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T r i b u n a c h i l e n a

De “informante” a candidato

Por  Arnaldo Pérez Guerra

Molestia y escozor en el Partido Radical Social Demócrata (PRSD) y en la Municipalidad de San Miguel han causado las denuncias contra Fernando Enrique Moreno Vega, funcionario de esa comuna y actual candidato a concejal por este partido, quien es acusado por ex presos políticos y familiares de haber sido “informante de la Oficina” y de “filtrar” a los organismos de seguridad los planes de la fuga de los presos políticos de la ex Penitenciaría de Santiago, ocurrida el 10 de octubre de 1992.

A pesar de nuestra solicitud de información oficial, tanto el PRSD como el comando por la reelección del alcalde de San Miguel Julio Palestro (PS) han preferido guardar silencio y no referirse a las graves acusaciones que pesan sobre este candidato a concejal de sus filas.

Sólo Raúl Rivera Gallardo, presidente del Consejo Regional Metropolitano del PRSD, se refirió a la candidatura a concejal por supartido de Fernando Moreno Vega sindicado como supuesto “informante”, señalándonos la “inconveniencia de escarbar en el pasado situaciones que hoy no interesan a nadie”. Agregó:“Debieran buscar otras noticias que sí interesan a la gente… Esto no es tema… Estamos en democracia… Fernando Moreno es un excelente funcionario municipal en San Miguel desde hace tiempo... Ha rehecho su vida…”. Al consultársele a Raúl Rivera Gallardo si sabía de los procesamientos judiciales que pesaron sobre Fernando Moreno Vega en 1990 y los graves delitos por los que se le procesó y condenó, sólo nos dijo: “Si se le condenó… fue injustamente…”. Al consultársele, además, si sabía de las acusaciones que lo involucrarían como “informante de la Oficina”, nos señaló: “Las cosas que se dicen en la prensa de ‘la Oficina’ no son informaciones confiables…”. Raúl Rivera Gallardo señaló, consultado sobre el respaldo de su partido a su militante, funcionario y actual candidato: “¡Qué más respaldo que llevarlo de candidato…!”.

Tras esta conversación, el PRSD simplemente ha preferido guardar silencio, aunque sabemos que el tema se ha tratado al más alto nivel y que hay molestia y escozor en sus militantes y dirigentes por la “mala elección” de algunos candidatos. Y es que a la denuncia en contra de Fernando Enrique Moreno Vega se sumó la de Guillermo Peña González, actual concejal por Casablanca, V Región, quien es acusado de ser un “ex agente” del Grupo Zorro Dos, que operó en los centros de tortura Academia de Guerra Naval y Cuartel Silva Palma, en Valparaíso. Guillermo Peña González, suboficial (r) de Carabineros está inculpado en procesos por violaciones de los derechos humanos instruidos en la V Región.

Ex rodriguistas, compañeros de Fernando Enrique Moreno Vega, que militaron en el FPMR y el Ejército Popular de Liberación (EPL), uno de sus desgajamientos, lo sindican como el responsable de “filtrar” a los organismos de seguridad los planes de la fuga de los presos políticos en octubre de 1992, que costó la vida a tres de ellos acribillados por carabineros y gendarmes. Ex presos políticos y familiares sindican a Moreno como “informante de la Oficina y de los servicios de seguridad” y le atribuyen responsabilidad en los hechos que culminaron con la muerte de sus compañeros y la recaptura, al borde de la muerte, de otros dos: Patricio Ortiz Montenegro -hoy refugiado en Suiza- y Pablo Muñoz Hoffman, cuyo paradero es desconocido. Ambos fugados de la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) en diciembre de 1996, en un helicóptero, operación que habría estado al mando del “comandante Emilio”: Raúl Escobar Poblete.

Fernando Enrique Moreno Vega actualmente es funcionario de la Ilustre Municipalidad de San Miguel, donde se ha desempeñado en el Departamento de Deportes y en la Dirección de Desarrollo Comunitario de la comuna. Según la alcaldía, ingresó al escalafón “contrata” en febrero de 2007, y su contratación se encuentra “totalmente ajustada a derecho”.

Para los actuales dirigentes del FPMR, Fernando Moreno es un “soplón”. En un comunicado titulado Por los compañeros asesinados en la fuga del 10 octubre de 1992. El FPMR ante la candidatura del soplón Fernando Moreno, que nos hicieron llegar, se señala: “Fernando Moreno Vega fue responsable en el ‘92 de la filtración de información que permitió a los aparatos represivos dar muerte a nuestros hermanos Pedro Ortiz Montenegro, Mauricio Gómez Lira y José Miguel Martínez, los cuales el 10 de octubre de ese año intentaron junto a otros prisioneros alcanzar la libertad… Seguramente la posibilidad de optar a cargos públicos o de ‘representación popular’ es la recompensa que personajes como Moreno Vega reciben finalmente de parte de sus pares…”.

Seguimos a la espera de una versión oficial del Partido Radical Social Demócrata y de su actual senador Nelson Ávila, sobre esta persona acusada y detenida como miembro del FPMR, señalado posteriormente por sus propios compañeros como “informante de la Oficina”, y actualmente militante del PRSD, funcionario municipal y candidato a concejal por ese partido.

Versiones periodísticas de la época reseñaron el hecho por el cual Fernando Moreno Vega fue detenido el 18 de mayo de 1990. Según los periódicos, poco antes de las 16.00 horas de ese día, en la comuna de San Miguel, “cuatro delincuentes asaltaron la fábrica de calzados Calandre, en Tercera Transversal 5566, dándose a la fuga con 194 mil pesos en dinero efectivo, en un taxi, presuntamente robado”, publicó La Tercera. “Cuando huían fueron interceptados por un furgón de Carabineros de la Tenencia Carlos Valdovinos, produciéndose un intercambio de disparos en la intersección de Florencia y Barros Luco. La acción culminó con un delincuente herido”, agregó la publicación el 19 de mayo.

El mismo periódico, el 23 de mayo, informaba que el Ministro en Visita Sergio Valenzuela Patiño, que investigaba el homicidio del coronel (r) de carabineros Luis Fontaine Manríquez, “determinó aumentar a diez días los días de detención de dos sujetos que podrían tener relación con ese crimen”, petición hecha por Carabineros. “Los individuos fueron identificados como Fernando Enrique Moreno Vega y Jorge Espínola Robles, el cual presenta una herida en el abdomen… ambos fueron detenidos en virtud de una orden amplia de investigar que se había dado en el principio de las diligencias del caso, y por ello se había solicitado al ministro Valenzuela Patiño la autorización”. Ese uno de los antecedentes que hoy hacen afirmar a ex presos políticos que Fernando Moreno Vega habría sido un “infiltrado” en las filas del FPMR.

“Un reconocimiento implícito de que las dos personas detenidas, luego de que asaltaran una fábrica de calzados en San Miguel, estarían vinculadas al asesinato del ex coronel Luis Fontaine hizo el General Director de Carabineros, Rodolfo Stange”, señalaba la prensa días después. La mayor parte de los medios publicó el comunicado oficial de la Jefatura de Zona Metropolitana, sobre la detención de Moreno y Espínola. En él se señalaba: “A las 16.00 horas del 18 de mayo de 1990 cuatro individuos, portando armas de fuego, asaltaron una industria del sector sur de la capital… cometido el delito se separaron en grupos de a dos e interceptaron un taxi, intimidando al conductor, a objeto de robarle el vehículo, y continuaron la fuga en éste. En esos momentos se produjo un enfrentamiento con personal de Carabineros que llegó, logrando reducir a Fernando Enrique Moreno Vega, de 28 años, y a Jorge Espínola Robles, de 24 años, quienes confesaron la autoría de este delito. Como resultado del enfrentamiento, Espínola Robles resultó con una herida a bala, siendo atendido en la posta de un centro asistencial”. En ese entonces, Jorge Espínola Robles era buscado por los servicios de seguridad que, erróneamente, pensaban que era el “comandante Emilio”. Ex presos políticos que conocieron a Fernando Moreno Vega presumen hoy que la detención y el baleo de Jorge Espínola “no habría sido un hecho casual”.

Días después, y tras una “reconstitución de escena” del homicidio del coronel (r) Fontaine, el ministro Valenzuela informó a la prensa que Fernando Moreno y Jorge Espínola “habían sido reconocidos por cinco testigos presenciales”, y los encargó reo en el caso. El entonces ministro Secretario General de Gobierno, Enrique Correa, señaló a propósito de la captura de los supuestos asesinos del coronel (r) Fontaine, que fue acusado de ser torturador por víctimas de la dictadura: “Esto demuestra que en democracia es posible tener mecanismos de prevención y de represión muy eficaces en contra del terrorismo. Ha quedado deshecha esa idea que la democracia es inerme hacia el terrorismo”. Para ex rodriguistas y ex presos políticos las palabras de Correa cobran hoy su verdadero sentido.

Tras más de dos semanas de detención, Moreno y Espínola apelaron de la encargatoria de reo. El ministro Valenzuela les encausó como “autores” del homicidio y de las lesiones sufridas por la secretaria de Fontaine, Margarita Mardones Albornoz. La Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago confirmó en fallo unánime el encausamiento. En junio, la prensa apuntó que la Quinta Sala de la Corte envió “un sobre con una carta reservada al magistrado”, que contenía “algunos elementos respecto del caso”, que, señalan los ex presos políticos “nunca se dieron a conocer”.

La abogada del CODEPU Verónica Puentes inició la defensa de ambos, presentando querellas criminales por “tortura” contra los funcionarios de Carabineros de la 3ª y la 12ª Comisaría, que fueron quienes los “interrogaron”. La querella se presentó en el Quinto Juzgado del Crimen. Entre los testigos presentados por la abogada para “exculpar” a Fernando Moreno de las acusaciones más graves -homicidio y lesiones-, se encontraban ex compañeros de trabajo de Moreno en la AFP Magíster, que en ese entonces pertenecía al Colegio de Profesores.

A mediados de julio de 1990, Moreno y Espínola ya acumulaban cuatro encargatorias de reo. “La cuarta encargatoria de reo en contra de los dos únicos detenidos e inculpados del homicidio del coronel (r) Luis Fontaine Manríquez, decretó el ministro en visita que investiga el caso, por el delito de porte y tenencia ilegal de armas de fuego, las otras tres son por homicidio del ex uniformado, lesiones graves en la persona de Margarita Mardones, y la otra es por el asalto a la fábrica de calzados Calandre”, publicaba la prensa.

Calzados Calandre se encontraba en ese entonces en la comuna de San Miguel, la misma por la que hoy postula Fernando Moreno Vega como candidato a concejal por el PRSD en la lista del Pacto Progresista de la Concertación.

Foto: Fernando Enrique Moreno Vega, 1990.

(*) Publicado por El Clarín www.elclarin.cl

ANNCOL presenta el texto completo del discurso del comandante Iván Márquez de las FARC-EP en la instalación la mesa de diálogo en Oslo

ANNCOL presenta el texto completo del discurso del comandante Iván Márquez de las FARC-EP en la instalación la mesa de diálogo en Oslo

La Habana / ANNCOL / Octubre 19 .Con la instalación de la mesa de diálogo en las afueras de Oslo, comenzó el proceso de paz que desarrollarán las FARC-EP y el gobierno de Colombia.

El acto público tuvo su inicio con la intervención del vocero principal del gobierno, Humberto de la Calle Lombana y prosiguió con las palabras del jefe de la delegación de las FARC-EP, Iván Márquez, integrante del Secretariado Nacional de la organización insurgente.

A continuación, damos a conocer el texto completo del discurso de las FARC-EP:

Nuestro sueño, la paz con justicia social y soberanía

“La paz que hemos querido nosotros, por la cual hemos luchado por mucho tiempo, ha sido siempre buscando que en este país se acaben las desigualdades que son tan poderosas…”
Manuel Marulanda Vélez

Señoras y señores
Amigas y amigos de la paz de Colombia
Compatriotas

Hemos venido hasta este paralelo 60, hasta esta ciudad de Oslo desde el trópico remoto, desde el Macondo de la injusticia, el tercer país más desigual del mundo, con un sueño colectivo de paz, con un ramo de olivo en nuestras manos.

Venimos a esta Noruega septentrional a buscar la paz con justicia social para Colombia por medio del diálogo, donde el soberano, que es el pueblo, tendrá que ser el protagonista principal. En él reposa la fuerza irresistible de la paz. Ésta no depende de un acuerdo entre voceros de las partes contendientes. Quien debe trazar la ruta de la solución política es el pueblo y a él mismo le corresponderá establecer los mecanismos que han de refrendar sus aspiraciones.


