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Terremoto en Haití: solidaridad con el pueblo haitiano

Terremoto en Haití: solidaridad con el pueblo haitiano

En este momento tan duro, nos posicionamos como siempre junto al pueblo haitiano. Toda nuestra solidaridad con ellos, hacemos nuestro su dolor y desde este medio hacemos convocamos a nuestros lectores y a todas las personas concientes a que acudan al llamado de ayuda lanzado por diversas organizaciones humanitarias que están tratando de entregar alguna clase de alivio en esta situación tan dramática.

Ni lágrimas de cocodrilo ni silencio:
Solidaridad con el pueblo haitiano


La tragedia una vez más golpea las puertas de Haití. Esta vez, en la forma de un terrible terremoto grado 7 que ha devastado al país y lo ha convertido en ruinas. Aún no se tienen datos exactos del número de víctimas, pero la Cruz Roja habla de 3 millones de damnificados y el número de muertos podría incluso alcanzar a los 100.000 –una cifra horrenda si consideramos que este país cuenta con tan sólo 8 millones de habitantes. Las imágenes que nos llegan de sobrevivientes aplastados bajo ruinas clamando ayuda, de niños heridos, de familiares desgarrándose en llanto por sus seres queridos muertos retratan el horror de esta tragedia mejor que mil palabras.

En este momento tan duro, nos posicionamos como siempre junto al pueblo haitiano. Toda nuestra solidaridad con ellos, hacemos nuestro su dolor y desde este medio hacemos convocamos a nuestros lectores y a todas las personas concientes a que acudan al llamado de ayuda lanzado por diversas organizaciones humanitarias que están tratando de entregar alguna clase de alivio en esta situación tan dramática.

De igual manera, no podemos dejar de sentir justa indignación ante la hipocresía de una “comunidad internacional” que vuelve a derramar lágrimas de cocodrilo ante la “incomprensible tragedia” que sufre el pueblo haitiano (utilizando las palabras de Obama), pero que no reconoce la enorme responsabilidad que ella misma tiene ante ésta –el impacto del terremoto pudo ser tan devastador, pues estamos ante un pueblo previamente devastado por un siglo de intervenciones militares, de saqueo desvergonzado, de regímenes autocráticos respaldados por Francia y Estados Unidos y de políticas de las organizaciones financieras internacionales destinadas a arruinar al pueblo haitiano en beneficio de unos cuantos. Un país convertido en una enorme maquila, donde la mayoría de la población subsiste a duras penas gracias a la caridad. Acá no estamos ante un simple desastre natural, como los medios de comunicación nos quieren hacer creer: estamos, en realidad, ante una tragedia de causas sociales. El terremoto sencillamente terminó la tarea comenzada por Estados Unidos, Francia, Canadá, la MINUSTAH (las tropas de ocupación de la ONU), el Fondo Monetario Internacional y organizaciones de desarrollo fraudulentas como US AID.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano mientras éste se ahogaba en la deuda externa contraída de manera completamente fraudulenta por la dictadura de los Duvalier, y nunca hubo mayor “angustia” en extraer hasta el más miserable centavo de un país en ruinas y con una población hambreada;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando “hubo” que imponer programas de ajuste estructural en los ’90 que tuvieron resultados calamitosos sobre la población, como fue la reducción de tarifas a la importación de alimentos como el arroz, que redundó en la destrucción absoluta del campesinado, el cual fue empujado a los suburbios marginales de Puerto Príncipe –dejando a un país hasta entonces capaz de alimentarse a sí mismo en el hambre más brutal, como lo demostraron las rebeliones de hambrientos en Abril del 2008;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando durante las dictaduras de Duvalier, Namphy, Avril, Cedras y Latortue (todas las cuales contaron con el beneplácito de Washington y París) se violó, mutiló, desapareció y masacró a miles de haitianos. Algunos, como Jean Claude Duvalier, viven lujosamente en Francia. O como Raoul Cedras, que gracias a los dineros que recibió como parte del arreglo con los Estados Unidos que terminó su dictadura, se recauchó en un respetable hombre de negocios en Panamá;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando aparecieron miles de denuncias de los abusos sexuales cometidos por las tropas de la misión “civilizadora” de la MINUSTAH, que hoy continúan ocupando, violando y asesinando impunemente en Haití, como lo demuestra la repatriación a Sri Lanka de más de un centenar de cascos azules de ese país en Noviembre del 2007, que durante su servicio fueron culpables de varios centenares de violaciones y que en su país jamás enfrentaron ni siquiera una pantomima de justicia;

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano, cuando las maquilas distorsionaron enormemente la economía de ese país, pagando a sus obreros sueldos de miseria mientras los abusos de toda naturaleza están a la orden del día;

La lista de razones para estar indignado ante las hipócritas declaraciones de pesar de un Sarkozy, de un Obama, de un Ban Ki-Moon, de un Lula, es demasiado larga como para continuar. Pero digamos, sencillamente, que mientras más miserable un pueblo, más fuertemente será golpeado por los azares de la naturaleza. Y es esa miseria la causada por las fuerzas de un modelo impuesto mediante dictaduras y presiones internacionales: si tres cuartas partes de la población de Puerto Príncipe viven en barrios miseria que crecieron de la mano de la ruina de la estructura económica de Haití (principalmente del campo), al alero de construcciones precarias, ¿podemos sorprendernos de que los muertos se cuenten por miles?

Esperamos que la solidaridad de los pueblos del mundo con Haití sea contundente. Como se ha dicho muchas veces, la solidaridad es la ternura de los pueblos. Y esperamos que esa solidaridad de la cual miles de vidas dependen hoy, se haga llegar y no se enrede en una maraña de ONGs y organizaciones de ayuda humanitaria. Sin lugar a dudas, hay muchas organizaciones de indudable reputación como la Cruz Roja que estarán realizando valiosas labores de asistencia; pero junto a ella también aparecen tiburones que profitan de estas tragedias con los cuales hay que tener ojo – son las organizaciones populares haitianas las que deben estar alerta para que la ayuda llegue a quienes la necesitan y se distribuya de manera eficiente. También esperamos que no llegue una invasión de “hombres blancos” por parte de ciertas ONGs a realizar tareas, como construir casas, que los mismos haitianos pueden realizar perfectamente y que, con niveles de desempleo rondando el 80%, no hay razón por la cual no podrían hacerlo.

Para terminar, llamamos a la solidaridad. No solamente ante esta tragedia que nos conmueve a todos los que tenemos corazón en el pecho, sino solidaridad ahora y siempre, una solidaridad que vaya más allá de esta coyuntura; una solidaridad que escarbe tras las ruinas para entender que la tragedia haitiana es bastante más profunda que un terremoto grado 7 en la escala de Richter; en fin, una solidaridad que obligue a replantearse las relaciones que mantienen las grandes potencias con nuestra región del mundo, relación de la cual Haití no es sino el ejemplo más espantoso. Una solidaridad que nos mueva a comenzar a cuestionar cada vez más el rol que juegan, por ejemplo, tropas de la mayoría de los países latinoamericanos en una ocupación militar que ha tenido un efecto tan devastador como el de este terremoto, aunque ahora quieran borrar esto tomándose unas fotos repartiendo bolsas de arroz a los damnificados.


José Antonio Gutiérrez D.
13 de Enero, 2010


¡Solidaridad con el pueblo haitiano ahora y siempre!

Primer estimado del gobierno haitiano: 100.000 muertos por causa del terremoto

Primer estimado del gobierno haitiano: 100.000 muertos por causa del terremoto

Por: TeleSur- Aporrea.org

Puerto Príncipe, enero 13 El presidente de Haití, André Préval, habló de un paisaje inimaginable mientras el Primer Ministro de Haití, Jean Max Bellerive, afirmó este miércoles que la cifra de muertos por el devastador terremoto de magnitud 7,3 en la escala de Richter que azotó a la nación este martes, es mayor a 100 mil personas.

"Son cientos de miles los fallecidos a causa del terremoto que sacudió ayer el país (...) la población ha reaccionado con madurez. La gente está tratando de ayudarse unos a otros, tratando de organizarse", dijo el funcionario a la prensa internacional, poco después que el presidente, René Préval, estimaba los "miles de muertos" por el devastador fenómeno.


Préval, sin precisar cifras oficiales, estima que existan miles de muertos luego del terremoto de magnitud 7,3 , que dejó a la nación caribeña incomunicada y con un paísaje "inimaginable".

El mandatario ofreció las declaraciones donde negó brindar un número preciso, al tiempo que la primera dama del país Elisabeth Préval catalogó lo sucedido como una "catástrofe".

Préval sólo se limitó a señalar que se debe hacer "una evaluación", aunque ya creía que había miles de muertos, agregando que el paisaje era "inimaginable".

"El parlamento se derrumbó. La oficina de rentas se derrumbó. Las escuelas se derrumbaron. Los hospitales también se derrumbaron", dijo.

