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T r i b u n a c h i l e n a

Siete consideraciones sobre el legado histórico de la dictadura

Siete consideraciones sobre el legado histórico de la dictadura

escrito por Rafael Luís Gumucio Rivas   
miércoles, 13 de diciembre de 2006
1.- La falacia de la reconciliación: Augusto José Ramón Pinochet terminó su vida mediocre y cobarde, de puro viejo. Dudo que la mayoría de los chilenos haya gozado, en su decrepitud, de tantos cuidados y atenciones. Como era de esperar, aún en la muerte el tirano siguió provocando el quiebre entre los chilenos. En las inmerecidas exequias, que sólo podrían darse a un hombro probo y honesto, con todo desparpajo su nieto del mismo nombre se dio el lujo de denostar a jueces de la República.


Me pregunto: ¿qué hubiera ocurrido a un ciudadano cualquiera que cometiera semejante desacato? Es que el odio fascista continúa incólume e, incluso, reforzado; por otra parte un nieto del general Carlos Prat, indignado ante la impunidad del asesinato de sus abuelos, escupió el ataúd que contenía el cuerpo del dictador. Dos nietos expresan, en símbolos  la falacia total de la reconciliación.
 
¿Cómo se puede hablar de reconciliación cuando aún, a diferencia de la familia de Pinochet, los familiares de detenidos desaparecidos no pueden hacer el duelo por sus seres queridos? Dirán algunos, que a los pocos años de terminada la guerra civil de 1891, balmacedistas y congresistas gobernaron juntos; ¡claro, si eran de la misma casta! Si el jefe de los liberales democráticos, Juan Luis Sanfuentes, tuvo una muy fría adhesión a Balmaceda y, posteriormente se convirtió en el maquinero mayor de la farra oligárquica, es evidente que se necesitaba muy poco para reconciliarse y olvidarse.
 
Afortunadamente, gracias a la porfía de las familias de las víctimas y de sus abogados defensores, el olvido no ha podido imponerse sobre la porfiada memoria histórica, mantenida por el recuerdo del pueblo. El 21 de diciembre de 2007 recordaremos el centenario de la Matanza de Santa María de Iquique, que no ha sido borrado, a pesar del paso del tiempo. Caínes, como Pedro Montt, Rafael Sotomayor, Silva Renard, al igual que Augusto Pinochet, serán recordados siempre como asesinos.
 
2.-No es cierto que el mediocre de Pinochet fue el inventor del fascismo católico a la chilena: hay un sector de la derecha chilena que nunca tuvo respeto por la democracia, pues basta recordar, como lo hace mi amigo Jorge Vergara - en un brillante artículo – que las raíces de este fascismo católico integrista viene de sacerdotes como el padre Osvaldo Lira, quien sostenía, basándose en el tomismo, que la tortura y la muerte de los pecadores marxistas estaba justifica para que salvaran sus almas; era la cruzada total contra el ateísmo; yendo aún más lejos en la historia, el líder conservador Héctor Rodríguez de la Sota sostenía, en un congreso de este Partido, en los años 30, que los dos   grandes enemigos de la humanidad eran el liberalismo y el sufragio universal. Si leemos con atención los fundamentos de la Junta Militar y las actas de la comisión constituyente del régimen militar, designada a dedo por el dictador, cuyos principales líderes eran cavernarios conservadores, como Enrique Ortúzar, Jaime Guzmán y el traidor Juan de Dios Carmona, comprobaremos que toda la Constitución de 1980 está inspirada en el desprecio a la soberanía popular y a la democracia y es heredera de este catolicismo autoritario y retrógrado. Por lo demás Pinochet, que en este plano sólo repetía los preceptos de sus maestros sostuvo, con toda claridad, en el discurso inaugural del año académico de la Universidad de Chile, el 6 de abril de 1979, “el sufragio universal no tiene, por sí mismo, la virtud de ser el único medio válido de expresión de la voluntad de la razón”. ¿Cómo puede este caballero pretender funerales como Presidente democrático? Como las ideas no son de él, sino mera copia de cierta parte de la derecha política y empresarial, es evidente que, a la larga, los líderes de la Alianza tenían que volver a las andadas y participar en los funerales del padre, ido para siempre. Al final, el hijo rebelde vuelve, como es lógico, al único que le garantizó gobierno absoluto y riquezas inconmensurables.
 