Foto: Las dos delegaciones en Oslo

Tal emprendimiento estratégico no puede concebirse como un proceso contra reloj. La pretendida paz exprés que algunos promocionan, por su volátil subjetividad y por sus afanes, sólo conduciría a los precipicios de la frustración. Una paz que no aborde la solución de los problemas económicos, políticos y sociales generadores del conflicto, es una veleidad y equivaldría a sembrar de quimeras el suelo de Colombia. Necesitamos edificar la convivencia sobre bases pétreas, como los inamovibles fiordos rocosos de estas tierras, para que la paz sea estable y duradera.

No somos los guerreristas que han querido pintar algunos medios de comunicación, venimos a la mesa con propuestas y proyectos para alcanzar la paz definitiva, una paz que implique una profunda desmilitarización del Estado y reformas socioeconómicas radicales que funden la democracia, la justicia y la libertad verdaderas. Venimos aquí con el acumulado de una lucha histórica por la paz, a buscar, codo a codo con nuestro pueblo, la victoria de la solución política sobre la guerra civil que destroza a Colombia. No obstante, nuestra determinación tiene la fortaleza para enfrentar a los guerreristas que creen que con el estruendo de las bombas y de los cañones pueden doblegar la voluntad de quienes mantenemos en alto las banderas del cambio y la justicia social.


Foto: Usme, sur de Bogotá, extrema pobreza para centenares de miles colombianos

No se puede encadenar este proceso a una política enfocada exclusivamente en la obtención desaforada de ganancias para unos pocos capitalistas a los que no les importa para nada la pobreza que abate al 70% de la población. Ellos sólo piensan en el incremento de su botín, no en la reducción de la miseria. Más de 30 millones de colombianos viven en la pobreza, 12 millones en la indigencia, el 50% de la población económicamente activa, agoniza entre el desempleo y el subempleo, casi 6 millones de campesinos deambulan por las calles víctimas del desplazamiento forzoso. De 114 millones de hectáreas que tiene el país, 38 están asignadas a la exploración petrolera, 11 millones a la minería, de las 750 mil hectáreas en explotación forestal se proyecta pasar a 12 millones. La ganadería extensiva ocupa 39.2 millones. El área cultivable es de 21.5 millones de hectáreas, pero solamente 4.7 millones de ellas están dedicadas a la agricultura, guarismo en decadencia porque ya el país importa 10 millones de toneladas de alimentos al año. Más de la mitad del territorio colombiano está en función de los intereses de una economía de enclave.

En nuestra visión, colocar sobre la mesa el asunto del desarrollo agrario integral como primer punto del acuerdo general remite a asumir el análisis de uno de los aspectos centrales del conflicto. El problema de la tierra es causa histórica de la confrontación de clases en Colombia. En palabras del comandante Alfonso Cano “las FARC nacimos resistiendo a la violencia oligárquica que utiliza sistemáticamente el crimen político para liquidar a la oposición democrática y revolucionaria; también como respuesta campesina y popular a la agresión latifundista y terrateniente que inundó de sangre los campos colombianos usurpando tierras de campesinos y colonos…”

Aquello que fue causa esencial del alzamiento armado y de una heroica resistencia campesina, a lo largo del tiempo se ha agudizado. La geofagia de los latifundistas acentuó la desequilibrada e injusta estructura de la tenencia de la tierra. El coeficiente GINI en el campo alcanza el 0,89. ¡Espantosa desigualdad! Los mismos datos oficiales dan cuenta de que las fincas de más de 500 hectáreas corresponden al 0.4% de los propietarios que controlan el 61.2% de la superficie agrícola. Se trata de una acumulación por desposesión, cuya más reciente referencia habla de 8 millones de hectáreas arrebatadas a sangre y fuego a través de masacres paramilitares, fosas comunes, desapariciones y desplazamiento forzoso, crímenes de lesa humanidad, acentuados durante los 8 años de gobierno de Uribe, todos ellos componentes del terrorismo de Estado en Colombia.

Para las FARC, Ejército del Pueblo, el concepto TIERRA está indisolublemente ligado al territorio; son un todo indivisible que va más allá del aspecto meramente agrario y que toca intereses estratégicos, vitales, de toda la nación. Por eso la lucha por el territorio está en el centro de las luchas que se libran hoy en Colombia. Hablar de tierra significa para nosotros hablar del territorio como una categoría que además del subsuelo y el sobresuelo entraña relaciones socio- históricas de nuestras comunidades que llevan inmerso el sentimiento de patria, que concibe la tierra como abrigo, y el sentido del buen vivir. Al respecto debiéramos interiorizar la profunda definición del Libertador Simón Bolívar sobre qué es la patria, nuestro suelo, nuestro territorio: “Primero el suelo nativo que nada -nos dice-, él ha formado con sus elementos nuestro ser; nuestra vida no es otra cosa que la esencia de nuestro propio país; allí se encuentran los testigos de nuestro nacimiento, los creadores de nuestra existencia y los que nos han dado alma por la educación; los sepulcros de nuestros padres yacen allí y nos reclaman seguridad y reposo; todo nos recuerda un deber, todo nos excita sentimientos tiernos y memorias deliciosas; allí fue el teatro de nuestra inocencia, de nuestros primeros amores, de nuestras primeras sensaciones y de cuanto nos ha formado. ¿Qué títulos más sagrados al amor y a la consagración”?


Foto: Higinios Olmos, campesino en Calamar sufre doble; la política neoliberal y la fumigación de su yuca.

Partimos de esta visión para alertar a Colombia toda: la titulación de tierras, tal como la ha diseñado el actual gobierno, es una trampa; encarna una suerte de despojo legal a través del cual se busca que el campesino, una vez con el título de propiedad en sus manos, no tenga otra salida que la de vender o arrendar a las trasnacionales y conglomerados financieros, a los que sólo les interesa el saqueo exacerbado de los recursos minero-energéticos que están debajo del suelo. Dentro de su estrategia está la utilización del suelo para extender las explotaciones forestales y las inmensas plantaciones, no para resolver el grave problema alimentario que padece nuestro pueblo, sino para producir agro-combustibles que alimentarán automóviles. En el mejor de los casos, la gente del campo quedará con una renta miserable, pero alejada del terruño y confinada en los cinturones de miseria de las grandes ciudades. Al cabo de 20 o 30 años de contrato nadie se acordará del verdadero dueño de la tierra. Lo aseguramos sin vacilación: la bancarización de la tierra derivada de la titulación, acabará “tumbándole” la tierra al campesino. Nos están empujando a la extranjerización de la tierra y al desastre ambiental dinamizado brutalmente por la explotación minero-energética y forestal. La naturaleza como fuente de información genética no puede ser convertida en botín de las trasnacionales. Nos oponemos a la invasión de las semillas transgénicas y a la privatización y destrucción de nuestra biodiversidad y a la pretensión de hacer de nuestros campesinos pieza del engranaje de los agro-negocios y sus cadenas agroindustriales. Están en juego la soberanía y la vida misma.

En estos términos, la titulación no es más que la legalidad que pretende lavar el rostro ensangrentado del despojo que durante décadas ha venido ejecutando el terrorismo de Estado. Para una trasnacional es más presentable decir “tengo un título minero” a que se le sindique de haber financiado grupos paramilitares y desterrado a una población para hacer viable su proyecto extractivo. Dentro de esta dinámica en Colombia el régimen asesina no sólo con sus planes de guerra, con sus paramilitares y sicarios, sino también con sus políticas económicas que matan de hambre. Hoy hemos venido a desenmascarar a ese asesino metafísico que es el mercado, a denunciar la criminalidad del capital financiero, a sentar al neoliberalismo en el banquillo de los acusados, como verdugo de pueblos y fabricante de muerte.

No nos engañemos: la política agraria del régimen es retardataria y engañosa. La verdad pura y limpia, como dice el Libertador Simón Bolívar, es el mejor modo de persuadir. La mentira sólo conduce a la agudización del conflicto. El fin último de tales políticas, en detrimento de la soberanía y del bienestar común, es dar seguridad jurídica a los inversionistas, liberalizar el mercado de tierras y lanzar el territorio al campo de la especulación financiera y mercados de futuro. Independientemente de que exista o no la insurgencia armada, ésta política multiplicará los conflictos y la violencia.

Acumulación por desposesión y nueva espacialidad capitalista, eh ahí la fórmula del proyecto político-económico de las élites neoliberales haciendo chorrear sangre a la patria de la cabeza a los pies.

Es a esto a lo que nos resistimos. Las FARC no se oponen a una verdadera restitución y titulación de tierras. Por años hemos luchado, como pueblo en armas, por una reforma agraria eficaz y transparente, y es precisamente por ello que no se puede permitir que se implemente el despojo legal que el gobierno proyecta con su ley de tierras. Por medio de la violencia del Plan Colombia y el proyecto paramilitar, se preparó el territorio para el asalto de las trasnacionales. La ley general agraria y de desarrollo rural, es esencialmente un proyecto de reordenamiento territorial concebido para abrirle campo a la economía extractiva en contra de la economía campesina, en desmedro de la soberanía alimentaria y del mercado interno, al superponer el mapa minero-energético sobre el espacio agrícola. Ni siquiera se tiene en cuenta la promoción de una agroecología que permita una interacción amigable con la naturaleza.

Por otro lado, la restitución de tierras tiene que aludir a las tierras que les arrebataron violentamente a los campesinos, indígenas y afro descendientes, y no a baldíos distantes de sus sitios raizales de existencia, también codiciados hoy por las multinacionales. Pero resulta que este es un problema que tiene que ver con todo el pueblo colombiano y que de hecho está salpicando de conflictos todo el territorio. Hay una profunda inconformidad del país nacional con el hampa financiera que se está apropiando de la Orinoquía. Ahora han aparecido unos tales “nuevos llaneros” que de llaneros no tienen nada, como los magnates Sarmiento Angulo y Julio Mario Santodomingo (hijo), los terratenientes Eder del Valle del Cauca, el señor Efromovich, el ex vicepresidente Francisco Santos (gestor del paramilitar Bloque Capital), los hijos de Uribe Vélez, entre otros filibusteros, que ningún derecho tienen sobre esas tierras y que sólo quieren clavar sus garras en el petróleo, el oro, el coltán, el litio, explotar grandes proyectos agroindustriales y la biodiversidad de la altillanura. Abordar el asunto agrario es discutir con el país sobre estos problemas. Que hablen los verdaderos llaneros, esos de piel tostada por el sol de los bancos de sabana; esos que por siglos han convivido en armonía con los morichales y el vuelo de las garzas y de los alcaravanes; esos de pies descalzos que con su histórica bravura empuñaron las lanzas para darnos la libertad.

El pueblo tiene la palabra: Ahí está la patriótica resistencia de los trabajadores petroleros contra la canadiense Pacific-Rubiales en Puerto Gaitán, cuyo escenario de saqueo fue preparado con sangre por los paramilitares de Víctor Carranza. Diariamente el vampiro trasnacional se lleva más de 250 mil barriles de petróleo, mientras le succiona la sangre a más de 12 mil 500 trabajadores tercerizados que como esclavos tienen que trabajar 16 horas diarias por 21 días continuos por una semana de descanso. Su situación laboral es más atroz que la impuesta por los enclaves bananeros de los años 20.



Ahí está la resistencia de los pobladores del Quimbo, donde el gobierno pretende sacar a patadas a la gente que ha vivido allá más de un siglo, destruyendo así sus trayectorias culturales, de vida, y su entorno ambiental. ¿Vamos a dejar acaso que se hiera de muerte al río de la patria que es el Río Grande de la Magdalena, sólo para construir una represa que generará energía para la exportación y no para resolver la demanda interna de millones de colombianos que no tienen acceso a la energía eléctrica? Para el gobierno están primero las ganancias de la trasnacional EMGESA que la suerte de las familias que quedarán desarraigadas.

Ahí está la resistencia de los pobladores de Marmato (Caldas), gente humilde que siempre ha vivido de la explotación artesanal aurífera y que ahora la trasnacional MEDORO RESOURCES quiere borrar del mapa para convertir esa aldea en la mina de oro a cielo abierto más grande del continente. Recordemos aquí, que hasta la iglesia colombiana ha acompañado esa justa lucha en la que el sacerdote José Idárraga, líder del Comité Cívico Pro defensa de Marmato, fue acribillado por los esbirros de las trasnacionales.

Ahí está la formidable resistencia indígena y campesina en el Cauca en defensa de su territorio y de sus culturas ancestrales, y la de sus hermanos afrocolombianos, guardianes patrióticos de la soberanía del pueblo sobre el Pacífico y nuestras selvas.

Insisten las castas dominantes en destrozar el páramo de Santurbán, riqueza de biodiversidad y de aguas que sacian la sed de ciudades importantes como Bucaramanga y Cúcuta. Por la codicia del oro pretenden destruir la alta montaña y la pureza de las aguas del río Suratá. La dignidad de los hijos de José Antonio Galán, el comunero, ha movilizado la resistencia, unificando incluso al pueblo llano con el empresariado local, que ha comenzado a entender, que esta es una lucha de toda Colombia.

