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T r i b u n a c h i l e n a

EL BUNKER

EL BUNKER

Por Gustavo Duch

Michael es tremendamente fatalista. Cuando conoció los peligros de la energía nuclear construyó en los bajos de su casa un refugio nuclear. Como teme a los ladrones tiene también una habitación del pánico. Los alimentos y productos de limpieza que compra y utiliza para su familia llevan etiquetas de cien por cien ecológicos no sea le entre una toxoinfección en casa; y el agua corriente pasa por un doble sistema de filtro y depuración.

Pero Michael no está preparado para todo, porque Michael, como la mayoría de personas de los países industrializados, nos alimentamos en un sistema global muy vulnerable, del qué poco conocemos. ¿Si supiera Michel que cualquier día nos pueden cortar el suministro de energía, se instalaría unas placas solares autónomas? ¿Si supiera que nos pueden cortar el suministro de agua, recuperaría el agua de lluvia y el viejo pozo del jardín? ¿Y si supiera que el supermercado se podría quedar vacio, sin comida, atiborraría las despensas de latas de conserva y embutidos? No sería una solución acertada a largo plazo, claro, pero de todas las pesadillas que aterran a Michael, seguramente la menos improbable sea precisamente esa última: el desabastecimiento de comida, sobre todo en las ciudades.

La alimentación urbana hoy por hoy está totalmente desconectada de la producción de alimentos;  la producción de alimentos que abastece a las ciudades es totalmente dependiente de energía fósil; y la energía fósil no es infinita (la regla del tres). Cuando el déficit de petróleo y gas natural sea más patente (o cuando alguna crisis estratégica nos deje sin suministros) el precio de la energía será progresivamente más elevado. De hecho se puede observar una correlación directa entre el precio del petróleo y los costes de los alimentos que, de naturaleza industrial y no campesina, se producen con pesticidas y fertilizantes derivados del gas y del petróleo; que se han sembrado, regado y cosechado mecánicamente; que han viajado en barco, camión o avión; y que guardamos en frigoríficos que calientan el planeta.

¿Qué  puede hacer Michael y sus monomanías para protegerse ante tal descalabro? Como dicen algunos textos, también los individuos y las familias podemos empezar a introducir una agricultura y alimentación de transición,  que vaya acercándonos progresivamente a una alimentación de bajos o negativos costes energéticos. Cinco ideas:

  1. Revisar la despensa y la nevera y analizar cuánto petróleo vemos en ella. Cuántos envases y  paquetería observamos, cuántos alimentos kilométricos nos abastecen, cuántos dependen de una cadena de frío, cuanta carne aparece…para tenerlo en cuenta.
  2. Revisar la nota de la compra…y nos sorprenderemos que comparado con otros capítulos de nuestros gastos no es este uno de los más sangrantes, de forma que no es mala idea empezar a desviar partidas de nuestro presupuesto del capítulo de lo ‘innecesario’ al capítulo de lo ‘vital’.
  3. Repensar los menús en base a la sostenibilidad, es decir, pensar en nuestros hábitos de compra, en nuestra forma de guardar y preparar la comida, incluso del modo de vida que nos lleva a tener o no tiempo para cocinar.
  4. Rebuscar cerca de dónde vivimos alguna cooperativa o grupo de consumo que ya están abasteciéndose de productores locales; o localizar mercados de campesinos.
  5. Ruralizar la casa, es decir dedicar las macetas, el jardín o la terraza a cultivar una parte de lo que requerimos. O participar de un huerto comunitario en ese terreno abandonado del barrio.

Esto más o menos, o confiar en un milagro que –Michael lo sabe- no se dará.

El mundo patas arriba: Grupos de izquierda niegan la invasión a Libia

El mundo patas arriba: Grupos de izquierda niegan la invasión a Libia

 Por Rubén A. Hernández A.

Si se cuestiona a representantes de los Gobiernos y de los sectores militares, económicos, e intelectuales involucrados directa o indirectamente en los sangrientos acontecimientos de Libia, naturalmente justificarán la intervención foránea y la consecuente matanza de numerosas mujeres, niños y ancianos. Para ellos la ventaja de sacar a Gaddafi del juego geopolítico global superaba con creces a los daños colaterales, y por tanto era necesaria la utilización de los métodos pertinentes; eso sí, disfrazados éstos de humanitarismo y legalismo ante la ‘vista gorda’ de líderes genuflexos, de organismos parcializados, de las empresas mediáticas y de los millones y millones de imbéciles que deambulan por la vida como unos autómatas, y en consecuencia creen en el papel “benefactor” de los perros de la guerra (la guerra como un mal necesario) y del poder corporativo.

Pero lo que en verdad sorprende, o incluso asquea en el caso de Libia, es que algunos grupos en el mundo entero autocalificados como socialistas, marxistas, clasistas, u otras denominaciones que en teoría describen a quienes pretenden luchar contra las injusticias del imperialismo capitalista, le hayan prácticamente seguido el juego al Gobierno estadounidense y a sus aliados geopolíticos y mediáticos.  Para estos “progresistas” no hubo invasión a Libia, sino una rebelión popular totalmente planificada y ejecutada por el pueblo harto de Gaddafi. Ciertamente no podemos negar que en Libia numerosos ciudadanos ejercieron su legítimo derecho a protestar contra un presidente al que no consideraban digno representante de la voluntad popular, pero así mismo es inocultable el hecho de que lo sucedido en el país norteafricano tuvo el sello del Imperio estadounidense y de otras potencias planetarias. La intervención armada foránea, justificada por motivos “democráticos” y “humanitarios”, terminó siendo fundamental para la derrota de Gaddafi, y eso no puede ser puesto en duda ni por el más acérrimo enemigo del líder libio. De manera que todos esos intelectualoides “de izquierda” que hoy admiran al pueblo libio por su “rebelión espontánea”, prácticamente avalaron los sangrientos hechos proyectados y ejecutados en gran medida por obra y gracia imperial.

