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T r i b u n a c h i l e n a

Pendiente iniciativa que permite el voto de los chilenos en el exterior

Debido a que el debate se prolongó más allá del Orden del Día, los diputados acordaron continuar con el análisis de esta iniciativa en una próxima sesión.

La moción fue presentada por los diputados Sergio Aguiló, Isabel Allende, Juan Bustos, Francisco Encina, Carlos Montes y Fulvio Rossi, el 20 de julio de 2005.

El texto modifica la Ley 18.700, Orgánica Constitucional de Votaciones Populares y Escrutinios y la Ley 18.556, Orgánica Constitucional sobre Sistema de Inscripciones Electorales y Servicio Electoral, incorporando la regulación de la inscripción electoral en el exterior.

De esta manera, se dispone que en cada consulado existirá una junta electoral presidida por el cónsul e integrada, además, por otro funcionario del servicio exterior, que actuará de secretario. Estas juntas ejercerán sus funciones en el territorio del Estado extranjero en que tenga su sede el respectivo consulado.

Asimismo, una junta electoral podrá extender sus funciones a uno o más Estados contiguos o cercanos, si ahí no existe representació n consular.

En los países donde haya más de un consulado, todos estarán habilitados para la inscripción de los chilenos residentes, tomando las precauciones para evitar la duplicidad.

Las juntas electorales funcionarán todos los días hábiles, de 10 a 14 horas, pudiendo prorrogarse este horario hasta las 17 horas si aún hubiera gente por atender. El Director del Servicio Electoral, a propuesta del Cónsul, podrá modificar los días y el horario, y suspender su funcionamiento.

Además, las juntas electorales en el extranjero suspenderán su funcionamiento 90 días antes de una elección presidencial o desde que se publique en el Diario Oficial la convocatoria a plebiscito, y su labor se reanudará el primer día hábil del mes subsiguiente a la fecha en que el TRICEL comunique el término del proceso eleccionario, indica el proyecto de ley.

Inscripción de chilenos residentes

Las inscripciones que se practiquen en el exterior no tendrán costo y se harán en los libros correspondientes separados por varones y mujeres. Los registros serán públicos y llevarán la especificació n del país y del consulado al que pertenecen.

Las votaciones en el extranjero se realizarán cuando corresponda elegir Presidente de la República y en los casos de plebiscitos regulados por la Constitución.

La nacionalidad, identidad y edad para inscribirse se comprobará por medio de la cédula de identidad vigente o por el pasaporte válido de chileno. En caso de duda, se podrá requerir un informe técnico del Servicio de Registro Civil.

De la misma forma, para sufragar las personas inscritas deberán presentar su carné de identidad o su pasaporte.

Las mesas receptoras de sufragios se compondrán de tres vocales elegidos de entre los inscritos en los registros respectivos. Estas personas desempeñarán esa función en dos actos electorales o plebiscitarios sucesivos, sin considerar la segunda vuelta presidencial.

Adicionalmente, se dispone que en cada consulado funcionará, desde el tercer día anterior a la elección, una Oficina Electoral dependiente de la junta electoral, a cargo de un Delegado, que será funcionario del Servicio Exterior.

Las juntas electorales en el exterior se constituirán 6 meses después de publicada esta ley en el Diario Oficial.

Mantenimiento del orden público

La iniciativa señala que los cónsules deberán adoptar las providencias necesarias para permitir y resguardar el libre acceso a los locales de votación y evitar las aglomeraciones.

Por su parte el Delegado velará por la conservación del orden y el normal funcionamiento dentro de la Oficina Electoral. Los presidentes de las juntas electorales resguardarán el libre acceso a los recintos y mesas de votación, evitando las aglomeraciones en las puertas o alrededores.

En caso de aglomeraciones, manifestaciones o incidentes graves, el presidente de la junta electoral solicitará al Cónsul que recurra al auxilio de la fuerza pública del país respectivo.

El informe de la Dirección de Presupuestos consigna que en los años no electorales, el costo del proyecto será de $117 millones, mientras que en los años en que sí se realice un proceso eleccionario o plebiscito, el costo será de $252 millones, 790 mil.


Martes 17 de Abril de 2007

Hugo Chávez: “La derecha chilena lo que quiere es sabotear”

escrito por ABN   
domingo, 15 de abril de 2007
“Lamento mucho señora presidenta y amiga, si, como dice su canciller, mis declaraciones le crean dificultades. Pido perdón, pero yo estoy obligado a defender la soberanía de Venezuela”.  Así se refirió este domingo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a las declaraciones del canciller chileno, Alejandro Foxley, en torno al rechazo del mandatario venezolano a un acuerdo emitido por el senado chileno en apoyo a la televisora privada Radio Caracas Televisión (RCTV) “crean dificultades” a la visita de la presidenta Bachelet a Venezuela a propósito de la primera Cumbre Suramericana que comienza este lunes. Durante el programa Aló, Presidente número 282 transmitido este domingo, Chávez afirmó sentirse obligado a hacer tales consideraciones en vista de que “la derecha chilena lo que quiere es sabotear”.

