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T r i b u n a c h i l e n a

Chile

Tomás Mosciatti: “El tono maternal de Bachelet me parece ahora falso y peligroso, muy peligroso”

El Gobierno de Bachelet aprobó una termoeléctrica de la empresa AES Gener en un área verde. El proyecto fue autorizado por funcionarios de Corema, los que tenían exclusiva confianza de la ex presidenta.

En este caso triunfó el lobby y la ilegalidad, ya que no se tomó en cuenta lo que señaló la Contraloría y la Corte Suprema, que no permiteron que se emplazara una termoeléctrica en un área verde, para lo que modificaron la ley, mediante el decreto supremo 68 el 31 de diciembre de 2009, cuando se terminaba el Gobierno, para hacer un panorama perfecto para AES Gener.

El municipio de Puchuncaví nunca estuvo de acuerdo, hasta que AES Gener les entregó dinero. Los responsables de la situación son los ministros de Vivienda y el ministro del Interior de la época y naturalmente la presidenta Michelle Bachelet. Además del lobby que hizo Cristina Bitar y la oficina de abogados que defiende ahora, de la que fue parte el actual ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

Lo que ahora se conoce, con los cables de WikiLeaks, son las presiones que ejercieron AES Gener, con el Gobierno, alineandolos a todos para cometer la ilegalidad, lo que significó que todo el Gobierno de Bachelet se alineo con esto.

El comentario es de Tomás Mosciatti de Radio Bío-Bío para CNN Chile.

Chile: El enemigo y otros desafíos

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
Repentinamente, en medio del verano, un trueno deshace la tarde santiaguina y se desploma un aguacero entre faldas y mangas cortas. Que la corriente de la Niña, que el cambio climático, que la arbitrariedad de los dioses. Pero siempre bajo la marquesina impermeable de la Plaza de Armas de Santiago de Chile se puede escoger una mesa de ajedrez para hablar, arrastrando lentamente un peón y luego un caballo negro y frío.
 
-¿Y cómo funciona lo del préstamo para un tipo corriente?
 
-Otra vez la misma cantinela.  Como la vida está más cara que el salario promedio, vas al banco comercial o a un banco de una casa comercial y pides un crédito para corregirte la dentadura. La ejecutiva de ventas revisa tu ‘prontuario’ deudor, tu salario, tu capacidad de pago, los riesgos de venderte plata. Si pasas las pruebas, que según los vaivenes de los índices macroeconómicos se relajan o se ponen más duras, te pasan el dinero retornable a la mayor cantidad de cuotas posibles. Porque el negocio no es tanto que pagues la deuda original. Hoy comprar cualquier cosa líquidamente es un insulto para el sistema financiero. Te miran muy feo y te atienden peor. Entonces, te condicionan el préstamo a que adquieras tarjetas para endeudarte más y, por lo menos, compres un seguro. Aunque después no ocupes ninguna tarjeta, debes pagar lo que llaman ‘gastos de mantenimiento u operacionales’. Sobre el crédito mismo que solicitaste, no sólo te imponen un interés que es mucho más caro que aquel con el cual el Banco Central le vendió al banco comercial, sino que te agregan los famosos ‘gastos operacionales’. Si el préstamo lo pediste a 36 cuotas -a sugerencia de la ejecutiva de ventas a su vez obligada por sus jefaturas y así hasta la cima de las decisiones estratégicas-, terminas pagando tres veces lo solicitado. Pero únicamente si cancelas la deuda inflada con rigor marcial. Cualquier atraso comporta una multa. Y como es probable que como la deuda crediticia te muerda un pedazo de salario y ya tienes otra tarjetita en la billetera, te endeudas de nuevo y acabas solicitando créditos para pagar los costos de la deuda primera. Ya a esa altura tienes pesadillas y decides obligadamente  conseguirte un trabajo extra y  maldecir para que la familia entera se ponga a trabajar. Estás laborando sin darte cuenta siquiera, 12 a 14 horas diarias porque los salarios, seas trabajador formal o informal,  se vuelven propina. Tienes el colon hecho trizas, las erecciones son recuerdos de adolescencia y un almuerzo dominguero para celebrar tu cumpleaños te informa que tus hijos han crecido extraordinariamente, que ya no entiendes lo que hablan, que eres un extraño en tu castillo arrendado de 60 metros cuadrados. Y la deuda palpita como una amenaza que resume todos los males del mundo. Ahora este caso amplíalo a todos los sujetos corrientes del planeta que son infinitamente más que la clase social gran propietaria. Porque lo cierto es que existen clases sociales; los pocos que se adueñan del trabajo producido socialmente, y los tantísimos que sólo tienen la necesidad de laborar para sobrevivir. Agrégale a este jarabe  los marginados hasta de la posibilidad de trabajar y no salimos del pan con margarina.
 
-¿Quién manda entonces?
 
-El imperialismo financiero. Es decir, aquel momento del capital a escala mundial y que alcanza los rincones más inimaginables de comunidades hasta minúsculas, que no produce valor, que se basa en la pura especulación y la deuda, y que es más que la suma de los bancos comerciales, los centrales, las aseguradoras, las evaluadoras de riego, el reatil de préstamos de consumo, etcétera,  y la bolsa misma, que es el epicentro donde se le pone precio a todo, desde los recursos naturales, hasta el caramelo que saboreas. Eso no quiere decir que desaparecieron las industrias productoras de bienes y  servicios y el comercio. Quiere decir que el capital financiero, si bien no sustituye la producción de bienes o servicios, sí subordina, organiza, dirige e impacta desde arriba a las demás industrias a través de los instrumentos financieros en que se convierten las deudas, los depósitos, las utilidades, el dinero y los proyectos de cualquier empresa y de cualquier persona. Naturalmente, la bolsa que está en la calle Nueva York, aquí a la vuelta, es apenas un eslabón nativo de las bolsas mundiales de un grupo de Estados corporativos o superempresariales   que juegan gigantescas transacciones bursátiles sobre criterios de maximización de ganancia y minimización de riesgos. Así  las deudas y los intereses salidos del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, de la Organización Mundial de Comercio y de la especulación de las bolsas todopoderosas –bien reunidas bajo una misma estrategia- determinan lo que abunda y lo que hambrea, la producción, la circulación y el consumo de las mercancías, el saqueo a mansalva de recursos de nuestras provincias, el calentamiento global, la destrucción de la naturaleza, el orden de las cosas, las relaciones sociales, lo que miras en la televisión, los valores con los que crías a los hijos, las formas de amar, de trabajar y de morir. 
 
-Está bonito el cuento, ¿pero para que tenemos un Estado?
 
-El contenido del Estado y sus instituciones, sobre todo las económicas, jurídicas, formativas y militares, como el Banco Central, la Corte Suprema, la alta oficialidad de las milicias y la manera general de ver el mundo, está regido hoy en Chile y en casi todo el globo, por un proyecto que beneficia a las corporaciones multinacionales hegemonizadas con el famoso imperialismo financiero. El Estado es su aval económico, legal, cultural y armado. Es aquello íntegro, totalizante, que domina como minoría sobre la sociedad civil, sobre los trabajadores y los pueblos. Es lo que resuelve las formas y la dirección de lo  que está adentro y castiga a los que se ponen fuera de sus intereses. Y golpea de distintos modos, según la fuerza de la mayoría cuando se pone en pie de lucha por sus derechos y sus izquierdos. Es decir, el capital financiero mundial impone las relaciones sociales en Putre, Túnez o Liverpool, y los respectivos Estados de esas ciudades aplican por consenso y fuerza sus intereses. En fin, los objetivos de los Estados se confunden con los de las grandes corporaciones.
 
-¿Y para qué están los gobiernos, vivo?
 
-¿Qué gobiernos?
 
-Los de la derecha y la Concertación…
 
-Para administrar el Estado de acuerdo a la estrategia del liberalismo financiero que ya te conté. Son grupos de interés cuyas diferencias provienen de distintas tradiciones políticas que en algún momento representaron intereses de clase distintos, hasta contradictorios, pero que ahora, mirados desde buena distancia, se distinguen en la distribución del presupuesto nacional, poniendo el acento en programas sociales más o menos asistencialistas, en aspectos de la política exterior, en menudencias culturales. Y sobre todo para los imperialismos, en especial el norteamericano, en la capacidad de ofrecer más o menos gobernabilidad, que le dicen.
 
-Pero eso de la gobernabilidad es propio de los gobiernos, latero…
 
-Por supuesto. Pero como estamos en una sociedad dividida en clases, una sociedad donde la concentración económica es la contra cara necesaria de la desigualdad, la explotación, el saqueo y la exclusión, la gobernabilidad es la capacidad de controlar el descontento creciente de los trabajadores y el pueblo, de la mayoría,  para beneficio de una minoría transnacionalizada. Por eso tanta propaganda sobre la unidad nacional, la oposición ‘inteligente’ y colaboradora; por eso tanta teletón y ‘Chile ayuda a Chile’, y  ahora Piñera se pone casco de minero y reparte besos a los pobres. Como si en el paisito fuéramos todos iguales. Como si fuéramos libres.
 
-¿Y qué es mejor para el gobierno norteamericano?
 
