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Opinion

Chile, en la encrucijada de su historia: ¿El crepúsculo de una pesadilla…o el comienzo de otra?

Chile, en la encrucijada de su historia: ¿El crepúsculo de una pesadilla…o el comienzo de otra?

Por Romualdo Retamal Maureira

Permítanme escribir, esta vez no como periodista, sino como un retornado de mi forzoso exilio a Chile a principios del año 1988, año del plebiscito que convocó Pinochet y la consolidación de la oposición al Dictador en lo que aún se llama Concertación. Antes de entrar al fondo de este artículo creo necesario una breve introducción histórica.

1970
Octubre 26 - Salvador Allende Gossens es ratificado por el Congreso como el nuevo presidente de Chile. El acuerdo es logrado gracias al apoyo de la Democracia Cristiana que condiciona su voto a la firma de un Estatuto de Garantías Democráticas, primera traición, ya que el programa de la UP llegó al Gobierno para abrir un camino al Socialismo por una vía democrática plasmado en un programa público de 24 puntos fundamentales. Un clima de extrema tensión política precede esta ratificación, su punto culminante es un complot apoyado por la CIA, vía del Movimiento fascista Patria y Libertad, que concluye con el asesinato del comandante en jefe del ejército, general René Schneider, conocido por sus posiciones constitucionalistas. La Derecha calladita, como todos las repugnantes fieras en asecho a su víctima, en la DC sólo algunos militantes dignos levantaron su voz de protesta, pero el partido no tomó ninguna acción para desenmascarar a los asesinos.
1972
Septiembre - Se inicia la huelga de los camioneros sostenida con los millones de dólares que entregaban al partido Democracia Cristiana y oposición el Gobierno yanqui del terrorista Richard Nixon. Las compañías norteamericanas del cobre amenazan con embargar los cargamentos de cobre en el extranjero. La UP denuncia un plan que pretende precipitar al país a una guerra civil, llama a formar comités antifascistas y a la organización popular para paliar los efectos de la crisis resultante del boicot externo e interno.
Octubre - La huelga de los camioneros se transforma en un verdadero lock out patronal. La movilización anti Unida Popular (UP) se articula: la oposición parlamentaria, la intervención norteamericana, los grupos de extrema derecha así como los sectores medios, representados por la Democracia Cristiana se unen en torno a las posiciones más irreductibles. El país es prácticamente paralizado durante más de tres semanas El gobierno decreta el estado de emergencia. Se constituyen los cordones industriales, las Juntas de Abastecimientos y Precios (JAP) y otras formas de participación popular en las empresas como una manera de combatir el acaparamiento de consumo popular, la reducción de producción en las Empresas privadas y la especulación.
1973
Enero - Nuevo embargo de cobre en Hamburgo auspiciada por el gobierno de EEUU.
Marzo - En las elecciones legislativas de marzo la Unidad Popular obtiene el 43,4 % de los votos lo que impide un derrocamiento constitucional. Los militares abandonan el gobierno. (Allende llegó al gobierno con el 36,3 %)
Abril - Se inicia una nueva serie de conflictos gremiales, el más grave es el de los mineros del mineral de cobre El Teniente conducida por dirigentes apátridas DC que durará más de dos meses y medio. Hay que recordar que los mineros eran la elite de los trabajadores chilenos por sus altos salarios y beneficios sociales. Las otras minas de cobre no participan en la huelga e incrementan la producción. El proyecto de la UP sobre la educación provoca nuevos enfrentamientos.
Mayo - En su mensaje al Congreso, Allende advierte acerca de los peligros que se ciernen sobre la democracia y la paz.
Junio - El 29 se produce el levantamiento del regimiento blindado N° 2 de tanques, al mando del coronel Roberto Souper. Es sofocado en una acción dirigida personalmente por el general Prats. La Central Única de Trabajadores (CUT) y los cordones industriales apoyan al gobierno. Los militares comienzan a aplicar la ley de control de armas aprobada por la oposición el año 72. Esta ley es aplicada exclusivamente en fábricas, poblaciones y organizaciones populares, sin siquiera molestar a la derecha ni a los ultras de Patria y Libertad responsables de asesinatos (René Schneider, Comandante en jefe del Ejército, Arturo Araya, comandante de la Marina, edecán de Salvador Allende, etc.) y de actos terroristas cotidianos. La aplicación de esta Ley tiene como única consecuencia el aumento de las tensiones. El bloqueo parlamentario es total.
Julio - Allende intenta, con la mediación del cardenal Silva Henríquez, un diálogo con la DC sin resultados. Patricio Alwin se las da de duro intransigente. La DC participa activamente en la concertación contra el gobierno y la democracia, junto a la derecha. La CIA y los monopolios norteamericanos no descansan. Desde antes de la ratificación de la elección de Allende en 1970 desarrollan todo tipo de iniciativas desde la Embajada de EEUU, donde del embajador hasta el jardinero son miembros de la CIA, para desestabilizar al nuevo gobierno, invierten cantidades millonarias de dinero en sostener los diarios de la oposición, en los grupos terroristas de extrema derecha y en el partido Demócrata Cristiano. Además acentúan sus contactos en el seno de las fuerzas armadas. El 27 es asesinado por comandos de ultraderecha el edecán naval de Allende, comandante Arturo Araya. Se agrava la crisis económica y aumentan los atentados terroristas de Patria y Libertad.
Agosto - Se reinicia la huelga de los camioneros, Allende decide enfrentar la situación incorporando a los jefes de las fuerzas armadas y carabineros a su gobierno, los que tres semanas más tarde renuncian. Eduardo Frei, presidente del Senado, declara que el gobierno es inconstitucional, abriendo paso a una salida golpista. Varias provocaciones son montadas contra el general Prats siendo obligado a renunciar a su puesto de comandante en jefe del ejército, en el que es reemplazado por Augusto Pinochet.
Septiembre - El Comando Nacional de Gremios (Coordinadora de organizaciones patronales) llama a una ofensiva nacional contra el gobierno de la UP. El 4 de septiembre, en todo el país se celebra el tercer aniversario del gobierno en Santiago. Alrededor de un millón de personas desfilan por última vez frente al presidente Allende. El 9, Carlos Altamirano, secretario general del PS llama al enfrentamiento, a oponerse por todos los medios a la ofensiva golpista, descartando cualquier tipo de diálogo. El 10, Allende anuncia a sus ministros y a los militares su decisión de convocar a un plebiscito para resolver la crisis. El 11 de septiembre un golpe de estado termina con el estado de derecho en Chile, las instituciones democráticas son clausuradas y reemplazadas por una dictadura encabezada por Augusto Pinochet, quien crea una nueva institucionalidad basada en la represión y la eliminación sistemática de sus opositores.
Allende junto a un puñado de colaboradores resisten en el palacio de la Moneda, bombardeada por la aviación. En el asalto final muere Salvador Allende. La gran mayoría de los sobrevivientes desaparecen, iniciando así la inmensa lista de detenidos-desaparecidos que no dejará de incrementarse durante los años de dictadura.
Año 1988
Con la creación del Partido Por la Democracia (PPD), aupado por el cacique Ricardo Lagos, que era “socialista”, que fundó, ideologizó y financió (con dinero de sus amigos extranjeros social-demócratas) este extraño partido usando la falacia de que era puramente un partido “instrumental”, que permitió la doble militancia (traición a los partidos hasta esos momentos revolucionarios) y, obviamente, la confusión ideológica entre los militantes, y si agregamos a esto la formación del engendro llamada Concertación, tendremos todas las piezas para comprender todos los pasos y semi-traiciones de los “renovados” en su objetivo de ganar el Gobierno siguiendo la ejecución victoriosa de un plan social-demócrata tutoreados por “fundaciones” alemanas, yanquis y otros países europeos, como Italia y España, que se basó en el robo y la traición de los ideales de, a lo menos, el 43, 6 % de la población chilena que salió, votó en las municipales y se tomó las calles de las principales ciudades del país el 4 de Marzo de 1973 en defensa de su gobierno legítimo gritando, con puños en alto y banderas de la Unidad Popular, por un país SOCIALISTA, ANTI-IMPERIALISTA Y ANTI-CAPITALISTA.
Este conglomerado de políticos profesionales en los que el tiempo de exilios y retornos fue borrando de sus famélicas mentes sus principios ideológicos y de dignidad llegando al penoso estado de “renovados”, eufemismo tras el cual se esconden todos los traidores al verdadero Socialismo. Hay que decirlo ALTO y FUERTE: La cúpula del Partido Socialista chileno, Escalona a la cabeza, ha traicionado, no sólo a 78.años de lucha de su Partido sino que a miles de sus militantes socialistas que ofrendaron sus vidas por un país digno y justo en nuestro país. La conservación del nombre de este partido revolucionario por parte de esta dirección tránsfuga es una ofensa intolerable a la memoria histórica y a los mártires de la Unidad Popular torturados y asesinados por criminales, enfermos mentales formados por unas FFAA adoctrinadas por el país más facineroso del planeta, los Estados Unidos de Norteamérica.
Entre las traiciones de la Concertación a la mitad del pueblo chileno se encuentra la impunidad en que viven los responsables de la Dictadura, tragedia que conmovió al mundo entero. No contentos de ser, hoy en día, uña y mugre con la “Democracia” “Cristiana” (de las dos no tiene nada), que ayer, con su infame actitud permitió con su voto acusar a la UP de “gobierno Ilegal” abriendo así las puertas de las bestias carnívoras encerradas en las entrañas de las FFAA chilenas para matar a un pueblo indefenso. No contenta con esto, he dicho, la Desconcertación no han llevado ni al 2% de los militares y civiles asesinos a los Tribunales, y sólo se han condenado el 0,03% de los culpables, entre estos, NINGUNO de los verdaderos culpables de los crímenes cometidos: Los Altos Mandos Militares (empezando por TODOS los Generales y Jefes de tropas del Ejército, Marina, Aviación y, por supuesto, de sus mayordomos, Carabineros de Chile). ¿Dónde están esos generales, oficiales, marinos, sargentos, militares patrióticos que se opusieron a la traición de sus superiores?, ¿Por qué los sobrevivientes de entre estos héroes no reemplazaron a los corruptos de hoy?. Corolario de esta omisión y traición; más del 25% de familiares de víctimas de estos sádicos, que hasta hoy son un peligro para la sociedad, aún buscan los restos de sus padres, tíos, madres o hijos amados. El silencio de estos desalmados no lo permite y los gobiernos “democráticos” de la Concertación se escudan en el silencio.
En el Chile de hoy, para nadie es sorpresa cuando alguien pregunta ¿Qué pacto secreto firmó la Concertación para saciar su codicia de llegar al Poder con los milicos, los partidos de derecha (UDI y RN) y los Empresarios?. La respuesta aún no la conocemos, pero sus consecuencias sí.
