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T r i b u n a c h i l e n a

Ideologías de la corrupción

Si se dispone de fondos propios, es posible usar el propio bolsillo. Pero si es la única alternativa, no estamos hablando entonces de una democracia, sino de una plutocracia encubierta, que llamamos de otra forma para apaciguar nuestra conciencia.



Álvaro Ramis

Centro Ecuménico Diego de Medellín

Existen variadas y diversas ideologías de la corrupción. Por ello, es necesario una fina disección para distinguirlas unas de otras. La más perniciosa de todas es la que convierte a la corrupción ajena en un insumo al servicio de la conveniencia personal.La mejor manera de acabar con la ética política es convertirla en un arma en el combate por el poder, porque en ese momento el discernimiento ético de la conducta de los dirigentes públicos se torna imposible, se hace fácil intuir que las acusaciones cruzadas que se lanzan no tienen otro propósito que saldar disputas y confrontaciones palaciegas.

En los viejos días de las monarquías, las cortes hervían de intrigas, donde insidias y calumnias servían para indisponer a un cortesano ante el rey. Obviamente, los delitos de entonces eran diferentes: se podía acusar a un consejero indeseado de ser hereje, o revelar sus amoríos con alguna sirvienta, o incluso sus incursiones en las tabernas frecuentadas por la plebe. En nuestros días, bajo nuevas formas y estrategias, este recurso sigue siendo usado con amplitud, porque suele redituar en la lucha por los cargos o las posiciones de autoridad. Es obvio: en esta guerra nada tiene que ver la sincera búsqueda de restablecer la moral y la ética pública, eventualmente dañadas.Se trata, de modo simple, de la utilización retórica de palabras como probidad y transparencia. Detrás de los gestos de calculada indignación, surge el dedo acusador que busca cabezas para hacer rodar ante una muchedumbre vociferante.

Y después de estas escenas de estudiada afectación, lo que nunca aparece es el debate sobre las estructuras corruptoras que permiten que los corruptos pasen, pero las prácticas perversas se mantengan.

Las publicitadas acusaciones de Jorge Schaulsohn parecen ser un ejemplo muy evidente de este empleo utilitarista de la moralidad pública. No obstante, su acusación dejó en el aire un debate que es necesario recoger: la existencia de otra “ideología de la corrupción”, que consistiría en un argumento legitimador basado en la lógica de las compensaciones: dado que la derecha dispone de tanto dinero en sus campañas electorales, eso habilitaría a la Concertación a abusar del erario fiscal. Obviamente, esta “ideología” cumple la función de apaciguar y legitimar el sistema, mediante la subordinación de los recursos ilícitos a los fines superiores.

El problema parece éticamente muy simple de resolver: como el axioma afirma que nunca un objetivo justo permite el uso de un medio injusto, esta ideología de las compensaciones electorales se cae por su propio peso. Pero, lamentablemente, no es tan fácil el fondo del asunto. El ex diputado y ex presidente del PPD no profundiza en su análisis, ya que da por sentado que un hipotético triunfo electoral de la derecha no constituiría un problema: “Yo no quiero ver a la oposición en el Gobierno no porque crea que sería malo para Chile, sino porque no comparto sus ideas. Si no fuera así, querría decir que es una mentira la democracia que decimos que hemos construido”, dijo de modo categórico. El tema es saber si esta democracia, donde el dinero es un factor tan determinante y crucial, es posible reconocerla como una democracia de verdad.

Cuando las elecciones se resuelven a punta de millones, en una compleja red de financiamientos oscuros, que entrecruzan los intereses de empresas y candidatos, es difícil establecer el lugar de la libre elección de la ciudadanía. Más importante parece ser el padrinazgo de las trasnacionales, o los compromisos adquiridos a priori por el candidato ante sus financistas. Entonces, no es tan claro lo que es peor: un candidato que no incurre en prácticas formalmente corruptas, pero subordinado a los intereses de quienes le financian, o un candidato que logra zafarse de las presiones privadas echando mano a los fondos públicos.

Esta discusión hace que nuevamente tengamos que discutir sobre medios y fines. No se trata de aceptar el mal menor, sino de reconocer que mientras las estructuras corruptoras se mantengan la única diferencia que separa actos igualmente repudiables es la intencionalidad que los motivó. ¿Qué se puede hacer cuando no existen medios lícitos para alcanzar nobles y justos fines? Ésa parece ser la paradoja de nuestra democracia, que castiga a los honestos y premia a quienes “aprovechan las oportunidades”.