-Yo creo que Piñera, o lo que va quedando de él, es conveniente en materia de política exterior y le sirve bien como parte de la cadena antipopular de los gobiernos de México, Colombia y Perú. Desde Bush, ya sin Unión Soviética, el argumento práctico para continuar garantizando su dominio político y económico (cada vez más relativo, según algunos que saben más que yo) es el ‘terrorismo’, y el ‘terrorismo’ es todo aquello que se opone a su vocación criminalmente expansionista, bélica y depredadora. En buenas cuentas, para debilitar cualquier intento soberano de Venezuela, Bolivia o de quién toque apenas una esquina de sus intereses. Sin embargo, por otro lado, viendo el incremento de la conflictividad social, lo que ocurrió en Magallanes, el aumento de las huelgas, la manera inútil en que ha enfrentado la reconstrucción después del terremoto-maremoto del año pasado, el caso de franca corrupción de la Intendenta de Concepción y otras perlas, más confianza le da la Concertación. Total, en términos estructurales, los casi 20 años que administró Chile fueron tiempos de obediencia y obsecuencia respecto del programa dictaminado por el imperialismo financiero. Y también la Concertación empleó los mismos métodos que Piñera: darle con el garrote a la disconformidad organizada o espontánea. La propaganda y los procedimientos de coerción eran más refinados eso sí, más allá de la cooptación grosera de dirigentes sociales. Pero, ni Piñera es Pinochet ni ningún presidente de la Concertación fue Allende o siquiera Eduardo Frei Moltalva.
 
-Estamos bien fregados, entonces. Quiero decir los que queremos una alternativa política que no sea la Derecha o la Concertación…
 
-Sólo si las cosas fueran estáticas y fatales. Es verdad que estamos en un mundo capitalista donde el liberalismo financiero es la corona que regenta de modo multidimensional la reproducción de la vida. Las grandes crisis –ya de civilización-, como la intimidad de cualquier ser humano. El interés, la deuda, los activos financieros mandatan –como síntesis del conjunto capitalista- qué,  cómo, y  para quién explotar gente y saquear recursos, como si la acumulación originaria no se acabara nunca. No obstante, de la misma manera prepara las condiciones para su superación. Hoy el Estado es burgués. Pero mañana, dependiendo del movimiento popular y la creación de su conducción política, puede tener un contenido de clase distinto. Un contenido de clase que no sólo esté caracterizado por los intereses del pueblo trabajador, de la sociedad civil oprimida, sino que sea el tránsito de todos los hombres y las mujeres hacia el largo proceso de la emancipación de toda la humanidad. Ya sé que suena bíblico. La cosa es que no basta con que ‘la tortilla se vuelva’, porque el derrotero sin fecha de término hacia la liberación no es una inversión de lo que existe, sino que supone un estadio, una civilización que durante un prólogo incierto tenga, sin remedio, parte de lo viejo, pero que en su propio devenir sea aquello nuevo que apenas podemos balbucear en la actualidad. La toma del poder por las grandes mayorías contra la dictadura del capital es muchas cosas, menos una venganza.
 
-¿Y vale la pena participar de las elecciones?
 
-El combate histórico de los trabajadores y los pueblos se ha valido de todas las formas de lucha para despertar, para resistir, para pasar a la ofensiva y para vencer. Es absurdo creer que las grandes mayorías amanecerán como un todo compacto marchando hacia La Moneda y luego harán trizas el Estado que hoy nos domina. La participación en las elecciones bajo un régimen burgués tiene sentido si existe la fuerza suficiente, no tanto para ganar en las urnas, como para aprovechar esos lugares de representación formal para facilitar la organización superior de los trabajadores y los pueblos, su despliegue, su blindaje, su ampliación, su hegemonía incuestionable. Siempre por abajo, cuando se pueda por arriba. ¿Cuánto podría durar un gobierno de representación popular si no  subordinará y sustentara su proyecto soberano, independentista respecto de la tutela imperialista, desarrollista y socializador de la riqueza y el excedente socialmente producido, sino existiera todo un pueblo que lo dirigiera, lo protegiera, le ofreciera curso, fuerza, y sentido? Ello sin contar con las relaciones de fuerza regionales e internacionales favorables, imprescindibles por razones no únicamente comerciales y de defensa, sino porque resultaría difícil imaginarse el avance hacia el establecimiento de nuevas relaciones sociales si el contenido de la lucha no es internacional. Las relaciones de fuerza a toda escala determinan la forma nacional de un proyecto emancipador e incluso los límites y posibilidades de sus aspectos programáticos más importantes. Además, hoy las elecciones son otro campo de batalla, toda vez que el carácter de clase que soporte su programa sea  de trabajadores y pueblos.
 
-..pero somos tan pocos ahora mismo y se ve tan lejos…


-No es un asunto únicamente de cantidad. Sino de la fuerza orgánica condensada y con las habilidades y políticas adecuadas para conducir-participando en el movimiento popular de la sociedad civil y fundada sobre un proyecto integral, superior a la adición de las luchas parciales de los oprimidos y abusados. Esto es, una herramienta  nutrida con las mejores hijas e hijos del movimiento popular genuino, hoy fragmentados. Aquello único que garantiza la capacidad de disputa concreta para la solución a las demandas desintegradas de la sociedad es la existencia de una dirección política madura. Un instrumento político que sea  vanguardia reconocida popularmente como tal, pero que, no sustituyendo el territorio  social que ofrece la fuerza y carácter de clase de las luchas y transformaciones, direcciona democráticamente, con precisión, teoría política, programa y práctica el movimiento general contra el sostén articulador del capital enemigo. El partido o los partidos de los trabajadores y el pueblo son la expresión política orgánica del movimiento popular, como asimismo,  su Estado Mayor, y vanguardia(s). Nunca reemplazando al pueblo, que para ello está la vacuna de la democracia radical y participativa, sino como momento necesario y transicional para desmantelar el viejo  Estado capitalista y la creación del nuevo no capitalista.


-Me dejaste colgado con lo del programa…


-Todo es puro movimiento. Y así se manifiesta y trata de “capturarse” mediante una táctica flexible. Por eso, un programa político terminado ‘para siempre’ por sí solo, es insuficiente. Lo realmente importante, es que la estrategia, el horizonte de la sociedad a construir no se extravíe en las sillas del acomodo, el oportunismo, la falsa conciencia, la mascarada del posibilismo. Y aquí se vuelve al tipo de instrumento político, al carácter de clase de su dirección. Porque no es bastante la epopeya inicial de un proceso liberador –cualquiera sea su forma- para asegurar su mantenimiento y profundización. La incesante recreación de las mujeres y hombres concretos que producen las transformaciones en una primera etapa heroica al compás de las titánicas modificaciones políticas, económicas y culturales que demanda una sociedad no capitalista reclama su democratización creativa desde mucho antes. Debe estar en su genética, en su concepción nuclear. La historia del siglo XX ofrece aprendizajes luego de la evaluación crítica, formadoramente crítica, de sus errores. Resulta imposible partir de cero en la actualidad con todo el caudal de  paisajes emancipadores que abarrotaron la centuria anterior, y que, con su propia existencia, demostraron la insostenibilidad del capitalismo como modo de reproducción de la vida definitivo. Contra  la celeridad de las transformaciones necesarias está  la hegemonía mundial del capital financiero sobre el resto de los momentos del capital, sustentado, sobre una industria armamentista altamente tecnologizada. Pero, por otra parte, se encuentra un desarrollo de las fuerzas productivas que permitiría ahora mismo nivelar hacia arriba la vida de los casi 7 mil millones de seres humanos del planeta. Esto es, socializar la riqueza bajo un proyecto que salvaguarde, conserve y aliente reguladamente la propia naturaleza terrestre agotable, finita, irreparable al ritmo contemporáneo de su destrucción.
 
Ya se detiene la lluvia inoportuna. Ambos amigos apenas han movido las piezas del ajedrez. A los 16 años y al filo de marzo  hay mejoras cosas que hacer y por eso se levantan mientras preguntan la hora porque hay asamblea de estudiantes secundarios que se preparan para, una vez más, mover el cuerpo contra las alzas de la locomoción colectiva y la reforma privatizadora del gobierno, a pocas calles de ahí, en el galpón prestado de un sindicato.
 