”A Venezuela vendrá quien quiera venir”, señaló Chávez, aclarando que sus declaraciones nada tienen que ver con el gobierno chileno, con quien Venezuela mantiene una relación de amistad.

El senado chileno emitió esta semana un acuerdo en el que exhorta a la presidenta Michelle Bachelet a solicitar ante la Organización de Estados Americanos (OEA) una protesta por la no renovación de la concesión a RCTV.

”Le respondo de nuevo al Senado chileno: No tienen nada que ver con Venezuela ni con las decisiones del pueblo. Somos un país libre, pero es el colmo de los colmos que una institución como un senado de un país se dirija a su Presidenta para que pida a la OEA que intervenga en Venezuela cuando estamos tomando una decisión soberana”, expresó Chávez.


”Vamos a ver quién puede más: Si la misma derecha que apoyó el golpe contra el presidente mártir Salvador Allende o la amistad entre dos pueblos o dos gobiernos”, sostuvo.

A juicio del Jefe de Estado la nota de protesta enviada por el gobierno chileno no es justificada, pues su mensaje estuvo dirigido sólo al senado. «¿Y quién me va a impedir a mí responderle a quién me de la gana si se mete con la soberanía de Venezuela?», se preguntó.

Chávez aclaró de nuevo que el caso de RCTV no se puede calificar como un cierre sino que simplemente es el término de una concesión.

”¿Qué se cree el senado chileno, pues? ¿Es un senado imperialista, romano o de Estados Unidos? ¿Qué tiene que ver el senado chileno con esto? Yo les respondí…en mi estilo. Yo soy yo hasta la sepultura. No voy a cambiar”, sentenció el Presidente venezolano.

La crítica marxista a las libertades públicas de la sociedad burguesa

Julio Pino
La Jiribilla
En La cuestión judía 1844, uno de los dos únicos artículos escritos por Marx para la publicación parisina Anales franco – alemanes, se desprende, entre tantas, una tesis sobre la que quiero, por su importancia y actualidad política, exponer ante el lector una reflexión:

La crítica marxista a las libertades públicas de las sociedades burguesas reviste un carácter complejo no simple.

El análisis que busca demostrar la invalidación de esas libertades dentro del marco de la sociedad burguesa ─libertad individual; libertad de pensamiento; libertad de prensa; libertad de reunión y asociación; y libertad de gobierno bajo la forma del sufragio universal─, aunque parte como premisa que una sociedad basada en el régimen de la propiedad y el interés privado no está capacitada para desarrollar una verdadera democracia, el modo en que se expresa socialmente esa incapacidad política no constituye, ni tampoco se resume, en una negación simplista de la existencia de dichas libertades.

O sea, esas libertades se encuentran de un modo siempre relativo implicadas en el entramado social de casi todas las sociedades occidentales, pero no nos liberan. El marco jurídico desde el cual fueron elaborados por los filósofos del siglo XVIII los derechos del hombre más la práctica política de las dos grandes revoluciones político burguesas de ese siglo ─la norteamericana y la francesa─, todavía cumple su abstracta vigencia y su relativa verificación legal en cada individuo, que es reconocido por el Derecho, de esas sociedades.

Entonces, ¿qué es lo que ocurre?

Siguiendo la lectura de la exposición del pensamiento de Marx en ese citado artículo de la revista Anales franco – alemanes, encontramos lo que en principio creímos era una paradoja antes de empezar a desatar el ovillo de su lógica: La propiedad y el interés privado lejos de inhabilitar a las llamadas libertades públicas hacen que éstas constituyan su realización política. Porque es mediante el ejercicio legal de esas libertades jurídicas que al individuo burgués le es garantizado poder restringir su acción social dentro del exclusivista espacio de su interés privado y su peculado particular. Dicho entonces con palabras de Marx: “Los llamados derechos universales del hombre no se basan en la unión social, sino en la separación del hombre con respecto al hombre”.

No porque no se cumplan en la práctica esas libertades es que deja de verificarse la democracia social bajo el capitalismo, sino porque relativamente se cumplen es que esas sociedades quedan incapacitadas para la gestión democrática que haría realmente posible la igualdad social y la participación colectiva en la gestión política y económica.

En la base de esa distancia creada por la ley jurídica entre los ciudadanos solo hace papel de intermediario el interés, el cual por un lado es el artífice egoísta de la soledad humana en las sociedades burguesas, y, por otro, es el elemento ínter conectivo que liga al hombre privado con el resto de los intereses de los individuos privados.

Los intereses de los individuos privados solo pueden sumarse abstractamente, pues la verdad de esa suma sólo puede ser positivamente sancionada por un concepto puramente legal: el Derecho, el cual le entrega una relativa libertad jurídica a los individuos. Mientras que el Estado burgués no es otra cosa que la generalización positiva del interés privado devenido en sociedad política.

