proceso electoral están presentes expertos de la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter, entre otras instituciones.

Las próximas verificaciones, indicaron funcionarios del CNE, serán posteriores a la votación, entre ellas la de cierre que se efectuará en el 54 por ciento de las mesas instaladas.

El ente comicial destacós asimismo que la boleta electoral venezolana, conformada con vistas al sufragio de diciembre, refleja a 15 candidatos presidenciales apoyados por 86 organizaciones de carácter político.

Caracas, 27 de noviembre 2006
Prensa Latina

PINOCHET CUMPLE 91 ACOSADO POR MEMORIA DE SUS VÍCTIMAS

Enviado el Viernes, 24 noviembre a las 08:34:22
Con la imagen de la detención de su amigo el ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry en mente, Augusto Pinochet cumplirá mañana 91 años en su residencia de lujo en las afueras de Santiago, donde guarda arresto domiciliario.


No se ha pronunciado públicamente sobre Bordaberry, pero trascendió que siente preocupación por la suerte de su colega uruguayo -procesado por el asesinato de cuatro opositores-, tema que estaría a punto de manchar su fiesta de onomástico.

Probablemente, también recuerde los procesos judiciales por violación de los derechos humanos contra otros protagonistas de Operación Cóndor, como los generales Jorge Videla y Roberto Viola y el almirante Emilio Massera, de Argentina.

Asimismo, debe recordar al recientemente fallecido dictador paraguayo Alfredo Stroessner y otros colegas bolivianos y peruanos del Cóndor, que se han auto-exiliado o están directamente en fuga.

Estas noticias pesan en la mente de quien, a los 91 años, enfrenta querellas por grave violación de los derechos humanos, asesinato y torturas, así como por tráfico de drogas, lavado de dinero, fraude tributario y falsificación de documentos.

Las medidas judiciales que lo tienen limitado a su domicilio de La Dehesa corresponden a varios crímenes durante su dictadura (1973-90), comenzando por el golpe militar que encabezó contra el presidente Salvador Allende.

El proceso de enjuiciamiento del otrora hombre fuerte comenzó en 1998, cuando Gladys Marín, la ya fallecida líder del Partido Comunista de Chile, interpuso una querella contra Pinochet por genocidio, secuestro, asociación ilícita e inhumación ilegal, entre otros cargos.

Las acusaciones siguieron en serie: el asesinato del ex jefe del Ejército general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, en Buenos Aires (1974), y la Operación Colombo (1975), con un total de 119 chilenos desaparecidos.

Asimismo, el secuestro del ex agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Eugenio Berríos, cuyo cadáver apareció en Uruguay en 1995, y otros cargos relacionados con el centro de detención clandestino Villa Grimaldi.

El caso de la Caravana de Muerte, con decenas de chilenos asesinados, resultó en el sobreseimiento de Pinochet, en 2001, tras alegar que sufría una supuesta "demencia subcortical moderada".

El abogado querellante en el caso "Operación Cóndor", Eduardo Contreras, declaró entonces y reiteró esta semana a Prensa Latina que Pinochet está capacitado para enfrentar la justicia y lo acusó de estar jugando con los tribunales.

El año pasado, en vísperas del cumpleaños 90, Contreras puntualizó que las actividades que realizaba habitualmente Pinochet constituían una señal de que no está loco ni demente, como se pretendía presentar.

Sus defensores, sin embargo, aseguran que la salud de Pinochet está muy resentida y que el anciano ex dictador se ha vuelto muy dependiente de sus familiares para trasladarse de un lugar a otro.

Pinochet fue judicialmente desaforado en 11 ocasiones, perdiendo así su inmunidad como senador vitalicio. Durante un viaje a Gran Bretaña, fue detenido y acusado de genocidio, terrorismo y torturas, trámite que terminó después de casi un año y medio.

Su escándalo financiero mayor es el Caso Riggs, nombre del banco norteamericano donde escondía millones de dólares mal habidos.

Aunque en los últimos días trascendió -sin confirmación aún- que Pinochet tendría nueve toneladas (mil lingotes valorados en 160 millones de dólares) en el Hong Kong and Shanghai Banking.

Más allá de los crímenes y de los robos, de la sangre y el dinero, Pinochet tiene otra preocupación -surgida en estos días- que le puede empañar su cumpleaños 91.

Se trata del "tiro por la culata" provocado por sus propios familiares al intentar mejorar la imagen del general ante la opinión pública y el poder judicial mediante una curiosa operación mediática.

Lucía, su hija mayor, declaró a los medios chilenos que su padre "está abierto a recibir en privado a familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos, porque sus historias le causan mucho dolor".

Dijo que Pinochet "siente mucho dolor por estas personas, por lo que está dispuesto a recibir a los deudos de sus opositores en privado", aunque aclaró que en ningún momento estaría dispuesto a "pedir un perdón nacional, como quieren algunos".

Los familiares de los aproximadamente tres mil detenidos-desaparecidos chilenos reaccionaron de inmediato y calificaron la maniobra de la hija de Pinochet como "una burla y una falta de respeto".

Por: Jorge Luna. El autor es corresponsal de Prensa Latina en Chile.