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Paraguay

Paraguay, libertad para Rubén Villalba, referente campesino

Paraguay, libertad para Rubén Villalba, referente campesino

 9 / 2012 ( Agencia de Noticias Aratiri – ANA -. )

Este jueves, a la madrugada, en la colonia Britez Cue del departamento de Canindeyú, una banda de parapoliciales, Policía Nacional y el fiscal Jalil Rachid, capturó al referente campesino Rubén Villalba. Esta banda de 30 represores, siguió los datos aportados por espías del gobierno, hasta que llegaron al paraje  Guyrakeha, donde encontraron a este militante de origen comunista, de la Organización Nacional de Carperos. Los golpistas intentan responsabilizar a Villalba por los 17 asesinatos, causados por el ataque de la Policía Nacional en el latifundio de Marina Cue, que fuese usurpado por el connotado stronista Blas N Riquelme.

Durante una movilización de protesta realizada ayer, por el Movimiento Nacional de Víctimas de la Dictadura Stronista, se denunció que la Policía Nacional del Paraguay estaba torturando a Villalba. Antes, los abogados habían presentado un Habeas Corpus reparador. Dada la urgencia del caso, el Colectivo de Ex Detenidas Políticas “Carmen Soler,”  la Campaña Internacional “ Querellar a los stronistas es frenar la represión en contra del pueblo campesino, ” y otras organizaciones, denuncian que los golpistas intentan utilizar de chivo expiatorio  a este campesino y así desligar a la Policía por los asesinatos del 15 de junio perpetrados por ellos en Marina Cue.  Expresan que  “hacen responsable al gobierno de facto de Federico Franco por la vida y la integridad física del compañero Ruben Villalba y al resto de los 12 campesinos imputados: Felipe Martínez Balmori, Luis Olmedo Paredes, Marcelo Trinidad Paredes, Felipe Nery Urbina, Dolores López Peralta, María Fany Olmedo, Lucía Agüero Romero, Alcides Ramón Ramírez, Juan Carlos Tillería Cáceres, Udair Mateus Cardozo y Rubén Villalba y los dos jóvenes de 15 y 17 años. Exigimos el cese de la persecución política de otros 50 campesinos acusados en esta causa, el resguardo de la garantías de sus DDHH, dada la notoria ausencia de estado de derecho en Paraguay. Asimismo exigimos la libertad de todos los presos políticos acusados de crímenes comunes. Lamentamos – continúan diciendo -, que en nuestro país hayamos retrocedido a los gravísimos niveles de impunidad del terrorismo de estado, igual a la época del genocida Stroessner, gerente de la Doctrina de Seguridad Nacional impuesta a sangre y fuego por los yanquis.” Llaman a la solidaridad internacional y denuncian que la creciente injerencia norteamericana, es el único sostén del gobierno golpista, en abierta contradicción de los derechos democráticos del pueblo paraguayo conculcados por la banda de Federico Franco – el breve – .

 

Paraguay: La verdad sobre la tenencia de la tierra

Por Javier Rodríguez (PL)

Hace pocas semanas los sucesos de Curuguaty, una población del este paraguayo,estremecieron al país por su gravedad y repercusiones.

Un total de seis agentes policíacos y 11 campesinos murieron en un enfrentamientodurante el desalojo de familias rurales que ocupaban algunas parcelas de un latifundio demiles de hectáreas en manos de un antiguo senador de la República y militante delderechista Partido Colorado.

Más de 45 campesinos, algunos ellos heridos, permanecen prófugos a la hora de escribirestas líneas y otros 14 se encuentran encarcelados por presunta participación en eltiroteo.

El sangriento hecho fue aprovechado por los opositores al gobierno de Fernando Lugo,electo presidene de la República en el 2008, para arremeter contra el mandatario,acusarlo de responsabilidad en las muertes, desatar una crisis política de grandesproporciones y usar la mayoría congresional para destituirlo de su cargo, mediante unexpedito juicio político que causó la ruptura de la institucionalidad democrática.

Como la motivación, en realidad, era de orden político, los autores de esa acción,muchos de ellos acusados por las organizaciones sociales y campesinas de contuberniocon los barones de la tierra, y otros defensores de sus propios latifundios, no tuvieronen cuenta los esfuerzos sin resultados del gobierno por realizar el intento de unamodesta reforma agraria.

Poco después, el nuevo gobierno enfrentó otro incidente de alta magnitud con la pérdidade la paciencia por más de cinco mil familias campesinas que, durante más de un año,viven en carpas al costado de otro enorme latifundio de casi 35 mil hectáreas, en el áreade Ñacunday, en poder de un brasileño nacionalizado paraguayo.

Los campesinos, conmocionados incluso por la muerte de tres de sus niños por lasterribles condiciones de vida allí existentes, amenazaron con ocupar parte de las tierrasdel "brasiguayo", como se les llama allí a los de esa doble nacionalidad, y recibieron laamenaza por parte del Ministerio del Interior de actuar con toda rudeza si se atrevían aello.

Un aspecto interesante de estos dos casos, similares a otros muchos en el territorionacional, es que, durante el gobierno de Lugo, su asesor jurídico, Fernando Camacho,en funciones de interventor del Instituto de la Tierra, había realizado las mediciones delos mencionados latifundios y comparándolas con los títulos de propiedad descubrió lasirregularidades en la compra de parte de las propiedades, por supuesto con bendicionesde jueces y fiscales acusados de corruptos por los campesinos.

Pasaron apenas algunos días y con el temor de nuevas y grandes tragedias, FedericoFranco, el presidente designado por el Congreso tras la destitución de Lugo, anunció pormedio de la prensa a los labriegos de Curuguaty que el ex senador-terrateniente habíaaceptado ceder una parte de las tierras para colocar en ellas a las desvalidas familias.

Apenas pasaron 24 horas y uno de los hijos del latifundista convocó a la prensa paradesmentir al propio Franco: no habrá cesión alguna de siquiera un pedazo de lapropiedad adquirida irregularmente.

