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Ciencia

"Los servicios de inteligencia cubanos grabaron la conversación entre Pinochet y Carvajal durante el asalto a La Moneda"

Mario Casasús
La Jornada/El Clarín - 21 de febrero de 2007


La vuelta al mundo en 80 años, Ligeia Balladares (Temuco, 1927) y Guillermo Ravest (Santiago, 1927) aceptaron conversar para La Jornada Morelos y El Clarín de Chile en una entrevista que duró prácticamente 6 horas, en su casa camino a la Universidad Autónoma de Chapingo. Él, cubrió el mayo francés en 1968; ella fue enviada a la campaña presidencial de Pablo Neruda en 1969, ambos trabajaban para el diario El Siglo del Partido Comunista de Chile. Guillermo o ‘el Chino’ como le dicen de cariño sus amigos, era director de Radio Magallanes y decidió poner al aire, en vivo, desacatando las órdenes fascistas de Pinochet, el último discurso de Salvador Allende desde el Palacio Presidencial de La Moneda; ella, ‘Lilluvia’ (como la bautizó Neruda), entrevistó al surrealista Roberto Matta (en 1960 y 1969) y al escritor Gabriel García Márquez (revista Araucaria, número 5; Madrid, 1979).

La cita la concretó nuestro amigo José Miguel Varas (Premio Nacional de Literatura 2006) y hago público mi agradecimiento por la oportunidad de entrevistar a dos periodistas congruentes con la ideología comunista hasta el final de sus días: ‘Seamos realistas, exijamos lo imposible’; el y ella, como diría Mario Benedetti: ‘son mucho más que dos… te quiero porque tus manos trabajan por la justicia’ ambos han dado dura batalla por los derechos humanos en el Sur de la tierra y por la memoria histórica chilena, él cabalgando en Rocinante y ella en la revista Plural (dirigida por Jaime Labastida y Saúl Ibargoyen).

En 1974 salieron por medio de la Embajada de Alemania Federal, vivieron su exilio en Moscú y cuando en 1983 la dictadura de Pinochet le quitó la letra ‘L’ a sus pasaportes, volvieron a su país para trabajar en la prensa clandestina del Partido Comunista y en el opositor diario Fortín Mapocho. Por sus antecedentes de izquierda no encontraron trabajo remunerado y decidieron hacer del Valle de Neyahualcóyotl su residencia definitiva. Guillermo Ravest fue colaborador del diario mexicano Uno más uno (en 1981), donde conoció a Carlos Payán Velver (director fundador de nuestra casa editorial en 1984) quien aceptó a Ravest como corresponsal de La Jornada en Chile (1986), en alguna ocasión, todavía en dictadura, como matrimonio: 'el Chino' y ‘Lilluvia’ recibieron en su casa a una enviada especial de La Jornada: Carmen Lira Saade. En las siguientes páginas podrá leer, en exclusiva, la historia de dos grabaciones que registran los perfiles tan distintos de: Salvador Allende y Augusto Pinochet; la primera es un gesto de heroísmo y esperanza cuando por fin se “abrirán las grandes alamendas, por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor… la historia es nuestra y la hacen los pueblos”. En el segundo audio Pinochet ofrece asilo político a Allende “pero el avión se cae”. Por el sólo hecho de rescatar el último discurso de Salvador Allende (cinta que llegó clandestinamente a la ONU en septiembre de 1973) y entregar todos los antecedentes de la grabación entre Pinochet y Carvajal. A pesar de que después digan que rompí todos los manuales de estilo periodístico y tachen de injerencia mi propuesta: Guillermo Ravest deber ser el próximo Premio Nacional de Periodismo chileno.

MC.- Guillermo, hay dos grabaciones que son de relevancia internacional, todo sucedió en Chile el 11 de septiembre de 1973; el primer archivo de audio es entre Pinochet y Carvajal durante el asalto a La Moneda publicada por la periodista Patricia Verdugo (Interferencia secreta, 1998) y la segunda grabación, es el último discurso de Allende por Radio Magallanes, donde trabajabas como director ¿Qué nos puedes contar, que no hayas dicho antes sobre ambos archivos auditivos?

GR.- Respecto de la primera parte, es un gran honor para Patricia Verdugo haber hecho la trascripción total de esa cinta, que se conoce desde hace mucho tiempo, nosotros en los programas de Radio Moscú ‘Escucha Chile’ recibimos, lo que te voy a contar es una infidencia de la que no se habla, esa grabación fue hecha por los cubanos en Santiago; trataré de explicarme, nosotros éramos muy primitivos en la preparación militar de los partidos de izquierda, en cambio los cubanos, año 1973, eran bastante expertos en esta cosa de inteligencia y me parece justo conocer lo que hace el enemigo, es bueno para que las agrupaciones populares y de izquierda estén preparadas. Estando en Moscú, los periodistas chilenos recibimos una copia, eran unas cintas como de medio metro, con todas las grabaciones de Pinochet, la usamos mucho para las trasmisiones hacia Chile pero en trocitos de segundos de grabación, por una razón simple: las grabaciones no son pulcras, ahora difundir esa grabación con la interferencia atmosférica con las ondas hertzianas, entonces no se podían dar trozos muy grandes. Fue un gran aporte el que hicieron los compañeros cubanos en relación al drama en que terminó la experiencia revolucionaria chilena.

MC.- Tiene mucha lógica lo que dices, los servicios de inteligencia cubanos junto al periodista argentino Rodolfo Walsh interceptaron la comunicación de los preparativos para la invasión norteamericana en Playa Girón en abril de 1961…

GR.- Ahora bien, en 1973, los cubanos tuvieron seguramente apoyo de los servicios de inteligencia de los países socialistas, no me cabe duda, era la mínima colaboración fraternal para nosotros que peleábamos por los mismos ideales. Doy testimonio de ello porque trabajé en Radio Moscú de 1974 a 1980 (en la URSS). Uno es deudor de cosas que conoce y que no ha escrito, no por no desearlo, sino por las circunstancias de andar de exilio en exilio, de perder tantas bibliotecas y archivos.

MC.- ¿Cómo llega la grabación del último discurso de Salvador Allende a la ONU?

GR.- Mira, ya hace muchos años, yo había decidido escribir nada sobre el 11 de septiembre de 1973 en Radio Magallanes, pero estoy terminando un libro, revisando la edición final para no arrepentirse de nada y hacerlo de buena letra… son treinta y tantos años que pasó eso, pero decidí escribir un libro y lo paré. A quién le interesa cosas tan viejas, conversando con viejos amigos que estuvimos en Radio Magallanes han insistido que siga escribiendo a pesar de los años, así que ya estoy terminando mi libro. Sobre todo a raíz de en 2003 regresé a Chile, luego de estar varios años fuera de mi país, nos encontramos con la versión de que, habían aparecido una serie de personas que se adjudicaban la autoría de ser los receptores del último discurso de Allende

LB.- De haberlo grabado y haberlo sacado de la radio –añade indignada su esposa-.

GR.- Un dirigente del Partido Comunista nos invitó a una comida, en el local del PC en Vucuña Mackena, allí nos dimos cuenta de que esta versión de que había otros autores de la grabación era la postura oficial del PC chileno

LB.- ¿Me permites ahora? Yo voy a meter mi cuchara… este integrante del PC se llama Jorge Insunza, a mí no me importa nombrarlo, él me dijo ‘¿y cuál es su versión de lo que pasó el 11 de septiembre de 1973?’ respondí: ‘no hay ninguna versión, sólo lo que pasó’, nosotros llegamos a la puerta de la Radio Magallanes cerca de las 8am, había un reportero que salía todos los días a las 7am, Hernán Barahona, según Insunza fue Barahona quien rescató el discurso de Allende, dejamos en la mesa nuestros argumentos y decidimos no sumarnos a la mentira de Jorge Insunza. Nosotros llegamos a las 8am y me dio un pánico espantoso, porque ya estaban los aviones bombarderos surcando Santiago y tuvimos una discusión homérica, yo le dije a Guillermo ‘no te metas a la radio que te van a matar’, pero que te cuente él lo que pasó.

MC.- ¿Fue cuando recibió la llamada telefónica de Salvador Allende?

GR.- A primeras horas de la mañana todavía se transmitieron los noticieros, Hernán Barahona tenía un comentario político por la mañana, hizo su participación como redactor matutino, pero a las 8am Barahona ya no estaba en la radio. El que estaba como jefe de crónica era Ramiro Sepúlveda, el decía quién iba al micrófono, después hubo que hacer la distribución para que se cubriera la planta en Renca (a donde partieron tres periodistas lejos de las oficinas de transmisión). Otra triste historia de Magallanes fue que el gerente de la radio, Jorge Caballero, al final se convirtió en un simpatizante de los militares y del Golpe de Estado, había asignado a Sergio Fernández como abogado de la radio.

MC.- ¿El que fuera Ministro del Interior y Senador de Pinochet?

GR.- Eso te explica el por qué nos despidieron a todos, incluso nos pusieron a disposición, si te atrevías a mostrar la causal del despido te metían a la cárcel. Regresando al 11 de septiembre, en una vuelta a mi oficina, en busca de cigarrillos, escuché a la ‘plancha’ (magnetófono) ubicado en el pasillo entre mi oficina y los controles de la radio, suena el teléfono, y escuché la voz de Salvador Allende, a quien conocía desde 1952, cubrí sus cuatro campañas presidenciales. Fue cuando le dije a Amado Felipe, operador de los controles que preparara todo para poner al aire al Compañero Presidente. Ya se oían los disparos, todos estábamos muy nerviosos y Amado Felipe dejó encendidos los micrófonos de la cabina de audio, incluso debajo de la voz de Allende se escucha la mía diciendo ‘cierren esa puerta, huevones’

MC.- Pero ¿cómo sale del Estudio de grabación la cinta?

GR.- Ya está el Golpe en marcha, la grabación de Allende debió ser a las 9:20am, sólo estábamos Leonardo Cáceres (jefe de prensa), Eulogio Suárez (subgerente de la radio), Amado Felipe (hijo de republicanos españoles exiliados en Chile) se anuncia que el presidente de la República estará al aire, se graba el discurso como ya le conté, por accidente, con el micrófono abierto en el estudio; a las 10:00am hacemos una segunda transmisión del discurso de Allende, a las 10:20am nos sacan del aire, llamamos a la planta en Renca y nadie contestaba. Las oficinas estaban a tres cuadras de La Moneda, en la calle Estado, era probable que llegaran los militares o bombardearan las oficinas, nos reunimos, dejamos que decidieran los compañeros que desearan irse o quedarse a hacer los trabajos en la clandestinidad; a las 4pm comenzó el toque de queda y el Estado de sitio por dos días, nos quedamos encerrados en las oficinas, hicimos más de 40 copias del último discurso de Allende (en unos carretes pequeños) además quemamos todas las agendas con direcciones de compañeros y documentos comprometedores.

MC.- Estaban en la boca del lobo, ¿Cómo les dio tiempo de hacer tantas copias?

LB.- No hubo allanamiento de los milicos, porque al parecer se confundieron y sólo llegaron a la planta en Renca.

GR.- Hubo órdenes de Pinochet de allanar la Radio Magallanes, dentro de su ‘Operación silencio’ contra todas las radiodifusoras que no adhirieran a los bandos militares.

LB.- Yo te voy a contar desde afuera qué pasaba… la noticia que llegó, yo estaba escondida en un departamento, trabajaba para el Comité de Propaganda del Partido Comunista…

MC.- ¿Para El Siglo?

