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T r i b u n a c h i l e n a

Opinion

La inevitable derrota de Frei y lo que viene (I)

La inevitable derrota de Frei y lo que viene (I) escrito por Roberto Avila Toledo
lunes, 04 de enero de 2010
No puedo garantizarlo, nadie podría, pero lo más probable es que la concertación y su candidato, el más escuálido de cuantos ha presentado, sean derrotados en la segunda vuelta presidencial. El negocio se acaba, el contubernio llega su fin. La derecha en el gobierno es aventada por la derecha opositora.

Dos preguntas, por qué ha llegado esto ha producirse? y qué perspectiva política tienen por delante los chilenos, la mayoría, que se sienten distantes de los dogmas neoliberales y conservadores de la derecha chilena?.

La concertación ha entrado en estado de pánico y es posible que luego de la derrota su capacidad de acción y análisis se vea sustantivamente reducida, y busquen culpables y “traidores” fuera de sus filas. En La Nación de ayer, 3 de Enero, llegan a imputar, por interpósita y solicita persona, a Marco Enríquez Ominami las características de Calìgula. De otro lado, y simultáneamente, buscan con desesperación atraer los votos de Marco, lo podràn hacer?, insultando al líder y camelando a sus adherentes.

Como la vieja cabaretera no han sabido ni retirarse a tiempo.

La concertación se ha coludido con la derecha, en un verdadero contubernio, desde 1990 en adelante.

En España Adolfo Suarez reformó- desmanteló la institucionalidad un año después que asumió el gobierno en 1975. Suárez venía del franquismo y Aylwin del golpismo pero sus conductas fueron diferentes.

En Chile se ha aceptado una constitución que garantiza la hegemonía de la minoría, la segunda, sobre la mayoría, la entronización del modelo neoliberal y de sus “valores- egoísmo, afán de lucro, elitismo clasista - en toda nuestra sociedad

Chile con sus enormes angustias, miedos y represiones se desbarranca en el consumo de alcohol y drogas. Nuestra sociedad da lastima.

Se ha desplegado respecto a los DDHH un ejemplo único del cinismo como política de Estado, de una parte construyen monolitos y de otra van a defender a Pinochet a Londres, de esta lado les niegan a los deudos sus justas indemnizaciones y de la otra consiguen condenas para conscriptos y subtenientes y penas nominales para la oficialidad.

Sergio Aguilò tenía razón analítica cuando señaló ya el 2002 que Chile estaba “entre dos derechas”, otra cosa que le quita mérito a él aunque no al análisis es que su conducta política práctica no haya guardado coherencia con sus lúcidas palabras.

El Estado ha sido devaluado en sus concepciones igualitarias como sujeto primordial de la modernidad para ser concebido como una “oportunidad de negocios”, lícitos e ilícitos, cada vez de los segundos.

El nepotismo de la concertación se ha desatado y ha alcanzado las características de lo impúdico.

Una clase política cebada en el estado, por igual, más allá de ideologías o domicilios políticos aparentemente distantes, permite el saqueo de nuestras riquezas naturales y paralelamente cobran para si remuneraciones millonarias a la vez que fijan sueldos mínimos miserables. Un día los jóvenes despertaran con la voz patria en sus bocas y estos ratones miserables, lacra pestilente del erario público, recibirán lo que ya hace tanto merecen.

Ese contubernio Concertación- derecha pinochetista despertó apetitos insospechados, y se desato la .lucha contra la “exclusión”, no hay exclusión ahora?, pero es el canto del cisne. La respetabilidad del sistema la consiguió Santiago Carrillo y todos sabemos como terminó el, (pidiendo un ingreso al PSOE que fue rechazado) y su partido, bueno, desapareció.-

La derecha de Piñera, de cuyas “capacidades y talentos” sienten miedo hasta sus propios socios de sistema, ganará con menos votos. No gana entonces la derecha opositora, es la derecha en el gobierno la que pierde, la que pierde, el gobierno y lo mucho que de ello se desprende.

Y pierde por su corrupción, su cinismo neoliberal, su nepotismo, por haberse dejado seducir por el dinero empresarial, que cuantitativamente no es sino una propina de tercera, pero que para una clase dirigente que conoce el poder en primera generación debe ser algo gigantesco. No son proletarios ni populares, lumpen proletariado, lumpen, rasquerío de tercera, escaladores sin escrúpulos, eso es lo que son.

La concertación no es ya un conglomerado político sino una comunidad de intereses turbios, que se mantiene unida por el inacabado erario fiscal. No hay política allí, ni políticos, hay una clase que busca heredar a sus hijos las mieles del poder, construidas sobre el escamoteo la sociedad civil de su soberanía popular originaria.

La derrota de Frei pondrá término a la farsa, esclarecerá las cosas, dejará que palabras nobles como socialismo y democracia en manos de una partida de rufianes se vacíen de contenido y sean para las nuevas generaciones nada más que artificios en la boca de quienes han hecho de la política una profesión.

Que pase lo que tenga que pasar.

Cuando todo parece más oscuro estamos cerca del amanecer. Lo viejo debe morir para que lo nuevo pueda nacer.



R. AVILA TOLEDO


Anular y rebelarse

Anular y rebelarse A los trabajadores de Chile, a la izquierda revolucionaria, a los auténticos Comunistas con y sin partido:

El resonante triunfo de la derecha en la contienda presidencial golpeó a la Concertación y sus aliados. Ahora todas las fuerzas en disputa se alinean y preparan las condiciones para lo que consideran una batalla decisiva. Pero los verdaderamente marginados y excluidos, los más explotados y perseguidos, poco o nada tienen que ver con el escenario actual. El 47% de las chilenas y chilenos en edad de votar no se inscribieron, no votaron o entregaron su voto en blanco o anulado, demostrando su desconfianza y repudio al sistema electoral impuesto por la dictadura.

El que todavía gravite una derecha pujante, a 19 años de la salida del dictador desde La Moneda, es resultado del pacto entre la Concertación y la cúpula político empresarial del militarismo, con el que el bloque oficialista vendió su alma a cambio de las cuotas de poder que ha ostentado los últimos 20 años. Cuotas de poder a cambio de mucha impunidad respecto a los violadores de los derechos humanos, a cambio de mantener las mismas Fuerzas Armadas que ejercieron la dictadura, con pequeñas modificaciones de estilo, pero sin cambio alguno en la esencia.

Cuotas de poder a cambio de desmovilizar al pueblo organizado que se alzaba contra el tirano. Cuotas de poder negociadas en reuniones efectuadas en Washington y en la embajada de EE.UU. en Chile, por algunos conspicuos personeros de la entonces naciente coalición oficialista, a mediados de los años ochenta. Cuotas de poder y posibilidades de lucro personal a cambio de cogobernar con los grandes grupos económicos nacionales y transnacionales. Cuotas de poder a cambio de no tocar las leyes secretas de la dictadura. Cuotas de poder, a cambio de no terminar para siempre con la Constitución de 1980.

Por esos pactos secretos debieron rescatar al dictador de la justicia internacional y mantener la protección a centenares de autores directos, encubridores, cómplices y autores intelectuales de miles de crímenes de lesa humanidad. Han llevado a los trabajadores a las condiciones laborales imperantes a comienzos del siglo XX. Hoy la inmensa mayoría de quienes viven de un salario debe laborar un promedio de 12 horas diarias para acceder a un sueldo de subsistencia familiar. No se cumplen los convenios internacionales de protección, como el 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantizan el derecho a sindicalizarse libremente, a negociar colectivamente y a ejercer la huelga.

Los gobiernos de la Concertación profundizaron las privatizaciones, convirtiendo al país en un gigantesco mall. Todo se comercializa y tiene precio, entre otros la educación, la salud, la previsión.

No. Definitivamente esta realidad que se pudre no la crearon los pobres de Chile. No la crearon sus pueblos vilipendiados. No la creamos los ofendidos. Que ellos, los dueños del poder, se las arreglen solos para resolver sus diferendos. Mejor aún, que se vayan del poder y lo dejen en manos del soberano, el pueblo.

Por todo lo señalado, el Consejo Nacional de Comités Comunistas mantiene su llamado a votar nulo en segunda vuelta. El pueblo no es responsable de los pactos y juegos espurios entre los bloques y grupos de poder. Los trabajadores y pueblos de Chile deben, por su parte, organizarse y luchar en forma inmediata por la defensa de la Educación Pública, por la renacionalización de la minería del cobre y de los servicios básicos, por un salario mínimo de $350.000, por una Asamblea Constituyente que dé origen a una nueva Carta fundamental.