- No tocar en sus partes fundamentales la Constitución fascista de 1980 (Sistema binominal, por ejemplo), engendro electoral donde 1 voto puede valer 2.
- No tocar el sistema económico (ultraneoliberal), más bien, profundizarlo
- Prohibición de crear empresas sociales o estatales
- Renunciar a la convocatoria de plebiscitos constitucionales
- Aceptar el tutelaje de las FFAA (Impunidad)
Otro acto omitido por los gobiernos de la oprobiosa Concertación es la nula acción contra la Corte Suprema, cuyos jueces deberían haber sido enjuiciados por falta Mayor a sus funciones y/o complicidad con la Dictadura o, simplemente, echarlos de sus cargos por corruptos y enemigos de la verdadera Justicia. Demás está hablar de ese circo de Constitución que nos legó el fascismo, ni de esa otra mal parida Comisión Verdad-Valech, donde, digamos, al vuelo decidió que hubieron 2.500 víctimas de los sicópatas vestidos de leopardo, en circunstancias que la “encuesta” que llamó a inscribirse no abarcó todo el territorio nacional, además, se les pedía a los familiares de las víctimas una panoplia de documentos, testigos, etc. Y, como si esto no fuera suficiente para denominar de circo a esta iniciativa, se olvidaron de… los más de 800 mil chilenos repartidos en todo el planeta, que hasta hoy parece que no existieran por obra y gracia de los gobiernos traidores a los más fundamentales principios del derecho humano. O esa otra, “Comisión Rettig”, propiciada por el traidor más mediático, Ricardo Lagos, que no tuvo otra función que darles algunos dinerillos a los familiares para aplacar un poco la conciencia de los Concertacionistas que, ojalá, no les deje dormir tranquilo hasta que se mueran.
Uno puede preguntarse… cómo, por qué se siguió éste desafortunado camino por aquellos que ayer se decían de izquierda y socialistas?. Bien simple, los “patrones” de los partidos de la ex-UP, socialistas, mapus, izquierda cristiana y otros grupillos insignificantes, se pasaron los 17 años de Dictadura recibiendo el dinero, o los puestos, ofrecidos por la “solidaridad” internacional para vivir sin bajar de su estatus de ex dirigente de la UP, algunos, contados con los dedos de una mano, enfrentaron el exilio en forma digna, la mayoría se dejó lavar el cerebro hasta llegar a culpar a la ultra-derecha, o Derecha a secas, y… a LA UNIDAD POPULAR de la tragedia del 11 de Septiembre de 1973 !!!, para llegar a esta grotesca conclusión vociferaron que había que hacerse una profunda autocrítica, que había que compartir responsabilidades y sandeces de ese tamaño considerándose, por aquellos años, en período de “reflexión”, éstos son los renovados, salvajes pragmáticos, serviles de la “real-politique” y del modelo económico neoliberal olvidando, o haciéndose los chilenos olvidadizos, que el engendro económico de la Dictadura, el fabuloso boom de los Chicago’s Boys, se hizo a costas de sueldos miserables, 14 a 16 hrs. de trabajo diario, no ya de trabajadores sino que de sirvientes, aumento de asesinatos, desaparecidos y pobreza extrema, profesionales cortando pasto en las plazas y parques de la burguesía por 5 lucas diarias, sin cobertura de salud, sin soñar siquiera en una suba de sueldo, más bien con el terror de que se los bajaran más, los sindicatos disueltos y amenazados, miles de chilenos en listas negras, en fin, para qué seguir recordando esa miserable Dictadura que, para premiar a los infrahumanos que golpearon las puertas de sus cavernas, le robó al pueblo sus ahorros para regalárselos a los infames que saquearon los bancos apenas dado el zarpazo militar.
La Unidad Popular fue el esfuerzo más titánico, valeroso, noble y justo de toda la historia de América Latina de esos años por lograr abrir un camino al Socialismo en el marco de las Constituciones construidas para las oligarquías vende patrias del Continente que viven del robo, la explotación del pueblo y de rodillas al Imperio yanqui. La Unidad Popular no tiene culpa alguna de la tragedia del 73, a pesar de las diferencias internas, que es democracia, la UP sólo se defendió heroicamente de los ataques de sus enemigos internos y externos que con asesinatos y complots quisieron borrar de la historia la experiencia chilena más patriótica de su historia. Los que así no piensen son bandidos vendidos, o insanos y traidores.
Hoy, sigue Chile siendo un país Mickey Mouse, cuarto país del mundo donde las “ganancias” son las más injustamente distribuidas, los ricos más ricos, los pobres más pobres, y la clase media viviendo a crédito, aterrada de perder sus empleos ya que eso significa el suicidio, esa es la sociedad que el traidor sinvergüenza de Obama califica de modelo ideal para América Latina. Obama ha traicionado a sus electores, a su raza y al mundo incumpliendo TODO lo que prometió en su candidatura, incluyendo su cacareada seguridad de salud universal que, al ser aprobada con mucha dificultad, salió del Congreso yanqui convertida en un mamarracho vomitivo que dejó fuera a más de 35 millones de estadounidenses, para qué decir su política exterior, cierre de Guantánamo, retiro de tropas del Oriente Medio, etc. así como va este negrito va a superar a su antecesor, Busch, para convertirse en el más sanguinario presidente de ese país controlado por las mafias, corporaciones corruptas y las industrias de guerra. Digno representante de esas miserias humanas de raza negra que son: Powell y Condolezza Rice, por nombrar nada más que dos. Ojo, los afroamericanos en su mayoría son dignos.
El pueblo de Chile está enfermo, de rodillas, más de un millón de jóvenes no están ni ahí con la política, se dedican al carrete, a robar, cada vez más violentos, a las drogas, mientras las TVs nos muestra lo bien que se vive en Chile, con qué alegría más conmovedora, con animadores a lo Don Francisco, hablando tonterías mientras se ríen sólo ellos al tiempo que hacen publicidad a cualquier porquería, sólo les falta una culebra en el cuello, copian programas extranjeros de reality Show (como esa murga de Pelotón… qué tendrán en sus cabezas, aparte del pelo, estos jóvenes?, puro estiércol creo yo, aunque ellos no lo sepan) o esos “concursos” de fuerza con jovencitas con Pompones y el culo al aire. Los Noticieros, que vergüenza madre mía, están convirtiendo a los jóvenes en ignorantes incurables, igual que en dictadura, ni una palabra de lo que sucede en América Latina (no se vayan a contagiar estos carajos), en las escasísimas veces que hablan del más allá de nuestras fronteras es para denostar al Comandante Chávez o para recitar lo que les manda su amo, el imperio yanqui. Sólo un ejemplo: Mientras que la crisis económica del 2008, originada en EEUU, hacía estragos en el mundo, el día 15 de Noviembre de ese año Cristina Fernández, presidenta de Argentina hacia pública las medidas de urgencia para hacer frente al tsunami económico con su secuela de desempleos y pobreza que se nos venía encima a todos, la TVN no dijo nada, se silenció este primer grito de alerta, un hecho de primera importancia en América del Sur, en cambio la Televisión Nacional de Chile (TVN), la TV “de todos los chilenos”, dio casi cinco minutos de antena a la incertidumbre que había en el pueblo estadounidense por no saber aún de qué raza de perro comprarían los Obamas para habitar la Casa Blanca del tío Tom ¡!!!!. Si alguien no siente asco y pena por los trogloditas que dirigen el Canal de Todos, está enfermo o ya perdió la sensibilidad ante toda la asquerosa banalidad de las televisoras chilenas.
La TV Nacional (no me explico cómo no la han privatizado ya) es la cara más nítida de los traidores de la Concertación y su colusión con los facinerosos que hicieron fiesta el 11 Sept. del 73, pero creo que les durará poco, ya que la garra del Opus Dei trabaja fuerte para ocupar los puestos estratégicos del Canal. El despido de Augusto Góngora es su primer ejemplo.
En estos días, en Chile (ante la podredumbre y baja de popularidad de la Concertación) se está proyectando un movimiento que aglutine toda la oposición al gobierno del derechista ultrapopulista Piñera (se enferma si no sale un día en televisión), incluida en este movimiento aglutinador, la moribunda Concertación y otros movimientos o partidos. Pura paja molida, Lo mejor que puede salir de ese aquelarre es una buena parrillada… a menos que estos seudos-dirigentes se vayan a recorrer los pueblos de Chile a concienciar al pueblo de su fuerza incontenible si hay UNIDAD en la base mayoritaria del país. Mientras no sea el propio pueblo, organizándose de barrio en barrio, de población en población, de región en región, aprendiendo en el terreno los principios de una organización popular, no cree su propio MOVIMIENTO POLÍTICO con dirigentes nombrados democráticamente por ellos mismos, que sea su propuesta la más representativa de los objetivos más deseados nacidos de las bases mismas del pueblo pobre y sus aliados, que tenga como principio ideológico el Socialismo, el anti-imperialista y, sin, claudicaciones, el anti-capitalismo, nada, nada podrá salvarnos del oscuro futuro de nuestro país.
No hay, no existe, ni habrá nunca, un gesto político más grande y noble en la Humanidad que el de militar y luchar por el Socialismo, o póngase el nombre que se quiera, eso sí, sin traicionar sus principios. Toda la filosofía, en sus múltiples corrientes de la historia, no es sino que un titánico esfuerzo de la inteligencia de la especie a fin de concretar un comportamiento social que contenga dentro de él todo el potencial de sentimientos nobles y fraternos de la especie, único camino de erradicar el ya no sólo injusto, sino que ahora horroroso y terrorista Capitalismo mundial, culpable de dos guerras mundiales, de la creación y apoyo a dictaduras genocidas en todo el planeta, invasiones con razones inventadas, asesinatos de presidentes y líderes populares y, por si esto no fuera suficiente, culpable de la destrucción metódica del aire, la fauna y la naturaleza de nuestro mundo conocido. El planeta Tierra está en peligro de muerte. El Socialismo es el UNICO camino para salvar las especies del planeta, la especie humana incluida.
Hoy en día, votar por las Derechas, por los Centristas disfrazados de Izquierda y por los Izquierdistas Centristas no Socialistas, es un crimen contra la Humanidad, es una bofetada a la Dignidad, es la negación a vivir decentemente a los seres humanos, es la Muerte con careta de farándula, cumbia y dinero robado, en fin, es vivir en una nube de pedos.
Romualdo Retamal Maureira, periodista, escritor, cuentos y novelas, ex Productor Ejecutivo del Canal golpista 13TV, preso político, exiliado forzado, retornado, primer Productor Ejecutivo de la Franja del NO en el plebiscito, renunció días antes de la salida al aire de la Franja, para no cargar en su conciencia el robo de la VOZ del pueblo que dio su vida luchando contra la Dictadura suplantada por cadáveres políticos y arribistas de toda estirpe como los Correas, los Lagos, los Hnos. Tironi, los Edgardo Boeninger, el enano maldito de Zaldívar (Tesorero de la Franja, por supuesto) y muchos, muchos otros pinochitos abyectos.

