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Chile

Conmoción en Chile por luz verde a proyecto energético

Por Tania Peña (PL)

El visto bueno en Chile a un megacomplejo hidroeléctrico en la zona de la Patagonia desató una fuerte reacción popular y ya es visto aquí como un claro autogol de la derecha gobernante.

La aprobación ayer del denominado proyecto de Hidroaysén generó de inmediato masivas protestas en todo el país, reprimidas por fuerzas de Carabineros con carros lanzaaguas y bombas lacrimógenas.
Sólo en esta capital unas siete mil personas se concentraron en puntos como Plaza Italia, la Alameda, Paseo Ahumada y en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, y de igual modo recibieron la arremetida de la policía que detuvo a decenas de manifestantes, incluido un diputado.
Se perdió una batalla, la guerra recién comienza, sostienen este martes parlamentarios, juristas, líderes políticos y dirigentes de organizaciones ambientalistas que rechazan Hidroaysén, presentado como el mayor complejo de generación hidroeléctrica de Chile, con una capacidad de dos mil750 MW en cinco centrales.
El costo de la iniciativa, defendida por el gobierno por su potencialidad energética, estaría a cargo de dos emporios privados e implicaría una inversión que sobrepasa los siete mil millones de dólares, entre la construcción de cinco represas en la Patagonia y el montaje de una línea de trasmisión de unos dos mil 400 kilómetros que llegaría a la región Metropolitana.
Sin embargo, el proyecto ha sido duramente cuestionado por los sectores políticos de la oposición y por más del 60 por ciento de la población del país que así lo hizo notar en reciente encuesta.
Se le imputan a la propuesta numerosas irregularidades en el largo camino de aprobación y menosprecio al nocivo impacto medioambiental que tendrá en lugares que son considerados patrimonio de la humanidad por su riqueza natural y por ser hoy día uno de los pocos sitios no contaminados del planeta.
La agrupación "Patagonia sin Represas" advierte en cómo la línea de trasmisión energética pasaría por parques y reservas naturales, zonas turísticas como el lago Llanquihue y territorios indígenas de la Araucanía.
Al interior del oficialismo incluso, no todas las voces aprueban el derrotero de Hidroaysén. Anoche el senador del Partido de Renovación Nacional Antonio Horvath aseveró que "esto se va a transformar en un claro autogol para el gobierno".
"Se debiera haber suspendido hace rato (el proyecto) por la cantidad de irregularidades que hay", subrayó Horvath.

Para el director del Centro de Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello, Marcelo Mena, en lo adelante habrá que esperar una judicialización de Hidroaysén y La Moneda pagará un alto costo por no haber tenido en cuenta el rechazo potente y visceral de la ciudadanía.

Sistema Privado de Pensiones: A 30 años del mayor desfalco en la historia de Chile

Sistema Privado de Pensiones: A 30 años del mayor desfalco en la historia de Chile

Por Francisco Herreros 

Diario REDigital

 

 

En el blog de El Mercurio, al pobre Willy los lectores le dieron con todo. Sucede que al cumplirse los 30 años del sistema privado de pensiones, Guillermo Arthur, presidente de la Asociación de AFP’s, se despachó una columna laudatoria en El Mercurio -dónde más-, que parece provenir de la isla de la fantasía. Los comentarios de los lectores demuestran que los chilenos están más despiertos e informados de lo que pretende el sistema mediático. Con todo, dicha columna proporciona una inmejorable oportunidad para ajustar cuentas con el mayor asalto de cuello y corbata que registre la historia del país.

Arthur, “el Willy”, como le dice Manuel Riesco empieza la columna con una mentira del siguiente calibre:

“Se cumplen 30 años del nuevo sistema previsional, que reemplazó el mecanismo de reparto por uno en que los trabajadores son dueños de los aportes que capitalizan en sus cuentas individuales”.

¿Cómo se puede sostener que los trabajadores son dueños de sus aportes, cuando durante treinta y cinco años o más se los administran esas singulares entidades, como son las AFP, sin consultarles y sin que tengan derecho a elegir representantes en sus directorios; las que transfieren recursos a manos llenas al sector del gran capital, asumiendo cada vez mayores riesgos por la naturaleza de casino propia del proceso de financiarización del capitalismo global, y en muchos casos inviertiendo en empresas relacionadas?

¿Cómo se puede tener el descaro de afirmar que los trabajadores son dueños de sus aportes, cuando ni siquiera tienen la libertad mínima de cambiarse de sistema, más aún por el hecho de que está demostrado que la tasa de reemplazo del sistema de reparto supera ampliamente a la del sistema de capitalización individual?

Según Arthur, “la rentabilidad obtenida cada año por la inversión de estos ahorros supera en promedio al 9% en términos reales, lo que permitirá a los trabajadores con empleos estables, que cotizan con regularidad a lo largo de toda su vida laboral, financiar pensiones cercanas a sus ingresos en actividad, como concluyó la Comisión Marcel”.

Antes de la crisis de 2008, la rentabilidad promedio del sistema era de 11%.

Pero lo que Arthur no dice, y sí se lo recuerda uno de los lectores, es que en el mismo período las utilidades de las empresas donde las AFP invierten el ahorro forzozo de los trabajadores, tienen rangos cercanos al 30%.

Arthur también omite que los “trabajadores con empleos estables, que cotizan con regularidad a lo largo de toda su vida laboral”, son crecientemente una excepción dentro de un modelo económico como el neoliberal, que hace descansar la rentabilidad de la empresa en la precarización del trabajo; y que las lagunas en la cotización eran, precisamente, uno de los problemas que motivaron la creación de la Comisión Marcel.

Después, Arthur menciona el “aporte” del sistema privado en otras áreas, tales como “el crecimiento económico, los gobiernos corporativos, la economía política y su fortaleza para resistir las crisis económicas y los cambios profundos en la demografía que enfrenta el mundo”.

Pero, obvio. Si esa era una de las principales finalidades perseguidas por la contrarreforma neoliberal: captar el ahorro forzozo de los trabajadores y reintroducirlo al sistema económico dominado por el sector del gran capital, otorgándole de paso una revitalizadora y permanente liquidez.

Y encima, por ganar dinero con los recursos de los trabajadores, el sistema privado de pensiones les cobra comisiones abusivas y expropiatorias, progresivamente más gravosas mientras menor es el ingreso del trabajador.

Luego, Arthur perpetra un nuevo desbarro:

“Más de 1 millón de viviendas, el metro, puertos, aeropuertos y carreteras se han financiado con el ahorro de largo plazo que hacen los trabajadores”.

Ese millón de viviendas no tiene punto de comparación con la construcción de vivienda generada por las antiguas asociaciones de ahorro y préstamos vinculadas al sistema de reparto. Y claro, es evidente que algún monto del fondo de pensiones se ha invertido en puertos, aeropuertos y carreteras. Era que no. Pero el problema consiste en que la orientación principal del sistema privado de pensiones no es el desarrollo del país ni de su infraestructura productiva, sino la rentabilidad de los fondos, de manera que por cada dólar invertido en activos productivos, varios dólares se habrán invertido en activos financieros, sumándolos a los flujos de capital inorgánico que están en la base de crisis como la de 2008-09.

Continúa impertérrito el Willy:

“Los economistas Corbo y Schmidt-Hebbel destacan que la reforma previsional activó el círculo virtuoso de mayor ahorro e inversión, perfeccionamiento del mercado laboral y desarrollo del mercado de capitales, que ha significado que un tercio del mayor crecimiento del PIB en las últimas décadas tenga su origen en el sistema previsional”.

Ya está dicho que el ahorro forzozo de la previsión de los trabajadores se reinvierte en el sector del gran capital, mayoritariamente financiero, con ganancias muy superiores a la rentabilidad que se les asigna a los supuestos propietarios de los fondos, es decir los trabajadores, a pesar de que sus ahorros han financiado “un tercio del mayor crecimiento del PIB”.

OK., pero ¿dónde está la virtud de semejante asalto en despoblado?

¿Y cómo los economistas neoliberales se atreven a calificar de “perfeccionamiento del mercado laboral” la precarización del trabajo, que ya va en ordenes de magnitud superiores al 30%, y una cesantía que oficialmente supera el 10% durante el mismo período de vigencia del sistema privado de pensiones; sin perjuicio de las serias deficiencias de las metodologías de medición, que tienden a subestimar las tasas de desempleo?.

Además se contradicen de modo flagrante, porque cuando necesitan justificar el aumento de la edad de jubilación o el incremento del monto de la cotización, el argumento que emplean de modo invariable es, precisamente, la “baja densidad” de las cotizaciones, eufemismo con el que denominan las lagunas previsionales de considerables porcentajes de trabajadores, producto del proceso de creciente precarización en las relaciones capital-trabajo.

Al propio Willy no le queda más remedio que reconocerlo, lo cual hace unas líneas más adelante, en los siguientes términos:

“Sin embargo, hacía falta hacerse cargo de algunas deficiencias del mercado del trabajo, como el desempleo y la informalidad, que impactan fuertemente su funcionamiento”.

A esta altura, el confundido lector no sabe exactamente si el sistema ha contribuido al perfeccionamiento del mercado del trabajo o por el contrario, había que hacerse cargo de sus deficiencias como “el desempleo y la informalidad”; tarea que por lo demás los neoliberales le entregaron al Estado por la vía del “reforzamiento del pilar contributivo”, por cierto con cargo fiscal.

Y ese mentado “desarrollo del mercado de capitales” no es más que una de las expresiones del proceso de liberalización de las variables de la economía, enfocadas a posibilitar la acumulación del capital.

Un mercado de capitales que según denuncia de la Asociación de Exportadores de Fruta, ASOEX, permitió la entrada de US$ 55.789 millones en 2010, mientras que salieron sólo US$ 9.163 millones, excluidas las exportaciones de cobre, con los correspondientes efectos cambiarios que deterioran la competitividad de las exportaciones.

Una vez más: ¿dónde está la virtud de transformar la economía chilena en un gigantesco casino donde sólo ganan los especuladores?.

Enseguida, el presidente de las AFP’s destaca “el desarrollo del mercado de seguros de vida, que hoy maneja US$ 41.000 millones vinculados a pensiones”.

Un estudio del economista Manuel Riesco, denominado "Resultados para sus afiliados de las AFP y compañías de seguros relacionadas con la previsión", jamás desmentido por el Willy y sus amigos, demuestra que en comisiones, intereses y seguros previsionales, los propietarios de las AFP y las compañías de seguros, estrechamente relacionadas, se han embolsado alegremente uno de cada tres pesos captados por el sistema privado de pensiones. Para ellos, un circuito evidentemente virtuoso.

Pero por lo mismo, la tasa interna de retorno (TIR) de los depósitos se reduce a alrededor de la mitad de la rentabilidad promedio oficial alcanzada por el fondo de pensiones. El estudio revela, además, quiénes son los destinatarios de los fondos de pensiones: un 47% está en manos de grandes grupos económicos privados que operan en Chile, de los cuales solo 12, entre ellos los propietarios de las AFP, concentran la mitad de estas inversiones. Un 33% adicional se encuentra en manos de conglomerados privados en el extranjero, la mitad de este monto en manos de solo ocho fondos de inversión. Esos han sido los verdaderos beneficiarios de la privatización del sistema chilenos de pensiones.

