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T r i b u n a c h i l e n a

Vende Patria

escrito por Juan Pablo Cárdenas   
jueves, 19 de octubre de 2006
En lo que toca a la economía, a la Dictadura siempre se le imputará haber transferido a precio vil una gran cantidad de empresas del estado al ámbito privado. Los gobiernos de la Concertación, asimismo, serán responsables que haberle transferido al capital foráneo el dominio y la explotación de recursos y reservas estratégicas de nuestra geografía.

Políticos y especuladores accionarios han implementado en las últimas décadas toda una estrategia de extranjerización de nuestra actividad económica, demostrando un verdadero desprecio uestra soberanía y el porvenir de las nuevas generaciones de chilenos.

Los grandes empresarios chilenos se cuentan con los dedos de la manos, aunque todavía las entidades patronales presuman de gran representatividad. Lo que abundan son muchos miles de pequeños y medianos emprendedores a muy maltraer por las inclemencias del modelo que nos rige
 
En la banca, la minería, la explotación de los recursos marinos se enseñorean las empresas foráneas que, en general, sobre explotan nuestros yacimientos, depredan los recursos renovables, ofrecen pocas posibilidades trabajo y se resisten  tributar e acuerdo a los estándares que en otras naciones se les exige. Se asume, además, que estos  intereses que han reconquistado nuestro país se irritan ante las exigencias medioambientales y, con todo desparpajo, corrompen la política y ejercen intenso y permanente lobby ante los legisladores y los funcionarios públicos encargados de definir las concesiones para construir puentes, carreteras y, ahora, hasta casinos de juego.
 
Ahora último, son las reservas magníficas de agua las que han quedado bajo dominio extranjero. Derechos de explotación de manantiales y cursos acuícolas nos dejan completamente despojados del recurso más estratégico de la humanidad. Lo que corroboran expertos y analistas cuando auguran que en el futuro hasta podrían producirse guerras mundiales por su dominio y explotación. Fuente de vida para agricultura y la alimentación, los ríos, lagos y cascadas son determinantes en la generación de energía, incluso la de los reactores atómicos, cuya refrigeración más barata es la que le proporcionan las aguas en movimiento.
 
Llama por tanto la atención el celo que políticos, militares y otros opinólogos ejercen contra la posibilidad de que nuestro país le otorgue salida al mar a los bolivianos, o se convenga con los peruanos una línea demarcatoria de plena concordia en nuestra vasta proyección hacia el Océano Pacífico. Tal actitud parece ridícula cuando consideramos que el  Desierto de Atacama hasta el subsuelo pertenece a las transnacionales, así como que en alta mar la voracidad de las grandes compañías mundiales y sus asesina captura deja sin trabajo a los pequeños pescadores artesanales.
 
Claro; el silencio cómplice que quienes deben resguardar nuestra soberanía se compra con aviones, barcos y prebendas que los mantenga entretenidos en sus juegos de guerra y, cuando correponda, vuelvan a ensañarse con la propia población chilena, al momento que ésta tome conciencia del despojo, recupere sus derechos ciudadanos y se atreva a reinstalar en La Moneda y el Parlamento propósitos de soberanía y justicia social.
 
Lo que ya no se puede desconocer en este fenómeno es que los chilenos hemos permanecido demasiado tiempo en el letargo del autoritarismo y  su herencia ideológica e institucional. Que lo impuesto por la fuerza en 17 años, finalmente caló hondo en la conciencia de las autoridades y partidos de esta transición que, curiosamente, enteran el mismo tiempo de Pinochet en el poder. Sin embargo, sabemos que los capitales e intereses extranjeros que modelan nuestras leyes, tratados de libre comercio y alineamientos diplomáticos previenen siempre que, tarde o temprano, los pueblos salen del error y se alzan contra el colonialismo y sus criminales consecuencias.
 
Ello debe explicar, entonces, que después de alcanzada la reconquista de nuestro espacio y reservas geográficas, la “inversión extranjera” se extienda ahora a los medios de comunicación, las universidades y el conjunto de la cultura, donde el negocio no parece lucrativo en pesos, aunque muchísimo en la capacidad de dormir las conciencias y atrasar los cambios

La protección consular para los Chilenos en el Exterior

Según la Dirección General de Asuntos Consulares y de Inmigración, la asistencia y protección consular tiene un campo de acción limitado, que los ciudadanos chilenos deben conocer cuando viajan al exterior como turistas, como hombres de negocios o para visitar a familiares.

Dentro de este contexto, resulta de importancia y conveniencia que los chilenos que residen en el exterior se encuentren inscritos en el Consulado de Chile de la circunscripción correspondiente.