 

Cuando un socialista habla o escribe debe hacerlo desde el proyecto

Cuando un socialista habla o escribe debe hacerlo desde el proyecto
Por Rómulo Pardo Silva

Si alguien es socialista sus afirmaciones sobre la política, economía, ciencia, historia, arte… tienen que mostrar el modelo que propone.

Es frecuente encontrar artículos y discursos de intelectuales y dirigentes socialistas que no manifiestan el proyecto que defienden. Denuncian injusticias, analizan problemas, critican al imperialismo, exigen medidas, sin diferenciarse de los progresistas. Si creen que basta con denunciar la pobreza o la mala distribución del ingreso, deberían saber que la OCDE, representante de los países más desarrollados, se las acaba de reprochar a Chile.
El socialismo por la revolución del sistema es distinto al progresismo dentro del capitalismo y ambos tienen que dar a conocer su posición. Sus visiones de futuro necesitan explicitarse con sus desacuerdos para que la ciudadanía decida entre socialdemocracia y socialismo.
Este vacío puede tener varias explicaciones. Una es que no haya un programa socialista para contraponerlo a la realidad. No pocos afirman que no hay izquierda. Sin saber el qué hacer el discurso se llena con generalidades y críticas parecidas o iguales a las progresistas. Para distanciarlas algunos recurren a frases rotundas sin objetivo o a rememorar la rica historia de luchas y héroes populares, valiosa pero distinta del presente de amenazas inéditas. Llamar en abstracto a la revolución, la justicia, la libertad, el combate, indica no tener claro el quehacer político.
Posiblemente más de alguien con la idea de sumar fuerzas en las difíciles condiciones existentes, opta por no hacer afirmaciones que puedan encender polémicas y alejen a progresistas que tienen influencia ideológica, propiedad de medios en internet, capacidad de censura. Esta unidad tácita tiene el costo de limitarse dentro del sistema.
Otra explicación es evitar aumentar o crear nuevos desencuentros con otros socialistas.
El problema objetivo es que las crisis del futuro consecuencia del capitalismo serán demoledoras, con riesgo de desaparición de la especie humana, y la misión del socialismo revolucionario es ofrecer su programa para enfrentarlas. Y necesariamente explicarlo, difundirlo. No ocultarlo.
Hay coincidencias con los progresistas, pero la tarea es presentar a los pueblos, especialmente a los jóvenes, la alternativa propiamente socialista de la sociedad sin capitalismo. Diferenciarse del progresismo capitalista. Silenciar que son proyectos opuestos con la idea de ganar apoyo para luego hacer socialismo desde el poder sería antidemocrático y débil.
Limitarse a expresar solo contra qué se está no es suficiente para ser socialista; es una obligación enseñar claramente desde ya qué se propone y defenderlo.
La indefinición no enciende la chispa del cambio de sistema.


Fidel Castro coloca el tema de la lucha política hasta el sacrificio

Fidel Castro coloca el tema de la lucha política hasta el sacrificio
Por Rómulo Pardo Silva

Escribe Fidel: “Si Gaddafi hace honor a las tradiciones de su pueblo y decide combatir, como ha prometido, hasta el último aliento junto a los libios que están enfrentando los peores bombardeos que jamás sufrió un país, hundirá en el fango de la ignominia a la OTAN y sus criminales proyectos.

Los pueblos respetan y creen en los hombres que saben cumplir el deber.
Hace más de 50 años, cuando Estados Unidos asesinó a más de cien cubanos con la explosión del mercante “La Coubre”, nuestro pueblo proclamó “Patria o Muerte”. Ha cumplido, y ha estado siempre dispuesto a cumplir su palabra.
“Quien intente apoderarse de Cuba -exclamó el más glorioso combatiente de nuestra historia- solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre”.
Ruego se me excuse la franqueza con que abordo el tema.”
En otra Reflexión agregó: “Ya no solo es Cuba; son muchos los pueblos dispuestos a luchar hasta la muerte por su Patria.”
Hugo Chávez se comprometió de esa misma forma en su visita a Bolivia.
Muchos rechazan esa conducta. Derechistas que hipócritamente se declaran por acuerdos pacíficos siempre; izquierdistas que prefieren acatar el dominio de los empresarios.
La cuestión es cómo responder en última instancia a las guerras de los imperialistas, a las dictaduras de los privados, a los golpes de estado cívico-militares, a la injusticia estructural. Qué hacer finalmente en la realidad capitalista donde ser mayoría y ganar elecciones no son garantías de respeto al derecho de hacer el socialismo.
La lucha exponiendo la vida fue parte de la construcción del presente y es posible pensar, cuando las potencias occidentales van a la conquista nazi de los pueblos y los recursos para instalarse luego de la crisis terminal del capitalismo, que también lo será en el futuro.
La alternativa es no oponerse al orden establecido por la fuerza, quizás desaprobándolo verbalmente en espera de que se produzca un cambio sin su participación.
Fidel defiende la lucha heroica sabiendo que será contra la fuerza más grande que haya existido. En peores condiciones aún que las que han decidido enfrentar los combatientes afganos.
Como toda persona normal rechaza la violencia de las armas algunos acuden a la respuesta del pacifismo que en la práctica no ha funcionado. La India de Gandhi es una potencia nuclear, tortura y combate con fuerzas policiales militarizadas a los rebeldes comunistas.
El discurso político dominante es cínico, desaprobación verbal de la resistencia armada y empleo paralelo de bandas y soldados. Los demócratas cristianos chilenos y venezolanos apoyaron golpes militares, el gobierno progresista de Brasil no se opuso al bombardeo a Libia y se arma para defender su petróleo y Amazonia.
Progresistas hallan normal perder la vida en una guerra decidida por los gobiernos del sistema y desaprueban hacerlo en defensa de una sociedad nueva.
La pregunta que levanta indirectamente Fidel Castro debe ser respondida obligadamente por los socialistas anticapitalistas. Ellos saben que su propuesta al pueblo va a significar en algún momento el uso de la fuerza de los empresarios en el poder que no aceptarán nunca la pérdida de su riqueza y estilo de vida. En Venezuela incluso sin perder esos privilegios dieron un golpe de estado. Si son consecuentes tendrán que comprometerse a luchar dando la vida. Allende siempre dijo que no iba a rendirse a la soldadesca; en el momento histórico disparó y murió.
El sistema se hunde y se revela una planificación nazi, poderosa, de conquista, genocida. La civilización socialista, sustentable y solidaria, en algún momento tendrá que combatir. Sus militantes deberán elegir entre cambiar de bando o arriesgarse voluntariamente a morir en el patria o muerte.

La violencia revolucionaria no nace de un deseo sino de la conducta real de otros. Se ha visto a un premio nobel de la paz haciendo guerras.

Fuente: Argenpress

Para que en Chile cambie el nombre de las calles

Para que en Chile cambie el nombre de las calles

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. Se me empaña la esperanza, sabe usted, cuando acaricio el paisito nuestro, tan parecido a una lengua tumefacta, quebrado a pique sobre el mar, tan despeinado telúricamente, tan pasillo de otros pocos que la ordenan a su antojo. Ahora resulta que la administración Piñera, revuelta en el acero de la ultraderecha y un trozo democratacristiano, que había puesto luces de fiesta a la rebaja del 7 % del pago a la salud que deben costear los jubilados, es apenas para el 66 % del 60 % más pobre, que no para todos que ya son bien pobres, y además se compensa la medida para los gran propietarios mediante los seguros privados sanitarios cuyos precios cambian cuando sus dueños lo desean, y a los que tienen una enfermedad o son mujeres en edad de procrear les cuesta un ojo.
 
