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T r i b u n a c h i l e n a

La formación: Una prioridad máxima de todo revolucionario

La formación: Una prioridad máxima de todo revolucionario

Homar Garcés ( ARGENPRESS.info)

No se crea conciencia a cañonazo, afirma Miguel Crispín Sotomayor a propósito de la cultura del socialismo en un artículo reciente, pero tampoco -diríamos- con pasividad porque el asunto de la formación de conciencia (especialmente revolucionaria) tiene que enfocarse con seriedad y adoptarse como norma de vida de los revolucionarios; de lo contrario, se estaría haciendo lo mismo que los fariseos de la antigua Judea, quienes predicaban al pueblo el cultivo de las virtudes teologales mientras ellos mismos hacían todo lo contrario, entregados como estaban al enriquecimiento, a su corrompida posición política y a los intereses del imperio romano.

Es imprescindible, por tanto, comprender -como siempre se ha dicho, citando a Lenin- que sin una teoría revolucionaria no hay revolución posible, lo cual implica, por cierto, no solamente un cambio exterior en las personas (cayendo en el estereotipo de las modas) y en las instituciones, sino fundamentalmente de su ser interior (alienado como está por los hábitos comunes y la ideología del capitalismo imperante) y de las estructuras del Estado. Sin ello, cualquier cambio revolucionario albergará en su propio seno el riesgo nada descartable de revertirse, envuelto en el reformismo.

Por consiguiente, la formación de una conciencia revolucionaria no puede ni debe quedar circunscrita al nivel de los factores políticos involucrados. Ella tiene que extenderse y profundizarse entre los diversos sectores populares que libran su lucha diaria por emanciparse del yugo capitalista, de manera que ella posibilite vislumbrar un proyecto de revolución de carácter nacional y, hasta, internacional, comprendiendo a cabalidad lo que se pretende conquistar mediante el mismo. Sin embargo, alguna dirigencia tildada de revolucionaria y socialista sigue aferrada a los caducos patrones sociales, culturales, económicos y políticos del pasado, creyendo (a veces de buena fe) que sólo basta con ocupar todos los cargos gubernamentales y preocuparse de los asuntos de la ciudad o del país que regentan, según sea el caso, para hacer la revolución y el socialismo, incluso el poder popular, del cual se dicen sus máximos impulsores, en una evidente contradicción.

La formación revolucionaria del pueblo sería, entonces, una de las prioridades máximas por alcanzar de cualquier revolucionario y para ello debe valerse de todos los mecanismos de divulgación de conocimientos a su alcance, entre éstos, la educación formal e informal y los medios de comunicación alternativos (prensa, televisión, radio, cine, boletines, entre otros), todos los cuales deben orientarse por superar las grandes limitaciones impuestas por los grandes medios industriales de información para disponer de un punto de vista mejor equilibrado respecto a los sucesos del mundo, puesto que sus intereses de clase son absolutamente contrarios a los del pueblo. Esto demanda mucha constancia y mucha creatividad de parte de los revolucionarios, lo mismo que un espíritu crítico y autocrítico, ya que es muy importante que los mismos sectores populares nutran el contenido de estos mecanismos utilizados, ayudando así a darle la orientación correcta, sin esa amalgama de elementos teórico-filosóficos que, en vez de aclarar alguna situación confrontada, lo que origina es una enorme confusión, sólo entendible para duchos en la materia. Esto no significa que haya concesiones a la improvisación ni a la simpleza en cuanto a la formación revolucionaria. Es preciso que exista un mínimo de direccionalidad, pero con la disposición de enmendar lo que haya de enmendarse y de adaptar lo que haya de adaptarse, todo ello en función de alcanzar el objetivo más trascendente: la revolución socialista plena.

Colombia: El 98,5% de las ejecuciones extrajudiciales han quedado impunes, denunció la ONU

Colombia: El 98,5% de las ejecuciones extrajudiciales han quedado impunes, denunció la ONU

TRIBUNA LATINA

El relator de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, Philip Alston, indicó que la impunidad de estos casos en Colombia alcanza un 98,5 por ciento y responsabilizó de este alto índice a la política de recompensas impulsada por el gobierno para combatir a la guerrilla y los grupos paramilitares, según un informe presentado ayer.

"La tasa actual de impunidad para los presuntos homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad --hasta el 98,5 por ciento, según algunas estimaciones creíbles-- es demasiado alto", dijo Alston quien apuntó como principal causa la ausencia de investigaciones eficaces para resolver estos crímenes y juzgar a los responsables.

El funcionario explicó que a lo largo de su estancia en el país, en junio de 2009, para la elaboración del informe pudo constatar la existencia de un patrón en estos homicidios. Según Alston, los militares se sirven de un "reclutador" para atraer a los civiles a un lugar aislado donde son ejecutados. Estas bajas se reportan al Ejército como guerrilleros caídos en combate "lo que les proporciona beneficios personales".

Sin embargo, el relator aclaró que "no se trata de una política de seguridad desarrollada por el gobierno" aunque consideró que sí es producto de la estrategia de incentivos dirigida al estamento militar con la que se pretende agilizar la derrota de la guerrilla y de los grupos de paramilitares que operan en Colombia.

En otro orden de temas, Alston denunció también la impunidad de los crímenes cometidos por miembros de estos grupos armados ilegales que se acogieron al proceso humanitario impulsado por el presidente Álvaro Uribe para abandonar las armas y que "en su gran mayoría han sido desmovilizados sin una investigación y con la concesión de amnistías".

"El esfuerzo de Colombia para poner fin a la rendición de cuentas y proporcionar a la violencia paramilitar empieza a tambalearse. El fracaso se desprende del espectacular aumento de los homicidios cometidos por grupos armados ilegales compuestos principalmente por ex paramilitares", agregó.

En este contexto, Alston aconsejó a las autoridades colombianas dar un giro en su política de seguridad y combinar la lucha armada contra estos grupos con un plan humanitario basado en acuerdos y negociaciones "que pongan fin al conflicto de una vez por todas".

Perú: El líder indígena Alberto Pizango en libertad tras comparecer ante el Juzgado de Lima

Perú: El líder indígena Alberto Pizango en libertad tras comparecer ante el Juzgado de Lima

RIA NOVOSTI

El líder indígena y presidente de la Asociación Interétinica de la Selva Peruana (Aidesep), Alberto Pizango, fue puesto en libertad condicional luego de comparecer ante el 37 Juzgado de Lima (Perú), según palabras de su defensa citadas por la prensa internacional.

Tras comparecer ante la jueza Carmen Arauco del 37º Juzgado Penal de Lima, Pizango fue puesto en libertad condicional ayer, luego de que su defensa lograra cambiar la orden de arresto que pesaba sobre él por la comparecencia en los procesos que se le siguen por supuesta conspiración durante la denominada "Masacre de Bagua" que tuvo lugar hace un año.

La policía local detuvo inmediatamente a Pizango procedente de Nicaragua en el Aeropuerto Internacional "Jorge Chávez" en Lima-Perú. La detención se produjo el miércoles pasado conforme a una orden de captura expedida por el gobierno de Alan García que lo hace responsable de los actos de violencia tras liderar una protesta en Bagua (Selva peruana) en junio de 2009.

La protesta de Bagua en la que los indígenas pedían la derogación de una nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre y la Ley de Recursos Hídricos, que vulnera los derechos a la propiedad y el control de los recursos naturales de los indígenas, desató un violento enfrentamiento en el que murieron 11 policías y 25 indígenas.