Para ello, basta presentarse en las oficinas de éste y solicitar ser matriculados en el Registro de Chilenos, demostrando su condición a través de los documentos probatorios de la nacionalidad chilena, tales como la cédula de identidad o pasaporte.

Algunas de las situaciones donde el consulado puede intervenir son pérdida o robo del pasaporte, dificultades financieras, arresto y encarcelamiento, enfermedad, accidente grave, fallecimiento y dificultades diversas (con autoridades o particulares).

Sin embargo, el consulado no podrá entregarle un pasaporte al momento ni repatriarlo con gasto del Estado. Tampoco podrá pagar sus gastos, adelantarle una suma de dinero o jugar el papel de agencia de viaje, sistema bancario o de compañía de seguros, entre otros.

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores

"El Encuentro de radios comunitarias Chile -Bolivia será inolvidable"

"El Encuentro de radios comunitarias Chile -Bolivia será inolvidable"

El sábado 11 y el domingo 12 de noviembre se encontrarán en Santiago ochenta mujeres y hombres de radios ciudadanas chilenas y cuarenta de emisoras bolivianas. Un Encuentro inédito entre ambos países. Durante dos días se conocerán, conversarán y la realidad de las radios comunitarias a los dos lados de la cordillera.

Un real acto de diplomacia ciudadana y de colaboración latinoamericana organizada por las radios chilenas Encuentro de Peñalolén, Tierra, Nautilius de Chañaral, Flores del Desierto de Alto Hospicio, Ritoque de Valparaíso, Nueva Cumpeo de Río Claro, Nonguén de Concepción, Creaciones de la IX región, Estrella del Mar y Foro Ciudadano, quienes se asociaron y obtuvieron recursos del Fondo de Desarrollo de la Sociedad Civil administrado por la División de Organizaciones Sociales de la Segegob.

¿De qué Chile se habla en las radios bolivianas y de qué Bolivia se habla en las chilenas? ¿Tienen cosas en común? ¿Es posible realizar trabajos de colaboración mutua?

En medio de la organización de este Encuentro, con un nuevo contexto político en Bolivia y el notable entusiasmo de las y los radialistas chilenos, la recientemente reelecta directora de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) para América Latina y el Caribe, María Pía Matta, habla de la realidad de las radios ciudadanas en Bolivia, en Chile y del rol de la Asociación.

 

- ¿Cuán organizadas están las radios comunitarias en Bolivia?

- Tienen bastante más tradición que la nuestra. Desde la época de los mineros en Bolivia se organizaban y tenían radios, hace 40 ó 45 años atrás. Hoy día, tal vez, quedan pocas de esas experiencias y se ha forjado mucho la experiencia más ciudadana, más local, desde la radio comunitaria.

Hay mucha trayectoria. A diferencia de los que nosotros podríamos creer, los bolivianos son bastante modernos para ver la radiodifusión, en el sentido de que hacer radio comunitaria tiene un sentido determinado, se hace la editorialidad comunitaria, hay ejercicios respecto a cómo se subvencionan estas radios, a cómo hacer sobrevivir el medio comunitario y creo que hay experiencias muy loables.

Hay una cuestión que es fundamental y es que van al rescate de las lenguas indígenas que hay en Bolivia, que son muchísimas. Los bolivianos están muy avanzados en comprender que no es solamente impacto, también incidencia. Porque impacto es la cantidad de auditores que te están escuchando y a veces la cantidad no necesariamente hace la calidad y, de repente, en un pueblo muy pequeño donde tú estás en el resguardo de una lengua que corre serio riesgo de desaparecer, estás teniendo incidencia en una comunidad que está empezando a olvidar esa lengua y con la radio empiezan a recuperar el sentido y el orgullo de hablar una lengua originaria. Eso es incidencia, no es impacto.

Entiendo que en Bolivia las emisoras efectivamente son comunitarias, es decir, pertenecen a la comunidad desde donde emiten. En Chile, en cambio, las radios comunitarias pertenecen a las iglesias, a ONGs, a centros culturales, a organizaciones sociales, en fin.

Hay más regulación, más avance y también más noción de lo que es ciudadano. Una radio pertenece a una institución social desde el punto de vista de su sociedad, de lo que emite para mantenerse y de su editorialidad.

Hay una noción de la propiedad social en Bolivia que nosotros no hemos avanzado en Chile, no solamente por un problema de la legislación, sino que porque ellos tienen en su historia la historia de las radios mineras. En Chile hay radios que fueron de partidos políticos hasta el año 73’, pero no hay experiencia previa de que el movimiento social haya tenido medios de expresión.