Pero Willy no se conforma. Antes bien, pide más cancha:

“Para garantizar la eficacia del derecho de propiedad que tienen los trabajadores sobre sus ahorros, se requiere un sistema estable y capaz de resistir tanto las presiones fiscales para bajar los costos como las presiones sindicales que tratan de aumentarlos, y que terminan distorsionando su funcionamiento”.

O sea, dice, no nos vengan a modificar las reglas del juego ni permitan tentaciones populistas de los sindicatos. Esto último lo dice a título preventivo, porque los trabajadores organizados chilenos no han sido especialmente diligentes en la defensa de sus ahorros previsionales.

Con todo, la pluma de nuestro buen amigo el Willy adquiere matices crecientemente surrealistas a medida en que se aproxima al meollo del asunto:

“En el sistema chileno esas presiones no se ejercen sobre un flujo, sino sobre un ahorro acumulado que está en las cuentas personales de los trabajadores, de manera que la intervención se hace más difícil. Hay que agregar o quitar recursos a esas cuentas para mejorar o disminuir el monto de las pensiones de sus titulares, salvo que se recurra a mecanismos más "sofisticados" como el usado por el gobierno argentino para apropiarse de US$ 30.000 millones pertenecientes a 9,5 millones de trabajadores de ese país”.

A pesar de las apocalípticas predicciones de los neoliberales, no hubo ni una sola queja por la “apropiación” de los fondos previsionales de 9,5 millones de trabajadores argentinos, que dejando de lado la retórica neoliberal, significa sencillamente que el sistema previsional argentino retornó al sistema público, de donde nunca debió haber partido.

Al Willy se le olvidó mencionar que los trabajadores argentinos al menos siempre tuvieron la libertad de elegir entre permanecer en el sistema público de reparto o cambiarse al de capitalización individual.

Tampoco tuvo la decencia de reconocer que el Gobierno argentino buscó proteger los fondos previsionales de la caída en la rentabilidad ocasionada por la crisis global, por pérdidas en torno al 14% de los fondos previsionales.

Con pérdidas de magnitud equivalente, lo que hizo el Gobierno chileno fue, por el contrario, aumentar el margen de inversión en títulos bursátiles en el exterior desde el 35 al 80%, en pleno desarrollo de la crisis global.

Una irresponsabilidad que la historia cobrará en su minuto.

Pero el columnista de marras alcanza el climax de sus desvaríos cuando se refiere a la crisis de 2008-09:

“En los últimos años, el sistema enfrentó una de las crisis más agudas de la historia, que afectó fuertemente la valorización de sus activos. Surgieron de inmediato voces que pedían volver al sistema de reparto o de "beneficio definido". Pero al cabo de un año, los fondos habían recuperado su valor, al paso que en los países con sistemas de reparto o "beneficio definido" 57 aumentaron la tasa de cotización, 18 aumentaron la edad de jubilación y 28 rebajaron el monto del beneficio”.

Con esto, el Willy comete un error común en los neoliberales: creer que la gente viene de las chacras, y que se la puede engañar con facilidad, alternando mañosamente cifras reales con cifras nominales.

Señor Arthur, digámoslo con honestidad: durante la crisis aludida por usted, el fondo de pensiones llegó a perder un máximo de US$ 12 mil millones, alrededor del 15% del fondo; y que al 20 de abril, según el actualizado registro que lleva CENDA, con cifras de la Superintendencia de Previsión Social, las pérdidas alcanzan alrededor de US$ 2.727 millones, desde el 25 de julio de 2007, fecha en que el fondo alcanzó su máximo de US$ 104.060 millones.

Afirmar como Arthur, que el fondo recuperó su valor, pero en cifras nominales, es derechamente mentir y engañar a la opinión pública.

En cifras reales, si el fondo de pensiones no hubiera registrado esas pérdidas, hoy sería unos US$ 16 mil millones de dólares mayor. En pesos, las pérdidas del sistema alcanzan a los 18 billones. Para hacerse una idea de la magnitud de las mismas, éstas equivalen a dos años de cotizaciones, o si se prefiere, a la revalorización neta de fondo desde sus inicios en 1981, hasta diciembre del 2006. En otras palabras, desde el inicio de la crisis las pérdidas equivalen a todo lo ganado por el fondo en 25 años.

Pero eso no es todo. Para que el fondo de pensiones recupere realmente sus gigantescas pérdidas, sería necesario que además de volver a la suma del 25 de julio de 2007, el sistema recuperara los ingresos esperados de la capitalización no concretada por la evaporación de los fondos provocada por la crisis financiera especulativa. En otras palabras, para una verdadera recuperación, el fondo no sólo se debe restaurar el capital, sino también recuperar el lucro cesante y el costo de oportunidad.

¿Acaso eso no se llama “destrucción de riqueza”, como a ustedes mismos les gusta decir en otros contextos, señor Arthur?

Pero igual que los monos porfiados, no hay como darle porque siempre cae parado. Así, para su cotarro, el balance de estos treinta años “deja en evidencia el gigantesco aporte del sistema”. A su juicio, sólo falta “crear una cultura previsional para que los trabajadores comiencen a construir su pensión a partir de sus primeros años de trabajo, utilizando todas las herramientas que les proporciona la ley”. Y remata: “pero, sobre todo, falta crear conciencia de que el ahorro pertenece a los trabajadores y que de su disciplina y rentabilidad dependerá el monto de su pensión". Para ello, concluye, “es necesario que todos colaboremos a un mayor acercamiento y confianza de los afiliados hacia su sistema”.

Es posible que así lo crea sinceramente. Pero esa sensación de realidad escindida, esa disonancia cognitiva que se establece entre el Chile neoliberal y el resto de los chilenos, obedece al sideral abismo entre los intereses de unos y otros. Cabal prueba de ello son los comentarios de los lectores del blog de El Mercurio. De 45 comentarios, sólo dos defendieron al sistema de pensiones.

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Chile: El primer asesinato político por tortura en democracia: la historia de Ricardo Parra y su hermano Avercio

Chile: El primer asesinato político por tortura en democracia: la historia de Ricardo Parra y su hermano Avercio

“Arauco tiene una pena que no la puedo callar, son injusticias de siglos que todos ven aplicar, nadie le ha puesto remediopudiéndolo remediar” Violeta Parra 
 
 
Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
Ricardo Parra Contreras, hijo único de Ricardo Parra Flores,  pregunta y pregunta desde los 16 años a su tío Avercio Parra que cómo murió su padre realmente. Ahora Ricardo Parra hijo tiene 24 años, y las interrogantes sobre las oscuras circunstancias en que fue asesinado su padre se tornan graves y apremiantes.
 
Avercio, el menor de los tíos y el que sabe la verdad, pero la ha enmudecido o tergiversado para postergar el dolor, ha tomado la decisión después de dos décadas, de liberar los hechos. Para Avercio, y  está pensando en sí mismo, es la pieza faltante en la carrera de un revolucionario nacido y criado en Cañete –territorio mapuche-, un sobreviviente de la dictadura, un instintivo combatiente que estuvo en los orígenes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, en los años 60 del siglo pasado, resistió la dictadura militar más sangrienta y dura de Chile y hoy, en otoño de 2011, es el Coordinador Nacional de la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Independientes de Ferias Libres.
 
Avercio no es un arrepentido. En la actualidad, la lucha social lo sitúa como dirigente de trabajadores que sufren la represión concertada de la gran venta al detalle, los supermercados, y el Estado a través de los municipios. En fin, sólo ha cambiado la forma del combate.
 
Pero lo cierto, es que Ricardo Parra, 9 meses mayor que su hermano Avercio, no murió por causas corrientes, en una cama tranquila, o como un delincuente.
 
En marzo de 1990, asumió el primer gobierno civil después de la dictadura con Patricio Aylwin. Avercio, ya retirado del MIR, junto con otros compañeros con los cuales todavía mantenía contacto, decidió salir de la clandestinidad luego de una autorización gubernamental para que pudieran volver a la vida civil ‘normal’ todos los perseguidos políticos de Pinochet.
 
En agosto del 91, Nina, esposa de Avercio, lo convenció de que ya era hora de que su madre, Teresa Flores, conociera a sus nietos. Hacía 23 años que no la veía y partieron a Cañete. Con el reencuentro y los paseos por la ciudad “me di cuenta que habían ojos que andaban permanentemente observándome. Hasta en las partes públicas tenía carabineros cerca siempre”. Vio a su hermano Ricardo Parra que padecía una enfermedad que lo invalidaba para trabajar o escribir. Apenas podía caminar. A las dos semanas volvió  a Santiago, quedando pendiente una visita a su hermana Eliana en Purén. En el segundo viaje, Avercio aprovechó de pasar a Cañete de nuevo. “Salimos con mi hermano Ricardo a recorrer el campo, pero ahora era más evidente el seguimiento. Y me topé accidentalmente con el ‘Loco Aguayo’, el mismo colaborador de la DINA que me reconoció en el lugar de torturas de Villa Grimaldi, y me dijo, “Estás vivo todavía, huevón” y añadió que “en La Moneda encontramos una foto tuya con Allende”. Se trataba de una fotografía que yo me había sacado muy niño con Salvador Allende en la campaña para las elecciones de 1964, donde mi padre me hizo llevarle un ramillete de flores a la Tencha.” Después, Avercio se reunió con su  primer profesor de escuela y se despidió de su hermano Ricardo. Antes de irse, le obsequió una parca que andaba trayendo.
 
Tres meses más tarde, ya en Santiago, un llamado telefónico de una de sus hermanas le conminó a  partir urgente a Cañete porque “Parece que mataron a Ricardo”. Otra  hermana, Elba, le comunicó que “dicen que lo agarró un tal ‘Loco Aguayo’ junto a la policía”. En Cañete, Averció  encontró a su madre deshecha. “Ahí me contaron que Aguayo delante de la policía, le preguntó a Ricardo que ‘¿dónde está la cagada de tu hermano?’. Lo detuvieron e interrogaron primero en Cañete. Luego lo llevaron a Purén y de vuelta a Cañete, donde mi madre. Roto por las torturas recibidas fue llevado al hospital regional de Concepción. Yo vi su cuerpo y su cabeza destrozada. El registro de defunción Nº 1135 del 8 de octubre de 1991 como causa de muerte sólo dice ‘sepsis generalizada’. De allí fuimos al juzgado de Cañete, donde el juez Juan Alberto Petit ironizó con mi presencia luego de tantos años sin verme. Yo le manifesté que únicamente buscaba justicia para mi hermano. Petit secamente sentenció que ‘lo que buscan aquí, no lo van a encontrar’. En Concepción una radio local nos entrevistó y mi hermano fue enterrado en Cañete.”
 
La madre de Ricardo, Teresa Flores, declaró a El Siglo que el 19 de julio  de 1991 el miembro de Investigaciones de la subcomisaría de Lebu, José Tapia González con el ‘Loco Aguayo’, detuvieron a la víctima, lo mantuvieron en custodia 20 minutos en la Tercera Comisaría de Carabineros de Cañete y se lo llevaron a Investigaciones de Lebu. Allí Ricardo fue “violentamente golpeado en la cabeza en numerosas ocasiones, e incluso recibió patadas cuando estaba en el suelo. Luego de ser mojado y baldeada la celda, lo colocaron en posición de pie y le aplicaron el tormento de la gota de agua en la cabeza durante toda la noche…(cuando volvió lastimosamente y por sus propios medios a su casa en Cañete) el doctor Patricio Cruz le diagnosticó un severo traumatismo en un hueso parietal del cráneo”. Del hospital de Cañete fue trasladado al de Concepción. De allí Ricardo sólo salió muerto.
 