La existencia de mecanismos y estructuras corruptas imposibilita que un ciudadano honesto pueda llegar a ocupar un puesto de representación pública sin que de una u otra forma se manche las manos: o se subordina a sus donantes particulares o utiliza recursos del Estado. Para el ex diputado Jorge Schaulsohn es fácil resolver esta paradoja: si se dispone de recursos propios, es posible usar el propio bolsillo. Pero si es la única alternativa, no estamos hablando entonces de una democracia, sino de una plutocracia encubierta, que llamamos de otra forma para apaciguar nuestra conciencia.

¿Termina mi libertad donde empieza la tuya?

por Leonardo Boff (Brasil)   
viernes 05 de enero de 2007
Muchas veces escuchamos esta frase, considerada casi como un principio. Nunca vi a nadie cuestionarla. Pero pensando en los presupuestos subyacentes y en las posibles consecuencias debemos ponerla en cuestión seriamente. Es la típica libertad propugnada por el liberalismo como filosofía política.

Con el derrocamiento del socialismo realmente existente se perdieron algunas virtudes que, bien o mal, él había desarrollado, como el sentido del internacionalismo, la importancia de la solidaridad y la prevalencia de lo social sobre lo individual. Con la ascensión al poder de Thatcher y de Reagan volvieron furiosamente los ideales liberales y la cultura capitalista con la exaltación del individuo, la supremacía de la propiedad privada, la democracia delegaticia y la libertad de los mercados. Como consecuencia cabe constatar que actualmente hay mucha menos solidaridad internacional y preocupación por los cambios en favor de los pobres del mundo que antes.

Este es el telón de fondo sobre el cual debe entenderse la frase «mi libertad termina donde empieza la tuya». Se trata de una comprensión individualista, del yo solo, separado de la sociedad. Es la libertad «del» otro y no «con» el otro. Para que tu libertad empiece, la mía tiene que acabar. O para que tu empieces a ser libre, yo tengo que dejar de serlo. Consecuentemente, si la libertad del otro no comienza, por la razón que sea, entonces mi libertad no tiene límites y puede expandirse como quiera porque no encuentra la libertad del otro. Ocupa todos los espacios e inaugura el imperio del egoísmo. La libertad «del» otro se transforma entonces en libertad «contra» el otro.

Esta comprensión subyace al concepto vigente de soberanía territorial de los estados nacionales. Hasta los límites de otro estado es absoluta. Más allá de esos límites es nula. La consecuencia es que ya no hay lugar para la solidaridad. No se promueve el diálogo ni la negociación, buscando convergencias y el bien común supranacional. En la crisis del gas entre Brasil y Bolivia hemos visto la vigencia de este concepto de libertad neoliberal y de soberanía individualista, exigida por muchos. Normalmente cuando este paradigma entra en funcionamiento se instaura un conflicto que se resuelve por la fuerza. La soberanía de uno aplasta a la soberanía del otro, sacrificando la libertad. Ha sido sabiduría del Presidente Lula no guiarse por esta lógica y no haber desistido —para irritación de la gente del viejo paradigma de la fuerza y del trueque—, de dialogar incansablemente y de buscar convergencias con el presidente Evo Morales. Lo que dio, efectivamente, buenos resultados.

Por eso, la frase correcta debe ser ésta: mi libertad solamente comienza cuando empieza también la tuya. Es la perenne lección dejada por Paulo Freire: jamás seremos libres solos; sólo seremos libres juntos. Mi libertad crece en la medida en que crece también la tuya y gestamos conjuntamente una sociedad de ciudadanos libres y solidarios.

Por detrás de esta comprensión de libertad solidaria se encuentra el principio humanista: «haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti». Nadie es una isla. Somos seres de convivencia. Todos somos puentes que se unen unos a otros. Por eso nadie es sin los otros y libre «de los» otros. Todos estamos llamados a ser libres «para» los otros y «con» los otros. Como dejó escrito el Che Guevara en su Diario: «solamente seré verdaderamente libre cuando el último hombre haya conquistado también su libertad».
2006-07-21

