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T r i b u n a c h i l e n a

La crisis de los gendarmes y prefectos

La crisis de los gendarmes y prefectos

Por Marcelo Ramal 

El levantamiento de los efectivos de Prefectura y Gendarmería se ha incubado al interior del gabinete nacional, en medio de la lucha feroz entre la ministra Garré, por un lado, y el militar Sergio Berni, por el otro.

Para la política de la “seguridad democrática”, lanzada por el gobierno hace dos años, Garré acudió a la Gendarmería y la Prefectura, como recurso de emergencia frente a la descomposición de la Federal y la Bonaerense. El escándalo del “Proyecto X” puso en crisis este armado y dejó a Garré en desgracia. Cristina Kirchner, entonces, alentó el ascenso político del militar Berni, que envió a la Gendarmería a Chubut contra los Dragones y a la Panamericana contra los desocupados, a quienes detuvo en Campo de Mayo.

La cuestión de las liquidaciones salariales de los prefectos ya se había filtrado en esta lucha al interior del gabinete de Seguridad. La crisis no es nueva: como ocurre con la policía, las fuerzas de la “seguridad democrática” componen su salario con una parte sustancial de adicionales e incentivos en negro, sujetos a la discrecionalidad de sus jefes. Según los medios, Garré anunció estos recortes hace dos meses, con la oposición de Berni. Ahora, la decisión de recortar esos adicionales hizo estallar la crisis. Según el gobierno, el decreto del gobierno fue aplicado “aviesamente”, para desatar el conflicto. En ese caso, están confesando una guerra de camarillas al interior del gabinete. Garré se ha cobrado el retiro de la cúpula de gendarmes y prefectos, a quienes culpa por la “mala liquidación de haberes”. Pero la crisis no se ha cerrado.

El recule oficial sobre los recortes, o los planteos de la oposición patronal para que se ‘atiendan’ los reclamos tienen un objetivo preciso: cerrar una crisis en el aparato de represión. La oposición reclama una “revalorización” de los cuerpos militares y policiales. Pero ese mismo rescate es ejecutado desde el Ministerio de Seguridad, como lo demostró Berni en la Panamericana, en el Inti y en Cerro Dragón. La Semana Santa de Cristina Kirchner tiene a sus instigadores adentro del gabinete nacional.

En oposición al reforzamiento represivo que propugnan oficialistas y opositores, reclamamos el fin del espionaje oficial y de la criminalización de la protesta; el desprocesamiento de los luchadores y la derogación de la ley antiterrorista. Que se abran los archivos de Gendarmería, de la Side, de las direcciones de inteligencia provinciales y de todas las fuerzas de seguridad. Una vez más, es el derrotero de este gobierno agotado el que entrega el país a la derecha. En oposición a ese rumbo, luchemos por una salida de izquierda.

Fuente: Argenpress

Caso Mariano Ferreyra: ¿Dónde está un testigo?

Por Diego Rojas 
 

 

Alarmante: Se desconoce el paradero de un testigo muy importante en el caso Mariano Ferreyra. Debe declarar hoy jueves a mediodía. Sufrió amenazas de la patota.

Una fuerte preocupación acoge a la familia de Alfonso Severo, ferroviario, testigo que debió declarar hoy jueves 4 a mediodía en el juicio que investiga el asesinato de Mariano Ferreyra. Desde anoche se desconoce su paradero.

“Anoche habló con la mamá de mi hijo, que había sido operado, y le dijo que lo iría a visitar y lo mismo le dijo a mi mamá. Eran las diez y media. Nunca llegó a destino y desde las once que llamamos a su celular y da directamente el contestador”, cuenta Gastón, hijo del testigo. Alfonso Severo es un ferroviario, trabajador de Ferrobaires -con sede en Constitución- que fue desalojado de su puesto de trabajo en Mantenimiento por una patota armada en 2009. El acontecimiento fue una de las primeras muestras de la degradación violenta que había copado el ferrocarril. Severo partió de su hogar a bordo de un Renault Clío negro placa HGA-137. “Recorrimos hospitales e hicimos denuncias en las comisarías 4° y 6° de Avellaneda, incluso recorrimos con un patrullero el trayecto hasta la casa de mi hijo para ver si había algún rastro, pero no encontramos nada -continúa Gastón-. A la tarde lo habían llamado al celular y se escuchaba el sonido de la tele y de una radio, según me contó. ‘¿Qué se piensan, que me van a intimidar?’, me dijo “.