 

- ¿Qué le pasó a las radios comunitarias bolivianas cuando Evo Morales llegó al poder?

- Él tiene una buena relación. De hecho, inauguraron una red de radios comunitarias estatales. El presidente de AMARC Bolivia nos planteó que no está de acuerdo con este nombre comunitario y estatal. Una cosa es lo público -en general los países de América Latina no tienen mucha tradición de medios públicos- pero comunitaria y estatal es un poquito complicado, sobre todo para que pudiera dar cuenta de los nuevos procesos que está viviendo Bolivia.

¿Cómo fomentar que efectivamente haya radios comunitarias que sean editorialmente independientes? Me refiero que dependan de las subvenciones estatales, también de la cooperación internacional, también de la publicidad, pero que no tengan que casarse con ninguno de ellos para poder ser independientes. Cuando tú dependes del Estado y no hay madurez democrática, el Estado te la puede cobrar. ¿Cómo hacer un camino en ese sentido para tener una editorialidad independiente? No es sólo un problema de las radios comunitarias y del gobernante de turno, es un problema de la democracia, de la transparencia de la democracia, que es hoy tan necesaria, sobre todo cuando la democracia se hace en los medios, y también en los medios comunitarios.

¡Que nos escuchen bien aquellos que creen que sólo los medios comerciales son los impulsores de este periodismo un tanto liberal que nos han impuesto en América Latina, que tiene que ver con los parámetros más norteamericanos! ¿Por qué no reivindicar un periodismo más ciudadano?, que le dé más lugar a aquellos que no tienen lugar, que no tenga tanta onda con la experticia, porque esta onda de tanto expertos te pone las cosas a una distancia que se pierde absolutamente. Si tú no te sientes parte de la escena pública, no crees en la democracia y no votas porque consideras que la democracia está de más, que otros pueden hacer por tí. Por eso que la radio es tan importante.

 

- ¿Hay tensiones, entonces, entre el gobierno de Evo Morales y las radios comunitarias de Bolivia?

- No muchas, pero hay opiniones distintas si es que una red de radios comunitarias debiera llamarse comunitarias y no estatales. Desde AMARC, creemos que una red de radios comunitarias debiera ser comunitaria y pertenecerle a la comunidad y que ella decida los destinos.

 

El Encuentro

Pía Matta es también presidenta de la Corporación La Morada, de la cual depende la radio Tierra, la primera emisora feminista del mundo, hecha por mujeres y que emite a toda la Región Metropolitana.

La radio Tierra es una de las organizadoras de este innovador Encuentro que se realizará en el Canelo de Nos donde se espera conversar sobre los distintos aspectos de la comunicación ciudadana.

“Es interesante lo del 11 y el 12 porque la conversación que se puede dar entre los dos países para entendernos y mirarnos mejor, ver las similitudes, que son tantas las que tenemos y menos las diferencias que son puestas de manera tan grosera de repente por la gran prensa. Poder buscar corresponsalías, cómo dar cuenta de lo que ocurre en una comunidad remota en Bolivia y con una comunidad remota en Chile, qué tienen que ver esos discursos locales con esta tremenda hiperglobalidad que estamos viviendo. Es fundamental poder juntar nociones porque mujeres y hombres de ambos países podemos aprender mucho de la historia de ambos lugares”.

 

- El Encuentro es convocado por nueve radios comunitarias de distintas regiones de Chile, eso es construir un otro poder, es tomarse el toro por las astas.

- Es una organización distinta. De lo que se trata es aproximar ideas de quienes están haciendo las radios o los medios comunitarios, quienes están gestionando esos medios. Todas esas cosas que son propias de las radios van a poder ser conversadas aquí y te aseguro que las conversaciones van a ser más o menos similares, a pesar de que la cultura política puede ser un poco distinta.

 

- ¿Crees que la invitación va a tener una buena acogida en Bolivia?

- Todo lo que sea encuentro cara a cara, mano a mano, palabra a palabra, es fundamental para el mejoramiento de las relaciones. Va a tener efectos muy interesantes sobre Bolivia y sobre Chile. Va a ser una experiencia inolvidable para aquellos que vengan de Bolivia y para aquellos chilenos y chilenas que se encuentren con esas bolivianas y bolivianos. Esa experiencia es imborrable y es una experiencia que uno traspasa a otros a través de los micrófonos.


El coronel que odia los pingüinos

Con su represión a los liceanos, el pinochetista ex uniformado que funge de alcalde de Providencia hace evocar al general franquista que gritó a Unamuno “¡viva la muerte, abajo la inteligencia!

