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Opinion

Carta a Chávez: ¿Es verdad que entregaste a miembros de ELN y FARC capturados en Venezuela al asesino presidente Santos?

Carta a Chávez: ¿Es verdad que entregaste a miembros de ELN y FARC capturados en Venezuela al asesino presidente Santos?

Por  Pedro Echeverría

1. Una pregunta presidente de Venezuela Hugo Chávez: ¿Es verdad que entregaste al asesino presidente colombiano Manuel Santos a miembros del Ejército de Liberación Nacional y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia? Se ha escrito que la canciller colombiana, María Ángela Holguín expresó que la captura en Venezuela del segundo cabecilla del ELN es una “gran demostración del buen camino” entre ambos países suramericanos. Que es “muy positivo para la relación y para el avance en estas coordinaciones que se vienen dando entre las Fuerzas Armadas de ambos países para que se produzcan hechos como estos”. El pasado 25 de diciembre, autoridades venezolanas capturaron a Nilson Albín Terán Ferreira, alias Tulio y que en noviembre de este año, Venezuela deportó a Bogotá a otros dos integrantes del ELN y a uno de las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

2. Mientras se habla de ello, en otro artículo se habla de asesinatos de civiles a manos del ejército colombiano que encabeza el presidente Santos. Son asesinatos de civiles a manos del ejército para luego disfrazar sus cadáveres de "guerrilleros abatidos en combate" se contándose por miles; se informa que hay más de 3000 casos denunciados, y se siguen produciendo los asesinatos "falsos positivos" bajo la presidencia de Santos.
Desde la presidencia de Uribe se destapó este escándalo que venían denunciando familiares de víctimas desde hace décadas en Colombia, con Santos como ministro de defensa se intensificaron, y ahora con Santos presidente continúan los asesinatos de civiles a manos de un ejército que goza de total impunidad... Por estas aberraciones, y las demás violaciones a los DDHH por parte del Estado, se denuncia que hay Terrorismo de Estado en Colombia. Wikileaks revela y confirma que son asesinatos de Estado.
3. Aunque eres un modelo de gobierno para los explotados y luchadores sociales, hoy te digo que así no se construye ningún gobierno del pueblo, mucho menos algún socialismo libre e igualitario; por el contrario, así se reafirma la dominación del imperio yanqui en América Latina y en el mundo, y esto usted lo sabe de memoria porque lo ha repetido mil un veces. Pareciera que por tu juventud en este campo de los principios, presidente Chávez, ignoras que vale más morir de pie que vivir de rodillas; que nunca has oído hablar de internacionalismo ni mucho menos de la inexistencia de las fronteras nacionalistas establecidas por las clases dominantes para entrampar bobos. ¿O es que Simón Bolívar no habló de la Gran Colombia o, por el atraso del XIX, no entendió que las fronteras y nacionalismos enfrentan a los pueblos y los entretienen en bobadas? ¿Olvidas que los guerrilleros colombianos luchan por lo mismo que tú?
4. Uribe es un asesino del pueblo pero Santos es peor porque antes fue el brazo armado del uribismo. ¿O piensas, admirado Chávez, que adoptando la táctica colaboracionista con los asesinos (los gobiernos proyanquis) vas a lograr bajar la amenaza que ciñe sobre tu cabeza de un Golpe de Estado? ¿Piensas acaso que con una actitud colaboracionista, amigable, los yanquis van a clausurar las siete bases militares colocadas en Colombia, van a retirar el barco de Guerra que está frente a Costa Rica o van a dejar de asesinar con sus aviones y bombas a guerrilleros colombianos? A Cuba la mantuvieron cercada económica y comercialmente durante 50 años porque su gobierno jamás claudicó; su pueblo tuvo que sufrir durante esas cinco décadas la falta de casi todo, pero se mantuvo digno; con lo que pudo apoyó abiertamente a todos los pueblos que luchaban contra la explotación imperialista. Cometió mil errores, pero se mantuvo en la vanguardia.
5. ¿Cómo poder reclamarle a los gobiernos burgueses mexicanos de los sexenios recientes de Fox y Calderón que estén entregando a los luchadores nacionalistas vascos que viven en México a un gobierno asesino como el de España? México en años anteriores no sólo rompió relaciones con gobiernos como el de Franco de España, de Videla de Argentina y Pinochet de Chile, sino que mantuvo aquí a los asilados en las mejores condiciones posibles hasta que esos gobiernos dejaron de ser militares y dictadores. Venezuela, aunque añore a la Gran Colombia bolivariana, no puede dar pasos atrás con un gobierno que hoy es el más peligroso, belicoso y entreguista de América Latina. Es lo que hemos escuchado cientos de veces de tus discursos, de los de Evo, Correa, Ortega y Castro, lo que oímos por Unasur y Telesur. ¿O piensas acaso comandante Chávez que es tiempo de cambiar de posición política?
6. Así como los capitalistas con sus inversiones, los ejércitos con sus escuelas y asesores, los medios de información que se escuchan en todo el mundo, no tienen patria porque sobrepasan las fronteras, de la misma manera los obreros, los luchadores sociales, los guerrilleros no tienen patria y no deberían atenerse a lo que les manda la burguesía. ¿Por qué los asesinos yanquis pueden ocupar países, crear escuelas militares internacionales, vivir en cientos de países como asesores, enviar aviones, helicópteros y armas a los países que quieran y todo es legal y natural? ¿Por qué carajos los profesores no podemos luchar junto a los obreros y campesinos de nuestro país, no pueden solidarizarse con las luchas de otros estados y menos viajar a otros países para engrosar las filas de la rebeldía mundial? Las putas fronteras, himnos, banderas, patrias, héroes, se los impusieron los burgueses a los trabajadores para maniatarlos ideológicamente.

7. Venezuela, México, EEUU o Francia son grandes países, como todos en el mundo; pero por encima de ellos están siempre los intereses de los trabajadores, de los productores de la riquezas que todos consumimos. En los países que se autodenominan de izquierda hay que pescar y encarcelar a los millonarios que explotan a los pueblos, a los asesinos que con sus represiones y sus guerras mantienen aterrorizada a la población. Pero perseguir a los trabajadores, a los rebeldes al capital, a los enemigos del imperio, no tiene nombre, no tiene madre. Como diría cualquier principio elemental: Si algún autocalificado socialista o anarquista actúa contra los intereses de su pueblo, de la misma manera que lo hace la burguesía, debe combatírsele por el pueblo como un enemigo. Chávez tiene que reflexionar acerca del camino que ha escogido para caminar con su pueblo. La lucha por el socialismo es difícil y larga; pero es única lucha justa.

 

Chile: El retorno de Lagos y el combate contra el olvido

Chile: El retorno de Lagos y el combate contra el olvido
Andrés Figueroa Cornejo

1. En un paisito donde casi el 20% de la población es bebedor problema (OMS) producto, entre otras variables, de las malas condiciones de existencia ancestrales –culturales y materiales- y cuyo movimiento social comienza lentamente a despercudirse de un largo letargo apenas estremecido los últimos años por las protestas estudiantiles de los jóvenes secundarios, de los trabajadores subcontratados del cobre y de los forestales que, lamentablemente, terminaron en mesas de negociaciones infructuosas y amañadas por el gobierno anterior, ya arrancan los motores de la formación de pactos electorales de una Concertación noqueada por la victoria de la derecha tradicional para encarar las municipales de 2012.

