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T r i b u n a c h i l e n a

Chile: De la educación al centro de la injusticia…

Chile: De la educación al centro de la injusticia…

Por Andrea Dufournel

El sistema educativo, tanto en Chile como en otros países, está siendo fuertemente cuestionado, no en vano llevamos ya cinco meses de movilizaciones frente a las cuales no hemos recibido del gobierno la respuesta que queremos escuchar. Acá no se trata de cambiar las cosas para mañana, se sabe que los cambios estructurales son paulatinos, pero el gobierno no tiene intenciones de renunciar a los enormes beneficios que el negocio de la educación ha significado para el sistema que defienden. A eso no está dispuesto.

El problema es tan evidente que hasta el FMI ha recomendado que se realice una reforma tributaria que permita satisfacer las necesidades sociales que requiere nuestro país, pero para el gobierno hacerlo sería comenzar a desmantelar el sistema económico neoliberal que implantó su principal mentor, Pinochet, ya que, de conseguir el movimiento social el cambio que se exige, sería sólo el comienzo.

Luego tendrían que reformar las administradoras de fondos de pensiones (AFP), que fueron también creadas bajo la dictadura, en 1981, e implementadas por José Piñera, hermano del presidente, régimen que ha sido exportado a otros países. Un sistema que ha agudizado el círculo de la pobreza, con pensiones miserables que no les permiten a los jubilados llegar a fin de mes, mientras los fondos de los trabajadores, que están obligados a “ahorrar”, son invertidos en la bolsa sometidos a los vaivenes del mercado, como si el dinero de los trabajadores pudiera ser apostado en una máquina tragamonedas, sólo pierden los cotizantes. Los dueños de las administradoras no ponen en riesgo sus ganancias, para ellos son un inigualable negocio. Luego viene el sistema de salud: las ISAPRES, han obtenido billonarias ganancias a costa de la salud de los chilenos y eso, por decir lo menos es inmoral, pero curiosamente, el estado no tiene según el ministro de salud, Jaime Mañalich, manera de regular.

La conveniente sordera del ejecutivo, no es casualidad, es premeditada. Se han parapetado tras el banco de la codicia formando un mundillo donde los pobres no tienen cabida, salvo para hacer sus tareas domésticas, ¿es que alguien que jamás ha sentido hambre o frío va a ser capaz de entender al pueblo?, sólo recomiendan encomendarse a Dios. Esa es la receta ya que a Él lo han puesto como cómplice de sus aberraciones, así expían sus culpas. Porque claro, lejos de mostrar señales de querer solucionar el conflicto estudiantil, lo han criminalizado, acusando a los estudiantes de violentistas y de ser los culpables del desastre que ha quedado cada vez que pretende marchar por la simbólica Alameda y han sido, por orden del gobierno, brutalmente reprimidos.

Argumentan que son los civiles quienes agreden a carabineros cuando las imágenes difundidas señalan lo contrario o es que: ¿ acaso los estudiantes y las víctimas de esta suerte de terrorismo de estado golpean con sus cabezas los bastones de la policía ?. El uso excesivo de gases lacrimógenos y el lanzamiento de agua con sustancias irritantes es, supuestamente, para apaciguar los ánimos pero sólo han logrado exacerbar a la multitud, ése es el diálogo al cual ha estado llamando “su excelencia”: mentiras, represión y violación al legítimo derecho a manifestarse.

Ahora acusan a los jueces de no aplicar “bien” la ley y dejar, a quienes son detenidos por la policía militarizada y acusados sin pruebas, en libertad. La intromisión descarada que pretende hacer la administración Piñera en el poder judicial indica que de democracia y de la independencia de los poderes del estado saben lo mismo que sabía la dictadura que metía mano en cada uno de ellos logrando manejar a los tribunales a su antojo, sin mencionar que cerró el parlamento con la finalidad de crear leyes convenientes a sus intereses sin tener ningún tipo de obstáculo.

La prepotencia que les otorga el poder al echar mano a las fuerzas policiales frente a la rebelión de un pueblo cansado, hastiado de los abusos, ya no recibirá la respuesta de los años 70 y 80 en que nos tenían aterrados; hoy la situación es diametralmente opuesta, la velocidad de la información y el apoyo internacional que el movimiento estudiantil ha logrado los ha puesto en un escenario incómodo, ya que lo que ellos aprendieron durante los oscuros años en que cogobernaron con el dictador, tiene por contrapartida lo que el pueblo aprendió de la lucha contra la dictadura.

Los jóvenes fueron invitados por el ministro de educación a “dialogar”, pero aparte de ser tratados vejatoriamente, aún las propuestas del gobierno no satisfacen las condiciones mínimas que debe tener un diálogo de iguales, y sólo se pretende imponer criterios que apuntan a conservar el modelo de desigualdad y segregación en el cual se basa fundamentalmente el actual modelo educativo chileno. El llamado a conversar que ha realizado el gobierno es meramente mediático donde han satanizado a los estudiantes, responsabilizándolos de perjudicar a los jóvenes más pobres del país, desligándose así de la responsabilidad de entregar soluciones. Frente a este escenario los estudiantes organizados en la Confech se han retirado de la mesa de “diálogo” ya que estiman que no están dadas las garantías mínimas, de parte del ejecutivo, para lograr algún acuerdo.

