Blogia
T r i b u n a c h i l e n a

Economia

La crisis global está muy lejos de terminar.

La crisis global está muy lejos de terminar.

Por Patricio Guzmán 

La crisis global de la economía capitalista que comenzó en 2007 como un problema de morosidad de las carteras hipotecarias en Estados Unidos, se transformó  luego en una crisis del sistema financiero, y más tarde en una recesión global.  El rescate con recursos masivos de los estados para salvar el sistema financiero de la bancarrota, y estimular la economía, impidió, por cierto, una cadena de mega quiebras de incalculables consecuencias y posteriormente permitió un respiro con un relanzamiento de la economía, en la mayoría de los países que consiguieron salir de la recesión. Pero el centro de la crisis mutó hacia la deuda pública y el déficit fiscal, que crecieron exponencialmente como producto de estos salvavidas. El default de Grecia evitado a último minuto por la intervención reticente de las potencias europeas y el FMI, encendió todas las alarmas.  

Perspectiva de muchos años de crecimiento lento y recesiones. 

Contra lo que la propaganda económica interesada, ha repetido machaconamente por tres años, la crisis está muy lejos de terminar. No estamos en el desarrollo de una de las cerca de quince que se desarrollaron durante la era de crecimiento, y después de una caída importante de la actividad se cerraban con un relanzamiento importante del crecimiento. Se ha producido un punto de inflexión del sistema y lo más probable es que frente a nosotros tenemos la perspectiva de muchos años de crecimiento lento y recesiones. 

Los gigantescos rescates de los gobiernos de Estados Unidos y Europa Occidental de los sistemas bancarios, con dinero de los contribuyentes, convirtieron las pérdidas privadas de los banqueros en deuda pública. Con esto el riesgo del sistema financiero no terminó, pero pasó de la banca a los gobiernos. Ahora bien, si los bancos pudieron usar su influencia y el pánico de un quiebre del sistema financiero que arrastraría al abismo a toda la economía capitalista, para que los gobiernos acudieran en su rescate con el dinero de los contribuyentes, no ocurre lo mismo con los gobiernos, ninguna institución internacional, sería capaz de rescatar del cese de pagos alguna de las economía de tamaño medio en Europa, menos aún si el problema estallara en alguno de los países más desarrollados. Simplemente no hay nada que asegure suficientemente los bonos soberanos, y la deuda de los estados. 

La crisis del crédito y la deuda no ha sido superada, de otra manera ya estarían subiendo las tasas de los bancos centrales en todas partes para retirar las inyecciones de liquidez masivas a la economía mundial, asegurar mantener baja la inflación, y evitar la aparición de burbujas financieras, pero las autoridades económicas están muy divididas sobre ello. Los inversionistas de los mercados de deuda pública, parecen más preocupados por la perspectiva de deflación, crecimiento muy aletargado, nueva recesión y la posibilidad de impago de bonos soberanos (deuda de los estados). El desempeño económico en Estados Unidos, Japón, la mayor parte de los países europeos, hacen difícil a los bancos centrales subir las tasas de interés de referencia, sin agudizar las presiones recesivas. Incluso los efectos de la desaceleración de la economía china, necesaria para impedir una explosión de las ‘burbujas’ que inflaron los precios y crearon riqueza inmobiliaria artificial y especulativa, se salieran de control, ahora preocupan a los otros países, por el efecto negativo que tendrá sobre las posibilidades de crecimiento global. 

Un reporte del 25 de agosto de Morgan Stanley advertía a los inversionistas que se pueden esperar no pagos de bonos de los gobiernos. “Un default soberano absoluto en las grandes economías avanzadas sigue siendo un resultado muy poco probable.   (… ) Pero “los gobiernos impondrán una perdida en alguna de sus contrapartes”   

Una nueva recesión global

La mayoría de los analistas globales ahora están en el sector ‘pesimista’ y temen una nueva recesión global, dentro de una crisis que nunca ha terminado en realidad. La temida recesión de doble inmersión. Las opiniones varias sobre que iniciará la nueva inmersión, o si ocurrirá el 2010, el 2011 o el 2012. La causa del nuevo estallido de la crisis podría ser un nuevo problema de deuda soberana que desestabilizara la Unión Europea, o las deudas y déficit estadounidenses, un colapso de grandes bancos cuyas deudas incobrables siguen ocultas contablemente, el estallido de burbujas en países emergentes, o un efecto recesivo más allá de lo esperado de las políticas de austeridad adelantadas en la Unión Europea. 

Estados Unidos

La economía estadounidense muestra resultados que no son los que se esperaría de una economía que supuestamente lleva cerca de un año de recuperación. La economía estadounidense es la más importante del mundo, incluso después de un retroceso relativo importante a favor de las grandes economías emergentes asiáticas – en primer lugar de China – en medio de la crisis global, EE UU por si solo sigue concentrando un cuarto del producto mundial. Por tanto lo que ocurra en Norteamérica es determinante para el futuro de la situación económica global. 

Antes de la crisis se estimaba que el 70% de la demanda que impulsaba el crecimiento de esta economía, era de los hogares. Se daba sin embargo una paradoja, desde los años 90, los ingresos por concepto de salarios disminuyeron, pero el gasto de los consumidores aumentó. Lo que explica la persistencia de esta paradoja fue la demanda alimentada por el crédito fácil.  No olvidemos que la crisis global se inició en los Estados Unidos como consecuencia de la acumulación de deudas hipotecarias incobrables. Las hipotecas, que son el principal mecanismo para respaldar la deuda de las familias en Norteamérica, provocaron a su vez una burbuja de precios inmobiliarios, de allí la importancia que asignan los economistas al monitoreo de la evolución del mercado inmobiliario, para estimar las posibilidades de recuperación, o de recaída en la recesión. 

De acreedores a deudores

El reemplazo de la organización Fordista del trabajo por modelos post Fordistas globalizados e internacionalizados en red, permitió un aumento de la productividad del trabajo, y la reducción de los costos de mano de obra, asociados con la deslocalización, y la desindustrialización relativa en las viejas potencias industriales, que traspasaron la producción intensiva en mano de obra a países en los que la fuerza de trabajo es mucho más barata. Lo que de pasó le sirvió de chantaje contra las condiciones de trabajo y de vida de su propia clase trabajadora, esto además se vio facilitado por las mercaderías baratas importadas desde los países de mano de obra barata. A la par que en pocos años, el comercio exterior se  transformó en deficitario estructuralmente, es decir las importaciones superan a las exportaciones. Paralelamente el déficit fiscal aumentó, lo que dio origen al llamado ‘déficit gemelo’ de los Estados Unidos. Un tercer elemento equilibraba la balanza, la inversión extranjera en deuda norteamericana. Dicho de otro modo, funcionaba un ‘circulo virtuoso’ con su primer acreedor. Estados Unidos adquiría productos producidos en China (de empresas que mayoritariamente son de capitalistas norteamericanos y europeos) y recibía crédito del país asiático, bajo la forma de compra de bonos de deuda pública. Así en un par de décadas Estados Unidos pasó de ser el primer acreedor mundial, al primer deudor mundial. 

En los Estados Unidos, los estímulos del gobierno, y la creación de empleos temporales por la realización del censo,  no ha sido reemplazado completamente por la empresa privada después de retirarse las ayudas. “Las ventas de casas nuevas se desplomaron 12% en julio a un ritmo anual de 276.000, el nivel más bajo desde que el Departamento de Comercio comenzó a recopilar las cifras en 1964, y el precio medio de US$ 204.000 es el más barato desde fines de 2003. Los pedido de bienes durables subieron 0,3% en comparación con la ganancia de 3% pronosticada por los economistas”.1    

Ahora muchos se preguntan porqué las billonarias traspasos de los estados para paquetes de rescate y de estímulo, en los países desarrollados, no han tenido el efecto esperado de reactivación de la economía y creación de empleo. Una parte sustancial de la respuesta parece estar en los mismos mecanismos que estimularon a la vez el consumo y la concentración de la riqueza en el periodo de auge, cuando el gasto era estimulado por el crédito; una parte sustantiva del dinero inyectado a la economía es destinado, por los bancos a aumentar la solidez de su liquidez frente a nuevas oleadas de riesgos, y por empresas y particulares, a pagar deuda financiera. De esta manera el dinero se queda parcialmente inmovilizado, no entra en un ciclo de gasto y consumo, y no tiene el efecto multiplicador productivo esperado. 

El acceso al crédito es más difícil, muchos hogares norteamericanos luchan por no engrosar la lista de los rematados, y lo que parece ahorro en las estadísticas ahora es más bien pago de deudas no renovadas. Aún así el endeudamiento sigue alto, un 360% como proporción del PIB, la misma en el primer semestre de 2010, que en el segundo de 2008. Se habla de epidemia del ahorro, que conspiraría contra el relanzamiento del consumo, pero aunque la deuda toxica disminuyó en US$600 mil millones, pero para volver a los niveles pre-crisis los consumidores necesitarían disminuir las hipotecas, tarjetas de crédito y otros créditos en US$ 6 billones (millones de millones)2  

El desempleo superior al 9% y el sobreendeudamiento frenan el gasto de las personas, la precaución de las empresas contiene el empleo y la inversión, y se refuerzan entre ellas como un círculo vicioso.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

“Si bien el informe de empleo agosto sorprendió con cifras sobre lo esperado, las revisiones de datos anteriores mostraron que la evolución del mercado laboral en julio fueron significativamente mejores a lo estimado. Esto implica que las condiciones del mercado de trabajo empeoraron en agosto. La ganancia de 60.000 empleos, excluidos los contratados para el Censo, fue inferior a la ganancia de 89.000  en julio, y la caída fue provocada por una reducción de las nominas privadas, incluyendo la primera caída de las nominas de fabricación en 2010.  El ritmo de creación de empleo se mantiene muy por debajo de los niveles necesarios para evitar el aumento de la tasa de desempleo. Mientras tanto, una mejora en los salarios por hora y una disminución de la duración del desempleo se destacan como una evolución positiva.”3 

La economía mexicana – especialmente su sector exportador y turístico – por su cercanía, mano de obra barata y el tratado de libre comercio, depende de los ritmos de la estadounidense, por tanto lo que suceda en EE UU se va reflejar en ella. 