LB.- No, para el Partido Comunista, era adscrita a El Siglo, el día 11 de septiembre nos dijeron que todos los de la Radio Magallanes habían muerto, yo traté de comunicarme y nadie contestó, luego de los dos días de sitio (toque de queda interrumpido) llamé a mi propia casa y contestó Guillermo, le dije ‘viejo estás vivo, juntémonos en la calle Huérfanos’ en cada esquino había un nido de metralletas y soldados, yo salgo con una bolsa de tejido y lo veo venir y le digo que ponga atención a los milicos en cada esquina, y él me dice ‘traigo el discurso de Allende’ y le contesté ‘dame un abrazo, pon con discreción las cintas en mi bolsa de tejido’ era más difícil que sospecharan de una mujer, así salieron los discursos de la Radio Magallanes.

MC.- ¿Y el episodio en la ONU?

GR.- 20 cintas me las llevé yo a casa y me entrevisté con un integrante de la Comisión de Propaganda del PC, don Américo Zorrilla, con él envié 12 cintas al Partido Comunista. El resto de las cintas eran para contactar a corresponsales de prensa extranjeros. En mi casa hicimos con Ligeia el primer comunicado del PC, el 11 de octubre de 1973, la primera declaración de la Comisión Política del PC, la idea era entregar copia del documento junto a la cinta con el discurso de Allende a los corresponsales extranjeros, fui unas dos o tres veces al Hotel Continental donde estaban alojados los periodistas y allí entregué una cinta. Ahora de cómo llegó a otros lugares, el rastro se pierde. Me tocó cosas como esta: a Darío Fo corresponsal italiano le entregué una cinta y me dijo: ‘No’, cagado del susto, y Guido Licario que era corresponsal de La Unitat, regañó a Darío Fo ‘acepta la copia no seas cobarde’, de esa manera se fue distribuyendo.

MC.- Eulogio Suárez me dijo en exclusiva, que siendo periodista de Radio Magallanes, se jugó un volado al entrevistarse con el Embajador de Alemania Federal para darle una copia del último discurso de Allende, con su valija diplomática salió directamente a Nueva York.

GR.- Conocí a un exiliado chileno, de apellido Valenzuela, que en Televisión Española (TVE), decía que fue él quien sacó del país el discurso de Allende, pero nunca trabajó en Radio Magallanes. Eulogio es un gran amigo mío y tiene sentido lo que dice, es complicado tener el registro del destino de cada copia que hicimos en Radio Magallanes.

MC.- Ligeia ¿Cómo fue tu trabajo periodístico ya en el exilio?

LB.- Primeramente haciendo comentarios en Radio Moscú, luego gracias a Volodia Teitelboim trabajé en la revista Araucaria, viajé a México por primera vez en 1979 y Teitelboim me pidió que entrevistara a Gabriel García Márquez, lo que fue un gran honor para mí, don Gabo por el sólo hecho de ser chilena exiliada me dedicó toda la tarde para nuestra entrevista, recuerdo que esperaba la visita del trovador Silvio Rodríguez para componer música juntos.

MC.- ¿Y desde adentro? En la clandestinidad ustedes colaboraron en la edición prohibida de El Siglo en 1983. Recuerdo que un embajador de Pinochet en el pleno de la ONU mostró una revista opositora como ejemplo de la libertad de expresión…

LB.- No había libertad de expresión durante la dictadura, el embajador mintió, nosotros también trabajamos en un diario legal llamado Fortín Mapocho, al comienzo no había dinero, salió primero como semanario, sólo pagaban la colación (comida), ese diario tuvo la sistemática censura de Pinochet, no podíamos publicar fotos, aparecían los huecos de las fotos (el espacio en blanco, sólo con el pie de foto). Participamos en las sesiones del Colegio de Periodistas contra la censura. Sencillamente en la ONU los embajadores de Pinochet decían que no había desaparecidos.

MC.- Trato de hacer un análisis de la prensa en Chile ¿Cuál es su experiencia en democracia luego del triunfo del NO a Pinochet?

LB.- Regresamos en 1995, en Chile ya había prensa de distintas tendencias, pero la verdad es que los gobiernos de la Concertación han tenido esa herramienta terrible que es el otorgamiento de avisos a los diarios, están ahogando periodismos por inanición, simplemente no les dan avisos, Mario tu viviste el cierre de Rocinante, casi todas las revistas de izquierda han desaparecido: APSI, Análisis, Rocinante, ¿Cómo puede decir la Concertación que hay libertad de expresión? Hay dos grandes monopolios COPESA y El Mercurio y se acabó.

GR.- Yo creo que es un reducto que ha quedado de la Guerra Fría, no sólo hay que callar toda voz disidente, a juicio del pensamiento hegemónico de los norteamericanos todo lo que está fuera de sus intereses es Comunista, populista. Pienso que el germen está en el acuerdo que dio comienzo a la Concertación: gobierno de EEUU, los militares, la iglesia y la derecha chilena, de allí está todo lo que todavía no se reforma, por ejemplo el sistema binominal antidemocrático.

MC.- Guillermo ¿estás siguiendo la campaña de la revista Punto Final que exige al Estado el acceso a la información sobre el gasto en avisos e inserciones pagadas en COPESA y El Mercurio?

GR.- Mira, yo tengo muy queridos amigos en Punto Final: Hernán Uribe y Manuel Cabieses, su campaña debiera ser apoyada por todos los medios de prensa, pero tengo dudas de su resultado. Los intereses económicos son muy fuertes con el servilismo imperialista.

MC.- ¿Y es tu misma intuición en el caso El Clarín de Chile que se debate en un tribunal del Banco Mundial?

GR.- Allí yo confío más, porque resulta que Chile es un país legaloide, si acaso se restituye el diario a los legítimos propietarios de Clarín. Esto no será por una lucha social o política, insisto somos un país lagaloide.

MC.- ¿Quieres decir que Clarín se resolverá con justicia por el hecho de estar el caso en un tribunal extranjero?

GR.- Ya se vio en el caso de los derechos humanos, Joan Garcés y Baltasar Garzón metieron preso a Pinochet en Londres, entonces es posible que eso ocurra y será bienvenido El Clarín de Chile.

MC.- Mi casa editorial, La Jornada, tiene una alianza con Clarín de Chile ¿Cuál es su augurio para la prensa alternativa en el nuevo contexto de Latinoamérica?

GR.- Como viejo periodista yo creo que el máximo premio que puede recibir es terminar su vida como periodista y ver las transformaciones del quehacer periodístico; los nuevos aires que corren en América Latina auguran la posibilidad de una separación del Imperio, que ayude a todos los movimientos sociales progresistas.

MC.- Ligeia, esta entrevista gira en torno a la prensa, en Venezuela (1959) Fidel Castro Ruz y Pablo Neruda crean los bocetos de la Agencia Prensa Latina; tu vuelves a encontrarte con Neruda por tu trabajo escrito, cuéntame un poco de ello…

LB.- Conocí a Neruda cuando yo tenía 8 años de edad (en Temuco, 1936), desde entonces lo he seguido leyendo sus libros, nunca fui de su círculo de amigos, pero siempre hubo entre él y yo una cercanía de sureños, del reencuentro te digo que participé en 1969 en la campaña Presidencial de Neruda, recorrimos todo el país, por ejemplo en casa del poeta Gonzalo Rojas (en Concepción) nos llegó la noticia de que Salvador Allende sería el candidato de la Unidad Popular, Neruda dimitió por él. Gracias al Partido Comunista conocí realmente a Neruda. Finalmente cuando salimos al exilio, lo único personal que saqué de mi casa fueron las Obras Completas de Neruda (Losada, 1969) con una bella dedicatoria muy personal del poeta: ‘con una flor y vieja amistad’, en Migración (en el año 1974) un militar, me preguntó que traía en mis manos, y yo le dije que poesía, me arrebató el libro al ver que era de Neruda, lo pateó, por eso viste los dos tomos maltratados.

MC.- Estoy armando una campaña informativa sobre la Fundación Neruda y su inversión de 2.3 millones de USD junto al asesor y embajador de Pinochet: Ricardo Claro; Ravest al escuchar el nombre de Ricardo Claro, dice:

GR.- En mi próximo libro, sobre el Golpe de Estado, la guerra fría y la labor periodística, publicaré testimonios que me hicieron compañeros en el exilio sobre las torturas sufridas en el barco El Lebú propiedad desde entonces de Ricardo Claro, ser asesor y embajador de Pinochet me parece un pecado banal, comparando el hecho de prestar sus barcos de Sudamericana de Vapores como centros de detención y tortura; Ligeia algo intuía sobre la Fundación Neruda, hace no mucho tiempo le escribieron para pedirle sus fotografías inéditas de Neruda.

MC.- En México Carlos Monsiváis declaró al inaugurar el Museo del Estanquillo: ‘Nadie sabe para quién colecciona’ y yo creo que una colección también se compone de objetos comprados, prestados y hasta robados. ¿A dónde irá a parar tu colección de originales de Neruda?

LB.- Neruda me daba los textos originales para publicarlos en El Siglo y yo se los guardaba en una caja, tengo una crítica literaria de Neruda sobre el libro A sangre fría de Truman Capote (Isla Negra, 1966); otros textos los recogí reporteando, Neruda improvisaba sus discursos y siempre me pedía hojas, cuando enterramos a Juan Chacón (dirigente obrero, militante comunista) yo escribí la crónica y Neruda un poema a Chacón que todavía conservo en mi archivo, Neruda me escribió un Soneto sobre las equivocaciones a Ligeia Balladares (Antofagasta, 1969), te mostraré los originales y te daré copias facsimilares. Después de lo que nos cuentas, definitivamente no donaré nada a la Fundación Neruda, leeré con mucha atención tu investigación sobre Ricardo Claro y Juan Agustín Figueroa; escribiré una Carta abierta a la Fundación Neruda dando las razones de mi negativa a colaborar con ellos.

Las últimas fotos del Presidente Allende con vida

Las últimas fotos del Presidente Allende con vida
por Hermes H. Benítez (Edmonton, Canadá)   
viernes 23 de febrero de 2007
En un interesante artículo publicado recientemente en La Nación,(1) el periodista Camilo Taufic ha desentrañado, sin duda de modo definitivo, uno de los tantos enigmas que rodean la muerte del Presidente Allende ocurrida, como se sabe, esa trágica tarde del 11 de septiembre de 1973. Lo que Taufic ha hecho es revelar públicamente por primera vez que el verdadero autor de aquellas fotos históricas de Allende en La Moneda, armado y con casco, protegido por un miembro del GAP (Luis Rodríguez) portando un fusil AK 47, que recorrieron el mundo casi desde aquel mismo día, no fue otro que el propio fotógrafo oficial de Palacio, el legendario "Chico Lagos". Por razones de seguridad personal, y otras circunstancias un tanto oscuras, el propio Luis Orlando Lagos Vásquez se encargaría de ocultar celosamente la paternidad de tan extraordinarias fotografías, pero al fallecer recientemente en un hogar de ancianos de Santiago, a los 94 años de edad, quienes conocían el secreto desde hacía mucho tiempo (2) comprendieron que ya no existía la menor razón para no revelar la verdad.
 
Sacar a la luz información como esta pudiera parecerle a más de alguien un asunto de escasa importancia, pero en un hecho de tanta trascendencia histórica como es la muerte de Allende, y en donde han primado la superficialidad y la falta de rigor científico, el conocimiento, incluso, de un detalle aparentemente menor, pudiera abrir nuevas e insospechadas posibilidades de investigación y descubrimientos, como esperamos ponerlo aquí de manifiesto.     
 
