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Opinion

Chile: ¿La Democracia Cristiana se está derechizando?

Chile: ¿La Democracia Cristiana se está derechizando? Alberto Maldonado

La gran prensa “sipiana” (de la SIP) proclamó a los cuatro vientos que la derecha chilena “regresaba” al poder con el triunfo electoral del multimillonario pinochetista Sebastián Piñera. Y nosotros preguntamos: ¿es que la ultraderecha chilena estuvo algún momento fuera de Chile? Porque para regresar, hay que irse primero. Y la Concertación nunca fue en Chile una alternativa de izquierda.


A la distancia (entre Chile y Ecuador) uno siempre puede tener percepciones equivocadas ya que una cosa es vivir una situación; y otra, muy distinta, que le cuenten. Pero de toda la parafernalia que produjo en nuestra prensa sipiana el estrecho triunfo del multimillonario pinochetista, no he leído un solo artículo que diga o asegure o afirme que Chile, en los últimos 20 años de Concertación, haya estado ni siquiera en un centro izquierdismo.
Verdad es que a raíz de las derrotas plebiscitarias del feroz tirano y su equipo de asesinos, Chile regresó a una especie de limbo jurídico de manera que por lo menos dejaron de producirse las desapariciones forzadas, las liquidaciones políticas a mansalva, la impunidad más absoluta para los genocidas; y el medio millón de chilenos, que tuvo que escoger el exilio para salvar sus vidas y las de sus familias, pudo retornar a la patria, poco a poco, con cautela.
En 20 años de “democracia y libertad” como suelen proclamar los enemigos precisamente de la democracia y la libertad, Chile ha logrado retornar a una cierta normalidad, si aceptamos que es “normal” que un país tenga un sistema económico, político y social inequitativo, con un pequeño sector de gentes que “están muy bien” (el sector oligárquico burocrático) frente a un gran sector que acusa grandes carencias, desempleo (Chile en el 2009 acusó un 12 por ciento de desempleo) inseguridad social, bajísimos salarios y etcétera; esos índices que en nuestros países identifican al neoliberalismo salvaje.
Pero, lo que resulta cínico es que la gran prensa sipiana asegure que “la derecha retornaba al poder en reemplazo de una izquierda que supuestamente “ha sido derrotada” Como que los 20 años de Concertación hubiesen sido un continuismo de Salvador Allende, ese si un socialista de izquierda que prefirió inmolarse en La Moneda, antes que rendirse a los bestiales militares golpistas Y nada más insensato que aquello.
Por la composición y las actitudes de poder, la Concertación, ideológicamente, podría ubicarse en una tímida social democracia cuando no en una calculadora democracia cristiana. Lo de social democracia, por la presencia de lo que había quedado del socialismo de Allende; pero temeroso y cauto socialismo, más interesado en no despertar a ese gorilismo salvaje que se tomó el poder durante 17 años y que asesinó y persiguió al que era y al que no era. Tan siquiera pudo lograr la anulación del decreto de la “obediencia debida”, mejor dicho, de la impunidad total de los represores. Por lo menos en Argentina, lograron romper ese inicuo cerco y llevar a los tribunales de justicia a algunos de los feroces represores gorilas, que fueron más bestiales que los chilenos, aunque un poco menos ladrones.
De los 20 años de gobierno de los partidos de la Concertación, socialistas y democristianos se dividieron el poder mitad, mitad. Excepto la señora Bachelet, que en el último período trató de hacer algo por lo menos populista (de ahí su alto grado de aceptación) los 16 años restantes fueron para Chile una confirmación del más crudo e inhumano neoliberalismo. Inclusive, para no alertar a la jauría de los leones que duerme a pierna suelta su banquete dictatorial en los cuarteles, tuvo que aceptar y someterse a la constitución que fue elaborada por los genocidas y hasta al mismísimo Pinochet como senador vitalicio. ¿Podría alguien, sin sonrojarse, afirmar que esas dos décadas fueron de un poder izquierdista?
En Argentina, la gorilocracia que se apoderó del poder político ha sido enjuiciada y está en situación de arresto domiciliario. Contra su capitán, el general “Flaco” Videla, a quien por poco no le elevan a los altares en vida asegurando que había salvado a la nación del comunismo y del terrorismo, desde Alemania, un juez de lo penal acaba de dictar orden de prisión por el asesinato de un súbdito alemán. Pero, ¿en Chile….?
Quizá valga la pena recordar que el único susto del General y su consorte lo pasaron en Londres pero en jaula de oro y eso también porque un juez español (el famoso Juez Garzón) pidió que lo detuvieran para una extradición a España a fin de que responda por crímenes y desapariciones en Chile. El susto duró cerca de un año, hasta que precisamente el Presidente Frei hijo (si mal no recuerdo) fue quien batalló a brazo partido por lograr que Pinochet sea reenviado a Chile. Y así fue. Todo el mundo recuerda que el generalito llegó en silla de ruedas y en avión expresamente contratado por el Ejército chileno a Santiago; y tan pronto como pisó suelo patrio, se levantó muy presto y ágil para abrazar a su sucesor en el mando del gorilismo de ese país. Solo entonces el mundo se enteró que aquello de que estaba gravemente enfermo fue una solemne farsa, montada para lograr su inmunidad.
De vuelta al motivo de este comentario, los ecuatorianos en cambio recordamos frescos los dos gobiernos que la democracia cristiana, bajo la denominación de democracia popular, ha tenido este sector político que, dicho sea de paso, nunca fue popular que digamos. Ninguno de los dos gobiernos estuvo cerca de una posición de avanzada, de signo izquierdista, ni siquiera social demócrata.
Oswaldo Hurtado Larrea, el líder histórico de la democracia cristiana ecuatoriana, cierto es que pintaba y presumía de ciertas posiciones izquierdistas (el libro Dos Mundos Superpuestos lo escribió cuando presumía de un sociólogo objetivo y claro) pero fue porque tenía como su principal adversario a los social cristianos, con el Ing. León Febres Cordero a la cabeza. Y el ingeniero representaba en los años 70 y 80 una posición ultrista, muy cercana al fundamentalismo. Años después, el propio doctor Hurtado habría de presidir un congreso de la democracia popular que no solo se cambio de nombre (volvió a ser democracia cristiana) sino que en sus nuevos estatutos ratificaron su posición de neoconservadores (los nuevos conservadores) a quienes los críticos y humoristas de siempre calificaron como “los conservadores reencauchados”
Pero ¿qué hizo el doctor Hurtado como gobierno de centro izquierda? Nada, absolutamente nada. Al contrario, a título de tradicionalista, quiso parar la historia y volver al pasado reciente. Y, como referente de a quién servía, el Dr. Hurtado, casi al finalizar su mandato (1981-1984) que lo heredó de Jaime Roldos, un joven político de tendencia social demócrata que murió en un hasta hoy día obscuro accidente aviatorio (mayo 24/1981) decretó lo que se conoce en el Ecuador como “sucretización” de la deuda externa privada. El sucre (el signo monetario nacional) caía en picada frente al dólar y los empresarios locales (especialmente importadores) se veían cada vez en mayores dificultades para pagar sus créditos en dólares USA Al doctor Hurtado y su equipo de gobierno demócrata cristiano no les ocurrió mejor manera de “salvarles de la quiebra” que fijándoles un precio fijo, en sucres, por cada dólar que les vendía el Estado. De esta manera, mientras en el mercado de valores el dólar se cotizaba en 100, 150 sucres, los comerciantes tenían asegurado un dólar a 50 sucres (los valores anotados no son los registrados por el Banco Central) La “sucretización” perjudicó grandemente a todos los ecuatorianos ya que el “sucesor” (Febres Cordero) no solo que consolidó “el acierto” sino que les dio más plazo para que los “pobrecitos empresarios” puedan pagar sus deudas y beneficiarse de la medida.
Un segundo mandato constitucional de la democracia cristiana se produjo en 1998, cuando Jamil Mahuad, a quien le presentaba como un líder joven, culto y honesto, logró derrotar al multimillonario Álvaro Noboa, por escaso margen de votos (muchos hablaron, sin demostrarlo, que se había cometido un fraude electoral) Para no alargar el cuento, Mahuad fue el Presidente de la quiebra bancaria de 1999 (que tantos males le ha arrojado al país, hasta hoy, primera década del 2010) y de la dolarización de la economía nacional (enero 9/2000) Mahuad fue echado del poder por una insurrección popular 15 días después; y desde esa fecha, vive en Estados Unidos, dictando clases y conferencias en Harvard.
¿Puede alguien sostener, sin sonrojarse, que esos dos episodios tuvieron por lo menos un brochazo de izquierdismo? De ninguna manera, como de ninguna manera puede decirse que la izquierda chilena estuvo durante los 20 años de mandato de la Concertación. Por ello –me hacía notar un amigo de esos que andan “fijándose en todo”- cuando los partidos de esa coalición escogieron como candidato al expresidente Frei lo hicieron a propósito: PARA PERDER ya que ese señor, con su rostro tan duro y de pocos amigos, “seguramente no entusiasma ni en casa” Y el mismo amigo, después de ver el video en el que aparecía Frei y su esposa felicitando al ganador y su cónyuge, dejó caer otro comentario que puede resultar muy perspicaz: “Pero si Frei parecía más contento de la derrota que Piñera del triunfo”.
Por lo tanto, el regocijo de la prensa sipiana continental por este apretado triunfo de la derecha frente a la derecha timorata, no puede adjudicarse a un “equívoco” ingenuo o fortuito. Lo que la prensa sipiana celebraba era que ¡al fin! desde Chile (el país “ejemplo” del neoliberalismo más “avanzado”) habría una voz “firme y consecuente” con los gobiernos retrógrados (Colombia, en primer lugar, Panamá, Perú, México; y ahora, Honduras, con el Lobo ese) que vienen tratando de soplar en contra de los vientos esos si democráticos y populares que luchan por imponer un nuevo sistema económico, político y social.
Sin ser adivinos, podemos anticipar que Piñera y sus pinochetistas estarán en primera línea tratando de contener que en Chile vuelva a circular el hombre y la mujer libres y soberanos, que Allende quiso edificar.