El testimonio de Alfonso Severo cobra vital importancia en este tramo del juicio que se desarrolla en Comodoro Py. Este cronista se entrevistó recientemente con Severo para recabar datos sobre los posibles vínculos de la patota de Constitución con Favale y la trama que envuelve el destino de las armas que se usaron en el ataque que costó la vida a Mariano Ferreyra e hirió gravemente a Elsa Rodríguez. El testigo conoce de primera mano los vínculos entre las patotas delictivas de Constitución y la dirección sindical de la Unión Ferroviaria.

Plazademayo.com pudo comprobar que el ministerio de Seguridad, a través de la subsecretaria Cristina Caamaño, ha tomado cartas en el asunto. Alfonso Severo debe presentarse en Comodoro Py a mediodía. En estos momentos no hay rastros de su paradero. Esta nota expresa la profunda preocupación de su familia ante la alarmante circunstancia, que no se puede desvincular de las recientes amenazas que profirió la patota de Pedraza a testigos de esta caus

Fuente: PLAZA DE MAYO - ANRED

Por la aparición inmediata de Severo: nos convocamos hoy a las 17 horas en Plaza de Mayo

Por la aparición inmediata de Severo: nos convocamos hoy a las 17 horas en Plaza de Mayo

Cumplidas las 12 horas de hoy –cuando estaba prevista su declaración ante el tribunal oral 21- Alfonso Severo no se presentó. Sus Familiares han denunciado su desaparición desde la noche de ayer, en el marco de amenazas e intimidaciones recibidas en varias oportunidades –la primera de ellas, al día siguiente del crimen de Mariano Ferreyra. La desaparición de Severo se produce en el marco de denuncias de amenazas y aprietes por parte de varios testigos, que los abogados de la querella han informado al Tribunal Oral 21.
Severo fue gerente de la empresa Ferrobaires. En el curso de la instrucción, realizó revelaciones sobre los vínculos entre las cajas de los concesionarios ferroviarios y la burocracia sindical. Esos vínculos, y los recursos materiales que dispone esa burocracia, continúan en pie. Los manejos de la patota de Pedraza incluían la manipulación de armas y dinero en la terminal de Constitución, y se esperaban importantes aportes de Severo en la declaración de hoy.
Frente a esta situación, nos convocamos a partir de las 17 horas de hoy en Plaza de Mayo, para reclamar a todos los poderes del Estado por la aparición inmediata de Severo. Invitamos a todas las organizaciones populares, partidos, a los trabajadores y a la ciudadanía a participar de esta convocatoria.
Partido Obrero, 4 de octubre de 2012, 12.30 horas.
Jorge Altamira: 15 44237873
Néstor Pitrola: 15 53242356
Marcelo Ramal: 15 56901943
Gabriel Solano: 15 56901514

Fuente: Prensa Obrera

Los secundarios del MIR y las luchas actuales

Los secundarios del MIR y las luchas actuales

Por Ignacio Vidaurrázaga Manriquez


Estábamos en 1973 y los estudiantes secundarios miristas de entre 15 y 18 años nos preparábamos para el debate sobre la Escuela Nacional Unificada, ENU. Simultáneamente, éramos parte de trabajos voluntarios en la comuna de Padre Hurtado durante los meses de enero y febrero; participábamos de la coyuntura electoral de marzo; nos manteníamos acuartelados en liceos “tomados”, mientras impulsábamos la ofensiva propagandística “soldado, desobedece al oficial golpista”. Simultáneamente, integrábamos las asambleas del Poder Popular y el rechazo altanquetazo del 29 de junio.

El caupolicanazo con Miguel en agosto, sería el último de los hitos importantes de ese ciclo. La vida se aceleraba y el golpe ya venía.

