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T r i b u n a c h i l e n a

Opinion

El neofascismo se rearma y arremete

Alberto Maldonado (Aregenpress)

La vieja y “angelical” España está “conmovida”: el “inverecundo” Juez de la Audiencia Nacional Baltazar Garzón ha pretendido investigar los crímenes del franquismo. Los herederos abiertos del Generalísimo y los encubiertos también (el partido ultra conservador que se identifica como Partido Popular) han puesto el grito en el cielo (en dónde más, si ellos son los dueños exclusivos del paraíso) y han encontrado que el Juez Garzón ha pretendido desconocer que esos crímenes (cerca de dos millones de muertos y tres de desplazados o exilados) fueron “oleados y sacramentados” por una ley expresa que fue aprobada por las cortes, cuando llegó la transición (1976) entre la feroz dictadura de Franco y la nueva democracia española; una democracia que, desde luego, conservó la monarquía con el respaldo inclusive del viejo y perseguido Partido Comunista Español, que en estos tiempos se identifica como Izquierda Unida.

Un juez (otro Juez de la Audiencia Nacional) le llamó a Garzón a declarar por presunción de prevaricato, ya que su decisión de investigar los crímenes del franquismo “era contraria a la ley” Pero este nuevo episodio de una de las etapas más sangrientas de la historia española lo único que ratifica es que en el mundo “occidental y cristiano” como gustaban llamarse las democracias y tiranías, especialmente europeas, como que hay un renacimiento del feroz fascismo. Y no solo en Europa, en América Latina también.


Leo, veo, escucho lo que está ocurriendo desde hace décadas en la hermana Colombia y, a nombre de la “seguridad democrática” lo que ahí ha terminado de instalarse es un neofascismo de la peor especie.


Hasta el Presidente Pastrana como que sobrevivía una especie de política realista; pero, Pastrana no pudo terminar su diálogo con las FARC ya que, si bien logró sentar a la misma mesa a guerrilleros y políticos sensatos, la ultra derecha –la de los pájaros, los chuladitas, las autodefensas- se encargó primero de echar abajo la conversación y, segundo, de radicalizar la guerra interna contra la guerrilla. En eso llegó la figura siniestra del Sr. Álvaro Uribe Vélez y el problema no solo que no se ha resuelto sino que se ha profundizado.


En esta parte, una aclaración: no pocos historiógrafos y políticos sostienen que el fenómeno nazi-fascista alemán comenzó cuando una abrumadora mayoría de ciudadanos alemanes eligió a Adolf Hitler como Gran Canciller de la Alemania (1933) que fue acanallada y sometida durante la primera guerra mundial. ¿Hitler que ofrecía? Entre otras cosas, reivindicar la identidad y el honor del pueblo alemán (chouvinismo puro) y combatir a sus enemigos “naturales”: los comunistas y los judíos. Los primeros, porque estaban atentando contra “los derechos” de la clase empresarial, la clase que produce. Los segundos, porque habían desarrollado una suerte de monopolio bancario y empresarial de manera que dominaban el sector especialmente comercial y financiero. Y eso, la agresiva burguesía alemana no lo podía tolerar.


Esto, para aclarar que los peores fascismos han recibido abierto respaldo de sus pueblos. En el caso colombiano, la ultra reacción logró el poder total con el respaldo abierto del gran imperio del norte (el Plan Colombia – el Plan Patriota) y el ofrecimiento de que acabaría con los “bandidos y terroristas” que es la denominación adoptada por el neofascismo para calificar (¿descalificar?) a sus enemigos. El señor Uribe y su equipo de ultristas (los Santos de El Tiempo de Bogotá, los jefes militares) prometieron acabar con los “terroristas” antes de terminar su primer mandato (2002-2006) aunque mezclándolos con los narcotraficantes, en cuyo listado (según la DEA-USA) constaba nada menos que el propio Uribe. Como eso no fue posible, Uribe extendió su “seguridad democrática” por un nuevo período (cocinó su reelección a pesar de que está prohibida por la Constitución) cambió el Plan Colombia por el Plan Patriota (un cambio solo de nombre) y pretendió convertir a los jóvenes colombianos en vulgares chivatos (informadores)


¿Cuáles los resultados? Como lo dijo el joven sargento Moncayo, luego de 12 años de cautiverio en las selvas colombianas, “todo se puede decir de las FARC pero las FARC están ahí” Desde que dijo eso, casi automáticamente dejó de ser “noticia” no solo para la gran prensa colombiana sino internacionalmente. En cambio, el narcotráfico sigue campante, enviándoles drogas al gran mercado norteamericano para lo cyal, el cultivo de coca SE HA DUPLICADO en estos 8 años.


Desde luego, ha crecido el desempleo, muchas comunidades campesinas han tenido que emigrar para escapar de la violencia.. Los paramilitares se desmovilizaron a medias y sus capos de mayor crimen, están siendo “juzgados” en Estados Unidos ya que en Colombia son un peligro por lo que pueden confesar. Pero otros, se han reanimado en varios sectores de la sufrida Colombia y siguen aplicando la política de tierra arrasada contra sus propios conciudadanos.


¿Qué más? Han comenzado a salir en libertad los pocos militares que fueron sindicados por el atroz crimen que ellos mismos le bautizaron de “falsos positivos” (asesinatos de jóvenes desempleados a quienes después les vestían con uniformes de guerrilleros para poder cobrar canonjías) Han descubierto fosas comunes con más de dos mil restos de seres humanos, en una sola, que los paras y los propios soldados les fusilaron sin más, por la mera sospecha de que habían sido facilitadores de la guerrilla.


Pero el espantoso gobierno neofascista de Uribe tenía amplia aceptación popular. Por ello, la cúspide más retardataria de esta tendencia pensó en una segunda reelección para la cual contaban con el respaldo popular suficiente y los recursos económicos, políticos, religiosos para ello. Pero, no contaban con todos los resortes en la Corte Suprema. Mas, el uribismo sigue latente y con opciones de seguir en el poder pero bajo la dirección de un capo peor que Uribe: Juan Manuel Santos, el que se ufana de haber agredido a Ecuador para aniquilar en Angostura el campamento de Raúl Reyes. Y si protestan Chávez, Correa, entonces es “pretendida intervención foránea en los asuntos electorales de Colombia”. ¡Qué tal!


Pero la tendencia no solamente sigue dándose en Colombia sino que está posesionándose en otros países latinoamericanos. Y el rostro siniestro del neofascismo comienza a manifestarse en toda su crudeza criminal. ¿Qué estoy diciendo una barbaridad? Veamos.


En Honduras, a más de la represión que se desató apenas el gorilismo hondureño depuso por la fuerza al Presidente Zelaya, se impuso en el país una fuerte represión popular. Y en lo que lleva en el poder el señor Lobo, “entre otras conquistas” ya lleva siete periodistas asesinados. Por ello, pues la santa SIP-CIA ha dicho muy poco. Y los medios sipianos menos todavía.


En cambio, el fallecimiento en Cuba de un delincuente común (Orlando Zapata) que estuvo detenido y sentenciado a diversas penas de prisión, descubrió al último de su agitada vida delincuencial que todo era cuestión de declararse “disidente” y que tendría “la solidaridad” y el repudio del “mundo entero” a través de una rabiosa y descomunal campaña mediática. Fue suficiente este nuevo complot mediático para que el Parlamento Europeo y, desde luego, la España franquista (con la señora Esperanza Aguirre a la cabeza) para que se “conmuevan” y para dicten contra Cuba toda clase de admoniciones y amenazas.


Esos mismos países, no han sido capaces de condenar, por ejemplo, las atrocidades de los “falsos positivos” que según una auditoría de la ONU superan los 1.700 casos comprobados. Tampoco las nuevas “democracias liberales” europeas se han conmovido por el descubrimiento de fosas comunes en Colombia, una sola de las cuales contenía más de dos mil restos de humanos de campesinos que habían sido asesinados por las llamadas autodefensas (paramilitares).


México, desde hace rato, es una feria de asesinatos de lo que los investigadores criminales tanto de USA como del propio país, dicen que son cuentas entre bandas de narcotraficantes rivales. Hasta el 2009, entre los cientos de víctimas, sumaron más de cien periodistas; y en lo que va del 2010, doce.


Pero la “peluconería criolla” no se conmueve por semejantes crímenes. En el Perú, el señor García, que por los años 80 pintaba como un resuelto social demócrata que quería pagar solo hasta el 10% de su presupuesto por concepto de la deuda externa, hoy en día no solo que es un religioso pagador de tales créditos sino que es uno de los presidentes símbolos de la nueva derecha latinoamericana, un “demócrata” que manda a liquidar a comunidades campesinas que se levantan contra su miserable situación en las selvas orientales.


No hablemos mejor de Chile en donde la llamada Concertación, en 20 años de “democracia” lo que hizo fue sostener el sistema económico y político que les dejó Pinochet, ese si un tirano de la peor especie al que el diario El Mercurio apoyó desde el primer día hasta el último. Desde luego, ese periódico sipiano debe estar tranquilo y satisfecho si está en la presidencia el señor Piñera, el multimillonario que se ufana de haber sido un colaborador de tan feroz dictadura.