 
Febrero 18 de 2011

Chile: Análisis de coyuntura en un boliche de tragos

Chile: Análisis de coyuntura en un boliche de tragos

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. Pero antes de de abrir otra botella de vino, afine la puntería, que de tanto quejarse sería buena cosa que abriera un ojo y después el otro. Es cierto que los políticos de arriba son todos la misma cosa y la cosa ninguna, y que de cualquier modo hay que trabajar todos los días, independientemente de quién se ponga la bandita presidencial. En todo caso tiene que reconocer que si el gerente de su oficina se ausenta un año, la pega sale igual. ¿Por qué? Porque usted ya sabe qué hacer, porque usted se remata haciendo horas extraordinarias para el instituto de su hija y el tiempo no le alcanza ni para cumplir con su mujer, y tiene que andar rogándole al hombre de Recursos Humanos que le cancele los bonos pactados. Sin embargo, si se fija atentamente, la pega, con gerente o sin él, se hace. Y si alcanza las metas imposibles que le imponen no le renuevan ni el uniforme barato que lleva, pero si no las cumple, lo evalúan pésimo y queda condicional, como los cabros chicos en la escuela que se portan como la porra. ¿Necesita al gerente? ¡No lo necesita porque entre la experiencia y las capacitaciones acumuladas sabe perfectamente usted qué hacer! En cambio, el gerente sí lo necesita a usted, porque entonces, ¿del trabajo de quién sale el dinero para hacerse ese sueldo incomprensible, 15 veces más grande que el suyo, sin contar la repartija de utilidades a fin de año? ¿Se imagina lo que es vivir 15 veces mejor que usted? No cabe en la cabeza. Y como ahora hay que pagar hasta el ingreso a los parques y el estacionamiento en la playa ese fin de semana en que puede mojarse los pies en la costa central, y qué decir si se enferma de golpe y las mensualidades del colegio particular subvencionado, y las cotizaciones en la AFP que apenas le alcanzarán para una jubilación de medio salario que hoy percibe como trabajador activo, si es que no tiene lagunas previsionales, que ahí la cosa se pone negra, y con 120 mil pesos paga el arriendo y adiós.  El sueldo mensual es la medida de todo.  Como el Estado sólo se preocupa de subvencionar a su gerente –sobrino de uno de los dueños, el mismo cara de palo que da sermones sobre meritocracia y transparencia para los aniversarios de la empresa- cuando está en aprietos y  corren riesgos sus millones con los que vive como rey. No vaya a bajar su estatus, el pobre. Sí sé que lo mismo ocurría con la Concertación, pero ese no es el punto. El punto es que si la plana mayor de su empresa, y de todas las empresas, desaparecieran o recibieran un sueldo ajustado a lo que realmente hacen –otear a la competencia y abaratar costos- las marcha de sobrevivir a ciegas y endeudado por 7 veces su remuneración, sería historia.
 
Llene no más el vaso y pida un kilo de aceitunas, que los chilenos somos los campeones mundiales del trago y los cigarrillos. ¿Que es para distraerse y anestesiar las presiones de la oficina? Le creo, sabe usted. Pero no se olvide que bien borrachos nos quieren desde antes de la Independencia. Así nos ponemos mancitos y para qué meterse al sindicato si podemos tratar a garabatos al gerente una vez al año y hasta sacarnos fotos con él, como si fuéramos todos iguales. Lástima que la resaca duele como maldición y las fotos se marchitan en el velador. Pero no se distraiga con las piernas de la mesera. ¿Se imagina que hubiera un fondo común de todo lo que ganan las empresas? Es decir, por un lado el Estado cobrara impuestos de verdad a los dueños, nos reajustarán el sueldo para no endeudarnos hasta el infinito, y el excedente, como dicen los economistas bien nacidos, fuera a un fondo común para tener educación, salud, seguridad social decentes. No me mire así, que ni siquiera estoy mareado todavía. Los propietarios no van a permitir eso por las buenas. Tendríamos que organizarnos y, por lo menos, partir con un paro general para empezar a disputarles el Estado que les pertenece. Porque la cuestión del fondo común tiene que ser un asunto serio, responsable, planificado. Además no podemos vivir de puro cobre, no ve que se acaba y empuerca el agua, y cuando a los chinos se les ocurra, dejan de comprarlo y ahí sí que queda la crema. Tendríamos ahora que crear industrias, y no solamente para tener mejor y más trabajo, sino que para no depender como brutos de los precios del cobre. Incluso si lo nacionalizáramos de nuevo, habría que apretar a los banqueros para que no conviertan el producto de ese recurso en acciones para jugar en la bolsa, que es igual que un casino donde siempre gana la banca. Es allí donde realmente se fijan los precios de las cosas. Es pura especulación. Mire, es como si yo fuera un gran señor y creyera que la gente se va a endeudar para comprar su departamentito y entonces apuesto toda la plata a construir viviendas y pasa que los dividendos se disparan por la famosa demanda y un mal día ya nadie los puede pagar. Viene el remate y usted se queda en la calle. Y a mí, como gran señor, me salva el Estado. Hay que informarse entre botella y botella. Hoy las grandes corporaciones se confunden con los Estado más poderosos del mundo, y están en todas partes con distintos nombres. Y las corporaciones más grandes tienen sus platas en distintos rubros. No sería extraño que los dueños de la fábrica que produce este vinacho nada de malo, también sean accionistas de un banco y concesionarios de un puerto. Pero no se olvide nunca que son los banqueros los que mandan. Y eso que no producen nada. Compran plata barata y nos la venden, si es que cumplimos los requisitos, mucho más cara, como crédito. Pero  se la compran al Banco Central, que tampoco produce nada, pero que se queda con el IVA que todos pagamos por todo y con los impuestos miserables de las cupríferas privatizadas más los impuestos importantes del cobre que aún es del Fisco. Es decir, el Banco Central se alimenta con parte de nuestro salario que ganamos trabajando y consumiendo. Y después llega un banco privado y nos vende más caro el mismo dinero nuestro. Sí, es una barbaridad. El año pasado, apenas tres bancos ganaron el 70% de las utilidades de todo el sistema. Y obtuvieron casi el 30% más de ganancias que el 2009. ¿Que cómo sé? Ya le dije que por último ponga una radio en el baño mientras se ducha antes de salir a machucarse en la oficina.
 
 
2. Mientras más estupenda encuentro a la mesera, la tarde se pone cenicienta y los parroquianos orinan desordenadamente en el único water del boliche, más me emputezco. Pida un pipeño ahora, que el tinto ya no refresca. Vale lo mismo, y no se preocupe tanto que aquí no se escucha ni el celular. Y si lo castigan en la casa, condenándolo al sillón, dígale a la señora que estuvo en una exposición muy versada. Para que le crea, cuéntele que mientras los salarios el año pasado aumentaron menos de un 3%, los alimentos y la electricidad lo harán en más de un 10%. Ni hablar del combustible, la colegiatura y las deudas de las tiendas que ahora tienen bancos propios que prestan dinero sin condiciones, pero con intereses cósmicos. Cósmicos, no cómicos. Mientras pacta a más cuotas, paga el crédito original más veces. Y si compra al contado, se convierte en mal cliente. ¡Linda cosa! Me acuerdo cuando el presidente Aylwin, a principios de los 90 dijo que había que ahorrar y ser austero, y el ministro de Hacienda afirmó al día siguiente lo contrario. Ambas órdenes contradictorias son payasadas. Es como si el salario nos alcanzara para ahorrar, cuando gastamos todo lo que ganamos la primera semana del mes. Y si nos endeudamos, el sueldo queda tan mordisqueado que le quedamos debiendo a la empresa. En cambio, los dueños invierten todo lo que ganan. Y así se quejan. Como el dólar vale cada vez menos, los importadores se hacen la América, y los exportadores, exceptuando el cobre, se van por el caño. Entonces para que no lloren, el Estado los subvenciona y así se amortiguan las peleas entre patrones. Total, queda tan poca industria productiva en el paisito, que el Fisco tiene de sobra para distraer recursos menores. Los dueños de la leche y la fruta argumentan que si no les echan una mano, no pueden dar empleo. Como si el empleo fuera un ejercicio caritativo y los trabajadores, mendigos con salario a fecha. Como si los propietarios fueran filántropos. Yo soy huevón hasta el mediodía no más, y al próximo pipeño que le pongan un poco de chicha. Ahora Piñera dice que la cesantía bajó. “El manitos cortas” cuenta a los trabajadores empleados igual que la Concertación. ¿Realizó alguna actividad la semana pasada que le reportara algún ingreso   en dinero o especies? Y sí. Ah, entonces no es cesante. ¿Quién no saca cuentas alegres de esa manera? Además que lo que aumenta no es el trabajo formal, con contrato indefinido, con previsión. Lo que abulta las cifras es el trabajo informal, el subcontratismo, la boleta a honorarios, el empleo a cuenta propia, ¿o no se ha fijado en la cantidad de ferias libres, taxistas y familias enteras que fabrican empanadas y las venden puerta a puerta entre los vecinos? Ahora los trabajos duran menos que un suspiro. Nos pasamos rotando, y entre pega y pega puede pasar hasta un año. Usted es un administrativo. Pero a los profesionales no les va distinto. Los ingenieros comerciales venden tarjetas bancarias y los psicólogos seleccionan personal en las empresas. Los abogados cobran hasta por los trámites que pueden realizarse sin su asistencia, las notarias hacen nata y un sobrino periodista vende publicidad y para escribir lo que piensa con libertad se hizo un blog. Un blog le digo, internet le digo. Eso hay que aprender a usar. Pero no sólo para ver pornografía, transar chucherías o hacer apuestas a distancia. Ese sobrino periodista me contó que los tunecinos, los egipcios y los europeos organizan sus protestas por internet o redes sociales, que les dicen. Aquí en Chile se está ocupando como alternativa. Como los noticiarios de la televisión parecen cadena nacional permanente donde hablan los mismos y al mismo tiempo, y si llega a enfocarse a un trabajador es para reafirmar lo que quieren los dueños de las televisoras, internet no es la cura contra la ausencia de pluralismo informativo tradicional de papel o televisado o radial, pero si se usa bien, sirve increíblemente. No me salga con que es muy complicado. Cualquier niño le enseña. En Chile existe hasta una Red de Medios de los Pueblos. No es para que se envicie y sustituya la pelea concreta por nuestros derechos virtualmente. Apure el botellón antes de que se entibie. ¿Ya sabe que viene Obama, el presidente de Estados Unidos a Chile a mediados de mes? Sí, el mismo tipo que mantiene sus tropas –asesinas de niños- ocupando Irak, Afganistán, que continúa bloqueando económicamente a los cubanos, metiéndose en la política interna de medio mundo y en particular de América Latina para beneficio de su Estado corporativo, ampliando la industria armamentista, colaborando estratégicamente con el gobierno de Israel contra el pueblo palestino, y  que nombra como terrorista a cualquiera  que no le siga el amén. La mesera peruana de piernas duras debe ser una de ellos. No hay nada más excitante que lo prohibido.
 
