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T r i b u n a c h i l e n a

Palestina, nuevo Estado Observador de Naciones Unidas

Palestina, nuevo Estado Observador de Naciones Unidas

Naciones Unidas, 29 nov (PL) La Asamblea General de Naciones Unidas concedió hoy a Palestina la condición de Estado Observador No Miembro y reafirmó el derecho de su pueblo a la libre determinación e independencia.

El acuerdo está plasmado en una resolución adoptada este miércoles por 138 votos a favor, nueve en contra y 41 abstenciones y pese a enormes presiones opuestas de Estados Unidos e Israel.

El texto otorga el nuevo estatus a Palestina "sin perjuicio de los derechos adquiridos, privilegios y papel de la Organización de Liberación de Palestina en la ONU como representante del pueblo palestino".

Asimismo, expresa la esperanza de que el Consejo de Seguridad considere favorablemente la solicitud de admisión del Estado de Palestina como Miembro pleno de la organización mundial, presentada el 23 de septiembre de 2011.

También afirma la determinación de la Asamblea General de contribuir al logro de los derechos inalienables del pueblo palestino y a la consecución de un arreglo pacífico en el Medio Oriente.

Precisa que esa solución debe poner fin a la ocupación iniciada en 1967 y hacer realidad la visión de dos Estados: una Palestina independiente, soberana, democrática, viable y contigua que coexista junto con Israel en paz y con seguridad sobre la base de las fronteras anteriores a 1967.

Subraya la urgencia de reanudar y acelerar las negociaciones del proceso de paz, sobre la base de las resoluciones pertinentes de la ONU, los principios de referencia de la Conferencia de Madrid, la Iniciativa de Paz Árabe y la hoja de ruta del Cuarteto.

En ese sentido, precisa la necesidad de una solución permanente biestatal del conflicto israelo-palestino con un acuerdo de paz general, justo y duradero entre las partes palestina e israelí.

Un pacto que resuelva "todas las cuestiones fundamentales pendientes, a saber, los refugiados de Palestina, Jerusalén, los asentamientos, las fronteras, la seguridad y el agua", agrega.

El texto insta a todos los Estados, organismos especializados y organizaciones del sistema de la ONU a que continúen su apoyo y asistencia al pueblo palestino "en la pronta realización de su derecho a la libre determinación, la independencia y la libertad".

El documento aprobado fue patrocinado por más de 60 países, entre ellos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela, por la región de América Latina y el Caribe.


Prensa Latina

Chile - Record de ganancias de las Isapres. – Pulso Económico.

Chile - Record de ganancias de las Isapres. – Pulso Económico.

Por Patricio Guzmán
Las Isapres han tenido las mayores ganancias desde que se creó el sistema de seguros privados de salud durante la dictadura militar

La Seguridad Social en Chile tiene una historia antigua.
Fue iniciada por grupos de trabajadores, que en el Siglo XIX  conformaron diversas mutuales de artesanos y trabajadores asalariados para financiar colectivamente necesidades de protección social. Fruto de largas luchas y reivindicaciones, en la década de 1920 surgió la Seguridad Social con programas estatales financiados con aportes obligatorios provenientes de trabajadores, empresa y de impuestos generales. La ley del seguro obrero obligatorio fue promulgada el 8 de septiembre de 1924,  inspirada en la legislación alemana de 1883 de von Bismarck fue la primera en su tipo en América Latina.  Esta Ley, estableció asistencia médica, otorgaba medicamentos, atención dental, subsidios de enfermedad, atención maternal y un sistema de pensiones, entre otras prestaciones.

