Blogia

T r i b u n a c h i l e n a

Cuando Piñera sí quería a Fidel

Cuando Piñera sí quería a Fidel

Los secretos de la cita del abanderado RN con Fidel Castro

Por Ana Verónica Peña / La Nación

El entonces senador estuvo en Cuba en 1995 y se reunió también el vicepresidente Carlos Lage y el jefe del Poder Legislativo, pero no visitó al cardenal y menos se reunió con la disidencia. Tampoco dijo una sola palabra para pedir mayores libertades en la isla, cuestión que él le exigió esta semana a la Presidenta Bachelet y a los empresarios que la acompañaron a La Habana.


Chile y los DDHH en Cuba

Pese a que el gobierno cubano pidió oficialmente al chileno que al menos se abstuviera en la votación sobre la condena a Cuba por violaciones de los derechos humanos, en 1995 Chile fue uno de los países que votó a favor del informe de las Naciones Unidas que permitió el nombramiento de un relator especial para esos hechos.

Durante el mismo año, también realizó variadas gestiones a favor de algunos afectados, como la destacada doctora Hilda Molina Morejón, quien fuera directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica y diputada del Parlamento cubano. La doctora Molina fue la que atendió al hijo de Andrés Allamand en Cuba, tras el trágico accidente sufrido en la piscina de su domicilio. A mediados de ese año, Molina pidió ayuda para conseguir permiso para abandonar la isla en compañía de su madre y radicarse en Buenos Aires, donde residía su hijo. La embajada chilena intercedió a su favor.

También lo hizo en el caso de la disidente María Vidaurreta Lima, que logró autorización para radicarse en Chile tras la intervención de la senadora Carmen Frei y el diputado Eugenio Ortega, ambos DC, que visitaron Cuba a fines de 1994, y de las gestiones realizadas a través de la embajada por el entonces presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Jaime Castillo Velasco.

En octubre de 1995, el embajador Patricio Pozo se entrevistó con el canciller (S) cubano, Fernando Remírez, y expresó la preocupación del Gobierno chileno por “un grupo de presos políticos cubanos que mantenían una prolongada huelga de hambre”. La autoridad reaccionó molesta y negó la existencia de ese tipo de detenidos, pero dijo que no dudaba de la buena fe del Gobierno chileno y se comprometió a ver si podía hacer algo.

En diciembre de 1995, la representación diplomática chilena en Cuba informaba del éxito de las gestiones para conseguir la autorización la salida del doctor Carlos Hernández Rodríguez, quien podría finalmente reunirse en Chile con sus familiares.

El entonces senador socialdemócrata Mario Papi fue otro de los parlamentarios chilenos que visitaron La Habana en 1995. “La situación me impresionó enormemente, era un régimen muy opresivo que establecía un control policial excesivo”, cuenta a LND. Papi asegura que le hizo ver su impresión a Fidel Castro.

Todos estos hechos ocurrieron el mismo año en que Piñera visitó la isla con fines turísticos y de negocios.

 

"En honor a la verdad, Chile debió reestablecer relaciones con La Habana a comienzos del Gobierno del Presidente Patricio Aylwin". Eso fue lo que Sebastián Piñera dijo a la prensa chilena el 11 de abril de 1995, sólo cuatro días después que nuestro país restableciera plenas relaciones con Cuba y en medio de fuertes críticas de la oposición. En la derecha, sólo el senador Piñera y el diputado Andrés Allamand quien era el presidente de RN apoyaron entonces la decisión del Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Y se enfrentaron incluso a uno de sus más estrechos amigos, el entonces primer vicepresidente del partido Alberto Espina, quien argumentaba que no procedía establecer estos vínculos porque "Cuba tiene uno de los regímenes más brutales que ha tenido la historia moderna en los últimos 25 años". Piñera le replicó que efectivamente en la década de los sesenta y setenta, Cuba intentó exportar su revolución, "pero hoy no está en condiciones de hacerlo". Agregaba que "los tiempos han cambiado" y que se debían superar "las concepciones y prejuicios de los tiempos de la guerra fría, para vivir en un mundo pacífico pese a las diferencias ideológicas".

Gran contraste con lo que señaló con ocasión del reciente viaje de la Presidenta Michelle y su comitiva a la isla: "Todos saben que en Cuba, de hace ya más de medio siglo, se violan brutalmente los derechos humanos, se restringen abusivamente las libertades y se desprecia totalmente la democracia". En virtud de este actualizado diagnóstico, el candidato a la presidencia de la Alianza llamó al grupo de empresarios que acompañaba a Bachelet a levantar la voz "en defensa de las libertades, de la democracia y del respeto por los derechos humanos". Si bien los empresarios "han dicho que van a La Habana por razones estrictamente comerciales agregaba Piñera , yo siento que si ellos acompañan a la Presidenta de Chile deben levantar su voz".

En 1995, Piñera no sólo defendía en palabras al régimen castrista. Dos semanas después de restablecidas a plenitud las relaciones diplomáticas entre ambos países, el empresario llegó al aeropuerto de La Habana en compañía de su amigo y colega parlamentario Ignacio Pérez Walker. Los entonces senadores de RN no fueron en visita oficial, sino privada, pero Piñera se las arregló para reunirse con Fidel Castro; con el vicepresidente de la República, Carlos Lage; y con Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Popular, el órgano unicameral encargado de legislar en ese país, además de otras autoridades oficiales. No pidió cita con el cardenal Jaime Ortega, nombrado en diciembre de 1994 en el cargo y que convirtió de inmediato en un referente de la defensa de los derechos humanos en la isla, ni con ningún disidente a Fidel Castro.

Antes de que ambos regresaran al país, el entonces embajador de Chile en Cuba, Patricio Pozo Ruiz, ofreció una cena en su residencia en honor a los senadores de RN en la que estos le expresaron "su satisfacción por los contactos políticos sostenidos con altas autoridades cubanas", según se lee en el documento que el diplomático envió a la Cancillería chilena informando de los hechos relevantes para Chile ocurridos ese mes en la isla.

Consultado por LND respecto a este episodio, Pozo, actual director de Límites del Ministerio de Relaciones Exteriores, dice no recordar el hecho: "Creo que estuvo de turismo, me acuerdo que pasó", dice. Al escuchar los párrafos de su informe (Ver recuadro) parte del archivo histórico de la Cancillería, al que cualquier ciudadano debidamente identificado puede acceder en una cómoda e iluminada oficina destinada a "investigadores" Pozo se admira "del acceso a documentación reservada de la embajada" y refresca su memoria. "Era una visita privada, no iban solamente ellos, iban con sus familiares, con un grupo grande de gente, una hermana de Sebastián Piñera y otras personas. No fue una misión política, en absoluto".

Pozo asegura que la presencia de aquella comitiva en su casa en La Habana se debió sólo a relaciones de amistad. "Sebastián Piñera fue a mi casa y le hicimos una comida, por razones de amistad y familiares; los conozco desde hace muchos años porque fui secretario de su padre, don José Piñera. Además mi señora es prima del embajador Pérez Walker. No fue un tema oficial, fueron de paseo a La Habana, era un grupo grande de 15 a 20 personas", señala. "Me pidieron gestiones para concederle audiencias, pasaron muchos parlamentarios y muchos pedían audiencias, la embajada las solicitaba, cuando eran oficiales yo los acompañaba evidentemente, pero cuando no eran oficiales, como en este caso, no", aclara, para explicar por qué no conoce los temas que se trataron en dichos encuentros.

Pozo tampoco recuerda los problemas que tenía Ladeco en ese entonces en Cuba. "No recuerdo que ya haya habido un problema con Ladeco, puede haberlo habido y yo no lo recuerdo, porque esa misión en La Habana fue muy activa, pero ese detalle no lo recuerdo", dice, y agrega que tampoco recuerda "que haya estado en conversaciones con Piñera por ese motivo".

Alto vuelo

Según la Memoria de LanChile de 1995, el ahora candidato presidencial de la derecha era el principal accionista de la línea aérea, a través de su empresa Bancard S.A., que poseía el 29,72% de las acciones. La compañía había completado su privatización el año anterior y, aunque no tenía derecho de tráfico hacia o desde la isla, sí poseía el 57,47% de la propiedad de Ladeco, línea aérea que enfrentó ese año duras restricciones en sus operaciones en Cuba.