La crítica de Carlos Marx va dirigida a la esencia misma de la llamada democracia burguesa. Explicándonos el concepto del Estado burgués, Marx nos dice además que la burguesía marchó a la revolución política en los siglos XVIII y XIX en aras de la emancipación económica de la vieja sociedad civil. Para lograr esa emancipación hubo primero que despolitizar la vida económica; es decir, separar lo que estaba unido en la Edad Media: el interés público y el interés privado; la propiedad y el Estado.

Del mismo modo que la sociedad moderna de tipo burgués quedó fundada por la separación de la sociedad civil ─las necesidades materiales del ser humano─, y el Estado político ─los intereses generales del hombre público─, la sociedad medieval estuvo principalmente estructurada en dos estamentos sociales: el clero y la nobleza, donde en cada uno de ellos se realizaba por igual la sociedad económica ─la propiedad feudal de la tierra─, y la sociedad política ─la organización seglar y secular de los intereses colectivos─. O sea, estos dos estamentos ─prefiguraciones ambos del Estado contemporáneo─, se repartían entre ellos el poder político y la propiedad de la tierra que era la forma básica de la propiedad feudal.

La transformación social que se fue poco a poco gestando desde los siglos finales de la Edad Media posibilitó la liberación económica del tercer estamento frente al antiguo Orden Feudal: la sociedad baja, el pueblo, aunque representado principalmente por el habitante más prospero de las ciudades, el burgués localizado bajo la forma básica del comerciante. La alianza de la burguesía de las ciudades con los campesinos y plebeyos produjo a la larga la victoria ante el Orden Feudal. De este modo la burguesía, en su papel de rectora ideológica y conductora política de las masas oprimidas, se sintió envestida de un programa universal de liberación ─portadora de un legado antigenealógico y antirracial de la riqueza y el poder─, el cual sobre la base de una revolución política ─la llegada al poder del Tercer Estado, Francia 1789─ crearía las condiciones jurídicas para la igualdad social y la fraternidad humana.

Fueron de estos modos erigidos, desde la Filosofía del siglo XVIII y para el pensamiento político de toda una época altamente revolucionaria, los derechos del hombre frente a una medievalidad, que para decirlo con palabras de Federico Engels, “no conoció en lo absoluto los derechos del sujeto.”

Mas, el sujeto humano que aparece como nuevo concepto con las revoluciones burguesas que reclama para sí, y ante la historia moderna, sus reivindicaciones económicas y políticas, es un sujeto profundamente escindido entre sus apetencias y necesidades naturales ─la base humana y material de las que vive y dispone─, y su humanidad abstracta, el hombre genérico, concebido para ejercer estrictamente sus derechos dentro del espacio jurídico en que se organiza políticamente la sociedad.

Lo que a todas luces parece suceder es que en el Estado burgués al ser la institución más acabada en que se organiza la vida política de los ciudadanos bajo el capitalismo, el cual ha sido concebido al margen de lo que ocurre en la sociedad civil, la libertad del individuo adquiere la forma exclusiva de una libertad nominal en cuanto estrictamente política.

Con respecto a esto último Marx comenta aproximadamente que la desigualdad social, engendrada por la propiedad privada opuesta el beneficio público, queda suprimida sólo idealmente cuando el desposeído se convierte ─al ejercer el sufragio universal─, en legislador de los que poseen.

De este modo el bello sueño filosófico de la burguesía original ─ coautora política junto al pueblo de las tres revoluciones francesas y de la revolución norteamericana─, terminó elaborando, para los primeros tiempos de la Modernidad capitalista, una utopía jurídica porque la separación abisal entre el hombre natural, regido por el reino material de la necesidad, y el hombre público, regido por la noción especulativa del Derecho, es del todo arbitraria y solo puede ser sancionada positivamente en nombre de una jurisprudencia abstracta.

Es decir, dicho con palabras que por su sentido pueden pertenecer al pensamiento marxista: Todo lo que hay de irresuelto, inacabado y moribundo en el Tercer Estado resulta de una figura ideológica que nos propone con insistencia la desgarradora escisión del hombre en dos mundos ─el mundo de las ideas y el de la vida material─, y que, por consiguiente pretende hacer imposible la revolución humana de la que hablaban con énfasis Carlos Marx y Federico Engels en los tempranos años 40 del siglo XIX.

De este modo el Estado político moderno ─síntesis ideológica de las instituciones burguesas─, plantea haber resuelto el problema de la libertad humana totalmente al margen de lo que en verdad ocurre en la sociedad civil, del mismo modo que para el creyente de la Edad Media le era posible concebir la completa igualdad en el Cielo y la sumisión más bárbara en la Tierra. La desigualdad económica incuba y expresa constantemente desde su seno la desigualdad política.

Es que es necesario entender que no hay una humanidad abstracta y otra concreta y que no puede existir por tanto el divorcio de dos mundos realmente complementarios representado, uno, por las relaciones sociales de dominación que engendran el Estado político, y otro, por las relaciones de explotación que se contraen en la sociedad civil.