Alberto Maldonado es periodista ecuatoriano.


Foto: Chile, Elecciones - La presidenta de la República, Michelle Bachelet, visitó al presidente electo, Sebastián Piñera. Comuna de Las Condes. / Autor: José Manuel de la Maza - Presidencia Chile

La derrota de la Concertación y el fracaso del revisionismo ideológico de la ”centro Izquierda” en Chile

La derrota de la Concertación y el fracaso del revisionismo ideológico de la ”centro Izquierda” en Chile Norton Contreras Robledo

Cuando en la tarde del domingo 17 de septiembre, veíamos y oíamos los resultados que daban como ganadora en las elecciones en Chile a la Coalición por el cambio. Nos quedó la inevitable certeza de que los resultados solo venían a confirmar lo que ya presentíamos y lo que se veía venir después de los resultados en una primera vuelta. En esta derrota el mayor responsable es sin lugar a duda los partidos que conforman la Concertación.


Durante 20 años defendieron y llevaron a cabo una política neoliberal. El Gobierno de la Concertación ha representado a los sectores que asumieron como propio el proyecto de la dictadura, aplicando algún parche para que siguiera todo igual, adscribiéndose plenamente al neoliberalismo y profundizando el modelo. En el gobierno de la Presidente Bachelet se dieron algunos pasos positivos como la creación de la pensión solidaria, mejorías en la justicia laboral, la ampliación de la red pública de jardines infantiles mejoramiento en la calidad de las viviendas sociales y subsidios y empleos de emergencia a sectores afectados por la crisis económica global. Pero no fue suficiente. La concertación , años tras años, en cada elección presidencial , en su programa electoral llevaban promesas al pueblo, a los sectores más desposeídos y marginados y que creídas por estos ; conllevo a que llegarán al poder. Y ya estando en él no han hecho nada más que continuar con la política neoliberal. La crisis de la “ centro izquierda” , la alianza entre el Partido Socialista , la Democracia Cristiana y otros partidos menores se debe a esta actitud y comportamiento político de la concertación. El pueblo dejó de creer en sus promesas.
El fracaso del revisionismo ideológico en Chile


En realidad más que la derrota de un conglomerado político, en éste caso la Concertación. La derrota fue también de un proyecto político . Y por ende el fracaso del revisionismo ideológico de la ”centro Izquierda” en Chile.


La ideología burguesa se ha en los últimos años se ha visto reforzado por:


1- La dominación política, económica y militar de los EE.UU.


2- El revisionismo ideológico del siglo XXI.


3- El desarrollo de los medios de comunicación y el poder de éstos en manos de las grandes empresas multinacionales , verdaderos centros hegemónicos .


Es en este marco, en este terreno en que la ideología burguesa a través del revisionismo el , se manifiesta en general por la condena al socialismo por la negación de éste como sistema que pueda satisfacer plenamente las necesidades materiales y espirituales de las gentes y de las grandes masas hoy desposeídas de esas necesidades. Para esto usan como argumento los errores, las faltas y deficiencias y en particular de los derechos humanos cometidos en el ex " sistema socialista" y a partir de ahí confundir a las personas en relación a la teoría y la práctica. Por eso es necesario dejar en claro que si absolutisamos la práctica , las formas como tratamos de concretar los aspectos teóricos entonces se tendría que condenar el catolicismo , porque bajo las banderas de ellas se llevaron a cabo las guerras de las cruzadas en Europa, la Inquisición en todas partes y en el nombre del Catolicismo y en la conversión a su fe se destruyeron pueblos y culturas en un Nuevo Continente, en América y se exterminaron a millones de habitantes originarios. Y también habría que condenar al Liberalismo , porque para la concreción a la práctica de la teoría neoliberal de libre mercado se impusieron a los países a sangre y fuego ; siendo en Chile donde los Chicagos boys mostraron la cara más cruel.


En particular el revisionismo ideológico se manifiesta por un lado por la negación de la lucha de clase como medio para la conquista del poder y por el cuestionamiento al rol que le cabe al proletariado en esta lucha, argumentando los cambios producidos en su seno por la revolución científico técnica y ahora por la revolución informática. Y por otro lado en la critica al marxismo y la negación de su vigencia.


Como alternativa al socialismo, el revisionismo ideológico y sus representantes nos ofrecen un sistema más sutil y difuso. " El Estado De Bienestar General" en donde la lucha de clase no es necesaria sino que la cooperación , el acuerdo y la comprensión entre las clases .


En realidad lo único que el “ sistema de bienestar “ ha hecho es tratar de maquillar el sistema capitalista. De dibujar una sonrisa o una cara más humana. En ninguno de los países en que se lleva a cabo este proyecto se han observado cambios económicos y sociales que conlleven a cambios estructurales en la sociedad, cambios que signifiquen y tiendan a mejorar las condiciones de vida de las mayorías , que no tienen acceso y posibilidad al trabajo, a la salud, a la educación , a la cultura y a la vivienda. En todos los países en que se lleva a cabo este proyecto. En su programa electoral llevan promesas al pueblo, a los sectores más desposeídos y marginados y que creídas por estos ; conllevó a que llegarán al poder. Y estando en el poder y no han hecho nada más que continuar con la política neoliberal . Y es por eso que detrás del maquillaje que le han hecho a este sistema sutil, amorfo y híbrido se puede vislumbrar tras las tenues cortinas del revisionismo la cara siniestra y cruel del capital


El desafío de la Izquierda en Chile


Frente a la nueva situación Política, en la que la Concertación va a ser oposición. No con una actitud y voluntad de cambios, sino que para asegurarse la alternancia en el poder con la coalición por el cambio.Para seguir administrando el sistema capitalista – neoliberal. El desafío de la izquierda chilena es la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales que estén por construir y desarrollar una alternativa organizada , conciente y revolucionaria . Con voluntad y actitud de poder.


Será un proceso difícil, lleno de dificultades, pero irrenunciable y necesario porque:


Lo fundamental es que la lucha continua . Que el desafío es la construcción de una alternativa de izquierdas en Chile. La construción de la unidad más amplia en la base política y social, de fuerzas y movimientos populares, movimientos sociales democráticos, progresistas, anticapitalista. Un frente unitario , antineoliberal . Con personalidad y perfil propio, de carácter proletario, revolucionario y con actitud de poder. Que levante un protecto político. Que sin dejar de lado la lucha parlamentaria. Tenga en claro que el problema de la sociedad chilena es estructural y que esta no se va a resolver con que el pueblo y sus partidos y organizaciones tengan algunos representantes en el parlamento. Para los cambios estructurales del Estado y por ende de la sociedad, el pueblo, los partidos políticos y las organizaciones sociales de bases tienen que llegar al gobierno, a una parte del poder. Esto se puede y debe conseguir a través de la lucha de clase , de la movilización social y del enfrentamiento directo contra el sistema neoliberal . Es en este marco, y en este contexto en que la unidad de la izquierda, su proyecto político tiene que construirse, desarrollarse y fortalecerse .