De panamá y su Martinelli, mejor no hay que hablar. De nada le sirvió la inocuidad de su antecesor, lo cierto es que Panamá está en manos de la ultra derecha; y muy pronto la veremos pronunciarse en su andarivel, especialmente contra Nicaragua. De Costa Rica, la señora Chilla pinta peor y más sumisa que su inspirador y premio nobel de la paz.


Así pues, el imperio sigue reinando y promete “volver a la democracia y a la libertad” a los gobiernos “díscolos”: Chávez, Morales, Correa, Ortega. No fue por nada que el Grupo de Diarios de América (GDA), publicó en sus principales rotativos (El Comercio de Quito) de nuestros países un despliegue político-ideológico de América Latina y sus gobiernos. El GDA, que es de inspiración de la SIP-CIA ya se ufana de que “la democracia y la libertad” están reconquistando espacios que los había perdido y apunta a una recuperación de manera de “dar la batalla final” contra Chávez y los Castro.


En este esquema de neofascismo ad portas, la señora Clinton no tiene empacho en afirmar que el bloqueo contra Cuba es un gran pretexto de la “dictadura” castrista para mantener su hegemonía. Y la gobernadora de Arizona, olímpicamente, pone el ejecútese a una ley que criminaliza a los indocumentados; es decir, a aquellos que en toda América USA les hacen a los “ojos azules” las ocupaciones sucias o bajas.


Y en mi país (Ecuador) la gran prensa sipiana no deja de sesgar, mentir, difamar, cuestionar, con cualquier pretexto o sin él, al Presidente Rafael Correa y su “revolución ciudadana” Solo como ejemplo cito el caso del “periodista de opinión” del diario El Universo (de Guayaquil) que no pudo en un proceso penal de 7 meses demostrar que un adversario suyo (también de Guayaquil) se había enriquecido con dineros públicos. Por eso, fue sentenciado a tres años de prisión en primera instancia, por una jueza de lo penal del distrito y de conformidad con antiquísimas disposiciones del Código Penal. Sin embargo, este señor se ha declarado “perseguido político” y pretende convertirse en una “víctima del tirano Correa” a sabiendas de que los ecuatorianos y ecuatorianas sabemos lo que realmente ha ocurrido y ya no tragamos ruedas de molino.


Sin embargo, el caso ya se envuelve en una supuesta “tiranía”; una tiranía que permite que sus principales detractores (la derecha sipiana, una izquierda resentida y desplazada de sus feudos, y los grandes medios comerciales) digan todos los días o hablen a toda hora de un gobierno “corrupto y arbitrario”. Dos acusaciones que no han podido ser concretadas, en tres años, y que sus autores gozan de todas las libertades para afirmarlas y denunciarlas, sin que les pase absolutamente nada.

El Imperio es Guerrerista

El Imperio es Guerrerista Milton Hernandez

El sistema económico mundial está en crisis y las medidas tomadas van a agravarla más. Sin embargo, esto no ocasionará el colapso del capitalismo ni el derrumbe del imperialismo. Los EEUU cuentan con la fuerza militar, los organismos de inteligencia y la maquinaria de destrucción, para invadir a cualquier país del mundo. Las salidas a las crisis recurrentes del capitalismo siempre serán: mayor explotación de los trabajadores, mayor depredación de la naturaleza, mayor saqueo de los países.



La guerra siempre es parte orgánica para la superación de las crisis sistémicas del capitalismo. Así se elimina la masa sobrante de mercancías y de la población sin capacidad de demanda; además, la reconstrucció n genera un clima propicio para la reactivación económica. En el siglo XX los países imperialistas se enfrentaron en dos guerras mundiales, para imponer las hegemonías. Ahora, los países altamente industrializados se agrupan contra los países que posean las principales fuentes de recursos naturales.




El imperialismo está urgido de nuevas guerras de sometimiento y de pillaje. Esas son las políticas que debe aplicar el presidente de los EEUU. Por eso, Barak Obama tendrá que continuar con las guerras heredadas e iniciar otras que le exige el control geopolítico del mundo.



Mientras Obama recibe el premio Nobel de paz, está enviando nuevas tropas a Afganistán y Paquistán. Continúa con la ofensiva mediática para invadir a Irán. Sostiene y legaliza con una farsa electoral, a los chafarotes que dieron el golpe militar en Honduras. Fortalece la IV flota en el Caribe y patrocina las conspiraciones para derrocar los gobiernos legítimos de Cuba, Bolivia, Ecuador, Venezuela y demás países del ALBA, en donde se adelantan procesos de autonomía popular.



COLOMBIA: UNA BASE MILITAR GRINGA



El imperialismo ha convertido a Colombia en la principal potencia militar de Latinoamérica, con el pretexto de acabar con el narcotráfico, pero la producción de estupefacientes cada día aumenta, le está inyectando al sistema financiero mundial más de dos billones de dólares y Colombia sigue produciendo más de 700 toneladas de cocaína al año.



Reposan en los archivos del Pentágono, los expedientes de la familia Uribe Vélez, como integrantes de los carteles del narcotráfico y como criminal de guerra; sin embargo, se le sostiene como presidente de Colombia, porque con ese chantaje, lo obligan a ser más servil y arrodillado a los intereses de las compañías transnacionales y a los proyectos guerreristas del imperialismo.



Así, se llega al extremo del entreguismo, rematando lo poco que le quedaba de soberanía a la patria, al firmar el convenio militar entre EEUU y Colombia, el 30 de octubre del 2.009. De esa forma, el presidente oficializa la invasión militar gringa al territorio colombiano. Todo el país queda a disposición de las necesidades militares de EEUU. Colombia queda convertida en el puesto de mando avanzado de las tropas yanquis, para agredir a los otros países que en el continente se resisten a los sometimientos imperiales.



Es claro que para invadir estos países andinos, los EEUU no necesitan traer los centenares de miles de tropas, como lo hicieron en Irak; para eso dotaron a Colombia del mayor ejército latinoamericano, es decir, que a los colombianos nos utilizarán como la carne de cañón.



El escándalo publicitario se ha centrado sobre las siete bases, a las que les harán nuevas adecuaciones, para que puedan tener la cobertura continental y donde puedan maniobrar toda la maquinaría bélica de los yanquis y de la OTAN. Hace más de un lustro que hicieron todos los preparativos conjuntos de invasión contra Venezuela, en unos ejercicios que se conocieron como el “Plan Balboa”.



ARAUCA: PUESTO DE MANDO AVANZADO



Pero estas bases gringas no son nuevas, pues desde comienzos del 2000, se han estado regando por todo el país, abarcando 24 bases en donde tienen presencia los yanquis. Para la muestra el botón de Arauca, en donde se construyó una base subterránea, en el batallón Reveis Pizarro de Saravena, por un costo de 98 millones de dólares, un verdadero bunker a donde no tienen acceso los colombianos y se ha montado la principal base de espionaje y provocaciones contra el gobierno de Venezuela.



Además, en las instalaciones petroleras de Caño Limón y en las sede de la Brigada XVIII, también se

encuentran los militares y asesores gringos, completando más de 400 en el departamento, que conducen en directo las operaciones de conspiración, sabotajes y derrocamiento del presidente Chávez. Estas bases yanquis también son el centro de la Inteligencia técnica y el puesto de mando donde se diseñan todas las directrices militares para la región y el puesto de mando avanzado desde donde se prepara la invasión a Venezuela.



El Plan Colombia aplicado a la región abarca tres componentes principales: golpear los acumulados guerrilleros, garantizar la explotación económica de las empresas multinacionales y adelantar operaciones ofensivas contra el gobierno de Venezuela.



Las empresas imperialistas buscan controlar los yacimientos de agua de la macro-cuenca del Orinoco, ya

comienzan a posicionarse en los parques naturales del Cocuy y de Pisba y en el páramo del almorzadero. Vuelve a haber una ofensiva de exploración y explotación de 7 contratos petroleros. Además, se tramitan unos macroproyectos de carreteras, aeropuertos, gaseoductos y la explotación de la reserva U´wa.



Dada la importancia geopolítica de la frontera, para preparar la guerra contra el gobierno del presidente

Hugo Chávez, se construyó un Comando Conjunto, para que todas las fuerzas armadas y de policía de todos los departamentos limítrofes con Venezuela, quedaran bajo un único mando. Ahora se define crear la VIII División del ejército, que integra los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Guaviare, fortaleciendo las tropas, los recursos bélicos y la fuerza aérea.



El ELN seguirá al frente de la confrontación contra la ofensiva integral del Imperialismo. Nuestras armas

siguen al servicio del pueblo, para evitar el destierro y la masacre contra la población. Seguimos confrontando el saqueo de las compañías multinacionales. Seguimos respaldando a las comunidades en su decisión de auto erradicar la coca. Esa es la forma más consecuente de solidarizarnos con el pueblo venezolano, ante la amenaza de invasión yanqui.



Mando Político Militar Estratégico M.P.M.E.

Frente de Guerra Oriental F.G.O.

Ejército de Liberación Nacional E.L.N.