Agregó que "hay muchas escuelas con mucha gente muerta en su interior (...), "camino por encima de cuerpos sin vida. Mucha gente se encuentra debajo de los edificios".

El gobernante solicitó ayuda de la comunidad internacional, afirmando que el hospital general colapsó.

"Necesitamos apoyo. Necesitamos ayuda. Necesitamos ingenieros", solicitó Préval.

Más temprano, el encargado de negocios de Haití en Venezuela, Christian Toussant, a través de un contacto telefónico con teleSUR, señaló que en estos momentos los esfuerzos de las autoridades haitianas se están abocando a las personas que se encuentran debajo de las estructuras.

"Hasta el momento hay muchas personas debajo de los edificios, y ahora los esfuerzos van hacia el rescate de ellas, el esfuerzo se duplica porque hay muchas personas en las calles, confundidas, que han perdido sus casas, y hay que asegurarle sitios seguros".

En cuanto a las vías de comunicación, Toussant indicó que las calles están ocupadas con piedras, escombros y personas "la situación es muy difícil, pero de todas maneras hay posibilidad que en horas de la tarde se de una estimación".

Según el portavoz de la Cruz Roja Internacional Paul Conneally, estimó tres millones de personas afectadas por el potente terremoto.

El representante prometió en 24 horas información precisa sobre las víctimas que dejó el movimiento telúrico.

Bolivia: Confirman la nacionalización del sistema ferroviario en 2010

Bolivia: Confirman la nacionalización del sistema ferroviario en 2010

ABI


El gobierno del presidente Evo Morales confirmó el domingo la nacionalización, en 2010, de los ferrocarriles, 14 años después de transferidos a privados, afirmó el ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo.


"En el sector del transporte terrestre está en paquete de recuperación de los ferrocarriles que se va a ejecutar este año. Vamos a recuperar los ferrocarriles. Para ello se creará la Empresa Boliviana de Ferrocarriles", afirmó en declaraciones a la estatal Radio Patria Nueva.


De acuerdo con Delgadillo, un equipo técnico del Viceministerio de Transporte trabaja el traspaso "de una manera seria" de los ferrocarriles a manos estatales para que funcionen dentro del sistema de carga este a occidente (especialmente hierro) y de traslado de pasajeros.


El gobierno del ex presidente ultraliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, vendió las dos redes de ferrocarriles bolivianas por 14 millones de dólares al grupo chileno Cruz Blanca.


La red andina occidental está prácticamente varada, todo lo contrario que la red oriental.


El grupo chileno traspasó la red andina a la estadounidense Genesee Wyoming y la segunda a su entonces socio minoritario Antofagasta Railway.


Ahora, el plan del gobierno de Morales busca unir oriente-occidente y, además, poner en orden toda la ruta occidental abandinada.


"De manera que ésta va a ser una inversión muy fuerte porque estamos hablando de una recuperación de la vieja ruta pero también, de un nuevo corredor ferroviario de Este-Oeste para el traslado esencialmente de hierro. No se tiene el cálculo de cuánto va a costar el traspaso pero sólo la interconexión costará 2 mil millones de dólares con financiamiento estatal y crédito externo", expresó.

Histórica apertura de embajada de Cuba en El Salvador

Histórica apertura de embajada de Cuba en El Salvador

Daniel Trujillo (COLATINO)


La noche del viernes quedará marcada en los libros y en la historia salvadoreña, ya que después de 48 años sin relaciones diplomáticas formales, Cuba reabrió oficialmente las puertas de su Embajada en suelo salvadoreño.


Los primeros vientos del frente frío que pasan sobre la nación ondeaban con fuerza la bandera cubana, ubicada en el jardín de la sede, en la colonia Escalón.


Un desfile de embajadores de diferentes países, funcionarios públicos y políticos de izquierda a la entrada de la embajada, pasaron por las luces y los flash de las cámaras de los periodistas, quienes no ingresaron al acto por ser privado.


El coordinador general del FMLN y jefe de bancada de ese partido en la Asamblea Legislativa, Medardo González, expresó que la inauguración de la sede cubana es un hecho histórico para el país.


“Es también un momento histórico para América Latina. Cerramos un ciclo y es algo que cayó por su peso y no hay razón para mantener aislada a Cuba. Yo celebro esta apertura de relaciones y espero que sean fructíferas”, manifestó el dirigente del FMLN.


En 1961, El Salvador rompió relaciones con la isla de Cuba, unos años después que la revolución liderada por Fidel Castro derrocó el régimen del dictador cubano Fulgencio Batista.


Mientras la noche avanzaba, más funcionarios llegaban a la sede cubana. Uno de ellos fue el Vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén; y, la Primera Dama y Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato.


El Primer Vicepresidente de la Asamblea Legislativa, Sigfrido Reyes, dijo que el proyecto político, social y económico de Cuba es “digno de respetar”.


“Qué bueno que se reanudaran las relaciones diplomáticas y este evento (la inauguración de la Embajada) tiene un enorme simbolismo”, indicó Reyes.


El Secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Hato Hasbun, expresó que se firmará un convenio marco con el embajador cubano, Pedro Pablo Prada. Hasbun no adelantó el contenido del convenio ya que será la Cancillería la que explicará posteriormente.


“Dentro de ese convenio marco habrá determinados planes, intercambios”, se limitó a decir el Secretario de Asuntos Estratégicos.


La diputada del FMLN y miembra de la Comisión Política de ese partido de izquierda, Norma Guevara, manifestó que las relaciones con la isla serán positivas. “En medio de las hostilidades impuestas (a Cuba) ha sabido dar solidaridad al mundo”, destacó la parlamentaria.


De hecho, a finales de la década de los 90, una delegación de médicos cubanos ayudó a la ciudadanía afectada por la epidemia de dengue desatada en el país.


Muchos estudiantes de Medicina de El Salvador están becados y realizan sus estudios superiores en Cuba.


Quien también asistió a la inauguración de la sede diplomática fue el diputado del PCN, Elizardo González Lovo, quien calificó al embajador de Cuba como una persona bien preparada y conocedor de la historia salvadoreña.


“Creo que vamos a tener un embajador con el que se va a poder, de alguna manera, conversar”, apuntó el diputado pecenista.


Durante la mañana de ayer, el embajador también ofreció un cóctel para inaugurar la sede, pero, según Cancillería, fue un acto privado.

¿Es cierto que la Revolución Bolivariana tiene sus días contados?

¿Es cierto que la Revolución Bolivariana tiene sus días contados?

Marcelo Colussi

En un diario tradicionalmente de derecha como “Ámbito Financiero”, de Buenos Aires, acaba de aparecer una entrevista (1) -al politólogo alemán-mexicano Heinz Dieterich, realizada por la periodista Carolina Barros- donde se vaticina la posible caída de la Revolución Bolivariana en Venezuela. Entre otras cosas, según argumenta el entrevistado, “si el partido de Hugo Chávez (PSUV) [Partido Socialista Unido de Venezuela] pierde las elecciones legislativas de 2010, el proceso bolivariano llega a su fin”.


La alegría del medio que publica la nota no se oculta, así como no la esconden tampoco los numerosos medios de derecha que rápidamente la reprodujeron en internet. La idea que, evidentemente, les resultó simpática a todos ellos, y que sin dudas querrán explotar al máximo, es lo que dice la entrevistadora en la introducción a modo de síntesis de las posteriores declaraciones: “Varias voces en Venezuela empiezan a advertir sobre las grietas de la revolución chavista. Que, de tan profundas, se están haciendo sistémicas”. La expectativa en juego -nada disfrazada, visceral, de corazón- es que pronto termine esta experiencia “anómala” del chavismo, esta “afrenta” a la democracia para volver a la “normalidad”, de la que es un ejemplar modelo la maniobra de Micheletti/Casa Blanca en Honduras.


Sin dudas la Revolución Bolivariana no está en su mejor momento, y por supuesto que hay numerosos indicios preocupantes. De hecho, recientemente un alto funcionario como es Roy Chaderton, embajador de Venezuela ante la OEA y personaje para nada ligado a la corrupción de la que tanto se habla en el país, manifestó su honda inquietud con relación a que podrían llegar a perderse las elecciones del 2010 (legislativas), y si eso sucediera, casi con seguridad podrían perderse también las presidenciales del 2012, “si no revisamos, rectificamos y reimpulsamos radicalmente” la marcha del proceso ya ahora, con toda la urgencia y energía del caso, según manifestó. De no darse esa reorientación, dijo Chaderton, “entonces perderíamos la patria y el socialismo: solo nos quedaría la muerte”.


En realidad no sólo el diplomático ha hecho estos llamados a la rectificación; por el contrario, dentro de Venezuela son numerosas las voces que, con un acompañamiento crítico de la revolución, hace tiempo vienen denunciando los límites del proceso y su necesaria profundización para comenzar a construir una verdadera propuesta socialista, única manera de asegurar la vigencia de una alternativa popular, su fortalecimiento y, por tanto, el camino hacia su real imposibilidad de reversión.