2. Hace muy poco retornó el ex presidente de la República Ricardo Lagos Escobar al Partido Socialista “a colaborar en la formación de nuevos liderazgos”. Como una manifestación más de crisis de la Concertación, quien fuera el mandatario del súper aperturismo económico chileno –que en definitiva volvió más dependiente del capital transnacional al país, osificando el modelo exportador extractivista y cuprífero-; que propició con vocación de accionista la privatización de carreteras, agua y cobre; que durante su gobierno acentuó la cruzada contra el pueblo mapuche y sus demandas históricas, aplicando sin temblor la Ley Antiterrorista –rémora de la dictadura-; y protagonizó los escándalos de corrupción asociadas a las licitaciones y concesiones tramposas del Ministerio de Obras Públicas (casos MOP-Gate y MOP-Ciade), de la CORFO-Inverlink , y de Ferrocarriles del Estado, ya está de vuelta. En virtud de los enormes favores hechos graciosamente a los dueños de Chile (con lágrimas de despedida genuinas del empresariado en un acto exclusivo cuando acabó su período) y a las políticas emanadas de las entidades imperialistas como el FMI y el Banco Mundial, irónica o bien por esas mismas razones, el 2007 Lagos fue investido por el Secretario General de la ONU de la época como enviado especial para el cambio climático, toda vez que bajo su mandato la celulosa Arauco (Celco) se acriminó con los cisnes de cuello negro en el sur de Chile, y propulsó el proyecto minero Pascua Lama que castiga actualmente con especial fiereza el medioambiente de la zona; eliminó la medida contemplada en el Plan de Descontaminación Atmosférica de Santiago que impedía la extensión de la capital sobre tierras agrícolas, como asimismo, la violación de áreas de valor natural y preservación ecológica. A qué mencionar que Lagos fue el único gobernante del continente en reconocer al gobierno que se instaló por algunas horas mediante un golpe militar contra el presidente Hugo Chávez en 2002, que sería rápidamente frustrado.

¿A qué habrá regresado? ¿A colaborar con el posicionamiento de Carolina Tohá, actual coordinadora de la Concertación, la cual usufructúa políticamente del prestigio de su padre, el vicepresidende de la Unidad Popular de Salvador Allende, José Tohá, asesinado en 1974? ¿A allanar el camino presidencial a Bachelet? ¿A testear una segunda oportunidad para las presidenciales de fines de 2013, aprovechando la escasez de memoria nacional reinante? ¿A todas las anteriores?
3. Mientras tanto, Carolina Toha juega sus cartas a ampliar la Concertación hacia el ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, el senador Navarro del MAS, el presidente del Partido Regionalista Independiente (¿independiente de qué?), el Partido Humanista y el Comunista, primero bajo la forma de un pacto político-electoral para enfrentar conjuntamente las municipales de 2012 como ejercicio preliminar hacia la consolidación de una componenda lo suficientemente maciza con propósitos de intentar la alternancia inmediata respecto de la derecha tradicional. Las reacciones de los invitados, al menos de Enríquez-Ominami, el PRI y el PC han sido bien recepcionadas en tanto existan inclusiones programáticas en la carrera de refundar una Concertación desrumbada. Con las dificultades que comporta que el gobierno de Piñera ha resultado un fiel continuista de las mismas tareas antipopulares y privatizadoras, y ha facilitado las tendencias del capital en orden a acentuar su concentración, desigualdad social, y precarización del trabajo. Tal cual los gobiernos civiles anteriores.
Los mismos que ayer siguieron a pies juntillas el catálogo del capitalismo más salvaje, fundado en la explotación humana y el despojo de los recursos naturales, ahora sí que van a proponer a los chilenos –siempre por arriba, cómo no- un programa para beneficiar a las grandes mayorías. ¿Será tanta la confianza de los dirigentes de la Concertación en la peste del olvido de los chilenos?
Por otra parte, la marginalidad política no termina con la existencia simbólica de representantes políticos subsidiados electoralmente en las instituciones del Estado. Para quienes buscan inagotablemente cambiar la vida, el orden infame e infeliz del actual estado de cosas, la contienda electoral es apenas una de las formas en que se expresa la lucha de clases. El movimiento real de los trabajadores y el pueblo es el protagonista. Siempre por abajo, cuando se pueda por arriba. Y cuando es por arriba, para los que persiguen transformaciones ligadas a la recuperación de la soberanía nacional y los derechos sociales asaltados por la clase que manda, es únicamente para colaborar con la dinámica participativa y radicalmente democrática de los populares. No al revés. Porque “la historia la hacen los pueblos” y otras razones bien sabidas.
Nuevamente, sectores de la izquierda tradicional prestan oídos a los cantos de sirena de una Concertación descompuesta y desesperada, que ya tuvo su oportunidad –y 20 años no son poca cosa, a pesar de Gardel- y que con retórica transformista y apremiada, procura su recomposición a través de supuestas concesiones a su programa histórico y expresión política de los intereses de la clase en el poder. Que si la táctica se vuelve estrategia, en medio de una correlación de fuerzas donde los partidos políticos no neoliberales van a pérdida, las alianzas con la Concertación sólo fortalecen al más poderoso. Y en este caso, la componenda más poderosa no es más que una versión matizada (y muy relativamente) respecto de la derecha tradicional de la minoría dominante. El costo de semejante contubernio es claro para las direcciones de las agrupaciones convocadas: hipotecar las transformaciones más estructurales y pro populares de sus programas y estrategias originales.
4. En tanto, el movimiento social comienza tímidamente un nuevo ciclo de luchas, aún dislocadas y parceladas, pero auspiciosas. Se multiplican las huelgas –todavía parciales y atomizadas-, y las primeras coordinaciones multisectoriales, tanto de los propios trabajadores, como de la izquierda que no sueña con su inclusión en una “nueva” Concertación. Los estudiantes y trabajadores de la enseñanza ya asoman la cabeza contra la “revolución educacional” de Piñera, comandada por el pre candidato de la UDI para las próximas presidenciales, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, y cuyas políticas únicamente promueven a través de incentivos perversos el traspaso de lo que va quedando de educación pública –en todos sus niveles- al área privada, consagra una enseñanza desintegrada socialmente, tecnifica en su peor acepción el currículo para producir trabajadores disciplinados e irreflexivos para bien del capital, y busca destruir las pocas conquistas que restan del Estatuto Docente.

Del lado ancho y mayoritario de humanidad, la caminata por los derechos fundamentales, por la riqueza socializada y la soberanía plena debe retornar por sus fueros, construir las condiciones del paro general y la protesta ampliada de los humillados. De esos combates iniciales brotarán como necesidad y sentido las futuras conducciones políticas de la auténtica alternativa política de los intereses de los asalariados y las grandes mayorías. Lo demás sólo engorda al capital, robustece y reproduce su hegemonía, y oxigena los días de la dominación de una minoría gran propietaria y que constituye sus privilegios sobre la apropiación de la riqueza socialmente producida, el crédito, el despojo de los recursos naturales, la ruina ambiental, el menosprecio y castigo a los pueblos originarios, la cultura del patriarca y el fetiche esclavizante de la mercancía.

WIKILEAKS: ¿Cual es el tema?

WIKILEAKS: ¿Cual es el tema?

Juan Francisco Coloane ( ARGENPRESS.info)

En el análisis alejado de las vocerías que promueven determinado objetivo político, esta filtración de nueva generación puede ser algo menos pedestre de lo que se debate, y tal vez peligroso. Que exista sesgo, xenofobia, racismo, prejuicio, inseguridades y ansiedades por expansión está en la naturaleza de las relaciones internacionales y el público no lo descubre ahora.

No es ni farándula rentable ni espionaje duro y es allí, en la zona gris de la ambigüedad donde puede estar el verdadero problema de lo que revela WIKILEAKS y por ahora no resta ni agrega.

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la política exterior de Estados Unidos es quizás la más abierta y conocida por el público, entre las llamadas potencias tradicionales. Un país al que se le ha llamado miles de millones de veces imperialista, tiene poco que esconder, por lo tanto hay un buen espacio para dudar de los objetivos de WIKILEAKS. Los que manufacturan o trabajan con la información pública del ángulo político que sea, no son inocentes palomas de la paz.