En el párrafo tercero de su artículo escribe Taufic lo siguiente: "El chico Lagos retrató desde dentro el drama que se desencadenaría en La Moneda, con una cámara Leica, a primeras horas del 11-S-73. Registró así para la historia el último recorrido de Salvador Allende por las dependencias de palacio, rodeado de Gaps y carabineros hasta ese momento leales, cuando ya los aviones golpistas sobrevolaban el centro de Santiago, eligiendo el trayecto posterior de sus bombas contra la sede del Gobierno."(3) 
 
Como hombre profundamente interesado en el tema, me llamó poderosamente la atención el pasaje citado, pues plantea al investigador un cierto número de interesantes problemas interpretativos. Porque ¿cómo supo Taufic que la foto en cuestión fue tomada "a primeras horas" del 11 de septiembre"? La respuesta en sencilla: porque los carabineros no abandonaron la defensa de La Moneda, y del Presidente Allende, antes de las 10 de la mañana. ¿Cómo supo Taufic que aquella foto correspondió "al último recorrido de Salvador Allende por las dependencias de palacio". Mi opinión es que él no lo sabe, por lo menos a partir de lo que hasta hoy se conoce acerca de estos últimos momentos. Ahora, ¿cómo supo Taufic que en ese preciso momento uno o varios aviones golpistas sobrevolaban la Moneda? Por una muy buena y legítima deducción a partir de lo que muestra la fotografía: porque el Presidente y sus escoltas armados aparecen allí mirando atentamente hacia el cielo (4).    
 
A partir de estas consideraciones se nos ocurrió preguntarnos si acaso sería posible establecer, con algún grado de precisión, la hora en fue tomada aquella foto. Por suerte contamos con algunos indicadores indirectos del momento en que uno, o varios, aviones Hawker Hunter sobrevolaron La Moneda aquella mañana. La primera indicación nos la da el propio Allende, cuando en su cuarta comunicación radial por las ondas de CB 114, Radio Corporación; hecha a partir de las 9:03 de la mañana, comienza diciendo: "En estos instantes pasan los aviones. Es posible que nos acribillen, pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen...etc.". Sabemos, también, que los Carabineros abandonaron el palacio de gobierno, casi una hora más tarde, es decir, poco antes de las 10 de la mañana, lo que es indicado por la partida (a las 9:55, según Pierre Kalfon y otros) de las tanquetas de Carabineros, momentos antes de aquella hora. Basados en esto podemos deducir, solamente, que la foto no pudo haber sido tomada después de las 9:55, pero, por cierto, tal determinación resulta demasiado aproximada e insatisfactoria.
 
Afortunadamente existe otro testimonio, aunque mucho menos conocido, a partir del cual es posible calcular con mucha mayor precisión la hora en que fue tomada aquella fotografía histórica, y es el que entrega el propio aviador golpista que comandó al ataque aéreo a La Moneda. Nos referimos al general (R) Mario López Tobar, y a su libro titulado: El 11 en la mira de un Hawker Hunter. Las operaciones y blancos aéreos de septiembre de 1973 (Santiago, Editorial Sudamericana, 1999).En las páginas finales de este libro justificatorio del Golpe y de los ataques aéreo y terrestre al palacio presidencial, el piloto de la FACH relata con lujo de detalles técnicos cómo destruyó las antenas de las radios Corporación y Luis Emilio Recabarren, mediante el disparo de cohetes, los mismos que más tarde serían lanzados contra los techos y paredes del antiguo edificio de La Moneda. López Tobar nos cuenta, a continuación, que una vez destruidos aquellos blancos, recibe órdenes radiales de subir con su avión a una altura superior a los 20 mil pies:
 
"...para permanecer media hora sobre la capital y luego si no hay nuevos objetivos por batir, ...aterrizar en Los Cerrillos"... “Nuevamente se me informa que no hay novedades con lo que pasa en La Moneda, pero que en general, la situación está tranquila. En la casa presidencial de la calle Tomás Moro hay gente, probablemente del Gap o miembros de la guerrilla(?) que está parapetada, resistiendo. Me dedico a observar las poblaciones donde vive mi personal y mi familia, y puedo constatar que no se ve gente por los alrededores. Sólo en el sector del centro de Santiago, en especial en las cercanías del Palacio de Gobierno, se detectan soldados casi como puntos vistos desde aquí arriba, los que se mueven en las plazas y avenidas. También puedo observar con toda claridad  a los vehículos del Ejército, tanques, transportes blindados de tropa, camiones y jeeps, como igualmente algunos cañones, probablemente de esos sin retroceso y otros menores. Hay humo en la zona producto de los disparos. Son casi las nueve de la mañana, y me parece que llevo horas desde que despegamos desde Concepción."(5)   
 
Pareciera no caber duda, entonces, que la foto del Presidente y su escolta mirando al cielo debe haber sido tomada en los momentos mismos en que el Hawker Hunter piloteado por López Tobar pasaba a baja altura por sobre el palacio de La Moneda, muy cerca de las 9 de aquella mañana.(6) La descripción del aviador golpista resulta particularmente iluminadora, porque permite comprender que el avión que Allende debió ver y escuchar aquella mañana no se aprontaba a atacar el palacio presidencial, sino que se trataba de uno que, casi tres horas antes del bombardeo, sobrevoló el centro de Santiago con fines de reconocimiento(7) y muy probablemente de intimidación del "enemigo". Según lo indicáramos antes, el hecho de que en la foto tomada por Orlando Lagos aparezcan varios carabineros detrás de Allende, sirve como una confirmación adicional de que el avión en cuestión tiene que haber volado sobre La Moneda antes de que las tanquetas de carabineros abandonaran sus posiciones de defensa de Palacio, cerca de las 10 de la mañana; y no poco antes del bombardeo aéreo de la Moneda, que ocurriría casi dos horas después.                          
 
De modo que las fotos (8) del presidente con casco y fusil al hombro junto a sus escoltas armados, deben haber sido tomadas por Orlando Lagos, escasos minutos antes de las 9 de la mañana del 11 de septiembre de 1973. Aquí se nos plantea una vez más la pregunta que por mucho tiempo han venido haciéndose periodistas e historiadores: ¿fue esta la última fotografía de Allende con vida? Premunidos de la conclusión arriba indicada creemos que es posible dar ahora una respuesta definitiva a esta cuestión.
 
En un artículo escrito por afamado fotógrafo argentino Amadeo Becquer Casaballe, fechado en 1997, se nos relatan la circunstancias en que el fotógrafo transandino Horacio Villalobos, de la United Press International (quien había arribado a Santiago el día anterior con el fin de tomar algunas fotos del Presidente en una entrevista que le haría el mismo 11 de septiembre la revista norteamericana Times), abandona su hotel y decide salir a tomar fotografías en torno a La Moneda, en los momentos mismos en que el golpe se encuentra en plena marcha. El siguiente es el relato de Becquer Casabelle de las actividades de Villalobos aquella mañana: 
 
"En este momento las tanquetas se retiran y los carabineros dejan la Plaza [de la Constitución]. Fue [entonces] cuando por una de las ventanas del primer(sic) piso [en realidad se trata del segundo] Allende se asoma para constatar que lo estaban abandonando a su suerte. Yo tenía dos cámaras, una con un zoom y la otra con un gran angular. Me pongo a correr y grito: 'Allende', 'Allende'. Al lado mío corría Arielo Netto, un camarógrafo amigo, uruguayo, que era más respetuoso y gritaba: 'Señor presidente, 'Señor presidente'. Esa cuadra de La Moneda había estado realmente desierta y entonces sucede algo mágico: justo aparecen caminado unos chicos que nos habían escuchado, Allende vuelve a abrir el balcón y hace un saludo fugaz. Yo tomo dos fotografías con el granangular, para que se vean los chicos. Uno [de ellos se dirige] a Allende y le dice: ‘Déles duro compañero presidente’”.(9) 
Como se conoce la hora en que las tanquetas de carabineros abandonaron los alrededores de La Moneda, esto es, cerca de las 10 de la mañana, la foto de Horacio Villalobos, tomada cerca de aquella hora al Presidente Allende saludando a varios estudiantes desde uno de los balcones del segundo piso del palacio presidencial es, efectivamente, su última foto en vida. Las fotografías de Orlando Lagos, con ser de mucho mayor valor expresivo y dramático, son anteriores. Por lo menos en una hora.
Pero queda un importante detalle por aclarar. En el artículo de Becquer Casaballe recién citado se contiene una afirmación, sin duda basada en información equivocada, que es preciso corregir. Dice el fotógrafo que la foto de Orlando Lagos que en 1973 apareció en la portada de todos los grandes periódicos del mundo, "en realidad, había sido obtenida varios meses antes, en junio de 1973, durante el fallido golpe militar conocido como el Tancazo". Esto manifiestamente no es así, porque no cabe duda que aquellas fotos fueron tomadas la mañana del 11 de septiembre, lo que por lo demás ha sido confirmado por las recientes revelaciones de Taufic y por otros detalles de la historia interna de aquella fotografía. Pero si a alguien le quedara alguna duda al respecto bastaría con observar, con algún detenimiento, la conocida foto aquella en que aparece Allende muerto sobre una camilla militar de lona,(10) en la que, a pesar de su oscuridad y baja resolución, pueden distinguirse claramente la chaqueta de tweed y el sweter de figuras romboidales, que el presidente se puso aquella mañana temprano, luego de haberse informado de que el golpe se había iniciado ya en Valparaíso.

Conclusión:
Basados en las consideraciones precedentes, podemos concluir, entonces, que gracias a las revelaciones recientes de Camilo Taufic, hoy puede afirmarse, más allá de toda duda razonable, que aquellas fotografías históricas del Presidente y sus escoltas dispuestos al combate en La Moneda, fueron tomadas por Orlando Lagos, el fotógrafo oficial de Allende; en los momentos en que aviones Hawker Hunter de la FACH volaban, amenazantes, por primera vez por sobre La Moneda. Pero, además, a partir de la correlación de ciertos hechos y testimonios, orales y escritos, de lo que ocurrió temprano aquel día, hemos podido establecer, con un considerable grado de aproximación, que tales fotos debieron haber sido tomadas poco antes de las 9 de la mañana; que ellas no fueron las últimas en las que el Presidente es retratado con vida, porque ese honor le correspondió al fotógrafo argentino Horacio Villalobos. Conjuntamente con ello hemos mostrado que carece de base la creencia de que las referidas fotos de Allende y sus escoltas pudieron haber sido tomadas durante el Tancazo, es decir, el 29 de junio de 1973, como lo han sostenido Becquer Casaballe y otros. Por cierto, estos pueden ser considerados descubrimientos menores, pero como pequeñas piezas de un gran rompecabezas histórico, nos permiten agregar nuevos, y cada vez más precisos detalles, a la todavía incompleta cronología de la vida y muerte del Presidente Allende, aquel 11 de septiembre.