El asesinato de Saddam Hussein y La Pax de Bush: Crónica de un crimen anunciado

por Rafael Araya Masry
Finalmente, Saddam Hussein ha muerto en la horca producto de un juicio impuesto por una fuerza militar ocupante y desprovisto de toda legitimidad a los ojos de la comunidad internacional. No vamos a hacer una defensa del ex mandatario iraquí, porque está fuera de toda duda que tal vez le hayan sobrado méritos para hacerse acreedor de la pena de muerte, pero no es ése el punto en discusión. Lo que está en tela de juicio es si en un país invadido, donde las víctimas civiles producto de esa invasión sobrepasan las 650.000, en donde se ha llevado a una nación a una guerra civil de futuro cruel y aún incierto, se está o no en condiciones de ofrecer garantías para la realización de un juicio justo, imparcial y objetivo.
Parece que la premura de George W. Bush por llevar a cabo el asesinato de Saddam pudo más que su tan pregonado discurso de "llevar la democracia y la libertad allí donde sea necesario". Y se montó una farsa jurídica y moral para encubrir oscuros designios imperialistas.
Fueron innumerables los organismos internacionales de Derechos Humanos que denunciaron esta atrocidad. Amnesty International, Human Right Watch -por citar a las más connotadas- bregaron para que el ex presidente de Irak fuera juzgado por un Tribunal Internacional constituído al efecto, utilizando para ello el modelo del que se constituyó para llevar a juicio a los criminales de guerra de la ex Yogoeslavia. Pero los EEUU se negaron sistemáticamente a utilizar cualquier medio jurídico que no fuera una Corte "convenientemente" designada, con un barníz de legalidad que guardara las apariencias. Pero esto simplemente significó dictarle los nombres de los jueces al gobierno títere iraquí, aquel cuya estabilidad depende exclusivamente de la presencia de tropas extranjeras en su territorio. Es decir, ¿dónde está la diferencia cualitativa respecto de los tribunales del propio Saddam para con sus opositores?.  Porque tampoco el juicio pudo ser seguido en directo a través de los medios de comunicación, y se prohibió expresamente transmitir imágenes o audio sin editar del juicio que se llevó adelante.
Esto nos indica claramente la intencionalidad del gobierno norteamericano de evitar que salgan a la luz los aspectos más ruines y oscuros del régimen iraquí de Saddam Hussein. Aquellos que dicen relación con el aprovisionamiento estadounidense de armas químicas, de material de guerra prohibido, elementos todos provistos más que generosamente por los EEUU durante la cruenta guerra Irán-Irak en los años 80. De ahí vienen esas imágenes de un Donald Rumsfeld saludando con suma cordialidad al ex presidente de Irak. Es decir, el gobierno norteamericano arriesgaba demasiado si accedía a un juicio verdaderamente justo. Era demasiado aquello a lo que se exponía si Saddam tenía la oportunidad de abrir la boca ante el mundo, sin censura previa.
Es una nueva muestra de la barbarie de la potencia invasora en Irak. Aquella que nos dice que el mundo es hoy más seguro sin Saddam Hussein, mientras negocian de cualquier forma un plan de retiro de tropas ante un fracaso tal vez más apabullante que el de Viet Nam. Porque las conclusiones de la Comisión Baker respecto al curso de la invasión a Irak han sido simplemente lapidarias para el régimen de Bush, ya que incluye la expresa indicación de iniciar urgentes negociaciones con los gobiernos de Irán y Siria -acérrimos enemigos del presidente norteamericanos e integrantes del denominado "eje del mal"- como una forma de garantizar la paz y la integridad territorial iraquí.
Conclusión: a Bush le quedan aún dos años de gobierno en EEUU. Es decir, nos encontramos ante un "pato cojo" peligroso, armado hasta los dientes, resentido por los escasos resultados de su "cruzada" antiterrorista y desesperado por demostrarle al mundo los beneficios de su tan pregonado método de la "guerra preventiva". Es decir, los peligros que se ciernen sobre distintas regiones del planeta mientras dure el gobierno de Bush, son siempre inminentes.
No nos olvidemos que Irán no ha sido bombardeada sólo por la aplastante derrota que sufrió el régimen sionista israelí a manos de Hezbollah en el Líbano, verdadera antesala y globo de ensayo de la guerra que se iniciaría en contra del régimen de Teherán.
Por eso las alertas deben estar más encendidas que nunca. Un animal atrapado puede tener cualquier tipo de reacción, menos lógica. Perdido por perdido no vaya a ser cosa que al presidente norteamericano se le ocurra tirar del mantel y dejar "tierra arrasada".
Es ahí donde el mundo debe estar insomne y alerta, el peligro es demasiado grande como para permitirse una nueva aventura militar norteamericana en otro lugar del mundo.
Tal vez no sean muchos los que lamenten la muerte de Saddam Hussein. El gobierno libio ha sido el único que, en una actitud de independencia, orgullo nacional y soberanía, ha decretado tres días de duelo por el "ajusticiamiento" del ex mandatario iraquí. A lo mejor, las familias de las víctimas de Saddam encuentren ahora un poco de consuelo ante las arbitrariedades de que fueron objeto durante su gobierno. Pero sobre lo que no pueden quedar dudas -una vez más- es sobre el hecho de que la soberanía de los pueblos no puede ser apabullada obedeciendo a intereses espurios, a mezquindades económicas y a los caprichos mesiánicos de un ex alcohólico que se siente con el deber "divino" de aplastar manu militari a cualquiera que se cruce en el camino de sus oscuros designios. Irak renacerá de sus cenizas.