Es necesario también recordar que el Estado político moderno posee una interpretación social del Derecho la cual no pudo jamás haber nacido al margen del desarrollo histórico de la economía y la industria. Es decir, es un Estado que se encuentra sociohistóricamente determinado y, por tanto, una concepción puramente especulativa del Derecho, como la que brinda la burguesía histórica, no puede resolver los problemas que nos plantea la redención humana.

El Estado político burgués es la expresión jurídica de su sociedad civil, aunque bajo la forma relativamente autónoma que reviste su cielo especulativo en el que el Derecho burgués dice constantemente ser la realización jurídica de la libertad, aunque estrictamente unido en la práctica social a su naturaleza económica, la cual implica lo que realmente es el Estado: La cuartada legal del interés privado.

Así el cuerpo jurídico que porta consigo el Estado político representa, desde un punto de vista humano, lo que hay de virtud y de enajenación en la sociedad burguesa: la igualdad de todos los hombres ante la ley y la competencia económica más desaforada del individuo frente al resto de los individuos; la libertad jurídica del individuo ante el Estado y la desigualdad humana más profunda. De este modo la verdad de la ley no es otra que la exclusiva verdad del hombre abstracto, reconstruido ideológicamente por el Derecho burgués dentro del contexto socio histórico de las sociedades capitalistas.

Para resumir estas ideas puedo añadir que frente a las concepciones abstractas del Derecho burgués que buscan restringir a la cosa pública frente al interés individual y su peculado, José Martí, el Apóstol de nuestra independencia nacional, resumió en una revista para niños su concepción personal del Derecho:

“Libertad es el derecho que tiene todo hombre a ser honrado, y a pensar y hablar sin hipocresía.”

Las llamadas libertades capitalistas pueden, sin duda, habilitar jurídicamente al hombre para el constante ejercicio de su interés privado, pero la libertad entendida como el derecho humano a la honradez económica y al constante ejercicio de la sinceridad política pertenece, por su propia esencia, a la siempre preterida realización histórica de la condición humana.


Guerra y migrantes

La crisis de gobierno en Italia, como suele suceder, se está resolviendo en el palacio, el mismo que sabe parir mayorías parlamentarias variegadas según la necesidad. Pero este seguir mirando al palacio a veces vuelve ciegos frente al reclamo que la plaza, por no hablar de territorios disidentes, expresa cada vez con voz más fuerte.
Es el caso de la protesta en Vicenza, en donde el pasado sábado 17 de febrero, 200mil personas se manifestaron en contra de la construcción de una nueva base militar estadounidense. Muchos ligamos esa manifestación con la actual crisis política italiana. El vinculo existe, sin duda, pero ese vinculo es sólo una parte de una situación cada vez más crítica por el gobierno italiano y los gobiernos europeos. Durante la marcha del 17 de febrero, alguien tomó el micrófono y frente a la multitud ahí reunida gritaba que “queremos un mundo sin guerra el cual no puede existir hasta que haya fronteras y cárceles para migrantes”. Esta extraña forma de ligar los temas en la agenda política de los de abajo nos habla claro de la complejidad social que se vive hoy en Italia. Las expresiones de disidencia manifestadas en Vicenza nos hablan de una sociedad francamente cansada de los abusos y las prevaricaciones. Nos explica que existe una sociedad multitudinaria y articulada alrededor de la defensa del territorio y de los derechos de la gente que ese territorio lo vive. Es por eso, que a la guerra es tan fácil ligar el tema migrante: porque muchos migrantes son los mismos que escapan de territorios incendiados por las bombas aprobadas en los parlamentos europeos. Esos mismos migrantes llegan a Europa y ahí tratan de establecerse, de trabajar, de construir familias e imaginar futuros.
El próximo sábado 3 de marzo, “el pueblo de Vicenza” se manifestará otra vez. Pero esta vez será en otra ciudad, Bolonia, y serán otros los temas. Habrá marcha y protesta, pero esta vez para que se cierren todos los CPT (los Centro de Detención para Migrantes) que invaden el territorio italiano.
Desde 1998, cuando se manifestó la primera vez en contra del primer CPT y se logró que se clausurara, los de abajo juntos con los ciudadanos migrantes se han opuesto a estas estructuras llegando a definirlas como verdaderos lageres por las características que tienen: separación con rejas, aislamiento, maltrato y abuso, abandono. Sin embargo hoy los CPT se configuran como el nuevo instrumento del control del territorio y de la ciudadanía migrante presente en él. A pesar de que la Corte Constitucional, el máximo órgano jurídico italiano, se expresara en contra de los CPT y su funcionamiento; a pesar de haber instituido una comisión especial (la llamada Comisión De Mistura) de averiguación de las condiciones de los CPT; a pesar de todo, el actual gobierno italiano, en via de reconfirmación parlamentaria, no ha dado paso alguno hacia la resolución de los problemas que se han venido generando por la presencia y existencia de los CPT. Al contrario, ha adoptado una estrategia que bien podríamos definir de maquillaje. En efecto, la Comisión nada ha hecho sino proponer una gradual reestructuración del funcionamiento de los CPT: en el futuro próximo, según los planes gubernamentales, habrá CPT para ilegales, para los que serán expulsados y, novedad absoluta, para quienes pidan asilo político. Además, el gobierno italiano está promoviendo la dislocación de los CPT en tierra lejanas del territorio italiano, como Libia, Marrueco, Polonia, Rumania, queriendo con esto no sólo alejar la presencia de migrantes en sí, sino también alejar de la vista de los medias y de la protesta el problema.
Más allá aún, la propuesta gubernamental que pronto verá luz verde por parte del nuevo ejecutivo, tiene el defecto de confirmar dos ejes jurídicos tanto criticados a la ley aprobada hace ya 6 años, la llamada ley Bossi-Fini: la detención administrativa y el vinculo permiso de legal estancia-trabajo. Entonces no sólo el migrante que no haya cometido delito alguno puede ser detenido e internado en un CPT sino que también cuando este en libertad vive bajo el constante chantaje de la detención. Esta condición obliga al migrante a flexibilizar una vez más su cotización en el mundo del trabajo poniendo, de reflejo, a los autóctonos en una condición de mayor competitividad en el ya precario mundo laboral.
El gobierno italiano, el mismo que pudo ganar la batalla electoral aprovechando la máxima sensibilidad social acerca del tema de los CPT, hoy se perfila cual agente de la compatibilidad con los intereses del capital europeo, necesitados de mano de obra no sólo barata sino que frágil, precaria y expuesta a chantaje. Es por eso que el próximo sábado 3 de marzo habrá una protesta nacional en Bolonia, porque, según dicen los manifestantes, “esta es una batalla ética de primera importancia que tiene que ver ciertamente con los derechos de ciudadanía pero también con la composición del trabajo y con el concepto de seguridad, ligado, en el discurso gubernamental, a las cárceles para migrantes y a la represión”.