La Seguridad Social.
De acuerdo con la Oficina Internacional del Trabajo: Los Objetivos principales de la seguridad social son : “con independencia de quién asuma la responsabilidad final del ejercicio del derecho humano a la seguridad social, los objetivos principales buscan en todo caso:
Reducir la inseguridad de los ingresos (que incluye el objetivo de erradicar la  pobreza) y mejorar el acceso a los servicios de salud para todos con el fin de garantizar condiciones de trabajo y de vida decentes;
Reducir la desigualdad y la injusticia;
Establecer prestaciones adecuadas como un derecho reconocido;  y a la vez:  
Velar por que no haya discriminación basada en la nacionalidad, la pertenencia étnica o el género, y  
Garantizar su viabilidad, eficiencia y sostenibilidad desde el punto de vista fiscal. “
 “La seguridad social implica acceso a la asistencia médica y garantía de ingresos, en especial en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes en el trabajo o enfermedades profesionales, maternidad, o pérdida del principal generador de ingresos de una familia. “[2]
Gasto Insuficiente.
Chile gasta en salud el equivalente a 7% del PIB, cifra que se ubica por debajo de los países de la Ocde, que en monto absoluto gastan una cifra mucho más alta por habitante, puesto que su PIB per cápita es mucho más grande. Esto, explica en gran parte la crisis permanente que vive el sistema público, y el malestar por el abuso de las Isapres.
Las Isapres son un negocio, un seguro privado,  con fines de lucro.
El sistema de Isapres fue creado durante la dictadura militar, por el Decreto con Fuerza de Ley N°3 del Ministerio de Salud de marzo de 1981,su puesta en marcha fue el año 1983. Aunque en los medios de comunicación controlados por los empresarios a nivel internacional se habla del “modelo chileno de seguridad social”. Los sistemas de AFP y de Isapres, no son sistemas de Seguridad Social. De hecho, forman parte del proyecto más amplio puesto en práctica durante la dictadura militar para acabar con el sistema de Seguridad Social Chileno y reemplazarlo por sistemas privados y de financiamiento individual. No está de más recordar que estas reformas radicales no pudieron ser debatidas democráticamente porque no había libertad de expresión en el país, y las organizaciones de trabajadores sufrían la represión. No obstante llegados los gobiernos civiles, de la Concertación, y el actual de la derecha tradicional, todas estas administraciones legitimaron las privatizaciones de la Seguridad Social tanto en los ámbitos de Salud (Isapres), en que el proceso todavía continúa, y la Salud Ocupacional (mutuales de enfermedades y accidentes laborales) , como en el sistema de pensiones (AFP).
En salud la privatización toma la forma de las Isapres, y otras como el traspaso de fondos públicos al sistema privado de salud, con el pretexto de contratos de prestaciones para la atención de pacientes con patologías con atención garantizada por el programa Auge y otros, y en lo que respecta a las enfermedades laborales y accidentes del trabajo están las mutuales, reconvertidas en la práctica al negocio del mercado, es decir al lucro. Un nicho este último al que las compañías de seguros intentan echar mano.
Contra todo lo afirmado por la propaganda interesada, hay que decir que el reemplazo de la antigua Seguridad Social chilena, por los nuevos sistemas nunca tuvo como finalidad mejorar las prestaciones de salud y jubilaciones, sino aumentar la rentabilidad de las empresas disminuyendo las remuneraciones sociales que están debían pagar, reintroducir al mercado capitalista parcelas de la producción de servicios que escapaban a la lógica mercantil y de lucro empresarial,  y aumentar la tasa de ahorro nacional mediante un mecanismo de ahorro forzoso de los trabajadores, aumentando la acumulación de capital.
Ruptura con los principios básicos de la Seguridad Social.
Los nuevos sistemas que buscaban la privatización y reemplazo de la Seguridad Social chilena por sistemas basados en seguros financiados por los individuos afiliados, rompieron el principio básico solidario y de no discriminación de la Seguridad Social.
El principio de Solidaridad se traduce en que el financiamiento es tripartito de parte de asalariados, empleadores y el estado, además se entiende que los trabajadores activos financian a los pasivos que han debido dejar de trabajar temporal o permanentemente, por enfermedad, accidentes, edad, o situaciones transitorias como embarazo y cuidado del recién nacido, y de aquellos que por ser niños o jóvenes son todavía cargas de su familia y la sociedad, mientras están en periodo formativo y de crecimiento.
Además, en un Sistema de Seguridad Social, se entiende que aunque las prestaciones de prevención y tratamiento de la salud sean según las necesidades de la gente, el aporte de cada trabajador estará relacionado con el monto de su remuneración, de esta manera cuando en el periodo en que como adulto joven el trabajador recibe los mejores salarios y necesitará menos prestaciones de salud, pagará más, pero al hacerse mayor y habitualmente percibir menos ingresos y necesitar más atención de salud, este trabajador mayor pagará menos pero percibirá igualmente recibirá las atenciones y tratamientos que necesite. En este sentido la Seguridad Social es el primer gran sistema basado en el principio distributivo de Marx: “De cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad”.
Las Isapres son discriminatorias.
Todos los trabajadores tienen que destinar un 7% de sus remuneraciones para afiliarse a un sistema de seguro de salud, las alternativas son los seguros privados de Isapres, o el sistema estatal, FONASA. Si el salario es bajo como el de la gran mayoría de los trabajadores, para acceder a un plan de salud, o mejorar el que le ofrezca la ISAPRE, deberá pagar un porcentaje adicional.
Alrededor del 17% de los trabajadores están afiliados a alguna Isapre, el restante 83% está afiliado en FONASA.
Un estudio publicado por la Superintendencia de Salud sostiene que: “Al analizar el flujo de cotizantes entre diciembre de 2004 y diciembre de 2009 de acuerdo con sus características, se observa que se retiran del sistema personas de menor renta, mayor edad y mayor número de cargas que aquellas que ingresan, esta situación afecta tanto a los hombres como a las mujeres cotizantes del sistema. En la práctica el recambio se produce desde familias consolidadas más pobres hacia cotizantes jóvenes más ricos y con pocas cargas.  Lo  anterior,  se  atribuye  al  encarecimiento  sostenido  del  Sistema  Isapre  que  hace inviable para las familias más pobres su permanencia a largo plazo “.
Las Isapres se quedan con los mejores clientes, los que tienen mejores remuneraciones y son más saludables, y dejan el resto al Fonasa, “la metodología utilizada por las isapres para fijar las primas promueve una tendencia a la segmentación, es decir, a diferenciar a los individuos conforme a sus propias características que los hacen más o menos propensos a sufrir un daño o deterioro en su salud que deba ser financiado total o parcialmente por la isapre, asignándoles a cada uno de ellos una prima diferente según su nivel de riesgo. “
“Esta característica particular de los seguros individuales de salud afecta principalmente a los grupos de mayor riesgo en salud, dentro de los que se encuentran las mujeres, especialmente en edad fértil y los adultos mayores.”
A diciembre de 2009, había 1.396.035 cotizantes afiliados a alguna Isapre, pero de ellos solamente el 35.3% eran mujeres.
Las mujeres “tienen una difícil relación con las  isapres, por cuanto, deben pagar más que los hombres para obtener los mismos beneficios y aún así encuentran barreras en el acceso y restricciones para el uso de determinadas prestaciones. También se postula, que esta situación tendría su origen en factores que encarecen el costo de la atención femenina, como son: un mayor grado de utilización del sistema de salud, una vejez más prolongada y la maternidad, todos los cuales estarían afectándolas tanto en su calidad de cotizantes como de cargas”.
Los mayores son discriminados porque “la legislación vigente faculta a las isapres para adecuar anualmente los precios de los planes de salud, precios que además, han sido establecidos de manera diferenciada según la edad de los beneficiarios.[3] Esta condición, por una parte, limita el acceso al sistema de las personas de tercera edad, por cuanto, las primas que deben enfrentar son bastante altas en relación con las de personas más jóvenes y, por otra, limita la permanencia de los beneficiarios en el sistema, en una etapa de la vida en que el riesgo de enfermar aumenta y simultáneamente, los ingresos disminuyen, determinando una inevitable migración  hacia el Fonasa”. [4] Según un estudio de FONASA los aumentos de tarifas en isapres provocan que se dupliquen y lleguen a 30 mil las afiliaciones en el seguro público en los meses de mayor afiliación.
Es en este marco en el que hay que entender las noticias del record de ganancias de las Isapres dadas a conocer ampliamente las semana pasada por los medios de comunicación.
Las mayores ganancias de las Isapres desde su creación.
En el periodo desde julio de 2011 a junio de 2012, las Isapres subieron el precio de sus planes de salud en un 6%, en el mismo periodo del año 2012 a 2013 incrementaron sus planes en un 2,4% adicional.
“Una cifra histórica de ganancias, desde la creación del sistema en 1981, obtuvieron las isapres entre los meses de enero y septiembre de este año. Según el balance que dio a conocer ayer la Superintendencia de Salud, las utilidades del sector llegaron a $ 66.352 millones impulsadas, principalmente, por las alzas que aplicaron las aseguradoras al precio base de los planes.
Esta cifra es un 36,1% superior a las utilidades que obtuvo el sistema de salud privado en el mismo período de 2011 y que llegó a $ 48.759 millones. En tanto, al compararla con las ganancias de los últimos 12 años, le sigue el balance del año 2005, cuando el sector reportó 51.591 millones de ganancias.
De acuerdo con los resultados financieros de las isapres, las utilidades alcanzadas sortearon, incluso, un aumento del 13% que experimentaron las licencias médicas y del 9,6% que crecieron las prestaciones de salud, como consulta médica, exámenes o cirugías.
Según explicó el superintendente de Salud, Luis Romero, la cifra obtenida por las aseguradoras privadas marca un récord y se explican, principalmente, por el reajuste del 6%, promedio, que aplicaron las isapres al precio base de los planes, durante el período julio 2011 y junio 2012. A eso se suma el más reciente alza de planes, que promedió un 2,4% en la industria para los meses de julio 2012 a junio 2013.
“Las utilidades se explican principalmente por el aumento de los precios base a los planes que fue realizado el 2011 y que fue bastante alto, un 6% promedio. Es lo principal que ha afectado estos resultados y continúa el efecto, además, con la nueva alza del 2012”, dijo Romero.
A este factor se suma el aumento de cotizantes en el sistema, que ya sobrepasa los tres millones de afiliados. En total, los beneficiarios en isapre aumentaron en 120.564 personas durante este período, es decir, un alza del 5,5% de la cartera.
Otro elemento que contribuyó a engrosar las ganancias del sistema es la recaudación que hacen las aseguradoras por concepto de la prima Auge, que representa un 8,7% de los ingresos totales y que, dependiendo de la isapre, fluctúa entre $ 3.650 y $ 7.528 mensuales por usuario.
La relevancia de esto último responde a que, pese a que todos los cotizantes pagan esa prima, existe un muy bajo uso del Auge en el sistema privado. Según las estadísticas de la Superintendencia de Salud, desde 2005 a la fecha, en Fonasa se han realizado más de 14 millones de prestaciones Auge, con una tasa de uso del 1,06 por usuario, mientras que en isapre, las prestaciones Auge acumuladas en el período llegan a 749.395, con una tasa de uso del 0,25 por beneficiario. O sea, sólo uno de cada cuatro asegurados de isapre ha utilizado -una vez- este plan”.[5]