Después que vino Obama a firmar tratados nucleares en medio de la tragedia japonesa, y a hablar como mal comediante de relaciones ‘igualitarias’, cayó como desgracia la ofensiva del imperialismo y su extensión, la OTAN, sobre Libia, para ir completando las ganas de petróleo que arrastra un millón de muertos en Irak y otros cientos de miles en Afganistán. Porque, debe saberlo, Estados Unidos que es el 5 % de la humanidad, consume el 25 % del petróleo de todo el planeta, y el 50 % lo importa, y que por eso se explica su hambre de oro negro, por eso  su gula oscura, mientras malvivimos la mayoría de la población mundial, y en especial de América Latina y África y Asia.
 
Por la misma crisis petrolera agudizada por la guerra dirigida desde el Pentágono -los cinco lados exactos que destruyen pueblos completos por sus intereses, mediante la fuerza y el consenso- y la especulación financiera (esa bolsa extraña y casino sólo para iniciados donde el precio no tiene nada que ver con el valor), los precios de los alimentos y de todito se dispara, el ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, anunció un primer recorte del presupuesto nacional de US$ 800 millones de dólares, y avisó que luego viene otro, pero muy secreto para que no tengamos la razón de por qué nos duele la barriga. Y el presupuesto nacional, en gran medida, es el dinero destinado a la inversión social, a la salud, la educación, a la famosa reconstrucción post terremoto-maremoto que nunca termina y es más misteriosa que un pergamino antiguo como el aire, a la llamada seguridad social y a otros goterones de asistencia estatal que pagamos todos con nuestro trabajo y el impuesto a las mercancías que pagamos con nuestro trabajo, y a las utilidades de las administradoras privadas de fondos de pensiones que también pagamos con nuestro trabajo.
 
 
2. El salario mínimo en el paisito, que es el máximo para casi un tercio de los trabajadores, alcanza $ 172 mil pesos (US$ 364 dólares) hasta mediados de año. El gasto mínimo en el transporte colectivo es de $25 mil pesos por persona (US$ 52), y un kilo de pan cuesta más de dos dólares. Para que nadie llore, no le informaré sobre los precios de vivienda, educación, medicamentos, lácteos y carnes. La Comisión Asesora Laboral de Salario Mínimo del Gobierno ya arrojó el resultado de su incomprensible alquimia econométrica para el reajuste de este año: 2 % real. Es decir, $ 3.440 pesos (US$ 7), toda vez que la inflación proyectada para este año –y recién vamos terminando el primer trimestre y la tendencia va en aumento- es de un 4,4 %. En buenas cuentas y poniendo cara de resignación o indignación, según sea el horizonte de tolerancia de cada cual, el salario mínimo se contraerá, disminuyendo su poder adquisitivo en pleno período de alza galopante del costo de la vida.
 
Porque ocurre, entre otros fenómenos que pasan en el bestiario de la vanguardia capitalista mundial, que el paisito, dentro de las naciones de la OCDE que integra por su buena conducta a ojos de los Estados empresariales o corporativos que mandan en el globo, es el lugar donde más cuesta la educación universitaria. Aquí, las familias del estudiante deben desembolsar un 80 % del precio de una carrera promedio, mientras que en Estados Unidos pagan el 34 % y en España el 17 %. Y no sólo en las universidades llamadas ‘estatales’. Según José Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la Universidad Diego Portales, “al contrario de lo que ocurre en otras partes del mundo, las universidades estatales necesitan cobrar aranceles cercanos al costo real de las carreras impartidas, pues los recursos aportados por el Estado son reducidos comparativamente”. En Brasil, Argentina y Venezuela las universidades son gratuitas. En 6 Estados alemanas la educación superior no tiene precio, ni tampoco en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. ¿Es sinónimo de desarrollo cobrar por estudiar, entonces? No me aburriré de contarle que en Chile todo, absolutamente todo es mercancía. Y que, como los derechos y servicios sociales duermen en el museo de la historia, el salario es la medida de todas las cosas. Su vida tiene exactamente la calidad correspondiente a la remuneración que percibe. Y el 80 % de la población renta menos de $ 320 mil pesos mensuales (US$ 666). Como si fuera poco, y volviendo a la universidad, de acuerdo a la oficial Encuesta Nacional de la Juventud de 2010, el 57 % de los muchachos y muchachas egresadas de una carrera no trabaja en lo que estudió. Esto es, no únicamente su familia gasta un dineral para que adquiera un título universitario, sino que además, el titulado termina trabajando normalmente, vendiendo algo distinto que los servicios de su profesión. Si esto resulta feroz, todavía hay 700 mil jóvenes entre 14 y 25 años que no estudian ni trabajan. Un ejército de muchachada sin porvenir. Un ejército, en fin.
 
 
3. La administración Piñera sabe, así como lo sabe muy bien la Concertación, que en Chile hoy la gente reivindica empleo antes que un alza general de salarios (lo que no significa que no hay que exigirla, por supuesto). Ello le permite endeudarse con crédito plástico e intentar llegar a fin de mes. Si como afirma Iñaki Gil de San Vicente, la primera fase de recomposición de las fuerzas sociales para transformar la realidad del pueblo trabajador, está asociada a la recuperación de derechos y conquistas históricas de los trabajadores, actualmente conculcadas, en el país estamos en las tapas de la fase uno. Ahora bien, Iñaki Gil de San Vicente, por razones analíticas propone cuatro fases bien determinadas. Sin embargo, ellas pueden ofrecerse de manera combinada y según los tiempos que resuelva la lucha de clases, la celeridad o no del movimiento real que en su andar pugna contra el capital, se organiza y politiza por segundo, o bien por décadas. Tras lo dicho no hay deseos psicoanalíticos ocultos; sólo memoria histórica y el rastreo permanente del desarrollo dinámico del movimiento de los trabajadores y el pueblo.
 
Por ello, durante el gobierno piñerista se han creado poco más de 400 mil empleos (empleo es cualquier actividad que perciba un pago en dinero o en especies, no importando la cantidad, relación contractual, frecuencia, estabilidad o calidad del pago). Esta es la maravilla de la subvención estatal a los grandes empresarios que los dispensa de impuestos y les ofrece mayores prebendas, por un lado, y los programas de microemprendimiento que luego de un curso barato entrega un monto simbólico como ‘capital inicial’ a pobres seleccionados, por otro. Al menos 120 mil puestos de trabajo son informales o “independientes”, por cuenta propia, vendedores de chucherías, comerciantes sobrevivientes y sin previsión ni seguro sanitario, productores ínfimos de empanadas hechas en casa o de partes de prendas de vestir y costuras donde participan desde los niños a los viejos de la familia. El resto de los empleos son básicamente precarios, sin derecho a sindicalización, altamente rotativos, sin contrato indefinido y hasta sin boleta de honorarios. Trabajos basura. Miseria laboral, de monedas para ‘salvar’ el día, y en el marco de una tercerización, subempleo y subcontratismo creciente. Y en este rango se encuentra la proletarización de la otrora orgullosa ‘clase media’, formada por profesionales, técnicos y empleados de oficina. Las cifras arriba expuestas por organismos del propio Estado resultan alarmantes al respecto. Los hijos de la desregulación multidimensional de la sociedad chilena aún sufren el despeñadero de la peor vida –más o menos bien vestida por las importaciones asiáticas sin arancel y a precio de golosina-.
 
Porque donde manda el capital, no manda el trabajo. Salvo, claro está, que el pueblo trabajador desfragmente sus luchas parciales y aisladas, y construya nuevas formas de organización para enfrentar las nuevas formas de organización del capital.
 
 
4. La lucha de clases, independientemente de las intenciones, deseos y de las propias agrupaciones de inspiración emancipadora del paisito (que tendrán su hora y su prueba cuando la realidad objetiva lo demande), rigen las relaciones de fuerza entre el capital en su fase de preeminencia del liberalismo financiero, sobreexplotador y de saqueo de recursos naturales; y el trabajo, que no termina de adecuarse para ser herramienta eficiente de combate por los intereses de las grandes mayorías. A mayor, amplia, unitaria y condensada lucha, mayor fortalece y posibilidad de triunfo de los desheredados, sea en peleas por una reivindicación en particular o a largo plazo, por el poder. Por ello las huelgas por empresa y no por industria o rama pocas veces alcanzan sus objetivos. Por ello toda protesta social, laboral, originaria, ambiental, estudiantil o ciudadana debe contener necesariamente en su movimiento y dirección el paro general. Y el paro y protesta general en el paisito no es un fetiche, una fórmula, sólo forma, o un dogma sacado de manuales mal editados. Es un momento de llegada que por sí mismo funciona como indicador de la recomposición de las fuerzas de los trabajadores y el pueblo. Del seno mojado y limpio de ese derrotero saldrá, sincrónicamente,  la conducción política legítima y legitimada por el propio movimiento popular, y la alternativa política independiente de la derecha y la Concertación. Se derrumbarán las cárceles donde yacen los prisioneros políticos del capitalismo; los trabajadores organizarán la economía; la naturaleza curará sus heridas; las calles cambiarán de nombre, y por fin podré dedicarme a escribir la novela negra tantas veces postergada.
 