México, muy cerca de legalizar el aborto

México, muy cerca de legalizar el aborto

México.- México podría sumarse a Cuba y Guyana como los únicos países que no penalizan la interrupción voluntaria del embarazo en América Latina y el Caribe. Dos proyectos de ley para despenalizar la práctica del aborto avanzan con apoyo legislativo mayoritario, mientras la Iglesia Católica y sectores conservadores ponen el grito en el cielo.

Por primera vez "hay un debate de altura y una alta posibilidad de despenalizar el aborto, lo que será muy benéfico para los derechos de las mujeres", dijo a IPS Martha Juárez, portavoz del no gubernamental Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

Parlamentarios de los opositores Partido de la Revolución Democrática (PRD), de izquierda, Partido Revolucionario Institucional (PRI), de centro, y Alternativa presentaron la semana pasada en el Poder Legislativo de la capital una iniciativa para despenalizar el aborto antes de la semana 14 de gestación en el distrito capitalino.

El martes, senadores del PRD hicieron lo propio en el parlamento nacional con un proyecto que propone la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo antes de la 12 semana.

"Parece muy probable que se aprueben estos proyectos, lo que sería nefasto, pues lo que harán es legalizar el asesinato de seres indefensos", dijo a IPS Jorge Serrano, director del grupo antiabortista Comité Pro Vida.

"No estamos en contra de los derechos de las mujeres, pero ¿de qué derechos hablamos si lo que representa el aborto es un crimen, así con todas su letras?", inquirió.

El gobernante y conservador Partido Acción Nacional, cuyos bloques legislativos no son mayoritarios ni en la capital ni en el parlamento nacional, anunció movilizaciones y recursos legales para evitar la aprobación de los proyectos, mientras el presidente Felipe Calderón exhortó a los legisladores a tratar el tema "con cuidado".

El mandatario aseguró que respetaría las decisiones de los parlamentarios, pero se declaró a favor de "la defensa de la vida" y sostuvo que las normas vigentes son adecuadas para "este momento".

Aunque la interrupción del embarazo es un delito en este país, en la mayoría de los estados se autoriza cuando la gestación es producto de una violación, cuando la vida de la madre corre riesgo o cuando el feto sufre malformaciones graves.

De los 193 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas, en 188 se permite el aborto terapéutico. Sólo en El Salvador, Chile, El Vaticano, Honduras y Nicaragua está vedado en cualquier circunstancia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En América Latina y el Caribe, el aborto es libre sólo en Cuba y Guyana, aunque en casi todos los países, activistas y organizaciones de mujeres claman por despenalizarlo cuando el feto aún no tiene viabilidad (posibilidades de sobrevivir fuera del útero materno), o sea antes de las 20 semanas de gestación, según la OMS.

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México estima que en este país de 104 millones de habitantes se practican hasta un millón de abortos por año, lo cual equivale a 30 por ciento de los embarazos anuales.