El resultado electoral del pasado domingo 13 de diciembre, ha consagrado el pacto que lapidó el proyecto político revolucionario erigido por Luis Emilio Recabarren a comienzos del siglo XX y entregó, atada de pies y manos, la organización que impulsó la Rebelión Popular de Masas contra la dictadura. Ya no es cuestión de nombre, ni de símbolos, es asunto de esencia y carácter, porque el resultado de la contienda electoral consolidó el mayor triunfo del sistema electoral binominal.

Con la incorporación de tres diputados representativos del viejo partido comunista, está claro que lejos de haber derrotado al sistema binominal y la exclusión, se confirmó todo lo contrario. La presencia en el parlamento de diputados identificados con esa organización, expresa el éxito del sistema que dicen combatir los elegidos. En los hechos, la vieja colectividad consolidó un proceso de integración al bloque oficialista y acepta a plenitud la institucionalidad vigente. Estos parlamentarios no podrán obrar como lo dijera Recabarren en su célebre texto: “Los representantes comunistas en el Parlamento”, escrito en abril de 1922, donde enuncia: “El objeto que nos lleva al Parlamento, a la Cámara de Diputados o al Senado, es única y exclusivamente conquistar una posición más para nuestra propaganda revolucionaria, antiparlamentaria, anticapitalista, y de ataque directo al estado burgués y a sus instituciones decrépitas.

Un representante comunista no va al Congreso a hacer política, a cooperar con los burgueses, a pedir empleos, a mendigar sueldos, o a intrigas entre pasillos.

El parlamentario comunista investido de la representación de un partido serio que encierra en sí las aspiraciones y la voluntad de las masas ya no sumisas; va a la Cámara a destruir, a despedazar con su crítica libre y severa, la dialéctica jesuítica y sofística, de los representantes burgueses; y a iluminar, con el resplandor de la doctrina comunista los problemas vitales que nos acosan.

El representante comunista en la Cámara, sigue siendo antiparlamentario, sigue combatiendo el parlamentarismo; y sus ideas en el Congreso, no difieren de las que expresara en vísperas de elecciones, y en su vida privada, ante sus electores”.

Nada de ello son y serán los parlamentarios del antiguo partido comunista. Especialmente cuando se redujo a la vieja organización a su más mínima expresión orgánica y capacidad para encabezar las luchas sociales por las demandas más sentidas de nuestro pueblo. Peor aún, cuando los trabajadores han sido testigo de cómo los dirigentes sindicales leales al aparato de dirección, bajaron la huelga de los subcontratistas de CODELCO, para no hacerle olitas al gobierno y no afectar el pacto con la Concertación. O con el más reciente paro de los trabajadores forestales, donde en doble instancia, la Confederación Nacional de Trabajadores Forestales, presidida por un integrante del Comité Central de la colectividad, afiliado a la estadounidense AFL-CIO, primero bajó un paro y luego se abocó a descalificar a los trabajadores que lo retomaron por encima de la mesa en que negociaba la CNTF.

Carmona y Tellier resultaron electos por efecto del pacto con la Concertación (no así el compañero Hugo Gutiérrez, que triunfó a pesar de que desde la cúpula del aparato no recibió ayuda alguna), pero no lograron doblar en sus distritos. Para lograr su meta, junto al resto de la cuadrilla, liquidaron gradualmente la organización, en un proceso que comenzó a mediados de los años ochenta con medidas para desmovilizar al FPMR, el paulatino desarme y desarticulación de toda capacidad de lucha armada; pero además la instauración de una incondicional red de dirigentes sindicales que han sofocado todo atisbo de lucha en cada frente que les ha sido posible.

La presencia de ambos parlamentarios tuvo y tiene un elevado costo que no vacilaron en pagar y comprometen a toda la organización. Ahora ya no están excluidos en forma personal. Ahora cuentan con un lugar en el banquete. Los trabajadores y el pueblo, poco o nada pueden esperar de ellos.

Junto con eso, el viejo partido arriesga perder su legalidad pues no eligió 4 parlamentarios ni mantuvo el 5% de los votos, como lo exige el Servicio Electoral. Por eso intentan la leguleyada para no desaparecer, de inscribir un “Partido de los Trabajadores de Chile” y fusionarse con él.

Más que nunca ha quedado en evidencia la ruptura de la cúpula dirigente del viejo partido comunista con los principios fundacionales de la organización. Sólo pretenden conservar la marca para beneficio de sus operaciones, pero nada tienen que ver con la razón de ser de la organización comunista, que es hacer la revolución, terminar con el capitalismo, construir el socialismo y finalmente la sociedad sin clases del comunismo. Estas son las ideas por las que cayeron centenares de compatriotas, comunistas ejemplares, cuyos nombres son enarbolados por estos aprendices de mercaderes de la política para lograr mezquinas prebendas. O quizás para servir a un amo desconocido, pero fácil de adivinar.

Los comunistas seguimos de pie. Más comprometidos que nunca, organizados en Consejos y Comités. En esta naciente organización vive el apego a los principios, la lealtad incondicional al pueblo y los trabajadores, expresada en la Política de Rebelión Popular de Masas, que consideramos corresponde –actualizada de acuerdo al escenario vigente- al camino más decidido para la emancipación de los explotados. Aquí tienen su espacio los miles de compañeros que desencantados por la conducta vergonzante de la cúpula partidista y sus sirvientes, se han quedado a la orilla del camino. Sabemos que hay más grupos de comunistas reflexionando, dentro y fuera del mal llamado partido comunista dirigido por un grupo que hace años dejó de serlo. Todos ellos caben en los Comités Comunistas y sus Consejos. Con todos debemos construir este nuevo espacio de los Comunistas que aún sueñan, organizan y luchan para transformar profundamente nuestra patria. A todos estos Comunistas invitamos a unir voluntades y esfuerzos para caminar, junto a otros revolucionarios, en pos de levantar la alternativa de los pueblos y los trabajadores.

A 26 años del primer apagón nacional que iluminó la rebelión popular expresamos, más convencidos que nunca, que el único camino de liberación se abre junto al pueblo, confiando en él, entregándole el poder al soberano.

El único derecho que le queda al pueblo es el derecho a rebelarse frente a toda injusticia.

Unidad y lucha para transformar la patria.

¡Con la razón y la fuerza, venceremos!

Consejo Nacional de Comités Comunistas

Santiago, diciembre 14 de 2009.

A 26 años de la aparición pública del FPMR

Texto subido por:

Cristián Andrés Sotomayor Demuth

Recomponer la alianza popular

Recomponer la alianza popular Roberto Tello

El rápido declinar de la concertación en este ultimo gobierno, que se refleja en la contundente derrota a manos de la derecha, contrasta con la exitosa imagen de su presidenta; un fenómeno social, si se quiere, contradictorio, pero tremendamente objetivo. ¿Que pasa en la cúspide del poder que no pasa abajo, en el llano? ¿El poder ejecutivo acaso es una especie de santuario inmaculado, inexpugnable a los males de su accionar? Es un desafío por cierto desentrañar este enigma: ¿por qué los dolores del cuerpo social no se sienten en su cabeza?. La derrota política de la concertación en primera vuelta es un golpe que barre con la vestal imagen de la presidenta y su gobierno.



Pero, ¿quienes pierden y quienes ganan en esta batalla electoral? Anticipándome incluso a su desenlace, podría decirse que cualquiera sea su resultado, ya hay perdedores, con diferentes grados de afectación y de composición. Chile cuenta por cierto con una amplia franja de perdedores crónicos y sistémicos, que han visto profundizar aun más sus males producto de las políticas neoliberales a las que han sido sometidos en estos 20 pesados años. A estos, se suman los derrotados por las contingencias y vicisitudes políticas, en donde se pierden más que nada las expectativas ideológicas, esas que tienen que ver con las ideas respecto del país que queremos construir. El golpe que la derecha le asesto a la concertación en la primera vuelta, se siente también allí, donde se piensa el país, en la cabeza.



La euforia que desata en las filas de la derecha el posible arribo de Sebastián Piñera a La Moneda, recrea por el contrario un efecto de certezas ideológicas que no tenían desde 1958. La derecha hará esta transferencia desde sus votos a sus intereses, porque existe un esquema institucional que lo permite todo y lo que no esta permitido se hace igual, con complicidades u omisiones. Siempre y cuando este hacer, empuje para adelante el desarrollo del modelo neoliberal de mercado y los basamentos ideológicos dependientes del imperio, con los que Chile se alinea en el contexto regional.