Allí estaría Mauricio Jorquera, con 18 años, un secundario en 4to medio del Instituto Nacional. El “chico Pedro” muy de uniforme escolar con esas chaquetas sin cuello y un chaleco de lana de color celeste. Él, era el mismo que poco antes del golpe sería herido a bala en el cuello por el grupo fascista Patria y Libertad, en Alameda frente a la casa central de la Universidad de Chile. Minutos más tarde, lo ingresábamos vivo a la Posta Central, desconociendo su verdadero nombre.

Luis Valenzuela, sería “Leonidas” en la interna. En 1972, había sido el candidato a presidente a la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago, la FESES, por el Frente de Estudiantes Revolucionarios, el FER, que en nuestra nomenclatura correspondía a un “frente intermedio de masas” del MIR. Él usaba un chaquetón marino de cuello alto, repitiendo el modelo de Miguel Enríquez y la Comisión Política del MIR.

No lejos, estaba María Isabel Joui del Liceo 3 de Niñas y apenas 18 años. De nombre político “Maritza” que, con el pelo suelto y un bolso de lana colgado al hombro preparaba un informe político. O Jorge Herrera Cofre, de 17 años del Liceo San Luis de San Miguel, el “chico Antonio”.

Cualquier secundario era capaz de subirse a una silla e improvisadamente referirse de manera consistente a cualquiera de los temas contingentes. Tras esas palabras habían muchas horas y madrugadas de lectura, y apasionantes discusiones. Por esos meses la novedad era la aparición porEdiciones El Rebelde de “La Insurrección Armada” de Neuberg.

Todo era muy contradictorio. Había un gobierno popular con Allende a la cabeza, pero la represión efectuada por las Fuerzas Armadas, a propósito de la Ley de Control de Armas en fábricas, poblaciones e incluso liceos, se enseñoreaba de la situación.

Un saco de dormir, un cepillo de dientes y un libro era el rápido equipaje de un secundario mirista, para esas noches ocupando los liceos y haciendo“guardia”. Días que transcurrían, entre asambleas, reuniones, ollas comunes de tallarín con huevo y esos primeros amores, serios y graves, intensos y comprometidos.

Recuerdo un diálogo con el ministro de educación Aníbal Palma, “el pibe” en una sala del Liceo 8. Un ministro que llegó de noche a conversar con nosotros sobre la ENU y que sostuvo un dialogo inteligente sentado sobre la mesa del profesor, inimaginable en estos días, menos en un establecimiento “tomado”.

En el Liceo Barros Borgoño, en la base del MIR, estaba Iván Olivares Coronel, “el Chucu”. Un compañero de tez muy oscura que calzaba habitualmente gruesos bototos de seguridad, calzado de mineros muy habituales en esos tiempos.

El aprendizaje era múltiple y desbordaba las salas de clases. Trabajos voluntarios junto a campesinos de asentamientos donde fuera de conversar mucho sobre el momento político, aprendíamos a cosechar tomates y sandias, mientras nos protegíamos de los zancudos y saboreábamos ese delicioso chancho chino enlatado. Luego al retornar a Santiago, vendría la recreación visionando un ciclo de cine latinoamericano en el cine Bandera a precios mínimos y alcanzables.

Nuestras “armas” más habituales eran los linchakos y los bastones de coligues. En tanto, los revólveres y pistolas sólo las conoceríamos en apuradas instrucciones al interior de liceos o en instalaciones de faenas en construcciones.

El golpe nos parecía inexorable. Miguel lo diría en ese último aquelarre de los miristas en el teatro Caupolicán. Allí, estarían muchos de los futuros detenidos desaparecidos del 74 y 75 en los cuarteles de la DINA de Londres y Villa Grimaldi.

Vino el 11. El objetivo de ese día fue llegar a los lugares de reunión previamente acordados. No era fácil, varios anillos con tropas militares cercaban el centro de Santiago y los desvíos de la locomoción estaban por todos lados. Por Matucana avanzaban soldados en tenida de combate que además se identificaban con brazaletes blancos en sus brazos derechos, lo que nos hacía suponer que estaban divididos. Los veíamos avanzar desde calles interiores, mientras sacamos los químicos de la sala correspondiente del Liceo Amunátegui, porque pensábamos que nos podrían servir para lo que vendría. Eran ya las 11:00 y La Moneda sitiada muy pronto sería bombardeada.

