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T r i b u n a c h i l e n a

Paraguay, libertad para Rubén Villalba, referente campesino

Paraguay, libertad para Rubén Villalba, referente campesino

 9 / 2012 ( Agencia de Noticias Aratiri – ANA -. )

Este jueves, a la madrugada, en la colonia Britez Cue del departamento de Canindeyú, una banda de parapoliciales, Policía Nacional y el fiscal Jalil Rachid, capturó al referente campesino Rubén Villalba. Esta banda de 30 represores, siguió los datos aportados por espías del gobierno, hasta que llegaron al paraje  Guyrakeha, donde encontraron a este militante de origen comunista, de la Organización Nacional de Carperos. Los golpistas intentan responsabilizar a Villalba por los 17 asesinatos, causados por el ataque de la Policía Nacional en el latifundio de Marina Cue, que fuese usurpado por el connotado stronista Blas N Riquelme.

Durante una movilización de protesta realizada ayer, por el Movimiento Nacional de Víctimas de la Dictadura Stronista, se denunció que la Policía Nacional del Paraguay estaba torturando a Villalba. Antes, los abogados habían presentado un Habeas Corpus reparador. Dada la urgencia del caso, el Colectivo de Ex Detenidas Políticas “Carmen Soler,”  la Campaña Internacional “ Querellar a los stronistas es frenar la represión en contra del pueblo campesino, ” y otras organizaciones, denuncian que los golpistas intentan utilizar de chivo expiatorio  a este campesino y así desligar a la Policía por los asesinatos del 15 de junio perpetrados por ellos en Marina Cue.  Expresan que  “hacen responsable al gobierno de facto de Federico Franco por la vida y la integridad física del compañero Ruben Villalba y al resto de los 12 campesinos imputados: Felipe Martínez Balmori, Luis Olmedo Paredes, Marcelo Trinidad Paredes, Felipe Nery Urbina, Dolores López Peralta, María Fany Olmedo, Lucía Agüero Romero, Alcides Ramón Ramírez, Juan Carlos Tillería Cáceres, Udair Mateus Cardozo y Rubén Villalba y los dos jóvenes de 15 y 17 años. Exigimos el cese de la persecución política de otros 50 campesinos acusados en esta causa, el resguardo de la garantías de sus DDHH, dada la notoria ausencia de estado de derecho en Paraguay. Asimismo exigimos la libertad de todos los presos políticos acusados de crímenes comunes. Lamentamos – continúan diciendo -, que en nuestro país hayamos retrocedido a los gravísimos niveles de impunidad del terrorismo de estado, igual a la época del genocida Stroessner, gerente de la Doctrina de Seguridad Nacional impuesta a sangre y fuego por los yanquis.” Llaman a la solidaridad internacional y denuncian que la creciente injerencia norteamericana, es el único sostén del gobierno golpista, en abierta contradicción de los derechos democráticos del pueblo paraguayo conculcados por la banda de Federico Franco – el breve – .

 