 
3. De política lo que quiera, que la religión es asunto peliagudo y para qué vamos a estropear la noche que nos enmascara la torpeza. Rematemos ahora sí con un vino blanco polar. Usted es un caballero vivido. Los políticos, gobierno y oposición actúan como un solo bloque a la hora de aprobar cuestiones importantes, como la reforma educacional privatizadora, o en materias laborales, o en la venta de la propiedad estatal de la que no alcanzó  a deshacerse la Concertación. Es decir, son grupos de interés y concesionarios alternos en competencia de un Estado cuyo contenido está determinado por la hegemonía del capital financiero mundial y sus instituciones rectoras. Sí sé que suena un poco difícil, pero el trago me ajusta misteriosamente los tornillos. Piñera y su proyecto especifico, tecnócrata y de administración empresarial del Ejecutivo se derrumbaron, como hundido está en las encuestas cuando todavía no lleva un año en el gobierno. En rigor, ya empezaron las próximas elecciones presidenciales de 2013. ¿Se acuerda de Lavín? Por ahora él es el precandidato de la UDI. Hay que ver cómo le va a Allamand de RN como ministro de Defensa, y a Golborne, biministro  de Energía y Minería. La Bachelet lleva las de ganar, pese al desprestigio de la Concertación y su crisis. Para variar, la Democracia Cristiana está rota. La derecha tradicional le coquetea sin enfado, y ella se deja besar las mejillas. Allí la derecha se juega los votos para un segundo período. Mientras tanto, como Piñera cae y cae mientras mayor es la conflictividad social –sobre todo después del paro en Magallanes-, el socialista Osvaldo Andrade con lo que queda de la CUT -golpeada su dirección mortalmente tras la fracasada negociación de los empleados públicos agrupados en la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) realizada a espaldas y contra los intereses y demandas de los trabajadores, toda vez que la ANEF es la fuerza principal de la CUT- intenta sacar gente a la calle el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, como parte de la maniobra de recomponer la Concertación acercándose a los “problemas de la ciudadanía”. Esto, mi amigo, es de un cinismo sin nombre, considerando que el propio Osvaldo Andrade fue ministro del Trabajo durante el gobierno de Bachelet, donde consolidó, con matices invisibles, el Código Laboral antisocial instaurado en la dictadura militar. Por lo menos se están transparentando las relaciones sanguíneas entre la CUT, la Concertación y el Partido Comunista. Por otra parte, no se olvide de pedir vasos limpios mientras le comunico que la Concertación también cuenta con iniciativas auxiliares dirigidas al progresismo no PC, encabezadas por el ex ministro socialista de esa componenda, Jorge Arrate y el diputado renunciado hace poco del Partido Socialista, Sergio Aguiló. Al parecer, el objetivo es ampliar por la izquierda moderada las bases de sustentación de un proyecto político cuyo eje sería la demanda de una Asamblea Constituyente, toda vez que bajo las relaciones de fuerza actuales, es hasta más factible reivindicar la Constitución de 1925, con todo respeto.
 
Y ahora mismo usted puede ver que se ofrecen luchas parciales de comerciantes en Temuco, movimientos contra las alzas del Transantiago y el metro, y peleas ambientalistas en Caimanes y Pascua Lama. Pero le aseguro, antes de que se termine la botella, que marzo se viene bravo con el retorno a las clases de estudiantes secundarios, universitarios, y profesores debido a la reforma educacional privatizadora aprobada en el Congreso, la coordinación de trabajadores de distintos sectores por derechos laborales elementales conculcados y eventuales movilizaciones por el alza general del costo de la vida. También puede ocurrir un “magallanazo”, esta vez en Concepción por problemas asociados a la reconstrucción no sólo arquitectónica, sino económica de una de las ciudades más castigadas por el terremoto de febrero del año pasado. El porvenir del movimiento y la protesta debería facilitar las condiciones para un paro general sin fecha, y establecer, todavía en potencia,  la cancha para la disputa política y social de las agrupaciones que persiguen una sociedad no capitalista, y las posibilidades para la creación de una alternativa política que sintetice los intereses de los trabajadores y los pueblos, independientemente de la Concertación. Salud por eso.
 
 
Febrero 5 de 2011
 

Trabajadores bancarios chilenos critican extraordinaria concentración de utilidades de la Banca y exigen regulaciones

Trabajadores bancarios chilenos critican extraordinaria concentración de utilidades de la Banca y exigen regulaciones

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
Los líderes de la Confederación de Trabajadores Bancarios de Chile –única multisindical del sector financiero que opera en el país- señalaron que “Una vez más la industria bancaria batió sus propias marcas, y de acuerdo a cifras de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, el 2010 obtuvo utilidades por 3.383 millones de dólares, lo que representa un alza de 26,22% respecto de 2009”.
La presidenta de la organización, Andrea Riquelme, indicó que “cuando todavía se sienten los estragos de la crisis económica mundial en Chile, y los salarios de los trabajadores se mantienen prácticamente congelados, el sistema bancario afirmó que sus ingentes ganancias se explicarían por el aumento de las colocaciones; el menor gasto en provisiones que se registró en gran parte de 2010; y por un margen de interés más alto debido a que la inflación de 2010 resultó más alta que en 2009”, y añadió que “lo que no dicen los banqueros es que las utilidades de una empresa que funciona con recursos de terceros, recursos públicos, se enriquece por el abusivo spread o diferencial entre el interés con el que presta y el interés con el que compra fundamentalmente al Banco Central; las escandalosas e ilegales “ventas atadas”; los denominados “gastos operacionales” (por ejemplo los cobros por la sola mantención de una tarjeta y otras “comisiones”); y los malos salarios que perciben los trabajadores del sistema, salvo la minoría compuesta por las altas gerencias.”
De acuerdo a cifras oficiales, los salarios generales el 2010 se reajustaron en términos reales, cerca de un 3%, toda vez que los alimentos han cobrado un alza de un 5 a un 10%, y el transporte colectivo aumentará un 8% próximamente. Asimismo, en marzo, los gastos escolares promediarán por niño o joven de educación básica o secundaria, 730 dólares, superior a la media de las remuneraciones mensuales de los trabajadores asalariados.
 
El Oligopolio y la ausencia de regulaciones
 
Por su parte, el secretario general de la Confederación sindical, Luis Mesina, enfatizó que “como si fuera poco, la concentración de las utilidades es cada vez más aguda en el sector, impidiendo la competencia y, por tanto, facilitando la imposición de sus condiciones a los usuarios de cualquier tamaño.” Al respecto, Santander registró las mayores utilidades con 1.023 millones dólares en 2010. Le siguió Banco de Chile, que además anotó la mayor alza en sus ganancias. Ellas subieron 46,8% en relación a 2009, llegando a los 808 millones de dólares; y en tercer lugar se ubicó Bci con beneficios por 474 millones de dólares. Es decir, a diciembre de 2010, sólo estos tres bancos controlaban casi el 70% de la industria total.
 
La Confederación Bancaria  denunció a la opinión pública “la usura de la industria del crédito y la deuda que únicamente beneficia a sus dueños y accionistas a costa de los usuarios y la labor de sus trabajadores, y los altísimos riesgos que comporta su concentración creciente contra las micro empresas y los ciudadanos”.
 
Luis Mesina informó que “los trabajadores bancarios de Chile en la actualidad están empeñados en aportar a la construcción de una banca  que esté subordinada a los intereses profundos del desarrollo nacional y el bien común, y no a la especulación usurera que sólo bendice a los accionistas del sistema. Y, por otra parte, el esfuerzo de la Confederación guarda sentido con fortalecer la organización de los trabajadores del área como aspecto central para contar con un mayor poder de negociación colectiva  y alcanzar mejores condiciones de trabajo y de vida”.
 
Finalmente, la multisindical exigió a las autoridades de turno “que dispongan de los medios para regular un sistema financiero cuyo crédito esté al servicio del bienestar de las grandes mayorías, del desarrollo y la creación de más y mejor empleo. Los objetivos de los trabajadores del sector y de la comunidad en general son los mismos: deseamos una industria financiera lejos del lucro y la trampa, y a disposición del progreso de todos los chilenos. Emplazamos al gobierno actual a tomar medidas concretas que permitan una mayor competencia del sector, crédito barato para los pequeños emprendimientos y los créditos hipotecarios. Emplazamos a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras a poner fin al oligopolio bancario y a abrir un diálogo franco y ciudadano para la formación de un sistema financiero a escala humana y promotora del desarrollo nacional, y no sólo de la satisfacción personal e ilimitada de sus dueños y accionistas”.
 
Febrero 2 de 2011 

Chile: Resurge la tesis de magnicidio asociada a muerte de Salvador Allende

Chile: Resurge la tesis de magnicidio asociada a muerte de Salvador Allende
PL

En Chile se cometió un magnicidio contra el ex presidente Salvador Allende, afirmó Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP).