Nutrida documentación del archivo histórico de la Cancillería chilena da cuenta de que la compañía había pedido al Gobierno chileno, y éste a la Embajada de Chile en Cuba, que intercediera ante el gobierno local no sólo para anular las restricciones de las que estaban siendo objeto, sino también para gestionar nuevos derechos de vuelo. Así se consigna, por ejemplo, en un telex enviado desde la Cancillería a la embajada en que se lee que las "operaciones Ladeco a Cuba han permitido un acercamiento entre ambos países, motivo por el cual no se entiende la razón que llevó a la autoridad aeronáutica de ese país para afectar tan seriamente la citada operación, la cual con seguridad deberá ser retirada".

La información oficial que iba y venía entre la representación diplomática de La Habana y Santiago ese año deja en evidencia que el tema requirió de gestiones a todo nivel. En la práctica, el problema de Ladeco era la limitación de hasta 15 pasajeros a la semana en varias rutas entre capitales latinoamericanas y La Habana. Los trámites oficiales dieron sus frutos. En septiembre de 1995 el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) otorgó derechos a Ladeco con cupos para 30 asientos a la semana para las rutas cuestionadas. Pero la empresa no quedó conforme e insistió. En diciembre de 1995 se concretó, por primera vez en 24 años, una reunión de las máximas autoridades aeronáuticas de ambos países. Allí se acordó que Ladeco mantendría "abiertos los tráficos de tercera y cuarta libertades sin limitaciones de capacidad" y dispondría de "plenos derechos de quinta libertad". Además se le autorizarían los vuelos de fletes y charter, de pasajeros o carga, "cuando la demanda y las condiciones de mercado lo justifiquen".

"Cabe señalar que la autoridad aeronáutica cubana expresó en varias oportunidades que ningún país de la región gozaba de derechos tan amplios como los otorgados a Chile en esta reunión", concluye el Télex Nº 128 transmitido entre la Embajada de Chile en Cuba y la respectiva dirección de la Cancillería chilena.

Segundo viaje

La documentación de Cancillería no da cuenta de un segundo viaje de Piñera a Cuba ese año. Pero la revista "Qué Pasa" le atribuye otra visita a la isla, en septiembre de 1995 y acompañado por su socio comercial Felipe Cueto. Según la edición del 9 de marzo de 1996, en una nota que se acompaña con la fotografía que ilustra la portada y este reportaje, ambas personalidades "viajaron a Cuba en misión empresarial" y "aunque nuevamente se reunieron con Fidel Castro, el periplo incluyó también varias visitas a terreno, y reuniones con los ministros de Economía, la Inversión Extranjera y de Turismo, además de los representantes de las empresas públicas de turismo, como Gran Caribe y Cubanacán".

El semanario informa que Piñera y Cueto evaluaban una fórmula para construir dos hoteles en unos cayos vírgenes de propiedad estatal, con una inversión de entre 20 y 25 millones de dólares.

Consultados por LND, funcionarios de la Embajada de Cuba en Chile confirman la presencia de Piñera en la isla y su interés en ver posibilidades de negocios en el sector hotelero local. Dicen que esas gestiones coincidieron en el tiempo con las realizadas por grupos españoles y canadienses, hoy los principales inversores extranjeros en el turismo cubano. Pero, hasta donde saben, las gestiones de Piñera quedaron en nada.

Los mismos funcionarios dicen que no registran gestiones del entonces senador en materia de derechos humanos y afirman que "ningún empresario de la derecha chilena ha condicionado jamás sus inversiones en la isla a algunas consideraciones de este tipo, como sí lo han hecho otros, especialmente de la Unión Europea y de China".

Que Piñera se interesara en negocios en la isla en 1995 no es casualidad. Ese fue un año especialmente atractivo para los inversionistas que miraban hacia Cuba. En medio de los catastróficos efectos económicos de la caída del Muro de Berlín en 1989, la desaparición del bloque soviético y la intensificación del bloqueo norteamericano, el máximo responsable de la economía isleña, el vicepresidente Carlos Lage, optó por abrir las puertas a los capitales extranjeros en el sector turismo.

El turismo en Cuba era un mercado muy atractivo. En 1993 recibió 550 mil turistas que dejaron en la isla divisas por 700 millones de dólares; en 1994, el flujo había aumentado en más de un 20%. Todo un logro, considerando que ese mercado había comenzado a ser explotado recién en 1990.

¿Piñera fue sólo de vacaciones? ¿Sus reuniones con las más altas autoridades políticas, económicas y legislativas de la isla sirvieron para solucionar los problemas que sufría Ladeco? ¿O andaba estudiando el mercado local en miras a nuevas inversiones turísticas? ¿Por qué no realizó gestiones en ayuda de las libertades individuales en la isla o a favor de los presos de conciencia? Sólo él lo sabe. //LND

 

 FOTO_02 W:500 H:911 162 kb
La documentación de la Cancillería no da cuenta de un segundo viaje de Piñera a Cuba ese año. Pero la revista "Qué Pasa" le atribuye otra visita a la isla, en septiembre de 1995, junto a su socio comercial.

 

 

Izquierda: ¿sueño o proyecto?

escrito por Hugo Murialdo   

Partiendo por  el libro de Arrate,  habría que  decir, justamente, que la supuesta dicotomía “sueño o proyecto” induce a un error conceptual, pues debiera plantearse como “sueño y proyecto”. Y eso es justamente lo que hizo Salvador Allende y consigna, por lo demás, el mismo Arrate en la publicación de marras: “Allende definió un espacio de lucha (la democracia), un protagonista (la unidad de los sectores populares) y un proyecto. Para configurar ese proyecto, soñó, como todo ser humano. No obstante, no fue un romántico o un ingenuo. Tuvo sueños, pero participó en un millón de luchas y elaboró un proyecto”. Y entonces, ¿cuál es el proyecto que nos lleve a cumplir esos sueños?
 
Ahora bien, el problema de la izquierda no atañe sólo a la chilena. El pequeño libro titulado La izquierda en la era del karaoke, FCE. 1997, registra un entretenido diálogo entre los filósofos italianos Norberto Bobbio, Giancarlo Bossetti y Gianni Vattimo sobre los avatares de la izquierda italiana y el por qué del triunfo de Berlusconi sobre ésta. La discusión está basada, principalmente, en la publicación de Bobbio: Derecha e izquierda, razones y significados de una distinción política, en la que el autor argumenta, al contrario de algunos detractores, (especialmente de derecha), que la díada está más viva que nunca.

En la contratapa del primer libro mencionado (La izquierda en la era del karaoke), se lee: “La conversación que Norberto Bobbio, Gianni Vattimo y Giancarlo Bossetti sostienen en las páginas de este libro, provee muchas instancias para pensar las posibilidades de una acción política progresista. Entre ellas, dos se imponen con una fuerza particular: la primera atañe a la necesidad de que la izquierda deje de situarse a la defensiva en el debate político con una derecha que aparentemente tiene la iniciativa y aparece a menudo como más dinámica; la segunda se refiere a la televisión como vehículo principal de la discusión pública en las sociedades democráticas”.

No es mi ánimo repetir los diálogos de los filósofos italianos, puesto que están dirigidos especialmente a la realidad y situación particular de Italia. Sin embargo, deseo transcribir algunos que se pueden aplicar a nuestra propia realidad y atañen a la izquierda chilena y sus tareas inmediatas.

Gianni Vattimo: …“La idea de un crecimiento de la participación, de una mayor movilización de la gente en política con ventajas para la izquierda no funciona en la práctica porque el mundo de la comunicación está, desgraciadamente, (…) demasiado en manos de una parte política. Este factor altera las reglas y hay que tenerlo presente cuando hablamos de movilización”.