De las grandes tiendas a los shopping: La industria y el comercio mirando a las mujeres

De las grandes tiendas a los shopping: La industria y el comercio mirando a las mujeres Ester Kandel


Las imposiciones de la industria de la publicidad para imponer sus productos es una práctica común en nuestra cotidianeidad, práctica que en muchas ocasiones es cuestionada. Con acierto son criticables las imágenes de cuerpos de mujeres homogéneos que representan lo femenino. El cuerpo presentado como una mercancía, dice Eugenia Tarzibachi , “opera, por lo menos a través de dos vías. El ser de las mujeres se reduce a sus cuerpos, los que -¿por ser idénticos entre si?- se transforman en “el cuerpo de la mujer”. Cuerpos previsibles como el de animales, pedazos de carne animados, impermeables al lenguaje y exceptuadas del movimiento incalculable que causa la búsqueda del oscuro objeto del deseo”.


El cuerpo de la mujer de la actualidad nos convoca a la “nueva mujer” surgida en el siglo XIX. Acercarnos a este tema implica abordar un complejo entramado de relaciones económicas, sociales y culturales, que se desarrollaron en la sociedad moderna, ampliamente durante el siglo XX.
Asimismo los shopping nos remiten a las grandes tiendas como Gath & Chaves o Harrods, destinados al consumo y que eran sólo para mirar, inaccesibles para los integrantes de las familias obreras. Las segundas aparecen en mi memoria al centrarme en el estudio de la relación de éstas con las señoras de la burguesía a las cuales se les destinaba la publicidad.
En el siglo XIX la producción en gran escala requirió de un sistema de comercialización nuevo, es entonces cuando surgen las grandes tiendas. Analizando la cuestión de la “nueva mujer” Eric Hobsbawm dice que la industria de la publicidad, un nuevo mecanismo de la sociedad capitalista reconocía que tenía que centrarse en ella, en una economía que descubría el consumo masivo.
Las razones de “la nueva mujer” no son tan simples, aunque se observa que la técnica utilizada por estas empresas, se basaban en los estereotipos tradicionales del comportamiento.
La mecanización de la industria textil, la producción en gran escala, el comercio y el consumo, son todos fenómenos interconectados.
A esta “nueva mujer” se le otorgaban permisos para el consumo pero seguían teniendo las inhibiciones para el sufragio y para decidir sobre su propio cuerpo en materia de concepción. Las que ingresan a las ciudades nuevas eran las obreras.


La “nueva mujer” y la sociedad moderna
La moderna sociedad burguesa con su producción en gran escala produjo múltiples cambios, o como dirían Marx y Engels “la época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y dinámica incesantes.
Una de esas relaciones era la familia y el lugar de la mujer en la misma. La división entre burguesía y proletariado, entrañaba cambios en éstas y en la relación con el medio social. En la familia burguesa la propiedad y el comercio son los elementos motores, lo cual afecta tanto a las mujeres y a los hijos.”
En este sentido, refiriéndose a la mujer burguesa, el historiador inglés, señala que “las transformaciones que experimentó la burguesía a partir de 1870 ampliaron las posibilidades de la mujer burguesa, especialmente en el caso de las hijas …… provocaron la aparición de una importante clase ociosa de mujeres que gozaban de una posición económica independiente y, en consecuencia, una demanda de actividades no domésticas. (…)
Asimismo se fueron conformando las familias proletarias, muchas de éstas ligadas a los movimientos obreros y socialistas. Éstos, como grandes movimientos por la emancipación de los desheredados impulsaron a la mujer a buscar su propia libertad; no es una simple casualidad que constituyan una cuarta parte de los miembros de la Sociedad Fabiana (grupo reducido y de clase media) fundada en 1883.”
Volviendo a Marx y Engels: “sólo la burguesía tiene una familia en el pleno sentido de la palabra; y en esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución. (…)
Dándole una vuelta más al tema sobre la visión de los burgueses sobre las mujeres que “no ven en su mujer más que un simple instrumento de producción, al oírnos proclamar la necesidad de los instrumentos de producción sean explotados colectivamente, no puede por menos de pensar que el régimen colectivo se hará extensivo igualmente a la mujer. No advierte que lo que se trata es precisamente de acabar con la situación de la mujer como mero instrumento de producción. (…) En otros términos se la convierte en una mercancía.”
Además someten a las mujeres de los proletarios y a sus hijos y ¡no hablemos de la prostitución oficial- sienten una grandísima fruición en seducirse unos a otros sus mujeres.
¿Qué es el matrimonio? ¿qué relación se establece en sus miembros? retomando el análisis de Federico Engels:
El matrimonio conyugal, por tanto, no es un ideal, “no entra en la historia como la reconciliación del hombre y la mujer, y mucho menos aún, como forma suprema del matrimonio. Por el contrario: aparece como el sometimiento de un sexo por el otro, como la proclamación de un conflicto de los dos sexos, desconocido hasta entonces en la prehistoria.
La familia proletaria se gestó mayoritariamente, con la mujer incorporándose al mercado de trabajo como productora, a la vez que cumplía con su función reproductora, responsable de la tarea doméstica y de la crianza de su prole. Se lo ha considerado un progreso, en tanto salió del ámbito doméstico e inició un proceso de mayor autonomía.”
En sintonía con este cambio aparecen imágenes femeninas con fines franca y abiertamente comerciales unido a ella se promueve el culto a la belleza; también se desarrolla la alta costura y la industria de la moda. Se instala la industria de la moda, y los hombres se hacen cargo de esta última. Así se desarrolla la industria de la confección que en un proceso va desplazando a las costureras independientes.
“A comienzos del siglo, gran parte de la ropa y las baratijas pasan de una clase social a otra: la comerciante en artículos para el arreglo personal (marchande a la toilette), tentadora temible, algo entrometida, compra vestidos, manteletas, gorros, peinetas, etc. Que luego ofrece a jóvenes coquetas. Más tarde nuevas tiendas comienzan a vender cosas nuevas y acabadas. (…)
Burguesas modestas e incluso obreras, acceden a la euforia de una selección de indumentaria hasta entonces fuera de su alcance.”
En consonancia con lo señalado el historiador inglés y el consumo, esta autora señala que “el derecho reconoce a la mujer guardiana de las economías familiares en las clases medias A partir del 9 de abril de 1881, se autoriza a ingresarlo en las cajas de ahorro y gradualmente, en todos los países, puede también efectuar extracciones. La preocupación de los gobernantes por hacer que este dinero se reinyecte en el circuito del consumo atempera el aspecto puramente feminista que algunos reconocen a estas leyes.”
Anne Higonnet señala que en el último tercio del siglo XIX:
“Los anuncios y modelos de moda, así como las publicaciones para mujeres, convirtieron a éstas en maniquíes estáticos e inexpresivos, cuidadosamente vestidos con ropas minuciosamente detalladas, que se ambientaban en escenarios emblemáticamente femeninos: el interior doméstico, el jardín, el sitio de vacaciones de la familia, la iglesia y la sala de baile, a los que poco a poco se fueron agregando sitios públicos urbanos, como el museo, la tienda o la estación del ferrocarril…. se apelaba a un espectáculo de feminidad constituido por el lugar y la vestimenta.”
Los hombres comienzan a ocupar un lugar en el oficio de la alta costura por ejemplo, Worth crea los desfiles, las mujeres maniquíes y los ornamentos graciosos.
En “cuerpos y corazones”, Ivonne Knibiehler estudia el tema relacionando las indumentarias, el culto a la belleza de la mujer y la preocupación por la moda y la elegancia y sus repercusiones en la industria
La industria de la confección transforma todos los hábitos y pone en peligro a las costureras independientes. La comerciante de ropa pasa a ocupar en la escena, comprando vestidos, manteles, gorros, etc. y luego los ofrece a jóvenes coquetas.
“Burguesas modestas e incluso obreras, acceden a la euforia de una selección de indumentaria hasta entonces fuera de su alcance. Aquella que otrora llevaba diez años un vestido de paño gris o azul sin lavarlo podía permitirse usar cada año varios vestidos de indiana ¡de todos los colores! (…)
La vestimenta religiosa se mantiene durante más tiempo….Aquí, la vestimenta es símbolo místico, cada pieza expresa el espíritu de penitencia. En una época en que son tantas las mujeres que no saben leer, el hábito todavía suministra, más allá de las palabras, una instrucción muy vigorosa: expresa el cuerpo, sus deberes, su destino.
El color blanco se usa como expresión de la inocencia y la pureza, de ahí los vestidos de la primera comunión y de novia.