COYUNTURA EN VENEZUELA Y ENSEÑANZAS PARA CHILE

COYUNTURA EN VENEZUELA Y ENSEÑANZAS PARA CHILE

Por Rafael Kries
 
Uno de los problemas centrales para entender la posible evolución de Venezuela consiste en caracterizar al proyecto de Chávez. En tanto el Presidente y su grupo de adscripción se declara y define como socialista del s XXI, definición amplia y polisémica, más de un analista prefiere caracterizarlo por sus actos, inercias y prescindencias.
Si se lo define por éstos últimos aspectos y no por sus afirmaciones Chávez encabeza un proyecto nacionalista, antiimperialista, de justicia y promoción social y modernización institucional.
Sus objetivos económicos centrales han resguardado para su pueblo el ingreso petrolero, que a pesar de los previos esfuerzos nacionalizadores iban sólo a algunas corporaciones y grandes empresas de servicio. Sus enemigos políticos (AD, COPEI y Primero Justicia) no ponían reparos –salvo excepciones—a aquellos que se proponían privatizar la actividad petrolera.
El tema es complejo pues aunque la pelea por el petroleo aparece centrada en la renta es toda la cadena  aguas arriba y aguas abajo --de la propiedad y la producción-- lo que ha estado en juego. 
Venezuela al igual que los restantes países de la OPEP ha realizado y aún mantiene importantes inversiones más allá de la actividad extractiva, sin lograr controlar esa rama clave ni aprovechar sus excedentes.  Las siete hermanas, como eran denominadas las grandes empresas petroleras, siguen en control de ese mercado.
Esa situación en que fuerzas internas buscan consolidar un espacio de control de un excedente generado globalmente y fuerzas también internas que se le oponen aliadas a grupos transnacionales ha generado un modelo de capitalismo que está tensionado desde dentro y desde afuera, sin amenazar al sistema mismo.
El proyecto chavista lleno de valores de raíz cristiana, --el socialismo del sXXI--, se mezcla con ideas anti-imperialistas recogidas del legado de Bolivar y la crítica que en América Latina se realiza al imperio americano. En primer lugar apunta hacia el proyecto implícito de La Gran Colombia, proyecto frustrado de Bolivar que se encontró con la oposición de las oligarquías locales herederas del imperio español. En segundo lugar se orienta a parar a EEUU en este lado del mundo, en una visión que lo lleva a coincidir con el legado de Martí y los esfuerzos de incluso aceptando la hegemonía de la Gran Burguesía Brasileña.
Ese proyecto que enfrenta las aspiraciones de control del imperio, tiene que ver mucho más con las ideas de Perón y Evita, en su primera fase en la que éste convertía al embajador Braden en la encarnación de la subyugación y la dependencia al imperio, aunque carece de su énfasis industralizador.
Lo anterior hace al proyecto chavista rehén de una relación pueblo-ejercito en la cual quien prevalecerá a largo plazo será el ejercito. La alianza del pueblo con un segmento de la burguesía industrial, con un mejoramiento de niveles de vida y una ampliación del mercado interno, que fuera lograda inicialmente por Perón, en Venezuela no existe.
La conciencia y la organización del pueblo ciertamente se han desarrollado mucho en relación a la situación anterior a Chávez, pero bajo ese esquema ideológico. Las Misiones de Salud, Educación , Desarrollo de Barrios, etc etc etc y otras han reemplazado en buena medida a los viejos Ministerios ineficientes, y construido una situación de bienestar en los grupos más pobres, pero Misiones y Ministerios existen en una dualidad y carácter que indica que no se ha creado un germen de nuevo Estado. 
Esto es así porque Chavez no proporciona autonomía a los movimientos que influye, ni la promueve aunque muchas veces hable de ello. Tampoco otorga espacios a nuevos liderazgos en su propio sector, centrando la decisión política en su persona y en los grupos más cercanos e incondicionales.
La población vive una mezcla de democracia representativa tradicional junto a espacios de participación social dependientes de definiciones cupulares. La masa obrera organizada es escasa, dividida en varias centrales, y no tiene tradición de clase sino de consumidora. En Venezuela la tradición ha sido resolver todo problema "a realazos", es decir con billetes.
Las causas de esta "anomalía" pueden ser varias, entre ellas una larga tradición de caciquismo en los s XIX y XX prolongada por un estado con altos ingresos externos, un proletariado industrial débil y construido desde la cooptación más que en la lucha de clases, una visión paternalista y cristiana que tiende a ver a las masas como elementos pasivos del accionar de los líderes, un ingreso petrolero que ha permitido niveles de acumulación y de vida que no se corresponden con las relaciones de producción a nivel del mercado local, etc.
Chávez es un hombre culto, aunque CNN le construya la imagen contraria, a quien personalmente he visto dirigirse a un amplio grupo de tecnócratas del FMI y BM, hace algunos años, asombrándolos por su conocimiento y sutilezas respecto a la dinámica económica internacional. El más grande error de la oposición ha sido menospreciarlo.
El ejército venezolano, desde los 70, procurando identificarse con la moderna nación venezolana ha enviado a miles de sus cuadros no a la Escuela de las Américas sino a Postgrados en Universidades del planeta. Chavez ha continuado y acentuado esa tarea.
Le gusta identificarse con el pueblo pobre pues viene de allí, de una familia de profesores democrata-cristianos de bajos ingresos y que vivían en el Llano venezolano,  una zona de vaqueros y pueblos pobres.
Su hermano mayor, Adán, que lo ha acompañado en diversos cargos de responsabilidad y decisión, participó en la guerrilla de Douglas Bravo, inicialmente aupada por el PCV, y posteriormente abandonada en los años 60. Al parecer Chávez simpatizó con el MAS, un remedo de Partido Socialista de carácter internamente autoritario, que surgió como desprendimiento del PC hacia la derecha reformista, en el 68, pero prefirió hacer la carrera de armas que en Venezuela ha estado abierta a toda la población. Sin embargo él no es un marxista, lo cual le evita justificar con fraseología de izquierda el opio de la defensa del sistema.
Es un hombre que se considera--legítimamente-- un continuador de la obra política de Bolivar y un lider valiente y sensato que ha evitado embarcar a sus seguidores en áreas de definición incierta. Sus propuestas hacia el continente y sus decisiones en momentos claves de conflicto muestran se gran capacidad táctica, capaz de volcar una derrota en victoria. Sin embargo ellas lo obligan a  aceptar un ritmo y heterogeneidad políticas que hacen confusa su propuesta social. Ello puede ser útil en tiempos de elevada crisis pero no lo es cuando las fuerzas sociales se agrupan en torno a sus intereses estructurales.
Esa situación se vió cuando Venezuela logró romper el cerco, impuesto por EEUU a través de Paraguay, e ingresar al Mercosur por ejemplo.
Chávez ha modificado la estructura del poder institucional desplazando a los partidos tradicionales, pero no ha alterado ni debilitado los poderes fácticos y muy reales de la burguesía venezolana.
Un amplio sector de capas medias, que advierte que no ha sido el eje de la redistribución de ingresos, lo odia y ha adoptado una ideología facista vergonzante --el amor que no quiere decir su nombre—. No obstante como el proyecto de Chávez no ha amenazado la estructura de la propiedad --jamás se propuso nacionalizar 81 grandes empresas como la UP y Allende-- ni ha afectado los flujos del petroleo a EEUU, tanto la gran burguesía venezolana como los EEUU no se han jugado por derrocarlo por el riesgo de provocar una situación de Guerra Civil.
La política de Chávez es ampliamente apoyada por las capas más pobres de la población, para quienes el lider tiene la estatura de un Santo o un mito político-religioso, más al modo de la adoración de Evita que la del seguimiento a Perón. Ellos son una amplia mayoría que se felicita de que los ingresos petroleros se gasten en ella y que le aseguran un claro triunfo electoral.
La economía de Venezuela es rentista, pues vive del petroleo y del ingreso que le deja su extracción. Ello es resaltado en una crítica moralista que a veces se recoge en Chile. ¿Acaso Chile vive de su industria o de los productos de su inteligencia? No: vive del mineral de Cobre, de la extracción y venta de mineral, pues con la excepción de alguna cantidad importante de cátodos. hasta los cables de la luz que son de Cobre, son importados.
Chile, vive en buena medida de la renta minera, aunque en el actual período parte importante de ella sólo engrose los bolsillos de 4 o 6 grandes Mineras y 30 medianas.
Un tema recurrente en el discurso chavista es el del Poder Popular. Si por ello entendemos control y participación informada, permanente y activa de la población éste poder popular no existe en Venezuela?. Eso es de una evidencia palmaria a todos los niveles al menos si entendemos ese concepto al modo en que lo desarrollaron los Cordones Industriales y las masas chilenas durante la UP. En contra, por cierto, de un amplio sector del Gobierno y del PC, PS e incluso del MIR y MAPU.
¿Hay formas organizadas de ejercicio directo en la voluntad popular, aparte de la representativa e institucional?
Ello ha sido denunciado por los medios de EEUU como una amenaza a la democracia y a la propiedad. La realidad muestra que son estructuras débiles, sin coordinación y más bien surgidas como correas de transmisión de tareas y recursos hacia la población  en pequeños pueblos y barrios. Entre los más relevantes hay un programa de desarrollo agrícola y de nuevos pueblos, implementado con reservistas, pero poca gente conoce su magnitud y carácter. A veces la prensa imperial, caso CNN, los menciona para asustar con su supuesta potencia como contrapuesta a la del Ejercito, pero eso no es real.
La posibilidad de involución democrática es desde luego posible porque el Estado no ha cambiado su carácter y la alianza ejercito-pueblo puede resquebrajarse, por muchos motivos, a futuro. Chávez ha intentado solidificar esa alianza dándole mayor poder a los ex-soldados reservistas y a las categorías bajas del Ejercito, apoyar la formación cultural e histórica de los cuadros y desarrollar la filosofía bolivariana en tanto opositora a la del imperio. La historia dirá si eso funciona.   
La mediocridad y opacidad que algunos denuncian en Venezuela no se da sólo en el entorno de Chávez y el Gobierno, sino en mucha mayor medida en una oposición variopinta que no tiene conciencia de su carácter y que cree a Chávez y a ese pueblo, unos simples tontos...y se equivocan. 
La sola panoplia de los candidatos de la oposición --para no mencionar múltiples errores elementales de su historia anterior-- muestra su poca comprensión y conocimiento de su propio pueblo. Entre sus precandidatos --aparte del candidato final, un hombre salido de la oligarquía que intentó en el último golpe asaltar la Embajada de Cuba-- estaban una bella dama de una muy rica familia tradicional, un ex-embajador ante la ONU que ha vivido décadas en EEUU, otro, un agente de la CÍA  ayer criticado por aventurero por aquellos que hoy son sus aliados.
Desde luego esa situación de carencia programática  no aminora los ímpetus de las clases, pero tiende a abolir matices de discrepancias que serían legítimos y esperables tanto en la alianza chavista --digámosle bloque popular-- y la alianza conservadora --de facismo vergonzante--. 
Muchos intelectuales se lamentan de no tener espacio para matizar y poder construir alternativas. La polarización lo dificulta pues detrás de Chávez se aglutina el PC y grupos radicales, así como en el bloque conservador se condensa el malestar de capas medias y de la oligarquía más tradicional, sin dejar espacio ni alternativa. El principal responsable de esa situación, sin embargo no es Chávez, que ha profitado de ello, sino una oposición que ha debido aceptar que la propia Embajada Norteamericana la llame a la racionalidad y a la moderación en diversas coyunturas.
Las raíces de esa polarización “excesiva” si sólo se atiende al problema de clases, tiene elementos ideológico-políticos e incluso racial y cultural que  encuentran su vigencia probablemente en el carácter y mentalidad parásitas que provoca en una sociedad y país capitalista –heredero del haciendismo y esclavismo español-- el vivir de una renta fundiaria.
Chávez ganará fácilmente esta coyuntura electoral, aunque CNN ya prepara la deslegitimación de su triunfo. La oposición en forma semiconsciente apuesta a que el cancer, que de "alguna manera" le apareció, termine de llevárselo y resolverle un problema que sin la ayuda directa de EEUU es incapaz de resolver. Antes los aviones de los presidentes de América Latina que eran opositores a EEUU se caían, como los de Roldós, Torrijos y otros, ahora ser líder en América Latina es arriesgar un cancer.
Un Golpe Militar puede producirse si durante un período de algunos años el ingreso petrolero disminuye, o el mercado mundial se desordena, pues en el corto plazo las tendencias y presiones facistas que tratan de movilizar a los altos mandos están atenuadas por la colusión de sus entornos con el chavismo y la bonanza del consumo.
Al mismo tiempo esa evolución no tiene ni abre perspectiva a un socialismo como lo entendiera Luis Emilio Recabarren o Allende. Esas ciudades no fueron diseñadas para esa multitud de autos, esas calles no soportan la multitud que antes se quedaba en el cerro y ahora sale a comprar cualquier basura u objeto en miles de miles de mercadillos. La moneda se desvaloriza en tanto Chávez evita que ello se exprese en el bolsillo y cesta de consumo popular con múltiples medidas como Mercados populares, dádivas de dinero, regalos de utensilios de educación , casas etc etc.
La economía venezolana –al igual que la chilena-- no tiene bases autocentradas ni un mercado interno profundo sino depende totalmente, en su ritmo, de la evolución del capitalismo y economía a escala global.
No es que sea inevitable, en pleno sXXI y este de tecnología y fuerzas productivas, que el ser humano deba estar esclavizado al trabajo sino que ampliar y modernizar el consumo, sin cambiar la mentalidad y la forma de creación de riqueza, no puede por si sólo abrir las puertas a una Sociedad libre donde el bienestar de todos sea la condición del bienestar de cada uno.
Son temas complejos y que deberán a futuro discutirse, para establecer las bases de las posibilidades sociales y productivas del socialismo en este continente y  no caer --en la necesaria lucha contra el conservadurismo-- en las garras del keynesianismo en su versión más pobre, periférica y economicista.