Luego, vino lo que ya se sabe. Se guardaron o quemaron las banderas y los panfletos, se embarretinaron los libros, nos sacamos los bototos y rasuramos barbas y bigotes. Las compañeras se pusieron vestidos, en suma nos “normalizamos” como pudimos. La clandestinidad sería la próxima parada. Allí, comenzaría lo que hasta entonces era inimaginable; una dictadura terrorista que nos cobraría cada sueño y consigna. Así, pasaron a convertirse en detenidos desaparecidos: “Pedro” y “Leonidas”, la chica Maritza”, “el Chuco” y “el Antonio” de Industriales.

Este es otro tiempo, pero en las marchas de hoy, parece que los viéramos voceando consignas a cada uno y a todos ellos, tan convencidos como hace casi 40 años.

Contra los nostálgicos del Poder Militar, más y mejor democracia

Liga Argentina de Derechos Humanos


En la Argentina, igual que ocurrió en casi toda Latinoamerica tras los procesos de “transición a la democracia”, el centro de gravedad del aparato estatal de seguridad, que detenta el monopolio del uso de la fuerza, se ha trasladado a las fuerzas policiales y las otrora fuerzas para militares como Gendarmería y Prefectura Nacional, desnaturalizando su función formal para transformarse en las reales fuerzas armadas del Estado. 

Eso explica el desplazamiento de estas fuerzas, supuestamente creadas para la defensa de las fronteras nacionales, a toda la geografía argentina y su compromiso con tareas cada vez más ambiciosas resueltas por los MInisterios correspondientes.

Se les ha permitido demasiados excesos, incluido el diseño de un proyecto de Inteligencia interior, el "Proyecto X", y ahora se recoge una provocación montada en reclamos de mejoras salariales y de mejores condiciones de trabajo y de vivienda que procura instalar la confrontación "legitimos reclamos vs instituciones de la Constitucion"

Al repudiar cualquier intento desestabilizador, desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre insistimos en la necesidad de erradicar de todas las fuerzas armadas y de seguridad estatales (y también las agencias privadas) a todo personal vinculado con el terrorismo de Estado, el Gatillo fácil, el trafico de drogas y seres humanos y los episodios de represión a las luchas sociales

Es imperioso establecer una fuerte conducción política sobre todas estas fuerzas mientras se abre un debate sobre los caminos para erradicar la cultura represora y la influencia de las doctrinas imperialistas de seguridad como las que hace pocos días han propagandizado funcionarios norteamericanos desde la misma sede del Ministerio de Defensa.

Contra los nostálgicos del "poder militar", más y mejor democracia.

La derecha argentina viaja a Venezuela a empujar contra Chávez

La derecha argentina viaja a Venezuela a empujar contra Chávez

Por Néstor Kohan 

La derecha argentina viaja a Venezuela a empujar contra Chávez. El PRO, partido liderado por el empresario Mauricio Macri, que aglutina lo más rancio del viejo videlismo, junto con todo lo "nuevo" del empresariado capitalista que supo promover el neoliberalismo de los últimos 20 años, se juega abiertamente a voltear a Chávez.

¿Hacen mal? ¡No! Hacen muy bien. De forma transparente admiten públicamente que en Venezuela se juega una batalla internacional. La derecha es nítida, definida y no se confunde. La izquierda del continente debería hacer exactamente lo mismo en un sentido opuesto. No perder el rumbo ni paralizarse ante lo borroso de la letra chica o confundirse con las limitaciones del proceso bolivariano. La disyuntiva es clara y no es válido mirar para el costado. Hay que apoyar a Chávez y el proceso bolivariano profundizando las transformaciones en dirección al socialismo.

Pero la urgencia de las elecciones de octubre y la necesidad imperiosa de la victoria electoral no deben confundirnos. El combate en Venezuela no es sólo electoral. El imperialismo estadounidense (bajo el disfraz sonriente y "multicultural" del presidente Obama, igual de guerrerista que los anteriores mandatarios yanquis), la gran burguesía venezolana y sus socios políticos están desplegando un plan extra-electoral destinado a sabotear el proceso y/o desconocer los resultados. Planean desestabilizar hasta lograr los mismos objetivos intervensionistas que en Libia o en Siria. Por ello mismo, la solidaridad con la revolución bolivariana debe expresarse en todos los escenarios de lucha hasta garantizar la derrota definitiva de esos esfuerzos sediciosos y la profundización y extensión definitiva del tránsito hacia el socialismo.

