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T r i b u n a c h i l e n a

Reforma pro-empresaria de las ART pone contenta a la Unión Industrial

Por Emilio Marín 

Pese a las protestas de buena parte del espectro sindical y de abogados laboralistas, Diputados aprobaba ayer la reforma a los riesgos del Trabajo. La UIA de los grandes empresarios, motor de ese cambio que los favorece.

Interesante comparar la génesis y el perfil de dos leyes contrapuestas, impulsadas por el mismo gobierno: una la de medios y otra la de riesgos del trabajo. La ley de medios, 26522, surgió de una demanda de los sectores pluralistas de la comunicación, en base a los 21 puntos para una radiodifusión democrática, y fue debatida en innumerables foros. Afecta a intereses del monopolio.

La ley de reformas a las ART era votada ayer en Diputados y tenía media sanción del Senado, todo en un trámite exprés, sin debates amplios en la sociedad ni en lo sindical. Cristina Fernández hizo el primer anuncio el 1º de septiembre pasado a los popes de la Unión Industrial, en el día de la Industria y dos semanas después reunió a esos mismos personajes y a sindicalistas de la CGT Balcarce ("Gordos" y otros impresentables), donde dio detalles de la iniciativa, que el 19 de septiembre ya estaba en el Senado. El proyecto, ahora convertido en ley, es bien pro-empresario, con aspectos que lesionan los derechos de la parte trabajadora.

Antes de entrar en las cuestiones que trae aparejada la normativa, hay que decir que no cambia el mal de fondo. Las enfermedades laborales, los accidentes con miles de muertos e incapacitados, etc., vista la pobre performance de las ART desde su creación en 1995, ameritaban un giro copernicano.

Otro camino

Abogados laboralistas, diputados de origen laboral y magistrados del fuero, creen que debió encararse otro camino. Por ejemplo, anularse las ART, las mellizas de las funestas Administradores de Fondos y Jubilaciones Privadas (AFJP) con actuación en lo previsional.

El principio es el mismo: el afán de lucro empresarial donde está en juego el ahorro de un trabajador para su futura jubilación, o el cuidado de su vida y su salud mientras cumple su ciclo como asalariado activo. Las AFJP les cobraban a los empleados una alta comisión a cuenta de un futuro retiro, con pingüe ganancia. Y las ART venden un seguro a los empresarios para que éstos no se hagan cargo directamente de pagar indemnizaciones por accidentes y enfermedades laborales.

Este último negocio posibilita a las aseguradoras cobrar una prima o seguro lo más alta posible y en cambio limitar al máximo el número de enfermedades laborales. Y en todo caso pagarlas tarde, poco y en cómodas cuotas, en la llamada "renta", devorada por la inflación.

De avances en prevención de accidentes, poco y nada. Si total la vida de un obrero muerto en su puesto de trabajo está hasta hoy valuado en 180.000 pesos, según tasación del año 2010. Recién ahora será llevado a 383.000, que es uno de los "ganchos" de la reforma polémica. Se debió anular todo el sistema de ART y poner lo relativo al seguro de trabajo en la órbita de la seguridad social.

UIA coherente

El gobierno nacional eliminó las AFJP y pasó los fondos previsionales bajo control de la Anses, y en cambio impulsó la reforma a la ley de ART, preservando estas empresas privadas, incurriendo en una incoherencia.

En cambio la UIA presidida por José Ignacio de Mendiguren, como antes por Juan Carlos Lascurain y Héctor Méndez, ha sido coherente. Siempre defendió el régimen de las ART, hasta imponerlo en 1995 con la ley 24557, que entró en vigencia en julio de 1996 mediante los buenos oficios de Domingo Cavallo y Carlos Menem.

Dicha norma era parte del abaratamiento de costos y la flexibilización laboral del modelo neoliberal, y aquellos empresarios la avalaron porque de paso creaba un nuevo negocio y otra cámara adherida: la UART. En ese momento esta entidad agrupaba a 44 empresas, de las que 10 concentraban el 70 por ciento de los trabajadores cubiertos. Hoy hay 21 empresas y de éstas sólo 7 concentran el 70 por ciento del negocio (CTA, septiembre 2012). Esto evidencia la tendencia a la concentración monopólica en el rubro.

En la UART están pesos pesados como Mapfre, Berkley, La Caja, Galeno, Asociart y otras, que facturan anualmente 12.708 millones de pesos.

Esta cantidad de dinero reafirma la idea, expuesta más arriba, de que la seguridad social del Estado podría brindar perfectamente la cobertura de riesgos del trabajo sin ningún número en rojo para el fisco. Y con la ventaja de un criterio social y humanista en beneficio de los trabajadores que no caracteriza precisamente a esos grupos concentrados privados, varios multinacionales.

Doble vía

Cómo habrá sido de expoliador el régimen menemo-cavallista, continuado por gobiernos posteriores, que a partir de 2004 la Corte Suprema de Justicia comenzó a fallar en casos concretos en contra de un artículo clave de esa ley. Era el que impedía al trabajador accidentado o sus familias ir con una demanda a la justicia para obtener una reparación justa de los daños sufridos.

El alto tribunal autorizó entonces la llamada "doble vía" o "cúmulo", pese a la prohibición de ese artículo, declarado inconstitucional. El accidentado podía percibir la indemnización pagada por la ART pero también ir a Tribunales a solicitar un pago extra.

Esa posibilidad hizo que la UIA y la UART pusieran el grito en el cielo. Desde entonces siempre bloquearon la posibilidad de discutir con los gremios y el ministerio de Trabajo la ampliación de la lista de enfermedades laborales y otros asuntos relacionados con la seguridad y la higiene laboral. Este boicot hizo que en 2009 el ministro Carlos Tomada debiera firmar un decreto para modificar algunos puntos de la cuestionada ley, vía reglamentación.

Entre tanto la situación de injusticia fue morigerada por la Corte, cuyos fallos favorables a la "doble vía" fueron diez, más otros quince de tribunales inferiores. Así se llegó a una crisis que era también signo de "oportunidad" para una reforma positiva, pero en vez de eso el gobierno nacional cedió a la tentación de llegar a un arreglo con la UIA y la UART.

¿Prevención para cuándo?

En el acto del 19 de septiembre, cuando CFK anunció el envío del proyecto al Congreso estaban presentes De Mendiguren y otros popes empresarios, así como Antonio Caló, Gerardo Martínez y otros sindicalistas que avalaron la reforma pese al perjuicio que traerá a muchos de sus afiliados. Martínez es el jefe de la UOCRA, sector que lidera junto con el de los peones rurales el triste récord de siniestralidad y enfermedades laborales.

La presidenta, el ministro de Trabajo y el titular de la UIA aseguran que la nueva ley será fructífera porque terminará con "la industria del juicio". El último nombrado aseguró que el año 2012 terminará con 67.000 juicios en todo el país, aunque lo comprobable es que en 2011 fueron 57.634 (La Voz del Interior, 16/9).

Pero aún así hay que debatir si esos juicios se potencian por apetito de los asalariados y sus abogados, o si la causa de fondo lo determinan las indemnizaciones insuficientes en muchos casos y una lista corta de enfermedades laborales que dejan afuera a muchas otras.

Entre éstas, las lumbalgias, problemas óseos, cáncer, trastornos mentales y estrés.

Los defensores de la flamante ley alegan que las indemnizaciones serán aumentadas dos veces al año y que habrá un 20 por ciento de pago extra en concepto de reparación integral, un punto de vista presente en los pronunciamientos de la CSJN. También se acelerarán, supuestamente los tiempos de cobro, acortándose a sólo 15 días luego de comprobado el accidente.

Derecho vedado

Quienes critican la reforma -el cronista toma partido por esta postura- consideran que no se debió abolir la "doble vía" o "cúmulo", para que el trabajador pueda acudir a la justicia si está disconforme con la indemnización abonada por las ART. La reforma cristinista le veda ese derecho, que la Corte Suprema había autorizado.

Un segundo cuestionamiento es que en caso que el accidentado deseche el pago de la aseguradora y vaya a la justicia, su expediente se tramitará en la justicia civil y no en la laboral. El presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas, León Piasek, opinó que ese cambio es inconstitucional porque "no quedan dudas de que el juez natural, en casos de accidentes de trabajo, es el juez laboral" (Miradas al Sur, 21/10). También recordó que la justicia laboral es gratuita y la civil no.

La tercera objeción, de fondo, es que la reforma se centró en asuntos indemnizatorios, una vez producido el accidente laboral, y no en los criterios para asegurar una mayor prevención, que los disminuya a un mínimo de muertes e incapacidades.

¿Cuántas son esos fallecimientos? Según la consultora privada IDESA, fundada por Osvaldo Giordano, murieron 543 trabajadores en 2011. Para ATE Buenos Aires, los muertos son 1.400 en accidentes y otros 5.600 por enfermedades laborales. La polémica está servida, pero para aclararla hacen falta las comisiones tripartitas y los delegados de prevención del trabajo que, por ejemplo, planteaba el proyecto de ley del diputado Víctor de Gennaro.

La concesión del gobierno a la UIA, como los créditos del Bicentenario, parten de un supuesto errático: supuestamente alientan la producción en tiempos de crisis.
 Fuente: La Arena

Las FARC reclaman que se aplique lo acordado sobre el “levantamiento de las órdenes de captura”

ANNCOL

También exige el mismo procedimiento a la guerrillera holandesa y que tenga salvoconducto para llegar a la Habana e integrarse con la delegación.