Notas:
1. Camilo Taufic, "La secreta historia del Chico Lagos"
, La Nación, Domingo 4 de febrero de 2007.
2. Al parecer no sólo Taufic estaba en el secreto. Por ejemplo, en su libro Allende, un mundo posible (RIL Editores, 2003, pág. 208), el periodista Tito Drago señala que la foto en cuestión habría sido tomada "por un trabajador de la OIR [Oficina de Informaciones y Radiodifusión, de la Presidencia de la República] y que, sin firma, da la vuelta al mundo." Se trata, por cierto, de una manera velada de referirse a Orlando Lagos.   
3. Camilo Taufic, Art. Cit.
4. La foto completa, que a menudo se publica recortada, muestra a la derecha de Allende a otro miembro del Gap armado, también mirando hacia lo alto, cuyo nombre desconocemos. En todas las fotos tomadas aquella mañana por Orlando Lagos en La Moneda, aparece el doctor Danilo Bartulín junto al Presidente, y detrás de él un oficial de carabineros, que algunos afirman ser el capitán José Muñoz, quien le facilitó a aquél su propio casco. 
5. Mario López Tobar, Op. Cit, pp. 118-119.      
6. El siempre bien informado redactor de Le Monde, Pierre Kalfon registra esto de manera admirable: "( 9 h 00: ... Des avion des chasse Hawker Hunter passent en vol rasant dans un bruit assourdissant. Una maniere à la foix d'impressionner et de prendere les repères" Allende. Chili: 1970-1973, Chronique, Biarritz, Atlantica, 1998, pág. 266. (Traducción: "Aviones caza Hawker Hunter pasan en vuelo rasante [sobre La Moneda] haciendo un ruido ensordecedor. Una manera a la vez de impresionar y de tomar las marcas [para el ulterior bombardeo]".
7. Así lo indica el propio López Tobar en su libro.
8. Uso aquí el plural, porque las fotos conocidas de Orlando Lagos evidentemente fueron tomadas consecutivamente y con segundos de diferencia, según puede apreciarse en las págs. 196 y 197 del libro Salvador Allende. Una época en blanco y negro, de la escritora Alejandra Rojas. Madrid, El País/Aguilar, 1998.   
9. A. Becquer Casaballe, "La última fotografía de Salvador Allende" http://www.chilevive.cl/homenaje/allende/allende-foto.shtml
 10. Esta foto fue publicada en Chile por primera vez en el número especial de la revista Análisis, de septiembre de 1983. Ha sido reproducida por Mónica González, en su libro titulado: Chile: La conjura. Los mil y un días del golpe, Santiago, Ediciones B/Grupo Zeta, 2000, pág. 15. 
Actualizado ( sábado 24 de febrero de 2007 )

Escuela santa maria de iquique:3000 muertos ; La rebelion quedo sofocada.

Escuela santa maria de iquique:3000 muertos ; La rebelion quedo sofocada.
por Luis E. Recabarren S. (La Voz del Obrero, Taltal, Chile)   
sábado 20 de enero de 2007
La Voz del Obrero. Taltal, 11/enero/1908.
La más pura crueldad, el más refinado salvajismo acaban de emplear los guardianes de la sociedad burguesa para dominar y reducir un hermoso movimiento obrero que estallaba en el norte de Chile; en la provincia de Tarapacá, con el objeto de exigir de los capitalistas solamente el cumplimiento de promesas anteriores sobre el mejoramiento de la condición económica en que viven las familias obreras en aquella región del país.

No somos nosotros quienes nos encargamos de ponderar o de engrandecer el crimen burgués, son sus propios autores; es la pluma del mismo individuo (si puede llamarse individuo una bestia sedienta de sangre), que ordenó la masacre, la que relata con toda impudicia, con toda relajación, los detalles de cómo llevó a cabo su cobarde hazaña de hacer funcionar dos ametralladoras sobre el edificio ocupado por la masa principal de los huelguistas y en donde estaba radicado el "comité general de la huelga"

Conste que en Iquique todos los edificios son de madera y material liviano, de modo que las balas de las ametralladoras han hecho peor efecto que en una plaza, pues en el edificio los obreros han sido masacrados a montones.

Con fundamento podemos suponer que el número de muertos, en 30 segundos que funcionaron las ametralladoras, puede ser superior a 500, (ese es el tiempo que confiesan en el parte) ¡cuántos serán los heridos! Cada ametralladora dispara mil balas de 9 milímetros por minuto.

El parte que el general Silva Renard ha pasado a las autoridades superiores sobre su valiente hazaña, publicado íntegro en La Vanguardia de ayer, es la expresión más genuina de la moral burguesa, es la revelación clara, evidente de la falta de inteligencia de las llamadas clases superiores de la sociedad, es el exponente desnudo, es la expresión salvaje, bárbara de los sentimientos y de las costumbres que todavía dominan en el ambiente burgués de Chile.

Los huelguistas no habían cometido ningún acto condenable aún. Estaban en huelga concentrados en varios locales esperando la resolución de los patrones acerca de sus peticiones.

El comité de huelga estaba, en los momentos de la masacre, redactando un memorial para dirigirlo al presidente de la República, en el que exponía la miserable situación en que viven, a causa de la crisis económica creada por la depreciación de la moneda y por el excesivo abuso de los capitalistas ingleses.

Las autoridades, que no pudieron conseguir que los orgullosos capitalistas ingleses aceptaran un medio de arreglo con los huelguistas, resolvieron desalojar a éstos de los locales que ocupaban, sobre todo el de la Escuela Santa María situado en el centro de la ciudad obligándolos a reconcentrarse en el Club Hípico o a regresar a los establecimientos de donde procedían, localizados entre 60 y 120 kilómetros de distancia, para todos los cuales hay vías férreas.

La autoridad, con el criterio cretino que ella siempre juzga estos conflictos, juzgó -así lo dice el parte- un peligro para la sociedad, que estaba poseída de un gran pánico, la presencia de siete mil trabajadores en huelga, reunidos día y noche en un local central. En virtud de esto acordó notificar a los huelguistas el desalojo del local. Estos, que pacíficamente esperaban la solución del conflicto, opinaron que no había motivos para obligarlos a retirarse, y no se retiraron.

Entonces se resolvió la masacre. Los manubrios de las ametralladoras giraron sobre sus ejes. Las bocas de los cañones abocadas sobre el edificio arrojaron un torbellino de balas durante ¡30 segundos! Y, después ¡silencio! La obra burguesa estaba realizada. La augusta majestad de la ley, hecha respetar por el imperio de la fuerza bruta se eleva imponente entre el humo de la pólvora y el vaho de la sangre que poblaba la atmósfera en aquel instante fatídico...

¡Qué hermoso este real exponente de la delicada cultura y civilización burguesas!

El espíritu rebelde de esa masa fue sorprendido, las frentes un momento antes altivas de los trabajadores se inclinaron sobre los pechos, quizás no por abatimiento o cobardía, sino por vergüenza de formar parte de una sociedad que todavía conserva en su seno el espíritu vandálico, agresor, despótico, grosero, infame del salvaje ignorante de las edades primitivas. Los obreros poseídos del terror natural, por la extrema crueldad burguesa empleada contra ellos, ahogados, locos de dolor, se dejaron conducir por entre callejones de soldados armados -hermanos suyos también- adonde los burgueses quisieron.

El parte oficial del asesino Silva Renard dice que después de este bombardeo se desalojó el local y los obreros fueron conducidos al Hipódromo, unos embarcados, en los trenes otros. Pero ese parte no dice lo que seguidamente se hizo después que funcionaron las ametralladoras del “Esmeralda”. Yo creo ver que después de esta hazaña, aprovechando la confusión naturalmente producida, el dolor y la indignación que ha embargado los ánimos, ha ordenado el desalojo del local cargando a la bayoneta y con la caballería dispersando a los que huían.

Nada de esto dice el parte, pero suponemos que la obra se ha completado de esta manera, y los distintos telegramas publicados por los diarios dejan entrever ese procedimiento.

Estos sucesos ocurrían el sábado 21. Según algunas noticias publicadas el domingo 22 los obreros han intentado entrar al centro de la ciudad, asaltar los cuarteles, pero han sido rechazados, y nuevamente victimados, sin resultado alguno provechoso para los huelguistas.

La rebelión quedó sofocada.
Los carros de la basura recogen los cadáveres y los heridos.
Muchos sobrevivientes son arrastrados a la prisión.
La sociedad burguesa canta gloria. Ha triunfado, Reconoce que la petición de los obreros era muy justa, pero debían de esperar sumisamente hasta que a ellos, -los capitalistas-, ¡les plugiera resolver! Los hambrientos debían esperar que los ahítos de festines terminaran sus orgías para recoger los huesos.

El movimiento de Iquique - que todavía nos tiene conmovidos- de una intensidad que quizás aún no está del todo dominada, cuyo epílogo sangriento hemos relatado y comentado, tiene una larga historia, como todas las luchas obreras, y como todas llenas de martirios con un interminable cortejo de dolores.

Es interesante que aprovechemos esta oportunidad para bosquejar rápidamente los antecedentes, condiciones del trabajo y cómo se fomenta la fortuna en las regiones del salitre.

En 1904 y 1905 el salitre se vendía a razón de 6 ó 7 libras esterlinas la tonelada. Los ingleses solamente venden en moneda de oro. Los derechos aduaneros de exportación también los pagan al gobierno de Chile en moneda de oro. Mientras tanto los trabajadores y toda clase de empleados ganan sus sueldos en moneda de papel, cuyo equivalente en oro es demasiado variable como se verá más adelante. En este mismo período cada “un peso chileno” tenía un valor de 32 a 35 centavos oro, como máximum. De modo que cuando un obrero ganaba cinco pesos diarios, ganaba solamente entre $ 1.60 y $ 1.75 oro.
Los almacenes, el agua, el carbón, todos los artículos de consumo y vestuario; los ferrocarriles, teléfonos, correos, etc., todo está sometido al capricho de los capitalistas salitreros. Los empleados del gobierno, civiles y militares, desde el jefe político al portero de una oficina, además del sueldo que les paga el gobierno (que por cierto es miserable para los empleados chicos y generoso para los grandes) reciben un sobresueldo por concepto de gratificación o primas de los capitalistas salitreros, que de esta manera los subyugan.

Es de suponer la humillante condición en que sirven los obreros colocados en ese terreno de inmundicias.

Tantos son los abusos cometidos y que se cometen que de por sí han creado entre las masas obreras una profunda distancia hacia los patrones, que mantienen a los obreros en constante prevención y que les impulsan a sucesivas reclamaciones. Entre las innumerables causas que han obligado a reclamar a los obreros enumeraremos las siguientes:

-Pago en vales, canjeables sólo por mercaderías de la misma casa o por dinero con un 30 por ciento de descuento más o menos.

-Horarios mínimos de 10 horas.
-Capataces y empleados superiores con entrañas de verdugos.
-Engaños en los contratos de trabajo.
-Robo de salarios, al ajuste de cuentas.
-Altos precios de las mercaderías en los almacenes y despotismo de los vendedores.
-Agua de pésima calidad.
-Habitaciones inmundas.
-Peligros evidentes en todas las faenas de esta clase de trabajos. Si es en la extracción del salitre hay peligro al romper las masas de salitre con dinamita. Si es en los cocimientos los grandes fondos estaban destapados en donde los obreros caían en un caldo con más de 100 grados de vapor.
-Abusos en la venta de boletos del ferrocarril restringiendo el libre tránsito de los trabajadores.
-Prohibición de asociarse, de reunirse y de leer periódicos obreros.
Etc. etc.

La constante agitación de los obreros desde unos diez años a esta parte ha hecho desaparecer algunos de esos abusos y aminorar los estragos de otros. La acción de los obreros se ha dirigido por dos caminos: directamente atacando a los capitalistas con la huelga. Directamente hacia el gobierno por medio de sus diputados exigiendo de él el cumplimiento de las leyes que prohíben la circulación de vales o de monedas ilegales y las que prevén los accidentes del trabajo.