Marzo 31  de 2011   

La responsabilidad de Gadafi en el avance de la OTAN

La responsabilidad de Gadafi en el avance de la OTAN

Por Heinz Dieterich

1. La pregunta prohibida

Leer hoy día a la mayoría de los comentaristas y políticos de izquierda sobre la intervención de la OTAN en Libia es, esencialmente, una pérdida de tiempo. Sustituyen el análisis con sus lamentaciones sobre el cinismo del imperialismo, que solo quiere el petróleo y que después de Libia atacará a Siria, Irán y Venezuela. Afirmar esto es tan trivial como afirmar que el sol “desciende” al atardecer. Sin embargo, la interminable repetición de esa verdad trivial les permite omitir una pregunta que es de gran importancia para la Izquierda y la lucha de clases: ¿Cuál es la responsabilidad de Gadafi en el hecho de que la OTAN hoy domina el país? O, dicho en forma general: ¿Cuál es la responsabilidad de los líderes en el fracaso de los procesos revolucionarios?

 

2. El fracaso de Gadafi

La responsabilidad de Gadafi en el avance imperialista actual se puede resumir en una frase: habiendo tenido el poder político-militar absoluto y una riqueza económica desproporcional durante 42 años (¡!), ha sido incapaz de integrar el país en un sólido bloque de poder nacional, capaz de resistir al imperialismo. No ha logrado integrar a la juventud libia, ni a la región islamista oriental, ni ha construido un Estado popular fuerte. La razón  principal de este fracaso, que ha creado las condiciones para la intervención militar actual,  es la falta de democracia y participación de los ciudadanos en los asuntos públicos de la nación. Restringiendo el poder y la conducción pública a un aparato monopólico, la Gran Yamahiria Árabe Popular Socialista de Gadafi perdió su capacidad de evolución. Cuando cambió el entorno mundial, fue incapaz de adaptarse a las nuevas condiciones.

 

3. El deja vu del Socialismo del Siglo XX

La causa de la involución y el colapso del Socialismo del Siglo XX tiene las mismas raíces que el proceso de Egipto, Libia, Irak y Siria. Todos los países del Socialismo del Siglo XX adoptaron el modelo stalinista, cuyo totalitarismo destruye per se la capacidad de evolución del sistema revolucionario. Al cambiar su entorno mundial, no lograron la transición del  stalinismo totalitario al Socialismo democrático del Siglo XXI y regresaron al capitalismo.

 

Para el mundo árabe, el régimen del Partido del Renacimiento Árabe Socialista  (Baath), que actúa bajo la consigna “Unidad, Libertad, Socialismo”, ilustra  el problema. Desde que llegó al poder en un golpe de Estado en 1963 en Siria (y también, en Irak), ha mantenido a la población durante 48 años bajo estado de sitio (¡!). Ahora, al igual que Gadafi, Saddam Hussein y Mubarak, Bashar al-Assad  ---“el hermano humanista y socialista”, como dice Hugo Chávez---  pagará el precio por su inmovilismo, porque el descontento interno y la subversión imperialista no le permitirán una transición exitosa a un régimen más fuerte, por ser más popular y participativo.

 

4. La soberbia de los líderes

La culpabilidad histórica es de esos líderes y colectivos (partidos, guerrillas, facciones) que encabezan procesos de transformación democratizadores, para después sacralizar de inmediato el “nuevo orden” que generan, y en el que nada puede modificarse sin su beneplácito. No se les ocurre que tienen que renovar su legitimidad constantemente. No se les ocurre, que su reclamo a ser legítimos detentores del poder de la nación por un hecho fundador revolucionario de hace medio siglo, se convierte en ritual hueco ante las nuevas generaciones. Nuevas generaciones compuestas por “hombres nuevos”   ---su propio producto--- que ni así tienen derecho a determinar su propio destino; sino que requieren el estado de sitio antidemocrático permanente.

 

5. La culpabilidad

En derecho penal, el concepto de culpa implica una conducta que por imprudencia, negligencia, impericia o inobservancia de normas existentes genera un daño, que era previsible y evitable. Este es el caso de Gadafi, Saddam, Noriega y de los regímenes caídos o en crisis del Socialismo del Siglo XX. La norma que desconocieron no es una ley del derecho internacional o un precepto de la ética política. Ambos son de poca importancia real en el quehacer de las naciones. Su culpa consiste en desconocer la ley de la evolución del universo. Piensan que en un cosmos en constante movimiento y, por lo tanto, cambio, pueden permanecer en el inmovilismo, petrificando y sacralizando su modelo original de dominación que instauraron cuando tomaron el poder. Una conducta de suprema ignorancia o soberbia.

 

6. “Asumo la responsabilidad

Cuando tienen que admitir algún error grave no dicen más que un retórico mea culpa  o un   retórico “Asumo la responsabilidad”. De hecho, no asumen nada, porque su responsabilidad política consistiría en explicar ante las masas el por qué de sus errores. Sólo de esta manera los ciudadanos podrían aumentar su nivel de conciencia. Y, tampoco, hay sanciones para ellos, sino solo para los subalternos. Esos subalternos frecuentemente son llamados por los líderes “la burocracia”. Lo que callan es que la burocracia estatal civil y armada, es su principal instrumento y bastión de poder y que, como Jefes del Estado, son responsables de ella. Y si no pueden controlar o cambiarla en cincuenta años, deberían dimitir.

 

7. Gadafi y la Izquierda idolatrante

Los líderes son necesarios en determinados momentos de la historia. Lo que no es necesario, sino patológico y reaccionario, es la subordinación mental de las masas ante ellos, sus mandarines políticos y sus chamanes ideológicos. La Izquierda idolatrante y oportunista que les rinde culto a la persona y al poder, es corresponsable de las derrotas como la de Gadafi, porque sustituye el análisis crítico por el newspeak de los líderes. Cuando sus triunfalismos se caen en pedazos ante las bombas de la OTAN, solo saben repetir las lamentaciones sobre la maldad del imperialismo. Como si el colonialismo-imperialismo de la burguesía atlántica no haya sido durante quinientos años el peor enemigo de la humanidad. Asumen entonces el papel de los curas. Todo lo que está mal en la maravillosa creación del Señor es la (imprevisible) obra del Diablo.

 

8. El previsible fin de Gadafi

Sin embargo, nada en la destrucción de Gadafi era imprevisible. De hecho, su capitulación data de diciembre del 2003, cuando renunció al desarrollo nuclear, entregó el petróleo y se volvió colaborador del Mossad, de la CIA y del MI-6. Y los fascistas gringos con sus colaboradores sionistas ya habían publicado en 1997 a través del Project for a New American Century (PNAC), cómo iban a “reordenar” por la fuerza el mundo oriental, desde Marruecos hasta el Hindukush. Con el fraude electoral de Bush (2000), ese proyecto hegemónico global se hizo política oficial del Imperio, y el ex Director de la CIA, James Woolsey, lo explicitó aún más en 2003, cuando configuró el escenario de “La Cuarta Guerra Mundial”.

 

Las descabelladas propuestas de Gadafi, de enero a marzo del 2009, para salvar su pellejo mediante la movilización del pueblo, fueron frenadas por su propia clase política en el “Congreso”. Era too little to late, como dicen los gringos. De todas formas, estaban tan fuera de la realidad como las propuestas del dinero comunal  y de las Comunas, del Presidente Hugo Chávez, y sólo hubieran acelerado el desastre, si se hubieran realizado.

 

9. Marx y los líderes

Ante esa idolatría de los líderes, que es una actitud absolutamente contrarrevolucionaria, hay que recordar la caracterización que hizo Marx de ellos y de su papel en el proceso histórico. Para Marx, los líderes no eran más que Zufaelligkeiten en las legalidades evolutivas de la sociedad: casualidades o eventos aleatorios (al azar).

¡Qué tan lejos está la Izquierda actual de la lucidez teórica de los próceres!

 

 

La ONU en su peor crisis de identidad desde la guerra de Corea

La ONU en su peor crisis de identidad desde la guerra de Corea

Por Juan Francisco Coloane

La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que permite la intervención de una fuerza militar internacional para resolver el conflicto interno en Libia es el centro del problema. Tiene reminiscencias de Corea 62 años atrás, cuando no hubo debate y se lanzó una guerra que además de varios millones de muertos, dejó al mundo más dividido.