En un breve comunicado llegado a nuestra redacción, la Delegación de Paz de las FARC-EP en la Habana, informa que los voceros del gobierno todavía no han cumplido con el permiso acordado sobre “el traslado hasta la Habana, de la vocera insurgente Alexandra Nariño”, entre los días 22 al 26 de octubre. Ella es la guerrillera holandesa que hace parte de la delegación de las FARC-EP en el diálogo con los representantes del gobierno.



La delegación insurgente también reclama plenas garantías acerca “el del levantamiento pleno de las órdenes de captura que pesen sobre cada uno de los integrantes de la Delegación de Paz de las FARC-EP”.

Hace dos días, el Fiscal General de la Nación de Colombia, Eduardo Montealegre Lynett, subrayó que los insurgentes serán capturados inmediatamente si salieran de Cuba.

A continuación ANNCOL reproduce el comunicado de la Delegación de Paz de las FARC-EP en la Habana:

La Habana, República de Cuba. Octubre 24 de 2012.

Sede de los diálogos por la paz con justicia social para Colombia.

Comunicado

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, comunican al pueblo colombiano:

El viaje La Habana-Oslo-La Habana, realizado para instalar la Mesa de Diálogos de Paz entre el gobierno y las FARC-EP, transcurrió normalmente entre los día 16 al 18 de octubre, contando con las garantías y acompañamiento plenos de los representantes de Noruega, Cuba, Venezuela y Chile.

Según lo acordado con los representantes del gobierno colombiano, se desarrolló la programación del 18 de octubre, centrándonos fundamentalmente, en el acto de instalación que dio inicio a las 15:00 horas de la fecha en mención, según el estricto orden de intervenciones comunicado a la Delegación de Paz de las FARC-EP por los respetables anfitriones.

Previamente a la instalación de la Mesa, los voceros del gobierno reiteraron en la Habana como en Oslo en reuniones formales realizadas frente a garantes y acompañantes, su compromiso de cumplir, entre los día 22 al 26 de octubre, con el traslado hasta la Habana, de la vocera insurgente Alexandra Nariño.

Seguimos a la espera de que se concrete tal compromiso, como el del levantamiento pleno de las órdenes de captura que pesen sobre cada uno de los integrantes de la Delegación de Paz de las FARC-EP.

Con optimismo revolucionario y compromiso creciente de contribuir a la conquista de la paz con justicia social, al lado del pueblo colombiano, fraternalmente,

Compatriotas Delegación de Paz de las FARC-EP. 

Colombia: El corrido del Caballo Blanco

Colombia: El corrido del Caballo Blanco

Por Alberto Pinzón Sánchez 

EL testimonio “top secret”, escrito con “Información privilegiada” por el columnista Aldo Cívico (consultor USAID Colombia y del Departamento de Estado de Estados Unidos) quien remplazó al columnista Ernesto Yam.hure en unos de los principales sostenes mediáticos del régimen; arroja suficiente luz sobre las contradictorias declaraciones públicas dadas en Oslo por el jefe del equipo negociador de Colombia Humberto de la Calle, de que “ni el modelo económico, ni la doctrina militar, ni la inversión extranjera están en discusión, la mesa se limitará sólo a los temas que están en la agenda” . Luego reforzadas por el general Mora Rangel y, ratificadas por el presidente colombiano JM Santos. Dice así el sr Cívico.

... ”Si algo distingue a este proceso de los anteriores, es el hecho de que está inteligentemente planeado. Se trata de un proceso de paz concebido desde los días en que Juan Manuel Santos era ministro de Defensa y con la Inteligencia Militar jugando un papel clave en afinar una estrategia favorable para un proceso de paz eficaz. Estas conversaciones fueron concebidas durante la presidencia de Álvaro Uribe y representan la actualización necesaria de su política de seguridad democrática. De hecho, el entonces comisionado de Paz, Frank Pearl, ya intentaba acercamientos con las Farc y el Eln mucho antes de que Santos ganara las elecciones”...  (El Espectador 24.10.2012)

Contradictorias, por varias razones:

Primera: No es cierto, entonces, que exista una oposición de fondo de Uribe Vélez al proceso de paz de JM Santos. Las contradicciones profundas entre estos dos representantes de clases sociales en el bloque de Poder dominante son de otros intereses. Lo que se presenta ladinamente por los medios de comunicación, como “oposición de Uribe a la paz de Santos”, no es más que una táctica electorera para la re-elección presidencial de cualquiera de estos dos políticos: Si el proceso avanza Santos es re-elegido, en caso contrario Uribe cobrará los dividendos.

Segunda. Tampoco es cierto que, sea un proceso concebido para lograr la paz en Colombia mediante reformas estructurales al régimen. Sino un plan de la Inteligencia militar (IM) para “terminar” a su favor el llamado conflicto interno colombiano, para que como lo dijo el mismo de la Calle, “las Farc dejen las armas, vayan a elecciones y luego hablen del modelo económico” imperante en Colombia.

Tercera: Como lo dice el sr Cívico, es “una actualización de la política de la Seguridad democrática” con sus tres güevos, implementada en el Octienio de Uribe Vélez. En donde la confianza a la inversionista extranjera, la cohesión social y la seguridad nacional son las prioridades del Poder; garantizadas por medio millón de soldados y policías que cuentan con todo el aparato represivo y legal del Estado colombiano. No hay pues lugar como lo aseguró el general Mora Rangel, a reformas o maquillajes democráticos a esa enorme maquinaria de guerra colombo-yanqui , que consume el 6,5% del PIB colombiano para matar colombianos impunemente, reforzado ahora con la aprobación del Fuero Militar en el congreso de la república en contra de los rechazos mundiales a tal Ley. Y manteniendo la fusión Ejercito-Policía, esta ultima convertida por el general Naranjo en una “guardia nacional contra-guerrillera colombiana”, al estilo de la que protegía a Somoza en Nicaragua.

Cuarta: Lo que constituye su máxima contradicción: Hablar públicamente de paz pensando en la guerra, borrando con el codo lo que se escribió con la mano y contradiciendo abiertamente el texto del acuerdo firmado por ambas partes. En el punto 1 (uno) del titulado “Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, firmado entre el gobierno colombiano y las Farc-EP en la Habana el 27 de agosto 2012” (solo para citar uno solo de puntos acordados) se leen textualmente los siguientes apartes, TODOS RELACIONADOS con el actual modelo económico (neoliberal de guerra de despojo) dominante en Colombia, condensado en la llamada Cuestión Agraria:

... ” 1. Política de Desarrollo Agrario Integral

- El desarrollo agrario integral es determinante para impulsar la integración de las regiones y el desarrollo social y económico equitativo del país.

- Acceso y uso de la tierra. Tierras improductivas. Formalización de la propiedad. Frontera agrícola y protección de zonas de reserva.

- Programas de desarrollo con enfoque territorial.

- Infraestructura y adecuación de tierras.

- Desarrollo social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.

- Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa. Asistencia técnica. Subsidios. Crédito. Generación de ingresos. Mercadeo. Formalización laboral.

- Sistema de seguridad alimentaria.”

Frente a lo cual uno debe preguntarse: ¿Si esto no es modelo económico, qué es lo que la Oligarquía Trasnacional colombiana (enferma tanto física como mentalmente y corroída por el cáncer de sus propias contradicciones intimas en el Poder) entiende por modelo económico?

Un amigo me acaba de mandar la sugerente letra de un corrido mejicano muy sonado en Colombia: El corrido del caballo blanco, que un día domingo feliz arrancara con la mira de llegar al Norte. Llevaba todo el hocico sangrando, en el valle del Yaqui le dio su ternura, cojeaba de la pata izquierda, y a pesar de todo, siguió su aventura... 

Venezuela y más allá: www.aporrea.org

Venezuela y más allá:  www.aporrea.org

  • Entrevista con el co-fundador de la página venezolana, Gonzalo Gómez Freire.

 

 

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

En la calle Perú de la Ciudad de Buenos Aires, un periodista chileno se entrevista con un venezolano. El venezolano, de tránsito por Argentina, es Gonzalo Gómez Freire, co-fundador y miembro del equipo del sitio de comunicación popular www.aporrea.org, donde hace las veces de coordinador de algunas áreas, relaciones públicas, vocería, aspectos administrativos.

 

Sin falsa modestia relata que "Superamos las 100 mil visitas diarias en circunstancias ordinarias. Ahora bien, en contextos especiales como la elección del 7 de octubre tuvimos alrededor de medio millón de visitas y 9 millones de visualizaciones la semana anterior y posterior a los comicios. Un tercio corresponde a visitas del exterior (Panamá, México, Argentina, Brasil, Ecuador, República Dominicana, España, Estados Unidos) y 2/3 de lectores son venezolanos.

 

-¿Cómo laboran?

 

"Tenemos una forma de funcionamiento que no es jerárquica. Cada persona del equipo publicador es autónoma. Nos comunicamos mediante la red con un chat interno, de modo que si alguien tiene dudas respecto de algún material, lo pone en consulta. Y el grupo humano está conformado por socialistas, gente de izquierda, bolivarianos, chavistas, trotskistas; cuidando siempre que la página no sea hegemonizada por alguna corriente o partido en especial."

 

-¿Y los principios editoriales?