La lencería, la industria de confección, las costumbres y el empleo
Las ropas prohibidas, como los pantalones y las bragas, se convierten en ropa interior a fin de siglo o en indicador de emancipación. Un ejemplo de ello es el de madame Marboury, disfrazada para acompañar a Balzac a Turín en 1836 o el de George Sand, separada de su marido.
¿Quiénes las usaban?
Al inicio las bragas de lencería las usaban las bailarinas de la Opera (origen del tutú) y luego a las muchachas turbulentas, es decir a las prostitutas. Las llamadas mujeres honestas la adoptan cuando el armazón del miriñaque, al separar faldas y enaguas, ventila en exceso la parte del cuerpo situada entre el corsé y las ligas.
La ropa interior se desarrolló fabricándose no sólo bragas sino también camisas, cubrecorsés, canesús de encaje, enaguas múltiples, camisolas, camisolines y se difundió masivamente después de la Primera Guerra Mundial.
La producción estaba a cargo de las costureras de la ropa blanca, quienes a su vez contemplan el cuerpo y la intimidad de sus clientas.
En 1905 se lleva a cabo un cambio cuando el modisto Poiret deja de lado el corsé y diseña vestidos lisos y sueltos para cuerpos más delgados. También la bailarina Isadora Duncan abandona el tutú y las zapatillas y baila descalza y lleva túnicas que se inspiran en la Grecia clásica.


Las obreras
En las ciudades también se hacían visibles las mujeres que se trasladaban a ellas y se integraban al tejido social, por ejemplo al mercado de trabajo.
Cécile Dauphin, en su trabajo “Mujeres solas” destaca que “la obrera es la figura emblemática de la mujer que trabaja. La introducción de las máquinas transforma las fábricas y talleres. “Se experimentan nuevas formas de trabajo, particularmente generadoras de soledad. Ejemplifica:
Conventos de la seda, alrededor de Lyon, que se desarrollan a partir de 1830 según el modelo del Lowell norteamericano, reclutan, con el asentimiento de las familias y la bendición de la de la Iglesia, una mano de obra poco cualificada y dócil (…)
En Francia –en Jujuriex, Tarare, La Seauve y Borug-Argental-, y también en suiza, en Alemania, en Gran Bretaña y en Irlanda, se instalan verdaderos ‘claustros industriales’. (…) se calcula en alrededor de 100.000 la cantidad de niñas así ‘encerradas’ en la región lyonesa hacia 1880.
También ingresan a los almacenes parisinos, siempre con la condición que sean solteras, pues el matrimonio es causa de despido. Esta orientación también prevalecía en Bohemia hasta el año 1929, en las maestras y las empleadas del Estado. En Europa las mujeres (solteras y viudas) tenían más alta retribución. Según la autora citada, se impone la hipótesis de una relación entre celibato y el nivel de cualificación.
Oficio o familia, era la disyuntiva de las mujeres que por necesidad o por elección decidían trabajar. Una disyuntiva con una doble marca, la del “modelo religioso y de la metáfora maternal: dedicación-disponibilidad, humildad-sumisión, abnegación-sacrificio”. La base de los oficios femeninos era: enseñar, cuidar y asistir.
La inserción como obreras les implicaba ser descalificadas como mujeres, se las consideraba la antítesis de la feminidad y como trabajadoras al retribuirles menores salarios que a los hombres.
En el siglo XIX la identidad obrera se construye con el modelo masculino, en todos los ámbitos. Siendo pasible de violencia en la familia y de acoso sexual en las fábricas y talleres, “el cuerpo de la mujer del pueblo es objeto de apropiación ajena”.
La inserción laboral no es totalmente pasiva como se pretendía; retomando la resistencia del siglo anterior, enfrentan la carestía de la vida durante la crisis que afecta a las zonas industriales, en 1910-1911, millares de amas de casa. Cécile Dauphin explica que en Francia se proclaman sucesoras de sus abuelas de octubre del 89:
“saquean los mercados y fijan el precio de los productos al son de la Internationale du beurre a quinze suous; se organizan en “ligas” que boicotean a los especuladores y son objeto de pesadas condenas; sin embargo, los sindicatos critican “este movimiento instintivo, desordenado, ciego” y procuran convertirlo en “revuelta masculina”. Lo mismo ocurre en 1917 en Ámsterdam, con ocasión del “Motín de las patatas”, sutil mezcla de formas antiguas y nuevas; el líder del Dutch social Democratis Party exhorta a las amas de casa que han saqueado dos chalanas a que dejen lugar a sus esposos y a sus hijos, a quienes incitan a la huelga. (…)
Las esposas de los huelguistas cumplen su papel: en los hornos de las cocinas colectivas “sopas comunistas”, forma original de ayuda a comienzos del XX, en la “veladas cantantes”, de solidaridad o en las manifestaciones, ávidas por abuchear a los patrones y, sobre todo a los a los amarillos. Las mujeres de los mineros, las más integradas en la comunidad, conjugan todos los modos de acción colectiva cuyo repertorio describió Zola, fascinado, en Germinal (1885), no sin cierta exaltación épica. Para los observadores (comisarios de policía, por ejemplo) la cantidad de mujeres presentes en los mítines o en las manifestaciones indica el grado de descontento del grupo en conflicto.
No se encuentran datos precisos de las mujeres en las huelgas mixtas, y especialmente en la discusión sobre el salario de las mujeres por parte de los sindicatos. En cambio tuvieron eco las huelgas del tabaco en Francia entre 1870 y 1890; las ovalistas de Lyon, las fosforeras de Londres (1888), las tipógrafas de Edimburgo y la huelga de las 20.000 costureras de Nueva Cork (1909).


Conflictos de clase: la necesidad de una legislación protectora
La “conciencia de género” se quiebra ante las rivalidades de poder y las jerarquías sociales. Las obreras reprochan a las “burguesas” su falta de comprensión en materia de legislación social: en Francia, a comienzos del siglo, se inclinan a favor de una protección que las feministas critican como discriminatoria. Durante la huelga, de las 20.000, las militantes de la costura –Rose Shneiderman y Pauline Newman –reprochan a las sufragistas neoyorquinas ricas –Ave Belmont-Vandeblitk y Anne Morgan- su gusto por el voyerismo miserabilista y la propaganda. “La brigada de los visones” obliga a que se la ponga en su sitio con acritud. Después de todo, dice Emma Goldman, ¿acaso el acceso de Anne Morgan a la presidencia de Estados Unidos cambiaría en algo la condición obrera?
En Gran Bretaña, donde la sociabilidad femenina estaba tal vez más desarrollada y el sufragismo era especialmente brillante, las cosas fueron diferentes. Las tejedoras de algodón de Lancashire, que contaban con un sindicalismo arraigado, son al mismo tiempo sufragistas militantes. Este modelo no excluye la rebelión. Feministas, sindicalistas tales como Gabrielle Duchene y Jeanne Bouvier, crearon una Oficina de Trabajo a domicilio, y promovieron la ley del 10 de julio de 1915, que instituía el control del trabajo a domicilio y el salario mínimo
De las mujeres obreras en talleres y fábricas, con jornadas de hasta dieciséis horas diarias, a merced de sus jefes y a menudo también sexualmente, se registran protestas como las varias movilizaciones de obreras de la industria textil en Estados Unidos: una de ellas en 1857 y la otra en 1908, esta última en la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, donde las obreras solicitaban jornada laboral de diez horas, descanso dominical e igual salario por igual trabajo. La respuesta al reclamo fue el incendio en la fábrica y la muerte de las 129 obreras o la “Insurrección de los 20.000”, la huelga de tres meses en la industria del vestido en 1909-1910 de las inmigrantes judías en el movimiento obrero.
También se produjo un auge del servicio doméstico, por la demanda de las capas medias y es así que las jóvenes campesinas se trasladan a los centros urbanos. Educadas en un medio muy cerrado y controlado, van cambiando de costumbres. Se las observa, dice Michelle Perrot “seducidas y abandonadas, pueblan maternidades, recorren a las que practican abortos, alimentan una pequeña delincuencia femenina (sobre todo, robos) cuyo sitio predilecto son los grandes almacenes y cuyo artículo preferido son los tejidos. Pero también ahorran, se procuran una dote en vistas a un matrimonio más selecto y se aclimatan a la ciudad cuyas potencialidades sabe detectar su ingenio.”
La nueva mujer resultó ser una mujer sujetada por el poder masculino, propietario de los bienes y de su administración y a la mujer guardiana de las economías familiares en las clases medias. En Francia paulatinamente se va permitiendo a las mujeres el acceso a los depósitos de las cuentas familiares, dada la preocupación de los gobernantes por hacer que este dinero se reinyecte en el circuito del consumo.
También en 1907, en ese país, se acuerda por ley libre disposición de los salario a las mujeres casadas, a fin de administrar el presupuesto familiar.
El despliegue del entramado de relaciones que alberga la nueva mujer da cuenta que la publicidad por sí sola no impone, sino que encuentra condiciones que permiten su desarrollo. Esto es válido para el hoy, al encontrarnos con innumerables ejemplos sobre el cuerpo de la mujer, donde la mirada masculina tiene su impronta.

Los planes de Piñera contra los intereses del pueblo chileno

Los planes de Piñera contra los intereses del pueblo chileno Andrés Figueroa Cornejo

1. El Plan de Reconstrucción Nacional de Piñera, a propósito del terremoto, se funda sobre un impuesto enano y transitorio a las grandes empresas, el endeudamiento externo e interno, las concesiones a los privados, la venta de propiedad estatal y la falsa caridad.