Para dichos intelectualoides no hubo invasión, entre otras cosas, porque consideran que los bombardeos aéreos no encajaron dentro de la definición clásica del concepto, y que no hubo un ingreso masivo de fuerzas foráneas vía terrestre. Pero resulta que la definición clásica del término invasión hace referencia a la incursión (obviamente violenta) en determinado territorio de fuerzas armadas ajenas a éste, con el objetivo de derrocar a su Gobierno y/u ocuparlo de forma temporal o permanente. De acuerdo a este concepto es evidente que si hubo una invasión a Libia por parte de la OTAN, tanto por vía aérea como por vía terrestre. En primer lugar debe tenerse en cuenta que el espacio aéreo lógicamente forma parte del territorio de toda nación, y desde el punto de vista jurídico la legislación internacional consagra la soberanía exclusiva y absoluta de cada Estado sobre dicho espacio. Es evidente, por tanto, que la utilización del espacio aéreo libio por aeronaves foráneas para bombardear a la población civil, debe ser interpretada como una invasión en toda la extensión de la palabra. Claro, no faltan los cínicos que justifican las abominables acciones de la OTAN por haber sido llevadas a cabo desde una zona de exclusión aérea impuesta por la misma organización, y por tratarse de un “gesto humanitario para salir del tirano Gaddafi”. ¡Cosas veredes, Sancho¡.

A la invasión aérea hay que agregarle la intervención por tierra, en la que si bien no participaron tropas regulares (hasta donde sabemos), si lo hicieron mercenarios pagados por la OTAN, mezclados hábilmente con los rebeldes libios. Fue indiscutible el papel de estos individuos en la caída de Gaddafi, como complemento de los bombardeos y como factor instigador, gracias por supuesto al soporte armamentístico brindado por los planificadores de la invasión. Adviértase en este sentido que tanto los sectores involucrados en la invasión a Libia, como aquellos que le siguieron el juego de alguna manera a las acciones y justificaciones de Estados Unidos y sus aliados, niegan tajantemente que haya ocurrido tal incursión de mercenarios, llegando a ridiculizar a quienes han sostenido lo contrario. Se ha intentado hacer creer a la opinión pública mundial que lo sucedido en Libia no fue más que una “rebelión espontanea” o una “revolución social”, y así encubrir la presencia de asesinos a sueldo armados hasta los dientes. La negativa en este contexto de algunos teóricos aparentemente de izquierda, nos hace pensar que tales individuos no son más que unos fascistas, oportunistas políticos o simples tarifados. Por cierto que muchos de los “rebeldes espontáneos” o “revolucionarios” apoyaron el proceder criminal de los mercenarios contra el mismo pueblo libio.

Resulta obvio pues, que Libia fue invadida por fuerzas externas regulares e irregulares con el objetivo de derrocar a Gaddafi. No se puede desconocer el rechazo de una parte de los ciudadanos de la nación norteafricana contra su gobernante principal,  pero es indiscutible que los más interesados en su caída eran Estados Unidos y otras potencias globales, y no precisamente para ayudar a los libios. Y de esta situación deberían estar bien conscientes todos a quienes preocupa el futuro de la humanidad oprimida.

Grafico: Armamento utilizado en Libia

Con la boca abierta (La Soberanía Alimentaria en Europa)

Con la boca abierta (La Soberanía Alimentaria en Europa)

Por Gustavo Duch

Ya tenemos aquí los primeros ajustes estructurales que los gobiernos europeos están imponiendo a su población, con el único interés de salvar el capitalismo y sus grandes beneficiarios (las banca privada, los grupos inversores y las grandes corporaciones). Y todo hace pensar que en los próximos meses estas políticas antisociales se endurecerán y extenderán. Ya tenemos aquí, también, las primeras movilizaciones generales (en Grecia y España, fundamentalmente) para advertir y denunciar los sistemas económicos y de gobernanza que nos han conducido a este escenario. Y entre los diferentes espacios de resistencia y transformación, ya tenemos aqui –creativa y enérgicamente– la respuesta de los movimientos sociales europeos preocupados por un modelo de agricultura global parte responsable de la crisis.”

Con estas palabras se abre la declaración final del trabajo de más de 400 personas del mundo rural, agrario, ecologista, consumidores y consumidoras, etcétera, reunidas en la ciudad de Krems (Austria) durante el pasado mes de agosto, presentando la soberanía alimentaria como alternativa a la crisis capitalista en la que nos encontramos.