Foto de Paulina Collao Guzmán, del álbum "En la calle".

La última semana de Enero en chile

La última semana de Enero en chile 1.
Durante el 2008 se suicidaron en Tongoy, un pueblo de 7 mil habitantes anclado en el norte chico de Chile, al borde del mar, 7 jóvenes. Uno tras otro y de la misma forma. Tenían entre 18 y 23 años. El primero se colgó con un cinturón en la reja que limitaba una casa. La reja era más baja que el muchacho, así es que para lograr una asfixia efectiva debió flectar las rodillas y, en cuclillas, pender los minutos suficientes para olvidarse de sí mismo y luego deshacerse completamente.

Tongoy nació primero como fundición y puerto de embarques de cobre del yacimiento de Tamaya, contando a mediados del siglo XIX con un ferrocarril y un puerto. El cierre de la mina significó su decadencia. Entonces la pesca se volvió una alternativa. Las costas en esa parte de Chile son potentes en mariscos y peces por sus aguas amables. Muy pronto llegaron las grandes pesqueras a reventar el litoral con criaderos artificiales de ostiones, pagando sueldos de hambre y destruyendo la pesca artesanal con sus prebendas legales y con los deshechos alimenticios y fecales que provoca la explotación intensiva de especies únicas, como ocurre con los salmones en el sur del país.

Así, el pueblo de Tongoy, roto y malviviente, ve morir a sus hijos o los deja marchar a las ciudades. Los jóvenes no tienen porvenir. Cuando ocurrieron los suicidios, un estudio gubernamental reveló que el 80 % de las madres del lugar sufría depresión o había tenido pensamientos suicidas muchas veces.

En Tongoy la gente tiene la piel ennegrecida por el sol vertical, los veranos largos, el trabajo esporádico en la extracción marina y las ferias libres. Hace tiempo sus habitantes cifran esperanzas en que Tongoy se vuelva comuna y abandone su condición de simple delegación. Consideran que llegarán más recursos y, por efectos misteriosos, el pueblo de casas enterradas bajo el nivel de las calles, prosperará.

En enero y febrero Tongoy se sobre puebla de veraneantes y sus pobladores se vuelven comerciantes de chucherías. Afuerinos abren locales de ocasión y en recurrentes ferias, migrantes y tongoyinos ofrecen verduras, ropa usada, artesanía, productos pirateados, lentes baratos.

Los suicidios de Tongoy, torvamente, hicieron noticia en su momento. La prensa abundó en hipótesis podridas sobre sectas satánicas y pactos secretos. Pero tras el relato amarillo sólo hay pobreza, ausencia de horizontes, sin sentido y las ganas juveniles de huir de allí para siempre. La intervención del gobierno se limitó a promover bandas de rock y terapias de emergencia y, tal como la noticia, la intervención se disfumó al poco andar. Quedó un liceo técnico de especialidad pesquera para bien de la industria del ostión, y las huellas de los cadáveres adolescentes.

A fines de 2009 otro muchacho se suicidó. La miseria a veces produce prácticas de muerte, repetidas y sordas.

Tongoy está roto como una maldición camino al norte grande.

2.
La fundación norteamericana Heritage puso a Chile, entre 179 naciones, en el décimo lugar mundial del ranking de libertad económica, un escalón arriba que el 2009. Lo precede Dinamarca y Estados Unidos. Los mejores puntajes del país corresponden a los ítemes sobre libertad de comercio internacional y libertad laboral. De América Latina, lo sigue México, 31 puestos abajo.

Asimismo, el Banco Mundial proyectó para el país un crecimiento del PIB durante el 2010, inferior al 5 %. Según Rodrigo Aravena de Banchile Inversiones “crecer bajo el 5 % estaría reflejando que la economía chilena no será capaz de cerrar (…) nada de las brechas que se generaron en la crisis, lo cual implicaría que no hay recuperación de productividad, empleo e inversión”. Las palabras de Aravena se ven trágicamente refrendadas por el 11,6 % de desempleo que afectó a la Región Metropolitana, la más grande del territorio, el 2009. Según la encuesta del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, los sectores más dañados fueron la construcción (18,2 %); el comercio (11,1 %); y transportes y otros (9 %).

La gala que hace Chile respecto de los estándares mundiales de libertad económica, sustentada sobre todo en la dependencia de los precios de los recursos naturales exportables (su “lugar en el mundo”) de acuerdo a la especulación de los mercados internacionales y en la ultra “flexibilidad” laboral, hablan de sobreideologización capitalista, de subordinación canina a los variables vientos de la demanda externa, y de la precarización extrema del trabajo. Mientras menos regulación económica existe, las colusiones, el dominio sin trabas de la inversión corporativa transnacional, la concentración de la riqueza, la profundización de la destrucción de los derechos sociales, atentan a diario contra la ya mala vida de los asalariados y el pueblo. Sólo en materia educacional, la enseñanza pública escolar (la gratuita y garantizada por el Estado) apenas se aproxima al 40 % de todo el sistema. Es decir, más de un 60 % de la educación es privada completamente pagada, o privada subvencionada parcialmente por el Fisco. Mientras en el planeta la educación pública es un derecho de gratuidad absoluta en porcentajes superiores al 80 %; en Chile el sueldo de las grandes mayorías –que sin derechos sociales, es la medida de todas las cosas- debe distraerse hacia el negocio de la enseñanza. El reino de la libertad económica, por arriba, es el territorio salvaje de la necesidad y la desesperación, por abajo.

En materia de exportaciones, el 2009 Chile registró una caída de un 5 % en relación al año anterior. China es el principal comprador de recursos minerales del país, representando un 23, 8 % de las exportaciones. Para Asia, en general, se exporta un 45, 2 % de productos. Ya el 2008 China había desplazado a EEUU en este sentido.

Considerando la baja de las exportaciones, Chile vende un 50, 2 % de recursos minerales; un 9 % de celulosa; un 6,7 % de salmón; y un 5,1 % de uvas frescas.

Por otro lado, de acuerdo al Servicio Nacional de Aduanas, las importaciones chilenas durante 2009 mostraron una debacle de un 32 % respecto de 2008, resultando los países de la Región los principales proveedores. Los productos importados más destacados fueron el combustible (22,3 %) y los vehículos terrestres, sus partes y accesorios. China ya tiene un 13 % de participación del total de internaciones.

El modo primario exportador que gobierna las relaciones económicas y sociales en Chile hoy se inclina por China como su mejor cliente. Sin embargo, si bien el gigante asiático tuvo un crecimiento de casi un 9 % el 2009, su economía está marcada a fuego por la demanda norteamericana y el movimiento del dólar. No existe desacoplamiento de la crisis capitalista para nadie, menos en la era de la mundialización, interdependencia y relaciones de subordinación que ordenan el planeta y su presente división internacional del trabajo. Actualmente China procura diversificar sus exportaciones y demandantes, y ampliar su mercado interno. De allí la urgencia de comprar cobre chileno. No obstante, cualquier ruido en el sistema mundo –como un segundo momento de la crisis capitalista, que según muchos expertos, ya se está larvando- provocaría efectos inmediatos en la economía chilena, dependiente, rentista, sin industria productiva, echada a la suerte de la especulación de los Estados corporativos centrales.

Sobre los efectos de la crisis capitalista en Chile, el ex director de Presupuesto del gobierno de Ricardo Lagos y actual ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), informó que pese a los 8 mil millones de dólares inyectados al salvataje económico por el Estado el año pasado, el resultado fue similar al de toda la Región: “Nos hemos acostumbrado a decir que Chile respondió mejor a la crisis, pero la verdad es que si miramos las cifras de evolución de la actividad económica (…) vamos a ver que Chile en 2009 tuvo una caída de la actividad económica no muy distinta a la del resto de América Latina”.

3.
La industria de la madera en el país vive su propio calvario. La demanda de remanufacturas forestales –principalmente de paneles y molduras- se desplomó un 40 % en relación al 2007, debido a que el 80 % de la producción chilena se dirige al mercado norteamericano. Y la demanda de EEUU de las remanufacturas para la construcción de viviendas cayó un 75 % los últimos dos años. El fenómeno ha provocado que sólo en las regiones del Biobío, el Maule y Los Ríos, la industria forestal haya sufrido el cierre de 44 plantas y la destrucción de más de 10 mil plazas laborales.