Los dilemas de octubre se inscriben en un condensado nudo geopolítico. El imperialismo y sus burguesías serviles quieren barrer completamente del mapa la insolencia de un militar latinoamericano, mestizo y bolivariano, antimperialista y admirador del Che Guevara, que los desobedece y los desafía desde hace dos décadas. Necesitan imperiosamente recuperar la renta petrolera y "ordenar" el norte de Sudamérica, desplazando a Chávez, neutralizando y desarmando de una buena vez a las FARC-EP y regando el continente de nuevas bases militares que garanticen su monopolio sobre los recursos naturales. Frente a esa ofensiva imperial, la geopolítica bolivariana no debería quedar satisfecha con el UNASUR y la unidad institucional de los estados.

A largo plazo, lo que definirá la pulseada será la unidad de los pueblos (incluyendo a sus expresiones sociales e insurgentes), no sólo los pactos entre los estados. Los apretones de mano con Santos, presidente corrupto y asesino, no frenarán el paramilitarismo y el lumpenaje de la burguesía colombiana ni garantizarán una estabilidad duradera en la región mientras las fuerzas armadas colombianas sigan manteniendo medio millón de soldados criollos -dirigidos en vivo y en directo por generales yanquis y asesores israelíes- que amenazan con invadir Venezuela si se profundiza el camino al socialismo. Que siga existiendo el bolivarianismo de las FARC-EP como punta de lanza del movimiento popular colombiano es la mejor garantía para que Venezuela no sea invadida por Estados Unidos a través del vecino ejército colombiano.

La unidad continental de los pueblos es la clave del triunfo bolivariano a escala internacional (ninguna revolución puede triunfar aislada, en un solo país). En lo nacional, en cambio, la lucha de clases se expresa en todos los terrenos, no sólo en lo electoral (sin duda el más visible). La segura victoria de Chávez en octubre no debe hacernos olvidar que al interior del proceso bolivariano también hay conflicto. Un segmento que apoya al líder histórico de la revolución bolivariana, aun manteniendo la retórica oficial, hace todo lo que puede (y más) para retardar o esquivar la opción socialista.

Día a día pretende "inventar" seudo alternativas, siempre calificadas como "populares", "autogestionarias" y "bolivarianas" para no profundizar el camino al socialismo. Como si se pudiera marchar al socialismo siendo amigo de todo el mundo y socializando sólo los márgenes de la sociedad (aquellos que no molestan al mercado ni interesan a las grandes empresas porque no son rentables). Como si se pudiera construir la transición al socialismo sin confrontar con los millonarios de la burguesía y el empresariado.

Uno de los grandes desafíos del presidente Chávez y de todo el proceso bolivariano, posterior al seguro triunfo electoral de octubre, consiste en apoyarse en la organización política de las clases populares, explotadas y sulbalternas (su principal y más leal fuerza de lucha) e ir encontrando formas concretas de gestión de la propiedad estatal o nacionalizada que debiliten socialmente el enemigo escuálido y sienten las primeras bases económicas de la transición socialista.

Hay que golpear y debilitar a los escuálidos no sólo en la retórica, en la comunicación, en las urnas y en la sensibilidad cultural (algo fundamental e imprescindible) sino también en las columnas vertebrales del mercado capitalista de la economía venezolana. Para vencer al tigre hay que animarse a ponerle sal en la cola. O se enfrenta a la burguesía debilitándola socialmente o la burguesía terminará por devorarse al proceso bolivariano como le ocurrió a la revolución sandinista en 1990. No se puede "civilizar a la burguesía" (expresión poco feliz de Tomás Borge en 1986). ¡Hay que enfrentarla y derrotarla!

Chávez lo puede hacer. Le sobra energía, proyecto, valentía y decisión política. Incluso puso en riesgo su propia vida (recordemos el golpe de estado y la digna actitud que entonces asumió, tan distinta de la pusilanimidad y la cobardía de la mayor parte de la elite política de América Latina). Su decisión personal no es lo único que aquí juega. La revolución bolivariana se apoya en muchos logros que van más allá del liderazgo carismático de un individuo:

* Internacionalizó la disputa política y cultural al punto de involucrar a todo un continente en cada una de las peleas sociales internas de Venezuela.