Norberto Bobbio: “En lo que a mí respecta quisiera que se entendiese bien el significado de la palabra “movilización”. La característica de la izquierda, y sobretodo del Partido Comunista en Italia, fue siempre la de conseguir movilizar a las masas, cosa de la que la Democracia Cristiana, por ejemplo, fue siempre mucho menos capaz. Bastaba que hubiese aunque fuera un remoto peligro de limitación del derecho a la huelga, y la izquierda estaba  en condiciones de llenar las plazas de gente. Indudablemente una manifestación con lemas y carteles es algo diferente a la simple participación electoral…Pero ahora se trata de ver, más que los métodos, con qué temas, la izquierda, que estuvo en condiciones de hacerlo mucho más y mucho mejor que la derecha, pueda todavía movilizar las masas”.

Giancarlo Bossetti: “Disminuyeron muchos de los recursos que eran capaces de movilizar, desaparecieron las motivaciones de las que disponía la izquierda y que estaban ligadas a la ideología, al socialismo, a los mitos. Al mismo tiempo se debilitó la compactabilidad social y cultural de la formación de los trabajadores…”

Los diálogos son bastante más extensos. Pero no quisiera terminar sin antes referirme a la parte  final del libro, en que el diálogo se produce en torno al papel de los intelectuales. Bobbio plantea: “…cuando hablamos de grandes intelectuales en Italia, ¿en qué nombres pensamos? Digamos cuatro: Calvino, Moravia, Pasolini y Sciascia…¿puede alguien citar nombres como estos a la derecha? A su vez Vattimo responde que la derecha no tiene filósofos, teóricos, intelectuales, tiene expertos, técnicos…El desprecio de la derecha por los intelectuales de izquierda alude también a esto: el primer lugar que ocupa la filosofía entre los saberes. Ellos quieren una democracia de expertos. Pero una democracia de expertos no es democracia”.

Como podemos apreciar a través de estas pequeñas perlas, las discusiones que aporta el librito mencionado, entrega a la izquierda chilena varias conclusiones, ya digeridas, para que puedan ser tomadas como punto de partida de las tareas que debe emprender.

Post Scriptum: Hace unos días un amigo extranjero, a través de una conversación telefónica, me preguntaba si Frei era un candidato de centro. Mi respuesta fue que yo pensaba que el centro en política no existe, pues al igual que en las autopistas existe un peralte en las curvas muy pronunciadas, para disminuir, en la medida de lo posible, que la fuerza centrífuga expulse el vehículo fuera de la calzada, existe un “peralte ideológico” pronunciado hacia la derecha, que impide, en lo absoluto, que ese centro pueda ser expulsado hacia la izquierda.   

El “efecto Podlech” hace de Chile, Argentina y Uruguay una gran prisión de “extraditables”

Ernesto Carmona (Especial para Argenpress.info)

Un tribunal italiano negó de nuevo el 6 de febrero la libertad solicitada por la defensa del ex fiscal militar de la provincia de Cautín, llamado “El Pinochet chico de Temuco”, ciudad que está 700 km al sur de Santiago. El abogado Podlech vivía en Chile en impunidad e incluso era una autoridad local por ser miembro del Tribunal Calificador de Elecciones de Temuco, el sistema del Estado que garantiza las elecciones democráticas. Llevaba una vida “normal”, como una “persona respetable”, pero rehusó pasar sus vacaciones en algún lugar de Chile, sino que eligió ir a Europa, sin saber que ya estaba encargado, el mismo error que cometió Augusto Pinochet cuando se fue de paseo a Londres en 1998.

Quienes cometieron asesinatos o desapariciones en Chile y otros países de Sur América no podrán seguir desplazándose a su antojo por el mundo porque les podría guardar el mismo destino que al ex fiscal militar chileno Alfonso Podlech Michaud, detenido el 27 de julio 2008 en el aeropuerto madrileño de Barajas, mientras disfrutaba vacaciones en Europa. En vez de alojarse en un hotel de lujo, Podlech fue extraditado a Italia el 13 de agosto 2007 y ahora está tras las rejas, procesado por el fiscal Giancarlo Capaldo por homicidio y secuestro como responsable de la desaparición del ex sacerdote ítalo-chileno Omar Venturelli Leonelli, visto por última vez en Temuco en octubre de 1973.

Ése transmitió desde Roma medio ciento de activistas chilenos de derechos humanos provenientes de su país y de naciones en que residen –Italia, España, Suiza, Italia, Alemania, Francia, Reino Unido, Bélgica y Canadá–, tras participar el 7 de febrero en el encuentro “Juicio y Castigo a Podlech”, convocado en la capital italiana por Jeremías Levinao, Ruth Kries y Fresia Cea, familiares de asesinados o desaparecidos por la dictadura en el sur de Chile en 1973, informó el periodista Marcelo Henríquez Kries, hijo de otra víctima de Podlech, el médico Hernán Henríquez Aravena, cuya esposa –Ruth Kríes1– lo vio por última vez cuando se lo llevaron por segunda vez del hogar, el 24 de septiembre de 1973.

Podlech cayó preso en España porque su nombre apareció entre 140 órdenes de arresto y extradición emitidas por la justicia de Italia en 2007, por la desaparición en Sur América de 25 ciudadanos de origen italiano. La justicia que jamás se impartió en Chile respecto a este sujeto actuó esta vez en España e Italia. Las 140 órdenes configuran una suerte de lista de criminales de la “Operación Cóndor” impunes de Chile, Argentina y Uruguay, parecida a la nómina de 39 “extraditables” chilenos que por decisión del juez español Baltasar Garzón no pueden abandonar el país desde hace 10 años por su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad. Podlech ha sido el único apresado entre los 140 de la lista, debido a la escasa cooperación de los países sudamericanos con los tribunales italianos.

Casos de ítalo-descendientes

El fiscal Capaldo investiga también otras desapariciones y muertes de italianos en los años 70 y 80 en Sur América. Entre otros casos, instruye juicios por la desaparición en Chile de Juan Bosco Maino Canales, Juan José Montiglio Murúa y Jaime Patricio Donato Avendaño. Y concluyó otros procesos contra militares argentinos condenados en rebeldía por no presentarse.

El fiscal comenzó a indagar las desapariciones de ítalo-descendientes a fines de los años 90, cuando los nuevos gobiernos de los países que habían sufrido dictaduras impusieron leyes de amnistía, obediencia debida y punto final. Desde 1999 conoció los casos de los ítalo-uruguayos Daniel Banfi, asesinado en 1974; Bernardo Arnone, Gerardo Gatti y Juan Pablo Recagno, desaparecidos en 1976; y Andrés Bellizzi, desaparecido en 1977. Capaldo viajó a Argentina y Uruguay en 2002, pero no obtuvo apoyo de los gobiernos.

El ex comandante en jefe de la marina argentina Emilio Massera también está en la mira del Fiscal, pero lo protege una pretendida mala salud mental similar a "demencia subcortical" de Pinochet. Sometido a nuevas pericias por el médico italiano Piero Rocchini, el ex almirante fue declarado “plenamente en condiciones de ser sometido a juicio”, según el diario Página/12 del 3 de febrero. El Cuerpo Médico Forense argentino sostiene que el dictador es insano e inimputable. Los procesos en su contra se suspendieron en Argentina en 2005, después que una junta médica dictaminó “involución mental” por efecto de un derrame cerebral en diciembre de 2002. La jueza María Servini de Cubría lo declaró “insano” y la Corte Suprema avaló que es “incapaz” de enfrentar un proceso penal.

Los tribunales italianos esperan también la extradición del ex militar uruguayo Antranig Ohannessian, detenido en marzo 2008 en el aeropuerto de Buenos Aires, acusado del secuestro y asesinato de cuatro ciudadanos italianos, pero el fiscal Capaldo explicó que aún no ha recibido respuesta de las autoridades argentinas.

Encuentro chileno en Roma

La justicia italiana rechazó en dos ocasiones la excarcelación de Podlech, quien permanece en la prisión romana de Rebbibia. Durante una reunión con los familiares de las víctimas, el abogado querellante Giancarlo Maniga, explicó que si Podlech apela para obstruir de nuevo el juicio que debió comenzar en enero, estaría prolongando un proceso judicial que en Italia puede tener larga duración.