Las guerras ideológicas preventivas

Eliades Acosta Matos (Cubarte/Adital)

A través de la historia los imperios han intentado expresar su condición no sólo en el terreno militar o económico, sino también en el de las ideas. Nunca ha escapado a su olfato hegemónico el dejar resquicios para creencias o teorías que puedan desafiar, llegado el caso, su ejercicio del poder absoluto.

Un imperio eficaz no es aquel que disponga de más legiones o ejércitos, de mayores flotas o arsenales para implantar su hegemonía, sino el que genere constantemente concepciones globales que afiancen su poder y discursos convincentes que lo justifiquen, confiriéndole invulnerabilidad.

Cuando un imperio logra que su razón global se incorpore en la cosmovisión individual de sus súbditos puede aspirar a una cierta estabilidad interna y a disfrutar de un período de pax imperial, más o menos fecunda. Cuando ambas esferas se separan o enfrentan se anuncia en lontananza la decadencia y se vislumbra el inevitable colapso. El propio concepto de "Razón de Estado" expresa la necesidad de "pensar", esto es, de razonar, prever y adelantarse a los sucesos que tienen como deber los grupos de poder, detectando los peligros y eliminando a los adversarios potenciales, incluso, antes de que estos ataquen. Las guerras ideológicas preventivas son tan antiguas como la Humanidad, mucho más que la que George W. Bush ha declarado al mundo después del 11 de septiembre del 2001, pero los neoconservadores que mueven desde las sombras los hilos de su gobierno están recurriendo a ellas con desesperación, espantados por las perspectivas de un planeta mucho menos dócil y gobernable de lo que creyeron.

Es abigarrada, exuberante, pero escalofriantemente coherente la panoplia de ideas, conceptos, teorías y dogmas a que han recurrido los ideólogos neoconservadores para facilitar el avance de las legiones del imperio, tanto las militares como las empresariales, en su marcha tenaz hacia la conquista del último "oscuro rincón del planeta". Movilizados sin necesidad del acicate de la prédica de ningún Pedro el Ermitaño, esta cruzada de ideas se ha puesto en marcha agitada por el santo celo de ejecutar el programa de reconquista y contrarrevolución mundial contenido en el "Proyecto para un nuevo Siglo Americano", de junio de 1997.(PNAC, por sus siglas en Inglés)

Las etapas bélicas del PNAC las estamos presenciando en Afganistán e Irak. Las otras, las que se diseñaron aplicar en la esfera de la diplomacia pública o el también llamado "poder suave", comienzan a ocupar un lugar destacado en la agenda del Imperio, y especialmente en la del Presidente-emperador.

Cuando las cosas empiezan a salir mal en los campos de batalla y las nuevas posesiones imperiales se rebelan; cuando el estallido de los coches-bombas se incorpora a la vida cotidiana de las colonias, incluso de las ciudades-metrópolis; cuando regresan horizontalmente a casa muchos de los soldados que fueron despedidos con flores y marchas patrióticas; cuando se revela el horror de las torturas, masacres, secuestros y ejecuciones extrajudiciales del ejército imperial dislocado en los frentes, el mismo que se soñaba formado por cruzados impolutos, animados por la fe y el espíritu; cuando las ideas se radicalizan y las actitudes se tornan manos racionales, ha llegado la hora de la guerra ideológica preventiva, el turno de las negociaciones, el momento en que el imperio enviará a su casa, dentro del diario, a través de los canales de televisión, las páginas web o los blogs de Internet, a un sonriente académico, elegante y seguro de si mismo, convincente como un vendedor de seguros y encantador como una estrella de cine. De por sentado que después de escucharlo, usted se sentirá mejor, comprenderá lo que está sucediendo, agradecerá al Presidente Bush por su corajuda defensa de la libertad, la democracia, la paz, y la civilización occidental, y se alistará para combatir, aunque sea modestamente, contra las hordas de bárbaros antiamericanos que avanzan asolando todo a su paso, desde Indonesia hasta las selvas colombianas.