Mientras esto ocurre, “su excelencia” descalifica al movimiento y persiste inmutable. Al fin y al cabo cada día que permanece apoltronado en su tan anhelado sillón presidencial, su fortuna crece, y espera con ansias la ocurrencia de una nueva tragedia en el país, para así lograr remontar en las encuestas de opinión. Nos encontramos con un presidente bipolar que en su hábito de faltar a su palabra y afán de protagonismo ha manejado el conflicto con los escrúpulos de un especulador.

Hace muchos años, cuando aún no se tenía conciencia de que era fundamental educarse y que todos los jóvenes y niños tenían la educación como uno de sus derechos fundamentales, se decía y con mucha ironía que no todos los niños debían educarse, ya que de ser así … ¿quién le sacaría el yuyo a las papas?.

Fuente: Argenpress

Homenaje al Che, el hombre del siglo XX

Homenaje al Che, el hombre del siglo XX

Gabriel Impaglione.- en "Parte de guerra" de próxima aparición

 

Che aquí allá

                                                 ¿quién habrá de juntarte otra vez?
                                                                                - Juan Gelman


 
He visto tu boca
multiplicarse en la caravana de los libres
en ollas cieloabierto    fábricas     forestas
y tus pies en los senderos del surco urgente.

He visto tu brazo fértil tensar futuro aquí    allá
y tu brazo de agua guiar a los hombres de la tierra.

Tus ojos en la noche cerrada: en la violenta
noche de las injusticias.

He visto en el centro del día tu corazón al galope
un palmo de tu piel
componer la cicatriz del compañero.

Bajo gastadas camisas
tus pulmones cansados
y en la orilla de los rumbos
las flores silvestres de tu silbo.
Y en cada niño tu sonrisa amurallada de ternura
tus manos trepadas a herramientas       al cielo
en llamas          en viento y contraviento
a las campanas del siglo.

He visto
en cada uno de nosotros
                         un gesto tuyo que nos hermana.

¿Quién casa por casa llamará a componerte
en la hora infinita?
 
Gabriel Impaglione.- en "Parte de guerra" de próxima aparición

David Harvey: “La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda”

David Harvey: “La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda”

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
El geógrafo marxista inglés,  David Harvey, dictó una conferencia titulada “Crisis Actual del capitalismo: ¿hacia una ruptura de la división territorial del trabajo?” en el aula 108 de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires el pasado 4 de octubre, a salón abarrotado y donde en una de sus paredes se ilustran fotográficamente los rostros inolvidables de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar que estudiaban allí en los años del espanto.
 
 
A sus 76 años habla sin apoyarse en apunte alguno y con ímpetu adolescente. El autor de  ‘Limits to Capital’ (1982) enfrenta con simpleza y al hueso a un público mayoritariamente joven y arranca desde su particular perspectiva analítica y temática sobre las razones y movimiento de la crisis económica mundial.
 
 
“Las tendencias a las crisis también circulan geográficamente. Nunca ha existido una crisis capitalista que no comenzara en algún lugar y que de allí se expandiera a otros. En este caso, el origen de la crisis estaba ubicada en los mercados de vivienda, principalmente en algunas partes de EE.UU., como California, Arizona, Florida, Georgia. Existen otros sitios donde la crisis se ha manifestado, como España, Irlanda, Portugal. Esa ubicación social y sectorial de la crisis  indicaba que contenía una dimensión urbana. Aquí debería pensarse en las relaciones entre la urbanización, la formación de la crisis y la resolución de la crisis. Sin embargo, no hay bibliografía sobre esta cuestión ni desde la perspectiva marxista ni desde la convencional”, dice en un inglés rápido y coloquial, y añade que “Por ejemplo, el Informe de Desarrollo 2009 del Banco Mundial se concentró en asuntos de urbanización, realizando todo tipo de recomendaciones respecto de cómo la financiación de las viviendas debería organizarse, y cuán importante era securitizar las hipotecas y transferirlas a todos los lugares del mundo. Publicaron esto sin decir absolutamente nada sobre la crisis que acababa de desatarse. Por ello escribí un breve libro sobre la historia de la organización y su conexión con la historia de la gestación de la misma crisis. Durante la investigación me encontré con una solución muy interesante del Banco de la Reserva Federal de San Francisco que señalaba que los norteamericanos salen de las depresiones y recesiones típicamente construyendo viviendas y llenándolas de cosas. El documento del BM expresa que la urbanización no es una fuente de la crisis, sino que, por el contrario, en Estados Unidos la urbanización se vio siempre como una solución a la crisis. Pero ocurre que al permitir salir de las crisis, la urbanización también las produce.”
 
 
Una explicación a la mano
 
 
Quien refrenda con su actividad intelectual el compromiso con el ambientalismo militante y radical, procura con un ejercicio sencillo dar cuenta de las aristas más complejas del desarrollo capitalista y sus puntos de quiebre. Así Harvey afirma que “Los capitalistas comienzan el día con cierta cantidad de dinero. Van al mercado, compran medios de producción, materias primas, máquinas y fuerza de trabajo. Combinan trabajo, medios de producción y tecnología que crean un producto que luego se lleva al mercado, se vende al precio original más el valor excedente o ganancia. Ese proceso tiene muchas barreras potenciales. Y las crisis están ligadas a una de estas barreras. Por ejemplo, cuando los capitalistas van al mercado y quieren comprar medios de producción se encuentran con que no hay energía o existen problemas con el suministro de materias primas, etc. Entonces surge una crisis. ¿Y qué pasa cuando no hallan suficiente mano de obra o el trabajo está bien organizada y no quiere trabajar salvo ciertas condiciones? Ocurre otra crisis. Yo creo que la crisis de fines de 1960 e inicios de 1970 es de trabajo. La mano de obra organizada era demasiado poderosa, y los capitalistas decidieron no invertir, castigando el trabajo como Pinochet en Chile, Reagan, Thatcher. Asimismo, existe una crisis cuando las materias primas quieren venderse, pero no encuentran un mercado. Esto es parte de la larga historia de las crisis del capitalismo. Y cada crisis que acontece tiene una combinación  especial de los elementos señalados. En el caso del punto de crisis en el trabajo ocurre un problema de demanda. ¿Cómo la gente tendrá suficiente dinero para comprar el producto si los salarios están deprimidos?”
 