Argentina: ¿Por qué hay que unirse antes del estallido?

Argentina: ¿Por qué  hay que unirse antes del estallido?

 

“Hoy somos, relativamente, un partido pequeño (…); pero debemos considerar nuestra actual organización, dadas las condiciones en las cuales vive y se desarrolla, como el destinado a organizar un gran partido de masas. (…) Nuestra tarea consiste en mejorar nuestros cuadros, en hacerlos aptos para hacer frente a las próximas luchas.”

 

Antonio Gramsci, abril 15 de 1924.

 

 

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

1. Que Argentina dentro del capitalismo mundial es un eslabón más en la división internacional del trabajo impuesta por los Estados corporativos tutelares. Es decir, al igual que los demás países de América Latina y el Caribe, África y parte de Asia, la inmensa mayoría del pueblo argentino sufre el predominio del momento financiero del capital, la intensificación y precarización del trabajo asalariado, la dependencia agroextractivista, el avance de la megaminería depredadora, el despojo, el castigo a los pueblos indígenas que persiguen su autodeterminación, el patriarcado, democracias bonsái, sin participación, acotadas, antipopulares. Lo anterior funciona como un todo sistémico  que oprime desde el pequeño empresario esclavizado por la demanda de los gigantes del capital hasta el mendigo que duerme y muere en la calle.

 

2. Que los gobiernos de turno en Argentina, dada la hegemonía imperialista y su expresión en un Estado de contenido burgués –esto es, al servicio de los que mandan-, son meras administradoras o concesionarias en disputa para ofrecer más o menos gobernabilidad al capital. En concreto, la actual fase del modo de explotación capitalista y  su movimiento está signado por el ultra liberalismo apenas contencioso de las franjas ‘más riesgosas’ de las clases subalternas.