Según declaraba Dieterich en la entrevista con este medio conservador, “para ganar, el presidente tiene que resolver los problemas de seguridad, ineficiencia, crisis económica -caída del PBI del 4,5% en el tercer trimestre, inflación del 35%, un mercado negro y dólar incontrolable- y la pérdida de credibilidad del discurso oficial, entre otros. Resolver estos problemas presupone la refundación del actual modelo de gobierno. Sólo el estrato conductor del PSUV puede imponer tal refundación. (…) Hay que rediseñar un nuevo modelo de gobierno, eficientizar su ejecución y convencer a la población de su viabilidad, y eso requiere tiempo”.


Todo esto “descalabro” en el escenario venezolano no es nuevo. La crítica constructiva al proceso bolivariano hace mucho que está abierta por parte de distintos sectores desde dentro mismo de la revolución. Lo que ahora expresa el politólogo alemán, influyente personaje ante Hugo Chávez, autor intelectual de las propuestas de socialismo del siglo XXI -pero socialista sui generis que para algunas posiciones de izquierda abre dudas en cuanto a su posición revolucionaria, es necesario aclarar-, lo que produce esta “simpatía” en el discurso de derecha que se hace eco de esas declaraciones, es absolutamente real: la Revolución Bolivariana, en vez de consolidarse, está más cerca de hacer agua.


Los puntos débiles son muchos, tal como los apunta el referido analista político: es cierto que la economía muestra signos de estancamiento, que la inflación carcome, que la inseguridad preocupa a la población; e igualmente cierto es que la corrupción está instalada y que la nueva clase de burocracia de Estado enriquecida a la sombra de la revolución -la “boliburguesía”- es un cáncer que desacredita al proceso bolivariano en su conjunto. De todo esto la derecha hace fiesta -la venezolana o la de cualquier país (“Ámbito Financiero” es argentino, muy lejos del Caribe, pero su agenda está muy cerca de cualquier contrarrevolución, en tanto derecha)-. El asunto de la corrupción es una “caballito de batalla” funcional a cualquier propuesta conservadora con la que se puede atacar a cualquier gobierno, siendo ello siempre políticamente correcto.


Ahora bien: todo esto de lo que la derecha puede regodearse, es verídico, no son “desestabilizadoras maniobras de la CIA”, más allá de que también las haya (incluso: guerras por venir en su sangrienta agenda). Por eso esa alegría, al conocer esta crítica de boca de un socialista como Dieterich, socialista discutible quizá, pero sin dudas emparentado al proceso de Venezuela. Por eso esa alegría, porque el ocaso del proceso bolivariano podría no estar realmente tan lejos. De todos modos, desde posiciones de izquierda revolucionaria, nada de esto sorprende sino que, por el contrario, son esas grietas las que hacen que desde mucho tiempo se venga tratando de incidir para cambiar ese curso que, por supuesto, puede ser tan peligroso para la revolución como los ataques frontales de la derecha -o quizá más-.


Si bien son tremendamente destructivos, los ataques contrarrevolucionarios que sufre cualquier revolución socialista -la historia lo demuestra en innumerables casos- pueden tener el efecto de ayudar a cohesionar el proceso, a obligarlo a cerrar filas y consolidarlo más aún. No siempre es así (en Nicaragua se logró revertirla por ejemplo), pero es bastante común que se cumpla ese escenario. En Venezuela también se da el caso de una contrarrevolución que actúa ininterrumpidamente, usando las más variadas opciones para tumbar el proceso en curso (sin haber llegado a la opción militar de momento, pero quizá no tan imposible en la coyuntura actual). Y sin ningún lugar a dudas, como también ha pasado en otros procesos revolucionarios, ese continuo ataque dificulta mucho la construcción del nuevo proyecto de sociedad. Pero no hay que perder de vista algo muy importante: las causas del retraso, o la posible reversión incluso, en la edificación de ese nuevo modelo social están en buena medida en cómo se está llevando a cabo el proyecto transformador.


La derecha se alegra porque pareciera que el proceso involuciona. Es casi natural que eso suceda: ¿cómo no habría de alegrarse, si para eso es derecha? Por eso, sin dudas, le da voz a una crítica contra la revolución en un medio como “Ámbito Financiero”, lo que puede abonar el clima antichavista anunciando su posible próxima caída. Aunque difícilmente el mismo medio neoliberal le daría la voz a críticas que apuntaran a una profundización de la revolución. Según Dieterich, la corrección de estos problemas pasa por “la refundación del actual modelo de gobierno”. Una propuesta más radical vería en todo caso como salvación del proceso la necesidad de la refundación de un nuevo modelo de sociedad, no sólo un nuevo gobierno “rediseñado” y más “eficiente”. La única manera en que el proceso revolucionario puede salvarse, es profundizándose, estableciendo nuevas relaciones de poder, caminando más hacia la izquierda. No tanto “convenciendo” a la población -eso suena más a estrategia mercadológica- sino confiriéndole poder. Una revolución socialista se puede enderezar con más socialismo; si no, si se “salva” y no cae, no se va más allá de eso en definitiva: un salvamento, una sobrevivencia, pero de socialismo, quizá muy poco. O nada.


¿Y qué pasa con la revolución en lo interno de Venezuela? ¿Dónde está el proceso de revisión, rectificación y reimpulso que se había propuesto el gobierno luego de la derrota de la reforma constitucional en diciembre del 2007? En ese proceso de autocrítica que siempre queda pendiente -en un sentido más aún que los ataques de la derecha- estriba la verdadera “grieta” que puede hacer naufragar el proceso. Se ha dicho insistentemente que Chávez está al tanto de lo que pasa con estos cuadros que retrasan los cambios desde dentro pero poco puede hacer al respecto, con lo que la figura del comandante queda libre de crítica. ¿No será hora de profundizar la crítica a todo el proceso en su conjunto? Crítica no para anunciar la próxima caída sino crítica eminentemente constructiva, para hacer crecer el proceso, para potenciarlo.


La Revolución Bolivariana no nació como revolución socialista; comenzó con unas elecciones presidenciales en el marco de la legitimidad capitalista ganadas por amplia mayoría por un candidato popular, pero sin la movilización revolucionaria que signó otros procesos socialistas en el siglo XX. Aquí no hubo toma del palacio de Invierno del Zar, ni Larga Marcha, ni “barbudos” que bajaron de la Sierra con un pueblo en armas que acompañaba como sujeto del cambio. Aquí llegó el caudillo Chávez con un discurso nacionalista, y su carisma hizo que rápidamente pasara a ser personaje fundamental en la vida política del país. De esa cuenta, y desde un primer momento, la sociedad venezolana quedó dividida en chavistas (60%) y antichavistas (40%), porcentaje que se viene manteniendo desde ya más de una década. Para decirlo sintéticamente: esta es, ante todo, una revolución “chavista”.


Ahí estriba una de las grandes debilidades del proceso: todo se concentra en la figura del líder. ¿Qué pasaría con esta revolución si ahora desapareciera Hugo Chávez? ¿Se mantendría, quedaría muy poco, o quizá no quedaría nada? ¿Por qué esa imperiosa necesidad de mantener la posibilidad de su candidatura presidencial para las próximas elecciones del 2012? ¿No hay allí una debilidad estructural de todo el proceso?


De faltar Chávez, no sería improbable que se repitiera la misma situación del peronismo en Argentina: el “justicialismo” ha dado para todo, para opciones de izquierda y para la más reaccionaria derecha, para presidentes ultraliberales y para propuestas neonazis. La pretensión de un cambio en los marcos de la legalidad del capitalismo y basándose en la figura de una sola persona es un límite peligroso (¿límite absoluto quizá?) para un proceso que se pretende transformador de la realidad social. Es difícil, cuando no imposible, lograr que los cambios en juego puedan asegurarse y profundizarse cuando dependen sólo de la habilidad política de un conductor. En más de una década de desarrollo la Revolución Bolivariana no ha tenido un partido revolucionario que la conduzca. Lo que existió fue, en un primer momento, una maquinaria electoral desideologizada, llena de oportunistas políticos, ecléctica, pero funcional siempre al liderazgo de Hugo Chávez. Y con el actual PSUV, vemos una formación que no llega a ser el partido de masas con visión francamente revolucionaria que la ocasión impone.


Si la permanencia de un proceso genuino de cambios depende sólo de personas concretas con características de algún modo mesiánicas, o depende de juegos políticos en la arena legislativa (que se da absolutamente en el marco del libre mercado sin cuestionar la esencia misma de la estructura capitalista), eso no garantiza la construcción de una verdadera opción de transformación para las grandes masas. Si la política sigue siendo aún el reino de los profesionales de la política -de saco y corbata o de tacón con lujosas joyas-, aunque su práctica se “eficientice”, eso no construye socialismo.