En realidad, los hechos relatados por formar parte de la más reciente realidad en lahistoria del campo paraguayo, apenas son un botón de muestra de lo que, durantemuchas décadas, ha sido una dura verdad para quienes sufren, luchan y hasta muerenpor lograr unas pocas hectáreas de tierra para trabajarla, sostener a sus familias ymejorar algo su calidad de vida.

Algunos datos oficiales sobre la tenencia de la tierra y la pobreza en Paraguay propicianel poder entenderlo todo mejor.

El uno por ciento de los propietarios rurales concentra en su poder nada menos que el77 por ciento de las mejores tierras del país y los restantes agricultores disponenapenas del uno por ciento de los terrenos con posibilidades de producción.

No poseen tierra propia 129 mil familias, las cuales constituyen el 29,7 por ciento de lapoblación rural y otras 300 mil están sin un pedazo de terreno o lo tienen en cantidadinsuficiente.

El resultado de esta injusticia, reflejada en toda la población, es que casi el 40 por cientodel sector rural vive en situación de pobreza y de pobreza extrema y se padece un nivelde desnutrición en el 15 por ciento de la población.

Estas estadísticas, aunque necesitadas de una actualización que apunta a un peorpanorama, sirven por lo menos para tener una idea de la tragedia que vive la poblaciónrural.

Ahora bien, otros antecedentes también muestran las razones de que se haya llegado aestos extremos de continuas ocupaciones de tierras por parte de desesperadas familiascampesinas.

Hay que partir de la base de que el 42 por ciento de los paraguayos viven en las zonasrurales, algo bastante lógico por la gran cantidad de terrenos improductivos y el hechode que la nación cuenta con poco más de seis millones de habitantes.

El desorden campea en lo relativo a la tenencia de la tierra por la falta de un catastro quepudiera ayudar a un control razonable y la corrupción de gobiernos y de los poderesJudicial y Legislativo.

Las informaciones disponibles hablan de otorgamiento y venta de tierras a extranjerostras el fin de la guerra con Uruguay, culminada en 1870, así como de la distribuciónfraudulenta de 11 millones de hectáreas por el dictador Alfredo Stroessner (1954-1989)a amigos, militares, socios de negocios sucios y hasta amantes.

Todo esto, se señala, ayudó a sentar bases para la agricultura de exportación a granescala como se practica hoy y a la posesión por políticos y otros favorecidos de millonesde hectáreas de las denominadas tierras mal habidas.

Por supuesto, la exclusión social de las comunidades campesinas e indígenas esaltamente preocupante y su bajo nivel de vida progresa gracias a la mecanización, laagricultura extensiva dedicada a la exportación y la existencia de más de 26 millones dehectáreas dedicadas a la ganadería, actividad preferida por los latifundistas.

La expulsión de campesinos de sus tierras y hasta la utilización de todo tipo de violenciacontra ellos, incluyendo los crímenes ejecutados por bandas armadas privadas al serviciode los geófagos, conforman todo este triste panorama rural en Paraguay.

La investigadora Mirta Barreto escribió que sólo en el gobierno del presidente Lugo ellaescuchó hablar de acciones dirigidas a intentar una reforma agraria.

Sin embargo, la posición irreductible de quienes controlan la tierra y la siempre solícitaayuda de muchos fiscales y jueces evitaron avanzar en las medidas para aliviar la realsituación vivida en el campo paraguayo.
^Por 

Tensión en región paraguaya ante reclamos de campesinos sin tierras

El reclamo de tierras por miles de familias campesinas de la zona paraguaya de Ñacunday mantiene hoy en tensión a esa región del este del país.

La situación se hizo más compleja desde la víspera por la decisión de unas cinco mil familias residentes desde hace más de un año en carpas instaladas en la zona de conceder un plazo de apenas 24 horas al gobierno para la entrega de parte del latifundio existente allí.

Se trata de una propiedad de más de 30 mil hectáreas en poder de un ciudadano brasileño, nacionalizado paraguayo, que se niega a ceder una parte de las tierras obtenidas al parecer en forma irregular.

Las familias de labriegos se situaron en los alrededores de la enorme hacienda por decisión de la intervención del Instituto de la Tierra durante el Gobierno del destituido presidente Fernando Lugo.

Se trataba con ello de iniciar por el Estado la intervención o compra de unas 15 mil hectáreas excedentes a las legalizadas por el título de propiedad en manos del mencionado latifundista.

Tras la interrupción del proceso democrático en el país, las posibilidades de acceder a esas tierras se ven más lejanas para los campesinos, quienes reclamaron ahora su entrega inmediata amenazando con ocuparlas si ello no se materializa.

Algunos de sus dirigentes llegaron a Asunción para la negociación con el nuevo gobierno, pero solo obtuvieron la petición de un plazo de una semana por parte del novel director del Instituto para analizar el tema.

Eso fue rechazado por los campesinos congregados en el lugar, los cuales concedieron apenas 24 horas al gobierno antes de emprender la marcha hacia el interior de la propiedad a fin de instalarse en ella.

Al terminar este jueves, las negociaciones continuaban con el objetivo de evitar un choque violento entre policías y tan alto número de campesinos quienes afirmaron estar apoyados por vecinos de pueblos cercanos.

Los hechos traen nuevamente a la actualidad el grave problema de la tenencia de la tierra en Paraguay, donde apenas el uno por ciento de propietarios acumula el 77 por ciento de los terrenos cultivables, pero mantiene buena parte de ellos en forma improductiva.

Fuente: Prensa Latina

Golpe de Estado en Paraguay

Por Juan García (PRENSA OBRERA)

 

 

Las concesiones a la derecha realizadas por Fernando Lugo -en especial luego de la masacre de campesinos- no sirvieron para evitar el golpe. Lugo asumió con la promesa de la reforma agraria y con la crítica a la apropiación de tierras públicas por parte de la oligarquía paraguaya. Sin embargo, cuando las ocupaciones de tierras de las organizaciones campesinas fueron denunciadas a la Justicia y esta convalidó los títulos de los terratenientes paraguayos y brasileños, Lugo se jugó a desalojarlas.