 

"Existen criterios y parámetros consensuados. Todo lo que publicamos está dentro de la defensa del proceso revolucionario venezolano y de las luchas antiimperialistas y antineoliberales, democráticas, sobre reivindicaciones populares, nacionalidades oprimidas, derechos humanos que dan los pueblos en el área nacional e internacional. En Venezuela existe un amplio espectro de muchos matices. Tenemos gente que tiene críticas y cuestionamientos bastante agudos dentro del marco del proceso, hasta posiciones que justifican todas las políticas del gobierno. Todo ello aparece en Aporrea."

 

LA ASAMBLEA POPULAR REVOLUCIONARIA

 

-¿Cuál es el contexto de producción de Aporrea?

 

"Nace desde un espacio que se constituyó como coordinación de movimientos populares para enfrentar el golpe de Estado de 2002 (http://www.youtube.com/watch?v=2scI4Pn_cFk). El gobierno entonces no convocaba a la movilización popular masiva y apostaba a resolver la situación mediante los mecanismos internos del aparato estatal y las Fuerzas Armadas, institucionalmente. Por otro lado, el Ejecutivo sostenía la tesis de evitar provocaciones y derramamientos de sangre. Sin embargo, nosotros entendíamos que había un golpe de Estado en preparación y enmascarado a través de un movimiento aparentemente del pueblo (clases medias y sectores acomodados) y un paro empresarial con respaldo de la burocracia sindical con el fin de asaltar el Palacio de Miraflores. Para la derecha y el imperialismo, ello ’legitimaría’ el golpe a ojos del mundo. Y los militares golpistas surgen en buena medida del interior del chavismo. Es decir, se produce una traición."

 

"Convocamos a una movilización popular para poner un tapón en los alrededores de Miraflores. Pero eso no tuvo resonancia en las figuras del gobierno y muy tardíamente realizaron algunos llamamientos, cuando en horas de la madrugada ya nosotros habíamos distribuido unos 100 mil volantes, llegando a concentrar entre 10 a 15 mil personas. De todos modos fue suficiente para cerrar alguna de las vías de acceso al Palacio de Gobierno donde se daría uno de los enfrentamientos con la policía metropolitana de Caracas que estaba en manos del alcalde golpista Alfredo Peña, y donde los comisarios de esos policías estaban en coordinación con la embajada norteamericana. Allí se produjo una masacre que el golpismo intentó presentar como de origen chavista. Hubo 19 muertos y muchos heridos (http://www.youtube.com/watch?v=fkrAI72ct-I&feature=related). Entre la noche del 11 y el 12 de abril, algunos de nosotros nos dedicamos a trabajar en Internet para denunciar frente al mundo lo que realmente estaba aconteciendo en Venezuela y tratar de contrarrestar la matriz de la derecha. Allí el compañero Martín Sánchez que estaba fuera del país, se ofreció a contribuirnos, diseñando una página web al servicio de la resistencia al golpe. Incluso los acontecimientos que se precipitaron el 13 de abril se adelantaron a la elaboración de la página, cuando el verdadero pueblo se despliega, recupera el Palacio de Miraflores, rodea los cuarteles, los medios de comunicación privados. Entonces nos propusimos continuar con la idea de la página web, utilizándola para colocar los documentos y materiales de los movimientos populares constituyentes de la Asamblea Popular Revolucionaria."

 

-¿Y cuándo aparece Aporrea?

 

"El 14 de mayo de 2002, con mecanismos de publicación muy ágiles. No eran muchas las informaciones que circulaban -10 o 12 textos diarios-, pero se convirtió  en una herramienta de los movimientos sociales en un período de mucha tensión."    

 

-¿Los leía mucha gente?

 

"Entonces no estaba tan extendido como hoy el uso de Internet, y los que tenían acceso comenzaron a reproducir los artículos en fotocopias. Los textos aparecieron en los centros de trabajo, en los sindicatos, eran leídos en las asambleas."

 

-¿Por qué se llama Aporrea?

 

"Viene justamente de Asamblea Popular Revolucionaria, y significa golpear, enfrentar. No nos parecía muy bonito al principio (risas)."

 

UN SALTO DE CANTIDAD

 

-¿Qué los diferencia de otras páginas independientes y alternativas?

 

"Todo el mundo social utiliza Aporrea porque se expresa directamente desde los trabajadores y el pueblo. Es decir desde abajo y no desde el aparato estatal. Y nuestro equipo no editorializa la información; simplemente refleja la realidad del pueblo. Si Aporrea se pone ácida no sólo con la derecha y el imperialismo, sino con algunas posiciones de gobierno, es porque es el propio pueblo revolucionario bolivariano, actor y sujeto del proceso, quien lo está haciendo."

 

-¿Cuándo comienzan a tener más lectores?

 

"Luego del 13 de abril, una persona, tratando el tema de la defensa de la revolución, hizo una recomendación de visitar Aporrea en el programa "Aló Presidente". Ello significó un nuevo salto de lecturas y desde allí no hemos parado. De este modo, entre noviembre de 2002 y enero de 2003, cuando la reacción intentó realizar un sabotaje petrolero, jugamos un papel importante en la inteligencia social y como vehículo para la colocación de información difícil de presentar en los medios públicos."

 

-¿Por ejemplo?

 

"Logramos conseguir algunas grabaciones telefónicas de opositores donde hablaban abiertamente sobre las acciones golpistas que iban a llevar adelante, sobre crímenes que realizarían."

 

FINANCIAMIENTO

 

-¿De qué vive Aporrea?

 

"Al principio no teníamos muchos costos y empleábamos nuestros propios recursos personales. Con el tiempo y el desarrollo de la página se fueron elevando los gastos, y comenzamos a tener algunos compañeros remunerados dentro de un compromiso militante y político. No es que se volvieran empleados; se trata de activistas políticos que reciben un aporte por su trabajo. Ahora, sobre el financiamiento, nuestra aspiración primera fue que los propios movimientos y colectivos populares y usuarios de la página se preocuparan por su sostenimiento y nosotros pudiésemos rendirles cuentas. Eso, en la práctica, no alcanza. Sin embargo, por las características de la revolución bolivariana, nosotros tenemos la posibilidad de usar las pautas publicitarias del Estado, lo que plantea un riesgo y una vulnerabilidad. Porque si entramos en confrontación con alguna institución estatal, un ministerio o alguna figura que maneje una empresa del Estado, podrían retirarnos la propaganda. De hecho, a veces ha ocurrido, pero no se cierran las puertas y se abren otros caminos no condicionantes. Si no nos ayudan en un lado, nos ayudan en otro, porque la misma revolución bolivariana contiene esa diversidad y nos ofrece esas alternativas."

 

-¿Qué figura legal tienen?

 

"Formalmente somos una asociación civil sin fines de lucro. Muchos me señalan como director, pero en nuestra relación horizontal de trabajo, tengo un rol orientador, articulador, mediador. Tenemos una veintena de personas con acceso directo al publicador de la página, pero existe un incontable número de colaboradores y corresponsalías, ni siquiera establecidas de manera formal o convenios de tipo alguno. Operan en la práctica. En Aporrea se discute y se manifiesta la diversidad."

"QUE LOS MEDIOS ESTATALES Y PRIVADOS PASEN A CONTROL DEL MOVIMIENTO POPULAR"

 

-¿Qué dificultades adviertes en materia mediática desde la mayoría popular?

 

"Cuesta mucho cambiar la cultura comunicacional de las organizaciones y los movimientos. Están más bien habituados a las declaraciones, las conferencias de prensa, pero no a transformarse en agencia de noticias de sus propias luchas y en actores comunicacionales directos. Porque los medios privados, cuando los publican mediante ruegos, los ponen de acuerdo a sus intereses, distorsionadamente, usándolos para sus fines particulares. Y también, independientemente de que nunca en Venezuela el pueblo tuvo más acceso a los medios estatales, trabas burocráticas y a veces políticas impiden la emisión de ciertas informaciones. El pueblo de forma paulatina ha ido comprendiendo que debe contar con medios propios de gran alcance, que es preciso construirlos, crear equipos de trabajo, producir contenidos. Hoy las tecnologías lo facilitan mucho más que ayer."

 

-¿La influencia y número de visitas de Aporrea serían posibles en otro momento histórico, sin  la existencia de la revolución bolivariana?

 

"Yo creo que no. Y no sólo por la revolución bolivariana. En el mismo proceso hubo una segunda revolución que fue la derrota del golpe de Estado del 13 de abril y un reimpulso del curso revolucionario. Lo mismo pasó con el aplastamiento popular al sabotaje petrolero. Hay páginas capitalistas y de sectores burgueses, profesionales de la comunicación que tienen un altísimo número de visitas y con los que nosotros competimos. Ellos están en el terreno de la farándula y la pornografía por ejemplo, que nosotros no vamos a abordar. Publicamos, claro, temáticas sexuales como un asunto humano y social. Pero jamás pondremos señuelos o sebos para captar más lectores. No es nuestro objetivo."

 

-¿Cuáles son los proyectos de Aporrea?