* Politizó completamente a la sociedad: hasta el más indiferente o distraído hoy debe pronunciarse (a favor o en contra). Quedó atrás la era del "pragmatismo eficientista" y la despolitización posmoderna de las masas populares que recorrió no sólo Venezuela sino toda Nuestra América en los años 90.

* Recuperó una mirada histórica (bolivariana) de nuestra identidad popular poniendo en crisis el individualismo cínico del posmodernismo que nos invitaba tramposamente a desconfiar de "los grandes relatos" y a vivir al día, pensando únicamente en consumir, sin ideales, sin historia y sin proyectos colectivos.

* Relegitimó los símbolos, la cultura y la tradición política del socialismo, que eran una mala palabra demoníaca en los años '90.

* Redistribuyó la renta petrolera en los sectores populares y en proyectos políticos regionales, cuando antes era un botín de guerra de la burguesía venezolana destinado a su consumo frívolo y suntuario.

* Reinstaló una opción antimperialista a nivel regional y continental, incluso diríamos mundial, estableciendo vínculos con muchos pueblos y gobiernos del mundo (los "malos" en el lenguaje hollywoodense de las administraciones norteamericanas), desde América Latina hasta África y Asia.

Por todo eso, resulta vital apoyar resueltamente la continuidad del proyecto encarnado por Chávez al mismo tiempo que se torna impostergable la profundización de la revolución bolivariana apuntando a la expropiación de las grandes fortunas, las grandes firmas, los grandes bancos y las grandes empresas (nacionales y extranjeras).

Si la revolución bolivariana no marcha al socialismo de una vez por todas -socializando en serio las grandes empresas, nacionalizando las palancas fundamentales de la economía y estableciendo, contra la regulación mercantil, una planificación socialista de gran escala, más allá incluso del ámbito nacional hacia lo regional a través del ALBA-, necesariamente retrocederá y será derrotada por sus enemigos históricos, internos y externos.

No será tendiéndole la mano al presidente Santos, vecino perverso, hipócrita y siniestro, ni poniendo nuevamente la mejilla a las amenazas golpistas escuálidas de la derecha venezolana que amagan con patear el tablero si no ganan las elecciones, como se profundizará la revolución. No es hora de prestar la oreja a los mansos y tramposos socialdemócratas que en nombre del «realismo» siempre aconsejan aminorar la marcha -como hicieron en Chile en 1973, en Nicaragua en 1990 y así de seguido- para terminar, invariablemente... en la derrota. No. El comandante Chavez y la revolución bolivariana deben aprovechar esta crisis mundial del capitalismo y la actual debilidad de los EEUU y de Europa occidental para apretar el acelerador. No sólo el pueblo venezolano sino todos los pueblos del mundo estamos atentos. Lo que se juega en esta disputa tendrá sin duda repercusiones mucho más allá de la tierra natal de Simón Bolívar. 

Fuente: AGENCIA WALSH

Colombia: Tregua o Ceasefire

Colombia: Tregua o Ceasefire

Por Alberto Pinzón Sánchez 

Todos hemos visto la misma película molida en Hollywood y repetida infinidad de veces en nuestros cines tercermundistas, en la cual un ladrón de bancos gringo armado con una pistola, está rodeado completamente en una casa por policías con sus patrullas, que le intimidan rendición inmediata. El Ladrón hace un disparo (como al aire) e inmediatamente una verdadera tormenta interminable de balas y fuego destruyen la casa. Los espectadores respiran profundo, y entonces, el sheriff de la policía, como si hubiera oído estos resuellos, con el megáfono alzado grita varias veces, para ser oído en el estruendo: - ¡Ceasefire! ¡Ceasefire!. Mientras se ve la casa humeante y en silencio. Ese es el tan generalizado concepto gringo de cese al fuego.