Los obreros encaminando sus acciones en esta forma obligaron al gobierno a intervenir favorablemente, y a los capitalistas a ceder a sus justas demandas.

Pero a la vez que se lograba exterminar algunos abusos nacían otros, obra del mismo régimen burgués.

En aquella misma época los obreros hicieron firmar a los capitalistas, a raíz de un conflicto, un compromiso de aumentar los salarios en proporción prudencial cada vez que el valor del billete chileno bajara de 35 centavos oro por cada peso.

En los actuales momentos, y desde hace un año, el peso chileno ha bajado a un valor de 24 y hasta 15 centavos oro, como se mantiene hoy día. Pero el valor del salitre ha subido mucho más. Los ingleses gritan en los mercados que las turbulencias obreras, que las huelgas, que la crisis económica de Chile, que los agiotistas, perjudican la industria salitrera, dañan sus intereses y que por eso se ven obligados a elevar el valor del salitre, que dicho sea de paso, es una sustancia que se vende sin competidores en el mercado mundial.

El salitre que en 1901 se vendía a 6 libras esterlinas la tonelada hoy se vende a 10 libras.

Y mientras esos capitalistas sin entrañas venden hoy casi al doble precio el salitre, en cambio a los obreros y empleados les pagan la mitad del salario que pagaban en 1904.

En dicho año vendiendo el salitre a 6 libras pagaban a 32 ó 35 centavos oro por cada peso chileno a sus obreros y empleados. Hoy vendiendo el salitre, a 10 libras pagan 16 a 20 centavos oro por cada peso chileno. Júzguese la enorme utilidad, la enorme fortuna que habrán acumulado los industriales salitreros durante este par de años que dura la crisis más intensa que han creado, los capitalistas para Chile, y sin embargo, miserables, masacran al pueblo cuando éste les tira en cara sus impudicias.

La cuestión tiene este aspecto: en 1904, un obrero recibía 5 pesos billete al día, hoy también los recibe. Pero la equivalencia en oro es bien distinta de una fecha a otra.

Los industriales combinan todas sus funciones comerciales para obtener el mayor rendimiento. Las flotas de buques que acarrean el salitre a los puertos europeos, llegan a los puertos chilenos llenos de mercaderías, maquinarias, etc. De modo que hacen viajes redondos, completos, sin perder un minuto de tiempo ni desperdiciar un metro de espacio. Estas circunstancias cooperan a la utilidad capitalista, sin tomar én cuenta los fabulosos fraudes aduaneros que se cometen.

En este terreno están colocadas las dos entidades: obreros y capitalistas. Los obreros en una extrema miseria. Los capitalistas en una extrema abundancia que la ven los trabajadores.

Uno de los factores que ha impulsado a la burguesía a proceder tan cruelmente, en la destrucción de este movimiento obrero que pedía justicia, es el gran temor que tienen de ver extenderse una agitación obrera, en estos instantes en que carece de fuerzas armadas suficientes a causa del fracaso de las leyes militares. Emplear la crueldad extrema, infundir el terror en el menor tiempo posible, desbaratar toda organización, que pueda resistir, he ahí el plan de hoy de los burgueses chilenos.

Cañones y metrallas, toda una armada de guerra para dominar una huelga de 10 a 15 mil obreros.

Estas carnicerías humanas cometidas en Iquique han conmovido profundamente toda la organización obrera del país que se apresta a levantarse para protestar contra tan inauditos vejámenes.

Pero el gobierno también en todas partes pretende impedir a los obreros la realización de sus deseos.

En los puertos vecinos a Iquique, en Tocopilla, Taltal y especialmente en Antofagasta, puede decirse que se ha establecido un verdadero estado de sitio, prohibiendo toda reunión en que los obreros pudieran deliberar acerca de la solidaridad que debían prestar a sus desgraciados compañeros de Iquique. En Valparaíso, importante ciudad vecina a la capital, se ha prohibido toda manifestación con relación a los sucesos de Iquique, y el diario obrero de esta ciudad “La Epoca”, ha sido arbitrariamente clausurado por orden del gobierno, siendo que la legislación chilena no permite ningún atentado que amordace la prensa, y el director de la publicación ha sido acusado por publicar y comentar quizás la verdad de los crímenes realizados por la sanguinaria burguesía de Chile.

El pueblo de Chile es de índole altiva. Trabaja mansamente, se deja explotar con resignación, pero es un león cuando se cansa de sufrir, cuando se ve colmado de abusos. En la mayor parte de sus acciones ha empleado la violencia para repeler la barbarie burguesa. El pueblo ha comprendido que los peores instrumentos con que se le destroza son el ejército y el servicio militar y los ha destruido, pero no lo suficiente para evitar que aún se le fusile. Las grandes jornadas en abril 29 de 1888, en octubre 22 y 23 de 1904, en abril y mayo de 1905 y otras en Santiago; las de 1890, de mayo 12 de 1903 las de enero y marzo de 1904 en Tocopilla y agosto de 1906 en Valparaíso; las de 6 y 7 de febrero de 1906 en Antofagasta y otros cien actos enérgicos y violentos en que han actuado los proletarios chilenos juntos con el reciente de Iquique no dejan tras de sí sino charcos de sangre, tumbas prematuras abiertas, huérfanos, viudas, mayores desgracias y un espíritu espantado, idiotizado, adormecido por largo tiempo.

La violencia empleada como respuesta a los ataques de la tropa no ha señalado jamás una victoria obrera. Ni una sola conquista, en las luchas económicas, ha seguido a las irrupciones populares. Al contrario, los capitalistas aprovechando ese anonadamiento que sigue a sucesos luctuosos se han aprovechado cínicamente para salir airosos y vencedores en sus explotaciones vergonzosas del trabajo de los obreros.

Hasta hoy los obreros no han podido seguir un camino más seguro. Son en su mayor parte ignorantes, sin orientaciones científicas sobre la lucha de clases, sin métodos, sin una organización siquiera regular, son muy pocos realmente inteligentes y con una prensa aunque numerosa, pero falta de rumbos precisos en esta clase de luchas. Así se explica que sólo han pensado en la violencia, y cuyo método ensayado ya en repetidas ocasiones y estrellado contra las bayonetas y los cañones, debe señalar un cambio de táctica más inteligente, menos violento, más eficaz, menos bulliciosa; la organización poderosa y perfecta del proletariado en el terreno económico, político y cooperativo para sustituir inteligentemente por estos tres caminos a la actual sociedad.

Lo demás será abatir las energías obreras

Fotos históricas:
Autoridades civiles y militares en Iquique, hacia 1907
http://www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/documento_detalle.asp?id=MC0007288

Escuela Santa María de Iquique, hacia 1907 http://www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/documento_detalle.asp?id=MC0007284

Grupo de obreros dirigiéndose a la Escuela Santa María de Iquique
http://www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/documento_detalle.asp?id=MC0007289

Huelga en la Plaza Montt 21 de diciembre 1907
http://www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/documento_detalle.asp?id=MC0007285

Tropas del Regimiento Esmeralda comprometidas en la represión de la huelga de Iquique, hacia 1907
http://www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/documento_detalle.asp?id=MC0007287

José Cerpa: Canta al recuerdo de lo sucedido en la Escuela Santa María
http://www.josecerpa.com/pirata/SANTAMARIADELAPAMPA.mp3

Fuente : www.memoriachilena.cl

Soledad, Arinda y Cristina: Una historia de miristas

escrito por Ignacio Vidaurrázaga Manríquez   
jueves, 28 de diciembre de 2006
Ellas son las tres protagonistas de  un libro de reciente aparición en Chile. Mujeres militando en dictadura que en la clandestinidad son hechas prisioneras. Mujeres que luego de salir al exilio han retornado de éste con preparación militar mediante, para contribuir de manera más significativa al desgaste y derrocamiento de la dictadura. Sólo hasta ahí, ya resulta significativo leer esta historia. Pero eso no es todo.


Este ejercicio de reconstrucción histórica, de ejercicio de la memoria desde los rincones de ésta, trae aparejado una intersección singular: feminismo y militancia política revolucionaria. Visiones críticas a la relación establecida en las casas, los campamentos de instrucción, las células de militancia  y en la organización en su conjunto: el MIR. Así emerge el perfil de “un machismo militante”, pero no por ello menos cuestionable desde los testimonios de estas tres sobrevivientes, junto a incipientes y aislados atisbos de reivindicar la “cuestión de la mujer”. Discusión de fondo que para algunos obvia contextos y para otras no hace sino visualizar lo oculto, luego de la radicalidad de los riesgos y costos de ese entonces. La discusión está abierta.
 
El relato se construye desde el testimonio y este desde la oralidad de una madre y de las amigas-compañeras a la hija-autora que pregunta y registra con la certeza de haberlo vivido y también desde la libertad de un arsenal teórico renovado. Hasta allí, toda una cadena de postas generacionales y de genero para “tejer estas historias” como se reitero en la presentación del texto “Mujeres en Rojo y Negro” Reconstrucción de la memoria de tres mujeres miristas 1971-1990 de Ediciones Escaparate,  lanzado el 27 de diciembre en Santiago, ante más de un centenar de acalorados asistentes en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna de la capital. Entre el publico: ex- prisioneras de los campos de concentración de Tres Álamos y Pirque, exiliados de paso, historiadores de la cuantía del Premio Nacional de Historia Gabriel Salazar, representantes  de movimientos de los derechos humanos, colectivos feministas, familiares y amigos, todos allí reunidos para escuchar, reencontrarse y compartir un vino tinto y si están los pesos, llevarse este libro de 476 páginas hasta con dedicatoria de la novel autora. En el ambiente hay mezcla de nostalgia, pero  también  de estar participando de un nuevo aporte a la memoria histórica de Chile, tarea del Bicentenario para todos quienes voluntariamente quieran y queramos asumirla.
 
La tarde del lanzamiento la sala estará abarrotada de invitados e invitadas. La temperatura aumentará aún más con las presentaciones de Gladys Díaz, Margarita Iglesias, Lucia Sepúlveda y Cristina Chacaltana. Todas militantes miristas de la época relatada que frente a la autora Tamara Vidaurrázaga Aránguiz  valoraron  su esfuerzo por conseguir  que ésta, una tesis de magíster en estudios de género, fuera a la vez un cuidado ejercicio de reivindicación histórica, sobrepasando a las nombradas y trayendo a la memoria toda una caracterización  para perfilar la militancia clandestina, la sobrevivencia en los campos de concentración y las cárceles de Pinochet de  centenares y miles de mujeres.
 
Tras los rostros de Soledad, Arinda y Cristina están los de María Isabel Joüi estudiante de Sociología detenida-desaparecida amiga de Soledad.
De Paulina Aguirre secuestrada y ejecutada. De Michelle Peña y el de Marta Ugarte, detenida-desaparecida cuyos restos al retornar a las playas del litoral central delataron procedimientos y autorías. Muchos rostros de mujeres peleando a peñascazos la libertad de los hijos o parando ollas comunes frente al hambre. Mujeres con fotos alfileradas en sus pechos o haciendo colas en las cárceles. Mujeres desde la cultura y el arte. Demasiadas mujeres con historias heroicas y cotidianas, singulares y memorables.
 
¿Cómo fue posible que estas mujeres-militantes se separaran de sus hijas e hijos y partieran a escuelas militares para ingresar clandestinamente a Chile arriesgando ser torturadas o muertas? Esas y muchas preguntas de “la normalidad” flotaron en el ambiente de la presentación de esta obra.
 