Otras investigaciones indican que el aborto inseguro y en condiciones de clandestinidad constituye la cuarta o quinta causa de muerte de las mujeres mexicanas y que obtener un permiso para abortar es engorroso y hasta imposible.

En una encuesta del estatal Instituto Nacional de Estadística e Informática, realizada en 2006, apenas 15 por ciento de mujeres embarazadas entrevistadas admitieron tener plenos deseos de ser madres.

El Vaticano enviará a México al obispo colombiano Alfonso López, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, para apoyar a quienes se oponen a los proyectos sobre el aborto.

Los conservadores han desempolvado todo su arsenal argumentativo, centrado en la noción de que aborto es sinónimo de asesinato. Han contratado espacios en la prensa para dar explicaciones detalladas sobre los métodos abortivos y subrayar que, incluso con pocas semanas de gestación, el feto tiene ya plena forma humana.

La Coalición para los Derechos de Todas y Todos colocó en Internet vídeos donde se observa la muerte de un feto cuando se practica un aborto.

Juárez, del GIRE, dijo que los conservadores usan la "estrategia amarillista de difundir viejos vídeos". Pero también deberían, "por mínima honestidad", exponer otros que muestran la muerte de mujeres que se someten a abortos en malas condiciones.

En América Latina se practican unos cuatro millones de interrupciones de embarazos por año, y 5.000 mujeres mueren por abortos inseguros, indica la OMS. Además, entre 30 y 40 por ciento de quienes abortan en esas condiciones sufren complicaciones graves.

La maternidad debe ser "una decisión exclusiva de la mujer, es su derecho, y en eso no debe jugarse la vida", apuntó Juárez.

"Nuestro punto de vista no es que el aborto debe ser una práctica generalizada. Lo más importante es tener un sistema de salud pública que mejore y amplíe todo lo relativo a la educación sexual y a la prevención de los embarazos no deseados", señaló.

Los proyectos de ley sometidos a debate incluyen previsiones para fortalecer la información y acceso a métodos anticonceptivos.

"En el proceso legislativo en marcha encontramos mucha madurez, apertura para escuchar diversos puntos de vista y una clara resistencia frente a las amenazas y advertencias de la Iglesia y los conservadores, lo que celebramos", apuntó la portavoz del GIRE.

Pero Serrano, del Comité Pro Vida, opinó que no escuchar a la Iglesia, que amenaza con excomulgar a quienes promueven el aborto, sería un error "garrafal".

La Iglesia sólo defiende la vida y dignidad de los seres humanos y "con eso nadie debería estar en contra".

Ha vuelto a la mesa la vieja cuestión sobre si un feto de menos de 12 o 14 semanas de gestación debe considerarse o no persona, y si siente dolor o no cuando es extraído del útero.

Alfonso Gutiérrez, médico especialista en reproducción asistida y propietario de varias clínicas, sostiene que el sistema nervioso empieza a funcionar desde la séptima semana de gestación, "pero no puedo afirmar que ya siente" en esa etapa.

"Lo que afirmo es que el aborto es la destrucción de una potencial persona", declaró

EL CONFLICTO SOCIAL SOBRE RUEDAS

 Ya es un lugar común referirse al Transantiago como el “Condoro” de los condoros del gobierno, por tanto, no incursionaré en los errores o culpables del mismo, tan sólo lo expongo por ser el vehículo apropiado que encontró una sociedad insatisfecha para manifestarse.  

El escenario de efervescencia social actual, se alimenta de las demandas de diferentes sectores de la sociedad, que hoy se expresan sin temor alguno, y con características cada vez más violentas. Así,  tenemos  a los deudores habitacionales con o sin razones; se avecina la reacción campesina por la forma que se ha pretendido resolver su deuda histórica, que no es más que lo mismo de estos 16 años, al igual que la de las Pymes, sin que se resuelva realmente; tenemos en cierne una nueva revolución de los “pingüinos”, por la tardanza en el mejoramiento de la infraestructura educacional y por los menguados cambios que se pretende con la LOCE, por señalar sólo algunos.