El hambre de la soja, que vive un boom exportador en Paraguay, no permite concesiones en materia de tierras. El desalojo violento de las tierras de Blas Riquelme -terrateniente del Partido Colorado-, en el que murieron once campesinos y seis policías tiene el antecedente de los desalojos “pacíficos” de Ñanducay, en los primeros meses del año. La denuncia del gobierno, de que los colorados -el partido de la oligarquía terrateniente- se encontraban atrincherados en la Justicia y en el parlamento, sirvió para… una capitulación frente a la Justicia y al parlamento.
El nombramiento del colorado Candia Amarilla como ministro del Interior luego de la masacre de Curuguaty fue un último intento de generar un gobierno de acuerdo con la derecha. Algunos observadores lo atribuyen a un intento de cambio de alianzas de Lugo, con vistas a las elecciones de abril, lo que detonó la ruptura final con el partido del vicepresidente Franco (Partido Liberal). No le dio el resultado que esperaba, porque colorados y liberales se conjugaron para voltearlo. La política agraria de los golpistas es una guerra sin cuartel contra el campesinado, en defensa de los “agronegocios” con Monsanto y con los pulpos de la producción de semillas y transgénicos. Esto no impide que a tan sólo 48 horas del golpe se haya producido una nueva ocupación de tierras en Capiibary (O Globo, 23/6). El polvorín agrario en Paraguay está intacto.
Río Tinto
El golpe se entronca, sin embargo, con una segunda crisis. Sucede que la minera Río Tinto -canadiense- está negociando, desde hace tres años, la construcción de un mega emprendimiento de producción de aluminio en Paraguay, que pasaría a exportar casi 700.000 toneladas anuales. La planta transformaría el aluminio en el segundo producto de exportación de Paraguay. La entrada de Río Tinto cambia el cuadro de influencias en la burguesía paraguaya.
El tema central de la instalación de la planta pasa por el uso de la energía. Paraguay utiliza 2.200 MW de energía; la planta utilizaría 1.100 MW más. Río Tinto chocó con Lugo sobre los precios de la energía. Reclamaba un precio de 30 dólares por MW (una estafa monumental) y el gobierno había fijado, en una primera ronda de negociaciones, el precio de 60 pesos por MW (Reuters, 14/6). Pero, lo más importante, un volumen de consumo de ese nivel por parte de una empresa monopólica lleva a reconfigurar todos los acuerdos por el uso de la energía entre Brasil, Argentina y Paraguay, por Yacyretá y, sobre todo, por Itaipú. No resulta casual, entonces, que el primer país en saludar el golpe de Estado y en reconocer al nuevo gobierno haya sido Canadá.
El embajador estadounidense visitó al nuevo Presidente paraguayo el sábado previo. Bajo Lugo avanzó en Paraguay la penetración militar de Estados Unidos. Los yanquis capacitan una parte de las fuerzas armadas paraguayas, tienen bases y sectores militares actuantes en el Chaco paraguayo con motivos “humanitarios”. Lo reconoce la propia embajada en su página web. La importancia geoestratégica de Paraguay, una base para acceder al Amazonas y una reserva clave de agua y de energía, resulta un factor de interés para el imperialismo norteamericano.
Brasil y la Unasur
Los propietarios brasileños de tierras en Paraguay son un sector importante. Estos “brasiguayos” reclaman al gobierno de Brasil que reconozca al gobierno de Franco.
El canciller brasileño, Patriota, había viajado antes a Paraguay para disuadir a los colorados del golpe. La misión fracasó (Página/12, 24/6). El gobierno de Brasil teme que se vean afectados los acuerdos por Itaipú, que quedarían comprometidos por el ingreso de Río Tinto, una rival de la minera brasileña Vale do Rio Doce. Si el golpe sojero apunta contra la minería, Brasil pasará a apoyarlo a corto plazo, en defensa de los contratos de energía. Ya hemos dicho en estas páginas que la Unasur es un armado de la burguesía paulista, que depende de la energía paraguaya. Río Tinto, al igual que la presencia estadounidense en Paraguay, son un factor de desestabilización para Brasil y de choque con la burguesía brasileña.
La política brasileña no consiguió disimular las rupturas al interior de la propia Unasur. México señaló que el proceso había sido legal. El golpe derechista a Lugo golpea el eje chavista.
El apoyo de la Unasur no salvó en su momento al hondureño Zelaya de la destitución. Los golpistas se apuraron a consumar el golpe, en parte, para poder negociar desde el poder con los gobiernos vecinos. Un acuerdo en torno de los factores en disputa -la energía, la tierra, etcétera- podría mandar al diablo la “lucha anti golpista” de Dilma Rouseff y de Cristina Kirchner. El elogio de todos los gobiernos del discurso de Lugo de retirarse y no llamar a las masas a movilizarse -la “resistencia pacífica”- marca que tienen límites insalvables para enfrentar el golpe por la vía de la movilización popular, que pondría en jaque, no solamente el control sobre la tierra de la oligarquía paraguaya, sino todo el esquema de colonización económica montado en torno de la represa de Itaipú y de los intereses brasileños.
La movilización política independiente contra el golpe debería ir acompañada del planteo en favor de una asamblea constituyente contra el Estado “colorado” de Paraguay, una tarea de los trabajadores y del pueblo de toda Latinoamérica.

Curuguaty: La historia no oficial

La historia no oficial de la matanza en Curuguaty.

 Imagenes video tomadas en el momento mismo en que comienza la balacera

Un video filmado desde un teléfono celular muestra cómo fueron los primeros minutos del sangriento enfrentamiento entre policías y campesinos , en la estancia Morombí, situada en el distrito de Curuguaty, dejando 6 efectivos policiales y 9 campesinos fallecidos, además de 20 heridos.