Maniga explicó que el homicidio agravado es un delito que en Italia no prescribe y amerita cadena perpetua. Jurídicamente, Podlech está en "custodia cautelar" por un delito grave que requiere una condena definitiva. Tiene aún posibilidad de apelar ante el tribunal superior de Casazione, pero si su custodia es confirmada su caso sería separado de los 140 indagados de la Operación Cóndor y sometido de inmediato a juicio, explicó Maniga. Los familiares aplaudieron al jurista y expresaron su satisfacción, relató el periodista Henríquez.

La defensa de Podlech puede pedir un "juicio abreviado", sobre la base de los documentos ya presentados en el caso, bloqueando la llegada de más pruebas. También sus abogados podrían inventar una enfermedad grave para liberarlo, solicitando arresto domiciliario o en un hospital, pero tiene que someterse al juicio, sea abreviado o no.

Cuando le preguntaron al abogado Maniga ¿cómo apoyar el proceso? respondió que dándolo a conocer a la opinión pública y presentando nuevos testimonios ante el fiscal. Desde que se cerró el sumario con los testimonios del caso de Venturelli el 9 de febrero, en adelante la justicia puede abrir un nuevo cuaderno con testimonios sobre otros asesinatos de la Araucanía sometida a la jurisdicción de Podlech.

“Nosotros ya no somos víctimas y no tenemos miedo”, dijo Ricardo Parvex, de la Asociación de ex Presos Políticos en Francia, al sintetizar el sentimiento del grupo. “Ahora son ellos quienes tienen miedo de enfrentarse a su pasado a la hora de rendir cuentas ante la justicia. Por eso han perdido las ganas de salir de vacaciones al exterior. En vez de un confortable hotel cinco estrellas, les podría estar aguardando una solitaria celda en alguna cárcel. Chile mismo es ahora una gran prisión para varias decenas de criminales, cuyas responsabilidades están siendo investigadas por la justicia en Francia, España e Italia”, añadió.

El juicio a Podlech fue sólo uno de los objetivos del encuentro de familiares en Roma, aunque tal vez el más urgente, dijo Henríquez. Los fallos definitivos dictados en los últimos tres años por la Corte Suprema de Chile han garantizado la impunidad al rebajar sustancialmente las condenas de primera y segunda instancia a criminales, como ocurrió el 4 de febrero en el caso del dirigente del MIR Jécar Antonio Neghme Cristi, asesinado en Santiago el 4 de septiembre de 1989, la misma noche en que se proclamó la candidatura presidencial de Patricio Aylwin. El máximo tribunal chileno rebajó por unanimidad las condenas de sus asesinos otorgándoles libertad inmediata.

Los ministros Nibaldo Segura, Rubén Ballesteros, Carlos Künsemüller y los abogados integrantes Juan Carlos Cárcamo y Oscar Herrera condenaron a 5 años de "libertad vigilada" al brigadier Enrique Leddy Araneda y a "penas remitidas" de 3 años al coronel Pedro Javier Guzmán Olivares y al capitán Luis Arturo Sanhueza Ross; a la misma "pena", pero por 2 años, al coronel Jaime Eduardo Norambuena Aguilar y al capitán Silvio Corsini Escárate, y por 541días al mayor Manuel Allende Tello, en tanto el general Gustavo Abarzúa Rivadeneira quedó exento de condena. (Los “supremos” Segura y Ballesteros fueron designados por el gobierno del socialista Ricardo Lagos y suelen dejar en libertad a los asesinos invocando como “atenuante” su pertenencia a las Fuerzas Armadas).

El caso Neghme y otros

También concurrió al encuentro de Roma la abogada de derechos humanos Farah Neghme Cristi, hermana de Jécar e hija de Jécar Neghme Cornejo, dirigente socialista de la salud asesinado el 26 de octubre de 1973 por militares del regimiento Tucapel de Temuco. La abogada “hibernó” un juicio que tiene en Chile contra Podlech, a quien responsabiliza de la muerte de su padre, para impedir que esta causa sea invocada por los abogados italianos del ex fiscal militar como pretexto para enviarlo a Chile, donde tendría garantizada la impunidad. La desaparición de Neghme ocurrió simultáneamente con la del Dr. Hernán Henríquez y Alejandro Flores. También viajaron a prestar testimonio desde Temuco Víctor Gavilán y Germán Carrasco. Tampoco se ha hecho justicia en las desapariciones de Arturo Hillens y Jaime Eltit Spidman, abogado de Tucapel, donde también ejercía su poder Podlech.

Los familiares de las víctimas también cuestionan la política de derechos humanos de la Concertación por la Democracia. Estiman que en 19 años de gobierno, esa coalición ha fortalecido la impunidad en Chile. “Ni siquiera tuvo voluntad política de eliminar los beneficios que otorga la Ley de Amnistía a los criminales de la dictadura cuando tuvo mayoría en ambas cámaras del parlamento, al comienzo del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet”, dijo Henríquez. “Debemos luchar contra el esfuerzo sistemático de las autoridades para que nos olvidemos y por tanto no se haga nada para juzgar a los culpables”, dijo José Venturelli, hijo del ex sacerdote italiano.

Las familias de las víctimas de Podlech que residen en el exterior desean revertir la entristecedora realidad respecto a sus seres queridos, pues sienten que también tienen un puesto de trabajo en esa tarea. Fresia Cea, viuda del desaparecido ex sacerdote Venturelli, apeló a la memoria afectiva de los familiares, amigos y compañeros políticos de las víctimas, exhortándoles a que aporten sus testimonios y contribuyan así al avance de los juicios, informó Henríquez.

En la llamada región de la Araucanía todavía existe colusión entre la oligarquía y los uniformados locales. Ésta fue una de las zonas del país que más sufrió la represión militarizada sistémica que impuso la dictadura, un hecho que suele pasar desapercibido en Chile. El concubinato regional oligárquico-castrense actuó violentamente contra las organizaciones mapuches y campesinas que fueron beneficiadas por la reforma agraria del gobierno de Salvador Allende, que devolvió a sus comunidades miles de hectáreas que habían sido usurpadas durante décadas por los latifundistas de la región. “En ese contexto de venganza apareció el abogado Podlech para ofrecer sus servicios a los militares y coordinar las acciones de la Fiscalía Militar de Cautín y revestir de carácter "legal" la política de exterminio de dirigentes sociales y políticos del movimiento popular regional”, explicó Henríquez.

Acciones llamativas por la “visibilidad”

Roberto Vásquez, chileno residente en el Reino Unido y participante del proyecto www.MemoriaViva.com, que recopila testimonios sobre la dictadura, destacó la importancia de ganarse a la opinión pública, tal como ocurrió cuando Pinochet estuvo preso en Londres, dijo Henríquez. “Vásquez está convencido de que al dictador lo habrían dejado marchar a las poca semanas si no hubiesen existido los piquetes frente al palacio de justicia y todas las demás acciones que se idearon en aquellos históricos días”, añadió. “Del mismo modo que hace 10 años lo que cambió la balanza y permitió mantener detenido al genocida durante 531 días fueron las manifestaciones de exiliados chilenos en la capital inglesa, que se extendieron a todo el Reino Unido y al resto de Europa, así también hoy es necesario mantener despierta la memoria sobre los crímenes que recaen sobre el ex fiscal Alfonso Podlech Michaud”.

Los participantes del encuentro se proponen realizar más actividades contra la desmemoria, como una reciente acción en la plaza San Pedro del Vaticano, en que chilenos exhibieron fotos del represor Podlech mostrando carteles con reclamos de justicia en italiano. Aunque la demostración terminó a los pocos minutos con la intervención de la policía italiana y la detención de los manifestantes, la iniciativa tuvo una importante cobertura mediática, relató Henríquez. Un testigo de esta acción relató que "los policías italianos tardaron como 10 minutos en tomar acción..., no inmediatamente..., lo que es mucho tiempo para San Pedro. Lo que queríamos era dar a conocer que Alfonso Podlech está preso en Roma por matar a un ex sacerdote llamado Omar Venturelli".