Es probable que se convierta en la peor resolución en la historia de la ONU, desde aquella que autoriza una guerra contra China y Corea del Norte en 1950. Esto por las implicancias del precedente que se establece, independiente de la diferencia en la coyuntura histórica mundial.
El Secretario General de la ONU de la época, Trygve Lie, el 27 de junio de 1950, “Urge a los miembros de la ONU formar una alianza militar para recuperar Seúl en poder de las fuerzas invasoras del ejército de Corea del Norte”. Esta había hecho la incursión como medida preventiva de un ataque inminente de la otra Corea. El objetivo último occidental era naturalmente China. En febrero del mismo año, China y la URSS firmaban un pacto de asistencia mutua en contra de cualquier agresión de Estados Unidos y Japón convertido en aliado.
La implicancia final de aquella desastrosa resolución, fue la creación de dos estados militares y la pérdida de influencia de la Alianza Transatlántica en casi toda Asia, excepto Japón.
El panorama hoy en el mundo árabe e islámico del medio oriente y el norte de África es en apariencia muy diferente, sin la URSS y con otra China. La zona y los tiempos son marcadamente diferentes. Sin embargo un actor de aquella conflagración autorizada por la ONU es el mismo: la Alianza Transatlántica que fracasó en la guerra de Corea (1950-1952). Ahora se encuentra en una jugada riesgosa, estimulando revueltas para derrocar gobiernos, y aspirando a conquistar para su zona de influencia al medio oriente y el norte de África, y por qué no, también a los países del Asia Central, ubicados en los bordes de Rusia y China.
La resolución abrió la compuerta para apoyar a fuerzas rebeldes para el derrocamiento de un gobierno, sentando un precedente insólito que podría revertir en futuras demandas y más aún, podría alimentar futuras desestabilizaciones en cualquier estado.
Claramente nos encontramos frente al producto de la demagogia de una generación de líderes dominantes bañados por el neoconservadurismo predominante, en caracteres como Sarkozy, Cameron, y hasta cierto punto Merkel, Medvedev y Hu Jintao. Ese rasgo neoconservador consiste en no debatir y actuar. Se hizo patente en la invasión a Irak y que ha generado discrepancia al interior de la Alianza.
Se refleja en el discurso de Barack Obama de ayer sobre Libia. Mientras más explicaba el por qué de la intervención internacional y del tipo de acción de las fuerzas de Estados Unidos, más se le complicaba la narración. Como que reconociera la doble cara de la intervención. Por una parte los altos costos de una dudosa acción humanitaria mezclada con inmensa belicosidad. Por otra, la gran duda del impacto de una guerra desigual entre una gran fuerza multinacional y un caudillo acorralado. Esta vez no son las montañas remotas y recónditas de Afganistán, ni las planicies sinuosas y desérticas de Irak. Es Libia frente al mediterráneo a pocas horas del corazón del mundo occidental.
Este discurso sobre Libia estaba dirigido más a la audiencia interna de Estados Unidos y de los aliados que bombardean a un pequeño ejército, que al mundo árabe. Las explicaciones de Obama contrastan con el arrojo hasta irresponsable de Cameron y Sarkozy, demostrando que no ha habido debate oportuno y serio y que las decisiones clave estaban tomadas, así sucedió con Irak 2003.
China y Rusia, dos países con poder de veto en el Consejo al abstenerse aprueban el plan de derrocar el gobierno en Libia y los actuales reclamos tanto de ellos como de India y Brasil son tibios y llegan tarde. El debate debió ocurrir hasta agotar las posibilidades de negociación y evitar la situación actual de una zona de exclusión aérea como pantalla para hacer entrar fuerzas de infantería en apoyo a los rebeldes y así dar el golpe definitivo al gobierno.
El pecado original es de la ONU. Con todo, al final del análisis, la comunidad internacional en su sentido amplio ha permanecido inerte frente a una situación muy grave porque la ONU con la OTAN han inaugurado en Libia la doctrina del derrocamiento de gobiernos en la carta de Naciones Unidas.
Es más grave que lo de Irak 2003. Todo lo que suceda a partir de esta resolución, y que están significando una multiplicación de las víctimas en la población civil es responsabilidad de la ONU. Sucedió en la guerra de Corea, donde también hubo serias discrepancias en la alianza occidental y al final perdió la mayor parte del Asia como zona de influencia.
La Alianza Occidental con su proyecto de democratizar a la occidental esta región que posee una cultura significativamente diferente, tiene la guerra por la supremacía global ganada y domina políticamente la zona. Lo que sí no puede controlar es la identidad cultural diferente de esos pueblos. Es aquí donde la ambición occidental se lanza a un precipicio porque los principios de identidad cultural en cada una de las localidades que se pretende influir son irrenunciables.
Fuente: Argenpress

El objetivo político-militar de USA en Libia (El trasfondo de una geopolítica avasalladora

El objetivo político-militar de USA en Libia (El trasfondo de una geopolítica avasalladora

Por Abel Samir

La intervención de la coalición de países encabezada por USA en los asuntos de Libia ha despertado muchas especulaciones desde diferentes ángulos políticos: desde la izquierda tradicional hasta la derecha facistoide; desde análisis economicistas hasta análisis con un fuerte contenido ideológico; desde posiciones francamente de tinte reformista hasta posiciones revolucionarias; y otras más incluyendo las religiosas.