2. Según el cálculo utilizado por PricewaterhouseCoopers (que contiene componentes del Banco Mundial), de 181 países, Chile está en el lugar 21 del ranking de las naciones que menos gravan las utilidades del capital empresarial en el mundo, y es número uno en Latinoamérica. En 2008, estaba en el puesto 18. De hecho, Perú se ubica en el lugar 85, mientras Argentina, Brasil y Uruguay, se encuentran en las posiciones 134, 145 y 167, respectivamente. ¿De qué se sorprende alguien respecto del proyecto de aumento tributario a las empresas que renten mensualmente más de 52 millones 500 mil pesos (US$ 100 mil 500) de Piñera? El impuesto planteado se reduce a un incremento de 3% en 2011 y 1,5% en 2012, y se acabó. Basta recordar que el Presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (gremio patronal y resumen de los intereses económicos que controlan el país), Rafael Guilisasti, señaló taxativamente que “Las empresas tienen que hacerse cargo hoy de la reconstrucción”. Y así será a través de las concesiones al capital privado que se ocupará de esa rentable labor. Y siempre el empresariado puede descargar sobre los precios el rasguño que perciba por la vía de los menudos impuestos de Piñera, toda vez que el contenido, supervisión y estrategia estatal son del mismo material genético que el de la clase propietaria de los medios de la producción. Por lo mismo, nada hay respecto de los salarios de sobrevida de los trabajadores. Es más, los nuevos empleos que se crearán jamás superarán los 380 dólares mensuales, mientras avanza la peregrina iniciativa de terminar con la indemnización por años de servicio.


El aumento tributario del presidente que obtuvo menos del 30 % de los sufragios de los chilenos en edad de votar sólo es una pobre moneda de cambio ante las enormes prebendas del empresariado. Es decir, publicidad engañosa que disfraza los privilegios económicos que reportará la reconstrucción a manos de los dueños de Chile, una vez más, contra los intereses de las grandes mayorías.


3. La ampliación de los márgenes de la Ley de Donaciones -otra de las soluciones maestras de la derecha tradicional para reparar los daños provocados por el terremoto-maremoto, ya rechazada en la Cámara Baja-, permitiría que empresas y personas naturales ofrezcan recursos para proyectos específicos y a discreción. Las donaciones no sólo reportan sustantivas rebajas tributarias, acceso a créditos sobre un 40 % de lo “aportado” y otros beneficios a los donantes, sino que una empresa “x” asociada a algún sector industrial –que no pertenezca formalmente a su directorio- puede destacar dineros a zonas que estime relevantes para repontenciar las condiciones de su propio negocio. Es decir, puede donar arbitrariamente donde mejor le convenga y además, a través de este medio, acceder a dividendos fiscales. La Ley de Donaciones de Piñera –soportada por la misma ley reformada durante los gobiernos de la Concertación- no sólo es caridad voluntaria y falsa. Es más poder y control de los grandes capitales privados en la reconstrucción nacional.


4. Como el gobierno ha anunciado endeudarse con el Banco Interamericano de Desarrollo –institución prestamista tutelada por los intereses corporativos del Estado norteamericano-, el BID ya dicta al Ejecutivo chileno las normas que coronan su línea de crédito. Se trata de imponer nuevos ajustes estructurales, minimizar aún más el papel del Estado como ente regulador en la economía nacional, y explorar nuevas privatizaciones. Asimismo, el gobierno empresarial planea vender un bono soberano (papeles que representan dinero con respaldo estatal) al mercado internacional. Naturalmente, el conjunto de estas políticas continúa atentando contra la soberanía nacional, las platas recaudadas vía impuestos de todos los chilenos, y contra los intereses fundamentales de los trabajadores y el pueblo.


5. En materia de privatizaciones, por ahora Piñera pretende vender el 40 % de la participación de Codelco en la Empresa Eléctrica del Norte Grande S.A. (Edelnor). Se calcula que podría enajenarse en US$ 875 millones. De materializarse esta medida, se abre definitivamente la estrategia antisocial de privatización paulatina del 28 % de la propiedad del cobre que todavía es del Estado chileno.


Como si fuera poco, la reconstrucción de hospitales, cárceles, carreteras e infraestructura devastados por el terremoto-maremoto, se licitará a la empresa privada bajo la modalidad de concesiones. Ello corresponde a una forma encubierta de privatizaciones del área pública inaugurada en las administraciones de la Concertación. Asimismo, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, estudia la posibilidad de vender edificaciones del Estado (locales comerciales, oficinas y bodegas) construidas con los tributos y el trabajo de millones de personas comunes.


6. Mientras tanto, entre múltiples incidentes asociados a despidos, la Federación de Trabajadores de Call Centres calcula que a mediados de junio se destruirán “15 mil puestos de trabajo, debido a términos de contratos y nuevas licitaciones que se adjudicarían a operadores de estos servicios en Perú y Colombia.” Esto se llama deslocalización. Y se debe a que el capital, los empresarios, sobre todo en los países empobrecidos como Chile no tienen patria sino sólo intereses. Por otra parte, las políticas proteccionistas de la economía norteamericana, a través de su Secretaría de Agricultura, rechazó la solicitud de los exportadores chilenos de uva de ampliar la fecha de despacho de la fruta a ese país. En concreto, esto significa que aproximadamente 2 mil productores de uva se verán perjudicados. Según la nacional Federación de Fruta, se perderán US$ 20 millones. Es decir, mientras Chile es uno de los países del planeta con menos vallas para la importación extranjera y es titán del aperturismo inversionista y comercial, el coloso del norte protege con dientes y uñas a sus productores internos. ¿Será Chile aun más capitalista que EE.UU.?


7. Ante las políticas piñeristas, franjas organizadas de trabajadores y ciudadanía, para enfrentar tanto la crisis económica en curso, como los efectos del terremoto, plantean un rol productivo del Estado, y la franca desprivatización del cobre. La fijación de precios a los productos de primera necesidad; la defensa del empleo y el sueldo; el término de la subcontratación y el trabajo precario; la renacionalización de los servicios sociales; el término del despojo de los recursos naturales; y una banca al servicio del desarrollo del país, entre otras propuestas.


8. Políticamente, el lunes 12 de abril se realizó el Cónclave Concertacionista con el objetivo de reanimar la derrotada componenda que administró Chile durante 20 años, bajo las mismas coordenadas económicas impuestas por la dictadura militar. En la reunión donde los discursos centrales fueron ofrecidos por los ex presidentes de la Concertación, se efectuó una autocrítica por los resultados de las últimas elecciones y se hicieron obvios cuestionamientos al gobierno de la derecha tradicional. El democratacristiano, Patricio Aylwin –primer gobernante civil post dictadura y duro político golpista durante la Unidad Popular- señaló que se perdió el Ejecutivo porque “los jóvenes se desencantaron y decidieron quedarse fuera del sistema.” Lo que olvidó decir Aylwin fue que la propia Concertación -premeditadamente y de acuerdo a un pacto de gobernabilidad con el imperialismo norteamericano y la derecha tradicional (militar y civil) para beneficio del capital y su hegemonía- incentivó la despolitización de la sociedad chilena; destruyó el pluralismo informativo, descalcificó las organizaciones sociales y políticas que sostuvieron la resistencia y protestas durante el pinochetismo, y transformó a amplios sectores de los trabajadores y el pueblo en meros clientes y deudores.


Es archisabido que lo jóvenes no votan en Chile. Eso no significa que no participen en múltiples expresiones sociales, culturales y políticas independientes de la partidocracia reinante. Frente al nepotismo de la clase gobernante (en ambas coaliciones y entre ellas mismas), los ataques demoledores a los derechos sociales (privatización de la educación, salud, vivienda, seguridad social, recreación), el mal trabajo, la reducción de la democracia al rito formal de las elecciones donde los apellidos y los intereses que existen tras esos apellidos se repiten invariablemente; la falta de oportunidades y la desigualdad más brutal, es absolutamente natural que los jóvenes y los no tanto, desconfíen de los que mandan, o de los representantes políticos de los que mandan en Chile.


De todos modos, abajo, en el país profundo y cotidiano, entre las grandes mayorías que padecen sordamente el capitalismo, existe un conjunto de iniciativas políticas y sociales de nuevo cuño. Se trata de trabajadores, jóvenes, mujeres, pueblo que a tientas apura su reunión para ser mañana alternativa solidaria y proyecto de un país justo y gobernado por los más. A mano y sin permiso se tejen las primeras palabras de otro Chile que no termina de aparecer.

Sebastian Piñera y sus bofetones a los derechos humanos

Sebastian Piñera y sus bofetones a los derechos humanos Eduardo Andrade Bone

La actual casta política que ha cogobernado el país durante 20 años y al margen de algunas excepciones en materia de derechos humanos, ha mantenido una inmoralidad, hipocresía y doble estándar nunca antes visto en la historia política del país, cuando se trata de abordar esta materia.


No son pocos los líderes políticos y parlamentarios de la Concertación y la Alianza por Chile, incluidos los sectores conservadores y reaccionario de la Iglesia Católica del país del cono sur, que en más de una oportunidad han llamado a dar vuelta la página y dejar establecida la más absoluta impunidad ante los crímenes de lesa humanidad cometidos bajo la dictadura militar encabezada por Pinochet y sus esbirros.