Para la familia Henríquez-Kries, estas iniciativas demuestran que los crímenes de la dictadura siguen concitando la atención de la prensa europea, en particular en Italia y contribuyen a remover las conciencias de la gente. Ante la masiva concurrencia que acató la convocatoria del encuentro en Roma, Ruth Kries, la viuda del Dr. Henríquez Aravena, destacó que los participantes se comprometieron a iniciar acciones en sus países de residencia y coordinar la lucha contra la impunidad con las agrupaciones de derechos humanos en Chile. El abogado Maniga representaría legalmente a Ruth Kries para intentar otro proceso contra Podlech, esta vez por el asesinato de su marido, el Dr. Henríquez, desaparecido igual que Venturelli y considerado delito de homicidio con secuestro en virtud del tiempo transcurrido.

Foto: El ex fiscal militar chileno Alfredo Podlech preso en Roma. / Autor: CANAL 13 - Chile

La DC chilena y la histeria anti cubana

por Eduardo Andrade Bone (AIP)

Para cualquier persona que haya seguido con cierta atención la decisión de la presidenta Bachelet por viajar a Cuba, producto de una invitación previamente establecida, en donde los organismos de la cultura de la isla habían resolvieron dedicar a Chile la celebración de la 18 Feria Internacional del Libro, se habrán dado cuenta como los medios de comunicación chilenos, que en su mayor parte se encuentran en manos del pinochetismo (UDI-RN), juntos a los sectores enfermos de anticomunismo  de la Democracia Cristiana chilena, comenzaron a desatar y configurar una campaña mediática en contra de la visita de la primera mandataria a Cuba.
 
Dicha campaña comunicacional intento poner en el centro de la discusión la presunta violación a los derechos humanos en Cuba, lo que refleja claramente el alto grado de mediocridad y desconocimiento existente en el mundo parlamentario y político chileno con respecto a esta situación en el país caribeño. Pues la documentación pertinente sobre esta materia se encuentra en manos de los organismos de las Naciones Unida. Recordemos precisamente que las últimas resoluciones del organismo internacional no condenan a Cuba en este sentido. Es más la isla ha contado con el apoyo de la mayor parte de los países del mundo, y cuando los Estados Unidos buscando una resolución de carácter político ha presionado a los países, entre ellos Chile, para que voten en contra del apoyo a Cuba, le ha resultado todo un fiasco.
 
Pero al utilizar la situación de los derechos humanos en Cuba, el pinochetismo encabezado por la Unión Demócrata Independiente (UDI) Renovación Nacional y su candidato presidencial usurero, no tienen ninguna autoridad moral para exigirle a Cuba políticas de buena conducta en este sentido. Pues la Alianza por Chile, conspiro y apoyo el golpe de Estado en contra del gobiernos de Salvador Allende con los resultados que todos conocemos en la violación sistemática de los derechos humanos por parte del régimen militar, que fuera encabezado por el dictador y ladrón Augusto Pinochet Ugarte. La dictadura militar abrió campos de concentración, asesino, torturo hizo desaparecer a miles de ciudadanos chilenos y lanzó al exilio a más de un millón de chilenos. Muchos de los actuales dirigentes del pinochetismo (UDI-RN), fueron cómplices de las violaciones a los DD.HH. bajo la dictadura, al margen de que le prestaron su colaboración  e incondicional apoyo  hasta el final a la dictadura.
 
Los diversos procesos y condenas en contra de los militares y civiles que participaron en la violación sistemática de los derechos humano durante el régimen militar, avalan con creces estos deleznables hechos.
 
La Democracia Cristiana chilena, o digamos el sector enfermo de esquizofrenia anticomunista y golpista de esta agrupación política en decadencia,  tampoco tiene autoridad moral para reprocharle a Cuba determinadas conductas en este plano. Pues la Democracia Cristiana chilena conspiro de forma encubierta en la desestabilización del gobierno de la Unidad Popular y recibió millones de dólares de las agencias de inteligencia de los Estados Unidos para tales efectos. Los documentos desclasificados de dichas agencias, hablan por si solo con respecto al papel jugado por dicha entidad política. Además el PDC chileno aún no ha reconocido ante la historia y el pueblo chileno el papel jugado por esta agrupación política en el quiebre de la democracia chilena en septiembre de 1973.
 
El sector golpista de la DC también tiene una responsabilidad histórica en las consecuencias del golpe de Estado en materia de derechos humanos. Muchos de sus funcionarios en el aparato del Estado chileno de la época, denunciaron a los militares a amigos, simpatizantes y militantes de la Unidad Popular, los que fueron detenidos, muchos de ellos asesinados, desaparecieron o tuvieron que salir fuera del país, estos elementos no trepidaron en jugar con el papel de “soplones”. Estos DC  son los mismo que durante estos años de democracia restringida y tutelada, han bogado por que se impongan las políticas de “borrón y cuenta nueva” en materia de derechos humanos, tratando de  imponer la más absoluta impunidad en las violaciones cometidas por el régimen militar.
 
Estos sectores de la Democracia Cristiana chilena, suelen ver “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. En el gobierno de Eduardo Frei Montalva en contra de trabajadores y pobladores se cometieron actos represivos que culminaron con la muerte de ciudadanos chilenos. Hechos ocurridos en el paro nacional convocado por la Central Única de Trabajadores, en contra de la política de los “chiribonos” del gobierno de Frei Montalva, y que afectaba a la clase trabajadora chilena. En el mismo gobierno se masacraron  mineros en la mina El Salvador que solicitaban mejoramiento económico a sus magros ingresos. Se  asesino a la niña Herminda cuando pobladores sin casa realizaban tomas de terreno para presionar por una solución adecuada a este derecho humano fundamental que es tener un lugar donde vivir. Producto del éxito obtenido con la toma, luego la población paso a denominarse Herminda de la Victoria. En el sur del país, en la ciudad de Puerto Montt  un grupo de pobladores decidió reivindicar su derecho a una vivienda digna tomándose algunos terrenos, los cuales fueron reprimidos violentamente con resultado de muerte de varios pobladores. Como dice el refrán popular “para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado”, más aún  cuando se trata de derechos humanos.
 
Bajos los gobiernos de la Concertación, en donde participa la DC, aún no se ha resuelto la recuperación plena de la soberanía del pueblo chileno sobre su propio destino, pues aún persiste la Constitución de la dictadura, se mantiene un sistema electoral antidemocrático (binominal) que deja sin representación popular en el parlamento a un 15% del electorado. En Chile aún hay presos políticos, y más aún, hay alrededor de 20 presos políticos de los pueblos originarios, que luchan por sus derechos y reivindicaciones ancestrales que han sido conculcados por el Estado chileno. La única respuesta del Estado chileno ante las demandas de los pueblos originarios ha sido la represión, la aplicación de la ley antiterrorista de la dictadura y montajes propagandísticos en contra del pueblo mapuche, de la misma forma como lo hacía la dictadura.
 
Diversos organismos internacionales de derechos humanos en forma reiterada, han continuado llamando la atención al Estado chileno, por la represión ejercida en contra del pueblo mapuche, y por la situación de la población penal en las mazmorras chilenas.
 
Cualquier chileno que lea en su contexto general la Declaración Universal de los Derechos Humanos se dará cuenta como el Estado chileno y los gobiernos de la Concertación, no han cumplido con garantizar muchos de los articulados emitidos en dicha declaración, más aún con un modelo económico que ha institucionalizado las injusticias y desigualdades sociales existentes en el país.
 
La verdad que la histeria anti cubana de los sectores de centro y extrema derecha del país, han pretendido además descalificar las declaraciones emitidas a titulo personal por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro con respecto a la demanda boliviana de salida al mar. En una conversación de una hora y media sostenida por la mandataria chilena con Fidel en donde se abordaron diversos tópicos relacionados con la situación política regional como internacional, en donde el tema boliviano y con los antecedentes históricos que obran en manos del ex gobernante, estuvieron como parte de la conversación, pero no constituyen el hecho más relevante de dicho encuentro, al margen del escándalo político y farandulero de un sector de la DC y del pinochetismo (UDI-RN), que pretenden hacer de la cuestión, y que no tienen otro objetivo político que  enlodar la figura trascendental del Comandante Fidel Castro y la revolución.
 