Tendremos mas libertad de mercado, menos Estado, por ende, más explotación y menos limites para esta explotación. Por supuesto que son muchos más los males que se avecinan, no para todos, hay que aclararlo, por que una minoría que vio crecer su riqueza en estos 20 años, hasta la indecencia, tiene identidad de intereses con los posibles nuevos gobernantes. Es una minoría apenas, pero con un poder económico capas de sobornar hasta las conciencias más férreas. Si hasta la más simple prebenda otorgada a un pinche subalterno de esos que pululan alrededor de los jefes de la política, sirve para mantener obsecuencias, cuanto se puede hacer con el cash, o la tarjeta VISA. En la Argentina por ejemplo, en el gobierno de De la Rua, se voto una ley laboral en contra de los trabajadores, mediante el pago en efectivo a siete honorables senadores.



Aunque las tropelías de las derechas son también aberrantes tanto en el continente como en Chile, la masacre de Bagua en el Perú, la masacre de Pando en Bolivia, la muerte de inocentes en el fallido golpe de estado contra Chávez en Venezuela y los muertos que no paran tras el golpe de estado en Honduras, esos si son males mayores y la derecha chilena suma tantas matanzas como las de sus correligionarios en el continente. Las bases norteamericanas en territorio colombiano, son una adquisición del cipayismo de la derecha colombiana dirigida por Álvaro Uribe que tiene estrechos lazos con el candidato de la derecha chilena Sebastián Piñera.



Esto es la derecha y su ideología, aquí y en el resto del mundo. El timbre de la época suena parejo en su accionar, aunque este se resquebraja en algunas regiones como lo muestra Bolivia, Venezuela, Ecuador y Nicaragua. Su presencia requiere de esfuerzos mayores para ser desplazada. Por lo tanto, son insuficientes las idealizaciones, que hacen referencia al mal menor, inclusive las mas pragmáticas, porque lo útil, no está en el continuismo, sino en la creación de una fuerza popular que con su presencia y actividad en la sociedad chilena, reanime la vitalidad del sistema democrático y lo lleve a niveles superiores de desarrollo.



La concertación, ni siquiera fue una construcción activa del progresismo chileno, su génesis es producto de un singular reparto del poder en forma cupular; se ubica normativamente en frente de la derecha en ese reparto, creando la forma institucional que tendrá el binominal y se cubrirá con el des-ideoligizado termino de “mal menor”, un mote que termino por comerse la sustancia de su propia y originaria denominación. Hasta planteada metafóricamente, la realidad chilena adquiere un sino especial; el Chile de hoy se debate entre dos males; el mal menor y el mal mayor. El realismo clasista asegura que; en política, siempre se elige entre dos males, aunque este fatalismo a la derecha hoy, le resbale.

El derecho de la Humanidad a existir

El derecho de la Humanidad a existir Fidel Castro Ruz

El cambio climático está causando ya considerable daño y cientos de millones de pobres están sufriendo las consecuencias.

Los centros de investigaciones más avanzados aseguran que queda muy poco tiempo para evitar una catástrofe irreversible. James Hansen, del Instituto Goddard de la NASA, asegura que un nivel de 350 partes del dióxido de carbono por millón es todavía tolerable; hoy sobrepasa sin embargo la cifra de 390 y se incrementa a ritmo de 2 partes por millón cada año, rebasando los niveles de hace 600 mil años. Las últimas dos décadas han sido, cada una de ellas, las más calurosas desde que se tienen noticias del registro. El mencionado gas aumentó 80 partes por millón en los últimos 150 años.

El hielo del Mar Ártico, la enorme capa de dos kilómetros de espesor que cubre Groenlandia, los glaciares de América del Sur que nutren sus fuentes principales de agua dulce, el volumen colosal que cubre la Antártida, la capa que resta del Kilimanjaro, los hielos que cubren el Himalaya y la enorme masa helada de Siberia se están derritiendo visiblemente. Científicos notables temen saltos cuantitativos en estos fenómenos naturales que originan el cambio.

La humanidad puso grandes esperanzas en la Cumbre de Copenhague, después del Protocolo de Kyoto suscrito en 1997, que entró en vigor el año 2005. El estruendoso fracaso de la Cumbre dio lugar a bochornosos episodios que requieren el debido esclarecimiento.

Estados Unidos, con menos del 5% de la población mundial emite el 25% del dióxido de carbono. El nuevo Presidente de Estados Unidos había prometido cooperar con el esfuerzo internacional para enfrentar un problema que afecta a ese país tanto como al resto del mundo. Durante las reuniones previas a la Cumbre, se hizo evidente que los dirigentes de esa nación y los de los países más ricos maniobraban para hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y pobres.

Gran número de líderes y miles de representantes de los movimientos sociales e instituciones científicas decididos a luchar por preservar la humanidad del mayor riesgo de su historia, acudieron a Copenhague invitados por los organizadores de la Cumbre. Omito referirme a detalles sobre la brutalidad de la fuerza pública danesa, que arremetió contra miles de manifestantes e invitados de los movimientos sociales y científicos que acudieron a la capital de Dinamarca para concentrarme en los aspectos políticos de la Cumbre.

En Copenhague reinó un verdadero caos y sucedieron cosas increíbles. A los movimientos sociales e instituciones científicas no les permitieron asistir a los debates. Hubo Jefes de Estado y Gobierno que no pudieron siquiera emitir sus opiniones sobre vitales problemas. Obama y los líderes de los países más ricos se adueñaron de la conferencia con la complicidad del gobierno danés. Los organismos de Naciones Unidas fueron relegados.

Barack Obama, que llegó el último día de la Cumbre para permanecer allí solo 12 horas, se reunió con dos grupos de invitados escogidos “a dedo” por él y sus colaboradores. Junto a uno de ellos se reunió en la sala del plenario con el resto de las más altas delegaciones. Hizo uso de la palabra y se marchó de inmediato por la puerta trasera. En ese plenario, excepto el pequeño grupo seleccionado por él, se les prohibió a los demás representantes de los estados hacer uso de la palabra. En esa reunión, a los Presidentes de Bolivia y de la República Bolivariana de Venezuela se les permitió hablar, porque al Presidente de la Cumbre no le quedó otra alternativa que concederles el uso de la palabra, ante el reclamo enérgico de los presentes.

En otra sala contigua, Obama reunió a los líderes de los países más ricos, varios de los Estados emergentes más importantes y dos muy pobres. Presentó un documento, negoció con dos o tres de los países más importantes, ignoró a la Asamblea General de Naciones Unidas, ofreció conferencias de prensa, y se marchó como Julio César en una de sus campañas victoriosas en Asia Menor, que lo llevó a exclamar: Llegué, vi y vencí.

El propio Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, había afirmado el 19 de octubre: “Si no llegamos a un acuerdo en el curso de los próximos meses, no debemos tener duda alguna de que, una vez que el crecimiento no controlado de las emisiones haya provocado daños, ningún acuerdo global retrospectivo en algún momento del futuro podrá deshacer tales efectos. Para ese entonces será irremisiblemente demasiado tarde.”

Brown concluyó su discurso con dramáticas palabras: “No podemos darnos el lujo de fracasar. Si fracasamos ahora, pagaremos un precio muy alto. Si actuamos ahora, si actuamos de conjunto, si actuamos con visión y determinación, el éxito en Copenhague estará todavía a nuestro alcance. Pero si fracasamos, el planeta Tierra estará en peligro, y para el planeta no existe un Plan B.”

Ahora declaró con arrogancia que la Organización de Naciones Unidas no debe ser tomada como rehén por un pequeño grupo de países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Tuvalu, a la vez que acusa a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros Estados emergentes de ceder a las seducciones de Estados Unidos para suscribir un documento que lanza al cesto de basura el Protocolo de Kyoto y no contiene compromiso vinculante alguno por parte de Estados Unidos y sus aliados ricos.

Me veo obligado a recordar que la Organización de Naciones Unidas nació hace apenas seis décadas, después de la última Guerra Mundial. Los países independientes no rebasaban entonces la cifra de 50. Hoy la integran más de 190 Estados independientes, luego que el odioso sistema colonial dejó de existir por la lucha decidida de los pueblos. A la propia República Popular China durante muchos años se le negó su pertenencia a la ONU, y un gobierno títere ostentaba su representación en esa institución y en su privilegiado Consejo de Seguridad.