 

 

 

DIA DE TERROR EN CURUGUATY

 

 

 

 

Los vecinos de la colonia Yvypyta incursionaron en la tarde del sábado en el inmueble donde se produjo el enfrentamiento el día anterior y hallaron dos cuerpos más de campesinos que habían muerto en manos de la policía.

 

 

 

 

 

 

 

Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo

Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo

Aliados Fernando Lugo Y Federico  Franco Campaña del 2006 Foto: AFP

Por Idilio Méndez Grimaldi (*)

 

Quienes están detrás de esta trama tan siniestra? Los propulsores de una ideología que promueven el máximo beneficio económico a cualquier precio y cuanto más, mejor, ahora y en el futuro.
El viernes 15 de junio de 2012, un grupo de policías que iba a cumplir una orden de desalojo en el departamento de Canindeyú en la frontera con Brasil, fue emboscado por francotiradores, mezclados con campesinos que reclamaban tierras para sobrevivir. La orden fue dada por un juez y una fiscala para proteger a un latifundista. Como resultado se tuvo 17 muertos; 6 policías y 11 campesinos y decenas de heridos graves. Las consecuencias: El laxo y timorato gobierno de Fernando Lugo quedó con debilidad ascendente y extrema, cada vez más derechizado, a punto de ser llevado a juicio político por un Congreso dominado por la derecha; duro revés a la izquierda, a las organizaciones sociales y campesinas, acusadas por la oligarquía terrateniente de instigar a los campesinos; avance del agronegocio extractivista de manos de las transnacionales como Monsanto, mediante la persecución a los campesinos y el arrebato de sus tierras y, finalmente, la instalación de una cómoda platea para la los oligarcas y los partidos de derecha para su retorno triunfal en las elecciones de 2013 al Poder Ejecutivo.
El 21 de octubre de 2011, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, dirigido por el liberal Enzo Cardozo, liberó ilegalmente la semilla de algodón transgénico Bollgard BT de la compañía norteamericana de biotecnología Monsanto, para su siembra comercial en Paraguay. Las protestas campesinas y de organizaciones ambientalistas no se dejaron esperar. El gen de este algodón está mezclado con el gen del Bacillus Thurigensis, una bacteria tóxica que mata a algunas plagas del algodón, como las larvas del picudo, un coleóptero que oviposita en el capullo del textil. El Servicio de Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, SENAVE, otra institución del Estado paraguayo, dirigido por Miguel Lovera, no inscribió dicha semilla transgénica en los registros de cultivares, por carecer de los dictámenes del Ministerio de Salud y de la Secretaría del Ambiente, tal como exige la legislación.

Campaña mediática

Durante los meses posteriores, Monsanto, a través de la Unión de Gremios de Producción, UGP, estrechamente ligada al Grupo Zuccolillo, que publica el diario ABC Color, arremetió contra SENAVE y su presidente por no inscribir la semilla transgénica de Monsanto para su uso comercial en todo el país.
La cuenta regresiva decisiva pareció haberse dado con una nueva denuncia por parte de una seudosindicalista del SENAVE, de nombre Silvia Martínez, quien acusó el 7 de junio pasado a Lovera de corrupción y nepotismo en la institución que dirige, a través de ABC Color. Martínez es esposa de Roberto Cáceres, representante técnico de varias empresas agrícolas, entre ellas Agrosán, recientemente adquirida por 120 millones de dólares por Syngenta, otra transnacional, todas socias de la UGP.
Al día siguiente, viernes 8 de junio, la UGP publica en ABC a seis columnas: “Los 12 argumentos para destituir a Lovera” (1). Estos presuntos argumentos fueron presentados al vicepresidente de la República, correligionario del ministro de Agricultura, el liberal Federico Franco, quien en ese momento se desempeñaba como presidente de Paraguay en ausencia de Lugo, de viaje por Asia.
El viernes 15 del corriente mes, en ocasión a una exposición anual organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el ministro Enzo Cardozo dejo escapar un comentario ante la prensa que un supuesto grupo de inversores de la India, del sector de los agroquímicos, canceló un proyecto de inversión en Paraguay por la presunta corrupción en SENAVE. Nunca aclaro de qué grupo se trataba. En esas horas de aquel día se registraban los trágicos sucesos de Curuguaty.
En el marco de esta exposición preparada por el citado ministerio, la transnacional Monsanto presentó otra variedad de algodón, doblemente transgénico: BT y RR o Resistente al Roundup, un herbicida fabricado y patentado por Monsanto. La pretensión de la transnacional norteamericana es la inscripción en Paraguay de esta semilla transgénica, tal como ya ocurrió en la Argentina y otros países del mundo.
Previamente a estos hechos, el diario ABC Color denunció sistemáticamente por presuntos hechos de corrupción a la ministra de Salud, Esperanza Martínez y al ministro del Ambiente, Oscar Rivas, dos funcionarios que no dieron su dictamen favorable a Monsanto.
Monsanto facturó el año pasado 30 millones de dólares, libre de impuestos, (porque no declara esta parte de su renta) solamente en concepto de royalties por el uso de semillas transgénicas de soja en Paraguay. Independiente, Monsanto factura por la venta de las semillas transgénicas. Toda la soja cultivada es transgénica en una extensión cercana a los tres millones de hectáreas, con una producción en torno a los 7 millones de toneladas en el 2010.
Por otro lado, en la Cámara de Diputados ya se aprobó en general el proyecto de Ley de Bioseguridad, que contempla crear una dirección de bioseguridad a cargo del Ministerio de Agricultura, con amplia potestad para la aprobación para su cultivo comercial de todas las semillas transgénicas, ya sean de soja, maíz, arroz, algodón y algunas hortalizas. Este proyecto de ley contempla la eliminación de la Comisión de Bioseguridad actual, que es un ente colegiado de funcionarios técnicos del Estado paraguayo.
En tanto transcurrían todos estos acontecimientos, la UGP viene preparando un acto de protesta nacional contra el gobierno de Fernando Lugo para el 25 de junio próximo. Se trata de una manifestación con maquinarias agrícolas, cerrando medias calzadas de las rutas en distintos puntos del país. Una de las reivindicaciones del denominado “tractorazo” es la destitución de Miguel Lovera del SENAVE, así como la liberalización de todas las semillas transgénicas para su cultivo comercial.