Finalmente toda esta histeria anti cubana y campaña mediática contra la isla, desdel punto de  vista de la situación política interna chilena, no tienen  otro objetivo que entorpecer o poner fin a la posibilidad de llegar a un “pacto instrumental contra la exclusión” en el próximo periodos electoral, en donde se tiene que renovar el parlamento de la nación y un nuevo periodo presidencial. De allí que el sector enfermo de anticomunismo de la DC coludido con la Alianza por Chile, esta desplegando todos los esfuerzos porque no se produzca ningún tipo de acuerdo en este sentido con el pacto Juntos Podemos Más, del cual forma parte el Partido Comunista chileno.
 
Por cierto la cloaca política que cogobierna el país, cada vez que puede sacar sus garras en  contra de Cuba,  Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa o el presidente Ortega de Nicaragua, lo hace con el objeto de minimizar los problemas internos del país y que están relacionados con la corrupción de personeros políticos de la DC o la Alianza por Chile, los grandes negociados del mundo político-empresarial  y la indiferencia que muestran ante la crisis económica internacional y el crecimiento gradual del desempleo en el país que ya ronda casi el 10% y que obedece a factores internos como externos…he allí la histeria anti cubana.
15/02/09

e-mail del autor:

 

  Comentarios (2)

Escrito por Oscar Palma V Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla , el 15-02-2009 21:25
De un partido pinochetista como la DC se puede esperar cualquier cosa.

Escrito por Héctor F.Ortega Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla website, el 15-02-2009 18:20
Efectivamente,como señala Eduardo Andrade,los "soplones de la DC aportaron lstas al empezar ese régimen abyecto dictatorial civico-militar.A mi me detuvieron dos semanas despues del Golpe de Estado. 
Personal de Investigaciones en el recinto de Cormu-Minvu el 26 de septiembre de 1973 .Pregunté ¿porque me detienen?Por activista.Les dije como puede ser?Soy jefe de proyecto y terreno de la obra Parque Cerro Blanco.Se quedaron atónitos 
Posteriormente supe que quien habia elaborado esa lista era Paulino Campbell funcionario DC (nombrado director administrativo por la junta militar) 
Debo,sin embargo reconocer que los funcionarios de investigaciones tuvieron un trato deferento conmigo.Otros no tuvieron la misma suerte.Decidi irme de mi pais en un exilio voluntario.Inicié una gira por toda Latinoamérica con mis obras de pintor y escultor.Ahora resido en España con mis cinco hijos 
y coincido plenamente con Fidel respecto a lo de Bolivia 
Inicié mi peregrinaje por el Perú el añ...

Fidel Castro califica de “rancia” a la UDI

Fidel Castro califica de “rancia” a la UDI

El gremialismo acusó que el ex Mandatario es un “dictador genocida” que “traicionó” a la Presidenta Bachelet

 Por I. Toro / F. Duarte / La Nación

Una nueva columna de Castro, titulada “El colmo del ridículo”, revivió la polémica por la visita oficial a La Habana. Las críticas de Castro a la UDI reafirmaron la idea de la derecha de citar a Foxley a la Comisión de RREE.


Los logros para Chile

Mientras en Santiago la oposición buscaba cualquier excusa para criticar la visita a Cuba, en la isla, la Presidenta Michelle Bachelet trabajaba. Muestra de ello fue el memorándum de colaboración biotecnológica que firmó en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de La Habana. Hubo reuniones y convenios entre la Agencia de Cooperación Internacional de Chile y el Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica de Cuba. Además, se concretó un acuerdo de cooperación forestal entre los respectivos ministerios de Agricultura. Bachelet también tuvo un encuentro con empresarios cubanos y chilenos, para incentivar el intercambio bilateral y el viernes, concretó un acuerdo de cooperación con el Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren).


El “factor Ortiz” y la DC

Un protagonismo impensado tuvo antes y durante la gira de la Presidenta a Cuba la Democracia Cristiana (DC). Y es que el desacato del diputado José Miguel Ortiz, que contraviniendo las órdenes de su partido aceptó la invitación de Bachelet para ir a la isla, armó una polémica que terminó con el presidente de la colectividad, Juan Carlos Latorre, en La Moneda exigiendo una reunión con la Mandataria para zanjar el conflicto.

Cuba fue un nudo para el oficialismo y para las negociaciones entre la falange y el PC para un acuerdo parlamentario. Cuando el líder comunista Guillermo Tellier dijo en La Habana que en Cuba hay libertad de expresión, el futuro del pacto se oscureció.

Y todo partió porque, según la DC, era una obligación de Michelle Bachelet reunirse con la disidencia cubana.


La cuestionada reflexión de Fidel

Cuando el viaje de Bachelet a Centroamérica no podía ir mejor, ocurrió lo impensado. Tras su cita con la gobernante, Fidel Castro publicó en el sitio Cubadebate, extractos de su conversación con la Mandataria.

Allí precisó que, desde su punto de vista, Bolivia recibió un trato humillante luego de perder la Guerra del Pacífico, donde además le fueron despojados territorios que hasta el día de hoy son ricos en recursos naturales. Asimismo, abogó por una salida al mar para el país altiplánico, situación valorada por el Presidente Evo Morales.

Sin embargo, un día después de sus polémicos dichos, Fidel echó pie atrás y reconoció que su reflexión, así como los comentarios que le hizo a Bachelet fueron sólo a título personal.

Aunque está retirado en lo oficial de la arena política, Fidel Castro no para. En una columna publicada ayer por el sitio Cubadebate, y titulada "El colmo del ridículo", el líder cubano tildó de "sector más rancio de la oligarquía (chilena)" a la UDI, partido que criticó el periplo de la Presidenta Michelle Bachelet a la isla.

"¡Qué susto!, por poco me muero al leer las declaraciones de la UDI", aseguró el ex Mandatario, que cuestionó duramente al gremialismo por los ataques sistemáticos que ha lanzado contra la Jefa de Estado chilena.

"Cómo me divierto observando la furia del sector más rancio de la oligarquía", apuntó Castro, que rememoró el viaje que hizo Joaquín Lavín a La Habana en 2002 cuando era candidato. "Algunos de sus líderes de visita en Cuba hace años, no vacilaron en reunirse conmigo para demostrarme cuán capaces y sabios eran. Ni siquiera a ellos los traté con altanería", declaró el comandante.

Los comentarios del líder revolucionario surgieron tras la exigencia de la UDI de llamar a informar al embajador chileno en Cuba, Gabriel Gaspar, y revisar las relaciones diplomáticas con la nación caribeña.

En su reflexión, el ex gobernante aseveró que es "una verdadera suerte que Chile ya no viva bajo la férula de Augusto Pinochet", y que revisando el libro "Las armas de ayer", de Max Marambio, recordó "aquellos tétricos días en que el tirano ordenó el bombardeo de la vivienda del Presidente, en Tomás Moro".

"Dictador genocida"

La embestida directa de Fidel contra la UDI obligó al presidente partidario, Juan Antonio Coloma, a adelantar su retorno a la primera línea política y desde la casa del abanderado Sebastián Piñera en Lago Ranco, donde vacaciona, refutó a Castro: "No aceptamos que Fidel Castro pretenda quitarle un pedazo de mar a nuestro país. Eso lo podrá indignar, enojar, pero él no nos va a amedrentar y seguiremos defendiendo nuestros valores. Sería muy importante que el Gobierno actuara con mucha más decisión frente al agravio que el país ha sufrido por parte de quien es el verdadero Mandatario de Cuba".

A raíz de este episodio, se alentó en la derecha la estrategia de citar al canciller, Alejandro Foxley a la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara alta, con el objetivo de que explique si es efectivo que, como trascendió, se abordó en La Habana la pretensión marítima de La Paz.

"Estoy seguro de que al canciller Foxley no le gusta para nada lo que está ocurriendo y queremos que haga una evaluación exacta de lo que significa la pretensión de los líderes de la izquierda latinoamericana que pretenden presionar a Chile por el tema marítimo", adujo Coloma.