Abusando de nuestra inteligencia “el presidente de la Asociación de Isapres, Hernán Doren, explicó que las ganancias del sector responde principalmente al crecimiento de la cartera y a la disminución de días hábiles, es decir, feriados largos, como el de septiembre pasado, debido a que las personas disminuyen la demanda de prestaciones de salud y reducen, así, los gastos operacionales de las Isapres”, y a inversiones en el mercado de  capitales.[6]
El superintendente de Salud, Luis Romero, atribuyó las grandes ganancias a las alzas en los planes de salud.
Cada vez mayores afiliados a las Isapres, deciden reclamar sus derechos ante los tribunales. Hay más de 45 mil casos de demandas de usuarios contra sus Isapres por alza de los planes. Romero destacó que "mayoritariamente -el 99% de los casos- son fallados a favor de las personas que reclaman, porque los jueces también consideran que las alzas deben basarse en alguna consideración técnica".[7]


[1] CIEDESS. La Seguridad Social en Chile. 
http://www.ciedessweb.cl/ciedess/que-es-la-seguridad-social/seguridad-social-en-chile
[2] OIT. Seguridad social para la justicia social y una globalización equitativa
http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---relconf/documents/meetingdocument/wcms_154235.pdf
[3] “Cada año las isapres tienen la facultad de revisar los contratos de salud y modificar el precio base del plan del afiliado, a esto se le llama adecuación del contrato. La Isapre debe presentarte una propuesta mediante carta certificada expedida con a lo menos 3 meses de anticipación al mes de cumplimiento de la anualidad contractual (mes en que se celebró el contrato). En el evento que no puedas pagar el nuevo precio informado, la isapre en la misma carta deberá ofrecerte uno o más planes alternativos, que le den la opción de permanecer en la misma aseguradora. En caso de no encontrar un plan alternativo conveniente, podrás presentar una carta de desafiliación antes del último día del mes en que se cumple tu anualidad. Sin embargo, si dentro del plazo que indica la carta no presentas objeción ante la Isapre, se entenderá que estás conforme y la institución aplicará el alza informada”. Superintendencia de Salud
[4] Superintendencia de Salud. Análisis Estadístico del Sistema Isapre con Enfoque de Género Año 2009.  Diciembre de 2010. http://www.supersalud.gob.cl/documentacion/569/articles-7036_recurso_1.pdf
[6]Idem.
[7] Estrategia. 16 de noviembre de 2012. Superintendente de Salud advierte necesidad de introducir mayor control al sistema de isapres. 

 

¿Qué hacer?: La Izquierda y el vacío político

Por Manuel Cabieses Donoso


La masiva abstención en las elecciones municipales del 28 de octubre (60,8%: 8 millones de ciudadanos), constituye un rechazo contundente a la “clase política” y sus manejos, que han sumido en el desprestigio una actividad que ha perdido sus valores éticos fundamentales. No importa que dirigentes de partidos y parlamentarios se hagan los distraídos fingiendo que el 28 de octubre jamás existió. El lapidario veredicto ciudadano continúa allí, firme como un peñón en medio de la frivolidad del debate sobre primarias presidenciales, cupos parlamentarios y esbozos de programas que ni siquiera rasguñan los sagrados intereses de las clases dominantes. Pero si la “clase política” está dándose un festín con las sobras de una democracia liberal que pudo haber sido pero no fue, la abstención -que empieza a ser la sombra negra de las primarias- no sólo puso al descubierto la indigencia del sistema político chileno, también dejó en evidencia un vacío político que es urgente llenar con una alternativa popular. En política el vacío permanente no existe. Si el espacio no lo ocupan unos, lo harán otros. Si el pueblo trabajador no levanta su alternativa y asume un liderazgo capaz de movilizar millones, serán los explotadores de siempre quienes lo harán con disfraces y subterfugios. 

El eje neoliberal que manipula la sociedad chilena está viendo cómo comienzan a ralear sus filas. Gobierno y Concertación -las dos derechas- sufrieron un duro revés en las municipales con votaciones que acentuaron la curva descendente de los últimos años. Sin duda que echarán mano a nuevas argucias para mantener el control de la situación: sobran los aventureros y mercenarios dispuestos a desempeñar el rol que les asignen sus amos. Por eso, demorar la tarea de llenar de contenido popular el vacío político constituye un grave delito contra los intereses vitales del pueblo. Los responsables por acción u omisión tendrán que pagar muy cara su desidia si eluden asumir su deber y postergan la construcción de una alternativa liberadora. El vacío político se hace evidente en la medida que se desmenuzan las cifras de la abstención. El Instituto de Sociología de la Universidad Católica -por encargo de la Cámara de Diputados- hizo un estudio que señala que el 22% de quienes se abstuvieron quisieron “manifestar un rechazo a la política y al sistema político”*. Por otra parte, el 23% se abstuvo porque no le interesan las elecciones municipales y el 21% lo hizo “porque no se sentía representado por ningún candidato”. 