El apoyo tenaz del creciente número de países del Tercer Mundo fue indispensable en el reconocimiento internacional de China, y un factor de suma importancia para que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN le reconocieran sus derechos en la Organización de Naciones Unidas.

En la heroica lucha contra el fascismo, la Unión Soviética había realizado el mayor aporte. Más de 25 millones de sus hijos murieron, y una enorme destrucción asoló el país. De esa lucha emergió como superpotencia capaz de contrapesar en parte el dominio absoluto del sistema imperial de Estados Unidos y las antiguas potencias coloniales para el saqueo ilimitado de los pueblos del Tercer Mundo. Cuando la URSS se desintegró, Estados Unidos extendió su poder político y militar hacia el Este, hasta el corazón de Rusia, y su influencia sobre el resto de Europa se incrementó. Nada de extraño tiene lo ocurrido en Copenhague.

Deseo subrayar lo injusto y ultrajante de las declaraciones del Primer Ministro del Reino Unido y el intento yanki de imponer, como Acuerdo de la Cumbre, un documento que en ningún momento fue discutido con los países participantes.

El Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en la conferencia de prensa ofrecida el 21 de diciembre, afirmó una verdad que es imposible negar; emplearé algunos de sus párrafos textuales: “Quisiera enfatizar que en Copenhague no hubo acuerdo alguno de la Conferencia de las Partes, no se tomó ninguna decisión con relación a compromisos vinculantes o no vinculantes, o de naturaleza de Derecho Internacional, en modo alguno; simplemente, en Copenhague no hubo acuerdo”

“La Cumbre fue un fracaso y un engaño a la opinión pública mundial. [...] quedó al desnudo la falta de voluntad política…”

“…fue un paso atrás en la acción de la comunidad internacional para prevenir o mitigar los efectos del cambio climático…”

“…el promedio de la temperatura mundial podría aumentar en 5 grados…”

De inmediato nuestro Canciller añade otros datos de interés sobre las posibles consecuencias de acuerdo a las últimas investigaciones de la ciencia.

“…desde el Protocolo de Kyoto hasta la fecha las emisiones de los países desarrollados se elevaron 12,8%… y de ese volumen el 55% corresponde a Estados Unidos.”

“Un estadounidense consume, como promedio, 25 barriles de petróleo anuales, un europeo 11, un ciudadano chino menos de dos, y un latinoamericano o caribeño, menos de uno.”

“Treinta países, incluidos los de la Unión Europea, consumen el 80% del combustible que se produce.”

El hecho muy real es que los países desarrollados que suscribieron el Protocolo de Kyoto aumentaron drásticamente sus emisiones. Quieren sustituir ahora la base adoptada de las emisiones a partir de 1990 con la del 2005, con lo cual Estados Unidos, el máximo emisor, reduciría a solo 3% sus emisiones de 25 años antes. Es una desvergonzada burla a la opinión mundial.

El Canciller cubano, hablando en nombre de un grupo de países del ALBA, defendió a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros importantes Estados de economía emergente, afirmando el concepto alcanzado en Kyoto de “‘responsabilidades comunes, pero diferenciadas, quiere decir que los acumuladores históricos y los países desarrollados, que son los responsables de esta catástrofe, tienen responsabilidades distintas a las de los pequeños Estados insulares o a las de los países del Sur, sobre todo los países menos desarrollados…”

“Responsabilidades quiere decir financiamiento; responsabilidades quiere decir transferencia de tecnología en condiciones aceptables, y entonces Obama hace un juego de palabras, y en vez de hablar de responsabilidades comunes pero diferenciadas, habla de ‘respuestas comunes, pero diferenciadas’.”

“…abandona el plenario sin dignarse a escuchar a nadie, ni había escuchado a nadie antes de su intervención.”

En una conferencia de prensa posterior, antes de abandonar la capital danesa, Obama afirma: “Hemos producido un sustancioso acuerdo sin precedente aquí en Copenhague. Por primera vez en la historia, las mayores economías hemos venido juntas a aceptar responsabilidades.”

En su clara e irrebatible exposición, nuestro Canciller afirma: “¿Qué quiere decir eso de que ‘las mayores economías hemos venido juntas a aceptar nuestras responsabilidades’? Quiere decir que están descargando un importante peso de la carga que significa el financiamiento para la mitigación y la adaptación de los países sobre todo del Sur al cambio climático, sobre China, Brasil, India y Sudáfrica; porque hay que decir que en Copenhague se produjo un asalto, un atraco contra China, Brasil, India, Sudáfrica y contra todos los países llamados eufemísticamente en desarrollo.”

Estas fueron las palabras contundentes e irrebatibles con las que nuestro Canciller relata lo sucedido en Copenhague.

Debo añadir que, cuando a las 10 de la mañana del día 19 de diciembre nuestro vicepresidente Esteban Lazo y el Canciller cubano se habían marchado, se produce el intento tardío de resucitar al muerto de Copenhague como un acuerdo de la Cumbre. En ese momento no quedaba prácticamente ningún Jefe de Estado ni apenas Ministros. De nuevo la denuncia de los restantes miembros de las delegaciones de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros países derrotaron la maniobra. Así finalizó la ingloriosa Cumbre.

Otro hecho que no puede olvidarse fue que en los momentos más críticos de ese día, en horas de la madrugada, el Canciller de Cuba, en unión de las delegaciones que libraban su digna batalla, le ofrecieron al Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, su cooperación en la lucha cada vez más dura que se estaba librando, y en los esfuerzos que deben llevarse a cabo en el futuro para preservar la vida de nuestra especie.

El grupo ecológico Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advirtió que el cambio climático quedaría fuera de control en los próximos 5 a 10 años, si no se recortan drásticamente las emisiones.

Pero no hace falta demostrar lo esencial de lo que aquí se afirma sobre lo que hizo Obama.

El Presidente de Estados Unidos declaró el miércoles 23 de diciembre que las personas tienen razón en estar decepcionadas por el resultado de la Cumbre sobre el Cambio Climático. En entrevista por la cadena de televisión CBS, el mandatario indicó que “‘en vez de ver un total colapso, sin que hubiese hecho nada, lo que hubiera sido un gigante retroceso, al menos pudimos mantenernos más o menos donde estábamos’…”

Obama -afirma el despacho noticioso- es el más criticado por aquellos países que, de forma casi unánime, sienten que el resultado de la Cumbre fue desastroso.

La ONU ahora está en un aprieto. Pedirles a otros países que se adhieran al arrogante y antidemocrático acuerdo sería humillante para muchos Estados.

Continuar la batalla y exigir en todas las reuniones, particularmente las de Bonn y de México, el derecho de la humanidad a existir, con la moral y la fuerza que nos otorga la verdad, es a nuestro juicio el único camino.
27 Diciembre 2009

* Fuente: Cuba Debate

Política exterior del “Pinochetismo sin Pinochet” (Parte I)

Política exterior del “Pinochetismo sin Pinochet” (Parte I) Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)


Analizando políticas internas e internacionales, la izquierda chilena encara con pragmatismo el dilema de la segunda vuelta del 17 de enero: Eduardo Frei representa el “mal menor” ante el neo-pinochetista Sebastián Piñera, cuyo discurso disfrazado ahora de “progresismo” promete más gasto social del Estado; en el fondo, continuar con las políticas sociales de Michelle Bachelet pero “mejoradas”.


Para alinear a un más amplio espectro social tras la minoría más rica de la sociedad –cuya fe pinochetista no merece dudas–, Piñera copió la engañosa propaganda de Obama “We can change” (Podemos el cambio) adoptando “Súmate al cambio” como slogan del “pinochetismo sin Pinochet”. En el fondo, el candidato de derecha representa al pinochetismo reciclado como “demócrata” para el juego electoral a través de los partidos Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN).


Desde que comenzó a diluirse la dictadura, en 20 años de “transición” en que aún rigen la Constitución de 1980 y el retorcido sistema binominal de elecciones, los “cambios” de Piñera intensificarían el neoliberalismo, traerían más represión a los trabajadores, una guerra frontal a los mapuches y, entre otros efectos cotidianos, el regreso a la TV de los ayudantes civiles de la dictadura militar entronizados hoy en el Congreso, más las caras jóvenes de una extrema derecha que no ha ganado una elección popular desde 1958.


