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T r i b u n a c h i l e n a

Gaza, el diluvio de fuego como manera de mantenerse en el poder

Gaza, el diluvio de fuego como manera de mantenerse en el poder

Por Moisés Saab 

El diluvio de fuego sobre la atormentada Franja de Gaza y sus habitantes aparece como la conjunción de un grupo de factores, a saber, el expansionismo israelí, la necesidad de su actual Gobierno de asegurarse en el poder y una limpieza étnica de largo aliento.

Tregua o no tregua, el genocidio quedará como otro hito de los extremos a que puede llevar una ideología con claros tintes racistas como la de Israel para lograr sus objetivos expansionistas.

Para fines de la primera quincena de noviembre, la relación de civiles muertos por el diluvio de fuego desatado por las tropas israelíes de aire, mar y tierra se aproximaba a los 200, la mitad de ellos mujeres y niños que no tuvieron donde refugiarse y fueron sorprendidos en sus hogares.

La esencia genocida de la agresión, escalada desde el miércoles 14 de noviembre, pero que comenzó hace tres semanas de manera esporádica, se enlaza con insinuaciones en octubre pasado del ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, en el sentido de que Tel Aviv sopesa la reocupación de Gaza.

Y propósitos electorales del primer ministro israelí, Benyamin Netannyahu, quien convocó semanas atrás a comicios adelantados con el pretexto de que necesita más apoyo para lograr la aprobación parlamentaria de su propuesta de presupuesto nacional.

El anuncio propició asimismo la formalización de una alianza de los sectores más agresivos de la ultraderecha israelí, personalizados en la Coalición Likud, de Netanyahu, y su aliado, el canciller Avidor Lieberman, quien encabeza el partido Yisrael Beitenu.

Resulta evidente que ambos políticos se complementan por sus presupuestos ultra sionistas y encabezan un gabinete cuya misión inmediata parece estar a punto de cumplirse: invalidar los acuerdos alcanzados en Oslo en 1993 basados en el inicio de negociaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), asentadas en la existencia de dos estados.

Ese objetivo final puede haber sido la causa de la inexplicada muerte en 1995 en un atentado del ex primer ministro Yitchak Rabin, signatario de esos acuerdos con el extinto líder palestino Yasser Arafat y el único jefe de Gobierno israelí muerto de manera violenta en el ejercicio de su cargo y en su país.

Rabin cayó en un inédito atentado a manos de un hombre nombrado Yigal Amir, descrito en las versiones oficiales como "un colono derechista radical"; Arafat falleció de una misteriosa enfermedad mientras estaba sitiado por tropas israelíes en la Mukata, la sede del Gobierno autonómico palestino en la localidad cisjordana de Ramala.

Aunque resulta evidente que los nombres de los verdaderos responsables de la muerte de Rabin permanecerán encerrados en los pechos de quienes planearon el misterioso atentado que terminó con su vida, las causas del fallecimiento de Arafat pueden salir a la luz en breve tiempo.

Pesquisas científicas iniciadas por denuncias de que puede haber sido envenenado con sustancias radiactivas, complican aún más el misterio que rodea las causas del fallecimiento del líder palestino, iniciado desde el momento que los patólogos del hospital francés en que fue atendido rehusaron certificar una razón aceptable.

Un resultado que incrimine a Tel Aviv o a su policía política en el magnicidio del líder palestino revelaría otra faceta tenebrosa de la cúpula dirigente israelí, cuyos máximos y más peligrosos exponentes, al menos en la actualidad, son Netanyahu y su aliado Lieberman.

A este conjunto de hechos debe añadirse la anunciada decisión del presidente en ejercicio de la ANP, Mahmud Abbas, de solicitar a la Asamblea General de la ONU el 29 de noviembre la elevación de su actual estatuto de entidad observadora, a la de estado no miembro.

El Gobierno israelí reaccionó ofreciendo a los palestinos el reinicio incondicional e inmediato de negociaciones y, después, ante la insistencia de Abbas de dar el paso, con la amenaza de liquidar a la entidad autonómica y denunciar los Acuerdos de Oslo.

En fecha reciente Netanyahu, en declaraciones a la prensa reconoció que el conjunto de la Asamblea General de la ONU es adverso a la política de su país, un análisis basado en el cambio de la opinión pública mundial respecto a Israel, devenido un Estado paria por su conducta en los territorios palestinos ocupados.

De prosperar su iniciativa, la ANP estará en capacidad de poner a Israel en la posición de potencia ocupante de un estado reconocido por la Organización de Naciones Unidas, además de tener derecho a acceder a los organismos pertinentes de la ONU para denunciar los crímenes de guerra de las tropas de Tel Aviv en la Palestina, que dejará de ser un territorio en disputa.

Todo ello implica un cambio por completo del paisaje y de las reglas de juego que Tel Aviv quiere evitar a toda costa, no importa si ello implica la muerte de centenares de civiles, como ocurre en Gaza.

Peor aún, con la evidencia del magnicidio de Arafat, es obvio que Tel Aviv tendrá dificultades para seguir presentándose como el pequeño país agredido, una visión que explotó con éxito durante décadas.

Ante ese complejo y desfavorable paisaje, nada mejor que una agresión masiva como la de Gaza para distraer la atención de una opinión pública mundial harta de los desmanes de los Gobiernos de Israel y preocupada por las consecuencias de su belicosidad, carente de límites como evidencian los bombardeos indiscriminados contra Gaza.

En el frente interno, que es el que interesa ahora a Netanyahu, los resultados le favorecen: un creciente apoyo de los votantes de inclinación más sionista, cuyas demandas inmediatas son barrer lo que queda de la Franja de Gaza y, si surge la coyuntura, obligar a su población a emigrar hacia la Península de Sinaí.

Lo único que falta es que pidan encerrar a los palestinos en los campos de concentración y eliminarlos, como "solución final", para utilizar una descripción empleada por el III Reich hitleriano durante la II Guerra Mundial, aunque con diferentes víctimas.

Fuente:Prensa Latina

Peidro: “Y claro que este paro fue político”

Peidro: “Y claro que este paro fue político”

Por Carlos Saglul 

El secretario adjunto de la Central de Trabajadores de la Argentina, Ricardo Peidro, dice “claro que este fue un paro político”, al hacer referencia a declaraciones del dirigente del oficialismo, Hugo Yasky. Y en este sentido, opinó que no hay mucho espacio para “seguir con un relato progresista, cuando en realidad lo que se profundiza es un programa de ajuste”.

El dirigente de los visitadores médicos dijo desear que en algún momento el gobierno pueda escuchar, de lugar al diálogo, en vez de confrontar.

-¿Cuál es tu evaluación del paro y de la posterior reacción del Gobierno?

El paro sin lugar a dudas fue absolutamente contundente. Quedó en claro que la gente se siente identificada con la demandas que levantamos. Por otra lado, también fue evidente lo acertado de nuestra política de unidad en la acción con otras fuerzas sociales políticas, gremiales. En cuanto a la reacción del Gobierno, creo que el enojo, la reacción destemplada de la jefa de estado deja en claro que el paro dolió. Están preocupados. Me queda la esperanza, una vez más, que Cristina Fernández pueda reaccionar, entender el mensaje del pueblo trabajador. No se trata de confrontar por confrontar.

-¿Hay un cambio de etapa?

Me dio risa cuando escuché ayer a un dirigente que supo ser de la CTA y aparece ahora en todas las ceremonias oficiales aplaudiendo diciendo que éste paro es político. ¿Y qué paro no es político?. No es partidario en todo caso, pero sí político. Estamos pidiendo que se cambie la política económica en defensa de los trabajadores.

-¿Queda espacio para algún tipo de redistribucionismo sin una política impositiva equitativa?