En Santiago, Avercio se entrevistó con el ministro de Justicia de Patricio Aylwin, el democratacristiano Francisco Cumplido, quien luego de recibir  la documentación y el relato de los hechos, le contestó que el asesinato de su hermano era ‘un caso común’, que ya el país estaba en democracia y que el caso fue cerrado en Cañete. “No está cerrado en ninguna parte”, le respondió Avercio, “aquí hay una herida abierta y la democracia está matando al pueblo. Lo que le faltó a Pinochet, lo está haciendo la democracia.” Entonces Francisco Cumplido le advirtió que Avercio no podía hacer acusaciones a la democracia que había salvado a los marxistas. “A mí no me salva nadie. A lo mejor los marxistas lo han salvado a usted.” Así terminó la cita infructuosa.
 
Sin embargo, en el 2003, bajo el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, los carabineros Julio Pino Ubilla y Miriam Solís Fernández, desertaron de la institución y se fueron a Gran Bretaña a demandar asilo. En Londres, los ex uniformados denunciaron que carabineros seguía torturando gente con la anuencia de sus oficiales. Según el diario La Nación de la época, Miriam Solís afirmó que “es muy difícil que nuestros compañeros se atrevan a denunciar lo que sigue pasando a diario dentro de Carabineros, aún en esta democracia chilena que es tan falsa”. Dentro del listado que entregaron los ex policías respecto de personas muertas como resultado de la tortura, está Ricardo Parra.
 
“El caso de mi hermano demostró la continuación de la dictadura después de Pinochet: torturas, cárceles secretas, detenciones arbitrarias, venganza y muerte. Hoy mismo la democracia emplea la violencia contra los sindicatos, los jóvenes que disienten, contra los mapuche, como la usaron contra mi hermano, contra un hombre inocente”, declara Avercio Parra.
 
Esta es la historia del horror y la resistencia, de la venganza política y la voluntad de lucha de un pueblo; la historia del espanto y la ternura.
 
 
Avercio
 
 
A mediados de 1960, Cañete era un pueblo muy pequeño que no alcanzaba los 4 mil habitantes, y que estaba dividido entre mapuche y chilenos. De hecho, sus alrededores eran puramente mapuche. No existían fuentes de trabajo, empresas, ni hospitales. Se sobrevivía de lo que producía el campo.
 
“Yo vengo de una familia donde mi padre, Juan Bautista, era mapuche y un ferviente luchador político”, relata Avercio, “y en su juventud fue presidente de sindicatos del carbón de Lota y Curanilahue. Juan Bautista siempre nos enseñó a sus hijos  que la vida había que mirarla con firmeza y con mucha solidaridad. Mi papá era comunista y durante el gobierno del radical Gabriel González Videla, cuando fue proscrito el Partido Comunista, Juan Bautista, defendiéndose, perdió una mano al estallarle una carga de dinamita. Estuvo oculto en el monte y al tiempo regresó a la ciudad donde de la minería, pasó a convertirse en zapatero. Cuando me reencontré con él, me enseñó que la sociedad está dividida entre ricos y pobres. Y que nosotros éramos pobres.”
 
Avercio era el menor de 8 hermanos y se crió un período con su madre. Por diferencias con ella, abandonó la casa a los 13 años y se fue a un pueblo en la provincia de Arauco. A los 15 años, en 1965, ingresó a una fuerza revolucionaria llamada “Campesinos por la Libertad”, que fue la organización que antecedió al Movimiento Campesino Revolucionario del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR),  después. El 67, el MIR, con Miguel Enríquez a la cabeza, comenzó a adquirir la forma de una organización marxista-leninista y político-militar. El hermano mayor de Avercio, Sofanor Parra, en tanto, hacía trabajo al interior del pueblo mapuche, y años más tarde integró el MCR, el brazo de masas campesino del MIR. En 1977 su cuerpo abatido por agentes de la dictadura militar sería hallado en la Vega Central de Santiago.
 
En sus derroteros, hacia la segunda mitad de los 60, Marcia Merino o la ‘Flaca Alejandra’, que en 1974 se convirtió en delatora y colaboradora de los servicios de inteligencia de la tiranía, preparó a Avercio y lo integró al MIR, “cuando todavía era una gran luchadora en Arauco”.
 
 
Las corridas de cercos
 
 
Avercio estaba en calidad de ‘simpatizante’ del partido cuando  comenzaron las “corridas de cercos” del pueblo mapuche, una política determinada por el MIR durante el gobierno del DC, Eduardo Frei Montalva.
 
“Los mapuche se estaban quedando sin tierras. Yo ya estaba en la ciudad  y pasaba por pequeños cursos y discusiones. Al principio no entendía nada: lo único que sabía era que había que recuperar lo que otros nos quitaban.”
 
Sólo tenía tercer año de preparatoria cuando en 1966 Avercio conoció a Luciano Cruz –líder mítico del MIR- quien solicitó al partido su traslado para trabajar con él en el campo. En calidad de aspirante del MIR, Avercio se convirtió en ayudante de Luciano, sobre todo como enlace entre él y la Dirección del MIR. Bajo el gobierno de Frei Montalva hubo una gran revuelta en territorio mapuche, donde murieron tres originarios en Tirúa. En esos momentos, la gente del MIR se hallaba en la zona de Arauco y Nahuelbuta preparando lo que serían las ‘corridas de cerco’, con un equipo de topógrafos y abogados. Cuando se enteraron de la matanza, se trasladaron al sector y “comprobamos que la represión caía duramente contra el pueblo mapuche”. En ese momento se resolvió que había llegado la hora de actuar y se realizó la primera corrida de cercos en un sitio llamado ‘El Paso de los Patos’, en Arauco.
 
-¿Qué era una corrida de cercos?
 
“Si nosotros calculábamos que una comunidad mapuche tenía 10 hectáreas de terreno y el patrón había corrido 20 para él, nosotros recuperábamos lo que el patrón había robado y un poco más, y el resto lo distribuíamos a los mapuche inmediatamente. Entregábamos media hectárea para cada uno, instalábamos la ruca y la cerrábamos como propiedad de los mapuche de hecho. Entonces también actuaban jóvenes abogados que venían de la Universidad de Concepción. Yo recuerdo a uno no tan joven, de apellido Castañeda, que le decíamos ‘El Castaño’. Años después supe que la dictadura lo había matado en Paicaví. En fin, expandimos las corridas de cerco a lo largo de toda la provincia de Arauco y más allá. En Temuco seguimos, junto al compañero miembro del Comité Central del MIR, Miguel Cabrera, ‘El Paine’. Y en Valdivia, las corridas se realizaron con José Gregorio Liendo, el ‘Comandante Pepe’.”
 
El partido entonces le dio una nueva misión a Avercio en Concepción –al borde de 1968-  como enlace con Miguel Enríquez. En esos instantes se había efectuado una expropiación porque la organización carecía de recursos para seguir funcionando. Era preciso hacer llegar el dinero a Santiago y a la misma Concepción, que eran las ciudades donde el MIR tenía presencia significativa. Bautista van Schouwen –otro de los dirigentes máximos del MIR- le pidió a Avercio una tarea especial: ir con un maletín a un punto (contacto) en la propia ciudad de Concepción. Esperando el punto en calle Caupolicán con Barros Arana, fue detenido por la policía, lo metieron a un vehículo, y en un lugar desconocido fue torturado, siendo embutido en un tambor con agua al que le daban martillazos. Querían saber quién era su jefe y qué estaba pasando en el sur.
 
“Me callé y terminé en el  juzgado, donde fue la última vez que vi a mi padre. Yo tenía 17 años y había quedado en muy malas condiciones. El juez resolvió entregarme a mi mamá. Mi padre sólo me dijo ‘¿Ves esa vuelta que está allá? Por allí te vas a ir y no vas a volver nunca más. Tú elegiste la revolución. Ahora sigue tu camino.’”
 
 
La maduración
 
 
Al poco andar, Avercio se reconectó con el MIR en Lebu. Retornó a Arauco, y entonces el partido dispuso que debía partir a Santiago a estudiar, donde  terminó su Sexto de Humanidades en el Liceo Valentín Letelier. En la Capital, en 1968, comenzó a realizar trabajo poblacional en la zona norte de Santiago, en Conchalí, a través de su participación en el GPM 8 (Grupo Político-Militar 8).
 
Protagonizó las primeras tomas de terrenos, como las que devinieron en la población Última Hora, El Barrero, y otras. De pobladores, pasó al Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR), otra estructura de masas del MIR, donde Avercio integró la Dirección Regional junto a José Carrasco Tapia (‘Pepone’) –asesinado el 7 de septiembre de 1986 por agentes de la Inteligencia pinochetista-, la ‘Flaca Alejandra’, y otros.
 
“Empecé a trabajar en la construcción para ir formando sindicatos, dándole énfasis al FTR. Estábamos en lo mejor. El trabajo de masas crecía rápidamente. Y el 69, el partido me envía  con Bautista van Schouwen, Humberto Sotomayor, Andrés Pascal, José Carrasco,  siempre en Santiago. Una parte era de la Comisión Política y otra del Comité Central. Mi pega era como la del ‘chico de los mandados’ y enlace de confianza entre la CP y el CC. En 1970 fui enviado a Cuba a hacer algunos cursos de especialidad. Volví en 1971 ya entendiendo mucho mejor las cosas.”
 
A su regreso se encontró con que en el MIR se había producido un quiebre. Con otros compañeros, Avercio fue parte de la formación del  Movimiento Revolucionario Manuel Rodríguez (MR2). La crisis tenía antecedentes viejos por concepciones diversas que existían respecto de lo político y lo militar. Había un sector que decía que el partido no podía convertirse en una fuerza militar porque no tenía la capacidad suficiente para ello, y otro señalaba que si bien, el MIR no podía transformarse en un ejército popular, sí debía estar preparado para dar respuesta al enemigo cuando fuera golpeado. Pero no existía ninguna de las dos condiciones. Finalmente, en 1972, por acuerdo de direcciones, el grupo organizado en el MR2 volvió al MIR,  sin condiciones.
 
 
El golpe
 
 
 
En el intertanto, Avercio se fue a Concepción a cumplir labores de Inteligencia, y en 1973 retornó a Santiago a hacerse cargo de la comunicaciones de la Dirección. Con otro equipo del MIR, él asesoraba la seguridad interna del Presidente Salvador Allende, distinta al GAP. No estaban en ninguna locación fija, “estábamos en todas partes”.
 
Días antes del golpe, cuya inminencia el mismo Miguel Enríquez –Secretario General del MIR- había anunciado en el Teatro Caupolicán, Miguel fue conminado a salir de Chile y a preparar las casas de seguridad.
 