 

"Queremos comenzar a dar cuenta de mejor manera de los pueblos en lucha de toda América Latina y el Caribe. Es decir, cómo proyectamos comunicacionalmente las tareas de la revolución y el socialismo de forma ampliada. El programa actual del Presidente Chávez tiene un punto que plantea el impulso de las comunicaciones de los movimientos sociales y sus expresiones de toda naturaleza; sindicales, de mujeres, pueblos indígenas, ambientalistas, organismos del poder popular, partidos y corrientes políticas, hacia la creación de un sistema público multimedial del mismo pueblo. Para ello necesitamos perfeccionar cualitativamente nuestro empeño. Pero también demandamos que los medios estatales y privados pasen a control del movimiento popular, desde sus enfoques, requerimientos y realidades. Ni la burocracia estatal, ni una minoría burguesa pueden obstruir las fuerzas y conquistas del pueblo organizado de Venezuela y su capacidad y derecho para hacer uso de toda la gama de medios de comunicación existentes." 

 

Chile:Confederación de Sindicatos Bancarios y Afines: COMUNICADO DE PRENSA

 

COMUNICADO DE PRENSA 

 

La venta de la AFP Cuprum al consorcio estadounidense Principal Financial Group, lejos de celebrarse -como lo están haciendo los grupos económicos detrás del negocio de las AFP-, es motivo de honda preocupación para los trabajadores.

Por ello, Confederación Bancaria y Afines declara:


El 9 de octubre la multinacional financiera Principal adquirió la  propiedad de Cuprum, la más rentable de las AFP (con una rentabilidad del 22,75% de resultados sobre capital, las utilidades de esta AFP están muy por encima del 14% de rentabilidad de las empresas del sistema). Con esta transacción, el 75% de los fondos de pensiones estará en manos externas.

En estos momentos, la totalidad de los recursos de los fondos de pensiones están en manos de 6 AFPs, y de estas, 4 pertenecen a multinacionales: Capital (ING), Provida (BBVA), Habitat (Citigroup) y ahora Cuprum (Principal). Nuestra preocupación, no es porque creamos que los grupos nacionales lo estén haciendo bien, muy por el contrario, sino por los motivos que lleva a un consorcio internacional a adquirir la propiedad de una AFP, pagando un 50% más del precio en la bolsa.


Esta transacción confirma que el objetivo principal de las AFP no es, como tantas veces hemos dicho, otorgar pensiones al momento de terminar la vida laboral de los hombres y mujeres, sino por el contrario, perseguir el lucro como fundamento esencial de sus actividad y dotar a quienes incursionan en este negocio, de una riqueza totalmente ilegítima, pues se hace sobre la pérdida sistemática de los ahorros previsionales de los trabajadores.


La incursión de grandes consorcios financieros en la propiedad de las AFP en Chile es la confirmación más evidente de que este es un negocio muy rentable para el capital, especialmente cuando se trata de capitales pertenecientes a grandes compañías que buscan esencialmente, poder disponer de recursos para mercados hoy fuertemente constreñidos por la falta de liquidez. Sin embargo, la exposición de los ahorros previsionales de los chilenos, puede desencadenar una nueva perdida millonaria como ocurrió el 2008 si no se toman a tiempo los resguardos necesarios.


La especulación de este sistema de ahorro forzoso agravia a los verdaderos dueños de los fondos, los trabajadores. Hace pocos días el valor de los títulos en la bolsa experimentaron una valorización superior al precio del mercado y, al contrario, los fondos continuaron cayendo sin que ninguna autoridad haya expresado su preocupación sobre la especulación que se produce en torno a las AFP.


Cabe la pregunta: ¿Por qué las multinacionales están dispuesta a pagar un sobre precio por las AFP chilenas?.


Muy sencillo, pues se hacen de un negocio que renta porcentajes cercanos al 30% del capital y, por que además, estos consorcios transnacionales podrán disponer de una gran liquidez que puede ser puesta al servicio de sus empresas vinculadas en el exterior donde justamente uno de los grandes problemas es la falta de liquidez.


Chile hasta ahora se está librando de la ola de desaceleración económica, y de crisis monetaria, que en diferente grado afecta al grueso del planeta, entre ellas las economías decisivas de Europa, Estados Unidos, China e India. Aquí todavía las multinacionales pueden encontrar la liquidez que necesitan desesperadamente en otros lugares del planeta, para sus negocios relacionados, ya sea mediante la inversión directa en el extranjero, o mediante mecanismos de triangulación. Es difícil no preocuparse ante el riesgo de que esto acarree pérdidas enormes, arrastrando a pensiones aún más miserables a los trabajadores que han ahorrado forzosamente durante su vida laboral, con la falsa promesa que recibirían el 70 o 75% de sus remuneraciones de la etapa activa.







Confederación de Sindicatos Bancarios y Afines
Agustinas 814, Of. 606
4816122 – 4816123
Ana Muga – 90859133
Comunicaciones

 

 

Sistema Previsional Chileno: Por qué no queremos más Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)

Sistema Previsional Chileno:  Por qué no queremos más Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)

Por Luis Mesina*

El año 1981 José Piñera, Hernán Büchi y otros conspicuos representantes de la dictadura, instalaron en Chile, sin ningún debate y con el total desprecio de los trabajadores, el actual sistema de ahorro forzoso, que consiste en que todos los meses los trabajadores destinan más del 10% de sus ingresos para una cuenta individual de capitalización, más una elevada comisión para que las AFP administren nuestros ahorros.

A partir de 1981, todos los nuevos contratos laborales debieron acogerse al nuevo esquema por obligación, pero, a los que tenían contratos vigentes, se les instó a cambiarse utilizando las más diversas artimañas unidas a una agresiva campaña publicitaria que tildaba de “irresponsables” e “ignorantes” a los que se quedaban en el antiguo sistema. La dictadura ejercía una presión desmedida sobre el conjunto de los trabajadores. Pero, además, los empleadores presionaron fuertemente en la misma dirección, incluso llegando a despedir masivamente a sus trabajadores para volver a contratarlos bajo el sistema de AFP. En este nuevo sistema, la parte patronal se desentiende de toda responsabilidad sobre la seguridad social de los trabajadores.

Uno de los argumentos de la propaganda de ese entonces para “convencer” de que había que aceptar este modelo, era que al término de la vida laboral, los pensionados obtendrían en promedio entre el 75% y un 85% del equivalente a la remuneración que recibían en su vida activa. Además, señalaban que el sistema antiguo, de reparto, era pésimo por que dejaba expuesto los ahorros provisionales para que los gobiernos de turno los utilizaran para otros fines, que eran sistemas fracasados, que discriminaban, etc. Levantaron todo tipo de sofismas para desacreditar el antiguo sistema.

En fin, muchas mentiras. Lo que es efectivo es que las AFP no se habrían podido instalar en Chile de no haber estado el país bajo una feroz tiranía, que eliminó a la oposición, desintegró las organizaciones sindicales y sociales y sumió a la sociedad entera en el temor por 17 años.

Lo que tenemos hoy

A más de 31 años de su aplicación, se puede decir que el sistema de AFP es un fracaso. Es subvencionado por el Estado, quien paga el 60% de las pensiones y condena a los trabajadores que se pensionan a la pobreza.

No existe otro país como Chile en que los empresarios no aporten nada para la jubilación de sus trabajadores. Un sistema único que atenta contra convenciones internacionales y derechos esenciales de los trabajadores al requisarles el dinero destinado a sus pensiones, para ser usado en la especulación financiera generándoles pérdidas y pensiones miserables y, la imposibilidad de cambiarse a un sistema mejor.

Actualmente las AFP pagan poco más de 900 mil pensiones a un promedio de $173.550. Es decir pagan a menos del 10% de los afiliados y el monto es inferior al 30% del ingreso del trabajador. A junio de este año se encontraban afiliados 9.169.700 trabajadores, de ese número, sólo 4.719.066 cotiza, el resto, es decir a 4.450.634” los empleadores les retienen sus cotizaciones y no las enteran o, simplemente no les pagan. O sea, un sistema en que el 48,53% de los afiliados no cotiza por lo cual, su futuro previsional será una miseria.

La mayoría de los trabajadores que se han pensionado en los últimos 31 años, lo ha hecho de manera anticipada, para ello han debido endosar sus ahorros previsionales a una compañía de seguros la que rebaja considerablemente los ahorros que acumularon durante su vida laboral otorgando pensiones que en promedio representan menos del tercio de sus ingresos en la vida activa. Por el hecho de endosar sus ahorros a una compañía de seguros pierden la propiedad sobre ello y, en caso de muerte, pierden sus hijos, su mujer y los herederos. 

Un dato importante a señalar es que en Chile, más del 70% de los trabajadores gana menos de $350 mil mensuales y con esos ingresos, aún trabajando 40 años sin interrupción, sus ahorros serán insuficientes para una pensión digna.

Pero en contraposición a lo anterior, tenemos que los funcionarios de las FFAA a quienes se les mantuvo en el antiguo sistema de reparto, reciben pensiones 10 veces más altas que los de las AFP. Otro tanto ocurre con los trabajadores que permanecieron en el antiguo sistema (INP), reciben pensiones cuatro veces más altas que los de las AFP.

 

Las diferencias con el antiguo sistema

Se dijo que el antiguo sistema de reparto era deficitario, lo que es absolutamente falso. El año 1980 más de 30 cajas de previsión tenían superávit, ciertamente que requería modificaciones, pero en lo absoluto era un sistema fracasado. El costo actual de administración es mucho más deficiente que el antiguo, la mayoría de los asalariados percibía en promedio cifras cercanas al 75% de sus ingresos en la vida activa y se pensionaban mucho más jóvenes que en la actualidad.