 Es lógico que en el juego político, la oposición, tanto de derecha como de izquierda, coincidan en el aprovechamiento del descontento, atizando la confrontación sin medir las consecuencias. El tema es, que ellos hacen su trabajo, y lo inconcebible es que el gobierno no muestre capacidad de análisis situacional ni mucho menos capacidad para adelantarse a los hechos. La espiral de violencia que observamos últimamente, no se resuelve sólo con cambiar figuras en el nivel gubernamental, más aún, eso sería seguir dándole satisfacciones a la derecha política que busca deslegitimar a la Presidenta. Lo más importante es hacer un cambio de política que rompa con los paradigmas del modelo actual. El discurso del gobierno ciudadano, debe comenzar con la franqueza para decir lo que se quiere y como hacer, pero decirlo clara y directamente, que no induzca a interpretaciones a gusto del ejecutivo de turno. Creo que algo se avanzó con el discurso presidencial y el restringido cambio de gabinete de hoy, pero ello no es lo sustantivo. En el caso del transporte metropolitano, se debe asumir y así decirlo que fue un proyecto originalmente mal concebido desde el punto de vista de un Servicio Público a la Comunidad, como lo es en todo el mundo. Se hizo por tecnócratas sobre la base de la rentabilidad que debían tener los operadores (todos lo reconocen  hoy) y no sobre la base de la calidad del servicio que la ciudadanía se merece. En cuanto a la responsabilidad política de aquello también debe precisarse, pero sin irse por las ramas, relativizando todo, como acostumbramos los chilenos,  para que los santiaguinos no terminemos creyendo que su diseño e implementación fue obra de extraterrestres y, por ahora, último discurso incluido, seguimos en la nebulosa.  En cuanto a los deudores, habitacionales, pymes y campesinos, hasta la fecha se ha actuado con  promesas y parches, faltando la convicción de la importancia de resolverlo definitivamente, tal como lo hizo Pinochet con la crisis del sistema financiero a comienzo de los ochenta, comprometiendo el aval y recursos del  Estado para su salvación.  

El desarrollo inclusivo debe suponer que las políticas de apoyo tienen que ser audaces y necesariamente diferenciadas respecto de las que rigen para los grandes empresarios, que bastantes ventajas ya han tenido y tienen con el actual modelo. Es un escarnio pensar beneficios para  una pyme o pequeño agricultor con la propuesta de “Depreciación acelerada”, por ejemplo.

 Por su parte, el tema de la educación no será resuelto si no se define claramente que ella es un bien público, cuya obligación de servirlo le corresponde al Estado y que la  libertad de enseñanza no es libertad comercial como se entiende.  No cabe dudas, que definiciones conceptuales de esta magnitud están en el trasfondo de las justas demandas de los pingüinos, siendo responsabilidad del gobierno enfrentarlas dentro de los parámetros políticos-ideológicos que lo sustentan. Obviamente, el Transantiago ha sido el evento desencadenante de la irritación contenida de los ciudadanos ante los desaciertos y corruptelas que, además, los medios se están encargando de instalar en la ciudadanía, como norma de acción del actual gobierno.  Lo trágico, es que este contexto social que se está dibujando se asemeja peligrosamente al  vivido en la década de los 70. Una derecha política implacable para deslegitimar todo accionar gubernamental, por ahora, no se ha sumado la derecha económica que todavía goza de las políticas neoliberales que subsisten. Una izquierda extraparlamentaria que con justicia reclama contra el régimen político excluyente y que cada vez lo hace en forma más violenta. Un cartel de medios de comunicación que satura el inconsciente colectivo con imágenes antigubernamentales. Una Iglesia que ya comienza a tomar partido y a sumarse a los detractores políticos. Un desorden en la coalición de gobierno, por el afán de protagonismo de sus actores, la incorrecta o inexistente interacción entre partidos,  parlamento y gobierno y entre éste y la ciudadanía o, simplemente, la  falta de autoridad.  Por ahora, hagamos como en el fútbol y crucemos los dedos para que alguien ilumine al entrenador o entrenadora para que se termine los aprontes con las reservas, se ponga a los titulares y se defina una estrategia de “juego” que encante a los chilenos, o que es lo mismo, se juegue como se dijo en la pre-temporada. Queda la duda si los cambios de última hora, como los de hoy,  ayudarán en este sentido. Santiago, 26 de Marzo de 2007SERGIO BARRÍA P.

Morales y Chávez convocan a cumbre de gobiernos y grupos afines

EFE

Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Venezuela, Hugo Chávez, convocaron para junio próximo a un Congreso de gobiernos y pueblos de América que compartan los cambios impulsados por ambos, informó hoy la cancillería boliviana.

La cumbre se realizará del 2 al 4 de junio en la ciudad de Cochabamba (centro de Bolivia) y servirá para fortalecer una "integración solidaria y con soberanía para el vivir bien de la gente y la naturaleza", dice un comunicado oficial.

El congreso fue anunciado por primera vez hace tres semanas, durante la visita que realizó Chávez a Bolivia, cuando visitó con Morales la región del Beni, la más afectada por las inundaciones causadas por el fenómeno climático "El Niño".

La coordinadora del congreso, Ana Guzmán, dijo hoy a Efe que se espera que asistan todos los mandatarios de Latinoamérica, así como gobernadores, alcaldes, legisladores, rectores de universidades y líderes de organizaciones populares.

Ya en 2006 Morales anunció una conferencia de gobiernos y pueblos americanos en la misma Cochabamba, al concluir la II Cumbre Suramericana celebrada en diciembre, pero de los 10 mandatarios que asistieron a ésta, sólo Chávez aceptó aquella invitación.

Según la convocatoria divulgada hoy para junio, la conferencia busca "promover el diálogo y la generación de propuestas comunes entre gobierno y pueblos para fortalecer una integración solidaria y con soberanía".