Quienes conocemos la trayectoria de los movimientos en favor de la soberanía alimentaria, liderados por La Vía Campesina, no podemos dejar de sorprendernos al valorar su rápida expansión. En unos 15 años de existencia, hemos visto contagiarse su mensaje por todo el planeta. Su compromiso con un mundo rural vivo lo encontramos presente en los más insospechados rincones campesinos. Ha sido, además, aglutinador de muchas de las preocupaciones que desde otros colectivos no agrarios existían respecto de la alimentación y el uso y cuidado de los bienes que nos ofrece la naturaleza. Nos ha demostrado, a veces contra todo pronóstico y con métodos casi sobrenaturales, una infinita capacidad de coordinación y trabajo conjunto, algo nada sencillo para un colectivo de más de 200 millones de personas, y muchas lenguas y lenguajes. Han estado presentes, y con resultados admirables, en muchos de los momentos más significativos del contrataque neoliberal de estos años poniendo, por ejemplo, contra la espada y la pared a la todopoderosa Organización Mundial del Comercio.

Y aun con esta experiencia, nos quedamos con la boca abierta al observar cómo el paradigma de la soberanía alimentaria se convierte también en uno de los elementos de combate fundamental para enfrentarse a la crisis abierta, y en particular al escenario que se está desplegando por los teatros europeos.

¿Cómo llega la soberanía alimentaria a  catalizar luchas anticrisis?

La soberanía alimentaria, en primer lugar, ha tenido la virtud de identificar con claridad quién es el responsable de la situación de crisis que se vive en el medio rural desde ya hace demasiado tiempo: un sistema agroindustrial diseñado para lo opuesto a su obligación. En lugar de centrarse en la producción de alimentos sanos, justos y buenos para los pueblos, se dedica a todo aquello que pueda generar beneficios económicos, como los monocultivos de agrocombustibles, piensos para animales o plantaciones papeleras. Todo verde, pero incomestible. Así, como resultado, tenemos (y padecemos) por un lado una masiva desaparición de fincas agrarias y de las personas que con ellas tenían su medio de vida (sólo en España en los años noventa se contabilizaban de promedio el cierre de tres fincas por cada hora).

En segundo lugar, ha sabido interpretar este modelo agroindustrial como un reflejo exacto del sistema capitalista de crecimiento infinito, que, como dice la declaración,no reconoce la limitación de los recursos como el agua y la tierra y la energía; es responsable de drásticas pérdidas en la biodiversidad; contribuye al cambio climático; somete a miles de personas en trabajos sin el reconocimiento de los derechos más elementales; y se aleja de una relación armoniosa con la naturaleza. Explotar y tratar la tierra de esta forma es la causa fundamental de la pobreza rural en el planeta y del hambre en más de mil millones de seres humanos (como estamos percibiendo estos días con la crisis alimentaria en el cuerno de África), mientras que se crea un superávit de algo parecido a alimentos que en una elevada cantidad se acaban desperdiciando o bien se exportan subvencionados a mercados dentro y fuera de Europa compitiendo brutalmente con las producciones locales.

Y en tercer lugar, todo su análisis se complementa desde siempre con un trabajo colectivo, participativo y democrático, y con un proceso de creación de verdaderas y genuinas alianzas. Lo cual es muy valorado en este momento donde crecen las reivindicaciones frente al déficit de soberanía democrática (o popular) por el que vamos transitando.

De hecho, cambiar nuestros sistemas de producción y consumo de alimentos es un primer paso hacia un cambio más amplio en nuestras sociedades. Producir y consumir soberanamente alimentos son elementos capitales para luchar contra esta crisis, pues permitiría sentar las bases de una nueva economía relocalizada y campesinizada, dando lugar a un robusto sector primario.

La soberanía alimentaria a partir del encuentro de Krems añade a sus vocaciones la de ser marco para movimientos y organizaciones de países de la Europa del este. En el encuentro hemos podido observar cómo para poblaciones que han pasado de modelos de planificación autoritaria a sistemas de la ley del más fuerte, la exigencia por recuperar espacios de participación en políticas públicas sociales y solidarias que demanda la soberanía alimentaria se corresponde en buena medida con sus empeños. Sus poblaciones en muchos casos mantienen aún una buena proporción de campesinado, pero con la desaparición del Estado, las políticas neoliberales, eldumping interno europeo y el aterrizaje de muchas multinacionales que llevan ahí sus producciones más conflictivas, su futuro se hará cada vez más difícil, como ha pasado ya en muchos otros lugares.

Veamos pues, con la confianza renovada, cómo en los próximos meses los movimientos europeos, y todo el tejido asociativo y redes que han ido conformando en estos tiempos, serán capaces de europeizar una lucha a favor de una alimentación anticrisis.

Salvador Allende Documental

Por Patricio Henríquez (Chile)

A propósito accidente Isla Juan Fernández: Ni llanto ni burla. Palabras críticas sobre Felipe Cubillos

Por Patricio Hernandez

EL QUINTO

El accidente en Juan Fernández ha provocado toda una discusión entre amigos y conocidos, sobretodo cuando algunos se unen a las muestras de dolor y ponen la imagen de Camiroaga en su perfil de Facebook, cuando otros no se entristecen pero recalcan cierta vocación social que habría tenido el animador (apoyando a los estudiantes o increpando a Hinzpeter por Barrancones) y cuando otros tantos ironizan con su muerte y con el rol que este jugaba dentro de la sociedad de mercado (denunciando su carácter de incitador al consumo y el endeudamiento en la tienda Ripley). En verdad, es más que legítimo el dolor de las familias, es válida aunque muy cuestionable la “tristeza” de aquellos que sólo conocían a estos personajes por la tele y que hoy lloran como si fuesen sus familiares más cercanos (tal como ocurrió con la muerte del General Bernales), y es acertada la crítica de que si no se tratase de personajes televisivos la tragedia no tendría tanto impacto y tanta difusión. Es verdad que el país “está de duelo” principalmente por la influencia del factor mediático (por la influencia de los medios en la sociedad y por la transformación de la tragedia en show televisivo), ya que lo más seguro es que el próximo 18 de septiembre hayan más de 21 fallecidos y nadie salga en masa a colocar velas y a ponerse a llorar, así como tampoco lo hacen con los muertos que casi todos los días hay en las cárceles chilenas, ni con los ancianos que mueren esperando a ser atendidos en los hospitales, ni con el asesinato de Manuel Gutiérrez. Efectos televisivos y sociales que dan para un debate sociológico.