¿Cómo fue posible que “nuestros bravos valientes..” torturaran a mujeres maniatadas? Alguno de ellos ¿vestirá todavía el uniforme?
 
¿Cómo fue posible que estas mujeres se repitieran la tortura en dos momentos distintos, en menos de diez años, para luego seguir cantando “gracias a la vida”?
 
¿Cómo explicar  que los balances de  hoy incluso se extiendan a las actitudes más culturales y subjetivas de sus protagonistas, otrora envueltos solo en el ámbito de lo publico y heroico?
 
Desde las tesis universitarias parece que se dibuja una tendencia  no despreciable de trabajos de sistematización histórica. Trabajos  que no temen construirse desde el atrevimiento y asalto al dogma de la objetividad, al  escribirse desde la inmediatez de una hija que interroga a su madre, para reconstruir relatos en los que ha sido parte activa y testimonial. Trabajos que no trepidan en interceptar vectores del ayer y del hoy, amalgamando respuestas, dudas y preguntas cargadas de futuro.
 
En la presentación realizada en ese gélido museo y bajo los atentos mostachos blancos de Don Benjamín, se afirmó que este texto  pese a lo dramático de muchos de los momentos y situaciones vivenciadas era ajeno a la victimización. Dato no menor, cuando en la estrategia de la amnesia, la condición de víctima pareciera ser lo máximo factible de conceder a quienes integraron proyectos de militancia revolucionaria, táctica fina y elegante de neutralizar a perpetuidad. 
 
La amnesia oficial, parece que supone el olvido de esas otras historias que pasan a un lugar subalterno al quedar constreñidas a los chascarros de convivencias y bitácoras de vida, a los asados y las copeteadas de madrugada.  En Chile, todavía hay miles de historias de múltiples autores que envejecen y comienzan a olvidar, cuando no a morir. Para “las generaciones vencidas” la peor derrota es la no documentada, porque no tiene lecciones ni posibilidad de segundas lecturas y menos de nuevas interpretaciones.
 
O más aún, no hay  peor derrota que la ignorancia que alguna vez ocurrieron sucesos aparentemente increíbles para los “ojos normales” y que en su tiempo y circunstancia fueron la cotidianeidad de otras personas normales que no hicieron nada más que empinarse  sobre sus propios zapatos.
 
Los testimonios reunidos en esta tesis y recuento histórico respiran conversaciones de fogón. Muchas hojas de calendario tras mejores tiempos, y por cambiar lo existente. Me tinca que la apuesta de la autora es que la memoria sea la primera y más inmediata  reparación para cientos de miles de personas  muertas y vivas.
    
En la batalla de Tamara a favor de la memoria, este texto parece llamado a ser un aporte en ámbitos hasta ahora inexistentes y desconocidos de esa otra historia. Que todas las energías y dioses lo posibiliten…



 

Pd. No puedo soslayar que este texto no es objetivo, ni menos pretende “distancia crítica” alguna, Tamara es la mayor de mis hijas.

A la muerte de un canalla.

 

Por: Mario Benedetti

Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren

Obituario con hurras
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

1973 / 1990:Revista a las revistas chilenas del exilio

El exilio y la tristeza van siempre de la mano, dice Julio Cortázar, quien agrega que a sus componentes de violencia y compulsión, a su carácter de signo distintivo del genocidio cultural practicado por las dictaduras latinoamericanas en los años 70 y 80, debía responderse transformando el disvalor del exilio en valor de combate.  Llama -en un artículo publicado en 1980 en la revista chilena del exilio Araucaria- a convertir la negatividad del destierro en una nueva toma de la realidad, invirtiendo el programa del adversario y enfrentándolo de un modo que éste no es capaz de imaginar.  En los años de la dictadura de Pinochet sus partidarios intentaron desacreditar el carácter brutal del destierro y decían que éste era una beca. Cortázar revierte la connotación peyorativa de estos dichos y agrega que hay que aprovecharlo a fondo en términos de lucha y de indagación, devolviendo así el golpe que se nos ha inflingido.

El mensaje de Cortázar estaba dirigido a los intelectuales, específicamente a los escritores; pero es evidente que era válido para el conjunto del exilio latinoamericano, compuesto en los años 70 y 80 por una abigarrada masa humana que recorría de modo transversal todas las clases sociales, las profesiones y oficios, las edades, los sexos y las ideologías políticas. La presencia de un número relevante de revistas publicadas por los chilenos en el destierro pareciera ser una muestra elocuente de que nuestro exilio fue sensible al deber de respuesta, de resolución para enfrentar la adversidad con la creatividad, el análisis, el estudio, el debate, abriendo y enriqueciendo el horizonte mental, neutralizando así la autocompasión y la nostalgia. 

Muchas fueron las revistas que se publicaron en el exilio: las hubo en todos aquellos lugares del mundo hasta donde llegaron desterrados chilenos, pero no hay un registro completo de éstas. No hay colecciones de ellas salvo de las más importantes.

Los contenidos dominantes, sobre todo al principio de los 70, fue de orden político: denuncia y testimonios de las víctimas de la dictadura. En cuanto a las revistas oficiales de los partidos políticos abundaron y se destacaron por su continuidad y difusión, a pesar de la precariedad de medios. El Boletín del Exterior -conocido como Boletín Rojo entre la militancia comunista- de formato pequeño e impreso a mimeógrafo, se realizaba inicialmente en Moscú y lo reproducían en otras capitales para facilitar su difusión en los países occidentales.  No tenía periodicidad regular, pero apareció sin interrupción durante quince años, lo que la convierte en la revista del exilio chileno de más larga vida.  Aunque por su carácter institucional su dirección correspondía a una labor colectiva, su principal gestor fue Orlando Millas.  Su interés documental es indudable, no obstante no hay en la Biblioteca Nacional un solo ejemplar, hecho que demuestra desinterés de sus editores por su propia historia.

Menor difusión y vida menos prolongada tuvieron otras revistas oficiales de otros partidos políticos en el exilio. Varias surgieron al alero del Partido Socialista: Pensamiento Socialista (Análisis. Estudio. Teoría), dirigida por Oscar Waiss en la República Federal Alemana; Socialismo Chileno, publicada en Bruselas,y dirigida por Adonis Sepúlveda junto  a Clodomiro Almeyda y Jorge Arrate;  Cuadernos de Orientación Socialista, que aparecía en Berlín Oriental en la década del 80. Todas estas revistas tienen una fuerte connotación militante, lo que es coherente con sus propósitos explícitos. En una línea similar se publicó Izquierda Cristiana, que dirigía Luis Maira en México, en los años 80.  El mismo carácter tiene el Boletín Informativo Exterior, que publicaba el Mapu Obrero y Campesino. en la segunda mitad de los años 70. También se publicó, en México, Convergencia, que promovía la renovación socialista y que, en Chile, una vez retornados, sus responsables prosiguieron con algunos números.

Existieron otras revistas que, con un claro objetivo de política partidaria, se diferenciaron puesto que privilegiaron la información, el análisis y el debate, abriendo sus páginas a colaboradores de diferentes ideologías. Una de ellas fue Plural, que apareció en Rotterdam en 1983, integrada por Jorge Arrate, Jorge Tapia, Roberto Celedón, entre otros. En ella hubo un evidente cambio de óptica, marcado por el transcurso del tiempo ya que se creó diez años después del. golpe de Estado, donde se dio espacio para el debate cultural. Su mayor calidad técnica se explica porque el Instituto para el Nuevo Chile, que la patrocinaba, gozaba de un sólido apoyo internacional. Además de Plural, este organismo publicaba trimestralmente un Boletín Internacional informativo, y organizaba la Escuela Internacional de Verano, que dio origen a la publicación de los Cuadernos del ESIN, una veintena de valiosas monografías sobre muy diversos temas políticos y culturales. Este instituto fue la incubadora del proceso de la llamada renovación socialista. Similar a Plural, aunque con un carácter más periodístico, fue Chile-América, que se publicó durante diez años en Roma. La dirigió un Comité Editor integrado por Bernardo Leighton, Julio Silva Solar, Esteban Tomic, José Antonio Viera-Callo y el periodista Fernando Murillo. El primer número apareció en septiembre de 1974 y el último (88-89), en octubre de 1983.

Su continuidad, la apertura y pluralidad de sus análisis políticos, la viveza del debate, la variedad de información y la calidad de sus secciones periodísticas, la convirtieron en un signo de referencia  importante los exiliados en la treintena de países donde pudo circular.

Predominantemente políticas fueron también las que aparecieron en América Latina.  El boletín Chile Informativo -que publicaba en La Habana en la década del 70 el Comité Chileno de Solidaridad con la Resistencia Antifascista, se difundía más allá de las fronteras cubanas porque se reproducía en México.  En este país la emigración chilena gozó de apoyo franco del gobierno mexicano, que patroció y financió la Casa de Chile, importante organismo aglutinador de la labor de nuestros exiliados. Editaba un boletín quincenal, Noticias de Chile, que apareció hasta mediados de 1990 (el número 236 corresponde al mes de abril de ese año). Más interesante es el Informativo de Casa de Chile, que contó con la colaboración de escritores y dirigentes políticos chilenos radicados en México.  Son notables, por ejemplo, los aportes del dibujante Palomo.  Paralelamente a este informatívo se editaron una serie de Cuadernos monográficos sobre temas políticos y culturales y también algunos libros.

Es extensa la nómina de revistas -en su mayoría simples boletines de corta vida- que se publicaron en los más diversos países: Selso, en Luxemburgo; UP informa, en Dinamarca; Pacaypaya, en Inglaterra; Chile Democrático, en Italia; Hombre y Cultura, Unidad, Compañero, en diversas ciudades del Canadá; Retorno, en Costa Rica.

Un caso de notable supervivencia y significación fue el del Boletín del Comité Exterior de la Central única de Trabajadores, que apareció en 1978, con el apoyo de la Confederación General del Trabajo de Francia, en Saint-Denis, suburbio del norte de París.  Se publicaron 20 números y a partir de 1981 empezó a editarse en Berlín con el apoyo de la FDG (Federación de Sindicatos de la RDA), circuló hasta diciembre de 1988. Gracias a la preocupación del periodista Luis Alberto Mansilla, su director, en cada número hubo siempre un espacio dedicado a temas culturales.

El interés por la cultura y creacíón artística motivó muchas de las iniciativas que llevaron a la fundación de revistas. Algunas nacieron para canalizar la producción literaria, pero son muy escasas las que han dejado una huella en la memoria. El desinterés y aún el desprecio por la conservación documental -falla de la que a menudo ni siquiera los propios creadores de las publicaciones se salvan- hacen que hoy exista un registro de apenas una mínima parte de esas revistas.

Canto Libre fue una publicación que evolucionó desde el simple cancionero a un órgano que recogió importantes contribuciones -entrevistas, crónicas, breves ensayos- sobre música, pintura y otros dominios. Se publicó en Colombes, suburbio parisino, entre los años 75 y 80. De El barco de papel, también de filiación parisina, dedicada principalmente a la poesía, se publicaron varios números a principios de la década del 80. De contenido similar fue América Joven, editada en Amsterdam.

Un papel destacado tuvo la revista Trilce, que resucitaba en Rumania en 1982, tras haber interrumpido sus publicaciones en Valdivia en 1970. Su director, Omar Lara, la convirtió en la revista LAR que siguió publicándose en Chile cuando el poeta retornó al país.