¿Cómo vamos a permitir que por complacer la voracidad por el oro de la ANGLO GOLD ASHANTI se le entregue a esta multinacional el 5% de nuestro territorio? El proyecto extractivo de esa empresa en La Colosa (Cajamarca) dejará una gran devastación ecológica y privará de agua a 4 millones de colombianos que dependen de sus fuentes hídricas.

La locomotora minera es como un demonio de destrucción socio-ambiental que si el pueblo no la detiene, en menos de una década convertirá a Colombia en un país inviable. Frenemos ya las locomotoras físicas del Cerrejón y de la Drummond que durante las 24 horas del día saquean nuestro carbón, asperjan polución al paso de sus interminables vagones, dejándonos, como dice el cantautor vallenato, Hernando Marín, sólo socavón y miseria. Frenemos a la BHP BILLITON, a XSTRATA y la ANGLO AMERICAN, que para extraer 600 millones de toneladas de carbón que yacen bajo el lecho del río Ranchería, pretenden desviar su curso, lo que disminuirá el caudal de sus aguas en un 40% generando devastación ambiental y destrucción irreparable al tejido social de los pueblos Wayúu.


Foto: Toma de los carriles en Cerrejón para impedir la Locomotora Neoliberal y transnacional.

Qué asustadizo se ve al gobierno para defender la soberanía frente a la trasnacional BHP BILLITON que saquea en descarada actitud de lesa patria el ferroníquel de Cerro Matoso (Córdoba), y a la que sigue colmando de gabelas en detrimento de la soberanía, el bienestar social y el medio ambiente.

Hay que poner fin a esa monstruosidad que son los contratos a 20 y 30 años que privilegian los derechos del capital en menoscabo del interés común.

Y claro, se escuchan a los portavoces del gobierno y la oligarquía proclamando el crecimiento de la economía nacional y sus exportaciones. Pero no, en Colombia no hay economía nacional. Quienes exportan el petróleo, el carbón, el ferroníquel, el oro y se benefician con ello, son las multinacionales. La prosperidad, entonces es de éstas y de los gobernantes vendidos, no del país.

Este no es un espacio para resolver los problemas particulares de los guerrilleros, sino los problemas del conjunto de la sociedad; y dado que uno de los factores que más impacta negativamente a la población es la subscripción de los Tratados de Libre Comercio, éste es un tema que tendrá que abordarse indefectiblemente. Pobre Colombia obligada a competir con las trasnacionales con una infraestructura arruinada por la corrupción y la desidia.

Entonces la paz… sí. Sinceramente queremos la paz y nos identificamos con el clamor mayoritario de la nación por encontrarle una salida dialogada al conflicto abriendo espacios para la plena participación ciudadana en los debates y decisiones.

Pero la paz no significa el silencio de los fusiles, sino que abarca la transformación de la estructura del Estado y el cambio de las formas políticas, económicas y militares. Sí, la paz no es la simple desmovilización. Decía el comandante Alfonso Cano: “Desmovilizarse es sinónimo de inercia, es entrega cobarde, es rendición y traición a la causa popular y al ideario revolucionario que cultivamos y luchamos por las transformaciones sociales, es una indignidad que lleva implícito un mensaje de desesperanza al pueblo que confía en nuestro compromiso y propuesta bolivariana”. Necesariamente tendremos que abocar las causas generadoras del conflicto y sanear primero el cangro de la institucionalidad. Claro, desde el punto de vista estrictamente económico, para una trasnacional es más fácil saquear los recursos naturales del país sin la resistencia popular y guerrillera. Apoyados en ejercicios sencillos de matemática, podemos afirmar que la guerra es insostenible para el Estado, por las siguientes consideraciones:

El gasto militar en Colombia es de los más altos del mundo en proporción a su Producto Interno Bruto. Este alcanza el 6.4% cuando hace 20 años estaba por el orden del 2.4%; es decir, se ha triplicado, y eso es relevante. El gasto militar actualmente oscila entre 23 y 27 billones de pesos al año, descontando que Colombia es el tercer receptor de “ayuda” militar estadounidense en el mundo y que por cuenta del Plan Colombia recibe una financiación equivalente a 700 millones de dólares al año.


Foto: Fuerzas Especiales de las FF.MM. desfilando el 20 de julio en Bogotá.

En Colombia hay un régimen jurídico que se acompaña con la protección militar de las inversiones. De unos 330.000 efectivos de las Fuerzas Militares, 90 mil soldados son utilizados para cuidar la infraestructura y las ganancias de las multinacionales. El enorme gasto que esto representa, aunado al costo de la tecnología empleada, pone en evidencia los límites de la sostenibilidad de la guerra. Nosotros hacemos un llamado sincero a los soldados de Colombia, a los oficiales y sub oficiales, a los altos mandos que aun sientan en su pecho el latir de la patria, a recobrar el decoro y la herencia del ideario bolivariano, que reclama a los militares emplear su espada en defensa de la soberanía y las garantías sociales. Qué bueno sería protagonizar el surgimiento de unas nuevas Fuerzas Armadas. No más sumisión a Washington, no más subordinación al Comando Sur y no más complacencia con la expansión de bases militares extranjeras en nuestro territorio.

Esa es la hoguera que arde en nuestro corazón; por eso no pueden ser más que un agravio los llamados instrumentos jurídicos de justicia transicional que apuntan a convertir a las víctimas en victimarios. Que se tenga presente, que el alzamiento armado contra la opresión es un derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo, que ha sido consagrado en el preámbulo de la declaración de los derechos humanos aprobada por la ONU en 1948, y que además es un derecho consignado en muchas constituciones de las naciones del mundo. No somos causa sino respuesta a la violencia del Estado, que es quien debe someterse a un marco jurídico para que responda por sus atrocidades y crímenes de lesa humanidad como los 300 mil muertos de la denominada época de la violencia en los años 50, que responda por los 5 mil militantes y dirigentes de la Unión Patriótica asesinados, por el paramilitarismo como estrategia contrainsurgente del Estado, por el desplazamiento de cerca de 6 millones de campesinos, por los más de 50 mil casos de desaparición forzada, por las masacres y los falsos positivos, por las torturas, por los abusos de poder que significan las detenciones masivas, por la dramática crisis social y humanitaria; en síntesis que responda por el terrorismo de Estado. Quien debe confesar la verdad y reparar a las víctimas son sus victimarios atrincherados en la espuria institucionalidad.

Somos una fuerza beligerante, una organización política revolucionaria con un proyecto de país esbozado en la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia, y nos anima la convicción de que nuestro puerto es la paz, pero no la paz de los vencidos, sino la paz con justicia social.


Foto: Tropas guerrilleras de las FARC-EP en algún lugar de Colombia.

La insurgencia armada motivada en una lucha justa no podrá ser derrotada con bombarderos ni tecnologías, ni planes por muy sonoros y variados que sean sus denominaciones. La guerra de guerrillas móviles es una táctica invencible. Se equivocan aquellos que embriagados de triunfalismo hablan del fin del fin de la guerrilla, de puntos de inflexión y de derrotas estratégicas, y confunden nuestra disposición al diálogo por la paz con una inexistente manifestación de debilidad. Nos han golpeado y hemos golpeado, sí. Pero con el romancero español podemos decir: “por fortuna os vanagloriáis porque vuestras armas están bruñidas; en cambio mirad las mías, qué amelladas están, porque hieren y han sido heridas”. Así son los avatares de la guerra. El Plan Patriota del Comando Sur de los Estados Unidos ha sido derrotado y la confrontación bélica se extiende hoy con intensidad por todo el territorio nacional. No obstante en nosotros palpita un sentimiento de paz fundado en el convencimiento de que la victoria siempre estará en manos de la voluntad y la movilización de nuestro pueblo. “Este es un mensaje de decisión, decía hace poco Alfonso Cano: aquí en las FARC nadie está amilanado, ¡estamos absolutamente llenos de moral, de moral de combate!”.

Presidente Santos, fundemos la paz tomando como base los anhelos de la nación.

Convocamos a todos los sectores sociales del país, al Ejército de Liberación Nacional, ELN, a los Directorios de los partidos políticos, a Colombianas y Colombianos por la Paz, organización que liderada por Piedad Córdoba trabajó denodadamente por abrir esta senda, a la Conferencia Episcopal y a las iglesias, a la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), a la Coordinadora de Movimientos Sociales de Colombia (COMOSOCOL), a los promotores del Encuentro por la Paz de Barranca, a los indígenas, a los afro-descendientes, a los campesinos, a las organizaciones de desplazados, a la ACVC, a la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (ANZORC), a las centrales obreras, a las mujeres, al movimiento juvenil colombiano, a la población LGTBI, a los académicos, a los artistas y cultores, a los comunicadores alternativos, al pueblo en general, a los migrados y exiliados, a la Marcha Patriótica, al Polo Democrático, al Congreso de los Pueblos, al Partido Comunista, al MOIR, a la Minga Indígena, a los amantes de la paz en el mundo, para que llenen de esperanza este intento de solución diplomática del conflicto.

Simón Trinidad ya manifestó desde la cárcel imperial de Florence (Colorado), donde está condenado injustamente a 60 años de presidio, su total disposición para participar en los diálogos por la paz de Colombia. En un acto de sensatez la Fiscalía colombiana ha dicho que él tiene todo el derecho a hacer parte de la delegación de las FARC en la mesa de conversaciones y el Consejo Superior de la Judicatura ofreció la tecnología y la logística para que eso sea posible. El gobierno de los Estados Unidos haría un gran aporte a la reconciliación de la familia colombiana, facilitando la participación de Simón, de cuerpo presente en esta mesa.

Finalmente queremos expresar nuestra eterna gratitud a los gobiernos y pueblos de Noruega, Cuba, Venezuela y Chile, que desplegaron sus esfuerzos mancomunados desde Escandinavia, desde el Caribe, desde la cuna de Simón Bolívar y desde el indómito Arauco de Neruda y Allende, para que el mundo pueda contemplar el prodigio de la nueva aurora boreal de la paz. También resaltamos la contribución del CICR como garante del traslado de voceros de las FARC desde agrestes regiones colombianas bajo el fuego.



Rendimos homenaje a nuestros caídos, a nuestros prisioneros de guerra, a nuestros lisiados, a la abnegación de las Milicias Bolivarianas, al Partido Comunista Clandestino y al Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, y junto a ellos al pueblo fiel que nutre y acompaña nuestra lucha.

Sin aún comenzar la discusión, no coloquemos como espada de Damocles, a pender amenazas sobre la existencia de esta mesa. Sometamos las razones de cada una de las partes contendientes al veredicto de la nación, a la veeduría ciudadana. No permitamos que los manipuladores de opinión, desvíen el rumbo de esta causa necesaria que es la reconciliación y la paz de los colombianos en condiciones de justicia y dignidad. La gran prensa no puede seguir actuando como juez inicuo frente al conflicto, porque como decía Cicerón, “un juez inicuo es peor que un verdugo”. De los esfuerzos de todos y de la solidaridad del mundo, depende el destino de Colombia. Que la oración por la paz de Jorge Eliécer Gaitán ilumine nuestro camino:“Bienaventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio. ¡Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres del pueblo, porque ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia!”.

Damos la bienvenida a este nuevo emprendimiento por la paz con justicia social. Todos, por la solución incruenta del conflicto colombiano.

¡Viva Colombia/ Viva Manuel Marulanda Vélez/ Viva la paz!

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Video: http://youtu.be/mk654P-88II

Nuevo comunicado de las FARC y el gobierno sobre el primer tema de la discusión en la Habana

Nuevo comunicado de las FARC y el gobierno sobre el primer tema de la discusión en la Habana

LA HABANA / ANNCOL / OCTUBRE 19 /

 

En un nuevo comunicado hoy viernes, la guerrilla de las FARC-EP y el gobierno informan que el primer tema en el dialogo de paz será Desarrollo Agrario Integral.

La fecha acordada para la discusión es el 15 de noviembre. Pero representantes de ambas delegaciones se reunirán el 5 de noviembre en la Habana para fijar los detalles.

A continuación, damos a conocer el Comunicado Conjunto.

Comunicado Conjunto #3

1. Reunidos en Oslo, Noruega, voceros del Gobierno de Colombia y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC‑EP), acordamos la instalación pública de la Mesa de Conversaciones encargada de desarrollar el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. De esta manera se inicia formalmente la Segunda Fase del proceso.

2. Desarrollo Agrario Integral es el primer tema de la agenda acordada y se abordará a partir del 15 de noviembre en La Habana, Cuba.

3. Las partes designarán voceros que se reunirán el 5 de noviembre en La Habana para continuar las labores preparatorias necesarias.