“Nosotros ya sabíamos del golpe el 14 de agosto de 1973 por los movimientos de tropas en Santiago (en Peldehue y el regimiento Buin, particularmente). El problema era que la izquierda no nos hizo caso. Los socialistas nos dijeron que éramos unos paranoicos, infantilistas, y otras cosas por el estilo. Nosotros nos concentramos en la seguridad de la Dirección del partido, fundamentalmente de Miguel, Edgardo Enríquez y Bautista van Schouwen, que era la sucesión política del MIR. Entonces llegó el golpe de Estado y nosotros no estábamos preparados. Nos reunimos con Miguel, se negó a salir del país y destacó una comisión a la Argentina donde iba Edgardo Enríquez, a una reunión de la Junta Coordinadora Revolucionaria donde estaban el Partido Revolucionario de los Trabajadores - ERP (Argentina), el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria - Chile), el MLN -- Tupamaros (Movimiento de Liberación Nacional -Uruguay) y el ELN (Ejercito de Liberación Nacional - Bolivia). Yo partí a Buenos Aires un día antes. Uno de los objetivos era que Edgardo Enríquez se quedara afuera.”
 
Avercio volvió en el mismo mes de octubre del 73 a Chile. Se reunió con José Carrasco para laborar en la documentación nueva para sus compañeros ante la persecución sistemática e inclemente de la dictadura contra todos los opositores al régimen y especialmente, contra los militantes de las organizaciones de izquierda. Se formaron talleres de comunicación, realizándose  un trabajo de hormiga. Al poco tiempo, ‘Javier’, encargado del sistema de espionaje del partido y llevando las placas de las cédulas de identidad en su poder, murió en un enfrentamiento casi en las narices de La Moneda.
 
“Ya el 30 % del Comité Central estaba en manos de la Inteligencia de la Fuerza Aérea. Miguel se comunicó con los militares y les señaló que mientras más compañeros aprisionaran, más se sumarían a la lucha. A fines de 1974 cae la ‘Flaca Alejandra’, y en el 75 debo asumir la reconexión del partido a nivel nacional. Había que recuperar a algunos, salvar a otros. Yo ya tenía en el cuerpo dos enfrentamientos. El primero en calle Esperanza con Agustinas, que fue mi primera experiencia violenta, mi prueba de fuego. Naturalmente, sentí miedo. El otro enfrentamiento lo tuve en un control en Providencia con Tobalaba.”
 
Entonces, Avercio vivía en Compañía con Miguel de la Barra, casi al frente de donde estaba en esa época la Embajada de Estados Unidos. Se le encomendó avisarle a Humberto Sotomayor que debía salir de la casa de Vicuña Mackenna donde estaba oculto. Luego, el ‘Coño’ Molina le indicó que debía citarse con Miguel Enríquez, quien le pidió que limpiara la piscina que había en el paradero 24 de Gran Avenida.
 
“Y en el punto, justo aparecen dos carabineros, que yo creo fue fortuito, y comenzó una balacera mientras sacaban a Miguel del lugar. En fin, aseamos la piscina. Revisamos milímetro por milímetro, para que en caso de problemas se instalaran los francotiradores.”
 
Luego viajó al sur. Avercio estaba viviendo con una pareja que tenía tres meses de embarazo. En la zona recuperó parte de la militancia y las estructuras. Y pensando en que sería la última vez que tendría la posibilidad, pasó por Cañete, chequeó la casa de su madre para asegurarse de que nada pasara. Así, estuvo una noche lluviosa con ella. Le preguntó qué ocurriría si lo mataban en alguna parte donde la familia no supiera. “Yo le respondí que la muerte es una cosa que uno no busca, sólo llega.” Al día siguiente tomó con su mujer el bus a Santiago, cargado con tarros con grasa, queso de cabeza y tres metros de longaniza.
 
 
La caída
 
 
“Yo siempre tuve una memoria fotográfica muy buena”, cuenta Avercio, “además me levantaba a las 06:00 hrs. a recoger los diarios. Sin embargo, llegando a Santiago, no tomé esas precauciones que eran una costumbre para mí. Tampoco llamé a la gente que trabajaba conmigo. Sólo pasé a buscar el auto con mi mujer y eché toda la comida del sur arriba. Y cuando voy pasando por San Antonio con Merced, me topé con el local llamado ‘El Dante’ donde bajé a comprarle un completo a mi señora. En un kiosco, ahí mismo, había un diario en cuya portada aparecía la cara enorme de un compañero que sabía más o menos donde yo vivía, pero, desconcentrado, no me detuve a leerlo. Y entonces comencé a cometer una seguidilla de errores. Me percaté de que había muchos vehículos transformados en ambulancias, pero no le di importancia. Después advertí que había personas barriendo por ambas aceras, y comerciantes en carritos que no eran usuales en el barrio. Estacioné el auto, bajé los paquetes, y nos fuimos al ascensor. Lo único que atine a hacer fue a sacar mi pistola 765 y pasarle bala, me la puse en la espalda, y abroché a mis bolsillos dos granadas que llevaba. Mi mujer iba adelante, mientras yo cargaba los bultos con alimentos. Mientras ella hurgueteaba en su cartera buscando las llaves del departamento, la puerta se abrió y un grupo de tipos se arrojó sobre ella. Solté la comida inmediatamente, saqué la ametralladora que traía, los cargadores, y salí del edificio a enfrentar lo que me esperaba: policías con armamento de guerra. Comencé a disparar, mientras corría hacia calle Andrés Bello donde me encontré con otro hombre parapetado que disparaba para todas partes. Allí cometí un nuevo error. Me metí al Hotel Foresta, y tomé a un gringo como defensa, pensando que a él no lo matarían. Pero, ¿a dónde ir? Ya había llegado mucha prensa, muchos uniformados y el ruido de las sirenas ensordecía. Y con el gringo a cuestas, salí del hotel para cometer un nuevo error: me fui al cerro Santa Lucía, considerando que era el mejor lugar para cubrirme; pero nunca pensé que las balas se acaban. Solté al gringo y, sin saber si me entendería, le dije que muchas gracias. Cuando las cosas ya se veían muy mal, por primera vez en mi vida me encomendé a Dios, me dije Patria o Muerte, lancé una granada  y me eché a correr cerro abajo en dirección a la calle Ismael Valdés Vergara porque ahí estaba la embajada de Suiza y el MIR tenía una suerte de convenio con esa embajada. Mi objetivo era entrar a la zona de la sede diplomática. A todo esto, ya me había dado cuenta de que la represión era muy cobarde. Yo estaba solo frente a una cantidad que jamás conocí en número.  Y pasó algo particularmente extraño en mi carrera. El único sujeto que estaba a unos 10 metros de distancia atrás, y que sin problemas podría haberme reventado a balazos con el fusil que llevaba, me gritaba ‘corre, corre, corre’, y nunca me disparó.  Yo mientras, llegué a Miguel de la Barra con la punta de diamante, a la altura de calle Monjitas. Cruzando la calle a la embajada, se me estancó la pistola. La golpee contra un grifo que todavía existe, pero no hubo caso. Lo único que me quedaba eran tres balas en el fusil AKA que tenía. Las disparé, y en la esquina, por primera vez, me llovieron contra mi suerte las balas enemigas desde un edificio. Tiré las armas vacías que traía conmigo. Caí a tres metros de la embajada. Una horda de tipos se me arrojó encima y me cubrieron con  frazadas. Era el 25 de julio de 1974. Los periodistas me gritaban, preguntando mi nombre, si era extranjero o chileno. Yo repetí mil veces ‘Me llamo Avercio Parra’. En ese momento me tomó el Servicio de Inteligencia de Carabineros (Sicar) y me llevó a un cuartel recién hecho en calle General Mackenna con Teatinos. Allí yo creo que no supieron tratarme, no supieron interrogarme. Sólo se dedicaron a golpearme brutalmente y a preguntarme una y otra vez dónde estaba Miguel Enríquez. Terminé inconciente, y tengo entendido que estuve en el cuartel unos 10 días.”
 
Luego Avercio fue transportado al diario El Clarín que había sido transformado en una locación de tortura en calle Dieciocho. Una semana y media después fue mudado a una casa de monjas que estaba en San Bernardo. En ese emplazamiento le aplicaron sólo químicos que le provocaron largas y sombrías alucinaciones. Al parecer a los agentes de la dictadura tampoco les dio resultado ese método y lo volvieron a El Clarín. Estuvo dos meses en ese sitio. “Yo únicamente preguntaba por el estado de mi mujer y les aseguraba que ella no tenía nada que ver con mi opción política. Mis guardianes me decían que mi hijo iba a nacer con la cara mitad mía y mitad de su jefe.”
 
Un día cualquiera Avercio escuchó que gritaban que sacaran al ‘Indio’, que se iba el ‘Indio’. Lo ubicaron de frente a la muralla, le levantaron la capucha y alguien dijo que apuraran  los papeles para que el detenido se fuera. Y entonces llegó la policía secreta de la tiranía, la Dirección de Inteligencia Nacional, la DINA en pleno: el ‘guatón’ Osvaldo Romo, Tulio Pereira, Manuel Contreras, Pedro Espinosa, la ‘chica Carola’ (Alicia Gómez, ex militante del Partido Socialista que se convirtió en colaboradora de la DINA). Osvaldo Romo preguntó que dónde estaba el ‘Indio’. Indicaron a Avercio, y Romo replicó con garabatos a los policías, martillándoles que tenían en sus manos al que él consideraba el segundo hombre del MIR. La ‘chica Carola’ le repuso la capucha a Avercio, lo arrojaron  al interior de una camioneta, “y por el aire cordillerano, supe que me llevaban a Villa Grimaldi”.
 
A partir de ahí, solamente se concentraron en preguntarle dónde estaba Miguel Enríquez, que él sabía dónde se ocultaba, que quién venía en el mando después de él.
 
“A mí se me ocurrió una idea que a muchos, en esas condiciones, les parecerá una niñería. Les conté que yo no sabía nada y que era evangélico. Obviamente, Romo no me creyó, y recomenzaron las torturas”, evoca Avercio. En los interrogatorios del horror estuvieron Manuel Contreras, Tulio Pereira, Pedro Espinosa, Romo y entre ellos, la ‘Flaca Alejandra’. Todos lo castigaron con escarnio bíblico. Al tiempo, ya no le ordenaban qué tenía que hacer,  “yo me sacaba la ropa solo”. Fue hipnotizado, le colocaron pentotal (‘el suero de la verdad’), lo quemaron con cigarrillos; fue fusilado falsamente, lo colgaron de un poste hasta dislocarle los hombros, y sintió morirse dos veces.
 
A los 15 días, alrededor de mayo de 1975, fue transferido a la torre de Villa Grimaldi, “de donde no se salía más con vida”. Allí se encontró con José Carrasco Tapia  y Víctor Toro Ramírez. “Víctor Toro me dijo que algún día la patria me recordaría si llegaba a morir, y si no, que recordara a los que estuvieron conmigo. Y nos callamos para siempre. Ya no supe más de mi vida. Ese fue el instante en que ‘me fui’. El resto, fueron sesiones de tortura.”
 