El principio del antiguo sistema se sustentaba en el concepto de Seguridad Social. Éstos están basados en un principio de solidaridad básico, los trabajadores activos financian a los más viejos que por razones naturales pueden aumentar sus enfermedades, pueden quedar desempleados, etc. Las antiguas Cajas de Previsión (así se llamaban antiguamente) garantizaban la atención integral en salud, preventiva y curativa, además, algunas como la Caja de Empleados Particulares, la Caja de Empleados Públicos, la Caja Bancaria destinaban parte de esos ahorros a la construcción de excelentes viviendas para los trabajadores y centros de recreación y esparcimiento, como cines y estadios. El sistema de AFP por el contrario, rompió el principio de solidaridad, eliminó el concepto de Seguridad Social, e impuso el lucro y el mercantilismo en la administración de estos ahorros, generando ganancia solo para los dueños de las AFP. La salud se privatizó a costos inadmisibles para los trabajadores, las pensiones se administran a un costo exorbitante y las viviendas dejaron de ser un derecho para los trabajadores.

Sólo pérdidas para los trabajadores, ganancias para las AFP

Las AFP fueron concebidas como un ahorro forzoso para los trabajadores, el objetivo era acumular capital al servicio de un modelo de crecimiento basado en la iniciativa privada, donde el Estado renunciaba a garantizar derechos fundamentales a las personas. Su existencia explica, en gran parte, la concentración desmedida de la riqueza y la proliferación de los grupos económicos.

La rentabilidad prometida cuando se crearon las AFP no se cumple. Pero además el sistema está lleno de perversiones, entre ellas: las AFP (no nuestros fondos) ganan dinero aunque administren mal nuestros recursos. Los trabajadores no tenemos ninguna alternativa a este sistema, estamos obligados a cotizarles. Los empresarios pueden declarar las cotizaciones sin pagarlas, lo que es un incentivo para crear lagunas previsionales que terminarán afectando la pensión de los trabajadores.

Solamente entre abril y septiembre de 2011, los fondos de pensiones, gestionados por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), sufrieron la pérdida de 25 mil millones de dólares. Este año, en el mes de mayo, salió a la luz pública nuevas pérdidas millonarias en los fondos de pensiones de los trabajadores en los últimos 12 meses, siendo mayo el peor mes de los últimos dos años, alcanzando el Fondo A, el más afectado de todos, un -5,61%; acumulando al año un 11,57% de pérdida; en tanto el Fondo E, tuvo un leve crecimiento durante el mes de mayo que alcanzó el 0,78%, que sumado a sus resultados durante el último año, dio un crecimiento de un 3,51%, constatándose que ha sido el único Fondo que ha generado un saldo positivo, es decir, el menos especulativo.

Sin embargo, los dueños de las AFP siguen enriqueciéndose, registrando el sector un 33% de rentabilidad durante el último período, la mayor de la economía nacional. Se han multiplicado sus fortunas con nuestros recursos y sin embargo, los ahorros continúan cayendo. Guillermo Arthur, presidente de la Asociación de AFP se ha enriquecido a nuestra costa. Estos datos refuerzan el llamado que ha efectuado la Confederación de Sindicatos Bancarios como medida transitoria desde el 2008, a cambiarse masivamente al Fondo E, para lograr dos objetivos: poner a mejor recaudo los fondos para nuestra vejez, e impedir que las AFP sigan especulando con nuestros recursos.

Otra jugada de las AFP para pagar pensiones menores

En Chile, la esperanza de vida de las personas al nacer, estimada al 2011, era de 77,7 años en promedio, lo que correspondía a 74,44 años para los varones, y 81,13 años para las mujeres. Las AFP consiguieron que se recalculara la esperanza de vida de las personas que se pensionan, edad a partir de la cual se calculan los montos de las pensiones. Esta quedó en 82,7 años para los hombres y 87,9 para las mujeres. Esto significa que el sistema es discriminador con las pensiones que reciben las mujeres, porque vivir más años no significa que se pueda vivir con menos al mes. Este aspecto, además, es uno de los ejemplos más masivos y flagrantes de discriminación contra la mujer, con la venia del Estado chileno. 

Al aumentar, unilateralmente los dueños de las AFP la edad de pensionarse se provoca otro daño en los montos de las pensiones, pues el monto total de ahorro acumulado (dividendo) deberá dividirse por un número mayor (divisor), por tanto el (cuociente) será menor. Este es un problema estructural que hay que abordarlos con una mirada solidaria. En todo el mundo, en alguna medida producto del avance de la ciencia las personas viven más, esta situación no puede ser un problema para los seres humanos, al contrario debiera ser un aliciente, sin embargo, ello sólo es posible en un sistema previsional que no ve a la previsión como una mercancía de la cual se puede obtener lucro, sino como un derecho esencial de los seres humanos, cosa que por supuesto las AFP no consideran ya que no nacieron para eso.

Además tres factores van a presionar a la baja a las pensiones: primero, se está acabando la generación que llega a la edad de pensionarse contando con el “bono de reconocimiento” del sistema antiguo; en segundo lugar, producto de la especulación bursátil con nuestros fondos cuando los títulos se derrumbaron en medio de la crisis global, y con la volatilidad de las bolsas que ha seguido por años, perdimos cerca de un tercio de los fondos acumulados, y en tercer lugar, al extenderse las expectativas de vida (los años por los que se divide el ahorro acumulado), se reduce el monto mensual a recibir.

Es urgente acabar con este sistema y construir un sistema de Seguridad Social

Debemos poner fin a este sistema urgentemente y sustituirlo por un sistema de Seguridad Social. Por un sistema de reparto como el que había anteriormente, mediante el cual las cotizaciones de los trabajadores activos se utilizan para pagar las pensiones de los finalizan su vida laboral. 

Este esquema ha demostrado su solidez y sustentabilidad otorgando pensiones decentes en la gran mayoría de los países donde impera. Eso permitiría mejorar las pensiones al nivel del INP y con un excedente grandísimo a favor del fisco.

Para conseguir pensiones dignas, se debe aumentarse la cotización actual, de manera gradual, hasta llegar a un 25%, pero, con cargo a los empleadores y el Estado no puede desentenderse de su rol de garante de la Seguridad Social.

Los actuales fondos deben ser intervenidos por el Estado y generarse la creación de Corporaciones Privadas sin fines de lucro que administren estos fondos con un criterio radicalmente diferente, con el principal objetivo de otorgar pensiones que permitan vivir dignamente a las personas después de una vida de trabajo.



Recuadro

Las pérdidas de los multifondos de Las AFP en los últimos 12 meses.

Fuente: Diario Financiero, 30 de Mayo 2012.




Fondo A perdió -11,57%


Fondo B perdió -8,1%


Fondo C perdió -4,2%


Fondo D          0,8


Fondo E         3,51%



Notas.

[1] Superintendencia de Pensiones/ 30 junio 2012 


[2] Bono de Reconocimiento: Es un instrumento monto de dinero entregado por el Estado a los trabajadores que se incorporaron al Nuevo Sistema de Pensiones, de acuerdo a los períodos de cotizaciones que registren en el antiguo régimen previsional. El Bono de Reconocimiento se ingresa a la Cuenta de Capitalización Individual cuando el afiliado se pensione por vejez, por invalidez o cuando fallezca. Para obtenerlo es requisito tener a lo menos 12 cotizaciones mensuales en alguna institución de previsión del antiguo sistema en el período comprendido entre noviembre de 1975 y octubre de 1980, o tener a lo menos una cotización entre el 1 de julio de 1979 y la fecha de ingreso al nuevo sistema. Todos quienes ingresaron después de 1981 no tienen Bono de Reconocimiento.  

* Luis Mesina, es Secretario General de Confederación de Sindicatos de Trabajadores Bancarios y Afines.

 

Huelguistas de hambre en Angol: “Evaluamos la huelga seca para asumir una muerte digna”

Huelguistas de hambre en Angol: “Evaluamos la huelga seca para asumir una muerte digna”

Los presos políticos de la comunidad Wente Winkul Mapu del Lof Chekenco: Paulino Levipan Coyán, Daniel Levinao Montoya, Rodrigo Montoya Melinao y su vocero Eric Montoya Montoya, queremos decir a la opinión pública nacional e internacional que repudiamos y condenamos el actuar del estado capitalista chileno contra nuestro pueblo.

Que la visita del presidente chileno Sebastián Piñera en territorio mapuche no tiene otro objetivo que hacer una demostración de poder del estado chileno opresor contra nuestro pueblo oprimido, pero al mismo tiempo demostrando una profunda equivocación e ineptitud, al pensar que retrocederemos en la idea de recuperación de nuestras tierras y nuestra reconstrucción como pueblo nación, creyendo con ello que nos intimidaremos.

 

Sólo recordarle al Estado chileno que los que luchan hoy son hijos, nietos y bisnietos de quienes lucharon esta tierra contra su ejército invasor hace sólo 130 años y que nuestros hijos, nietos y bisnietos son quienes les recuperaran lo que saquearon y robaron.

Creemos que abordar la lucha histórica de nuestro pueblo por parte del Estado con la creación de Áreas de Desarrollo, pertenece a la misma estrategia de siempre y que pretende con ella lavar su imagen nacional e internacional, para seguir reprimiendo las comunidades que resisten y recuperan su territorio. Las áreas de desarrollo y los recursos no tiene otro fin que fortalecer la dominación del estado sobre nuestras comunidades.