4. Agradecemos la hospitalidad de los países garantes de este proceso, Noruega y Cuba, y el generoso apoyo de los países acompañantes, Venezuela y Chile.

Oslo, Noruega, 18 de octubre de 2012

Foto: Las dos delegaciones en la rueda de prensa en Oslo, Noruega. El 5 y el 15 de noviembre son las próximas fechas para el inicio real del proceso de paz en la Habana.

La paz en clave del modelo neoliberal

La paz en clave del modelo neoliberal

Por Alpher Rojas Carvajal 

Un referente de interés sociológico, en este país tan rígidamente estratificado, permite advertir entre los actores sentados a la mesa de Oslo, que el promedio de sus edades es de sesenta y cinco años, lo cual indica que cuando estalló el conflicto armado en Colombia ellos eran unos niños que apenas empezaban a caminar y, por mucho, estaban entrando a la adolescencia. Otros –los menos- aún no habían nacido.

Los representantes gubernamentales son miembros de familias con poder social y económico, nacieron y crecieron en hogares en los cuales nunca faltó nada para mantener una vida saludable y acceder a la educación de calidad. Las mejores universidades les abrieron sus puertas sin mayores exigencias, basadas en sus antecedentes familiares ilustres, y muy pronto se vieron presidiendo grandes organizaciones empresariales y financieras o altos cargos en la función pública, gracias a su filiación bipartidista, sistema que desde entonces adoptó la teoría smithiana de “la construcción del enemigo” y por tanto se decidieron por la formación de elites especializadas y la acumulación de caudales y medios de comunicación para combatirlo. Uno de ellos llegó a ser Vicepresidente de la Nación y brillante líder de la Constituyente de 1991, dos generales de la república, alcanzaron la comandancia general de las Fuerzas Armadas y la Dirección nacional de la policía. Otro, ha sido gerente del sistema financiero y presidente de la poderosa organización de industriales ANDI y del Consejo Gremial Nacional.

Casi todos ellos han publicado libros cuya importancia no ha sido objeto de discusión intelectual ni científica, pero siempre han figurado en los titulares de la prensa nacional y sus rostros han sido constantemente relucidos por los reflectores encomiásticos de la televisión comercial desde entonces en manos de monopolios que operan –bajo licencia del gobierno- el espectro electromagnético, al tiempo que sus opiniones político-económicas se ofrecen de manera destacada en los diarios más importantes del país. Su influencia les ha permitido acceder a las más variadas misiones diplomáticas en el mundo y/o a los organismos multilaterales, donde han aprendido las recetas de funcionamiento del poder económico mundial, para cuyas elites la guerra ya no es la continuación de la política por otros medios, sino la continuación de la economía por otros medios. Hoy se encuentran frente a uno de los desafíos más importantes de la historia: lograr acuerdos políticos con la guerrilla para terminar el conflicto armado más largo y sangriento que hemos padecido y, como consecuencia, “construir” la paz. Constituyen ellos un grupo cuya legitimidad proviene tanto de su procedencia socioeconómica y la calidad de la delegación presidencial, como por “la cantidad representada” en las discusiones por la paz.

Por su parte, los representantes de la insurgencia proceden de zonas rurales o pequeñas localidades de alejadas regiones del país, crecieron en familias con necesidades básicas insatisfechas -como la mayoría de los colombianos-, o son vástagos de clases medias estancadas en sus proyectos socioeconómicos por la irritante concentración de la riqueza y de las oportunidades en pocas manos, o pisoteados por la expansión de la corrupción público-privada (eliminemos aquí la conjunción “y” porque es una misma patología alimentada por iguales ambiciones sectoriales). Sin embargo, y merced a esfuerzos denodados ingresaron a la universidad pública y algunos descollaron con sustentadas tesis en diferentes campos de las ciencias sociales, especialmente en trabajos relacionadas con el funcionamiento anómalo de la sociedad y del Estado o con la interpretación y el análisis de los factores generadores y dinamizadores de la violencia.

Aunque “en la vida civil” fueron profesionales cuya formación hubiera podido servirle al país con esa eficacia indispensable (con la que han sostenido la guerra) para optimizar los recursos y distribuir democráticamente los bienes sociales, como notables teóricos del Estado o brillantes expositores políticos (incluso artistas y poetas), nunca pudieron acceder a una vida laboral estable ni su creatividad intelectual logró el registro de sus obras en las grandes editoriales. Los medios masivos coincidieron en no ocuparse de sus investigaciones ni de sus ideas a no ser para estigmatizarlas, al tiempo que sus luchas sociopolíticas fueron ocultadas o tergiversadas, pues casi todo lo hicieron a través de canales partidistas no tradicionales, sino de oposición al sistema bipartidista en el cual política y negocios no son antitéticos y donde el pensamiento crítico no tiene validez.

Como quiera que el país cada día se cerraba más y más a los fines de la democracia real –una constante que permea la actualidad, que es de exclusión e inequidad- y sus élites se han mostrado indiferentes a las expectativas del desarrollo humano equitativo, asumieron, primero, una rebeldía discursiva afianzada en las tesis doctrinarias de los principales pensadores de la izquierda planetaria, con discursos en los campos y mítines populares en los suburbios, pero la represión estatal les cerró el camino. Entonces, decidieron alzarse en armas contra el Estado legítimo en circunstancias complejas en las que han logrado mantener su organización pese a la asimétrica desventaja numérica en unidades y armamento; en algunas regiones llegaron a suplir la ausencia del Estado y lograron una capacidad significativa de reclutamiento. En el fondo, como lo ha dicho el investigador Francisco Gutiérrez Sanín, “ha sido una guerra por más Estado contra el Estado”.

Ahora, tras comparecer al llamado del gobierno para formalizar los diálogos exploratorios conducentes a desarrollar un “Acuerdo General para terminar el conflicto” en los cuales se definió una Agenda y unas reglas y procedimientos para evacuarla, las fuerzas insurgentes llegan a la mesa de Oslo a ratificar su voluntad de “construir la paz”, con su invariable discurso de crítica social y de oposición política al régimen neoliberal. Sin embargo, al igual que los voceros gubernamentales no tienen experiencias de paz, su conocimiento de la convivencia es meramente teórico. Pero intuyen, con muy buena lógica, que la oscuridad de un recinto no se puede “sacar a baldados”, sino encendiendo la luz.

Naturalmente, en un encuentro de contrarios –en la fase de construcción del proceso-, no podrían faltar cordiales desencuentros y precisiones de ambas partes que, sin duda, implican sino una revisión, si una mirada de clarificación a sus alcances y limitaciones. Le ocurrió al gobierno mismo con su postulado de ratificación del Acuerdo por la ciudadanía y la sugerencia de una Asamblea Constituyente para revisar los temas que impiden la convivencia, sin duda una formulación abierta y tentadora que desborda los alcances de la Agenda. Tanto De La Calle como Iván Márquez aprovecharon el escenario para “hacer jurisprudencia” por la vía de puntualizar o adicionar conceptos para la discusión venidera. Pero la tajante admonición del vocero gubernamental, en el sentido de que “aquí no se va a discutir ni la doctrina militar ni el modelo económico ni la inversión extranjera, fue una frase inadecuada, porque si se trata de buscarle una salida política al conflicto, que es una consecuencia de los grandes desequilibrios socioeconómicos, cómo no discutir el modelo que ampara la inequidad y la pobreza y que estimula la concentración de la riqueza y de las oportunidades. ¿Entonces de qué se va a hablar?

No se trata, como parece haberlo entendido la representación gubernamental, de una rediscusión de la Agenda ni del decantado abstracto de una visión del mundo, ni de una nueva puesta en escena de las temáticas ya definidas, sino de una reinterpretación de los alcances de cada ítem conforme fue planteado por Iván Márquez –sin decirlo- en su discurso inicial. Como si la prioridad jerárquica establecida en la Agenda sobre “Desarrollo rural”, no comportara variables e interrelacionamientos que explican la crisis y los conflictos que hoy gravitan sobre el campo, como es el caso de la mega-minería, la concentración de la propiedad, la tercerización y la extranjerización agropecuaria o la “acumulación por desposesión”.

Por otra parte, es preciso advertir que esta discusión sobre los factores concernientes al campo no puede estar librada exclusivamente al debate interpartes con exclusión de los campesinos y los pequeños productores agropecuarios. El concepto de desarrollo rural no es, no puede ser restrictivo, pues está referido a todo lo que le está relacionado, por ejemplo, lo ambiental. Y en el caso de las Fuerzas Armadas, su discusión franca es indispensable, porque si no cabría preguntarse: ¿hasta dónde estarían dispuestas per sé a separarse de conductas rechazadas por la democracia y el DIH. De las palabras de Márquez se desprenden muy bien los fines que la organización insurgente desea para darle término al conflicto: “Una paz que no aborde la solución de los problemas económicos, políticos y sociales generadores del conflicto, es una veleidad y equivaldría a sembrar de quimeras el suelo de Colombia. Necesitamos edificar la convivencia sobre bases pétreas, como los inamovibles fiordos rocosos de estas tierras, para que la paz sea estable y duradera”.

La referencia a la caracterización de este proceso como distinto a los demás y por tanto, “serio, digno y respetuoso” entraña una convocatoria al apaciguamiento retórico y a la estricta sujeción a los puntos acordados que a la postre determina el propósito simbólico de no permitir un “alargue” de los diálogos o evitar la “caguanización de la mesa”, una conminación a la guerrilla, no para el gobierno que, según De La Calle parece asumirse sin obligaciones más allá de las logísticas. Objetivo que los voceros de la insurgencia no tienen en mente, si pesamos bien el trasfondo de sus mensajes constantemente referidos a la salida política sin más exigencias que la verdad y la vigencia salvadora del diálogo.

El del jueves en el hotel Hurdal fue un diálogo con guión pero sin libreto. La visibilización de las diferencias era esperada. El jefe de la delegación gubernamental no sólo representó allí la institucionalidad sino -incluidos mohín y tono-, los intereses privados muy explícitos de las elites socioeconómicas a las que el gobierno les ha permitido disfrutar de las ventajas del modelo de desarrollo neoliberal (por el que clamó respeto y se indignó). Por lo tanto, su discurso corto obedeció a que no tienen que decir nada más de lo que se ha dicho siempre en defensa del statu quo. Sin embargo en ocasiones tuvo raptus de sensatez: “hay mucho por hacer y queremos invitar a las FARC a hacerlo sin necesidad de rendirse y plagarse a nuestros términos”.

En cambio el discurso de la guerrilla, con una estética lingüística desprovista de adjetivos ignominiosos y un manejo maestro de los temas, desde el conocimiento, ciertamente un poco más largo –sólo 18 minutos más que el del vocero oficial- se explica no solo por su forzado y largo aislamiento mediático, sino por la necesidad de comunicarse a fondo con tres audiencias: la mesa de diálogos, sus tropas y bases sociales y, desde luego, la comunidad internacional. Márquez no dijo nada que no fuera cierto, empezando por los indicadores sociales y económicos que son los mismos utilizados por los investigadores más serios del país (Eduardo Sarmiento, Salomón Kalmanovitz, Jorge Iván González, Luís Jorge Garay, Ricardo Bonilla, Libardo Sarmiento, Daniel Libreros, Horacio Duque, Amylkar Acosta,) los ambientalistas y los defensores de DD.HH., la CEPAL, la FAO, Unesco y Human Rights Watch, el más reciente informe de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas señala que “Colombia vive un retroceso social escandaloso”.

A tono con estos diagnósticos Iván Márquez dijo: “Más de 30 millones de colombianos viven en la pobreza, 12 millones en la indigencia, el 50% de la población económicamente activa, agoniza entre el desempleo y el subempleo, casi 6 millones de campesinos deambulan por las calles víctimas del desplazamiento forzoso. De 114 millones de hectáreas que tiene el país, 38 están asignadas a la exploración petrolera, 11 millones a la minería, de las 750 mil hectáreas en explotación forestal se proyecta pasar a 12 millones. La ganadería extensiva ocupa 39.2 millones. El área cultivable es de 21.5 millones de hectáreas, pero solamente 4.7 millones de ellas están dedicadas a la agricultura, guarismo en decadencia porque ya el país importa 10 millones de toneladas de alimentos al año. Más de la mitad del territorio colombiano está en función de los intereses de una economía de enclave”.

Esos términos les parecieron a De La Calle y a los medios oficialistas del país “irrespetuosos, indignos e improcedentes” (¡?). En tanto que, según la encuesta del noticiero de TV de Yamid Amat CM& (jueves 18-10-12) el sesenta por ciento de los consultados aprobó la franqueza del discurso insurgente. “Tranquilo Bobby, con calma, estamos empezando”, dijo con su habitual buen humor el culto guerrillero Jesús Santrich.