Diferentes sectores de la izquierda están pronunciándose por Frei. El ex presidente tiene el apoyo del Partido Comunista y de los socialistas disidentes e izquierdistas independientes que se alinearon tras la candidatura de Jorge Arrate y ahora está conquistando a los votantes izquierdistas de Marco Enríquez-Ominami (ME-O).


La postulación ME-O tuvo una impronta transversal poli-clasista, con propuestas de izquierda matizadas con formulaciones privatizadoras de las tres empresas públicas sobrevivientes de voceros cercanos, como el economista Paul Fontaine, quien terminó trasladándose al comando de Piñera. La candidatura, empero, criticó el sistema partidario cupular de dos décadas implantado por la Concertación de Partidos por la Democracia, que agrupa los partidos Por la Democracia (PPD), Demócrata Cristiano (PDC), Socialista (PS) y Radical Social Demócrata (PRSD).


Mientras ME-O recorría el país agradeciendo a sus electores y esperando la renuncia de los jefes de los partidos, algunos de sus seguidores formulaban exigencias programáticas a Frei, desde el regreso total de la educación primaria y media a la responsabilidad pública (Estado docente) y el aumento a 8% del royalty a las compañías privadas –chilenas y extranjeras– que lucran con el cobre sin pagar regalías. En rigor todavía no hay un pronunciamiento tajante del propio joven ex candidato.


Ante la emergencia de un eventual gobierno del “pinochetismo sin Pinochet”, la revista izquierdista independiente Punto Final, por ejemplo, llamó descarnadamente a “votar hasta que duela”, caracterizando a “Chile entre la espada y la pared” y apeló a la célebre frase del escritor y periodista estadounidense Christopher Morley: “En política siempre debemos optar entre dos males”.


Las cifras gruesas de la primera vuelta dieron 44% a Piñera, 29,6% a Frei, 6,2% a Arrate y 20,1% a Enríquez-Ominami, 2,76% de votos nulos y 1,17% en blanco. Aunque los candidatos no puedan manejar sus votos como a un rebaño, la suma de Frei, ME-O y Arrate da 55,9%. Las encuestas dijeron que un tercio de los votos de ME-O se irían con Piñera y en tal caso, el resultado final sería 50,6% Piñera y 49,41% Frei. Pero hay un enigma con la diferencia de 12,8% de votantes registrados en el padrón que no concurrieron a las urnas, algunos excusándose, en un gesto que técnicamente equivale a la abstención. Y también resulta atractivo el 4% de votos anulados o en blanco. Más allá de los cantos de victoria de Piñera, lo cierto es que en la primera vuelta de 2005 los dos candidatos del “pinochetismo sin Pinochet” (Joaquín Lavín y Piñera) reunieron más de 48,6%. El resultado final dará una ventaja estrecha a quien resulte ganador.


Efecto en política exterior


La política exterior de un eventual gobierno de Piñera abandonaría la tibieza pro-estadounidense de los últimos 20 años y embarcaría de frente a Chile en la agresiva punta de lanza continental introducida por EEUU con el eje Colombia, Honduras y Perú, mientras el país del norte fortalece las obligaciones militares de la letra chica del tratado con Canadá y México (NAFTA), que es más que una simple alianza de comercio (1).


Piñera buscará sepultar el propósito original de Unasur, la Unión de Naciones Sudamericanas, e intensificará la labor de zapa iniciada por EEUU con el golpe en Honduras, a la vez que intensificará el olor a pólvora y a guerra en la región. El millonario chileno estrechará más aún sus lazos con el gobernante de Colombia Álvaro Uribe, que sembró en su país siete bases militares estratégicas estadounidenses que amenazan de preferencia a Venezuela, pero también al resto del continente y, en definitiva, a todo el mundo.


Uribe todavía no renuncia definitivamente a la reelección en mayo de 2010. Y hay sectores de EEUU que presionan para que se diferencie de los presidentes reelegidos más estigmatizados de la región, como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. El editorial del Washington Post del 15 de diciembre “El deber de un Presidente: ¿Por qué Álvaro Uribe de Colombia debe renunciar a un tercer período presidencial?” recomendó que por favor descarte un tercer mandato:


“...Gane o pierda [Uribe], se corre el riesgo de perturbar gravemente la campaña presidencial y crea enormes dificultad para los seguidores de Uribe para encontrar otro candidato antes de las elecciones... En cualquier caso, uno de los mejores presidentes de Colombia está poniendo en peligro su legado así como la causa de la democracia liberal en la región. Es hora de que Uribe haga un último gran servicio a su país y descarte un tercer mandato", aseguró el diario de Washington (2).


Hermandad oligárquica Chile-Colombia


Aunque todavía no cuaje oficialmente la tercera postulación de Uribe, el candidato sustituto ya está listo para saltar al ruedo. José Manuel Santos, el ex ministro de Defensa, que aspira a ser ungido por los partidos colombianos Conservador y Social de Unidad Nacional, envió a Chile a tres expertos que en octubre estudiaron en dos días sus tácticas electorales y lo acompañaron a un mitin cerca de Santiago: los economistas Juan Carlos Echeverry y Tomás González, y el abogado Santiago Rojas. (3)


Echeverry, a cargo del área programática, González, responsable de las encuestas de campaña, y Rojas, gerente del comando, explicaron su aprendizaje por la cercanía ideológica de los candidatos. Piñera visitó Colombia en julio de 2008 y viajó con Uribe y Santos en el avión presidencial, según una foto EFE (3) que muestra a los tres consultando un mapa desplegado por un oficial, probablemente mientras supervisaban operaciones militares. En ese viaje Piñera recibió el paquete de información “clasificada” que dio origen al infundio de la “infiltración FARC” en el entorno de Bachelet en La Moneda, un vergonzante episodio de “inteligencia” ya olvidado, pero no por sus víctimas, entre ellas el periodista Hugo Guzmán Rambaldi (4).
Piñera, Uribe y Santos - Foto EFE – julio 2008


Cónclave UPLA


Los síntomas del cambio en la política internacional ya están a la vista: el mismo día de las elecciones en primera vuelta (13 de diciembre), Piñera se reunió en un hotel de Santiago con la junta directiva de la Unión de Partidos Latino Americanos (UPLA), la internacional reaccionaria que preside el chileno Jovino Novoa, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), también presidente del Senado y ex subsecretario (viceministro) de Interior de Pinochet, una de las jefaturas de la represión del Estado durante la dictadura.


La UPLA agrupa a una veintena de partidos de extrema derecha e influye en centenares de medios escritos y audiovisuales (5) en su empeño por encontrar una fórmula mágica para contrarrestar las simpatías que provocan en América Latina los gobiernos izquierdistas de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y otros, así como el liderazgo que proyectan Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y otros presidentes, cuya popularidad crece a pesar de los estigmas que dispersan a diario los grandes medios informativos.


La internacional de derecha compite por captar clientes con la Organización Demócrata Cristiana Americana (ODCA), que posee 30 partidos afiliados y 5 observadores. En la región existen dos internacionales de derecha y ninguna de izquierda.


Foto: Colombia - El Comandante General de las Fuerzas Militares, General Freddy Padilla de León; el Presidente de la República, Álvaro Uribe, y el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, explican la geografía colombiana al candidato presidencial chileno Sebastián Piñera. / Autor: Miguel Ángel Solano – Presidencia Colombia


Notas:
1) EEUU y Canadá comparten información nacional desde que en 1958 se creó el NORAD (Comando Aeroespacial Norteamericano de Defensa), acuerdo binacional para proporcionar advertencias y controles aeroespaciales a América del Norte que ahora integra sus estructuras militares de comando, inmigración, aplicación de la ley civil y recolección de inteligencia compartida bajo el nuevo paraguas del NORTHCOM, Comando Norte de EEUU.
2) Ver: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/12/14/AR2009121402990.html
3) Ver El Mercurio, 27 de octubre de 2009: http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={8306970a-4711-4971-8d19-4d61121bc1b4}
4) http://alainet.org/active/26248&lang=es
5) Ver http://upla.net/


Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno.

Chile en la OCDE: Oh mi amor, no todo lo que brilla es oro

Chile en la OCDE: Oh mi amor, no todo lo que brilla es oro Chile en la OCDE “impacta” por su trascendencia económica y política pero cabe hacerse la pregunta… ¿Para quién o quiénes?