 

3. Que en Argentina es un mito promovido por la dominación que los trabajadores y el pueblo cuentan con dispositivos, como la educación formal y alienante, para la ‘movilidad social’; que ‘son peronistas’ inexorablemente y para siempre; que un proceso de sustitución de importaciones fundado en la industria productiva está en curso. Que el desarrollismo, como se entendía hace casi un siglo, hoy es repetible.

 

4. Que Argentina ya manifiesta los efectos empobrecedores de la crisis capitalista mundial a través del decrecimiento y la inflación, el desempleo y el trabajo informal, la delincuencia y la especulación en todos los ámbitos y relaciones sociales. El deterioro es ralentizado por el contingente alto precio de la soja fijado en las bolsas de los núcleos hegemónicos de los Estados corporativos imperialistas.

 

5. Que según datos oficiales, sólo existen un millón doscientos mil obreros ‘en blanco’ o con contrato, y casi dos millones de niños trabajadores. De los 17 millones de trabajadores, 6 millones son funcionarios estatales (un gran fragmento subempleado y tercerizado) y todos los demás venden algo para sobrevivir (mercancía revendida o servicios). Las mujeres obtienen por su trabajo un tercio menos que los hombres; los jóvenes y migrantes, menos que el salario mínimo.

 

6. Que el programa general de ajustes estructurales iniciado en los 90’ (en Chile se impuso bajo la tiranía, 15 años antes) no se ha detenido, salvo en la retórica o los relatos de interés. Que a las privatizaciones le llaman ‘concesiones’; que los ahorros de la sociedad –o fracción de la riqueza socialmente producida- condensados en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) es usado para subvencionar al capital y pagar la deuda externa, creando así, una nueva deuda interna; y que el Banco Central y el Banco Nación sirven a lo mismo, además de producir dinero basado en venta de bonos sin respaldo real. Es decir, produciendo inflación, desigualdades superiores y creando las condiciones para un eventual ciclo explícito de lucha de clases, ya no sólo intercapitalista.

 

7. Que el sindicalismo tradicional argentino –anticuado, burocratizado, antidemocrático, mafioso, economicista, aliado del capital, a veces criminal  y exclusivo para los trabajadores formales-  ya no da cuenta de las actuales formas de la organización del trabajo. Al respecto, la multiplicación de las comisiones internas, sin más condición que laborar en un lugar específico, no importando su situación contractual, eligiendo rotativa y directamente a sus mejores representantes, y su pronta centralización, son parte de la construcción de la alternativa política estratégica de los intereses históricos de las grandes mayorías.  

 

8. Que las agrupaciones políticas, laborales, sociales, territoriales, ambientalistas consecuentes, indígenas y cristianas de base, minorías sexuales, feministas por la emancipación no capitalista, con vocación de poder y convicción de mayorías, deben dar una vuelta de tuerca que rompa las lógicas corporativas y compartimentadas de su quehacer, propugne la unidad más amplia del pueblo que lucha y que su voluntad apunte a la creación del instrumento político de los más, de todos los que sufren el capitalismo. Sólo la rebeldía organizada es revolucionaria.

 

9. Que de la mano con la acción y la resistencia contra el poder, cada átomo asociado del pueblo autoconsciente se aplique a la formación política echando mano a todo aquel pensamiento subversivo históricamente acaudalado por los humillados y ofendidos del mundo. La ausencia de producción política, de análisis concreto de la realidad concreta y las relaciones de fuerzas a toda escala para la adecuación de las tácticas más convenientes al servicio de los intereses autónomos de las clases plebeyas, provocan un comportamiento tareísta, de manual inútil, fundamentalista, poco flexible, sin sintonía popular y ciego. Si bien la unidad será resultado del propio desarrollo de la lucha de clases, aquí y ahora deben propugnarse los gérmenes asociativos, tanto en la lucha como en el horizonte político, para no llegar tarde a las oportunidades y las crisis. En síntesis, en las organizaciones que aspiran a compartir la conducción popular cuando se agudice la lucha social, tiene que preexistir como voluntad unitaria concreta. No sobra nadie. En rigor, faltan.  Las agrupaciones no capitalistas entonces se hunden en el pueblo profundo, en los lugares de trabajo, en los movimientos liberadores de la mujer, el combate contra la megaminería, la autodeterminación de los indígenas, los más empobrecidos. No sólo para distribuir volantes o reclutar militantes, sino para que la herramienta política emancipadora surja, ya no ‘desde afuera’, sino desde, con, junto al movimiento real de los trabajadores y el pueblo. La arquitectura compleja del poder popular -independiente del Estado, el sistema de partidos políticos sistémico y las clases dominantes- es sobre todo el derrotero determinado por el reloj del pueblo y su pugna contra la hegemonía multidimensional de una minoría. La fuerza social revolucionaria nunca es parto de un aparato. El quehacer y la formación política de los militantes que acarician la necesidad histórica objetiva de un orden nuevo son condición sin la cual se aleja la igualdad, plataforma social y existencial de la libertad.

El PS y la Asamblea Constituyente

Por Felipe Portales 

 

Respecto de la demanda de grupos ciudadanos por una Asamblea Constituyente que establezca una auténtica democracia en nuestro país, el presidente del PS, Osvaldo Andrade, declaró que “los socialistas hemos expresado formalmente nuestra opinión y no la hemos cambiado: la asamblea constituyente es el instrumento para introducir los cambios” (La Tercera; 21-8-2012).

Sin embargo, rápidamente quiénes tienen el control fáctico de este partido salieron a neutralizar dicho aserto. Así, el presidente del Senado y principal líder del PS, Camilo Escalona, ha sido categórico en negar su factibilidad actual y, más aún, su necesidad; demostrando de paso su crasa ignorancia respecto de su índole y del hecho de que la generalidad de las democracias se constituyen en base a ellas: “No veo que sea practicable. ¿Quién la va a convocar? Si se junta un grupo de dirigentes sociales y se constituyen como asamblea constituyente, eso no es más que un grupo de personas que se juntaron. No tiene ningún efecto práctico. Hay una mirada equivocada” (El Mercurio; 1-9-2012).