"Aquí se cometió un magnicidio. En el momento del terrorismo de Estado, el momento del golpe de Estado, (Allende) no tenía ninguna salida y ninguna seguridad", recalcó la principal dirigente de la AFEP, citada por Radio Cooperativa de Chile.
En el escenario político nacional trascendió la noticia de que por primera vez la justicia chilena se dispondrá a investigar las circunstancias de la muerte del presidente del Gobierno de la Unidad Popular, fallecido en La Moneda el 11 de septiembre de 1973, el mismo día del golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet (1973-1990).
El nombre del ex mandatario aparece en una lista de 726 querellas presentadas la víspera por la fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago Beatriz Pedrals, relacionadas con víctimas del régimen castrense, cuyos casos nunca antes examinó el sistema judicial.
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro y líderes de la oposición chilena expresaron su beneplácito por la determinación de los tribunales de investigar la muerte de Allende.
Hay un déficit de verdad y de justicia en Chile que aspiramos a que se haga cada vez más pequeño, manifestó el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade.
El magistrado Mario Carroza, quien deberá ocuparse de las pesquisas sobre el deceso de Allende calificó de "tremenda responsabilidad" la tarea que tiene por delante. "Espero hacer mi trabajo", dijo.
A Carroza corresponderá dictar las órdenes correspondientes para el inicio por la Policía de Investigaciones de las diligencias requeridas asociadas a las más de 700 querellas presentadas y entre las que se encuentra el caso del líder de la Unidad Popular.
El proceso indagatorio deberá determinar en consecuencia si la muerte de Allende se debió a un suicidio o si fue realmente asesinado, como sostienen tesis tanatológicas que aseguran murió por disparos de otros.
Unas tres mil personas fueron asesinadas o desaparecidas durante la dictadura militar de Pinochet y otras 50 mil sufrieron torturas, cárcel o persecución.

Chile. Piñera: la caída

Chile. Piñera: la caída

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. La política es relaciones de fuerza e intereses de clase. Fuerza e intereses. Condensación de la economía, consenso y fuerza. La decisión del gobierno piñerista de imponer la Ley de Seguridad Interior del Estado –creada el segundo año de la dictadura militar (1975)- en la Región de Magallanes debido a la “guerra del gas” puede ser la mejor manera de intentar apagar el fuego  con combustible. Bachelet amenazó con aplicarla en su administración. Lo que sí hizo fue emplear la tiránica Ley Antiterrorista contra los luchadores mapuche. 


La Ley de Seguridad Interior del Estado, parte sustantiva de la Doctrina de Seguridad Nacional o empleo de las fuerzas armadas y carabineros ya no contra un enemigo externo sino contra los trabajadores y el pueblo en movimiento y lucha, en su letra d) artículo 6 resume el contenido de su concreción contra “los que inciten, promuevan o fomenten o de hecho y por cualquier medio, destruyan, inutilicen o impidan el libre acceso a puentes, calles, caminos u otros bienes de uso público o semejantes”.   El anuncio lo realizó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, después de que juraran los nuevos ministros en el marco de la peor crisis del gobierno de la derecha tradicional, cuando todavía no cumple un año. Al mismo tiempo, los representantes regionales de la Confederación de la Producción y el Comercio (gremio patronal), abandonaron la Asamblea Ciudadana de Magallanes. Es decir, luego de 6 días de paro general contra el alza de casi un 17% del precio del gas para la población de la región más austral del mundo, la Asamblea, como resulta histórico, al no cejar en su demanda, pierde transversalidad de clase, y se convierte en puro pueblo trabajador más algunos políticos muy oportunos que allí tienen su clientela. Todo en un día, en un solo acto. Se impone la Ley de Seguridad Interior del Estado mientras los empresarios ceden rápidamente a una propuesta absolutamente insuficiente para el pueblo trabajador del territorio extremo. El obispo de Magallanes dijo que es “lamentable la decisión del gobierno. Sorprende y será perjudicial para la gente de Magallanes”. Y se está hablando del sacerdote  encomendado para dialogar entre las partes en pugna.
 
El 16 de enero la Central de Trabajadores de la provincia de Magallanes escribió al ministro del Interior, Hinzpeter, que “Tiene usted razón, en el resto del país se paga hasta 8 veces más por el m3 de gas……..pero cuente la historia completa, el gas residual que consume la zona central, es un gas IMPORTADO, conocido como Gas Natural Licuado (GNL), el cual debió pasar por un proceso de licuefacción, para pasarlo de su estado gaseoso a líquido y, así poder ser transportado en buques. Una vez recibido debe ser reprocesado para devolverlo a su estado gaseoso en
una PLANTA construida hace poco tiempo por ENAP e inyectarlo en las líneas matrices de distribución, por lo tanto, ESE GAS CUESTA 10 VECES MÁS que el que nosotros producimos en NUESTRA REGIÓN. Así que no somos una región pobre…aahhhh, eso es, estos infelices supuestamente tiene plata, así que quitémoselas, no podemos aceptar que existan trabajadores que vivan bien, ¿verdad? ¿Por qué la empresa productora de metanol (la transnacional Methanex) paga menos que nosotros por el m3? POR QUÉ EL ESTADO LA SUBSIDIA. ¿Dónde quedan ahí los valores de mercado? Auméntenle el precio a $ 100/m3 o ciérrenles la llave y tenemos gas para rato”.
 
Por otra parte, la Coordinadora Sindical Minera, Metalúrgica y de la Energía, que agrupa a más de 100 mil trabajadores de empresas como CODELCO, ENAP y de la minería Privada, señalaron el 17 de enero que no descartan que sus organizaciones se unan a la paralización anunciada por trabajadores del petróleo, sino se logra llegar a una solución al conflicto en Magallanes.
 
Al ser una zona muy aislada y que sufre todo el año las inclemencias polares, el costo de la vida es el más caro del país. Un kilo de tomates vale lo mismo que una caja de tomates en el resto de Chile. El territorio es inhóspito, salvo en las ciudades y pueblos, donde habitan 160 mil personas en total, en una zona continental que tiene una superficie de 132.033,5 km² donde vive casi la totalidad de la población. Los trabajadores tienen demandas y proponen soluciones. Pero el capital ordena con implacablemente sus privilegios. El choque entre las relaciones de producción, su apropiación privada versus su  carácter social ampliado, dice con claridad de mediodía que sobran los capitalistas. El tema entonces, es un asunto de fuerzas y del tipo de conducción del movimiento social. Lo cierto, preliminarmente, es que ha comenzado a detenerse por fin el reflujo del movimiento popular y, por otra parte y más coyunturalmente, se ha iniciado la caída de Piñera. Ello, sin embargo, no significa un proceso pre revolucionario, una huelga general en todo el país, una eventual insurrección generalizada, las condiciones para el derrumbe del imperio de la minoría hegemónica y financiera y los grandes propietarios, y la victoria de los intereses históricos de los trabajadores y el pueblo. Pero aunque terminara en los próximos días en una mesa de negociación el paro magallánico, incluso no obteniendo todas las reivindicaciones, ya empieza la recomposición, ora veloz, ora más lenta, pero indeclinable del pueblo como sujeto que levanta cabeza luego de largos años de letanía y mala siesta.
 
 
2. Producto del paro general en Magallanes y aprovechando el retiro del ministro de Defensa (Ravinet, único ex concertacionista en una cartera de la derecha tradicional), Sebastián Piñera realizó una vuelta de tuerca en su gabinete, colocando a uno de los ideólogos principales de Renovación Nacional en Defensa, Andrés Allamand, para que “modernice las FFAA” y atemorice o disuada al gobierno peruano en sus reivindicaciones (Chile después de Colombia, es el que más gasta en el área militar de América Latina); a la ultraderechista Evelyn Matthei (hija del último general del aire durante la dictadura, Fernando Matthei) en el Ministerio del Trabajo (!); al más popular ministro, según las encuestas, Lawrence Golborne, en Energía y Minería para enfrentar la crisis magallánica; y al tecnócrata Pedro Errázuriz en Transportes con el fin de que corrija el ineficiente, conflictivo e impopular sistema del Transantiago.
 
¿Qué ha ocurrido? Que finalmente, ante la irrupción actual y eventual de los sectores populares, Piñera clausuró su proyecto de gobierno empresarial con mando único (él mismo),  “abrió el abanico”, colocando en vitrina a su ex archirival, la UDI Evelyn Matthei en una de las carteras que se avizoran como más conflictivas y duras durante el presente año ante un código laboral inútil para los trabajadores y la generalización del mal trabajo y peor salario, entre otras maldiciones reales y legales. Por otra, Allamand es uno de los políticos que siempre le ha hecho sombra en el sector al actual presidente. ¿Se le considerará entrar al ruedo de los posibles candidatos presidenciales junto con el bi ministro Golborne? ¿Y Matthei opacará la figura del pre candidato de la UDI para el 2013, el ministro de Educación, Joaquín Lavín? ¿O Piñera busca democratizar las responsabilidades políticas ante un eventual desastre electoral? En la mirada corta, el sello tecno-empresarial del Ejecutivo desaparece y es reemplazado por políticos profesionales de la derecha tradicional. Se acabó su sueño megalómano. Como se viene la temporada dura por abajo, Piñera procura blindar al gobierno con monstruos a los que no les tiembla la mano. Asimismo, el presidente pretende colectivizar las decisiones políticas a costa de su “estilo” original, “don” de gerente solitario y de su propio protagonismo. De paso, se libra de los ataques al interior de la Coalición por el Cambio. En este caso, en tanto cede, pierde y cae. 
 