Es así que hoy sabemos más de la política exterior de Estados Unidos y de sus métodos que del origen y los objetivos de WIKILEAKS. La primera democracia en el mundo que se consolida en el liberalismo, está por su Constitución, obligada a protegerse estratégicamente con el liderazgo mundial y la defensa de la democracia. De esa forma su política participa activamente en los movimientos anticoloniales de las oligarquías criollas desde Filipinas pasando por Cuba y aterrizando en Chile con los asesores (Worthington y Bland) del Libertador Bernardo O 'Higgins. A partir de la Revolución Bolchevique, esa política exterior anticolonial se traslada a la esfera de la contención de la insurgencia leninista. No hay secretos, desde los dos Roosevelt, Franklin y Teodoro, hasta JFK, Nixon y Obama, Estados Unidos pretende liderar para la visión occidental de la democracia.

Esa conducta exterior se conoce en sus rasgos gruesos y en muchos aspectos específicos también. Se sabe con claridad cual fue la política con la China dirigida por Mao, el Chile de Allende, y en el presente, cuál es frente a la revolución bolivariana y Hugo Chávez. Ni hablar de Cuba. Todo está en letra escrita y abierta.

Los objetivos del Departamento de Estado están en su página web, y las operaciones encubiertas del peor calibre, se han desclasificado en varios períodos, la última en 2007. ¿Qué más se puede saber? Que Ronald Reagan en una entrevista en la revista Time declaraba que “La única forma para que los hispano-latinos respondan es con una patada en el trasero”. No se necesitaba de ninguna filtración. La única conspiración exitosa es la que no se denuncia. ¿En qué mundo vivimos ahora? ¿Una página web va a cambiar la política exterior de un país y la parte subjetiva de un líder con poder atómico?

Lo que no se sabe con detalles fiscalizados es el origen de WIKILEAKS, su financiamiento y sus objetivos reales más allá de los explicitados. Eso es grave y va más allá de los aspectos prácticos de la información y su utilidad.

El fenómeno mediático creado por la desproporción entre el cacareo de los medios y la utilidad práctica para las relaciones internacionales sugiere más bien lo inverso. Se ve como una filtración con información débil y descafeinada, o sea más bien “WEAKLY LEAKS”, donde el objetivo no se desprende con claridad.

La molestia de la Casa Blanca no apunta al mérito intrínseco de la filtración y el probable daño a las relaciones. La preocupación tiene que ver con el método y el objetivo especialmente en el período en que ocurre. Sucede bajo una presidencia como la de Barack Obama, que promueve oportunidades para iniciar el esperado giro en las relaciones internacionales en función de la paz, los equilibrios y la esquiva equidad, que está pendiente desde que se decretó el fin de la guerra fría. ¿O es que, por el peso de los hechos, crisis económica y política global, se está regresando a la lógica de los años 60, es decir, polarizar para cambiar? O sea, el regreso a plenitud de los neoconservadores que invadieron Irak, en Estados Unidos. ¿Esa es la idea detrás de WIKILEAKS?

Lo que sí se pueden observar son las repercusiones de un proyecto ostentoso por pretender más de lo que es. No es un nuevo fenómeno de la globalización como piensan algunos y no contribuye a limpiar el enrarecido ambiente de la política internacional, cuya eficiencia continuará funcionando con indispensable secretismo. Desde tiempos remotos la diplomacia opera en gran medida en base a lo que no está escrito. Aún más, la letra de tratados es violada por estados y privados en un marco de Derecho Internacional que no alcanza a normar la conducta entre las naciones. Ejemplos a la vista: el reclamo interpuesto por Perú contra Chile en La Haya y la actitud beligerante de Costa Rica contra Nicaragua en el asunto del Río San Juan.

Hoy ningún país se bombardea a diestra y siniestra, sin embargo después de las invasiones a Afganistán e Irak el mundo pos desplome soviético no alcanza a configurar un nuevo orden. Lo que existe es un intenso intercambio comercial que ha subordinado la política internacional a las reglas de su flujo. Detrás de la información, la estrategia es lanzar una cortina de humo con la cual se hace difícil seleccionar la paja del trigo. No ensancha la oportunidad del público para ver lo esencial y plantear el análisis en cuestiones más relevantes. Son filtraciones de documentos que exhiben lugares comunes y prejuicios privilegiando el chisme, cuya escandalera forma el perfecto colateral del artefacto mediático construido para obtener réditos.

El mecanismo de entregar información de supuesta confidencialidad, y la poca selectividad de los receptores, expresa lo adocenado del ambiente periodístico en general. Debido a esa tendencia a construir agendas desde lo mediático, se colocan temas menos relevantes de los que deberían preocupar a la ciudadanía. Por ejemplo: las raíces de la nueva ambición nuclear en los países; la matriz de avaricia, concentración y depredación en la concepción económica del sistema; el espíritu guerrero y destructor de la política; las ambiciones de supremacía de las naciones independiente de su tamaño.

WIKILEAKS no expone la parte más oscura de la diplomacia ni posiciona información “dura” respecto a objetivos o intereses estratégicos de los países, o soluciones para la paz, o como se gestan las decisiones para la guerra. Tampoco revela el mensaje de George W. Bush a Tony Blair para que éste le mienta al parlamento Británico respecto a las armas de destrucción masiva que NO había en Irak.

Expone con morbo comercial la parte más frívola para un nuevo festín de novedades internacionales con mucho potencial comercial para alimentar una alicaída industria de la información pública. A pesar de estas filtraciones, los elementos ocultos de la oscura industria de las relaciones exteriores continuarán por la senda de las operaciones encubiertas al servicio de los mega poderes reales, especialmente del capital transnacional que no da puntada sin hilo.

Con menos sofismas y menos hipocresía, WIKILEAKS debería entrar en el mundo corporativo del capital transnacional y exponer en esa misión la verdadera envergadura de su objetivo.

 

 

Haití: el subdesarrollo y el genocidio

Haití: el subdesarrollo y el genocidio

Hace solo unos meses, el 26 de julio de 2010, Lucius Walker, líder de la organización norteamericana Pastores por la Paz, en un encuentro con intelectuales y artistas cubanos, me preguntó cuál sería la solución para los problemas de Haití.

Sin perder un segundo le respondí: “En el mundo actual no tiene solución, Lucius; en el futuro del que estoy hablando sí. Estados Unidos es un gran productor de alimentos, puede abastecer a 2 000 millones de personas, tendría capacidad para construir casas que resistan a los terremotos; el problema es la forma en que se distribuyen los recursos. Al territorio de Haití hay que restituirle otra vez hasta los bosques; pero no tiene solución en el orden actual del mundo.”

Lucius se refería a los problemas de ese país montañoso, superpoblado, desprovisto de árboles, combustible para cocinar, comunicaciones e industrias, con un elevado analfabetismo, enfermedades como el VIH, y ocupado por las tropas de Naciones Unidas.

“Cuando esas circunstancias cambien -le añadí- ustedes mismos, Lucius, podrán llevarle alimentos de Estados Unidos a Haití.”

El noble y humanitario líder de Pastores por la Paz falleció mes y medio después, el 7 de septiembre, a la edad de 80 años, legando la semilla de su ejemplo a muchos norteamericanos.

No había aparecido todavía una tragedia adicional: la epidemia del cólera, que el 25 de octubre reportó más de  3 000 casos. A tan dura calamidad se suma que el 5 de noviembre un huracán azotó su territorio, causando inundaciones y el desbordamiento de los ríos.

Este conjunto de dramáticas circunstancias merece dedicarle la debida atención.