Además, Escalona desarrolla la peregrina idea de que aquellas se desarrollan para impedir o resolver un virtual conflicto bélico: “Cuando los estados se desploman hay fuerzas beligerantes que están relativamente equilibradas. Es una solución para resolver cuando los estados están en el suelo (sic), los beligerantes llegan a un acuerdo y nombran una constituyente para buscar una solución” (El Mercurio citado).

Pero quizá lo más sintomático es la implícita convicción de Escalona de que Chile ya tiene un auténtico sistema democrático, el cual ni siquiera está en crisis: “No hay una crisis institucional. Hay personas que confunden desencanto político con crisis institucional. Y ése es un gravísimo error. No veo una crisis institucional ni veo una situación política que propicie o valide una asamblea constituyente” (El Mercurio citado). Al igual que Ricardo Lagos, Escalona considera que lo único importante que se requiere modificar de la institucionalidad actual es el sistema electoral binominal: “El Presidente Lagos envió un proyecto de reforma que ha estado pendiente. La sala del Senado mandató a la comisión de Constitución a que emita un informe. Lo colocaré en la tabla y discutiremos. Nosotros tenemos veinte votos, y necesitamos veintitrés. Si nos acompaña el senador Bianchi, tendríamos 21. Si nos acompaña el senador Cantero, tendríamos 22. Si nos acompaña cualquiera de los senadores de RN que han manifestado su intención de cambiar el sistema binominal, tendríamos 23” (El Mercurio citado).

Es más, el senador Escalona ha llegado a las mismas formas de expresión que los líderes de la derecha han usado durante años para desechar la idea de sustituir nuestro sistema político autoritario: Que ello responde a aspiraciones de líderes políticos y no a las urgentes necesidades de los sectores sociales populares. Así, consultado por El Mercurio por sus dichos tan contrarios a la implementación de una Asamblea Constituyente, expresó: “Yo, puede que a veces diga frases que no les gusten a las personas, pero lo hago con la mejor disposición a llegar a acuerdos. Me angustia que nos podamos desviar a una situación que para la gente pobre pueda ser francamente una discusión esotérica” (El Mercurio; 9-9-2012).

Por otro lado, el ex precandidato presidencial del PS, José Miguel Insulza, señaló también “su preocupación respecto de la posibilidad de avanzar hacia una asamblea constituyente. Indicó que el país no está en una situación de crisis que justifique una medida así: ‘En esta sociedad democrática existía (sic), más allá de todas las peleas, discusiones y problemas, una cierta red de confianza que permitía (sic) que los actores políticos se junten y decidan las cosas de común acuerdo’, comentó. Añadió que ‘si eso se pierde, una asamblea constituyente es una confrontación y eso no lo queremos, yo no lo quiero por lo menos. A la asamblea constituyente uno sabe por donde entra, pero no por donde se sale’” (La Segunda; 29-8-2012).

Sintomáticamente, luego de aquellos pronunciamientos ni Osvaldo Andrade ni ningún otro de los dirigentes del PS han vuelto a recordar que han sido los propios órganos regulares de dicho partido los que aprobaron la idea de la Asamblea Constituyente. Desgraciadamente esto no debiera llamar la atención, dada la existencia de virtuales dictaduras fácticas al interior de nuestros partidos políticos. Recordemos como a mediados de la década pasada el Congreso Ideológico del PDC aprobó rechazar el lucro en la educación y cómo, acto seguido, el gobierno de Bachelet -con el apoyo de todas las dirigencias políticas concertacionistas- llegó a un festejado acuerdo (todos tomados de la mano…) con la derecha que consagró el lucro que había establecido la LOCE de Pinochet, aprobando la LGE.

Estas dictaduras partidarias se instalaron con la finalidad del liderazgo concertacionista de imponer a sus bases la convergencia del pensamiento económico a que aquel llegó con la derecha, “convergencia que políticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer” (Edgardo Boeninger.- Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad; Edit. Andrés Bello, 1997; p.369). Esto en un primer momento se vio facilitado “por la naturaleza del proceso político en dicho período, de carácter notoriamente cupular, limitado a núcleos pequeños de dirigentes que actuaban con considerable libertad en un entorno de fuerte respaldo de adherentes y simpatizantes” (Boeninger; pp. 369-70).

Posteriormente ello requirió de la desaparición de los únicos medios de comunicación que podrían tener interés en denunciar aquella convergencia: los diarios y revistas de orientación concertacionista, pero cuyos directores no compartieran aquel viraje doctrinal. Para esto los sucesivos gobiernos de la Concertación bloquearon ayudas extranjeras (de Holanda) a dichos medios; les discriminaron el avisaje estatal; y llegaron hasta adquirir algunos de ellos para luego cerrarlos. Con ello liquidaron, entre otros, a La EpocaFortín Mapocho, AnálisisApsi Hoy. Y han luchado ¡desde 1997! en un juicio internacional para impedir –en la práctica- la reapertura del diario de centroizquierda Clarín, única posibilidad concreta de terminar con el duopolio El Mercurio-Copesa luego de la desaparición en 1998 de La Epoca. A tal punto, que una vez que el tribunal falló en 2008 a favor de su dueño confiscado e impago, Víctor Pey, ¡el gobierno de Bachelet solicitó su nulidad!, lo que estaría a punto de dilucidarse en los próximos días y que esperemos -por razones de justicia y de libertad de expresión- a favor de Pey.

http://www.elclarin.cl

Jornada de huelga general contra políticas de austeridad paraliza Grecia

Jornada de huelga general contra políticas de austeridad paraliza Grecia


Más de cien mil personas se manifiestan por el centro de Atenas
Por Antonio Cuesta

 

Grecia vivió ayer una jornada de huelga general contra los nuevos recortes planeados por el ejecutivo de Antonis Samarás, seguida por cientos de miles de trabajadores tanto del sector público como del privado.

Segun la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE), el mayor sindicato del país, el paro fue total en los astilleros, transporte marítimo y refinerías, entre un 85 y un 90 por ciento en la industria pesada y la construcción, mientras que en el sector servicios y la administración se llegó al 80 por ciento.

Además la convocatoria fue secundada por primera vez por la Confederación General de Profesionales, Artesanos y Comerciantes, que agrupa la mayor parte del pequeño comercio, la cual denunció que las medidas de austeridad están acabando con sus establecimientos.