Para entrar en un análisis del acontecer de hoy en Libia pienso que es necesario referirse primero al rol cumplido por todos los gobiernos árabes del norte de África y del Oriente Medio con respecto a la geopolítica de USA en esa zona y a nivel mundial.
Como todos sabemos y nadie lo pone en duda, USA se erigió ya desde el término de la Primera Guerra Mundial como el Estado dominante a nivel planetario. Hoy no hay duda que USA es la potencia dominante seguida de la Federación Rusa y la República Popular China. Y el dominio se manifiesta fundamentalmente en el terreno militar, apoyado claro está, en la economía y en los acuerdos políticos y militares con otras potencias menores que le permiten aglutinar a su alrededor fuerzas mayores y con eso un cierto equilibrio con las otras potencias que impida una guerra entre USA y esas potencias. Es el caso de la OTAN, que aunque con ciertas diferencias internas, es un pilar importante en el sistema de dominación norteamericano. Por esa razón, USA no se interesa en que la UE tenga su propio sistema militar independiente de la OTAN, ya que a su interior, hasta aquí, ha tenido el rol dominante. Un sistema militar de la UE dejaría a la OTAN como una coalición obsoleta. La OTAN nació en la época de la existencia de la URSS, como una alternativa al Pacto de Varsovia, pero después de la caída del campo “socialista” en Europa y Rusia, siguió existiendo y se fortificó aun más con la integración de países que habían sido parte del Pacto de Varsovia y que se allegaron a la OTAN para mantener su independencia, que desde tiempos inmemoriales fue invalidada por los rusos, y no sólo en el tiempo de Stalin, sino también mucho antes, durante los zares del Imperio Ruso.
En esta situación mundial de la época actual, el dominio geopolítico de USA se ha ido afirmando a través de la aceptación por parte de los gobiernos árabes, fuesen monarquías o gobiernos “republicanos”, aliados o simplemente “amigos”, lo que le ha permitido tener una fuerte influencia a la hora de las toma de decisiones políticas a todo nivel, sobre todo, en la ONU. Muchos de estos gobiernos fueron comprados con fuertes “ayudas” económicas, como es el caso de Egipto. Eso le permitió a USA que el Egipto de Mubarak se mantuviese “neutral” frente al acoso político y militar de Israel a los palestinos, en especial a los de Gaza. También y no menos importante, USA pudo ejercer cierto derecho al control del tránsito de los barcos por el canal de Suez. Como todos sabemos, durante Mubarak, los barcos iraníes no podían transitar por el canal, cuestión que fue derogada por los actuales gobernantes y que permitió por primera vez, romper esa regla establecida por varias décadas, a dos buques de guerra iraníes navegar hasta Siria, sin tener que navegar rodeando el sur del continente africano.
El dominio militar de USA en esa zona se hace por medio de bases militares y navales que le permite a USA intimidar a cualquier país que se oponga a su geopolítica. De hecho, el único gobierno árabe no dominado y fuera de la influencia de USA ha sido, desde la última guerra árabe-israelí, el gobierno sirio, que aparte de sus propias doctrinas e intereses geopolíticos está fuertemente influenciado por Irán, hoy en la mira de de las armas norteamericanas y de Israel. De hecho, el avance tecnológico y el desarrollo industrial de países no controlados o no “amigos” de USA son potencialmente enemigos. Y ese es el caso de Irán. Un país que posee un gran desarrollo industrial gracias a sus propios científicos que provienen de las numerosas y calificadas universidades iraníes (238 universidades, institutos de enseñanza superior y politécnicos), además que su economía posee una fuerte influencia del Estado, sistema que se opone al actual impulsado por los capitalistas a nivel mundial.
Entramos entonces a tratar el problema de las sublevaciones de los pueblos árabes y su influencia en el terreno geopolítico. Hasta que no reventó el volcán que se escondía bajo la superficie de las sociedades árabes, a USA le importó muy poco el problema de las libertades personales, la falta de democracia y el fuerte atentado a los derechos humanos que existen en estos países árabes, sus aliados: por lo contrario, en ellos existieron cárceles secretas que sirvieron para que la CIA trasladase prisioneros acusados de terrorismo o de pertenecer a organizaciones afines a Al-Kaeda. Incluso la CIA estaba participando en Libia bajo el auspicio de Gadafi que combatía a los islamistas. Allí se les torturaba (o probablemente todavía se hace) sin que nadie pudiese saber del paradero o de las vidas de las personas tomadas prisioneras en los países en guerra o simplemente personas raptadas en Europa, cuando viajaban por razones personales, con la complicidad de los servicios secretos de esos países. Ni menos del conocimiento de las ONG como Amnistía Internacional que pudiesen intervenir. Todas las declaraciones que los gobiernos de USA hacen sobre la defensa de los derechos humanos se estrellan contra esta lamentable realidad y demuestra el cinismo y la hipocresía de todos sus gobiernos, sin excepción, pero sobre todo, desde el gobierno del padre de Bush, pasando por Clinton hasta ahora. Claro está que, en la ruptura con las normas más elementales de los derechos humanos, se distinguió George W. Bush que debería enfrentar a un tribunal internacional por sus crímenes de lesa humanidad y que hasta ahora permanecen impunes, aunque existen tribunales internacionales que han metido presos a otros individuos por crímenes cometidos en otras guerras del siglo XXI en Europa. Los que creían que Obama, el actual mandatario norteamericano, iba a ser diferente, se equivocaron de plano. No sólo no ha terminado las guerras, sino que ha empezado otra y además todo lo que prometió sobre el abuso con los prisioneros en Guantánamo lo dejó de lado, aun más, ha reiniciado los procesos políticos de tribunales militares contra los prisioneros de guerra que están encerrados allí. El escritor de origen pakistaní Tariq Alí comparó a Obama con el presidente Woodrow Wilson, que “no dejaba de hablar de la paz, la democracia y la autodeterminación mientras sus ejércitos invadían México, ocupaban Haití y atacaban Rusia”. Este escritor opina que la política exterior de Obama apenas ha cambiado frente a la de Bush. Tiene sí, Obama, una retórica diferente, pero en la acción no hay mucha diferencia. En Egipto, Obama discurseó en el año 2009 en la Universidad de El Cairo y allí se expresó a favor de la democracia, cuando en ese momento estaba en el poder el sátrapa Mubarak, que de todo tenía, menos de demócrata. Un régimen corrompido hasta la médula de los huesos que se mantuvo en el poder por 30 años, gracias al apoyo político y económico de USA (calculado este último en unos 5.000 millones de dólares anuales).
Para USA, lo más importante en su política con los gobiernos árabes fue que se aliasen con el imperio norteamericano y no era vital que esos gobiernos fuesen o no democráticos, tampoco que en ellos se cometiesen toda clase de abusos contra la población civil. Claro está, que el servicio de inteligencia norteamericano estaba preocupado de lo que en el futuro pudiese ocurrir, aunque no esperaban que el volcán estallase tan temprano y por algo que podía aparecer como de poca importancia, como la inmolación de un joven en Túnez. Por esa razón y para quedar bien con las ONG, Obama ha estado manifestando su deseo de que se respete los derechos humanos y se establezca la democracia al estilo de los países occidentales, es decir, que unos pocos millonarios (no tanto, pero apoyados económicamente por empresas privadas y millonarios) se presentan de candidatos presidenciales y el pueblo elige entre ellos, a quienes han de gobernarlos y defender fundamentalmente los intereses de los ricos de su país.
Todo este esquema estaba muy bien hasta que no estalló la primera revuelta de la juventud árabe en Túnez. Un país que no se había destacado por ser el más revolucionario ni combativo. Los norteamericanos no creían que ese país fuese afectado por las protestas de miles de jóvenes hartos de sufrir un sistema podrido en todas sus esferas y que no les daba la satisfacción necesaria en un mundo de grandes progresos tecnológicos y modernidad, en donde las libertades personales son hoy por hoy cada vez más importantes para los jóvenes.
El problema que se le planteó a la inteligencia norteamericana y por supuesto a las organizaciones de inteligencia de todos esos sátrapas árabes fue que no se sabía con seguridad de quién o quiénes estaban detrás de las protestas. Muchos izquierdistas en todo el mundo le echaban la culpa a USA y a sus aliados europeos. Otros, dentro de los mismos afectados como Gadafi, le echaban la culpa Al-Kaeda y a los movimientos islamistas. Pero, como el movimiento de protestas se ha generalizado a todos los países árabes sin excepción, el problema se multiplica y adquiere las formas de una revuelta general, y para los norteamericanos se le presentó el problema de cómo detener estos movimientos sin que los pueblos árabes se vuelquen en contra no sólo de sus amos de turno, sino también, del amo de sus amos. Hasta aquí USA se ha desprestigiado por su accionar en Irak y Afganistán, además de su apoyo incuestionable a la ocupación israelita de las tierras de los palestinos. En todo caso, aunque la organización de Al-Kaeda u otros afines se encuentren participando detrás de las protestas y de los jóvenes rebeldes, no hay duda que la participación es más amplia y abarca incluso a los intelectuales, como profesores, técnicos, médicos y otros.
Los políticos norteamericanos, sobre todo la de los que se ubican dentro o simpatizan con el partido republicano, identifican al islam con el terrorismo. Para ellos todo musulmán es un terrorista en potencia. Por esa razón apoyaron a Mubarak que reprimió fuertemente a la Hermandad Musulmana. Una parte importante de ellos fueron encarcelados y en las elecciones se hizo todo lo posible para impedir que el pueblo los apoyase, y cuando esa política no daba resultado las elecciones se convirtieron en unos shows fraudulentos. ¿Cuán grande es la influencia de Al-Kaeda en la Hermandad? Hasta aquí eso está fuera del conocimiento público, pero lo más probable es que exista una cierta influencia. La organización Al-Kaeda sostuvo que la única forma de liquidar al enemigo cercano, es decir a los regímenes corrompidos de los países árabes, era por medio de la yijad, la guerra santa. El temor de los norteamericanos de la ultraderecha es que esta guerra santa no termine en los países puramente musulmanes, sino que se extienda después a Europa y al continente americano. De esta forma la sola referencia al islamismo provoca temor en los ciudadanos corrientes de USA. USA y los regímenes europeos prefirieron estos regímenes corruptos y dictatoriales como una forma de mantener el status quo y la estabilidad económica y política, que les permitía seguir invirtiendo en esos países sin grandes riesgos de que allí ocurriesen revoluciones socialistas. Cambios democráticos al estilo de Europa es lo que aspiraban, pero a falta de esos cambios, los regímenes autocráticos les pasaba como anillo al dedo. Lo mismo que ocurría en algunos países del Caribe a comienzos del el siglo XX, de los cuales Cuba es el mejor ejemplo.
Las protestas en todos los países árabes se organizan los días viernes, los días de oración del mundo musulmán. Al término de las oraciones, salen a la calle para protestar y enfrentar a las fuerzas represivas del Estado. Esos días han sido denominados “Los días de la Ira”. A pesar de que la gran mayoría de las protestas se hicieron o se hacen todavía en forma pacífica, la represión ha sido brutal en todos los países sin excepción alguna. Se les dispara a matar. Estos regímenes, llámense monarquías o repúblicas, constituyen de hecho dictaduras personalizadas, y en el caso de los presidentes, bajo la impostura de gobiernos personales, autocráticos y sin un verdadero respaldo popular. Además, son regímenes corruptos que han almacenado miles de millones de dólares en sus cuentas bancarias de Europa y en bancos del Caribe. Y no existe ninguna excepción a esta regla, ni siquiera Gadafi en Libia es una excepción.
En los cables filtrados por Wikileaks sobre la diplomacia estadounidense, se deja ver la sangría constante de dinero en la Compañía Nacional de Petróleo a manos del clan Gadafi. La sangría monetaria se extiende también a otros sectores como la construcción, la hostelería y las telecomunicaciones. Se puede leer en un artículo publicado en la prestigiosa página de internet de la Junta Islámica de España, Webislam, lo siguiente: No se sabe cuántos miles de millones de dólares han reunido, pero el mundo financiero y la gran prensa internacional estiman que la familia Kadafi es una de las más ricas del planeta. Un clan de parientes, en cuyo centro se encuentran los ocho hijos del líder libio. Forman el primer círculo de poder, el más íntimo, que según el que fue jefe de la misión diplomática norteamericana en Trípoli hasta noviembre último, Gene Cretz, es “una dinastía familiar decadente, ávida de dinero”. Uno de los hijos de Gadafi (Mutasin) ha gastado fortunas en sus fiestas privadas contratando a celebridades como Beyoncé y Mariah Carey. Ambas percibieron nada menos que 1 millón de dólares cada una por actuar en la fiesta privada en la isla de San Bartolomé, en el Caribe. Mutasin, es hijo de Gadafi y consejero de seguridad del régimen. Según el periódico inglés “The Guardian”, el Estado Libio (del cual es Gadafi el único que lo dirige y controla) a través de su organización Autoridad Libia de Inversiones ha invertido algo así como 70.000 millones de euros en el extranjero, inversiones en varias empresas italianas de carácter estratégico. Según este periódico la familia Kadafi tiene escondidos miles de millones de dólares en cuentas secretas en los bancos de Dubai, del sudeste asiático y del Golfo Pérsico. Se podría alegar que se trata de inversiones estatales, pero, ¿cómo explicarse entonces la enorme mansión en Marbella, España o la otra mansión recientemente comprada a uno de sus hijos en Londres, que costó nada menos que 20 millones de dólares? ¿Y los tres jet particulares? ¡Además de dos hoteles de lujo y de dos plantas embotelladoras de agua en Italia (Antrodoco y Fiuggi) en poder de la familia de Gadafi! Según muchos informes de prensa, que parecen ser ciertos, Gadafi tiene en su poder algo así como 4.600 millones de dólares en oro, lo que le permite mantener su guerra contra los rebeldes pagando grandes sumas de dinero a los mercenarios que ha contratado en diferentes países africanos. Esto último se puede comprobar por la cantidad de prisioneros de origen en países africanos que han caído en mano de los rebeldes en los diferentes combates en las localidades de Brega, Bengasi y otros lugares. Si realmente Gadafi contaba con el apoyo mayoritario de su pueblo, ¿qué razón habría para contratar mercenarios? Sobre todo que los rebeldes no cuentan con suficiente armamento ni municiones, además que carecen de organización y disciplina que disminuye con eso su eficacia en el combate. Así como están las cosas en Libia y aunque la OTAN participe con su aviación para impedir el vuelo de los aviones de Gadafi, los rebeldes tienen muy pocas posibilidades de triunfar. El accionar de los rebeldes, militarmente hablando, no habría existido si Gadafi no hubiese reprimido indiscriminadamente las manifestaciones con su ejército y usando armas de guerra. En otros tiempos Gadafi contaba con el apoyo mayoritario de su pueblo y tomó muchas medidas políticas y sociales favorables a ellos, pero todo eso cambió y se aferró al poder transformándose en un sátrapa cualquiera. Y no deja de serlo aunque el comandante Chávez lo llame su “amigo”. No por eso Gadafi deja de ser lo que es actualmente. Tanto es así que si no hubiese reprimido a los manifestantes en forma criminal, no se encontraría en la situación en que está ahora. Era más que aceptado por los gobiernos de Europa y de América en general. Como son aceptados los grandes inversionistas de cualquier país. Muchos se preguntan hoy la razón por la que se encuentra atacado por los aviones y barcos de países de la OTAN.
Esta pregunta que nos hacemos todos debe ser cuidadosamente respondida. Desde que Gadafi tuvo un vuelco en 180 grados hacia los países en donde reina el capitalismo, incluyendo desde luego a USA que aparecía como su enemigo, Gadafi era uno más entre los gobernantes de origen árabe que combatían a los comunistas y a los islamistas en sus territorios. Y aún más, Libia es el uno de los pocos países árabes en donde no existen partidos políticos; estos partidos no pudieron existir ya que aquellos individuos que intentaron hacerlo terminaron en la cárcel o fueron ejecutados, claro está que existe el partido oficial. Estas medidas de Gadafi fueron aceptadas sin renuencia por los gobernantes de la OTAN y también fuera de ella. Total, Gadafi era un freno a los comunistas y a todo lo que se parezca a Al-Kaeda. Y las medidas de carácter social que fueron tan importantes en su primera época ya no existían y así se estaba más a tono con el sistema capitalista neoliberal. Pero empezaron las sublevaciones en todos los países árabes. Los pueblos árabes, sobre todo su juventud se levanta para pedir la salida de todos esos sátrapas en los cuales se apoya el Imperio para aumentar su dominio mundial. Y ¿qué pasaría si estos rebeldes se toman el poder? ¿Seguirían apoyando a USA y a la OTAN? ¿Se transformarían en seguidores de Al-Kaeda? ¿O simplemente surgirían los islamistas que también están en contra de USA y de Israel?
Las alternativas o cursos de acción que les quedaba a los norteamericanos en toda la región eran los siguientes: Primero, que hubiese cambios muy controlados para que nada cambiase. Por eso los dictadores de Túnez y Egipto a instancias de USA se fueron y las FFAA los reemplazaron sin que nada importante cambiase de fondo. A Mubarak un grupo de generales norteamericanos le convencieron que dejase el poder y se fuese a disfrutar de sus miles de millones de dólares que tiene en distintos bancos del mundo. Se pensaba que con Gadafi iba a ocurrir lo mismo, pero Gadafi no quiso irse y además ya había habido demasiadas muertes por las represiones de sus fuerzas militares: había quemado las carabelas. El segundo curso de acción era despreciarlo y obligarlo a dimitir por las armas o a que dentro de sus fieles surgiesen los que lo derribasen y por esa razón aparecieron varios que lo acusaron de estos crímenes, crímenes que también han hecho otros, como el monarca de Arabia Saudita y el “presidente” de Yemen sin que se les acuse todavía de nada. Para USA el verdadero peligro no es Gadafi, sino lo que puede venir más adelante, porque los pueblos árabes han despertado y las revoluciones empiezan a mostrarse violentas y decididas. Las revoluciones no se pueden controlar así nomás y con seguridad que si triunfan los grandes perdedores serán USA y también Israel. En todo caso lo que venga a futuro es una gran incógnita y esa incógnita asusta a USA y sus aliados. En este curso de acción había que actuar militarmente, pero las posibilidades de que se obtenga un triunfo son pequeñas y aunque los rebeldes hoy sean aplastados, mañana serán más fuertes y más organizados. Ellos aprenderán de la historia.
Autor imagen: Carlos Latuff
Fuente: Argenpress info.