Aunque las encuestas salieron muy mal paradas el 28 de octubre -y ésta no es muy diferente en sus procedimientos-, podría tomarse como hipótesis. Es posible que una cuarta parte de los que se abstuvieron lo hicieron como un acto consciente de rechazo al sistema político. Podría sumarse ese 21% que no se sintió representado por ningún candidato (y/o partido). En ambas situaciones, la abstención fue una decisión madurada. De modo que el 43% de la abstención habría tenido un claro sentido político. Tres millones y medio de ciudadanos y ciudadanas mayores de 18 años en definitiva no votaron para manifestar su repudio a un sistema que no los representa, y que les es ajeno. Este es el sector ciudadano al que debería dirigirse una propuesta reactivadora de la pasión democrática, capaz de producir una amplia unidad política y social. ¿Qué hacer para ocupar el vacío político con una alternativa popular? Nadie tiene respuesta a un problema que es colectivo y que requiere un debate en que participen millones. 

Los partidos que reducen la actividad política al quehacer electoral parecen creer que el mecanismo para superar la crisis política son las primarias presidenciales (las primarias parlamentarias parecen haber sido desechadas por la necesidad de negociar cupos, cuadrar los cuoteos con los pactos por omisión, etc.). Sin embargo, a quienes vuelven a entregarse en cuerpo y alma al Supremo Hacedor electoral les espera otra decepción. Si damos crédito al estudio antes mencionado, entre el 54 y el 58% de quienes se identifican con ambas coaliciones (Concertación y Alianza), no irán a votar en las primarias. Es una cifra que ronda el fatídico 60% de abstención de las municipales. En síntesis, la “oposición” -hegemonizada por las corrientes socialdemócrata y democratacristiana, enemigas juradas del proceso de liberación que se desarrolla en América Latina- no es un aliado a considerar en un proyecto emancipador, orientado a terminar con la desigualdad y los privilegios.

La tarea de levantar una alternativa popular, sin duda, se ha hecho más compleja a partir de la decisión del Partido Comunista de caminar junto con la Concertación en un proyecto de “gobierno de nuevo tipo”, que ya fue propuesto -y aceptado de inmediato- por la candidatura presidencial de Eduardo Frei-Ruiz Tagle, derrotado por Piñera en 2010. En esta oportunidad, la Concertación sin duda aceptará firmar cualquier compromiso a cambio de los votos del PC (6%). Pero una candidatura de “oposición” no resolverá el problema del vacío político que, justamente, se produce por rechazo al conjunto de los partidos y, sobre todo, a los de la Concertación + PC. Las fuerzas políticas reales en la Izquierda han quedado más reducidas por la ausencia del PC. Sin embargo -paradojas de la política- se está produciendo un fenómeno de fortalecimiento de los pequeños partidos, grupos y colectivos que conforman el mosaico de la Izquierda chilena. Esto ocurre sobre todo entre los estudiantes universitarios y secundarios, como lo muestran las elecciones en la FECH. El elemento fundante de este proceso, sin duda, es la percepción por esa vasta gama de colectivos del vacío político existente y de la necesidad de llenar ese espacio. A pesar de su fragmentación, la Izquierda extraparlamentaria posee capacidad de trabajo y de movilización, que puede contribuir al proceso de formación de la alternativa popular. Para eso se requieren pasos concretos que conduzcan a la unidad. Ese camino impone el realismo político: esto es poner a disposición de los movimientos sociales, en particular estudiantiles, todas las capacidades disponibles para la construcción de la alternativa popular.

Está claro que se trata de un proceso, pero ha llegado el tiempo de iniciativas más enérgicas. Las organizaciones sociales tienen una responsabilidad en la generación de los cambios que experimenta la política chilena. Eso les obliga a superar sus limitaciones y convocar a la unidad en la acción común. Si algo no falta, son motivos para luchar, y las organizaciones sociales deben marcar el rumbo. Un ejemplo es la lucha contra el lucro en la educación, que en los próximos meses puede reactivarse y alcanzar los niveles que tuvo en 2011. Las demandas de educación y salud son compartidas por millones de chilenos. 

La mercantilización de servicios que son un derecho de los ciudadanos alcanza niveles que avergüenzan a los propios mercaderes del sistema, como ha sucedido con las Isapres -el odioso sistema de seguros de salud creado por la dictadura-. Han confesado 140 millones de dólares de utilidades en los primeros nueve meses de este año. Sesenta y siete mil millones de pesos robados a los trabajadores. Lo mismo -y aún a mayor escala- ocurre con las AFP. Este sistema, también creado por la dictadura, permite que grupos financieros nacionales y extranjeros administren los fondos de retiro de los trabajadores, utilizándolos como capital propio en inversiones en todo el mundo. Miles de personas de edad avanzada han sido víctimas de este sistema, que convierte sus pensiones en sal y agua. Las exigencias de una AFP estatal y la presencia dominante del Estado en el sector salud, constituyen una demanda ciudadana que genera amplio consenso.

Por supuesto es en el cobre -y en la minería en general- donde la alternativa popular debería buscar una incidencia relevante. El concepto de “renacionalización” corresponde a lo que es necesario impulsar para revertir el proceso de reducción de Codelco en beneficio de un puñado de empresas nacionales y extranjeras. En estas páginas hemos analizado el desmesurado aumento de las ganancias remesadas al exterior por las empresas extranjeras. Bajo el gobierno de Ricardo Lagos aumentaron de 4.438 millones de dólares a más de 13 mil millones, y bajo el de Michelle Bachelet crecieron a más de 25 mil millones de dólares. Una reforma tributaria que establezca el pago de regalías e impuestos a las utilidades debería iniciar un proceso de recuperación de las riquezas naturales para financiar las necesidades del país. Otros sectores con enormes ganancias, como el bancario, deberían contribuir en forma decisiva a un programa de desarrollo nacional que garantice educación, salud y trabajo.

No obstante, no nos engañemos. Nada de esto será posible sin una Constitución que permita abrir los cerrojos que impiden tocar los centros neurálgicos del poder. De modo que el eje político de una alternativa popular y democrática es la convocatoria a una Asamblea Constituyente -“una tradición revolucionaria habitual desde 1789”, como diría el sarcástico Eric Hobsbawm-**. Hace unos meses, cuando las movilizaciones estudiantiles hicieron evidente que se entraba en una crisis institucional, hasta el ex presidente Lagos y el senador Ignacio Walker, presidente de la DC, jugaron con la idea de una Asamblea Constituyente. Pero bastó un bufido de El Mercurio para que ambos echaran pie atrás y licuaran sus palabras. En declaraciones a ese periódico, Lagos planteó que si la Concertación y la Coalición por el Cambio se ponían de acuerdo para eliminar el sistema electoral binominal “¡se acabó la discusión de la Asamblea Constituyente!”***. Pareció acertar, porque el tema del binominal, -que tampoco se modificará en lo previsible- desplazó a la necesidad de nueva Constitución en el debate político.