Claro que se manifestó un fascismo lumpesco y brutal: fue como la expresión de masas de una derecha que estaba condenada a sobrevivir como permanente secundona y eunuca. Es en este contexto en que surgen las más bestiales arremetidas chauvinistas contra periodistas extranjeros – especialmente españoles – y nacionales, y contra cualquier persona que se atreviera a disentir de su marcado fanatismo. Todas estas actitudes no son nada  raras en la historia de la ultraderecha, que ahora se manifestaron con todo el odio acumulado.
 
3.- Una teología de la muerte: Aún recuerdo las prédicas del cura Raúl Hasbún justificando a la ralea que asesinaba a obreros, campesinos y simples disidentes, en los primeros años de la dictadura. Es una verdadera teología de la muerte, que se oponía a la de la liberación y la vida; es la misma que presenciamos en las misas y responsos, dedicadas a pedir por la salvación eterna del tirano. ¡Qué falta nos hace el cardenal Raúl Silva Enríquez y los valientes sacerdotes de la Vicaría de la Solidaridad! Es posible que sin ellos la memoria histórica no sería tan rica y transparente.
 
4.- Es torpe y falso aquello de las luces y sombras de la dictadura: los procesos históricos no son balances contables, que siempre terminan en cifras iguales; no hay un Pinochet bueno en la economía y malo en los derechos humanos, lo que constituiría una soberana tontería; está bien que este análisis lo haga Gonzalo Vial, ministro de la dictadura y autor entre otros libros, del Plan Z, pero no opositores connotados de Pinochet. Por lo demás, es impensable el neoliberalismo dictatorial sin el terror y la muerte, pues son dos caras de la misma moneda; si leemos con atención a los padres de la escuela de Chicago, esta teoría supone que lo único que manda en la sociedad es el mercado, y quienes están incapacitados por diversos motivos a ser accionistas del mercado, deben ser eliminados por el hambre y la pérdida de dignidad. Impresentable alternativa. Pinochet, que es un poco más bruto y franco, confesó que había optado por los ricos, pues estos son los únicos que dan leche. Por eso, un Estado fascista conservador y una economía de los Chicago Boys  no son, en nada, contradictorias.
 
5.- La Concertación padece el síndrome de Estocolmo: es sabido que el raptado llega a amar a su captor; así ocurrió con Ingrid Betancour, en Colombia, y a Aldo Moro, en Italia, entre otros tantos. Poco a poco, los líderes de la Concertación empezaron a encontrar bueno el sistema económico de Pinochet - claro que con algunas reformas lo hicieron un poco más humano -, participaron en cócteles con sus captores y, al fin, se ganaron a los empresarios. ¿No se acuerdan que el mismo Enrique Correa podría ser un gran ministro de su gobierno, si lo hubiera conocido antes; que Zaldívar y Valdés eran unos perfectos caballeros, según Pinochet. Que Eduardo Frei Ruiz-Tagle lo salvó de los “pinocheques”, apelando a la dictatorial “razón de Estado”, y que  Tobi Insulza lo trajo de Inglaterra? Hoy, por suerte, estos personajes han tenido el tino de guardar silencio, haciéndose los lesos; sólo Belisario Velasco tiene el valor de presentar a Augusto Pinochet como un tirano de derecha, que asesina y roba.
 
6.- Es falaz la hipótesis que sostiene el carácter revolucionario de la dictadura de Pinochet: el término revolución es muy preciso en la historia. Es evidente que hay revoluciones capitalistas, como la industrial en Inglaterra o las burguesas, en el siglo XIX, en Francia, pero esto no es aplicable al régimen de Pinochet, pues es regresiva y no evolutiva, como lo hemos probado a lo largo de este artículo. Su cuerpo teórico no tiene nada de nuevo y de revolucionario, la negación del sufragio popular es propia del pasado. Con razón Hernán Ramírez Necochea titula su libro La contrarrevolución de 1891. Por lo demás en lo central, el neoliberalismo es una teoría política y no una técnica financiera y el gobierno  de los tecnócratas es tan antiguo como el hilo negro.
 
7.- La justicia ha sido denegada al pueblo chileno: a diferencia de los tribunales franceses, de la época de Philippe Pétain, en Chile no hay ninguna condenación a la denegación de justicia durante todo el período dictatorial; los jueces que negaron los recursos de amparo pasaron incólumes, cubiertos por las cenizas del olvido. Es falsa la teoría de Fernando Paulsen, uno de los lateros de Tolerancia Cero - que no me explico cómo somos de tolerantes para escucharlos todos los domingos – en el sentido de que Pinochet sería una especie de receptáculo de todas las culpas y pecados de estos 30 años; por el contrario, fue tan cobarde que dejó abandonados a muchos de sus cómplices de barbarie; tenía entendido que el acuerdo tácito era que pagara Manuel Contreras y, así, se detendría el acceso a la justicia de los escalafones más altos. Salvo la valentía de los jueces Canovas, Muñoz, Guzmán, Cerda y otros tantos, la justicia fue lenta e ineficiente, terminando el tirano por llevar al sepulcro las condenaciones que merecía.                     