El académico que le envían, por ejemplo, se dedicará a explicarle el "Indice de los Estados fallidos, 2006", usando para ello una metodología al parecer irreprochable fundamentada en la aplicación de un software con estadísticas, fórmulas matemáticas y hechos de la historia reciente, especialmente aquellos vinculados con el ascenso de Hitler al poder, ante la indiferencia de las potencias europeas y de los propios Estados Unidos. Sin que lo agite la menor sospecha, usted se enterará que existe una organización "no gubernamental", por supuesto norteamericana, llamada "Fund for Peace", cuyo slogan es "Promoting Sustainable Security", la cual publica cada año, a partir del 2005, una especie de hit parade del desorden, la ingobernabilidad, el caos y la anarquía de las naciones del planeta. Nadie tiene que convencerlo, mucho menos el gentil académico que le mandaron, de que se trata de una lista en la que nadie quisiera figurar, pero que los Estados Unidos tiene el deber de compilar y publicar, a manera de advertencia y admonición paternal, para que cada cual ponga su casa en orden y contribuya de esta manera, conscientemente, al orden mundial, que es el orden, casualmente, que busca imponer el gobierno de los Estados Unidos.

Puede que usted se resista a aceptar tan extraña lógica, pero el académico le explicará con paciencia, que es imprescindible que las naciones pongan de su parte, de manera voluntaria, por supuesto, para que los Estados Unidos puedan ejercer su poder imperial, que a todos conviene. El Index… actuaría aquí como una especie de primera advertencia que envía el Sheriff del pueblo a la casa de una familia díscola y mal llevada. Mediante un recadero desarmado se les haría saber que sus escándalos y peleas molestan, y pueden llegar a soliviantar los ánimos del resto de las familias del pueblo. Esta advertencia, de no ser tomada debidamente en cuenta, podría ser seguida por la visita del propio Sheriff, quien suele andar con dos Colt a la cintura y un Winchester listo para ser usado, en cualquier momento.

Llegada la conversación a este punto, el académico que le enviaron, un discreto caballero, hará silencio, se acomodará lentamente en el sillón, y tomará de la taza de té que usted le ofreció antes, sin dejar de mirarlo rectamente a los ojos. Y usted, claro está, que ha visto las películas de "El Padrino" y recuerda bien las amables visitas de Luca Brazzi con las que Vito Corleone convencía de algo a sus amigos, entenderá de inmediato, como si la luz, al fin, se hubiese abierto paso hasta su cerebro.

A veces las personas son testarudas. Puede, incluso, que usted sea un tanto escéptico y cuando cierre la puerta, tras despedir al simpático académico que le enviaron, retome el asunto por su cuenta y se dedique a profundizar en eso de los "Estados fallidos". Entonces descubrirá que:

1) Según "Fund for Peace", cuando publicó su primer Indice en el 2005, lo compiló tomando en cuenta "…decenas de miles de artículos publicados en fuentes locales y regionales, entre mayo y diciembre del 2004, usando para ello un servicio informativo de Internet llamado "Thomson Dialog". Lo curioso, aparte de que no se especifica la manera en que se realizó la selección de los artículos ni los criterios aplicados, por ejemplo, a la hora de procesar los idiomas en que publicaron inicialmente, es que ‘Thomson Dialog" es un servicio informativo general on line, que provee datos en campos como negocios, ingeniería, leyes, ciencias y finanzas, y no se especializa en política. Pertenece a la Thomson Corporation, con sede en Cary, Carolina del Norte, que tiene clientes en más de 130 países del mundo y generó ingresos, el pasado año, por más de $8,7 billones de dólares. Es comprensible que, al conocer estos datos usted se torne aún más escéptico.

2) Según "Fund for Peace", una vez recibidos estos miles artículos quién sabe compilados bajo qué criterios por los softwares no específicos de la Thomson Corporation, procedió a organizarlos jerárquicamente, según sus variables, para lo cual les aplicó un software propio , que tampoco se identifica. Para concluir su primer Indice, FFP ha declarado, seráficamente, que los documentos organizados y jerarquizados de esta manera fueron "revisados por expertos", una vez más, no especificados. Comprendo que al llegar a este punto, aumente de manera muy específica su escepticismo inicial.