Las conexiones

La UGP está dirigida por Héctor Cristaldo, apoyado por otros apóstoles como Ramón Sánchez - quien tiene negocios con el sector de los agroquímicos - entre otros agentes de las transnacionales del agronegocio. Cristaldo integra el staff de varias empresas del Grupo Zuccolillo, cuyo principal accionista es Aldo Zuccolillo, director propietario del diario ABC Color desde su fundación bajo el régimen de Stroessner, en 1967. Zuccolillo es dirigente de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP. El Grupo Zuccolillo es socio principal en Paraguay de Cargill, una de las transnacionales más grandes del agronegocio en el mundo. La sociedad construyó uno de los puertos graneleros más importante del Paraguay, denominado Puerto Unión, a 500 metros de la toma de agua de la empresa aguatera del Estado paraguayo, sobre el Río Paraguay, sin ninguna restricción.
Las transnacionales del agronegocio en Paraguay prácticamente no pagan impuestos, mediante la férrea protección que tienen en el Congreso, dominado por la derecha. La presión tributaria en Paraguay es apenas del 13% sobre el PIB. El 60 % del impuesto recaudado por el Estado paraguayo es el Impuesto al Valor Agregado, IVA. Los latifundistas no pagan impuestos. El impuesto Inmobiliario representa apenas el 0,04% de la presión tributaria, unos 5 millones de dólares, según un estudio del Banco Mundial (2) aún cuando el agronegocio produce rentas en torno al 30 % del PIB, que representan unos 6.000 millones de dólares anuales. Paraguay es uno de los países más desiguales del mundo. El 85 por ciento de las tierras, unas 30 millones de hectáreas, está en manos del 2 por ciento de propietarios (3) que se dedican a la producción meramente extractivista o en el peor de los casos a la especulación sobre la tierra.
La mayoría de estos oligarcas poseen mansiones en Punta del Este o Miami y tienen estrechas relaciones con las transnacionales del sector financiero, que guardan sus bienes mal habidos en los paraísos fiscales o le facilitan inversiones en el extranjero. Todos ellos, de alguna u otra manera, están ligados al agronegocio y dominan el espectro político nacional, con amplias influencias en los tres poderes del Estado. Allí reina la UGP, apoyada por las transnacionales del sector financiero y del agronegocio.

Los hechos de Curuguaty

Curuguaty es una ciudad ubicada al este de la Región Oriental del Paraguay, a unos 200 km de Asunción, capital del Paraguay. A unos kilómetros de Curuguaty se halla la estancia Morombí, propiedad del terrateniente Blas Riquelme, con más de 70 mil hectáreas en ese lugar. Riquelme proviene de la entraña de la dictadura de Stroessner (1954-1989) bajo cuyo régimen amasó una inmensa fortuna, aliado al general Andrés Rodríguez, quien ejecutó el golpe de Estado que derrocó al dictador Stroessner. Riquelme, que fue presidente del Partido Colorado por muchos años y senador de la República, dueño de varios supermercados y establecimientos ganaderos, se apropió mediante subterfugios legales de unas 2.000 hectáreas, aproximadamente, que pertenecen al Estado paraguayo.
Esta parcela fue ocupada por los campesinos sin tierras que venían solicitando al gobierno de Fernando Lugo su distribución. Un juez y una fiscala ordenaron el desalojo de los campesinos, a través del Grupo Especial de Operaciones, GEO, de la Policía Nacional, cuyos miembros de élite en su mayoría fueron entrenados en Colombia, bajo el gobierno de Uribe, para la lucha contrainsurgente.
Sólo un sabotaje interno dentro de los cuadros de inteligencia de la Policía, con la complicidad de la Fiscalía, explica la emboscada, en la cual murieron 6 policías. No se comprende cómo policías altamente entrenados, en el marco del Plan Colombia, pudieron caer fácilmente en una supuesta trampa tendida por campesinos, como quiere hacer creer la prensa dominada por los oligarcas. Sus camaradas reaccionaron y acribillaron a los campesinos, matando a 11, quedando unos 50 heridos. Entre los policías muertos estaba el jefe del GEO, comisario Erven Lovera, hermano del teniente coronel Alcides Lovera, jefe de seguridad del presidente Lugo.
El plan consiste en criminalizar, llevar hasta el odio extremo, a todas las organizaciones campesinas, para empujar a los campesinos a abandonar el campo para el uso exclusivo del agronegocio. Es un proceso lento, doloroso, de descampesinización del campo paraguayo, que atenta directamente contra la soberanía alimentaria, la cultura alimentaria del pueblo paraguayo, por ser los campesinos productores y recreadores ancestrales de toda la cultura guaraní.
Tanto la Fiscalía o Ministerio Público, como el Poder Judicial y la Policía Nacional, así como diversos organismos del Estado paraguayo, están controlados mediante convenios de cooperación por USAID, la agencia de cooperación de los Estados Unidos.
El asesinato del hermano del jefe de seguridad del presidente de la República obviamente es un mensaje directo a Fernando Lugo, cuya cabeza sería el próximo objetivo, probablemente a través de un juicio político, quien derechizó más su gobierno tratando de calmar a los oligarcas. Lo ocurrido en Curuguaty tumbó a Carlos Filizzola del Ministerio del Interior y fue nombrado en su reemplazo a Rubén Candia Amarilla, proveniente del opositor Partido Colorado, al cual Lugo lo derrotó en las urnas en el 2008, luego de 60 años de dictadura colorada, incluyendo la tiranía de Alfredo Stroessner.
Candia fue ministro de Justicia del gobierno colorado de Nicanor Duarte (2003-2008) y se desempeñó como fiscal general del Estado por un periodo, hasta el año pasado, cuando fue reemplazado por otro colorado, Javier Díaz Verón, a instancia del propio Lugo. Candia es acusado de haber promovido la represión a dirigentes de organizaciones campesinas y de movimientos populares. Su nominación a Fiscal General del Estado en el 2005 fue aprobado por el entonces embajador de los Estados Unidos, Jhon F. Keen. Candia fue responsable de un mayor control por parte de USAID del Ministerio Público y fue acusado en los inicios de su gobierno por Fernando Lugo de conspirar en su contra para quitarlo del gobierno. Tras asumir como el ministro político de Lugo, lo primero que anunció Candia fue la eliminación del protocolo de diálogo con los campesinos que invaden propiedades. El mensaje es que no habrá conversación, sino simplemente la aplicación de la ley, lo que significa emplear la fuerza policial represiva sin contemplación.
Dos días después de asumir Candia Amarilla, los miembros de la UGP, encabezado por Héctor Cristaldo, ya visitaron al flamante ministro del Interior, a quien solicitaron garantías para la realización del denominado tractorazo. Sin embargo, Cristaldo dijo que la medida de fuerza puede ser suspendida en caso de nuevas señales favorables para la UGP (léase liberación de las semillas transgénicas de Monsanto, destitución de Lovera y otros ministros, entre otras ventajas para el gran capital y los oligarcas) derechizando aun más el gobierno.
Cristaldo es precandidato a diputado para las elecciones de 2013 por un movimiento interno del Partido Colorado, liderado por Horacio Cartes, un empresario investigado en el pasado reciente por Estados Unidos por lavado de dinero y narcotráfico, según el propio diario ABC Color, que se hizo eco de varios cables del Departamento de Estado de USA, publicado por WikiLeaks, entre ellos uno que aludía directamente a Cartes, el 15 de noviembre de 2011.