 
3. Resulta altamente probable que el paro general de Magallanes y el movimiento social que amanece sean capitalizados por Bachelet en las próximas elecciones presidenciales. Si pudiera tomarse una instantánea de lo que ocurre y se le agregara la variable elecciones, la Coalición por el Cambio simplemente, pierde. Y Bachelet, al igual que en el caso de Piñera, no gana, sino que su contrincante pierde.
 
¿Qué ocurre con el archipiélago de fuerzas anticapitalistas y de la propia organización de los trabajadores? En la instantánea sólo les quedaría poner el cuerpo, para variar, mientras otros o los mismos, se quedan con el Ejecutivo. Qué decir del Parlamento. No obstante, si se echa a  correr la película, más allá de la pura fotografía, resta paño que cortar.
 
Por abajo, ya existe una coordinadora que reúne a dirigentes de sectores ligados al cobre, la metalurgia, la energía. Está dando sus primeros pasos. Asimismo y en paralelo, otra reunión se prepara en otras áreas de la economía como los portuarios, bancarios, el Transantiago, servicios, para muy pronto. En algún momento no lejano deben, por estatura histórica y a pesar de sus rencillas minúsculas a ojos del pueblo, reunirse, confundirse, pensarse, crear el nuevo instrumento de lucha de los trabajadores de acuerdo a las nuevas coordenadas determinadas por la presente organización del trabajo. La CUT de Arturo Martínez, tal cual está, es parte del problema del pueblo trabajador y no de la solución. Ya existen las condiciones para su superación. Aquí la voluntad unitaria, la inteligencia y la audacia juegan un rol nuclear. Los modos del sindicalismo chileno deben adecuarse a un renovado ciclo de luchas, con otros personajes,  que los que están o se marchan demasiado lento, no son útiles para este tránsito. Ya hicieron lo que pudieron, en el caso mejor. Pero las cosas han cambiado por arriba y por abajo. 
 
¿Qué debe hacer el anticapitalismo en territorio chileno ante el nuevo escenario? Desde noviembre de 2010 algunas agrupaciones político-sociales reunidas en el  Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores resolvieron la táctica de colaborar con la construcción de las condiciones para el paro general. Sus tareas son básicamente dos: apoyar y facilitar la articulación de la unidad de los trabajadores y los pueblos, y constituirse en una poderosa herramienta de propaganda (en su sentido más amplio y fuerte) al respecto. Ningún grupo político-social que se proponga estratégicamente la creación futura de una sociedad no capitalista es actualmente un “partido en forma”. Son más bien, núcleos de la nueva conducción política que debe resultar del propio movimiento social y la lucha de clases. Como desde hace tanto y tanto, la contradicción esencial no es Coalición por el Cambio versus Concertación, ambos rostros matizados de un mismo proyecto de la clase en el poder, sino barbarie capitalista o socialismo. Pero quedan muchos tramos todavía para formar la alternativa política que represente los intereses y las fuerzas sociales del pueblo trabajador. La crisis que comenzó con Piñera y que continuará, es una amenaza y una oportunidad. Y sólo quedan tres años para las próximas elecciones en un país donde la máquina del olvido tiene poderes psico-mágicos. La caída de Piñera ha sido más rápida de lo esperado. Resultaría una nueva desgracia y tiempo perdido, luchar y hasta ofrendar vidas como recientemente en Magallanes para que volvieran los que estaban, como si ellos no tuvieran nada que ver con la mala vida de las grandes mayorías, las privatizaciones y las pérdidas de los derechos sociales elementales. Querrán lavarse la cara, aventurar nuevos actores que, en definitiva, representan los mismos intereses de la minoría. No resultaría extraño que el Pentágono prefiriera a una Concertación con un PC descafeinado en su interior, pero capaz de amortiguar más efectivamente los conflictos sociales que la derecha tradicional, sin tocar la tendencia del imperialismo del capital financiero de profundizar un Chile cada vez más dependiente en todo ámbito, con una minoría transnacionalizada cada vez más concentrada, y la desigualdad de espanto que sufren los de abajo. Son tres años y  Piñera no es el único problema. Sólo tres años.
  
 
Enero 17 de 2011

“El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo”

“El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo”

Entrevista con el economista argentino Fernando Hugo Azcurra:

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
Fernando Hugo Azcurra es un economista argentino que  realizó estudios de postgrado en Historia Económica en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Se desempeñó como profesor en las facultades de Ciencias Económicas y de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios. En la actualidad se desempeña como profesor de Historia Económica en el CBC de la UBA. Ha sido académico de macroeconomía de la Universidad del Salvador, entre muchas otras actividades universitarias. También dicta un taller de postgrado sobre Marx y Sraffa en la Universidad De Luján.


 
Es autor de 'Democracia y proceso socialista en Argentina' (1985); 'La nueva alianza burguesa en Argentina' (1987); ‘Empresas del Estado y economía en Argentina' (1989); 'Marx y la teoría subjetiva del valor' (1993); 'Fundamentos de macroeconomía' (2003) y 'Capital y excedente' en colaboración con Alejandro Fiorito (2005) y 'Teoría macroeconómica' (2006).
 
De visita en Chile invitado por la agrupación política Unidad del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, y en las laderas cordilleranas del Valle Central, en las afueras de Santiago, Fernando Hugo Azcurra concedió la presente entrevista. El martes 11 de enero, a las 19:00 hrs. en calle Carrera 177 ofrecerá una exposición y debate sobre su última producción “Imperialismo y Socialismo” abierta a todo el público interesado.
 
 
 
-La mayoría de las veces se habla muy mal del marxismo…
 
 
 
“El marxismo como visión y concepción materialista del mundo, apuntará en algunas décadas más a los dos siglos. Es relativamente reciente desde la perspectiva del desarrollo histórico de las teorías políticas, sociológicas, filosóficas, lógicas y, sobre todo, económicas. Esto es, no estamos  hablando de algo muerto, sino de algo vigente, pero no como verdad total y absoluta. Su actualidad se sostiene porque de manera permanente está dando cuenta de su validez mediante el incesante debate que suscita. Aun cuando, por supuesto, aspectos del marxismo han debido modificarse al tenor de los propios cambios que ha sufrido la sociedad burguesa.”
 
 
-Hay quienes afirman que Marx es asunto del pasado…
 
 
 
“En materia de ciencias sociales, no existe ninguna teoría de la sociedad que haya superado hoy, o que esté en tránsito de hacerlo, la labor realizada por Marx y que en el terreno de la teoría política y la práctica se resume en las figuras de Lenin y Gramci. No se puede afirmar que el marxismo  ya pasó de moda, porque nunca estuvo de moda. El marxismo ha estado siempre presente porque está inmerso dentro de la lucha de clases de los pueblos. Su vigencia no es de carácter académico o literario, sino que surge del proceso de la realidad misma y de las transformaciones  que existen en la sociedad.”
 
 
 
-¿Por ejemplo?
 
 
 
“Durante la crisis que se desató  en Estados Unidos el 2008, se produjo en algunos centros académicos una especie de resurrección de Marx, buscando allí qué podía decirse para enfrentar la crisis, que, por lo demás, continúa. Y lo mismo ocurrió con Keynes. Estos dos grandes pensadores todavía son fuente de consulta porque algo hicieron que tiene permanencia. Nadie busca a un pensador que ya se considera superado”.
 
 
 
-Entonces, ¿qué es el marxismo?
 
 
 
“El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo”.
 
 
 
-¿Cuál es el aspecto más relevante en la actualidad que ofrece el marxismo?
 
 
 
“El materialismo analítico en teoría política. Y luego, aun cuando está muy cuestionado, la teoría económica. En el primer campo no ha aparecido, ni veo en el horizonte inmediato, ninguna teoría política que pueda suministrar un conjunto de conceptos y categorías analíticas como la producida por los clásicos del marxismo. En el área económica está más objetado, no de manera total, pero sí en algunos aspectos que no dejan de ser centrales. Si yo dijera que Marx está muy cuestionado y con ciertos fundamentos bastante estrictos, en la teoría del valor, al punto que las críticas llegan a dudar sobre la existencia del valor como tal o de su naturaleza más bien como una definición o hipótesis de análisis, para parte de muchos que nos formamos en la izquierda podría resultar una suerte de sacrilegio. Sin embargo, siempre la teoría del valor estuvo cuestionada por las concepciones académicas ortodoxas. Pero una cosa es cuando se objetaba desde un punto de vista ideológico, y otra cosa es cuando, como pasa ahora, apareció, se elaboró y se difunde una teoría económica sobre la base de Quesnay y  Ricardo, respetando lo que hizo Marx en algunos puntos, pero eliminando el valor del análisis de la economía burguesa. Y se hace con fundamentos técnicos y analíticos muy serios. Se podrá, como siempre, coincidir o no con ella, pero no se puede ignorar afirmando que es una cuestión puramente ideológica”.
 
 
 
UNA CRÍTICA PRELIMINAR A PIERO SRAFFA
 
 
 
-¿Quién lleva la voz cantante en los cuestionamientos mencionados?
 