El actual mandatario y representante del legado político y económico de la dictadura, Sebastián Piñera, no es una excepción en este plano. Recordemos que de acuerdos a denuncias aparecidas en la prensa chilena, connotados líderes políticos de la Democracia Cristiana participaron como informantes y colaboradores de la CIA en Chile, con el objeto de desestabilizar el gobierno de la Unidad Popular encabezado por la figura inmortal del presidente Salvador Allende. Entre esos vende patria se encontraba nada menos que el padre del actual presidente, José Piñera Carvallo, el que era colaborador de la CIA desde el año 1965, de allí que se puede decir que el padre del actual mandatario, como muchos otros DC fueron golpistas y luego cómplices y encubridores de las violaciones a los derechos humanos cometidos en dictadura.


Recordemos además que su hermano José Piñera Echeñique, se desempeñó como Ministro del Trabajo y de Minería de la dictadura y despojo a la clase trabajadora chilena de conquistas sociales importantes, además de ser colaborador directo y analista financiero de la familia Pinochet. De ello se puede deducir que la familia Piñera Echeñique tenía pleno conocimiento de las violaciones sistemática a los derechos humanos ocurridos bajo el régimen militar. En Santiago se dice que José Piñera es uno de los asesores más cercanos del actual mandatario y que suele actuar desde las sombras.


Hoy Sebastian Piñera Echeñique busca presentarse ante el mundo como uno de los nuevos adalides en la defensa de los derechos humanos en Chile y en el mundo.


Pero vamos viendo, el actual mandatario mientras se encontraba como candidato presidencial del pinochetismo, en reunión cuasi secreta les prometió a los militares en retiro involucrados en crímenes de lesa humanidad, que cuando él fuera primer mandatario iba a desplegar todos los esfuerzos necesarios para terminar con la situación procesal que los afectaba. Lo que indica que Piñera estaría dispuesto a aplicar la ley de amnistía en favor de estos criminales.


Luego y como lo decíamos antes, los sectores conservadores y reaccionarios de la Iglesia Católica chilena con motivos de las fiestas de celebración del Bicentenario de la independencia de Chile, la entidad religiosa estaría promoviendo el indulto presidencial para parte de la población penal del país y también para los militares involucrados en los crímenes de lesa humanidad cometidos bajo la dictadura militar encabezada por Pinochet, a lo que por cierto el actual mandatario estaría completamente dispuesto, pues siempre ha sido partidario del borrón y cuenta nueva, y de superar el pasado histórico reciente del país, como ellos suelen llamarle.


Recordemos que los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles en el tiempo y están supervisado por diversas organizaciones defensora de los derechos humanos en el mundo, además de los pacto internacionales respectivo firmados por el Estado chileno, los cuales no dan cabida a la amnistía, indultos presidenciales y leyes de punto final, como los que promueve la actual coalición de gobierno y los sectores neoliberales de la Concertación y de la Iglesia, que buscan la más absoluta impunidad ante las violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidos por el régimen militar.


Pero vamos viendo, la autodenominada clase política del país y que suele despotricar de forma hipócrita e inmoral contra Cuba, Venezuela o Nicaragua cuando se trata de los derechos humanos, y suele ver “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, hasta ahora nada a dicho sobre la muerte que le propinaron cinco infantes de marina a un poblador de la localidad de Hualpén, en la región del Bío Bío. La víctima fatal fue identificada como David Daniel Riquelme Ruiz de 45 años, quien vendía pescados en una feria, cuyo cadáver fue encontrado entre el 8 y 9 marzo después del toque de queda implantado en esa región, producto del terremoto que afectara al país del cono sur.


Los intentos de Sebastian Piñera por militarizar la política o establecer un estado policial encubierto no son nuevos y obedecen a su pasado y compromisos con diversos resabios de la dictadura, entre ellos el legado de su propio padre. De allí que la designación del ex comandante en jefe del Ejército general (r) Óscar Izurieta, como subsecretario de Defensa, apuntan en esa dirección, pero también a no dar paso a la verdad y la justicias en materia de derechos humanos. Cabe destacar que el actual subsecretario de defensa, se negó reiteradamente a desclasificar documentación del Ejército relacionados con las violaciones a los derechos humanos ocurridos bajo el imperio pinochetista.


Pero no solo eso, el actual mandatario que además cuenta con un prontuario económico notable y que ahora en Chile lo llaman el “pedófilo de los mercados financieros”, ha tenido la desfachatez, falta de ética e inmoralidad al designar sin ningún empacho como director de Gendarmería de Chile, nada más y nada menos que a Iván Andrusco, quien fuera miembro de los aparatos represivos de la dictadura en un organismo conocido como la Dicomcar y que agrupaba a los miembros de la policía uniformada del país del cono sur, entidad represiva que degolló a los militantes comunistas José Manuel Parada, Santiago Nattino y Manuel Guerrero.


La Dicomcar era un organismo similar a la DINA-CNI y el Sr. Andrusco aparece involucrado en varios procesos en calidad de inculpado, procesos que no se han cerrado del todo. Aún así por el solo hecho de formar parte de dicho organismo criminal y represivo el esbirro no deja de ser encubridor y cómplices de las violaciones a los derechos humanos cometidos por la Dicomcar, pues él era uno de los jefes importantes en dicho organismo represivo.


La designación de Iván Andrusco como director de gendarmería, viene a corroborar los intentos de Piñera por blanquear las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el imperio de la dictadura militar y proteger a los uniformados que participaron en alevosos crímenes de lesa humanidad. De allí que este nombramiento huele muy mal y refleja la falta de ética y moral del actual mandatario al designar personas poco idóneas para este tipo de responsabilidades.


Sebastian Piñera, siguiendo las instrucciones del narco presidente Álvaro Uribe de Colombia, lo que busca es la aplicación aguda de la “Doctrina de la Seguridad Democrática” implementada por el Imperio para la región, militarizando la política y estableciendo un estado policial encubierto. Así al menos queda al descubierto cuando con motivo del Día del Joven Combatiente y de acuerdo a informaciones aparecidas en diario golpista La Tercera (29/03/2010), se señalaba que en los días previos a dicha conmemoración la policía represiva y uniformada del Estado chileno había realizado 12 mil 280 controles preventivos en el país. En el detalle, se efectuaron 3 mil 588 controles de identidad; 676 controles a locales comerciales; 7 mil 577 controles vehiculares y 439 fiscalización a locales de alcoholes. Además durante los últimos 13 días personales de la 30 ° Comisaría de Radiopatrullas realizó un servicio preventivo extraordinario en distintas comunas de la Región Metropolitana. Finalmente se contabilizaron 632 personas detenidas.


De allí que la denominada Coalición por el cambio o Alianza por Chile (UDI-RN), que agrupa a los herederos del pinochetismo en sus expresiones dura y moderada, comienzan a inscribir sus primeras páginas en cuanto a situación de derechos humanos se refiere, antes fueron cómplices y encubridores de los crímenes de la dictadura.


Otro ejemplo que ilustra dicha situación es la que han comenzado a padecer los trabajadores en huelga de Thyssen Kroup, empresa de origen alemana dedicada al rubro metal mecánico y reconocida en todo el mundo. Los empleados de la compañía manifestaron su rechazo a la presencia de espías seguimiento, toma fotográfica y grabación de videos. La empresa es propiedad de Dante Yutronic quien está vinculado a la Alianza por Chile y con la muerte de Gerardo Rocha, empresario y ex dueño de la Universidad Santo Tomás.


Antes de culminar esta nota nos quedamos sobrecogido, pues informaciones aparecidas en el sitio WWW de Radio Bio Bio se señalaba que Sebastian Piñera en persona estaba participando en operativos policiales en la ciudad de Concepción, lo que lo retrata de cuerpo entero, pues el primer mandatario esta dispuesto a dirigir la represión en vivo y en directo en contra del pueblo chileno.


Finalmente lo único que cabe esperar, es si la Coalición por el cambio y su presidente Sebastian Piñera, garantizaran de forma integral los derechos humanos de todas las familias afectadas por el terremoto, y que sacudiera a Chile el 27 de febrero pasado. Por lo pronto todo esta por verse, pero las primeras señales son más bien negativas, pues recordemos que el Estado chileno aún tiene materias pendientes en lo que respecta a los derechos humanos, pues en Chile aún hay presos políticos de la época de la dictadura, están los presos políticos de los pueblos originarios, están los presos políticos con penas de extrañamiento y que no pueden volver al país, además de las desastrosas condiciones en que se encuentra la población penal del país, lo que constituye una gran bofetada a los derechos humanos por parte de Sebastian Piñera y compañía.

La criminalización de la protesta… entre el derecho y el abuso

La criminalización de la protesta… entre el derecho y el abuso Dr. Alessandro Ganci
acerrud@hotmail.com
concienciaciudadana09@gmail.com

"Quien, abusando de su derecho de reunión o manifestación, mediante uso de violencia, impida u obstaculice el libre tránsito de personas o vehículos por las vías públicas del país, o produzca daños a la propiedad pública o privada, será sancionado con prisión de seis meses a dos años". Así reza el artículo que se busca introducir en el proyecto de ley 110 para la criminalización de la protesta callejera.