 

En lo personal, y esperando no ofender a nadie ni herir susceptibilidades, reconozco lo trágico del accidente, comprendo el dolor de las familias de los afectados, pero no soy parte de la masa que se lanza al lamento televisivo, así como tampoco me interesa bailar sobre la tumba de nadie. Lo que sí es que uno no puede perder el sentido crítico y creer que todos los muertos son buenos o unos santos. Insisto, no me alegro con la muerte de nadie, pero tampoco me tiene triste el fallecimiento de Felipe Cubillos, sólo quiero entregar algunos elementos críticos dentro de la vida de esta persona, cuya acción afectó a muchos.

 

Este “emprendedor solidario” no tuvo que emprender mucho para convertirse en un acaudalado. Felipe Cubillos fue hijo de Hernán Cubillos, un militar, organizador del golpe de Estado de 1973 (que hizo desaparecer forzosamente, torturó, encarceló, reprimió y violentó a millones de chilenos), cercano a José Toribio Merino, Patricio Carvajal y Roberto Kelly (con este último compartiría el pasatiempo de los yates que heredaría su hijo), miembro de El Mercurio, Qué Pasa, canciller del Régimen Militar, Vicepresidente de la CCU, presidente de la Compañía de Inversiones Transandina, consejero de la Fundación Adolfo Ibáñez, presidente de la Compañía Chilena de Tabacos, presidente de la Cámara de Comercio Chileno-Uruguaya y vicepresidente del BCI. Su posición dentro del régimen militar le permitió a la familia Cubillos obtener una ventajosa posición económica a costa de la sangre y la muerte de miles de chilenos. Así, asistiendo a los mejores colegios y con un padre en las altas esferas del poder, no es muy difícil ser emprendedor.

 

Felipe Cubillos, de profesión abogado, fundaría una serie de empresas como Marina del Sur, Piscicultura Australis, Naviera El Navegante y la organización B2B Senegocia.com, así como ocuparía importantes cargos en Eicosal, SalmonChile, la Corporación Nacional de Exportadores y sería el creador de la Fundación Imagina. Aquí, su labor más destacada la tendría como defensor de la industria salmonera, una industria criminal.

 

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Los trabajadores del salmón, que realizan sus actividades en centros de cultivo, plantas de procesamiento y actividades asociadas, se encuentran expuestos a una serie de peligros, con altas tasas de accidentes, sólo superadas por el rubro de la construcción. La mayoría de los trabajadores en las plantas procesadoras (donde el 70% son mujeres) reciben un reducido monto salarial, el cual es complementado por bonos de producción, ya que al empresariado le interesa sobretodo la velocidad, por el rápido deterioro de los pescados. De modo que, para aumentar sus reducidos ingresos, el trabajador debe someterse a la dictadura del reloj realizando trabajos monótonos y repetitivos sin cesar, sometidos al incansable ritmo de la cadena de producción lo que no les permite controlar los tiempos de trabajo ni las pausas, debiendo trabajar en muchos casos en jornadas de 12 horas sin descanso, de pie (lo que conlleva enfermedades en las extremidades y la columna), en temperaturas extremas, con acceso restringido a los baños, lo que les significa una serie de enfermedades y la necesidad de trabajar con pañales. El ambiente es húmedo, el piso resbaladizo, sin pausas y bajo la constante presión de estar siendo vigilado por el supervisor, en lugares hacinados, sin condiciones de higiene y con un ruido interminable e infernal. Un trabajo sin mayores condiciones de seguridad, sin prevencionistas de riesgos, que ve cada día a trabajadores cortados, mutilados, lesionados, caídos, fuertemente golpeados.

 

Las consecuencias de esta inhumana condición laboral es la presencia de una serie de enfermedades y trastornos físicos: estrés, dolor de cabeza, amigdalitis y resfríos por las bajas temperaturas, lumbago, tendinitis, cistitis, cortes en dedos y brazos, angustia, dolores en diversas partes del cuerpo e, incluso, abortos, entre otros.

 

Pero quienes trabajan en las plantas procesadoras no son los únicos que dejan la vida para alimentar la codicia de los dueños del salmón. Todos los días cientos de buzos descienden a las profundidades de las jaulas de salmones para realizar distintas labores, en un ambiente extremadamente hostil, con cables, redes, mallas, con nulos niveles de capacitación para realizar estas labores. Existiendo decenas de buzos fallecidos y desaparecidos en la faena más peligrosa de la industria.

 

Esta dura realidad se ve acentuada por los bajos salarios y los nulos derechos laborales. Repitiendo la realidad de millones de trabajadores, los “temporeros” de la industria del salmón no cuentan con contratos fijos, algunos ni siquiera poseen contratos, reciben apenas sobre el mínimo y laboran para empresas contratistas que prestan servicios a la gran industria salmonera, lo que limita sus derechos y su capacidad de presión. No existe ninguna empresa salmonera que no haya sido denunciada por infracciones laborales, lo que es pan de cada día. A esto, debemos sumar las prácticas antisindicales, las listas negras y las amenazas constantes a dirigentes y trabajadores.