Entonces Averció inventó a sus verdugos que uno de los puntos de contacto a los tres meses de desaparecer o pasar un imprevisto lo tenía en Concepción, en la calle Caupolicán, en un restaurante que se llamaba ‘El Chiquitito’, y que debía llegar solo, con un diario, y tener una cajetilla de cigarrillos Lucky sobre la mesa. Cuando eso no resultó, ideó que tenía un segundo  punto de recambio en la medialuna de Arauco. Como lo que dijo no existía, después de los viajes fallidos, la ira de los agentes de la DINA hizo que lo ataran a la parte trasera de una camioneta y la echaran a andar a toda carrera. Cuando ya estaba destruido, lo devolvieron en helicóptero a Santiago.
 
En Villa Grimaldi, estando en una casona preso que quedaba después de la piscina, fue convocado a la oficina de Manuel Contreras, el director de la DINA. Le retiraron la capucha porque “hoy día eres fiambre”. Le pusieron un café delante y Contreras le ofreció que entregara a Miguel y que trabajara con ellos. “Yo no quería más y le respondí que se podía ir a la mejor parte de su mamá. Nuevamente me dieron hasta que se cansaron”, rememora Avercio.
 
De pronto, la suerte se hizo su amiga. Viajó a Chile la autoridad de la OEA en materia de Derechos Humanos, el argentino Alejandro Orfila, a realizar una observación a los campamentos de prisioneros políticos. Los carceleros se desesperaron y se llevaron a los reos velozmente a Tres Álamos donde había una pieza grande que le llamaban ‘el caserón de los incomunicados’. Antes, en  Villa Grimaldi,  Avercio se encontraba con unos 20 compañeros. Entonces un agente de la DINA, el  coronel Walter Miralles, ‘El Choclo’, les ordenó formarse y tomarse de las manos, y el prisionero Víctor Muñoz Urrutia junto a un argentino, ‘el Pescadito’, que estaban en mejores condiciones que Avercio, lo sacaron de la cama, lo elevaron como pudieron y lo metieron dentro del montón hasta el vehículo donde los transportaron a Tres Álamos.
 
“Apenas llegamos al pabellón de incomunicados, un compañero informó al pabellón de libre plática que yo estaba allí. Entonces José Carrasco pide que me pongan donde pueda hablar conmigo y, en clave, me pregunta ‘¿Cómo estamos en el agua?’, y yo le respondo que soy ‘Carlos’.”
 
Providencialmente, mientras ocurrió esto, apareció el Cardenal Raúl Silva Henríquez, a quien le informaron dónde se encontraba Avercio Parra, desaparecido hacía 4 meses.
 
Avercio habló con el Cardenal y con el sacerdote Cristián Precht. Y Orfila de la OEA visitó Tres Álamos, y  todos los que estaban incomunicados fueron tirados al pabellón 3 de libre plática, donde había un buen grupo de presos.
 
“De golpe se me olvidó la idea de morir. Esto ocurrió un viernes y el domingo tuve visita de mi familia. Pero al martes siguiente la DINA me fue a buscar otra vez. Ahora se ensañaron al extremo conmigo, arrojándome ácido en la cara, dejándome sin ver durante dos semanas. Por primera vez me quebré. Entre sueños vi a mi padre recordándome sus palabras de jamás hablar. Estaba tan hecho trizas que me llevaron a la Clínica Alemana, y de vuelta en Tres Álamos empecé a ver de a poco. El doctor Leiva hizo que mi cama quedara al lado de la suya. Yo deliraba toda la noche.”
 
A los dos meses Avercio fue llevado al Consejo de Guerra junto a José Carrasco, Nelson Aramburu, Víctor Toro, Víctor Muñoz Urrutia, ‘El Paine’, y tres prisioneros más. Los esposaron y fueron arrojados a una especie de microbus. Posteriormente se presentó un vehículo y preguntaron cuál de todos era el ‘Indio’. Allí lo encadenaron, lo echaron adentro del auto y “yo pensé que era el fin”. Llegó a la Fiscalía donde se encontraban los demás y a las 02:30 de la madrugada lo hicieron ingresar a la sala. Ahí estaba el coronel Cristian Labbé (actual alcalde de Providencia, en Santiago de Chile).
 
“Me dijo que estaba cansado y que no daba más. ‘Te devuelvo a Villa Grimaldi, te mando a fusilar, o me dices la verdad. ¿De quién son estas armas?, me interrogó. Yo respondí que mías. Y de nuevo: ‘¿Dónde está Miguel?’ Yo repliqué que Miguel Enríquez había caído  en un enfrentamiento, combatiendo, como un verdadero comandante de la revolución. Y si quería, ahora le podía decir dónde estaba.”
 
 
La resurrección
 
 
Labbé casi le dio 200 años de presidio y Avercio, de Tres Álamos fue trasladado a Puchuncaví, y en la amnistía de la tiranía dictada en 1978, fue  expulsado del país. Eran 16 los de su grupo. Ahí recién supo que su mujer había perdido al hijo que esperaba y que estaba en Inglaterra. De Santiago, partieron a Buenos Aires, luego a Paraguay, y por intervención de la Iglesia, los dejaron en Río de Janeiro donde estaba la Dirección del partido, que lo envió a Suecia. Allí fue apadrinado por un sindicato de trabajadores. Lo atendieron en un hospital, le arrancaron esquirlas de bala que tenía en la cabeza, y las balas que agujereaban sus piernas.
 
“Al tiempo me visitó Andrés Pascal para decirme que tenía que irme a Cuba”, reseña Avercio, “allá me trataron tres meses sanitariamente y luego partí a Punto Cero a unos cursos. Más tarde me tomó el G8 donde estudié Inteligencia. Me fui a la Unión Soviética, regresé a Checoslovaquia y de ahí viajé a Nicaragua a pelear contra la contra en el Frente Sur. A los dos meses me hicieron viajar a Francia, y la Dirección me envió a Chile. Pascal me comunicó que el partido estaba quebrado económicamente y que debía encargarme de un equipo para realizar actividades de refinanciamiento de la organización. En Chile, esas iniciativas complejas y riesgosas resultaron un éxito. Regresé a Francia con mi gente después de sus realizaciones y me aguardaba otra tarea: ingresar a las fuerzas que iban a insertarse en Neltume (por la cordillera desde Argentina) y Nahuelbuta (por el Golfo de Arauco) para iniciar la lucha guerrillera contra la dictadura militar. De retorno al país, reconectamos al partido que había recibido un golpe. En tanto, asumí en el área militar el cargo de ayudante suplente de Arturo Villavela, después de ‘José’. Y otra vez el partido estaba desfinanciado, en medio del regreso al país de un gran numero de compañeros que participarían en la guerrilla del sur. ¿Pero, cómo una cantidad más que importante de recursos había desaparecido en 6 meses? Otra vez tuve que ingeniármelas para refinanciar la operación.”
 
En 1981 había fracasado el proyecto guerrillero, con un enorme saldo en vidas preciosas, y la represión le pisaba los talones a Avercio en Santiago. Él se emparejó con Nina que ya tenía una pequeña hija, y  con quien tuvo un hijo. Ella pasó a la clandestinidad donde nació Miguel Ernesto. Entonces la represión descubrió su casa en calle Bellavista con Dardignac, donde tuvo que repeler un ataque. Más tarde, los encontraron en otra vivienda ubicada en calle Bolivia, en El Salto; y después otra casa en Valdivieso, arriba del cerro, donde Avercio debió resistir con armas más pesadas para sacar a la familia con vida. “Nina siempre fue muy valiente”, dice Avercio mientras se bebe un vaso de agua de un trago.
 
 
El quiebre
 
 
Finalmente, Avercio salió del país para regresar tres meses después, y ya las cosas “estaban hechas un desastre”. Habían matado a Villavela, a ‘José’ (oficial Montonero), al chico Palma. Viajó a Argentina donde se le había pedido a Nelson Gutiérrez que se hiciera cargo de las fuerza militar del MIR en Chile, pero él no quiso. Y en 1983 se efectúa un activo o Congreso donde se quebró el partido entre Andrés Pascal, y Nelson Gutiérrez con Hernán Aguiló.
 
“Nuestros propios errores nos llevaron a la debacle del partido”, piensa en voz alta Avercio, “para mí, los miristas en el extranjero no quisieron asumir sus tareas en Chile; y los que estábamos en Chile, no tuvimos la capacidad suficiente para revertir la crisis. Yo me quedé con Pascal, y gran parte del Comité Central, con la idea de no exponer más vidas y tratar de reorganizar el partido. Con el tiempo me volví a reunir con Pascal y otros compañeros, también en Argentina, donde ya se veía el tipo de salida que tendría la dictadura. Yo el 80 había obtenido la nacionalidad sueca, cuestión que me salvó de la policía alemana en un viaje en tren donde llevaba dinero y propaganda. En 1984 ya me descolgué de toda vida militante y me interné en Chile por el paso de Los Libertadores. Me mantuve clandestino hasta el gobierno de Aylwin.”
 
 
La venganza político –criminal y la justicia necesaria
 
Cuando el sobrino de Avercio, el joven Ricardo Parra lea la presente crónica, conocerá por primera vez los hechos que terminaron con la venganza política y las causas profundas que gatillaron las torturas policiales que mataron a su padre en 1991. También sabrá de las andanzas detalladas de su único tío, ese a quien tanto pregunta por qué no hay justicia para su padre. Porque Ricardo padre no sólo fue víctima de torturas atroces bien documentadas, siendo un minusválido. Él jamás militó en partido alguno antes, durante o después de la dictadura.
 
El dolor tiene de silencio y de misterio. Y también la justicia debe tener su hora y su plaza. Avercio Parra Flores, militante revolucionario en la Unidad Popular, sobreviviente de la resistencia contra la dictadura más feroz de la historia chilena, y hoy, dirigente sindical,  piensa que las cosas no pueden guardarse en un baúl en la hondura rotunda de Arauco. Su familia tiene sed de justicia. Y sólo rescatando la memoria auténtica de las motivaciones perversas y políticas que terminaron con la muerte de Ricardo Parra Flores, podrá mirar el futuro sin tanto tormento.
 
“Que todos sepan la verdad”, dice Avercio, y sus ojos mapuche dicen también que no cejará de luchar hasta que exista justicia para su hermano y para los pobres de la Tierra.
 
 
Abril 24 de 2011

Chile: Codelco a la deriva

Chile: Codelco a la deriva

De cómo se prepara su privatización.

Por Julián Alcayaga

Ya lo habíamos dicho en diversas ocasiones: el Sr. Diego Hernández y otros ex ejecutivos de transnacionales mineras, llegaron a Codelco a cumplir el objetivo que siempre persiguieron: su privatización. Pero como para ello se requiere una reforma constitucional y un quórum que es imposible alcanzar en la actualidad, se recurre entonces a una “gestión preparatoria” o “propiciatoria” de una opinión que vaya en ese sentido. Ello consiste en crear tales dificultades financieras y económicas en la Corporación, que se llegue a la “conclusión” que para salvarla ya no queda otro camino que su privatización en su totalidad, o por partes, como ya se está haciendo con la venta de Edelnor, del yacimiento Inca de Oro, y se preparan las condiciones para la venta de Ventanas, El Salvador y Potrerillos.

Esta aseveración se está verificando más rápido de lo que yo mismo pensaba. En efecto, en la presentación de su primer año de gestión en Codelco, en una conferencia de prensa el 25 de marzo pasado, el Sr. Hernández presenta su gestión como un gran éxito en razón que las utilidades de la Corporación aumentaron en 2.020 millones de dólares el 2010, un 16,6%, en relación a 2009. Pero una mirada atenta a las cifras permite decir que es una curiosa manera de presentar las cosas.