Pero Lagos -que reivindica como democrática la actual Constitución gracias a los parches que le puso su gobierno en 2005- se equivoca. Por cierto es necesario eliminar el binominal, pero eso no bastaría para democratizar el país. También es necesario aprobar en plebiscito una nueva Constitución elaborada en una Asamblea Constituyente para levantar la nueva institucionalidad democrática. No es una meta inalcanzable, si la alternativa popular acumula la fuerza suficiente para obligar a las dos derechas a convocar a la Asamblea de los diputados del pueblo. 

La certeza de que es tiempo de iniciar este camino de lucha social y política la señala el vacío político que puso al descubierto la abstención. Depende de nosotros -del pueblo en general, pero sobre todo de los jóvenes-, impedir que ese vacío lo ocupen los de siempre.

 

El Mercurio, 18/11/ 2012, cuerpo D. 
** Historia del siglo XX, pág. 75, Grijalbo, Barcelona. 
*** El Mercurio, 28/8/2012.

Editorial de “Punto Final”, edición Nº 771, 23 de noviembre, 2012

www.puntofinal.cl

 

 

Argentina: ¿Y qué se yo?

Argentina: ¿Y qué se yo?

Por Andrés Figueroa Cornejo    

 

1. Desde la administración nacional de turno ya no se habla más de ‘sintonía fina’, ‘modelo´ ni ‘relato’. Ahora se dice `proyecto’. Es decir, un término igualmente vago, pero que acusa la pérdida de fortaleza política, refleja la tensión movediza y frágil de su condición actual, modera sus certezas.

 

2. La administración nacional de turno está flanqueada por el decaimiento vertiginoso de su popularidad. Argentina continúa siendo un país de servicios, agrosojero y extractivista, gobierna el capital financiero, depende de la economía  brasilera, los precios que impone China, es tutelada por los intereses del Estado corporativo norteamericano y por los singulares fueros de Israel. Como una totalidad donde cada fracción del capital concentrado y transnacional (donde el nacional es sólo la fachada de las megacorporaciones mundiales) se organiza de acuerdo a sus fuerzas para imponer con éxito transitorio el programa ultraliberal.

 

3. Las privatizaciones en forma de concesiones temporarias, la apertura sin trabas a la megaminería del despojo antisocial, el problema de la tierra jamás resuelto mediante un conato siquiera de reforma agraria cuando los dueños son apenas un puñado;  la política franca y escalonada de recortes de subsidios a los servicios sociales como el gas y la luz; y la mezcla explosiva de decrecimiento económico con inflación marcan el declive de la ‘era K’. No importa que circunstancialmente la actual administración del Estado se apoye en la ausencia de liderazgos y la falta de alternativas políticas en competencia.

 

4. El sistema de partidos políticos, al igual que en gran parte del mundo, está en crisis. Que momentáneamente la alternancia más visible para las presidenciales de 2015 se encuentre en el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli –del mismo cuño que la mandataria Cristina Fernández-, o en los intentos erráticos del representante de la derecha tradicional, Mauricio Macri, jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no significa mucho cuando se trata de la incorporación plena de Argentina al movimiento del capitalismo real y en crisis civilizatoria. Como en casi todo el planeta, los gobiernos de turno son expresiones de democracias acotadas y antipopulares y cuyos poderes se limitan a la pirotecnia mediática mientras el auténtico capital mandarín saca cuentas y exige gobernabilidad y paz social. De no obtener garantías ni ganancias, de manera más o menos compleja, pero objetivamente concreta, se mete al bolsillo las pujas de la democracia formal y elige al mejor administrador para la fase actual de la reproducción capitalista.

 

5. En el país de Cortázar y Borges, de cada 10 niños que ingresan a la primaria, sólo 4 egresan de la secundaria; el 60 % de la fuerza de trabajo está informalizada y precarizada; la subcontratación, el subempleo, el empobrecimiento de la facción profesional y sobre todo joven y femenina de los trabajadores, y la tercerización adquieren la manera predominante de la explotación del trabajo asalariado. La bancarrota de la salud pública es de temer; los ahorros previsionales son fuente de endeudamiento del Estado para pagar deuda externa, sostener cada vez más focalizadamente los programas sociales para repobres (parte del control contra estallidos sociales) y contar con recursos para las campañas en las elecciones que ´renuevan’ la mitad del poder legislativo el próximo año.  

 

6. El llamado ajuste económico no es más que la puesta al día de Argentina con las políticas globales del capital en tiempos de crisis. No es una excepción. Junto con la industria del despojo, un nuevo capítulo de la primarización económica, la conversión en mercancía de todo, la mano dura contra los pueblos indígenas en pie de resistencia, la intensificación de la explotación del trabajo asalariado, la consolidación del momento especulativo del capital, la prosperidad del narcotráfico y la red de trata y prostitución infantil, el desmantelamiento de los derechos laborales  y la financiarización de la sociedad, el país ingresa al capitalismo del siglo XXI rápidamente.

 

7. Lleno de contradicciones, el pueblo trabajador argentino vive al día, es presa de luchas corporativas, no llega a fin de mes salvo con microcréditos en supermercados y casas comerciales, promedia 12 horas de trabajo al día, reproduce el patriarcalismo de las clases mandantes y soporta a duras penas la inseguridad. Pero no tanto de la delincuencia devenida de la miseria, sino de la inseguridad de mantener o conseguir un empleo digno, la inseguridad sobre el futuro de sus hijos, la inseguridad de jamás acceder a una vivienda propia, a una jubilación que le alcance para medicarse y sobrevivir después de haberse reventado toda la vida en oficinas, fábricas, vendiendo en la calle, atendiendo llamadas, atorando archivadores, conduciendo un taxi, levantando construcciones abandonadas a medio camino, amasando pastas, podrido en pueblos del interior, tan lejos del tiempo libre y de la libertad. Terceras generaciones de migrantes europeos pobres puteando a primeras generaciones de migrantes fronterizos. Jóvenes atados a un blackberry viajando en trenes de hace más de medio siglo, observando plazas y parques enrejados, descargándose en la hinchada de cualquier equipo de fúltbol y tocando el violín o haciendo magia en los vagones del subte. Capturando la felicidad fugaz, el instante, esperando el futuro que no llega nunca.