 

 

Además de esto, las salmoneras han destruido el ecosistema y el mar del sur chileno, recibiendo como premio concesiones marítimas que han significado la privatización de este bien público.

 

Es a esta industria a la que se dedicó a defender el benéfico Cubillos, logrando un éxito que lo llevó a ser presidente de la Corporación Nacional de Exportadores, en donde ya no sólo defendió a los salmoneros, sino también a la industria forestal, minera y otras tantas. Cubillos también colocó su granito de arena en Peñaflor con su piscicultura Australis, la cual ha sido infraccionada por verter residuos en afluentes.

 

Cubillos no sólo amaba el mar porque este se podía utilizar para sembrarlo de salmones, su padre le inculcó el amor por los yates así que Cubillos se dedicó a los deportes náuticos creando su propia empresa y llegando a dar la vuelta al mundo. Claro, cuando se tiene dinero, el tiempo sobra para ser deportista y también para dedicarse a la filantropía, sobretodo cuando esta será expuesta televisivamente. Pero los yates no eran su principal fuente de ingresos, los salmones deben ser exportados vía marítima y Cubillos, como buen amante del mar y de la industria salmonera, no dudó en tener su propia compañía naviera al servicio de las salmoneras.

 

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Cuando llegó el terremoto y el tsunami Cubillos fue a las zonas afectadas y regaló motores y naves y ayudó a que SalmonChile limpiase su dañada imagen haciendo lo mismo. No vamos a cuestionarnos si esta fue una buena intención real, un sentimiento de caridad y solidaridad cristiana, una estrategia de inversión social empresarial o una oportunidad para que operase Fundación Imagina con su programa de microcréditos, trataré de pensar lo mejor en este sentido. Las inquietudes se las dejó a usted para que las reflexione. El hecho es que de este acontecimiento surgió el Desafío Levantemos Chile, iniciativa privada que en uno de sus puntos de intervención buscaba volver a levantar el comercio en Juan Fernández a través del emprendimiento, no de la recuperación de los derechos sociales y de una intervención responsable del Estado, sino a través de lo que se ha venido llamando “emprendimiento”, convertir a las personas en pequeños capitalistas bajo la ilusión que en el sistema todos tenemos la oportunidad de surgir, como si esta sociedad no se basase en la existencia de ricos y pobres, en fin. Un tema que da para rato pero que nos invita a flexionar sobre la funcionalidad real y concreta, más allá de los objetivos declarados y las buenas intensiones, de muchas ONGs e instituciones de “caridad”.

 

 

Felipe Cubillos partió entonces a Juan Fernández donde perdería la vida. El mismo Felipe Cubillos que días antes de su muerte se declarase como “indignado” en una columna de La Segunda, por la indignación que le provocaba que los Carabineros fuesen atacados en las protestas, que alguien intentase culpar a la institución de Carabineros por el asesinato de Manuel Gutiérrez, por el peligro de que los sostenedores de los particulares subvencionados puedan perder sus colegios si es que estos se estatizan y se quiere acabar con el lucro, claro, Cubillos, como buen liberal, apoyaba las demandas ciudadanas, siempre y cuando estas apuntasen a la libertad del individuo, a la libertad de emprender, a la libertad del mercado, nada de Estado, nada de derechos sociales, nada de proyectos colectivos.

 

En fin, como dije en un principio, no me alegra ni me entristece la muerte de Felipe Cubillos, sólo quiero que tengan en cuenta algunos antecedentes de esta persona en estos momentos desaparecida en el fondo del mar, al igual que los buzos de la industria sanguinaria del salmón a la que tanto defendió, desaparecido como los sueños de cientos de cesantes del salmón en la región de Los Lagos, desaparecido en el fondo de un mar con una gran diversidad no como el mar privatizado del sur de Chile que Cubillos y tantos otros han ayudado a destruir.

 

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Nota de Periodico El Quinto:

 

Para los que les interesa ahondar más en el tema de las salmoneras, le recomendamos revisar los estudios de Terram, Ecoceanos, Oxfam, Olach y los artículos del biólogo Héctor Kohl y, por su puesto, conocer la realidad en terreno. Las cifras y referencias para este caso han utilizado, entre otros (incluyendo noticias de prensa y el documental "Ovas de Oro)), los siguientes estudios que les recomendamos leer:

 

CULTIVANDO POBREZA: CONDICIONES LABORALES EN LA SALMONICULTURA. http://www.terram.cl/nuevo/images/storiesRpp18_cultivandopobreza.pdf

 

IMPACTOS DE LA SALMONICULTURA EN CHILE. http://www.olach.cl/home/olachcl/www/images/storiesminuta_camara.pdf

 

RADIOGRAFIA A LA INDUSTRIA DEL SALMÓN EN CHILE. http://www.farmedsalmonexposed.org/pdfs/radiography-report.pdf

 

SALMONICULTURA CHILENA: ENTRE EL ÉXITO COMERCIAL Y LA INSUSTENTABILIDAD. http://bibliotecaverde.wikieco.org/wp-content/plugins/downloads-manager/upload/rpp23.pdf

“El 20 de septiembre será un día de gloria para Palestina”

“El 20 de septiembre será un día de gloria para Palestina”

Entrevista con Embajador de Palestina en Argentina, Walid Muaqqat:
 

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
El 20 de septiembre de 2011 Palestina presentará la solicitud de ser Estado y, por tanto,  miembro pleno de la Organización de las Naciones Unidas al Secretario General del hemiciclo mundial, Kofi Annan. De aprobarse la exigencia histórica de todo un pueblo, su capital se situaría en Jerusalén Oriental. Desde 1974, Palestina sólo es asociado observador en la ONU.
 