 

APELA, Acción y Progreso Estudiantes Lastarria
(16/10/06)

La toma del Liceo José Victorino Lastarria, acción de protesta decidida democráticamente por los alumnos mediante un voto informado, personal, directo y secreto, y enmarcada en el contexto de nuevas movilizaciones de los estudiantes secundarios, no puede ser tildada JAMÁS de una falta de respeto contra los funcionarios del colegio, a despecho de lo que ha señalado el alcalde de la comuna de Providencia, Cristián Labbé Galilea. Este ha utilizado tal argumento para alegar una supuesta violación al reglamento interno del liceo y de esa forma justificar la expulsión y la cancelación de matrícula, dependiendo del nivel que cursen, a los cuarenta y cuatro lastarrinos detenidos por protagonizar la toma del colegio.

Esta acción es muestra de la más burda ignorancia de parte de la autoridad edilicia, quien es incapaz de identificar un movimiento social nuevo que surge desde la juventud de la nación, y que es la promesa de reactivar nuestra alicaída democracia, de devolver el dinamismo social que le hace tanta falta al país y de promover las profundas reformas que el país requiere para lograr el tan ansiado y tantas veces negado desarrollo.

El asunto es particularmente grave y profundo. Por un lado tenemos a un amplio grupo de alumnos, apoyados por la legitimidad de la mayoría democrática y por la legalidad que le confieren los estatutos del Centro de Alumnos a su acción y el apoyo de la directiva de éste, defendiendo una serie de demandas cuya importancia ha sido reconocida por toda la comunidad nacional. Ellos luchan por obtener una mejora a uno de los pilares básicos de la sociedad, como lo es la educación, en procura de que se cumpla el principio fundamental de la democracia, la igualdad en la forma de obtener una enseñanza de excelencia para todos los futuros ciudadanos del país, sin importar la cuna en la que hayan nacido. Por el otro lado se encuentra una autoridad obtusa que es incapaz de ver más allá de su disminuido espacio de poder y que usa toda su fuerza para tratar de reducir la acción democrática de estos futuros ciudadanos, quienes están aprendiendo a construir país a partir de la propuesta y la reivindicación de los derechos más elementales.

Es una autoridad que se conforma con un mediocre inmovilismo y apatía y que confunde con orden y estabilidad; que aspira sólo a cumplir mecánicamente una rutina de días contados y pagados y que es incapaz de cuestionar la calidad del sistema que defiende a ultranza de manera fanática e irracional.

Tenemos, pues, por un lado a los nuevos hombres, a los que vienen con las ideas nuevas y la esperanza renovada de construir un nuevo y mejor país para todos, y por otro a la autoridad anquilosada que rememora el pasado fracasado y violento y que es incapaz de reconocer los nuevos tiempos y las nuevas demandas y anhelos de los habitantes del país.

Tenemos por un lado a quienes actúan organizados por la democracia y en pos de ella, y por otro a quien disfruta con el autoritarismo, la intolerancia y la violencia. Tenemos por un lado a los demócratas y por el otro a los dictatoriales. Tenemos por un lado a los patriotas y por el otro al individualista.

La contraposición es evidente y el tema es si como sociedad, como país, permitiremos que la violencia y los valores antidemocráticos se impongan, o si por el contrario hacemos todo lo posible para que estos cuarenta y cuatro jóvenes, frutos de lo mejor que queremos como nación, puedan superar, con el apoyo de todas las instituciones creadas para defender la democracia, este trago amargo que el viejo autoritarismo trata de imponerles.

Llamamos a todos a pronunciarse, llamamos a la cordura a manifestarse, llamamos a que la razón domine, llamamos a que la democracia sea, final e invariablemente, la que triunfe.


Israel prepara una "segunda invasión" y Hamás promete "una pesadilla"