 
David Harvey fundó el concepto de ‘acumulación por desposesión’ (enriquecimiento capitalista a través de la explotación y privatización de todos los recursos naturales, servicios básicos y derechos sociales). Y prosigue su exposición sobre el proceso de reproducción del capital condensado simbólicamente en un día, expresando que “La cuestión es que tiene que haber más de lo que había al comienzo del día. Es decir, el capitalismo es crecimiento; debe incrementarse para sobrevivir. Si no aumenta, hay crisis. ¿Qué pasa hoy? Se observa que parte del mundo no está creciendo, como Europa, Japón, Estados Unidos. En buenas cuentas, el sistema capitalista está comprometido con el crecimiento desde alrededor de 1750. La tasa promedio de crecimiento por año, según cualquier medición, es de 2,25% anual. En la coyuntura, uno ve una suerte de fetiche asociado a un crecimiento de un 3% al año. Es decir, ese porcentaje resultaría el mínimo de crecimiento aceptable. Pero pasa que hace unos 150 años aproximadamente, se observa que ese crecimiento es compuesto. Esto es que para crecer en 1970 hacía falta 0,4 trillones de dólares de nueva inversión. Ahora demandaría 1,5 trillones de dólares de nueva inversión capaz de generar utilidades. En 20 años más se precisarán 3 trillones de dólares. Y en la medida que pasa el tiempo, las oportunidades se vuelven más difíciles de encontrar. Entonces se puede advertir un enorme estrés en la lógica del ‘síndrome de crecimiento’. Se está en presencia de un enorme reto para continuar el crecimiento, y en los últimos 30 años ha habido una corriente de dificultades para localizar nuevas oportunidades de crecimiento, incluso con la apertura de China y Rusia. ¿Qué queda entonces para mantener los mismo niveles de crecimiento?”
 
 
El autor de ‘The Condition of Postmodernity’ (1989), se contesta que  “Ese 3% de crecimiento requiere que los capitalistas respondan qué harán con la utilidad al final del día. Atrapados en la competencia, si los capitalistas no crecen pierden el negocio. Y las presiones competitivas no se dan entre capitalistas individuales, sino también entre naciones. En la actualidad, todos los países quieren ser más competitivos que los demás, pero eso no es posible. En esta dinámica, hay ganadores y perdedores.”
 
 
La deuda
 
 
“Al final del día, ¿de dónde proviene la mayor demanda, aquella que no estaba allí al comienzo?”, se pregunta David Harvey y casi sin respiro indica que  “Hasta finales del siglo XIX la respuesta estaba en el imperialismo colonialista. Pero ya no existen residuos no capitalistas ni feudalismo en el mundo. Entonces, supongamos que vivimos en una sociedad donde sólo hay capitalistas y trabajadores, dos clases. Al final del día, los trabajadores o los capitalistas tienen que crear esa demanda extra. Pero en concreto, no pueden ser los trabajadores porque están sufriendo la depresión, por tanto los capitalistas tienen que aportar su propia demanda. En consecuencia, los capitalistas están obligados a originar ese superávit. Entonces, la demanda al final del día es aportada por la demanda que va a ocurrir mañana. Y la expansión de mañana es la que barre con el superávit de ayer. El único problema es que hay una brecha de tiempo. ¿De qué manera se cubre esa brecha de tiempo? A través del sistema crediticio. El capitalista no compra la materia prima, sino que establece un pagaré que significa un compromiso de pago. La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda. De lo contrario no hay capitalismo posible. Por eso, más allá de la propaganda, los capitalistas nunca van a terminar con la deuda porque es un argumento político central del sistema. Y no tiene que ver con la economía. ¿A dónde va ese superávit? Se pueden producir nuevas cosas, ¿pero qué ocurre cuando el mercado se satura?”
 