El 4 de julio de 1967, Palestina sacrificó el 78 % de su territorio frente a Israel. Uno de los pueblos más golpeados por la violencia y la ocupación de la historia busca la edificación de un Estado en Cisjordania y Franja de Gaza. No obstante, desde hace 44 años, Israel viola todas las normas del Derecho Internacional. Se trata de un holocausto que ya cobra  inimaginables cientos de miles de personas muertas por Israel. Por eso el pueblo palestino ha resuelto cumplir con todos los tratados y obligaciones ante la comunidad mundial, y dirigirse a la ONU –la misma entidad que dio origen al Estado de Israel- para ser reconocido como un Estado independiente, soberano y miembro pleno.
 
El 20 de septiembre en Argentina y en todo el globo se realizarán marchas de apoyo a Palestina mediante recorridos que terminarán en las puertas de las sedes de la ONU de cada país. Allí se hará entrega de un comunicado de parte de las organizaciones sociales y políticas que exigen la membresía total de Palestina en el fundamental foro planetario. 
 
En Argentina, país donde la comunidad palestina es la menos numerosa de Latinoamérica, incontables organizaciones sociales y políticas, congresistas, artistas, intelectuales y personas de corazón ancho caminarán por las calles de Buenos Aires el 20 de septiembre desde la Facultad de Medicina de la UBA a las 16:30 hrs., hasta la sede de la ONU, ubicada en calle Junín 1940, zona de Recoleta, alrededor de las 18:00 hrs. para entregar la misiva de solidaridad con la razón palestina. 
 
Roja y negra y verde y blanca. El emblema palestino brilla y late esperanzado junto a un retrato de Yasser Arafat en el despacho del embajador de Palestina en Argentina, Walid Muaqqat. Con soltura, franqueza y optimismo, el diplomático con más de 30 años cumpliendo labores en América Latina responde las preguntas. Fotografías impactantes de mujeres y niños palestinos ilustran como vergüenza sorda a las víctimas del Estado Israelí.
 
 
-¿Por qué acudir a la ONU?
 
“Las negociaciones de paz entre Israel y Palestina llegaron un punto muerto. Israel ya no ofrece ninguna señal de esperanza a nuestro pueblo para establecer relaciones serias y encontrar una solución justa y verdadera para el llamado ‘problema palestino’. De hecho, sigue la ocupación israelí en territorio palestino, continúa la construcción de asentamientos colonizadores en suelo del futuro Estado Palestino; el ‘muro de la vergüenza’ que tiene más de 800 kilómetros confisca más del 20 % de nuestra geografía. Y todo lo que hemos intentado hacer para que termine el oprobio ha sido en vano.”
 
-¿Los ataques israelíes se han intensificado desde que Palestina adoptó la decisión de asistir a la ONU?
 
“La ofensiva militar contra nuestro pueblo, en realidad, ha sido permanente. Los israelíes no respetan ninguna tregua. Siempre tienen algún pretexto para agredir a Gaza, donde se encuentra un millón y medio de palestinos en 250 kilómetros cuadrados. Es decir, la mayor concentración de población en el mundo. Israel ha demostrado con creces y trágicamente que no pretende admitir la construcción de un Estado Palestino. Continúa presionando militar (600 puestos de control castrense) y económicamente a Palestina con el fin de que no asista a la ONU. Sin embargo, ello no nos intimida en absoluto.”
 
-¿Qué le reporta a Palestina convertirse en miembro pleno de la ONU?
 
“Palestina e Israel estarían en situación de igualdad a nivel internacional. Podríamos enjuiciar a Israel en la Corte de la Haya. Legalmente no tendría que existir la ocupación. Es decir, a escala global, Israel quedaría transformado jurídicamente en un Estado ocupante.”
 
 
OLP Y ESTADO PALESTINO
 
 
-¿Cómo se establecería la relación entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de constituirse en Estado?
 
“La Autoridad Nacional Palestina es una formación política transitoria que sólo representa a los palestinos que están al interior de nuestro territorio. ¡Pero más de la mitad de mis compatriotas están fuera de Palestina! Por ello la OLP permanece hasta ahora como único representante, encima de la Autoridad Palestina.”
 
-¿Qué ocurriría con la OLP?
 
“La OLP no perdería nada porque el derecho a retorno de personas corresponde a una decisión de la ONU y nadie puede borrar esa facultad del mapa. Los derechos están garantizados a través de resoluciones de la ONU y no se pueden eliminar. El Estado Palestino asumiría integralmente la responsabilidad de nuestro pueblo dentro y fuera del territorio. La OLP cautelaría sus funciones históricas por medio de la creación del nuevo Estado. Estar en la ONU en  condiciones plenas nos da la legitimidad para reclamar internacionalmente nuestros derechos inalienables, ya sea por la Haya, la Asamblea General de la ONU  o por el Consejo de Seguridad.”
 
 
EL FACTOR EEUU
 
 
-¿Palestina está preparada para ser Estado?
 