La huelga estuvo acompañada por una multitudinaria manifestación que colapsó durante horas las principales calles del centro de Atenas y en la que decenas de miles de personas corearon consignas contra el gobierno y la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), las medidas de austeridad y las políticas neoliberales.

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Algunos manifestantes mostraron a Prensa Latina su malestar por unos recortes que se ceban en los sueldos de la clase trabajadora y en las pensiones de jubilación, “la crisis capitalista está robando a los pobres para beneficiar a los más ricos”, explicó Sokratis, profesor de primaria. "El sueldo de los profesores ha descendido un 40 por ciento en los últimos meses, pero el principal problema es la altísima tasa de desempleo", aseguró. Hay muchas familias que no pueden aguantar más, "esto debe parar", y añadió que "esta no es la Europa de los pueblos, es la Europa del dinero".

En la misma línea se expresó Andonis, propietario de un comercio en la zona turística y hoy en huelga. “El problema es -dijo- que quienes más tienen son los que pagan menos impuestos y además se llevan el dinero del país”. Ataviado con una camiseta reivindicativa de la tercera república española se mostró proclive a la convocatoria de una huelga general "de una semana o de un mes, que nadie vaya a trabajar y veremos qué pasa". Para este pequeño empresario "la única solución es la revolución, no podemos continuar con un sistema capitalista que está acabando con los derechos de los pueblos”.

Por su parte Jristoforos Sumilas, presidente de la Asociación Panhelénica de Licenciados en Filología Hispánica, declaró que “la deuda es solo la excusa, pues el verdadero objetivo es acabar con todas las conquistas y los derechos logrados después de décadas de lucha”. Sumilas se mostró optimista al reconocer que los pueblos del sur de Europa están tomando conciencia de la situación y aprendiendo a organizarse. Añadió que "el programa de recortes no conduce a nada", que los países de Latinoamérica "lo saben mejor que nosotros" porque lo sufrieron en década anteriores y que "los ejemplos de Argentina, de Venezuela y de Bolivia nos muestran el camino".

Una de esas conquistas amenazadas es el sistema estatal de salud y sobre el que advirtió Ruth, doctora en un hospital público, que “los centros carecen de los materiales más básicos y la única solución para mantener la atención universal y gratuita es acabar con las medidas de austeridad”.

La manifestación se vio interrumpida durante casi una hora por enfrentamientos entre unidades de policías antidisturbios y un grupo de encapuchados que lanzaron a los uniformados bengalas y artefactos incendiarios en las inmediaciones del Parlamento.

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Según fuentes policiales hubo un centenar de detenciones, la mayor parte de los cuales fueron liberados con posterioridad, tres manifestantes requirieron atención hospitalaria y ocho policías resultaron heridos en los enfrentamientos.

Pese a todo la marcha continuó pasados los disturbios pues una parte importante de la misma se había quedado cortada a la entrada de la plaza de Sintagma, entre otros grupos el formado por los militantes de la Coalición de Izquierda Radical (Syriza), primera fuerza opositora en la Asamblea Nacional.

Antonio Cuesta es corresponsal en Grecia de la agencia Prensa Latina

Su blog de noticias es: http://deatenas.tumblr.com/

Fuente: Prensa Latina

Venezuela: Ganar no basta

Por Ángel Guerra Cabrera 

 

 

Cuando Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales de 1998 en Venezuela la perspectiva de América Latina y el Caribe parecía ser la recolonización total por Washington mediante el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (Alca). El neoliberalismo se imponía en la mayor parte del mundo y en nuestra región sólo Cuba resistía contra el imperio a un costo humano verdaderamente inexplicable si no se conoce a fondo su épica historia de lucha por la independencia y la justicia social.

Esta situación comenzaría a cambiar con la dinámica acción de Chávez, que a través de un gran proceso democrático impulsó la aprobación abrumadora de la primera Constitución antineoliberal de América continental (1999). Su texto sentaba las bases para el pleno ejercicio de la soberanía popular y nacional con la democracia participativa, así como para encaminar trasformaciones sociales de hondo calado que podían conducir al socialismo. Acto seguido, con apoyo de la mayoría parlamentaria, el líder venezolano dictó 49 leyes que abrían el camino al control por el Estado de los hidrocarburos en beneficio directo de la sociedad así como a las reformas agraria y pesquera. La nueva Carta Magna establecía el derecho ciudadano a revocar el mandato de los funcionarios electos, algo insólito en las democracias representativas.

Las posiciones sustentadas por Chávez a favor de la verdadera independencia, la unidad e integración de América Latina, y las duras pruebas que resistió su apoyo popular, acrecido y fortalecido con la épica victoria sobre la contrarrevolución en el referendo revocatorio de 2004 fueron elevándolo a la categoría de líder continental. Para entonces era ya el único presidente latinoamericano que, gracias principalmente a ese respaldo, había sido capaz de vencer un golpe de Estado y otras acciones de fuerza orquestadas por la oligarquía nativa con el aliento y apoyo de Estados Unidos. Pero la adhesión popular siguió creciendo con las misiones sociales que, rompiendo con la burocracia heredada del Estado oligárquico, hicieron llegar educación, salud, empleo y canales de participación política a los marginados de siempre.

Mientras, movimientos populares muy diversos pero identificados por su oposición al neoliberalismo habían llevado al gobierno a Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina y a Tabaré Vázquez en Uruguay. De modo que en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata(2005), se pudo lograr la contundente derrota del Alca mediante la acción concertada de un incontenible Chávez, principalmente con los dos primeros, unida a la potente movilización popular en las calles con la presencia de líderes como Evo Morales, todavía por llegar a la presidencia, y Joao Pedro Stedile. La derrota del Alca marcó un punto de giro decisivo en la historia latinoamericana. Si al revés de lo ocurrido se hubiese aprobado, ya Washington se habría tragado a América Latina y el Caribe con la extensión hacia el sur de los tratados de libre comercio, equivalentes a la anexión. No se habría podido consolidar el polo de unidad, integración solidaria y paz del Caribe a América del Sur articulado en torno a Venezuela. No habría Petrocaribe, ni Alba, ni Unasur, ni Celalc.