Desde el mundo del trabajo ciertamente no es una noticia que invite a celebrar ya que las cifras laborales del país, que este organismo internacional debe manejar mucho mejor que yo en mi calidad de dirigente sindical, ilustran una situación vergonzosa:


1. Según la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) se constata que el 10% de las personas más ricas ganan 53 veces más que el 10% de las personas más pobres;


2. La duración media de los contratos, a nivel general, es de 4 a 5 meses (Feres M.E 2008).


3. El Salario Mínimo, como % del PIB per cápita, entre 1990 y 2008 bajó de 42.5% a un 36.1% (Cenda, 2008).


4. En Chile la brecha salarios-productividad exhibe una marcada disociación puesto que los salarios bajan mientras la productividad aumenta (Duran G, 2009); este resultado va en directa sintonía con el informe de las desigualdades en los ingresos indicado por el Instituto Internacional de Estudios Laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) (ILO 2008b).


5. En 1990 la sindicalización alcanzaba al 19.2%, al 2008 bordea el 14% (Dirección del Trabajo 2008).


6. El promedio de reajustes reales de remuneraciones, por la vía de la Negociación Colectiva, desde 1997 al 2007 es de 0.76%. (Duran Gonzalo, 2009); Según la Encla 2008, sólo un 9% de las empresas negocia colectivamente (Escuela Sindical CEM, Cedem, Humanas, 2009).

A partir de estas cifras oficiales de entre otras existentes no queda sino concluir, entendiendo la lógica neoliberal, que efectivamente Chile merece ser parte del selecto grupo de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) pues ha sido un alumno ejemplar, incluso más apegado a la regla capitalista.

Pero desde nuestra mirada sindical vemos con decepción que la aplicación de políticas neoliberales a ultranza ha significado mayor pobreza y empleo precario, muy en contracorriente a lo que bien ha planteado la propia OIT al respecto.

Así, resulta sorprendente que Chile se integre a un organismo para el cual no ha adecuado, de modo concreto y sustantivo, ciertos mínimos básicos laborales, cercanos a los que países de la OCDE muestran efectivamente. Quienes conocen los índices de Negociación Colectiva, cobertura de la misma y nivel de calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras de países integrantes de la OCDE bien saben que en Chile estamos muy alejados de esos estándares básicos.

Ahora bien, más allá de poner la mirada en las cifras, creemos claramente que el mundo laboral y sindical no obtendrá beneficio alguno, similar a la proliferación de Tratados de LIbre Comercio (TLC) firmados por Chile, salvo que cambiemos nuestro enfoque de cómo hacemos sindicalismo en Chile y así provocar que el marco jurídico se modifique y se termine con los enclaves restrictivos impuestos por el Plan Laboral.

Lo que urge acá, entonces, es terminar con el Código Laboral y por otro lado cambiar la Constitución para otorgar rango constitucional al Trabajo, instaurándolo como un Derecho Humano Básico Esencial, en consonancia con otros derechos humanos desestimados o dejados en un segundo o tercer orden por el poder político que no ha tenido voluntad política para resolver problemas estructurales.

Por otra parte, tenemos que los derechos laborales no debiesen ser promesas efímeras lanzadas en periodos electorales. Diego López Fernández nos aclara en su libro Los derechos de las personas: la fuerza de la democracia, ciertos conceptos respecto de los derechos esenciales que, desde una perspectiva de empoderamiento social, los estados deberían abordar; desde esa línea él afirma: “No basta con crear riqueza; ésta debe ser aprovechada por todos. No puede derrotarse realmente la pobreza sin derechos para las personas en el mercado. No se puede garantizar bienestar y prosperidad a las personas sin derechos que distribuyan riqueza.”

Él bien expresa que si ciertos mínimos derechos estuviesen cubiertos “otro gallo cantaría”, aunque disiento en el valor que él le agrega al mercado. Yo, por mi parte, soy un convencido de que es posible otro modo de comprender y desarrollar un modelo de producción fuera del capitalismo, en economías que pongan al hombre y la mujer en el centro de la preocupación social para la satisfacción y mantención de niveles de vida aceptables, dignos, de calidad.

Tengo certeza de que existen otros mundos posibles y que no necesitamos que nos dicten patrones desde el exterior. Algunos ya han comenzado el camino de transformación social, incluso en el marco de un modelo de producción capitalista, pero cada uno con sus particularidades. En Bolivia, Ecuador, Venezuela, vemos interesantes ejemplos de cambios estructurales; Asambleas Constituyentes, Renacionalización de los Recursos Naturales, distribución de beneficios a las grandes mayorías, etc.

¿Chile en la OCDE?…

Como dice el clásico de GIT “Aire de Todos”:

Veo en la calle gente engañada

que aplaude todo lo que le dan

Oh mi amor… no todo lo que brilla es oro

Si algún día fueran nuestras las puertas

ya no tendríamos que golpear

cuando la gente se sienta libre

no habrá fantasmas en la oscuridad


Por Raúl Morales

Presidente del Sindicato Foster, integrante Federación de Sindicatos Cencosud

Entre el 13 y el 17

Entre el 13 y el 17

Roberto Tello

El proyecto continuista de la concertación a sido derrotado en primera vuelta y con una ventaja bastante significativa en favor del proyecto de la derecha política y económica chilena, que se encuentra a un paso de ser consagrada a la presidencia de Chile, después de haber estado 17 años encaramada en el poder por la fuerza de las armas acompañando al tirano en su aventura dictatorial. El rol de gendarme de la institucionalidad de facto dejada por Pinochet a los chilenos, que la derecha cumplió en estos 20 años de transición a la sombra de los gobiernos de la concertación, parecen llegar a su fin. Al parecer, de ahora en más, volverán a dar las órdenes y profundizaran el desvencijado modelito económico que la crisis capitalista mundial dejo a mal traer.

La derecha, puede llegar al poder político para relanzar las recetas económicas diseñadas desde el imperio, profundizar la explotación de los trabajadores, rescatar los fondos públicos que la concertación destino a mitigar y emparchar los bolsones de pobreza que las políticas neoliberales dejan como secuela, en los cada ves mas amplios sectores de la sociedad chilena, a los que este modelo afecta. La derecha viene a imponer su proyecto de rapiña, creando “negocios” en sociedad con las multinacionales, que ya, hacen y deshacen en Chile, arrasando con nuestros recursos naturales desde el mar a los Andes y a todo lo largo del país, gracias, al “dejar hacer” de la concertación. Si alguien pensaba en una constituyente, algo que dependía de factores políticos absolutamente realizables, resultaran a partir del 18 de Enero del 2010, una verdadera utopía, al igual, que sacarle a los chupasangre de las AFP, los fondos de pensión de los jubilados, con los que sus parásitos gerentes timbean en el circuito financiero nacional e internacional, por nombrar solo dos ejemplos del retroceso social que nos espera, si Piñera corona.

Este es el fatal panorama que la concertación y el podemos, es decir, la gente progre y la izquierda electoral agitan de manera conveniente ante la posibilidad de que Piñera logre alcanzar el triunfo en Enero. Aun a sabiendas, de que la reunión de perdedores en primera vuelta, se pueda convertir en los ganadores de la segunda ronda. Fuera de esta falsa dicotomía, podemos pensar en como el pueblo chileno, los trabajadores, estudiantes, campesinos, Pueblo Mapuche, salen de esta trampa institucional, articulando la organización popular desde una perspectiva revolucionaria, de cambios estructurales. Estamos en medio de un periodo cortisimo, en donde el poder político puede pasar de manos, de una fracción de la burguesía chilena que solo se propone como resultado de su accionar político, generar nuevos ricos emergentes del sistema parasitario, utilizando los resortes que le otorga el Estado y la misma política. Y por otro lado, la otra fracción; la más caníbal, la reaccionaria, aquella que aleja a Chile de la justicia social y de la dinámica generada por los pueblos latinoamericanos, que comienzan a romper con el imperialismo norteamericano y sus políticas neoliberales.

Parte de la izquierda chilena, apostó todas sus fichas en estas elecciones para alcanzar una representación parlamentaria, que no podía, sino, que ser simbólica. Arrate, logro reavivar un lenguaje altamente rupturista desde el punto de vista económico, pero que pierde su consistencia al no tener una base social que le de sustento, -menos del 7% de los votos-. El arreglo de esta izquierda con la concertación, diluye cualquier intento serio, de establecer alternativas para los trabajadores y menos soluciones para sus problemas. Los trabajadores que simpatizan con la izquierda y que han votado por Arrate o M. Enriques, lo han hecho esperanzados, en que estos políticos abrirán las puertas de un proceso liberador hacia el futuro y a la ves destructor del actual esquema institucional de facto, que mantiene atrofiado el dinamismo social democrático, respaldado por una maquinaria mediática y fuerzas del “orden” al que el Estado chileno recurre permanentemente, debido al desborde social que provocan las políticas neoliberales del status quo.