El derecho a manifestarse y protestar goza de profunda raigambre democrática y pleno amparo constitucional, pero tiene límites impuestos por la necesidad de armonía con otras libertades de igual rango. No hace falta ser abogado para reconocer, en la práctica, el conflicto entre la libertad de manifestarse y el derecho a transitar sin obstáculos.

Es difícil ejercer el derecho a la manifestación sin lesionar, en alguna medida, la libertad de tránsito. Una multitud en las calles siempre entorpecerá la circulación, aunque hacerlo no esté entre sus intenciones. Menos difícil es reconocer el abuso. Todos nosotros ciudadanos hemos sido afectados de alguna manera con el cierre de calles, imágenes televisivas de enfrentamientos, golpes, heridos, daños a la propiedad, tranques infernales, abusos cometidos al calor del momento y amparados en el anonimato, tanto por los manifestantes como por las fuerzas del orden. Represión, violación de los derechos de terceros, violación de las garantías procesales, detenciones arbitrarias por estar en el momento y lugar equivocados, insultos verbales y por supuesto el enfrentamiento de pueblo contra pueblo que en muchas ocasiones solo es parte de un “juego de Ajedrez” entre dos fuerzas en pugna.

En panamá aun recordamos la gran represión de 1987, en ese viernes negro más de 3000 personas fueron sometidas a las hordas represivas el gobernante de turno su delito. Obstaculizar el libre tránsito, desobedecer una orden presidencial con una manifestación no autorizada y atentar contra el orden publico. Solapados pretextos de las fuerzas hegemónicas en contra de la democracia.

En Venezuela Unas 2.500 personas están sometidas a régimen de presentación por procesos judiciales abiertos debido a su participación en manifestaciones públicas. Con las reformas penales del año 2005, se penaliza los cierres de calle con prisión de 4 a 8 años, los cacerolazos con multas entre 100 y 200 unidades tributarias. También se penaliza el agavillamiento (reunión), fabricación de sustancias incendiarias, daños a bienes del Estado, invasión de terrenos, prevaricación, amenazas a funcionarios públicos, instigación a la desobediencia de leyes y violación a zonas de seguridad.

Además, se faculta a el Estado de disolver las manifestaciones que se transformen en violentas, conceptualizando como “Violentas” aquellas que incluyen el cierre de calles y la quema de llantas.

Leyes como la propuesta permiten que cualquier gobierno autoritario, de izquierda o derecha, civil o militar, popular o empresarial, las pueda emplear contra los ciudadanos. El reclamo de derechos laborales, la demanda de servicios básicos, canasta básica, protestas por inseguridad , derecho a la vivienda , derecho al trabajo, a la educación , por reparaciones a vías públicas , conservación del ambiente, dignidad indígena, a la consulta y también por demandas políticas, se han dado y se seguirán dando en nuestra nación.

Cuál sería la definición de “violencia” que usaríamos en Panamá. Se aplicara este articulo a los jubilados que luchen por aumentos salariales, a los ambientalistas que traten de impedir la destrucción de árboles o entradas de retroexcavadoras para un proyecto hidroeléctrico sin consulta ciudadana, a los indígenas enfrentados a las mineras por el derecho a decidir sobre sus tierras ancestrales o a los obreros y profesionales disconformes por la administración de la justicia o menoscabo en su nivel de vida.

No sería mejor una ley que establezca nuevos mecanismos de resolución de conflictos. Que el gobierno muestre respeto al derecho inalienable de la Sociedad Civil de disentir y restablezca las líneas de diálogo sereno sin desprestigiar a nadie. A los manifestantes, que la ciudadanía entienda que el cierre de calles sea la instancia ultima de una conversación fallida, no la primera opción y aun en estas circunstancias prevalezca la sensatez y el derecho a la integridad del ciudadano y los agentes del orden público.

Por último no debemos olvidar las palabras de Martin Luther King Jr

Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La lucha siempre merece la pena si el fin lo justifica y los medios son honestos.

Renunciemos a la nacionalidad

Jaime Richart ( Argenpress )

En este país ni en los medios ni en los corrillos se pasa página para condescender. Los medios y millones de habitantes pasan página a la fuerza a hechos indignantes; pasan página, empujados por los vendavales que barren aquellos trayéndonos en su lugar otros sucesos políticos, religiosos y judiciales siempre y cada vez más graves.


En esta etapa cuatro eventos dominan la esfera española poniendo a este país a la altura de un Estado intermedio entre un apurado Estado de Derecho y el Estado de las mafias. Pero no de mafias integradas por bandoleros que apenas saben leer y escribir (que es el rasgo principal de los miembros de las bandas que antaño de alguno modo disculpaba a los borrachos marginales), sino de facinerosos de las leyes, de facinerosos de la religión y de facinerosos de la política. Los cabecillas son universitarios y bachilleres versados en cosas de Derecho, de Justicia y de Moral.


Y así, ahí tenemos a jueces justicieros tratando de lavar con grasa la grasa de su creciente desprestigio; sentando en el banquillo a uno de los suyos, y precisamente a cuenta de una iniciativa legislativa tendente a reparar de algún modo la injusticia radical de cuarenta años de franquismo. Ahí tenemos a otro y a otra en una Comunidad donde, con la ayuda de sicarios que sofocan brutalmente las protestas, arrasan una parte de la capital valenciana contra las leyes que la protegen pero sin que ni el gobierno ni los jueces les juzguen por sediciosos. (El gobierno recurrirá ante el TC, pero el Cabanyal ya no existirá). Ahí tenemos a los jerarcas religiosos que, debiendo responder de incontables encubrimientos de pederastia, escurren el bulto o exoneran a los delincuentes sexuales de traje talar. Ahí tenemos a corruptos de un partido cuyo número y envergadura de corrupción en cualquier otro país hubiera sido causa del desmantelamiento total de la fuerza política que les dio cobijo; unos en sus puestos, otros jactándose de su hazaña, y todos campando por sus respetos o en espera de cumplir una exigua y simbólica condena para recuperar los millones escondidos.


Este es un territorio en las faldas de Europa donde el conjunto de sus dirigentes políticos, económicos, religiosos y judiciales navega a la deriva y lo están entregando -más bien devolviendo- a las tenazas del fascismo.


El panorama dantesco de la política, de la religión y de la judicatura debiera impulsar a millones de gentes de bien a renunciar a la nacionalidad aunque sólo fuera simbólicamente.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. El IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. El IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba Tuve el privilegio de seguir directamente voz, imágenes, ideas, argumentos, rostros, reacciones y aplausos de los delegados participantes en la sesión final del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, que tuvo lugar en el Palacio de Convenciones el pasado domingo 4 de abril. Las cámaras de televisión recogen detalles desde proximidades y ángulos mucho mejores que los ojos de las personas presentes en cualquiera de esos eventos.


No exagero si digo que ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi larga y azarosa vida. No podía estar allí, pero lo viví dentro de mí mismo, como quien recorre el mundo de las ideas por las cuales ha luchado las tres cuartas partes de su existencia. De nada valdrían sin embargo ideas y valores para un revolucionario, sin el deber de luchar cada minuto de su vida para vencer la ignorancia con que todos venimos al mundo.


Aunque pocos lo admitan, el azar y las circunstancias desempeñan un papel decisivo en los frutos de cualquier obra humana.


Entristece pensar en tantos revolucionarios, con muchos más méritos, que no pudieron siquiera conocer el día de la victoria de la causa por la cual lucharon y murieron, fuese la independencia o una profunda revolución social en Cuba. Ambas al final inseparablemente unidas.


Desde mediados de 1950, año en que concluí mis estudios universitarios, me consideraba un revolucionario radical y avanzado, gracias a las ideas que recibí de Martí, Marx y, junto a ellos, una legión incontable de pensadores y héroes deseosos de un mundo más justo. Había transcurrido entonces casi un siglo desde que nuestros compatriotas iniciaron el 10 de octubre de 1868 la primera guerra de independencia de nuestro país contra lo que restaba en América de un imperio colonial y esclavista. El poderoso vecino del Norte había decidido anexarse a nuestro país como fruta madura de un árbol podrido. En Europa habían surgido ya con fuerza la lucha y las ideas socialistas del proletariado contra la sociedad burguesa que tomó el poder por ley histórica durante la Revolución Francesa que estalló en julio de 1789 inspirada en las ideas de Juan Jacobo Rousseau y los enciclopedistas del siglo XVIII, las cuales constituyeron igualmente las bases de la Declaración de Filadelfia el 4 de julio de 1776, portadora de las ideas revolucionarias de aquella época. Con creciente frecuencia en la historia humana, los acontecimientos se mezclan y superponen.


El espíritu autocrítico, la incesante necesidad de estudiar, observar y reflexionar, son a mi juicio características de las que no puede prescindir ningún cuadro revolucionario.