Viernes 20 de octubre, IAR Noticias /
En medio de crecientes rumores sobre una nueva escalada militar Israel continúa ininterrumpidamente con sus operaciones represivas en Gaza y Cisjordania donde, en las últimas 24 horas, asesinó a 9 palestinos en distintas redadas en esas regiones.
Según señala la prensa israelí este jueves, altos oficiales del Ejército de Israel dicen que se prepara una operación masiva por tierra en Gaza como nunca se ha visto, "una lección que no olvidarán".
Según Hamás, será "una pesadilla que atormentará a los sionistas, estén donde estén".
Desde que invadiera militarmente a Gaza, el 26 de junio pasado, el Estado de Israel continúa ininterrumpidamente con sus operaciones militares represivas en ese territorio donde ya ha matado a más de 250 palestinos, entre ellos niños y mujeres, y encarcelado y/o asesinado a centenares de militantes de las organizaciones de resistencia Palestina.
Para el influyente diario israelí Yediot Aharonot, las actuales operaciones militares en Gaza son sólo el preludio de un gran estallido, el segundo desde junio último, cuando el ejército del Estado judío invadió la autonomía, devastó la infraestructura y mató a más de 200 personas.
Según el Yediot Aharonot la confrontación bélica "está a la vuelta de la esquina" y es parte de las presiones del régimen israelí contra Hamas (fervor, en árabe), la organización islámica ganadora de los comicios de enero último y gobierno desde marzo siguiente.
Para el ministro de Defensa, Amir Peretz, se trata de prevenir la transformación de Gaza en "un segundo Líbano".
En tanto, el Ejército israelí continúa su ofensiva contra los palestinos en Cisjordania y Gaza que ha causado la muerte de nueve palestinos en las últimas 24 horas, los cuatro últimos en esa franja territorial.
Además, según fuentes de seguridad palestinas, el Ejército israelí arrasa amplios terrenos en la zona cercana a la terminal palestina del paso fronterizo de Rafah.
El Ejército israelí informó de que había encontrado un túnel empleado por los palestinos para introducir armamento procedente de Egipto, en Gaza.
El diario israelí Haaretz indica que ese hallazgo forma parte de la primera operación militar israelí en la ruta de Filadelfia desde que evacuó la franja hace más de un año.
La ruta de Filadelfia es el nombre con el que se designa la carretera que recorre la frontera entre Egipto y la franja de Gaza, y por donde pasan los túneles empleados por los palestinos para introducir contrabando en su territorio.
El pasado sábado el Ejército israelí mató a siete palestinos en varias agresiones contra la franja de Gaza y después de haber segado la vida de otras doce durante los dos días previos en ese territorio.Según la radio pública israelí, el ministro de Defensa, Amir Peretz, confirmó la orden de "reforzar la ofensiva", poco después de que tres israelíes fueran ligeramente heridos el viernes por la explosión de cohetes en la ciudad de Sderot, al sur de Israel, cerca de la franja de Gaza.Este sábado, el ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, ordenó la destrucción inmediata de todos los edificios construidos sin autorización israelí en la zona ocupada de Cisjordania, según la agencia Reuters.
El 28 de junio, tres días después de la captura de uno de sus soldados en el linde de la franja de Gaza, el Ejército israelí lanzó una invasión militar para "acabar con los lanzamientos de cohetes", según dijo el mando militar judío.Más de 250 palestinos fueron asesinados desde entonces por esas operaciones que continúan ante la total indiferencia de la llamada "comunidad internacional".

         

Líbano. El fuego que no cesa

Líbano.  El fuego que no cesa

Haider Rizvi
IPS

La guerra entre Israel y el movimiento chiita libanés Hezbolá (Partido de Dios) terminó en agosto gracias a un cese del fuego auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Pero miles de libaneses siguen muriendo por explosivos abandonados en el sur.

Entre tres y cuatro personas mueren o son mutiladas al día a causa de las bombas de racimo usadas por la Fuerza Aérea israelí durante la guerra, según un estudio divulgado el miércoles en la sede de la ONU. Este tipo de bombas tienen un dispositivo que, al abrirse, libera un gran número de miniexplosivos.

El estudio, titulado "Daño previsible: el uso y el impacto de las municiones de racimo en Líbano", señala que entre los muertos y heridos hay muchos niños y niñas menores de 16 años.

En las 72 horas previas a la entrada en vigencia del alto al fuego, el 14 de agosto, las fuerzas israelíes dispararon 1.800 bombas de racimo en el sur de Líbano, conteniendo 1,2 millones de pequeñas municiones, muchas de las cuales aún no han estallado.

"Tres días de uso indiscriminado de municiones de racimo dejaron un legado mortal en el sur de Líbano, que tomará años para ser erradicado", dijo Thomas Nash, coautor del estudio de 52 páginas y coordinador de la Coalición contra las Municiones de Racimo.

"Debido a que no funcionan como se espera, estas bombas fallan en la gran mayoría de los casos, y quedan por lo menos un millón de pequeñas municiones sin explotar en carreteras, escuelas, pozos de agua, casas, jardines y campos", añadió.

Nash y otros activistas de la organización no gubernamental Landmine Action, que elaboró el estudio, alertaron que las bombas de racimo han afectado seriamente la vida de los libaneses, bloqueando los suministros de agua, distorsionando el trabajo para restaurar las líneas de energía eléctrica e impidiendo la remoción de los escombros.