Europa 

Grecia, cuyo gobierno, aceptó imponer una política de austeridad brutal contra su población trabajadora, como condición para recibir ayuda de la Unión Europea y el FMI, y evitar así el cese de pagos de su deuda, ya ha visto seis huelgas generales en lo que va del año. Aún así, si antes de los recortes de gasto social y salarios, y alargamiento de edad para jubilarse, el déficit fiscal y la deuda pública lo habían hecho merecedor de la categoría conocida como ‘basura’ por las calificadoras de riesgo, las medidas de austeridad, con su efecto recesivo, han puesto una loza sobre las posibiliades de crecimiento. Por lo mismo, sigue siendo un paria en los mercados de inversión en deuda soberana.  

Entre los países con más desarrollo capitalista, es el gobierno de Gran Bretaña, el que intenta imponer con más fuerza una política de recorte de gastos, para reducir la deuda soberana británica el objetivo es evitar perder la calificación de crédito AAA. El resto de los  gobiernos capitalistas observan si Gran Bretaña consigue reducir la deuda sin impedir la recuperación. Esto no consiste simplemente en la difícil operación, en estos tiempos, de retirar inversión y demanda proveniente desde el estado y lograr al mismo tiempo un mayor dinamismo del sector privado. Mucho dependerá de la resistencia creciente de la clase trabajadora británica a pagar finalmente los platos rotos de los banqueros y el estado que permitió años de crecimiento basados en la especulación financiera y el recurso al crédito. 

De acuerdo con Olli Relm, economista de la Unión Europea, la desaceleración de las economías asiáticas, tendría un “serio impacto negativo” en la región. 

En una entrevista radial trasmitida el 24 de agosto, el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, señaló que “el recorte de inversiones de alto retorno  solo para hacer que la imagen del déficit se vea mejor es realmente tonto”, y agregó polemizando contra los partidarios de profundizar las medidas de austeridad: “Lo que estamos haciendo es crear las condiciones para una enfermedad japonesa de largo plazo, con un crecimiento económico débil durante un periodo de tiempo prolongado.”4 

Durante largo tiempo, los trabajadores podían creer que como decía la propaganda oficial y la pasada experiencia, a la brusca caída en la recesión seguiría un periodo de recuperación igualmente rápido. Algunos países como España estarán en recesión durante el 2010. Pero los meses pasan y lo que ha habido en el mejor de los casos es una recuperación sin creación sustantiva de empleo. Las políticas de austeridad para que los trabajadores paguen los costos de la crisis de la deuda, están aumentando la rabia y la frustración, y su propia presión sobre los sindicatos. La Confederación Europea de Sindicatos ha llamado a una acción de los trabajadores en toda Europa para el 29 de septiembre. Hoy día UGT y CC OO en España han convocado a la Huelga General contra el gobierno de Zapatero, y sus planes de austeridad y liberalización económica a favor de los empresarios. 

La clase trabajadora Europea está entrando en un periodo de agitación y movilización no visto desde los años 70. 

Japón

El crecimiento de Japón permanece estancado, el crecimiento en el primer trimestre supero el 4%, pero cayó al 0,4% el segundo trimestre. El Yen  se ha revalorizado de manera persistente respecto al dólar perjudicando las exportaciones, y las remesas de utilidades de las empresas japonesas establecidas en el extranjero.  Las autoridades han fracasado en hacer frente a la deflación, hasta julio los precios sumaban 17 meses de caídas seguidas. Japón se encuentra en una ‘trampa de deflación’, cuando los consumidores suponen que los precios se reducirán en el futuro, prefieren ahorrar y posponer todas las compras que sea posible, lo que agrava el problema de falta de demanda.  Además, China, acaba de superar a Japón como la segunda economía del mundo.

Entre junio y agosto, la popularidad del gobierno, cayó de 59% a 37%,  se ha abierto una crisis política en las alturas del gobernante partido liberal demócrata, se espera la caída del primer ministro, y en el entretanto eso disminuye la capacidad de maniobra del gobierno, para enfrentar concertadamente con el Banco Central la situación. 

China

Los resultados del producto del gigante asiático, durante el primer semestre de 2010, lo han colocado como la segunda economía mundial, detrás de Estados Unidos, superando por primera vez a Japón. Estamos ante un cambio geopolítico significativo.

El año 2009 el gobierno chino estimulo la economía con US$ 580.000 millones de dólares, y los bancos estatales dieron préstamos record por US$ 1,4 billones, con esto sacó a la economía de la recesión, y logró impulsar el crecimiento hasta cerca del 11%.  Un resultado espectacular para el estado de la economía mundial.  Pero el crédito barato y fácil hizo que los precios de las propiedades  inmobiliarias aumentaran 68% en el primer semestre de este año, en comparación con igual periodo de 2009.  Los precios inmobiliarios de China fueron los que más aumentaron en el mundo, la inversión en propiedades y sectores afines constituye un 20% del PIB del país, de manera que si hay una burbuja inmobiliaria, también una parte del PIB está inflado. Pero lo que más temen los analistas es que si caen las propiedades, esto se trasladará al conjunto de la economía, y en ese caso el crecimiento del PIB podría bajar a un 5% en el tercer trimestre del 2010, después de haber alcanzado un 10,3% en el segundo trimestre.

Una disminución significativa del crecimiento de la economía China tendría consecuencias en toda Asia, en América Latina  (Brasil, Perú y Chile se verían muy afectados), en Australia, en general países que venden a China grandes cantidades de hierro, cobre, y otros minerales, así como productos agrícolas; soja, trigo.

Incluso en Europa, los economistas, se muestran preocupados por las consecuencias de la caída del crecimiento chino, pero lo que más temen las autoridades económicas chinas, es a la explosión de la burbuja inmobiliaria, por ello ya tomaron medidas para conseguir una disminución más suave de precios, y enfriar el nivel de actividad. Impusieron restricciones estrictas al crédito para disminuir la especulación, aumentaron requisitos, y subieron las tasas de interés.

La disminución del crédito ya ha tenido efectos en la caída de la actividad, pero también en el mercado inmobiliario. Se ha reportado que en el distrito de negocios del centro de Beijing, el 37,5% de espacios de oficinas está vacío.  

Paralelamente a las subidas de precios, el año 2010 ha visto una ola de huelgas de la clase trabajadora, cansada de las pésimas condiciones laborales y los malos salarios, en medio de una sociedad que se polariza socialmente a medida que avanza el proceso de restauración y acumulación capitalista, y junto a la pobreza de los campesinos y la clase obrera, destacan los grandes millonarios.  Hay que subrayar que en china no hay sindicatos libres, los organismos que llevan este nombre son instituciones vinculados a las gerencias de las empresas, y legalmente su primera obligación es estimular la producción, las autoridades han reaccionado de manera distinta ante los movimientos de huelgas y manifestaciones, según las zonas del país. En algunos lugares han concedido reivindicaciones y aumentos salariales, en otros se ha limitado a reprimir, pero el movimiento no ha sido derrotado, y se ha producido un cambio en el equilibrio de fuerzas sociales en el país.

Las utilidades de la banca que opera en Chile nuevamente baten record en julio 2010

Las utilidades de la banca que opera en Chile nuevamente baten record en julio 2010

Patricio Guzmán

 Las colocaciones y la concentración de la industria financiera.

 Las cifras de las colocaciones de la banca que opera en Chile son elocuentes sobre el grado de concentración que ha alcanzado la industria.

Los diez bancos principales concentran el 93% de las colocaciones, entre ellos los cinco mayores suman el 73% de las colocaciones. Los bancos  extranjeros el 39%  y los bancos privados chilenos el 44% de las colocaciones. El Banco Estado tiene el 17%.

 

Las utilidades nuevamente baten record en julio 2010.

 

La Banca nuevamente ha batido sus propios record de utilidades, de acuerdo con la SBIF, las utilidades netas acumuladas a julio de 2010, eran de 969.072 millones de pesos, contra 643.408 millones en julio de 2009. Esto es un aumento de 50.62%.

 

Si se mira desde las utilidades conseguidas por los grandes bancos se advierte que la concentración del negocio es aún mayor. De acuerdo con las cifras, en millones de pesos, a julio de 2010, Banco Santander suma utilidades por 299.827, con un incremento respecto a igual periodo en el año 2009 de 34.30%. Banco de Chile suma utilidades por 234.291 y el incremento es de 63.42%, BCI acumula utilidades por 123.008 y el incremento porcentual es de 49.59%. Corpbanca  suma 66.337 en utilidades, con un aumento de 57.83%, y el BBVA tiene utilidades por 48.754 con un incremento del 9.69%.

Estos cinco mayores bancos acumulan 772.217 millones de pesos de utilidades netas a julio de 2010, es decir, el 79.69% de las utilidades del sistema.

 

Claramente estamos frente a sobre-ganancias, que no se condicen con el estado general de la economía chilena. Más bien es la verificación que en un modelo de acumulación capitalista caracterizado por los oligopolios, y el acceso al consumo del 80% de las familias mediante el recurso del endeudamiento, son los grandes grupos económicos, y especialmente los que se dedican al negocio del préstamo como los bancos y el retail los que obtienen los mayores crecimientos y rentabilidades.

 

¿Se abre la Temporada de Compras?

 

La participación extranjera en la banca que opera en Chile podría crecer sustantivamente en los próximos años. El diario financiero[1] informó que el último reporte del banco suizo UBS, en un artículo títulado “Bancos Brasileros: ¿Temporada de Compras?” indica el interés de los grandes bancos brasileros por adquirir bancos en países de América Latina, entre ellos en Chile menciona como posibles adquisiciones al Banco de Chile, BCI, BBVA y Corpbanca. Y estima los precios de mercado de estas instituciones. Para Banco de Chile sería de US$ 10.835 millones. El BCI costaría US$ 5.345 millones. El precio del BBVA se calcula en US$ 1.913 millones, y Corpbanca en US$ 2.693 millones.

 

La Rentabilidad.

El reporte de UBS destaca la alta rentabilidad de estos bancos. El indice financiero ROE[2] (Return on Equity), es el monto de ingreso neto retornado como un porcentaje del capital de los accionistas. El ROE mide la rentabilidad en un año de una corporación revelando cuanta utilidad genera una empresa con el dinero que han invertido los accionistas.

En el caso de los bancos citados arriba, el reporte del UBS indica que el ROE del banco de Chile es 31,2%, el del BCI 20,5%, el de BBVA es 18,2% y el de Corpbanca es 22,5%.

Según datos anualizados a julio de 2010, de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, las utilidades netas sobre  patrimonio de los cinco principales bancos en Chile son; Banco Santander  29,66%. Banco de Chile  29.80% ,  BCI  21.68%, Corpbanca  22.08%, BBVA  16.73%.