EL ZOOLÓGICO DE PINOCHET

EL ZOOLÓGICO DE PINOCHET

Por Alvaro Ramis

Con ocasión de su fallecimiento, el general Augusto Pinochet nos ha permitido volver a ver su zoológico particular. Las más diversas especies de pinochetistas han desfilado ante las cámaras dándonos la posibilidad de volver a apreciarlas...

Las más diversas especies de pinochetistas han desfilado ante las cámaras dándonos la posibilidad de volver a apreciarlas, después de tantos años en que han permanecido guardadas, esperando la ocasión propicia para reaparecer.

Una de las especies más visibles de este ZOO son los pinochetistas desvergonzados. Constituyen el grupo más numeroso y vociferante. La característica que los distingue es su arrogancia y altanería, por lo que solo basta verlos para pensar que pertenecen a este zoológico. No ocultan su condición, sino al lo contrario, la exhiben si pudor en todos los espacios públicos en que pueden hacerlo, sin tener el menor temor, ya que se consideran (al menos en Chile) como los dueños de todo y de todos. Esta especie se autoasignó el papel de modernos patrones de fundo, y por eso sólo han cambiado sus casonas de campo en Rancagua o en San Fernando por 200 metros cuadrados en La Dehesa. Añoran el rodeo y la parada militar. Por eso sus preferencias son muy predecibles: si se ha visto a uno se los ha visto a todos y se los puede obtener fácilmente al clonar al Kike Morandé. Su pinochetismo es sincero y directo. Saben que el Tata les quería y no son mal agradecidos. No buscan popularidad y desconocen cualquier estrategia que les haga parecer “políticamente correctos”. Se identifican plenamente con la actitud del Club de la Unión, que en pleno centro de Santiago enfrentó el funeral de Pinochet con su bandera a media asta, sin importar lo que piense el “rasquerío” que deambula por Ahumada o los “upelientos” que trabajan en La Moneda.

Sin embargo, no son los únicos. También encontramos a los pinochetistas culpógenos, o también llamados “ocultos”. A diferencia de los anteriores, a esta especie cuesta asociarle con las características de los pinochetistas desvergonzados. Quitados de bulla, su pinochetismo es un secreto muy bien guardado, que aflora en circunstancias específicas. Además es una especie muy diversa. Algunos ejemplares se pinochetizaron por simple y llana conveniencia personal. Otros llegaron a este estado sin darse cuenta, absorbidos por la propaganda y el machacante aparato de prensa que repetía “Vamos bien, mañana mejor”. Otro grupo se pinochetizó por miedo: el miedo a los comunistas y terroristas que les robarían sus propiedades, aunque estas propiedades consistieran en poco más que su ropa y su salario. Otros, lo hicieron por lealtades profesionales o grupales. Por eso, esta especie suele verse afectada por problemas de conciencia recurrentes que les lleva a tener crisis de identidad. En más de una ocasión han pasado vergüenza al ir al extranjero y escuchar los adjetivos que se usa en esas latitudes para referirse al general. No es extraño que hayan incorporado a su vocabulario la palabra “desafección”, luego de escucharla en boca de Joaquín en la última elección presidencial.

Otro grupo es el pinochetismo popular. Su existencia aparece como una contradicción en si misma. Pero analizándoles de cerca no son difíciles de entender. Menos arrogantes que los pinochetistas desvergonzados, pueden ser más violentos y agresivos. Son herederos de una larga tradición que parte en los Yanaconas coloniales, y que ha evolucionado hasta convertirse en un elaborado engendro nacido de las entrañas de Cema Chile, de la Secretaría Nacional de los Gremios o de la Secretaría Nacional de la Juventud. Algunas de sus reacciones se pueden explicar como efecto de una especie de “Síndrome de Estocolmo”: la extraña patología que afecta a las víctimas de secuestro, que a lo largo del tiempo de cautiverio pueden simpatizar e identificarse con su secuestrador o tratar de protegerlo. Desconozco estudios clínicos que hayan aplicado este síndrome a esta situación, pero en este caso todo indica que victimas y victimario se han llegado a compenetrar perfectamente.