Más duro e “irrespetuoso” con el establecimiento fue el Maestro del periodismo de opinión Daniel Samper Pizano, en su columna dominical de El Tiempo, leámoslo: En Colombia, el modelo neoliberal produjo una distancia cada vez mayor entre ricos y pobres; convirtió en negocio particular la salud pública; privatizó empresas que el sector público había levantado con gran esfuerzo durante décadas; potenció el sector financiero por encima del sector productivo; arruinó actividades agropecuarias que habían sido rentables; comprometió el medio ambiente; entró a saco en los recursos naturales y ahora quiere soltarle el freno a la minería multinacional.”.

El discurso del ex vicepresidente Humberto de La Calle, estuvo orientado, inicialmente, a ratificar la voluntad del gobierno de asegurar las condiciones logísticas y temáticas en la discusión de los puntos acordados en la Agenda y a plantear la necesidad de que esas conversaciones sean “rápidas y eficaces” tanto como la verificación a que serán sometidos todos los avances o estancamientos en la Habana. Al enfatizar que “el gobierno no será rehén del proceso”. Y que “si no se avanza, se levantarán de la mesa”, puso un primer condicionamiento no estipulado en los diálogos exploratorios. En tanto que el jefe guerrillero ripostó: “No somos partidarios de una paz express que algunos promocionan y que por su volátil subjetividad y por sus afanes, sólo conduciría a los precipicios de la frustración”. En adelante, pienso, el trabajo de mayor peso va a estar soportado por la comisión de garantes provista por delegados de Cuba, Venezuela y Chile. A propósito, ¿Qué hace Chile allí?, si es, en la práctica, un adversario radical del modelo alternativo que se consolida en América Latina?

De todas maneras es evidente que la voluntad de las partes expresada en sus respectivas presentaciones en Oslo, ha sido recibida con esperanza y optimismo “moderado”, como suele decirse ahora. Se trata de dejar sentadas las bases para construir un escenario de convivencia donde la guerra sea ahora por conquistar mentes y corazones con las armas de la razón y la política y cuyo se animará en el espléndido ambiente cultural de La Habana.

Alpher Rojas Carvajal es analista político e Investigador en ciencias sociales.

Noticia más censurada N5: La Reserva Federal imprimió 16 billones de dólares para salvar grandes bancos

Noticia más censurada N5: La Reserva Federal imprimió 16 billones de dólares para salvar grandes bancos

Por Ernesto Carmona 

Una primera auditoría a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, sigla en inglés) reveló que proporcionó ayuda urgente y en secreto por 16 billones de dólares a los más grandes bancos norteamericanos y europeos en pleno apogeo de la crisis financiera global, entre 2007 y 2010. Esta operación, protegida por el silencio, plantea muchas preguntas sobre el modus operandi de la Reserva Federal, que es una institución privada con ropaje gubernamental y “federal”.

De los 16 millones de millones de dólares, Morgan Stanley recibió 107,3 mil millones, Citigroup 99,5 mil millones y Bank of America 91,4 mil millones, según datos obtenidos invocando la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act, FIA), meses de litigio en la corte y por una ley aprobada por el Congreso, según un informe de Matthew Cardinale para Inter Press Service (IPS), reproducido en Common Dreams el 28 de agosto 2011 y utilizado para esta versión.

“Éste es un caso claro de socialismo para los ricos, y escabroso, porque no es para todo el mundo”, dijo el senador Bernie Sanders, independiente por Vermont. Afecta a 7.000 toneladas métricas de barras de oro guardadas en la cámara acorazada del banco de la Reserva Federal de Nueva York (FRBNY, en inglés), que cargó con el grueso de esta operación secreta.

“Desde fines de 2007 hasta mediados de 2010, los bancos de la Reserva Federal proporcionaron más que un billón de dólares… en préstamos de emergencia al sector financiero para hacer frente a las tensiones en la dirección de los mercados de crédito y evitar fracasos individuales de las instituciones que se consideraban amenazadoras para la estabilidad del sistema financiero”, señaló el informe de auditoría.

“La escala y naturaleza de esta ayuda ejecutaron una expansión sin precedente del papel tradicional del sistema de la Reserva Federal como Banco Central prestamista de las instituciones depositarias”, aseguró el informe. La auditoria espera que todos los préstamos de emergencia a corto plazo hayan sido pagados o estén en vías de compensarse.

Los préstamos de emergencia incluyeron ocho programas básicos y, con certeza, también proporcionaron ayuda a las instituciones financieras, afirmó IPS. La FED proporcionó préstamos al banco JP Morgan Chase para adquirir Bear Stearns, una empresa inversora quebrada; proveyó préstamos para mantener a flote a American International Group (AIG), una sociedad transnacional de seguros; extendió préstamos al Bank of America y al Citigroup y compró hipotecas de riesgo, “garantiazdas” en los libros de los bancos privados beneficiados.

En total, los préstamos más grandes fueron hechos a una pequeña cantidad de instituciones. Durante esos tres años, Citigroup pidió prestados un total de 2,5 billones de dólares, Morgan Stanley, pidió 2 billones; Merrill Lynch, que fue adquirido por el Bank of America, recibió préstamos por 1,9 billones y el Bank of America pidió 1,3 billones.

También recibieron dinero de la FED bancos extranjeros, como el Barclays del Reino Unido, Grupo Royal Bank de Escocia (Reino Unido), Deutsche Bank (Alemania), UBS (Suiza), Credit Suisse Group (Suiza), Bank of Scotland (Reino Unido), BNP Paribas (Francia), Dexia (Bélgica), Dresdner Bank (Alemania) y Societe General (Francia).

“A ninguna agencia del gobierno de Estados Unidos se le debe permitir que entregue ayuda urgente a un banco o sociedad financiera extranjera sin la aprobación directa del Congreso y del Presidente”, escribió Sander.

Recientemente, la agencia de noticias Bloomberg News obtuvo 29.346 páginas de documentación de la Reserva Federal sobre algunos de estos préstamos secretos, después de meses de lucha ante la corte para obtener acceso a los expedientes, invocando la Ley de Libertad de Información (FIA,en inglés).

Algunas de las instituciones financieras recibieron los préstamos secretamente, mientras tanto, en sus informes públicos proclamaban que tenían amplias reservas en efectivo, observó Bloomberg. La Reserva Federal nunca ha explicado cómo justificó legalmente varios de los préstamos de emergencia, tampoco cómo decidía proporcionar ayuda a ciertas empresas, pero a otras no.

“El mayor problema fue la falta de supervisión del Congreso, y la manera como la FED parecía escoger a los ganadores que serían protegidos a cualquier costo”, dijo a IPS Randall Wray, profesor de economía de la Universidad Missouri-Kansas City.

“Si tales préstamos no son ilegales, deberían serlos. Nuestra nación pasó realmente por una crisis de liquidez, una corrida de los pasivos a corto plazo de las instituciones financieras. Existe sólo una manera de detener las ejecucionbes: prestar sin límite las reservas a todas las instituciones que estén calificadas. La FED manoseó alrededor antes para finalmente hacer algo de eso”, dijo Wray.

“Pero por otra parte, se pasó a la segunda fase, que consistió en intentar resolver problemas de insolvencia aumentando la participación del Tío Sam en el fiasco de los banqueros. Eso nunca debió haber sido hecho. Usted cierra a los estafadores, y punto. La FED y la FDIC (Comisión Federal de Seguros de Depósitos) debieron haber intervenido inmediatamente a los bancos más grandes, reemplazado a todo el personal superior de gestión, y así deberían haber comenzado a resolver”, dijo Wray.

Las renovadas preguntas sobre la Reserva Federal inspiraron a algunos activistas jóvenes del movimiento social que organizaron protestas a través de Estados Unidos. “Desde su creación por el gobierno de Estados Unidos en 1913, la Reserva Federal ha fabricado tanto dinero nuevo de la nada que ha destruido el 95 por ciento del valor del dólar”, dijo Joseph Brown, estudiante universitario y uno de los organizadores de las recientes protestas contra el Banco Reserva Federal de Atlanta. “Estos beneficios fiscales inflacionarios a Wall Street, ocultados por el gobierno, dañan más a los pobres y a quienes viven de rentas fijas, como los jubilados”, añadió Brown.

La Oficina de Responsabilidad del Gobierno de Estados Unidos (GAO, sigla en inglés) hizo la auditoría como resultado de por lo menos dos años de presiones sobre los políticos. IPS informó que en junio de 2009 una coalición amplia de miembros del Congreso, pertenecientes a los dos partidos (Demócrata y Republicano) había copatrocinado la legislación que permitió auditar a la Reserva Federal.

La auditoría fue aprobada como una enmienda propuesta por Sander a la Ley Dodd-Frank Reforma de Wall Street y Protección al Consumidor, la mayor fiscalización de actividades bancarias aprobada por el presidente Barack Obama y el Congreso de Estados Unidos en 2010.

“Pienso que esto (la primera auditoría de la GAO) fue un buen comienzo para destapar lo que hizo la FED, de modo que permita comenzar a determinar que nunca deben permitirse de nuevo acciones similares”, escribió Wray. Añadió: “Mi respuesta preliminar es un resonante no”.

La GAO también encontró que las políticas existentes en la Reserva Federal no previenen significativos conflictos de intereses. Por ejemplo, “las restricciones existentes en la FRBNY respecto a los intereses financieros de sus empleados no prohíben específicamente que inviertan en ciertas instituciones no-bancarias que recibieron ayuda de emergencia”, indicó el informe.

El reporte GAO reveló que el 19 de septiembre de 2008, William Dudley, que ahora es presidente del FRBNY, fue favorecido con una exención que lo dejó mantener sus inversiones en AIG y General Electric, mientras al mismo tiempo la Reserva Federal otorgaba fondos de ayuda urgente a esas mismas dos compañías.

“A nadie que trabaje para firmas que reciben ayuda financiera directa de la FED debe permitírseles sentarse en la junta directiva de la FED, o ser empleados de la Reserva Federal”, dijo Sanders.

En resumen, los banqueros estadounidenses, que forman parte del 1% más rico del mundo que condujeron a la crisis, también controlan la FED, que es un banco central privado de Estados Unidos, y se “regulan” por sí mismos. “Fijan lo que cobran y se dan el cambio”.

La GAO siguió trabajando en un informe más detallado respecto a los conflictos de intereses de la Reserva Federal Reserve. Una vez revisado el siguiente informe GAO, que se emitió el 19 de octubre 2011, constatamos que no tuvo ninguna repercusión en la prensa. Vagamente, recomendó “tomar medidas adicionales para fortalecer los controles diseñados para manejar conflictos de interés entre los directores del Banco de la Reserva y aumentar la difusión pública de los roles y responsabilidades de los directores”.

Añadió que “el presidente de la Reserva Federal debe desarrollar, documentar y exigir a todos los bancos de la Reserva que adopten un proceso de solicitud de exención elegibilidad para la junta de directores de la Agencia Federal de la Reserva y cautelar la ética política de los consejeros”. Además, recomendó “la posibilidad de exigir a los bancos de la Reserva que revelar públicamente las exenciones que se conceden y la divulgación de esa medida no violaría la privacidad personal de un director”. Bonitas palabras (1). En otros términos, “aquí no ha pasado nada”. El poder de la súper elite financiera tiene agarrada por el mango la gran sartén que es el mundo en que vivimos.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno

Notas:
1) GAO: http://www.gao.gov/products/GAO-12-18
Fuentes:
● Matthew Cardinale, “First Federal Reserve Audit Reveals Trillions in Secret Bailout,” Inter Press Service, Common Dreams, August 28, 2011, http://www.commondreams.org/headline/2011/08/28-3.
http://www.mediafreedominternational.org/2011/10/24/first-federal-reserve-audit-revels-trillions-loaned-to-major-banks/
● U.S. Government Accountability Office (GAO)
http://www.gao.gov/products/GAO-11-616
Student Researcher: Nicole Trupiano (Sonoma State University)
Faculty Evaluator: Peter Phillips (Sonoma State University)

Estudiantes llaman a no votar en las municipales

http://actualidad.rt.com/actualidad/view/47365-IM%C3%81GENES-Broche-policial-en-protesta-estudiantil-en-Chile

Por Ruben Andino Maldonado

 

Eloísa González Domínguez, vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), señala que la decisión de “funar” (repudiar) las elecciones municipales del 28 de octubre mediante una variada gama de acciones, se tomó después de un largo debate interno de la organización estudiantil. El rechazo a estas elecciones expresa una crítica tajante a todo el sistema político y su institucionalidad. La ACES considera que el sistema, excluyente y poco democrático, herencia en lo esencial de la dictadura militar, no posee mecanismos participativos que permitan expresar la voluntad popular más allá del voto. Acusa, además, a los parlamentarios que se oponen a la Asamblea Constituyente -como el presidente socialista del Senado, Camilo Escalona-, de estar comprometidos con el “paraíso” neoliberal. Desde la Concertación, muchos critican a la ACES y a su vocera calificándolas de “ultras” (en el gobierno la califican de “antidemocrática”).