¿En que parte de esta elección se encuentra la utilidad del voto para un trabajador, en relación con sus intereses? sabiendo que estos, son en el fondo, intereses por su independencia política. Mientras que el eclecticismo político reinaba en las filas de M.E Omínami como característica sobresaliente. En las filas del podemos, la relación carnal con los concertados, dejo entrever el déficit de un proyecto propio volcado a los intereses de las masas trabajadoras. Por que lo que a hecho el podemos, es meter un discurso radical, en relación con el de sus adversarios, incluido el de M E Ominami, que queda impotente con el amarre hecho con los concertados para la segunda vuelta, es decir; que el acuerdo deja claro que el único resultado buscado por el podemos, era la obtención de alguna banca en diputados como así sucedió y que el argumento madre con el cual justificaron estos acuerdos, el de romper con la exclusión, era un cuento chino por donde se lo mirara. El binominal sigue intacto, como forma de exclusión política y la exclusión social avanza desplazándose por otros vericuetos institucionales y alcanzando a una masa cada ves más grande de chilenos.

La romántica mirada que tiene la izquierda electoral de esta institucionalidad de facto, los lleva a poner como eje de todo cambio social y político, a los mismos mecanismos perniciosos que ella dice combatir. Están exultantes con las tres bancas de su 6% y cierran la boca ante la exclusión del parlamento de los candidatos de MEO que alcanzo un 20% y que, sin embargo y gracias al binominal se quedo sin el pan y sin la torta. La segunda pata de este baile electoral, tiene los sones de la concertación, ¡TODO EL PODER A FREI! El mismo que propicio una ley de amnistía para favorecer a los criminales de la dictadura, el que ayudo a sacar al mas grande criminal chileno, Pinochet de los tribunales europeos que lo tenían recluido para ser juzgado por sus crímenes contra el pueblo chileno, el que profundizo las privatizaciones, dejándole solo el agua y el aire a Bachelett.

Aquí se diluye todo el discurso anti neoliberal y progresista de la izquierda electoral y es mentira que exista otra ronda de negociaciones para actualizar el acuerdo “Podemos, Concertación” a la luz de los resultados que arrojo la primera vuelta electoral.


El acuerdo del Podemos con la concertación, echa por tierra la esperanza de que esta izquierda electoral de inicio a una faena de cambiar esta institucionalidad de facto que no sea dentro de las reglas de juego que la burguesía y sus partidos le proponen. El matiz opositor a este esquema que la izquierda pretende enfrentar desde lo institucional, queda velado por su apoyo incondicional a la corriente burguesa que a actuado como sostén del orden institucional de facto; excluyente, injusto, represor. El periodo que va del 14 de Diciembre hasta el día 17 de Enero, ha sido convertido en una prueba de vida para los trabajadores, entre dos falsas opciones, que nada tienen que ver con sus verdaderos intereses. La izquierda electoral le ha generado tal angustia a los trabajadores, campesinos, estudiantes, deudores habitacionales, Pueblo mapuche, jubilados, etc.etc. Con el cuento de que si la concertación fue una falsa para sus expectativas emancipatorias, la derecha será directamente despiadada con ellos. No existe ningún dirigente en esta izquierda que rompa con este dramático y angustiante novelón, entre el canibalismo de la derecha y los vegetarianos políticos de la concertación.

En este novelon, el mal parece tener siempre el mismo destinatario, los trabajadores. A los burócratas de la política, les ha sido asignado, en el caso de perder, un cómodo purgatorio, de donde pretenderán salir, ahora con la ayuda de tres nuevos diputados.

Y todavía falta la caza de brujas, si la reacción se alza con la Moneda.

¿Cuántas divisiones tiene la V Internacional?

¿Cuántas divisiones tiene la V Internacional? Heinz Dieterich

1. La ejecución
Esperaban en la entrada de la modesta casa del líder popular Víctor
Martínez, carrera nueve, sector Ezequiel Zamora, en la ciudad de
Barquisimeto, Estado Lara. Iban armados con pistolas de 9 mm y un claro
objetivo: matar a su hijo Mijail. A las 07:21 del jueves 26 de noviembre,
cuando el joven de 23 años salía para llevar su madre al trabajo, lo
ultimaron a quemarropa. Mientras el cuerpo de Mijail yacía en la banqueta,
los sicarios corrieron hacia un carro que los estaba esperando y
desaparecieron. Habían ejecutado al hijo, pero el mensaje era para su
padre, el revolucionario Víctor Martínez.

2. "Me van a matar"
Unos meses antes, Víctor me planteaba que lo iban a matar y que necesitaba
ayuda. Que su tiempo como diputado del Consejo Legislativo de Lara se
terminaba el 23 de noviembre del 2008, hecho por el cual perdería la
protección legislativa; que la derecha endógena "bolivariana" que domina la
nueva clase política "bolivariana", había logrado inhabilitarlo bajo falso
pretextos y con mentiras por cuatro años para futuros cargos públicos; que
había recibido múltiples amenazas de muerte y que, en una ocasión se había
traído a un paramilitar colombiano para matarlo; que durante ocho años el
gobierno bolivariano nacional le había negado el permiso para su porte de
armas para defenderse y que, quizás, el exilio era la única forma para
sobrevivir.
Pensar que en un país que supuestamente vive una Revolución bolivariana
desde hace diez años, un revolucionario obrero y popular como el
electricista Víctor Martínez ---quién pasó por la cárcel y la tortura por
su lucha en el movimiento bolivariano, insurgiendo para liberar a Hugo
Chávez de su prisión el 27 de noviembre del 1992; visitándolo en la cárcel
de Yare acompañado por Mijail que para la fecha contaba con siete años de
edad--- tenía que pedir exilio para salvar su vida, fue para mí una de las
experiencias más repugnantes de mi vida.
Le hice algunas propuestas al respecto y le recomendé que hablara con el
futuro gobernador del Estado, Henry Falcón, un político bolivariano
eficiente y honesto, para pedirle una escolta. Que no era como pedirle un
favor, sino un servicio público, dado que sus denuncias de corrupción
también habían sido un servicio público a la nación y a la Revolución
bolivariana.

3. ¿Quién mató a Mijail Martínez?
Los sicarios que ejecutaron al joven Mijail hay que buscarlos, dice Víctor,
en dos ambientes: el crimen organizado y la corrupta policía de Lara.
Desde que asumió el cargo el nuevo gobernador del Estado, Henry Falcón
(Dic.
2008), ha dado de baja a más de 300 policías, en un intento de acabar con
las ejecuciones extrajudiciales, la colaboración con el hampa organizado y
los secuestros y asesinatos que caracterizaban a las fuerzas "de seguridad"
del Estado.
Víctor Martínez había denunciado frecuentemente a esas redes de
delincuencia, en las cuales implicaba al entonces comandante de la policía,
el Coronel (GN) Jesús Armando Rodríguez Figuera, hoy día ascendido al rango
de General y trabajando en la "sala situacional" del Palacio de Miraflores
(sic). "Yo fui el que denunció a los escuadrones de la muerte de la gestión
de Rodríguez Figuera", reafirmó Victor nuevamente en el entierro, para
quien la última versión de las autoridades, de que se trata de un crimen
del hampa común es "una cortina de humo"; pese a que el sábado pasado un
sujeto se apareció en el diario El Informador, "confesando", en estado de
ebriedad y drogadicción, que había matado a Mijail, porque se resistió al
robo de su coche.

4. "Un muchacho poeta y soñador"

El joven Mijail había estado en octubre del 2006, en Sucre, Bolivia, en la
fundación del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP), filmando ese
importante evento multiclasista y libertador para los programas de
televisión que conducía su padre. En 2007 estuvo en Paraguay y Argentina,
en encuentros generados por el evento de Sucre. En febrero del 2009, filmó
la inauguración y bendición de la oficina del BRPP en Barquisimeto, en
presencia de su padre, realizada por Monseñor Torrealba
(www.socialismoxxi.org), desde donde se organizó el Segundo Encuentro
internacional del organismo. Estaba terminando un documental sobre los
casos de ejecuciones extrajudiciales en Lara y este diciembre quería ir a
Argentina, para documentar el cálculo en valores según la economía de
equivalencia, que la sección argentina del BRPP en el Astillero Río
Santiago, encabezada por el ingeniero Ángel Cadelli, ha realizado sobre el
tanquero "Evita Perón" que construyeron para PdVSA. Pero, el sicariato y
los oscuros intereses que hacen temer por el futuro de Venezuela, pusieron
fin a esa vida de un "muchacho poeta, soñador", como dice Víctor entre
lágrimas.