Un cuarto tipo son los pinochetistas militares. Su apariencia no engaña: de uniforme o de civil siempre se ven iguales. Los hay de diversos rangos y clases pero predomina entre ellos un estilo inimitable: parco hasta llegar ser tiesos, aburrido hasta ser graves, duro hasta dar miedo, simple hasta parecer idiotas. Algunos están activos y otros en retiro, pero sus conversaciones siempre giran en torno a palabras como limpieza, raza, orden, rancho, operativo, información y control. Y si están de ánimo, siempre pueden empezar a recordar los viejos tiempos y las anécdotas de “combate”, de esa guerra tan especial en la que los cuerpos de los derrotados siempre aparecían con balas en sus espaldas.

También existen los pinochetistas católicos, que argumentan su devoción a Pinochet debido a los buenos ejemplos que el general nos dio, como haber sido un fiel romero de la Virgen del Carmen. Para esta especie es un pecado mortal entregar píldoras anticonceptivas a las niñas de los barrios populares, pero obviamente todo vale a la hora de de defender los colegios privados y las pontificias universidades.

Por último existen los anarco-pinochetistas, que simple y pragmáticamente consideran que gracias a Pinochet hoy es más fácil ganar plata y no hay que preocuparse de sindicatos ni leyes laborales, ambientales o sociales, ni menos de un Estado que te joda y no te deje trabajar. Y se consideran “hombres inteligentes que saben aprovechar las oportunidades”, en las palabras del inefable Alvaro Bardón. Y vaya que inteligentes que fueron al embolsarse millones de dólares de dineros públicos en sus cuentas personales.

Lo que une a todas estas especies en este ZOO humano, es su miserable complicidad. Todos comparten la bajeza y la falta de escrúpulos ante el horror. Por más que traten de disfrazarse de lo que ignoran, continuarán siendo criaturas despreciables, dignas de lástima, pero en ningún caso de compasión.

Por Alvaro Ramis. El autor es Teólogo chileno y miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital

Santiago de Chile, 12 de diciembre 2006
Crónica Digital

MASIVO HOMENAJE A ALLENDE CONSTRASTA CON EXEQUIAS DE PINOCHET

MASIVO HOMENAJE A ALLENDE CONSTRASTA CON EXEQUIAS DE PINOCHET

Enviado el Martes, 12 diciembre a las 14:49:41
Miles de chilenos se concentraron para rendir un homenaje al presidente Salvador Allende, frente al palacio de La Moneda, y otra similar que despide los restos del ex dictador Augusto Pinochet, en la Escuela Militar, se realizaron simultáneamente.

las 11:00 hora local, miles de manifestantes comenzaron a concentrarse en torno al Memorial Salvador Allende para recordar a las víctimas de la represión del régimen de Pinochet (1973-90).

Familiares de miles de chilenos desaparecidos o ejecutados durante la dictadura reclamaron justicia y lamentaron que Pinochet muriera sin enfrentar los tribunales.

"Se siente, se siente, Allende está presente" y "Pinochet murió, Allende vive" fueron dos de las consignas más frecuentemente repetidas.

"Pinocho, Pinocho, que lo tiren al Mapocho", dijeron, en alusión al río que atraviesa esta capital, adonde fueron arrojados numerosos cadáveres tras el golpe de estado de 1973.

Banderas chilenas y de partidos políticos populares, así como velas, flores y afiches rodearon el Memorial Salvador Allende, en un acto pacífico y ordenado pero monitoreado de cerca por fuerzas especiales de Carabineros.

A varios kilómetros de distancia, en el barrio Vitacura, miles de "pinochetistas" acudieron desde temprano a la Escuela Militar a dar el último adiós a su general, quien falleció el domingo a los 91 años de un infarto.

El gobierno dispuso que Pinochet reciba honores militares a cargo de las fuerzas armadas, en su calidad de ex Comandante General del Ejército, pero -al no declarar Duelo Nacional- lo desconoció como ex presidente legítimo de Chile.

No obstante, la Presidenta Michelle Bachelet envió a las exequias a la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, quien sin embargo fue recibida con pifias y agresiones verbales de los "pinochetistas", según coinciden varias versiones.

Familiares de Pinochet habían pedido que no asistiera nadie del gobierno a los actos fúnebres.

Blanlot estuvo acompañada por los comandantes en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, de la Armada, Rodolfo Codina, de la Fuerza Aérea, Ricardo Ortega, y el general director de Carabineros, José Alejandro Bernales.