La revista literaria por antonomasia, fue Literatura Chilena en el Exilio, publicada entre enero de 1977 y abril de 1980, y que a partir del número 15 se llamó: Literatura chilena. Creación y Crítica.  Dirigida en su primer período por el novelista y ensayista Fernando Alegría, y el poeta David Valjalo apareció inicialmente en  los Angeles, California, pero en 1985 se trasladó a Madrid, donde se publicó hasta 1989. Publicaron en total 50 números en el exilio (hubo ocho más publicados en Chile tras la vuelta a la democracia), que recogieron una extensa producción poética, narrativa y ensayística: más de 500 autores diferentes, chilenos en su enorme mayoría.

Otros ejemplos son Verso, en Francia, a cargo de Adriana de Berchenco y Fuego Negro.

Un capítulo singular es el de Araucaria de Chile, revista pluridisciplinaria, que se publicó en forma ininterrumpida durante doce años, con sede en París, inicialmente, y luego en Madrid. Su director era Volodia Teitelboim y a cargo de la redacción estuvo Carlos Orellana. El número 1 apareció en febrero de 1978 y el último (47-48), a fines del segundo semestre de 1989. Su fin coincide con el fin de la dictadura. Su trayectoria se recapitula en forma detallada en  un volumen publicado hace algunos años.

La participación de exilados chilenos en universidades dio origen a otras publicaciones. Un ejemplo de esto es Ventanal, Revista de Creacíón y Crítica, dirigida por Pablo Berchenko, apoyada por el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Perpignan, en Francia. De índole monográfico, el N° 12, contiene una completa muestra de la poesía chilena vigente en la década de los 80.

Nueva Historia, publicada en Gran Bretaña por la Asociación de Historiadores Chilenos y patrocinada por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres, es una de las revistas más importantes. Entre 1981 y 1989 aparecieron diecisiete números. La dirigió un Comité Editorial integrado por Leonardo León, Luis Ortega y Gabriel Salazar, que tenían el apoyo de connotados especialistas británicos, como Simon Collier, Harold Blakemore y Andrew Barnard. En sus páginas se recogieron trabajos de alto valor académico de los nombrados y de muchos otros, como Julio Pinto, María Angélica Illanes, Fernando Casanueva, Maximiliano Salinas, que forman parte, hoy, de una generación de historiadores chilenos con plena vigencia.

¿Antes de 1973 se publicaron revistas de chilenos que vivieran en el exilio? No, que se sepa. En otras épocas hubo manifestaciones individuales: libros, panfletos, poemas, cartas, testimonios de escritores o políticos aventados del país que necesitaban dejar constancia escrita de sus nostalgias o su iracundia.  Pero nada que pueda asemejarse a la realidad que se constata en los años 70 y 80. Era necesario que Chile viviera una hecatombe como la que vivió, y que se produjera el gran éxodo de compatriotas, para que surgiese ese fenómeno explosivo que fue la cultura chilena del exilio, de la que se sabe menos de lo que se debiera y donde las revistas son sólo uno de sus capítulos.

Carlos Orellana, 2001

Sangre y tierra lafkenche; Arnaldo Pérez Guerra. Azkintuwe* / La Insignia. Chile, noviembre del 2006.

Sangre y tierra lafkenche; Arnaldo Pérez Guerra. Azkintuwe* / La Insignia. Chile, noviembre del 2006.

Puerto Saavedra-La Carretera de la Costa es un megaproyecto ideado por las forestales. El tramo sur unirá desde Concepción hasta San Juan de la Costa -en la X Región-, pasando por Tirúa, Carahue, Puerto Saavedra, Toltén y Valdivia. Las forestales expandirán su negocio plantando pinos y arrasando con el bosque nativo. Pero también está el interés de explotar turísticamente las costas del lago Budi.

En 1997, las comunidades lafkenche presentaron un recurso de protección contra el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la concesionaria Ingeniería Cuatro, ante la Corte de Apelaciones de Temuco. Ingresaron ilegalmente a las comunidades de Collileufu, Conin Budi, Piedra Alta y Tragua Tragua, destruyendo cercos y alambrados, realizando levantamientos de terreno, colocando puntos de referencia y estropeando siembras. Cortaron renovales de eucaliptos e intervinieron en sitios ceremoniales: nguillatuwe, un cerro treng treng y un cementerio. Los lafkenche se han negado a la construcción de la carretera por más de diez años. Han logrado impedir que se construya, pero hace unos meses se echó a andar el proyecto bajo el título de "mejoramiento de caminos". Incluye el mismo metraje, la diferencia es sólo el nombre.

"Violaron espacios sagrados como el nguillatuwe -el lugar de nguillatun, el principal rito mapuche-, elegido en tiempos inmemoriales. Funcionarios de Vialidad intentaron por años hacernos firmar una autorización para iniciar trabajos. Decían que perderían las indemnizaciones si no firmaban", dice Jacqueline Caniguán, dirigenta del Consejo Territorial Lafkenche.

Desde 1996 se iniciaron estudios del trazado en Saavedra y Teodoro Schmidt. En un principio, las comunidades que se opusieron a la carretera fueron Malalhue, Yenehue, Peleco, Nomellangui, Isla Huapi, Treguaco, Curileufú y Metremken. El trazado pasará por sesenta comunidades, afectando a más de 6.000 indígenas. Según el MOP, en el Budi el camino proyectado es "inamovible". Los lafkenche temen que la ruta desarticule gradualmente su cultura. Para ellos su ejecución no es prioridad. Hay otras necesidades más urgentes. Prefieren que los proyectos que los afecten sean administrados por las propias comunidades, para que no se conviertan en un manto que oculta las consecuencias del desarrollo. "Compartimos la idea de desarrollo, pero es importante saber quién define este desarrollo", dice Caniguán.

"Permitir el paso de la carretera significará una derrota para nuestro pueblo. Al Estado le preocupa que la gente del mar reclamemos lo que nos pertenece y exijamos respeto por nuestra madre tierra. No nos levantamos porque nos dé la gana. Luchamos por defender la tierra porque es nuestro deber como mapuche. No podemos dejar de hacerlo. Tenemos un deber para con nuestras machis y nuestros espíritus. La carretera destruirá los cerros, matará las fuerzas que allí viven, y con ello, también nos mata a nosotros", señala el ngempin Luis Aillapán.

Comunidades como Tirúa, Pu Budi, Yenehue, Rucatraro, Romopulli y otras, serán afectadas por la carretera. Los lafkenche del Budi e Isla Huapi mantienen su cultura. La inmensa mayoría cultiva la tierra, sembrando papas, trigo y avena, aunque el uso intensivo y el monocultivo han ido deteriorando los suelos. La zona del Budi fue declarada, en diciembre de 1996, Área de Desarrollo Indígena (ADI), que implica mayores recursos asignados para los indígenas por su pobreza.

Carretera para las forestales

Para los lafkenche, la construcción de la carretera viola sus derechos ancestrales -derecho a la tierra, la vida y la cultura-, y la propia ley Indígena, que señala que "por exigirlo el interés nacional las tierras indígenas gozarán de la protección de esta ley y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas ni adquiridas por prescripción, salvo entre comunidades o personas de una misma etnia". No se oponen a la construcción de una vía, pero exigen un cambio de trazado. Temen que su construcción y operación dañe irreparablemente la biodiversidad del lugar. Rutas de acceso ya han causado graves deterioros en los ecosistemas regionales y cambios masivos en el uso del suelo. Saben que la carretera será la ruta de penetración de empresas forestales y turísticas.

Jacqueline Caniguán relata que en diciembre de 2002, dos lafkenche de Pu Budi, junto a sus pequeños hijos, impidieron el ingreso por la fuerza de funcionarios del MOP que intentaban iniciar los trabajos: "Iban a generar una franja asimilable a la carretera. Venían acompañados por el Cuerpo Militar. Catalina y Margarita Marileo los detuvieron exigiéndoles que se retiraran. Hubo forcejeos. Luis Aillapán defendió a su esposa y cuñada, sin mayores incidentes. Pero el MOP inició un juicio por 'agresión'. La prensa publicó que 'encapuchados' y 'terroristas' los habían agredido".

Según el MOP, la carretera eliminará las curvas del actual camino entre Puerto Saavedra y Teodoro Schmidt. Pasará directamente por Conin Budi, Yenehue, Pu Budi, Tragua Tragua y Malalhue. "Si dijera que todos están en contra, no sería verdad. En Budi encuentras quienes dicen que instalarán negocios. Se nos tildó de terroristas. El Mercurio publicó una foto de un niño de siete años que defendía a su madre que discutía con alguien del MOP. El niño la abrazaba, llorando. Titularon 'encapuchados agreden a funcionarios del MOP'. Eso fue en enero de 2003", dice Caniguán.

El conflicto ha enfrentado a los lafkenche. Al final del puente Budi vive Leonardo Calfuleo, en el primer terreno que ocupará la carretera. "Si él firma, se construirá", dice Caniguán. Pero hasta hoy se mantiene firme. Era contrario al puente. Pero para muchos mapuche está loco. "Nos sentimos muy afectados por el proyecto. Nadie nos consultó si era necesario construir una carretera. Nos informamos después de una reunión en Puerto Saavedra, donde se anunció que la ruta pasaría por aquí. Empezamos a pedir información al ministerio y nos dijeron que esto ya estaba planificado y resuelto. Manifestamos nuestro rechazo al intendente y a las autoridades. La naturaleza es parte de nuestras vidas y esto va a ir destruyendo nuestra cultura. En el futuro, privados se instalarán en estas tierras. A pesar que la ley no autoriza que particulares las compren, lo hacen. Arriendan por cinco años y nunca más las devuelven. Con la llegada de la carretera construirán hoteles y otras urbanizaciones. La tierra es nuestra madre, nos da alimento, medicina, agua pura. Es lo que da al mapuche su identidad. Hay unos 400 lugares sagrados e históricos que deben ser respetados", dice Leonardo Calfuleo.

El trazado definitivo sólo lo conoce el MOP. Según el Consejo Territorial Lafkenche desde que se inició el proyecto ha habido muchos trazados. La idea viene desde la dictadura militar. El megaproyecto incluye construir un puerto por donde sacar la madera en Queule o en las cercanías de Mehuín. Varios estudios señalan que toda la zona posee "aptitud forestal". "Por eso, detrás de esto está Angelini y Matte. Pretenden violar la ley Indígena y que los mapuche vendan sus tierras o sacarlos por la fuerza. Aparecen los cercos quemados y se roban los animales. Empresarios turísticos ofrecen dinero para que los mapuche abandonen sus tierras", agrega Caniguán.

Pobreza extrema

Puerto Saavedra está a 85 kilómetros de Temuco. En toda la comuna hay 15.000 habitantes. El 80 por ciento es mapuche. El 83 por ciento vive en sectores rurales. Fue fundado en 1887 por el "pacificador" Cornelio Saavedra. Su primer nombre fue Misiones y posteriormente Bajo Imperial. El maremoto de 1960 transformó su geografía. Antes, el río Imperial desembocaba en la actual playa Maule. Isla Huapi -seis kilómetros al sur de Puerto Saavedra-, es una península que separa actualmente al lago Budi del mar. Budi posee una superficie de 56 kilómetros cuadrados y es una albufera, lo que lo convierte en el lago salado más austral del mundo.