Las comunidades deben comprender que el Estado entrega recursos gracias a quienes han luchado, porque se hacen visibles los problemas de miseria y pobreza de nuestro pueblo.

Que aunque muchas comunidades no comparten la forma decidida por la lucha del territorio, las negociaciones políticas deben pensarse siempre en el futuro de nuestro pueblo, en su autonomía y en la recuperación del territorio, porque de nada sirve tener proyectos si no hay donde desarrollarlos, de nada sirve tener proyectos si no es con nuestro trabajo que mantenemos lo que conquistamos. De nada sirve tener proyectos si tenemos a nuestros peñi sometidos a la represión y al encarcelamiento.

Debemos pensarnos siempre como pueblo, como familia. Y como jóvenes que se dignifican en esta lucha, entendemos que salir de este estado de pobreza no significa que sea A CUALQUIER PRECIO. Por eso rechazamos el oportunismo y el uso del discurso de lucha que con tanta facilidad algunos usan para posesionarse en los medios de comunicación o en organizaciones de dominación como es Conadi y las ADI.

Estos oportunistas no tienen ningún asco en darle la mano al Estado para que limpie su rostro ante la comunidad internacional, corriendo a negociar a las oficinas del la autoridad, mientras los peñi están en lucha.

Repudiamos el actuar de Juan Carlos Curinao y Domigo Marileo. Todos sabemos quiénes son esta gente, también sus comunidades y creemos firmemente que ellos NO hacen ninguna presión al Estado como dicen, por el contrario, sus palabras hablan desde un sitio de complacencia con el Estado, mientras a la gente que lucha nos someten a la represión y cárcel.

LAS ÁREAS DE DESARROLLO INDIGENA SON EN REALIDAD ÁREAS DE DOMINACIÓN Y DOMESTICACIÓN DEL MAPUCHE.

Queremos también, con las fuerzas que nos quedan, emplazar al Colegio Médico a que se haga cargo del tema de las huelgas de hambre, de que hable con voz fuerte y decidida. Queremos que denuncie o se pronuncie a favor del Estado. Queremos que salga del silencio cómplice que nos tiene asumiendo todas las artimañas que el Estado utiliza para separarnos y bajar nuestra medida de presión en total impunidad. QUE DIGAN ALGO YA!

Informamos también que aunque pasan los días, ninguna autoridad se ha acercado a saber de nuestra boca cuáles son nuestras demandas y mucho menos de querer dar una salida a esta huelga.

Finalmente, queremos respaldar la huelga de hambre de nuestros peñi en Temuco, sus demandas que tiene que ver con el derecho que tiene toda persona a estar cerca de su familia, el tener un juicio justo y se respete la presunción de inocencia. Nosotros estamos evaluando también el tema de huelga seca y así asumiremos todos una muerte digna.

Advertimos al Estado que esta lucha no será en vano, que esta huelga la continuaremos hasta las últimas consecuencias. Que lo que exigimos es justicia para las causas mapuche y que no descansaremos hasta lograrlo.

Porque ni el encarcelamiento, ni la muerte detendrán nuestra lucha por la libertad y territorio de nuestro Pueblo Nación Mapuche.

Presos políticos mapuche Wente Winkul Mapu

COMUNICADO PUBLICO NUMERO 10

 

La verdadera razón por la cual EE.UU. utilizó armas nucleares contra Japón

La verdadera razón por la cual EE.UU. utilizó armas nucleares contra Japón

No se necesitaban armas atómicas para terminar la guerra o salvar vidas

Washington´s Blog   
Information Clearing House

 

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

 

Como a todos los estadounidenses, me enseñaron que EE.UU. lanzó bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki para terminar la Segunda Guerra Mundial y salvar vidas estadounidenses y japonesas.

 

Sin embargo, la mayoría de los altos oficiales militares estadounidenses de la época dijeron otra cosa.

 

El grupo de Estudio de Bombardeo Estratégico de EE.UU., asignado por el presidente Truman para estudiar los ataques aéreos contra Japón, produjo un informe en julio que concluyó (52-56):

 

Sobre la base de una detallada investigación de todos los hechos y con el apoyo del testimonio de los dirigentes japoneses involucrados, el Estudio opina que Japón se habría rendido ciertamente antes del 31 de diciembre de 1945 y con toda probabilidad antes del 1 de noviembre de 1945 incluso si las bombas atómicas no se hubieran lanzado, incluso si Rusia no hubiera entrado a la guerra, e incluso si no se hubiera planificado o contemplado ninguna invasión.

 

El general (y después presidente) Dwight Eisenhower -entonces comandante supremo de todas las Fuerzas Aliadas, y el oficial que creó la mayor parte de los planes militares de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial para Europa y Japón– dijo:

 

Los japoneses estaban dispuestos a rendirse y no era necesario atacarlos con esa cosa horrible.

 

Newsweek , 11/11/63, Ike on Ike

 

Eisenhower también señaló (pg. 380)

 

En [julio de] 1945… el secretario de Guerra Stimson, en visita a mi oficina central en Alemania, me informó de que nuestro gobierno se preparaba para lanzar una bomba atómica sobre Japón. Yo era uno de los que pensaban que había una serie de razones convincentes para cuestionar la inteligencia de un acto semejante… el secretario, después de darme la noticia del exitoso ensayo de la bomba en Nuevo México, y del plan de utilizarla, me pidió mi reacción, esperando al parecer una enérgica aprobación.

 

Durante su relato de los hechos relevantes, había sido consciente de un sentimiento de depresión y por lo tanto le expresé mis graves aprensiones, primero sobre la base de mi creencia en que Japón ya estaba derrotado y que el lanzamiento de la bomba era totalmente innecesario, y en segundo lugar porque pensaba que nuestro país debía evitar horrorizar a la opinión mundial debido al uso de un arma cuyo empleo, pensaba, ya no era indispensable como medida para salvar vidas estadounidenses. Pensaba que Japón estaba, en ese mismo momento, buscando alguna forma de rendirse con la menor pérdida de prestigio. El secretario se mostró profundamente perturbado por mi actitud…

 

El almirante William Leahy –el miembro de más alta graduación de las fuerzas armadas de EE.UU. desde1942 hasta su retiro en 1949, quien fue el primer jefe de facto del Estado Mayor Conjunto y que estaba al centro de todas las principales decisiones militares de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial– escribió (pg. 441):

 

En mi opinión el uso de esa cruel arma en Hiroshima y Nagasaki no fue una ayuda material en nuestra guerra contra Japón. Los japoneses ya estaban derrotados y se disponían a rendirse debido al efectivo bloqueo marítimo y los exitosos bombardeos con armas convencionales.

 

Las posibilidades letales de la guerra atómica en el futuro son aterradoras. Mi propio sentimiento era que al ser los primeros en utilizarla, habíamos adoptado un estándar ético común a los bárbaros de la Alta Edad Media. No me enseñaron a hacer la guerra de esa manera, las guerras no se pueden ganar destruyendo a mujeres y niños.

 

El general Douglas MacArthur estuvo de acuerdo (pg. 65, 70-71):

 

Los puntos de vista de MacArthur respecto a la decisión de lanzar la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki fueron totalmente diferentes de lo que supuso el público en general… Cuando pregunté al general MacArthur sobre la decisión de lanzar la bomba, me sorprendió escuchar que ni siquiera le habían consultado. ¿Cuál habría sido su consejo?, le pregunté. Respondió que no veía ninguna justificación militar para lanzar la bomba. La guerra podría haber terminado semanas antes, dijo, si EE.UU. hubiera aceptado, como en todo caso lo hizo posteriormente, que se conservara la institución del emperador.

 

Además (pg. 512):

 

La declaración de Potsdam, en julio, exigió que Japón se rindiera incondicionalmente o se enfrentaría a ‘una rápida y total destrucción’. MacArthur se escandalizó. Sabía que los japoneses jamás renunciarían a su emperador y que sin él, en cualquier caso, sería imposible una transición ordenada a la paz, porque su pueblo no se sometería jamás a la ocupación aliada a menos que el emperador lo ordenara. Irónicamente, cuando tuvo lugar la rendición, fue condicional, y la condición fue la continuación del reino imperial. Si se hubiera seguido el consejo del general, es posible que el recurso a las armas atómicas en Hiroshima y Nagasaki hubiera sido innecesario.

 

Del mismo modo, el secretario adjunto de Guerra, John McLoy señaló (pg. 500):

 

Siempre he pensado que nuestro ultimátum al gobierno japonés emitido desde Potsdam [en julio de 1945] lo habría aceptado, si nos hubiésemos referido al mantenimiento del emperador como monarca constitucional y hubiésemos hecho alguna referencia al acceso razonable a materias primas de futuro gobierno japonés. Por cierto, creo que incluso en la forma en la que se dio dicho ultimátum había una cierta disposición por parte de los japoneses a considerarlo de manera favorable. Cuando terminó la guerra llegué a esta conclusión después de hablar con una serie de funcionarios japoneses que habían estado íntimamente asociados con la decisión del gobierno japonés de entonces de rechazar el ultimátum tal como se presentó. Creo que perdimos la oportunidad de lograr una rendición japonesa, completamente satisfactoria para nosotros, sin necesidad de lanzar las bombas.

 

El subsecretario de la Armada, Ralph Bird, dijo:

 

Pienso que los japoneses querían la paz y ya habían contactado a los rusos y creo que a los suizos. Y esa sugerencia de [dar] una advertencia [de la bomba atómica] fue una propuesta que les habría permitido salvar las apariencias y la habrían aceptado de buena gana.