Venezuela ha avanzado sostenidamente en el bienestar social y en la creación de un consenso nacional anticapitalista y en gran medida favorable al socialismo. Este consenso se basa en la prédica incesante de Chávez, contrastable con una realidad de verdaderas posibilidades de participación política y ascenso social al contrario de la creciente pobreza y despojo de derechos ciudadanos existente hoy en Estados Unidos, Europa y sus vasallos. Se basa también en la intensa batalla política que hizo decir recientemente a Fidel Castro: Pocas veces, tal vez nunca, se ha podido reflejar, tan nítidamente, una lucha de ideas entre el capitalismo y el socialismo como la que se expresa hoy en Venezuela.

Si América Latina es en la actualidad la región más avanzada del mundo en la lucha por una alternativa a la barbarie capitalista, Venezuela es su puntal más importante. De allí el alcance mundial de los resultados de la elección del 7 de octubre venidero. Es fundamental que este hecho sea comprendido por las fuerzas populares dentro y fuera de Venezuela. Washington sí que lo comprende y por eso conspira contra Chávez a tiempo completo. No basta con ganar, sino ganar por nocaut, de modo aplastante, la presidencia y todos los cargos. 

 

Fuente: Argenpress

Argentina: Mujer, violencia y capitalismo

Argentina: Mujer, violencia y capitalismo

Por Pablo Vasco
 

 

socialista que no es feminista carece de amplitud. Quien es feminista y no es socialista carece de estrategia."
Louise Kneeland, socialista y feminista norteamericana, 1914.

Las clases dominantes justifican su explotación naturalizando y profundizando la división de clases: siempre hubo ricos y pobres, algunos logran progresar, existen capacidades diferentes… De un modo similar, también naturalizan el orden patriarcal, la supuesta inferioridad de la mujer, la maternidad como un mandato social ineludible y las tareas domesticas como su correlato.

Pero la diferencia biológica, por sí misma, no impone jerarquía ni prioridad alguna entre el hombre y la mujer. Es el propio sistema capitalista el que asigna roles fijos a unos y otras con el objetivo de asegurar el sostenimiento y la reproducción de sí mismo. En esa construcción impuesta, se espera que la mujer sea quien garantice el cuidado cotidiano y la continuidad futura de la mano de obra del sistema, y mucho mejor aún si a la vez cumple con ser compradora compulsiva y objeto sexual.

Las conductas machistas que ejercen muchos trabajadores y varones de sectores populares, y que tantas mujeres también aceptan como "normales", tienen su origen en la estructura económica e ideológica del sistema dominante.

La doble opresión que sufren las mujeres bajo el capitalismo tiene asimismo un lado más oscuro y doloroso que el plano social, ya que a veces también está presente en el hogar, en el barrio, en su relación íntima o de pareja con un hombre. Y se refleja en las altas cifras de mujeres golpeadas o maltratadas y en la cantidad de femicidios.

Por otra parte, en todas estas situaciones las mujeres deben enfrentar de alguna manera la complicidad del Estado, por acción u omisión: el aborto sigue estando prohibido, para la violencia falta prevención y contención reales, en la trata para explotación sexual hay connivencia del delito con la protección policial, judicial y política.

Nada de esto es casual. Como hemos ido tratando a lo largo de este trabajo, estas situaciones que padecen las mujeres no son un problema privado o familiar, de puertas adentro. Más que nunca, para las mujeres lo personal es político.

Por lo tanto, la salida debemos pensarla no individualmente sino en forma colectiva. La emancipación de las mujeres forma parte intrínseca de la liberación de la clase trabajadora en su conjunto. Así como es imposible obtener avances económicos, sociales, democráticos y políticos significativos sin la participación activa de las mujeres, tampoco es posible lograr la emancipación plena de las mujeres sin luchar por una salida anticapitalista.

Seguramente la derrota del capitalismo no significará que de un día para el otro, de manera automática, se acabe la opresión de la mujer. Hará falta toda una amplia tarea educativa, cultural e ideológica para erradicar las conductas y prejuicios machistas, tan arraigados. Pero lo que en realidad es completamente utópico es creer que se pueda terminar con la opresión del a mujer mientras vivamos en el marco de esta sociedad capitalista, desigual e injusta por naturaleza.

Ahora bien: que la estrategia de los revolucionarios sea por una salida de fondo anticapitalista y socialista, no equivale a quedarse sectariamente de brazos cruzados ante los reclamos concretos de género del presente, así no sean explícitamente socialistas. Existe entre ambos aspectos una combinación dialéctica. Como decía la Kollontai, "cada nuevo objetivo de la clase trabajadora representa un paso que conduce a la humanidad hacia el reino de la libertad y la igualdad social: cada derecho que gana la mujer la acerca a la meta fijada de su emancipación total…"

No hay forma, insistimos, de terminar definitivamente con la opresión de la mujer sin cambiar de raíz la base material que la origina y se beneficia de ella, que hoy es la explotación capitalista. La desaparición de la explotación de una clase por otra y el reemplazo de la propiedad privada de los medios de producción por la propiedad social son la condición para lograr ese cambio e iniciar la construcción del socialismo a nivel nacional e internacional.

Derrotar al capitalismo y a los gobiernos que defienden sus intereses, tomar el poder político y a partir de allí construir una nueva sociedad justa e igualitaria es una gran tarea revolucionaria compartida, de mujeres y hombres del brazo, con la clase trabajadora como vanguardia y sectores populares y medios aliados a ella. Y la disputa por el poder requiere a su vez de una herramienta política, de una alternativa política para llevarla adelante, que te invitamos a construir en común.

En los capítulos anteriores hemos desarrollado nuestra mirada sobre los temas del femicidio, la trata y el aborto, como las tres principales expresiones de la violencia de género. Cada una de ellas nos plantea reclamos y tareas específicas a llevar adelante, a la vez que son parte de una lucha superior y más estratégica para combatir la raíz estructural de esos males.

Las fuerzas políticas más lúcidas del sistema han percibido muy claramente la potencialidad de los movimientos de mujeres y buscan neutralizarlos, asimilarlos o, en todo caso, acotarlos a temas como la equidad de género o la emancipación femenina. Hay documentos del Banco Mundial y de otros organismos internacionales del establishment que inclusive aconsejan encauzar la participación de las mujeres hacia "las problemáticas locales" o barriales.