Muy otro es el concepto de Tregua, vocablo castellano derivado del gótico “Trigwa” que quiere decir tratado para suspender o cesar hostilidades por un determinado tiempo. Y que este 27 de septiembre, tuve oportunidad de presenciar en su divergencia conceptual , cuando Piedad Córdoba en la gira de la Marcha Patriótica por Europa, fue recibida en el Parlamento Alemán (Bundestag) por los parlamentarios del partido de la Izquierda alemana (die Linke) y al tratar, entre otros, el tema de la tregua bilateral inmediata para desarrollar los acuerdos alcanzados en la Habana entre la Farc y el gobierno Colombiano; el muy eficiente traductor simultaneo después de titubear unos segundos y preguntar, tradujo Tregua por “Waffenstilstand” (parar o detener las armas) que es bastante semejante al “Ceasefire” inglés, desechando el de “Waffenruhe” (quietud o silencio de las armas) que tiene un sentido de permanencia.

A pesar de que el tan conocido diccionario Oxford del idioma ingles, tiene en la página 1497 la palabra “Truce, definida como un acuerdo temporal para cesar hostilidades”, el “Ceasefire” bien manipulado ha terminado por remplazar o anticuar el de “Truce”, que entre otras cosas se deriva de la palabra “True” que significa verdad. La duda del traductor y la aclaración solicitada, me han llevado a hacer estas consideraciones, un tanto idiomáticas y un tanto políticas.

El concepto de Tregua bilateral inmediata, que Piedad Córdoba planteó correctamente como una suspensión temporal de hostilidades (tanto militares como sociales y políticas) de ambas partes enfrentadas en el largo conflicto social armado colombiano, con el fin de generar un ambiente democrático y distendido que permita avanzar hacia la finalización del conflicto interno tal y como se pactó este agosto en la Habana, se enraíza en la larga experiencia política de los colombianos en la búsqueda de la paz, como en el buen uso del castellano universal , e implica varios aspectos:

1 - El aspecto espacio -temporal limitado de la tregua, mientras se llega a la finalización definitiva del conflicto o cese de hostilidades.

2 - La necesaria separación conceptual de los aspectos militar, social y político que forman un todo constitutivo del conflicto colombiano, según fue nuestra experiencia con el magistrado y constitucionalista Vladimiro Naranjo en al comisión de las personalidades que se conformó en el 2001, durante el anterior proceso de paz del Caguán. Hay que cesar el fuego militar, pero también hay que cesar la estridencia anti-paz de los medios de comunicación adictos al Poder. Cesar la motosierra, las desapariciones y en fin la guerra sucia que continúa y es muy silenciosa o casi no se ve porque no es publicitada. Cesar las detenciones de dirigentes populares, las persecuciones políticas y la criminalización de la protesta social que tampoco es muy ruidosa. Así como las demás formas de hostilidades sociales y políticas, por ejemplo, respetando la Marcha Patriótica y en general a toda la oposición, brindándoles garantías reales para su actividad política y sus movilizaciones masivas que se avecinan.

3 - La necesidad imperiosa de crear un ambiente social optimista y democrático, de que no solo es posible pactar una Tregua bilateral por tiempo limitado en territorios demarcados y verificable, sino que el conflicto tiene y debe llegar a su fin definitivo y ser superado. Sin amenazas. Con claridad conceptual y sin tinieblas ni mentiras oficiales, como las del prevaricador (procurador) Ordoñez, quien valido de su cargo como ministro público y encubierto en una legalidad santanderista, le ha mentido al país en materia grave, anteponiendo sus creencias religiosas y fobias sexuales personales por sobre la constitución (que todos los demás fariseos dicen defender hasta con las armas) en medio de un ambiente pugnaz en contra del proceso de paz que se inicia.

Quizás de esta manera, pudiéramos superar ese anacrónico impase del Siglo XVIII, entre la Luz y las Tinieblas, aún vigente como conflicto social armado en la actual sociedad colombiana. 

Qué se juega en las elecciones de Venezuela

Por Manuel E. Yepe 

Un documento publicado en septiembre de 2012 por la oficina de prensa del Consejo de Relaciones Externas de Estados Unidos, identificado como Contingency Planning Memorandum No. 16, con la firma del profesor Patrick D. Duddy, de la Universidad de Duke, revela las opciones que maneja Washington acerca de las próximas elecciones presidenciales en Venezuela.