4.
Una investigación del Departamento de Física de la Universidad de Santiago sobre polución ambiental arrojó que las fuentes que producen material particulado fino (MP2,5) se duplicaron peligrosamente en Santiago, entre el 2002 y el 2007. Las fuentes corresponden a actividades asociadas a la construcción y al parque automotriz. El MP2,5 ingresa directamente a los pulmones de las personas.

5.
“Democracia de los acuerdos” es la expresión que repite papagayamente Sebastián Piñera cuando le falta poco más de un mes para asumir el sillón presidencial. La frase fue acuñada hace 20 años por Patricio Aylwin, primer mandatario concertacionista de los gobiernos civiles post dictadura. Ante el empate técnico en las cámaras del Congreso (mayoría de la Concertación en el Senado y mayoría de la vieja derecha entre los diputados), Piñera también habla de gobierno de “unidad nacional” y de consenso. En este sentido, y borrando toda frontera sustantiva entre la nueva y la antigua derecha, el ex ministro de Aylwin y Bachelet, Alejandro Foxley (DC), aseguró que en los 90 “Yo era ministro de Hacienda, él (Piñera) era miembro de la comisión de Hacienda en el Senado y fue el principal interlocutor que tuve para construir los acuerdos en materia económica. Tengo que hacer ese reconocimiento público hoy día.”

En tanto, la Concertación –en las tapas de su recomposición que augura nuevas componendas y añejos contenidos con nuevos rostros- se arranca los ojos en su interior, entre sus partidos y dentro de cada partido. Autoflagelación, recriminaciones mutuas, diagnósticos culposos marcan sus discursos a menos de 2 semanas de perder las elecciones.

Si no fuera porque los medios de comunicación de masas, propiedad monopólica de la clase dominante, a nadie le interesaría el cuento. Pero ya fue noticia el acuerdo fallido y tras bambalinas entre el Partido Radical (pieza arqueológica de la partidocracia chilena y parte, hasta ahora, de la Concertación) y la vieja derecha para que uno de sus miembros encabezara la cámara alta. La reacción fue negativa e inmediata en la Concertación. El presidente del PR, el mismo día que se descubrió el arreglo, debió desdecirse y renunciar ante la prensa.

Por su parte, el ex presidente del Partido por la Democracia (PPD), José Auth –quien renunció a la cabeza de esa verdadera bolsa de trabajo inventada por el ex mandatario Ricardo Lagos a fines de los 80-, culpó en un documento público a la dirección del Partido Socialista y de la Democracia Cristiana de la pérdida de Frei Ruiz Tagle. Auth escribe que “El rechazo acumulativo a algunos signos de decadencia en la Concertación y su gobierno, como la poco nitidez de las fronteras entre lo decente y lo indecente, el achanchamiento de muchos, los numerosos hechos de corrupción (…) reforzaron la demanda ciudadana por el cambio”. Allí mismo, José Auth afirma que la imposibilidad de realizar primarias para elegir al candidato de la Concertación por voluntad de Camilo Escalona (cabeza del PS) y Juan Carlos Latorre (líder de la DC), provocaron “las renuncias de Jorge Arrate (luego candidato presidencial de la dirección del Partido Comunista) y el senador Alejandro Navarro, y la emergencia al candidato Marco Enríquez-Ominami”. Según el ex jefe del PPD “Mi impresión es que se terminó de escribir la historia de la derrota el día en que retrocedieron los presidentes del PS y la DC en su decisión de dejar sus cargos, facilitando la tardanza, mezquindad y narcisismo con que MEO entregó su apoyo a Frei, confirmando de paso el juicio ciudadano que (en) la Concertación lo que importa son las consideraciones del poder propio antes del interés general”.

En otra ladera, la misma noche del 17 de enero, miembros de la juventud de la DC fueron a exigir la renuncia del líder del partido, Juan Carlos Latorre, quien hizo oídos sordos al clamor de sus militantes jóvenes.

Mientras, en el PS, las aguas turbulentas finalmente precipitaron las elecciones de un “nuevo” directorio para esa tienda (o lo que de ella queda). Uno de los posibles sustitutos de Camilo Escalona, el recién electo diputado y ex ministro del Trabajo de Bachelet, Osvaldo Andrade, muy campechano y con discurso para todos los públicos. Andrade ha señalado que “soy amigo de Escalona, tengo una trayectoria común y no voy a negar que me unen con él lazos políticos y afectivos muy importantes”. Andrade ya comenzó la campaña de Bachelet para el 2014: “Ella es una muy buena alternativa (…), pero para que eso sea posible empecemos a cuidarla desde ya”.

Por su lado, MEO (cuyos electores en la segunda vuelta se distribuyeron de modo que 1/3 votó por Piñera y 2/3 por Frei) pretende crear un especie de organización transversal cuyo eje sea el liberalismo cultural y simbólico. En el plano económico, MEO no escapa en nada a la matriz del capitalismo brutal. Indecorosamente, algunos ex militantes de la izquierda anticapitalista más consecuente de los tiempos de la Unidad Popular –hoy convertidos en grandes empresarios o capataces de grandes empresarios-, se albergan y medio conducen la figura política de MEO y sus aparentes potencias (más mediáticas que nada). Lamentablemente, MEO no es ningún caballo de Troya de una eventual alternativa que lidere los intereses históricos de las clases subalternas. Ello sólo es megalomanía conveniente y oportunista en la cabeza de algunos ex revolucionarios, hace tiempo jubilados de la causa popular.

Lo cierto es que la Concertación implosiona en vitrina, más rápido de lo esperado, de manera autodestructiva y en reyertas muy lejos de la gente, bandeando entre la “oposición constructiva” y la “oposición crítica y más dura”. Vaya a saberse de qué se tratan esos matices demasiado opacos para distinguirlos desde abajo.

Sebastián Piñera, en tanto, cual Berlusconi tercermundista y a escala, persiste en su eficiente farándula mediática; asiste a todos los magazines bobalicones de la pobre televisión chilena, baila reggaetón y pestañea fuerte con la dentadura antipopular de sus párpados.

La gran promesa de generar un millón de puestos de trabajo “de calidad” durante su gobierno (que, en rigor, satisfacería el mito del pleno empleo bajo el capitalismo chileno), se basa sobre supuestos demagógicos. Concretamente, Piñera ha notificado que el millón de plazas laborales las creará doblando a 200 mil empleos nuevos anuales (?). También continuará la política de subsidios estatales a la contratación de jóvenes entre 18 y 24 años (que en general, por el mismo trabajo que realiza un hombre adulto obtienen 2/3 menos de salario, y 1/3 menos que una mujer adulta). Esta iniciativa propiciada por la Concertación ha sido un fracaso rotundo. De los 300 mil jóvenes que se “beneficiarían” con los subsidios, sólo 5 mil empleadores utilizaron las platas para 60 mil jóvenes declarados (1/5 de lo presupuestado).

Como si el Estado y sus instituciones, y el país todo no perteneciera ya a la clase de la que Piñera es miembro estrella y ahora representante político, también quiere inventar la figura de los “defensores públicos de los empleadores” en el ámbito de la justicia laboral. La cuestión es –si es posible luego de la labor realizada al respecto por la Concertación- flexibilizar aún más el trabajo y limitar todavía más la insignificante capacidad de negociación de los asalariados con la patronal.

Finalmente, Piñera acaricia un plan de reforestación de 3 millones de hectáreas al sur de Chile que todavía no resultan apetitosas para la gran industria de la celulosa por un asunto de costos (es decir, de ganancias). Al respecto, lo obvio, y continuando con un Estado aval de los grandes propietarios, Piñera subsidiará con recursos de todos los chilenos a la empresa forestal de manera que, ahora sí, el negocio resulte super rentable.

6.
Por abajo, entre los pueblos y los trabajadores, sólo existen desafíos. Hacia fines de febrero se realizará la Asamblea General del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT), federación que agrupa a gran parte de la izquierda anticapitalista chilena. Entre sus objetivos para el período, probablemente, estará consolidar su independencia política respecto de la vieja y la nueva derecha, la Alianza por Chile y la Concertación o sus rémoras, “nuevos” formatos, partidos o criaturas al estilo MEO. Y proyectarse y crecer en las luchas concretas de los pueblos y los trabajadores, acentuando las luchas del pueblo en el movimiento real (aquellas fuerzas sociales cuyas expresiones y luchas, en los hechos o potencialmente, tienen una dirección antagónica a los intereses del capital), y luego en la agenda tradicional del pueblo y la izquierda, potenciando contenidos que hagan sentido a las grandes mayorías, visibilizando al MPT como alternativa, y radicalizando políticamente los hitos. Aquí, radicalizar quiere decir, ir a la raíz, descubrir con creatividad y protagonismo que las causas de los males de las mayorías se encuentran en el capitalismo. Ello en el trabajo, en las luchas de género, de los originarios, contra el patriarcalismo homofóbico y misógino; en el ambientalismo consecuente y en toda expresión organizada de descontento social.
Enero 27 de 2010

Un insulto a nuestra inteligencia

Un insulto a nuestra inteligencia Jorge G. Péfaur

En los próximos meses se seguirán analizando los resultados electorales y la derrota de la Concertación que permitió que llegara al poder la derecha.
Un aspecto digno de analizar fue el comportamiento de los partidarios de Frei , en relación a los posibles electores que manifestaban su intención de votar blanco o nulo, el temor que estos votos influyeran en el resultado- lo que aparentemente no sucedió- dió paso a una campaña muy intensa para convencer a estos ciudadanos lo que significaría el que votaran nulo o blanco.