Juicio político a Lugo

En las últimas horas, mientras se redactaba esta crónica, la UGP, (4) algunos integrantes del Partido Colorado y los propios integrantes del Partido Liberal Radical Auténtico, PLRA, dirigido por el senador Blas Llano y aliado del gobierno, amenazan con un juicio político Fernando Lugo para destituirlo como presidente de la República del Paraguay.
Lugo depende del humor de los colorados para seguir como presidente de la República, así como de sus aliados liberales, que ahora lo amenazan con juicio político, con seguridad buscando más espacios de poder (dinero) como prenda de paz. El Partido Colorado, aliado a otros partidos minoritarios de la oposición, tiene la mayoría necesaria como para destituir al presidente de sus funciones.
Quizás se esperan “las señales favorables” de Lugo que la UGP - en nombre de la Monsanto, la patria financiera y los oligarcas - está exigiendo al gobierno. Caso contrario, se estaría pasando a una siguiente fase de los planes de copamiento de este gobierno que nació como progresista y lentamente va terminando como conservador, controlado por los poderes fácticos.
Entre algunos de sus haberes, Lugo es responsable de la aprobación de la Ley Antiterrorista, propiciada por Estados Unidos en todo el mundo después del 11 S. Autorizó en 2010 la implementación de la Iniciativa Zona Norte, consistente en la instalación y despliegue de tropas y civiles norteamericanos en el norte de la Región Oriental - en las narices del Brasil - supuestamente para desarrollar actividades a favor de las comunidades campesinas.
El Frente Guazú, coalición de las izquierdas que apoya a Lugo, no logra unificar su discurso, y sus integrantes pierden la perspectiva en el análisis del poder real, cayendo en los juegos electoralistas inmediatistas. Infiltrados por USAID, muchos integrantes del Frente Guazú que participan en la administración del Estado, sucumben ante los cantos de sirena del consumismo galopante del neoliberalismo. Se corrompen hasta los tuétanos y en la práctica se convierten en émulos vanidosos de engreídos ricos que integraban los recientes gobiernos del derechista Partido Colorado.
Curuguaty también engloba un mensaje para la región, especialmente para Brasil, en cuya frontera se producen estos hechos sangrientos, claramente dirigidos por los amos de la guerra, cuyos teatros de operaciones se pueden observar en Irak, Libia, Afganistán y ahora Siria. Brasil está construyendo hegemonía mundial junto a Rusia, India y China, denominado BRIC. Sin embargo, Estados Unidos no ceja en su poder de persuasión al gigante de Sudamérica. Ya está en marcha el nuevo eje comercial integrado por México, Panamá, Colombia, Perú y Chile. Es un muro de contención a los deseos expansionistas del Brasil hacia el Pacífico.
Mientras, Washington sigue con su ofensiva diplomática en Brasilia, tratando de convencer al gobierno de Dilma Rousseff a estrechar vínculos comerciales, tecnológicos y militares. Entre tanto, la IV Flota de los Estados Unidos, reactivada hace unos años después de estar fuera de servicio apenas culminó la Segunda Guerra Mundial, vigila todo el Atlántico Sur, en carácter de otro cerco al Brasil por si no comprendiese la persuasión diplomática.
Y Paraguay es un país en disputa entre ambos países hegemónicos, dominado aun ampliamente por USA. Por eso lo de Curuguaty es también una pequeña señal para Brasil, en el sentido que el Paraguay puede convertirse en un polvorín que quebrantará el desarrollo del suroeste del Brasil.
Pero por sobre todo, los muertos de Curuguaty es una señal del capital, del gran capital, del extractivismo expoliador, que asuela el Planeta y aplasta la vida en todos los rincones de la Tierra en nombre de la civilización y el desarrollo. Por fortuna, los pueblos del mundo también van dando respuestas a estas señales de la muerte, con señales de resistencia, con señales de dignidad y de respeto a todas formas de vida en el Planeta.

1- http://www.abc.com.py/edicion-impre... 2- Documento del Banco Mundial. Paraguay. Impuesto Inmobiliario: Herramienta clave para la descentralización fiscal y el mejor uso de la tierra. Volumen I: Informe principal. 2007. 3- Censo Agropecuario Nacional 2008. 4- http://www.abc.com.py/edicion-impre...
(*) Periodista, investigador y analista. Miembro de la Sociedad de Economía Política del Paraguay, SEPPY. Autor del libro Los Herederos de Stroessner.