En primer lugar, el Sr. Hernández olvidó de comparar es el precio promedio del cobre que el año 2010 fue de de 3,42 dólares la libra, con un aumento de 46,2% en relación a los 2,34 dólares la libra de 2009. Si proyectamos la producción de 2009 al precio de 2010, los ingresos por ventas de Codelco en 2010 debieron superar los 15 mil millones de dólares, es decir alrededor de 800 millones de dólares más que los realmente obtenidos. La relación ingresos/producción de cobre del año 2010, es de lejos el peor ejercicio desde el 2004 a la fecha.

En segundo lugar, en 2010 hubo un aumento de los costos de 1.231 millones de dólares, es decir 20,6% más que el año 2009, y también los más elevados desde el año 2004.

En consecuencia, entre disminución de las ventas y aumento de costos, el ejercicio 2010 fue peor que el 2009 en a lo menos 2 mil millones de dólares, y eso que el año 2009 era ya uno de los peores resultados de Codelco de los últimos 5 años.

Comparemos lo malo que fueron los resultados de Codelco el 2010 en relación al año 2006 por ejemplo. Ese año, el precio promedio del cobre fue de 3,05 dólares la libra, es decir 12,1 % menos que el 2010. Sin embargo el año 2006, las ventas de Codelco alcanzaron a 15.825 millones de dólares, es decir 1.657 millones de dólares más que el 2010 con similar producción. Si los parámetros de 2006 los proyectamos a la producción y precio del 2010, los ingresos por venta hubieran sobrepasado 17 mil millones de dólares. Sin embargo los ingresos de Codelco el año 2010 alcanzaron solamente a US$14.068 millones, US$3 mil millones por debajo de lo que se debió obtener. No existe nada que pueda justificar esta considerable caída de los ingresos de Codelco el año 2010 en relación al 2006, porque fuera del cobre, en el año 2010 los precios del oro y la plata son casi el doble que el 2006, y solo el precio del molibdeno es inferior. Si a esta caída de los ingresos le sumamos 1.176 millones de dólares de aumento de costos en relación al 2006, nos arroja que los resultados de 2010, son peores que los del año 2006 en cerca en más de 4 mil millones de dólares. ¿Dónde está entonces el profesionalismo del Directorio y de las nuevas autoridades de Codelco?

Comparando precio y producción, los ingresos por ventas de Codelco el año 2010, son de lejos los peores de los últimos 7 años. ¿Por qué bajaron tanto los ingresos por venta de Codelco con la gestión del Sr. Hernández?. Ya sabemos, y lo hemos escrito antes, el Sr. Hernández es experto en perder dinero en los mercados de futuro del cobre, que es un mercado especulativo donde no se transa cobre físico. En 1995 Minera Mantos Blancos (hoy Anglo American Norte), dirigida entonces por el Sr. Diego Hernández perdió el 25% de sus ingresos operacionales en los mercados de futuro del cobre. “Curiosamente”, el Sr. Hernández fue premiado por la casa matriz Anglo American. ¿Por qué? Pues porque fue una empresa relacionada la que percibió las ganancias que perdió Mantos Blancos que –además- no pagó impuesto a la renta en Chile porque perdió todas sus ganancias de ese año. Magia pura: perder para ganar más.

La misma magia parece estar ocurriendo en Codelco, puesto que no se explica que con el precio del cobre observado en 2010, Codelco haya tenido una caída tan considerable en sus ingresos por venta en relación al año 2009, y sobretodo en relación a los años 2006 y 2007. Esta inexplicable caída de las ventas, que supera largamente los 3 mil millones de dólares en relación a los años 2006 y 2007, solo puede ser explicado por pérdidas en los mercados de futuro del cobre, puesto que este tipo de pérdidas son contabilizadas como disminución “extracontable” de los ingresos por ventas, lo que permite disfrazarlas y ocultarlas y no aparezcan en la contabilidad. Sólo nos falta conocer quienes o que empresas “ganaron” o que fueron favorecidas con estas pérdidas de Codelco en los mercados de futuro del cobre.

Ahora bien, si estas pérdidas, o técnicamente disminución de los ingresos por ventas, no se produjeron en los mercados especulativos de derivados, entonces se perdieron en la venta de cobre físico. Es decir Codelco debió haber vendido varios barcos cargados con barras de cobre a precios muy inferiores al mercado. Nuevamente cabe la pregunta: ¿quiénes fueron los favorecidos con estas ventas a menor precio? Solo cabe esperar que los favorecidos no sean filiales de empresas “amigas” como BHP Billiton, Anglo American o Xtrata, la otra socia mayoritaria de Collahuasi. Evidentemente que los primeros interesados en investigar esta situación, debiera ser el nuevo, muy profesional y calificado directorio de Codelco, en el que participa el Sr. Fernando Porcile, ex alto ejecutivo de varias transnacionales mineras y que conoce a la perfección el negocio minero. Pero no se oye padre, el directorio parece no haberse dado cuenta de esta colosal caída de los ingresos de la empresa que dirige. .

Controladores ausentes

El segundo interesado en sacar conclusiones sobre este tema debiera ser el ente fiscalizador de Codelco que es Cochilco, pero este organismo nunca ha fiscalizado en el pasado y ahora lo hará menos que nunca. Por su parte, la Contraloría puede fiscalizar a través de Cochilco, e incluso lo puede hacer de oficio aunque no exista queja o solicitud de parte de alguna persona o institución. Pero estas enormes pérdidas significan una menor recaudación tributaria de a lo menos 1.500 millones de dólares, por lo que el S.I.I. debiera estar altamente interesado en investigar esta situación. Finalmente, como estas pérdidas son muy superiores a los 170 millones de dólares que perdió Juan Pablo Dávila en 1994, con mayor razón la Cámara de Diputados debiera designar una Comisión Investigadora, independientemente que además entren a tallar nuestros tribunales de justicia.

Cuando fue designado el Sr. Diego Hernández como Presidente Ejecutivo de Codelco, tanto las autoridades de gobierno como el directorio de la empresa, se felicitaron de su elección por su indudable capacidad técnica y experiencia de alto ejecutivo de transnacionales mineras, y que a la vez se designara como Vicepresidente de Administración y Finanzas al Sr. Thomas Keller, ex Presidente Ejecutivo de Minera Collahuasi. En consecuencia, esta colosal caída de los ingresos de Codelco, no puede deberse a inexperiencia o incapacidad técnica de estos ejecutivos, por el contrario, tienen demasiada experiencia en la minería del cobre. ¿Por qué entonces su primer año de gestión en Codelco es un fracaso, cuando en principio venían para aumentar la competitividad de la empresa?

La respuesta no puede ser otra que la que siempre sostuve: llegaron para ir generando las condiciones para privatizar Codelco, y los resultados de 2010, están ahí para demostrarlo.

La metodología está clara: se presentan éxitos maquillando cifras. Al cabo de algún tiempo, “se constata” que en realidad la situación está francamente mala y se necesitan medidas “extremas” que, por supuesto, no impliquen que el presupuesto del Estado, tan “preocupado” o “focalizado” en las necesidades urgentes de la gente, sea distraído en salvar una empresa. No queda otra solución que la venta.

Julián Alcayaga es economista.

Piden renuncia de obispo chileno exagente de Pinochet

Piden renuncia de obispo chileno exagente de Pinochet
PL

Organizaciones defensoras de los derechos humanos exigieron la renuncia del presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, Roberto López, exagente de la policía secreta de Augusto Pinochet (1973-1990).

De acuerdo con revelaciones la víspera, el obispo chileno perteneció a la Central Nacional de Informaciones (CNI), sucesora de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), órganos responsables de la mayoría de los casos de asesinatos y desaparecidos durante el régimen castrense.
Para Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, la noticia es expresión del dramático cuenta gotas que se vive en Chile en relación con sujetos que estuvieron en órganos represivos de la dictadura militar y hoy ocupan importantes cargos públicos.
Consideró en ese sentido que el hecho es impresentable. "En cualquier otro lugar sería impensable que un obispo de una iglesia haya pertenecido a un aparato de exterminio".
Coincidente con Pizarro, el abogado de emblemáticas causas de derechos humanos en Chile Eduardo Contreras, recordó que la CNI y la DINA fueron asociaciones criminales constituidas con el objetivo de matar. Nadie que haya estado ligado a la ellas puede ocupar un cargo ni público ni privado, subrayó el jurista.
Por su parte el diputado del Partido Comunista Hugo Gutiérrez informó que entregará este martes una carta a las autoridades evangélicas pidiendo la salida de López como presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, a la que están adscriptos unos dos millones de fieles en el país.
Aunque el cuestionado obispo, de 52 años de edad, afirma no haber estado involucrado en crimen alguno, admitió sentirse honrado de haber cumplido funciones en la CNI.
Datos a los que tuvo acceso la agencia de noticias EFE confirman que López pasó cursos de "perfeccionamiento" en el mencionado órgano represor y en la Marina y trabajó en operaciones secretas de la Armada, tanto en el ámbito interno como externo.
Hoy trascendió asimismo que el obispo participó en 1985 en una labor de espionaje contra el juez Carlos Cerda, quien investigaba el secuestro y desaparición en 1976 de los militantes comunistas Edras Pinto (48) y Reinalda Pereira (29).
El exagente de Pinochet habría dado también "protección" al teniente de la Armada Daniel Guimpert, posteriormente procesado por crímenes de lesa humanidad y conocido en Chile por su extrema crueldad con los prisioneros.

Foto: Roberto López junto a la ex presidenta Michell Bachelet

Chile: Ley de TV digital fortalece monopolio mediático y acaba con la TV gratis

Chile: Ley de TV digital fortalece monopolio mediático y acaba con la TV gratis

Por Ernesto Carmona

La cuestionada televisión abierta de Chile será más monopólica aún, tampoco mejorará la deplorable mala calidad de sus contenidos e incluso habrá que pagarla con la implantación de la televisión digital terrestre, según la ley aprobada el miércoles 6 por la Cámara de Diputados con 107 votos a favor y 1 en contra. La iniciativa, que se tramita desde noviembre de 2008, pasará ahora al Senado.