Eloísa González dice: “Algunos pensaban que para invalidar las elecciones trataríamos de ocupar los recintos de votación. Eso nunca estuvo en nuestros propósitos. No estamos en contra del voto, estamos contra la institucionalidad del Estado. Carece de mecanismos reales de participación para ejercer la democracia, mecanismos que vayan más allá del ritual cívico de emitir el sufragio cada cuatro años”.

El 6 de octubre en el Hogar Mapuche Las Encinas, en Temuco, la ACES reiteró su llamado a no votar en las elecciones municipales y anunció una serie de actividades de información y difusión de sus planteamientos. Estas incluyen participación en movilizaciones callejeras los días 16 y 25 de octubre. Simultáneamente, los estudiantes universitarios agrupados en la Confech llamaron para el 11 de octubre a un paro nacional y marchas en diferentes ciudades.

La abstención en las elecciones municipales del próximo 28 de octubre es motivo de polémica entre los estudiantes universitarios y secundarios. Varias de las juventudes políticas que participan en el movimiento estudiantil toman parte activa en la campaña municipal. Por ejemplo, Camila Vallejo, vicepresidenta de la Fech y emblemática dirigente comunista, viaja por el país proclamando candidatos a alcaldes y concejales de su partido y de la Concertación, agrupados en un frente opositor. Eloísa González considera perjudicial para los estudiantes la presencia de dirigentes de la Concertación asociados a candidatos que provienen del movimiento estudiantil, como sucedió con la participación del ex presidente Ricardo Lagos en la proclamación de Camilo Ballesteros, comunista ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago. Ballesteros compite por la alcaldía de Estación Central, apoyado por la Concertación.

 

LOS ESCOLARES LA LLEVAN

 

El sector que lleva la mayor carga en la movilización por el cambio de la institucionalidad educativa es el de estudiantes secundarios, también los más afectados por las injusticias del modelo. En su mayoría pertenecen a los sectores más pobres de la población, y son los principales usuarios del desacreditado sistema público de educación. El gobierno no ha entregado respuestas a sus demandas e incluso usó las movilizaciones estudiantiles de 2011 para acelerar el desmantelamiento de la educación municipal, por la vía de disminuir matrículas y cerrar establecimientos.

El Ejecutivo, por su parte, sigue facilitando sus negocios a los empresarios privados de la educación primaria y secundaria a través de la subvención escolar. Con ello obliga a la enseñanza pública municipal a competir en condiciones desfavorables en la captación de alumnos. Mientras la educación subvencionada particular opera sobre la base de seleccionar a los mejores, las escuelas y liceos municipales están forzados a recibir a todos los estudiantes. La política de Estado en educación favorece a quienes discriminan y acentúa la desigualdad al establecer una educación para ricos y otra para pobres.

 

CULMINACION DE UN LARGO PROCESO

 

Eloísa González no difiere en su conducta de cualquier otra joven de su edad (cumplirá 18 años, la mayoría de edad, este mes). Su sencillez, la dulce expresión de sus ojos y la naturalidad de su sonrisa contrastan con la rebeldía que expresan su cabellera colorina y la mordacidad de sus palabras. La represión ya ha fijado su atención en esta joven líder estudiantil. En el desalojo del Servicio Electoral, ocupado por un grupo de la ACES, Eloísa fue agredida por un carabinero. Después de recibir atención médica, la vocera de la ACES denunció la agresión sin ser escuchada por las autoridades.

Según la vocera de la ACES, “funar” las municipales “es un ultimátum a quienes no se hacen responsables de nuestras demandas destinadas a evitar la muerte de la educación pública”. Agrega que “la mayoría del movimiento estudiantil es menor de 18 años y no tiene voz ni voto en las decisiones respecto a educación. Por lo tanto, estas elecciones del 28 de octubre no representan para nosotros un acto democrático, son parte de un sistema político que es la causa de que no tengamos educación gratuita y de calidad. Nuestra decisión de funar las elecciones es parte de la campaña ‘Yo no presto el voto’, que llama al pueblo a mantenerse fuera de la dinámica electoral. La institucionalidad que sirve de soporte a las elecciones está diseñada para que gane la derecha o el sector más conservador de la Concertación. En la acción política estas fuerzas se comportan de igual manera y se muestran incapaces de construir una democracia para el conjunto del pueblo. Al fin y al cabo, la derecha y la Concertación demuestran que son lo mismo. Abogamos porque la gente que hasta ahora no tiene un lugar en la democracia, encuentre un espacio para incidir en las decisiones para conducir el país.

No estamos a favor ni en contra de determinados candidatos a alcaldes o concejales, porque sabemos bien que lo que demandamos es imposible de realizar dentro de las reglas que impone el sistema. Queremos ‘desmunicipalizar’ la enseñanza y esa decisión no pasa por los gobiernos municipales. Ante la incapacidad de la institucionalidad para resolver las demandas populares, no creemos que los emplazamientos sirvan de mucho en la práctica. Hay candidatos que se han comprometido a apoyar las demandas para una educación pública, pero se quedan sólo en las palabras. Esto ocurre con candidatos de todos los colores políticos”.

 

CONVICCION PROFUNDA

 

Por la radicalidad de su posición política, Eloísa González ha sufrido atentados y amenazas, como muchos otros dirigentes estudiantiles secundarios. Sin embargo, esto no la detiene, porque cree que la acción estudiantil tiene fundamento sólido en las familias. Una mayoría de la ciudadanía rechaza un modelo discriminatorio de enseñanza creado por la dictadura y perfeccionado por los gobiernos de la Concertación.

Eloísa González explica que la campaña ‘Yo no presto el voto’ consiste en poner las demandas sociales en el tapete de la discusión pública. “Para llevarla a la práctica consultamos realizar asambleas, denuncias, tomas, llamados a no votar, acciones para exigir mayor participación en las comunas, actos culturales, etc. Sabemos que debemos ser cuidadosos en las acciones que emprendamos, sobre todo en las horas próximas a la elección. Tenemos conciencia que las fuerzas armadas asumen el control del orden público y de los recintos electorales, de manera que nos ajustaremos a esa realidad”.

 

UN CAMINO PROPIO

 

¿Este llamado a abstenerse en las municipales se extenderá a la elección presidencial?

“El trasfondo de nuestra campaña tiene validez permanente, pero la forma puede ir variando. En la presidencial volveremos a plantear el problema de fondo: que los movimientos sociales y sus demandas no tienen cabida en la institucionalidad actual. Sabemos que pasará largo tiempo antes que podamos contar con herramientas reales de participación del pueblo. Las elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales son momentos de igual importancia para lo que queremos plantear”.

Si un candidato o candidata presidencial recogiera parte significativa sus demandas, ¿qué harían?

“Estamos ahora ante la coyuntura municipal. Más allá de la simpatía que tengamos por ciertos candidatos o candidatas y de la voluntad política que ellos pudieran tener, el asunto de fondo es que el pueblo no tiene todavía un proyecto propio de construcción de país. Veremos los resultados de la elección municipal y después discutiremos cómo continuar nuestra campaña en relación con las elecciones parlamentaria y presidencial”.

¿ Cómo ha sido la experiencia de la ACES con los parlamentarios?

“Muy compleja. Cada vez que hacemos un intento de diálogo en el Congreso Nacional, nos quedamos con un sabor amargo. Así ocurrió con el rechazado informe sobre el lucro, con la aprobación de la ‘reforma’ tributaria y ahora, con la discusión del presupuesto nacional 2013. Se aprueban recursos, pero no se establece de manera adecuada cómo se usarán esos fondos, o simplemente se asignan recursos en beneficio de los sostenedores privados del sistema educacional. Esto denota la incapacidad de los legisladores de asumir la problemática esencial de la educación. Si bien se han dado intentos de acercamiento, no hemos llegado a acuerdos porque no existe voluntad política de los partidos y sus parlamentarios”.

El senador socialista Camilo Escalona y otros políticos se oponen a una Asamblea Constituyente como la que plantean los movimientos sociales...

“La demanda de Asamblea Constituyente para elaborar una nueva Constitución emana de distintos sectores sociales y políticos. Ante esa propuesta, la casta política ha formado un bloque transversal que traspasa a la Concertación y a la derecha para cerrar el paso a esta demanda popular. El rechazo de ciertos parlamentarios y autoridades a la Asamblea Constituyente se explica por el miedo que sienten de que se les termine el ‘paraíso neoliberal’ del que disfrutan.

Una Asamblea Constituyente es el paso necesario para cambiar democráticamente la Constitución Política. Pero mientras los que toman decisiones sigan siendo un grupo pequeño, mientras no existan organizaciones sociales fuertes, no habrá garantía de que podamos concluir un proceso constituyente como el que queremos y necesitamos”.

Es un hecho que las marchas convocan ahora menos gente en la calle...

“Entendemos las marchas y otras formas de movilización como una herramienta, no como un fin. Lo que nos importa es instalar ciertas temáticas en educación y en otros aspectos. Puede haber menos gente en la calle, pero eso no significa que disminuya nuestra fuerza. Ella está surgiendo de una sociedad que debate sobre educación. Ahora hay comunidades que tratan de articularse y organizarse. Hay una gran fuerza en la base social”.

¿ Cómo ha sido la experiencia de relacionarse con otros sectores sociales?

“Ha sido un proceso complejo. Nos hemos dado cuenta que el sector más avanzado es el movimiento estudiantil secundario. Pero hemos tenido experiencias muy alentadoras en la relación con sindicatos de empresas del sector servicios, y estamos extendiendo esa vivencia a otras realidades. Otro hecho importante que está ocurriendo es que también nuestros padres se están organizando y cada vez son más los que exigen dignidad en sus trabajos. Estas experiencias nos han permitido tener claro, por ejemplo, que el Colegio de Profesores no representa fielmente a la mayoría de los maestros. Por eso ahora trabajamos con sindicatos o colectivos de profesores. Eso nos han permitido articularnos con los docentes para fortalecer en conjunto nuestras propuestas en los colegios. Nosotros aprendemos de su experiencia de lucha y ellos de la nuestra. Así construimos por la base un movimiento social que en el futuro será capaz de realizar el cambio profundo que Chile necesita”.

La ACES plantea la participación de la comunidad en la gestión y el control comunitario del sistema de educación. ¿Cómo lo harían funcionar?

“Nuestro concepto de participación y democracia está muy ligado al control comunitario sobre los procesos educativos. Lo pueden ejercer tanto los actores al interior de cada establecimiento, como las organizaciones territoriales. Esta forma de participación no existe en Chile. Hay intentos, pero en la realidad no hay un control social efectivo. Estamos buscando la creación de este control comunitario, pero también creemos que debe incrementarse en forma paralela la presencia del Estado.

Cualquier tipo de control que ejerzan los actores sociales sobre el proceso educativo debe expresarse en la toma de decisiones. Por ejemplo, en varios liceos estamos exigiendo un Consejo Escolar con carácter resolutivo, para que la comunidad educativa pueda decidir sobre su propio espacio. Ha habido experiencias interesantes en liceos tomados; hemos tenido a sindicatos de trabajadores y a vecinos participando de las dinámicas para resolver los problemas que se presentan en un establecimiento escolar. Esta idea ha sido una buena experiencia”.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 768, 12 de octubre, 2012

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Chile: Vengo a contar de mi hermano Rodrigo Casanova

Chile: Vengo a contar de mi hermano Rodrigo Casanova

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

Les voy a decir algo de mi hermano Rodrigo Casanova. No tanto lo que se sabe: que es académico, fotógrafo profesional; que  el pasado 9 de octubre un carro lanzaaguas de la policía militar de Chile le despedazó el origen de una de sus extremidades mientras retrataba la represión contra los estudiantes en lucha; que será intervenido quirúrgicamente de manera urgente (http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/33685-chile-acad%C3%A9mico-y-fot%C3%B3grafo-gravemente-herido-por-carro-de-la-polic%C3%ADa-militar.html).


Rodrigo viene de antes. Es más grande que yo y le tocó poner el mismo hombro arriesgado que le quebraron cuando todavía no era la UP, durante la UP y después de la UP. Que anda viendo a su hermano Ignacio Valenzuela en la mirilla de su cámara y lo confunde entre los jóvenes de hoy cada vez que está solo en el cuarto secreto donde revela sus fotografías. Que ama el cascarón antiguo de Santiago y lo conmueve el paso del tiempo a través de los árboles, las estaciones solares, los rostros mudos del pueblo y sus hojas renovadas, las luces que centellean en la noche de Santiago.