 
Para ilustrar de mejor modo su posición, Harvey manifiesta que “Cuando se mira la historia de 1920 y su recesión en EE.UU., se registra una repentina explosión de la industria de la construcción de casas y ciudades, lo que provoca una onda poderosa de urbanización. Allí está la primera ola de la producción automovilística y el inicio del rediseño de las ciudades norteamericanas, absorbiendo mucho capital. Pero se construye ahora y el índice de retorno se resuelve en alrededor de 15 años después. En 5 años, los precios de las casas en Florida aumentaron 8 mil por ciento. Se inventaron los ascensores y los rascacielos. Pero luego de unos 7 años se advirtió la existencia de una sobre inversión y se produjo un crash. Y lo que ahora se ha descubierto es que  18 meses antes de la caída de Wall Street en 1999, el mercado de propiedades en Norteamérica había caído justo dos años antes de la debacle del mercado de acciones. Ello se traduce en un gran desempleo en la industria de la construcción (en 1930, la mitad de la fuerza de trabajo empleada en la construcción se despeñó un 50%). Por eso, en la época, el Presidente Roosevelt intentó  establecer un sistema de inversión pública en torno a la infraestructura, edificación de carreteras, diques, represas; y asimismo, se empeñó en reformar las finanzas de las viviendas. Antes de 1930 era muy difícil conseguir crédito para viviendas. Sin embargo, pronto apareció un conjunto de instituciones financieras que permitía la obtención de créditos hipotecarios por 30 años. Por este medio se trató de salir de la crisis, pero no dio resultado porque los trabajadores no tenían empleo. Al final de la Segunda Guerra Mundial, EE.U.U. se enfrentó a un problema de proporciones. ¿Volverían las condiciones de 1930? Mucha gente que regresó de la guerra y había luchado, sabía perfectamente  usar armas. Y existía un temor real en Norteamérica vinculado a la incertidumbre de que los soldados vueltos de la guerra no encontraran empleo y, a diferencia de 1930, el descontento social adoptara formas más violentas. La solución que ofreció el capitalismo fue la suburbanización. Ella fue una medida de pacificación social, una solución política. Sobre esa iniciativa se fundó el ‘sueño americano’ y todas las manifestaciones culturales e ideológicas que de medidas materiales surgieron. Pero a fines de 1970 ocurrió una fuerte caída de los mercados de la vivienda. La solución de 1945 ya en la década de los 70’ era un problema. Por eso se decidió repoblar el centro de las ciudades que habían sido abandonadas y revolucionar el mercado de consumo mediante mercancías de corta duración.”
 
 
El creador en 1996 de ‘The New Imperialism’ termina su alocución con pedagógica ironía cuando dice que “En la década de los 80 hubo una crisis en los mercados de propiedades donde quebraron más de mil instituciones financieras. Se denominó ‘la crisis de ahorros y préstamos’, que redundó en la bolsa en los 90’. Entonces comenzó un proceso de financiación de hipotecas dirigido a personas que no podían pagarlas. ¿Si la tasa de retorno en la producción es de un 3% y en la especulación financiera es de un 40 a 50%, dónde se invierte el excedente capitalista?”
 
 
Octubre 5 de 2011 
 

ÉRASE UNA VEZ, LA DEUDOCRACIA

Por Gustavo Duch
Los días 7 y 8 de octubre, en Madrid, los encuentros “Viviendo en deudocracia: aprendiendo del Sur” tratarán de proporcionar claves para entender y afrontar la deuda y la actual situación de crisis económica que padecemos.
 

La caverna

Todo marchaba como estaba planeado, impecable, sin fisuras. No se podía esperar menos de aquellos magníficos profesionales de la economía moderna, educados en las mejores escuelas de negocios. El experto ponente, con un puntero laser en mano, proyectaba una tras una imágenes que comentaba, insistiendo en cada una de ellas que las evidencias eran clarísimas. –Fíjense decía: «Las pantallas de cine reproducen basura idéntica en todos los idiomas; y la gente disfruta con tanta cultura disponible. En las gasolineras se compra pan, bollería y naranjas, todo a base de petróleo; y la gente dice que es comida, sana y más barata. Los estómagos humanos está colmados de glutamato, ansiolíticos, cafeína y prozac; y la gente dice que se sienten felices, que se saborean felices. El monte son pistas de esquí, la sabana reservas exclusivas para fotógrafos, las playas se privatizaron y la selva es un asilo de fieras enjauladas; y la gente paga contenta por contactar con la naturaleza».

Sentados alrededor de una ovalada mesa de junta directivas, entre risas y sarcasmos envueltos en humo de habano, aquellos hombres y mujeres de negocios seguían atentos las explicaciones. En un coro de unanimidad concluyeron: -Sí, ya tenemos a la gente completamente aborregada y sin capacidad de pensar. Es el momento del estrujón final.

Y así fue que fue que la plutocracia mundial reunida en aquella CAVERNA clandestina accionó la última fase de la mayor barbarie conocida,  el estrangulamiento capitalista: Después de enriquecerse con los bienes naturales y públicos de los países del Sur, del Norte, del Este y del Oeste; después de explotar hasta la muerte a las y los trabajadores del mundo, especialmente las mujeres; después de ganar dinero especulando con todo, incluso con el hambre; después de inventarse burbujas hipotecarias o puntocom; y a punto de agotarse el enriquecimiento a base de canjear capitales financieros ficticios, observaron ingeniosos que la última fórmula para incrementar sus beneficios era acumular el dinero futuro, el que estaba por imprimir, robando lo que pertenecería  a nietos y nietas: LA DEUDA.

Babeaban disfrutando con su jugada maestra. Porque la carambola era perfecta. Los países, naciones, pueblos o estados – ya sin gobiernos soberanos- aceptaban a pie juntillas cualquier instrucción que ellos emitieran. No habría ningún problema con las nuevas disposiciones

-Los bancos, ¡oh qué problema! están en bancarrota y eso es malísimo para la economía. Así que hay que inyectar todos los dineros públicos posibles para salvar sus resultados. Y sin dinero en sus arcas, les prestamos el nuestro que nos devolverán en eternos plazos a intereses de objeto de lujo.

La memoria

Y pasaba que pasaba todo así, como estaba mandado. O no. Se olvidaron de un detalle porque era invisible, no programable, ni robotizable: LA MEMORIA, un rincón en el cuerpo humano que está a salvo de la ciencia y sus experimentos.