Por supuesto que la Revolución Bolivariana corre serio riesgo. Cada valija irregular cargada de dólares que se descubre en un aeropuerto o cada maniobra no muy santa que termina en un escándalo bancario dan pasto a la crítica de la derecha, por supuesto. Y eso no se soluciona con una lavada de cara a través del alejamiento de un ministro. Todo eso contribuye a la posible caída de la revolución; pero también contribuye una economía mixta donde las grandes empresas se siguen beneficiando de la explotación del trabajo de venezolanos y venezolanas. ¿Cuál de estas cosas es lo que más aleja del socialismo?


La revolución corre peligro, por supuesto. Lo dijo Chaderton y lo han dicho también numerosos dirigentes de base, sindicalistas, líderes comunitarios, revolucionarios de trayectoria. Al respecto son aleccionadoras palabras de Rosa Luxemburgo de 1918 cuando analizaba la Revolución Rusa: “No se puede mantener el “justo medio” en ninguna revolución. La ley de su naturaleza exige una decisión rápida: o la locomotora avanza a todo vapor hasta la cima de la montaña de la historia, o cae arrastrada por su propio peso nuevamente al punto de partida. Y arrollará en su caída a aquellos que quieren, con sus débiles fuerzas, mantenerla a mitad de camino, arrojándolos al abismo”. Dicho en otros términos: o se avanza de verdad hacia el socialismo o, si no, las mismas lacras de una sociedad que no deja de ser capitalista y para la que ningún político, por más “eficiente” que sea, podrá arreglar jamás -crisis económica, inseguridad ciudadana, jerarquías sociales, corrupción y nepotismo, privilegios irritantes- terminarán conduciendo la locomotora hacia el abismo. La historia del peronismo en Argentina es por demás de aleccionadora al respecto.

Fuente foto: KAOS EN LA RED

Chile: Elena Varela y la ‘historia sin fin’ del juicio oral postergado ahora para el 3 de marzo

Chile: Elena Varela y la ‘historia sin fin’ del juicio oral postergado ahora para el 3 de marzo

Lucía Sepúlveda Ruiz


“Por solidaridad con el derecho de Kenny Sánchez a contar con un abogado defensor estoy de acuerdo con el aplazamiento del juicio”.


Para el próximo 3 de marzo se postergó –por tercera vez - el juicio oral a la documentalista que aboga por los derechos del pueblo mapuche, Elena Varela, y a los co-imputados, el artesano y ex preso político mirista Kenny Sánchez y el ex trabajador forestal de Mininco, Sergio Reyes. Para los tres detenidos en mayo de 2008, la fiscalía pide condenas a 15 años (para ella) y 20 años (ellos) por su presunta participación en un robo con homicidio y un asalto a banco, en un juicio considerado emblemático para la libertad de expresión, pues la policía mantiene secuestrados los materiales fílmicos de “Newen Mapuche, la fuerza de la gente de la tierra” (FONDART 2007) que realizaba la cineasta antes de su arresto (nuevo trailer disponible en http://www.youtube.com/watch?v=qwXy5zFf6a8). Media hora deliberó el tribunal antes de tomar la resolución de aplazamiento solicitada por el abogado defensor de Sánchez, Pablo Ortega, reputado defensor de presos políticos mapuche. El planteó ante el tribunal que vio por primera vez a su cliente el viernes 8 de diciembre, al inicio del juicio en Villarrica, porque el ex defensor Fernando Monsalves abandonó intempestivamente la causa de Kenny Sánchez.


Al respecto expresó Elena Varela en conversación telefónica con esta periodista, camino al balneario de Licanray, lugar donde fue detenida en 2008 y reside nuevamente desde que se le cambiaron las medidas cautelares de reclusión nocturna:


“Una vez más debo continuar esperando. Esto es como la ‘historia sin fin’ de un juicio plagado de irregularidades…Sin embargo yo estoy de acuerdo con la postergación por razones de solidaridad y por razones elementales de derechos humanos, ya que el Fiscal Servando Pérez pretendía que en dos días el nuevo abogado se interiorizara del caso y el juicio comenzara este lunes. ¡Ahora está apurado! Debe ser porque en mayo próximo se cumplen los tres años de la detención y si no hay juicio para entonces, se anulan los cargos. Creo que los jueces adoptaron la resolución adecuada, que vela por los derechos humanos de un imputado. Tienen que haber tomado en consideración que éste es un caso de gran importancia judicial, y va a tener una trascendencia internacional. No podían arriesgarse a que fuera declarado nulo después el juicio, porque un acusado para el que se pedía una pena de veinte años, no había contado con la debida defensa…En el juicio la investigación suma cuatro tomos y más de 2000 páginas. Se han demorado tanto en llevarnos a juicio porque buscan y buscan pruebas pero no cuentan con ellas. Yo espero poder demostrar mi total inocencia de los hechos que se me acusan en este juicio, que considero un juicio político.”


¿Quiénes se hicieron presentes hoy en el tribunal como observadores de la causa?


Me sentí muy respaldada, ya que entre otros pude ver a Estelle Varas, representante del Parlamento Europeo; a abogados de la Asociación Americana de Juristas, entre ellos Graciela Alvarez; a Gilles Piquois, representando a Danielle Miterrand de la Fundación France Liberté; a Jaime Valdés, de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos acreditada ante la OIT; la Asamblea por los Derechos Humanos, junto a representantes del Observatorio Ciudadano, la Asociación de Documentalistas Argentinos, DOCA, y de la ADOC de Chile. También había ex presos políticos mapuche como Víctor Ancalaf, y estaba uno de mis entrevistados, un sobreviviente de la guerrilla de Neltume, el médico Pedro Cardin. Llegaron las organizaciones mapuche de Panguipulli que luchan contra megaproyectos energéticos, y familiares de Kenny Sánchez y Sergio Reyes con pancartas de apoyo. Previamente me escribieron dándome fuerza los documentalistas Patricio Guzmán y Fernando Birri, entre muchos otros, y Joe Higgins representante del Partido Socialista irlandés en el Parlamento europeo, asimismo de Soldepaz Pachakuti la organización de derechos humanos de Asturias que visité en mi gira a Europa del año pasado, antes de ir a la sesión de derechos humanos en Ginebra. También documentalistas venezolanos y organizaciones de ese pueblo me han dado todo su apoyo.


Estamos a muy pocos días de la segunda vuelta en la elección presidencial. ¿Algún político se ha pronunciado sobre su causa?


No, ningún político se ha manifestado al respecto. En algo tan importante para la libertad de expresión y los derechos humanos, debían haberse hecho presentes. Esto me hace pensar en lo enajenado, parcial y superficial que es su enfoque de la realidad. Yo esperaba en realidad que se hicieran presente de algún modo los diputados del medio audiovisual y de cultura que me dieron su apoyo visitándome en los peores momentos cuando estuve casi cuatro meses recluida en la cárcel de alta seguridad de Rancagua, eso yo lo aprecié mucho. Pero en fin, espero que sí vengan en marzo.


¿Y había prensa chilena presente?


Sí, estaba la radio BioBio, y creo que algunos diarios, incluido Azkintuwe, el periódico mapuche. Un gran logro es que estamos logrando romper el cerco de la censura por la fuerza de los hechos. A la salida del tribunal me entrevistó TELESUR y la nota salió en vivo para toda su audiencia global. Eso será muy significativo ya que estaban haciendo un reportaje sobre el conflicto en territorio mapuche, aquí mismo donde se está desarrollando el juicio y donde cada día en la zona hay nuevos detenidos, allanamientos y tortura, y en ese marco me entrevistaron y pude hablar sobre mi detención, sobre el montaje mediático y policial y la pretensión de acallar a quienes difundimos con nuestra cámara las luchas y hablamos de los dolores del pueblo mapuche y de su lucha por recuperar sus tierras ancestrales. Buscaban darme un escarmiento, el fiscal está buscando matar el monstruo de la guerrilla, del mirismo, de la lucha y neutralizar a gente de izquierda vinculada al movimiento mapuche y lucha contra el sistema, como yo. Mi lucha se expresa en la cámara. Ser documentalista significa mostrar por ese ojo las injusticias que se cometen contra el pueblo mapuche con el apoyo silencioso de un estado supuestamente democrático. Pero el fiscal y la policía quieren mostrarme como parte de una célula guerrillera.Yo me siento muy fortalecida por la solidaridad recibida y confío en el equipo jurídico encabezado por el ex juez Juan Guzmán junto a los abogados Jaime Madariaga y Sandra Pinto, todos ellos de gran nivel.”


¿Ahora se dedicará a terminar Newen Mapuche?