Después de la ceremonia militar, los restos de Pinochet fueron cremados a petición del propio ex dictador para evitar que una tumba suya se convirtiera en objeto de permanentes protestas.

Reacciones del mundo democrático chileno

Los miles de manifestantes que se reunieron en la Plaza de la Constitución, frente al palacio de La Moneda, fueron recibidos por la música y la voz del cantautor Francisco Villa, quien cantó canciones como “mi derecho a soñar” y “yo pisaré las calles nuevamente”. Tras finalizar su actuación el músico dijo a Crónica Digital “estoy muy orgulloso de participar en un homenaje al Presidente Salvador Allende”.

”Los pueblos del mundo miraron otra vez a nuestro país. Ellos sentenciaron a Pinochet como culpable de traición, asesinato, tortura y robo. Lo que la justicia chilena no pudo hacer. El ex dictador yace en el infierno y como dicen las consignas que se gritan aquí: Pinochet no fue al cielo”, subrayó.

El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier dijo a los presentes que hoy es un momento de reflexión profunda, de avanzar en la búsqueda de mayor democracia, más espacio democrático, terminar con la exclusión, realmente llevar adelante los juicios por los derechos humanos, conocer la verdad y luchar por la justicia social que es el legado principal que nosotros tenemos de Allende”.

“Hoy los medios locales dicen que son miles los estuvieron en las exequias de Pinochet, pero nadie recuerda que fue más de un millón de chilenos que despidieron a nuestra compañera Gladys Marín. Gladys estuvo en el ex congreso, pero Pinochet como siempre, quedó acorralado en la Escuela Militar”, apuntó.

En tanto, el presidente de la Izquierda Cristiana, Manuel Jaques, señaló “que en Chile comienza una nueva etapa: profundizar la democracia. Emular a los pueblos de América Latina que buscan un nuevo destino”.

“Allende, fue uno de los principales que mostraron el camino. Pinochet esta muerto, pero Allende esta vivo, no sólo en el pueblo chileno, sino también en nuestra América Morena”, recordó.

Por su parte, la dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores y militante de la Democracia Crisitiana, Maria Rosas, llamó a los asistentes a “trabajar junto a la gente. Estar junto a sus problemas y a unirse para lograr los cambios que el país requiere”.

Al finalizar el acto, el grupo musical Sol y Lluvia interpretó su emblemática canción "Adiós general, adiós carnaval", largamente ovacionada por los presente.

Santiago de Chile, 12 de diciembre 2006
Crónica Digital/PL

Como en los viejos tiempos, la derecha empresarial se cuadró con el dictador

Como en los viejos tiempos, la derecha empresarial se cuadró con el dictador

Era que no, si muchas de las actuales fortunas chilenas se amasaron en el Gobierno de facto, donde se les permitió casi todo. Ayer, la CPC y la Sofofa dieron las condolencias a la familia del “ex Presidente de Chile”, como volvieron a llamar al difunto militar, calificativo que había estado guardado por años. En tanto, Arturo Martínez, presidente de la CUT, dijo que los privados se ampararon en las “bayonetas” y “no aprendieron nada”.



Christian Palma
La Nación

Una de las pocas aristas que los -cada vez menos- adherentes del fallecido dictador Augusto Pinochet seguían defendiendo públicamente fue su labor económica entre 1973 y 1989. Cada caso de muerte, tortura y violación de los derechos humanos o los escándalos financieros en bancos internacionales que comenzaron a salir a la luz en el último tiempo, se intentaban tapar con un dedo, al argumentar que, sin embargo, el ex gobernante de facto equilibró una economía desarticulada y muy deteriorada. Ayer, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) trajeron a la memoria los años de esplendor del dictador, cuando al expresar sus condolencias tanto a la familia como al Ejército de Chile, calificaron a Pinochet como “ex Presidente de la República”.

“Al momento de su partida, y más allá de los legítimos sentimientos y juicios que puede tener la ciudadanía sobre su persona y gestión, los industriales chilenos creemos relevante reconocer y valorar la importante contribución que en materia económica realizó el Gobierno del general Pinochet en aras de ordenar una economía que estaba desarticulada y semidestruida a comienzos de la década de los años 70”, señaló la Sofofa.

La declaración añadió que a partir de 1973 “se inició un profundo proceso de modernización que permitió recomponer la institucionalidad republicana e impulsar a lo largo de los últimos 20 años un crecimiento sostenido de la actividad económica y del empleo, así como una reducción importante de los niveles de pobreza que el país incubó en décadas pasadas”.