 
 
“Desde hace unos treinta años la teoría económica de Piero Sraffa ha provocado un impacto que demolió la teoría económica marginalista dominante hacía más de un siglo, y también impactó en la teoría económica de Marx. Sraffa surge como un pensador que define un nuevo paradigma desde donde examinar el funcionamiento del proceso de reproducción del capital. Su obra se conoce como “Producción de mercancía por medio de mercancía” y se ubica de una manera altamente original y penetrante. Son 100 páginas que han provocado una revolución al interior del propio pensamiento de muchos marxistas, al punto de que es muy raro encontrar en Europa y Estados Unidos la cantidad significativa de economistas y pensadores de esta concepción que todavía sea marxista. Existe, pero es una minoría. Buena parte de los ex economistas marxistas se han convertido hoy en economistas ‘esraffianos’ porque consideran que Marx no pudo completar su obra desde una perspectiva lógica respecto de una explicación que sea coherente y consistente entre valor y precio; y que Sraffa logró explicar el funcionamiento del sistema de los precios y su distribución sin necesidad de ninguna teoría del valor.”
 
 
 
-¿Cuál es su opinión al respecto?
 
 
 
“Tengo la impresión, aún muy primaria, de que la labor que se impuso Sraffa en comparación con Marx resulta extremadamente pequeña. Marx es toda una cordillera desde el punto de vista de su obra lógica, filosófica, política y económica. En cambio Sraffa se ocupó de una pequeña montaña de esa cordillera, resolviendo el tema con una brillantez notable. Y lo hace desde una concepción analítica muy difundida entre los economistas: el pensamiento matemático. Por supuesto que el capital no escapa a tener fórmulas, definiciones, esquemas y aritméticas muy elementales. Pero Sraffa fue uno de los primeros en utilizar fórmulas matemáticas –que ni siquiera se encuentran en Ricardo y mucho menos en Adam Smith-. En este caso, el empleo de las matemáticas no es simplemente para hacer más claro el pensamiento porque se establecen relaciones cuantitativas, sino que corresponde a toda una modalidad de pensar la realidad. Mientras que Marx la piensa también en relaciones cuantitativas, pero con un mayor peso en las relaciones histórico-institucionales en el que se desenvuelve el capitalismo. Sraffa no se ocupó de ello.”
 
 
-¿Qué buscaba Sraffa?
 
 
“Hacer de la economía una ciencia natural, y si fuera posible, con un alto grado de exactitud en sus cálculos. Es decir, la economía concebida por Sraffa sería algo así como un esquema analítico que permitiría elaborar herramientas de políticas económicas estrictas, de la misma manera que un odontólogo, como decía Keynes. Él afirmaba que en algún momento la economía tendría que ser lo suficientemente desarrollada como la odontología. Ahora bien, Sraffa llevó esa idea a su punto más alto.”
 
 
-¿Cuál es su parecer en relación a esta pretensión?
 
 
“Es respetable, pero Sraffa se evade de lo que es el fundamento de la economía: los conflictos sociales. Marx, por su parte, señaló que la economía sólo  puede llegar a convertirse en una ciencia positiva, en una ciencia natural, cuando únicamente atiende los conflictos de los dogmas, y se despreocupa de los fundamentos que son los conflictos reales.”
 
 
-¿Qué significa ello?
 
 
“Que se puede hacer de la economía una ciencia estricta y cercana a lo natural sólo evadiéndose de los conflictos reales de la sociedad, de los conflictos de clase y de las instituciones que están comprometidas en estas luchas. La ciencia económica es histórico-social.”
 
 
-¿Y cuándo podría utilizarse la teoría de Sraffa?
 
 
“Cuando la sociedad deje de estar dividida en clases y su conflicto sea con la apropiación mejor de la naturaleza. Pero ese  método no puede usarse  por intermedio de las clases sociales, cuando un sector  explota al otro. Estos son los límites de la concepción sraffiana.”
 
 
LOS RIESGOS DE LA ABSTRACCIÓN
 
 
-Usted sostiene cierta cautela respecto de las generalidades para observar la realidad…
 
 
 “La izquierda del mundo ha sido capacitada leyendo de los clásicos que la estructura fundamental de la sociedad burguesa existe en la contraposición entre empresarios capitalistas y trabajadores asalariados. Marx no hablaba de capital y trabajo asalariado, porque ello reemplaza con la abstracción los sujetos reales. Es cierto, la realidad se aprehende por medio de abstracciones. El problema es que, inmediatamente, las abstracciones parecen autonomizarse de su origen y entonces ocupan el lugar de los sujetos reales. Luego, cuando uno habla de capital ya no piensa inmediatamente en empresarios capitalistas, sino que en un elemento genérico. Es decir se sustantiva el concepto. Y cuando decimos trabajo asalariado hablamos también de una abstracción. Ya no pensamos inmediatamente en trabajadores de carne y hueso concretamente existentes y explotados.”
 
 
-Parece una sutileza…
 
 
“Pero es una sutileza extremadamente importante porque nos impide reemplazar los sujetos reales por sus abstracciones, aunque sean necesarias en tanto son abreviaturas mentales de lo real. Hay que procurar evitar la sustantivación de las categorías filosóficas, económicas, políticas porque este es el desliz idealista que tienen las abstracciones. Inadvertidamente tendemos a abreviar y entonces nos acostumbramos a manejarnos con abstracciones que en realidad, no son vacías, tienen un contenido empírico.”
 
 
-¿Cuáles son las abstracciones más peligrosas para quienes emprenden la lucha por transformar la sociedad desde los intereses de los trabajadores?
 
 
“Hay que comprender que el concepto de trabajo asalariado se afinca en una realidad de la lucha de clases que tiene historia. La izquierda ha sido instruida en el concepto de obrero y proletario, e inmediatamente en nuestra representación se nos aparece un proletario fabril del siglo XIX –que no es que no exista hoy-, pero pocas veces nos percatamos  de que esta figura correspondió en su predominio a una etapa del desarrollo de la sociedad capitalista y de la acumulación del capital. Por eso las obras de Marx tienen el concepto de obrero y de proletario con ese contenido empírico. Sin embargo, cuando nosotros hablamos en la actualidad de trabajador, sin darnos cuenta seguimos pensando en esa figura, toda vez que la realidad ha ampliado el concepto de proletario al de trabajador asalariado, que abarca desde el obrero fabril al bancario, al educador, al de la salud, al de los servicios. Es decir, que la realidad se ha vuelto más rica que el concepto. Por eso es preciso hablar de trabajador asalariado que somos todos los que vivimos de un sueldo. Aquí los conceptos deben enriquecerse con las categorías sociológicas de estatus y rol.”
 
 
-¿Cómo así?
 
 
“El trabajador bancario considera que ocupa un estatus y desempeña un rol diferente al del obrero fabril. El obrero tiene la experiencia de la explotación sobre su pellejo mucho más evidentemente que el trabajador bancario que estima, por ejemplo, que está haciendo una carrera. Un trabajador fabril a lo sumo llegará a ser capataz. Aunque ambos sean objetivamente de la misma clase social.”
 
 
¿Qué desafíos significa lo anterior para quienes luchan por cambiar el actual orden de cosas?
 
 
“La unidad, porque el trabajador cuando se une se potencia. Por eso Marx plantea que el capital ha sido una fuerza revolucionaria en la historia de la humanidad porque derribó las barreras del feudalismo, abriendo la potencia social del trabajo. El proceso de producción y reproducción es de carácter social. No hay que pensar en el individuo aunque no hay sociedad ni producción y reproducción sin individuo. Pero cuando los individuos se unen producen relaciones y cosas que están más allá. El individuo no es solamente lo que existe sino que el resultado de relaciones mutuas, y en conjunto, crean superestructuras que a veces se autonomizan, como el Estado. Es una creación de los individuos y, sin embargo, se autonomiza y se vuelve en su contra cuando un sector de la sociedad emplea el Estado como un instrumento de sometimiento del resto. Ahora, como es una creación humana, también los hombres pueden cambiar esa entidad.”
 
 
LA HEGEMONÍA DEL CAPITAL FINANCIERO
 
 
-¿Qué es el capital?
 
 
“En general, la gente asocia al capital con el dinero, con maquinaria, con la educación para mejorar su nivel de vida. El capital se define básicamente porque de él se obtiene un beneficio y tiene, supuestamente, derechos sobre ese beneficio. El capital siempre produce una ganancia, porque todo aquello que no produzca un beneficio no es capital. No obstante, el capital necesita de trabajadores –fabriles, bancarios, comerciantes, de servicios- para producir bienes y servicios y el capital obtenga ganancias, porque sino lo invertiría. Entonces el elemento sustancial que define al capital es el trabajo asalariado. En definitiva, el capital no es una cosa. Es una relación que se da entre sectores sociales: entre propietarios del capital, de los medios de producción que funcionan como capital, frente a no propietarios de medios de producción. El propietario de los medios de producción es un no trabajador, y el trabajador es un no capital. En esta estructura asimétrica aparece el beneficio. El capital es una  relación histórica específica de producción.”
 
 
-¿Qué ocurre con el ahorro de las personas?
 