La investigación subraya que, debido a la presencia de las municiones, la mayoría de los granjeros no han podido realizar sus cosechas en el verano boreal, y tendrán dificultades para trabajar sus tierras en invierno.

"Este estudio refleja la realidad en el terreno", dijo a IPS Justin Brady, del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de Paz de la ONU, que sigue de cerca la situación en el sur de Líbano.

Brady dijo que la ONU, en colaboración con varias organizaciones no gubernamentales, lleva adelante operaciones de remoción de minas antipersonal en el sur libanés desde septiembre, y hasta ahora sacó más de 45.000 explosivos de racimo.

"Podríamos encontrarnos con un millón" de estos artefactos, indicó.

Alarmados por la devastación causada en la población y en el ambiente del sur libanés, Landmine Action y otros grupos de la sociedad civil lanzaron una campaña para prohibir ese tipo de armas.

La presión de la sociedad civil ya logró la prohibición de las bombas de racimo por parte de Bélgica en febrero de 2006, y ahora se llevan adelante cruzadas similares en Alemania, Austria, Francia, Holanda y Noruega.

Varios grupos también exhortaron a Gran Bretaña a detener de inmediato el uso de bombas de racimo, destruir las que tiene almacenadas y respaldar la iniciativa para una prohibición mundial.

Está prevista una reunión internacional en Ginebra el mes próximo para discutir el uso de las bombas de racimo. Activistas creen que varios países se defenderán arguyendo que las armas pueden emplearse en forma más precisa.

Mientras un gran número de naciones admiten los problemas humanitarios causados por estos explosivos, sólo Bélgica y Noruega han dejado de emplearlos.

Países clave como Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel y Rusia sostienen que el uso de bombas de racimo es legal.

Activistas responden que, si ése fuera el caso, frente al daño frecuente de estas armas en la población civil, de lo que Líbano es solamente el ejemplo más reciente, entonces la ley internacional es defectuosa.

"La afirmación de que estas armas defectuosas pueden ser usadas en una forma más precisa es una mentira. La evidencia son las casas y los olivares destruidos en el sur de Líbano", afirmó el director de Landmine Action, Simon Conway.

"Mujeres, niños y niñas mueren cada día o resultan heridos cuando intentan remover el escombro de sus casas derruidas por municiones de racimo que no estallaron cuando debieron. Si (estos explosivos) fueran otro tipo de producto, ya habrían sido retirados del mercado. Deben ser prohibidos", sostuvo.(FIN/2006)

http://www.ipsnotici as.net/nota.asp?idnews=39103

Presidente boliviano: “Con o sin Evo Morales, el cambio no se detendrá”

Presidente boliviano: “Con o sin Evo Morales, el cambio no se detendrá”

El Jefe de Estado culpó de la crisis de los mineros a la “ambición” de las grandes empresas, responsabilizó a la derecha por el estancamiento en la Asamblea Constituyente y se mostró confiado en firmar “contratos transparentes” con las petroleras.



Paulo A. Paranagua

La Paz.-El enfrentamiento que desembocó en la muerte de 16 mineros, los días 5 y 6 de octubre en Huanuno (departamento de Oruro), fue un choque para los bolivianos y sobre todo para el Gobierno de Evo Morales, que asumió sus funciones en enero.

“Regresa la inestabilidad”, tituló el semanario centrista “Pulso” al día siguiente de la tragedia. Bajo los dorados del palacio Quemado, la sede presidencial, el primer Jefe de Estado boliviano de origen indígena no oculta su amargura: “El alza de los precios del estaño y los minerales fue una bendición para Bolivia. Y he aquí que una disputa sangrienta entre sectores rivales la convirtió en una maldición”, nos asegura Morales.

“Las cooperativas mineras querían explotar por sí solas el cerro Posokoni (la principal reserva de estaño del país), lo que rechazaron los mineros asalariados de la empresa pública Comibol”, explica el Presidente. “La ambición prevaleció sobre la razón, sobre todo entre los mineros de las cooperativas”. “En ciertas cuencas, las supuestas cooperativas se han convertido en el instrumento de las empresas mineras medianas y grandes”, continúa el Mandatario.

“Nosotros no queremos recurrir a la fuerza, pues yo mismo he sido víctima de la represión”, asegura Morales. “Pero algunos movimientos sociales no son instrumentos de liberación, sino factores de opresión. En lugar de contribuir a la emancipación del pueblo, sirven para perpetuar el sistema y el imperio (Estados Unidos)”.