El cólera apareció por primera vez en la historia moderna en 1817, año en que se produjo una de las grandes pandemias que azotaron a la humanidad en el siglo XIX, que causó gran mortalidad principalmente en la India. En 1826 reincidió la epidemia, invadiendo a Europa, incluyendo a Moscú, Berlín y Londres, extendiéndose a nuestro hemisferio de 1832 a 1839.

En 1846 se desata una nueva epidemia más dañina todavía, que golpeó a tres continentes: Asia, África, y América. A lo largo del siglo, epidemias que afectaban a esas tres regiones se fueron repitiendo. Sin embargo, en el transcurso de más de 100 años, que comprende casi todo el siglo XX, los países de América Latina y el Caribe se vieron libres de esta enfermedad, hasta el 27 de enero de 1991, en que apareció en el puerto de Chancay, al norte de Perú, que primero se extendió por las costas del Pacífico y después por las del Atlántico, a 16 países; 650 mil personas se enfermaron en un período de 6 años.

Sin duda alguna, la epidemia afecta mucho más a los países pobres, en cuyas ciudades se aglomeran barrios populosos que muchas veces carecen de agua potable, y las albañales, que son portadoras del vibrión colérico causante de la enfermedad, se mezclan con aquellas.

En el caso especial de Haití, el terremoto deshizo las redes de una y otra donde estas existían, y millones de personas viven en casas de campaña que muchas veces carecen incluso de letrinas, y todo se mezcla.

La epidemia que afectó nuestro hemisferio en 1991 fue el vibrión colérico 01, biotipo El Tor, serotipo Ogawa, exactamente el mismo que penetró por Perú aquel año.

Jon K. Andrus, Director Adjunto de la Organización Panamericana de la Salud, informó que la bacteria presente en Haití era precisamente esa. De ello se derivan una serie de circunstancias a tomar en cuenta, que en el momento oportuno determinarán importantes consideraciones.

Como se conoce, nuestro país viene formando excelentes médicos haitianos y prestando servicios de salud en ese hermano país desde hace muchos años. Existían problemas en ese campo muy serios y se avanzaba año por año. Nadie podía imaginar, por no existir antecedentes, que se produjera un terremoto que mató a más de 250 mil personas y ocasionó incontables heridos y lesionados. Frente a ese golpe inesperado, nuestros médicos internacionalistas redoblaron sus esfuerzos y se consagraron a su trabajo sin descanso.

En medio del duro desastre natural, hace apenas un mes se desató la epidemia de cólera con gran fuerza; y como ya expresamos, en tales circunstancias desfavorables se presentó el huracán.

Ante la gravedad de la situación, la Subsecretaria General de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, declaró ayer que se necesitaban 350 médicos y 2 000 enfermeras más para hacer frente a la enfermedad.

La funcionaria llamó a extender la ayuda más allá de Puerto Príncipe, y reveló que los suministros de jabón y de agua limpia solo llegan al 10 por ciento de las familias instaladas fuera de la capital, sin señalar a cuántos llegaban en esa ciudad.

Diversos funcionarios de Naciones Unidas lamentaron en los últimos días que la respuesta de la comunidad internacional al pedido de ayuda hecho para enfrentar la situación no llegaba al 10% de los 164 millones de dólares solicitados con urgencia.

“Amos reclamó una reacción rápida y urgente para evitar la muerte de más seres humanos a causa del cólera”, informó una agencia de noticias.

Otra agencia comunicó hoy que la cifra de haitianos muertos se eleva ya a “1 523 personas, 66 mil 593 han sido atendidas, y más de un millón de habitantes siguen durmiendo en las plazas públicas”.

Casi el 40% de los enfermos han sido atendidos por los integrantes de la Brigada Médica Cubana, que cuenta con 965 médicos, enfermeros y técnicos que han logrado reducir el número de muertes a menos de 1 por cada 100. Con ese nivel de atención el número de bajas no alcanzaría la cifra de 700. Las personas fallecidas, como norma, estaban extremadamente debilitadas por desnutrición o causas similares. Los niños detectados a tiempo, apenas fallecen.

Es de suma importancia evitar que la epidemia se extienda a otros países de América Latina y el Caribe, porque en las actuales circunstancias causaría un daño extraordinario a las naciones de este hemisferio.

Se impone la necesidad de buscar soluciones eficientes y rápidas a la lucha contra esa epidemia.

Hoy se tomó la decisión por el Partido y el Gobierno de reforzar la Brigada Médica Cubana en Haití con un contingente de la Brigada “Henry Reeve”, compuesto por 300 médicos, enfermeras y técnicos de la salud, que sumarían más de 1 200 colaboradores.

Raúl estaba visitando otras regiones del país, e informado en detalle de todo.

El pueblo de Cuba, el Partido, y el Gobierno, una vez más estarán a la altura de su gloriosa y heroica historia.

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Fidel Castro Ruz

Noviembre 26 de 2010

9 y 58 p.m.

Chile: Frente a la gran propiedad privada, soberanía nacional

Chile: Frente a la gran propiedad privada, soberanía nacional

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
1. Cosa antigua y actualización de la cosa antigua. ¿Por qué la clase dominante, minoritaria, rentista, transnacionalizada, explotadora y opresora que reina en Chile cuenta con expresiones políticas que se muerden  con dentadura criminal, pero finalmente logran subordinar sus reyertas y actuación de manera estratégicamente común? Porque son los propietarios de los medios de reproducción de la vida y pugnan hasta lo indecible por mantener sus privilegios. Es decir, porque la propiedad privada –a pesar de los discursos postmodernos cada vez más demolidos ante un nuevo de ciclo de lucha de clases en los países centrales del capitalismo euronorteamericano, ampliado adjetivamente a los países BRIC- está en la base de las relaciones sociales del capitalismo. Naturalmente, la propiedad privada como modo material y jurídico que es capaz de producir utilidades, plusvalor y renta. No se trata de la propiedad privada de una vivienda familiar, un auto o un horno para hacer pan para vender en el barrio, o subsistir de una chacra de hortalizas. Se trata de la propiedad privada de aquello que somete a las mayorías a vender su fuerza de trabajo o pagar intereses extraordinarios por un crédito. Es decir, la clase dominante es capaz de someter, en general, sus disputas como condición para sostener la hegemonía sobre los más. Y las expresiones políticas –sus partidos y componendas- de la clase dominante no se reducen a la derecha tradicional, a la “nueva derecha”, al populismo asistencialista con fines de control social, sino que amplifica el sostén político de sus intereses históricos, “metiéndose al bolsillo” a su propia oposición –que siempre tiene forma de alternancia y nunca de alternativa-, imponiendo su programa al llamado “centro-izquierdismo”, “progresismo”, e incluso, “izquierda convencional”. La cooptación, al respecto, se manifiesta como consenso resumido en que la actual manera de vivir, “es la única posible”, fatalmente.
 