 



[1] Jimena Catrón Silo. UBS afirmó que hay pocos bancos para comprar en Chile pero destacó su alta rentabilidad. Diario Financiero. 30 de agosto de 2010.

[2]  El ROE se expresa como un porcentaje y es calculado así: Retorno sobre Capital = Ingreso Neto / Capital de los accionistas.

La recuperación de la economía chilena.

La recuperación de la economía chilena.

por Patricio Guzmán 

De acuerdo con la información de las autoridades económicas1, ampliamente difundida y comentada, durante el segundo trimestre del 2010, en Chile el producto interno bruto (PIB) se expandió 6,5% respecto de igual período del año anterior.

El Banco Central informó que la demanda interna se expandió 19,4%, impulsada por el consumo y la inversión. El aumento del consumo reflejó principalmente el mayor gasto en bienes durables. En cuanto a la inversión, destacó la referida a maquinaria y equipos y la acumulación de existencias. 

Antes de hacer cuentas demasiado alegres hay que recordar que el PIB chileno para el año 2009 disminuyó 1,5%, y que además estamos que el punto de comparación es el trimestre de mayor impacto de la recesión global en el PIB de Chile  (-4.5%),  y de la caída de la demanda interna (-9.9%).  El consumo en el II trimestre de 2009 había caído 0.5%, (a pesar de un aumento del consumo del gobierno de 7.8%), y en cuanto a la inversión, la formación bruta de capital fijo en ese periodo de 2009 fue de -19.4%. Además si bien por un lado se puede hacer la lectura que se están superando los efectos del terremoto de febrero, por otro no es menos cierto que un alto porcentaje del incremento de la inversión, no es creación de nueva riqueza, si no simplemente recuperación de lo dañado o destruido, o recuperación de stocks.

Por otro lado la expansión del consumo, hay que relativizarla con el sostenido sobre endeudamiento que presentan cuatro quintiles de la población. Lo que pone en dudas la capacidad de expansión del consumo, e incluso su sostenibilidad en el medio plazo. 

Aún así, es indudable que respecto a la situación recesiva en el año anterior, la disminución del desempleo, (que de acuerdo con la metodología del INE hay que economía chilena ha experimentado una mejora importante. También hay que anotar la recordarlo), llegó al 8.5%, en el trimestre abril – junio de 2010. Esto es una tasa alta, pero respecto al 10,7% en el mismo periodo de 2009, en plena recesión, hay una disminución clara, que nos lleva de vuelta a tasas de desocupación similares a las del mismo periodo en 2008, que era de 8,4%. En cualquier caso Chile tiene tasas de desempleo altas, que no han aflojado no siquiera en épocas de mayor crecimiento, lo que indica que tenemos un alto desempleo estructural.  

Debido a la gran dependencia de Chile de la situación económica internacional, especialmente por el carácter exportador de recursos naturales de su comercio al exterior, principalmente cobre y otros minerales, las crisis globales y sus recuperaciones han tenido un fuerte impacto. Tanto la crisis asiática como la última recesión global provocaron crecimientos negativos del producto. 

El periodo de la década de los noventa constituye el mayor auge de crecimiento en la historia del país excepto en la crisis asiática, cuyo impacto en 1999, provocó una caída del PIB de -0,7%. Sin embargo, además en la década que siguió a la crisis asiática, hubo una caída significativa de la tasa de crecimiento promedio que en los años 1990 – 1999 había sido 6,4%, un 4.2% (un 3.7% si se considera el año 2009). Es importante considerar que en esos años no hay caídas sistemáticas de la inversión extranjera, las exportaciones (salvo en 2009) se mantuvieron bastante estables, e incluso hubo un alza impresionante del precio del cobre, por lo que la caída tendencial del incremento del PIB hay que achacársela a causas endógenas; la excesiva concentración oligopólica; las sobre ganancias de la banca; la persistente desigualdad de la distribución de la riqueza, la baja productividad; la incorporación de la mujer al mundo laboral reducida respecto a otros países del continente, un mercado por tanto limitado tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda, y cada vez más alejado de los llamados ‘mercados competitivos’2 defendidos por los ideólogos economistas neo liberales.. Todo lo cual indica que el modelo de acumulación del capitalismo chileno estaba llegando a sus limites antes del golpe recesivo de la crisis global.

Hay condiciones económicas internas por las que se llega a esto. Hay algunos otros datos que lo confirman. Por ejemplo, la inversión extranjera no cae mucho. Ver inversión extranjera acumulada: sigue estando en el orden de los 30 mil millones de dólares. El acumulado de la deuda externa como porcentaje del PIB: en la última década hay  un nivel de endeudamiento que es sólo la mitad de lo que era en el tiempo de la dictadura. Medido con las exportaciones: con un año y medio de exportaciones, Chile puede pagar toda su deuda externa. Antes se requerían cuatro años. No hay asfixia por endeudamiento. La ralentización o el estancamiento es, pues, una cuestión endógena.”3 
 

Una recuperación con señales preocupantes.

Estamos, pues viviendo una recuperación, pero con muchas señales de fragilidad, algunas provienen del capitalismo global en el que la economía chilena està plenamente inmerso, y otras debidas al agotamiento interno.

Los datos de las estadísticas oficiales de ingresos y gasto señalan que “a excepción del quintil más rico, el resto de los quintiles gastan mas de lo que perciben como ingresos”. Una parte de este gasto excesivo, puede saldarse liquidando activos. Pero si es persistente, los deudores deben llegar a alguna forma de “renegociación”, es decir, endeudarse para pagar deudas. Hasta un punto en que pasan a ser demasiado riesgosos y dejan de ser sujetos de crédito, incluso para el retail que cobra mayores intereses que la banca. 
 

Las perspectivas económicas internacional continúan sombrías.

A este mercado de consumo con un dinamismo ampliamente basado en el recurso al crédito, pero con un extendido sobreendeudamiento, lo que coloca la demanda de las familias  frente al riesgo de un colapso de su capacidad de endeudamiento, hay que agregar posibles nuevos shocks exógenos; la posibilidad de una nueva recesión en los Estados Unidos, La reemergencia de la crisis de la deuda en Europa, transmutada en crisis financiera; la posibilidad que China, hoy el principal destino de las exportaciones de Chile,  no consiga continuar la desaceleración controlada de su economía recalentada con ‘burbujas’ inmobiliarias y de deuda; los efectos recesivos de las políticas de austeridad en Europa, pero también en menor medida en Estados Unidos, con sus efectos recesivos, y de aumento del desempleo. 

En las últimas semanas las bolsas han dado nuevas muestras de su volatilidad, mostrando la fragilidad de la recuperación. Bajo el título  “Un camino lleno de baches hacia adelante para las acciones”. El equipo de análisis económico global de Roubini, ha entregado su previsión para los títulos de la bolsa norteamericana del índice S & P 500, allí indica que “…basamos nuestro análisis en nuestra evaluación de las condiciones macroeconómicas para corporaciones de EE.UU.. Los factores de carácter transitorio, a la recuperación se están desvaneciendo y es probable que revelan una economía mucho más lento”4. 

La economía chilena no escapará a los efectos de la crisis económica global, que a afectado especialmente a los países capitalistas más desarrollados, y que cuatro años de sus primeras expresiones, aún sigue su curso, el crecimiento global lento, en el mejor de los casos, viene a sumarse a los problemas encógenos que ya arrastraba la economía del país.

Chile: La Banca usurera de cada día

Chile: La Banca usurera de cada día

La verdad sobre la industria del crédito y la deuda

Por Andrés Figueroa Cornejo

· Mientras el sistema financiero, controlado en casi un 70 % por tres instituciones, obtuvo ganancias de un 57 % el primer semestre de 2010 respecto del mismo lapso del año anterior, los chilenos han aumentado sus salarios en apenas un 0,3 % mensual y son presa del sobreendeudamiento y la mala vida.

 