El senador Hernán Larraín, en tanto, pasó a la ofensiva en cuanto a las características de Fidel como ex gobernante. "Es el peor dictador de América, el más sanguinario, el más brutal, como Hitler y Stalin", acusó el personero que atribuyó las declaraciones del octogenario dirigente a un "último delirio de dictador genocida". "Fidel ha cometido un acto de traición con su propia gente dejando a la Presidenta Bachelet en una situación lamentable tras su gira en Cuba", acusó. LN

 

 

 

SIN FECHA DE VENCIMIENTO

SIN FECHA DE VENCIMIENTO

LOS VENEZOLANOS VOTARON A FAVOR DE LA ENMIENDA CONSTITUCIONAL QUE PERMITE LA REELECCION INDEFINIDA

El Sí ganó con el 54,3 por ciento contra el 45,6 de los sufragios. El mandatario festejó ante una multitud. “Fue una gran victoria de la revolución.” A partir de ahora no habrá límites para que un presidente se presente a elecciones.

El pueblo venezolano dijo Sí al proyecto de enmienda constitucional propuesto por su presidente, Hugo Chávez. Con un 94 por ciento de las mesas electorales escrutadas y una abstención que llegó al 32 por ciento, al cierre de esta edición Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), anunció que el SI se impuso con un 54,36 por ciento de los votos frente a un 45,63 de sufragios obtenidos por el NO. A partir de ahora ya no habrá límites para la cantidad de veces en que se puede elegir un cargo que sea consagrado mediante el voto popular. “Viva el pueblo venezolano. Viva la Constitución bolivariana. Ha sido una gran victoria de la revolución”, proclamó Chávez exultante, desde el balcón del Palacio de Miraflores, ante una marea roja de venezolanos después de cantar el himno nacional. “Febrero, siempre febrero. Febrero rebelde”, lanzó el líder sosteniendo una Constitución en la mano.

La apuesta fue fuerte, y el líder bolivariano así lo anunció apenas iniciada la jornada de ayer, cuando expresó que buena parte de su destino político se ponía en juego con la consulta popular. “Vengo con mis hijas y nietos, muy consciente ante el pueblo venezolano de que hoy –por ayer– en las mesas electorales se está decidiendo mi destino político. Para mí, como ser humano y soldado de esta lucha, es importante. Pido a Dios que el proceso termine bien y se imponga la voluntad del pueblo”, dijo el mandatario venezolano. Las urnas lo respaldaron.

Pero en realidad, según Chávez, la apuesta fue aún más grande. Lo que se decidió ayer fue, según él, no la posibilidad de su permanencia en el cargo, sino el carácter del futuro de Venezuela. De acuerdo con su metáfora dramática, el ser o el no ser. “Los bolivarianos, los patriotas, tenemos un proyecto que le está dando el ser a Venezuela. Nos estamos jugando el ser o no ser una nación libre, soberana y socialista, mediante la reafirmación de los principios de nuestra Revolución Bolivariana”, declaró el presidente en las primeras horas de la mañana.

Y esos principios, de acuerdo con los números, fueron reafirmados en una jornada que comenzó bien de madrugada y que se desarrolló en total normalidad. Con 140.000 efectivos militares custodiando los centros de votación, no hubo incidente alguno. Las 33.000 mesas electorales desplegadas a lo largo y ancho del país caribeño estuvieron abiertas desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, pero los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no pudieron esperar. Desde las cuatro de la mañana (6.30 de Argentina), recorrieron las calles de Caracas con fuegos artificiales y el sonido de una diana militar, sacando a más de uno de la cama, llamando a todo el mundo a votar. No era cuestión de llegar tarde.

En la calle y haciendo fila, muchos vecinos de la barriada popular de Catia, al oeste de Caracas, dejaron saber sus opiniones. “Hugo Chávez es el único, no hay otra alternativa”, afirmó Conchita Reques, una mujer de 68 años y entusiasta bolivariana. “Me quedé viuda, tenía que matarme a trabajar para sacar adelante a mis dos hijos. Llegó Chávez, mi pensión aumentó y mi vida cambió. Nadie antes se había ocupado de nosotros. Este pueblo recuperó su dignidad”, aseguró. Otros se sumaron. “Antes, este pueblo estaba a la deriva. Aquí entraba el dinero, pero no se veía ningún resultado y ahora sirve para ayudar a la agente. ¿En qué líder de la oposición se podría confiar como confiamos en Chávez?”, se preguntó Ana Llamuca, aguardando su turno para votar.

No obstante, otros se manifestaron en sentido contrario. “Tenemos que buscar una renovación. El gobierno hizo cosas buenas pero ¿qué me dicen de la inseguridad, de la corrupción?”, remarcó Javier Solórzano, vecino del mismo barrio.

En otros primó una clase de análisis intermedio. Jesús Madrid, economista de 52 años, consideró que nadie se queda en el poder si no hace las cosas bien. “Creo en este proceso revolucionario. Pero votar hoy por esta enmienda no significa que Chávez vaya a quedarse toda la vida. Dependerá de si lo hace bien o mal”, dijo el economista. Y agregó: “Si las elecciones se celebraran mañana, yo votaría por Chávez. Su balance de gobierno es muy bueno y además, la oposición no puede regresar al poder para cometer las mismas tonterías del pasado”.

Ya para el mediodía el 40 por ciento de los 17 millones de venezolanos convocados a votar habían cumplido con su deber cívico. Al salir del cuarto oscuro, Chávez aseguró que la propuesta de enmienda formaba parte de una nueva forma de gobernar. “Esto se encuadra dentro de una nueva doctrina constitucional que tiene como vanguardia a Venezuela y en la cual el pueblo es el que decide”, sentenció, mencionando a Ecuador y a Bolivia dentro de la misma senda.

Por su parte, los líderes de la oposición también aprovecharon el momento de sufragar para hacer declaraciones. “Hay que votar y hay que ganar. Esto va por los mejores caminos, vamos encaminados a lo que Venezuela sueña y lo que Venezuela quiere”, destacó un todavía optimista Manuel Rosales, alcalde opositor de Maracaibo, segunda ciudad de Venezuela.

La mayor parte de las mesas cerró a la hora señalada, puesto que pasadas tres horas del horario estipulado, todavía quedaban filas de votantes a la espera de tocar la pantalla electrónica. Aún sin números en mano, los oficialistas comenzaron a cantar victoria. “Podemos esperar los resultados con una sonrisa en la cara”, deslizó Jorge Rodríguez, jefe de campaña del SI. Grupos de estudiantes opositores se reunieron y llamaron a preservar cada voto, pidiéndoles a los ciudadanos a acercarse a las mesas a presenciar el recuento.

Los votos se cuidaron, las boletas se contaron, el pueblo votó y el SI ganó. “Uh, ah, Chávez no se va”, gritó la multitud.

Bolívar, Fidel y las dos guerras del Pacífico; Argentina también perdió tierra

Bolívar, Fidel y las dos guerras del Pacífico; Argentina también perdió tierra

Por Fernando Del Corro (x)
Una de las habituales “reflexiones” del ex jefe del estado cubano Fidel Castro ha provocado reacciones contrapuestas en el Pacífico Sur, especialmente en Bolivia y Chile. Fidel se refirió a los derechos bolivianos a recuperar una salida al mar, tema sobre el que vienen conversando los presidentes Evo Morales y Michelle Bachelet. Hace unos pocos años el conflicto se había acrecentado cuando se instrumentó una venta de gas boliviano a los Estados Unidos de América a través de puertos chilenos en una operación de triangulación.

Ahora Fidel hizo una referencia en una nota más extensa. Referencia que recibió el beneplácito de la mayoría y que en el caso particular de Evo Morales le generó un reconocimiento. En Chile la respuesta fue todo lo contrario y hasta Bachelet mostró su contrariedad con el comentario. Pero Fidel con ello tuvo más argumentos para seguir insistiendo y en señalar algunas cuestiones irresueltas de la condena a los pueblos del altiplano a la mediterraneidad tras la segunda Guerra del Pacifico, entre 1879 y 1884 en la que resulta generalizado, por otra parte, el olvido a los 20.000 kilómetros cuadrados que la Argentina, sin particular de la guerra, perdió con Chile en la Puna de Atacama. El historiador argentino Ricardo Rodolfo Caillet-Bois fue de los que profundizó el tema.