2. En cambio, ¿por qué las agrupaciones anticapitalistas, en general, no logran su unidad? ¿Representan cada una de ellas distintos intereses de clase? ¿Tienen un programa mínimo incompatible? ¿Sus direcciones son abyectas, torpes, sectarias, no aprenden nada del enemigo? ¿El movimiento popular en Chile está al borde del poder por abajo y por arriba, entonces los matices de los proyectos anticapitalistas resultan decisorios, innegociables? ¿Las clases subordinadas enfrentan un período álgido de lucha social y política, y por tanto, ya existe el partido o los partidos políticos paridos por el movimiento real de los trabajadores y el pueblo? ¿A nadie convence que no hay nada qué perder y todo qué ganar? ¿No se comprende que hoy más que nunca, el horizonte anticapitalista tiene que ver con socializar las riquezas y no la miseria, debido al desarrollo de las fuerzas productivas en el presente estadio histórico del país y la humanidad? ¿O es que el anticapitalismo no tiene propiedad privada qué defender y, por tanto, sólo es capaz de construir relatos sobreideologizados –pura mala conciencia y simulacro- y testimoniar las injusticias del capital, como si la construcción de una sociedad de libres e iguales fuera un asunto de “idealismo”, en su sentido más fuerte, de sectas (que viene del número 6) autoproclamadas como “preclaras”, sin que se entere nadie, ni conduzcan nada? Contra la propiedad privada de los medios de producción –que, por lo demás, tienen carácter transnacional, mundializado, “sin patria”-, del crédito, de los recursos naturales, el anticapitalismo bien puede abocarse a desarrollar el concepto de soberanía nacional y popular, y de los pueblos originarios. Y no sólo de soberanía alimentaria, esto es, no como un tema, sino como una estrategia y sentido. La soberanía, es la propiedad social sobre la totalidad de recursos naturales e industrias cardinales de la economía, entendida ella, como “el lugar donde ocurren las cosas”. La soberanía social, nacional y popular es la condición sin la cual resulta imposible acceder a una sociedad donde gobiernen relaciones determinadas por el bien común, la humanización de la vida, los pilares de la felicidad. Las formas de la soberanía son un solo momento con el desmantelamiento de la propiedad privada que reproduce el capital y la dominación de los menos contra los más. Y el inicio de la lucha larga por la soberanía en Chile tiene que ver con el paro general y la superación de los combates parciales y puramente económicos de las clases no propietarias. No porque el paro general o muchos paros generales conducirán a la soberanía de las grandes mayorías sobre las riquezas del país. Sino porque el paro general, aunque sea relativo debido al limitado segmento de trabajadores estructuralmente organizados, creará el marco de la protesta general, liberando el malestar social probadamente existente, aupando a todos los convocados a presentar lucha, primero por sus demandas inmediatas, y dinámicamente, por sus demandas políticas reunidas. Porque la estrategia soberanista de las grandes mayorías precisa de un punto de arranque, de una convocatoria autorizada en términos de clase. Y en la contención exitosa del reflujo del movimiento popular chileno están las pistas de la construcción de la o las nuevas conducciones políticas de los trabajadores y el pueblo. Es decir, existe una ligadura dialéctica y necesaria entre la recomposición del movimiento social que se bate por la recuperación de la soberanía y sus derechos asociados, y la formulación de una renovada dirección política cuya maduración sea hija del propio movimiento real de los desheredados. Es allí donde la construcción de una alternativa política contra la alternancia matizada de la clase que domina, brinca como un imperativo pleno de sentido para amplios territorios del pueblo. Es en un plano de relaciones de fuerza tensionadas, basculadas, visibles y genuinas que, por ejemplo, ya se puede hablar de cambiar la Constitución Política de los poderosos, e incluso del poder popular como punto de llegada, realización y acción de las fuerzas propias de los trabajadores y el pueblo. Sólo entonces el Estado corporativo, empresarial o capitalista, sufrirá un jaque promisorio para el ejercicio socializado de la soberanía.
 
3. Cada tiempo político origina sus instrumentos políticos más adecuados. Su reverso es la nostalgia –que no tiene nada que ver con la memoria-, el apego inoficioso a una política y representaciones simbólicas y orgánicas correspondientes a otra época. Y cada instrumento político auténtico, con vocación de organización y poder, es fruto de las luchas reales de un período, al menos en sus formas. Hoy se propone un contenido fundado sobre la recuperación de la soberanía nacional y originaria. Ese es su programa.
 
4. El anticapitalismo debe empinarse sobre su estatura transitoriamente disminuida y fragmentada, objetivar las relaciones sociales y la realidad opresora del capitalismo en Chile. Una vez más, el porvenir de la alternativa política de los intereses de los trabajadores y el pueblo, tiene que ver invariablemente con la participación activa de los militantes sociales en las luchas reales del pueblo, en el análisis concreto de la realidad concreta, en un programa soberanista, en el combate en todas sus variantes contra la hegemonía de los intereses del capital, y en la unidad más amplia posible sin hipotecar principios y objetivos estratégicos, pero flexibilizando tácticas y sepultando el sectarismo. Salvo que a alguien le resulte conveniente el presente estado de cosas y enmascare el egoísmo y la prebenda sucia del beneficio inmediato e individual con retórica antisistémica, pero que jamás cuaja, sospechosamente, en  voluntad unitaria.

 


Noviembre 29 de 2010

Santos y Chávez

Santos y Chávez
Matías Villar (PRENSA OBRERA)

"Mi nuevo mejor amigo". Así calificó, hace pocos días, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a Hugo Chávez. El venezolano no demoró la devolución de gentilezas. La semana precedente lo había recibido en Caracas con un elocuente: "Hermanos fuimos, hermanos somos y hermanos seremos para siempre".