La noticia pasó inadvertida, pese a la ferocidad de su contenido. Las utilidades de la banca que opera en Chile el primer semestre del año en curso aumentaron un 57 % respecto del mismo período del año anterior. Es decir, la industria del crédito y la deuda obtuvo 1.554 millones de dólares la primera parte del año. Sólo en junio, las ganancias se encumbraron un 12, 6 % en relación a mayo. Según la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), el incremento astronómico se debió a la disminución en el gasto en provisiones por riesgo de crédito (15,59%), un aumento en otros ingresos operacionales netos (86,64%), un mayor resultado de operaciones financieras (16,79%) acompañado además, de un aumento de las comisiones netas (2,25%).El diferencial entre la tasa de interés que los bancos pagan por los depósitos y lo que cobran por los créditos es de 5,77 puntos promedio en el país (spread), mientras que en el Reino Unido es de 0,33 puntos. Al respecto, Chile lidera con Brasil el spread a escala latinoamericana. Asimismo, sólo tres bancos concentran casi el 70 % del mercado (Santander, De Chile, De Crédito e Inversiones). Para el caso, el incremento de los créditos bancarios se explica no tanto por la baja en el riesgo y la supuesta recuperación económica y de confianza de los usuarios, sino por el alto precio de los préstamos (operaciones + spread + intereses). Y la superior demanda crediticia significa que, simplemente, los sueldos no alcanzan por sí solos para pagar el costo de la vida. Es decir, las deudas no alcanzan para pagar las deudas. GANA LA BANCA POR LOS GASTOS OPERACIONALES MÁS QUE POR EL INTERÉS DE LOS CRÉDITOS Frente a las inquietantes utilidades del negocio financiero, el Secretario General de Confederación Bancaria, Luis Mesina, indica que“Cuesta entender cómo una industria tan vinculada a los servicios tiene una tasa de rentabilidad tan alta. Esto se explica, en parte, porque el banco compra dinero muy barato (al Banco Central principalmente), a tasas muy bajas; las captaciones (depósitos de los usuarios) tienen bajo interés; y se vende plata a un precio 30, 40 y 50 % anual más de su valor.”Para el prestigioso economista y académico, Claudio Lara,  “Desde el 2000 ocurre lo mismo. En este caso el argumento que emplea la banca para justificar sus ganancias, es que han disminuido las provisiones que tiene debido al menor riesgo que se ha estado estableciendo, y a un aumento de la tasa de interés. Esto permitiría un mayor diferencial entre las colocaciones y las provisiones (spread)”, y  recuerda que “el ex ministro de Hacienda de la Concertación , Nicolás Eyzaguirre (que se ganó bien su  puesto en el Fondo Monetario Internacional), ya hablaba del escándalo del spread. Pero lo que ocurre, al igual que con las bencinas, es que cuando hay un aumento de las tasas de interés sube el precio para los usuarios inmediatamente, pero cuando hay una baja se demoran hasta un año en trasladar la disminución a la gente “.Lara enfatiza que el gobierno propone como gran novedad que los bancos deben ser transparentes en términos de hacer saber a los clientes las tasas de interés y la comisión que cobran, “pero hace años ya hubo una resolución de la Corte Suprema al respecto y nunca se ha aplicado. En muchos casos lo que los bancos cobran en comisiones es mucho mayor que las tasas de interés. Aquí está la causa central que permite los cobros abusivos que sólo existen en Chile por todo tipo de servicios que entrega la banca”.La comisión o gastos operacionales es lo que el banco cobra por el uso de cualquier instrumento financiero, como el cajero, la tarjeta, los cheques, la línea de crédito. Por eso la banca tiene una rentabilidad asegurada independientemente de las variaciones de las tasas de interés.Así lo confirma el dirigente bancario Luis Mesina, cuando asegura que “las grandes utilidades hoy se ilustran más por los gastos operacionales, el aumento de las comisiones y la venta de instrumentos financieros cuyo costo para los bancos es igual a cero. Es decir, cuando alguien pide un préstamo a la banca, además de pagar el diferencial, debe pagar costos adicionales, como los seguros de desempleo, de vida, de edad. Y ello, considerando que la ley de bancos dice que los créditos no pueden estar condicionados a la venta de seguros. Sin embargo, no pasa así. Esto tiene una dudosa legitimidad y legalidad” y agrega que  “Nosotros denunciamos hace un tiempo que había una concertación de los bancos respecto de los precios de los instrumentos financieros. Uno de los aspectos más graves, es que las pymes –que generan la mayoría del empleo del país- compran el dinero muy caro. Y el dinero para las pymes es un bien de capital, con esos recursos realizan otras actividades económicas. Entonces les resulta difícil volverse competitivas. Este gobierno tiene un gran problema, porque si quiere competir en el mercado internacional, está liquidado”. SALARIO MISERIA Y SOBREENDEUDAMIENTO: LA USURA LEGAL Uno de los aspectos más insultantes de las cifras de rentas bancarias está en que, según el economista de la Fundación Instituto de Estudios Laborales (FIEL), Cristian Paiva, “de acuerdo a las variaciones del Índice de Remuneraciones Reales del INE, los salarios, de junio de 2009 a diciembre de 2009, suman un reajuste de 3,6 %, y el complemento de los últimos 5 meses, de diciembre de 2009 a mayo de 2010, caen 0,4 %, según la metodología de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Vale decir quelas remuneraciones reales mensuales han aumentado apenas un 0,3 % promedio. Esto se debe a que el empresariado ha tratado históricamente de bajar los costos por donde sea, y el máximo de disminución de costos que tiene a su disposición se encuentra en los salarios”.Para el economista Patricio Guzmán S., “la encuesta de presupuestos familiares del Gran Santiago, entre 1997 y el 2007, arrojó que la participación del ingreso del 20 % más rico bajó su participación de un 53,4 % al 51,9 %. Sin embargo, ya no en el ingreso, sino que en el gasto, el 20 % más pobre pasó de gastar el 5,2 % al 8,9 %. Mientras, el 20 % más rico pasó de gastar el 53,4 % al  43,7 %. “
-¿Por qué?
“Porque todos los quintiles, salvo el 20 % más rico, gastan más de lo que ganan. Sólo el quintil más rico es capaz de ahorrar más de un 10 %. El 20 % más pobre, gasta un 171 % de su ingreso debido al crédito usurero de las casas comerciales. Es decir, estamos frente a un fenómeno de sobreendeudamiento. Los bancos de las casas comerciales son como los antiguos “cocodrilos” o “tiburones”, esto es, una banca dedicada a la usura legal.”A su vez, Claudio Lara, señala respecto de los créditos de consumo no bancarios que  “los préstamos de las casas comerciales representan una actividad perversa. Como la banca coloca niveles de exigencia sobre el promedio, entonces la gran mayoría de los chilenos, que son de menores recursos, piden en esas instituciones que no ponen grandes  exigencias, .pero a costa de enormes tasas de interés. Es decir, a los más pobres se les castiga, al que más necesita se le cobra más.” Como si no bastara, Lara explica que “El sobreendeudamiento hace que gran parte del ingreso de las personas vaya a pago de deudas. Y eso se ha convertido ya en una condición estructural. Debido al bajo nivel de aumento de los salarios, y paralelamente, al aumento del costo de algunos servicios básicos (educación, salud, electricidad), el endeudamiento se impone como necesidad. El sobreendeudamiento no refleja que la gente esté económicamente mejor que antes, sino todo lo contrario. De hecho, en la actualidad bajó la demanda de  créditos hipotecarios, es decir, la gente no tiene confianza en el sistema para endeudarse por un bien duradero. ¿Para qué es el endeudamiento de la gente entonces? Para pagar gastos cotidianos, servicios, alimentación”.El sobreendeudamiento en Chile se duplicó el 2000. Hoy el 60 % del ingreso promedio de las personasen va  a parar a pago de deudas. Por tanto, el incremento de los créditos  festinado por la banca los últimos días, sólo refleja préstamos para cancelar deudas y no dinamismo económico. La gente no pide dinero para comprar una casa. En el fondo, la privatización de los servicios públicos se ha convertido en fuente de endeudamiento. Al respecto, Lara dice que “toda deuda tiene un tope y un punto de quiebre. Y para ese momento, las provisiones bancarias no alcanzarán.”
LA MUERTE SIN GLORIA DEL SERNAC FINANCIERO
Desde hace poco está en discusión e incluso ya ha ingresado al Congreso, un proyecto para crear una suerte de Sernac Financiero. Como era de esperar, la Asociación de Bancos (gremio de los dueños del sistema financiero que opera en el país), no está de acuerdo, y su presidente -el que casi fue embajador de Piñera en China- Hernán Somerville, manifestó que ya existían suficientes regulaciones para el sector.Sin embargo, para el representante de los trabajadores bancarios, Luis Mesina,  “No existe ninguna regulación. Al señor Somerville se lo hemos indicado reiteradamente. Él quizás no tenga ningún problema con la banca, porque no conoce los bancos, ni ha hecho filas jamás. La situación clama regulaciones profesionales para que se garanticen los derechos mínimos de los usuarios. De lo contrario,  se pone en riesgo la propia perduración de la  industria financiera, porque tarde o temprano, la banca dejará de ser exitosa, la gente ya no le cree. El señor Somerville no tiene ningún tipo de autoridad para pronunciarse sobre esta materia. Los que tienen que hablar de un Sernac Financiero son los afectados, la gente, no los dueños de las instituciones. Es el mundo al revés.”En este sentido, el economista Claudio Lara aclara que “Desde un principio la banca se opuso a ello. Este es uno de los pocos países en el mundo en que no hay contrapeso entre una institución tan poderosa como la banca y los usuarios. La lógica del Sernac Financiero apuntaba a llenar ese vacío. Pero producto de las presiones de los dueños del sistema financiero, el tema se reducirá a una unidad más de Sernac que se va a especializar en el tema financiero; es decir, ya quedó sin fuerza. ¿Qué facultades podemos esperar de una unidad financiera del Sernac a la hora de defender los derechos de los usuarios?”
-¿Y la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras?
“La Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras trata de asegurar un buen servicio de parte de los bancos a través de la información. Pero la SBIF sólo está preocupada de la oferta, de la banca. Su propósito no es colaborar con el consumidor. No hay competencia en el sistema frente a la alta concentración del negocio del crédito. Mientras no haya una reforma sustantiva en el sector, las cosas seguirán tal cual.” LAS EVENTUALES SALIDAS
Luis Mesina informa que “No es posible que haya entidades financieras que estén rentando por sobre el 30 % del capital. Claro, el diferencial entre la compra de dinero de un banco y la venta a los usuarios en Brasil es el más grande del mundo, pero las utilidades de la banca que opera en Chile es la más alta del planeta”.
-¿Y qué hacer?
“Abrir una amplia discusión sobre la legitimidad que tienen las operaciones financieras. Uno de los grandes directores del Banco Santander, Francisco Luzón, señalaba que la banca española en Brasil y en Chile, con la rentabilidad que en nuestros países obtiene, parte a comprar activos a los EE.UU. Es decir, nosotros estamos sirviendo de plataforma para que las grandes transnacionales compren activos y se enriquezcan en otras latitudes, con el subsecuente deterioro de nuestra calidad de empleo, condiciones de salario, aumento de la brecha de la distribución de ingresos, y bajo la estrategia de una banca que no funciona para potenciar sectores emergentes de la economía. La banca es cortoplacista, sólo busca la alta tasa de rentabilidad en el menor tiempo posible. Cada vez hay más reclamos de los usuarios respecto de la banca y el retail. Las instituciones comerciales hoy son parte de la industria financiera. Su rentabilidad no se encuentra en la venta de pantalones o estufas, sino en la venta de dinero a tasas escandalosas. Esas utilidades, basadas en la usura contra la gente corriente, es la que les permite extenderse a otras latitudes.”Una vía para compensar la usura financiera sería contar con un banco público, papel que debiera caberle al BancoEstado. Sin embargo, el economista Claudio Lara concluye que “El BancoEstado opera bajo la lógica privada; es un actor más del sistema. Y hablamos de un actor abusivo. Cuando el gobierno de Bachelet  entregó amplia liquidez a los bancos el 2009, y después, todas las entidades gozaron de las facilidades gubernamentales  para pedir prestado a causa del terremoto, el BancoEstado mantuvo sus mismas tasas de interés ante las pequeñas y medianas empresas. De hecho, aprovechó para ganar participación en el mercado. Lo único que queda estatal del BancoEstado es la red extensa a lo largo de todo el país de sus sucursales. Pero en lo demás, es igual. Sus tasas no presionan a la baja. Y entre sus trabajadores también se ha impuesto la subcontratación y la precarización. En Chile no hay un banco público.”