La legislación sobre la nueva tecnología digital abrió la posibilidad de un debate abierto sobre la democratización de la televisión abierta, que surgió en Chile a comienzos de los años 60 como actividad exclusiva de las universidades tradicionales (Católica y De Chile), pero la nueva ley consolida el control de los actuales dueños privados del negocio de la TV. A juicio de los especialistas Chiara Sáez y Jaime Mondría, vinculados al Observatorio Fucatel, “esta ley podría mejorar el escenario señalado, pero en vez de eso, lo empeora (…) El proyecto de TV digital se ha vuelto cada vez más beneficioso para los actuales grandes canales de televisión, los mismos que los telespectadores evalúan negativamente”.
Aunque ya existen bastantes señales pagadas de canales de cable y satélite, la nueva ley faculta a los dueños de la TV a cobrar por la mitad de sus transmisiones, que se supone seguirán ofreciendo su habitual calidad cero, más allá del fútbol. El boletín oficial de la Cámara anunció con todas sus letras que “en relación a la facultad de hacer nuevos negocios, se permitirá a los concesionarios destinar hasta el 50% del espectro de concesión para levantar señales de Televisión de Pago”. Para Sáez y Mondría, “este artículo (31A) contradice el uso consagrado para las bandas del UHF y del VHF del espectro radioeléctrico, que está pensado para el desarrollo de señales abiertas de televisión”.
Los grandes operadores actuales de la TV tampoco necesitarán concursar para obtener una concesión digital, según los artículos II y III transitorio de la ley aprobada por Diputados. Pero los legisladores de la derecha y la llamada “izquierda” (Concertación de Partido por la Democracia) coincidieron en no otorgar este mismo derecho a los canales regionales, locales ni comunitarios que actualmente se encuentran funcionan y suman más de 100 estaciones en todo el país. El Observatorio Fucatel anotó que “estos artículos transitorios atentan gravemente contra el derecho de igualdad ante la ley, en este caso de los distintos modelos de televisión existentes en Chile. La ley da mayores facilidades a los operadores más fuertes y pone más barreras de entrada a los más débiles, profundizando así la desigualdad dentro del sistema televisivo”.
“Primero perdimos la televisión universitaria, después perdimos la televisión pública y ahora perderemos la televisión abierta… ¿Qué podemos hacer, entonces, como ciudadanía informada y activa?”, se preguntaron en el Observatorio Fucatel la socióloga Chiara Sáez, doctora en comunicación y participante del Observatorio Internacional de Televisión de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Jaime Mondría, actor, gestor cultural y activista ciudadano por una TV digital democrática.
TV = Censura, autocensura y mediocridad
El debate parlamentario de más de dos años sobre televisión digital fue casi clandestino, celebrado entre las cuatro paredes del Congreso que funciona en Valparaíso. No es sorprendente que la opinión ciudadana chilena esté absolutamente desinformada sobre cuestiones fundamentales que atañen a su propia existencia, como su creciente alimentación con productos transgénicos que consume sin información ni control de las autoridades. La televisión, junto a los grandes diarios, participa activamente en la desinformación. Privilegia noticias banales, como el éxito del último súper teléfono digital o el concierto del grupo extranjero tal y cual, pero oculta noticias reales e importantes como la huelga 32 días, hasta el 6/11/2010, de los trabajadores de la cadena Farmacias Ahumada SA (FASA), de la que fue accionista Piñera y es una importante avisadora en los medios.
Los actores que trabajan en televisión también se quejan del silencio que hace invisible el conflicto que mantienen con las estaciones por el incumplimiento de una ley de 2008 (N° 20.243) que obliga a los canales a pagar por las repeticiones de sus actuaciones. Precisamente hoy, jueves 7 de abril, realizan una huelga convocada por Chile Actores, organización gremial presidida por Esperanza Silva. La agrupación ya presentó demandas civiles contra la televisión pública TVN, Canal 13, Mega y Chilevisión y hoy no asistirán a grabaciones de telenovelas como advertencia. Claudio Arredondo, de Chile Actores, explicó: “Esta es una ley aprobada en 2008 y no se ha aplicado. La ley autoriza a Chile Actores a cobrar hasta 2% de los ingresos brutos por toda emisión pública de una producción donde esté presente un actor (...) Nosotros queremos que se cumpla la ley…”
 
Como contrapartida, la propaganda del gobierno tiene como caja de resonancia a todos los canales de televisión abierta, sin excepción, sin excluir su versión en cable. La mega producción tipo reality show del recate transmitido en vivo de los 33 mineros cuyo protagonista estrella fue Piñera no fue responsabilidad de ningún director de TVN, el canal público que lideró la transmisión. Fue un descarado acto de gobierno de corte goebbeliano. La puesta en escena de esta impactante transmisión oficial tuvo como director general de televisión a Reynaldo Sepúlveda, encargado de toda transmisión de eventos en que participe Piñera desde su cargo en la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda. "Resultó muy evidente la manipulación de las imágenes para favorecer los planos del primer mandatario y demás autoridades presentes, convirtiendo la transmisión en una cadena nacional que rendiría nutritivos frutos a la imagen del Ejecutivo y sus rostros más protagónicos", reseñó el Observatorio Fucatel. Incluso el domingo 22 de agosto, cuando se supo que los mineros estaban todos vivos, los medios y periodistas que cubrían in situ en la mina San José hicieron “un pacto de caballeros” con el gobierno para retrasar la entrega de la noticia y dar tiempo para otorgarle la exclusiva a Piñera, quien llegó con retraso a enseñar y leer el famoso papel escrito bajo tierra: “Estamos vivos los 33 en el refugio”.
El falso “progreso” de la TV digital llega a un país donde dos partidarios de Piñera y defensores acérrimos de la versión neoliberal del actual capitalismo en crisis –Agustín Edwards y Álvaro Saieh- controlan los principales diarios que leen los chilenos, mientras el grupo Luksic controla el 66,6% del Canal 13, que en sus comienzo fue operado por la Pontificia Universidad Católica y por lo tanto, el otro tercio le pertenece al Vaticano. Chilevision Canal 11, que nació como Canal 9 de la Universidad de Chile, terminó bajo el control de Sebastián Piñera, quien se lo vendió al grupo Times Warner CNN. El actual Canal 9 Mega, que estaba destinado a la Universidad Técnica del Estado, hoy USACH, y no alcanzó a salir al aire por el golpe militar contra Salvador Allende en 1973, cayó en manos del grupo de Ricardo Claro, cuyos herederos acaban de asociarse con el grupo Lucsik en la Compañía Sudamericana de Vapores, empresa insignia de ese holding cuyos barcos fueron utilizados para transportar prisioneros políticos al campo de concentración de Chacabuco, en el desierto cercano a Antofagasta. El otro canal abierto de alcance nacional, La Red, pertenece al mexicano Ángel González, mientras TVN tiene un directorio que refleja la composición política del Congreso, donde en la práctica dejó de existir algo que seriamente pueda llamarse oposición al gobierno.
¿Qué hacer?: Gaste su dinero en otra cosa
La pregunta obvia -¿qué hacer?- surge mientras la televisión presiona a los ciudadanos para que consuman más y ahora se embarquen en la compra a crédito de televisores nuevos, sin abordar para nada el carácter exclusivista que está adquiriendo la ley de televisión digital en favor de los monopolios de la información. “En primer lugar -recomiendan Chiara Sáez y Jaime Mondría- escriba a los parlamentarios de su distrito pidiéndoles que no aprueben la ley así como está. Los artículos 31A, II y III transitorios son sólo la punta del iceberg de un proyecto de ley orientado a consagrar un sistema televisivo cada vez menos democrático y diverso. En segundo lugar, infórmese de los contenidos de la ley, de los debates parlamentarios y de las posiciones críticas que desde organizaciones de medios y organizaciones ciudadanas se vienen haciendo al proyecto, al menos desde hace un año”.
“Si lo anterior no funciona, no invierta en un nuevo aparato para ver la misma oferta que la actual. La televisión abierta en Chile se financia principalmente a través de la publicidad: los canales venden audiencias a los anunciantes. Y para eso necesitan que la clase media (el colectivo que consume en mayor número) vea televisión (porque los grupos de menos ingresos tampoco le interesan). Si usted como clase media o como clase baja piensa que con esta ley la oferta televisiva seguirá siendo la misma, rebélese ante este engaño y gaste su dinero en otra cosa”.
Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Fuente: Argenpress

Piñera negoció en secreto acuerdo nuclear con Estados Unidos

Piñera negoció en secreto acuerdo nuclear con Estados Unidos

Por Ernesto Carmona

Chile y Estados Unidos suscriben el viernes un “memorándum de entendimiento sobre cooperación en energía nuclear” negociado prácticamente en secreto con el propósito de construir centrales nucleares de manufactura estadounidense. Washington pidió que el acuerdo se firmara 48 horas antes del arribo de Barack Obama.

El gobierno de Sebastián Piñera se propone embarcar a su país en un programa nuclear a espaldas de la opinión pública y política, mientras crece la tensión mundial por el Chernóbil de Japón. La prensa informó que el acuerdo (1) sería rubricado por Jaime Salas, director de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, y Alejandro Wolff, embajador de Estados Unidos. “Sería”, y no “será”, porque en horas han surgido reparos, incluso desde las filas políticas del gobierno.
El biministro de Energía y Minería, Laurence Golborne, fue convocado a una comisión del Senado para que describa el jueves los planes energéticos de Piñera. "Le vamos a pedir a Golborne que se pronuncie sobre sus dichos a favor de la energía nuclear y también que nos explique más acerca de la firma de estos convenios tanto con Francia como con Estados Unidos", dijo el senador José Antonio Gómez, del partido Radical Socialdemócrata (PRSD). Desde las propias filas del gobierno, el senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI) Jaime Orpis dijo que "claramente, a raíz de lo sucedido en Japón, la discusión sobre la energía nuclear se complica en Chile".
Voces contra la energía nuclear
La filial de Greenpeace llamó a no suscribir el acuerdo el viernes. Su director Matías Asún dijo que "ante la grave situación que enfrenta la población japonesa por la emergencia nuclear, rechazamos rotundamente avanzar en las bases para traer la energía nuclear a Chile" y manifestó que lo ocurrido en Fukushima ayudaría “a tomar conciencia de lo nociva y peligrosa que es la energía nuclear". Anunció que Greenpeace promoverá una campaña, junto a otras organizaciones, para evitar que se firme el convenio con Estados Unidos. En sentido similar se pronunció la ONG Terram y, por supuesto, numerosos políticos de la oposición a Piñera.
“Exigimos que el gobierno transparente las negociaciones y convenios de colaboración en materia nuclear, de manera que la ciudadanía sea debidamente informada respecto de las decisiones energéticas en las que trabaja la autoridad”, dice un comunicado de Terram. “Creemos que es un momento propicio para visualizar que el futuro está en las energías renovables y no en alternativas energéticas que representan riesgos sustanciales para la población”.
"Después de lo visto en Japón, es una total locura pensar en energía nuclear para Chile", dijo el diputado socialista Marcelo Díaz, quien anunció que los diputados de su tienda pedirán una sesión especial para que el Ejecutivo transparente su política nuclear. “Se está dando por hecho que en Chile vamos a tener centrales nucleares, pero el gobierno no ha informado ninguna decisión al respecto de manera transparente. Se hacen inversiones, se firman convenios y se formulan anuncios como si el tema estuviera zanjado”, afirmó Díaz.
El periodista independiente Alejandro Guillier dijo que Chile tiene notorias falencias para fiscalizar los impactos medioambientales de los proyectos termo e hidroeléctricos. "Imagínense la fiscalización de plantas nucleares; la calificación de los estudios ambientales en Chile es para pensar".
El presidente del Instituto de Ecología Política, Manuel Baquedano, aseguró a la agencia Orbe que Chile posee recursos para no depender de opciones como la energía nuclear. Aseguró que el desastre en Fukushima, "anuló el modelo tecnológico que teníamos para el uso de esa energía en nuestro país". Dijo que la energía nuclear es ingobernable, mientras en el país ya existe todo para aplicar proyectos de energías renovables no convencionales: "están los recursos, está la tecnología... Sólo falta la voluntad política".
Debate mundial
La crisis en Japón desató un debate mundial sobre la energía nuclear. En Estados Unidos también cuestionan la apuesta de Obama por la energía nuclear (2) y existen severas dudas sobre el sistema de control desde que el accidente en la central atómica de la isla Three Mile Island, a 16 km de Harrisburg, Pennsylvania, el más grande de la historia antes de Chernóbil (1986), inició en 1979 la decadencia de la energía nuclear e instaló una moratoria que hasta hoy prohíbe instalar nuevas centrales atómicas en ese país.
Fukushima reactivó también a los opositores a la energía nuclear en la India. Un acuerdo parecido que firmó ese país con Estados Unidos en octubre de 2008 abrió un mercado de 270.000 millones de dólares para los reactores atómicos. Ahora se disputan los contratos empresas de 45 naciones del Grupo de Proveedores Nucleares. El más relevante fue firmado en diciembre de 2010 con la francesa Areva, pero se desató una controversia por el lugar elegido para crear un parque de energía de 9.900 megavatios, el más grande del mundo, en el estado occidental de Maharashtra. "Además de nuestra oposición a la energía atómica, objetamos la elección del lugar en la costa de Konkan, que se ubica dentro de un cinturón sísmico", dijo a IPS el activista Laxminarayan Ramdas, uno de los líderes de la Coalición para el Desarme Nuclear.
Angela Merkel anunció que Alemania apagará las siete centrales nucleares más antiguas para evaluar su seguridad, en respuesta a la crisis en Japón y, sobre todo, a las masivas protestas contra la energía nuclear, a dos semanas de las elecciones regionales. La desconexión afecta a "las plantas que fueron construidas antes de 1980", mientras las nueve restantes continuarán funcionando. Las centrales atómicas generan el 23% de la electricidad alemana, mientras las energías renovables cubren 9%. La más vieja que se apaga data de 1974.
Notas:
1) http://diario.elmercurio.com/2011/03/14/nacional/politica/noticias/C2A5123D-B138-4677-829E-0BEA631D1AEE.htm?id=%7bC2A5123D-B138-4677-829E-0BEA631D1AEE%7d
2) http://www.abc.es/20110315/internacional/abci-eeuu-nuclear-201103152012.html