 

Orquestaje de candidaturas fraudulentas por Fernando Lugo

Orquestaje de candidaturas fraudulentas por Fernando Lugo

La falta de evolución cívica bajo el gobierno arzobispal de Lugo se evidencia en la reedición del viejo vicio de orquestar desde el oficialismo candidaturas fraudulentas 

Por Luis Aguero Wagner

 

 

Si la memoria no me falla hacia el año 1987, en los últimos meses de la dictadura de Stroessner, un grupo de exhaltados y fanáticos estronistas  de corto entendimiento exigió que den las caras los que se oponían a la sucesión monárquica de su líder.  Después de Stroessner, solo podía tolerarse otro Stroessner, decían, quienen planeaban una sucesión al estilo Duvalier o Somoza en el crepúsculo de la guerra fría.

Ello derivó en un atraco manu militari del partido colorado, del cual quedaron fuera quienes se oponían a tal anacrónico traspaso de poder.  Todavía recuerdo las imágenes de la sede partidaria rodeada por las fuerzas policiales y militares, una de las últimas demostraciones de prepotencia, pedantería y fuerza bruta que se permitieron los partidarios del “Tiranosaurio”, como lo llamara Augusto Roa Bastos.

Es que el partido político era la pata más débil del trípode “Partido-Gobierno-Fuerzas Armadas” que sostenía al autócrata que se creía eterno.  Pocos meses después, la pata más fuerte –los militares- dieron la patada final al desfasado dictador y sus delirantes pretensiones.

La imagen que proyectaba en plenos días santos  la sede del partido de gobierno era igual de elocuente, el PLRA atracado al más puro estilo de la militancia combatiente estronista, en las postrimerías del régimen de Stroessner.  Rodeado de tanquetas y uniformados, “la casa de la libertad” había caído en poder de las milicias luguistas.


El triunfo del caballo del comisario, el caudillejo Blas Llano, es la última carta que se juega el luguismo para capturar la chapa liberal e intentar el continuismo. Que el luguismo preparaba un fraude electoral para que la victoria en las internas liberales corresponda al candidato luguista Blas Llano, era un secreto  a voces dentro de la sociedad paraguaya.

El fraude se esperaba, se sentía en el aire, se veía venir. Llano era el hombre que necesitaban para capturar la chapa liberal los demás partidos fantasmas y extintos que rodean a Lugo, donde abundan más los candidatos que los votos.

Si triunfaba un candidato adverso a Lugo como Efraín Alegre,  ex ministro de Obras Públicas de Lugo,  a quien expulsaron por oponerse al vitaliciado luguista que pensaban instaurar con la reelección indefinida del cura papá, la historia se terminaba.  Todas las puertas quedaban cerradas.

Era tan evidente que se necesitaba del triunfo de Llano como los pulmones del oxígeno, que los adversarios del candidato líbero-luguista se animaron a empapelar Asunción con un afiche que rezaba: “Camilo Soares presidente- Blas Llano vicepresidente”.  La humorada aludía a la segura renuncia del ganador fraudulento de la interna liberal a la candidatura presidencial, para declinar a favor de alguno de los candidatos cercanos a Lugo.

Sin evidenciar remordimientos, penas ni excusa, las milicias luguistas dentro del PLRA, un tribunal integrado por funcionarios a sueldo del gobierno arzobispal, y la policía manejada por el ministro Filizzola cercaron el local del más importante partido de gobierno para torcer la voluntad popular.
¿Hay alguna diferencia con el atraco de la militancia combatiente estronista de agosto de 1987?
Si  existe, el socio "menor" del luguismo lo disimula muy bien.

Cruxifixión del Partido Liberal

En abril de 2008 llegó al gobierno el insólito candidado del Partido Liberal de Paraguay, el cura papá Fernando Lugo, quien desde esa fecha no ha dejado de traicionar a quienes le beneficiaron sin banderías políticas ni ideológicos.  Un ejemplo son las ejecuciones extrajudiciales que ordenó contra los militantes del EPP, luego de haberlos utilizado para lograr pasar por “chavista y bolivariano” ante la prensa y opinión pública internacional.

Muchos de los grupos no liberales que teóricamente apoyaron al candidato liberal, pero que en realidad pusieron en riesgo el tan necesario y anhelado paso para la democracia paraguaya que se dio en abril del 2008, con insólita impavidez, aparecieron luego en espacios de la prensa reclamando la herencia de un triunfo que no les pertenecía,  una victoria en la que no habían tenido parte, tras una campaña cuyo sosiego perturbaron y cuyo desenlace comprometieron con su errática conducta.

Muchos de estos grupos que el liberalismo toleró con grandeza y estoicismo, como Partido Febrerista, Demócrata Cristiano y otros, incluso habían  perdido la personería de sus propios partidos,  siendo hoy grupos extintos y fantasmas que siguen como furgón de  cola a las ONG que usan como mampara movimientos políticos para recibir fondos de USAID, sobre todo Tekojoja y PMAS.

Jamás pensaron cumplir con su palabra, que desde luego no fue sincera, de que hacían lo que hacían por la patria, de que no irían a  comprometer el futuro del país y dejarían  gobernar al partido Liberal.

Vida, Pasión y Muerte del Partido Liberal

Aunque el fin de los 61 años de hegemonía del aparato clientelista del estado teñido del signo político colorado ha tenido diversas interpretaciones, y complejas y múltiples causas, es imposible restar méritos a la estrategia y la actitud de la dirigencia y el electorado del  Partido Liberal, verdaderos artífices fundamentales de la resonante victoria popular del 20 de abril.

Superando a las propias limitaciones y a la misma historia, fueron sus dirigentes quienes con estoicismo y el espíritu templado, soportaron la conducta anárquica del abigarrado conglomerado de “aliados”, inclusive con la grandeza de no excluir a quienes restaban más votos de los que sumaban.  