“Si Chávez resulta relecto en un proceso aceptablemente libre y justo, Estados Unidos debe tratar de restablecer las relaciones bilaterales con vistas a una eventual renovación de la comunicación a alto nivel en áreas de mutuo interés. Si la elección pareciera fraudulenta, o los resultados legítimos fueran anulados, Estados Unidos debe promover una presión para restaurar la democracia y suspender las relaciones de negocios, como es habitual, hasta que un gobierno legítimo sea restaurado”.

A la luz de la evidencia que deriva de las muchas encuestas que pronostican un amplio triunfo de Chávez y de testimonios como el del expresidente James Carter, que se mostró admirado con la transparencia que imperará en esos sufragios al constatar sobre al terreno la base material dispuesta para controlar la eficiencia del acto comicial, todo indica que Washington prepara algún tipo de gran manipulación en relación con este evento electoral y un guión mentiroso para justificar una agresión contra Venezuela.

El gobierno de Hugo Chávez ha significado, para la mayoría de los venezolanos, la recuperación de la dignidad nacional. Un pueblo postrado por la desesperanza y la indolencia con un sistema social diseñado para proteger a los opulentos y reprimir a los humildes, lo acogió como su salvador y guía hacia la construcción de un país de bienestar para todos.

Chávez demostró a ese pueblo que Bolívar enseñara a andar el valor de la unidad y la solidaridad como herramientas para lograr, contando con la riqueza de un país privilegiado por la naturaleza, que Venezuela ocupe el sitial que le corresponde en la comunidad mundial de naciones; un lugar al que debe acceder sin altanería ni desprecio por los países menos privilegiados, por el contrario, como paladín de la solidaridad.

Grandes han sido también los logros económicos del gobierno bolivariano desde su llegada al poder.

Al recuperar la riqueza petrolera nacional y consolidar la soberanía energética del país, Venezuela se ha confirmado como gran potencia petrolera y energética mundial con reservas probadas que ubican al país entre las principales del mundo.

La Ley de Hidrocarburos de 2006, la recuperación en 2007 del control sobre todas las operaciones de la Faja Petrolífera del Río Orinoco -el reservorio de hidrocarburos más grande del planeta- y las medidas de justicia fiscal dictadas por Chávez han significado ingentes ingresos que ahora se revierten para el pueblo.

Más allá de los números y la economía, lo que más se admira en Chávez es la consecuencia que ha demostrado su gobierno para mantener su vocación de inclusión y pluralidad pese a las acciones hostiles con que responde el imperio a cada medida revolucionaria de beneficio popular o de solidaridad latinoamericana que afecta su hegemonía o a los intereses de los remanentes de la oligarquía que son sus aliados incondicionales.

Venezuela tiene hoy los más bajos registros de desempleo, pobreza general, pobreza extrema, mortalidad infantil y mortalidad materna en toda su historia.

Cuando se piensa que tantos logros económicos y sociales se han estado logrando en medio de constantes amenazas, presiones políticas, chantajes y campañas mediáticas difamatorias, crece la admiración por el talento político de Chávez y la determinación revolucionaria del pueblo venezolano.

Y si además se toma en cuenta que el líder bolivariano ha protagonizado en el campo de las relaciones internacionales hechos trascendentales que han aportado a su nación un gran prestigio, se comprende porqué Chávez representa la recuperación la identidad para Venezuela y el papel bolivariano que a ella le corresponde en este continente.

El candidato de la oligarquía y el imperialismo que enfrentará a Chávez formuló recientemente promesas de mantener las misiones sociales como recurso desesperado por lograr algún voto popular. ¿Qué modelo alternativo al neoliberalismo será el que él propugna? Porque en todo el mundo –desarrollado y subdesarrollado- el capitalismo lo primero que hace cuando hay crisis es precisamente cortar los gastos públicos para fines sociales.

Se percibe que los pueblos latinoamericanos y caribeños confían plenamente en el pueblo venezolano y su capacidad de no dejarse robar el futuro propio y del continente, así como comprender lo que representa Hugo Chávez para la causa de la democracia, el socialismo y el bienestar de los pueblos en todo el mundo.

Y que así lo demostrarán el 7 de octubre los venezolanos y las venezolanas. 

Fuente: Argenpress