 

***

 

A mi juicio, la guerra japonesa ya estaba ganada antes de que utilizásemos la bomba atómica. Por lo tanto, no habría sido necesario que reveláramos nuestra posición nuclear y estimular a los rusos a desarrollar lo mismo mucho más rápido de lo que lo hubieran hecho si no hubiésemos lanzado la bomba.

 

War Was Really Won Before We Used A-Bomb, U.S. News and World Report, 15/8/60, pg. 73-75.

 

También señaló (pg. 144-145, 324):

 

Me pareció que los japoneses estaban cada vez más débiles. Rodeados por la armada, no podían recibir ninguna importación ni podían exportar nada. Naturalmente, a medida que pasaba el tiempo y la guerra se desarrollaba a nuestro favor era bastante lógico esperar que con el tipo adecuado de advertencia los japoneses estuvieran en una posición para hacer la paz, lo que habría hecho que fuera innecesario lanzarla bomba y tuviésemos que hacer que participara Rusia.

 

El general Curtis LeMay, el duro “halcón” de la Fuerza Aérea del Ejército, declaró públicamente poco antes del lanzamiento de las bombas nucleares sobre Japón:

 

La guerra habría terminado en dos semanas… La bomba atómica no tuvo absolutamente nada que ver con el fin de la guerra.

 

El vicepresidente del Estudio de Bombardeo de EE.UU., Paul Nitze, escribió (pg. 36-37, 44-45):

 

Llegué a la conclusión de que incluso sin la bomba atómica, era probable que Japón se rindiera en cosa de meses. Mi propio punto de vista era que Japón capitularía en noviembre de 1945.

 

***

 

Incluso sin los ataques a Hiroshima y Nagasaki parecía muy poco probable, en vista de lo que establecimos que era el estado de ánimo del gobierno japonés, que fuera necesaria una invasión estadounidense de las islas [programada para el 1 de noviembre de 1945].

 

El director adjunto de la Oficina de Inteligencia Naval, Ellis Zacharias, escribió:

 

Precisamente cuando los japoneses estaban dispuestos a capitular, seguimos adelante e introdujimos en el mundo el arma más devastadora que había visto, y en efecto dimos el visto bueno a Rusia para que se extendiera sobre Asia Oriental.

 

Washington decidió que Japón había tenido su oportunidad y que era hora de utilizar la bomba atómica.

 

Sugiero que fue la decisión equivocada. Fue un error por motivos estratégicos. Y fue un error por motivos humanitarios.

 

Ellis Zacharias, How We Bungled the Japanese Surrender, Look, 6/6/50, pg. 19-21.

 

El brigadier General Carter Clarke –el oficial de inteligencia militar a cargo de preparar los resúmenes de los cables japoneses interceptados para el presidente Truman y sus consejeros– dijo: (pg. 359):

 

Cuando no necesitábamos hacerlo, y sabíamos que no necesitábamos hacerlo y ellos sabían que no necesitábamos hacerlo, los utilizamos como un experimento para dos bombas atómicas.

 

Muchos otros altos oficiales militares estuvieron de acuerdo. Por ejemplo:

 

El comandante en jefe de la Armada de EE.UU. y jefe de Operaciones Navales, Ernest J. King, declaró que el bloqueo naval y el bombardeo anterior en Japón en marzo de 1945, habían incapacitado a los japoneses y que el uso de la bomba atómica fue innecesario e inmoral. También, se informó de que el almirante de la Flota Chester W. Nimitz dijo en una conferencia de prensa el 22 de septiembre de 1945 que “el almirante aprovechó la oportunidad para sumar su voz a las de los que insistían en que Japón estaba derrotado antes del bombardeo atómico y del ingreso de Rusia a la guerra”. En un discurso subsiguiente en el Monumento Washington el 5 de octubre de 1945, el almirante Nimitz declaró: “Los japoneses, de hecho, habían pedido la paz antes de que se anunciara al mundo la era atómica con la destrucción de Hiroshima y antes de la entrada de Rusia a la guerra”. También se supo que el 20 de julio de 1945, o cerca de esa fecha, el general Eisenhower había instado a Truman, en una visita personal, a que no utilizara la bomba atómica. La evaluación de Eisenhower era que “No era necesario atacarlos con esa cosa espantosa… utilizar la bomba atómica para matar y aterrorizar a civiles, sin intentar siquiera [negociaciones] fue un doble crimen”. Eisenhower también declaró que no era necesario que Truman “sucumbiera” ante el [ínfimo puñado de personas que presionaban al presidente para que lanzara bombas atómicas en Japón].

 

Los oficiales británicos pensaban lo mismo. Por ejemplo Sir Hastings Ismay, general y jefe de Estado Mayor del ministerio británico de Defensa, dijo al primer ministro Churchill que “si Rusia entrara a la guerra contra Japón, los japoneses probablemente desearían salir bajo casi cualquier condición que no sea el destronamiento del emperador”.

 

Al oír que la prueba atómica fue exitosa, la reacción privada de Ismay fue de “repulsión”.

 

¿Por qué se lanzaron las bombas en ciudades pobladas y sin valor militar?

 

Incluso los oficiales militares que estaban a favor del uso de armas nucleares preferían que se utilizaran en áreas no pobladas u objetivos militares japoneses… no en las ciudades.

 

Por ejemplo el asistente especial del secretario de la Armada, Lewis Strauss, sugirió a su jefe, James Forrestal, que bastaría una demostración no letal de armas atómicas para convencer a los japoneses de que se rindieran… y el secretario de la Armada estuvo de acuerdo. (pg. 145, 325):

 

Sugerí al secretario Forrestal que se hiciese una demostración del arma antes de utilizarla. En primer lugar porque era obvio para un número de personas, incluyéndome a mí, que la guerra casi había terminado. Los japoneses estaban prácticamente listos para capitular… mi propuesta al secretario fue que se debía hacer la demostración del arma en un área accesible a observadores japoneses y donde sus efectos serían dramáticos. Recuerdo haber sugerido que un sitio adecuado para una demostración de ese tipo sería un gran bosque de cedros japoneses no lejos de Tokio. El cedro japonés es la versión japonesa de nuestra secoya… Supuse que una bomba detonada a una altura adecuada sobre un bosque semejante… esparciría los árboles desde el centro de la explosión en todas direcciones como si fueran fósforos y por supuesto les prendería fuego en el centro. Pensaba que una demostración de este tipo demostraría a los japoneses que podíamos destruir a voluntad cualquiera de sus ciudades… El secretario Forrestal estuvo completamente de acuerdo con la recomendación…

 

Me parecía que no era necesaria un arma semejante para acabar con la guerra, y que una vez que se utilizase se incorporaría a los armamentos del mundo…

 

El general George Marshall estuvo de acuerdo:

 

Algunos documentos contemporáneos muestran que Marshall pensaba que “esas armas se podrían utilizar primero contra objetivos militares propiamente tales como una gran instalación naval y entonces, si no se lograba un resultado total con su efecto, pensaba que deberíamos determinar una serie grandes áreas manufactureras en las que se avisaría a la gente de que se fuera y advirtiendo a los japoneses de que teníamos la intención de destruir esos centros…”

 

Como sugiere el documento sobre los puntos de vista de Marshall, la pregunta de si se justificaba el uso de la bomba atómica se concentra… en si las bombas tenían que usarse contra un objetivo mayormente civil en lugar de un objetivo estrictamente militar, lo que en los hechos era la alternativa explícita, ya que aunque había soldados japoneses en las ciudades, los planificadores estadounidenses no consideraban vitales a Hiroshima ni Nagasaki desde el punto de vista militar. (Es uno de los motivos por los que hasta entonces no se había bombardeado con fuerza a ninguna de ellas). Además los ataques [en Hiroshima y Nagasaki] apuntaban explícitamente a instalaciones no militares rodeadas de viviendas de trabajadores.

 

Los historiadores están de acuerdo en que la bomba no era necesaria

 

Los historiadores están de acuerdo en que no era necesario utilizar bombas nucleares para detener la guerra o salvar vidas.

 

Como señala el historiador Doug Long:

 

El historiador de la Comisión Reguladora Nuclear de EE.UU., J. Samuel Walker, ha estudiado la historia de la investigación sobre la decisión de utilizar armas nucleares en Japón. En su conclusión escribe: “El consenso entre los expertos es que la bomba no era necesaria para evitar una invasión de Japón y terminar la guerra dentro de un plazo relativamente corto. Es obvio que existían alternativas a la bomba y que Truman y sus consejeros lo sabían” (J. Samuel Walker, The Decision to Use the Bomb: A Historiographical Update, Diplomatic History, Winter 1990, pg. 110).

 

Los políticos estaban de acuerdo

 

Muchos políticos de alto nivel estaban de acuerdo. Por ejemplo, Herbert Hoover dijo, (pg. 142):

 

Los japoneses estaban dispuestos a negociar definitivamente desde febrero de 1945… hasta que se lanzaron las bombas atómicas, … si se hubieran tenido en cuenta esas señales no habría habido ocasión alguna para lanzar las bombas [atómicas].

 

El subsecretario de Estado, Joseph Grew, señaló (pg. 29-32):

 

A la luz de la evidencia disponible otras personas y yo pensábamos que si una declaración tan categórica sobre [el mantenimiento de] la dinastía se hubiera emitido en mayo de 1945, los elementos favorables a la rendición en el gobierno [japonés] podrían haber obtenido a través de una declaración semejante una razón válida y la fuerza necesaria para llegar a una decisión claramente definida.