La Central Obrera Boliviana (COB) considera que está comprometida la responsabilidad del Gobierno. El Presidente Morales, que fuera líder sindical, se irrita: “Los sindicatos, que estuvieron a la vanguardia de la lucha contra los regímenes militares, ahora exigen la presencia de las fuerzas armadas en la región. ¡Qué enorme contradicción! Solicitan nuestra ayuda y, al mismo tiempo, nos lanzan la responsabilidad de los muertos”.

“Esos dirigentes tratan de escapar a su propia culpa”, continúa Morales. “Ya están pidiendo una amnistía para evadir la prisión”, se lamenta.

IMPUESTOS Y CONTRATOS

El Presidente de la República se siente más a gusto hablando del desempeño de la economía boliviana. “Por primera vez desde hace tiempo vamos a terminar el año con un excedente presupuestal de 1,5%”, anuncia eufórico. Llevado por su entusiasmo, hace algunos días él mismo hizo el elogio del impuesto a los hidrocarburos ante una multitud escasa en la plaza de San Francisco en La Paz, al término de un encuentro internacional de pueblos indígenas.

Le da un evidente placer explicar que los hidrocarburos han hinchado las arcas del estado. “Antes de la ley de los hidrocarburos, aprobada en 2005, el Estado extraía de ellos apenas 318 millones de dólares. Con los impuestos introducidos por esta ley, los ingresos alcanzan los 906 millones de dólares. Nuestro decreto de nacionalización del 1 de mayo de 2006 y el acuerdo que vamos a firmar -ayer jueves- con Argentina nos aportarán 1.260 millones de dólares en 2007”, se felicita.

El 28 de octubre expira el plazo para la negociación de nuevos contratos con las compañías petroleras que operan en Bolivia, entre las cuales están la francesa Total, la brasileña Petrobras y la española Repsol. “Esperamos firmar contratos transparentes, ratificados por el Congreso, que les den a las empresas la seguridad jurídica deseada”, señala Morales, que atribuye el retraso considerable de los negociadores a los obstáculos de la oposición. “La campaña de la derecha se dirige a hacer fracasar la nacionalización y los trabajos de la Asamblea Constituyente”, que sesiona en Sucre desde el 6 de agosto.

En dos meses, esta asamblea no ha logrado dotarse de un reglamento. “Asistimos a una confrontación ideológica y programática con los sectores conservadores”, sostiene el Jefe de Estado, quien afirma que “la derecha quiere recuperar el poder y evitar otras victorias de la izquierda, por ejemplo, en Ecuador”. Para él, “los países de América Latina están en vías de liberarse democráticamente. Ya no se trata sólo de Venezuela. Las democracias ya no quieren estar sometidas a EEUU ni al modelo neoliberal”.

El Presidente boliviano advierte que está en marcha “una terrible conspiración”. “Los conflictos que surgen en ocasiones sin razón son parte de una ofensiva de la derecha”, denuncia.

“Se ha hablado con miembros del alto mando militar. El prefecto (gobernador electo) de Santa Cruz (Rubén Costas, dirigente de oposición) ha visitado los cuarteles. Justo antes de la reunión indígena de La Paz, el comandante de la policía me advirtió que de Santa Cruz habían llegado veinte especialistas ex militares para asesinarme. Tuve que utilizar un chaleco antibalas”, revela el Presidente. “Pero, con o sin Evo Morales, el cambio no se detendrá”, exclama.

SOSPECHAS DE WASHINGTON

La embajada de Estados Unidos en La Paz participa en ese complot, afirma además el Jefe de Estado, cuya convicción se apoya en cuatro hechos. Primero, que Leonilda Zurita, cuando era dirigente de los cocaleros, disponía de visa estadounidense; fue privada de ella desde que es senadora por el Movimiento al Socialismo (MAS, izquierda), la formación del Presidente.

El embajador estadounidense no fue a la recepción del cuerpo diplomático acreditado en La Paz, organizada a iniciativa del nuncio apostólico, aunque esa misma tarde él recibió en su residencia a ministros y parlamentarios del MAS.

Además, al vicepresidente Álvaro García Linera se le impidió viajar en American Airlines, en una misión oficial a EEUU.

Y finalmente, el representante local de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo (Usaid) “declaró que había que apoyar a la oposición boliviana”, apunta Morales. “A despecho de esas provocaciones y agresiones, hemos tenido la paciencia de mantener las relaciones diplomáticas y comerciales con EEUU.

Washington ha rechazado las acusaciones de complot. La denuncia carece de fundamento porque el pueblo boliviano es un aliado de Washington, afirmó recientemente el embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg.