Mis ideas, desde bastante temprano, eran ya irreconciliables con la odiosa explotación del hombre por el hombre, concepto brutal en que se basaba la sociedad cubana bajo la égida del país imperialista más poderoso que ha existido. La cuestión fundamental, en plena Guerra Fría, era la búsqueda de una estrategia que se ajustara a las condiciones concretas y peculiares de nuestro pequeño país, sometido al abyecto sistema económico impuesto a un pueblo semianalfabeto, aunque de singular tradición heroica, a través de la fuerza militar, el engaño y el monopolio de los medios de información, que convertían en actos reflejos las opiniones políticas de la inmensa mayoría de los ciudadanos. A pesar de esa triste realidad, no podían, sin embargo, impedir el profundo malestar que sembraban en la inmensa mayoría de la población la explotación y los abusos de tal sistema.


Después de la Segunda Guerra Mundial por el reparto del planeta, que fue la causa de la segunda carnicería ―separada de la anterior por apenas 20 años, desatada esta vez por la extrema derecha fascista, que costó la vida a más de 50 millones de personas, entre ellas alrededor de 27 millones de soviéticos―, en el mundo prevalecieron por un tiempo los sentimientos democráticos, las simpatías por la URSS, China y demás Estados aliados en aquella guerra que finalizó con el empleo innecesario de dos bombas atómicas, que ocasionaron la muerte a cientos de miles de personas en dos ciudades indefensas de una potencia ya derrotada por el avance indetenible de las fuerzas aliadas, incluidas las tropas del Ejército Rojo, que en breves días habían liquidado al poderoso ejército japonés de Manchuria.


La Guerra Fría fue iniciada por el nuevo Presidente de Estados Unidos casi inmediatamente después de la victoria. El anterior, Franklin D. Roosevelt, que gozaba de prestigio y simpatía internacional por su posición antifascista, murió después de su tercera reelección, antes de finalizar aquella guerra. Sustituido entonces por su vicepresidente Harry Truman, un hombre descolorido y mediocre, fue este el responsable de aquella política funesta.


Estados Unidos, único país desarrollado que no sufrió destrucción alguna debido a su posición geográfica, atesoraba casi todo el oro del planeta y los excedentes de la producción industrial y agrícola, e impuso condiciones onerosas a la economía mundial a través del famoso acuerdo de Bretton Woods, de funestas consecuencias que aún perduran.


Antes de iniciarse la Guerra Fría, en la propia Cuba existía una Constitución bastante progresista, la esperanza y las posibilidades de cambios democráticos aunque nunca, por supuesto, las de una revolución social. La liquidación de esa Constitución por un golpe reaccionario en medio de la Guerra Fría, abrió las puertas a la revolución socialista en nuestra Patria, que fue el aporte fundamental de nuestra generación.


El mérito de la Revolución Cubana se puede medir por el hecho de que un país tan pequeño haya podido resistir durante tanto tiempo la política hostil y las medidas criminales lanzadas contra nuestro pueblo por el imperio más poderoso surgido en la historia de la humanidad, el cual, acostumbrado a manejar a su antojo a los países del hemisferio, subestimó a una nación pequeña, dependiente y pobre a pocas millas de sus costas. Ello no habría sido jamás posible sin la dignidad y la ética que caracterizaron siempre las acciones de la política de Cuba, asediada por repugnantes mentiras y calumnias. Junto a la ética, se forjaron la cultura y la conciencia que hicieron posible la proeza de resistir durante más de 50 años. No fue un mérito particular de sus líderes, sino fundamentalmente de su pueblo.


La enorme diferencia entre el pasado ―en que apenas podía pronunciarse la palabra socialismo― y el presente, se pudo apreciar el día de la sesión final del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, en los discursos de los delegados y en las palabras del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.


Es muy conveniente que lo que allí se dijo se reproduzca y conozca dentro y fuera del país a través de los más variados medios de divulgación, no tanto por lo que a nuestros compatriotas atañe, curtidos en esta lucha durante largo tiempo, sino por lo que a los pueblos del mundo conviene conocer la verdad y las gravísimas consecuencias hacia donde el imperio y sus aliados conducen a la humanidad.


En sus palabras de clausura, breves, profundas, precisas, Raúl puso los puntos sobre las íes en varios temas de suma importancia. El discurso fue una estocada profunda en las entrañas del imperio y sus cínicos aliados, al expresar críticas y autocríticas que hacen más fuertes e inconmovibles la moral y la fuerza de la Revolución Cubana, si somos consecuentes con lo que cada día nos enseña un proceso tan dialéctico y profundo en las condiciones concretas de Cuba.


Tan acostumbrado estaba el imperio a imponer su voluntad, que menospreció la resistencia de que es capaz un pequeño país latinoamericano del Caribe, a 90 millas de sus costas, en el que era propietario de sus riquezas fundamentales, monopolizaba el control de sus relaciones comerciales y políticas, e impuso por la fuerza una base militar contra la voluntad de la nación, bajo el manto de un acuerdo legal al que asignaron además carácter constitucional. Menospreciaron el valor de las ideas frente a su inmenso poder.


Raúl les recordó cómo las fuerzas mercenarias fueron derrotadas en Girón antes de cumplirse las 72 horas del desembarco, a los ojos de la flota naval yanqui; la firmeza con que nuestro pueblo se mantuvo inconmovible en la Crisis de Octubre de 1962, al no aceptar la inspección de nuestro territorio por Estados Unidos ―tras la fórmula inconsulta del acuerdo entre la URSS y dicho país que ignoraba la soberanía nacional― a pesar del incalculable número de armas nucleares que apuntaban contra la isla.


Tampoco faltó la referencia a las consecuencias de la desintegración de la URSS, que significó la caída de un 35% de nuestro PIB y el 85% del comercio exterior de Cuba, a lo que se sumó la intensificación del criminal bloqueo comercial, económico y financiero a nuestra Patria.


Casi 20 años han transcurrido desde aquel triste y funesto acontecimiento, y sin embargo Cuba sigue en pie decidida a resistir. Por ello, adquiere especial importancia la necesidad de superar y vencer todo lo que conspire contra el desarrollo sano de nuestra economía. Raúl no dejó de recordar que hoy el sistema imperialista impuesto al planeta amenaza seriamente la supervivencia de la especie humana.


Contamos actualmente con un pueblo que pasó del analfabetismo a uno de los más altos niveles de educación del mundo, que es dueño de los medios de divulgación masiva, y puede ser capaz de crear la conciencia necesaria para superar dificultades viejas y nuevas. Con independencia de la necesidad de promover los conocimientos, sería absurdo ignorar que, en un mundo cada vez más complejo y cambiante, la necesidad de trabajar y crear los bienes materiales que la sociedad necesita constituye el deber fundamental de un ciudadano. La Revolución proclamó la universalización de los conocimientos, consciente de que cuanto más conozca, más útil será el ser humano en su vida; pero nunca se dejó de exaltar el deber sagrado del trabajo que la sociedad requiere. El trabajo físico es, por el contrario, una necesidad de la educación y la salud humana, por ello, siguiendo un principio martiano, se proclamó desde muy temprano el concepto de estudio y trabajo. Nuestra educación avanzó considerablemente cuando se proclamó el deber de ser profesores y decenas de miles de jóvenes optaron por la enseñanza ―o lo que fuese más necesario para la sociedad. El olvido de cualquiera de estos principios entraría en conflicto con la construcción del socialismo.


Igual que todos los pueblos del Tercer Mundo, Cuba es víctima del robo descarado de cerebros y fuerza de trabajo joven; no se puede cooperar jamás con ese saqueo de nuestros recursos humanos.


La tarea a la que cada cual consagre su vida, no solo puede ser fruto del deseo personal, sino también de la educación. La recalificación es una necesidad irrenunciable de cualquier sociedad humana.


Los cuadros del Partido y del Estado deberán enfrentar problemas cada vez de mayor complejidad. De los responsables de la educación política se demandarán mayores conocimientos que nunca de la historia y la economía, precisamente por la complejidad de su trabajo. Basta leer las noticias que llegan todos los días de todas partes para comprender que la ignorancia y la superficialidad son absolutamente incompatibles con las responsabilidades políticas. Los reaccionarios, los mercenarios, los que anhelan consumismo y rehúsan el trabajo y el estudio, tendrán cada vez menos espacio en la vida pública. No faltarán jamás en la sociedad humana los demagogos, los oportunistas, los que anhelan soluciones fáciles en busca de popularidad, pero los que traicionan la ética tendrán cada vez menos posibilidades de engañar. La lucha nos ha enseñado el daño que pueden causar el oportunismo y la traición.


La educación de los cuadros será la tarea más importante que los partidos revolucionarios deberán dominar. No habrá jamás soluciones fáciles, el rigor y la exigencia tendrán que prevalecer. Cuidémonos especialmente también de aquellos que junto al agua sucia vierten los principios y los sueños de los pueblos.


Hace días deseaba hablar del Congreso de la Juventud, pero preferí esperar su divulgación y no robarle espacio alguno en la prensa.


Ayer, siete de abril, fue el cumpleaños de Vilma. Escuché con emoción, a través de la televisión, su propia voz acompañada por las finas notas de un piano. Cada día valoro más su trabajo y todo lo que hizo por la Revolución y por la mujer cubana.


Las razones para luchar y vencer se multiplican cada día.


Fidel Castro Ruz
Abril 8 de 2010
3 y 40 p.m.