Lo que es relevante es la forma como se encaró este problema, pareciese que desde el mismo Comando de Frei y desde la izquierda del Juntos Podemos- en particular desde el Partido Comunista- enfocaron esta campaña de "convencimiento" partiendo de el supuesto falso que estos electores eran fácilmente influenciables y de una mínima capacidad de análisis, no se entiende de otra manera la forma tan agresiva en plantear estos argumentos, que más bién parecía amedrentamiento y que sólo logró hacer que reafirmaran esa intención de votar nulo , y es más, en muchos casos votaran directamente por Piñera como una forma de "protestar" al sentirse menospreciados como ciudadanos.

Pero el problema es mucho más profundo,tiene que ver con la forma como la Izquierda, -que es lo que me interesa analizar-, se relaciona con los ciudadanos de este país, pareciese que reproducimos formas de comunicación, que son inherentes a regímenes autoritarios o al menos que tratan de manipular a su favor a la opinión pública usando cualquier medio y sin detenerse ante nada.

En el lapso de tiempo que va de la primera a la segunda vuelta los ciudadanos que potencialmente podían votar nulo o blanco fueron literalmente "bombardeados" día a día con los más increibles " argumentos" tendientes a neutralizarlos, a hacerlos a lo menos sentirse culpables si ganaba Piñera. Pero en la izquierda la cosa era de tomar palco, " el que vota nulo es facista" "le pavimentan el camino a la derecha " “ van a ser los culpables que vuelvan los pinochetistas" "votar nulo es traicionarse como militante de izquierda" " votar nulo es traicionar a nuestras víctimas de la dictadura”.

Las cartas de Malucha Pinto y de Ana González apuntaban al corazón mismo del votante de izquierda. Lo más “revolucionario y bolivariano es votar por Frei” decía la carta enviada por los comunistas chilenos avecindados en Venezuela,realmente para una antología esta última afirmación.



El líder del Juntos Podemos Jorge Arrate también en su discurso en la Fiesta de Los Abrazos puso su cuota persuasiva y entregó la siguiente opinión “ Piñera no agrega votos a la derecha, pero puede ser que por la enfermedad del desencanto, la frustación y la ausencia de participación”, refiriendose a los votantes no Concertación.



Se reemplazó el argumento serio y persuasivo, por el argumento- si es que lo podemos llamar así- descalificador, denigrante, mentiroso, que produjo el efecto contrario, reforzó más la decisión de no votar por Frei y anular.

¿Por qué paso esto?, será porque los ciudadanos que manifestaban la intención de anular o votar en blanco eran lo suficientemente informados, e inteligentes y por eso mismo es que pensaban votar nulo y de hecho lo hicieron.

Pero más allá de la utilidad o no de votar blanco o nulo, la reflexión tiene que ver en la forma en que nos conectamos con la gente - " el pueblo"- y preguntarnos ¿es ésta la forma de ganar conciencias? ¿ fueron formas legítimas de convencimiento? ¿ respetamos la libertad de conciencia? ¿ La acciones coercitivas son válidas para conseguir nuestros objetivos?

Quisiera terminar entregando mi saludo a nuestro extrañable compañero Pancho Villa que a estas alturas debe tener su e-mail saturado de "opiniones" que le reprochan su valentía de haber hecho público y con argumentos su decisión de votar nulo.

La centroizquierda es derecha sistémica

Rómulo Pardo Silva

El significado de izquierda en política sólo se puede conocer por su programa y sus actos.


En esta época lo común es el enfrentamiento electoral por el manejo del estado entre dos fuerzas de derecha. Para hacer creer a los ciudadanos que deciden algo muy importante, los centros ideológicos burgueses y sus medios de comunicación las presentan como alternativas antagónicas que califican como derecha y centroizquierda. Así sucede en Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia, España, Alemania, Japón, Suecia, Brasil, México, Argentina, Uruguay, Chile...


Ambas fracciones concuerdan en el capitalismo, la dependencia del imperio norteamericano, el poder fáctico de los ricos, la sociedad de castas, el estado comprometido con este único ordenamiento, las elecciones libres y periódicas con el mecanismo de golpe de estado/dictadura si un resultado pone en peligro la continuidad de la explotación empresarial.


Este común interés fundamental permite alianzas y explica que políticos de un bando pasen al otro con el argumento de la unidad nacional.


Sin embargo disputan agresivamente. Lo hacen por cargos, dignidades, influencias que permiten ganar dinero, orígenes sociales, símbolos, lenguajes, historias.


La opción verdaderamente opuesta a la derecha es el socialismo solidario y sustentable. Está en el poder únicamente en Cuba. Propuesta de justicia y mejoramiento popular considerando el decrecimiento que impone la crisis estructural del capitalismo (por la imposibilidad del crecimiento económico indefinido, el cambio climático, la inestabilidad financiera, el agotamiento de recursos naturales, la escasez de agua y tierras de cultivo, etc.). La política que significa igualdad, humanismo, propiedad social, economía planificada, seguridad para todos los seres vivos.


Es el proyecto de civilización combatido por ambas derechas en los procesos proclamados en Venezuela, Bolivia, Ecuador y en todo el mundo en sus impulsores individuales o colectivos.


En el tablero social si las burguesías de derecha y centroizquierda juegan a la dama siguiendo sus tradicionales reglas y tácticas, los socialistas juegan el ajedrez que tiene otras estrategias y objetivos.


Es más difícil la tarea del socialismo porque la mayoría de la humanidad no lo desea hoy pero la ciencia indica que es vital para el futuro. La ciudadanía en general busca el consumismo publicitado por los mercaderes (auto, ropa de marca, alimento a placer, viajes, renovación de casa y bienes…) sin saber o aceptar que el modo de producir y consumir capitalista empuja a sus hijos y nietos a una realidad insostenible de caos y muerte, antesala posible del fascismo.


No hay ninguna posibilidad que el socialismo apoye esa destrucción a cambio de votos. No tiene otra vía que enarbolar la vida comunitaria, el consumo material racional, la riqueza en la cultura.


Los triunfos electorales globales seguirán siendo por un tiempo para las dos derechas. El socialismo debe proyectar, propagar, organizar desde el valor de ser minoría por muchos años. Los revolucionarios no pueden mentir.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Enviamos médicos y no soldados

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Enviamos médicos y no soldados En la Reflexión del 14 de enero, dos días después de la catástrofe de Haití que destruyó ese hermano y vecino país, escribí: “Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 127 de las 137 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo de médicos nuestros que viajaron ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos”.


“La situación es difícil -nos comunicó la jefa de la Brigada Médica Cubana- pero hemos comenzado ya a salvar vidas.”


Hora tras hora, de día y de noche, en las pocas instalaciones que quedaron en pie, en casas de campaña o en parques y lugares abiertos, por temor de la población a nuevos temblores, los profesionales cubanos de la salud comenzaron a laborar sin descanso.


La situación era más grave que lo imaginado inicialmente. Decenas de miles de heridos clamaban por auxilio en las calles de Puerto Príncipe, y un número incalculable de personas yacían, vivas o muertas, bajo las ruinas de barro o adobe con que habían sido construidas las viviendas de la inmensa mayoría de la población. Edificios, incluso más sólidos, se derrumbaron. Fue necesario además localizar, en medio de los barrios destruidos, a los médicos haitianos graduados de la ELAM, muchos de los cuales fueron afectados directa o indirectamente por la tragedia.


Funcionarios de Naciones Unidas quedaron atrapados en varios de sus albergues y se perdieron decenas de vidas, incluidos varios de los jefes de la MINUSTAH, una fuerza de Naciones Unidas, y se desconocía el destino de cientos de otros miembros de su personal.