Cuando China salvó a Europa: La bancarrota capitalista cumple años

Cuando China salvó a Europa: La bancarrota capitalista cumple años
Jorge Altamira (ARGENPRESS.info)

Nadie descorchó champagne para celebrar ni tampoco ofreció una corona de flores en señal de duelo, de tal manera que el tercer aniversario del comienzo del derrumbe económico mundial, a mediados de 2007, pasó sin la gratificación de un recuerdo. Los apologistas del capital han preferido el olvido para esquivar el desafío de explicar lo sucedido ni el fracaso de los recursos, que habían pretendido infalibles, para conjurar la crisis o contenerla.

Sin embargo, una crisis de conjunto que atraviesa su tercer año sin el menor signo de reversión a la vista, tiene un alcance histórico. En especial cuando ocurre después haber proclamado una gran victoria: el desmantelamiento de los sistemas de protección social en la mayor parte del mundo e impuesto nada menos que una extensión colosal del mercado mundial mediante la restauración capitalista en dos grandes bloque territoriales como China y Rusia y su periferia. Ahora, los pronósticos más autorizados señalan una recaída de la producción industrial y nuevas quiebras de bancos. Los detonantes de lo que se ha dado en llamar la “doble zambullida” son la crisis fiscales de los estados de la Unión Europea; la deuda federal, estadual y municipal de los Estados Unidos y el derrumbe de consumo como consecuencia de una desocupación mayor; y la deuda creciente de Japón (200% del PBI), pero por sobre todo el persistente derrumbe del mercado hipotecario norteamericano. Este mercado es el principal mercado mundial de deuda, con obligaciones por 9 billones de dólares – el 65% del PBI de los Estados Unidos. Una columnista del Financial Times (12.7) observa que “La capacidad de la construcción de viviendas para motorizar un crecimiento económico de Estados Unidos se ha disipado, al menos por el momento”, pero esto no tiene en cuenta la creciente desvalorización del stock de viviendas existentes, o sea el default de sus propietarios y la incapacidad para hacer frente a las cuotas de las hipotecas. “La industria de la construcción, prosigue la columnista citando al Barclay’s Bank, descuenta una doble zambullida, o por lo menos una reducción significativa del crecimiento económico”. El economista Nouriel Roubini (Project Syndicate, 16.7), luego de señalar que una caída industrial es inevitable después del cese de las medidas de estímulo, observa, lo que nosotros mismos hemos señalado repetidamente, que “los excesos fundamentales que le metieron gas a la crisis no han sido encarados”. Se refiere “al excesivo endeudamiento de hogares, bancos y otras instituciones financieras, así como a la mayor parte del sector de corporaciones”. O sea que estaríamos en el punto de partida, aunque con el agravante de que, en el camino, los estados y bancos centrales inyectaron billones de dólares en operaciones de rescate, que no fueron usados para reducir el excesivo endeudamiento sino para hacerlo mayor.
De infartos y colapsos
El manto de silencio que cubrió el aniversario sirvió para escamotear otro hecho más: el colapso de la zona euro durante el mes de mayo, similar al que produjo la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y el default de la aseguradora AIG en septiembre/octubre de 2008. El infarto se manifestó en la paralización del funcionamiento del capitalismo e incluso el sistema político norteamericano; los bancos dejaron de prestarse entre ellos, las operaciones de rescate se dilataban por divergencias políticas Ahora, el columnista Siaba Sarrate (Ámbito, 16.7), en referencia a la crisis de Grecia y del euro, en mayo pasado, dice retrospectivamente, claro, que “La corrida sin contención pudo (sic) ser terminal”, y que, además, “se alimentó más de la parálisis de las autoridades – y de su asombrosa impericia”. O sea un derrumbe político combinado con el económico. “Europa pasó de Dunkerque a Normandía”, , rememora el columnista,. En Dunkerque, 1940, las tropas alemanas inflingieron una dura derrota a las británicas, que tuvieron que retirarse de Europa, y abrieron el camino para la ocupación nazi de la Europa continental – en Normandía, julio de 1944, se produjo la invasión aliada que inició la liberación de Francia. Se trata, por cierto, de una comparación muy fuerte. Pero invasiones aparte, la crisis reciente en Europa puso de manifiesto, por segunda vez que el derrumbe mundial no se compone solamente de recesiones, despidos y quiebras, sino también de colapsos, cuando el mecanismo interior del mecanismo capitalista se paraliza, pero en este caso no a partir de un banco de inversión y una compañía de seguros sino de estados y uniones políticas y monetarias estatales. No hay tampoco que asustarse, nos dice Siaba, porque el plan de salida de Europa funcionó muy rápido. Vano consuelo: de un colapso se sale rápido o no se sale. Más allá de esto, deja una secuela permanente. Es lo que ocurrió con la quiebra de Lehman Brothers y el rescate de AIG: el rescate de la economía por parte de los estados y los bancos centrales desató la fase siguiente de la crisis mundial, que incorpora crisis fiscales gigantescas y aún mayores crisis monetarias. Las deudas públicas principales superan el 100% del PBI y las emisiones de moneda, con respaldo en activos sin valor, han crecido en torno al 150%; la base monetaria en Estados Unidos subió de 1.3 billones de dólares a 3.5 billones entre abril de 2007 y marzo de 2010, en tanto el PBI caía en precios constantes. Ahora los especuladores internacionales apuestan a un derrumbe del dólar.
Más que una gambeta
De todos modos, la afirmación de que el plan de rescate salvó el día en Europa es menos que media verdad. En un artículo anterior (“Gambeta china”) se nos escapó un eslabón de ese rescate. Es cierto que al no ceder a las presiones para revaluar su moneda, el yuan, respecto al dólar, China protegió al euro de un derrumbe, ya que esa revaluación hubiera amplificado la devaluación que estaba sufriendo el euro. Pero ante el anuncio del plan de rescate, China hizo algo más: salió a comprar deuda de los bancos españoles y griegos, y a transformar una parte de su reserva de dólares en euros. Las autoridades chinas habían pregonado, precisamente, que tenían la intención de atar su moneda a una canasta de monedas – lo cual supone una diversificación de sus reservas. “El mercado europeo, le acaba de decir Wen Jiabao, primer ministro de China, a su homóloga de Alemania, Angela Merkel, de visita en China, es y será una de las principales plazas de inversión para las reservas chinas de divisas extranjeras”. Este señalamiento llevó al corresponsal de El País (17.7) en Pekín al comentario siguiente: “Suficiente para que el euro superara la barrera de los 1.30 dólares por primera vez en dos meses”. Voilà. Europa solamente salió de terapia intensiva, por un lado por la gambeta china con relación al dólar, que fue acompañada de una fuerte intervención de socorro de bancos europeos y del euro. Es cierto que al detener la devaluación del euro, China actuó en defensa de sus propios intereses comerciales, como es frenar el encarecimiento de sus exportaciones y el abaratamiento de las de la competencia. Pero el problema comercial es de mediano y largo plazo, y está condicionado por diferentes variables, en tanto que el hundimiento del euro era un problema financiero inminente, pues hubiera podido acelerar las quiebras bancarias en Europa y provocar una cadena de devaluaciones de otras monedas.
La intervención de China en el rescate del euro la eleva a una posición de arbitraje en la crisis monetaria, que hasta ahora había estado reservado a Estados Unidos. Después del shock de 2008 y más tarde cuando la crisis de Grecia sacudió a Europa, la Reserva Federal había realizado operaciones de canje del dólar con monedas locales (real, peso mexicano, euro), para cubrir las necesidades de dólares de los países que enfrentaban fugas de sus divisas. Ahora ese rol fue pactado por la Unión Europea con China. Hay una lógica en esto porque China tiene reservas superiores a los dos billones y medio de dólares. China se ve obligada a arbitrar para preservar el valor de estas reservas. En varias ocasiones advirtió al gobierno de Obama contra la tentación de desvalorizar el dólar. Pero bien mirado, este arbitraje pone de manifiesto la dependencia monetaria de China. Después de todo, conservar un porcentaje desproporcionado de la riqueza creada y comercializada (en sus gigantescas reservas, 31% de las mundiales cuando su población es el 22% del total), constituye un despilfarro descomunal, pues la función del dinero, más allá de un nivel de atesoramiento y de reserva para transacciones, debe ser la inversión en nuevas capacidades productivas. Las reservas de China financian la emisión desmesurada de dólares sin respaldo (por eso el elogio de los Kirchner al monto alcanzado por las reservas de Argentina constituye un despropósito: son el vaciadero de basura de la Reserva Federal, su emisión de dólares, y tienen el único propósito de operar como garantía para un ulterior endeudamiento internacional). El salvataje del euro por parte de China es un nuevo estadio de la crisis monetaria internacional y una forma todavía ‘pacífica’ de dirimir los conflictos comerciales. La protección del valor de las reservas internacionales, por parte de los países con excedentes, y el privilegio emisor del dólar, por parte de la Reserva Federal, constituyen los ‘causus belli’ de la presente crisis mundial.
(Los países emergentes, se informa, han recibido capitales especulativos en el último año por el monto de 700 mil millones de dólares. Ante la incapacidad de esas economías de absorber esa suma sin provocar un colapso interno, sus bancos centrales compraron 600 mil millones de aquellos, con lo cual evitaron una revaluación de sus monedas. Para esterilizar las monedas locales con las que compraron esos dólares, han tenido que pagar tasas de interés muy superiores a las que cobran cuando invierten esas reservas, por ejemplo en bonos de la deuda pública norteamericana. Esta operación de desangre financiero de las economías emergentes es saludada, naturalmente, por los países centrales, y menos naturalmente por los cipayos que gobiernan en esos países, que adoran la acumulación de reservas como un éxito nacional y popular).
La zona euro sigue en terapia
El rescate del euro ‘a la china’ forma parte de una disputa que supera el marco del comercio entre naciones. Después de todo, las medidas proteccionistas de Estados Unidos contra las exportaciones chinas apenas involucran al 3% del comercio bilateral; la pelea principal es por el acceso de los capitales internacionales que operan en China al mercado de compras estatales de China, cuyo presupuesto anual es de dos billones de dólares. Las restricciones al acceso de este mercado ya ha desatado un enfrentamiento, en especial de capitales alemanes y norteamericanos, con el gobierno de China, en especial porque China pone la condición de que las empresas extranjeras asocien a las chinas y le transfieran tecnología sensible. Se trata de una exigencia imposible de satisfacer, esto porque el diferencial tecnológico es la fibra decisiva de la competencia mundial, en especial cuando la crisis ha horadado el diferencial de financiamiento. En forma simultánea, sin embargo, existe una restricción generalizada a permitir inversiones chinas en los países centrales, o sea a transformar sus reservas en dinero en inversiones productivas. China ha logrado, a cambio de su socorro al euro, que se le permita comprar empresas en Grecia y en otros países de la periferia de Europa.
Sea como fuere, el salvataje por parte de China no ha resuelto la crisis del euro. Es cierto que obligó a desarmar posiciones a los fondos que habían especulado a la baja (recompraron euros) y que esto provocó un giro hacia arriba en su cotización. Pero en este viraje intervino también una depreciación del dólar, determinada por la evidencia de que Estados Unidos vuelve a la recesión y de que no tiene el mismo margen que en los años recientes para ejecutar rescates o estímulos económicos. La situación fiscal y bancaria de Europa es más grave que nunca. La zona euro tiene una deuda pública combinada de casi 8 billones de euros, que se eleva a 12 billones para toda la UE. Gran Bretaña acaba de confesar que su deuda pública fue dibujada por el gobierno precedente (¡ya es un deporte mundial!) y que es, en realidad, medio billón de dólares superior a la informada. En Clarín del domingo pasado, Rodolfo Terragno adjudicó los males de Europa a la convertibilidad de las viejas monedas europeas con el marco alemán, que quedó fijada en el valor del euro. Pero olvida que la crisis europea envuelve en especial a la misma Alemania, cuyos bancos tienen activos incobrables por 300 mil millones de dólares. Una salida del euro y una devaluación sumiría a los países que lo hicieran en una crisis económica mucho peor que la actual. Grecia tiene una deuda pública tres veces mayor a la de Argentina en 2001 y los bancos españoles han contraído una deuda record para ser rescatados por el Banco Central Europeo. Una parte de la banca griega ya ha sido calificada como zombi: es que cotiza sus activos incobrables, que carecen de valor, a la par, y reemplazan esta falta de recursos con inyecciones del Banco Central Europeo (esto mismo ocurre con la Cajas españolas, los Landesbank germanos, y los bancos locales o cooperativos de Italia). La semana que viene se conocerán los resultados de las pruebas de resistencia a situaciones de crisis, a la que han sido sometidos los bancos europeos. Todo el mundo anticipa que las pruebas han sido fraguadas, e incluso que son de imposible verificación – como ya se demostró en Estados Unidos. Aun así le bajarán el pulgar a una decena de entidades de importancia relativa, que seguramente serán absorbidas por otras….con el apoyo de un financiamiento de la Comisión Europea y los diversos estados. En definitiva, los analistas internacionales más destacados siguen pontificando sobre la necesidad de un default “ordenado” de Grecia y las probabilidades crecientes de una desintegración de la zona euro.
Estados Unidos, siempre
El torbellino de la crisis ha regresado, a partir de este desarrollo, a Estados Unidos; los pronósticos optimistas de la Reserva Federal, en febrero, se han tornado, agoreros. Se prevé recesión o menor cifra de crecimiento del PBI (1.5%), agravamiento de la crisis hipotecaria, cese de la reposición de inventarios. El quebradero de los quebraderos está representado por las agencias estatales hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae, cuyo valor de capital en Bolsa ha caído a casi cero (la sacaron de las pizarras), pero que solventa bonos garantizados por hipotecas en el orden de los 5 billones de dólares (la mitad del mercado hipotecario), que no puede pagar. De ese monto, la Reserva Federal se ha hecho cargo de 1.3 billones, o sea que la circulación del dólar no tiene respaldo. Una comisión investigadora ha determinado que el déficit fiscal ya tiene el carácter de “un cáncer”, que hará metástasis fiscal en regla en unos pocos años. Asimismo, además de la posibilidad de default de numerosos estados de la Unión, los fondos de pensiones que pagan jubilaciones pre-determinadas, ya están más allá de la bancarrota: es que con la baja de las tasas de interés por las contribuciones que maneja, necesitaría aumentar sus fondos de sustentabilidad en varias veces para poder pagar los retiros establecidos. Para resumir, la carga fiscal potencial del estado norteamericano no tiene soporte. No porque el fondo de capital en los Estados Unidos para solventar la deuda del Estado no sea suficiente – por el contrario, la crisis ha creado una abundancia de capital en forma de liquidez -, sino porque ese capital no bancaría asumir el riesgo que conlleva la deuda pública. Hoy mismo, la deuda americana se solventa solamente en un 53% con capital interno – el 47% es exterior y saldría por la puerta de emergencia ante el primer síntoma de colapso. A esto se refieren los economistas que aseguran que cualquier despiste de ruta podría transformar a las nuevas manifestaciones de recesión en una depresión.
Los llamados países emergentes no pueden contrarrestar esta tendencia a partir solamente del comercio de materias primas que motoriza la demanda de China, porque esta misma demanda está siendo afectada por el nuevo retroceso de los países centrales. Otra cosa sería si la demanda de China estuviera sustentada en un vigoroso desarrollo de su mercado interior con independencia del capital internacional. Pero lo que ocurre es que el capital internacional quiere colocar su excedente de producción y de capitales en China. Sería una tercerización de su actividad en los países centrales, con la consecuencia de un violento crecimiento de la desocupación en ellos. Por otro lado, la demanda de China y del resto de emergentes se encuentra en gran parte fogoneada por los capitales especulativos y la acumulación de reservas de moneda extranjera, que se extinguirían como consecuencia de otro derrumbe financiero en los países centrales. La salida a este derrumbe plantea una reorganización social en gran escala; entrañará un gigantesco retroceso social si se produce en los marcos capitalistas.