3) "Fund for Peace", que al parecer tiene entre sus objetivos el fomento de la duda cartesiana, ha logrado que usted se preocupe y comience a cuestionar la confiabilidad del Indice que el gentil académico acaba de explicarle. La cosa llega a niveles alarmantes cuando usted se dedica a examinar los doce criterios o indicadores que han permitido conformar el Indice de la manera en que ha sido conformado. Así descubrirá que estos de dividen en "sociales, económicos y políticos". Al primer grupo pertenecen ambigüedades tales como "aumento de la presión demográfica, movimientos masivos de refugiados, legado de venganzas o grupos que se sienten ofendidos o están paranoicos, y perdidas humanas sostenidas o crónicas". Al segundo grupo se adscriben criterios tan inespecíficos como "desarrollo económico dispar entre grupos y declive económico". Al tercero, "deslegitimación del estado, auge del crimen, deterioro de los servicios públicos, aplicación arbitraria de la ley, amplias violaciones de los derechos humanos, auge de elites ilegales, omnipotencia de los aparatos de seguridad, intervención de otros estados o de actores políticos externos". Comprendo que le cueste trabajo entender cómo definir cada uno de estos criterios, y si lo lograse, cómo entender que la definición pueda aspirar a ser objetiva y universal, como si usted viviese en un mundo donde reinen criterios universales a la hora de valorar las cuestiones sociales.

4) Si a estas alturas, lo descubierto no lo ha llevado todavía a una condición plenamente escéptica, lo logrará cuando sepa que:

a) FFP elabora los perfiles de cada país a los que analiza y otorga lugar en su Indice, gracias a la generosidad monetaria de Carnegie Corporation, de New York.

b) FFP desarrolla otro proyecto paralelo al Indice, el "Proyecto de Amenazas Convergentes", gracias a la generosidad monetaria de la Ford Foundation y la John D and Catherine T Mac Arthur Foundation.

c) FFP tiene en su Junta Directiva, presidida por la Sra Pauline H Baker, a senadores, periodistas, ex embajadores norteamericanos, empresarios y dos generales, por lo que puede autodenominarse de la manera en que lo hace: "somos una organización sin fines de lucro, dedicada a la investigación y la educación".

Si le digo que el "Indice de estados fallidos" del 2006 recoge ordenadamente el nombre de 146 países, y que estos van desde Sudán, el primero en la lista, y en consecuencia, el más fallido, hasta Noruega, el último, el más exitoso, y que en dicha lista, por ejemplo y de manera absolutamente "objetiva", los estados a los que el gobierno norteamericano considera enemigos están entre los primeros y sus aliados entre los últimos, entonces no me asombra que el escepticismo en usted vaya cediendo su lugar a la cólera, y que esta aumente aún más cuando sepa que los irreprochables softwares de FFP ubican a los Estados Unidos en un cómodo lugar 128.

No se deje llevar por los impulsos. No se lance a la calle a buscar a aquel amable y eficiente académico que le mandó a su casa el estado mayor de la guerra ideológica preventiva. Deje el bate de baseball en su rincón. Respire profundo.

Recuerde que, al igual que los Estados, es posible que la razón también naufrague. No forme parte del "Indice de personas fallidas" que quizás, en este mismo instante, el "Fund for Peace" u otro semejante, debe estar compilando por orden de los neoconservadores norteamericanos.

América Latina: Miedos importados

América Latina: Miedos importados

Jorge Gómez Barata (Visiones Alternativas)

A diferencia de las revoluciones burguesas europeas que llevaron al poder a una nueva clase, cambiaron las relaciones de producción y crearon sistemas políticos nuevos, en las republicas iberoamericanas, las elites criollas no sólo no liberaron a la sociedad, sino que ni siquiera se liberaron ellas mismas; en lugar de destruir un orden injusto, heredaron sus despojos.

 

 

Ocurrió así porque la conquista abortó el desarrollo endógeno, provocando una cadena de anomalías. En las colonias y luego en las republicas, los criollos, los indios, los negros, las mitas y las encomiendas, los latifundistas, curas y militares; los gamonales y mayorales, en fin, la oligarquía, suplantaron a las clases de la moderna sociedad.

 

 

 

Aquellas deformaciones estructurales provocaron un extraño fenómeno histórico compuesto de sumisión al extranjero, saqueo, ignorancia y miedo, caracterizado por André Gunder Frank como “Desarrollo del subdesarrollo”; una dinámica social en la que se cumple una regla genética: cuando un organismo deforme crece, crece la deformidad.