El Palacio Presidencial de Haití se derrumbó. Muchas instalaciones públicas, incluso varias de carácter hospitalario, quedaron en ruinas.


La catástrofe conmovió al mundo, que pudo presenciar lo que estaba ocurriendo a través de las imágenes de los principales canales internacionales de televisión. De todas partes, los gobiernos anunciaron el envío de expertos en rescate, alimentos, medicinas, equipos y otros recursos.


De conformidad con la posición pública formulada por Cuba, personal médico de otras nacionalidades, como españoles, mexicanos, colombianos y de otros países, laboró arduamente junto a nuestros médicos en instalaciones que habíamos improvisado. Organizaciones como la OPS y países amigos como Venezuela y de otras naciones suministraron medicamentos y variados recursos. Una ausencia total de protagonismo y chovinismo caracterizó la conducta intachable de los profesionales cubanos y sus dirigentes.


Cuba, al igual que lo ha hecho en situaciones similares, como cuando el Huracán Katrina causó grandes estragos en la ciudad de Nueva Orleáns y puso en peligro la vida de miles de norteamericanos, ofreció el envío de una brigada médica completa para cooperar con el pueblo de Estados Unidos, un país que, como se conoce, posee inmensos recursos, pero lo que se necesitaba en ese instante eran médicos entrenados y equipados para salvar vidas. Por su ubicación geográfica, más de mil médicos de la Brigada “Henry Reeve” estaban organizados y listos con los medicamentos y equipos pertinentes para partir a cualquier hora del día o de la noche hacia esa ciudad norteamericana. Por nuestra mente no pasó siquiera la idea de que el Presidente de esa nación rechazara la oferta y permitiera que un número de norteamericanos que podían salvarse perdieran la vida. El error de ese Gobierno tal vez consistió en su incapacidad para comprender que el pueblo de Cuba no ve en el pueblo norteamericano un enemigo, ni como culpable de las agresiones que ha sufrido nuestra Patria.


Tampoco aquel Gobierno fue capaz de comprender que nuestro país no necesita mendigar favores o perdones de quienes durante medio siglo han tratado inútilmente de ponernos de rodillas.


Nuestro país, igualmente en el caso de Haití, accedió de inmediato a las solicitudes de sobrevuelo en la región oriental de Cuba y a otras facilidades que requerían las autoridades de Estados Unidos para prestar asistencia lo más rápidamente posible a los ciudadanos norteamericanos y haitianos afectados por el terremoto.


Estas normas han caracterizado la conducta ética de nuestro pueblo que, unido a su ecuanimidad y firmeza, han sido los rasgos permanentes de nuestra política exterior. Eso lo conocen bien cuantos han sido adversarios nuestros en la esfera internacional.


Cuba defenderá firmemente el criterio de que la tragedia que ha tenido lugar en Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, constituye un reto a los países más ricos y poderosos de la comunidad internacional.


Haití es un producto neto del sistema colonial, capitalista imperialista impuesto al mundo. Tanto la esclavitud en Haití como su ulterior pobreza fueron impuestas desde el exterior. El terrible sismo se produce después de la Cumbre de Copenhague, donde fueron pisoteados los derechos más elementales de 192 Estados que forman parte de la Organización de Naciones Unidas.


Tras la tragedia, se ha desatado en Haití una competencia por la adopción precipitada e ilegal de niños y niñas, que obligó a que la UNICEF tomara medidas preventivas contra el desarraigo de muchos niños, que despojaría a familiares allegados de tales derechos.


El número de víctimas mortales sobrepasa ya las cien mil personas. Una elevada cifra de ciudadanos ha perdido brazos o piernas, o ha sufrido fracturas que requieren rehabilitación para el trabajo o el desenvolvimiento de sus vidas.


El 80% del país debe ser reconstruido y crear una economía suficientemente desarrollada para satisfacer las necesidades en la medida de sus capacidades productivas. La reconstrucción de Europa o Japón, a partir de la capacidad productiva y el nivel técnico de la población, era una tarea relativamente sencilla en comparación con el esfuerzo a realizar en Haití. Allí, como en gran parte de África y en otras áreas del Tercer Mundo, es indispensable crear las condiciones para un desarrollo sostenible. En solo 40 años la humanidad tendrá más de 9 mil millones de habitantes, y enfrenta el reto de un cambio climático que los científicos aceptan como una realidad inevitable.


En medio de la tragedia haitiana, sin que nadie sepa cómo y por qué, miles de soldados de las unidades de infantería de marina de Estados Unidos, tropas aerotransportadas de la 82 División y otras fuerzas militares han ocupado el territorio de Haití. Peor aún, ni la Organización de Naciones Unidas, ni el Gobierno de Estados Unidos han ofrecido una explicación a la opinión pública mundial de estos movimientos de fuerzas.


Varios Gobiernos se quejan de que sus medios aéreos no han podido aterrizar y transportar los recursos humanos y técnicos enviados a Haití.


Diversos países anuncian, por su parte, el envío adicional de soldados y equipos militares. Tales hechos, desde mi punto de vista, contribuirían a caotizar y complicar la cooperación internacional, ya de por sí compleja. Es necesario discutir seriamente el tema y asignar a la Organización de Naciones Unidas el papel rector que le corresponde en este delicado asunto.


Nuestro país cumple una tarea estrictamente humanitaria. En la medida de sus posibilidades contribuirá con los recursos humanos y materiales que estén a su alcance. La voluntad de nuestro pueblo, orgulloso de sus médicos y cooperantes en actividades vitales, es grande y estará a la altura de las circunstancias.


Cualquier cooperación importante que se ofrezca a nuestro país no será rechazada, pero su aceptación estará subordinada por entero a la importancia y trascendencia de la ayuda que se requiera de los recursos humanos de nuestra Patria.


Es justo consignar que, hasta este instante, nuestros modestos medios aéreos y los importantes recursos humanos que Cuba ha puesto a la disposición del pueblo haitiano no han tenido dificultad alguna en llegar a su destino.


¡Enviamos médicos y no soldados!


Fidel Castro Ruz
Enero 23 de 2010
5 y 30 p.m.

¿Por qué ganó Piñera?

¿Por qué ganó Piñera? Andrés Figueroa Cornejo

1.
Más de un 40 % de las personas habilitadas para sufragar en las elecciones presidenciales 2009 en Chile, no acudieron a las urnas, no están inscritas o anularon o dejaron el voto en blanco. La crisis de participación de la democracia tutelada y puramente ritual y formal del país testimonia los límites del presente formato político, y su baja representatividad. Paradójicamente, este mismo estado de cosas, fortalece la gobernabilidad transitoria de la clase en el poder.

2.
En el último tercio de la década de los 80, en Chile se selló a fuego un pacto de gobernabilidad que, en términos sustantivos, continúa vigente, y que puso término al régimen militar y abrió el ciclo de gobiernos civiles. La dictadura pinochetista sirvió, de manera inmediata, para contener violentamente el avance de las fuerzas populares y una de las clases trabajadoras más organizadas y concientes del mundo en aquella época. Al respecto, la Unidad Popular encabezada por el doctor Salvador Allende fue expresión de la lucha de clases y el protagonismo del pueblo y sus intereses, y no al revés. El golpe de Estado terminó con las conquistas asociadas al cuestionamiento estructural del reinado del capital por el poder popular condensado en sus masivos destacamentos políticos y autoorganización propia.

La dictadura militar, digitada por el Pentágono, inauguró una fase de contrarrevolución capitalista y desde mediados de los 70, se impuso en Chile el programa del estadio más brutal del capitalismo, muy distinto al conocido hasta ese momento en la historia. De este modo, se ejecutó la ultraprivatización de los derechos sociales, los recursos básicos, el territorio mismo. Se amplió y precarizó el empleo asalariado y se desmanteló el sindicalismo (que, por otra parte, hoy apenas responde a una organización del trabajo anterior, y no a una nueva regimentada por un capitalismo sin contrapesos, la deslocalización y fragmentación laboral. Por tanto, el actual sindicalismo es apenas una rémora adjetiva de una fase del capital más bien desarrollista que ya no existe.). La crisis de la deuda externa de fines de los 70 e inicio de los 80 gatilló en el país la protesta social explícita y la exigencia mayoritaria del fin del régimen de Pinochet.