En esa línea, el presidente de la CPC, Hernán Somerville -que hoy deja la patronal-, junto a uno de los postulante al sillón principal de la cúpula empresarial, Luis Schmidt (titular de la SNA), destacaron “los logros” económicos de la dictadura.

“(Pinochet) llevó al país a una bonanza económica”, señaló Somerville y destacó la modernización que sentó las bases del ordenamiento actual. Schmidt, por su parte, “reconoció” el rol histórico del gobernante de facto para implementar el modelo neoliberal. Acto seguido, destacó que el empresariado “nunca dejó de lado al militar... Muy por el contrario... creo que Pinochet pertenece a la historia”.

Otro que comentó el deceso del dictador fue el presidente de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), Guillermo Arthur. “Dentro del legado social (de Pinochet) está el cambio previsional, que estaba totalmente quebrado, e implementó un sistema pionero en todo el mundo”, dijo. Por su parte, Pedro Corona, líder de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), redondeó las opiniones al resaltar los logros del país. “El Gobierno militar hizo las transformaciones que permitieron a Chile hoy en día tener en el exterior 3.500 millones de clientes”.

Contrarios

Una visión distinta es la que esbozó el conocido empresario Roberto Fantuzzi, quien criticó el modelo económico imperante en esa época. “Hubo aciertos, pero con un alto costo social. No hay que olvidar que hubo periodos de hasta un 30% de cesantía y se crearon el PEM y el POJH para paliar eso”, dijo.

Esa afirmación la tomó Arturo Martínez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quien fustigó la “supuesta” obra de Pinochet.

“Él entregó a los empresarios la fuerza para negarles los derechos a los trabajadores, perseguir los sindicatos, ganar plata sin ningún contrapeso y humillando a la gente”, comentó.

El líder sindical, que estuvo relegado por la dictadura en Chañaral, no escondió su malestar por la actitud mostrada ayer por los privados. “Me parece que los empresarios no aprendieron nada de lo que pasó en este país. Ellos vivieron cómodos durante 17 años amparados por las bayonetas. No me extraña que estén llorando a Pinochet, porque añoran los privilegios que les entregó”, dijo.

Señaló además que el fallecido dictador “trajo odio, muerte y tristeza a miles de chilenos, y particularmente a los trabajadores. Son 318 compañeros sindicalistas detenidos y desaparecidos, de los cuales a muchos de ellos todavía no encontramos. No es un momento para regocijarse, es para reflexionar frente a un señor que usó la fuerza para pisotear la dignidad de los chilenos”, concluyó.



Muerte no altera agenda económica

El Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, descartó que el deceso del dictador Augusto Pinochet implique modificaciones en la agenda de Gobierno; por ejemplo, el anuncio del proyecto de ley que reforma el sistema provisional.

“Chile hace ya muchos años que tiene una muy buena reputación en círculos financieros. Esto se debe a nuestra democracia ejemplar, a la calidad de las instituciones y también a la calidad de nuestras políticas. Nada de esto se ve afectado por los eventos de los últimos días y, por lo tanto, no hay razón alguna para esperar otra cosa que no sea el funcionamiento normal de los mercados”, dijo el jefe de cartera. La autoridad confirmó que el Ejecutivo “está trabajando normalmente”, agregando que la “apretada agenda de iniciativas y de anuncios no se altera y se va a anunciar esta semana, tal como habíamos dicho”.

En relación al supuesto “legado económico” de la dictadura, el ministro dijo que el actual modelo “entre todos los chilenos lo hemos construido”. Añadió que el país ha sido capaz de levantar una economía de mercado “con rostro humano”; que concilia crecimiento económico con políticas sociales. Además, destacó que Chile es el único país de Latinoamérica en reducir sustantivamente la pobreza.

Ejército sancionará a nieto militar de Pinochet por discurso en exequias

Ejército sancionará a nieto militar de Pinochet por discurso en exequias

Ministra de Defensa señaló que el comandante en jefe del Ejército le informó que “se van a aplicar las sanciones que corresponden para estos casos” y se dio por “satisfecha” con las explicaciones de la institución castrense. Blanlot reafirmó que “los oficiales de las FF.AA. no pueden emitir opiniones políticas vestidos de uniforme, y menos ofender a un Poder del Estado como el Poder Judicial”.



lanacion.cl

La ministra de Defensa Vivianne Blanlot comunicó esta tarde que el Ejército sancionará al capitán Augusto Pinochet Molina, nieto del ex dictador, quien vestido de uniforme militar pronunció un discurso de clara connotación política durante las exequias del ex dictador.