No sé si me alcance el tiempo para eso de aquí a marzo. Tengo un ofrecimiento muy importante, el mejor montajista de Cuba me ha ofrecido que viaje para realizar en la isla el trabajo que falta para concluir el documental, que ya tiene lista toda la parte de producción. Eso sería fabuloso para mí, pero una vez más tengo que pasar por todos los trámites de pedir autorización a la justicia para viajar, en fin…Tengo arraigo nacional. Es muy temprano para tomar decisiones al respecto todavía. Hay informes favorables de Gendarmería al respecto, por eso me autorizaron antes, ya que las pericias sicológicas y siquiátricas que me hicieron les demostraron quién soy de verdad. En esos informes no aparece la “terrorista” que dibujará el fiscal en su alegato o la pobre mujer sin capacidad de razonamiento que sigue órdenes de otro. Por lo demás, he salido en varias oportunidades al extranjero y cada vez he regresado a Chile, a asumir por duro que ello sea, pues sé que puedo demostrar que todo esto es un montaje y soy inocente de las acusaciones.


Antes de la asunción presidencial


El juicio se realizará definitivamente –se espera- en Villarrica (a unos 780 km al sur de Santiago y distante alrededor de una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía) y con más de 150 testigos, podría extenderse por más de dos semanas. Villarrica es una ciudad cuyo entorno de lagos y volcanes convierte el área en un lugar privilegiado, donde un atractivo adicional es la feria artesanal mapuche. Miles de visitantes llegan allí cada verano pero en marzo sólo quedarán los locales, en tanto que las condiciones nacionales también habrán variado. Los chilenos habrán hecho su elección respecto del próximo presidente de Chile. Con seguridad el mal llamado “conflicto mapuche” habrá retomado su intensidad y la atención de la prensa nacional y extranjera se centrará en la nueva situación política, quizás puesta a prueba por la decisión que adopte el tribunal respecto de la cineasta y los otros dos imputados.


El tribunal oral seguirá estando presidido por el juez Jorge González Salazar, e integrado por los magistrados Oscar Viñuela Aller y Alejandra Rosas. Sólo la jueza es de Villarrica; los dos magistrados vendrán desde Temuco, la capital regional. Las dos juezas de Villarrica se inhabilitaron por haber juzgado ya el robo a la sucursal del Banco de Estado (2004) ocurrido en la vecina localidad de Loncoche.


La única “prueba” contra Elena Varela no refutable por la defensa, es la breve vinculación sentimental que la realizadora tuvo en 2004 con “Leonardo Civitarese” a quien el fiscal Servando Pérez Jordán identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, que se fugó de la cárcel de Temuco en 2006. El enfoque de género del fiscal y de la policía y su capacidad para construir fábulas es ilustrativo: para ellos, Elena Varela necesariamente debía seguir el camino y el accionar de su pareja, sin capacidad para adoptar decisiones propias. Además, la fiscalía deduce mágicamente a partir de la declaración de una testigo “protegida”, que el grupo era una alianza Frente Patriótico Manuel Rodríguez/MIR, organizada para financiar la defensa jurídica del ex frentista Hernández Norambuena. “Un constructo”, lo denomina Elena, agregando que están sosteniendo de hecho que el ex MIR sigue vivo. Por tanto, asume ella, también es legítimo pensar que igualmente está viva la ex CNI –el organismo represivo de la dictadura- ya que la policía chilena utilizó los mismos métodos que los órganos de “inteligencia” pinochetista: seguimiento y operaciones encubiertas que duraron tres años antes de la detención; secuestro, tortura, juicio mediático, y montaje con armamento inexistente. No falta nada en el libreto policial asumido por el fiscal Servando Pérez, que incluso como justificativo adicional menciona supuestos vínculos del grupo que realizó las acciones armadas, con las FARC colombianas, igualmente mencionadas en relación a detenciones de comuneros mapuche juzgados por la ley antiterrorista heredada de Pinochet y utilizada en tiempos de Lagos y Bachelet asiduamente.


En la cárcel de Rancagua


Pocos días antes del fijado para el inicio del juicio, Kenny Sánchez – retornado en 1988, desde Suecia, país al que lo expulsó la dictadura; padre de cinco hijos y hoy militante socialista - se dirigió a los organismos de ddhh para denunciar su situación: “ A los órganos represivos no les basta el montaje que han pretendido ejecutar contra mi persona a través de una nueva acusación contra mí por “amenaza” a un funcionario de Gendarmería, sino que…entran directamente a la agresión física, como un modo de provocación burda y brutal. El día miércoles 16 de diciembre se realizó un allanamiento al módulo en que estoy. Habiéndonos hecho salir a todos los internos de nuestras celdas y mientras caminaba con las manos en la nuca hacia el lugar en el cual estaban concentrados los demás internos del módulo de improviso fui golpeado en la cabeza, por la espalda... Estando en el lugar de concentración, también con las manos en la nuca y mirando hacia el suelo, fui nuevamente golpeado, ahora para que bajara aún más la cabeza. Nunca pude ver al funcionario que me golpeó. Fui llamado para hacerme presente en mi celda, motivo por cual fui tomado desde el suelo, con las manos y muñecas torcidas desde atrás, situación a la cual el mayor Ferrada puso fin, dejando de manifiesto la violencia innecesaria que estaban empleando contra mi persona los miembros del grupo de traslado del penal de Rancagua. .En conversación con el mayor éste señaló que él no era el responsable del operativo sino el mayor Fuentes… Esta actitud de Gendarmería o de algunos de sus funcionarios, podría derivar en otros tipos de provocaciones, como por ejemplo en la “aparición de elementos prohibidos” al interior de mi celda o lisa y llanamente nuevas agresiones. Por ello, nuevamente llamamos a los organismos de Derechos Humanos a manifestar preocupación por los malos tratos que en este penal se aplica contra todos los internos, haciéndolos responsables por las consecuencias que este tipo de provocaciones pueden tener.”


Kenny Sánchez pertenece a una familia histórica de la combativa población La Victoria de Santiago, en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, una de las áreas que contribuyó para que el Partido Comunista lograra por primera vez en democracia, contar con representación parlamentaria.


Tampoco existen pruebas contra Sánchez que puede demostrar fehacientemente que cuando ocurrieron los hechos de los que se le acusa, estaba a centenares de km de distancia, en eventos familiares que compartió con decenas de personas. El rechaza el mote de terrorista que se le ha dado a partir de su pasado mirista en dictadura, reafirmando su orgullo de haber pertenecido en esos tiempos a una organización que escribió parte de la historia de la lucha antidictatorial en Chile para recuperar la democracia, pagando por ello un alto precio en prisión y muerte de muchos de sus integrantes.


La historia de Elena


Elena es chilena y tiene una hija de 17 años. En los años 80 como estudiante en el Instituto Pedagógico de la capital, conoció la represión junto a jóvenes que cayeron combatiendo a la dictadura, como Jecar Neghme y los hermanos Vergara. Es licenciada en música por la Universidad de Chile, intérprete en clarinete y saxofón, compositora y directora de orquesta, y Magíster en Artes mención Musicología. Formada inicialmente con los seminarios que daba ARCIS, en 2005 ya había ganado el fondo audiovisual de CORFO (2005) con “Tres Mujeres” (mapuche), juzgadas por la ley antiterrorista. En 2004 trabajó en “Miradas del Sur”, su primera experiencia con FONDART, formando jóvenes documentalistas. Como directora de Cultura en Pucón, creó la Casa de la Cultura de esa comuna promoviendo intercambios con directores de cultura de todo Chile. Siguió un pos título en Gestión Cultural (U de Chile/U Iberoamericana de España) generando un diagnóstico cultural local. Su guión para el largo metraje “Pueblo de los Niños” fue premiado en el Festival de La Habana. En 2006 creó la Orquesta Infantil Intercultural (con niños mapuche) de Panguipulli, que dirigió por tres años. Los documentalistas argentinos la nombraron miembro de honor de su organización por su trayectoria.


El proyecto con el que ganó el 2006 el Fondo Audiovisual CORFO (“Sueños del Comandante”) desentierra la historia de la localidad de Neltume (comuna de Panguipulli) antes y después del golpe militar.


Foto: Chile - Elena Varela

En defensa del voto nulo… Mi respuesta a la carta de Carmen María Swinburn y Malucha Pinto

En defensa del voto nulo… Mi respuesta a la carta de Carmen María Swinburn y Malucha Pinto

escrito por Hernán Montecinos
lunes, 11 de enero de 2010

Circula por Internet una carta firmada por Carmen María Swinburn, dirigida a “mis compañeras y compañeros que piensan votar nulo o blanco, para aquellos y aquellas de las luchas de siempre” y a quienes “les duele, como a mí, votar por una Concertación que no ha sabido refundarse, ni renovarse”.
La misiva es acompañada por una introducción de la actriz Malucha Pinto, en que dice recordar un viaje a Canadá después que “el pueblo canadiense, cansado de los errores y desaciertos de sus gobiernos socialdemócratas, votó por la derecha (...) Los canadienses estaban arrepentidos y la aplanadora derechista avanzaba de manera sutil pero categórica”. Tanto Swinburn como Pinto dicen no sentirse representadas por la Concertación, pero así y todo creen que hay que seguir votando por ésta, ante una encrucijada que estiman no tiene otra salida.
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A decir verdad, existen varias cartas de este tenor que andan circulando por los distintos correos y medios informativos. Si he querido dar respuesta a ésta, ha sido atendiendo a que, a los que hemos anunciado nuestra voluntad de anular nuestros votos, se nos ha querido, anticipadamente culpabilizar de que seríamos los responsables en caso lograra triunfar el candidato de la derecha.