Antiguas representaciones políticas, como la Democracia Cristiana, guardianes de los intereses de la burguesía y el imperialismo, y que jugaron un papel fundamental en la legitimación del golpe de Estado, se pasaron al bando de la oposición a la dictadura, sin más contenidos que el retorno a la democracia representativa. La izquierda de la época, fuertemente influida por la revolución nicaraguense y el apoyo internacional, radicalizó la protesta social, amplió sus organizaciones político-militares (FPMR, MIR, MAPU-Lautaro, fracciones del Partido Socialista) con el objetivo de romper con el monopolio burgués de las armas y presionar hacia una salida lo más adelantada posible –en términos democrático populares- de acuerdo a las circunstancias. Sin embargo, luego de 1986, la hegemonía de conciliación de la clase propietaria en la oposición de los partidos democrático burgueses y en tendencias al interior de la propia izquierda lapidarían la posibilidad de un levantamiento insurreccional, y años después compondría la Concertación de Partidos por la Democracia. Esos partidos, tutelados por el imperialismo norteamericano y algunos Estados europeos, ante la polarización de la lucha de clases y la inminente crisis de gobernabilidad, pactaron una agenda de consenso, a espaldas del pueblo y los trabajadores, con la dictadura. Así, el itinerario de Pinochet se mantuvo intacto, y ganó el NO a la continuación del régimen militar en 1988. Un año después obtuvo la mayoría en las primeras elecciones presidenciales luego de 17 años, el DC y uno de los principales alentadores del golpismo durante el gobierno de Allende, Patricio Aylwin. En 1990 comenzaron los gobiernos civiles sobre un poderoso acuerdo de gobernabilidad por y para bien de los de arriba. La dictadura ya había cumplido sus objetivos de exterminio popular y contraemancipador, y ahora sólo ofrecía crisis sociales y superior descontento.

3.
El nuevo consenso de gobernabilidad de los que mandan tuvo por fin inmediato descomprimir la organización y la protesta social; cautelar el patrón de acumulación capitalista inaugurado durante el período dictatorial; y despolitizar, desmantelar y descalcificar todas las organizaciones construidas por los trabajadores y el pueblo al calor de la lucha antidictatorial. Con la operación concreta de desarticular, domesticar y extinguir las expresiones más avanzadas de los de abajo, y con el argumento aterrador de evitar nuevas asonadas golpistas, los gobiernos civiles de la Concertación capitalista, provocaron el reflujo del movimiento real del pueblo. Cooptaron y desmoralizaron a la mayoría de sus cuadros dirigentes, y de manera progresiva, infantilizaron políticamente a las grandes mayorías. Al final del primer gobierno de la Concertación el trabajo estaba hecho. Se consolidó la paz de cementerios requerida por el modo primario exportador de una burguesía rentista, parasitaria, especulativa y subordinada al capital transnacional. Se hipotecó, una vez más, el desarrollo industrial y soberano del país, condenando a Chile al extractivismo, la acumulación por despojo de los recursos naturales, y la dependencia económica y multidimensional respecto de los Estados corporativos titulares del capital mundial. El pueblo y los trabajadores se convirtieron en meros consumidores fuertemente endeudados y los distintos momentos de la realización de la valorización del capital (producción-distribución-consumo-producción), al igual que en casi todo el planeta, fueron y son dominados por el capital financiero especulativo. Los dispositivos simbólicos de representación y legitimación de masas de la versión del mundo dominante de la clase dominante, obraron de manera inmejorable a través de las instituciones educativas, militares, eclesiásticas y mediales.

El mensaje es el miedo, la resignación, el consumo compulsivo, la competencia insolidaria, la mansedumbre popular, y la conversión de los potenciales sujetos de transformación en simples clientes, objetos de crédito, endeudamiento, explotación y reproducción general del capitalismo.

4.
Del proceso constituido históricamente de acuerdo a condicionantes en el campo de las relaciones de fuerza mundiales, y su manifestación determinante en el territorio chileno, coyunturalmente se presenta con la imposición de los candidatos presidenciales del poder, Sebastián Piñera (quien, junto a sus hermanos, se enriqueció gracias a la dictadura, la venta a precio absurdo de la propiedad estatal, la privatización de la seguridad social y la salud) y Eduardo Frei Ruiz Tagle (cuyo gobierno soldó los lazos de dependencia estructural en relación a los intereses corporativos transnacionales y, justo antes de Ricardo Lagos, terminó el proceso de privatización de los derechos sociales, los recursos naturales y el empeoramiento de las condiciones de trabajo de la mayoría chilena). Ambos representan los mismos intereses de clase y son notas de una similar composición antisocial y antipopular. Casi está de más recordar que los dos son instrumentos de las políticas emanadas de los centros imperialistas y sus políticas de ajustes estructurales, desregulación económica, el Estado subsidiario y aval de la burguesía en aprietos, la “autonomía” del Banco Central, programas sociales focalizados y absolutamente insuficientes, etc.

5.
Mientras tanto, el padrón electoral –viejo, clientilizado y loteado políticamente sobre la base de los resultados del plebiscito del SÍ y el NO de 1988- repite una y otra vez sus resultados ante la crisis de representatividad, credibilidad de la actual democracia, y despolitización del conjunto del pueblo. Hasta ahora, y después de 20 años, el Ejecutivo estuvo en manos de la Concertación. En la última elección concurrió una batería de variables que explica el empate de las dos derechas en competencia, resuelto a favor de Piñera.

6.
De los aproximadamente 12,5 millones de electores potenciales en Chile, emitieron un voto válido 6.942.601. Piñera sacó 3.582.800 y Frei 3.359.801. 244 mil personas anularon el voto. Es decir, del total de electores posibles, Piñera tuvo el sufragio del 28,66%. Normalmente en la segunda vuelta la abstención disminuye en al menos un 4% respecto de la primera. En esta ocasión se dio al revés: aumentó en un 2%.

7.
El pueblo chileno no es más derechista o conservador que hace 4 años. El continuismo concertacionista, el nepotismo, la imposición de Frei como candidato único de la Concertación sin pasar por primarias en un período de crisis de esa componenda; la fragmentación y desgajamiento de la fracción del bloque del poder en el Ejecutivo de MEO (cuya propaganda y mercadotecnia lo ligaron hábilmente al cambio generacional y al relevo sin contenidos, demostrado por el fenómeno de que un tercio de su votación se fue a Piñera y el resto a Frei); la inteligente, pero desconcertante e insuficiente maniobra de que Jorge Arrate, ex líder concertacionista, facilitara el ingreso de tres miembros de la dirección del Partido Comunista al parlamento a través de un pacto por omisión; y la propia figura de Frei –el peor de los candidatos posibles- son parte del problema. A lo anterior, es preciso añadir el populismo más efectivo mediáticamente de Piñera (el 90 % de los medios de comunicación en el país son propiedad de la vieja derecha), su promesa de un millón de empleos y fin de la delincuencia (?), el trabajo añoso de la ultraderechista UDI en territorio popular, la apatía galopante de la población ante un panorama electoral sin alternativas, etc.

8.
Sin duda, acaso desde abajo, como sugiere mi querido Pedro Echeverría (extraordinario y prolífico analista y académico mexicano), una de las variables sustantivas para el triunfo de Piñera se encuentra en que la izquierda anticapitalista, el eventual continente político de los trabajadores y los pueblos, todavía no se convierte en alternativa política desde, con y para las grandes mayorías. Es cierto, luego de un largo reflujo, descomposición política y orgánica, desesperación y depresión, el socialismo anticapitalista recién comienza a escribir el prólogo de la reconstrucción política de la conducción de los intereses de los trabajadores y los pueblos. Ello se hace paulatinamente, con audacia y, al mismo tiempo, ofreciendo confianza, claridad y fortaleza a los futuros protagonistas de la transformación profunda, independiente y popular que demanda la inmensa mayoría de Chile. Por eso sus tareas principales son la participación en los movimientos y luchas auténticas del pueblo trabajador, su ampliación dinámica y comprensiva de las luchas anticapitalistas que se manifiestan en la gesta de los pueblos originarios, el feminismo, el ambientalismo, la diversidad sexual, las nuevas sensibilidades solidarias de las generaciones actuales. Para el caso, la izquierda anticapitalista debe rimar su unidad resumida en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT) con las condiciones actuales de fuerza, las demandas auténticas de las mayorías, una representación y producción simbólica que termine con la nostalgia (que no con la memoria), eche al tacho de la basura las prácticas discursivas hacia adentro y atrás, y proyectarse creativamente de cara al futuro y con las maneras de la actualidad y los y las actuales. Frente a la alternancia de los dueños de todo por arriba, es preciso propugnar la alternativa desde abajo y en todos los terrenos en disputa de la lucha de clases. El calendario de la izquierda convencional recuerda buenamente los santorales inolvidables, pero es la lucha real de los trabajadores y el pueblo la agenda rectora del MPT y sus fuerzas amigas. El desafío de la creación de un proyecto político cuyo horizonte sea la felicidad humana, la igualdad y la libertad, y que en su aterrizaje táctico se base sobre el análisis concreto de la realidad concreta, debe arrojar por la borda todos los manuales, los dogmatismos estériles e incluso la simbología que ya nada dice a los chilenos de hoy. Se acabó la guerra fría, y la contradicción dictadura / democracia es foto en sepia para los sujetos actuales. De no ponerse al día, con rigor, alegría y compromiso poliético insobornable, el socialismo anticapitalista corre el riesgo de esclerotizarse rápidamente, mientras la burguesía no duerme en su objetivo estratégico de mantener incesantemente el infame estado de cosas.
Enero 19 de 2010