 

8. Mientras, probando y probando, todavía en lo oscuro, pateando la perra, remendando lo útil y desvistiéndose de viejas camisas, aventurando el desconcierto y la voluntad de cambiarlo todo en pintadas descreídas, en grupos pequeños, en resistencia y rebeldía que aguarda su hora, una lámina encendida del pueblo argentino apura su organización emancipadora, convencida de que la vida está en otra parte. Mi cabeza marcha junto a ese corazón que piensa y hace y no se resigna. Porque, al decir de Neruda, “…yo sé hacia dónde vamos, / y es ésta la palabra: / no sufras / porque ganaremos, / ganaremos nosotros, / los más sencillos / ganaremos, / aunque tú no lo creas, /ganaremos.”

 

 

La realidad de la aniquilación de Sirte, la puerta de África, por la OTAN: Libia y la destrucción creativa

La realidad de la aniquilación de Sirte, la puerta de África, por la OTAN: Libia y la destrucción creativa

Daniel Kovalik

CounterPunch

 

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

En su nuevo libro Slouching Towards Sirte, que se publicará en diciembre, Maximilian Forte cuestiona muchas de las ideas que prevalecen, tanto en la izquierda como en la derecha, con respecto a Libia y los motivos tras la intervención de la OTAN en ese país que derrocó el gobierno de Muamar Gadafi el año pasado. Como explica Forte, la intervención de la OTAN se preparó durante muchos años. La OTAN, dirigida por EE.UU., aprovechó la “Primavera Árabe” y las muy reales y legítimas protestas en Libia para realizar un deseo albergado hace tiempo de liberarse de un gobierno nacionalista que había ayudado a otras luchas por la liberación nacional (como las luchas del CNA, los sandinistas y la OLP). Además, Libia bajo Gadafi estaba tomando un rol de liderazgo cada vez más importante en África y bloqueaba oportunidades económica y de inversión de EE.UU. en la propia Libia así como su mayor penetración en África en su conjunto.

 

Por cierto, el título del libro provoca la pregunta de por qué la ciudad de Sirte es tan importante en esta narrativa. Como explica Forte, Sirte, aparte de la ciudad natal de Muamar Gadafi y segunda capital de Libia bajo su gobierno, fue durante siglos la puerta de acceso de los potenciales invasores de África. Forte cita al respecto al propio Gadafi quien saludó a los dirigentes africanos de Sirte en la Quinta Cumbre Ordinaria de la Unión Africana de 2005, describiéndola como “ciudad de primera línea porque se enfrentó a los ataques y resistió varias campañas coloniales que apuntaban al corazón de África desde las eras romana, bizantina, turca y coloniales, junto a otras incursiones de los vándalos que trataban de penetrar profundamente en la campaña africana… Sirte fue siempre la primera línea de defensa frente a esas campañas”. Forte relata además que Sirte, la ciudad en la que se fundó la Unión Africana en 1999, en gran parte gracias al propio Gadafi, siguió siendo una ciudad de primera línea crucial –y por cierto la capital prevista de los nuevos Estados Unidos de África– hasta que tuvo lugar la invasión de la OTAN.

 

Según la tesis de Forte, Sirte, como ciudad de primera línea, era una importante presa simbólica y un objetivo de la OTAN que, para hacer que su mensaje de que también estaba preparando una nueva vuelta de pillaje y saqueo llegara claramente a Libia y a toda África, trabajó junto a los rebeldes antigubernamentales para arrasar la ciudad. Citando al respecto a David Randall, periodista del Independent de Londres, después de la intervención de la OTAN Sirte “se quedó sin un edificio intacto con casi todas las casas… pulverizadas por cohetes o morteros, quemadas, o acribilladas, la infraestructura de una ciudad a la que el líder libio dedicó millones simplemente ha dejado de existir".

 

Además, aunque la OTAN y su coro de animadores de ciertas organizaciones occidentales de derechos humanos afirmaron que invadía Libia para proteger a los civiles, la población de Sirte resultó diezmada en la destrucción de la ciudad. Como dice Forte:

 

Sirte sufrió una catástrofe, según… las descripciones de numerosos testigos presenciales, de interminables filas de edificios en llamas, cadáveres de ejecutados que yacían en el césped de los hospitales, fosas comunes, casas saqueadas y quemadas por los insurgentes, edificios de viviendas arrasados por las bombas de la OTAN. Es la verdadera cara de la ‘protección de civiles’ y parecen crímenes contra la humanidad. Lejos de la imagen romántica de toda Libia alzada contra el ‘maligno tirano’, era la cara de una parte de Libia destruyendo a la otra con la ayuda (por decir lo menos) de fuerzas extranjeras.

 

Y es un punto clave en la narrativa de Forte: mientras las ONG de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) se apresuraron a pedir la acción del Consejo de Seguridad de la ONU para impedir una posible matanza del gobierno libio en Bengasi, esas mismas ONG no pidieron una acción semejante cuando se destruyí Sirte, manzana tras manzana, con la ayuda de las mismas fuerzas de la OTAN que ayudaron a desencadenarla. Lejos de semejantes llamados a una acción afirmativa de la ONU, grupos como AI incluso enmudecieron y no criticaron esa matanza, minimizando la cantidad de víctimas civiles en Sirte (y en Libia en general) y tratando con escepticismo los informes de violaciones de los derechos humanos en Sirte.

 

Mientras AI terminó por aplaudir a la OTAN por sus presuntos “esfuerzos significativos para minimizas el riesgo de causar bajas civiles”, Forte demuestra que la OTAN y sus aliados rebeldes atacaron a los civiles y la infraestructura civil en Sirte, y que el resultado fue muchos más civiles muertos que solo los “montones de civiles libios [muertos]” que AI atribuye a la OTAN durante el curso de todo el conflicto. Por cierto, existe buena evidencia de que hubo bombardeos de la OTAN  -incursiones que conllevaban la típica política estadounidense de “doble golpe” en la cual se bombardea una y otra vez la zona para matar a los civiles que llegan a la escena a rescatar a los heridos y muertos después del primero bombardeo– que mataron a numerosos civiles en Sirte y en otros sitios de una sola pasada. Pero otra vez los grupos como AI se mantuvieron impasibles.