Luego de la llamada "Operación Fénix", en marzo de 2008, piloteada por Santos, que liquidó un campamento de las Farc en Ecuador, y de la instalación de "bases norteamericanas" en Colombia, repudiada por la mayoría de los países de Unasur, el viraje diplomático no podría ser mayor. Cada uno de los protagonistas lo deforma a su manera. Para La Nación (18/11), sin embargo, no hay dudas: el acercamiento a Chávez muestra "el cambio diametral que impuso en sus primeros cien días de mandato a la política exterior de su país, el principal aliado de Washington en la región". O sea que el que cambió de pareceres fue el presidente colombiano o, dicho de otro modo, fue una victoria de la diplomacia de Chávez.
Acuerdo económico y militar
Uno de los tópicos que explica el giro en las relaciones colombo-venezolanas es el comercio entre los dos países. Como consecuencia de las represalias adoptadas por Chávez contra las provocaciones del ex presidente Uribe, el intercambio -decididamente favorable a Colombia- había caído de 7200 millones de dólares a 2.400 millones y se había acumulado un enorme impago por parte de Venezuela. Esta crisis afectó en forma brutal los intereses complementarios de la burguesía exportadora colombiana y de los importadores tradicionales de Venezuela. La constitución de un "Comité Binacional Económico Productivo" se plantea impulsar la importación venezolana de textiles, alimentos, café, cacao, ganadería, azúcar, materiales de construcción y automóviles. Venezuela comenzó a pagar gran parte de los 800 millones de deuda que mantenía con empresarios colombianos y se comprometió a vender combustibles subsidiados en la "zona de emergencia", en la frontera, hasta 7.741 barriles diarios.
El acuerdo incluye el fomento del turismo, la habilitación de nuevos pasos fronterizos, la construcción de puentes y el estudio de la extensión del gasoducto "Antonio Ricaurte", además de dar pasos hacia la participación conjunta en la exploración y producción de petróleo, incluyendo la posibilidad de habilitar la participación de la colombiana Ecopetrol en la riquísima Faja Petrolífera del Orinoco. Lo que se dice un pacto estratégico.
Lo que decididamente ilumina este carácter es la decisión de reforzar la presencia militar en la zona y avanzar en una cooperación contra los "grupos irregulares". Un día antes del encuentro en Caracas, el gobierno venezolano anunció la movilización de entre 15 y 20 mil soldados para reforzar el patrullaje de seguridad fronteriza "a fin de controlar la violencia, combatir eficientemente los grupos que se dedican al narcotráfico, secuestro, extorsión y otros delitos" (AVN, 2/11). La denuncia uribista de que la frontera venezolana era un queso gruyère, lo que permitía los movimientos de las Farc, quedó superada por medio de un acuerdo de seguridad en la frontera, el cual pone a los ejércitos de los dos lados en la tarea de acabar con esta situación. La implicancia es clara: las Farc y el ELN dejan de ser "fuerzas beligerantes", según el estatuto que les había consagrado Chávez (ahora son ‘irregulares’), con las cuales no cabría arreglar ningún "intercambio humanitario" -en referencia al reclamo para que sean libertados los secuestrados por la guerrilla a cambio de lo mismo con los presos de la guerrilla. El llamado "conflicto interno" dejó de ser tal y ha pasado a ser responsabilidad de ambos Estados. En estos términos, la caracterización que ofreció La Nación del acuerdo emerge como un capricho más de sus editorialistas. Si se consideran los medios electrónicos que quedaron en evidencia en los golpes mortales propinados por el gobierno de Santos a las Farc en los últimos meses, no se podría decir que el Pentágono norteamericano no sigue dirigiendo a la contrainsurgencia colombiana. El gobierno de Obama no expresó ningún resquemor contra el pacto Chávez-Santos. El gobierno de Venezuela también fue clarísimo: "Nuestro gobierno actuará contra cualquier grupo irregular, sea el que sea, y entregará a las personas requeridas por Colombia, no importa si vienen de un grupo o de otro", dijo contundente el ministro del Interior venezolano, Tarek El Aissami, en una rueda de prensa en Cartagena con su par colombiano (AFP, 19/11). La semana pasada, Venezuela dispuso la deportación de tres supuestos guerrilleros, sin que hubiera mediado un juicio de extradición, tal y como dictan las leyes venezolanas. El gobierno de Colombia entregaría al venezolano Walid Makled, un empresario acusado de narcotráfico. Makled, capturado en agosto pasado, formó parte del gobierno chavista durante varios años.
Cien Santos días
Los analistas se muestran sorprendidos por la velocidad con la que Santos puso en movimiento una agenda tan diferenciada de la de Alvaro Uribe.
Suspendió, por ejemplo, el famoso acuerdo para que Estados Unidos utilizara siete bases militares en su territorio. El acuerdo era inviable en términos constitucionales y no tenía la venia del parlamento. Era visto, además, como fuente de conflicto permanente en la Unasur y ni siquiera le había reportado a Colombia los beneficios esperados: la ratificación, por parte del Congreso norteamericano, de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Con este bloqueo, los yanquis se convirtieron, con conocimiento de causa, en un factor activo del cambio de política de Santos hacia Venezuela. Una militarización del continente -a la Bush- es inviable, mientras un pacto de seguridad con Chávez es un arma poderosa, que permite a Santos jugar un rol activo en Unasur, junto a Perú, Chile... y Brasil.
El acuerdo con Chávez aleja todos los fantasmas que existían en tiempos de Uribe sobre la integración plena de Colombia al plan de seguridad del Unasur. Por supuesto que todo esto no significa que las tropas norteamericanas estén impedidas de seguir operando tanto en el país, en el marco del llamado Plan Colombia, como en la región, con los ejercicios del Pentágono y la actividad de la IV Flota norteamericana y su sistema de radares. Por lo tanto, la penetración militar imperialista continuará por otros medios.
Derechos Humanos
Colombia, merced al lobby norteamericano, acaba de obtener una banca, por dos años, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, desde donde buscará, entre otras cosas, "limpiar su imagen" de corrupción y violación sistemática de los derechos humanos.
Como parte de esa estrategia, Santos tomó en sus manos proyectos "humanitarios" de otros partidos, como el estatuto anticorrupción, la ley de víctimas o la ley de tierras, que establecen mecanismos para que los campesinos desplazados por paramilitares recuperen sus parcelas. Sin embargo, los proyectos están paralizados por el bloque uribista en el Congreso, que sigue formando parte del gobierno. Las iniciativas en ese sentido fueron boicoteadas permanentemente y los campesinos que recuperaron sus tierras fueron hostigados y asesinados por las bandas paramilitares.
El ropaje "nacionalista" y "humanitario" de Santos no tiene más sentido que el de seguir sirviendo a los intereses económicos y políticos de las clases dominantes colombianas, que se reacomodan en la nueva situación. La violencia social en Colombia sigue más vigente que nunca. A las masacres contra guerrilleros y supuestos guerrilleros (recordemos que siendo Santos ministro de Defensa, salieron a la luz miles de denuncias de los llamados "falsos positivos", en los que el ejército fraguaba asesinatos de jóvenes y niños como "caídos en combate"), hay que sumarle la acción criminal permanente de narcotraficantes y paramilitares sobre campesinos e indígenas, incluso en territorios venezolanos. Sólo en los cien días de gobierno de Santos fueron asesinados cincuenta dirigentes políticos, sociales y sindicales (EFE, 11/11). Varios más sufrieron atentados, vejaciones y secuestros. En Colombia, según su Central Unica de Trabajadores, se producen anualmente el ¡60 por ciento! de los asesinatos sindicales en el mundo. Para colmo, el Senado acaba de darle media sanción a un Estatuto de Seguridad Ciudadana que da más atributos a la fuerza pública.
Las fuerzas chavistas, en tanto, recibieron con resquemores este compromiso de seguridad regional. Algunos lo justifican como una forma de "ganar tiempo" o de "no confrontar". Otros tantos lo siguen con desconfianza e intuyen una capitulación. Chávez justificó todo en nombre de reivindicar la "Patria Grande" que soñó Bolívar. La definición es instructiva, porque marca el límite final del nacionalismo latinoamericano: un pacto nacional con las oligarquías establecidas, en oposición al derrocamiento de esas oligarquías para alcanzar la unidad de América Latina sobre la base de una alianza de explotados -los obreros y los campesinos. Para el nacionalismo militar, la unidad nacional debe prevalecer sobre la lucha de clases interna -por eso, su obsesión por la regimentación de la clase obrera- y el colorario de la unidad con las oligarquías que simulan distanciarse del imperialismo. La Gran Colombia (Venezuela, Colombia, Ecuador y, no olvidarlo, Panamá) no verá la luz por medios de pactos de seguridad, sino por la Unidad Socialista de América Latina".

 

Historia de leales y traidores

Historia de leales y traidores
Oscar Taffetani (APE)
Mariano Ferreyra ¡presente!

A mediados de los ’70, cuando la dictadura militar, ésa que diezmó a nuestra joven dirigencia sindical y política, recibió de un Chicago Boy la sugerencia de privatizar la minería, la siderurgia y otras industrias y servicios estratégicos, se negó de plano. En primer lugar, porque la intervención militar en las empresas servía para sobornar y tener callada a la alta oficialidad de las tres armas. En segundo lugar, porque quedaban sedimentos, en los cuadros militares de relevo, de un pensamiento nacionalista y desarrollista que sostenía que esos recursos nunca debían dejar de estar bajo control del Estado.