Declaraciones de Hinzpeter: Una aberrante verdad

Declaraciones de Hinzpeter: Una aberrante verdad

Por Darío Núñez

El 23 de marzo recién pasado todo el país fue testigo del grave incidente ocurrido en Santiago en donde dos detectives de la PDI fueron asesinados por un delincuente; en el mismo hecho otros dos policías resultaron heridos. En los procedimientos posteriores, de búsqueda y captura del sujeto agresor, varios agentes terminaron heridos y el delincuente autor de los disparos también resultó muerto.

Pero el hecho policial tuvo características poco comunes. De partida surge un cuestionamiento doble a los procedimientos y al accionar de los policías. Por un lado, resulta cuestionable la eficiencia policial, los métodos de trabajo y los protocolos de ejercicio en terreno, pues es casi inaudito que un sujeto arremeta a balazos contra cuatro policías que están realizando una acción de control sobre ese mismo sujeto. La cuestión no es si los detectives andaban o no con chalecos antibalas porque la primera función policial es evitar que los procedimientos se enfrenten y se resuelvan a balazos; pero eso requiere una cierta eficacia, experticia y técnica en los procedimientos policiales. Es evidente que algo no se está haciendo bien en la PDI para proteger la integridad física de sus detectives y por ende para garantizar la seguridad de la población y eventualmente protegerla de sujetos (como el criminal en cuestión) que claramente son un peligro para la sociedad.

Por otro lado, resulta más cuestionable aun la reacción policial para emprender la búsqueda y persecución del criminal agresor. Santiago fue copado por un inusitado despliegue policial, civil y uniformado, que puso en jaque la libre circulación de vehículos y personas y la integridad física de transeúntes. Tanto así que tres de los policías heridos lo fueron producto de un accidente de tránsito, de un choque, que protagonizaron en los desenfrenados desplazamientos con que, sirenas ululantes, circulaban por las calles de la capital.

Es cierto que dos de sus agentes habían resultado muertos, y eso talvez explique la sobre reacción que se apreció en el actuar de las policías; aunque la ciudadanía tiene derecho a esperar un poco de mesura y cordura en la gente que se supone está para aportar esas cosas en el accionar contra la delincuencia. Es cierto que el cometido policial culmina en pocas horas en la localización del criminal, con el desenlace ya conocido, y la detención casi inmediata de varios cómplices de las actividades delictivas del sujeto. Pero también es cierto que uno esperaría un interés similar y una eficacia similar cuando el afectado por la acción criminal es un ciudadano común y corriente. Este hecho evidencia que hay un doble estándar en la lógica de funcionamiento de la PDI respecto de los hechos que afectan a la población y los que afectan a sus integrantes.

La respuesta a esta conducta doble estándar la dio al día siguiente de los hechos el Ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien en un programa matinal de un canal de televisión señaló con todo descaro y desparpajo: “la verdad es que asesinar a un policía, aunque suene duro, es más grave que asesinar a un ciudadano común y corriente en el orden de sociedad que nosotros nos hemos dado”.

Esto es una aberración, un disparate, una vergüenza. Hinzpeter ha dejado al descubierto una verdad aberrante: para los gobernantes de este país hay ciudadanos de categorías distintas, con derechos distintos. Sería erróneo decir de primera y segunda categoría, pues está claro que aquí se trata de más de dos clasificaciones.

Alguien que le avise al señor ministro que la primera frase de la Declaración Universal de los Derechos Humanos reza: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”; aunque no creo que a los gobernantes les interese tal cosa.

Alguien tiene que avisarle a estos gerentes que dirigen al país que somos todos iguales ante la ley. Eso al menos dice el papel. Capítulo 1, artículo 1 de la Constitución Política de Chile: “Los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. ¡Ah! Señor Hinzpeter, esta igualdad ante la ley está reafirmada en el capítulo 3, artículo 19, número 2: “En Chile no hay persona ni grupos privilegiados”, y agrega “Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias”. Pero parece que estas definiciones a los poderosos tampoco les importan, aunque estén hechas en su propia constitución.

Los gobernantes se escudan en el supuesto que los policías exponen la vida en el cumplimiento de sus obligaciones; bueno alguien les tiene que avisar que en este país son muchos y variados los ciudadanos comunes y corrientes que exponen la vida en el cumplimiento de su deber: mineros, bomberos, choferes, pescadores, etc. así es que no vengan con argumentos tan estúpidos a tratar de explicar o justificar un disparate.

Resulta obvio que Hinzpeter es ministro de otro Chile. El Chile de ellos, no el de los ciudadanos comunes y corrientes, sino el Chile de los gobernantes y poderosos. Está claro entonces que en el orden de sociedad que ellos se han dado los hechos criminales están clasificados según sea a quien le afecten. ¿En que orden nos tienen clasificados a los ciudadanos comunes y corrientes? Es obvio que más abajo que los policías. Y no me cabe duda que en este escalafón de ellos, los policías están bastante más abajo que los propios gobernantes y los poderosos dueños de este país.

Esta es la manera de ver las cosas que tienen quienes manejan esta sociedad y dominan este sistema. Clasificar y segregar aplicando criterios de gallinero “en el orden de sociedad que nosotros nos hemos dado”, según el Ministro de Interior. Eso explica la doble conducta que exterioriza el accionar de la PDI. Eso explica entonces que cuando ocurrió el terremoto y maremoto de febrero de 2010, los mandos de la Armada de la Base Naval de Talcahuano se hayan preocupado de evacuar solo a su personal y ponerlo a buen recaudo en fondeaderos de Valparaíso; total los porteños y civiles de Talcahuano encajan en la categoría de “ciudadanos comunes y corrientes”. Eso explica que policías que han cometido asesinatos contra ciudadanos “comunes y corrientes” sean dejados en libertad o reciban condenas irrisorias; total a los policías tienen que protegerlos porque son los gendarmes del “orden de sociedad” que ellos se han dado. Eso explica que milicos y uniformados que han cometido crímenes aberrantes quieran ser indultados por este gobierno, o reciban condenas vacacionales, en tanto un grupo de mapuches que disparó perdigones contra un vehículo fiscal sean condenados a 20 y 25 años de cárcel (parece que para los poderosos de este paisito, los mapuche ni siquiera clasifican para la categoría de “ciudadanos comunes y corrientes”).

Lo terrible y vergonzoso es constatar que este “orden social” de gallinero no solo existe y se expresa en relación con los hechos criminales, sino que en todo orden de cosas.

Fotos: Policias ante una movilización estudiantil en Santiago.