En Puerto Saavedra viven 2.500 personas, mientras en Puerto Domínguez -frente al Budi-, sólo dos mil habitantes. La Encuesta Casen 2000, establece que el 21,2 por ciento de la población de Puerto Saavedra vive en condiciones de indigencia. Un 38,7 por ciento son pobres. El 60 por ciento no supera la agobiante línea de pobreza. Un 98,6 por ciento sobrevive en condiciones de hacinamiento, mientras sólo un 44,3 de los hogares cuentan con agua potable. Las estadísticas del INE (2002), también preocupan: el 32,2 por ciento de la población cuenta con pozos o norias para obtener agua, y el 23,5 por ciento se abastece desde ríos, vertientes y esteros. Impresiona saber que el 81,6 de los hogares dispone de un pozo negro y el 1,1 por ciento no posee ningún sistema para desechar sus excrementos. Nueve de las diez comunas más pobres del país están en la IX Región. Sólo un 7,9 por ciento de la población mapuche -la mitad en relación al promedio nacional-, logra acceder a la educación superior, según cifras del Mideplan. En los sectores rurales los índices de pobreza superan el 50 por ciento, según cifras oficiales.

No hace mucho, 17 personas -en su mayoría niños- murieron tras zozobrar la pequeña lancha en que viajaban en el lago Maihue. En zonas rurales de la IX y X regiones se navega en frágiles botes para llegar al trabajo o al colegio. No hay caminos. Luego de la tragedia, el gobierno decidió invertir 6.000 millones de pesos para "renovar embarcaciones". El alcalde de Puerto Saavedra, Ricardo Tripainao, dice: "El gobierno ha estimado apoyar a los lugares más aislados y ahí nos encontramos nosotros. En el sector del Budi tenemos islas dentro de otras islas. En isla Llepo, viven trece familias y en Nahuelhuapi, unas veinte". Durante el anterior temporal, en julio, casi toda la IX región fue declarada en "alerta amarilla". Inundaciones y nieve aislaron Curacautín, Collipulli, Lonquimay, Curarrehue, Melipeuco y Renaico. Según el director regional de Indap, Andrés Castillo, "22.000 hectáreas y 16.100 animales fueron afectados. Agricultores de las comunas de Carahue, Toltén, Nueva Imperial, Teodoro Schmidt, Lonquimay, Loncoche, Galvarino, Freire y Puerto Saavedra sufrieron inundaciones que afectaron las praderas donde pastan sus animales". La extrema pobreza en está íntimamente ligada al desempleo y los problemas sociales. Persisten las familias en campamentos. El 2005, el Tercer Catastro Nacional de Campamentos descubrió más de 700 familias viviendo en 23 campamentos en la IX Región.

Carahue y Puerto Saavedra son comunas con altos índices de pobreza y alcoholismo. "En Puerto Saavedra el alcoholismo es una lacra social. Niños de siete años y adolescentes que no superan los 14 ya presentan problemas. Se oculta, nadie quiere asumir que ocurre. Y es que se asocia a la pobreza, violencia intrafamiliar y deserción escolar. Intentan aplacar la miseria sólo con infraestructura y subsidios, pero no es solución si no hay trabajo ni perspectivas de futuro. Puerto Saavedra y Carahue ocupan los primeros lugares en alcoholismo en el mundo", dice Jacqueline Caniguán. Según el fiscal de Carahue, Cristián Voullieme, "el alcohol incide en el 80 por ciento de los delitos en la comuna. Denuncias por lesiones, delitos contra la propiedad y sexuales, y abigeato, los más comunes, presentan alarmante incidencia de alcoholismo".

Inequidad y estupidez

"Los sueldos son muy bajos y no hay fuentes laborales", nos dice la gente. "Algunos trabajan mientras se construye el hospital de Saavedra", "eso durará sólo unos meses más y después se volverá a la pesca", agregan otros. "En verano está la cava de papas", "se sacan papas en los fundos, pero pagan poco".

Puerto Saavedra es la comuna con mayor población mapuche del país. Pero los que se reconocen como tales en el puerto son cada vez menos. En el sector rural todos son mapuche y la mayoría habla mapuzungun. "Hay escuelas interculturales y profesores muy comprometidos", dicen. "Para el gobierno educación intercultural es sólo folclor: vestir a los niños con prendas tradicionales, que las niñas preparen comida, y se juegue palín. No necesitamos educación intercultural, Hemos vivido la interculturalidad por siglos. El pueblo chileno debiera educarse interculturalmente. Obligan a nuestros niños a asistir a actos públicos en honor del genocida del pueblo mapuche Cornelio Saavedra, una absoluta estupidez", dice Jacqueline Caniguán.

Hay un liceo técnico profesional y otro en el Budi. Pero la educación es deficiente: "Quienes han tenido acceso a educación superior son contados con los dedos. Cada cinco años un alumno entra a la Universidad, pero la mayoría fracasa", agrega.

En alto de Puerto Saavedra, cerca de las comunidades del Budi, se construye el hospital Arturo Hillerns que reemplazará al antiguo construido hace más de 30 años. Se invertirán 3.000 millones de pesos. Según el director del nuevo hospital, Daniel Muñoz, "la calidad de atención será totalmente distinta a la que podíamos dar en el antiguo recinto que tenía muchos problemas estructurales y un reducido espacio físico". Se emplazó en la antigua comunidad de Muncul. La población, los loteos y el hospital están sobre sitios ceremoniales: un palihue y un nguillatuwe. Cuando lo hicieron presente en el Concejo municipal fueron completamente incomprendidos. Nadie entendió que esas tierras debían protegerse. Decidieron construir ahí y no en los terrenos que la Iglesia Católica tiene inutilizados.

Aguas Araucanía ha construido veintitrés Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas -PTAS- en la IX Región. "Duplicó la cobertura en tratamiento que, previo al inicio del plan de saneamiento, sólo alcanzaba el 15 por ciento", dicen las autoridades. Pero un informe de la Mesa de Trabajo sobre Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas revela el grave daño ambiental que están produciendo: "La empresa modificó el Plan de Inversiones sin una adecuada información a la ciudadanía, recayendo en conductas que la propia Corte Suprema ha calificado como contrarias a la buena fe". Se reconoce que las PTAS químicas "están generando una inequidad para los habitantes de la IX Región", pues la totalidad de las plantas están siendo instalas en tierra mapuche. En Puerto Saavedra sólo los lafkenche y los pescadores se movilizaron en su contra.

Aprendiendo a salir al mar

Los pescadores de Puerto Saavedra tienen dos sindicatos. "No hay acceso al mar después del maremoto", nos dicen. "El maremoto minó la esperanza de la gente. Hay miedo que se repita", señala José. "Somos un pueblo pobre. Hace poco que hay una sucursal del banco y aún no hay farmacias, y si uno se enferma tiene que ir a Carahue -a 30 kilómetros-, a comprar un remedio", agrega Pedro. Generalmente pescan en el río y hace poco que tienen lanchones. "Estamos aprendiendo a salir al mar", dicen. Gracias a proyectos Fosis hoy tienen botes nuevos y en la caleta cultivan choros. Pescan róbalos, lisas, corvinas, pejerreyes, reinetas, congrios y pejegallos, "cuando hay buen tiempo".

Apoyan la lucha de Mehuín y coinciden bastante con los planteamientos del resto de los pescadores: "Es que tenemos los mismos problemas. Si Celco contamina afectará también esta costa", agregan. El año pasado, hicieron ver su molestia por las incursiones de barcos pesqueros de gran calado. "Somos los más perjudicados con la extracción masiva y la pesca de arrastre", dice José Ruiz, presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales San Enrique.

Comúnmente grandes pesqueros ingresan a la zona de exclusión, provocando serios daños en el litoral en desmedro de la pesca artesanal. "Son embarcaciones de gran tonelaje y a escasos metros de la orilla, a no más de 300 metros. Es una burla. Se pasean delante de nuestras narices. Advertimos a quienes tripulan que están realizando extracción en las cinco millas, pero los capitanes no hacen caso. Además, la Subsecretaría de Pesca no fiscaliza como corresponde. Se supone que se instaló un sistema satelital a los pesqueros que realizan pesca de arrastre, sobre todo en aquellas que realizan pesca de arrastre. Los barcos vienen de Talcahuano y la X Región, son de transnacionales", agrega.

En Puerto Domínguez, al interior del Budi, recientemente se inauguraron 12 embarcaderos menores y uno mayor. El MOP anunció que destinará 3.000 millones de pesos en pavimentar el camino entre Carahue y Puerto Domínguez. Para el edil Ricardo Tripainao, "el muelle atracadero de la barcaza que traslada a personas de las islas del sector de Huapi, Nahuelhuapi y de Isla Llepo, servirá para llevar material al molino, tomar el bus, mejorar el acceso a educación y salud, lo que va en directo beneficio de la comunidad", dice.

Jorge Millán, fabrica canastos con varillas de mimbre: "Navego todos los días para vender mi artesanía y recoger varillas", señala. Mientras, la anciana María dice que "algo se vende" a los turistas. "Hay pocas cosas que hacer", dice. "es que a una ya no le dan trabajo". Otros sacan con sus yuntas de bueyes cochayuyos del mar para vender. "No hay trabajo". "Acá en el verano el turismo da algo de plata, pero después todo el año no viene casi nadie", dicen. La señora María trabaja junto a una de sus nietas, de no más de nueve años. Desconoce el informe "Trabajo infantil y pueblos originarios en Chile (OIT)", que señala: "La obligación de trabajar expone a muchos niños, niñas y adolescentes a graves riesgos de salud y los conduce a la deserción escolar, lo que contribuye a cerrar el círculo de pobreza y precariedad que envuelve a la población indígena y rural. Un 86 por ciento de los niños indígenas trabaja entre 4 y 6 horas diarias. Alrededor de un 10 por ciento de los niños indígenas debe trabajar a causa de la situación de pobreza que afecta a sus familias".

 

Chile: EL 62 % DE LAS CHILENAS ESTÁ POR DESPENALIZAR EL ABORTO, SEGÚN ESTUDIO

Un estudio realizado por Corporación Humanas en colaboración con la Universidad de Chile reveló que el 62% de las chilenas está por aprobar la idea legislar sobre un proyecto de ley que despenalice en algunos casos el aborto en Chile.



De acuerdo a las cifras entregadas, por ambas instituciones, el 75% está de acuerdo en que se legalice el aborto cuando corre peligro la vida de la madre; 71% por ciento de las mujeres aprueba el aborto cuando el embarazo es producto de una violación; 68,4% por malformación del feto y, el 20,4% en cualquier circunstancia.

Con respecto a los resultados de la misma encuesta del año 2005, el apoyo de las mujeres para que se legalice el aborto terapéutico en caso de violación y eugenésico ha aumentando durante este año.

Por diversas razones, cada día, las mujeres se ven enfrentadas a la necesidad de interrumpir un embarazo que no pueden llevar a término. El aborto en Chile está prohibido y penalizado, donde además no existen servicios públicos gratuitos para su realización en forma segura.

El aborto en Chile se transforma en un problema de salud pública que afecta a las mujeres gravemente. La magnitud del aborto inducido en nuestro país es ilustrativa de las dificultades que enfrentan gran cantidad de mujeres para evitar embarazos no deseados. Estudios no oficiales hablan de 160.000 mil abortos anuales, lo que se traduce en que uno de cada tres embarazos termina en aborto.

Las cifras entregadas, dan cuenta de un creciente interés por debatir de manera abierta y pluralista, este tema en el país, que no pasa precisamente por estar en contra de la vida, sino más bien por defender la salud de las mujeres y el derecho a decidir sobre su maternidad.

Santiago de Chile, 19 de noviembre 2006
Crónica Digital