Por el contrario, las y los socialistas del MST tenemos la plena convicción de que la lucha por los derechos de las mujeres es parte inseparable del combate por una sociedad nueva, distinta, verdaderamente igualitaria, sin explotación ni opresión, una sociedad socialista. Ése es el camino de desafío, de presente y de futuro que queremos recorrer juntas y juntos con vos.

Votar a los 16

Votar a los 16

Por Alejandro Teitelbaum 

En todo el mundo las elecciones periódicas están destinadas a preservar un régimen llamado democrático que consiste en que los ciudadanos cada tanto tiempo depositan el nombre de los candidatos de su preferencia en las urnas, la mayoría de ellos convencidos de que representarán sus intereses y cumplirán sus promesas preelectorales. Aunque también suele suceder que la mayoría con su voto elige al que considera menos peor. Es decir elige entre la sartén y el fuego.

Todo eso ocurre cuando no hay fraude, el que se consuma haciendo desaparecer boletas de las urnas o falsificando los resultados en el escrutinio.

En el mejor de los casos, la mayoría de los ciudadanos están condicionados por la educación, por los medios de comunicación de masa concentrados en grandes oligopolios y por los líderes más mediáticos (lo que se suele llamar la ideología y la cultura dominantes) para limitar sus opciones a las variantes que no proponen cambios sociales radicales, es decir a un abanico que va de la centro- izquierda a la centro-derecha.

Ninguna de las llamadas grandes democracias está exenta de algunas de estas variables, comenzando por el incumplimiento de las promesas preelectorales. El caso actual de Francia con el nuevo Gobierno « socialista » es paradigmático en esa materia. En Estados Unidos hay una manera casi infalible de prever el resultado electoral : siempre gana el que ha recogido más fondos para la campaña. Pero con independencia del candidato republicano o demócrata que resulte elegido, el ganador siempre es el mismo : los grandes monopolios, sean financieros, industriales o ambos.

El tema del voto a los 16 años en Argentina (contaminado por el manifiesto oportunismo electoralista de la propuesta del Gobierno) hay que situarlo en ese cuadro general. Es decir el condicionamiento de las opciones políticas de la mayoría de la población de todas las edades por la influencia de los oligopolios mediáticos, en el caso argentino el duopolio constituido por los medios oficialistas por un lado y los medios de la oposición conservadora, por el otro. Los medios independientes son marginales y casi inaudibles e invisibles y el Gobierno ha promovido y utilizado la ley respectiva con ese fin.

16-17 años es un sector etario muy vulnerable a la propaganda en general y a la propaganda consumista en particular, como es notorio y lo indican diversos estudios. Y eso ocurre en todas las clases sociales. (Véase El impacto de la publicidad en los adolescentes de Leonela Dirié y José Molfese http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/noticiasdc/mas_informacion.php?id_noticia=1140 y La publicidad y los jóvenes, Gobierno de España, Ministerio de Educación y Ciencia http://tv_mav.cnice.mec.es/Ciencias%20sociales/A_UD17/presentacion_aud17.html)

En Argentina hay actualmente varios centenares de miles de jóvenes de 16-17 años que no estudian ni trabajan. Es decir son pobres y están socialmente marginados. En esas condiciones es posible que muchos de ellos, llegado el momento, vendan su voto a cambio de un teléfono portátil o de un par de zapatillas de marca.

La compra de votos no es una excepción argentina. En México la oposición denunció que, en las recientes elecciones el PRI compró 3 millones de votos regalando tarjetas de compra de algunos pesos para los supermercados. Mucha gente pobre no cree en el porvenir mejor que le ofrece una izquierda poco convincente y prefiere lo inmediato: una tarjeta para comprar cosas indispensables (o superfluas) en el supermercado.

En Argentina esa posibilidad se agrava por el hecho de que el oficialismo ha decidido que el voto de los jóvenes de 16-17 años no sea obligatorio: muchos no votarán y no pocos de los que lo hagan orientarán su voto a cambio de algún regalo.

Este Gobierno es muy audaz y bastante hábil frente a una oposición reaccionaria o que carece de coherencia, de modo que la pone ante alternativas frente a las cuales la deja mal parada: ley de medios, "nacionalización" de YPF, ahora el voto a los 16. Salvo a la derecha conservadora, a los demás les resulta políticamente difícil oponerse. Algunos están planteando bien las cosas, situando el tema del voto en el marco de la situación social y educacional de los jóvenes.

La aceptación del voto a los 16 debe reunir dos exigencias mínimas. Por un lado, ubicarlo en el marco de la situación social y educacional de los jóvenes con medidas de inserción educacional y social duradera para los jóvenes marginados y, en segundo lugar, que el voto debe ser obligatorio. Lo primero es obvio. En cuanto a lo segundo, si el voto es obligatorio desde los 18 a los 70 años no se ve por qué debe ser optativo de los 16 a los 17. Un planteo coherente es que el voto debe ser optativo u obligatorio para todos. Según el discurso dominante, el voto es un derecho pero también un deber, una obligación. Un deber cívico, como se suele decir. Hacerlo optativo para los jóvenes es como decirles « si no tienen algo mejor que hacer, el domingo vayan a votar». No es la manera de decirles que, en política, además de derechos también existen deberes y obligaciones.

Es evidente la razón por la cual el oficialismo lo quiere optativo : para motivar a los jóvenes más vulnerables, es decir a los más pobres y marginados, para que concurran a votar aceptando el mecanismo fraudulento del voto « en cadena », a cambio de algún regalo en efectivo o en especie.

Una vez más la izquierda se ve ante un desafío que no sabemos si sabrá afrontar : encontrarse con más de un millón de nuevos electores muy jóvenes a los que tendría que hablarles de manera coherente, con una visión en perspectiva y no inmediatista ni oportunista, apelando a esa actitud innata de los adolescentes, la rebeldía, para tratar de encauzarla racionalmente contra el orden establecido, por el rechazo del caudillismo de líderes supuestamente irremplazables e infalibles, por la reivindicación del pensamiento crítico y autónomo y de su participación activa y conciente en las decisiones que interesan al grupo y a la comunidad.

Pero ese no debe ser sólo el discurso de la izquierda, sino que debe predicar con el ejemplo, barriendo delante de su puerta.