Un almacén de frases sentidas; del viejo olor a sábanas de hilo; de la tabla de multiplicar y estribillos de Bob Dylan; de un paisaje recorrido de la mano de madre; y de los tropezones en el amor. Una alacena colectiva que mantiene en fresco -para que se conserve perfectamente-  el recuerdo de aquellas luchas contracorriente de unos pocos seres humanos para conseguir la erradicación de la esclavitud. Para recuperar el principal derecho humano, la libertad. Un disco duro en red y sin contraseñas que guarda bien clasificadas todas las revoluciones de los desheredados del mundo por el reconocimiento del derecho de los pueblos a comer y vivir de su sus tierras, aguas y semillas. Una pinacoteca con los retratos en óleo de todas aquellas personas que hicieron posible el derecho al trabajo, a la autodeterminación de los pueblos, a la enseñanza y a la salud gratuita, a la vivienda, y por qué no, también los derechos de la PachaMama.

El Encuentro

Letrados de escuelas que quieren finiquitar, rodeados de niñas y niños con ansías y derecho por saber, hartas de acalorarse en barracones provisionales; inválidos por operaciones quirúrgicas aplazadas, en sillas de ruedas oxidadas que empujan enfermeros expedientados; compositores sin escenario para actuar, pregoneros sin fiestas que inaugurar y enamorados marchitos que no podrán bailar; ganaderas sin veterinarios públicos que les ayuden en las cesáreas; investigadores para un mundo mejor en paro; recolectores de otros países amontonados en viviendas que son muriendas; proscritos y sin papeles y sin derechos; jubilados reviejos sin pensión pública con la que salir a tomar el Sol; novatos en oficios de los que siempre serán aprendices; mutilados de guerras que otros hicieron -el único negocio que no dejarán quebrar- y enfurruñados llegados de países del Sur con gran experiencia deudora preguntándose incrédulos ¿quién debe a quién?,… todas y todos técnicos cualificados en el uso de la memoria, se reunirán los próximos 7 y 8 de octubre en Madrid.

A cara descubierta, sin caretas ni antifaces y con las manos bien apretadas. Con certeza inconfundible de lo que es y no es justo. Con la fuerza y el entusiasmo de las alegrías e indignaciones compartidas. Con la curiosidad y creatividad innatas, para declarar que: «Para devolver vida al mundo habrá que podar y desyerbar los palacios, las sedes bancarias y otros antros que ocultan el escondite secreto de la Caverna. Habrá que abonar la tierra con propuestas nuevas, sin olvidar simientes que siempre funcionaron para reverdecer el panorama. Habrá que regar y plantar cara. Porque lo que se planta y se cuida siempre da frutos».

(*) Gustavo Duch Guillot

Nuevamente se han disparado las pérdidas de los Fondos Previsionales de las AFP.

Por Patrico Gusmán S

Las señales de inicio de una nueva recesión, con las caídas de los valores de las bolsas, han profundizado las pérdidas de los fondos de pensiones administrados por las AFP. Las recientes caídas de los fondos de AFP son comparables  a la debacle que tuvieron en 2008.
El sistema de AFP, es un fracaso desde el punto de vista de los trabajadores, futuros pensionados. Todas las supuestas virtudes de este sistema privatizado basado en la capitalización individual obligatoria, se han estrellado contra la realidad de los números que muestran por varios años perdidas multimillonarias. El sistema basado en los principios de Seguridad Social de solidaridad de los trabajadores activos con los pasivos, es claramente más eficiente y da mejores resultados.
El reciente caso de La Polar, donde tres AFP eran los inversores controladores,  ha mostrado a quien tuviera dudas, la mala administración de estos fondos. Por supuesto como siempre las empresas administradoras de los fondos no pierden, son los trabajadores los que ven evaporarse sus futuras pensiones.
Como puede apreciarse en las cifras que presentamos a continuación, las pérdidas son mayores mientras más composición especulativa en acciones de renta variable tenga el fondo. Por eso el fondo A, es el que arroja las mayores pérdidas en el largo plazo.  Hay que reiterar el llamado a los trabajadores para que se cambien al fondo E, cuanto antes.
La pérdida acumulada hasta ahora ya está hecha, en lugar de seguir acumulando más pérdidas en el futuro, con una recesión global amenazando, y con la volatilidad de todas las bolsas, hay que poner fin, dentro de lo que podemos ahora mismo, cambiándonos al fondo E.
Los grandes ganadores de este sistema  son las empresas administradoras de fondos previsionales, que cobran porcentajes muy altos por administrar los fondos de los cotizantes, incluso si lo hacen manifiestamente mal  y pierden dinero de los trabajadores  a manos llenas, y los grandes grupos económicos que  poseen estas empresas administradoras, para usar los fondos de los trabajadores para controlar grandes empresas.


Detalle de las pérdidas de los fondos de las AFP
El fondo A, el más especulativo de todos que invierte hasta el 80% en  acciones de renta  variable, cayó un 6,33% en septiembre de 2011, y en lo que va del año lleva acumulada una pérdida de 15,05%
El fondo B, que puede invertir hasta el 60% en renta variable, perdió un 4,7% en septiembre y acumula una pérdida de 10,47% en lo que va del año 2011.
El fondo C, perdió un 2,95% en septiembre y durante el año 2011 acumula una perdida del 5,23%.
El fondo D, sufrió una contracción del 1,03% en el mes de septiembre, y tiene un meor desempeño en el año, ya que las perdidas acumuladas llegan al 0,08%.
El único con resultados positivos es el fondo E, el único que no puede invertir en títulos especulativos, y debe invertirse en su totalidad en renta fija. En septiembre arrojó un pequeño incremento del 0,21%. El fondo E es el único que ha tenido  ganancias en el curso del año por 5,23%.