viernes 23 de julio de 2010

La amenaza creciente de una nueva recesión global.

Patricio Guzmán S.

Un editorial de Financial Times, con el título: “La recesión sigue siendo una amenaza creciente”[1] resumía a principios de mes, con pesimismo lúgubre, las perspectivas económicas globales, dando claras señales de incomodidad con el giro de los gobiernos hacia políticas de austeridad:

“La crisis económica está lejos de haber terminado. Crece la evidencia que las fuerzas recesivas que agarrotan la economía global todavía tienen que ser conquistadas. El balance del riesgo se ha desplazado hacia una renovada recesión. Algún crecimiento ahora se ve más como un alza temporal que como el comienzo de una fuerte recuperación.

La súbita paralización que experimentó la economía a fines de 2008 provocó que las compañías redujeran su producción, pero sobre reaccionaron y pronto comenzaron a quedarse sin stock. Así que incluso si el crecimiento era anémico, las empresas rápidamente se vieron obligadas a aumentar los niveles de producción para ponerse al día.

Esto es muy claro en los Estados Unidos, donde el ciclo de inventarios ha sido especialmente pronunciado. En los dos últimos trimestres, el producto nacional aumentó hasta un índice que aparecía saludable, pero dos tercios del incremento en el producto interno bruto en Estados Unidos era reposición de inventarios.

El consumo privado y las exportaciones han sido ambos débiles – y ninguno está ganando fuerza. Los estudios de empresas manufactureras han registrado caídas en el índice de nuevas ordenes tanto domesticas como del extranjero. El despido por el gobierno norteamericano de los trabajadores del censo se ha hecho visible en las estadísticas del mercado del trabajo.

Está no es la única área donde el sector público está afectando a la economía norteamericana: el presupuesto de los estados comenzó a pesar en el producto a mediados de 2009. El peso de sus recortes ahora superan los aumentos del gasto federal. La auteridad de los EE.UU. se acelerará. El Fondo Monetario Internacional espera que el país redusca su déficit en 2.7 por ciento del producto el próximo año.

Pocos gobiernos están contrayendo tan rápidamente como los Estados Unidos. Incluso los gobiernos de la eurozona que más hablan de austeridad, presionados por los mercados de bonos, solo están planeando contracciones por valor de un 0./% de su producto. Pero todo esto pesa sobre el crecimiento. Las grandes economías avanzadas se apretaran en cerca del 1.9 por ciento de su producto este año.

En China estos factores – políticas de austeridad y débil recuperación global – ya se están sintiendo. El índice de adquisición de gerentes del HSBC muestra que la recuperación se ha parado y el producto fabril está comenzando a caer. La recuperación global, en cualquier caso, no será impulsada por este país todavía pobre.

La economía mundial se encamina a un periodo de políticas fiscales de austeridad y (si el crecimiento no despega) de políticas monetarias ultra flexibles. Los mercados de futuro implican que las tasas de interés de  EE.UU. no subirán hasta el segunbdo trimestre del próximo año, y los inversores en esos mercados recientemente han tenido a ser sobre optimistas respecto a la recuperación.

La economía  mundial puede salir a flote de este pantano, pero los gobiernos deben ser flexibles: los peligros apuntan hacia la caída. Podemos escapar otra ronda de recesiones, pero ya no lo podemos dar por descontado”

China; ¿Seguirá jalando de la cuerda Latinoaméricana?

La economía China ha sido el motor de la recuperación de los países latinoamericanos. Es el principal socio comercial, y el primer destino de las exportaciones de Chile y Brasil. China tiene tratados de libre comercio con Chile y Perú. Además, especialmente en los últimos tres años, el interés del país asiático por Latinoamérica y especialmente por Sudamérica se ha expresado en grandes  inversiones. Entre 2005 y el primer trimestre de 2010, China ha invertido US$ 6 mil millones de dólares en empresas de la región.

 Las señales de una desaceleración del crecimiento ha abierto el temor que tenga un impacto directo sobre los países latinoamericanos, y ya ha impactado el precio del cobre, que el segundo trimestre del año ya había retrocedido un 17%. Después de seguir una política monetaria expansiva, con crédito barato y fácil, que consiguió plenamente el objetivo de salir de la recesión que afectó a China el 2008, las autoridades del país asiático comenzaron a aplicar el freno a la economía sobrecalentada, con un crecimiento económico espectacular, pero que ha dado origen a ‘burbujas’ especulativas, en el mercado inmobiliario, y también de las finanzas. Si se produjera un estallido descontrolado, la economía china podría seguir el camino de los Estados Unidos en 2007, para evitarlo el gobierno del primer ministro Wen Jibao introdujo restricciones preventivas, con el objeto de conseguir una desaceleración controlada. Entre estas políticas se encuentran restricciones a los préstamos bancarios y a la compra de propiedades.

En el segundo trimestre de 2010, en julio, las importaciones chinas anotaron su tercera caída mensual consecutiva, la producción industrial se redujo más de lo esperado, y la expansión de la economía se redujo a un 10,3%., un crecimiento, sin embargo, de dos dígitos que muy pocas economía en el mundo pueden mostrar.

Una reducción controlada del crecimiento económico chino, tendría un efecto importante pero aún menor sobre las economías sudamericanas. Las exportaciones de Brasil totalizan un 10% de su PIB, de ellas las exportaciones a China representan un 15% de sus exportaciones totales. Para Chile las exportaciones representan un 40% de su PIB, y en México son el 30%, pero en este último caso su principal socio comercial siguen siendo los Estados Unidos. De hecho la importancia relativa en la región de la economía mexicana, es la principal causa que los Estados Unidos sigan siendo el primer socio comercial de Latinoamérica, con un 50% de las exportaciones.

Pero a  la amenaza de ‘pequeña locomotora’ del comercio exterior con China, hay que sumar la desaceleración de la recuperación en Estados Unidos, y la amenaza de la segunda recesión en Europa, que en el mejor de los casos se evitará a cambio de décadas de crecimiento muy lento, y con alto desempleo.

“Las secuelas de la crisis de 2008 (…) se traducen en un mundo desarrollado, esto es EE.UU. Europa y Japón, con un problema de sobreendeudamiento muy grande, con fuertes problemas para crecer y una expectativa de mediano plazo de crecimiento bastante bajo. Hemos visto una recuperación cíclica de la economía mundial, pero, visto en detalle, se visualiza una segunda mitad del año y luego un periodo prolongado, de años, de crecimiento bajo. Los problemas del mundo desarrollado son profundos y no se van a resolver a corto plazo”.[2]

La espiral inflacionaria de los alimentos de 2008, y la crisis económica global, han provocado el aumento del número de personas sumidas en la pobreza extrema en todo el planeta. En países más desarrollados se ha llegado a hablar de “tercer mundialización” de sectores de la población.

A diferencia de las economías capitalistas desarrolladas, las ‘economías emergentes’ han mostrado un fuerte dinamismo en su recuperación posterior a partir de 2009. Esto ha provocado efectos importantes en la economía y la geo política mundial. No obstante, no hay que olvidar que los grandes consumidores finales están en los países capitalistas desarrollados.

Por otro lado, la crisis global ha dejado ver una sobreproducción de capitales, que al no encontrar nichos de inversión con la rentabilidad apetecida en el mundo desarrollado, ven amenazada incluso su calidad de capital. Así una masa de capitales se está reorientado hacia las economías emergentes.

Los ‘emergentes’ no tienen capacidad de reemplazar a escala mundial la demanda de EE.UU., Europa y Japón, y esto es un dato relevante, el motor de la economía capitalista es el lucro, y la  realización de la ganancia capitalista no se produce hasta la venta y cobro de la producción de bienes y servicios.

El crédito, los instrumentos financieros derivados y de futuro, pueden cumplir un papel importante en la medida que al menos inicialmente disminuyen la incertidumbre y dinamizan los mercados con una promesa de pago futuro. En economías mercantiles los flujos se producen por intermediación del dinero, y la promesa de pago futuro, al mismo tiempo, también es dinero. Pero como toda forma de dinero, incluso el efectivo – la de mayor liquidez – descansa sobre la base de la confianza. Una base frágil, especialmente en épocas de turbulencia financiera y económica.

Pero incluso si se mantiene el dinamismo de las llamadas economía emergentes, lo que no está para nada garantizado si los principales mercados mundiales se mantienen deprimidos por largo tiempo, de hecho, ya hay acuerdo entre los analistas, que el crecimiento global se hará cada vez más lento, a medida que se agoten los resultados de las políticas monetarias expansivas que impulsaron la frágil recuperación.

Hay que recordar que el desempleo se mantiene alto, y que la salida de la recesión por parte de la gran mayoría de los países fue anunciada a partir de una base de comparación reducida por la caída anterior del producto. Aún así, el crecimiento en los países desarrollados ha sido muy bajo.

Europa, entre la crisis financiera y la austeridad recesiva.

A pesar de lo que dice la propaganda oficial, los responsables de la crisis de la deuda en Europa no son los trabajadores que supuestamente vivían con niveles de bienestar superiores a los que la economía podía asegurar los responsables. El punto de partida es el endeudamiento y el déficit fiscal producto de la conversión de las pérdidas privadas en deuda pública.

Las medidas de austeridad del gasto público, es decir recorte de las prestaciones sociales, disminución salarial, y extensión de la edad de jubilación, a una escala no vista desde la segunda guerra mundial, intentan contener la crisis financiera, pero a la vez tienen un carácter recesivo al deprimir la demanda.

Tras la salvada in extremis del default griego, el paquete de rescate atado a estas medidas han ganado un respiro a la Unión Europea, pero no aseguran que una ‘crisis griega’ no vuelva a repetirse en otros países, con economía de mayor tamaño, a una escala que hará muy difícil a los principales países de la Unión Europea acudir nuevamente al rescate

España, un enfermo en Europa.

Después de dos años de crisis, las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria ha vuelto a amenazar la estabilidad del sistema financiero y ha forzado la concentración de la banca hipotecaria, las Cajas de Ahorro regional. Dejando al descubierto de paso que en los balances de la banca se esconden muchas pérdidas que se presentan maquilladamente como activos, pero que en algún momento tendrán que transparentarse.

 

Esta situación, claro no es privativa de España, y ha ralentizado el crédito interbancario. También en Estados Unidos muestran problemas, las cifras económicas muestran un debilitamiento del crecimiento de la mano con el agotamiento de los paquetes de estímulo fiscal, hay una recuperación débil de la demanda de crédito, asociados a una recuperación por debajo de lo esperado del desempleo y expectativas pesimistas de los consumidores.



[1] Financial Times Editorial, Recession is still a looming menace. London. 3 de  Julio 2010. La traducción es nuestra.

 

[2] Entrevista al economista José Luís Daza. Diario Financiero. Santiago de Chile. 19 de julio 2010.

Foto: Patricio Guzmán S.

Inequidad contra la mujer en el mundo laboral.

Inequidad contra la mujer en el mundo laboral.

Patricio Guzmán

Las mujeres presentan mayores tasas de pobreza.

Se calcula que actualmente hay más de mil millones de personas atrapadas en la pobreza absoluta. el 70% de ellas son mujeres y niñas. Además se estima que 7 de cada 10 personas que mueren de hambre en el mundo son mujeres y niñas. ( Fondo de las Naciones Unidas para las Mujeres, UNIFEM).

Las mujeres también son el mayor grupo entre los denominados trabajadores pobres, personas que trabajan pero que no ganan lo suficiente para salir de la pobreza absoluta. Según la Organización Mundial del Trabajo, las mujeres constituyen actualmente el 60% de los trabajadores pobres.

 

Más vulnerables a la precarización de los empleos y peor pagadas.

“Las responsabilidades familiares hace a las mujeres más vulnerables a la precarización de los empleos, ya que muchas veces deben aceptar trabajos de peor calidad, con menor protección laboral y de seguridad social, a cambio de flexibilidad para compatibilizar trabajo doméstico y trabajo remunerado. Esto permite transformar esta vulnerabilidad de las mujeres en parte de la estrategia desreguladora de los mercados de trabajo.” [1]

“La situación de las mujeres chilenas en el mercado laboral actual, presenta una alta segregación de género, confirmándose la tendencia a concentrarse en trabajos y ocupaciones con menor nivel de remuneración y protección social, es decir empleos precarios e inestables. Las mujeres siguen percibiendo ingresos notoriamente más bajos que los hombres, 70% en promedio respecto al ingreso masculino, siendo esta discriminación más brutal en la medida que las mujeres tienen mayor nivel de educación; a nivel universitario el ingreso medio de la mujer solo alcanza el 53% del ingreso promedio de los hombres en los mismos niveles educacionales.”[2] 

Si a lo anterior se añade que las familias mono parentales, con jefe de hogar mujer, superan en Chile el 20% de los hogares, inmediatamente se aprecia la importancia de la discriminación de género en la situación de pobreza en el país.

 

 

Según la Oficina Internacional del Trabajo, la participación de la mujer en la fuerza laboral chilena, en 2006 alcanzó el 38.5%.

La participación laboral femenina sigue siendo la más baja de  la región, y si se la compara con países de desarrollo socioeconómico similar como Argentina o Uruguay, la participación de la mujer es de 10 puntos menos.

Si se compara con la situación en el mundo se ve claramente las menores oportunidades que tienen las mujeres chilenas en el mundo del trabajo, empezando por el ingreso al mercado laboral. A nivel mundial, desde los años 80, hay mucha más participación de las mujeres en la fuerza laboral. A escala global constituyen ahora cerca del 50% de la fuerza de trabajo, mientras que en los años 80 eran alrededor de un tercio.

Sin embargo, las mujeres, no solo enfrentan más dificultades que los hombres para conseguir empleo, si no que aunque en promedio tengan más estudios que los hombres, ganan menos.

 

Antes de que comenzara la recesión global, el desempleo afectaba mucho más a mujeres que hombres. Había una tasa de cesantía de 6.9%  hombres y de 9.5% de mujeres.

Además el genero femenino enfrenta otras discriminaciones; Casi tres

cuartas partes del empleo femenino se concentran en los sectores de servicios

personales y sociales y en el comercio, la calidad de sus empleos es inferior, y ganan menos que sus pares masculinos.

Además las mujeres están más indefensas ante las empresas. De acuerdo con la OIT, la sindicalización en Chile, en 2006, alcanzó un 12,9% entre los hombres pero solamente un 7,5% entre las mujeres. Al considerar tanto los sindicatos como las asociaciones de funcionarios que existen en el sector público, se llega a una tasa de organización de 15% para los hombres y 11,6% para las mujeres.

 

Todo indica que con la recesión mundial, que provocó un fuerte aumento del desempleo en Chile, los jóvenes y las mujeres están siendo los más afectados. Además otros derechos y reivindicaciones de las mujeres trabajadoras como acceso a salas cunas y guarderías de buena calidad y cerca del lugar de trabajo, la igualdad de salario con los varones, a igual trabajo, están cayendo muy atrás en las prioridades del gobierno. En cuanto a la necesidad, medicamente reconocida, de extender el post natal después de dar a luz (que está semi impuesto en la práctica debido a la frecuencia con que doctores dan licencias a las madres para que cuiden a sus bebés por reflujo), el gobierno de  Sebastián Piñera, ha planteado mañosamente que lo promovería a cambio de terminar con el derecho de tomar licencia si los hijos pequeños se enferman.

 

Todo indica que las consecuencias de la crisis financiera y de la recesión global del sistema capitalista que se generalizó en 2008, especialmente su efecto sobre las condiciones del trabajo, y las cifras de desempleo, están afectando especialmente a las mujeres y los jóvenes. No solamente las empresas en problemas despiden gente, muchos bancos chilenos que siguen disfrutando de enormes ganancias, emprendieron despidos masivos especialmente de la fuerza de venta mayoritariamente conformada por mujeres durante la recesión.

 

Derechos conquistados en el pasado gracias a la presión de la clase trabajadora organizada en sus sindicatos, no son respetados, o están bajo ataque, como ‘muy caros en estos tiempos difíciles’.

Cerrar la guardería, o poner muy lejos su acceso,  puede ser el método más fácil de deshacerse de trabajadoras, si la empresa estima que hay exceso de mano de obra, sin necesidad de pagar por despidos, ya que las mamás se ven obligados a retirarse ‘voluntariamente’. Cuando no simplemente hostigar y acosar a las funcionarias que queden embarazadas, aprovechando un momento psicológico particularmente sensible.

 

En Chile, la privatización del sistema de pensiones, las AFP, y de la atención de salud de los trabajadores con mayores ingresos que se pueden afiliar a las instituciones de salud privadas, las Isapres, se han constituido en otra causa de inequidad hacia las mujeres. “Ya el año 1998 en un estudio realizado por el SERNAM, se planteaba abiertamente que en las Isapres existe un trato desigual hacia las mujeres, situación que se traduce en barreras al ingreso, mayores costos y restricciones al uso de prestaciones. En el mencionado estudio, se arguye que la variable género opera contra la mujer,

encareciendo su plan de salud y adjudicándole exclusivamente el costo de la

reproducción, cuestión que debiera ser de interés y responsabilidad social y no sólo de

la madre”.[3] Como el sistema funciona bajo la forma de seguros privados de salud, y las  ISAPRES han determinado que las mujeres tienen más riesgos de salud a causa de su fertilidad, sus planes resultan más caros. Las modificaciones legales posteriores para impedir la discriminación de género en la fijación de los planes de salud, se han encontrado con una ofensiva judicial de las empresas que cuestionan la constitucionalidad de las reformas, al tiempo que han encarecido los planes de todos los usuarios pretextando que estas reformas, y también las vinculadas a las patologías del plan AUGE,  las obligan a aumentar los precios.

 

Con el sistema privatizado de pensiones, que reemplazó a los sistemas de seguridad social solidarios y universales, por otro privado basado en la capitalización individual, todos los trabajadores han resultado perjudicados. Pero especialmente las mujeres, que al recibir remuneraciones menores cotizan menos, se ven obligadas muchas veces a abandonar el trabajo asalariado para atender a sus hijos pequeños generando ‘lagunas’ sin imposición. Las  mujeres tienen que renunciar a su jubilación a los 60 años, y permanecer trabajando hasta los 65 años para equiparar los años de capitalización de su fondo de pensiones con sus compañeros varones, lo que fue estimulado en la última reforma previsional.

 

La inequidad de género es parte integrante del modelo de acumulación del capitalismo en Chile.

 



[1] IGLESIAS, Margarita. 2004. En “Genero y Globalización. Mujeres”. Editorial Aún Creemos en los Sueños. Santiago.

 

 

[2] RUIZ, M. Olga. 2003. “Recordar el Movimiento. Una mirada de las pobladoras al movimiento de mujeres en el proceso de transición a la democracia. (1989-2000)”. Santiago. Tesis de Magister Centro de Estudios de Género y Cultura en América Latina (CEGECAL) Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.

 

[3] “Discriminación, equidad de género y reforma de salud en el sistema ISAPRE”. Departamento de Estudios y Desarrollo Diciembre 2008. Superintendencia de Salud, Gobierno de Chile.

Crisis capitalista: Cartón lleno

Crisis capitalista: Cartón lleno

Jorge Altamira (ARGENPRESS.info)

Los mandatarios de los países del G-20 son pájaros de mal agüero. Luego de una ‘fructifera’ reunión en Toronto, Canadá, el fin de semana pasado, el martes siguiente se produjo un derrumbe generalizado en las Bolsas de Estados Unidos, Europa, China y Japón.

Los detonantes de la crisis fueron:

1. el conocimiento de que el Banco Central Europeo renovaría los préstamos que concedió a los bancos solamente por tres meses, por alrededor de 600 mil millones de euros;

2. los datos de la caída de las ventas de casas en Estados Unidos (el hundimiento de las agencias estatales que garantizan el crédito hipotecario) y el agravamiento de la crisis fiscal de sus estados;

3. la corrección a la baja del crecimiento de China y el pronóstico de que caerán sus exportaciones a Europa. Pero esta es la parte anecdótica de la noticia, porque la principal es la confirmación de que buena parte de los bancos de Europa están en quiebra (en especial los alemanes y los españoles), y de que Grecia vuelve a pagar tasar usurarias para renovar sus vencimientos de deuda.

Para mediados de julio está previsto un vencimiento de la deuda de España, por casi 20 mil millones de dólares, que nadie sabe cómo se hará frente. Esto ocurre cuando está vigente el fondo de garantía de Grecia, por 160 mil millones de dólares, y el conjunto de la zona euro, por casi un billón de dólares. El respaldo de fondos públicos no ha servido para detener el derrumbe en lo más mínimo. El alcance de este nuevo ‘martes negro’ para el conjunto de la economía es que tiene mucho que ver con el progresivo congelamiento de los préstamos entre bancos, o sea la posibilidad de una nueva quiebra de bancos, nuevo congelamiento del crédito y por lo tanto del proceso industrial en general.

El caso de Grecia es ejemplar, porque la incapacidad de pagar la deuda, unida al corte del respaldo del Banco Europeo, llevará a la quiebra de los bancos locales controlados por los bancos franceses y alemanes. Crecen por eso los reclamos para que Alemania acepte una quita de la deuda de Grecia. La llamada tasa Libor, que mide los préstamos interbancarios de corto plazo, sigue subiendo sin pausa. La opinión convencional ya está aceptando la posibilidad de la doble caída, en forma de W, o sea un retorno a finales de 2008; fue lo que ocurrió en la depresión que comenzó en 1929. No es para nada ajeno a este derrumbe la ola de movilizaciones obreras que sacude el verano de Europa, pues pone en evidencia los límites potenciales del ajuste que impulsan los estados respectivos.

Aunque la burocracia ha conseguido contener a esos movimientos hasta ahora dentro de límites estrechos, la huelga del subterráneo de Madrid podría indicar otra cosa: el estallido de la fuerza elemental de los trabajadores que aparta sin miramientos a la burocracia sindical. Es lo que ha venido ocurriendo en China y, la semana pasada, con la huelga activa y combativa de 300 mil obreros que trabajan en la industria textil de Bangladesh subcontratista de las grandes firmas de indumentaria. El derrumbe del martes tiene un interés especial porque sirve para demostrar la falacia que enfrenta a los partidarios del ajuste fiscal, por un lado, y a quienes postulan aumentar los estímulos financieros, por el otro, como recursos supremos para evitar una catástrofe generalizada.

Es que la corrida bancaria del martes en Europa puso de manifiesto que los fondos que entrega el Estado para reactivar la economía, no han sido usados por los bancos para depurar sus balances de las deudas que han contraído u otorgar créditos, sino para especular con las deudas públicas que ahora el Estado no puede pagar. El ‘estímulo’ no contiene la crisis sino que la amplifica, pues opera a través del canal de los bancos que ‘provocaron’ la presente crisis, en primer lugar. Mientras el ‘ajuste’ conduce directo a la recesión y, por lo tanto, al impago de la industria a los bancos y a la crisis bancaria; el ‘estímulo’ incrementa el ‘apalancamiento’ de los bancos (o sea aumenta la relación de sus deudas con relación al capital) con dinero del Estado, acentúa la crisis fiscal y concluye en la bancarrota financiera (el mismo camino tiene dos puntas de partida).

La emisión monetaria gigantesca de la Reserva Federal en beneficio de los bancos en Estados Unidos ha sido la fuente de la especulación bursátil de 2009 en ese país y en el extranjero, y de la especulación con la deuda pública nacional y extranjera. Esta especulación explica la alta cotización de los bonos del Tesoro norteamericano y el fenómeno deflacionario en Estados Unidos, porque la deuda pública desaloja al crédito en la absorción del dinero circulante. La W, o doble caída, es un resultado del ‘estímulo’ que quiere ahora contener el ‘ajuste’. Por otra parte, ningún ‘estímulo’ puede sustituir a la motivación fundamental del capitalismo: la tasa de ganancia que ‘remunera’ a su capital.

Esta ‘remuneración’ no levanta cabeza en medio de una inmensa sobreproducción de mercaderías y de capitales. La alabada intervención del Estado no tiene lugar como contraposición a la economía (capitalista), porque procede con sus mismos métodos: financiamiento de los bancos con emisión de la banca central. Pero operar de otro modo chocaría con los bancos, en primer lugar, y con el conjunto del capital en general. La ‘socialización de las pérdidas’ por parte del Estado reproduce el sistema que entró en crisis; para salir del paso debería ‘socializar’ también, al menos parcialmente, al propio capital, o sea operar, parcialmente, con parámetros no capitalistas.

Pero semejante acción tiene límites insalvables: el fundamental es que acentúa las expresiones de disolución de la clase capitalista, pero también porque puede acentuar, si no desarrolla la productividad del trabajo la caída de la tasa de beneficios; y si lo hace, la disminución de la demanda de consumo personal con relación al nuevo capital empleado. La salida a la crisis no puede escapar a las leyes de la crisis: quiebras en gran escala; perjuicios catastróficos contra la fuerza de trabajo; reestructuración económica y social de conjunto. Pero este es también el camino que conduce a la revolución social, que nace cuando la contradicción entre las relaciones de producción, por un lado, y el desarrollo de las fuerzas productivas, por el otro, resulta insuperable. Cuando el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, postula un ‘estímulo’ ilimitado por medio de la emisión de moneda para reactivar a la economía norteamericana, tiene en claro que esto lo lleva a una guerra comercial, que es lo que propugna precisamente contra China. Es que sin proteccionismo el ‘estímulo’ en un país, Estados Unidos, se escurre al conjunto de la economía mundial o lleva a la devaluación del dólar. Detrás de las discusiones estériles del G-20 asoma la guerra comercial y la disgregación de la economía mundial.