 
“Yo tengo unos ahorritos producto de mi esfuerzo personal y los deposito en un banco para que me dé una tasita de interés. Entonces la gente dice que ‘tengo un capitalito’. Pero no es cierto. Ese es capitalito para el que lo toma en deuda y lo pone en el proceso de producción. Para quien lo deposita en un banco, simplemente es un consumo diferido. En realidad cuando uno mes a mes va quitando una fracción de su salario para ahorrarlo en un banco, es para consumir algo después. Como ese algo no lo puedo comprar de inmediato, debo ir reuniendo de a poco y pasado un tiempo lo compro. En la realidad económica esos ahorros del trabajador son consumo diferido, pero mientras tanto son utilizados por la red bancaria para suministrar crédito a las empresas y seguir reproduciendo el capital. En el fondo, todos quienes pueden ahorrar algo, sin saberlo ni quererlo, están ayudando a reproducir el propio capital. Cuando yo compro una botella de leche lo hago no sólo porque me quedo fuera del mercado, sino porque no puedo sobrevivir sin ella. Pero en materia bancaria, yo puedo prescindir de esa botella de leche. En buenas cuentas, el sistema financiero está absorbiendo parte del esfuerzo de la clase trabajadora para reproducir como negocio a otras empresas.”
 
 
-Usted afirma con mucha fuerza la hegemonía del capital financiero en el mundo, ¿cómo se explica?
 
 
“Primero, lo financiero son los bancos y sus pisos: el banco crediticio que se vincula a la empresas y los depositantes; el banco que se especializa en determinados créditos únicamente a empresas; el banco de inversión internacional; el banco especializado sólo en activos financieros y crea nuevos instrumentos financieros como los derivados; y el banco central que sólo trabaja con bancos. Además están las bolsas y los mercados de valores. Todo este conjunto esta correlacionado y se ha expandido de una manera tal, sobre todo en los países capitalistas más desarrollados, que las relaciones del capital financiero se han autonomizado al punto que el capital financiero está ‘montado’ sobre el viejo capitalismo comercial e industrial.”
 
 
-¿Cuándo ocurrió lo que señala?
 
 
“Hasta la Segunda Guerra Mundial todavía y de manera relativa, se podía hablar de un predominio del capital industrial donde el capital financiero era un facilitador de los negocios y las transacciones de ese capital industrial, y que la tasa de interés nunca podía estar sobre la tasa media de ganancia. Hoy eso ya no ocurre. El capital financiero se ha desarrollado tan monstruosamente y se ha autonomizado tanto, que él le dicta financieramente al capital comercial e industrial todo tipo de finales y cálculos, y le impone la obtención de un rendimiento porque ahora el capital financiero es el dueño del industrial, no como hace 50 o 100 años atrás. En la actualidad, las empresas y corporaciones se compran y se venden para ver si dan rendimiento como latas de tomates.”
 
 
-Pero antes las empresas también se compraban y vendían…
 
 
“Pero comprar o vender un pequeño taller industrial es distinto que vender corporaciones gigantescas. Es más. El capital financiero las puede descuartizar porque una rama específica de una corporación es más productiva que las otras. El capital financiero es dueño y señor de vidas, no sólo de los trabajadores y del conjunto de la sociedad, sino de los propios sectores burgueses industriales que están obligados a crear a través de sus plantillas gerenciales nuevas formas de rendimiento que le exige el  capital financiero. O sea que ahora la tasa de ganancia tiene que estar acorde y rendir de acuerdo a una tasa de interés.” 
 
 
 
LA SUPERACIÓN DEL CAPITALISMO
 
 
-¿Y qué es el socialismo después de la caída de la Unión Soviética, de lo que pasa en China?
 
 
“Ya existen experiencias históricas. Y aquí no podemos hacernos los distraídos, independientemente de los defectos y errores. Que el socialismo de la URSS, por ejemplo, haya resultado una experiencia fracasada con todas sus especificaciones históricas, no significa que el capitalismo es superior al socialismo. No es así. El capitalismo no está en condiciones de eliminar la explotación, las desigualdades, las injusticias, ni la pobreza, ni la impunidad. Si el capitalismo lograra evitar lo anterior, simplemente dejaría de ser capitalismo. De manera que aunque fracase una y mil veces cualquier experiencia socialista, eso no significa que el sistema capitalista es mejor. Significa, por el contrario, que las sociedades están buscando salir de él porque sino no habría tantas experiencias socialistas. Los trabajadores no están conformes en el capitalismo. Y ninguna sociedad desaparece a cambio de otra ‘pura’. En verdad estamos transitando el acceso a una nueva sociedad, pero como somos contemporáneos no nos damos cuenta de ello, la queremos ver inmediatamente, antes de morirnos. En el futuro se verá a la Revolución Rusa como el comienzo de la declinación del capitalismo. Y el capital y la sociedad burguesa no son eternos. Son históricos. Yo no tengo ninguna duda ni angustia existencial respecto de la superación del capitalismo.”
 
 
-Hay miradas que ligan al socialismo a un Estado centralizado…
 
 
“Si el Estado concentra los medios de producción, concentra las decisiones de producción y reproducción como un único ente resolutivo y, por tanto, como un único patrón, y el resto de la sociedad es de trabajadores asalariados, lo que hay es un intento de superación del capitalismo, pero todavía dentro de las relaciones trabajo asalariado y capital. Ahora no se trata de millones de empresarios, sino de un único monopolio económico, político y social: el Estado que decía representar a los trabajadores. En estas circunstancias, la sociedad continúa viviendo de un salario y sigue produciendo mercancías a las cuales accede mediante el ingreso salarial. Esto significa que, si las sucesivas experiencias socialistas actuales no apuntan básica y centralmente a crear las condiciones para la eliminación del trabajo asalariado, volverá a resucitar el capitalismo.”
 
 
-¿Y de que manera se supera el trabajo asalariado?
 
 
“Construyendo condiciones para el trabajo asociado. Puede haber en el proceso de tránsito propiedad pública, propiedad del Estado, combinada con empresas cooperativas en la industria de toda índole.”
 
 
-Pero continúa existiendo excedente…
 
 
“El excedente no lo inventó el capitalismo. El excedente es algo que toda sociedad produce cuando la cantidad de bienes y servicios supera el nivel de la sobrevivencia. El tema es quién se apropia del excedente y por medio de qué relaciones sociales y políticas. En el capitalismo hay plus producto, plus trabajo, y plus valor apropiado privadamente. En una sociedad socialista el excedente es producido y distribuido socialmente por los propios productores. En un sistema de trabajadores asociados se trabaja no para otro, sino para el conjunto y el mejoramiento general de la vida.”
 
 
-¿Y políticamente?
 
 
“Que exista un partido de los trabajadores en el Estado no significa su eternización allí. La experiencia del partido comunista identificado con el Estado, fue un fenómeno puramente ruso que se generalizó como si fuera una ley de la naturaleza. Lenin decía que todavía estaban en un proceso -1920- de muchas estrechecez, penurias y acoso de las bandas imperialistas que invadían el país, impidiendo su recuperación en paz. Por eso afirma que no hay que entregar el Estado porque fracasaría la revolución. Pero estamos hablando de períodos transicionales. Lenin señaló que cuando la revolución estuviera consolidada el partido debería separarse del Estado, y el Estado tendría que ser dirigido y controlado por los propios trabajadores. Entonces, en ese estadio, la nueva sociedad se parará sobre sus  propios pies. Además, si el partido y el Estado van a reemplazar y sustituir a la clase trabajadora, ¿por qué la clase debería luchar por esa sociedad?”
 
 
-Si se separa el partido del Estado, ¿para qué sirve el partido en ese momento?
 
 
“Tenderá a desaparecer porque también tenderá a desaparecer el Estado.”
 
 
Enero 10 de 2011

Asamblea Ciudadana de Magallanes aseguró que alza en las tarifas fue

Asamblea Ciudadana de Magallanes aseguró que alza en las tarifas fue

Eugenio Bahamondes, vocero de la Asamblea Ciudadana de Magallanes, manifestó que el alza en las tarifas del gas "ha sido prácticamente sorpresivo y diríamos hasta maquiavélico".

"Tenemos que decir que el Presidente Piñera, lamentablemente, no ha cumplido su palabra, dejando mal a los habitantes de Magallanes, diciendo que somos como gente privilegiada. Yo le pediría a quienes piensan de esta manera que vengan a vivir un mes a Punta Arenas, a Magallanes", dijo en conversación con El Diario de Cooperativa.

Al ser consultado por lo planteado por el ministro de Energía, Ricardo Raineri, que descartó que el alza en el precio del gas se traduzca en un alza del 20 por ciento en el costo de la vida de los magallánicos, el vocero de la asamblea sostuvo que, como mínimo "estamos pensando que en un 25, un 30 por ciento nos sube todo".

"El gas va afectar a la compañía eléctrica que está trabajando en base a gas" lo que "afecta a toda la gente que trabaja, a los microempresarios. Viene un alza completa. Sube el transporte, sube el pan, suben los productos alimenticios", afirmó.

Además, Bahamondes anunció que "estamos citando para mañana (domingo) a una caravana musical, porque tampoco podemos ponernos tan tragicómicos, sino que tenemos que hacer que la gente salga a la calle".

"Esperamos tener 20.000 personas en la costanera de Magallanes con un acto artístico cultural donde la gente se vaya a expresar", actividad que culminaría el miércoles a las 00:00 horas.

 

El vocero de la Asamblea Ciudadana de Magallanes también se refirió a las medidas anunciadas por el Presidente Piñera para hacer frente al alza de precios del gas en la región, de las que afirmó que "no sirven para nada".

"Están dando 600 subsidios a 55.000 casas para tapar hoyos, porque esa es la verdad", dijo y agregó que "aquí somos técnicos en la materia, quién va a venir a enseñarnos el uso del gas".

"Todo lo que se dice en el norte no se corresponde con la verdad", finalizó.