 

 

 

Al no encontrar empresarios con quienes asociarse, el capital extranjero pactó con las oligarquías nativas y las colocó bajo su protección. No había que pagar impuestos ni existían límites a la repatriación de las ganancias, tampoco leyes para proteger a los obreros ni a los campesinos y se podía suprimir a los líderes sindicales. El mimetismo fue tal que modernas corporaciones norteamericanas adoptaron formas de pago en vales y especies, retrocediendo a etapas y prácticas feudales desconocidas en los Estados Unidos.

 

 

 

Sobre aquella base económica absurda, se levantó la superestructura política y jurídica correspondiente. Cuando en América los criollos se convertían en caudillos y dictadores, en Europa los partidos marxistas y socialdemócratas pugnaban por el poder. Los empeños nacionalistas fueron abortados y el progreso aplazado. En Iberoamérica hay todavía tribus y comunidades que viven de la caza y la recolección como hacía el hombre de Neardenthal y en Centroamérica las naciones no han completado la unidad lingüística.

 

 

 

En un semejante entorno no se desarrollaron porque no eran necesarios las instituciones civiles, las entidades de participación ni los partidos políticos que caracterizan a las modernas naciones. Para el funcionamiento del régimen oligárquico bastaban las primitivas estructuras de liberales y conservadores, el ejército y el clero.

 

 

 

No obstante, nada pudo impedir que penetraran en América Latina las ideas socialistas, que aunque perseguidas y censuradas, alumbraron a las generaciones que entre los años veinte y treinta del pasado siglo, bajo la influencia de las revoluciones mexicana y rusa, la reforma universitaria en Córdoba y las vanguardias artísticas, profundizaron el nacionalismo y comenzaron a disputar el poder a la oligarquía y a confrontar al imperialismo. En aquel contexto se fundaron también los primeros partidos socialistas y comunistas.

 

 

 

Cuando esos procesos ocurrían, en Europa y en los Estados Unidos, convertidos ya en la primera potencia imperialista, se levantaba una poderosa reacción mundial contra la revolución bolchevique, que convirtió a los socialistas y comunistas en enemigos públicos.

 

 

 

Los Estados Unidos no se escandalizaron cuando en 1900 los sindicatos y los socialistas británicos se fusionaron para formar el Partido Laborista, ni pusieron trabas al despliegue de los partidos socialdemócratas en todos los países de Europa Occidental, pero persiguieron a Sandino, abortaron el experimento de Jacobo Arbenz, hostilizaron a Fidel Castro y apoyaron la violencia con que la oligarquía chilena confrontó a Salvador Allende.

 

 

 

Parte de las fuerzas y los individuos que ahora critican los empeños del presidente Chávez por unir en un solo partido a todas las fuerzas interesadas en el progreso y el desarrollo de Venezuela, sobre la base de una plataforma socialista, son rehenes del atraso y la ignorancia como ocurrió hace doscientos años.

 

 

 

Buena parte de la reacción ante el proyecto de Chávez no es de oposición sino de miedo a la innovación, un miedo atávico y ancestral, el mismo miedo a caminar y vivir su propio destino que hizo pactar a las elites criollas y creó la oligarquía que vendió su alma al diablo. Lo peor es que ese miedo no es ni siquiera endógeno, sino también importado y manipulado.

 

 

 

5/1/07

 

 

 

Corte revocó procesamientos contra clan Pinochet

escrito por Redacción   
miércoles, 03 de enero de 2007
Santiago.- La quinta sala de la Corte de Apelaciones revocó gran parte de los procesamientos contra de los hijos y la viuda de Augusto Pinochet, luego de estimar que no existe la calidad de cómplices ni de la mujer ni del hijo menor del fallecido dictador, por su evasión de tributos de más de 1.200.000 millones de pesos. La Corte revocó los procesamientos contra Lucía Hiriart, María Verónica Pinochet y María Soledad Olave, nuera de Pinochet.


La decisión también benefició a la ex secretaria de Pinochet Mónica Ananías, y quien fuera la jefa del Servicio de Extranjería del Registro Civil durante la dictadura, Erica Stemann, imputada por falsificación de pasaporte.

De esta forma, sólo se mantuvo a firme el procesamiento por evasión tributaria contra Marco Antonio Pinochet y el ex albacea Oscar Aitken.

El juez Carlos Cerda sostiene que Marco Antonio Pinochet, que suma una querella del Servicio de Impuestos Internos (SII) desde 2005, efectuó entre 1997 y 2005 inversiones que exceden en más de 400 millones de pesos los ingresos que declaró como contribuyente, atribuyéndole un perjuicio fiscal de 128.170.684 pesos.