El líder indígena peruano se asiló en Nicaragua tras ser expedida la orden de captura por el gobierno peruano que lo hace responsable de los actos de violencia que dejaron el citado saldo.

La telaraña de la crisis europea

La telaraña de la crisis europea

Luis Paulino Vargas Solís ( ARGENPRESS.info)

Las cifras de las deudas públicas europeas son ciertamente colosales y dibujan una compleja telaraña. La de Portugal asciende a unos $ 286 miles de millones, de los cuales la parte correspondiente a España (unos 86.000 millones) es la más importante, aunque también hay montos significativos que involucran a Francia, Alemania y Gran Bretaña.

En el caso de España, su deuda –la insignificancia de $ 1,1 millones de millones (billones)- incluye montos gigantescos con Francia ($ 220.000 millones), Alemania ($238.000 millones) y Gran Bretaña ($ 114.000 millones). En el caso griego, los componentes principales de su deuda pública de $ 236 miles de millones, son las obligaciones con Francia ($ 75.000 millones), Alemania ($45.000 millones) y Gran Bretaña ($ 15.000 millones). La gigantesca deuda italiana -$ 1,4 billones- incluye $ 511.000 millones con Francia, $ 190.000 millones con Alemania, $ 77.000 millones con Gran Bretaña, $ 47.000 millones con España y $46.000 millones con Irlanda. Este último país tiene una deuda total por $867.000 millones, incluyendo $ 184.000 millones correspondientes a Alemania, $ 188.000 millones a Gran Bretaña y $ 60 mil millones a Francia.

En gran parte es deuda con los grandes bancos franceses, alemanes y británicos. Vale decir, una moratoria de pagos por parte de Grecia, Portugal o Irlanda –y ni se diga España o Italia- repercutirá de inmediato en las contabilidades de esos bancos, en la forma de enormes pérdidas. Pero esa es solo una de las facetas del asunto; en realidad el problema es mucho más complejo, además de tremendamente amenazante. Si fuese Grecia o Portugal –economías relativamente pequeñas- las que cayeran inicialmente en suspensión de pagos, con altísima probabilidad ello arrastraría a Irlanda, España e incluso Italia. Hasta este punto, la crisis habría jalado consigo a la cuarta y quinta economías de la Unión Europea. Pero el golpe de inmediato se sentiría en las tres principales: Alemania, Francia y Gran Bretaña.

Dado el alto grado de entrelazamiento entre las economías ricas y, en especial, el denso tejido que interconecta a profundidad sus sistemas bancarios y financieros, no es muy plausible que Estados Unidos pueda mantenerse al margen del terremoto. Primero, su sistema financiero se verá sometido a agudos tremores, lo que acarrearía efectos negativos sobre la disponibilidad del crédito necesario para el normal funcionamiento de la economía. Pero, además, la debilidad de la economía europea y la desvalorización del euro, reduciría las exportaciones estadounidenses. También las exportaciones chinas se verían afectadas, puesto que su mercado más importante es precisamente Europa.

El FMI y la Unión Europea han intentado poner un freno a este proceso mediante sendos paquetes de salvamento financiero ($ 140.000 millones para Grecia; unos $ 950.000 millones como paquete preventivo ante otros posibles casos críticos). A cambio, los países presuntamente beneficiarios –Grecia, España, Portugal y ya también Italia (pero incluso Francia hace amagos en el mismo sentido)- deben aplicar políticas brutales de restricción del gasto público, de los salarios, las pensiones y los beneficios sociales.

Desde el punto de vista económico la receta resulta sorprendentemente paradójica, tan solo con que se recuerde que hasta hace muy poco se insistía –incluso por parte del FMI- en la necesidad de no proceder a un desmantelamiento precipitado de las políticas fiscales expansivas que fueron aplicadas como antídoto obligado ante la aguda recesión de 2008-2009. Una y otra vez se advertía que la reducción del gasto público y del déficit fiscal hasta sus niveles “normales” previos a la crisis, debía realizarse con tiento y parsimonia, ya que de otra forma se corría el riesgo de retroceder de nuevo hacia la recesión. Ahora el discurso ha dado un vuelco total, tan repentino como riesgoso.

El caso es que, en su evolución, la crisis es como al modo de un inmenso laboratorio que ratifica el poder abrumador del capital transnacional. Un laboratorio donde, además, este pone a prueba ese poderío e intentar jalar los procesos hasta el límite extremo, siempre en resguardo de sus intereses.

Si se limpia el cristal haciendo a un lado la propaganda barata que se difunde a nivel mundial, ello resultará fácilmente comprensible. Veamos: en cuanto se hace evidente que el problema fiscal y de endeudamiento de Grecia era mucho mayor de lo que se creía, los mercados financieros –es decir, el capital más poderoso y concentrado- empiezan una operación de asfixia que se visibiliza en el aumento precipitado de las tasas de interés sobre los bonos de la deuda pública griega. Habiendo de por medio vencimientos cercanos por montos sustanciales y, por lo tanto, necesidad de obtención de nuevos recursos para su refinanciación, ello implicaba poner a Grecia al borde del precipicio y empujar hacia la moratoria. De llegarse a este punto, y aparte las graves consecuencias económicas que tendría sobre Grecia, ello también implicaría enormes pérdidas para los bancos. Entretanto, el huracán especulativo de los mercados empieza a golpear a Portugal, Irlanda y España. La enorme presión que esto pone sobre los gobiernos, los induce finalmente a actuar (para lo cual deben vencerse las enormes resistencias de Alemania). Aparecen entonces los grandes paquetes de rescate y, con estos, las políticas de ajuste absolutamente salvajes.

Alternativamente pudo haberse contemplado la posibilidad de un proceso ordenado de quiebra y reestructuración a fondo de las deudas. Grecia enfrentaría una situación económica difícil, pero cuanto menos los bancos tendrían que hacerse cargo de una parte de las pérdidas. En su lugar lo que se está haciendo intenta trasladar la totalidad del costo hacia las clases trabajadoras y los estamentos sociales medios.

Estos países europeos, pero con mucha probabilidad toda la Unión Europea, están siendo arrastrados así a una situación de agudizado descontento y descomposición social. Y, sin embargo, el fantasma de la moratoria sigue vivo, puesto que la magnitud de las deudas y la casi segura inviabilidad de los recortes fiscales que se pretende aplicar, equivale a hacer equilibrios al borde del abismo. Pero, por otra parte, esta forma de enfrentar la situación implica reincidir –con preocupante obsesión- en los mismos mecanismos que subyacen a la crisis que empezó en 2007. Volveré sobre esto.

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores de Chile: La coyuntura de mayo de 2010

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores de Chile:  La coyuntura de mayo de 2010

1. La crisis capitalista mundial -originada en la mundialización y hegemonía del capital financiero especulativo para resolver  la baja de la tasa de utilidades general de la burguesía por la sobreproducción y sobrecapacidad endógena del capital- vive una nueva inflexión que, a diferencia de otras crisis, hoy incluso castiga al pueblo norteamericano y a los países de la Unión Europea.   Es decir, una crisis económica, pasó a convertirse en una crisis social sistémica de gran escala que tiende a profundizarse con  inciertas consecuencias. Desde la década de los 70 del siglo pasado, el capital abrumado por el estancamiento del crecimiento de sus ganancias y gatillado por la crisis de los precios del petróleo (energía medular de la tecnología productiva ampliada en la actual fase), comenzó un proceso planetario de financiarización de la economía. 