Y si bien, ésta es una respuesta a dicha carta, por extensión, también lo es a varias otras que he recibido desde las más diversas fuentes, para tratar de convencerme que votar nulo sería igual a votar por Piñera. Sin duda, una extraña forma de sacar las cuentas: NO VOTAR por Piñera sería igual a votar por éste (¿)

Lo curioso de todo, es que a falta de argumentos para promover los supuestos méritos del candidato Frei, se nos siga insistiendo, majaderamente, votar por él, bajo el sólo expediente “para que no salga la derecha”. Se nos dice, al respecto, que es preferible elegir el mal menor antes que ninguna otra cosa; algo así como sacarnos un premio de consuelo para llevarlo a la casa. Sin embargo, pasan por alto que, para nosotros, no resulta ser ésta una elección que particularmente nos motive ni interese, toda vez que decidir votar entre dos candidatos que no nos interpretan en lo absoluto, no nos deja otra opción que anular nuestros votos.

Así, como quiera que sea, nada hay en esta elección que nos pueda atraer, no tan sólo por ser ambos candidatos los mejores exponentes representativos del neoliberalismo en nuestro país sino, fundamentalmente, porque el llamado que se nos hace, desde la Concertación, lleva el escondido propósito de amedrentarnos y también de chantajearnos. En efecto, si no votamos por Frei, se acaba Chile, es lo menos que se dice. Por cierto, una amenaza que no nos amedrenta, en tanto convencidos que votar por el demonio, o por el diablo, viene a ser la misma cosa. En ambos casos, nos seguiríamos quemando en la misma hoguera neoliberal, aquella que encendió la dictadura, y cuya llama la Concertación ha sabido mantener plenamente viva.

Llama la atención, particularmente, aquella parte de la carta que, a manera de pregunta, nos interpela: “votar nulo o blanco, ¿a quién castigas? ¿A quién perjudicas?

Confieso que no sabía, -como se desprendería de estas dos preguntas- que uno tiene que ir a votar para “castigar” o “perjudicar” a un determinado candidato. Si así fuera, quiere decir que Carmen María Swinburn y Malucha Pinto nos estarían dando a conocer un sistema de elecciones mucho más malsano y perverso de lo que pudiéramos imaginarnos. Digo esto, porque hasta donde yo sepa, - y la práctica política de años así me lo han hecho saber- uno vota por aquello con lo cual tiene más afinidad. Es decir, un voto de consciencia que esté en correspondencia con nuestro pensamiento ideológico, entendiendo este último como el modo que tenemos de concebir el tipo de sociedad que queremos. No me cabe en la cabeza aquello de votar por conveniencia, por comodidad, ni menos por temor. Las elecciones no pueden quedar supeditadas simplemente a una especie de juego maquiavélico, haciéndole perder su intrínseca naturaleza, aquella que está en la piel de sus valores fundacionalistas que le dieron origen.

En este marco, parto de la base, que si no hay un candidato que represente genuinamente nuestras aspiraciones, no tendríamos por qué estar obligados a votar por éstos. Si existiera inscripción obligatoria y votación voluntaria, la cosa sería más simple, no nos molestaríamos en ir a votar y hasta ahí no más llegaría la cosa. Pero es el caso que las próximas elecciones son obligatorias para los que estamos inscritos en los registros electorales, y por tal, obligados a ir a votar así sea no haya ningún candidato que genuinamente nos interprete.

Ahora bien, sabemos que en Chile el sistema político binominal impuesto, se ha arraigado muy fuertemente en la piel de los chilenos. Este ha sido, entre otros, el hecho fundamental para que la izquierda en nuestro país no haya podido levantar cabeza, amén de sus errores propios. Resulta muy difícil desplazar en las elecciones a estos dos grandes bloques, y cuando así ha sucedido, ello lo ha sido sólo a modo de excepción. Para más peor, el sistema de elecciones que nos rige no nos deja “elegir”, sólo nos deja la posibilidad de votar, cosa que resulta ser muy distinta.

En efecto, los ciudadanos (¿) en Chile, no elegimos a nadie, sólo votamos por aquellos que han sido previamente “designados“ por las cúpulas políticas. Por eso resulta falso aquello que los senadores designados habrían sido eliminados. Eso no es verdad, más aún, no sólo los senadores siguen siendo designados - antes por Pinochet, ahora por las corruptas cúpulas políticas- sino también los diputados. En resumen, ningún ciudadano elector “elige”, sólo “vota”, lo cual de suyo nos pone ante un sistema de elecciones que viene ya desnaturalizado y viciado, tanto en su forma como en su origen. De ahí que cada candidato a diputado tenga que disponer de una caja de 50 millones de pesos y un senador de 150 millones, hacen el resto para constatar el grado de inutilidad que tienen estas elecciones para que esté en correspondencia con un verdadero y efectivo ejercicio democrático. Ahora, preguntarse del por qué en nuestro parlamento hay puros empresarios y profesionales y no hay ningún obrero o campesino, o ningún representante sindical o de las etnias, etc., se entenderá también el inequívoco carácter clasista que tiene la composición de nuestro Congreso. Es decir, más allá de que para nada Frei ni Piñera, nos interpreten a los de la izquierda, hay demasiadas otras razones para que, sin más pensarlo, anulemos nuestros votos.

Ahora bien, y ya lo dije en un artículo anterior: “aún pese al sistema político binominal que nos rige, nunca han dejado de estar presentes en el imaginario colectivo, tres corrientes de opinión cuyos principios políticos e ideológicos son muy diferentes entre sí”.

Primero, una corriente de derecha liberal/conservadora (Alianza), que no postula cambios al sistema neoliberal, al contrario, pretende dejarlo tal cual, e incluso, profundizarlo.

Segundo, una corriente socialdemócrata (Concertación) que todavía cree, ingenuamente, que el neoliberalismo, por naturaleza explotador y depredador, se puede humanizar con meras “reformas”.

Tercero, una corriente de izquierda (¿Junto Podemos?) que postula no reformar, sino “transformar” las actuales estructuras del sistema neoliberal que nos rige.

Bajo este marco debe entenderse, en esta nota, que cuando hago referencia a la izquierda, es en el sentido de aquellos que nos identificamos con el tercer grupo.

Claro está que algunos desde la izquierda, a falta de candidatos que genuinamente los representen, terminan por plegarse a opciones que no son las suyas propias. Buscan ciertas cercanías que traten de interpretarlos de algún modo más a lo que son. Sin embargo, en esta elección, Piñera y Frei, no tienen nada que ofrecer a los de izquierda, considerado desde el punto de vista de poder promover cambios estructurales profundos en la sociedad chilena; al contrario, ambos seguirían aplicando políticas meramente reformistas como se ha estado haciendo hasta ahora.

Las compañeras de la carta, nos han recordado ciertas políticas de la Concertación que han derivado a favorecer ciertas condiciones mínimas de supervivencia de los sectores más pobres. Pero es el caso que un “bono” por aquí y otro “bono” por allá, en nada alcanzan a dar cuenta de los principales trastornos que trae aparejado un sistema social y económico que por su génesis es intrínsecamente perverso (neoliberalismo). En este sentido, la presidenta Bachellet más que una estadista se ha mostrado como una simple asistente social. No ha podido ir más allá de una política meramente asistencialista, y eso es insuficiente para ir a la solución de los grandes y graves problemas que hay que resolver en nuestra sociedad. Sin ir más lejos, la señora presidenta, que quiso vendernos la pomada que el suyo iba a ser un gobierno ciudadano, acaba de enviar un proyecto de ley para privatizar ahora, ni más ni menos, que las aguas de nuestros mares.

Sobre el particular, insisto, la solución a los graves problemas de nuestro país no pasa por otorgar bonos más o bonos menos, lo que necesita nuestro país son transformaciones estructurales profundas (renacionalizar el cobre y nuestras aguas, asamblea constituyente, término del estado represivo en contra de los mapuches y los movimientos sociales, educación pública gratuita para aquellos que no tienen las condiciones económicas para pagarla; cambiar las estructuras y sentido de las AFPs e Isapres, limitar los intereses usureros que cobran las financieras, la banca y grandes centros comerciales, política social que favorezca a la clase media, pymes y masa de jubilados, etc.)