Un recordado maestro del periodismo paraguayo decía que despotricar contra los liberales era considerado por muchos paraguayos como una receta mágica, desprovistos como estamos del don de la objetividad.  Frente al partido Liberal sólo se admitía, según Humberto Pérez Cáceres, condenarlo con los juicios más severos o elogiarlo sin tasa ni medida.  El liberalismo era la doctrina antinacional, causante de todos nuestros males, o evangelio de la libertad y palanca del progreso, pero nunca un tema que podía enfocarse con medias tintas.

Uno de los prohombres de la estructura que se desplomó en abril del 2008, J. Natalicio González, llegó a decir que nuestra política se trataba de luchas entre paraguayos y liberales.

¿Agoniza el liberalismo? Se preguntaba Eusebio Ayala en la década de 1930, y él mismo se contestaba: hay algo que oponer a la agonía, y es el sentimiento de libertad arraigado en el corazón del hombre.  Ese fue el secreto guardado que posibilitó la estruendosa resurrección liberal en abril del 2008,  luego de haber atravesado etapas tan difíciles como un régimen militar adverso, durante el cual el mismo dictador una vez reconoció que hacía fraude en favor de los candidatos a parlamentarios del Partido Liberal.

Cuando hacia 1928 Asunción era un hervidero por la polémica suscitada en torno a la creación del arzobispado, el entonces liberal Anselmo Jóver Peralta, quien luego sería ideólogo del febrerismo,  se oponía con vehemencia en la Cámara de Diputados calificando la iniciativa como una conjura retrógrada y gravosa para el escuálido tesoro público. Desde la barra, un líder católico le gritó que siempre sería menos gravosa que una revolución, a lo que replicó  Jóver Peralta que estaba en lo cierto, pero que la humanidad no tenía deudas con ningún arzobispado y mucho menos le debía los sagrados derechos del hombre.

Con un razonamiento paralelo, la campaña liberal que triunfó en 2008 lo hizo porque coherente y auténtica, nuevamente puso en el centro del sistema cultural a las libertades civiles, la tolerancia con las demás doctrinas políticas, la sana competencia en el campo del pensamiento y la acción, el ataque calculado a los señores feudales de la reacción, la exaltación de la dignidad de todos los compatriotas. 

El discurso pluralista que desecharon sus adversarios fue recogido por el Partido Liberal, que haciendo honor a su ideología permitió la expresión de un abanico de movimientos que abarcaron todo el espectro político, actitud que honró a la agrupación y que el pueblo premió atiborrando las urnas en beneficio de la alternancia.

Desgracidamente, hoy todo eso es historia.

La mentalidad retrógrada, inquisitorial y represiva, aunque con paso cansino,  logró imponerse ante un liberalismo que cayó en la trampa de la disgregación que le tendió el luguismo, enceguecido por la sed de poder, ante el cual los divididos y debilitados liberales no tuvieron o no encontraron respuestas.

El final de esta historia no podía ser más lamentable: la anunciada absorción del liberalismo por el  luguismo, capitaneado dentro del liberalismo por el caudillejo Blas Llano, se ha consumado a través de un muy esperado fraude.

Fraudes en las internas de los partidos gobernantes no son novedosos en Paraguay, y mucho menos en fechas cargadas de simbolismo. Cuando en 1992 los partidarios del colorado Juan Carlos Wasmosy planearon un fraude, lo prepararon para las fechas de navidad y año nuevo buscando  aprovechar la desatención de la opinión pública debido a las vacaciones  y las fiestas.

Como una paradoja del destino, a su turno,  los partidarios del cura presidente apelaron a la muy católica semana santa para cometer sus pecaminosos actos e imponer el martirio de la crucifixión al Partido Liberal.

Ya decía Chamfort que Dios debería enviar un nuevo diluvio, ya que el primero fue inútil.  O, cuando menos, a otro de sus hijos para que reemplace en la cruz al Partido Liberal.

Paraguay: Columnas de campesinos llegan a Asunción reclamando reforma agraria

Paraguay: Columnas de campesinos llegan a Asunción reclamando reforma agraria

Por Javier Rodriguez Roque

 

 

Asunción, 28 mar (PL) Columnas de campesinos paraguayos avanzan hoy hacia esta capital desde distintos puntos del país para participar en una macha en reclamo de la materialización de la reforma agraria.

  Bajo la organización de la Federación Nacional Campesina (FNC) los hombres y mujeres del campo comenzaron a llegar temprano aquí, tras partir de distintos departamentos con el objetivo de desfilar este jueves en la XIX Marcha campesina por las principales calles de esta capital.

Los labriegos se concentraron en tres puntos del país para su partida hacia Asunción, en un accionar que gana más actualidad ante la situacion de tensión provocada en algunas zonas rurales por las protestas contra los ventas irregulares de tierra a empresarios nacionales y extranjeros.

El propio Emilio Camacho, interventor del Instituto Nacional de la Tierra y asesor jurídico del presidente de la República, Fernando Lugo, denunció reiteradamente en las últimas semanas esas operaciones ilegales y dijo que el Estado fue estafado y despojado de sus tierras.

El lema de la marcha es "Por la Reforma Agraria, el desarrollo nacional, seguro agrícola y contra el latifundio" y además se rememorará la rebelión popular contra la represión ocurrida en marzo del 2006, tras el asesinato del vicepresidente de la República Luis María Argaña.

Según iban llegando hoy los manifestantes fueron ubicándose en las instalaciones de un antiguo seminario donde llevarán a cabo diversas actividades, entre ellas la instalación de una guardería para los niños que les acompañan y la inauguración de una exposición sobre la mujer campesina.

Mañana temprano se colocarán en la plaza situada frente al Congreso para un acto en el cual presentarán sus principales demandas y posteriormente partirán en marcha por principales avenidas y calles de Asunción.

Miles de campesinos sin tierras se encuentran acampados en propiedades reclamadas a los terratenientes, especialmente en el departamento de Ato Paraná, exigiendo que se les entreguen parcelas y denunciando la ocupación ilegal por los geófagos de terrenos pertenecientes al Estado.