Hombro con hombro, en la temporada más dura de la tiranía. Entonces eran pocos y la vida palpitaba bordeando el peligro, con miedo y voluntad aplicada. Que no salió de Chile. Se quedó. Con la convicción severa y el temple sereno, una reserva militante para crear las condiciones del alzamiento popular de inicios de los 80. Cuando apenas un puñado se atrevía y como pájaros, caía la humanidad en resistencia.


Que, como escasea de olvido, Rodrigo redobló sus decisiones cuando lo del pacto inter-burgués y el comienzo de los gobiernos civiles que completaron la tarea antipopular del imperialismo en Chile, esta vez, de traje sin charreteras visibles que cuestionaran desde abajo la gobernabilidad de la versión más ultra del liberalismo en el planeta.


Rodrigo no se derrotó. No colaboró con los servicios de Inteligencia de la Concertación, no traicionó sus opciones históricas, no se durmió en los laureles, no compró con falsa conciencia la democracia de opereta y cartulina, verdadera dictadura del capital con derecho a votar cada tanto a los administradores que organizan la miseria. No buscó ni busca reconocimientos ni prebendas.

Su hombro brillante espejea la coherencia de muchos y salpica ejemplarmente las luchas nuevas, su compromiso profundo con la causa mapuche, la mujer, el eco-comunismo, la pelea estudiantil, los derechos humanos, la huelga, la necesidad de la unidad política de los explotados y oprimidos.


Rodrigo es todo un hombro. Hueso amoroso que blinda al hermano y al pueblo, hermano mayor, colectivo fraterno, bandera única, sensibilidad silenciosa que estalla como flash en mitad de los desesperanzados. Como la sombra resuelta  de la memoria viva.


Saldrás bien parado, como de tantas, Rodrigo. Tu hombro volverá a su sitio para sostener la cámara, para capturar y entonar los combates en curso y los que vienen. Para continuar enseñando en la universidad y en la adolorida barriga del pueblo. Ese por el cual te has jugada la vida más de una vez. Mi hermano de quien aprendí y aprendo que la pasión personal, la libertad creativa, la discreción, y empeñar y empuñar el pellejo para la emancipación social son una misma cosa  y sin derecho a jubilación. Como le cabe a los hombres y mujeres que vienen del futuro.  

Una conversación sobre Marx, las revueltas estudiantiles, la nueva izquierda y los Miliband. Entrevista a Eric Hobsbawm

Una conversación sobre Marx, las revueltas estudiantiles, la nueva izquierda y los Miliband. Entrevista a Eric Hobsbawm

SINPERMISO

Esta conversación "sobre Marx, las revueltas estudiantiles, la nueva izquierda y los Miliband", publicada por el dominical londinense The Observer en enero del año pasado con motivo de la publicación de How to Change the World [Cómo cambiar el mundo: Marx y el marxismo, 1840-2011, Barcelona, Crítica, 2011], reunió al gran historiador británico recientemente fallecido a los 95 años con Tristram Hunt, joven diputado laborista y profesor de Historia. Esta es la última gran entrevista con valor científico y político -no puramente periodístico- realizada a Hobsbawm, y se traduce y reproduce en SP para honrar su memoria.

Hampstead Heath, en el frondoso norte de Londres, se enorgullece de su papel como lugar de paseo en la historia del marxismo. Por aquí era, en domingo, por donde paseaba Karl Marx con su familia subiendo Parliament Hill, recitando a Shakespeare y a Schiller durante la caminata, para pasar una tarde de comida campestre y poesía. Durante la semana se juntaba con su amigo Friedrich Engels, que vivía en las inmediaciones, para dar una vuelta rápida por el parque, donde los "viejos londinenses", como se les conocía, reflexionaban sobre la Comuna de París, la Segunda Internacional y la naturaleza del capitalismo.

Hoy, en una calle lateral que sale del parque, la ambición marxista sigue viva en casa de Eric Hobsbawm. Nacido en 1917 en Alejandría (Egipto) bajo mandato británico, más de veinte años después de la muerte de Marx y Engels, no llegó a conocer a ninguno de ellos personalmente, claro está. Pero hablar con Eric en su espacioso salón, lleno de fotos familiares, distinciones académicas y una vida entera de objetos culturales, hay una sensación casi tangible de conexión con estos hombres y su recuerdo.

La última vez que entrevisté a Eric, en 2002, había aparecido entre grandes elogios su brillante autobiografía Interesting Times [Años interesantes, Crítica, Barcelona, 2003], crónica de su juventud en la Alemania de Weimar, de una vida entera de amor por el jazz y de su transformación del estudio de la historia de Gran Bretaña. Fue también en medio de otro de los cíclicos ataques de los medios, tras la publicación del libro antiestalinista de Martin Amis, Koba the Dread, [Koba el temible, Anagrama, Barcelona, 2004], sobre la afiliación de Eric al Partido Comunista. El "profesor marxista" que suscitaba la ira del Daily Mail [diario sensacionalista británico] no buscaba, como él dijo, "acuerdo, aprobación o simpatía", sino, más bien, comprensión histórica de una vida del siglo XX moldeada por la lucha contra el fascismo.

Desde entonces, las cosas han cambiado. La crisis global del capitalismo, que ha hecho estragos en la economía mundial desde 2007, ha transformado los términos del debate.

De pronto, la crítica de Marx de la inestabilidad del capitalismo disfruta de un resurgimiento. "Ha vuelto", chillaba el Times en el otoño de 2008, mientras se desfondaban los mercados de valores, se nacionalizaban sumariamente los bancos y el presidente Sarkozy aparecía fotografiado hojeando Das Kapital (cuyo aumento de ventas lo ha propulsado a las listas de éxitos alemanas). Hasta el papa Benedicto XVI se vio movido a alabar la "gran capacidad analítica". Marx, el gran ogro del siglo XX, había sido resucitado en campus, reuniones de sucursal y secciones editoriales.

De manera que no había mejor momento para que Eric reuniera sus ensayos más celebrados sobre Marx en un solo volumen, junto a nuevo material sobre el marxismo a la luz del crac. Para Hobsbawm, sigue siendo apremiante el continuo deber de comprometerse con Marx y sus múltiples herencias (que incluyen, en este libro, algunos buenos capítulos nuevos sobre el significado de Gramsci).

Pero el mismo Eric ha cambiado. Tuvo una mala caída en Navidad y ya no puede escapar de las limitaciones físicas de sus 93 años. Sin embargo, su humor y hospitalidad, lo mismo de él que de su mujer, Marlene, así como el intelecto, su incisivo sentido político y la amplitud de su visión, permanecen maravillosamente nítidos. Con un manoseado ejemplar del Financial Times sobre la mesa del café, Eric se mueve sin problemas de los resultados de los sondeos sobre el presidente saliente de Brasil, Lula, a las dificultades ideológicas a las que se enfrentaba el Partido Comunista en Bengala Occidental o las convulsiones de Indonesia tras el crac global de 1857. La sensibilidad global y la falta de provincianismo, puntos siempre fuertes de su obra, siguen configurando su política e historia.

Y después de una hora de hablar de Marx, el materialismo y la continuada lucha por la dignidad humana ante los turbiones del libre mercado, se deja el adosado de Hobsbawm en Hampstead - cerca de los senderos por los que solían pasear Karl y Friedrich - con la sensación de haber pasado una candente tutoría con una de las grandes cabezas del siglo XX. Y alguien decidido a mantener una mirada crítica sobre el XXI.

Tristram Hunt - ¿Hay un sentido reivindicativo en el corazón de tu libro de que aunque las soluciones antaño ofrecidas por Karl Marx pudieran no ser ya pertinentes, hizo las preguntas justas sobre la naturaleza del capitalismo, y de que el capitalismo que ha surgido en los últimos 20 años es bastante parecido a lo que Marx estaba pensando en la década de 1840?

 Eric Hobsbawm Sí, desde luego que lo hay. El redescubrimiento de Marx en este periodo de crisis capitalista se debe a que predijo bastante más del mundo moderno que ninguna otra persona en 1848. Eso es, me parece, lo que llamado la atención de una serie de observadores nuevos de su obra, y paradójicamente, primero entre gente de negocios y comentaristas económicos antes que entre la izquierda. Me acuerdo de que me di cuenta, justo en el momento que se celebraba el 150 aniversario de la publicación del Manifiesto Comunista, de que no se hacían muchos planes para conmemorarlo en la izquierda. Algo más tarde, almorzando con [el financiero] George Soros, me preguntó él: "¿Qué piensa usted de Marx?" Aunque no hay mucho en lo que estemos de acuerdo, me dijo: "Decididamente, algo tiene este hombre".

 TH ¿Tienes la impresión de que lo que a gente como Soros le gustaba en parte de Marx era el modo en que describe de modo tan brillante la energía, iconoclastia y potencial del capitalismo? ¿Es esa la parte que atraía a los ejecutivos que vuelan en United Airlines?

EH - Creo que es la globalización, del hecho de que predijo la globalización, lo que pudiéramos llamar una globalización universal, incluida la globalización de los gustos y todo lo demás, lo que les impresionó. Pero pienso que los más inteligentes vieron también una teoría que permitía una especie de desarrollo abrupto de la crisis. Porque la teoría oficial de ese periodo [finales de los 90] desechaba en la teoría la posibilidad de una crisis.

TH ¿Y este era el lenguaje del "poner fin a la expansión y recesión" y de rebasar el ciclo económico?

EH Exacto. Lo que sucedió a partir de los años 70, primero en las universidades, en Chicago y en otros lugares y, finalmente, desde 1980 con Thatcher y Reagan fue, supongo yo, una deformación patológica del principio de libre mercado del capitalismo: la economía de mercado puro y el rechazo del Estado y la acción pública, que no creo que se practicara en ninguna economía del siglo XIX, ni siquiera en los EE.UU. Y entraba en conflicto, entre otras cosas, con la manera en que el capitalismo había funcionado en su época de mayor éxito, entre 1945 y principios de los 70.

TH ¿Por "éxito", quieres decir en términos de la elevación de los niveles de vida en los años de postguerra?

EH Éxito en el sentido de que había beneficios y garantizaba algo así como una población relativamente satisfecha socialmente y políticamente estable. No era lo ideal, pero era, diremos, un capitalismo de rostro humano.

TH ¿Y tú crees que al renovado interés por Marx contribuyó el final de los estados marxistas-leninistas? ¿Desapareció la sombra leninista y pudimos volver a la naturaleza original de los escritos marxianos?

EH Con la caída de la Unión Soviética, los capitalistas dejaron de tener miedo y, en esa medida, tanto ellos como nosotros pudimos contemplar el problema de un modo mucho más equilibrado, mucho menos distorsionado por la pasión que antes. Pero fue más la inestabilidad de esta economía neoliberal globalizada, que yo creo que empezó a hacerse tan perceptible a finales de siglo. Ves, en cierto sentido, la economía globalizada estaba de hecho dirigida por lo que uno podría llamar el noroccidente global [Europa Occidental y América del Norte], que impulsó este fundamentalismo de mercado ultraextremista. Inicialmente, parecía que funcionaba bastante bien - al menos en el viejo noroccidente - aunque desde el principio, se pudo ver que causaba terremotos en la periferia de la economía global, grandes terremotos. En América Latina se produjo una enorme crisis financiera a principios de los años 80. A principios de los 90, hubo una catástrofe económica en Rusia. Y luego, hacia el final de siglo, tuvimos este colapso que se extendió de Rusia a Corea [del Sur], Indonesia y Argentina. Esto hizo que la gente empezara a pensar, tengo la impresión, que existía una inestabilidad básica en el sistema que anteriormente habían desechado.

TH Ha habido ciertas sugerencias afirmando que la crisis de la que hemos sido testigos desde 2008 en términos de Norteamérica, Europa y Gran Bretaña no es tanto una crisis del capitalismo per se como del moderno capitalismo financiero occidental. Mientras tanto, Brasil, Rusia, India y China - los "Bric" - hacen crecer sus economías de acuerdo con modelos cada vez más capitalistas al mismo tiempo. ¿O es que nos toca sencillamente el turno de sufrir las crisis por las que ellos pasaron hace 10 años?

EH El auténtico ascenso de los países Bric es algo que ha sucedido en los últimos 10 años, 15 años como mucho. Así que en esa medida puede decirse que se trataba de una crisis del capitalismo. Por otro lado, creo que existe el riesgo de asumir, como hacen los neoliberales y partidarios del libre mercado, que sólo existe un tipo de capitalismo. El capitalismo es, si quieres, como una familia, con una serie de posibilidades, desde el capitalismo bajo la dirección del Estado de Francia al libre mercado de Norteamérica. Por lo tanto, es un error creer que el ascenso de los Bric es simplemente lo mismo que la generalización del capitalismo occidental. No lo es: la única vez que intentaron importar el fundamentalismo de mercado en bloque fue en Rusia y allí ocasionó un fracaso absolutamente trágico.