En otro orden, la compañera Malucha Pinto ha señalado que en Canadá, después de los errores y corrupción de la socialdemocracia, la llegada de la derecha al poder había suscitado inmediatamente una ola de derechización en todos los ámbitos de la sociedad canadiense. Terminaba este juicio señalando que los canadienses hoy se encontraban sumamente arrepentidos de haberle entregado su aval para que la derecha gobernara. Nos hacía ver, a modo de comparación, que de llegar la derecha de nuestro país al poder, sucedería algo similar o lo mismo de lo que sucedió en Canadá.

Sin perjuicio de concordar que de triunfar la derecha sería nefasto para nuestro país, la analogía que trata de establecer no tiene relación con la realidad de lo que ha estado sucediendo en nuestro país. En efecto, es cierto que cuando salió la derecha en Canadá de inmediato empezó a privatizar todo lo que encontraba a su paso. Una situación que sería imposible se repitiera acá en Chile, por la sencilla y obvia razón que la Concertación ha privatizado ya casi todo, dejándole muy reducido espacio a la derecha en caso quisiera seguir con dicha política privatizadora. En efecto, todo aquello que la dictadura no privatizó, la Concertación terminó de privatizarlo, incluido el cobre, algo que ni la propia dictadura se atrevió a tocar, lo cual es ya bastante decir. De otra parte, a no olvidar, que nuestro país con la Concertación se ha transformado en el país más neoliberal de la región, y si me apuran un poco - agregaría yo- de todos los países del mundo.

Como sabemos, después de 20 años de Concertación, la derecha nunca había estado tan presente y entronizada en nuestra sociedad como ahora. Derecha por todos lados: en la Banca, en las AFPs, en las Isapres, en los Malls, en los Supermercados, en las cadenas de cine, en la política de los acuerdos, en las instituciones, en los programas pueriles y burdos de la televisión, en la mayor concentración monopólica nunca jamás vista en los medios de comunicación, mayoría en el parlamento, presidencia de ambas cámaras en manos de la UDI, presidencia del Tribunal Constitucional en manos de un connotado pinochetista, Fuerzas Armadas provista de un insultante poder bélico gracias a los grandes recursos destinados por la Concertación, y lo que ha sido peor, esa especie de cooptación que el sistema político, ideado por la derecha, ha logrado hacer recaer sobre las cúpulas de la clase política. Una especie de efecto dominó: una Concertación, cooptada por la derecha, y ahora el Partido Comunista cooptado por la Concertación.

En fin, la mayor presencia de la derecha en todos los ámbitos de la sociedad chilena es en forma innegable una herencia patente del legado que la Concertación nos ha dejado en forma inequívoca (Nosotros los empresarios amamos a Lagos… ¿se acuerdan?). Es decir, los que nos acusan que votar nulo es votar por la derecha, son precisamente, los que han facilitado la actual presencia de la derecha en todos los ámbitos de la sociedad chilena dejándole, de paso, el camino pavimentado para que sea ésta la que pudiera triunfar el próximo domingo.

La Concertación al acusarnos que seríamos los responsables de la llegada de la derecha, gracias al voto nulo, no hace otra cosa que hacer la política del avestruz, o para decirlo en lenguaje más castizo, haciendo la típica del chileno: culpar a otros de sus propios errores y responsabilidades. Se nos quiere hacer cargo de una imputación tartufa, o si se quiere, gatopardista; la típica cobardía del chileno expresada notoriamente en esta ocasión en su corrupta clase política. Una frescura, un doblez, una actitud impúdica que rompe todos los moldes de la lógica y la ética en política.

Por eso, estimadas compañeras firmantes de dicha carta, en mi opinión ya es demasiado tarde para llorar sobre la leche derramada. Y si bien es cierto, votar por la derecha resulta todo un asco, habría que agregar también, que no es menos cierto que habría que tener demasiado estómago para votar por el candidato de la Concertación Eduardo Frei Ruiz Tagle. No necesito extenderme demasiado para particularizar en detalle lo que ha sido y significado el largo prontuario político del candidato Frei, incluyendo su evidente sesgo anticomunista y anti izquierda y, sin perjuicio de que corrió aplaudir a la Junta Militar asesina, y más encima, corrió a rescatar al dictador de las garras de la justicia internacional. Para que decir del famoso caso de los Pinocheques, o los largos años transcurridos para no recibir en la Moneda a Sola Sierra, respetable figura vinculada a los derechos humanos. También de haber sido el único que envió un proyecto de ley para decretar una virtual amnistía a los genocidas. Y para no redundar, la guinda de la torta, su famosa nota 4 al querido presidente Allende, un bofetón en la misma cara para esa izquierda que se anda arrastrando sumisa junto a él, bajo el inconfesado propósito de seguir obteniendo prebendas en caso fuera el elegido. En mi opinión, si fuera tan sólo por ese sólo agravio que públicamente le hizo a nuestro querido presidente Allende, ningún comunista, ni ninguno que se precie de izquierda ,debiera de votar por Frei. Los que así los hacen, una vergüenza y una suma cobardía también.

Por último, durante 17 años vivimos bajo el temor de la dictadura y 20 años viviendo bajo el temor para que no salga la derecha. 37 años andando de temor en temor. Un pueblo no puede vivir toda una vida bajo el signo del temor. Es el corolario de uno de los signos más perversos que el sistema neoliberal ha logrado imponernos. Para el caso, por temor, arrinconarnos y obligarnos a votar por aquellos con los cuales no tenemos afinidades. Un cuento repetido ya demasiadas veces… ¿hasta cuándo?

Ha llegado el momento de poner coto a esta especie de cárcel en vida que estamos viviendo con un permanente temor. Ha llegado el momento de rebelarnos contra este estado de cosas acostumbrándonos, de aquí en adelante, a decir QUE NO... Definitivamente, … ¡NO MÄS AL PLEGAMIENTO DE LOS DESIGNIOS DE OTROS!

En tal virtud, en las actuales circunstancias, el único voto digno y ético que vale es el VOTO NULO. Es decir, votar de acuerdo a nuestras propias consciencias haciendo expresión de lo que somos y anhelamos para nuestro país.

Por todo esto, y mucho más, es que el VOTO NULO en las próximas elecciones va a tener una muy alta significación, un voto nulo desde donde comience nuestra verdadera autonomía y liberación.

Ahora bien, si el precio para la izquierda es volver a empezar de cero, así tendremos que hacerlo y no debemos de temer a ello. Quizá sea necesario para aventar de una vez por todas a toda una clase política indigna y corrupta que nos ha mal representado. La historia ha demostrado, no pocas veces, que después del desastre viene el florecimiento y la reconstrucción. Quizá éste sea el momento para que así empiece a suceder.

La economía chilena en 2009: un desastre histórico

La economía chilena en 2009: un desastre histórico

Un festín del consumo cerró el año para el regocijo del comercio, importadores, algunos escasos productores y los habituales comentaristas oficiales. Las ventas navideñas, que crecieron un diez por ciento en comparación con el año anterior, fueron interpretadas localmente como el fin de la crisis y el inicio de la reactivación. Pero se trata de un dato aislado, que probablemente tenderá a la dilución en el breve plazo: el 2009 ha terminado como el peor años en casi de tres décadas para la economía chilena. Con una caída del producto de 1,9 por ciento, esta contracción no tiene antecedentes desde la crisis de 1982, cuando el producto se hundió sobre el ocho por ciento.




Está claro que se ha tratado de una crisis mundial, sin embargo es hoy razonable recordar los llamados a la tranquilidad levantados hace muy poco tiempo por autoridades como el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, en cuanto al blindaje, la solidez, robustez y otros calificativos exorbitantes de la economía chilena. Hoy, sólo unos cuantos meses más tarde, podemos observar que aquel ministro, que misteriosamente tiene una alta valoración en las encuestas de la denominada opinión pública, no acertó en sus pronósticos, más cercanos a meras profecías. La economía chilena, tan publicitada como modelo regional, no sólo ha tenido un tremendo desplome, sino que ha tenido uno de los peores desempeños de Latinoamérica. Sin los altos precios del cobre, estas cifras hubieran sido mucho peor.


Comparativamente con otros países latinoamericanos, Chile ha tenido muy malos resultados. México es el país que ha sufrido y probablemente seguirá sufriendo con una intensidad casi sin precedentes los efectos de la crisis mundial desatada por su vecino del norte. Al ser el vagón de cola de ese malogrado proyecto neoliberal llamado Nafta o TLCAN, que le llevó a depender casi en su totalidad de la economía estadounidense, el PIB mexicano cayó el 2009 más de un siete por ciento. Si descartamos algunas de las pequeñas economías centroamericanas, la mayoría de ellas muy dependiente del corazón del imperio, el siguiente país en esta lista de los más golpeados por la crisis es Paraguay, con una contracción del tres por ciento, y luego Chile, cuyo PIB cayó 1,9 por ciento. En comparación, podemos ver que Brasil caerá sólo 0,8, pero Argentina crecerá 1,5 puntos; Perú, dos por ciento; Colombia, 0,8; Venezuela, 0,3; Ecuador y Cuba, uno por ciento. El país que tendrá el mejor desempeño económico este año será Bolivia, cuyo PIB aumentará, según la CEPAL, 2,5 por ciento.