Tuvo que llegar, entrada la democracia, el gobierno de Carlos Saúl Menem (1989-1999) para que grandes consorcios extranjeros, con sus respectivos socios locales, echaran mano a las multimillonarias joyas de la abuela que eran los activos de YPF, Gas del Estado, YCF, Somisa, Altos Hornos Zapa, Fabricaciones Militares, Fábrica Militar de Aviones, Aerolíneas Argentinas, Entel, Encotel, etcétera, sin contar los silos, los puertos, los aeropuertos y hasta las rutas del país. Hasta ahí, una historia conocida.
Pero debieron pasar diez años más, con una secuela feroz de destrucción de empleo, destrucción de familias y destrucción del futuro de los niños, para que una parte de la clase obrera y el pueblo trabajador argentino comprendiera que la gran traición que posibilitó primero las privatizaciones y después la continuación del expolio por otras vías, fue la traición de lo más granado (y gordo) de nuestra dirigencia sindical.
¿Qué fue del combativo SUPE, que lideraba las huelgas petroleras en los ’60? ¿Qué de La Fraternidad, histórico sindicato del riel que llegó a enfrentarse al mismo Perón en los ’50? ¿Qué de aquellos Bancarios que hicieron la gran huelga en tiempos de Frondizi? ¿Dónde estaba la heroica Lista Marrón de Telefónicos, cuando la interventora Alsogaray decretó la muerte de la telefonía pública?
Casualmente (o mejor: causalmente), encumbrados dirigentes de esos sindicatos -como el finado Diego Ibáñez, el confinado Juan José Zanola y el esfumado José Pedraza- se hicieron millonarios de la noche a la mañana, aportando el control de su gremio (y especialmente, de su obra social) como único capital en los emprendimientos. La mayor prueba de la complicidad de esa dirigencia con el poder de turno es la ausencia de causas, de juicios y de sentencias por enriquecimiento ilícito o por “coimisiones” o por “retornos”, durante aquella década infame menemista que redujo a una simple anécdota la década infame original.
Acoso judicial a un funcionario
El ex secretario de Transportes Ricardo Jaime, sin perder demasiado la calma, se halla abocado a demostrar que los costosos inmuebles adquiridos en los últimos años por sus hijas Romina Soledad, Julieta Cecilia y Gimena Belén, así como por su segunda pareja Silvia Reyss y por los hijos de ésta Agostina Soledad y Lorena Silvia, son fruto del sudor de sus respectivas frentes. También debe demostrar Jaime con qué sudor, complementario al sueldo de diez mil pesos que percibía, compró un chalet de dos plantas en un exclusivo country cordobés y alquiló a valor astronómico un lujoso departamento en la avenida Libertador, Buenos Aires (con un garante que era, casualmente, concesionario del Estado en el área Transportes).
Por último (bah, nadie sabe si será lo último) Jaime debe explicar cómo habría adquirido el crucero Altamar 64, amarrado en un yacht club de Rosario -un crucero con yacuzzi incorporado- y cómo es que, de buenas a primeras, se encontró con un Lear Jet 31A-215, valuado en cuatro millones de dólares, que le obsequiaron tres empresarios contratistas del Estado.
Diarios de la oposición denuncian que la empresa MacAir, que recibió el Lear Jet de Jaime para su flota, es propiedad del empresario Franco Macri. Pero diarios oficialistas dicen que la citada empresa MacAir es propiedad de Mauricio Macri, hijo de Franco. Curiosa polémica. Ya no es tan importante que tres empresarios le regalen un avión a un secretario de Estado, y que éste lo acepte. Lo importante es quién le brindó el hangar para guardarlo.
El negociado que puso en la agenda al pobre Jaime, esta última semana, es la compra a España y Portugal de coches ferroviarios en desuso, que iban camino a ser chatarra, por más de diez millones de euros. Esos coches debían ser restaurados y puestos en valor por contratistas locales, bajo la supervisión de RENFE (empresa de ferrocarriles de España). Lo concreto, como se ha denunciado, es que el 70% de ese equipamiento sigue en estado de chatarra y no ha podido ser incorporado al servicio.
Hasta aquí, la novela de Jaime, funcionario que acumula procesos judiciales y que en cualquier momento (tal como pasó con la ingeniera María Julia Alsogaray) podría ser condenado a prisión por tantos descuidos cometidos.
Lo de ellos. Y lo nuestro
Leemos en un recorte de La Nación (31/7/2006) que “Macri y sus socios chinos ya operan el Belgrano Cargas”. En la nota se destaca que la Secretaría de Transportes (o sea, Ricardo Jaime) dispuso que el ramal ferroviario Belgrano Cargas, con la excepción del área metropolitana de Buenos Aires, sea gerenciado por un heterogéneo grupo de empresas y gremios”
El Macri aludido en el título es Franco Macri (esta vez, le tocó a él). Y el “heterogeno grupo de empresas y gremios” es una nube de tercerizadas y sindicatos ligados al secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza. Allí está, a nuestro juicio, la peor anomalía (y lo más perverso) de esta operatoria.
¿Por qué en el marco de la privatización general ferroviaria (aquella de “ramal que para, ramal que cierra”) fue excluido el Belgrano Cargas? ¿Fue ése, acaso, el precio que pagó el poder al sindicato ferroviario, para que allanara el camino de la privatización? ¿Por qué quedó involucrado el gremio ferroviario en contratos con los concesionarios y con las tercerizadas, por los que el Estado paga –sólo en el Belgrano- subsidios de 22,5 millones por mes?
La respuesta a estas preguntas llegó a balazos el 20 de octubre de 2010, en una callecita lateral a las vias del ferrocarril Roca, en Barracas. Y le costó la vida al militante Mariano Ferreyra (23). Y puso al borde de la muerte a la militante Elsa Rodríguez (61). Y dejó un tendal de heridos en el piquete que protestaba por la situación de los obreros tercerizados.
No nos sorprende el modus operandi de los empresarios buitres y prebendarios del capitalismo argentino. Actuaron así durante la dictadura. Se adaptaron y lo volvieron a hacer con Menem. Y lo hacen ahora. Lo que sí nos preocupa -y nos duele- es la reiterada traición de una burocracia corrupta que es funcional al poder y que no duda en entregar la vida de uno o de cien compañeros para mantener sus privilegios.
La eterna extorsión de esta burocracia a los trabajadores es que “un sindicato fuerte y unido tiene más capacidad de negociación” (sería el equivalente al “roba pero hace” de la política). Frente a esa trampa, preferimos amarrarnos hasta el fin, hasta que nazca una nueva historia, a aquella consigna que resonó para siempre en un plenario de la CGTA: “Es preferible la honra sin sindicatos, que tener sindicatos sin honra”
Salud, gringo Tosco. Salud René Salamanca. Y Jorge Di Pasquale. Y Felipe Vallese. Salud vos, pibe, Mariano Ferreyra. Tu valor contagia valor. Tu sueño es nuestro sueño.
Foto: Argentina - Mariano Ferreira, militante del Partido Obrero asesinado por una patota de la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria de José Pedraza.

"Haría falta sanear el sistema financiero dejando que se hundan los bancos"

"Haría falta sanear el sistema financiero dejando que se hundan los bancos"

Entrevista a: Miran Etxezarreta. Economista

Por Mariana Cantero

Miran Etxezarreta, catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona y doctora por la London School of Economics, publicó este año su último libro, 'Qué pensiones, qué futuro' (Icaria, coescrito con con Elena Idoate, José Iglesias Fernández y Joan Junyent Tarrida), donde rebate el discurso que establece una inexorable crisis del sistema público de las pensiones. Etxezarreta plantea a eldebat.cat formas alternativas para financiar este sistema y, en el fondo, otras teorías con las que analizar la situación económica en general.

¿En qué situación es encuentra actualmente el sistema público de pensiones?
El sistema de pensiones disfruta de muy buena salud: tiene superávit a pesar de la crisis. Lo que pasa es que nos están diciendo repetidamente que entrará en crisis. Yo creo que puede no pasar nada.

¿Pero es real la posibilidad de un déficit a largo plazo del sistema de pensiones público?
Con las estadísticas se puede justificar lo que se quiera, si se toma una parte determinada se puede ponderar y llegar a ciertas conclusiones. Pero en 1995 ya estaban diciendo los mismos señores que ahora hablan del futuro que la seguridad social y el sistema de pensiones entrarían en quiebra y la realidad es que son las únicas instituciones del estado que no lo están. Además, si realmente el problema fuera el número de ancianos que habrá en el futuro se pueden tomar otro tipo de medidas para que esto no pase.