En su intervención, Pinochet Molina sostuvo que su abuelo luchó por derrocar el "modelo marxista” y reivindicó el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Además, criticó el “aprovechamiento de sus enemigos políticos” y dijo que su familia fue “vejada por jueces que buscaban más renombre que justicia”.

Blanlot –quien horas antes había calificado de “inaceptables” los dichos de Pinochet Molina- informó esta tarde que “el comandante en jefe Oscar Izurieta me informó hace poco rato, que el Ejército emitió un comunicado sobre la materia en el que se establece que se van a aplicar las sanciones que corresponden para estos casos”.

Respecto al tenor de las sanciones, la ministra optó por la cautela, señalando que ello será definido de acuerdo a las normas internas de la institución castrense. “El mismo Ejército tiene que evaluar la situación y tomar una decisión”, dijo, puntualizando que “probablemente” el capitán será sometido a un sumario. De todos modos, ha trascendido que Pinochet Molina incluso arriesga su baja de la institución.

La secretaria de Estado, única representante del gobierno en el funeral del ex dictador en la Escuela Militar, valoró la decisión tomada por la comandancia en jefe de la rama castrense. “Me doy por satisfecha porque a la vez que en el ministerio evaluamos que esto era inaceptable, el Ejército también evaluó que era inaceptable. Por lo tanto, hay una sola posición respecto de este tipo de temas”, declaró.

Según Blanlot, “los oficiales de las Fuerzas Armadas no pueden emitir opiniones políticas vestidos de uniforme, y menos ofender a un poder del Estado como el Poder Judicial”.

Cueca Alegre pa`l Muertito

DAMIAN ALESSANDRO, DEL GRUPO CALICANTO NOS MANDA ESTA CUECA PARA CELEBRAR EL FALLECIMIENTO DE TAN POPULAR MUERTO.

Mi vida que fiesta

  
se mandó este muerto
  
se va  en su cortejo
  
sin coronamiento
  
  
Mi vida que risas
  
que brutal festejo,
  
suenan las campanas
  
 despidiendo al muerto.
  
Vuelan las banderas
  
¡Alegría del pueblol!.
  
  
Mi vida que alivio
  
Ya partió el malvado
  
Negociar el cielo
  
No dio resultado
  
  
Mi vida el maldito
  
creyó que era eterno
  
se ira culebreando
  
su trono en el infierno
  
  
  
Mi vida se canta
  
Se baila en las calles
  
mi vida,  en la aurora
  
la juventud galante.
  
  
Mi vida se canta
  
se baila en las calles
  
Nunca se vio en Chile
  
Una muerto tan campante.
  
  
Nunca se vio en Chile
  
un muerto tan campante

A la muerte de un canalla.

 

Por: Mario Benedetti

Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren

Obituario con hurras
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

Asesino y ladrón del siglo XX : ¿el juicio que la historia reserva a Pinochet?

Asesino y ladrón del siglo XX : ¿el juicio que la historia reserva a Pinochet?

"Asesino" y "ladrón" son las palabras que más repiten personajes como Andrés Wood y Pía Barros al evaluar cómo pasará a la historia el ex dictador de 90 años. El sociólogo Manuel Antonio Garretón lo compara con Hitler, mientras que el historiador Alfredo Jocelyn Holt asegura que "hay Pinochet para rato".



Angélica Meneses
lanacion.cl

Cuando el 19 de agosto de 1998 Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, a la sazón senador autodesignado, selló con el entonces Presidente de la Cámara Alta Andrés Zaldívar el pacto que derogó el feriado del 11 de septiembre y dio vida al breve festivo del “Día de la Unidad Nacional”, estaba convencido que daba un nuevo y generoso paso para inscribirse a la historia como el O’Higgins del nuevo siglo.

Se sentía un salvador de la patria, listo para ser recompensado con un retiro honroso, luego de haber sido el gestor de un régimen fundacional. Pero el año terminó con él detenido en Londres por violaciones a los derechos humanos, y ese fue el inicio de un largo proceso de deterioro de su figura y su obra, salpicada a la sazón por sus procesamientos por delitos tributarios, falsificación de pasaportes en el caso Riggs, y por la desaparición de seis de las 119 víctimas de la Operación Colombo.

Hace un año, con motivo del cumpleaños número 90 del ex dictador, Lanacion.cl preguntó a intelectuales y artistas cómo pasará a la historia Pinochet. “Ladrón” y “asesino”, son las dos palabras que más se repitieron, aunque otros advierten que aún hay mucha tinta que derramar para que la historia sellé su juicio.