Piñera gana plata… y otros también

Piñera gana plata… y otros también
Por Ernesto Carmona ( ARGENPRESS.info)

Parece una obscenidad, pero el Presidente de Chile ganó 200 millones de dólares en su primer año de gobierno por la rentabilidad de sus inversiones, según la lista anual de la revista Forbes que se dio a conocer ayer. El hombre más rico del mundo sigue siendo el mexicano Carlos Slim (74 mil millones), que era un limpio hasta que a fines de 1990 su compadre presidente Carlos Salina de Gortari le facilitó “la compra” de Teléfonos de México en unos pocos dólares pagados a plazo con un préstamo de Ricardo Salinas, hermano del entonces jefe del Estado. La lista de los más ricos del mundo la cierra el narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, apodado “El Chapo”, que se ha quedado pegado en “modestos” mil millones de dólares.

 

Piñera llegó a las elecciones presidenciales de diciembre de 2009 con una fortuna de 1.000 millones de dólares, pero al ganar la segunda vuelta en enero de 2010 el aumento del valor de sus acciones de LAN y otras empresas elevó su fortuna a 2.200 millones, según la fotografía de los más ricos del mundo de Forbes tomada en febrero del año pasado. Ahora Forbes anuncia que ganó 200 millones más. O sea, cada mes ingresa 16,66 millones verdes mientras está dedicado a gobernar Chile.
Forbes dice que sus "estimaciones de fortunas públicas son una foto de la riqueza el 14 de febrero de 2011, cuando cerramos en precios de acciones y tipos de cambio en el mundo entero. Algunos en nuestra lista llegarán a ser más ricos o más pobres dentro de semanas--incluso días--de la publicación". Asegura que más de 50 reporteros trabajaron en 13 países en recopilar las gradaciones de los multimillonarios de este 25° informe anual mundial. "A lo largo del año nuestros reporteros hallaron a los candidatos de la lista y entrevistaron a sus gerentes y empleados, rivales, abogados y analistas de riesgo. No perdemos de vista sus movimientos: los tratos que negocian, la tierra que venden y las pinturas que están comprando. Para estimar los valores netos de los multimillonarios valoramos los activos de los individuos, incluyendo las participaciones públicas y las empresas privadas, las propiedades inmobiliarias, los yates, obras de arte, efectivo y cuentas por pagar".
Existen 1.210 poseedores de más de mil millones de dólares detectados por Forbes en todo el planeta y dueños globales de 4,5 billones, o sea, millones de millones. Los diez más ricos del mundo son:
1 Carlos Slim Helú, 74.000 millones de dólares, 71 años, telefonía, de México
2 Bill Gates, 56.000 millones de dólares, 55 años, Microsoft , Estados Unidos
3 Warren Buffett, 50.000 millones de dólares, 80 años, inversionista, Estados Unidos
4 Bernard Arnault, 41 mil millones, 62 años, bienes de lujo, Francia
5 Larry Ellison, 39,5 mil millones, 66 años, dueño de Oracle, Estados Unidos
6 Lakshmi Mittal, 31,1 mil millones, 60 años, acero, India
7 Amancio Ortega, 31 mil millones, 74 años, moda, España  
8 Eike Batista, 30 mil millones, 54 años, minería y petróleo, Brasil  
9 Mukesh Ambani, 27 mil millones, 53 años, petroquímica, petróleo y gas, India
10 Christy Walton, 26,5 mil millones, 56 años, supermercados Walmart, Estados Unidos
El estadounidense Buffett hizo célebre hace pocos años una frase que descolocó a muchos “izquierdistas” de la nueva ola: “Hay una lucha de clases, por supuesto, pero es mi clase, la clase de los ricos la que dirige la lucha. Y nosotros ganamos”. Se lo dijo al New York Times del 26 de noviembre de 2006.
Los más ricos de América Latina
En América Latina ahora hay 53 multimillonarios de 7 países que ostentan fortunas personales por un total de 335 mil millones de dólares. Argentina tiene dos que suman 6,5 mil millones, Bélice uno con 1,8 mm, Brasil 31 que suman 132, 6 mm, Chile cuatro con 42,5 mm, Colombia dos con 18,9 mm, México 11 con 125,1 mm y Venezuela dos que poseen 7,6 mil millones de dólares. Pocas caras son nuevas, la mayoría se repite. Aquí abajo va el listado completo de los latinoamericanos más ricos de la región (el número de la izquierda indica su posición en el ranking mundial de este año):
1 Carlos Slim Helu, 74 mil millones, 71 años, telefonía, México
8 Eike Batista, 30 mil millones, 54 años, minería y petróleo, Brasil
27 Iris Fontbona e hijos, 19, 2 mil millones, minería del cobre, Chile
39 German Larrea Mota Velasco, 16 mil millones, 57 años, México
55 Jorge Paulo Lemann, 13,3 mil millones, 71 años, cerveza, Brasil
66 Alberto Bailleres González, 119 mil millones, 79 años, México
68 Joseph Safra, 11,4 mil millones, 72 años, banquero, Brasil
75 Luis Carlos Sarmiento, 10,5 mil millones, 78, banquero, Colombia
75 Horst Paulmann, 10,5 mil millones, 76 años, retail, Chile
77 Eliodoro, Bernardo y Patricia Matte, 10,4 mil millones, fabricación de papel, Chile
108 Julio Mario Santo Domingo, 8,4 mil millones, 87 años, cerveza y otros, Colombia
112 Ricardo Salinas Pliego, 8,2 mil millones, 55 años, retail, medios y finanzas, México
158 Marcel Herrmann Telles, 6,2 mil millones, 61 años, cerveza, Brasil
173 Dorothea Steinbruch, 5,8 mil millones, acero, Brasil
185 Carlos Alberto Sicupira, 5,5 mil millones, 63 años, cerveza, Brasil
193 Antonio Ermirio de Moraes, 5,3 mil millones, 71 años, retail, Brasil
200 Carlos y Alejandro Bulgheroni, 5,1 mil millones, petróleo y gas, Argentina
247 Aloysio de Andrade Faria, 4,3 mil millones, 90 años, banquero, Brasil
254 Gustavo Cisneros, 4,2 mil millones, 65 años, medios, Venezuela
268 Jerónimo Arango, 4 mil millones, 85 años, retail, México
310 Daniel Servitje Montull, 3,5 mil millones, 51 años, pan y alimentos, México
323 Abilio dos Santos Diniz, 3,4 mil millones, 74 años, retail, Brasil
323 Lorenzo Mendoza, 3,4 mil millones, 45, alimentos, Venezuela
347 Alfredo Egydio Arruda Villela, 3,2 mil millones, 41 años, bancos, Brasil
347 Ana Lucia de Mattos Barretto Villela, 3,2 mil millones, 37 años, banca, Brasil
376 Antonio Luiz Seabra, 3 mil millones, 68 años, cosméticos, Brasil
376 Andre Esteves, 3 mil millones, 42 años, banca, Brasil
440 Fernando Roberto Moreira Salles, 2,6 mil millones, 64 años, banca, Brasil
440 Joao Moreira Salles, 2,6 mil millones, banca, Brasil
440 Pedro Moreira Salles, 2,6 mil millones, 51 años, banca, Brasil
440 Walther Moreira Salles, 2,6 mil millones, banca, Brasil
459 Rubens Ometto Silveira Mello, 2,5 mil millones, 61 años, azúcar, etanol Brasil
488 Sebastián Piñera, 2,4 mil millones, 61 años, inversiones, Chile
488 Moise Safra, 2,4 mil millones, 76 años, banquero, Brasil
512 Emilio Azcárraga Jean, 2,3, mil millones, 43 años, medios-Televisa, México
564 Elie Horn, 2,1 mil millones, 65 años, bienes raíces, Brasil
595 Roberto González Barrera, 2 mil millones, 79 años, banca y tortillas, México
595 Jayme Garfinkel, 2 mil millones, 64 años, seguros, Brasil
595 María de Lourdes Egydio Villela, 2 mil millones, banca, Brasil
595 Edson de Godoy Bueno, 2 mil millones, 67 años, salud, Brasil
651 Dulce Pugliese de Godoy Bueno, 1,9 mil millones, 63 años, finanzas, Brasil
692 Huang Maoru . 1,8 mil millones, 45 años, retail, Bélice
736 Guilherme Peirao Leal, 1,7 mil millones, 60 años, cosméticos, Brasil
782 Liu Ming Chung, 1,6 mil millones, 48 años, papel, Brasil
879 Gregorio Pérez Companc, 1,4 mil millones, 76 años, alimentos, Argentina
879 Joao Alves de Queiroz, 1,4 mil millones, 58 años, bienes de consumo, Brasil
879 Lina Maria Aguiar, 1,4 mil millones, banca, Brasil
938 Julio Bozano, 1,3 mil millones, 75 años, banca, Brasil
993 Lily Safra, 1,2 mil millones, 73 años, viuda de Edmond Safra, de Brasil, vive en Londres
993 Roberto Hernández Ramírez, 1,2 mil millones, 68años, banca, México
1057 Lia María Aguiar, 1,1 mil millones, heredera Amador Aguiar, Bradesco, Brasil
1140 Joaquín Guzmán Loera, 1 mil millones, 56años, narco- traficante, México

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.