Uno de los motivos del fuerte deterioro de la economía chilena es su enorme dependencia con el comportamiento de sus socios comerciales. La tan elogiada apertura comercial ha sido su lastre. Más de un 60 por ciento de las exportaciones se concentran en cuatro grandes mercados (Unión Europea, Estados Unidos, Japón y China), los que, con la excepción de China, que creció un ocho por ciento el 2009, sufrieron fuertes contracciones. El producto de EE.UU. cayó 2,5 por ciento, el de la UE cuatro por ciento y Japón 5,3.

La soberbia de Hacienda
El último informe de Política Monetaria del Banco Central, publicado en diciembre, hace referencia al alto precio del cobre, que evitó mayores caídas del producto, y aprovecha, de forma muy suave pero efectiva, de enviarle un mensaje a Velasco y a su soberbia. “No conviene olvidar que en 2009, el fisco echó mano al 40 por ciento de los fondos provenientes del alto valor del cobre, y los resultados, lejos de la pretendida “inmunidad local” al shock externo, demostraron que no se supo evitar la contracción económica – según se prevé– de 1,9 por ciento”.

El alto precio del cobre evitó mayores contracciones en las exportaciones, como el salmón y las manufacturas, las que cayeron un tres por ciento promedio. Pero no logró precaver descalabros en otras áreas de la economía, principalmente el laboral. Durante el año la tasa de desempleo superó el diez por ciento, con más de 800 mil personas sin trabajo. Si este es el dato oficial que proporciona el INE, no pocos economistas, como Orlando Caputo, han estimado que el desempleo ha superó con creces el 2009 el millón de personas. Pero nada es tan grave como la cesantía juvenil, que ha llegó a bordear el 28 por ciento: uno de cada cuatro jóvenes menores de 25 años con ganas de trabajar no ha conseguido un empleo.

Del mismo modo que en la contracción del PIB, la economía chilena tampoco puede compararse favorablemente en el empleo con Latinoamérica. Las cifras de la CEPAL son claras: la tasa de desempleo en Latinoamérica llegó a 8,5 por ciento hacia la mitad del año pasado, la que es sensiblemente menor a la que registraba Chile entonces, con niveles superiores al diez por ciento. Si comparamos por países, vemos que sólo Colombia, con un 12,8 por ciento, superaba a Chile en desempleo. El resto tuvo menores índices. Por citar algunos, vemos que Argentina tenía un 8,7; Brasil, 8,2; Ecuador, 8,7, México, 7,2; Perú, 8,4, y Venezuela, con 7,7 por ciento.

No hubo ni hay en Chile suficientes trabajos y tampoco buenos salarios. Según el informe del Banco Central, los salarios reales, aun cuando han aumentado gracias a la reducción de la inflación – que a noviembre marcaba -2,3 por ciento- , al hacer una medición sin considerar los sectores ligados a recursos naturales, han descendido. Ha habido una pérdida de poder adquisitivo tanto por el alto desempleo como por la caída en los salarios.

Menos plata y más endeudados

La consecuencia de esta carencia de ingresos debería ser una fuerte caída en el consumo. Pero no ha sido así. Según el Banco Central, “el consumo ha sido uno de los componentes de la demanda menos golpeados. El organismo destaca el comercio minorista, “con ventas de bienes de consumo habitual y durable que ya superan los niveles máximos del 2008, en tanto las ventas de automóviles también registran una recuperación notoria y, aunque no alcanzan los máximos del 2008, se ubican en niveles similares a los de principios del 2007”.

La única respuesta al aumento del consumo está en el endeudamiento, que tras haberse frenado levemente durante el año habría comenzado a expandirse nuevamente. Según diversos estudios, los mayores niveles de endeudamiento de las familias chilenas se registraron hacia el 2008 –subieron, en relación con el ingreso, desde un 40 por ciento en el 2003 a un 69 por ciento el 2008- los que se estabilizaron durante el año pasado. El desempleo, el riesgo de perder el trabajo y el estancamiento de los salarios explican el estancamiento, el que se mantiene, por cierto, en niveles peligrosos.

Las proyecciones para el año en curso consideran el fin de la crisis. La economía chilena, dice el Banco Central, crecerá más de un cuatro por ciento, proceso estimulado por la reactivación de la economía mundial y de los principales socios comerciales chilenos. El aumento de la producción industrial en diciembre, por primera vez en más de doce meses, reforzaría estas estimaciones.

Pero se tratan de estimaciones sobre los actuales y recién pasados hechos. El mismo y tan cauteloso banco central chileno advierte en su informe de posibles recaídas o turbulencias. “Por un lado, persisten las dudas respecto de la fortaleza de la recuperación económica global. Los últimos datos han sido mejores que lo previsto en varias economías”, pero “la situación del mercado laboral sigue compleja en diversas economías, lo que, sumado al proceso de desapalancamiento (apalancamiento es la relación entre capital y deuda en una operación financiera) todavía en marcha, agrega dudas de la capacidad de recuperación del consumo y la inversión en el mundo”.

Tal como ya han advertido numerosos economistas en el mundo, el banco central chileno también recoge estos riesgos, los que surgen, especialmente, desde Estados Unidos, que, con una tasa de desempleo que ha superado el diez por ciento, mantiene niveles muy deprimidos de consumo e inversión. Tras los ingentes volúmenes de dinero inyectados por los sistemas públicos en las diferentes economías mundiales, la recuperación no ha llegado a las personas, en tanto los mercados, que mantuvieron durante el año pasado un repunte, no han conseguido tomar un rumbo propio. El auge vivido el 2009 responde más que nada a los estímulos fiscales de finales del 2008 y comienzos del 2009.

¿Hay riesgos de una nueva caída? Sí, y en el corazón del imperio. Allí también se habla de recuperación, pero no de su extrema debilidad, la que se expresa en el frágil consumo, el limitado acceso al crédito, que sigue cayendo, el estancamiento de los salarios. Y el enorme desempleo: en noviembre la tasa nacional de cesantía en Estados Unidos, aunque bajó levemente, se mantuvo en un diez por ciento, la más alta en 26 años.

Y están las insolvencias bancarias. La cifra de bancos quebrados en Estados Unidos tras la crisis financiera suma y sigue. Durante la primera semana de septiembre cerraron tres nuevos bancos, sumando un total de 98 a esta lista. Días más tarde, durante la reunión del FMI y el Banco Mundial en Estambul, Turquía, el inversionista y especulador mundial George Soros dijo con claridad que “Estados Unidos avanzará muy lentamente en la recuperación, porque tiene un largo camino por recorrer”. Uno de sus problemas son las compañías financieras “básicamente quebradas” y los consumidores altamente endeudados. Un obstáculo mayor en un país cuya economía se basa en el consumo de masas.

El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz tampoco confía en este aparente proceso de reactivación. Hay muchas señales que juegan en contra, ha dicho, como el disminuido consumo, el alto desempleo y las gigantescas deudas de las familias. Para Stiglitz las causas que llevaron a la crisis están allí presentes.

Es lo que ha anotado el sociólogo filipino y activista antiglobalización Walden Bello. Tras la crisis no se ha aprobado ninguna medida regulatoria que impida a las compañías de Wall Street hacer todo tipo de juegos especulativos y caer en un futuro en un colapso similar. “Al contrario: se han inventado nuevos instrumentos especulativos, como los derivados que permitirían a los inversores hacer dinero con la venta de planes de seguros de vida contratados por personas mayores que no pueden ya seguir pagándolos”.

Hacia finales de noviembre un nuevo colapso hizo temblar a los mercados financieros mundiales. La solicitud de moratoria de pagos de Dubai, aquel paraíso artificial inmobiliario, recordó al mundo de los inversionistas y especuladores la fragilidad de las bases del capitalismo. Un trance que se repitió semanas más tarde con una violenta caída de los mercados griegos, que expresaron los temores por la insolvencia de esta economía de la UE. Un colapso de la República Helénica podría contaminar a otros países del bloque y amenazar la estabilidad del euro.

Entramos al 2010 con una economía mundial extremadamente frágil, fenómeno que se reproduce en la nacional, que ha mantenido un equilibrio precario sobre unas bases espurias, aquella institucionalidad económica apoyada en el libre mercado, la alta concentración de la propiedad, la explotación indiscriminada de los recursos naturales y de la fuerza laboral y el endeudamiento masivo que engorda a las grandes corporaciones financieras. Si hay algo que el 2009 ha dejado claro es la enorme crisis de un modelo económico insostenible no sólo para los trabajadores y la ciudadanía, sino también para la gran mayoría de los pequeños y medianos productores. El modelo neoliberal, que tanta riqueza ha logrado transferir desde las pymes, consumidores y trabajadores hacia la gran empresa, transparentó toda su inequidad y perversidad.

PAUL WALDER

Publicado en Punto Final