Andrés Wood

El cineasta y creador de “Machuca”, Andrés Wood, sostiene que “gracias a dios Pinochet pasa a la historia como debe ser, como un asesino y ladrón, y como un gran cobarde”. Y todo ello, apunta, gracias a su longevidad, por lo que “agradezco que se haya alimentado bien durante la dictadura, porque estuvo a punto de pasar a la historia como otra persona”.

Coincidente con este criterio, la poeta Pía Barros augura que el ex militar está pasando a la historia “como un asesino y un ladrón simplemente. Por suerte no hay más vuelta que darle y todo lo que se pretendió originalmente ya lo destruyó el caso Riggs, en el sentido que la derecha asumía que había sido un dictador pero que no había robado, y ahora tenemos que además de asesino y dictador, fue un ladrón de poca monta y rasca más encima”.

Horacio Salinas

El músico Horacio Salinas, ex Inti Illimani, plantea que los anales del tiempo recordarán a Pinochet “como la persona que desde hace más de 30 años nosotros sospechábamos que era, o sea un traidor, un ladrón y no se me ocurre un calificativo más terrible, amén que fue quien ordenó todos los crímenes que se cometieron en este país, por eso nuestra historia lo va a recordar con muy pocos honores y yo diría que ninguno”.

Nissim Sharim

El actor y director Nissim Sharim, es breve, pero igual de elocuente, y sugiere queluego de los procesamientos el ex dictador pasará a ser reconocido “como una tremenda pesadilla para este país”.

Enrique Lafourcade

Para el escritor Enrique Lafourcade no hay más que “conjeturas” de lo que ocurrirá con el nombre de Pinochet, por lo que resta importancia al debate. “Si me preguntaran sobre Nicanor Parra podría ser, pero Pinochet por lo menos no está en mi especialidad. No me parece que sea importante que pase o no pase a la historia”.

Garretón: “El más sanguinario y corrupto de América Latina”

El sociólogo Manuel Antonio Garretón es tajante en su juicio y señala que Pinochet pasará a la historia “como el gobernante más sanguinario y corrupto que haya conocido América Latina”.

Sostiene que el ex dictador “ya había pasado a la historia como la persona que encabezó el momento más negro de la historia de Chile y como el jefe de la masacre, el genocidio y la destrucción de un país, ubicándose al nivel de Hitler, Mussolini y otros”.

Por eso subraya la relevancia de que “justo en este momento hayan coincidido dos procesos, uno que muestra que era un ladrón mentiroso -los pasaportes falsificados prueban eso- y otro que da cuenta que es un asesino coautor no de un asesinato o secuestro, sino de una operación, porque los seis casos forman parte de una masacre de 119 personas”.

Los procesamientos por Riggs y Operación Colombo son para el analista “un componente esencial” para cerrar lo que denomina la “era post Pinochet”, al igual que todos los demás juicios por violaciones a los derechos humanos.

Pero menciona además la necesidad de una segunda cuestión fundamental: “que todos aquellos que estuvieron involucrados en crímenes, en violaciones de derechos humanos, en el gobierno de Pinochet no puedan ocupar cargos públicos a menos que lo reconozcan y pidan permiso, o sea que es repugnante que personas como Sergio Fernández y otros ocupen cargos públicos o postulen a cargos públicos”.

Un tercer componente de la receta de Garretón es “una nueva Constitución que elimine todos los enclaves autoritarios, incluido el sistema electoral binominal”.

Jocelyn Holt: “Hay Pinochet para rato”

En cambio, para Alfredo Jocelyn Holt, falta mucha tinta para escribir la historia del ex dictador y llama a “no cantar victoria”, apostando a que “los juicios se van a eternizar, Pinochet va a morir pero no va a ser nunca condenado”. Y es justamente ahí donde el historiador se las juega a que emerja la mayor cantidad de antecedentes para la historia. “Nos falta mucha información negativa sobre Pinochet, información incriminatoria, y eso seguramente va a salir cuando se muera. A Pinochet lo tenemos para rato, estamos recién empezando. Lo más probable es que salga mucha más información cuando muera, porque todavía infunde terror”.

Augura que “el debate sobre Pinochet todavía ni comienza, es un tema muy complejo que tiene que ver con la dictadura militar, pero también con la proyección de la dictadura militar bajo la transición, por lo tanto es imposible ponerle una lápida a Pinochet, que es un personaje muy duro de matar y de moldear en un esquema”.