Perdidas crecientes desde el inicio de la crisis capitalista global.
Desde el inicio de la crisis económica, el 25 de julio de 2007, de acuerdo con el centro de investigaciones económicas CENDA, los fondos previsionales de los trabajadores chilenos, privatizados y administrados por las AFP, suman $4.040,90 miles de millones de pesos, esto es un 6,40%, respecto a la cima que alcanzaron antes del 25 de julio de 2007.
Sin embargo no todos los fondos se comportan de la misma manera. Mientras mayor es su composición especulativa en acciones de renta variable, mayor es la pérdida para las futuras pensiones.
El fondo A lleva acumulada una pérdida del 21,37%, la perdida del fondo B, en el mismo periodo, es de 10,25%, la caída del fondo C es de 0,85%, en cambio el fondo D muestra un crecimiento positivo de 9,02% desde el 25 de julio de 2007. Pero el que resulta mejor es el fondo E, con 21,13% de resultado positivo, como ya hemos indicado antes este fondo E es el único que no tiene acciones de renta variables en su composición. Es decir es el único que no especula en la bolsa.
Como siempre las autoridades económicas insisten en que no hay que cambiarse de fondo apresuradamente, para ‘no hacer la pérdida’. Pero la pérdida ya tuvo lugar, los fondos perdidos en la especulación capitalista se evaporaron. No son los cotizantes los que generan la pérdida. El interés de los que propalan la idea falsa de ‘no hacer la pérdida’ es evitar que los trabajadores retiren de la especulación sus fondos, que han servido como un mecanismo fundamental de la acumulación de capital, y de la concentración creciente de la riqueza, en Chile. O para decirlo de otra manera los fondos de las AFP han sido una herramienta expropiatoria adicional de las remuneraciones presentes y futuras de los cotizantes.
Si usted es cotizante de las AFP, y quiere un buen consejo: Cámbiese cuanto antes al fondo E.

El incalculable valor de la tierra

El incalculable valor de la tierra

Octubre 2011. Boletín ECOS. Javier Sánchez, Patricia Dopazo y Gustavo Duch

 «Aún llegaba el olor de incienso desde la alcoba donde el cuerpo de  nuestro padre Aufrasio fue despedido por toda la familia, cuando madre nos llamó. Hacía más de 25 años que no estábamos los ocho hermanos juntos –no queríamos fosilizarnos como aquel pueblo decadente al norte seco y ventoso de Zaragoza. Madre fue contundente:  “Quiero que lo tengáis bien claro, cuando yo falte, igual que dejó dicho vuestro padre, la tierra agrícola que tenemos no se deberá vender. Nos ha dado de comer muchos siglos, os ha criado a todos vosotros y por eso la quiero como a uno más”. Y eso nos dijo ella que, siempre atareada en casa con la comida, la ropa y nuestro cuidado, nunca la vi pisando nuestros campos. Ni creo que sepa dónde están. Y tuvo razón la vieja, hoy sigue dando sustento a Pedro y su familia que decidieron volver al pueblo».

«Tomó las últimas semillas que guardaba de la cosecha pasada y con paciencia las fue moliendo frente a su cabaña, cerca de Werder en los lindes entre Etiopía y Somalia. Al acabar, Negisiti, que ha enterrado a dos hijos y tres nietos por el virus del sida, empezó a cocinar su harina. Bajo sus faldas correteaban tres niñas atraídas por el aroma y el hambre de semanas cuando sorprendentemente Negisiti recogió el alimento y lo mezcló con sus manos entre la tierra unos metros más allá. “Hijas, pidamos a nuestra tierra para que interceda por nosotros y que los creadores hagan llover pronto”».

«Publia fue como siempre la primera en despertarse. Apenas había dormido esta vez, cavilante. Encendió el fogón para dar a su esposo Flore y sus seis niñas y un niño una taza de café antes de marchar. Café del que recogían en su finca, café robusta, secado al sol del verano. Tenían esa noche un largo camino por delante: el trecho a pie que les separaba del río a través del monte, llegar al pueblo en bote y allí esperar al bus que llegaba de recoger campesinos y campesinas de comunidades todavía más remotas. Publia fue despertando a su familia: las niñas mayores la ayudaban. Guardarían las mejores ropas, esas que reservaban para ocasiones muy especiales, para cuando llegaran al bus y no pudieran estropearse, lo mismo los zapatos, que nunca usaban. Marchaban a la ciudad a defender sus tierras, las que iban a ser inundadas si se aprobaba el proyecto de ampliación del canal de Panamá. Cuando lo cruzaron durante el viaje, a la tenue luz del amanecer, las hijas mayores de Publia se pegaron a la ventana: nunca antes lo habían visto. Publia opinó “El río Indio es mucho más bonito”».

En nuestras reuniones de La Vía Campesina[1] se comparten muchas vivencias como estas –de todos los continentes–  y con la tierra cultivable como protagonista, porque para nosotras y nosotros campesinos, ella no es sólo nuestro modo de vida, es, como nos trasmitieron nuestras madres y padres, el principio de todo.

El robo renovado

Pero como antaño, cuando los colonizadores usurparon con caballos, lanzas o fronteras de tiralíneas los suelos americanos o africanos, ahora el robo de la tierra –nos advierten muchos compañeros y compañeras– está tan presente como entonces, pero con talonarios en los bolsillos y guardaespaldas privados. Porque desde el inicio de la crisis financiera –huérfanos de burbujas que inflar– la búsqueda de rendimientos económicos del capital ha puesto sus ojos de diablo en las mejores tierras campesinas.