“Todo el planeta sabe que la Autoridad Nacional Palestina actualmente cumple con todos los requisitos políticos e institucionales para ser un Estado. Y todo el mundo sabe perfectamente que la Autoridad Nacional Palestina obedece los estándares internacionales en materia económica, sanitaria, educacional, de Derechos Humanos, producción legislativa, etc.”
 
-¿Y cuál ha sido el comportamiento del gobierno de Estados Unidos?
 
“Ha coaccionado fuertemente para que no vayamos a la ONU. Nos ha amenazado con terminar con su ayuda. Pero nuestro pueblo no se amilana y no abandonará la decisión de convertirse en un Estado libre, independiente y soberano. Se nos ha acusado de que estaríamos cometiendo un acto unilateral. Evidentemente ello es falso. Nosotros en la ONU parlamentaremos con 193 países. ¡Se trata de la cuna del multilateralismo! El único unilateral es Israel, con sus acciones repetidas contra nuestra gente.”
 
 
CUESTIÓN DE SOLIDARIDAD
 
 
-¿Cómo evaluaría la conducta solidaria de América Latina con la causa palestina?
 
“Ha jugado un rol muy importante ante nuestra demanda de reconocimiento como el Estado 194 de la ONU. De este modo, Latinoamérica ha dado una gran señal a Israel en el sentido de que finalice con su política militar de asentamientos en nuestro territorio, de confiscación de tierras, de exigir la conservación de la integridad de Palestina. Los países de América Latina que aún no se han pronunciado favorablemente son Colombia, Panamá, Guatemala y México. La inmensa mayoría de las naciones del Continente está con nosotros explícitamente.”
 
-¿Y el resto del mundo?
 
“También nos apoya a través de la Declaración del Cuarteto (ONU, EEUU, Unión Europea y Rusia). Allí se plantea que el territorio palestino corresponde al establecido el 4 de julio de 1967. No tenemos claridad sobre qué países votarán a favor. Lo que sí podemos garantizar son 150 naciones de las 193 que forman la ONU, esto es, más de dos tercios. De la Unión Europea solidarizan con nuestra causa con mayor fuerza Francia, España y Portugal. Naturalmente, nosotros esperamos que todos voten a favor.”
 
 
LAS CONSECUENCIAS DE SER ESTADO
 
 
-¿Cuáles serían las repercusiones inmediatas de aprobarse la condición de Estado pleno de Palestina el próximo 20 de septiembre?
 
“Primero que todo, nosotros esperamos que Estados Unidos no emplee el derecho a veto. Ello resultaría catastrófico. EEUU no puede colocarse solo junto a los intereses de Israel, mientras todo el planeta nos apoya. El gobierno norteamericano debe asumir su responsabilidad como país potente al respecto. Llevamos mucho tiempo aguardando para vivir en paz junto al Estado de Israel. Sabemos que una resolución a nuestro favor no significará el retiro de Israel de nuestro territorio. Pero desde ese momento, Israel debe acatar todas las leyes, órdenes y demandas del Derecho Internacional. Habría un sustantivo cambio de trato entre nosotros y el Estado de Israel.”
 
-¿Cómo sintetizaría de resultar todo bien para Palestina?
 
“Sería la gloria del pueblo palestino después de una lucha sin precedentes de 63 años, desde la tragedia de 1948 hasta la fecha.”
 
 
Septiembre 7 de 2011

Cómo explico yo el capitalismo

Cómo explico yo el capitalismo

Por Gustavo Duch. Ilustración por Javier Olivares

Si fuera historiador y nutricionista, que no soy ni lo uno ni lo otro, escribiría un tratado sobre cómo entender el capitalismo y sus apetitos. Todos esos conceptos complicados que muchas veces se nos escapan quedarían, mejor o peor, explicados con ejemplos sencillos y tangibles.

Cuando leemos que el capitalismo se basa en la propiedad privada, empezaría la lección por el cercamiento de tierras en la Inglaterra feudal. Lo que era un bien de usufructo colectivo, la tierra cultivable, quedó vallado, protegido y mandado por y para unos pocos. El desarrollo de industrias competitivas (y que sólo se alimentaban del lucro económico, olvidándose de los derechos más básicos) se hizo patente en los millones de campesinos esclavizados y expulsados de su residencia, edificando la revolución industrial y volcando las riquezas de los países periféricos hacia los países centrales. El poder corporativo, otra de las características del capitalismo, tiene también los mejores ejemplos y mucho recorrido en el campo agrícola –quizás ahí nació– con las grandes compañías fruteras y hoy con un puñado de empresas que controlan las semillas, granos, cereales y todo lo que es comestible. Por último, el nulo respeto por el medio ambiente, que nos creemos que está bajo nuestro dominio y explotación, también queda reflejado en la intensificación de la agricultura y la ganadería.

Es decir, me gustaría escribir un tratado que demostraría cómo en la agricultura fue donde el capitalismo antes actuó y donde antes se conocieron sus nefastos efectos. Es por eso que para las poblaciones rurales de todo el planeta, la crisis que padecemos actualmente no es más que un accidente coyuntural, una piedra en un camino de socavones. La conocen desde hace décadas: hambre, desempleo, falta de servicios, trabajo basura, desprecio político…

Si fuera sociólogo, encontraría también una correlación clara entre quienes han sufrido los estragos del capitalismo y quienes –desde hace tiempo– están en lucha contra él. Y sabría explicarles por qué el movimiento mundial de campesinos y pequeños agricultores, La Vía Campesina, aglutina a más de 200 millones de seres humanos movilizados contra las empresas de agronegocios que se están adueñando de la agricultura, contra el acaparamiento de tierras y contra el libre comercio.