La convocatoria está dirigida a jefes de gobiernos nacionales, regionales y municipales, así como a organizaciones indígenas, campesinas, empresariales, progresistas e intelectuales "que comparten esta visión de cambio".

La cita discutirá la integración energética, una agenda social para el cambio, el comercio justo, la armonía con la naturaleza, la despenalización de la coca y los derechos de los pueblos indígenas, según el documento.

Guzmán dijo que los primeros en confirmar su participación han sido dirigentes de organizaciones indígenas de Panamá y Perú.

A treinta y un años del golpe militar en Argentina

A treinta y un años del golpe militar en Argentina

escrito por Rafael Luis Gumucio Rivas   
viernes, 30 de marzo de 2007
Participé en la marcha, en la Plaza de Mayo, en conmemoración del treinta y un aniversario del golpe de estado, dirigido por el pechoño, criminal y reaccionario, Jorge Rafael Videla. Da gusto constatar la claridad del lenguaje que emplea el presidente Néstor Kirchner para atacar a los genocidas militares argentinos; nada más diferente al alambicado vocabulario de nuestros líderes concertacionistas en el trato a los verdugos sempiternos, que marchan incólumes por las calles.

Kirchner llama al pan pan y al vino vino: en el acto de recordación, realizado en el “campo de concentración” La Perla, en Córdoba, el presidente llamó a Luciano Benjamín Menéndez “un asesino que debiera estar en la cárcel” –cómo me hubiera gustado escuchar estas frases respecto al finado Augusto Pinochet y sus secuaces-; después Kirchner la emprendió contra la Cámara de Casación, (Corte de Apelaciones): “¿Cuál es el compromiso de algunos integrantes de la justicia con los derechos humanos? Dónde están parados, durante años, juicios que debieran estar en marcha? Los jueces del Tribunal de Casación se hacen los lesos” y, para rematar, el ministro del Interior, Fernández, termina por la invitación a presentar a su renuncia a los jueces que amparan a los genocidas.
 
A los jueces se les designa con nombre y apellido, son los miembros de la sexta Sala del Tribunal de Casación: Gustavo Hormos, Amelia Berraz y Amelia Cepolupo, quienes tienen a su cargo 193 casos de crímenes de lesa humanidad en trámite, durante dos años; los pocos condenados argentinos pagan su pena en prisión domiciliaria, pretextando su avanzada edad.
 
El presidente de la Corte de Casación, Alfredo Bisordi, se vale del lenguaje democrático para acusar al presidente de querer acumular todos los poderes e inmiscuirse en la judicatura, olvidando la colaboración de los tribunales argentinos con la dictadura; “en todas partes se cuecen habas”. Jorge Julio López, que estaba dispuesto a acusar a los asesinos, ha sido secuestrado por las fuerzas oscuras de la reacción del vecino país.
 
En la mayoría de la transiciones a la democracia los Tribunales que colaboraron con la dictadura han pasado incólumes. En Argentina, si no hubiera sido por las madres y abuelas de la Plaza de Mayo y los abogados de derechos humanos, los asesinos militares continuarían gozando de la más perfecta impunidad. Estoy de acuerdo con un famoso jurista mexicano, que plantea para su país que la justicia debe emanar de la soberanía popular, como ocurre con el resto de los poderes. En el caso de los derechos humanos en Argentina se ha probado, hasta la saciedad, la connivencia entre jueces y represores.
 
La historia del país vecino estuvo plagada de golpes militares. Gobiernos civiles como los de Arturo Frondizi y Arturo Illia fueron derrocados por cruentos golpes militares. Radicales, peronistas y militares, (estos últimos actuaron como partido político), se han repartido el poder. Isabel Martínez de Perón y Fernando de La Rúa tuvieron que huir de la Casa Rosada en helicóptero, después de haber provocado el caos . El radical Raúl Alfonsín no alcanzó a terminar su período, producto de una crisis económica; el justicialista Carlos Menem duró dos períodos, llevando al país a la cesación de pagos e imponiendo las criminales leyes de “punto final y obediencia debida”.
 
La jerarquía eclesiástica argentina, que apoyó los crímenes de la dictadura militar, sólo puede ser comparada con los obispos españoles durante la Guerra Civil (1936-1939). Hasta hoy, algunos jueces argentinos asisten a misa celebrada por obispos castrenses. La dictadura militar católica, conservadora y neoliberal argentina ostenta el triste récord a su haber de 30.000 desaparecido. La guerra de las Malvinas provocó el derrumbe de la dictadura militar, sólo queda el mal recuerdo del borracho Leopoldo  Galtieri.
 
Me alegra que el presidente Kichner haya tenido el valor de derogar las leyes de “obediencia debida y de punto final”, de consagrar la escuela de Mecánica de la Armada a un Museo de la Memoria y, hoy, enfrentar a una justicia con resabios dictatoriales, que deniega el  derecho del pueblo a la verdad, la justicia y al castigo a los culpables.
 
Rafael Luis Gumucio Rivas