Se tomaron bien en serio las ironías de Mark Twain «compren tierra, pues no se fabrica más». Muchos países que de tanto industrializarse perdieron su soberanía alimentaria, así como muchos fondos de inversiones (incluso fondos de pensiones) y corporaciones agroalimentarias están como locos por hacerse [no siempre legal, y siempre injustamente] con millones de hectáreas fértiles que saben son un valor seguro del mercado. Hay las que hay, no se pueden fabricar –aunque sí echar a perder– en un planeta que durante los próximos años aún mantendrá su crecimiento demográfico.

Durante el Foro por la Soberanía Alimentaria Europea celebrado en Krems, Austria, este pasado mes de agosto [de 2011], la cuestión del acceso a la tierra ha estado muy presente. Allí las y los compañeros de Europa del Este, sobre todo, nos relataban con mucha preocupación cómo sus tierras están en las agendas de muchos inversionistas. Y si con la tierra se especula, como es el caso, el precio de ella sube y sube, alcanzado un valor de mercado mucho más alto que su valor de uso, haciendo imposible las nuevas incorporaciones de jóvenes al campo: el precio está disparado y no hay ninguna política de apoyo a su instalación. El acaparamiento de tierras es un robo del presente que además impide un futuro rural y campesino.

El volumen del botín

Ya se ha sustraído al campesinado una extensión similar a las tierras agrícolas del Reino Unido –45 millones de hectáreas– bajo el sistema de acaparamiento de tierras que, según mienten sus defensores, «o bien se compran tierras inutilizadas o bien las nuevas inversiones generarán riqueza al país». Mienten, porque las tierras compradas son tierras con usos agrícolas comunales o particulares, son pastos para los pueblos nómadas, o son bosques que antes de que sean podados de raíz, han sido fuentes de vida por la recogida de leña, plantas medicinales, frutos o caza para los pueblos cercanos, motivo de canciones y fiestas. O, por qué no, son importantes espacios de vida “simplemente” para las otras especies animales y vegetales con raíces, patas o alas que, con su derecho a compartir el planeta con nosotros y nosotras, garantizan la vida de todo el conjunto con su compleja y divertida interrelación.

La resistencia 

Porque sabemos que es mentira, porque sabemos del valor de la tierra –monetario y verde para los inversores, afectivo y multicolor para el campesinado–, porque no es cierto que con estas inversiones todos ganemos, desde La Vía Campesina nos oponemos con rotundidad y ofreceremos toda nuestra resistencia al acaparamiento de tierras fértiles a manos del capital.

Para más de 200 millones de campesinos y campesinas y muchos movimientos sociales está claramente asumido que sólo la soberanía alimentaria garantiza una vida rural digna y alimentos buenos, sanos y justos para todo el planeta a partir de un uso agroecológico de la tierra. En realidad la soberanía alimentaria no es más que «el derecho de los pueblos a vivir de su tierra, y el deber de los pueblos a cuidar de su tierra». Por lo tanto, ¿podemos asumir la comercialización de las tierras a gran escala y la extranjerización de su propiedad? No.

Curioso este mundo capitalista, pues mientras desde los movimientos sociales reivindicamos recuperar de tiempos pretéritos costumbres como el uso comunal de la tierra y otros bienes, su falsa modernidad conduce siempre por autopistas de lucro y sin salida.

La recolonización de la tierra fértil, un bien finito y necesario, por parte del capital y sus instrumentos financieros ya se ha iniciado demostrándonos cuáles son sus intereses. En aquellos países en que la tierra va pasando a manos extranjeras (y enguantadas para no dejar huellas de sus asesinatos) el uso que se les está dando es la industrialización de dichos suelos para cultivos de agroexportación, para monoplantaciones de cultivos con interés económico (y cotizando en Bolsa), como la soja transgénica y el maíz transgénico, o el insensato cultivo de agrocombustibles. En todos los casos desplazando –claro– a miles de compañeras y compañeras que ya no podrán cultivar ahí o recolectar sus alimentos, o dejar pastar a su ganado y reponer fuerzas; que agotarán la tierra con agroquímicos, fertilizantes y una explotación abusiva;  y que sólo en algunos casos generarán algún puesto de trabajo para gentes locales. Muy pocos, porque esta agricultura robotizada no los necesita, y cuando se necesitan son empleados sin contrato, sin derechos y con pagas de miseria.

Nuestras propuestas

La Vía Campesina, decía, ya está movilizada contra el acaparamiento de las tierras y planteamos una serie de desafíos para la gobernanza global de la agricultura que paso a enumerar:

1)            Los estados  deben hacer un esfuerzo para impulsar –de una vez por todas– políticas de  reforma agraria genuina que con una justa distribución de las tierras permita la subsistencia de todas y todos los agricultores locales. Un registro adecuado, el impulso de la gestión colectiva y otras medidas como el coto a la extranjerización de la tierra tienen que ser básicas para garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos.

2)            Deben también impulsar  reformas políticas a todos los niveles –local, regional, nacional e internacional–, con el fin de acabar con las adquisiciones de tierras a gran escala y de promover la autonomía económica a largo plazo y la autodeterminación de los campesinos y campesinas de todo el mundo.

3)            No debe permitirse el acaparamiento de tierras bajo ningún concepto. No aceptamos las propuestas del G-20 y el Banco Mundial que proponen “la inversión responsable”, pues sabemos que sólo es una etiqueta para justificar un atentado contra el uso colectivo de un bien público como es la tierra.