 

Si la rendición hubiera tenido lugar en mayo de 1945, o incluso en junio o julio, antes de la entrada de la Rusia soviética en la guerra [en el Pacífico] y del uso de la bomba atómica, el ganador habría sido el mundo.

 

¿Entonces por qué se lanzaron las bombas atómicas en Japón?

 

Si el lanzamiento de bombas nucleares no era necesario para acabar la guerra o salvar vidas, ¿por qué se tomó la decisión de lanzarlas? ¿Especialmente a pesar de las objeciones de tantos altos personajes militares y políticos?

 

Una teoría es que a los científicos les gusta jugar con sus juguetes:

 

El 9 de septiembre de 1945 se citó ampliamente en público al almirante William F. Halsey, comandante de la Tercera Flota, declarando que la bomba atómica se usó porque los científicos tenían un “juguete y querían probarlo…” Además señaló: “La primera bomba atómica fue un experimento innecesario… Fue un error lanzarla”.

 

Sin embargo, la mayoría de los científicos del Proyecto Manhattan que desarrollaron la bomba atómica se oponían a utilizarla en Japón.

 

Albert Einstein –un importante catalizador del desarrollo de la bomba atómica (pero que no estaba directamente conectado con el Proyecto Manhattan)– dijo algo diferente:

 

“La mayoría de los científicos se opuso a usan de repente la bomba atómica”. Según Einstein, el lanzamiento de la bomba fue una decisión política-diplomática más que una decisión militar o científica.

 

Por cierto, algunos de los científicos del Proyecto Manhattan escribieron directamente al secretario de Defensa en 1945 para intentar disuadirlo de lanzar la bomba:

 

Creemos que estas consideraciones hacen que el uso de bombas nucleares en un anticipado y no anunciado ataque a Japón no sea aconsejable. Si EE.UU. fuera el primero en introducir este nuevo medio de destrucción indiscriminada a la humanidad, sacrificaría el apoyo público en todo el mundo, precipitaría la carrera armamentista, y perjudicaría la posibilidad de lograr un acuerdo internacional sobre el control futuro de tales armas.

 

Political and Social Problems, Manhattan Engineer District Records, Harrison-Bundy files, folder # 76, National Archives (contenido también en: Martin Sherwin, A World Destroyed, edición 1987, pg. 323-333).

 

Los científicos cuestionaron la capacidad de destruir ciudades japonesas con bombas atómicas para lograr la rendición cuando la destrucción de las ciudades con bombas convencionales no lo había hecho y –como algunos de los oficiales militares antes mencionados– recomendó una demostración de la bomba atómica en Japón en un área deshabitada.

 

¿La verdadera explicación?

 

History.com señala:

 

A lo largo de los años desde el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Japón, una serie de historiadores han sugerido que las armas tenían un doble objetivo… Se ha sugerido que el segundo objetivo era hacer una demostración de la nueva arma de destrucción masiva a la Unión Soviética. En agosto de 1945, las relaciones con la Unión Soviética se habían deteriorado considerablemente. La Conferencia de Potsdam entre el presidente de EE.UU., Harry S. Truman, el líder ruso José Stalin y Winston Churchill (antes de ser reemplazado por Clement Attlee) terminó solo cuatro días antes del bombardeo de Hiroshima. La reunión estuvo marcada por recriminaciones y sospechas entre estadounidenses y soviéticos. Los ejércitos rusos ocupaban la mayor parte de Europa Oriental. Truman y muchos de sus consejeros esperaban que el monopolio atómico de EE.UU. ayudase a presionar diplomáticamente a los soviéticos. De esta manera, el lanzamiento de la bomba atómica en Japón se puede ver como el primer disparo de la Guerra Fría.

 

New Scientist informó en 2005:

 

La decisión de EE.UU. de lanzar bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945, tenía el propósito de comenzar la Guerra Fría más que de terminar la Segunda Guerra Mundial, según dos historiadores nucleares que dicen que tienen nueva evidencia que respalda la controvertida teoría.

 

Dicen que el objetivo de una reacción de fisión en varios kilógramos de uranio y plutonio y de la matanza de más de 200.000 personas hace 60 años, fue más impresionar a la Unión Soviética que doblegar a Japón. Y el presidente de EE.UU. que tomó la decisión, Harry Truman, fue el culpable, agregan.

 

“Sabía que estaba iniciando el proceso de aniquilación de la especie”, dice Peter Kuznick, director del Instituto de Estudios Nucleares en la American University en Washington DC, US. “No fue solo un crimen de guerra, fue un crimen contra la humanidad.”

 

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[La explicación convencional del uso de las bombas para terminar la guerra y salvar vidas] es cuestionada por Kuznick y Mark Selden, un historiador de la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, EE.UU.

 

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Nuevos estudios de los archivos diplomáticos estadounidenses, japoneses y soviéticos sugieren que el principal motivo de Truman fue limitar la expansión soviética en Asia, afirma Kuznick. Japón se rindió porque la Unión Soviética inició una invasión unos días después del bombardeo de Hiroshima, no debido a las bombas atómicas en sí, dice.

 

Según un informe de Walter Brown, asistente del secretario de Estado de EE.UU. de la época, James Byrnes, tres días antes del lanzamiento de la bomba en Hiroshima, en una reunión Truman reconoció que Japón “busca la paz”. Sus generales del ejército, Douglas Macarthur y Dwight Eisenhower, y su jefe de Estado Mayor naval William Leahy, dijeron a Truman que no existía ninguna necesidad militar de utilizar la bomba.

 

“Impresionar a Rusia era más importante que terminar la guerra en Japón”, dice Selden.

 

John Pilger señala:

 

El secretario de Guerra de EE.UU., Henry Stimson, dijo al presidente Truman que “temía” que la fuerza aérea de EE.UU. hubiera bombardeado tanto a Japón que la nueva arma no podría “mostrar su fuerza”. Más adelante admitió que “no se hizo ningún esfuerzo, y ninguno se consideró seriamente, para lograr simplemente la rendición con el fin de no tener que usar la bomba”. Sus colegas de la política exterior estaban ansiosos “de intimidar a los rusos con la bomba en lugar de portarla ostentosamente”. El general Leslie Groves, director del Manhattan Project, testificó: “Nunca hubo pensé en que Rusia era nuestro enemigo y que el proyecto se llevó a cabo sobre esa base”. Al día siguiente de la destrucción de Hiroshima, el presidente Truman expresó su satisfacción por el “abrumador éxito del experimento”.

 

Dejamos la última palabra al profesor de economía política de la Universidad de Maryland, exdirector legislativo en la Cámara de Representantes y el Senado de EE.UU. y asistente especial en el Departamento de Estado, Gar Alperovitz:

 

Aunque la mayoría de los estadounidenses lo ignora, cada vez más historiadores reconocen ahora que EE.UU. no tuvo necesidad de utilizar la bomba atómica para terminar la guerra contra Japón en 1945. Además, esta opinión esencial fue expresada por mayoría de los máximos dirigentes militares estadounidenses en las tres ramas de las fuerzas armadas en los años posteriores a la guerra: Ejército, Armada, y Fuerza Aérea del Ejército. Tampoco fue la opinión de “liberales”, como se piensa a veces en la actualidad. En los hechos, destacados conservadores fueron mucho más sinceros en el cuestionamiento de la decisión como injustificada e inmoral que los liberales estadounidenses en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

 

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En lugar de permitir otras opciones para terminar la guerra, como que los soviéticos atacaran Japón con fuerzas terrestres, EE.UU. se apresuró a utilizar dos bombas atómicas en torno a la fecha del 8 de agosto en la que estaba programado un ataque soviético: Hiroshima el 6 de agosto y Nagasaki el 9 de agosto. La oportunidad en sí ha provocado obviamente preguntas entre numerosos historiadores. La evidencia disponible, aunque no concluyente, sugiere fuertemente que en parte las bombas pudieron utilizarse porque los dirigentes estadounidenses “prefirieron” –como dice el historiador premiado con el Premio Pulitzer, Martin Sherwin– terminar la guerra con las bombas en lugar del ataque soviético. Parece que es probable que también fuera un factor significativo el intento de impresionar a los soviéticos en las primeras fintas diplomáticas que finalmente llevaron a la Guerra Fría.

 

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La perspectiva más esclarecedora, sin embargo, proviene de altos dirigentes militares estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial. La creencia generalmente aceptada de que la bomba atómica salvó un millón de vidas está tan generalizada que… la mayoría de los estadounidenses ni siquiera se han detenido a considerar algo bastante impactante para cualquiera que se haya preocupado seriamente del tema: La mayoría de los máximos dirigentes militares de EE.UU. no solo pensaba que los bombardeos eran innecesarios e injustificados, muchos se sintieron ofendidos moralmente por lo que consideraron como la destrucción innecesarias de ciudades japonesas y esencialmente de poblaciones no combatientes. Además, hablaron del tema de un modo bastante abierto y público.

 

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Poco antes de su muerte el general George C. Marshall defendió tranquilamente la decisión, pero en general consta que dijo repetidamente que no fue una decisión militar sino política.

 

Este artículo se publicó originalmente en Washington’s Blog

 

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article32743.htm

 

 

 

 

rCR