Deudor habitacional intenta quemarse a lo bonzo frente a La Moneda

Deudor habitacional intenta quemarse a lo bonzo frente a La Moneda

Una persona de alrededor de 50 años realizó la temeraria acción de prenderse fuego en la Plaza de la Ciudadanía, carabineros impidió el suicidio al lanzarlo a una de las piscinas que se ubican en el recinto.



En una temeraria acción un sujeto identificado como Jacinto Montesinos intentó suicidarse quemándose a lo bonzo en la Plaza de la Ciudadanía, frente al palacio de La Moneda.

Según los primeros antecedentes, Montesinos, de cerca de 50 años, habría tomado la drástica decisión como una forma de lograr una audiencia con la Presidenta Michelle Bachelet para plantear sus demandas como deudor habitacional.

Se ha indicado que el afecta no pertenecería al movimiento Andha que durante los últimos meses ha realizado inusuales protestas solicitando que se condenen sus deudas. Sin embargo, al igual que ellos mantiene una deuda con la banca privada de la Quinta Región.

Montesinos primero se cubrió con bencina para luego prender fuego a sus vestimentas. En ese momento y cuando las llamas eran visibles, carabineros lo tomó con fuerza y lanzó a una de las piletas de la Plaza como una forma de evitar que cumpliera su plan de morir quemado. Dos policías resultaron lesionados en la tarea, uno de ellos porque le salpicó a su cara el combustible y el otro presenta heridas en sus manos debido al fuego.

En cuanto al manifestante fue trasladado hasta la Posta Central donde se constaron lesiones leves. Se informó que Montecinos no permanece detenido.

El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, lamentó el suceso e indicó que se analizará el tema.

Chilenos protestan por Cuba frente a embajada estadounidense

 

Decenas de chilenos enarbolaron ayer banderas cubanas frente a la embajada de Estados Unidos y exigieron el fin del bloqueo contra Cuba y de las nuevas acciones contenidas en el "Plan Bush" contra la isla

SANTIAGO DE CHILE, (PL).— Decenas de chilenos enarbolaron ayer banderas cubanas frente a la embajada de Estados Unidos y exigieron el fin del bloqueo contra Cuba y de las nuevas acciones contenidas en el "Plan Bush" contra la isla.

Demandaron asimismo el retiro de la base naval de Guantánamo y la liberación de los cinco antiterroristas cubanos encarcelados ilegalmente en cárceles de Estados Unidos: Antonio Guerrero, René González, Fernando González, Gerardo Hernández y Ramón Labañino.

Prensa Latina supo que, durante la manifestación, los miembros de la Coordinadora de Solidaridad con Cuba reiteraron que "Cuba no está sola" y que los pueblos del mundo "la acompañan, la respetan y solidarizan con su actitud heroica y revolucionaria".

Al cumplirse el 48 Aniversario de la Revolución Cubana, subrayaron que ésta se convirtió "en una gesta política, social, cultural y económica que cambió los destinos no sólo de Cuba sino de todos nuestros pueblos".

Luego, los manifestantes se dirigieron en caravana de vehículos hacia la Embajada de Cuba, donde felicitaron al pueblo cubano, a través de sus diplomáticos, por el nuevo aniversario de la revolución.

Allí, bajo la consigna "Bella como nunca, fuerte como siempre", los chilenos gritaron vítores a cuba y al presidente cubano Fidel Castro, a quien desearon una pronta recuperación.

Directivos de la Asociación de Padres de Estudiantes Chilenos en Cuba, que también participaron en el acto, entregaron al embajador cubano Giraldo Mazola un afiche conmemorativo de la fecha.

Pedro Bronzic, dirigente de la Coordinadora, dijo que "los pueblos del mundo, y especialmente el pueblo de Chile, se mantendrán firmes junto a la Patria de Martí y de Fidel".

Por su parte, el embajador Mazola agradeció el gesto de los chilenos de demostrar un día como hoy -dijo- que "Cuba no está sola".

El acto principal por la efeméride cubana se efectuará hoy martes, recordaron los activistas, en el Instituto de Ciencias Sociales Alejandro Lipchutz, de esta capital, con la participación de varias personalidades políticas, sociales y sindicales.

Crónica Digital, un medio electrónico chileno (www.cronicadigital.cl), facilitará la transmisión a sus suscriptores de las celebraciones que se realizan en La Habana.