 

La preeminencia y conducción del capital financiero sobre la economía real y productiva (en una relación de 20 a 1, por lo menos), incomprensible sin la compañía de un profundo programa de ajustes estructurales y el desmantelamiento del denominado Estado de Bienestar, cobra en la actualidad sus víctimas, ya no sólo en los países dependientes y empobrecidos, sino que en el propio corazón del imperialismo. La cesantía creciente y el subsecuente detrimento del consumo en Estados Unidos –obstáculos centrales para recomenzar un nuevo ciclo inversionista tendiente a superar la crisis que destruyó bancos, industria asociada y empleo-, y las crisis económicas en Grecia, España, Portugal, Italia e Irlanda, son causa y señal de un período de enormes desafíos para los convocados a cambiar la vida y que luchan por el establecimiento del socialismo anticapitalista.

 

2. Una de las maneras tradicionales en que el imperialismo procura resolver sus crisis es a través del crecimiento sideral de la industria armamentista y las guerras. Sobre la superioridad militar norteamericana se mantiene el dólar como  divisa universal. Asimismo, el imperio procura resolver la crisis en un solo movimiento político militar que conjunta el despojo de recursos naturales y energéticos, y el dominio castrense sobre gran parte del mundo. Las guerras en Irak, Afganistán y Palestina; las amenazas sobre Irán; la ofensiva contra los pueblos  latinoamericanos (cuyos lugares fuertes se encuentran en Colombia y México), y la rivalidad creciente con China, son expresiones del objetivo inestable por recomponer  la hegemonía del imperialismo norteamericano, seguido por los Estados más poderosos de la Unión Europea (en especial, de Alemania) y la burguesía sionista.

 

3. Chile, por su parte, continúa cumpliendo el papel asignado por la división internacional del trabajo como  Estado primario exportador de recursos naturales (cobre, celulosa, pescado y frutas); la desposesión de sus riquezas acuíferas, energéticas y territoriales;   y como plataforma de negocios para la expansión de servicios del capital transnacional  hacia el subcontinente. Sin industria productiva y, desde los 80’, presa de las formas más “vanguardistas” de la liberalización económica, la clase que domina en el país –digitada por los intereses estratégicos del capital mundial-  ha convertido al Estado en garante del capital, descalcificando sus facultades como agente regulador y productor, privatizando los recursos esenciales y los derechos sociales existentes meridianamente durante la fase nacional desarrollista (de fines de los 30 hasta fines de los 70).La dictadura militar ahogó en el país el derrotero popular de un camino independiente del imperialismo. Y a su vez, los gobiernos civiles de la Concertación –producto político de un pacto interburgués para instaurar la paz social necesaria para la reproducción del presente patrón de acumulación capitalista- sólo consolidaron y profundizaron las vigas maestras impuestas por los intereses del imperio corporativo durante el pinochetismo.

 

4. El arribo del gobierno de la derecha tradicional –cuyas formas corresponden simbólicamente, a la nueva derecha mundial- busca consagrar la obra antipopular de la dictadura, administrada durante 20 años por la Concertación. Las maneras en que se expresa el Ejecutivo capitaneado por el empresario Sebastián Piñera, corresponden a los contenidos de los dictados tutelares del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Ya pavimentado el camino por la Concertación, ahora a Piñera sólo le cabe tallar las terminaciones económicas, políticas y sociales instauradas desde hace más de 30 años. Por eso, con el argumento de la reconstrucción post terremoto y en medio de una crisis capitalista de efectos cada vez más inciertos, Piñera ya fija su puntería  en parte de lo que queda de la propiedad estatal del cobre (28 %)   con el fin de vender yacimientos inexplorados, privatizar funciones asociadas a la explotación cuprífera, y jugar en la bolsa un porcentaje de sus activos. Asimismo, ya privatizó el 100 % de las sanitarias (que Frei Ruiz Tagle vendió entre un 60 % y un 80 %); concesionó a constructoras transnacionales la reedificación de carreteras, puentes y hospitales devastados; y de acuerdo a su primera cuenta política, ahondará la privatización de la salud y la educación mediante mayores subsidios a los privados.

 

Del mismo modo, para intentar contener eventuales estallidos sociales y descontento popular, sostendrá los programas sociales creados durante la Concertación por orientación internacional, concentrándose en la creación de empleo precario y “nuevos emprendimientos”.Las políticas continuistas de Piñera en el mundo del trabajo se sintetizan en una superior flexibilidad laboral, empobrecimiento ampliado de las relaciones contractuales, mayor tercerización o subcontratismo, alta rotación, congelamiento y baja de salarios, peores sueldos para jóvenes y mujeres, y destrucción de lo que resta de sindicalismo con capacidad de negociación.La  promoción estratégica de la empresa privada en ámbitos antiguamente estatales se enmarca en los contenidos de clase del Estado burgués, dependiente y trenzado con el capital transnacional.

 

Si Chile ya estaba en venta, Piñera no hará más que tomar la cartera de clientes y ejecutar las transacciones que quedaron en el tintero de la Concertación.Con fundamentos asociados a la “lucha contra la delincuencia”, Piñera  ha puesto en práctica un plan de represión por sospecha, donde procura confundir la delincuencia ordinaria –originada por la miseria y la ignorancia- con la movilización y protesta popular. La criminalización de las demandas de los trabajadores, el pueblo nación mapuche, los estudiantes y cualquier sector que contravenga los intereses mandantes es y será la tónica policial, judicial y mediática del actual gobierno.

 

5. La mala vida –resumida en la concentración de la riqueza y la ampliación de las desigualdades y empeoramiento de las relaciones sociales en todos los ámbitos de las grandes mayorías- imponen a las fuerzas emancipatorias el desafío de construir perentoriamente la alternativa política de los pueblos y los trabajadores. No es suficiente el descrédito y crisis de representatividad de la democracia formal. No es suficiente multiplicar las luchas económicas y demandas locales y acotadas. La organización política integral del conjunto de fracciones de trabajadores y pueblos en lucha, es el rol histórico de los empeños anticapitalistas realmente existentes en Chile. La unidad, la coherencia ética y política, la alta sintonía popular y la independencia radical respecto de la derecha tradicional y la Concertación son aspectos nucleares del movimiento que busca la superación del actual estado de cosas. Flexibilidad táctica y principios irreductibles; empleo de todas las formas de lucha, de acuerdo a los contextos y relaciones de fuerza, y conocimiento pleno de la realidad concreta, son elementos insoslayables en la edificación del nuevo proyecto emancipador de las grandes mayorías explotadas y oprimidas. No hay atajos; sólo lucha y crecimiento incesante. 
Secretariado EjecutivoMovimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT Mayo de 2010 

Por qué y cómo puede caer Zapatero

Por qué y cómo puede caer Zapatero

Jorge Altamira (Argenpress Info)

De todos los gobiernos de Europa, el más débil es el español. En primer lugar, porque la bancarrota capitalista se manifiesta allí con mayor intensidad. La deuda pública ha crecido una enormidad en sólo un año, esto como consecuencia de la recesión y de las operaciones de rescate capitalista a cargo del Estado. Más grave es aun la deuda externa: según el FMI es de 2,5 billones de dólares y según el Banco de España es de 1,7 billones de euros. El PBI ha caído a 990.000 millones como consecuencia de la crisis y de la devaluación del euro.

La deuda externa es principalmente privada, pues se encuentra en alrededor del 200% del PBI – unos dos y medio de billones de dólares, a lo que se suma un continuo déficit del balance de pagos, que no tiene financiación. La alienación del gobierno ‘socialista’ respecto a las masas, por un lado, y a la burguesía, por el otro, es completa. Es que además de una desocupación que se empina al 25% de la población activa, Zapatero se ha tenido que desdecir de todos los compromisos que asumió en cuanto a no aplicar un plan de ajuste. Lo hizo cambiar el rebenque de los bancos alemanes, que temen irse a pique con un ‘default’ español; a España la gobierna Frankfurt, no Madrid, o el FMI, o sea Nueva York, que presiona a Zapatero para que el ‘ajuste’ se haga sin concesiones.

Se aflojó la cuerda

Los capitalistas, por su lado, le han estado reprochando a Zapatero que no haya desarrollado una reforma laboral en perjuicio de los asalariados con contrato indefinido, que facilite los despidos y rebaje su costo, y que además reduzca en forma drástica las contribuciones patronales a la seguridad social. El conflicto de la burguesía con el gobierno se ha manifestado en todos los planos: los imparables ataques del clero, bajo el pretexto de la lucha contra la laicidad jurídica, y la ofensiva contra el juez Garzón para impedir el esclarecimiento de los crímenes del franquismo son parte de este proceso. Zapatero ha comprendido que se ha quedado sin piso político para pilotear la crisis, por eso se ha apresurado a acatar las órdenes que le han impartido desde Alemania y el FMI. Esta falta de ‘pinet’ para gobernar se hizo patente cuando reculó en cuatro patas del anuncio de que iba a gravar a los grandes capitales para financiar una módica parte de la crisis. Zapatero desairó con su recule a todo el gabinete, que sin embargo hizo mutis por el foro cuando su jefe pegó el esquinazo, porque la burocracia del PSOE teme ser barrida con la expulsión de su jefe del gobierno. Nada de esto, sin embargo, aflojó la presión del capital financiero sobre Zapatero: a pesar del paquete de rescate anunciado por la Comisión Europea, por 750 mil millones de euros, el Estado español tuvo que pagar tasas de usura para renovar la deuda pública (más de 500 puntos por encima de la tasa alemana); es una evidencia de su agotamiento ante los llamados ‘mercados internacionales’. Otro síntoma de su debilidad irreversible es que Zapatero está presionando ahora a ‘las partes sociales’ para que sean ellas las que acuerden y pongan el sello de la colaboración de clases con el ajuste. Pero no logrará – ni con la burocracia sindical entreguista, que pierde margen de maniobra frente a los comités obreros de empresa, ni con la burguesía, que va por todo. El ala de las multinacionales que lo apoya (Telefónica, BBVA), no cree en ningún acuerdo y sólo espera que Zapatero imponga el ajuste por decreto tal como lo pide el FMI, descontando el fracaso de la tentativa de ‘pacto social’.

Cambio de gobierno y de régimen político

Antes de la crisis, la derecha buscaba la cabeza de Zapatero e incluso reclamaba elecciones anticipadas. Lo siguen pidiendo, pero en un tono más bajo y sin presentar una moción de censura, que sería vista como una censura a la Comisión Europea. Es cierto que la derecha no tiene los votos necesarios en el Parlamento, pero la censura sería una fuerte arma de agitación en medio de la crisis, lo cual los franquistas procuran evitar. Zapatero les ruega que vote a favor del ajuste en el Parlamento, pero todo indicaría que la derecha se abstendría, esto a pesar de que apoya sus términos. La abstención sería, de todos modos, una expresión del abandono de la política de reclamar la censura parlamentaria. El PP quiere retener su condición de alternativa política, pero al mismo tiempo no puede ir a fondo por esta vía. El jefe del PP, Rajoy, perro felpudo de la democristiana alemana Angela Merkel, no va a patear el plan de ajuste que ella dictó para España.

Los franquistas no pueden hacerse cargo de la crisis en caliente; no tienen política diferente a la de los ‘socialistas’, y además podrían desatar una rebelión popular. El desenlace de la bancarrota de Cajasur, una entidad bancaria de Andalucía, gobernada por el clero, es en este punto muy interesante: los curas rechazaron una fusión con otra Caja (con inclinaciones ‘socialistas’) y prefirieron la bancarrota, sin importarle que con ello agudizaban, aun a pesar de su reducido tamaño (0.6% del sistema financiero), la crisis financiera en toda Europa. El clero, con este caso, calcula que la crisis política es inevitable, y que podría pelear por su ‘patrimonio’ (negativo) en otras condiciones. Su debilidad, sin embargo ha quedado de manifiesto en la incapacidad de defender su dominio, que ejerce desde ¡1680! – aun cuando contaba con el apoyo del directorio clerical del Banco de España.

“Concentración Nacional”

Es redundante añadir que el campo de maniobra de los actuales gobernantes se estrecharía hasta el límite si las huelgas generales que están previstas se cumplen en forma masiva y son el detonante de una ulterior irrupción de luchas por empresa ante la concreción de los despidos. El Estado español se enfrenta al desafío de tener que refrendar el mandato de sus gobernantes, porque los actuales no tienen autoridad política como consecuencia de su responsabilidad y del ocultamiento que hicieron durante un largo tiempo. Precisamente, fueron los ocultamientos los que voltearon al PP del gobierno, cuando una rebelión popular de un fin de semana dio cuenta de él por ocultar la responsabilidad por los atentados terroristas en la estación ferroviaria de Atocha. Una caída de Zapatero obligaría, por la Constitución, a convocar a elecciones anticipadas. Sin embargo, es improbable que esto ocurra en caliente, de modo que si la crisis financiera se agudiza, la salida sería un gobierno de “unidad nacional”, pero de carácter ‘técnico’, esto para preservar a los líderes de los partidos. El gobierno ‘técnico’ de “concentración nacional debería incluir a algunos partidos de las regiones autónomas, incluso ante la dificultad que presenta que la CiU de Cataluña y el Partido Nacionalista, en el país vasco, se encuentran en la oposición a gobiernos de coalición con mayoría socialista. La necesidad, como se sabe, tiene cara de hereje. Por caso, un gobierno de “concentración”, sin la participación de Zapatero, enfrenta otros obstáculos jurídicos adicionales. Pero no hay estado capitalista donde no se respete la “necesidad y urgencia”, que la Corte Suprema de Argentina acaba de avalar, como sustituto criollo del ‘estado de excepción’. El gobierno de ‘unión’ tendría un carácter provisional hasta que se juzgue prudente el llamado a nuevas elecciones.

La etiqueta de la ‘unidad nacional’ serviría para establecer un gobierno que funcionaría en base a decretos o que convierta a decreto al Congreso de Diputados en mera oficina de registro de las decisiones del ejecutivo. Esta modificación implicaría el principio del pasaje a un nuevo régimen político – la transición hacia gobiernos bonapartistas o de colaboración de clases. Si la situación se radicalizara como consecuencia de la intervención popular, el gobierno de ‘unidad nacional’ podría, sin embargo, cambiar de fisonomía y convertirse en un gobierno de contemporización con las masas para neutralizar la presión de éstas. En este caso habría un gobierno de ‘unidad nacional’ con los sindicatos, la izquierda y un sector de los partidos nacionalistas. Esto colocaría al PP firmemente en la oposición y se romperían los acuerdos con el PSOE, por ejemplo en el País Vasco. La salida de Zapatero implicaría encumbrar en el PSOE un nuevo liderazgo, que ya se viene perfilando desde hace un tiempo.

La clase obrera

Una derrota sin mayor resistencia de parte de la clase obrera y de los sindicatos, que en todo caso sería provisional, podría detener o retrasar la caída de Zapatero, pero solamente por un tiempo, esto porque la bancarrota capitalista en España no puede ser superada a corto o mediano plazo. En tal caso, y sólo en ese caso, sería el turno de la derecha. Las encuestas de opinión ya registran una caída vertiginosa del PSOE, pero no una mejora para el PP; crecen los catalanes de CiU, Izquierda Unida y otras formaciones nacionalistas.

La izquierda del estado español ya está lanzando, con convicciones diferentes, la reivindicación de una huelga general del conjunto de los sindicatos. En plazo no muy distante se pondrá al día la consigna de la huelga indefinida. A estos y otros planteos de lucha debemos agregar, en función estratégica, la independencia de los trabajadores de cualquier gobierno de colaboración de clases y la agitación por un gobierno de los trabajadores. Como se ve, no se trata de ponerle un rótulo a la bancarrota capitalista sino de desarrollar una orientación política que permita derrocar, a término, al capitalismo. No estamos haciendo, como pretenden los marxólogos renacidos, una reivindicación del llamado ‘factor subjetivo’ salido de la academia o construido en abstracto, sino sacando las conclusiones últimas de las consecuencias de la bancarrota capitalista sobre todas las clases sociales y todos los regímenes políticos; la crisis que ella genera en las ideas recibidas o heredadas de la clase obrera; para desarrollar con estas conclusiones una orientación revolucionaria adecuada a las circunstancias históricas concretas.

Estrategia del shock y regreso de los Chicago boys

Revista Viento Sur

 

 

El jueves 11 de marzo, el millonario Sebastián Piñera sucedió oficialmente a la presidenta socialista Michelle Bachelet. Elegido jefe de Estado en enero, el dirigente de Renovación Nacional (RN) conquista la primera magistratura en nombre de la coalición Alianza por el Cambio (que reagrupa a neoliberales y ultraconservadores). Es un giro histórico y político: el último presidente de derechas había sido Jorge Alessandri en… 1958. Refiriéndose a la transición democrática que puso fin a la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1989), algunos analistas no dudan en hablar de una "segunda transición".

Tras diecisiete años de un terrorismo de Estado contrarrevolucionario que puso fin a la experiencia de la Unidad Popular de Salvador Allende -y a dos decenios de una democracia bajo tutela establecida en una "transición pactada", conducida por la Concertación de los Partidos por la Democracia, coalición entre el Partido Socialista (PS) y el Partido Demócrata Cristiano (DC)-, el pueblo chileno conocería en adelante las alegrías de la alternancia /1. Frente al apagado ex presidente Eduardo Frei (DC), el mediático Piñera --"Berlusconi chileno" con un bronceado permanente y dientes resplandecientes- ha prometido maravillas a golpe de ingeniería de marketing y televisual: crecimiento sostenido del 6% destinado a hacer olvidar la crisis capitalista internacional, creación de un millón de empleos, combate contra la pobreza… todo ello acompañado de un fuerte discurso en materia de seguridad ciudadana” y el “fin de la delincuencia” (al menos la de las clases populares; es seguro que los de “cuellos blancos” no se alarmarán …).

Una derrota que viene de lejos

La derrota es amarga para la Concertación, que aún creía poder aprovechar la lógica del "voto útil" frente a los fantasmas de una derecha marcada a fuego por su apoyo a la dictadura. Pero Piñera, afirmándose como "humanista", ha sabido recordar que había votado No a Pinochet en 1988, sin por ello poder distanciarse de su pasado de nuevo rico salido del régimen militar, ni de su alianza con la Unión Democrática Independiente (UDI), derecha reaccionaria "pinochetista" (cercana al Opus Dei y primera fuerza del Congreso). Los diputados de centroizquierda esperaban que la imponente popularidad de la presidenta Bachelet y sus recientes reformas a favor de los más pobres podrían hacer olvidar el pasivo de decenios de social-liberalismo: justicia para las víctimas de la dictadura "en la medida de lo posible", permanencia de la ley de amnistía de 1978 y la muerte de Pinochet sin haber sido juzgado; "economía social de mercado" en la que lo social sirve para hacer aceptar un proyecto macroeconómico fundamentalmente al servicio del gran capital; ausencia de voluntad política para poner definitivamente fin a la Constitución autoritaria de 1980; acuerdos múltiples con la derecha en el Parlamento; política medioambiental desastrosa sometida a los designios de las transnacionales; represión no desmentida de las reivindicaciones históricas del pueblo mapuche y autismo frente a las reivindicaciones estudiantiles y salariales…/2.

A este ritmo, ¿cómo extrañarse de que haya cada vez más ciudadanos que se alejen de las urnas y de los grandes partidos institucionales (el 31% de los chilenos en edad de votar, es decir 3,8 millones de personas, ni siquiera están inscritos en los registros electorales) y que quienes se desplazan para poner una papeleta de voto en la urna hayan elegido mayoritariamente "el original" (un patrón millonario ambicioso) frente a "la copia" (un senador DC cuya presidencia no ha dejado buenos recuerdos a las clases populares y a los organismos de defensa de los derechos humanos)? Frei ha intentado agitar un trapo rojo entre las dos vueltas: "Durante la campaña, nuestros adversarios han dicho siempre que la Concertación está agotada por haber gobernado ya durante 20 años. Pero ellos mismos han estado en el poder durante 17 años y Chile ha ido mucho mejor con la Concertación que durante sus años (de dictadura, se entiende)". Esto no ha bastado, como tampoco el apoyo recibido del Partido Comunista y de su coalición, Juntos Podemos.

El último día de Bachelet. ¿Privatizar el litoral del Mar Austral?

Y si fuera preciso intentar explicar por qué la Concertación es odiada por toda una parte del movimiento social y criticada por numerosos militantes de izquierdas (incluso del Partido Socialista); si hubiera que intentar mostrar qué representa el social-liberalismo en Chile, se podría ir al último día de la presidencia de Bachelet. Ese 10 de marzo de 2010, se ha rubricado la reforma de la Ley General de Pesca y de Agricultura con la aprobación del último ejecutivo de la Concertación. ¿El objetivo? Sencillamente, acudir en ayuda de las transnacionales del salmón de piscifactoría que han invadido las costas del sur del país desde hace años y que ahora tienen graves dificultades. Crisis sanitaria en primer lugar, consecuencia de un modo de producción aberrante que ha devastado una parte del litoral a golpe de colorantes, hormonas, antibióticos, sobrepesca (¡para alimentar a los salmones!). Crisis económica después. Cuando se suponía que esta industria iba a ser uno de los motores de la economía, se ha desarrollado sobre la base de una rentabilidad a cualquier precio, basada en una exportación masiva a los cuatro rincones del planeta (Japón, Estados Unidos, Unión Europea). El desarrollo exponencial de un virus (virus ISA) ha afectado a toda la cadena, y ese modelo de crianza intensiva enteramente dependiente del mercado mundial se ha agotado violentamente /3. Esta "agonía del salmón" ha provocado una caída de la producción de más del 30% entre 2007 y 2008 y el despido de miles de trabajadores (más de 15.000) /4.

Durante veinte años, gracias a las ventajosas condiciones ofrecidas, los capitales han afluido de todas partes, comenzando por la transnacional holandesa Nutreco (la mayor productora mundial) pero también empresas noruegas, japonesas, canadienses y españolas. La patronal chilena no se quedó atrás, puesto que tiene el 55% del ramo. Aunque esto no guste a los ecologistas y a los pescadores artesanales (cuya vida ha sido arruinada), Chile se ha convertido en el segundo productor del planeta, con más de 650.000 toneladas de salmón en 2007, el 4º puesto de la exportación nacional en valor /5. Rápidamente ha hecho aparición un verdadero lobby del salmón en el seno de las instituciones y de la sociedad civil. Así, mientras el sector reconocía ya una deuda de dos mil millones de dólares, la proposición del gobierno Bachelet ha sido garantizar el desbloqueo de un fondo público de 450 millones de dólares. Ante la desconfianza de los bancos, el proyecto de ley prevé también una modificación de las reglas de producción, un mejor confinamiento de los peces, una rotación regular de los lugares de cultivo y… la concesión de miles de hectáreas de mar y de tierra firme ¡ofrecida como garantía hipotecaria ante los bancos! Como recordaban los responsables de la campaña "Salvemos el mar chileno", "Jamás en la historia ningún país había permitido hipotecar el mar. No es s ó lo un escándalo, es también la renuncia de nuestro país a la soberanía sobre su territorio" /6. En lugar de seguir tras la huella de Allende, que había expropiado a las grandes compañías de cobre ("el salario de Chile"), el gobierno de Bachelet se habrá mostrado mucho menos glorioso a ojos de la historia…/7.

Los primeros días de Piñera. El regreso de los Chicago boys

"Se van los capataces y vuelve el patrón"… /8. Éste es el sentimiento de una parte de los ciudadanos tras las elecciones. En efecto, la mayor parte del personal político de la Concertación no había salido de los medios de negocios, aunque sus miembros dirigentes se hayan acercado rápidamente a ellos gracias al contacto con el poder. ¿Por otra parte, el presidente socialista Ricardo Lagos no había sido proclamado, al final de su mandato, como uno de los mejores políticos del siglo XX por el sindicalismo patronal chileno? Sin embargo, la llegada de Piñera representa el fin de una mediación política: en adelante, es un capitalista sin complejos el que tiene las riendas del país. Ciertamente, lo que algunos sociólogos llaman la democracia "de los compromisos" o también "del consenso" /9 va a proseguir, con sus diversos acuerdos entre derecha e izquierda, mientras la Alianza por el Cambio no posea mayoría absoluta en el parlamento /10. A pesar de ello, este gran patrón cuenta con gobernar para los suyos. A la cabeza de una fortuna de más de un millardo de dólares y situado en el puesto 701 de la clasificación Forbes de las personas más ricas del mundo, su grupo está presente en la televisión (Chilevisión), la banca, la salud, la gran distribución, la energía, el transporte aéreo (Lan Chile) e incluso el fútbol con un club muy popular (Colo Colo) /11. Gran admirador del presidente francés Sarkozy, Piñera pretende administrar el Estado como gestiona sus empresas, cuya cotización en bolsa ha conocido una subida notable desde el anuncio de su elección. Si se observa quienes son los actuales ministros /12, es interesante notar que el nuevo presidente ha elegido mimar ante todo a las elites económicas más que a la derecha política. Pablo Longueira, fundador de la UDI, se ha enfadado por ello, lo que podría augurar tensiones entre neoliberales y ultraconservadores en un futuro cercano. En efecto, ¡el nuevo gabinete ministerial se parece en algunos aspectos a un verdadero consejo de administración del país! El presidente había insistido mucho en su voluntad de formar un "gobierno de los mejores"… 13 de los 22 ministros no son militantes. Esto no quiere decir que no tengan convicciones políticas, sino al menos que no han hecho de ello su profesión. En fin , el político más aguerrido es probablemente Jaime Ravinet, antiguo de la Concertación (DC) que se convierte en ministro de Defensa de la derecha .

Si no son políticos profesionales, ¿de dónde provienen los nuevos ministros? Principalmente del sector privado y del mundo universitario. “Si este gobierno no encarna la "transversalidad" anunciada, en el sentido de la representación de diferentes sensibilidades políticas, está por el contrario generosamente 'equilibrado' desde el punto de vista de la representación de los grupos y familias que tienen peso en la economía chilena” /13 . Alfredo Moreno, miembro del directorio de Falabella (gran distribución) y de Penta (banca), se convierte así en ministro de Asuntos Exteriores. Su experiencia en materia de diplomacia está basada sobre todo en su papel en la expansión internacional de su empresa, particularmente hacia Perú. Laurence Goldborne, antiguo director general de un competidor directo en la gran distribución (Cencosud), obtiene el ministerio de Minas, sector clave en el país primer productor mundial de cobre. Magdalena Matte, de una prestigiosa familia conocida por su oposición al gobierno de Allende, ocupará la cartera de la Vivienda. En el Sernam (Servicio Nacional de la Mujer), estará Carolina Schmidt, calificada en el pasado por una revista del mundo de los negocios como "primera dama de los Luksic", familia que aparece en el 76º lugar de la lista Forbes. Los demás responsables de carteras son universitarios (seis de ellos son titulares de un doctorado). Dieciséis miembros del gobierno han estudiado en las aulas de la muy conservadora Universidad Católica y una mayoría exhibe orgullosamente diplomas de universidades estadounidenses, particularmente de Harvard y de Chicago. Se asiste a una especie de vuelta de una nueva generación de "Chicago boys" dispuesta a perfeccionar el modelo comenzado en la dictadura por sus predecesores, alimentado en los años 1970 con el biberón de los economistas Milton Friedman y Arnold Harberger, pioneros del neoliberalismo /14. El mejor representante de los ideólogos de combate es sin duda alguna Juan Andrés Fontaine, nombrado ministro de Economía. Director del Centro de Estudios Políticos (CEP), uno de los principales centros de ideas de la derecha liberal. Fontaine está ligado al grupo Matte y es miembro de la dirección de varias grandes empresas. Este gobierno está así formado por una mayoría de hombres, sin casi ninguna experiencia política pero que representan de maravilla la dimensión de clase que se proponen defender.

Estrategia del choque neoliberal contra reconstrucción democrática y solidaria

¡Se podría creer que los propios dioses se estremecen de cólera! Piñera ha debido asumir sus primeros momentos de gobierno en un país parcialmente destruido y una población consternada por un seísmo (y después, un tsunami) de una magnitud excepcional. La derecha no ha podido festejar demasiado abiertamente su victoria. Como subrayaba la periodista Claire Martin: "Ni cotillones ni celebraciones. La toma del poder de Sebastián Piñera será este jueves 11 de marzo de una sobriedad ejemplar". La tragedia que ha hecho más de 800 muertos y aterrorizado a los habitantes de la región del Maule y Bío-Bío ha cambiado de arriba a abajo la agenda del presidente que ha llamado a "secarse las lágrimas" y a ponerse a trabajar.

En primer lugar, el ejecutivo ha hecho todo lo posible para poner sordina a la completa ineficiencia de la ONEMI, organismo ligado al ministerio del Interior y a la Marina que está encargado de organizar las evacuaciones en caso de peligro de tsunami. Sin embargo, las familias de los centenares de desaparecidos y ahogados denuncian el escándalo de la incompetencia de la administración y la arrogancia del almirante Edmundo González que es su responsable /15. Según ciertas estimaciones, no menos de treinta mil millones de dólares deberán ser invertidos durante los próximos años para reconstruir las infraestructuras y la derecha podría aprovecharse de ello para avanzar una lógica de "estrategia de choque". Tanto más cuanto que tiene experiencia en la materia. Naomi Klein ha recordado hasta qué punto en los momentos de gran vulnerabilidad, de desorganización como consecuencia de catástrofes naturales o de golpes de Estado, las personas y las sociedades pueden ser más fácilmente sometidos a terapias de choque económico o formas crecientes de autoritarismo /16. Desplegando más de 10.000 militares en el sur del país, y declarando el estado de sitio en ciertas regiones en nombre de la lucha contra los "saqueos", con gran apoyo de reportajes televisivos, la señal es clara. La prioridad fue una intervención dura de “seguridad ciudadana” en defensa de la gran propiedad privada, particularmente la de las cadenas de distribución (como Líder, que pertenece a Wal-Mart), mientras en numerosas zonas afectadas, a menudo muy pobres, no se desarrollaba ninguna acción pública de emergencia y los servicios básicos (como el agua potable o la electricidad) seguían sin restablecerse. El caos, una asistencia defectuosa, producto del modelo semipúblico chileno, las carencias de reavituallamiento y la especulación de ciertos comerciantes poco escrupulosos no podían dejar de favorecer las reacciones de angustia, o incluso de violencia. Pero ciertas escenas de pillaje o de compra compulsiva, incluso en el gran Santiago (sin embargo poco afectado por el seísmo), han mostrado también ciertos comportamientos colectivos marcados por el "cada cual para sí" de una sociedad rota y deprimida, cuyo abono está compuesto por una mezcla tóxica de valores ultraindividualistas, de llamamientos al consumo permanente (pero a crédito) combinados con una brutal fractura social y un pasado autoritario, siempre presente en filigrana /17. Sin duda alguna, será preciso en los meses que vienen tomar más tiempo para descifrar lo que ha ocurrido durante estas jornadas, pero no es exagerado afirmar que, una vez más, el mito del "jaguar" de América del Sur, el del país rico y "desarrollado", ha sido desnudado en todas sus inmensas contradicciones: Chile sigue siendo uno de los diez países con más desigualdades del planeta /18.

En este contexto, Piñera se apresta a aplicar una política de "capitalismo del desastre", según la expresión de Naomi Klein, en la que los discursos de "unión nacional" están al servicio de una perspectiva de reconstrucción que se hará en beneficio de la burguesía /19. Ya han comenzado las grandes maniobras. En el seno del círculo próximo al poder se encuentran varios personajes clave de las empresas de construcción del país. Algunos de ellos llevaron a cabo en el pasado iniciativas inmobiliarias importantes con el grupo del actual presidente, como el intendente (gobernador) de la región Maule (una de las más afectadas por la catástrofe), el ministro de Economía y el gobernador de Santiago. Por otra parte, Fernando Echeverría ha pasado directamente de la Cámara chilena de la construcción (sindicato patronal) ¡al gobierno de la región metropolitana! Para los especuladores inmobiliarios más conocidos (entre ellos el amigo de infancia de Piñera, Carlos Alberto Délano) los próximos años se anuncian jugosos a más no poder, incluso si por "mala suerte" su responsabilidad penal está actualmente comprometida debido a la mala calidad de los edificios construidos (que han resistido mal al terremoto). Por todas partes florecen proyectos y se agudizan los apetitos, como en el histórico barrio Brasil de Santiago. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) está por su parte en manos del lobby de la Asociación de concesionarios de obras y de infraestructuras públicas (COPSA). "Queremos hablar un poco con el nuevo ministro y con el presidente Piñera para que todas sus carreteras, pero también sus escuelas, hospitales, prisiones y edificios públicos que se han hundido, sea transformados en concesiones" ha declarado el dirigente de la COPSA (y primo de Piñera). A lo que respondía al día siguiente el ministro del MOP: "El proceso de concesiones ha ayudado al desarrollo del país y creo que podría ayudar en adelante a la reconstrucción" /20. En un Chile en el que prácticamente todos los campos sociales están ya dominados por el sector privado y las lógicas de rentabilidad inmediatas, estas declaraciones marean.

Reconstruir las alternativas

Frente a este escenario de lo peor, en el que la catástrofe geofísica retroalimenta el terremoto político, apuntan varios destellos de esperanza. Ciertamente, el movimiento obrero, la Central Unitaria de los Trabajadores, la izquierda radical, las asociaciones de barrio no son más que la sombra de lo que eran antes del golpe de estado de 1973. Sin embargo, desde el comienzo de los años 2000, la "resaca" de la transición pactada parece alejarse y una nueva generación de militantes se moviliza y renueva los repertorios de la acción colectiva, en relación con la experiencia de los más veteranos. Múltiples iniciativas de solidaridad activa recorren el país, bien lejos del show televisado de la "Teletón ", patrocinado por las mismas empresas que piensan enriquecerse gracias al seísmo. Sindicatos, colectivos de estudiantes, asociaciones de mujeres o indígenas, militantes de izquierdas intentan, a contra corriente, mostrar que la noción de solidaridad es aún posible frente a la morgue del "todo mercado" /21. Como declara Carlos Gajardo, dirigente social de la comuna de La Florida (Santiago), "Cuando se habla de reconstrucción es el momento de la reflexión. ¿Queremos reconstruir un país en el que predominan las decisiones de algunos, el empleo precario, el clientelismo, la corrupción? ¿O bien hacer lo que corresponde a un pueblo digno: exigir la reconstrucción del país sobre las bases de la solidaridad, la justicia social y la soberanía nacional?" /22. La alternativa se plantea efectivamente en estos términos: choque neoliberal por arriba o reconstrucción solidaria por abajo. Sin embargo, para que la vuelta estruendosa de la derecha no sea más que un mal recuerdo y que no anuncie un regreso de mayor amplitud del “bastón” en el plano regional, este gobierno y sus aliados deberán ser combatidos en su terreno: el de la lucha de clases.

Será preciso así plantear la cuestión de la reconstrucción política de una izquierda popular y combativa: una "política del oprimido" (según la bella fórmula de Daniel Bensaïd), que no renuncie a su independencia ante la Concertación y que sepa romper la fatalidad de la fragmentación proponiendo alternativas concretas. No hay duda de que un gobierno progresista habría podido poner en marcha un proyecto diferente de reconstrucción, financiado particularmente por una tasa inmediata (royalty) sobre las empresas mineras transnacionales, que explotan las múltiples concesiones sin dejar prácticamente nada para el país. Una fiscalidad, incluso muy moderada, aportaría como poco la cifra de 2,5 mil millones de dólares anuales /23. Más en general, debería decidirse, como medida de urgencia social y nacional, una verdadera renacionalización del cobre y de los servicios básicos (agua, electricidad, comunicación, transportes…) bajo el control de los trabajadores. Una nueva organización de sanidad pública financiada con impuestos sobre las rentas de las transnacionales, de las clases acomodadas y apoyada en la movilización del movimiento social y sindical. Esta dinámica bastaría para iniciar una reconstrucción gestionada por medio de un organismo público ad hoc, bajo control de las poblaciones afectadas y favoreciendo las múltiples iniciativas de autoorganización que ha surgido aquí y allá. En estas condiciones, la dura prueba que está atravesando el pueblo chileno sería una oportunidad de refundación democrática y, para las izquierdas sociales y políticas, la ocasión de retomar el camino de las y los trabajadores de los cordones industriales cuando clamaban durante la Unidad Popular: “¡Crear, crear, poder popular!".

Franck Gaudichaud es profesor en la Universidad de Grenoble 3. Miembro del colectivo de información www.rebelion.org y autor de Poder popular y cordones industriales. Testimonios sobre la dinámica del movimiento popular urbano 1970-1973 (LOM, Chile, 2004), ha dirigido el libro colectivo: Le volcan latinoamericain: Gauches, mouvements sociaux et néolibéralisme, Textuel, Paris, 2008. franck.gaudichaud@u-grenoble3.fr

Traducción del francés para Viento Sur: Alberto Nadal

http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VS110_Chile_Gaudichaud.pdf

Notas

1/ Ver un análisis de las elecciones en: F. Gaudichaud, “Un entrepreneur multimillionnaire à la tête du Chili”, Le Monde Diplomatique, 19 de enero de 2010, www.monde-diplomatique.fr/carnet/2010-01-19-Chili. Ver también para más informaciones la selección de artículos que he realizado, junto con Mario Amorós, para rebelion.org: “Elecciones Presidenciales 2009-2010”, www.rebelion.org/apartado.php?id=313.

2/ Ver “Le Chili. Un pays modèle ?” en F. Gaudichaud (dir.), Le Volcan latino-américain. Gauches, mouvements sociaux et néolibéralisme en Amérique latine, Paris, Textuel, 2008, pp. 315-336.

3/ Ver el dossier “ Industria salmonera en Chile” del OLCA ( Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales ), www.olca.cl/oca/chile/region11/salmoneras.htm.

4/ Darío Zambra B., “La agonía del salmón”, La Nación Domingo, 15/3/2009.

5/ Arnaldo Pérez Guerra, “Chile: Salmoneras, crecimiento a cualquier costo”, 28/8/2003, www.ecoportal.net/content/view/full/21441

6/ Esta ley podría ser declarada constitucional ya que se ha presentado un recurso contra ella ante el Tribunal Constitucional firmado por 34 diputados y 12 senadores.

7/ Incluso algunos periodistas y militantes han tenido el «mal gusto» de hacer un paralelo con el general Pinochet que, también la víspera de su marcha, hizo aprobar sigilosamente (y en dictadura) una ley leonina en favor de los intereses de la educación privada en el sistema educativo del país.

8/ M. Bercerra, “Se van los capataces y vuelve el patrón”, www.elciudadano.cl/2010/01/18/se-van-los-capataces-y-vuelve-el-patron/.

9/ M. A. Garretón, Alfredo Alejandro Gugliano (coord.), Democracia en las Américas: desafíos, peligros, expectativas, Editora Universidad Católica de Pelotas, Brasil, 2003.

10/ La derecha obtuvo 55 diputados de 120 y 17 senadores de 38: http://especiales.americaeconomia.com/elecciones_chile_2009/composicion_del_congreso.html

11/ Piñera ha anunciado que pensaba separarse de las propiedades que pudieran representar un conflicto de intereses con su función de presidente de la República, empezando por sus acciones en Lan Chile. Un anuncio que merece ser seguido de cerca…

12/ Para ver la composición completa del gobierno: www.elciudadano.cl/2010/02/09/pinera-anuncio-su-gabinete/

13/ A. Maillet, “Nouveau gouvernement chilien : le monde des affaires au pouvoir ?”, www.opalc.org , 1572/2010. Ver también C. Rivas Arenas, “Asesor de A. Edwards y ejecutivo de Falabella es el nuevo canciller», El Mostrador.cl, 10/2/2010.

14/ F. Marin, “El regreso de los Chicago Boys”, www.elciudadano.cl/2010/02/21/el-regreso-de-los-chicago-boys/. Más de un decenio antes del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, algunas decenas de estudiantes de la Universidad Católica fueron seleccionados para formarse en la Universidad de Chicago, dirigida por Milton Friedman. Poco tiempo después del golpe de Estado, estos brillantes economistas pudieron comenzar a aplicar de forma pionera el modelo neoliberal, un proyecto que había sido preparado desde marzo de 1973, por medio de un informe conocido como “el ladrillo”. Ese largo texto anunciaba la mayor parte de las reformas económicas de la dictadura militar. Ver: J. G. Valdés, Pinochet's economists: the Chicago school in Chile, Cambridge University Press, 1995.

15/ T. Tricot, “El criminal 'error' de la Armada”, Barómetro Internacional, 18/3/2010.

16/ N. Klein, La doctrina del shock, Madrid, Paidós, 2007.

17/ J. Meneses, “Anatomía de un desastre”, 16/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102253. Sobre el modelo de sociedad de consumo propuesto a los chilenos, ver el ensayo del sociólogo Tomas Moulian: El consumo me consume, LOM, Santiago, 1999.

18/ Ver los textos que he reunido con Mario Amorós sobre este tema para rebelion.org: “Un terremoto destruye el mito chileno”, www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=1&id=341.

19/ “La tempestad social que se aproxima”, Editorial de la revista Punto Final, edición Nº 705, 1973/2010 ; V. Haya de la Fuente, “ Que el terremoto no sea excusa” , Le Monde diplomatique (Chili), N° 106, abril 2010 ; A Cornejo Figueroa, “ Los planes de Piñera contra los intereses del pueblo chileno ”, www.rebelion.org/noticia.php?id=104372&titular=los-planes-de-pi%F1era-contra-los-intereses-del-pueblo-chileno-.

20/ F. Skoknic y JP Figueroa “Los hombres del Presidente. Los vínculos de Piñera con las empresas de los edificios dañados”, CIPER Chile, 18/3/2010.

21/ Citemos, entre muchas otras, las iniciativas en favor de la reconstrucción de los locales de los sindicatos portuarios, en especial en el puerto de Talcahuano, muy afectado por el tsunami, que ha llevado a la creación del Reagrupamiento de los Sindicatos para la Reconstrucción de Talcahuano (ver también la iniciativa lanzada por la ONG Plataforma Nexos: www.plataforma-nexos.cl).

22/ Carlos Gajardo Álvarez, “A reconstruir un Chile solidario”, 25/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102828.

23/ C Cademartori, “El royalty de la minería del cobre debe financiar la reconstrucción”, 25/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102812

Unos 14 estados de Estados Unidos preparan Leyes de Inmigración inspiradas en Arizona

Unos 14 estados de Estados Unidos preparan Leyes de Inmigración inspiradas en Arizona

TRIBUNA LATINA

La controvertida Ley de Inmigración de Arizona (SB1070), que criminaliza a los inmigrantes en situación irregular, sería imitada por al menos 14 estados más del país que tienen listas iniciativas similares, llevadas de las manos de legisladores republicanos, según información de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, que fue publicada por el diario ’El Universal’.

Texas, Carlina del Norte, Georgia, Utah, Mississippi y Ohio, son algunos de los estados que estarían estudiando la ley SB1070, que entrará en vigencia en Arizona a partir de los últimos días de julio próximo, aseguró el senador mexicano Luis Alberto Villareal.

Por su parte el también senador de México, Guillermo Anaya, hizo una contundente llamado para “trabajar intensamente” con el fin de evitar en otros estados un efecto de réplica de la controvertida Ley Arizona, que hasta el momento ha recibido un profundo rechazo por parte de varios gobiernos y organismos supranacionales.

En el marco de la Conferencia Binacional de Legisladores y Funcionarios Fronterizos, llevada a cabo este lunes en Nogales, Arizona, un grupo de senadores mexicanos se reunió con representantes demócratas para debatir sobre la situación de los inmigrantes el ese estado. En la cita ambas partes acordaron “denunciar” la ley SB1070 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por atentar contra las garantías individuales de migrantes, y de esta manera detener iniciativas parecidas que están listas para ser presentadas en Congresos locales.

Aunque los lideres mexicanos reconocieron que el gobierno de su país aún no tiene un plan definido para actuar en favor de sus ciudadanos cuando la Ley de Inmigración de Arizona entre en vigor, indicaron que se diseñará lo antes posible un conjunto de acciones para recibir a los connacionales que sean expulsados durante los próximos dos meses.