Le Monde

Estados Unidos-Venezuela: reviviendo la guerra fría

La actuación de Washington en el escenario internacional se basa en el principio de actuar “multilateralmente cuando podamos y unilateralmente cuando debamos”.



Marcel Garcés

Lo objetivo es que Estados Unidos y Venezuela reeditaron con motivo de la elección del cupo latinoamericano del Consejo de Seguridad de la ONU, las peores etapas de la Guerra Fría, que el mundo creía superada tras el fin de la confrontación Este-Oeste.

Llevaron las cosas a una situación de división y de confrontación, no sólo de América Latina sino del conjunto de la Asamblea General, cuyo deber estatutario es la defensa y la salvaguarda de la paz y de la seguridad global. No se trata de un simple capricho. Es más bien la constatación de un conflicto que subyace, más allá de algunos discursos que aparecen como bien intencionados y declaraciones más bien retóricas.

Reafirmado por los hechos objetivos, tras la caída del Muro de Berlín, que se señala como hito del desmoronamiento del sistema comunista soviético, no llegó -como se había prometido al mundo- ni la paz, ni la seguridad internacional, ni el desarme ni el imperio del derecho internacional. Mucho menos la justicia social y la equidad.

La confrontación Este-Oeste se trasladó a la oposición Norte-Sur, el enemigo “comunista” fue reemplazado por el “terrorista”, o el “extremista islámico”, los “estados canallas”, el “eje del mal”, y más recientemente países “hostiles” o “populistas”. Nuevas cruzadas contra los “estados fuera de la ley” se fundamentan en la doctrina del “choque de civilizaciones” de Samuel Huntington, que desprecia y sataniza al Islam. Y se volvió a los métodos sucios de la guerra sicológica, con la caricaturización y desnaturalización del “enemigo”. Los argumentos de la propaganda negra, cuyo objetivo final -no tenemos derecho a olvidar la trágica experiencia chilena- es la liquidación física del “enemigo”.

Dentro de esta lógica se entiende que Washington haya decidido oponerse a Venezuela, al que claramente ha marcado como “un riesgo” para la democracia aceptable para Estados Unidos, o por lo menos molesto y sobre todo “mal ejemplo” (como lo fue Salvador Allende y la UP),

La Casa Blanca no ha hecho ningún secreto de que no quiere en el Consejo de Seguridad, quien discuta sus políticas en relación al desarme- es decir su derecho a tener todo el armamento nuclear que requiera para su estrategia de dominio mundial, sin que algún estado pueda experimentar en este campo, sea para fines de defensa nacional, soluciones energéticas o, quizás, para satisfacer ambiciones políticas. Tampoco quiere a quienes rechazan su política de dominio mundial, de su autoasignada misión de cruzados intervencionistas (en Irak, en Afganistán, y donde sea necesario).

Para decirlo en palabras de la entonces Secretaria de Estado Madeleine Albright, en plena Guerra del Golfo 1990-1993): la actuación de Washington en el escenario internacional se basa en el principio de actuar “multilateralmente cuando podamos y unilateralmente cuando debamos”.

De manera que no es el tema del tipo de democracia, el histrionismo del Presidente Hugo Chávez, o sus desplantes contra Bush, lo que está detrás de la oposición de Estados Unidos. Se trata de un puesto -miembro no permanente- que aparece como relativamente decorativo, pero que tratándose de Chávez, correría el riesgo de que ejerciera un rol fiscalizador y crítico, con el que muchos en el mundo podrían sentirse identificados.

Este problema central de la política internacional -la oposición entre la voluntad arbitraria del imperio y el derecho internacional, el orden unipolar y el multilateralismo, el intervencionismo y belicismo frente a la autodeterminación de los pueblos y el derecho a la paz y la seguridad- ha sido eludido en Chile. Sin embargo, parece haber sido entendido mejor en el resto del mundo, cuando Venezuela recibe un apoyo sostenido y nada despreciable de más de 70 países.

Acá, en cambio, los sectores políticos han entrado a la polémica pensando en sus intereses electorales del 2010, más que en las reales contradicciones del ámbito internacional. Esto ha tenido como consecuencia no solo el espectáculo de hipocresías, dobles discursos o amenazas, sino el debilitamiento, la caricatura, o la erosión de la imagen, la figura y el prestigio de la Presidenta Michelle Bachelet, a la que -con razón desde la derecha- estiman el principal obstáculo para sus fines electorales. La Concertación debiera actuar teniendo presente la obligación política de protegerla, con más interés, dedicación y lealtad.