5. ¿Como proteger a los revolucionarios y a la Revolución?
En el último "Aló Presidente", que Hugo Chávez realizó en el llano, entre
Barquisimeto y Acarigua, el Presidente se quejó de que sus colaboradores no
daban seguimiento a los problemas y proyectos y que no le informaban
adecuadamente. Hace años tuvimos un desayuno en la gobernación de Lara. Él
llegó muy decepcionado, diciéndome que había un problema con mucha gente
que aunque se les proporcionaba los recursos, no cumplían con las tareas.
Tenía razón entonces y tiene razón hoy. Pero, el dilema es que el
Presidente sigue denunciando el problema, sin resolverlo, atacándolo con
mecanismos ineficientes.
Ese problema, que lo ha introducido a una espiral que aceleradamente lleva
a la destrucción de su presidencia y del proceso bolivariano, es el sistema
gerencial imperante que está fracasando en todas partes: "Barrio adentro",
la inflación, los bancos, los contratos públicos colectivos, la seguridad
pública, la electricidad y el agua, entre muchas otras. Es un sistema
oligopólico, en el cual cuatro, cinco grupos de poder, entre los cuales el
Presidente balancea el suyo propio, luchan ahora despiadada y
maquiavélicamente por el poder, bloqueando toda reforma estructural del
sistema.
Los múltiples cuadros revolucionarios, honestos y capaces, como Víctor
Martínez y tantos otros, son excluidos del poder por esa nomenclatura "roja
rojita" que ha convertido el sistema en un aparato de mediocres y
oportunistas que lleva la Revolución a un final desastroso.
Hugo Chávez es la cabeza y el principal responsable de este sistema. Sus
desesperados llamados a la unidad ---como si pudiera haber unidad sobre un
proyecto que es cada vez más nebuloso---; el teatral "poder dual" de la
sesión prolongada del PSUV y los intentos suicidas de reemplazar los
municipios con la quimera de "las comunas", inventadas en el Anauco Hilton
para terminar con el "Estado burgués" así como, la acusación pública de
algunos de los operadores de la nomenclatura en Aló Presidente, no
cambiarán un ápice de la situación. Como tampoco la cambia la "psicología
experimental" de Diosdado Cabello, a quien le gusta motivar a los altos
funcionarios, diciendo que la derecha matará a todos si regresa al poder.
O el Presidente encuentra con los auténticos revolucionarios de Venezuela
la forma y la fuerza, para refundar el sistema y sustituir a los
oligopolios dominantes de la Nueva Clase Política, o destruirá con su
propia praxis a la Revolución.
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¿Cuántas divisiones tiene la V Internacional?
Por: Heinz Dieterich
Fecha de publicación: 14/12/09

La convocatoria de Hugo Chávez para constituir la Quinta Internacional "de
la izquierda verdadera, dispuesta a hacer frente al imperialismo y al
capitalismo", es, ante todo, una estratagema defensiva del Presidente
frente a la manifiesta voluntad de Obama de acabar con la Revolución
bolivariana por la vía militar.
La de facto declaración de guerra de Obama al Palacio de Miraflores se
deriva de su descarado apoyo a la dictadura militar hondureña; de la
preparación de la guerra de agresión contra Venezuela o cualquier otro
Estado progresista de América Latina desde las bases militares colombianas;
y la reciente amenaza de operaciones militares dentro de la potencia
nuclear Paquistán aún contra la voluntad del gobierno constitucional
paquistaní.

La actitud bélica de Obama obedece a la lógica de dos instituciones
imperiales a que sirve: la Doctrina Monroe y la Presidencia de Estados
Unidos. La Doctrina Monroe que Obama trata de imponer militarmente es, y
siempre ha sido, un proyecto hitleriano de conquista ---con la única
ausencia de campos de aniquilación industrial--- que ha provocado durante
dos siglos el derramamiento de ríos de sangre en América, con sus métodos
de "limpieza social" y aniquilación de la resistencia.

Sobre la naturaleza de la presidencia imperial de Obama tampoco hay
incógnitas ya. Fomentando ciertos derechos civiles dentro de Estados
Unidos, impone brutalmente los intereses imperialistas en el Tercer Mundo,
tal como hicieron John F. Kennedy contra Cuba y América Latina y Lyndon B.
Johnson contra Vietnam. Es la encarnación perfecta del axioma de Theodore
Roosevelt: "Si la nación americana habla suavemente.y mantiene en el más
alto nivel a su Armada de Guerra, la Doctrina Monroe llegará muy lejos."

Bajo el breve gobierno de Obama se han realizado más ataques con aviones
teledirigidos (Predator) desde el Pentágono y la CIA (Washington) contra
provincias paquistaníes que en todo el gobierno de George W. Bush.
Recientemente, al decidir aumentar sus fuerzas militares en Afganistán en
treinta mil tropas más, la Casa Blanca informó (sic) al gobierno paquistaní
que atacará con fuerzas especiales y aviones teledirigidos blancos
"terroristas" en Baluchistán, con o sin la autorización o colaboración de
Islamabad. Si Washington actúa de esa manera frente a una potencia nuclear
asiática hay que imaginarse que no haría en América Latina desde las bases
de agresión colombianas.

El terreno de la amenaza es, por lo tanto, el militar y la única manera
eficaz de contrarrestarla es con una fuerza de disuasión militar propia.
Ante los tanques del enemigo sirven poco las manifestaciones civiles y la
legalidad constitucional, como volvimos a ver durante meses en Honduras.
Cualquier política de ampliación de alianzas tácticas o estratégicas es
correcta, pero nunca puede sustituir a la disuasión militar. Esto quiere
decir que la única respuesta real a la amenaza bélica de Obama contra
Venezuela es un Bloque Militar Latinoamericano (BML), que abarque, como
mínimo, a Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia y Argentina y que esté dotado
de un sistema de defensa aérea y naval integrado, una doctrina militar
compartida y fuerzas terrestres estandarizadas y coordinadas.

La V Internacional no puede ser, por lo tanto, como han sostenido algunos
analistas, la respuesta a la ofensiva militarista de Obama, porque está
situada en otra dimensión del poder, que la amenaza. Aquí no cuentan votos
y cartas de protesta de intelectuales y partidos, sino cohetes y radares
antiaéreos. Es la situación que resumió y resolvió Stalin en una sola
frase, cuando Churchill y Roosevelt le plantearon que se debía invitar al
Papa a las negociaciones sobre el orden de post-guerra: ¿Y cuántas
divisiones tiene el Papa? Ahora, en algún lugar del infierno, Stalin estará
preguntándose: ¿Y cuántas divisiones tiene la V Internacional de Chávez?

La V Internacional no puede ser más, en consecuencia, que un sustituto
político a la respuesta militar real y necesaria. Si en esta dimensión
puede tener algún éxito depende del Proyecto Histórico que Hugo Chávez
puede ofrecer como centro de gravitación de un nuevo movimiento mundial
antiimperialista. La Primera Internacional tuvo el proyecto de Marx,
Engels, Bakunin et al; la Segunda desembocó en el proyecto socialdemócrata;
la Tercera en el stalinista y el Socialismo del Siglo XX, y la Cuarta, en
el trotskismo.

Objetivamente, Chávez solo puede escoger entre los cuatro paradigmas
contemporáneos existentes: desarrollismo (hemisférico), neoliberalismo,
Socialismo del Siglo XX o Socialismo del Siglo XXI. Las únicas propuestas
de vanguardia posible entre esas alternativas objetivas son la combinación
de desarrollismo y Socialismo del Siglo XXI o la evolución del Socialismo
del Siglo XX al del Siglo XXI.

Esperemos que la V Internacional de Hugo Chávez ---que nace como sustituto
político de una necesidad militar y con una nomenclatura audaz, pero
posiblemente autoderrotista en el paisaje mental contemporáneo--- logre
constituirse y cumplir alguna función necesaria para el anticapitalismo y
antiimperialismo mundial. Pero, para que este éxito se produzca es
necesario, que el comité preparatorio y el mismo Presidente no sucumben a
las tendencias populistas y de improvisación que caracterizan a los
sistemas gerenciales de la Revolución bolivariana.