Chile: Mortandad de claves sucedáneos

Chile: Mortandad de claves sucedáneos

Andrés Bianque (especial para ARGENPRESS.info)


No hay peor desgracia de aquellos que heredan a los suyos el llanto,
y no la fuerza para cambiar ese llanto.
Anorak Emutiaa


Ha ganado la derecha, aquella que ha corrido con dos jamelgos, provenientes del mismo establo. Por lo tanto, desfile de faisanes y escopetas escondidas, danzan.


Todo sucede como en cámara lenta, como en un acorde de crepúsculo que mece despacio la algarabía y los gritos contra los árboles. Las banderas flamean manoseadas en el centro de la calle, no entiendo las voces, no reconozco las facciones, los puntos suspensivos suspenden el ambiente.
Se me viene el humo que emana desde el palacio de La Moneda a los ojos, se me viene el último suspiro de tanto hermano asesinado. Entre chillidos de celebración, puedo escuchar los gritos de los torturados. Se me viene el conteo balotaje desconocido, desvalorizado de, ¿Cuántos muertos adosan las arterias rotas? Y los muertos de hambre, los que terminaron su propia existencia de carencias. Y olvido el análisis riguroso preciso, y dialéctico de este acontecimiento, especialmente porque no lo conozco y en ello, una ingenuidad e ignorancia de campesino de la palabra, me brota muerta en los labios al ver como tanto sacrificio, fue canjeado por un par de sillones y engañitos varios.
Que miserables e inútiles parecen ahora, esos diecisiete años de desgracias. Volver a los diecisiete, después de vivir un siglo de promesas inconclusas.


Y esta vez, no a la fuerza, no por la fuerza se instala el patrón sobre el capataz. Orgullo quizás, soberbia tal vez o llanamente honestidad de abrir las luces y presentarse tal cual frente a los espectadores electores.
Lo que empieza mal, termina peor.
Recuerdo. Poco a poco, de entre las tumbas, de entre los cementerios, calles y plazas comienzan a levantarse las manos, esta vez, armadas, galvanizadas en decisión contra los que nos oprimen. Se levanta un pueblo contra la injusticia. Y es ahí donde los más vivos, los más astutos, los más viejos, permutan el pellejo de cientos, por acomodos que sean muy del modo de todos, excepto de las grandes mayorías.
¿Cuántas generaciones rompieron? ¿Cuántos muertos hay detrás de cada verso, de cada palabra? ¿Cuánta sangre va cayendo por entremedio de los renglones de estas líneas adosadas a la espalda del tiempo? ¿Cuánta piel de fantasma prestada para escribir estas líneas infinitas?*
Una sensación de asco me ronda el pensamiento, como si hubiese sido víctima de una violación y me sintiera sucio por dentro y por fuera, muy a pesar de no tener culpa de aquello. Y como que me duele la nacionalidad que me impusieron, o que me tocó por azar, como que siento vergüenza de ser chileno. No es que los otros fueran mejores, pero había cierto sabor a que por último eran sinvergüenzas que vendían sus cuentos hasta niveles casi risibles y sus caras eran conocidas desde las épocas duras contra la carnicería instalada en el país. Traidores, apóstatas, renegados, pero, mentían tan bien, que uno hasta les creía, a medida que iban mintiendo. Muy acorde con los verdaderos, también renovados fascistas de siglo XXI. "Para que asaltar con un garrote, sí se puede hurtar elegantemente y evitar gastar en detergente, para sacarse las manchas de sangre del smoking"
Tengo la leve sensación de que perdimos, hace mucho tiempo atrás, esto es la crónica de una derrota anunciada.


Dispénseme la edad, pero ¿Cuándo perdimos? ¿El 73, con las hienas sobre los techos del país?


¿O fue el 70? ¿Mucho antes de eso?
La concertación perdió el poder que ostentaba 20 años en el gobierno, poder, asentamientos, posiciones, dineros, nepotismos infinitos, esto, eso y lo otro perdió. Pero no perdió de ninguna manera en lo ideológico, incluso se dio el lujo de llevarse a varios de los nuestros a sus aposentos, somos otros, los que hemos perdido hace rato ya en esos campos, que desde donde bastante no germina nada bueno o duradero. Entonces, ¿Cuándo es que perdimos realmente? ¿Seguimos perdiendo?
Pésima terapia abarcar culpas ajenas y que a uno no le corresponden. Pero sería bastante sano, otorgarse un momento de reflexión al respecto y proponer, el cómo, no repetir esos errores.
En lo personal, yo siento que perdimos vergonzosamente en los 80, cuando se nos desmanteló no lo sólo la esperanza y las ganas, sino también algunas armas, no sólo las de fuego, sino otras más poderosas, como la consecuencia, la claridad y honestidad para con nuestro Pueblo.
Y nosotros, siendo los más numerosos, los de mayor contingente, dejamos solos a muchos otros que quizás también negociarían una salida pacífica y mesurada al asunto, pero mirando a los ojos, de tú a tú contra cualquiera, otras hubiesen sido las condiciones.


No pidiendo disculpas por haber reaccionado “tan mal” y defenderse, por ejemplo, ante las torturas y asesinatos varios.
Unidades de Combates completas, entregando municiones y pertrechos a ciertos encargados del Partido, que nos habían vendido hace rato ya, en inofensivo paquete simpático-civil como ofrenda y elegante señal de seres civilizados, que comerían el caviar con servicio y no con las manos.


Si sólo hubiésemos podido vislumbrar que en la entrega simple y sencilla de aquellos abastecimientos, hipotecaríamos, ahora, casi 25 años de promesas incumplidas.


¿Cómo diablos no haber intuido la traición en ciernes?
El pueblo convertido en un guiñapo sanguinolento, con el cual los ricos limpiaron sus zapatos y después de aquello, el pueblo convertido en estropajo de la nueva naciente casta, los nuevos ricos y su Transacción a la Democracia.
Y la Concertación es responsable de la llegada de la derecha y su cardumen de pirañas siempre famélicas de ganancias al gobierno. ¿Y quiénes son los responsables de la llegada de La Concertación?
El éxito es medido, de la misma manera, tanto por gentes de derecha o de izquierdas. He ahí el triunfo gigantesco de nuestros enemigos. El materialismo, al final de cuentas, es lo mismo que Consumismo. Dime cuánto tienes y te diré dónde militas.
Escribo en forma pausada, una docena de trazos sobre un papel que servirá de carta para una tarea bastante ingrata.


Cavo silencioso un hoyo sobre algún lugar poco concurrido, tomo el escrito y lo entierro hasta que sea imposible poder verlo. Ahí van algunas palabras envueltas para que puedan leerlas los que aún no han sido encontrados, por aquellos que dejaron sus dientes, su carne y sangre mezclada con las napas y capas que cubren no sólo el subsuelo, sino la memoria que nos falla tanto, y que tanta falta nos hace.
¿Es permitido que los ignorantes comentemos nuestros dolores sin ser profesionales de la eterna ecuación no resuelta, del cómo terminar con la desigualdad social?
Sentado sobre la cuneta que delimita la vereda de la calle, un niño me mira con rostro desconfiado e inquisitivo, al verme sentado de la misma manera que él. Adivina quizás todas las derrotas que me surcan la mirada. Me sonríe en forma pícara y, con malicia de cómplice me dice, ¿Tú tampoco hiciste tus deberes, te portaste mal, por eso te echaron a la calle? Me rompe letal, mis complicados acertijos y enigmas políticos. Pienso.


¿Y si me preguntara cada cuatro años lo mismo, cada 17 años, cada 20 años?


¿Cuál sería mi respuesta?
Después de la Guerra somos todos Generales.