¿Por ejemplo?
Aumentar las cotizaciones, aunque sería la peor de las medidas, porque no hay ninguna razón para que sean los trabajadores los que tengan que pagar por las pensiones, que se tendrían que financiar por la sociedad en conjunto, mediante los impuestos. Habría que hacer una reforma fiscal de fondo en primer lugar, en la que paguen más los que más tienen. A partir de aquí habría que redistribuir los impuestos, y una parte, que vaya a las pensiones. De manera inmediata, se podría luchar contra el fraude fiscal y la economía en negro y que aquellos que ganan más paguen más. Porque en este momento la cotización por las pensiones más altas es de 3.000 y pico euros . Todo el que gane más, no cotiza más. Tampoco cobra más, pero lo que se tendría que ver es que este límite sea progresivo. Estas medidas son relativamente fáciles de tomar, pero cualquier medida de redistribución de la renta cuesta aplicarla, porque los que tendrían que pagar más no quieren. Es el eterno problema de los ricos ante los trabajadores.

Entonces, ¿una solución sería redistribuir la renta?
Resumiendo, el tema de las pensiones pasa por redistribuir la renta del país. No hay absolutamente ninguna razón para que los trabajadores jubilados tengan que ser financiados exclusivamente por los que están en activo. Hay una riqueza total en el país y de aquí tienen que salir el dinero para mantener a la gente mayor. Pero no tiene porqué salir de las cotizaciones de los trabajadores en activo.

También se podrían distribuir los presupuestos del Estado de manera diferente...
Sí, se podría ahorrar por otros lados, como por ejemplo en el ejército. Por qué tenemos que tener uno tan potente? Casi a cualquier persona de este país que le preguntaran si prefiere mantener las pensiones o el ejército respondería que las pensiones.

¿Cree justificada la reforma laboral?
No. La reforma no es inevitable. Ahora el gobierno y los partidos de la oposición como el PP y CiU dicen esto, pero es mentira.

Y se habla mucho la crisis del sistema de pensiones en relación con el déficit, pero no de las remuneraciones, que son paupérrimas...
La media de las pensiones son unos 765 euros al mes con pareja, las de las viudas no llegan a 500. El 45% de las pensiones no llega a los 600 euros, entonces no es por aquí por donde se tiene que empezar a recortar. Al contrario: habría que pensar cómo reunir más dinero para que sean decentes. En todo este tema, nunca se habla del bienestar de los pensionistas. Y además hay otra cosa: si no hay dinero para las pensiones públicas, por qué sí que hay para las privadas? Es la riqueza del país la que tiene que cubrir unas y otras.

Usted apunta que todo esto va encaminado a potenciar las pensiones privadas
Este es el objetivo. Las pensiones privadas son un negocio fabuloso, tanto en cantidad (que son enormes, se tienen que invertir cantidades fuertes porque se ingresan 100 euros al mes, y cuando toca cobrar no te dan nada) cómo en condiciones, porque implican muchos años de inversión. Estas masas enormes de capital afluyen a la banca privada. En este momento los grandes inversores del mundo son los fondos de pensiones. Y aunque caiga la bolsa, si pierden dinero es de los pensionistas, no de los bancos, de forma que el negocio es redondo.

¿Es factible que a largo plazo se privatice el sistema de pensiones, como ya se ha hecho en otros países?
Sí, porque este es el objetivo final. El Banco Mundial, ya desde finales de 1994, plantea que se tiene que establecer un sistema de pensiones que tenga tres niveles: uno muy bajo, casi asistencial, para los muy pobres; un segundo nivel obligatorio y privado, donde entrarían la masa de los trabajadores (cosa que de hecho ya está pasando, porque ahora en muchos convenios, como el de los funcionarios, se ha aceptado que una parte del aumento de salarios vaya a un fondo privado de pensiones) y un tercer nivel que sería el de las rentas muy altas.

Se está aplicando una teoría de reparto de los costes y privatización de los beneficios...
Sí, una de las teorías clásicas, que establece que cada individuo busca el bienestar máximo para si mismo, con lo cual el resultado sería el bienestar social. De alguna manera nutren a los miles de economistas que surgenn cada año con este tipo de ideas. Dejan de lado el contexto y el concepto de clase social, que determina el futuro de la gente. De hecho, los mismos financieros que han causado la crisis han salido impunes de ella.

¿El cambio del sistema productivo es la salida a la crisis, como dice el discurso hegemónico?
Indudablemente España tiene un sistema productivo débil y cambiarlo es tan fácil porque los mercados mundiales están luchando entre sí. Esto mejoraría el estado de la economía, pero no resolvería el problema de las crisis, que son cíclicas en el capitalismo, inherentes al sistema. hubo crisis en los años 30, después en los 70 y ahora hay otra. Alemania, por ejemplo, tiene un buen sistema productivo, pero también tiene crisis.

¿El Estado tiene que volver a un modelo mas intervencionista?
Bueno, ahora el Estado interviene constantemente, pero sacando del pozo a los financieros. Es un error de percepción que tiene mucha gente creer que el Estado no es intervencionista en contextos liberales. El Estado ha sido intervencionista siempre, incluso en las mejores épocas de Reagan, la Thatcher o Bush. Cuándo ha llegado la crisis los financieros han acudido al Estado y este ha intervenido. Lo que hace Obama inyectando 600 mil millones de liquidez en el sistema es intervencionista, pero de forma tremendamente favorable a los grandes capitales financieros e industriales y dando un palo brutal a las clases populares. El problema es cómo interviene el Estado. Desmantelar el sector público y dejar que no controle nada, como preconizan los liberales, es intervencionista, pero a favor del capital.

Qué opina de las recetas para salir de la crisis?
Nadie sabe la respuesta a cómo salir de la crisis. Pero lo único que se podría hacer, puesto que no hay una salida permanente a la crisis, es paliar las consecuencias más negativas. Yo participo en el seminario de economía crítica Taifa, desde dónde hemos planteado tres ejes: ayudar inmediatamente a los más afectados por la crisis, como los parados y los desahuciados. Tendrían que tener subsidios dignos y se tendrían que retrasar los desahucios, o negociar las deudas con los bancos porque cesen los embargos. También se tienen que cubrir las necesidades básicas de la gente que está sufriendo, como la vivienda o la salud.

En segundo lugar, haría falta sanejar el sistema financiero dejando que se hundan los bancos. Así de sencillo. La legislación española garantiza los depósitos modestos, con un límite que, hasta 2008, era de 20.000 euros. Pero cuando empezó la crisis esta garantía subió hasta los 100.000 euros, de forma que ¿a quienes se beneficia? Y estos bancos se tendrían que sustituir por un sistema financiero público bien gestionado. Hay un millón de viviendas en manos de los bancos, pues que salgan al mercado y bajen de precio. El tercer eje es la actividad directa del sector público, creando ocupación en el ámbito social, en educación, sanidad. Esto daría ingresos a la gente y capacidad de consumo para reforzar la economía.

¿Cómo valora las medidas del Gobierno en este sentido?
Todas las medidas que se tomaron este año van totalmente en contra de esta línea. Por lo tanto, no es verdad que quieran arreglarlo, sino que quieren disciplinar a los trabajadores. Porque ni siquiera recortando sus ingresos se pueden sanejar las cuentas. El problema es que los políticos tienen tal sensación de impunidad... y no sabemos hasta qué punto nos pueden poner en peligro a todos. Pero es verdad que los trabajadores no están organizados, y estamos pagando el precio. Volviendo al tema de las pensiones, si hubiera problemas dentro de 25 años, ¿por qué se tienen que resolver hoy y no dentro de cinco años? Porque se aprovecha la crisis y la parálisis de la gente para poder hacer medidas como la reforma laboral o los recortes de presupuesto. Es un momento de gran derrota histórica. Pero hay mucha gente participando en movimientos sociales, ni partidos ni sindicatos son formas nuevas de movilización y hay que buscarlas. Porque estamos dejando perder derechos que han supuesto luchas enormes de siglos. Y nosotros tenemos una responsabilidad.