TH Has suscitado la cuestión de las consecuencias políticas del crac. En tu libro, desechas la insistencia en examinar los textos clásicos de Marx como algo que provee de un programa político consistente para hoy, pero ¿adónde crees que va ahora el marxismo como programa político?

EH No creo que Marx tuviera alguna vez, como si dijéramos, un proyecto político. Políticamente hablando, el programa específico marxiano era que la clase trabajadora debía formarse como cuerpo con consciencia de clase y obrar políticamente a fin de lograr poder. Más allá de eso, Marx lo dejó todo deliberadamente vago, debido a su antipatía por las cosas utópicas. Paradójicamente, diría incluso que los nuevos partidos quedaron bastante dejados a la improvisación, para que hiciesen lo que pudieran sin instrucciones efectivas. Lo que Marx había escrito en torno a ello se limitaba a poco más que ideas al estilo de la Cláusula 4 [que en los estatutos de 1918 del Partido Laborista británico se refería a la socialización de los medios de producción] sobre propiedad pública, nada que se acercara en realidad lo bastante como para proporcionar una guía para partidos o ministros. Mi opinión es que el modelo principal que tenían en la cabeza los socialistas y comunistas del siglo XX era el de las economías bajo dirección del Estado de la Primera Guerra Mundial, que no era particularmente socialista, pero suministraba cierta clase de guía sobre cómo podía funcionar el socialismo.

TH ¿No te sorprende la incapacidad de la izquierda marxiana o socialdemócrata para explotar políticamente la crisis de los últimos años? Aquí andamos sentados, unos veinte años después de la desaparición de uno de los partidos que tú más admiraste, el Partido Comunista italiano. ¿Te deprime el estado de la izquierda en este momento en Europa y más allá de ella?

EH Sí, por supuesto. De hecho, una de las cosas que trato de mostrar en el libro es que la crisis del marxismo no sólo es la crisis de su brazo revolucionario sino también de su rama revolucionaria. La nueva situación en la nueva economía globalizada no sólo acabó por liquidar el marxismo leninismo sino también el reformismo socialdemócrata, que consistía esencialmente en la clase trabajadora que ejercía presión sobre los estados nación. Pero con la globalización, ha disminuido de modo efectivo la capacidad de los estados de responder a esta presión. Y así, la izquierda se retiró sugiriendo: "Vamos a ver, a los capitalistas les va bien, todo lo que necesitamos es que sigan teniendo los mismos beneficios y nos aseguremos de mantener nuestra parte".

Esto funcionaba cuando la porción correspondiente a esa parte adoptaba la forma de creación de estados del bienestar, pero desde los años 70 en adelante, dejó de funcionar y lo que hubo que hacer fue, en efecto, lo que hicieron Blair and Brown: que ganen todo el dinero que puedan y esperemos que sea bastante lo que gotee para mejorar la situación de los nuestros.

TH ¿De modo que existía un pacto fáustico durante los buenos tiempos: si los beneficios gozaban de buena salud y podían asegurarse las inversiones en educación y salud, no hacíamos demasiadas preguntas?

EH Sí, mientras se mantuviera el nivel de vida.

TH Y ahora, con la caída de los beneficios, ¿nos esforzamos por encontrar respuestas?

EH Ahora que vamos por otra senda en los países occidentales, en los que el crecimiento es relativamente estático, declinante incluso, la cuestión de las reformas vuelve entonces a hacerse mucho más urgente. 

TH ¿Ves como parte del problema, en términos de la izquierda, el final de una clase trabajadora de masas consciente e identificable, que resultaba tradicionalmente esencial para la política socialdemócrata?

EH Históricamente, es cierto. Los gobiernos y las reformas democráticas cristalizaron en torno a los partidos de clase obrera. Estos partidos nunca fueron, o solo muy rara vez, enteramente de clase obrera. Eran siempre, en cierta medida, alianzas: alianzas con ciertos tipos de intelectuales liberales y de izquierda, con minorías, minorías religiosas y culturales, posiblemente en muchos países con diferentes clases de pobres trabajadores, con empleo. 

Con la excepción de los Estados Unidos, la clase obrera siguió siendo un bloque masivo, reconocible durante largo tiempo, desde luego, hasta bien entrados los 70. Creo que la rapidez de la desindustrialización de este país [Gran Bretaña] ha hecho trizas no sólo el volumen sino también, si quieres, la consciencia de la clase obrera. Y no hay hoy un país en el que la clase obrera industrial pura sea lo suficientemente fuerte.

Lo que es posible es que la clase obrera forme, como si dijéramos, el esqueleto de movimientos más amplios de cambio social. Buen ejemplo de esto, en la izquierda, es Brasil, que representa un caso clásico de partido del trabajo de finales del siglo XIX basado en una alianza de sindicatos, trabajadores, pobres en general, intelectuales, ideólogos y una tipología variable de izquierdistas, lo que ha tenido como resultado una notable coalición de gobierno. Y no se puede decir que no haya tenido éxito después de ocho años de gobierno con un presidente con un índice de un 80% de aprobación. Ideológicamente, hoy en día me siento absolutamente como en casa en América Latina, porque sigue siendo una parte del mundo en que la gente todavía habla y hace su política en el viejo idioma, con el lenguaje del siglo XIX y XX del socialismo, el comunismo y el marxismo.

TH En términos de partidos marxistas, algo que resalta muy intensamente en tu obra es el papel de los intelectuales. Hoy en día, vemos una gran animación en campus como el tuyo en Birkbeck [College], con reuniones y actos políticos. Y si echamos un vistazo a las obras de Naomi Klein o David Harvey o a las actuaciones de Slavoj Zizek, hay verdadero entusiasmo. ¿Te sientes animado por estos intelectuales públicos del marxismo de hoy en día?

EH No estoy seguro de que haya habido un giro de gran envergadura, pero no cabe duda: con los recortes del actual gobierno se producirá una radicalización de los estudiantes. En el lado negativo…si se observa la última vez que se produjo una radicalización masiva de los estudiantes, en el 68, no supuso tanto. Sin embargo, tal como pensaba y pienso todavía, es mejor tener a jóvenes, hombres y mujeres, que crean estar a la izquierda que hombres y mujeres jóvenes que crean que lo único que hay que hacer es conseguir un empleo en la Bolsa.

TH ¿Y crees que gente como Harvey y Zizek desempeñan alguna clase de papel útil en eso?

EH Supongo que es correcto describir a Zizek como alguien que lleva a cabo actuaciones. Tiene este elemento de provocación que resulta tan característico y contribuye a interesar a la gente, pero no estoy seguro de que la gente que lee Zizek se sienta verdaderamente más cerca de implicarse en repensar los problemas de la izquierda.

TH Pasemos de Occidente a Oriente. Una de las cuestiones urgentes que se plantea en tu libro es si el Partido Comunista chino puede evolucionar y responder a su nueva posición en la escena global.

EH Esto representa un gran misterio. El comunismo ha desaparecido, pero permanece un importante elemento del comunismo, desde luego en Asia, el Partido Comunista del Estado, que dirige la sociedad. ¿Cómo funciona esto? En China, creo, existe un grado de consciencia más elevado de la potencial inestabilidad de la situación. Probablemente se da una tendencia a proporcionar mayor margen de maniobra a una clase media intelectual y a sectores instruidos de la población en rápido crecimiento, lo que, al fin y al cabo, podrá estimarse en decenas, posiblemente centenares de millones. También es verdad que el Partido Comunista de China parece estar reclutando a una dirección en buena medida tecnocrática.

Ahora bien, qué podemos sacar de todo esto junto, no lo sé. La única cosa que creo posible con esta rápida industrialización es el crecimiento de movimientos sindicales, y no está claro en qué medida el PCCh puede tener espacio para organizaciones de trabajadores o si las considerará inadmisibles, del mismo modo que juzgaron [inadmisibles] las manifestaciones de la Plaza de Tiananmen.

TH Hablemos de la política británica para conocer tus impresiones de la coalición [liberal-conservadora]. Me parece que tiene un aire a los años 30, en términos de ortodoxia fiscal, recortes de gasto, desigualdades de renta, y con David Cameron como una figura casi a lo Stanley Baldwin. ¿Qué lectura haces de ello?

EH Detrás de los diversos recortes sugeridos, con la justificación de librarse del déficit, parece existir claramente una exigencia sistemática, ideológica para deconstruir, semiprivatizar las antiguas disposiciones, ya se trate del sistema de pensiones, del sistema de bienestar, del sistema escolar o incluso del sistema sanitario. Estas cosas no estaban previstas en realidad en el programa electoral ni conservador ni liberal, y sin embargo, viéndolo desde fuera, se trata de un gobierno mucho más radicalmente a la derecha de lo que parecía a primera vista.

TH ¿Y cuál crees que debería ser la respuesta del Partido Laborista?

EH El Partido Laborista no ha sido en su conjunto una oposición muy efectiva desde las elecciones, en parte porque ha tardado meses y meses en elegir a su líder. Creo que el Partido Laborista debería, por un lado, acentuar mucho más que, para la mayoría de la gente, el periodo de los últimos trece años no fue un descenso al caos sino que supuso verdaderamente mejorar la situación, y sobre todo en campos como las escuelas, los hospitales y toda una serie de logros culturales añadidos, de modo que la idea de que, de un modo u otro, hay que tirarlo todo a la basura, no es válida. Creo que nos hace falta defender lo que la mayoría de la gente cree básicamente que hace falta defender, que es la prestación de cierta forma de bienestar de la cuna a la tumba.

TH Tú conociste a Ralph Miliband [1] y eres viejo amigo de la familia Miliband. ¿Qué cree que habría pensado Ralph de la carrera entre sus hijos, que ha acabado con Ed dirigiendo el Partido?

EH Bueno, como padre, evidentemente no podría evitar sentirse muy orgulloso. Desde luego, estaría mucho más a la izquierda que sus dos hijos. Creo que Ralph se identificó verdaderamente durante la mayor parte de su vida con la idea de dejar de lado al Partido Laborista y la ruta parlamentaria, y con la esperanza de que de algún modo sería posible que llegara a aparecer un partido socialista propiamente dicho. Cuando Ralph se reconcilió finalmente con el Partido Laborista, fue en su periodo menos útil, el de [Tony] Benn, del que no salió realmente gran cosa buena. No obstante, yo creo que Ralph habría esperado ciertamente algo mucho más radical de lo que sus hijos parecen hasta ahora estar haciendo.

TH El título de tu nuevo libro es Cómo cambiar el mundo. En el ultimo párrafo, escribes que "la superación del capitalismo todavía me parece algo plausible". ¿Sigue siendo nítida esa esperanza y te mantiene trabajando, escribiendo y reflexionando hoy en día?

EH Nada hay hoy de nítida esperanza en estos días. Cómo cambiar el mundo es un relato de lo que llevó a cabo fundamentalmente el marxismo en el siglo XX, en parte a través de los partidos socialdemócratas que no derivaban directamente de Marx y otros partidos - partidos laboristas, partidos de trabajadores - que siguen siendo en todas partes partidos de gobierno o potencialmente de gobierno. Y en segundo lugar, a través de la Revolución Rusa y sus consecuencias.

El historial de Karl Marx, un profeta desarmado que inspiró cambios de envergadura, es innegable. Y no es que esté diciendo muy deliberadamente que no haya perspectivas equivalentes hoy en día. Lo que digo hoy es que los problemas básicos del siglo XXI requerirían soluciones a las que no pueden enfrentarse adecuadamente ni el mercado puro ni la democracia liberal pura. Y en esa medida, habrá que hacer que funcione una combinación diferente, una mezcla diferente de lo público y lo privado, de acción y control por parte del Estado y de libertad.

Cómo se le llamará, no lo sé. Pero bien puede ser que ya no se trate de capitalismo, desde luego no en el sentido en que lo hemos conocido en este país y en los Estados Unidos.

NOTA T.: [1] Ralph Miliband (1924-1994), nacido en Bélgica como Adolphe Miliband, de origen judeo-polaco, fue un conocido teórico marxista de la Nueva Izquierda británica. Se estableció en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial huyendo del nazismo, combatió en la Royal Navy y estudió en la London School of Economics, donde sería profesor hasta 1972, pasando después a la Universidad de Leeds. Sus hijos David y Ed se disputaron la jefatura del Partido Laborista británico, que recayó finalmente en Ed en septiembre de 2010.

Tristram Hunt es diputado laborista en los Comunes por la circunscripción de Stoke-on-Trent Central. Ha sido profesor de historia moderna de Gran Bretaña en la Queen Mary, University of London y es autor de The English Civil War: At First Hand y Building Jerusalem: The Rise and Fall of the Victorian City y de diversas series de programas para la BBC y Channel 4.

Traducción: Lucas Antón.

Fuente: SINPERMISO