Lo que pasa es que el relato progresista se cae como una máscara vieja cuando te das cuenta que en la Argentina la deuda, la crisis o como quieras llamarla la pagan cada vez más los trabajadores. Primero meten la Ley de ART más regresiva se se conozca, te reducen el salario familiar y a la vez que te ponen tope a los salarios en las paritarias, le descuentan Ganancias hasta a los jubilados. El IVA sigue siendo la principal fuente de ingresos, que no perdona ni a los desocupados.

- Y encima la inflación.

Así es, como si fuera poco la inflación continúa avanzando a pesar de que no quieran reconocerla. Se quedan con los fondos de las obras sociales. Pagan la deuda externa con financiamiento de la ANSES, pero le niegan el 82 por ciento móvil a los jubilados. Estamos hablando de un gran traslado de recursos desde los trabajadores hacia sectores que se siguen enriqueciendo. La especulación financiera no paga impuestos ni el juego mientras los casinos crecen como hongos. Las multinacionales mineras siguen la fiesta impositiva. Ya no se necesita ser un gran analista político para ver que el discurso va por un lado, y las acciones por el otro.

-¿Y si no hay diálogo?

Perdieron el manejo del conflicto social. Si no aceptan la realidad, esto irá cada vez peor. Y obvio, no queremos que pase. Ahora, ojo, vamos a dar pelea hasta que escuchen.

-¿Las diferencias con la gran concentración de días atrás?

La protesta a la que te referís me merece respeto. Es bueno aclarar no obstante que quienes fueron parte de nuestro reclamo venían detrás de propuestas claras. En algunos casos, hasta de un programa. Es importante como se entra a un conflicto pero también como se sale. Nuestra central salió fortalecida. 

Fuente: ACTA

Sandra Ramírez: ¡“Mi familia es las FARC”! (Parte I)

Sandra Ramírez: ¡“Mi familia es las FARC”! (Parte I)

Por Dick Emanuelsson 

Entrevista exclusiva a la guerrillera Sandra Ramírez, viuda de Manuel Marulanda, pero sobre todo, mujer combatiente de las FARC-EP.

Cámara Fabiola González (ANNCOL)
Trascripción y revisión de texto: Ingrid Storgen
Edición de video: Mirian Huezo Emanuelsson

Cuando topamos en la Habana, me parece que no ha envejecido nada, desde ese año, 1988, cuando hablamos la primera vez. Y han pasado casi 25 años. Una de las preguntas que le hago en la siguiente entrevista es sobre las secuelas de la guerra, la psicosis que causan los bombardeos, asaltos y enfrentamientos armados entre dos ejércitos, uno regular y el otro irregular. Miles de veteranos gringos de la guerra se suicidan anualmente pero parece que a los guerrilleros no les afecta de tal manera porque, como dice Sandra, “nosotros sabemos porque luchamos mientras el soldado raso o profesional, lo hace por necesidad, no por que esta es su guerra”.


Foto: Sandra Ramírez, combatiente 1982 y 2012, ahora en la Habana

La compañera invita a las mujeres a tomar parte del recién iniciado proceso de Paz en la Habana, porque, como dice, no hay ningún proceso de liberación donde la mujer no haya tomado parte.

A Sandra la conocí entre los meses de marzo-abril de 1988, en Casa Verde (campamento central de las FARC), cuando se celebró la 2ª Cumbre de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. Esa fue la primera vez que pisé territorio guerrillero y realmente fue una experiencia emocionante, sobre todo la presencia de ese 40 por ciento de los combatientes que eran y son mujeres.


Foto: Sandra y Manuel durante el proceso de Paz en San Vicente de Caguán. Foto El Tiempo

Ella era la compañera de Manuel Marulanda, cuestión que no le otorgaba ningún beneficio con respecto a sus compañeros. Hacía las mismas tareas, tenía los mismos deberes y derechos que cualquier guerrillero raso. Tiempo atrás había comenzado a seguir el proceso guerrillero en el que descollaba la figura de un líder que según el ejército y los medios, fuera asesinado unas 1200 veces, hasta que volvía a “aparecer” cada vez, echando por tierra las versiones existentes. El Tiempo, medio oficial, transcribía textualmente los partes de guerra del ejército colombiano, donde también volcaba la mentira.

En esos medios, pocas veces son entrevistados y si lo son, pues casi como un manual son tergiversadas sus declaraciones.

Abajo presentamos una extensa entrevista a Sandra Ramírez sin que nadie haya cambiado sus declaraciones.

Dick Emanuelsson (DE): En estos momentos estamos muy lejos de Colombia ¿No? En un lugar precioso en las afueras de La Habana y aquí tenemos el gran placer de tener a la compañera Sandra Ramírez. Una veterana de la lucha guerrillera llegada con la delegación de paz de las FARC-EP integrando la delegación de paz que va a tener las primeras conversaciones, el 15 de noviembre (la entrevista fue realizada el 9 de noviembre, antes el cambio de fecha) con el gobierno de Colombia, de Juan Manuel Santos.

Muchísimas gracias, Sandra, por atendernos. Yo me acuerdo de ti la primera vez que hice un reportaje en la zona guerrillera. Fue en Casa Verde en 1988 durante el Acuerdo de Cese al fuego entre las FARC y el gobierno de Belisario Betancourt y fue en la Segunda Cumbre de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, efectuada en los meses de marzo-abril de 1988.

Ha pasado mucha agua bajo el río… Queríamos saber por que hemos visto en la prensa internacional que tú estabas acá, entonces claro, despertó mucha curiosidad, además de las ganas que tenía de encontrarme contigo de nuevo. Pero cuéntanos un poco, por que queremos saber un poco más de la Sandra Ramírez, dónde naciste, en qué familia, cuáles fueron las circunstancias que hicieron que te integraras al movimiento guerrillero.


Foto: Casa verde marzo 1988

Sandra Ramírez: Gracias Dick, alegría de verlo nuevamente con nosotros y tenerlo por acá cerca.

Dick, desde los 17 años me integré a las FARC. Soy de una familia pobre, campesina, de Santander del Sur, en el centro del país. Mis padres cultivaban café, cacao, caña, teníamos ganado, éramos una familia numerosa de quince hermanos y dentro de la familia a las mujeres nos dieron la prioridad para el estudio. Mi mamá se preocupó mucho porque fuéramos alguien porque estudiáramos. No se pudo con todos por las dificultades económicas que empezaron a haber en la familia y sin tener un apoyo del estado. Todas estas circunstancias y conociendo a la guerrilla y fundamentalmente a una compañera, Eliana, que estaba en el grupo, una compañera que aún vive y que en ese tiempo era comandante, fue mi referente. Me fijé en ella, en la forma que ella mandaba, en la forma que se relacionaba, cómo los compañeros le obedecían.

Fue entonces cuando me empezó a nacer la curiosidad de venir para la guerrilla, de buscar nuevos horizontes porque en nuestra casa no había la posibilidad de seguir estudiando y tampoco teníamos el apoyo del estado, alguien que nos apoyara para continuar los estudios.

Entonces sí, ingresé a los 17 años allá en Santander, luego duré aproximadamente dos años en el frente, estudié enfermería y estuve trabajando como enfermera.

Entre nosotros se dan misiones y traslados, entonces salgo en un grupo de traslado a integrar la guardia del Secretariado. Ahí nos trasladan, llegamos, sigo con mi función de enfermería más otras tareas que nos dan aparte de ser guardias, distribución de víveres y todas esas funciones que uno cumple normal dentro de nuestra vida de guerrilleras. Ahí transcurrió otra etapa, luego vinimos a las conversaciones que se inician con el gobierno de Belisario Betancourt, conversaciones de 1982 que son los primeros pasos que empiezan a dar las FARC en ese sentido, en el ’83. Ya en el ’84 iniciamos las conversaciones y nos toca con un grupo de compañeras, ayudar, ser asistentes, en toda esta labor de atender, recibir, ser las guías de todos estos señores del gobierno que iban a hablar con los camaradas del Secretariado.

DE: ¿El Consejo Nacional de Paz del gobierno?

SR: Era la Comisión de Paz del gobierno integrada por John Agudelo Ríos, Otto Morales, Margarita Vidal, Alberto Rojas Puyo, y otros señores que en este momento se me escapa el nombre. En toda esta etapa seguí en mi función de enfermería y siendo guardia de mis camaradas del Secretariado.

Foto
Foto: Sandra (segunda)

DE: ¿Era una época dura al caminar la trocha con un morral pesado y un fusil que no pesa poco?

SR: Claro que en los inicios tiene uno que adaptarse, porque se ingresa en una organización militar, hay que adaptarse a cumplir órdenes, inicialmente lo primero que uno recibe es un curso básico para aprender por qué se llega a la guerrilla. El por qué de la necesidad de luchar, el por qué usted como persona empieza a ser parte de una organización político militar. Entonces, inicialmente son cursos básicos que recibimos tanto de orden militar como de orden político-ideológico. Orden militar porque se empieza a cumplir órdenes, misiones, tareas de toda índole, y eso es toda una adaptación.

Aprender a caminar en un monte, aprender a montar su fusil, aprender a defenderse en un combate, aprender a pagar guardia. Toda esa actividad la aprende uno en un curso de 3 meses que dura más o menos el curso.

Luego, entra uno a la actividad política que es la enseñanza de por qué se ingresa a la guerrilla, por qué la necesidad de que el pueblo se una, luche. Por que qué ha pasado, qué ha habido en el transcurso de la vida política, social y económica del país.

DE: Para un muchacho o muchacha de la cuidad tal vez eso es mas duro que para la hija de un campesino. Porque tu a los 17 años estabas acostumbrada como hija de una familia campesina. La diferencia de la ciudad y el campo.

SR: Bueno, los compañeros que llegan de la ciudad pues si, es cierto que se sufre un poquito más porque no se está acostumbrado al campo, a caminar, a conocer las trochas pero igual se adaptan. Con el tiempo las personas se van adaptando, ya es un complemento porque ya muchas veces no encuentran la diferencia. Porque los compañeros que llegan de la ciudad aprenden a cortar un árbol, aprenden lo que es un árbol seco, cual es el verde, cuál sirve para cocinar, cuál no. Todo se trata de adaptarse al aprendizaje, al medio que se vive en la guerrilla, claro, no es un medio fácil, es un medio difícil pero tampoco que no se pueda adaptar.


Foto: Guerrilleros de las FARC-EP

Se convive con la naturaleza, se convive con la montaña, es sencillo aprender que por aquí es un filo, por aquí una loma, que esta loma nos conduce a tal punto, que este río nos lleva a tal otra, que este caminito nos lleva a una casita. Es cuestión de irse adaptando y aprender.

DE: En los primeros combates ¿mucho miedo?

SR: Difíciles, los combates son difíciles, por supuesto, y como a todo ser humano nos da miedo porque es sentir que te disparan y te disparan y si no se cubre, si no se tiende bien, si no se busca una trinchera es muy fácil caer con una bala que alguien que está bien, está disparando.

Son de miedo pero ahí también con los compañeros se da bastante moral y entre todos nos ayudamos, todo es unión y si no hay unidad entre los compañeros y compañeras que hemos estado en combate es decir mira, yo soy compañero tuyo, estoy aquí a tu lado, si te queman y tienes que retirarte yo estoy al lado tuyo.

La Nueva Familia acusada por “abuso sexual”

DE: Justamente, dejaste a tu familia biológica allá pero te conseguiste una nueva familia. Ahí leíamos también los artículos, los reportajes de la “gran prensa” colombiana, de que los guerrilleros bandoleros abusaban de las mujeres. ¿Cuáles son las impresiones tuyas cuando llegaste a conseguir una nueva familia fariana?

SR: Realmente uno se viene dejando su familia y aquí, en las FARC, encuentra uno a una familia grande. Una familia solidaria, una familia que te guía, que le dice a uno: por aquí haces esto. Una familia que en todo momento está pendiente de uno. Una familia en que si uno se enferma hay siempre quien vea por ese compañero, siempre si está enfermo quien le lleve su comida, quien le lave la ropa. Si se cayó, si se golpeó habrá quien esté. Todo eso nos une. En ningún momento encontramos represión, esto que me acabas de decir lo utilizan los medios de comunicación, lo utiliza la gran prensa.

Lo utiliza el estado colombiano para desprestigiar la verdadera concepción ideológica, política social, que tiene y lleva a cabo la insurgencia. Es como decía Joseph Goebbels: una mentira dicha mil veces tiende a convertirse en realidad. Y eso es lo que hacen los medios con la insurgencia colombiana, de decir todos los días, machacar para desprestigiar nuestros verdaderos propósitos de lucha.

El trato aquí interno es de respeto y unión, solidarios con todo lo que nos ocurre en diario, sea porque tú tengas un problema emocional, sea porque te pelees con tu pareja, sea porque te caíste, como te dije, lo normal que ocurre entre humanos. Que la miré, siempre uno recibe el apoyo de todos, esto nos ha hecho ser muy unidos a las FARC, cohesionados tanto con estas cosas sencillas como en los propósitos grandes que serían la toma del poder.

El machismo en la ciudad

DE: Para un reportero que viene de afuera a un campamento guerrillero, no importa donde uno llega, se impacta por la gran cantidad de mujeres. Si ahí, uno calcula, unos 35, 40% de combatientes son mujeres y al mismo tiempo hay ese tipo de reportajes y artículos de la gran prensa colombiana que hablan de abuso sexual. Durante los 30 años de intervención en el movimiento armado tú qué experiencia has tenido sobre eso. Porque me imagino que también varones de la ciudad o del campo llevan también el machismo y de una u otra forma se expresan, al principio, sobre la mujer.

SR: Desde que nosotros ingresamos a la guerrilla somos combatientes todos, tenemos igualdad en derechos y en deberes. Al tener esa igualdad de ser combatientes, tantos hombres como mujeres, compartimos todo. Si el hombre cocina la mujer también cocina, si el hombre paga guardia, la mujer también paga guardia, si la mujer es comandante, el hombre también es comandante, si la mujer es responsable tiene la responsabilidad de ser una jefe de comunicaciones, una jefe de sistema, los hombres también.


Foto: Una pareja guerrillera del Bloque Sur

Toda la actividad diaria es compartida, colectiva, tanto hombres como mujeres participamos colectivamente entre todos.

Todo este desarrollo que ha tenido la guerrilla nos hace tener mecanismos para ir frenando, mostrando, que las mujeres también estamos en capacidad de hacer todo, que las mujeres somos responsables, que las mujeres podemos hacer las mismas cosas porque las mujeres vamos, también, a la línea de combate con el hombre. Hombro a hombro, si la mujer tiene que ir a transportar, el hombre también tiene que transportar, nuestras tareas son para todos.

Esta actividad hace que el machismo se vaya diluyendo, se vaya haciendo a un lado, que nos veamos desde otro punto, como hombres y mujeres, como personas que podemos hacer de todo.

Yo tengo 30 años de lucha y no he tenido quejas sobre compañeros en acoso sexual, esa es una mentira que se utiliza desde los medios de comunicación de que aquí las mujeres venimos y somos obligadas, que tenemos que estar con no se quién. No, aquí la mujer es libre. Libre, libre de escoger su pareja, libre de decir, camaradas, yo quiero estudiar enfermería. Libres de decir, camaradas, yo quiero estudiar sistemas. Libre de decir, camaradas, yo quiero ser médica, libre de decir yo quiero distribuir víveres, y también a medida de su capacidad y de su actitud que vaya mostrando, se va ella especializando en eso.

Libre de decir, camaradas, yo quiero ser mando, o no quiero ser mando. En todo este sentido la mujer, por supuesto, que es libre.

Y libre porque no está atada a su marido, tiene la libertad de seguir su pareja o no seguirla, pero no estar amarrada y que esa compañera no pueda salir a cumplir una misión.

Va, cumple su misión y regresa adonde está su pareja. Igual el hombre si tiene que ir a cumplir una misión por supuesto que lo hace y luego ingresa adonde está su pareja.

La pareja Camarada Manuel Marulanda

DE: Y hablando de pareja, porque sabíamos que la pareja tuya fue el legendario comandante de las FARC, cofundador de las FARC Manuel Marulanda Vélez.

¿Tu situación, tu posición se cambiaba después que hicieron pareja ustedes o mantenías tus mismos deberes y derechos?

SR: Igual, los mismos derechos y deberes. Cambia un poco porque la responsabilidad que se tiene al estar al lado de un camarada como era el camarada Marulanda y de su responsabilidad como jefe, claro que cambia. Hay otra actividad que hay que cumplir, además de tener que cumplir con todas las actividades, hay una más que se suma a nuestra labor. Igual la hacíamos, claro, por supuesto que no solas sino con todo el conjunto de más compañeros y compañeras y entre todos contribuíamos a que el camarada pudiera ejercer su tarea, que le correspondía como jefe.



Dick Emanuelsson es sub director ANNCOL.

Fuente:ANNCOL

Al menos 140 muertos tras una semana de bombardeos israelíes en Gaza

Al menos 140 muertos tras una semana de bombardeos israelíes en Gaza



El número de víctimas de la operación militar Pilar de Defensa que Israel desarrolla desde hace una semana en la Franja de Gaza superó las 140 personas y los heridos se acercan a un millar, informó anoche el embajador de Palestina ante las Naciones Unidas, Riyad Mansour.

Entre los más de 140 muertos figuran tres periodistas de medios locales que perdieron la vida la pasada madrugada. Este miércoles, el Ejército de Israel bombardeó más de un centenar de objetivos en el enclave palestino, destruyendo varios edificios públicos, una oficina de la Policía y uno de los mayores puentes de Gaza.

La lista de los objetivos atacados que difundieron las autoridades israelíes también incluye unas 50 instalaciones subterráneos de lanzamiento de cohetes, tres depósitos de armas y una fábrica clandestina de armamento, así como varios túneles de contrabando.

El Ejército informó además que bombardeó el “centro de operaciones de inteligencia de Hamas, desplegado de forma premeditada en un edificio que alberga oficinas de medios informativos”. Dos de estas oficinas, de la cadena Al Jazeera y una agencia de noticias iraní, sufrieron daños materiales.

Los nuevos bombardeos israelíes se producen después de una de las jornadas más intensas en cuanto a disparos desde Gaza. Las milicias palestinas lanzaron ayer un total de 198 cohetes contra Israel, matando a dos personas e hiriendo a otras cuatro. Con las dos nuevas víctimas, las bajas israelíes ascendieron a cinco personas tras siete días del conflicto.

Las hostilidades continúan en medio de expectativas de un cese al fuego que las partes no terminan de acordar. El movimiento Hamas reconoció anoche la falta de ese acuerdo después de anunciar una tregua que finalmente no se llegó a realizar. Israel por su parte volvió a exigir la víspera garantías internacionales para un posible alto al fuelto.

La escalada de violencia en Gaza ha centrado las agendas de muchos de los políticos internacionales. Dos de ellos, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon y la jefa de la diplomacia de EEUU Hillary Clinton, viajaron la víspera a la zona del conflicto para tratar de ponerle fin.

La secretaria de Estado, quien se entrevistó anoche con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, prometió dedicar los “próximos días” a la búsqueda de una solución para la crisis de Gaza. Continuará su gira por Oriente Próximo con sendas reuniones con el presidente palestino, Mahmud Abbas, y el líder egipcio, Mohamed Morsi.

El responsable de las Naciones Unidas advirtió a su vez contra una intervención terrestre en Gaza, opción que no descarta el Gobierno de Israel en caso de fracasar las negociaciones de armisticio.

Fuente:RIA NOVOSTI

Después del primer paro general contra el kirchnerismo: Las razones de la clase trabajadora

Después del primer paro general contra el kirchnerismo: Las razones de la clase trabajadora

Por Gustavo Robles 

Si alguien se pregunta si la clase trabajadora tiene motivos para hacer un paro general al gobierno de Cristina Fernández, debería bastar la realidad que sufren diariamente millones de trabajadores como argumento: sobreexplotación, bajos salarios, inflación, flexibilidad laboral, prepotencia empresarial y estatal, trabajo precario y carestía son algunos de los flagelos. Sin embargo, hay quienes necesitan que les demuestren que el agua moja. Para ello, no hace falta recurrir a algún documento de la 5ta Internacional Comunista (si existiera), sino simplemente... a los números que exhibe el propio gobierno. Baste con entrar al sitio del Indec (http://www.indec.gov.ar) para comprobarlo.

Muy bien, pasemos y veamos. En el ítem “Población total según escala de ingreso individual”, podemos observar datos muy interesantes. Por ejemplo, que después de casi diez años de kirchnerismo, el salario promedio de los trabajadores argentinos es de.... ¡$3315!.

Sí, sí, leyó bien: el promedio salarial de los trabajadores argentinos es de $3315, reconocido por el gobierno. Es cierto que los números que nos bajan del oficialismo no son nada confiables, pero si ellos mismos lo dicen... A confesión de parte, relevo de pruebas.

Por supuesto que la cosa no queda ahí. Según el Indec:

El 90% de los asalariados gana menos de $5460.

El 80% gana menos de $4230.

El 70%, menos de $3513.

Y el 50% de los trabajadores de este país gana por debajo de los $2315.

Repito: todos estos números, según el Indec, después de 10 años de kirchnerismo ¿En serio alguien puede hablar de “justicia social” con estas cifras?.

Según el mismo estudio, el 10% que más gana se lleva el 29,4% de la masa salarial, y el 10% más pobre, el 1,5%.

¿Así reparten la riqueza los K?

Veamos ahora el ítem “Incidencia de la pobreza y la indigencia en los centros urbanos”. Según el Indec, 6,5% de la población es pobre y 1,7% es indigente, es decir 2.600.000 y 680.000 seres humanos respectivamente. Ahora bien... ¿cómo mide la pobreza el organismo de estadísticas del Estado? Pues, estableciendo arbitrariamente (aunque lo “disfracen” para que no parezca así) un límite para ambos casos. La “línea de pobreza”, medida a partir de la “Canasta Básica Total”, la establecen para una familia tipo (4 individuos) en $2055,16 y la de “indigencia” (a partir de la “Canasta Básica Alimentaria”) para el mismo caso en $923. Es decir, aquel grupo familiar que tiene ingresos por $2056 no es considerado pobre, y aquél que gana $924 no es considerado indigente. De ahí salen las cifras tan comentadas de lo que se necesita por día para no caer en esas tremendas categorías sociales: $68,50 pesos diarios para no ser pobre, $30,76 para no ser indigente, lo cual, por persona y por día, da $17,12 y $7,69 ¿Alguien puede creer que aquél que gana $18 diarios no es pobre, u $8 por día no es indigente?.

La realidad es otra, muy lejos de la mentira y la insensibilidad social del gobierno. Es una patada a la dignidad obrera plantear que alguien puede al menos comer con $8 diarios. Por eso hay quienes hablan de muchos más pobres en Argentina. Y si tomamos como medida las aspiraciones básicas que todo ser humano tiene, debería tomarse como línea de pobreza no la “canasta alimentaria” humillante que propone el gobierno, tampoco la “canasta básica”, sino la “Canasta Familiar”, que los sindicatos calculan en alrededor de $6500.

Bien, si así fuese, la realidad que el mismo gobierno reconoce deja al 90% de los asalariados por debajo de esa línea.

A todos esos datos hay que agregarle:

Los 5.475.814, de trabajadores en negro, según confesión de la presidenta, sin ningún tipo de cobertura social ni seguridad laboral.

La vergonzosa jubilación mínima que cobran el 80% de nuestros viejos, de $1880.

El no menos vergonzoso salario mínimo de $2875.

Por supuesto, todo esto se da en el periodo en que los empresarios, financistas, banqueros y buitres de la Bolsa se llenaron los bolsillos como nunca antes, según palabras de la propia presidenta. El manejo de los números que describen la realidad social deja bien en claro los intereses que defiende el gobierno. Y justamente no son los de los trabajadores.

¿Hay entonces razones para parar?

Por supuesto que sí, más allá de las reivindicaciones puntuales que se han difundido hoy, como la suba o la eliminación del mínimo no imponible por el cual este gobierno cobra un “impuesto al salario” (una verdadera herejía para un gobierno que se declama “de los trabajadores”), o las universalizaciones de las asignaciones familiares a las que el kirchnerismo le puso techo. O la vergonzosa ley de ARTs que el oficialismo votó junto con el PRO para hacerla más antiobrera que la que rigió desde los nefastos 90.

Esas razones sobran para haber adherido al paro del 20 de noviembre, por más que la presidenta despotrique y muestre su bronca en cualquier acto ante la protesta. Después, por supuesto, podemos hablar de la composición de los convocantes, de los cuales nadie podrá decir -más allá de las simpatías u odios que despierten- que no tienen influencia en las masas obreras. Es obvio que las aspiraciones o posicionamientos políticos de quienes encabezaron la jornada de protesta son de lo más disímiles, muchos son impresentables e incluso la mayoría van detrás de opciones patronales. Sin embargo, lo importante que hoy produjeron, fue reivindicar la inapelable realidad que el mismo modo de producción capitalista: y es el poder de la clase trabajadora, que puede paralizar una sociedad cuando se harta de ser explotada.

Por eso, lo fundamental de esta jornada de protesta que ha tenido alto acatamiento, es que ha puesto a la clase obrera otra vez en el centro de la escena. Dependerá de quienes soñamos con una sociedad sin explotadores ni explotados lograr la unidad política para sí, de quienes producen la riqueza que otros disfrutan. 

 

Fuente: Argenpress

EL VOTO ECOLOGISTA

EL VOTO ECOLOGISTA

Por Gustavo Duch Guillot

 

A pocos minutos del arranque de la campaña electoral  catalana, en el CaixaForum, sin saberlo, ya estábamos sumergidos en plena discusión después de la presentación y proyección de la película documental ‘Un Mundo sin Peces’. Si los ejes de la campaña son soberanismo por un lado y los estragos sociales de la crisis por otro, hablar de un mar vaciado de peces nos llevó a un debate que abarca ambos: el modelo civilizatorio que tenemos y el modelo civilizatorio por el que queremos votar.

El documental fue muy ilustrativo. Desde las primeras frases del Génesis el ser humano se ha sentido dueño del Planeta y de todos sus habitantes, así no es de extrañar que empleemos maquinaria de guerra -otra de nuestras características civilizatorias- para apropiarnos de todo lo que aletea por el mar, llegando a límites irreversibles para la vida. Con modales machistas, nos hemos olvidado del cuidar y avanzamos destrozando corales y fondos marinos con los barcos de arrastre más grandes que se puedan imaginar. Mantenemos una competición constante del más grande y fuerte contra el más pequeño, donde las súper pesquerías –subvencionadas con fondos públicos- aplastan con el dedo a la pequeña pesca artesanal, borrando del mapa miles y miles de puestos de trabajo. Y cuando todo esto lleva a agotar nuestros propios mares, en una economía globalizada y liberalizada, se colonizan mares ajenos conduciendo a muchas personas, antes pescadoras, a pasar hambre por pura escasez.

Un reflejo de nuestra civilización confirmado por toda la clase científica y por cualquiera que mire al horizonte: el Mar, embrión de la Vida, inmenso y hermoso, está al borde del colapso, agotado, contaminado, sin posibilidades de dar de comer ni de ofrecer puestos de trabajo o medios de vida, por el afán de lucro incesante de un capitalismo insaciable e insensible.  Unos pocos años más de pesca industrial descontrolada y los Océanos serán una piscina de lodos, gusanos y medusas. Esta situación es igualmente válida para cualquier orilla donde tantas chimeneas están calentando el planeta, una verdadera crisis ambiental; donde la destrucción de la pequeña agricultura es penosa crisis alimentaria para millones de seres humanos; donde la falta de trabajo y los recortes es crisis social; y donde el PIB estancado o las arcas endeudadas es crisis económica. El patrón que maneja el timón nos guía hacia el colapso en el mar y también en tierra firme.

 

Desde este análisis, la respuesta no puede ser otra: necesitamos un voto ecologista para abrir las mentes y, sin miedos ni prejuicios, apoyar la construcción de una nueva armonía ambiental, social, cultural y económica; dejando a un lado el crecimiento sin fin, el progreso materialista y las lógicas antropocéntricas. En Bolivia o Ecuador a tal propuesta le llaman el  Buen Vivir  y busca «la equidad e igualdad de los seres humanos desde el reconocimiento de los derechos de los pueblos, en la misma medida que se reconocen los derechos de la Tierra, para asegurar la reproducción de la vida».  Su premisa fundamental es revolucionaria: en la medida que prioricemos la salud de la Tierra aseguraremos  hogar para el Buen Vivir de todos los seres vivos, los ecosistemas, la biodiversidad, las sociedades y los individuos –también humanos- que la componemos.

Pensemos en el hambre, la peor tarjeta de presentación de nuestra economía capitalista y globalizada, que afecta a mil millones de personas y cada vez más presente en nuestros barrios. ¿Puede un voto diferente, una mirada ecologista, resolverla? Pienso que sí, que respetando los Derechos de la Naturaleza se puede asegurar una alimentación para el Buen Vivir de los pueblos. Pensar desde este paradigma nos obliga a pensar en una agricultura que sólo es posible fortaleciendo sistemas locales, controlados por sus propios pueblos, bajo modelos productivos sencillos y de pequeñas dimensiones, con mucha mano de obra, y en ciclos cerrados que no arrojan desechos, ni  despilfarran. Es decir, de un plumazo quedarían sin funciones las grandes corporaciones que tanto daño producen a millones de pequeños agricultores; se evitaría la competencia entre territorios;  se reduciría la sobrepesca que practican unos pocos; se produciría comida pensando en alimentar a las poblaciones más cercanas; y finalmente recuperaríamos una agricultura que sería medio de vida para quienes la ejercen, a fecha de hoy, la mitad de la población mundial.

La ecología puede ser el revolcón que nuestro modelo civilizatorio necesita. Nos habla de relocalizar las economías, empequeñecerlas para hacerlas controlables por los propios pueblos, solidarias y al servicio de sus sociedades, deseos y anhelos. A la vieja Europa le conviene cuanto antes abandonar patrones caducos [y Patrones tiranos] y, aprendiendo de nuevos paradigmas, con personalidad propia, zarpar a nuevos horizontes.

Gustavo Duch Guillot

 

Venezuela: "O se completa el proceso de expropiación de los expropiadores o retrocede el proceso"

Venezuela: "O se completa el proceso de expropiación de los expropiadores o retrocede el proceso"

·         Entrevista con el prestigiado analista y escritor, Modesto Emilio Guerrero 

 

Por Andrés Figueroa Cornejo

El primer libro que publicó el autor de ’¿Quién inventó a Chávez?’ (2007), el venezolano asentado en Argentina, Modesto Emilio Guerrero, fue de poemas y cuentos. El último, todavía caliente de la imprenta, es ’12 dilemas de la Revolución Bolivariana’ (2012, Editorial El Perro y la Rana). Informado, veloz, crítico, de memoria paquidérmica y cuidadoso en la palabra, fue entrevistado por quien suscribe en el programa Canto Libre de Radio Sur (www.radiosur.org.ar).

-¿Qué cuentas políticas extraes del triunfo electoral del Presidente Hugo Chávez?

“El 54 % es una de las dos caras. Pierde valor si no vemos la otra. Por cierto, es una maravilla y hay que celebrar, sin perder de vista que en el otro lado hay un 44 % de voto enemigo. Entonces uno tiene que hacer los análisis tendenciales. El 54 % es muy bueno porque sirvió para consolidar la conquista electoral, y es muy malo porque también refleja peligros.”

-¿Cómo puede determinarse esa idea?

“De muchas maneras. Una es que cayó 15 puntos respecto de su última elección presidencial. Antes Chávez nunca bajó de un 60 %. De hecho, en el 2006 ganó con el 63 % y la oposición con un 37 %.”

-¿Pero qué pasó? Uno podría suponer que estando en el Ejecutivo, propulsando medidas pro populares, distribuyendo más democráticamente el excedente socialmente producido y en una ubicación central del Estado para establecer la hegemonía de un proyecto que claramente favorece a las grandes mayorías y procura facilitar nuevas relaciones sociales camino al socialismo, ¿no debería haber ganado por más?

“En política 2 más 2 nunca da 4. En Venezuela se han realizado importantes transformaciones. Estamos frente a un país distinto a lo que era hace 15 años en materias como salud, educación, ciencia y tecnología, en la construcción de satélites que diseminan información a pueblos, a campos, a indios, a países hermanos. En cultura y arte, tiene el sistema sinfónico juvenil e infantil más importante que hay en el mundo –dicho por los suizos-. Y no es una obra de Chávez, es previa. Chávez la ha financiado para que se potencie. Se pasó de 130 mil estudiantes a 680 mil en 9 años: eso se llama inversión social. En el campo, en los barrios, en la cultura urbana, la impronta ya no es solo la de la burguesía.En Venezuela la cultura plebeya, pro socialista, de propaganda socialista, o abiertamente en algunas zonas compite con la cultura burguesa que tiende a ser desplazada como la cultura dominante. Los ves en los hoteles, usados por primera vez por los trabajaores, o en la oferta cultural.”

-Pareciera que en Venezuela se viviera una suerte de ‘guerra fría’, en tiempos en que las relaciones de fuerza mundiales son antagónicas a los intereses de los pueblos desde la implosión del llamado ‘socialismo real’, y que, por tanto, ya es una victoria la sola existencia del gobierno bolivariano. ¿Qué sello tiene el gobierno de Chávez?

“Todas las transformaciones que se han llevado adelante y que han modificado la calidad de vida al venezolano común y corriente –a la burguesía no la cambió todavía como clase, aunque el chavismo la asusta mucho-, esas medidas impactan positivamente en los sectores medios y los trabajadores. Ese cambio significa un desplazamiento de parte de la plusvalía hacia abajo. Por que cambió el modelo de acumulación. Significa que una fracción de la burguesía dejó de ganar como antes, o en algunos casos también en términos absolutos y quebró. Muchos de burgueses han quebrado porque han sido tragados por políticas de Estado o  devorados por otros burgueses más monopólicos.”

 EL ESTADO SECUESTRADO POR LA BUROCRACIA

-¿Entonces por qué baja la votación de Chávez?

“Porque hay materias  pendientes muy importantes. El aparato del Estado ha sido secuestrado por una expresión de la clase capitalista que todavía no gobierna el Estado, pero se manifiesta por medio de una burocracia nueva que tiene una relación orgánica con un  nuevo sector de enriquecidos por el petróleo, que es llamado ‘boliburguesía’.  No se trata de la vieja burguesía tradicional –la que sostuvo a Acción Democrática y Copei entre 1945 y 1999-, sino de una fracción de clase que se formó a la sombra del gobierno chavista mediante las grandes inversiones derivadas del petróleo. Ella convive con la burguesía tradicional e imperialista, y a su vez coexiste con la pequeña y mediana industria que pululan como pueden y con las grandes empresas del Estado. La economía básica de Venezuela depende del Estado, es determinante en el PBI. No quiere decir que ella sea la más dinámica porque es muy pesada.”

-Pero la burguesía venezolana no ha dejado de perder…

“Ha decrecido estructuralmente. Tú cuentas cuántas empresas capitalistas había hace 10 años y las enumeras hoy, y existen muchas menos fábricas capitalistas. Actualmente hay más de 1600 empresas sin patrón privado, donde el capital es aportado por el Estado y las empresas son cogestionadas con cooperativas, sindicatos, consejos de trabajadores. Luego tenemos 37 empresas bajo un control obrero consolidado. Como todo fenómeno, hay contradicciones, luces y sombras, pero la sustancia es el control obrero.”

-¿Y la propiedad de la tierra?

“615 mil propietarios rurales pobres pasaron a ser propietarios colectivos sobre el desplazamiento de la propiedad burguesa en la tierra. Esos grandes dueños no eran productores de la tierra, sino simples comerciantes de ella. No producían alimentos, empleaban la tierra como renta y depósitos. Algunos producían algunas cosas, como arroz, y el resto era miseria campesina. Las nuevas políticas cambiaron la fisonomía del campo. Estamos hablando de 5 millones 300 mil hectáreas.”

-¿Cómo una enorme reforma agraria?

“No. Fue través de una vía colectiva de desplazamiento en la propiedad individual de la tierra. Es una medida legal progresiva desde la Ley de Tierras de 2001, claro, siempre que haya control, de lo contrario multiplicarías la pequeña burguesía agraria. Recuerda que si hay algo súper explotador bajo el capitalismo es una Pyme. Entonces los campesinos se organizan colectivamente al amparo de una ley de recuperación de tierras. Poseen su propio sistema de defensa armada, las milicias rurales junto al ejército nacional, porque ya les han asesinado 350 campesinos. Desde entonces terminaron las muertes campesinas.”

-En una de sus primeras alocuciones luego del triunfo del 7 de octubre, el Presidente Chávez señaló que lo que ahora viene es ‘la inspección a todas las obras y proyectos del gobierno para garantizar la calidad revolucionaria’…

“Chávez acusó recibo. Él tiene una ventaja y un problema. La ventaja es que él es muy sensible a la interpelación popular. No es un burócrata. Un burócrata no escucha y si lo hace, devuelve. Su vida personal es lo más antiburocrática que puedas imaginar, considerando que no hay nadie más burocrático que un Presidente. Los burócratas están en otras partes; en algunos ministerios, en las alcaldías, en la mitad o más de las gobernaciones que dirige el chavismo, y en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el gran organismo burocrático-político del país. Por su parte, Chávez refleja como un termómetro cuál es el estado de demanda social, y se percató antes de las elecciones del 7 de octubre que había un reclamo durante la campaña electoral. Hubo 2 gobernadores chavistas rechazados y despreciados por la base chavista que fueron abucheados delante de él. A uno lo desplazó por otro de buena imagen y el segundo tuvo que renunciar.”

LA PARADOJA BOLIVARIANA

-¿En Venezuela estamos frente a una revolución socialista?

“No. Quien diga eso, estafa. Ha habido actos revolucionarios. El 13 de abril de 2002 es uno de ellos, cuando fue derrotado en la calle por primera vez en la historia un golpe de Estado, con la importancia de que en América Latina hemos sufrido 327 en los últimos 100 años. Los primeros días de marzo de 2003 hubo otro acto revolucionario, pero con la clase obrera a la cabeza, apoyada por los escuadrones del ejército bolivariano. Los trabajadores retomaron las instalaciones de PDVSA ocupadas por la derecha que había destruido la economía petrolera. Y posteriormente hubo actos revolucionarios segmentados. Hay zonas de la sociedad que giraron 180º. Lo que no ha habido es una revolución en el conjunto del país. Esto solo será cuando la estructura de clases de la sociedad venezolana se modifique a favor de los trabajadores”

-¿Y por qué se llama ‘Revolución Bolivariana’?

“Ese es el nombre periodístico, popular, de un proceso multidimensional, unas veces revolucionario y otras mediante reformas. La Constitución Bolivariana es una maravilla, pero no es una revolución. Es una reforma constitucional, en el parlamento, aunque tuvo gran difusión y apoyo popular. Ya la Constituyente fue un acto revolucionario, pero al interior del sistema institucional, pero no es una revolución social. Es cierto; se han expropiado 612 propiedades industriales, agrarias y comerciales, y las ultimas, bancarias. Perón expropio 13 y Juan Velasco Alvarado expropió  27. En Venezuela se han nacionalizado, expropiado o estatizado muchísimo más. Por tanto, estamos ante una acumulación de poder que se expresa en relaciones de fuerza distintas y según la zona, pero no en una revolución, porque esta no se define por una suma de nacionalizaciones, sino por cambios esenciales en la naturaleza del Estado. El socialismo no es la suma de economía más Estado, es algo sustancial distinto, es una reorganización social, política y cultural, nacional e internacional completa al servicio de los trabajadores, determinada por el poder socialy político organizado de los organismos de trabajadores”

-¿Y cuáles son las condiciones para la revolución social?

“Esta es la paradoja y uno de los dilemas rectores del gobierno de Chávez desde el último 7 de octubre en adelante. O se completa el proceso de expropiación de los expropiadores, o retrocede el proceso. No hay vuelta ni vacío en la historia. Y concretamente se trata de la expropiación de 3 grandes grupos económicos de la comercialización que controlan el precio y, en consecuencia, la inflación; y grupos bancarios vinculados con los medios de comunicación.”

-¿Qué dilemas, además de los mencionados, pueden descubrirse para que un nuevo episodio de emancipación latinoamericana tenga el éxito más plenamente humano y orille el vacío paradigmático de otros pueblos, jamás como calco o copia, pero siempre como fuente inspiradora y estatura poliética?

“Terminar de construir una economía independiente de los lazos de dominación imperialista. El petróleo venezolano continúa dependiendo del mercado de EEUU. Es técnicamente bueno y políticamente malo. La relación de dependencia es inevitable si es que no se cuenta con un plan alterno.”

-¿Cuál?

“Girar al Mercosur para desprenderse del mercado norteamericano. Pero junto con ello están los contratos con las grandes compañías imperialistas de petróleo para explorar yacimientos que tecnológicamente Venezuela aún no puede hacer por sí sola. Entonces uno de los grandes dilemas hoy es si la RB puede construir o completar la construcción en los próximos 5 años de una economía completamente independiente. Financiera y políticamente lo es. Pero el petróleo que es la ‘madre de la cosa’ sigue atado a contratos con EEUU. El 87% del PIB está determinado por el petróleo. Esa es nuestra desgracia. La burguesía de Venezuela es tan canalla, rastrera, parásita y rentista que jamás diversificó las exportaciones o la producción.”

-¿Y cómo superar esa situación de calado hondo?

“Con una política más coherente que la existente. Por otra parte, es preciso reeducar a la clase obrera para que tenga una mentalidad no rentista. Por eso, uno de los defectos del control obrero es la cultura rentista. Las culturas hegemónicas son las dominantes en el conjunto social. En Venezuela toda la sociedad, salvo partes del campesinado, reproduce esa cultura.”

-¿Qué otros dilemas cuentas?

“La propulsión de otra política financiera que sea capaz de dosificar de mejor manera la inversión social y de reproducción productiva para que no se derroche tanto dinero en economías que no tienen sentido económico. En los últimos 10 años en Venezuela se han instalado 360 industrias nuevas ligadas al petróleo, petroquímicas, plástico, alimentos, metalurgia. Estamos en medio de un proceso de diversificación. Hace una década se producía petróleo, un arroz especial que se importa en Argentina y combustibles. En la actualidad se producen 14 bienes y productos distintos. Por ejemplo, ya se están exportando al Mercosur 600 millones toneladas de vidrio. Se va a exportar software, computadores y el celular llamado "vergatario", para Argentina. Esa es nueva tecnología. Hay una planta gigantesca de hardware en el Estado de Carabobo. Es decir, si ese tipo de tecnología continúa acumulándose, en 5 a 8 años se puede producir una nueva economía tecnológicamente avanzada.”

-¿Cuál es el dilema entonces?

“Que eso que se ha puesto en marcha por el camino correcto, está administrado en buena medida por la burocracia. No hay un solo ejemplo en la historia humana donde la burocracia produzca transformaciones revolucionarias. Si la burocracia hizo implotar a la Unión Soviética, si destruyó a Europa del Este, convirtió a China en capitalista, e hizo del socialismo una mala palabra durante largos años, hasta que Chávez le dio un nuevo vuelo desde 2005, entonces esa burocracia no puede seguir gobernando. Ahora vienen elecciones populares en organismos de base donde también urge ‘pasar la limpiadora’. La burocracia se barre por arriba y por abajo. Los obreros están pisoteados por una burocracia sindical no tan fuerte como en otros países, pero que tiende a estatizarla. Hasta hace 5 años los obreros creían en esa burocracia ‘roja, rojita’ que proclama el socialismo en su propaganda. Sin embargo, siempre se demanda un proceso y un tiempo de aprendizaje para reconocer a los amigos de los que no lo son. Por eso los trabajadores ahora están reflexionando sobre la necesidad de una nueva dirección sindical.”

-¿Y en el campesinado?

“Fue más sencillo porque como se pasó la propiedad al propio campesino y obrero rural, la conciencia surgió rápidamente de las nuevas relaciones de propiedad y producción. En cambio el obrero urbano tiene entre la relación social de propiedad y su existencia, la burocracia, el Ministerio del Trabajo, las leyes, la televisión, el reguetón y a veces hasta el cura. Se trata de muchas mediaciones entre el obrero y la propiedad.”

-¿Qué pasa si en las elecciones presidenciales de 2018 no está o no puede postularse Hugo Chávez?

“Varias cosas. Que haya una transición normal, que es la opción menos probable, donde alguno de los jefes actuales de la RB asuma un rol –que jamás será el mismo- pero será necesario, de traspaso. Otra es que la burguesía intente aprovechar el vacío para acelerar su ofensiva con un gobierno de coalición con la burguesía, y que ello genere una reacción tan fuerte del movimiento popular y la vanguardia de carácter armado que se llegué a la guerra civil. Y si se produce lo último, el imperialismo podría aprovechar esa fisura para ingresar y colombianizar a Venezuela. Y la última opción, es que el poder popular existente pueda constituirse en poder político y avanzar en la transición al socialismo.”

Sobre el antisemitismo como chantaje político: A propósito de la nueva agresión de Israel a la Franja de Gaza

Sobre el antisemitismo como chantaje político: A propósito de la nueva agresión de Israel a la Franja de Gaza

Por Atilio A. Boron

Quienes condenen la nueva agresión perpetrada por Israel en la Franja de Gaza se exponen a recibir una reiterada descalificación: “antisemita”. Para esos inveterados racistas cualquier crítica a las políticas genocidas del estado de Israel, cualquier denuncia de sus atrocidades y de su barbarie sólo puede nacer de un intenso odio al pueblo judío.

Tamaña confusión entre pueblo y régimen político no es casual ni gratuita. Constituye, en cambio, el absurdo chantaje metódicamente utilizado por la derecha reaccionaria israelí y sus aliados en el imperio para desacreditar cualquier denuncia de los crímenes del estado de Israel y de su suicida curso de acción que, en el largo plazo, tendrá como víctima al propio pueblo judío. Esta postura para nada es exclusiva de los fascistas israelíes: recuerda la que adoptaban sus congéneres argentinos cuando calificaban de “campaña anti-argentina” las críticas que desde dentro y fuera del país se dirigían en contra de la dictadura terrorista cívico-militar que sembró destrucción y muerte en la segunda mitad de los años setentas. Ellos también equiparaban maliciosamente pueblo y gobierno -como hoy lo hacen los racistas judíos- para desvirtuar cualquier ataque contra el estado terrorista como si fuera una agresión al pueblo argentino. En ambos casos lo que se pretende es defender a un régimen político nefasto que, en el caso de Israel, ha sido denunciado por eminentes personalidades de la comunidad judía, dentro y fuera de ese país. Son conocidas -pese a ser silenciadas oficialmente- las dudas que Albert Einstein y el gran filósofo judío Martin Buber abrigaban en relación a la forma concreta que estaba tomando la creación del estado de Israel ya en sus primeros años de vida. Poco antes del desencadenamiento de la operación “Pilar Defensivo” Noam Chomsky informaba sobre lo que pudo ver en su en su reciente visita a la Franja de Gaza, y sus críticas fueron demoledoras. Puede accederse al video correspondiente en: http://www.democracynow.org/2012/11/14/noam_chomsky_on_gaza_and_the.

La lista de eminentes judíos disconformes con las políticas del estado israelí sería interminable: Daniel Barenboim y su noble cruzada pacifista con el palestino Edward Said se nos viene inmediatamente a la mente, lo mismo que el vibrante testimonio de Norman Finkelstein, un politólogo estadounidense, hijo de sobrevivientes de los campos de concentración del nazismo, quien en una conferencia ofrecida en 2010 en la Universidad de Waterloo (Canadá) dijo que “No hay nada más despreciable que usar el sufrimiento y el martirio de ellos (quienes murieron en campos de concentración) para justificar la tortura, la brutalidad, la destrucción de hogares que Israel comete a diario con los palestinos. Por lo tanto me niego a ser presionado o intimidado por sus lágrimas de cocodrilo, (en referencia a una de las asistentes a su conferencia).” Este pasaje de su presentación en la Universidad de Waterloo puede verse en: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=gE8GESi35Yw

A lo anterior podrían agregarse las múltiples organizaciones judías que rechazan esa espuria identificación entre pueblo y régimen. Una de ellas, denominada Jews for Justice for Palestinians. Two peoples-one future, tiene como divisa una cita del Rabino Hillel, del siglo I antes de Cristo, que para horror de los ultraortodoxos de hoy día reza así: “Lo que no quieras para ti no lo hagas a tu vecino. Esto es toda la Torah. El resto son comentarios.” Hillel se anticipó nada menos que en 1800 años al célebre imperativo categórico que popularizara Immanuel Kant: “Actúa sólo de forma tal que la máxima de tu acción pueda convertirse en una ley universal.” Por supuesto que no serán las enseñanzas de aquel sabio judío o las del filósofo prusiano las que vayan a asimilar Netanyahu, su fascista canciller Avigdor Lieberman y los halcones israelíes; escucharán más bien los torpes balbuceos de algunos decrépitos sucesores de Hillel, movidos por un odio inconmensurable hacia el pueblo de cuyas tierras se apoderaron, los palestinos, y de los cuales in pectore se pone en duda su misma condición humana.

Lo anterior permite comprender las razones por las que el gobierno de Israel pudo movilizar sin escrúpulo alguno su infernal máquina guerrera contra un pueblo indefenso, sin ejército, sin aviación, sin marina de guerra, sin status internacional reconocido, bloqueado por aire, tierra y mar, imposibilitado de recibir ayuda externa (medicamentos, alimentos, ropa, etc.) y encerrado “como animales en una jaula”, como lo recuerda Chomsky en la entrevista citada más arriba. Pero hay algo más: según informa Walter Goobar el periodista israelí Aluf Benn publicó en el diario Haaretz de este jueves una nota en la que se asegura que Ahmed Yabari -el jefe militar de Hamas cuyo asesinato desencadenó la violencia- era el “responsable del mantenimiento de la seguridad de Israel en la Franja de Gaza”. En un giro por demás siniestro de los acontecimientos Yabari no fue eliminado por ser un jefe terrorista como dijo la propaganda sionista sino porque estaba negociando un acuerdo de paz. Como asegura Goobar, “esta no es una afirmación retórica ni obra de una maniobra de victimización de Hamás, sino que quien lo afirma es nada menos que Gershon Baskin, un mediador israelí que llevaba y traía propuestas entre Yabari y altos cargos israelíes.” Tiene sentido: ni el complejo militar-industrial estadounidense ni el fundamentalismo racista israelí están interesados en lo más mínimo en llegar a un acuerdo de paz en esa parte del mundo. La guerra es un gran negocio y, a la vez, un recurso para tratar de estabilizar la tambaleante situación geopolítica que impera en Medio Oriente. Además, en este caso, esta operación casi no tiene costos para Israel porque no son dos ejércitos los que se enfrentan -y que podrían infligirse daños relativamente semejantes- sino una formidable fuerza militar que cuenta con todo el apoyo de la mayor potencia militar en la historia de la humanidad y una población civil acorralada e inerme, que lo único que tiene para repeler el ataque es el voluntarismo de sus milicianos que mal puede equiparar la fenomenal desproporción existente entre los armamentos de ambas partes. El recuento de víctimas de uno y otro lado exime de mayores comentarios.

Con estos antecedentes a la vista es apropiado caracterizar al Estado de Israel como un “Estado canalla”, que viola flagrantemente, con el incondicional apoyo del amo imperial, la legislación internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho de gentes. Tal como lo subraya Finkelstein ningún chantaje de “antisemitismo” puede disolver el carácter genocida de estas políticas; ningún ardid extorsivo, cuya eficacia obedece a los imperdonables horrores de la shoah perpetrado por el régimen nazi (y condonado por las potencias imperialistas de la época) puede obrar el milagro de transformar el vicio en virtud o el crimen en bondad. Y ante ello ningún hombre o mujer debe permanecer callado. El cómplice silencio de los años treinta y cuarenta posibilitó el exterminio de los judíos en la Alemania nazi. La comunidad internacional no puede incurrir otra vez en semejante error, sobre todo cuando sabemos que los gobiernos de las principales potencias, bajo la dirección de Estados Unidos, no harán absolutamente nada para detener esta carnicería porque han sido desde 1948 hasta hoy cómplices y partícipes necesarios de cuanto crimen haya cometido el Estado de Israel. Si existe eso que algunos llaman la “sociedad civil mundial” debe manifestarse, ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Cerramos esta breve reflexión citando las actualísimas palabras de León Rozitchner, un gran filósofo marxista, judío, argentino, fallecido hace poco más de un año. Un maestro en el sentido más integral del término, que en el “Epílogo” de un notable libro de su autoría, Ser Judío, se preguntaba lo siguiente:

“¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror! Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con sus propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidemos tampoco Chatila y Sabra”.