 

Es esta selectividad en el manejo de violaciones reales o amenazas de los derechos humanos –selectividad basada en quién es el agresor y quién el agredido– es la que ha debilitado la doctrina de los derechos humanos y el sistema en el que opera. Como diría Noam Chomsky, cuando el agresor es una poderosa entidad occidental como la OTAN, o un aliado suyo, sus violaciones de los derechos humanos no importan, y sus víctimas son, en los hechos, “indignas”. En realidad, los civiles de Sirte tuvieron la mala suerte de ser ese tipò de víctimas “indignas”, como los civiles de Bani Walid que recientemente han sido atacados y sitiados por el nuevo gobierno pro occidental de Libia y como los civiles que viven en Gaza o los campesinos de Colombia.

 

Mostrando sus cartas, el principal instigador y líder de la intervención de la OTAN, EE.UU., no perdió tiempo en llegar a Libia después de la caída del gobierno de Gadafi para recolectar los despojos de la guerra. Así, en septiembre de 2011, incluso antes del violento asesinato de Gadafi en octubre, el embajador de EE.UU. Gene Cretz, “participó en una conferencia telefónica del Departamento de Estado con unas 150 compañías estadounidenses que esperaban hacer negocios en Libia”. Como subraya Forte en su libro, que postula que el acceso estadounidense a la inversión en infraestructura fue un motivo aún mayor para la intervención que el acceso al petróleo, las oportunidades de negocios discutidas en esa región fueron ciertamente proyectos de infraestructura.

 

Forte prueba irrefutablemente que EE.UU. –a pesar de una cierta mejora de las relaciones con Gadafi antes del levantamiento de febrero de 2011– mantenía su frustración por el bloqueo de Gadafi de proyectos de infraestructura de compañías estadounidenses como Bechtel y Caterpillar, proyectos que Libia concedió a empresas rusas, chinas y alemanas. La invasión solucionó el problema de dos maneras contundentes. Primero, por supuesto, EE.UU. aseguró mediante su intervención en Libia que una porción sustancial de futuros proyectos de infraestructura se entregaría a las compañías estadounidenses. Sin embargo la parte más importante, y más diabólica del plan, es que la propia intervención violenta creó la necesidad de dichos proyectos de infraestructura, ¿qué mejor manera de crear esa necesidad que arrasar ciudades enteras? Y aunque EE.UU. ciertamente tiene una gran necesidad de inversión en infraestructura en su propio país (por ejemplo para impedir que ciudades como Nueva York se hundan en el mar), una inversión semejante tiene la clara desventaja de que hay que pagarla con dinero estadounidense.

 

En el caso de Libia, como ocurrió en el caso de Irak, EE.UU. devastó el país, creando así una gran demanda de proyectos de infraestructura y después exigió que los pagara el propio país con el dinero de sus ingresos del petróleo. “Capitalismo buitre” es ciertamente un término demasiado elegante para este tipo de destrucción creativa, porque los buitres se alimentan de carroña que ya está muerta; en este caso EE.UU. crea la carroña para que se alimenten sus corporaciones a costa de otros. ¡Brillante!

 

Solo como ejemplo, hice una rápida búsqueda en Google y encontré un artículo del 31 de mayo de 2012 de una publicación empresarial llamadaVentures que explica que solo General Electric “espera generar hasta 10.000 millones de dólares de ingresos en Libia, ya que el país norteafricano se propone reconstruir su economía, infraestructura, e instituciones en la era post Gadafi”. El mismo artículo explica que “en 2011, el Departamento de Comercio e Inversión del Reino Unido calculó que el valor de los contratos para reconstruir Libia, en sectores que van del suministro de electricidad y de agua a la atención sanitaria y la educación, ascenderá a más de 300.000 millones de dólares en los próximos 10 años”. A continuación el artículo cita al portavoz de GE quien se alegra por el hecho de que, después de la invasión de la OTAN, “el país necesita todo, desarrollo del petróleo y del gas, que creará la riqueza para mejorar la vida de la gente, agua potable, energía fiable, un buen sistema de salud, la construcción de un sistema de transporte por riel y por avión para que la economía se pueda desarrollar, y todas esas son áreas de concentración son para nosotros en Libia, como hicimos en Irak”.

 

Además, una vez eliminado el problema que representaba el líder pan-africanista libio Gadafi, el águila estadounidense y su recién formado Comando Central Africano (AFRICOM) se abatieron sobre otras partes de África para iniciar la penetración en el continente.

 

Citando al periodista británico Dan Glazebrook, Forte explica:

 

“Al eliminar a Muamar Gadafi AFRICOM eliminó en realidad al más encarnizado adversario del proyecto… Gadafi terminó su vida política como un pan-africanista devoto, e indpendientemente de lo que se pensase sobre él, es obvio que no veía África como la sometida proveedorara de mano de obra barata y materias primas para cuya conservación se creó el AFRICOM”.

 

Además, “apenas un mes después de la caída de Trípoli –y el mismo mes del asesinto de Gadafi (octubre de 2011)– EE.UU. anunció que estaba enviando tropas por lo menos a otros cuatro países africanos: República Centroafricana, Uganda, Sudán del Sur y República Democrática del Congo”. AFRICOM anunció además 14 importantes ejercicios militares conjuntos planificados con Estados africanos para 2012, una cantidad sin precedente de ejercicios semejantes.

 

Se puede decir mucho más sobre esta terrible historia de la intervención de la OTAN en Libia y en África, y recomiendo encarecidamente que el lector estudie Slouching Towards Sirte para los horrendos detalles. Simplemente terminaré este artículo diciendo que en los tiempos que vivimos es fundamental vigilar cualquier afirmación de las potencias occidentales, especialmente EE.UU., de que van a la guerra a proteger los derechos humanos, porque casi invariablemente la realidad es que la guerra termina violando más derechos humanos de los que protege. Por desgracia los derechos humanos se han convertido en el Caballo de Troya que EE.UU. y sus aliados de las ONG utilizan para justificar intervenciones violentas en países extranjeros. Por lo tanto, mientras la historia del Caballo de Troya condujo a la famosa máxima: “Temo a los griegos incluso cuando traen regalos”, yo aconsejaría a la gente del Sur Global más pobre: “Temed a los occidentales incluso cuando traen regalos”. Ciertamente Forte nos muestra por qué hay que hacer caso de este consejo.

Daniel Kovalik es un abogado sindical y de derechos humanos que vive en Pittsburgh. Actualmente enseña Derechos Humanos Internacionales en la Escuela de Derecho de la Universidad de Pittsburgh.

 

Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/11/21/libya-creative-destruction/

rCR

Israel / Palestina – Los pueblos desean Paz y Justicia Social.

Israel / Palestina – Los pueblos desean Paz y Justicia Social.