4)            Se debe asegurar que las tierras del planeta sean gestionadas bajo criterios agroecológicos, en un compromiso estable y permanente de respeto por la tierra.

Negisiti

«Este año 2011 no llovió en las tierras de Negisiti malográndose los cultivos y muriendo las crías de animales por falta de agua. Y las mejores corrientes de agua fresca son utilizadas por los cultivos bajo plástico de exportación que un inversor saudí puso en marcha después de intercambiar con el gobierno etíope miles de hectáreas, como si estuvieran jugando al Monopoly. Los animales tampoco pueden buscar los pastos comunales que, vallados, han quedado fuera de su alcance».

El acaparamiento de tierras, como nos muestra el caso de Etiopía, es una de las “nuevas causas” que junto a otras inequidades políticas, es responsable de crisis alimentarias y de pobreza que tienen lugar.

«Y Negisiti –y como ella, miles de personas somalíes y etíopes– de antiguos campos agrícolas están llegando a campos de refugiados donde, quizás, puedan llevarse algo a la boca. Porque de sus tierras brotarán dólares; nunca más comida».

VIDEO: MARCHA POR PALESTINA EN ARGENTINA

Lea acuerdo de la CONFECH en reunión de este martes 27 de septiembre

Lea acuerdo de la CONFECH en reunión de este martes 27 de septiembre

  • "Como Confech, hacemos un llamado a nuestros compañeros a no iniciar las actividades correspondientes al segundo semestre académico mientras no veamos avances concretos por parte del ejecutivo".

COMUNICADO CONFECH
27 DE Septiembre de 2011

Como Confech, reunidos de forma extraordinaria, nos hemos enfrentado una vez más a la incapacidad del gobierno para resolver un conflicto que se ha planteado en base a la instalación de garantías para poder establecer un diálogo. De esta forma hemos debido interpretar las ambigüedades presentes en el último comunicado del gobierno y acercarlas de forma real a las garantías que hemos planteado, comprendiendo que esta es una señal más que entrega el movimiento estudiantil para lograr avances dentro de la actual coyuntura.

A través de la fuerza de las movilizaciones en estos casi 5 meses, haremos cumplir las garantías mínimas para un diálogo con el Gobierno.

No podemos ser ilusos respecto de las expectativas que planteamos en torno a cualquier espacio de acercamiento con el ejecutivo, debido a que sabemos que históricamente se han planteado instancias que no logran resolver de forma cierta los conflictos sociales.

Seremos parte de ese espacio para continuar nuestra lucha constante por la gratuidad de la educación chilena y su democratización, como ejes centrales para construir un sistema público de calidad y al servicio de quienes han sido históricamente postergados no solo en materia económica sino también a quienes componen la comunidad de personas con necesidades educativas especiales y no encuentran la infraestructura ni los sistemas adecuados que les permitan realmente integrarse en igualdad de condiciones.

En acuerdo a nuestros fundamentos, planteamos con certeza el fin del lucro y eliminación de la banca privada de nuestro sistema educativo para así terminar con el endeudamiento de las familias chilenas.

Este proceso se llevara a cabo con la participación de los actores involucrados en la materia educativa, dentro de los cuales destacamos el aporte del Consejo Nacional de Trabajadores de las Universidades Chilenas quien a su vez también representan aquellas familias postergadas en nuestro país. De igual forma reconocemos a las y los estudiantes secundarios agrupados en la ACES, quienes no fueron considerados explícitamente en la convocatoria inicial, pero debido a sus métodos de organización y medidas de presión efectivas han obtenido el legítimo derecho a incorporarse.

Comprendiendo que el actual momento político nos plantea tener definiciones en torno a como la Ley de presupuestos será capaz de contener líneas que sean realmente un avance en torno a nuestras definiciones, es que planteamos la importancia de que el Gobierno transparente, previo a su lanzamiento, las prioridades y el detalle de dicha ley para el año 2012, específicamente el ítem correspondiente a la cartera de Educación.

Queremos dejar claro que el inicio de este diálogo no condiciona nuestra forma de movilización. El regreso a las actividades académicas dependerá de la voluntad que el Gobierno tenga para responder efectivamente a las demandas del movimiento y a su vez, las determinaciones que cada comunidad educativa decida en sus espacios en torno al desarrollo del movimiento estudiantil.

Bajo el actual contexto y en concordancia con los lineamientos generales presentados, es que como Confech, hacemos un llamado a nuestros compañeros a no iniciar las actividades correspondientes al segundo semestre académico mientras no veamos esta voluntad traducida en avances concretos por parte del ejecutivo.

También ratificamos que no abandonaremos a quienes desean continuar movilizados sin la posibilidad de cerrar sus semestres académicos y rechazamos tajantemente que ellos pierdan sus beneficios académicos.

Las movilizaciones son producto de un amplio apoyo ciudadano a problemas no resueltos en los últimos 30 años y se convocan cada vez con más fuerza y amplitud, por lo que llamamos a los estudiantes y ciudadanos a seguir avanzando dentro del campo de la organización social hasta que existan respuestas reales y no parches.

En torno a ello es que convocamos a todas y todos quienes forman parte del actual movimiento o adhieren a sus reivindicaciones y demandas, a que se sumen de forma activa a la movilización nacional que se realizara el día jueves 29 de septiembre y futuras jornadas, para demostrar cuan fuerte y vivo sigue este movimiento social que se ha planteado la lucha por una educación gratuita, democrática, intercultural y de calidad para todos y todas, comprendiendo que ésta es la única forma de transformar realmente nuestra realidad para la construcción de una sociedad nueva.