Chile por un lado y Bolivia y Perú por el otro se enfrentaron dos veces en el Siglo XIX. Una, entre 1836 y 1839, conocida como la Guerra de la Confederación y la segunda, la mencionada, cuatro décadas después, cuando el primero de esos países se quedó con territorios de los otros y de la Argentina, como ya se ha dicho.

Los conflictos se originaron en un decreto de Simón Bolívar del 28 de diciembre de 1825 con motivo de la independencia de Bolivia. “Quedará habitado, desde el primero de enero entrante por puerto mayor de estas provincias, con el nombre de Puerto La Mar, el de Cobija. Se arreglarán allí las oficinas pertenecientes a la hacienda pública”, estableció el Libertador.

Chile, si bien no enfrentó a Bolívar, siempre mantuvo para sí la teoría del uti possidetis contra la del ius possidetis (posesiones por uso o derecho, según uno y otro caso).

Tras vencer a la Confederación Peruana-Boliviana liderada por el mariscal Andrés de Santa Cruz, en 1842, el presidente chileno Manuel Bulnes comenzó a reclamar como propias las reservas de guano y salitre de Coquimbo, Atacama y adyacencias. Atacama le había sido dada por Bolívar a Argentina (que aún no la había ocupado) en canje por Tarija, lugar de los grandes yacimientos de gas.

Chile comenzó su avance, sobre todo desde que a mediados de los años 1850 su economía comenzó a sufrir problemas por el agotamiento del yacimiento de plata de Chañarcillo y la perdida de mercados del Pacifico. Para ello contó con el gobierno corrupto del general boliviano Mariano Melgarejo que cedió la explotación de guano y salitre en las zonas en discusión a una firma chilena.

Esta cedió sus derechos a otra británica por lo que no casualmente las bancas Barrington y Lloyds financiaron a Chile en la Guerra del Pacifico.

El gobierno boliviano siguiente se endureció y pareció decidido a ir a la guerra contra Chile para lo que busco una alianza con el Perú. Este país estaba enredado en un conflicto con Chile por la supremacía del comercio del Pacifico entre los puertos de El Callao y Valparaíso. En esas circunstancias España invadió las islas Chinchas, del Perú.

Este país se rindió lo que hizo reaccionar a Chile. La escuadra española bombardeó entonces Valparaíso, motivando una guerra en la que participaron contra ella Chile, Perú, Bolivia y Ecuador que vencieron a España.

Así  Chile desequilibró en su favor el poder en el Pacifico. Bolivia y Perú buscaron el apoyo argentino que les fue dado por el presidente Domingo Faustino Sarmiento, pero rechazado por el Senado que respondía mayoritariamente a los sectores probritánicos del anterior presidente Bartolomé Mitre. De esa manera el tratado de alianza militar de la Argentina con Bolivia y Perú firmado por Sarmiento fue rechazado en eñ Senado a pesar de algunas notables defensas como las de Dardo Rocha, el luego fundador de la ciudad de La Plata.

Ya Bolivia, con sus zigzagueos, había pactado, vía Melgarejo, con Chile la división de la Puna de Atacama, que Bolívar había entregado a la Argentina. Por ello, tras la guerra, Chile devolvió a Argentina la parte ocupada que se había reservado Bolivia, pero retuvo los 20.000 kilómetros cuadrados. Una guerra en la que militó entre los combatientes argentinos que se sumaron a las tropas peruano-bolivianas el luego presidente Roque Sáenz Peña, herido en un combate.

Las concesiones incluyeron la explotación por parte de Chile de los territorios guaneros y salitreros de Bolivia. Chilenos se volcaron en masa hacia esa zona al descubrirse el yacimiento de Caracoles lo que provoco la reacción boliviana.

Bolivia subió los impuestos a los chilenos. Chile ofreció devolver territorios a cambio de impuestos y concesiones. Aquella no acepto la propuesta, apoyada a desgano por Perú, por lo que el 14 de febrero Chile ocupo el puerto de Antofagasta, al que anexó. El primero de marzo Bolivia declaro la guerra a Chile  y el 5 de abril ese país hizo lo propio con Bolivia y Perú.

Chile, en su victoria, impuso gravosas condiciones a sus vencidos, incluyendo indemnizaciones a ciudadanos particulares. Bolivia quedo condenada a la mediterraneidad y a la perdida de recursos económicos de gran importancia. Perú, por su parte, perdió una provincia en lo inmediato y de hecho, a la postre, otras dos, y centralmente se quedo sin gran parte del negocio del guano. Aún hoy la cuestión de los límites marítimos chileno-peruanos forma parte de los intríngulis a resolver por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, Países Bajos. Los gobiernos argentinos, desde Julio Argentino Roca, durante cuyo mandato finalizó la guerra, en adelante, jamás reclamaron por esos 20.000 kilómetros cuadrados, equivalentes a cuatro quintos de la provincia de Tucumán.

(x) Periodista, historiador graduado en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), docente en la Facultad de Ciencias Económicas (FCE)  de la UBA en “Historia Económica Argentina” y subdirector de la carrera de “Periodismo económico” y colaborador de la cátedra de grado y de la maestría en “Deuda Externa”, de la Facultad de Derecho de la UBA. De la redacción de MERCOSUR Noticias.

 
Publicado el ( Sábado, 14 de Febrero de 2009 )

In memoriam

In memoriam

Antonio Cortés Terzi residió en Buenos Aires en los año '80. Fue un gran militante del entonces PS - Almeyda. Como tal, fue uno de los fundadores de la alianza "Concertación de Partidos por la Democracia" en Argentina, que le generó un conflicto con otros partidos y sectores de la Izquierda Chilena en este país.

Su actividad política la desarrolló además de su partido, en la Casa Chile en Buenos Aires, en los Chile Democrático y en los organismos argentinos de solidaridad con Chile, como CASCHI.  

Junto a Rolando Calderón (PS - Almeyda), Pablo Ossio (DC) y otros; ANTONIO CORTES fue uno de los gestores de las inscripciones en los registros electorales en Chile de compatriotas exiliados y residentes en Argentina, y su posterior participación masiva en el Plebiscito del 5 de octubre de 1988. Este operativo político ciudadano fue organizado por ellos principalmente, con la solidaridad de los organismos de solidaridad con Chile, partidos políticos argentinos y el Gobierno de Raúl Alfonsin.

Ese pequeño grupo de compatriotas - en representación de miles de exiliados y residentes - creó las confianzas políticas, sólo con argumentos y paciencia, golpeando puertas de salones del Congreso de la Nación y oficinas de la Casa Rosada, que abrieron la generosidad de los demócratas argentinos, y permitió que dos veces a la semana, salieran desde Buenos Aires, trenes a Mendoza con chilenas y chilenos, para desde allí continuar en micros, su destino a distritos en Chile donde inscribirse en los nacientes registros electorales.

El '88 era un año donde aún había que cuidarse de los organismos represivos de la Dictadura, cuyos agentes operaban en la mayoría de ciudades en Argentina con población chilena. Esta operación, Inscripción Electoral, fue organizada impecablemente por este Comando, integrado por ANTONIO CORTES, desde Jujuy, Salta, San Juan, Mendoza, Córdoba, Rosario, Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Neuquén, Viedma, Bariloche, Trelew, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, etcétera. Es decir, de todos aquellos lugares donde existían organizados los Chile Democrático y CASCHI.

La segunda etapa, de viajar a votar por el NO a Chile, en el Plebiscito del 5 de octubre de 1988, desde todos aquellos lugares en Argentina donde residían los recién inscritos ciudadanos chilenos, fue también desarrollada impecablemente y sin costos para los votantes. Los aportes provenieron de la solidaridad argentina, como también un decreto presidencial, de cinco días de permiso, para que los chilenos cumplieran su deber ciudadano de sufragar.

Desde entonces, existen en Argentina más de 50.000 electores chilenos que votaron en ese Plebiscito y que cuentan con ese Poder Ciudadano. ANTONIO CORTES TERZI fue uno de sus más importantes gestores.

Carlos Méndez Contreras