Por Patricio Guzmán S.
Los habitantes de Gaza, una vez más están siendo machacados por los bombardeos del ejercito de Israel.  
En Israel se acercan elecciones, hay que recordar que también allí hubo manifestaciones multitudinarias de “indignados” al grito de “El Pueblo Exige Justicia Social”, Para encontrado una fácil salida a su creciente impopularidad, el gobierno de Israel ha provocado a Hamas, rompiendo el alto del fuego y asesinando a uno de sus líderes. El partido reaccionario y fundamentalista islámico Hamas, que hoy dirige el gobierno de Gaza, cayó en la provocación y respondió con fuego de misiles contra las ciudades israelíes, provocando a su vez una cuota de muertos civiles, rápidamente superados con creces por los bombardeos israelíes.
Hay que exigir el fin de la agresión completamente desproporcionada contra la población de Gaza por el ejercito israelí, y exigir el restablecimiento inmediato de la tregua, y el derecho del pueblo de Gaza a vivir en paz y sin bloqueo permanente. Por cierto el pueblo de Gaza tiene el derecho a la legitima defensa. Pero el lanzamiento de misiles contra objetivos civiles no hace más que agravar las cosas.
No hay tampoco salida de la guerra para el pueblo israelí que desea vivir en paz, mientras perdure un régimen basado en la agresión, y los ultra nacionalistas sigan a la cabeza de su estado y gobierno. La solución al conflicto entre palestinos e israelíes, es posible en el marco del respeto entre los pueblos, incluidas todas sus minorías nacionales y confesionales. Respeto que debe incluir los más amplios derechos sociales para todos, y la reparación de las deudas históricas, como la de los refugiados palestinos.
Solamente una alternativa socialista puede permitir salir de esta situación aparentemente sin salida, hay que construir una palestina socialista al lado de un Israel socialista, ambos laicos y democráticos, en el marco más amplio de una confederación voluntaria de pueblos del Medio Oriente.
Esa es la tarea en la que están empeñados los militantes de Ma’avak Socialisti / Harakat Nidal Eshteraki (Lucha Socialista), la organización del Comité por una Internacional de Trabajadores (CIT), en Israel, conformada por militantes judíos y palestinos.

 

Israel / Palestina - Alto al Fuego

Israel / Palestina - Alto al Fuego

Finalmente se ha anunciado el alto al fuego entre el estado de Israel, gobernado por el partido Likud Beitenu – de derecha neoliberal y ultranacionalista - y la Franja de Gaza gobernada por los fundamentalistas islámicos de Hamas. Para aquella izquierda simplista en sus análisis hay que recordar que Hamas cuenta con el apoyo las monarquías islámicas del Golfo, aliadas de los Estados Unidos, y que en el último tiempo buscaba apoyarse más en estas reaccionarias  monarquías sunitas como ellos, y menos en Irán.

Es importante mostrar como incluso en estos días de exaltación nacionalista, incertidumbre y dolor, un puñado consecuente de militantes internacionalistas, judíos y palestinos, se manifestaron contra la guerra y la política ultra nacionalista y neoliberal del gobierno Netanyahu. Guerra implementada, denuncian ellos, en función de estrechos cálculos electorales, para contrarrestar la caída de la popularidad del gobierno en los sondeos de opinión.

A continuación un artículo traducido por nosotros de la prensa en internet de nuestros camaradas en Israel/Palestina. Las notas que acompañan el artículo son responsabilidad de nuestra redacción.
Socialismo Revolucionario,
CIT en Chile.

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Cientos de judíos y los árabes se manifestaron el sábado, 17 de noviembre de Tel Aviv y Haifa llamando a un alto al fuego inmediato, y antes varios cientos se manifestaron en Nazaret y en - Jala

maavak.org.il

11/18/2012

Unos 200 manifestantes, entre ellos activistas de Maavak Socialisti/Nidal Eshkerati (Lucha Socialista)[1], se manifestaron el sábado, 17 de noviembre en la Plaza Habima en Tel - Aviv, asociada con la protesta social y protestaron por la guerra de la campaña electoral del gobierno de Netanyahu, la "Operación Nube", y llamaron a su fin inmediato.

"La demanda de la gente - un cese al fuego", gritaban los manifestantes, así como "la paz, la igualdad, la justicia social", y “la seguridad de no se alcanza con el asedio y los asesinatos "," el desprestigio del gobierno - no se arregla con sangre del poder ".

 La manifestación expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y los residentes en ambos lados de la valla, que pagan la guerra de la elección del cínico "Likud Beitenu"[2], y el ministro de Defensa Ehud Barak. El objetivo del ataque no es proporcionar seguridad al pueblo de Israel, sino principalmente para proteger el prestigio de los ministros del gobierno y la élite israelí.

En Haifa se manifestaron cerca de 80 personas, entre ellos miembros de Lucha Socialista y Hadash[3] Ellos realizaron una manifestación contra 20 activistas de derecha, luego activistas de Lucha Socialista participaron en la Universidad en una protesta en campus de Haifa contra la visita de los parlamentarios Kahanistas[4] MK Ben-Ari y Marzel Baruch, llamó a los manifestantes estudiantiles contra la Guerra de las elecciones, "célula terrorista". El jueves, 15 de noviembre, segundo día del conflicto, Ben – Ari y Marzel, junto con un puñado de nacionalistas Tel - Aviv contra una manifestación de decenas de personas, entre ellas activistas de Lucha Socialista contra la Guerra de las Elecciones.

Anteriormente, el sábado se celebraron dos manifestaciones, una organizada - por el movimiento de "Combatientes por la Paz" en Beit Jala en la Ribera Occidental y la otra organizada - por Hadash Nazaret.

La desesperada y peligrosa escalada del gobierno de Netanyahu, afectó inmediatamente la seguridad de los residentes de la Franja de Gaza, los habitantes del sur y de Gush Dan[5], y pocas voces delirantes y afirmaron que podía contribuir de alguna manera para evitar la próxima ronda de violencia. Ella no acabará con la penuria económica - social que provoca este gobierno y tampoco la quiebra de su  política.



[1] Lucha Socialista, organización del Comité por una Internacional de Trabajadores en Israel/Palestina.
[2] Partido Político de la derecha nacionalista israelí, en el gobierno.
[3] Frente Democrático, el Partido Comunista Israelí.
[4] En referencia al rabino Kahane, líder de la extrema derecha, propagandista del “transfer”, la expulsión de todos los palestinos de Israel, Cisjordania y Gaza. Kahane fue asesinado en New York.
[5] Gush Dan, la conurbación en la que se encuentra Tel Aviv, y concentra la mayor parte de la población de Israel.

 

Argentina: Comunicado del Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino