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T r i b u n a c h i l e n a

Rufianes

Rufianes

Por Luis Casado 

 

No pretendo ser el primero que se refirió a los banqueros con este calificativo necesario y suficiente. Me parece recordar que John Kenneth Galbraith también les llamó algo parecido en su libro “The Great Crash” en el que relata el desastre de 1929 y la Gran Depresión. En todo caso Galbraith cuenta que los más encumbrados banqueros terminaron en chirona, mientras los “expertos” de Harvard hacían el ridículo más patético. Rasgo común con la interminable crisis que se inició en el segundo semestre de 2007: los rufianes coparon las gerencias de los bancos privados, de las agencias de calificación, de más de algún banco central (y no de los menores), de los organismos que supuestamente están allí para ejercer algún control, e incluso, -la comunidad financiera no tiene ninguna estanqueidad-, algunos gobiernos.

 

Bernard Madoff fue presidente del NASDAQ en la Bolsa de New York antes de probar su extraordinaria productividad: con su propia firma de consultoría financiera, creada en el año 1960 con un capital de 5 mil dólares, estafó la coqueta suma de US$ 60 mil millones. Rodrigo Rato fue Director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de hacerse cargo de Bankia, dejar un agujero de 40 mil millones de euros, de manipular los balances y asegurar que el tercer banco español era “una institución sólida y confiable”. Su sucesor en el FMI, Dominique Strauss-Kahn, ya había estafado a la Unión Nacional de Estudiantes Franceses (UNEF) antes de hacerse cargo de tan altas funciones. Como es sabido, terminó detenido en New York por presunta violación, y actualmente es procesado por proxenetismo agravado en banda organizada, violación en grupo y otros detallitos menores. La actual Directora gerente del FMI tiene sus propios dolorcitos de cabeza: antes de ir a Washington, y en su calidad de Ministro de Finanzas de Sarkozy, se las arregló -pasando por encima de la ley- para “indemnizar” con 310 millones de euros a Bernard Tapie, otro rufián que ya había estado en prisión por corrupción. Se trataba de pagarle el “favor” de haber apoyado a Sarkozy en la elección presidencial del 2007. La justicia gala, que no apreció ni la premura ni el ilegal procedimiento, investiga los hechos.  Por otra parte ya he contado que Mario Draghi, presidente del banco central europeo (BCE), así como Mario Monti, primer ministro de Italia y Lukas Papademos, primer ministro griego hasta hace algunas semanas, fueron todos colaboradores del banco estadounidense Goldman Sachs, ese que falsificó las cuentas públicas griegas. No sólo eso: Goldman Sachs ganó cifras estratosféricas vendiendo productos financieros tóxicos contaminando el sistema financiero mundial. En premio, el presidente del Goldman Sachs, Henry “Hank” Paulson, fue nombrado Secretario del Tesoro de los EEUU para hacerle frente a las consecuencias de la peor estafa de la historia, la que había hecho él mismo. La lista de los rufianes y sus fechorías es demasiado larga como para resumirla en una parida. Sin embargo, merece la pena contar la última hazaña del mundillo de las finanzas, ese que hoy en día impone sus reglas y obliga a la omertà a los gobiernos planetarios.

 

Robert Diamond, Gerente de Barclays, -una de las joyas del mundo de las finanzas-, acaba de dimitir de su puesto. No por haberse pagado a sí mismo salarios escandalosos, lo que desde luego hizo (en abril de este año un 27% de los accionistas votó en contra de la política de remuneración de los ejecutivos al saber que Diamond había recibido 25 millones de libras esterlinas en el 2011), sino por estar implicado en una vasta manipulación de las tasas de interés, y en particular de dos muy conocidas: el Libor (London Interbank Offered Rate) y el Euribor. Como sus nombres lo indican, son las tasas de interés que se cobran los bancos para prestarse plata unos a otros en el llamado mercado interbancario (ver mi nota “¿Quién se lo banca?”), y que  determinan indirectamente las tasas de interés que pagan los hogares y las empresas.

 

La prensa europea dice que “Hace año y medio que las autoridades británicas sospechaban que la banca no jugaba limpio, pero querían reunir pruebas fehacientes. Ahora las tienen contra Barclays y se apunta a un banco suizo, dos grandes norteamericanos y otro gigante británico como los siguientes en la lista”.

 

¿En qué consistió la estafa? Muy sencillo: Barclays y otros bancos rufianes manipulaban artificialmente a la baja las tasas de interés del mercado interbancario, -el Libor y el Euribor-, para obtener dinero más barato. La prensa europea señala que “los más perjudicados han sido los que prestan a las entidades de la City”, antes de precisar que “Los que más han podido perder son los exportadores de ahorro: la banca japonesa y alemana, principalmente. También las grandes instituciones de inversión colectiva, entre ellos los fondos de pensiones y de inversión norteamericanos…”. Un “experto” español, -no se puede negar que en materia de estafas los banqueros españoles saben mucho-, estima que las repercusiones del timo son planetarias “porque este índice afecta a gran parte de las operaciones bancarias hechas en cualquier divisa menos el euro. Es decir, a las libras esterlinas, dólares, yenes, francos suizos, dólares australianos y canadienses”. 

 

Antes de presidir Barclays, “Bob” Diamond fue profesor universitario… se ve que la calidad de la educación mejora. Su confesión de  Diamond trajo consigo la del presidente del Directorio de Barclays, el eminente Marcus Agius, el bien nombrado. En el Directorio que Agius presidió hasta ahora estaba Mike Rake, presidente de British Telecom y de EasyJet, Sir John Sunderland, miembro del equipo de polo del príncipe Charles y ex presidente de la CBI (Confederación Industrial Británica), así como Andrew Likierman, presidente del National Audit Office (¿porqué te ríes?) y rector de la London School of Economics.

 

Argentina: Dos cucharadas de coyuntura y un funeral

Argentina: Dos cucharadas de coyuntura y un funeral

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

 

1. El invierno parte en dos el 2012, pero no termina de llegar. De todos modos en la Ciudad de Buenos Aires los mendigos ya duermen agolpados  en los pasillos de tiendas desahuciadas de algunas estaciones del subterráneo metropolitano. Tanto por razones mundiales como nativas, la recesión técnicamente es un hecho en Argentina Y la distribución de la riqueza se torna más regresiva. Según los economistas de Apuntes para el Cambio, hasta el tercer trimestre de 2011, el 37,6 % del excedente total producido iba a los trabajadores y el resto a los pocos dueños. Pese a que durante el período evaluado el PIB del país no se encontraba en franco detrimento como ahora, la distribución se polarizó contra la mayoría que vende su fuerza de trabajo para sobrevivir. El movimiento del capital en los países dependientes es ese precisamente: concentración de la propiedad y la ganancia, destrucción de fuerzas productivas, empeoramiento de las condiciones salariales, laborales y contractuales del trabajo; apropiación incesante de los recursos naturales, profundización del extractivismo minero y agropecuario; hegemonía del momento financiero del proceso completo de la generación de valor. Sin olvidar que los auténticos propietarios y gobernantes son corporaciones transnacionales, donde las burguesías locales simplemente reciben su renta, legalizan el saqueo y la explotación del trabajo, y administran políticamente un Estado cuyo sentido último es blindar el orden de la minoría que se apropia del excedente socialmente originado mediante el control social, la burocracia, las armas, la alienación, y los recursos en efectivo cuando el capital los apremia. En síntesis, siempre el Estado burgués garantiza el dominio burgués sobre la totalidad social.

 

¿A qué intereses representa la actual administración del Estado argentino? Interdependientemente y como conjunto dinámico y de hegemonía transnacional, al capital financiero, a fracciones de la oligarquía terrateniente y de la burguesía industrial. Para las clases que mandan en Argentina (‘de afuera o de adentro’ son categorías que ya tienen bien poco qué explicar ante la mundialización capitalista), el populismo de retórica desarrollista del equipo CFK todavía garantiza gobernabilidad. Objetivamente, de no mantenerse los fuertes subsidios a los servicios básicos y los derechos sociales -en un contexto inflacionario que se ubica entre el 25 y 30 % anual y con un tercio oficial de toda la fuerza de trabajo  informalizada o ‘en negro’- hace rato que las protestas sociales sectoriales, descoyuntadas, pero cada vez más frecuentes, se habrían vuelto el factor central de la inestabilidad. Entonces no primaría la lucha entre las clases que oprimen, sino que entre las que oprimen y las oprimidas. 

 

¿Pero cómo se sostienen los subsidios y los programas sociales cada vez más acotados, mientras la industria del narcotráfico y la explotación sexual, la corrupción, trata de personas y la delincuencia devenida del empobrecimiento se naturalizan por reiteración creciente? Como el Ejecutivo no toca los intereses nucleares de los que, en efecto, gobiernan –por ejemplo, los bancos ni siquiera pagan impuestos por sus utilidades y son el ámbito que más incrementa sus ganancias-, engorda la deuda pública. De acuerdo al Ministerio de Economía, la deuda pública aumentó casi un 9 % el 2011 respecto del año anterior. La cifra nombrada fue de casi 179 mil millones de dólares, y más de la mitad corresponde a préstamos salidos de instituciones del propio Estado, como los ahorros previsionales de los trabajadores acumulados en la ANSeS, el Banco Central y el Banco Nación.         

 

En el engranaje concreto de gran parte de la economía argentina, el país depende comercialmente de Brasil. Pero el gigante carioca  también se encuentra estancado por la ralentización asiática y europea. El particular ‘proteccionismo’ argentino obliga al gobierno a improvisar acuerdos bilaterales continuamente para intentar equilibrar una balanza de pagos que ya le juega desfavorablemente. Empero,  el país no vive de sus mercancías terminadas, sino de los precios de la soja, los cereales y, en menor medida, de la piedra mineral, dictados por las bolsas más poderosas del planeta. Y de los impuestos a los propios trabajadores, parcialmente retornados (y golosamente esquilmados) mediante los subsidios arriba descritos. Es decir, los salarios y los ingresos por labores eventuales y contractualmente frágiles o cuasi formales que superan los 1.155 dólares, son considerados por el gobierno como utilidades. Hasta los cuentapropistas tendrán que pagar un 35 % de sus ingresos desde julio de este año. ¿Por qué? Porque una de las políticas económicas del capitalismo argentino se basa en el intento de distribuir los ingresos de los propios trabajadores entre los propios trabajadores, sin tocar los intereses del gran capital.  Esto es, el precio del trabajo está determinado por las expectativas de ganancia del capital, nunca por las necesidades del trabajador, y como si no bastara, el sueldo es mordido impositivamente.  En tanto, el pequeño comercio al detalle se ve obligado a especular con los precios de las mercancías que intermedian con los consumidores finales, lo que impulsa aún más la inflación. ¿Son gente perversa los verduleros? Ante los precios sin competencia posible del retailer y el supermercadismo, el almacenero oculta la fecha de vencimiento de su producto y hasta su precio original, para deshacerse de su pequeño sobre stock. La venta de ropa usada a cuotas es tan real, como la multiplicación asombrosa de tarjetas de créditos de consumo de casas financieras y comerciales en la billetera del argentino medio. Y contando los subsidios y los microcréditos, un gran territorio de la población llega malamente a fin de mes. Por eso la comida china por kilo está desplazando el consumo de carne entre los trabajadores. Por eso sólo cuando hace frío se llena el subterráneo metropolitano que cuesta el doble que el transporte colectivo microbusero. Por eso la venta de diarios y libros baja y la lectura de periódicos gratuitos, aumenta. Por eso la televisión es la recreación principal y, en millones de casos, la única. Porque, pese a la opacidad premeditada de las cifras oficiales de todos los índices, según estudios independientes, más de la mitad de Argentina es población empobrecida.

 

¿Y los derechos sociales elementales como la educación y la salud? Primero, no son gratuitos porque su financiamiento sale del trabajo de la mayoría social, y por otra parte, camino a la chilenización del ámbito, la educación primaria y secundaria ya está privatizada en un 50 %, mientras la superior o universitaria ‘gratuita’ reproduce en su seno las desigualdades de clase. Sólo una minoría de empobrecidos puede darse el lujo de terminar una carrera. Trabajar y estudiar es cada vez más corriente y difícil, y derechamente imposible en instituciones de excelencia (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=147081 y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=139594). En tanto, la salud resiste su condición mixta y segmentada.

 

 

2. El actual jefe de la Central General de Trabajadores, Hugo Moyano, ya no existe. El 27 de junio, a metros de la Casa Rosada, convocó a una concentración cuyas demandas eran justas formalmente –no al impuesto al trabajo y asignaciones familiares para todos-, pero empleadas demagógicamente para otros fines. Tras Moyano, paradigma de la mafia escabrosa de la burocracia sindical (un grupo de interés lumpen aburguesada, antidemocrático, funcional al capital y cuyos opositores son silenciados por patotas a sueldo), se encuentra el autoproclamado candidato a la presidencia nacional para el 2015 y actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el peronista de derecha Daniel Scioli. Y tras Daniel Scioli están los apetitos del capital financiero, los dueños del caro suelo del gran Buenos Aires y otras extensiones provinciales, y sobre todo la impotencia de los intereses de clase de una derecha política que carece de liderazgos sólidos (salvo los que sólo ven los recalcitrantes agrupados en el Partido para una República con Oportunidades (PRO)  y su precandidato presidencial, propietario y jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri). Los argumentos y campaña para que la concentración de Moyano fueron profusamente ofrecidos por la prensa enemiga de los trabajadores y el pueblo, El Clarín y La Nación. La movilización principalmente compuesta por el rubro camionero y transportista (que conduce el propio Moyano) fue acompañada en mucho menor medida por dirigentes y asalariados de parte organizada sindicalmente de  municipales, petroleros, aeronáuticos, bancarios,  judiciales.

 

La izquierda anticapitalista resolvió participar de manera autónoma en la movilización, ‘ni junta ni revuelta’ con Moyano, porque las reivindicaciones proclamadas formalmente son materia de sus programas y porque asistieron trabajadores concretos. Lo dejaron documentado en sendas declaraciones escritas y habladas, antes y después de la actividad. Ahora bien, más allá del presentismo y sus frutos limitados,  las debilidades unitarias de la izquierda y el proceso complejo de vincularse con la fortaleza suficiente al campo amplio de los trabajadores organizados –debido a razones endógenas y a la tradición peronista- le impiden todavía llamar por sí sola a una manifestación de esta naturaleza (si es que les cabe ese papel). Frente a la estacada de la izquierda no capitalista, caracterizada transitoriamente por pertenecer e incidir sólo en segmentos dispersos de clase trabajadora capaz de trascender el corsé de la pura lucha economicista y orientarse tras el socialismo, se vio emplazada a asistir al acto. De cualquier manera, el avance y la claridad respecto de una refundación sindical donde la existencia y multiplicación de los cuerpos de delegados tallen un rol cardinal, existen en la izquierda. En fin. Lo cierto es que, una vez más, la incómoda coyuntura le impone como desafío principal ante la apertura de un nuevo ciclo de lucha de clases que tenderá a su agudización objetiva, a la unidad por abajo (siempre y fundamentalmente) y por arriba. De lo contrario la oportunidad histórica de volverse alternativa política de las grandes mayorías, se aleja inexorablemente. Al respecto, las tácticas de construcción de fuerza propia en medio de la diáspora de los destacamentos anticapitalistas con vocación genuina de poder, deben combinarse por necesidad histórica con la convergencia. A los dueños de todo no les tiembla la mano cuando sus intereses llegan a tocarse siquiera ‘con el pétalo de una rosa’ y su consistencia de clase reclama formaciones políticas infinitamente más poderosas que la cortoplacista ‘unidad en la acción’ de las fuerzas populares.

 

Para el caso, la movilización y entierro político de Moyano del 27 de junio, terminó por brindar réditos políticos a la administración de CFK en la disputa en particular. La concentración reunió a alrededor de 50 mil personas, pero en bloques con objetivos dispares. Con una presentación en blanco y negro, añeja y extemporánea, Hugo Moyano no dijo nada. Balbuceó que los empresarios también eran trabajadores (!), que él no era golpista, “que no pierde nada, señora Presidenta, con dialogar”, que continuaría en la jefatura de la CGT, y lo más sabroso fue la crítica a los K  al señalar que “cuando muchos nos quedamos en el país después del golpe de 1976 hubo dos clases de exilio: los que se exiliaron fuera del país y los que se exiliaron en el sur argentino a lucrar con la (circular) 1050 (del Banco Central)”, aludiendo al estudio de abogados de los Kirchner que embargó viviendas de los quebrados por la indexación de deudas hipotecarias en la época.

 

El quiebre de la CGT es inminente –si es que Moyano, con la decencia que no tiene, no abandona el sindicalismo y se dedica definitivamente  a sus negocios-. Por otro lado, Scioli acabó debilitado.

 

Moyano pronto será historia con minúscula. El sindicalismo no nació ni morirá con él, naturalmente. Tampoco la evocación instrumental de una Argentina pujante, líder continental de desarrollo en los tiempos del primer Perón y de la fase de sustitución de importaciones del capitalismo de hace más de medio siglo, surtirá efectos hipnóticos ante el malestar ascendente de la población debido al estado del país real. Por ello resultó un contrasentido que la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) crítica del gobierno se hubiera restado de la convocatoria. De hecho, frente a la crisis de la CGT, propiciar la unidad de los trabajadores organizados desde posiciones de fuerza más progresivas, habría resultado la opción más oportuna. Tanto concreta, como simbólicamente, una protesta amplia de asalariados empuñando las banderas de sus organizaciones naturales cobra mucho más sentido para el conjunto del pueblo que llenar de estandartes de orgánicas políticas la plaza. Aun más si esos trabajadores provienen de centrales, confederaciones, o corrientes sindicales diversas, pero con  sus objetivos claros y comunes. Las semillas de la refundación sindical argentina reivindican concesiones tácticas. La destrucción de la burocracia sindical anclada en la pelea exclusiva por el salario, la falsa unidad nacional, la subordinación al capital, es una de las claves en la carrera por la politización y creación de convicción de poder de los trabajadores y el pueblo. Si la estrategia es la organización de la vida por la propia sociedad, la democracia radical, la libertad y la igualdad, entonces las rencillas contingentes sólo benefician el actual orden antipopular. Sin atajos ni agendas abreviadas, pero siempre con estatura política y supeditados a los intereses históricos de los mancillados.

 

Julio 1 de 2012

    

Poder Popular en Chile: entrevista con Guillermo Rodríguez: La autodefensa del Cordón Industrial Cerrillos (1972-1973)

Poder Popular en Chile: entrevista con Guillermo Rodríguez:  La autodefensa del Cordón Industrial Cerrillos (1972-1973)

Por Marcelo D. Cornejo Vilches
Entrevista realizada a Guillermo Rodríguez quien fue miembro de la Comisión Militar del Cordón Industrial Cerrillos en los años 1972 y 1973 y tiene por objetivo indagar elementos que nos permitan comprender de mejor manera lo que fue esa experiencia en el período de la Unidad Popular .

¿Cómo llegó usted al Cordón Cerrrillos y como se inicia el trabajo de autodefensa? 

En esos años era militante del MIR con algo de formación en los temas militares. Después que el MIR se retira del dispositivo de defensa de Salvador Allende más conocido como GAP, la mayoría de los compañeros que estábamos en esas tareas, ya sea en la Escolta del Presidente, en el aparato de Informaciones o la llamada “tropita”, fuimos redistribuidos a diversos frentes de trabajo. En mi caso pedí ser trasladado al GPM 4 que trabajaba en una amplia zona: José Maria Caro, Las Rejas, Cerrillos y Maipú. En el GPM 4 existía una subjefatura de trabajos técnico militares que reunía a tres unidades: la Operativa, Informaciones y Taller. Justo cuando yo me incorporo estas tres unidades estaban debatiendo cómo ellos, formados para tareas técnico-militares, podían aportar a la lucha de masas que se incrementaba vertiginosamente en esos años.

En esa etapa no existía aún el Cordón Cerrillos como tal, existía trabajo del MIR entre trabajadores, pobladores y campesinos de la zona pero no había una elaboración de que lo luego se llamaría la política de poder popular. Cuando me incorpore al GPM 4 se estaba desarrollando la huelga de la empresa Ralco y al inicio participé ayudando a la formación de brigadas de autodefensa de los trabajadores, en el diseño de sistemas de guardia, enseñando el uso de bastones largos, bastones cortos y elementos circunstanciales que se usan para la lucha callejera. Esto era posible por el prestigio que tenían entre los trabajadores tres compañeros: El “Yeti” (Riquelme), el Chino Bertín y el Chango[1], siendo el primero dirigente ese entonces de la FEMET (Federación del Metal). 

¿Por qué era necesaria que los trabajadores incorporaran estas brigadas y esta autodefensa? ¿No entiendo mucho, se supone que había un Gobierno Popular y que Allende había sido elegido para llevar adelante la vía chinea al socialismo? ¿Y la CUT?

Es que aquí radican una serie de aspectos que es necesario considerar para entender mejor lo que estaba ocurriendo. Lo primero es que Allende al ser elegido firmó algo que se llamó pacto de garantías constitucionales en donde se obligaba a respetar la ley. Y la ley señalaba que Allende sólo tenía el poder ejecutivo pero la mayoría de los restantes poderes estaban en manos de la burguesía: el parlamento, la justicia,  contraloría, etc. Esto implicaba que en una serie de conflictos laborales el Poder Judicial estaba del lado de los patrones y ordenaba a Carabineros o Investigaciones a reprimir, detener y procesar a dirigentes, trabajadores y  en general a los que se estaban movilizando por sus reivindicaciones. Eso es por una parte, porque de otra parte, estaba la movilización que realizaba la derecha y los patrones para obstaculizar, frenar el desarrollo normal de las actividades, sabotear la producción. Y en eso se apoyaban en las bandas fascistoides de Patria y Libertad, del Partido Nacional, de la Democracia Cristiana y de las organizaciones gremiales que ellos controlaban. Entonces en los territorios la situación era de confrontación permanente, lucha callejera, ataques a las industrias en huelga o tomadas por sus trabajadores. Y en tercer lugar se daba un tema específico: el programa de la Unidad Popular había considerado la nacionalización de 91 industrias estratégicas pero no tenía política frente a la mediana o pequeña industria, salvo señalar que debían seguir funcionando y elevar su producción para asegurar el abastecimiento. Ocurre que justamente cuando la derecha comienza a desatar sus movilizaciones contra el Gobierno de Allende, estas pequeñas y mediana empresas son paralizadas por los patrones, se producen despidos, se produce boicot a la producción y el gobierno de Allende no tiene herramientas legales para obligarlos a mantener la industria funcionando. Es allí que comienza a desatarse el poder popular, no como consigna, sino como algo concreto que empieza a suceder: los trabajadores necesitan mantener sus fuentes de trabajo y mantener las empresas funcionando, por lo que la toma, el control de la empresa por parte de sus trabajadores es el proceso lógico que se produce….y esto estaba fuera del programa de la Unidad Popular, y claramente era algo que rechazaba la ley burguesa, la ley de los patrones. Se inventó entonces la formula de “Intervenir” las industrias y el gobierno nombraba un interventor, abriéndose procesos jurídicos y políticos que significaron claramente la agudización de la lucha de clases. La CUT estaba más comprometida en apoyar las líneas centrales del gobierno de Allende  y tenía muy poco peso a nivel local, en el territorio, casi no participa de todo este proceso, sólo en los últimos meses del Gobierno de Allende intenta incorporarse a las organizaciones de poder que se habían generado, pero no tenían peso en su seno.

 ¿Cómo se gesta entonces el Cordón Cerrillos y como funcionaba?

Al inicio sólo existía el “Comando” que era la articulación mixta de lo que se llamaba entonces “la izquierda revolucionaria”, militantes principalmente activistas del MIR, del PCR (maoísta), de un sector de trotskistas y algunos dirigentes de sindicatos como el de Pizarreño, Aluminios El Mono, Silleros. No recuerdo exactamente la fecha, pero diversos sectores convocan a un cabildo en Maipú para enfrentar diversos temas, principalmente el desabastecimiento que se estaba produciendo. Este Cabildo se radicaliza principalmente porque un sector del PS de pobladores comienza a  sostener posiciones más radicales. Es una reunión muy complicada donde se expulsa a los elementos de derecha y se toma la determinación de abrir a la fuerza los locales y negocios que estaban cerrados. Ahí comienza una dinámica de organización en paralelo de los campesinos y de los pobladores con muy baja participación de los estudiantes.

Luego de ello se dan varias luchas seguidas en donde el “Comando” se llena de dirigentes sindicales y comienza a transformarse el “Cordón Cerrillos” principalmente por las peleas para decretar la intervención de Perlack y de varias industrias. Aquí nuevamente se produce un conflicto serio, esta vez con el gobierno a través de la Ministra del Trabajo. Ocurre que los trabajadores habían concurrido a varias reuniones con el Ministerio en busca de soluciones e incluso se habían tomado el recinto por algunas horas y no había solución ni para Perlack ni para otras pequeñas y mediana empresas. Entonces se produce la toma de la industria, la Ministra va junto con dirigentes de la CUT a bajar la toma y los trabajadores no los dejan a entrar a la industria y la Ministra golpea al dirigente Santos Romeo[2]. Esto detona la primera toma de la comuna completa y el debut del Cordón Cerrillos como una de las fuerzas más importantes en la época. En esta toma participan la casi totalidad de las empresas y para llevarla a cabo se gesta una Comisión mixta de dirigentes sindicales y representantes de las organizaciones políticas, embrión de lo que después será la Comisión Militar del Cordón. Aquí el trabajo es arduo porque se movilizaron enormes fuerzas sociales. Se levantaron barricadas principales en Buzeta, en Esquina Blanca, y a la entrada de Maipú por el Camino a Melipilla y dos enormes barricadas en Avenida Pajaritos: en el paradero 14 donde estaba la entrada a un fundo en conflicto y tomado y en el puente del Zanjón de la Aguada. Esta toma fue impresionante porque miles de trabajadores salieron a las calles y todo el camino a Melipilla, más allá de las barricadas principales estaba plagado de focos de resistencia muy organizados frente a cada empresa.  

El funcionamiento del Cordón en esta fase es en Asambleas de dirigentes de Sindicatos que toman las resoluciones pero en ella pueden intervenir las organizaciones políticas presentando sus posturas y una vez tomada las decisiones los activistas de partidos podían asumir tareas o cargos específicos para impulsar estas líneas, siempre y cuando fueran avalados por dirigentes sociales reconocidos, como fue en mi caso, o el de Quico Ramírez que asumía tareas a nombre del PS o compañeros del MAPU- Garretón o de la Izquierda Cristiana, cuyos nombres no recuerdo.

¿Cuáles eran los temas técnico-militares específicos que trabajaban en esa época?

En esta etapa se trabajaban temas en distintos planos o niveles, si se quiere definir así. En el seno de la organización partidaria se enfrentaba lo que llamábamos la disociación de las tareas políticas y militares, preocupación central de quienes estábamos en las tareas específicas pero no del conjunto de la dirección del GPM o de los militantes de tareas en frentes sociales. Tanto los de Información, Talleres como el Grupo Operativo se habían constituido bajo la perspectiva del desarrollo de la guerra popular y en especifico formándose para la lucha clandestina urbana, lo que significaba cierta clandestinidad (muy formal respecto a lo que años después tendríamos que vivir) y con muy poco vinculo e incidencia en las luchas de masas que se estaban generando. Este proceso llevó a nivel del Regional Santiago a construir o definir una nueva instancia y nuevas tareas que comenzamos a nombrarlas como “política militar de masas” avanzando en la creación de un responsable de la PMM a nivel del GPM y al menos un responsable de esta en las subjefaturas, lo que dio paso a desarrollar estas mismas tareas en los frentes de masas, dependiendo de la capacidad o existencia de militantes que la asumieran en los frentes, por ejemplo se comenzó a trabajar mucha información de los grupos del PN y Patria y Libertad de la zona, de los uniformados que se visualizaban como golpistas, la realización de levantamientos planimétricos con el máximo de información respecto a temas estratégicos (combustible, comunicaciones, energía, rutas, etc.) y en lo central se comienza a discutir el qué hacer en la perspectiva de un golpe militar, tanto a nivel orgánico interno como la propuesta a realizar a los frentes sociales. Todo esto se traduce en varias líneas de trabajo. Por ejemplo para “Talleres” se da comienzo a la búsqueda de industrias que puedan construir o desarrollar  elementos, como es el caso de Perlack que comienza a investigar el desarrollo de alimento energético concentrado, o en un par de industrias de plástico comienzan a trabajar en piezas y partes de medios de combate que ellos pueden desarrollar. Respecto al trabajo en los frentes se comienza a desarrollar con fuerza la autodefensa con el manejo básico de elementos como la defensa de espacios (industrias, fundos, locales) , la organización de las fuerzas y las tareas necesaria para ello: Exploración, comunicaciones, estructura de mando, formas de organización, etc.

Incipientemente en esta etapa comienza a surgir lo que llamábamos el “trabajo de F”  que era el acercamiento a los miembros de FFAA y Carabineros que mostraban simpatía por la lucha popular y que comenzaban también a levantar sus propias reivindicaciones internas.

Este proceso se acelera de manera aguda con la ofensiva patronal del Paro de Octubre y las demandas de trabajo se elevan considerablemente ya cuando prácticamente en todas las industrias, fundos y poblaciones surgen fuerzas organizadas que se incorporan a la lucha para frenar la ofensiva patronal.

¿Cómo se da este proceso que señalas y qué resultados concretos tiene?

Como es sabido, los reaccionarios comienzan a desarrollar una estrategia que personeros de la DC llaman “la estrategia de los mariscales rusos”, vale decir, atrincherarse en la defensa de la institucionalidad burguesa, mientras preparan las condiciones junto a los gringos para desatar el golpe de Estado, y en paralelo movilizar a todas sus masas para generar la ingobernabilidad de manera que el golpe sea presentado como necesario para el país. En términos de estrategia fortificar puntos en la profundidad de la defensa y generar un gran espacio de desgaste de las fuerzas enemigas en su avance hacia esos puntos mediante escaramuzas permanentes. Así generan el Paro Patronal moviendo a toda la pequeña burguesía agrupada en organizaciones gremiales tanto propietaria (camioneros, comerciantes, pequeños y medianos productores) como profesionales médicos, enfermeras,  abogados, etc. Lógicamente moviendo también sus piezas del poder legislativo (acusaciones contra ministros en parlamento, declaraciones de ilegalidad, etc) y el poder judicial.

La respuesta de las masas es extraordinaria en todo el país, aunque aquí ya comienza a pesar la división  que se profundizará en el seno del pueblo porque surge la respuesta que impulsa el gobierno de Allende y el reformismo dentro de la institucionalidad y las leyes, y la respuesta que dan los revolucionarios con la política del Poder Popular fuera de los mecanismos legales tomando el control de los medios de producción, abriendo a la fuerza los locales comerciales, tomando los camiones, supermercados, organizando la distribución directa de alimentos, generando múltiples instancias de coordinación de las nuevas organizaciones que van emergiendo y sobretodo, saliendo a la calle a enfrentar a las fuerzas reaccionarias en un combate callejero que se prolonga por días enteros en diversas ciudades.

El resultado de esta etapa es que la burguesía toma nota de este nuevo sujeto político que se esta instalando, toma nota que esta fracasando su maniobra parlamentaria y legal de desalojar a Allende del Gobierno y se lanza entonces a prepara el terreno para el golpe militar.

En el campo popular, se establecen ya dos líneas claras frente al escenario político: la línea que triunfa en el Conclave de Lo Curro de “consolidar para avanzar” que busca contener el avance para ampliar la base del gobierno mediante la búsqueda de alianzas con la DC, los “diálogos” con la Iglesia, el ingreso de generales y uniformados al Gobierno y la disposición de la Unidad Popular a devolver las industrias y medios de producción tomados y legislar para desarmar a las masas (Ley de Control de Armas).

En el campo de los revolucionarios se da la alianza política entre sectores del PS, el MIR, la IC, y se produce el quiebre del MAPU surgiendo dos vertientes productos de la división existente. En el plano de las organizaciones sociales se extienden los Cordones industriales, surgen Asambleas Populares como la de Constitución, la de Concepción y se fortalecen los Comandos Comunales principalmente en el sur de Chile.

¿Por qué se mantuvo el Cordón en Cerrillos y no se generó el Comando Comunal como órgano de poder popular, cosa que si ocurrió en otras comunas y regiones del país?

La alianza de clases y sectores sociales se dio con bastante fuerza en la experiencia del Cordón, sobre todo con los pobladores y campesinos. En la toma del fundo El Despertar y las posteriores jornadas de guardia para mantenerla participaron obreros y pobladores de diversos sectores. En el Cabildo se dio la misma dinámica, así como después en la jornada de tomas de fundos y predios que fue una de las movilizaciones más importantes, donde igualmente participaron piquetes de diversas industrias y pobladores. El tema más importante fue el insuficiente desarrollo político y orgánico de las fuerzas revolucionarias y el actuar muchas veces vacilante y burocrático  que un sector del PS liderado por Hernán Ortega  tenia fuerza mayoritaria en tres o cuatro industrias grandes y una fuerte influencia, tanto en el Consejo Comunal campesino, como entre las Juntas de Vecinos, y ellos no compartían la política de crear un Comando Comunal. Desde las posiciones que sustentaban podían ejercer influencia y poner límites a la movilización popular y al desarrollo de la organización, con rasgos de caudillismo más que de una democracia proletaria directa. Esto se dio con fuerza en la toma de los fundos, particularmente cuando se tomaron las propiedades de Pérez Yoma y en el pick de la movilización la maquinaria completa del PS se dejó caer incluso con amedrentamientos y despliegue de fuerzas para bajar la toma dado que se estaba desarrollando el diálogo UP-DC, y se realiza bajo el subterfugio de que “hay movimiento de tropas golpistas”.

Esta situación se agravó después del Tancazo en donde prácticamente no se llamaba a reuniones del Cordón, a pesar de que funcionaban algunas comisiones y tareas de manera autónoma… 

¿Cómo se expresaba en concreto el Poder Popular?

Este Poder Popular embrionario que se estaba desarrollando era un poder puntual, coyuntural, que se expresaba en la lucha de manera concreta. No alcanzó a desarrollarse como fuerza orgánica, con estructura permanente, con cierta legalidad interna y mecanismos consensuados. Fue dándose como articulación de fuerzas sociales y políticas que entendían que las formas de organización y de lucha naturales no eran suficientes para enfrentar la coyuntura, porque eran organizaciones para la lucha reivindicativa pero no para la lucha política y por el poder, a la que se estaba llegando.  Mas allá de las declaraciones o manifiestos que los historiadores pueden revisar, están los hechos, las movilizaciones, el tipo de discusiones que se daban;  la organización de miles para tomar la comuna por completo, la organización de la producción, distribución y comercialización en las empresas intervenidas o en poder de sus trabajadores, los métodos de lucha de toma de caminos, de fundos, de fabricas. El ejemplo mas claro fue la determinación de tomar un terreno y construir ahí un Mercado Municipal donde los campesinos y sectores industriales llevaban directamente sus productos rompiendo el mercado, saltándose a los comerciantes, mercado a su vez que era custodiado por pobladores encabezados por el recordado José Modesto Amigo Latorre [3]. O el ejemplo de los trabajadores de Fensa y Perlack que organizaron cursos de instrucción militar básica que entregaba  Víctor Romeo de la Fuente “El Guajiro”[4]

 ¿Cómo se materializó el trabajo militar de la Comisión que se formó en el Cordón para el tema militar?

Esta Comisión se articuló principalmente para enfrentar las coyunturas que surgieron después del Paro patronal de Octubre de 1972, alcanzó su mayor desarrollo coordinando la toma de la comuna primero, luego la toma de los fundos en 1973, alcanzando su máximo funcionamiento para la intentona golpista del Tanquetazo. Se trabajó fundamentalmente en coordinar las fuerzas sociales y los medios que existían para dar una respuesta organizada por parte de los trabajadores. Se trabajaban los temas de comunicación, de alertas, de distribución de fuerzas a los puntos estratégicos de la comuna, la centralización de medios de comunicación, de transporte y otros tipos de recursos, sugiriendo formas de resguardar las industrias, de organizar las brigadas de autodefensa.

En su nivel más alto (Tanquetazo) se incorporó a esta Comisión un representante del PC, interventor de la empresa Sindelen, que aportó con un sistema de fax para comunicaciones e intento la articulación con la CUT comunal.

En esta Comisión nunca hubo representantes del PS, dado que fiablemente las propuestas y comunicados que sacaba esta Comisión eran entregados a Hernán Ortega quien había sido electo por los dirigentes de las fabricas como representante del Cordón.

Sin embargo posterior a la coyuntura…..   

Posterior a la coyuntura del Tanquetazo, la Comisión en pleno no logró nunca juntarse siguiendo la dinámica de baja del funcionamiento del cordón como tal.  Sólo se mantuvieron funcionando los representantes del MIR, IC y MAPU, desarrollando charlas y conversatorios a nivel de sindicatos sobre el tema golpe de Estado y la necesidad de tener un plan general de reacción, tema que no compartían a ese nivel ni el PC ni el PS.

En este último período se logra trabajar en el conjunto de estas tres fuerzas y algunos dirigentes sindicales la propuesta de Plan frente a un golpe de Estado desarrollada por el MIR, la que es expuesta en diversos sindicatos y al menos en una agrupación de campesinos.

 ¿Cómo funciono todo lo planificado para el día del Golpe de Estado?

 No funcionó.

Desde Junio del 73 en adelante y producto de dos hechos políticos gravitantes en el desenlace de la coyuntura y del proceso, se venía produciendo un fuerte retroceso de la actividad de las masas y prácticamente la paralización, al menos en el Cordón, de las instancias de coordinación y de Poder Popular.

El encarcelamiento de los marinos que se organizaban para impedir el golpe militar y el nulo respaldo a ellos desde el Gobierno fue un primer síntoma de incredulidad y de desconfianza. Si el Gobierno no podía defender a marinos que se organizaban precisamente para defender al Gobierno Popular, qué podían esperar el resto de los sectores, que se enteraban como estos eran torturados y encarcelados. Luego vino un proceso de claudicación mayor con la aprobación de la Ley de Control de Armas en el parlamento, lo que da luz verde para que las FFAA comiencen a allanar industrias, poblaciones, cementerios, en algunos casos con brutalidad extrema como lo fue en lanera Austral en que son asesinados dirigentes sindicales por tropas que llegan en helicópteros. En Cerrillos Maipú se da el allanamiento de la Conservera Copihue y no existe ninguna capacidad de respuesta frente al hecho, ni del Cordón, ni de ningún sector social u organización política.  Era evidente el golpe militar y sin embargo no existía  determinación política para enfrentarlo.

En el caso del MIR, nuestro GPM encabezado por Martín Elgueta[5] había sostenido la inminencia del golpe militar por lo que fue señalada su intervención por la Comisión Política que a su vez, señalaba que Allende se encaminaba a la claudicación mediante la convocatoria a plebiscito a desarrollarse durante septiembre y que daría paso a una nueva situación política (Golpe Blando en la nomenclatura mirista).

El 11 de Septiembre el Cordón Cerrillos amaneció copado por fuerzas militares distribuidas a lo largo del camino a Melipilla frente a las industrias más importantes. Después del bombardeo a la Moneda hubo intentos de resistencia en la industria Perlack y en Fensa, los que fueron sometidos por helicópteros (Perlack) y carros blindados (Fensa) desarrollándose hostigamientos a las FFAA durante la noche del 11 y del 12.

Fueron numerosos los obreros de Fensa, Perlack, Copihue, Pizarreño detenidos, así como dirigentes del sector campesino y pobladores, la mayoría de ellos sometidos de manera posterior a Consejo de Guerra de la FACH .

El Cordón Cerrillos no funcionó en ningún momento durante el Golpe ni en días posteriores.

¿Cuál es tu evaluación de esta experiencia?

A mí me marco mucho respecto a varios elementos:

En el plano de las ideas, de las concepciones, pude vivir lo que es un período de alza del movimiento de masas y ver la capacidad de vanguardia que tiene la clase obrera cuando sale de sus luchas parciales y reivindicativas y se platea el problema del poder.

En segundo lugar, la potencia que alcanza la alianza social con campesinos y otros sectores pobres del campo y la ciudad, sobre todo cuando logra articulaciones orgánicas, de carácter permanente y sobretodo cuando logran independencia política, o autonomía respecto de la influencia del Estado, de las concepciones individualistas, cuando actúa como clase detrás de sus intereses más históricos, cuando se sacude del reformismo o luchar por el mal menor y se plantea un proyecto.

En tercer lugar me marcó, porque pude acceder a una práctica donde lo político y militar iban de la mano, donde se daban las condiciones para que el conjunto de tareas asociadas al desarrollo de fuerza social revolucionaria y los medios fueran tarea del pueblo y no sólo de una vanguardia.

En cuarto lugar, demostró leyes de la insurrección que habían sido ya formuladas por los clásicos, entre ellos Lenin y Trotsky, entre estas el rol de la “compulsión”, del “estado de ánimo de las masas”, de la necesidad, de entrado en ese terreno de mantener la iniciativa estratégica.

Esta ultima consideración es sumamente importante porque las fuerzas que apuntaban al desarrollo del Poder Popular perdieron la iniciativa después de junio del 73, por los factores mencionados, pero quedaron sin conducción concreta, sin poder maniobrar ni hacia el repliegue ni hacia una ofensiva, por lo que, como fuerza, se desarticuló y fue golpeada brutalmente por la contra revolución de la dictadura y sus aparatos represivos.

En tu libro “DE LA BRIGADA SEGUNDARIA AL CORDÓN CERRILLOS”, relatas lo acontecido aquel 29 de junio de 1973. A tu juicio, ¿qué elementos fueron determinantes para no pasar a la ofensiva?, ¿crees tú que la estrategia política representada por Miguel Enríquez no se correspondía con el real estado de las fuerzas?

En ciertas intervenciones yo he señalado que tanto la Estrategia como la Táctica son ciencia y arte. Ciencia porque se refieren a elementos objetivos, cuantificables, medibles, pero arte respecto a un elemento esencial: la subjetividad de las masas, el estado de ánimo, la voluntad, la determinación. Si la política revolucionaria fuera regida estrictamente por parámetros objetivos, posibles de ser conocido de manera exacta, no habría revoluciones fracasadas….la realidad es que, como lo señala de manera poética Patricio Manns en una canción: “El timonel no sólo escrutará de noche el mar tendrá que adivinarlo”[6]. Frente a la política reformista que ya estaba demostrando su fracaso y que llevaba irremediablemente al golpe de Estado o a la claudicación que de hecho preparaba Allende mediante un plebiscito que iba a convocar, mediante las señales claras que ya estaba dando de diálogo con la DC, de devolver industrias, de no vetar la ley de control de armas, la única política posible a ser planteada a las masas era la de la contraofensiva popular, planteada en el teatro Caupolicán por Cadena Nacional, política que no alcanzó a ser desarrollada porque efectivamente tras el 29 de junio la  iniciativa  quedó en manos de la burguesía a través  de los allanamientos, del establecimiento de zonas de emergencia que entregaban a las FFAA amplias facultades, del encarcelamiento de los marinos, y la política por otros medios es la guerra y en la guerra se está a la ofensiva o a la defensiva, como en toda lucha…las fuerzas populares no pudieron retomar la ofensiva y lo que es peor aun, no pudieron preparar la defensa, quedando prácticamente paralizados en lo concreto, mas allá de que el 4 de septiembre hubo una marcha de apoyo gigantesca, o las declaraciones de los Cordones y Comandos. Ya no era la hora de hablar o declarar, era la hora de concretar un posicionamiento para un enfrentamiento ineludible, pero las contradicciones en el seno de la propia izquierda y el pueblo, el peso del legalismo, del reformismo, el llamado abierto al No a la Guerra Civil del reformismo, terminaron por sepultar las energías y fuerzas que se habían desarrollado en el campo popular.

Hace algunas semanas apareció una carta enviada por los Cordones Industriales al Presidente Allende, una semana antes del golpe, estableciendo sólo dos alternativas: golpe fascista o insurrección popular. A tu juicio ¿por qué no fue posible que los trabajadores se adelantaran al golpe de la burguesía?

En primer lugar yo creo que esa carta, un tremendo documento histórico, surgió muy tarde, cuando ya el movimiento había comenzado el reflujo de masas como he señalado. Lo segundo: el tema de esperar el golpe de ellos o adelantarse, fue un tema ampliamente discutido y respecto del cual no había consenso político. Entre los marinos, por ejemplo, esto significó una dura disputa interna que ha sido revelada últimamente, dado que existió un grupo importante que señalaba que no se podía esperar la iniciativa de ellos. Sin embargo, el elemento determinante es que el Gobierno y la Unidad Popular estaban por respetar la legalidad y fueron consecuentes hasta el final con esa postura, teniendo ellos abrumadoramente la gran mayoría de las fuerzas populares de su lado. Asumir la iniciativa seria sobrepasar a Allende y la Unidad Popular, con un sector de masas conscientes pero reducido, muy minoritario, lo que hubiese significado enfrentar no sólo al golpismo sino a la mayoría del pueblo que creía y estaba por los mecanismos legales e institucionales. Esa era la gran contradicción de los revolucionarios que sólo tuvieron una oportunidad de hacerlo y no fuimos capaces. Justamente, hasta donde yo sé, Fidel Castro había señalado que el Tanquetazo había sido “el Playa Girón” de la burguesía chilena, que ese había sido el momento de desatar la contraofensiva…pero en la noche de ese mismo día, Allende desde los balcones de La Moneda llamó al pueblo a regresar a sus hogares…porque las FFAA garantizaban el proceso.

 ¿Cuáles eran las capacidades materiales reales (armas, pertrechos, personal y estrategia-táctica) del GPM (Grupo Político Militar) del Cordón Cerrillos en la coyuntura de junio y de septiembre de 1973?

Antes de responder, porque evidentemente la pregunta insiste en “ver” la coyuntura estrictamente desde la una óptica idealizada de que la política se define en función de las capacidades y medios que se tengan, lo que no es así en la práctica. En alguna entrevista, no recuerdo exactamente cuando, interrogan a Fidel Castro sobre lo que diferencia a un revolucionario del que no lo es, y Fidel responde que estos últimos esperan que estén las condiciones dadas para sumarse a la lucha, en tanto que los primeros luchan por generar tales condiciones.  Regresando a la pregunta: ni en Junio ni en Septiembre el GPM 4 del MIR, ni ninguna fuerza de izquierda  tenía suficientes recursos y capacidades materiales para un enfrentamiento en la magnitud de lo que se nos vino encima. Pero, ¿qué hacer  entonces? Impensado claudicar, no había posibilidades para tomar la iniciativa: lo que quedaba entonces como alternativa era buscar en la coyuntura el espacio y el tiempo suficiente para desarrollar capacidades o una alguna variable de menor costo, sobre todo apostando a quebrar la unidad de las FFAA, cosa que intentó aceleradamente el MIR para atraer a un sector de FFAA al lado del pueblo, lo que venía ocurriendo en la práctica concreta y que explica el alto número de uniformados detenidos y torturados después del golpe, principalmente en marinería, aviación, carabineros y en menos medida en el ejército. La otra alternativa era simplemente pasar a le defensiva, replegarse a retaguardias sociales y geográficas con fuerzas de modo tal de emprender acciones guerrilleras en el terreno urbano, suburbano y rural de manera posterior al golpe. El Plan Militar del MIR a escala nacional se jugaba en esa perspectiva: esperar el golpe, responder con insurrecciones locales desgajando parte de las fuerzas armadas, replegarse a zonas de retaguardia social y política seguras sin es que triunfaba el golpe para dar inicio a la guerra en los territorios descritos.

La diferencia entre junio y septiembre es términos reales es de dos elementos definitorios: de una parte en Junio las masas populares están en ascenso, con alta moral y disposición a la lucha que se evidencia en la calidad, masividad de la respuesta al intento golpista, en septiembre ya no hay ascenso, hay confusión, retroceso, desconfianza hacia la conducción de la UP, sólo se mueven los sectores mas conscientes y comprometidos, incluso a nivel de militantes y activo político son muchos los que simplemente se esfuman a la hora decisiva . En junio hay sectores de las FFAA que evidencian sus simpatías con la alternativa popular, la propia actitud del General Prat, de los militares llamados constitucionalistas, de soldados y clases a nivel de tropa es claramente a favor del pueblo. En Septiembre son estos soldados, marinos, aviadores, carabineros, los primeros en ser neutralizados, encarcelados, y ya las tropas están claras por lo sucedido con los marinos constitucionalistas: no van a quebrar la unidad de mando porque Allende confía en los generales y no está dispuesto a avalar el quiebre de las FFAA. 

 ¿Qué distingue específicamente al “poder popular chileno” respecto de las experiencias históricas universales de “dictadura del proletariado”?

Cada proceso histórico, cada formación social, es única y específica, por tanto las experiencias son muy diferentes, aun cuando existan algunos elementos en común. La primera experiencia a escala mundial de un Poder dual, de un poder alternativo fue La Comuna de París, experiencia derrotada y que legó para la posteridad no sólo en nombre a los “comunistas” (a los de verdad) sino que también la necesidad de la Dictadura del proletariado como la formulara Marx.  La experiencia de los Soviet (Consejos) en la Rusia zarista  se asemeja respecto de la masa incorporada al desarrollo de estos consejos de manera específica para obreros, otros para campesinos y muy embrionariamente por el intento de organizar estos consejos entre las FFAA. Respecto a la experiencia rusa, es diferente por cuanto el Partido Bolchevique logró la conducción y orientó las fuerzas al desarrollo de la Insurrección en tanto que en nuestra experiencia no se ganó a la mayoría de las fuerzas sociales, y en las mismas organizaciones de poder popular  existieron conducciones políticas distintas y a veces contradictorias (PS, MIR, en menor medida, MAPU).

De alguna manera la experiencia chilena, por lo precario de su desarrollo, tiene una mayor semejanza a la experiencia de El Salvador, aun cuando en El Salvador las fuerzas populares desataron una insurrección. Se parece mucho en la precariedad y sobre todo en la calidad de la contrarrevolución y la represión posteriormente desatada por la burguesía.

Difiere, respecto a otras experiencias de Poder Popular, porque la mayoría de las experiencias de China, Vietnam, Corea, Cuba, este poder popular se expresa en el control territorial por fuerzas armadas populares que establecen zonas liberadas en el marco de guerras populares cuya primera fase son precisamente las operaciones de cerco y aniquilamiento de estas bases de poder popular. 

¿Qué relación existió entre el proceso de origen-desarrollo-crisis del poder popular y de las orgánicas políticas?, ¿esta experiencia surgió en forma “autónoma”, “independiente”, “supeditada”, “enmarcada” respecto a la política revolucionaria que llevaba adelante el MIR?

La historia de Chile, al igual que la historia de la humanidad, es la historia de la lucha de clases, la historia de la lucha por el poder que establecen a veces fracciones de una misma clase, o clase explotadas contra la dominación. Y como la lucha política, en su agudización tiende a resolverse mediante la fuerza para establecer una nueva relación política y económica, es también la historia de los procesos de acumulación de fuerzas que en un punto dado se expresan en dualidad de poder. Es la construcción de fuerzas de los “patriotas” chilenos que aprovechan la guerra en Europa y los conflictos de España para establecer  Cabildos, declarar independencia y construir fuerza propia, coexistiendo con el poder colonial durante este proceso. Es más tarde la lucha política entre los propios patriotas que tienen proyectos políticos diversos y fuerzas sociales, políticas y militares que entran en contradicción durante largos decenios de la vida independiente de Chile, incluyendo guerras civiles, asesinatos como los de Manuel Rodríguez, golpes de estados, levantamientos armados de provincias. Con esto quiero decir que el desarrollo de poder alternativo a la dominación ha estado muy presente en la historia de Chile, incluso de formas agudas, de mucha violencia. Sólo basta recordar episodios como la Insurrección de la Escuadra en septiembre de 1931 y el bombardeo a los buques de guerra encabezados por el acorazado Almirante Latorre; la República Socialista de los 100 días; las ya muy conocidas matanzas de Santa María de Iquique; los choques armados con campesinos en San Gregorio, en La Coruña.

En la década del 60, la toma de terrenos fue impulsada por comunistas y socialistas combinando la lucha de masas y el rol de parlamentarios que apoyaban dichas acciones, en un desarrollo embrionario de poder y control de un territorio acotado, por reivindicaciones, pero que no apunta a desafiar el poder político de las clases dominantes.

Es la constante alza de la lucha de clases en Chile en las décadas de los 50 y 60 con paros, huelgas, declaraciones radicalizada como la declaración de Principios de la CUT encabezada por Clotario Blest, el telón de fondo que obstruye las salidas que plantea la burguesía, que genera la división política de estas (Alesandri – Frei) y el incremento constante de masas que se incorporan a la lucha y que van generando un período pre revolucionario. Es en ese marco fue que el MIR propone las acciones directas de masas como táctica para acumular fuerzas, coincidiendo con una fracción del PS que desarrollaba la misma política. El MIR impulsa las tomas de terrenos, siendo la 26 de enero la primera de ellas que suma a las experiencias anteriores la construcción de milicias populares, mientras en el campo tanto socialistas pero principalmente miristas impulsan las tomas de fundo, las corridas de cercos y ambos de manera posterior, las instancias de poder popular.

En definitiva, las acciones directas de masas, la acumulación de fuerzas sociales, políticas y militares  para luchar por los intereses de clase o de fracción de clases es una práctica instalada en la historia de Chile mucho antes del período pre- revolucionario del 73. Como profunda corriente histórica reaparece en este período y lo que hacen los revolucionarios es interpretarla, masificarla, convertirla en política concreta que en su desarrollo tiene todo los matices planteados en la pregunta: en algunas zonas, regiones o poblados este poder se genera casi autónomo; en otros lugares, supeditado a una conducción concreta, en otros, disputada su conducción por diversas corrientes políticas. 

Trotsky, en su libro “Mi Vida”; señala que a un proceso revolucionario incompleto, le sigue una contrarrevolución completa. En este marco, ¿se puede afirmar que no sólo "la vía chilena al socialismo" fue una revolución a medias, sino que nuestra preparación para la guerra de clases o guerra revolucionaria también lo fue?, ¿hubo falta de voluntad?, ¿faltaron las condiciones históricas?, ¿faltó tiempo?, ¿por qué después de prepararse para la guerra no pasó nada, o pasó muy poco?, ¿qué hicimos mal?, o ¿qué no hicimos?

Quien hace revoluciones a medias, cava su propia tumba dice Robespierre en el drama de Georg Büchner en 1834 (“La Muerte de Dantón”) y esto es válido para el reformismo en la experiencia revolucionaria, así como para los revolucionarios. En ambos casos, a mi parecer, se trata de la conducción de las direcciones políticas. De parte del reformismo que se obstinó en creer que en Chile no se cumplirían las leyes de la lucha de clases y que se podía resolver, dentro de la legalidad burguesa y con la existencia de la intervención del imperialismo, el problema del poder sin construir o tener fuerza militar propia. En el caso de los revolucionarios por no poder ganar la conducción de las masas y por no asumir su propia estrategia de guerra popular que implicaba la protección de las fuerzas propias, el repliegue del escenario publico ante la ofensiva burguesa y el desarrollo de la guerra en otras condiciones. En estricto rigor, lo que preparó el MIR fue un proyecto de insurrección como elemento de defensa, contradiciendo principios del arte de la insurrección conocidos desde el siglo pasado[7] por lo que en estricto rigor, nunca hubo un desarrollo de un plan de guerra o enfrentamiento enmarcado en la estrategia de guerra popular.

En tu experiencia, ¿Qué llevaba a la población y a los trabajadores a participar en el Cordón Cerrillos-Maipú?

Los elementos que describí anteriormente: la ofensiva patronal para provocar la desestabilización del Gobierno de Allende, el cierre de industrias, el acaparamiento, el mercado negro, la paralización de los medios de producción tanto agrícolas como industriales. La necesidad de responder a la burguesía con fuerza propia y la insuficiencia de las organizaciones naturales (CUT, Juntas de Vecinos, Sindicatos) para dar respuestas a estas tareas que implicaban salirse de la legalidad e instalar poder propio.

¿Estaba consciente el Cordón respecto a la fragmentación, dispersión y debilidad en la conducción políticas?, ¿cómo se conduce y se mantiene organizada a miles de personas sedientas de cambios revolucionarios?

Por lo que he descrito, el Cordón no tenia una instancia orgánica desarrollada, salvo en coyunturas. En definitiva era la articulación puntual de sindicatos y activistas políticos para enfrentar coyunturas específicas.

A tu juicio, ¿cuáles son los mitos y realidades de la construcción social y política del cordón Cerrillos – Maipú?

De una parte está el mito de una “organización” y de un nivel de participación de masas en la instancia Cordón, que nunca existió. El Cordón fue una articulación puntual, de sindicatos, no alcanzó a desarrollar un debate político propio con participación de las bases. Era como he dicho, la representación de dirigentes en “representación” de sus sindicatos.

De otra parte está la negación del Cordón como instancia de Poder, argumentando justamente lo anterior. Esto implica no entender mucho los procesos que se dan a nivel de masas, pretendiendo procesos organizados, institucionalizados, ordenados, cuando en la realidad los procesos de masas son muy contradictorios, de avances, de retrocesos, de lucha ideológica fuerte en su seno y principalmente afectado por la “compulsión” como denomina Trotsky  al factor subjetivo que genera disposición a la lucha, voluntad, determinación.

¿Qué comportamiento tuvieron las fuerzas armadas partidarias de la insurrección armada en el período prerrevolucionario? ¿Qué fue de ellos?

En diversos cuarteles, buques, unidades militares y de carabineros se daban las mismas tendencias políticas que en el resto de la sociedad: Oficiales en su mayoría reaccionarios, aunque una fracción minoritaria apegada a la legalidad  (los llamados "Constitucionalistas” y muy minoritario de algunos oficiales revolucionarios. Entre los “Clase” era más amplios los sectores que simpatizaban con el proyecto de la Unidad Popular y había mas revolucionarios, igualmente a nivel de las tropas. Schneider, Prat, Bachelet, Pobrete,  Arturo Araya, edecán del Presidente, asesinado por un comando de extrema derecha el 27 de julio de 1973, son ejemplos de oficiales constitucionalistas. En todo caso la izquierda en general tenía más desarrollo en la marinería, aviación y carabineros, y muy poco desarrollo en el Ejército. Para conocer más de este tema recomiendo leer “Los que dijeron no” de Jorge Magasich y “El fantasma de Chile” de Zenón Alvarado que entregan antecedentes extensos de lo que ocurría en la marinería.  En el caso de la aviación, fueron detenidos y torturados numerosos oficiales, suboficiales y clases, antecedentes que se pueden leer en el libro de Fernando Villagrán “Disparen a la bandada” que relata el Consejo de Guerra en contra de los oficiales Bachelet, Pobrete, Carlos Ominami, Rolando Miranda, Ernesto Galaz, Alamiro Castillo, Otto Becerra, Alvaro Yánez, Jorge Silva, Raúl Vergara, Carlos Camacho, Jaime Donoso, Daniel Aycimena, Eladio Cisternas y Julio Cerda, todos acusados de traición a la Patria, torturados y encarcelados. En carabineros las cinco primeras antigüedades de la oficialidad se negaron a participar del golpe.

Existen tres datos interesantes a considerar[8]:

En el proceso organizado contra los disidentes de la Fuerza Aérea, son condenados a penas diversas 18 suboficiales y sargentos; 36 cabos (dos de ellos fueron asesinados en prisión); dos conscriptos y 13 civiles. La Marina condena a 88 marinos, y seis civiles  y  un oficial.

En 1991, el informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, constata que entre 1973 y 1990, agentes del Estado provocaron la muerte de 17 soldados, 2 marinos, 6 aviadores 9 policías civiles y 3 guardianes de prisión. Un total de 37

En 1998  una nueva ley  del “Programa de reconocimiento de la exoneración política” extendió los beneficios a funcionarios de la Justicia, parlamentarios y militares despedidos por  motivos políticos. Bajo esta ley un total de 1.319 militares han sido reconocidos definitivamente como excluidos a causa de su oposición al Golpe o por su negativa a participar en las exacciones, y 6.070 revindican esta situación. Se trata a veces de soldados que cometieron intencionalmente alguna falta disciplinaria para ser excluidos, evitando así la suerte reservada a los que manifestaron abiertamente su desacuerdo. Este número impresionante representa sólo a los que llegaron a actuar; muchos otros, seguramente aterrorizados, callaron sus desacuerdos.

Muchos de los uniformados sobrevivientes fueron exiliados y post dictadura se han incorporado a la vida política y social formando agrupaciones que luchan por memoria y justicia, otros han desarrollado investigaciones estableciendo querellas y juicios, algunos se han incorporado a partidos de la Concertación ocupando cargos públicos.

Sin embargo, un número menor de ellos resiste al golpe siendo asesinados: Mario Melo Pradenas, ex teniente de Boinas Negras, Ricardo Pardo Tobar, ex boina negra, Óscar Delgado Marin, ex boina negra, Fernando Amaya Sepúlveda, ex boina negra,  José Enrique Espinoza Santic, cabo segundo de la FACH, Mario Armando Gho Alarcón, soldado conscripto, Miguel Selim Nash Saez, conscripto de 19 años fusilado en Piragua al negarse a disparar contra detenidos políticos.

Otro grupo se incorporó se incorporó activamente a la lucha de Resistencia, cayendo en combate contra la dictadura como Ernesto Zúñiga Vergara (Manuel), infante de marina; Enrique Reyes Manrique (Bali) , ex cabo primero de la FACH;  Carlos Díaz Cáceres (Pecho de Buque) y otros fueron encarcelados durante largos años en prisión como Víctor Maturana (Carabineros), Miguel Yañez (Gendarmería), Carlos García Herrera (Marina).  

Hace alrededor de un mes se realizo en la Plaza de Maipú la inauguración de un Memorial a las personas ejecutadas o caídas en el proceso político chileno vivido a partir de 1973. En este sentido ¿cómo recordamos a los constructores revolucionarios del pasado que enfrentaron la tragedia vivida a partir del 73: víctimas o combatientes?

Hay víctimas y hay combatientes. Víctimas por partida doble, porque numerosos dirigentes sociales, pobladores, campesinos, estudiantes, obreros, fueron detenidos, torturados, asesinados, sin que ellos hubiesen empuñado armas, resistido al arresto o participado de ningún acto de violencia, por un lado, y víctimas de haber aceptado la idea de que era posible un cambio por las vías pacíficas, en los marcos de la legalidad y la constitución. La gran mayoría de ellos confió en que sus dirigentes políticos tenían experiencia y “sabían lo que hacían”  aceptando confiadamente los mitos tales como “los militares chilenos son distintos”, “El partido y los viejos saben lo que hacen”, lo que significó no sólo enfrentar a la represión sino la sorpresa,  el dolor, la rabia de entender finalmente el carácter del Estado, de la dominación, de las fuerzas armadas.

Combatientes son los que lograron tener conciencia de lo que sucedía, que decidieron armarse, resistir, oponerse a la acción violenta de la contra revolución y que desarrollaron diversas formas de enfrentamiento al golpe y a la dictadura.

Yo creo que en definitiva a todos hay que recordarlos no por el “como murieron” o “como enfrentaron” a la dictadura, sino como personas que desde distintas visiones políticas, desde distintas que prácticas, levantaron o se sumaron a un proyecto de cambio social,   y por ello pagaron con sus vidas.

Porque la historia no podemos repetirla.

Porque nosotros y las nuevas generaciones debemos tener clara conciencia y memoria: si queremos cambiar la sociedad, si queremos terminar con los privilegios de una minoría,  volvamos a mirar bien nuestro propio escudo nacional  en el cual, otros que lucharon por construirnos como país, llegaron a la convicción absoluta que la justicia se logra con la razón y la fuerza.

[1]  El Yeti Jaime Riquelme (Jaime Ramirez) murió en extrañas circunstancias en 1981. Siendo Jefe de Fuerza Central del MIR aparece muerto en un increíble accidente de tránsito: a una bus se le sale la tapa de una rueda que golpea en su frente, dándole muerte.

[2] Santos Romeo se convierte luego en uno de los dirigentes destacados del Cordón. De militancia socialista, se incorpora al MIR y es orador principal en un acto realizado en el Teatro Caupolicán. Luego del golpe militar es detenido, lo llevan al Estadio Nacional donde es visto por varios compañeros y luego aparece muerto en una calle de la zona sur.

[3] José Amigo “El Malo” fue detenido en 1973 resistiendo al golpe, exiliado a Inglaterra regresó clandestino a sumarse a la lucha y cayo hacia finales de la dictadura en un asalto a banco en Melipilla.

[4] Víctor Romeo es herido el mismo 11 de septiembre, cae detenido y junto a José Amigo, Javier Bertín y trabajadores de Fensa y Perlack , y el autor de estas notas fueron sometidos a Consejo de Guerra por la FACH. Exiliado en Francia se incorpora a la Revolución Nicaragüense  trabajando de manera posterior en el Ministerio del Interior. Muere en Francia producto de un cáncer

[5] Martin Elgueta “Renato” fue detenido después del golpe y esta desaparecido desde ese entonces.

[6] “Carta al Interior de Chile” Canción de Patricio Manns

[7] Tanto Lenin como Trotsky reflexionan en distintos textos sobre la insurrección definiéndola como una acción ofensiva. Durante la Segunda Guerra Mundial en Varsovia se produjo un alzamiento insurreccional de los judíos encerrados en un getto que fue absolutamente derrotado, confirmando que no sirve la insurrección como elemento estratégico defensivo.

[8] Fuente: http://marinosconstitucionalistas.blogspot.com/2008/03/los-que-dijeron-no.html

El desafío hoy es luchar por el socialismo

Por Nico Fuentes


Dada la profundidad de la crisis actual del capitalismo, que trasciende desde lo económico a los ámbitos político, alimentario, energético y ambiental, ¿es posible continuar planteando una alternativa dentro del sistema, “aggiornando” el modo de producción capitalista, como lo ha venido haciendo la izquierda sistémica, incluido el Partido Comunista chileno?

Si observamos el carácter de la crisis en todas sus dimensiones, parece evidente que no sólo es necesario, sino un deber moral y de sobrevivencia del planeta y la especie humana, acometer el desafío de cambiar el actual modo de producción. 

Si la alternativa es la construcción del socialismo, es importante definir de qué socialismo estamos hablando. El burocrático de los socialismos reales, está descartado. El socialismo en China tiene cada vez menos de socialismo y más de capitalismo, y aunque tras ello, exista una apuesta estratégica para preservar el socialismo, cabe preguntarse si el pueblo chino y sus dirigentes serán capaces de sustraerse al influjo de los desvalores del capitalismo. 

¿Qué rescatamos del proceso cubano o de la experiencia de Venezuela, Bolivia y Ecuador?. En éstos últimos países se impulsa un socialismo, dentro del capitalismo, que no obstante ello, ha aportado importantes mejoras en la calidad de vida de esos pueblos (salud y educación gratis, nacionalización de los recursos naturales y empresas estratégicas e importantes avances en la consolidación de una política antiimperialista e impulso de la integración regional).

¿Cuál es la contradicción fundamental hoy? ¿es entre capitalismo y socialismo? o asistimos a una contradicción de carácter intercapitalista? ¿Es la contradicción entre capitalismo y socialismo, la que determina la oposición entre Estados Unidos y China, y en menor grado Rusia? O es la lucha por nuevos mercados, recursos naturales, energía y un crecimiento económico basado en la mano de obra barata, en la sobreexplotación humana.

Si la contradicción es de carácter intercapitalista, ¿cómo se expresa en América Latina y fundamentalmente en Chile? Las grandes empresas y grupos económicos constituyen monopolios absolutos en las distintas áreas productivas y controlan el mercado. Las micro, pequeñas y medianas empresas, conformadas por trabajadores devenidos en “emprendedores”, que se ven a sí mismos no como trabajadores, sino como empresarios, luchan a duras penas por sobrevivir. ¿Cuál es la contradicción aquí? ¿Se plantea el trabajador disfrazado de microempresario, pero con mentalidad de empresario, una lucha irrenunciable contra el capital? ¿O la contradicción está fundada también en este caso por un carácter intercapitalista?

¿No ocurre lo mismo a nivel de los trabajadores sindicalizados y en general? ¿La clase obrera chilena hoy, lucha por destruir el capitalismo y por la construcción del socialismo o su lucha es de un marcado carácter economicista? 

En los procesos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, al igual que en la unidad popular, la vía ha sido la electoral. En Chile, ¿es posible plantearse la vía electoral como proceso de construcción, creación de conciencia y acumulación de fuerza para avanzar a un cambio de carácter estructural?

Si no se actúa en el ámbito electoral, ¿cuál es la alternativa? ¿la lucha armada? ¿irse a la montaña? ¿Continuar estimulando e impulsando de manera horizontal y espontánea la resistencia al modelo, desde una indignación y frustración crecientes, que no alberga en sus alas (si es que las tiene) alternativa alguna? 

Si nos planteamos como fin estratégico el socialismo, es esencial considerar el hecho que si bien las condiciones objetivas están dadas, las condiciones subjetivas son las peores. Los niveles de despolitización, desinformación, ignorancia y de derrota subjetiva del pueblo son enormes. Porque una cosa es que la gente se rebele contra las injusticias evidentes del modelo y se organice, la mayor parte de las veces de manera espontánea, para protestar y lograr mejoras económicas específicas, y otra muy distinta es lograr la organización consciente del pueblo. Un pueblo con conciencia de clase no lucha por mejoras parciales dentro del sistema. Se constituye en protagonista de la construcción de su propio destino, y ese destino no puede ser de ninguna manera el capitalismo. 

Es importante tener muy claro que ese proceso de conciencia jamás es espontáneo y la realidad demuestra que en Chile el pueblo en general - y fundamentalmente los trabajadores -, están muy lejos de alcanzar ese estado de conciencia.

Entregar el protagonismo de la lucha contra el modelo a los movimientos sociales, como plantea el historiador Gabriel Salazar, que actúan de manera horizontal y espontánea, es limitar el carácter de esa lucha al ámbito sistémico. Los movimientos sociales podrán jugar un papel importante de denuncia y de lucha contestataria contra el neoliberalismo, pero jamás serán capaces por sí mismos de construir una alternativa al capitalismo. Lo hizo el Movimiento 26 de Julio en Cuba, pero fue gracias a la conducción de un líder revolucionario de la estatura política y moral de Fidel Castro, a quien Salazar denosta gratuitamente, evidenciando una vez más su individualismo arrogante y su carácter vacilante (no olvidar que apoyó a Ricardo Lagos), en momentos en que no puede haber claudicaciones de ninguna índole al enfrentar al imperialismo. 

Hoy es fundamental superar las visiones oportunistas que por largo tiempo han escabullido lo central: no existe derrota del capitalismo y construcción del socialismo sin una organización revolucionaria. El socialismo no es natural, y por lo tanto, sin una organización o partido revolucionario – que en la actualidad no existe en Chile -, es imposible que el pueblo de un salto cualitativo en términos de conciencia. Se requiere el partido, un proyecto y un accionar político permanente, que tenga como objetivo estratégico la derrota del capitalismo y la construcción de una sociedad sin clases. La sociedad dividida en clases, es el origen de todas las miserias de la humanidad. No reconocer este hecho concreto y actuar en consecuencia, es simple oportunismo. 

Por ello, en la actual crisis del capitalismo, hay una sola cosa que no podemos permitirnos: no actuar políticamente. Somos responsables de lo que hacemos, y en este caso particular, seremos especialmente responsables de lo que dejemos de hacer. 

Cualquiera sea el camino elegido, lo central es tener claro el objetivo estratégico, que es el socialismo. Cuando se tiene principios férreos, se puede ser flexible en la táctica, eso sí, poniendo especial énfasis en cautelar los principios ideológicos, políticos y la moral revolucionaria. 

Si se actúa en el ámbito electoral, es esencial comprender que la democracia, como planteó el Che, es la dictadura de las clases explotadoras. “Luchar solamente por conseguir la restauración de cierta legalidad burguesa sin plantearse el problema del poder revolucionario, es luchar por retornar a cierto orden dictatorial preestablecido por las clases sociales dominantes. Es luchar por el establecimiento de unos grilletes que tengan en su punta una bola menos pesada para el presidiario”. La transición chilena desde la dictadura a la democracia concertacionista, es una muestra elocuente de ello. 

También el Che expresó en forma premonitoria que el socialismo no puede ser un vulgar método de repartición económica. “El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación". 

Esta reflexión es fundamental para aquellos que limitan la lucha contra el capitalismo al logro de determinados objetivos económicos, dentro del propio sistema, y mucho más importante aún para quienes luchamos por el socialismo.

Fuente: Rebelion

Golpe de Estado en Paraguay

Por Juan García (PRENSA OBRERA)

 

 

Las concesiones a la derecha realizadas por Fernando Lugo -en especial luego de la masacre de campesinos- no sirvieron para evitar el golpe. Lugo asumió con la promesa de la reforma agraria y con la crítica a la apropiación de tierras públicas por parte de la oligarquía paraguaya. Sin embargo, cuando las ocupaciones de tierras de las organizaciones campesinas fueron denunciadas a la Justicia y esta convalidó los títulos de los terratenientes paraguayos y brasileños, Lugo se jugó a desalojarlas.

El hambre de la soja, que vive un boom exportador en Paraguay, no permite concesiones en materia de tierras. El desalojo violento de las tierras de Blas Riquelme -terrateniente del Partido Colorado-, en el que murieron once campesinos y seis policías tiene el antecedente de los desalojos “pacíficos” de Ñanducay, en los primeros meses del año. La denuncia del gobierno, de que los colorados -el partido de la oligarquía terrateniente- se encontraban atrincherados en la Justicia y en el parlamento, sirvió para… una capitulación frente a la Justicia y al parlamento.
El nombramiento del colorado Candia Amarilla como ministro del Interior luego de la masacre de Curuguaty fue un último intento de generar un gobierno de acuerdo con la derecha. Algunos observadores lo atribuyen a un intento de cambio de alianzas de Lugo, con vistas a las elecciones de abril, lo que detonó la ruptura final con el partido del vicepresidente Franco (Partido Liberal). No le dio el resultado que esperaba, porque colorados y liberales se conjugaron para voltearlo. La política agraria de los golpistas es una guerra sin cuartel contra el campesinado, en defensa de los “agronegocios” con Monsanto y con los pulpos de la producción de semillas y transgénicos. Esto no impide que a tan sólo 48 horas del golpe se haya producido una nueva ocupación de tierras en Capiibary (O Globo, 23/6). El polvorín agrario en Paraguay está intacto.
Río Tinto
El golpe se entronca, sin embargo, con una segunda crisis. Sucede que la minera Río Tinto -canadiense- está negociando, desde hace tres años, la construcción de un mega emprendimiento de producción de aluminio en Paraguay, que pasaría a exportar casi 700.000 toneladas anuales. La planta transformaría el aluminio en el segundo producto de exportación de Paraguay. La entrada de Río Tinto cambia el cuadro de influencias en la burguesía paraguaya.
El tema central de la instalación de la planta pasa por el uso de la energía. Paraguay utiliza 2.200 MW de energía; la planta utilizaría 1.100 MW más. Río Tinto chocó con Lugo sobre los precios de la energía. Reclamaba un precio de 30 dólares por MW (una estafa monumental) y el gobierno había fijado, en una primera ronda de negociaciones, el precio de 60 pesos por MW (Reuters, 14/6). Pero, lo más importante, un volumen de consumo de ese nivel por parte de una empresa monopólica lleva a reconfigurar todos los acuerdos por el uso de la energía entre Brasil, Argentina y Paraguay, por Yacyretá y, sobre todo, por Itaipú. No resulta casual, entonces, que el primer país en saludar el golpe de Estado y en reconocer al nuevo gobierno haya sido Canadá.
El embajador estadounidense visitó al nuevo Presidente paraguayo el sábado previo. Bajo Lugo avanzó en Paraguay la penetración militar de Estados Unidos. Los yanquis capacitan una parte de las fuerzas armadas paraguayas, tienen bases y sectores militares actuantes en el Chaco paraguayo con motivos “humanitarios”. Lo reconoce la propia embajada en su página web. La importancia geoestratégica de Paraguay, una base para acceder al Amazonas y una reserva clave de agua y de energía, resulta un factor de interés para el imperialismo norteamericano.
Brasil y la Unasur
Los propietarios brasileños de tierras en Paraguay son un sector importante. Estos “brasiguayos” reclaman al gobierno de Brasil que reconozca al gobierno de Franco.
El canciller brasileño, Patriota, había viajado antes a Paraguay para disuadir a los colorados del golpe. La misión fracasó (Página/12, 24/6). El gobierno de Brasil teme que se vean afectados los acuerdos por Itaipú, que quedarían comprometidos por el ingreso de Río Tinto, una rival de la minera brasileña Vale do Rio Doce. Si el golpe sojero apunta contra la minería, Brasil pasará a apoyarlo a corto plazo, en defensa de los contratos de energía. Ya hemos dicho en estas páginas que la Unasur es un armado de la burguesía paulista, que depende de la energía paraguaya. Río Tinto, al igual que la presencia estadounidense en Paraguay, son un factor de desestabilización para Brasil y de choque con la burguesía brasileña.
La política brasileña no consiguió disimular las rupturas al interior de la propia Unasur. México señaló que el proceso había sido legal. El golpe derechista a Lugo golpea el eje chavista.
El apoyo de la Unasur no salvó en su momento al hondureño Zelaya de la destitución. Los golpistas se apuraron a consumar el golpe, en parte, para poder negociar desde el poder con los gobiernos vecinos. Un acuerdo en torno de los factores en disputa -la energía, la tierra, etcétera- podría mandar al diablo la “lucha anti golpista” de Dilma Rouseff y de Cristina Kirchner. El elogio de todos los gobiernos del discurso de Lugo de retirarse y no llamar a las masas a movilizarse -la “resistencia pacífica”- marca que tienen límites insalvables para enfrentar el golpe por la vía de la movilización popular, que pondría en jaque, no solamente el control sobre la tierra de la oligarquía paraguaya, sino todo el esquema de colonización económica montado en torno de la represa de Itaipú y de los intereses brasileños.
La movilización política independiente contra el golpe debería ir acompañada del planteo en favor de una asamblea constituyente contra el Estado “colorado” de Paraguay, una tarea de los trabajadores y del pueblo de toda Latinoamérica.

Curuguaty: La historia no oficial

La historia no oficial de la matanza en Curuguaty.

 Imagenes video tomadas en el momento mismo en que comienza la balacera

Un video filmado desde un teléfono celular muestra cómo fueron los primeros minutos del sangriento enfrentamiento entre policías y campesinos , en la estancia Morombí, situada en el distrito de Curuguaty, dejando 6 efectivos policiales y 9 campesinos fallecidos, además de 20 heridos.

 

 

 

DIA DE TERROR EN CURUGUATY

 

 

 

 

Los vecinos de la colonia Yvypyta incursionaron en la tarde del sábado en el inmueble donde se produjo el enfrentamiento el día anterior y hallaron dos cuerpos más de campesinos que habían muerto en manos de la policía.

 

 

 

 

 

 

 

A la carrera, acabaron con Lugo y con la voluntad popular paraguaya

A la carrera, acabaron con Lugo y con la voluntad popular paraguaya

Por Homar Garcés 

 

 

Ningún revolucionario -o quien pretenda serlo- puede confiar ciegamente en las estructuras verticalistas y burocratizadas del Estado, las cuales han sido moldeadas -desde siempre- por los designios de las clases dominantes, aun cuando éstas se guíen aparentemente por principios y procedimientos democráticos. En este sentido, Marx y Engels expresaron: “Hoy, el poder público viene a ser, pura y simplemente, el consejo de administración que rige los intereses de la clase burguesa”.

Por ello no debe asombrar a nadie lo acontecido en Paraguay con la destitución del presidente Fernando Lugo por parte de sus opositores en el Parlamento. Los contrarrevolucionarios ya lo hicieron antes con el Presidente Salvador Allende en Chile, torpedeando su gestión de gobierno desde el poder legislativo hasta consumar el golpe de Estado en su contra y, más cercanamente en el tiempo, con Presidente Manuel Zelaya en Honduras, aplicándole una formula leguleya similar a la sufrida por Lugo; sin dejar de mencionar la exoneración por parte del Tribunal Superior de Justicia de los responsables del derrocamiento militar del Presidente Hugo Chávez y las muertes causadas el 11 de abril de 2002 al dictaminar que hubo un “vacío de poder”, un absurdo jurídico jamás visto en el mundo entero.
Por eso no resultará suficiente que cualquier gobierno tildado de revolucionario o de progresista muestre un apego estricto y notorio a la institucionalidad ni haga concesiones permanentes u ocasionales a la contrarrevolución, creyendo que así podrá ganarse su buena voluntad y cumplir con su plan de gestión en favor de los sectores populares. Nada más alejado de la realidad. Es lo que acaeció en Paraguay y, así, a la carrera, los grupos conservadores acabaron con Lugo y con la voluntad popular paraguaya. Otra hubiera sido la conducta del Presidente, pero no supo o no quiso responder a las expectativas puestas en su mandato. La derecha sí supo y sí quiso responder a sus propios intereses.
Como bien lo apuntara Atilio Borón, este acontecimiento es “una lección para el pueblo paraguayo y para todos los pueblos de América Latina y el Caribe: sólo la movilización y organización popular sostiene gobiernos que quieran impulsar un proyecto de transformación social, por más moderado que sea, como ha sido el caso de Lugo”. Algo que se ha evidenciado en los casos de Ecuador, Bolivia y Venezuela, por citar los países más emblemáticos de nuestra América donde los grupos derechistas -pese a su poder económico y al respaldo indiscutible de Washington- han fracasado en sus planes de desestabilización. Sin embargo, es necesario aclarar que hace falta llevar a mayores niveles dicha movilización y organización popular mediante la formación crítica y permanente de una conciencia indudablemente revolucionaria, capaz de impulsar los diferentes cambios que se requieren en los campos político, económico, social, militar y cultural para consolidar la revolución, más aun si ésta se define como socialista. Esto es algo que no debe obviar jamás ningún revolucionario, a menos que esté dispuesto a claudicar ante la clase dominante y defraudar la voluntad popular, olvidando su compromiso histórico.
Fuente: Argenpress

Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo

Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo

Aliados Fernando Lugo Y Federico  Franco Campaña del 2006 Foto: AFP

Por Idilio Méndez Grimaldi (*)

 

Quienes están detrás de esta trama tan siniestra? Los propulsores de una ideología que promueven el máximo beneficio económico a cualquier precio y cuanto más, mejor, ahora y en el futuro.
El viernes 15 de junio de 2012, un grupo de policías que iba a cumplir una orden de desalojo en el departamento de Canindeyú en la frontera con Brasil, fue emboscado por francotiradores, mezclados con campesinos que reclamaban tierras para sobrevivir. La orden fue dada por un juez y una fiscala para proteger a un latifundista. Como resultado se tuvo 17 muertos; 6 policías y 11 campesinos y decenas de heridos graves. Las consecuencias: El laxo y timorato gobierno de Fernando Lugo quedó con debilidad ascendente y extrema, cada vez más derechizado, a punto de ser llevado a juicio político por un Congreso dominado por la derecha; duro revés a la izquierda, a las organizaciones sociales y campesinas, acusadas por la oligarquía terrateniente de instigar a los campesinos; avance del agronegocio extractivista de manos de las transnacionales como Monsanto, mediante la persecución a los campesinos y el arrebato de sus tierras y, finalmente, la instalación de una cómoda platea para la los oligarcas y los partidos de derecha para su retorno triunfal en las elecciones de 2013 al Poder Ejecutivo.
El 21 de octubre de 2011, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, dirigido por el liberal Enzo Cardozo, liberó ilegalmente la semilla de algodón transgénico Bollgard BT de la compañía norteamericana de biotecnología Monsanto, para su siembra comercial en Paraguay. Las protestas campesinas y de organizaciones ambientalistas no se dejaron esperar. El gen de este algodón está mezclado con el gen del Bacillus Thurigensis, una bacteria tóxica que mata a algunas plagas del algodón, como las larvas del picudo, un coleóptero que oviposita en el capullo del textil. El Servicio de Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, SENAVE, otra institución del Estado paraguayo, dirigido por Miguel Lovera, no inscribió dicha semilla transgénica en los registros de cultivares, por carecer de los dictámenes del Ministerio de Salud y de la Secretaría del Ambiente, tal como exige la legislación.

Campaña mediática

Durante los meses posteriores, Monsanto, a través de la Unión de Gremios de Producción, UGP, estrechamente ligada al Grupo Zuccolillo, que publica el diario ABC Color, arremetió contra SENAVE y su presidente por no inscribir la semilla transgénica de Monsanto para su uso comercial en todo el país.
La cuenta regresiva decisiva pareció haberse dado con una nueva denuncia por parte de una seudosindicalista del SENAVE, de nombre Silvia Martínez, quien acusó el 7 de junio pasado a Lovera de corrupción y nepotismo en la institución que dirige, a través de ABC Color. Martínez es esposa de Roberto Cáceres, representante técnico de varias empresas agrícolas, entre ellas Agrosán, recientemente adquirida por 120 millones de dólares por Syngenta, otra transnacional, todas socias de la UGP.
Al día siguiente, viernes 8 de junio, la UGP publica en ABC a seis columnas: “Los 12 argumentos para destituir a Lovera” (1). Estos presuntos argumentos fueron presentados al vicepresidente de la República, correligionario del ministro de Agricultura, el liberal Federico Franco, quien en ese momento se desempeñaba como presidente de Paraguay en ausencia de Lugo, de viaje por Asia.
El viernes 15 del corriente mes, en ocasión a una exposición anual organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el ministro Enzo Cardozo dejo escapar un comentario ante la prensa que un supuesto grupo de inversores de la India, del sector de los agroquímicos, canceló un proyecto de inversión en Paraguay por la presunta corrupción en SENAVE. Nunca aclaro de qué grupo se trataba. En esas horas de aquel día se registraban los trágicos sucesos de Curuguaty.
En el marco de esta exposición preparada por el citado ministerio, la transnacional Monsanto presentó otra variedad de algodón, doblemente transgénico: BT y RR o Resistente al Roundup, un herbicida fabricado y patentado por Monsanto. La pretensión de la transnacional norteamericana es la inscripción en Paraguay de esta semilla transgénica, tal como ya ocurrió en la Argentina y otros países del mundo.
Previamente a estos hechos, el diario ABC Color denunció sistemáticamente por presuntos hechos de corrupción a la ministra de Salud, Esperanza Martínez y al ministro del Ambiente, Oscar Rivas, dos funcionarios que no dieron su dictamen favorable a Monsanto.
Monsanto facturó el año pasado 30 millones de dólares, libre de impuestos, (porque no declara esta parte de su renta) solamente en concepto de royalties por el uso de semillas transgénicas de soja en Paraguay. Independiente, Monsanto factura por la venta de las semillas transgénicas. Toda la soja cultivada es transgénica en una extensión cercana a los tres millones de hectáreas, con una producción en torno a los 7 millones de toneladas en el 2010.
Por otro lado, en la Cámara de Diputados ya se aprobó en general el proyecto de Ley de Bioseguridad, que contempla crear una dirección de bioseguridad a cargo del Ministerio de Agricultura, con amplia potestad para la aprobación para su cultivo comercial de todas las semillas transgénicas, ya sean de soja, maíz, arroz, algodón y algunas hortalizas. Este proyecto de ley contempla la eliminación de la Comisión de Bioseguridad actual, que es un ente colegiado de funcionarios técnicos del Estado paraguayo.
En tanto transcurrían todos estos acontecimientos, la UGP viene preparando un acto de protesta nacional contra el gobierno de Fernando Lugo para el 25 de junio próximo. Se trata de una manifestación con maquinarias agrícolas, cerrando medias calzadas de las rutas en distintos puntos del país. Una de las reivindicaciones del denominado “tractorazo” es la destitución de Miguel Lovera del SENAVE, así como la liberalización de todas las semillas transgénicas para su cultivo comercial.

Las conexiones

La UGP está dirigida por Héctor Cristaldo, apoyado por otros apóstoles como Ramón Sánchez - quien tiene negocios con el sector de los agroquímicos - entre otros agentes de las transnacionales del agronegocio. Cristaldo integra el staff de varias empresas del Grupo Zuccolillo, cuyo principal accionista es Aldo Zuccolillo, director propietario del diario ABC Color desde su fundación bajo el régimen de Stroessner, en 1967. Zuccolillo es dirigente de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP. El Grupo Zuccolillo es socio principal en Paraguay de Cargill, una de las transnacionales más grandes del agronegocio en el mundo. La sociedad construyó uno de los puertos graneleros más importante del Paraguay, denominado Puerto Unión, a 500 metros de la toma de agua de la empresa aguatera del Estado paraguayo, sobre el Río Paraguay, sin ninguna restricción.
Las transnacionales del agronegocio en Paraguay prácticamente no pagan impuestos, mediante la férrea protección que tienen en el Congreso, dominado por la derecha. La presión tributaria en Paraguay es apenas del 13% sobre el PIB. El 60 % del impuesto recaudado por el Estado paraguayo es el Impuesto al Valor Agregado, IVA. Los latifundistas no pagan impuestos. El impuesto Inmobiliario representa apenas el 0,04% de la presión tributaria, unos 5 millones de dólares, según un estudio del Banco Mundial (2) aún cuando el agronegocio produce rentas en torno al 30 % del PIB, que representan unos 6.000 millones de dólares anuales. Paraguay es uno de los países más desiguales del mundo. El 85 por ciento de las tierras, unas 30 millones de hectáreas, está en manos del 2 por ciento de propietarios (3) que se dedican a la producción meramente extractivista o en el peor de los casos a la especulación sobre la tierra.
La mayoría de estos oligarcas poseen mansiones en Punta del Este o Miami y tienen estrechas relaciones con las transnacionales del sector financiero, que guardan sus bienes mal habidos en los paraísos fiscales o le facilitan inversiones en el extranjero. Todos ellos, de alguna u otra manera, están ligados al agronegocio y dominan el espectro político nacional, con amplias influencias en los tres poderes del Estado. Allí reina la UGP, apoyada por las transnacionales del sector financiero y del agronegocio.

Los hechos de Curuguaty

Curuguaty es una ciudad ubicada al este de la Región Oriental del Paraguay, a unos 200 km de Asunción, capital del Paraguay. A unos kilómetros de Curuguaty se halla la estancia Morombí, propiedad del terrateniente Blas Riquelme, con más de 70 mil hectáreas en ese lugar. Riquelme proviene de la entraña de la dictadura de Stroessner (1954-1989) bajo cuyo régimen amasó una inmensa fortuna, aliado al general Andrés Rodríguez, quien ejecutó el golpe de Estado que derrocó al dictador Stroessner. Riquelme, que fue presidente del Partido Colorado por muchos años y senador de la República, dueño de varios supermercados y establecimientos ganaderos, se apropió mediante subterfugios legales de unas 2.000 hectáreas, aproximadamente, que pertenecen al Estado paraguayo.
Esta parcela fue ocupada por los campesinos sin tierras que venían solicitando al gobierno de Fernando Lugo su distribución. Un juez y una fiscala ordenaron el desalojo de los campesinos, a través del Grupo Especial de Operaciones, GEO, de la Policía Nacional, cuyos miembros de élite en su mayoría fueron entrenados en Colombia, bajo el gobierno de Uribe, para la lucha contrainsurgente.
Sólo un sabotaje interno dentro de los cuadros de inteligencia de la Policía, con la complicidad de la Fiscalía, explica la emboscada, en la cual murieron 6 policías. No se comprende cómo policías altamente entrenados, en el marco del Plan Colombia, pudieron caer fácilmente en una supuesta trampa tendida por campesinos, como quiere hacer creer la prensa dominada por los oligarcas. Sus camaradas reaccionaron y acribillaron a los campesinos, matando a 11, quedando unos 50 heridos. Entre los policías muertos estaba el jefe del GEO, comisario Erven Lovera, hermano del teniente coronel Alcides Lovera, jefe de seguridad del presidente Lugo.
El plan consiste en criminalizar, llevar hasta el odio extremo, a todas las organizaciones campesinas, para empujar a los campesinos a abandonar el campo para el uso exclusivo del agronegocio. Es un proceso lento, doloroso, de descampesinización del campo paraguayo, que atenta directamente contra la soberanía alimentaria, la cultura alimentaria del pueblo paraguayo, por ser los campesinos productores y recreadores ancestrales de toda la cultura guaraní.
Tanto la Fiscalía o Ministerio Público, como el Poder Judicial y la Policía Nacional, así como diversos organismos del Estado paraguayo, están controlados mediante convenios de cooperación por USAID, la agencia de cooperación de los Estados Unidos.
El asesinato del hermano del jefe de seguridad del presidente de la República obviamente es un mensaje directo a Fernando Lugo, cuya cabeza sería el próximo objetivo, probablemente a través de un juicio político, quien derechizó más su gobierno tratando de calmar a los oligarcas. Lo ocurrido en Curuguaty tumbó a Carlos Filizzola del Ministerio del Interior y fue nombrado en su reemplazo a Rubén Candia Amarilla, proveniente del opositor Partido Colorado, al cual Lugo lo derrotó en las urnas en el 2008, luego de 60 años de dictadura colorada, incluyendo la tiranía de Alfredo Stroessner.
Candia fue ministro de Justicia del gobierno colorado de Nicanor Duarte (2003-2008) y se desempeñó como fiscal general del Estado por un periodo, hasta el año pasado, cuando fue reemplazado por otro colorado, Javier Díaz Verón, a instancia del propio Lugo. Candia es acusado de haber promovido la represión a dirigentes de organizaciones campesinas y de movimientos populares. Su nominación a Fiscal General del Estado en el 2005 fue aprobado por el entonces embajador de los Estados Unidos, Jhon F. Keen. Candia fue responsable de un mayor control por parte de USAID del Ministerio Público y fue acusado en los inicios de su gobierno por Fernando Lugo de conspirar en su contra para quitarlo del gobierno. Tras asumir como el ministro político de Lugo, lo primero que anunció Candia fue la eliminación del protocolo de diálogo con los campesinos que invaden propiedades. El mensaje es que no habrá conversación, sino simplemente la aplicación de la ley, lo que significa emplear la fuerza policial represiva sin contemplación.
Dos días después de asumir Candia Amarilla, los miembros de la UGP, encabezado por Héctor Cristaldo, ya visitaron al flamante ministro del Interior, a quien solicitaron garantías para la realización del denominado tractorazo. Sin embargo, Cristaldo dijo que la medida de fuerza puede ser suspendida en caso de nuevas señales favorables para la UGP (léase liberación de las semillas transgénicas de Monsanto, destitución de Lovera y otros ministros, entre otras ventajas para el gran capital y los oligarcas) derechizando aun más el gobierno.
Cristaldo es precandidato a diputado para las elecciones de 2013 por un movimiento interno del Partido Colorado, liderado por Horacio Cartes, un empresario investigado en el pasado reciente por Estados Unidos por lavado de dinero y narcotráfico, según el propio diario ABC Color, que se hizo eco de varios cables del Departamento de Estado de USA, publicado por WikiLeaks, entre ellos uno que aludía directamente a Cartes, el 15 de noviembre de 2011.

Juicio político a Lugo

En las últimas horas, mientras se redactaba esta crónica, la UGP, (4) algunos integrantes del Partido Colorado y los propios integrantes del Partido Liberal Radical Auténtico, PLRA, dirigido por el senador Blas Llano y aliado del gobierno, amenazan con un juicio político Fernando Lugo para destituirlo como presidente de la República del Paraguay.
Lugo depende del humor de los colorados para seguir como presidente de la República, así como de sus aliados liberales, que ahora lo amenazan con juicio político, con seguridad buscando más espacios de poder (dinero) como prenda de paz. El Partido Colorado, aliado a otros partidos minoritarios de la oposición, tiene la mayoría necesaria como para destituir al presidente de sus funciones.
Quizás se esperan “las señales favorables” de Lugo que la UGP - en nombre de la Monsanto, la patria financiera y los oligarcas - está exigiendo al gobierno. Caso contrario, se estaría pasando a una siguiente fase de los planes de copamiento de este gobierno que nació como progresista y lentamente va terminando como conservador, controlado por los poderes fácticos.
Entre algunos de sus haberes, Lugo es responsable de la aprobación de la Ley Antiterrorista, propiciada por Estados Unidos en todo el mundo después del 11 S. Autorizó en 2010 la implementación de la Iniciativa Zona Norte, consistente en la instalación y despliegue de tropas y civiles norteamericanos en el norte de la Región Oriental - en las narices del Brasil - supuestamente para desarrollar actividades a favor de las comunidades campesinas.
El Frente Guazú, coalición de las izquierdas que apoya a Lugo, no logra unificar su discurso, y sus integrantes pierden la perspectiva en el análisis del poder real, cayendo en los juegos electoralistas inmediatistas. Infiltrados por USAID, muchos integrantes del Frente Guazú que participan en la administración del Estado, sucumben ante los cantos de sirena del consumismo galopante del neoliberalismo. Se corrompen hasta los tuétanos y en la práctica se convierten en émulos vanidosos de engreídos ricos que integraban los recientes gobiernos del derechista Partido Colorado.
Curuguaty también engloba un mensaje para la región, especialmente para Brasil, en cuya frontera se producen estos hechos sangrientos, claramente dirigidos por los amos de la guerra, cuyos teatros de operaciones se pueden observar en Irak, Libia, Afganistán y ahora Siria. Brasil está construyendo hegemonía mundial junto a Rusia, India y China, denominado BRIC. Sin embargo, Estados Unidos no ceja en su poder de persuasión al gigante de Sudamérica. Ya está en marcha el nuevo eje comercial integrado por México, Panamá, Colombia, Perú y Chile. Es un muro de contención a los deseos expansionistas del Brasil hacia el Pacífico.
Mientras, Washington sigue con su ofensiva diplomática en Brasilia, tratando de convencer al gobierno de Dilma Rousseff a estrechar vínculos comerciales, tecnológicos y militares. Entre tanto, la IV Flota de los Estados Unidos, reactivada hace unos años después de estar fuera de servicio apenas culminó la Segunda Guerra Mundial, vigila todo el Atlántico Sur, en carácter de otro cerco al Brasil por si no comprendiese la persuasión diplomática.
Y Paraguay es un país en disputa entre ambos países hegemónicos, dominado aun ampliamente por USA. Por eso lo de Curuguaty es también una pequeña señal para Brasil, en el sentido que el Paraguay puede convertirse en un polvorín que quebrantará el desarrollo del suroeste del Brasil.
Pero por sobre todo, los muertos de Curuguaty es una señal del capital, del gran capital, del extractivismo expoliador, que asuela el Planeta y aplasta la vida en todos los rincones de la Tierra en nombre de la civilización y el desarrollo. Por fortuna, los pueblos del mundo también van dando respuestas a estas señales de la muerte, con señales de resistencia, con señales de dignidad y de respeto a todas formas de vida en el Planeta.

1- http://www.abc.com.py/edicion-impre... 2- Documento del Banco Mundial. Paraguay. Impuesto Inmobiliario: Herramienta clave para la descentralización fiscal y el mejor uso de la tierra. Volumen I: Informe principal. 2007. 3- Censo Agropecuario Nacional 2008. 4- http://www.abc.com.py/edicion-impre...
(*) Periodista, investigador y analista. Miembro de la Sociedad de Economía Política del Paraguay, SEPPY. Autor del libro Los Herederos de Stroessner.