Sin ser historiador, nutricionista ni sociólogo, lo que sí puedo afirmar es que las luchas de La Vía Campesina han sido un elemento clave para frenar las políticas de libre comercio impulsadas centralmente desde la Organización Mundial de Comercio, lo que ha llevado a los defensores de este modelo capitalista y desregulado a la multiplicación de tratados de libre comercio bilaterales entre varios países o varias regiones. El más precoz, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Canadá, EEUU y México, nos ha dejado en sus más de 15 años de aplicación resultados claros: la agricultura industrializada de los poderosos ha empobrecido y desplazado a la agricultura indígena –madre y padre del maíz–. El más reciente, entre Colombia y la Unión Europea, promete darnos frutos similares.

La Política Agraria Común de la Unión Europea que favorece la ganadería industrial y sus corporaciones tiene desde hace años un problema de excedentes de leche. Este modelo de sobreproducción y concentración ha sido el causante de la ruina de miles y miles de pequeñas ganaderías y lecherías de las zonas rurales europeas, muy evidentes en el norte peninsular. Lejos de revertir la situación, la solución que se propone es más mecanismos que beneficien a estas grandes industrias, con instrumentos que favorezcan la exportación de leche a países como Colombia, donde el respectivo TLC permitirá su entrada en torrentes.

Un tratado que trata de eliminar barreras es un acuerdo que deja una lucha desigual entre industrias lácteas europeas todopoderosas, altamente subvencionas (la UE dedica 16.000 millones de euros anuales a este sector), con sistemas de producción muy intensivos y bajos costes, frente a millones de pequeñas ganaderías locales.

Colombia es autosuficiente con su producción láctea. Del total, un 43% se produce y distribuye en una cadena popular que apenas recibe el apoyo estatal y que maneja un volumen de 7,75 millones de litros diarios que van tanto a los hogares, como a millares de pequeñas y medianas industrias de derivados lácteos que producen quesos campesinos, cuajos, mantequilla casera, almojábanas, arequipes, crema de leche, kumis, postres, yogur casero, sabajón, avenas lácteas, “panelitas” y muchas otras exquisiteces. Los consumidores atendidos, que deberán hervir la leche para garantizar su higiene, llegan casi a 20 millones de personas, los “jarreadores” (transportistas de la leche) se acercan a 50.000 y, finalmente, el valor de este negocio es de más de tres billones de pesos anuales (cerca de 1.700 millones de dólares), cifra nada despreciable para apetitos voraces.

Es este 43%, estos 1.700 millones de dólares distribuidos entre mucha población, lo que un modelo capitalista no puede dejar de aprovechar. En breve, con el tratado en marcha y sin aranceles a la importación a la leche extranjera, pasará a ser parte de las multinacionales de la industria láctea. Las mismas que ya engordaron en España a base de comerse a campesinas y campesinos.

REFORMA TRIBUTARIA PARA FINANCIAR LA EDUCACION

REFORMA TRIBUTARIA PARA FINANCIAR LA EDUCACION

Por Julian Alcayaga
 
Los estudiantes  han demostrado a la opinión pública que la educación gratuita se puede financiar con la renacionalización del cobre y con una reforma tributaria, mientras que el gobierno rechaza la renacionalización, y juzga que una reforma tributaria generaría aumentos de impuestos. No es verdad.
Una reforma tributaria puede generar miles de millones de mayor tributación sin aumentar para nada los impuestos.
Terminar con la elusión y evasión Tributaria
Se llama elusión tributaria al no pago de impuestos que es autorizado por ley. Cada año la Dirección de Presupuesto incorpora en la Ley de Presupuestos el mal llamado Gasto Tributario, pero que en realidad llamarlo de este manera no es más que una forma de ocultar que este gasto tributario no es otra cosa que verdaderos “subsidios” que el Fisco otorga a los más ricos de Chile, mediante exenciones tributarias. El Fisco no cobra el impuesto a la renta por lucros diversos, como en la compraventa de ciertas acciones en Bolsas de Comercio, inversiones en fondos mutuos, ahorros en AFP, DFL 2, exenciones al IVA, etc.
Sin necesidad de aumentar ningún impuesto, si el Estado le pone término a los “subsidios” a los ricos, se recaudarían alrededor de 5 mil millones de dólares para la Educación Gratuita y sobraría.
Pero el Fisco pierde también otros 5 mil millones de dólares anuales por causa de la evasión tributaria, que consiste en no pagar impuestos defraudando a la ley. En realidad es la misma ley que deja abierta las brechas para que esta evasión se produzca, sobretodo por empresas y contribuyentes que pueden pagar asesores tributarios para evadir el pago de los impuestos.
 
En los países OCDE la evasión tributaria es muy baja en relación a la que se observa en Chile. Allí se aplican medidas que en Chile no se quieren aplicar. ¿Cuáles son estas medidas? En esos países los balances y declaraciones de impuestos de las empresas son públicos, mientras que en Chile son absolutamente secretos para impedir que se conozcan las empresas que no pagan impuesto a la renta. En los países de la OCDE no existe el secreto bancario mientras que en Chile este secreto es un incentivo a la evasión y al lavado de dinero. En los países de la OCDE existe un Plan Contable Único Nacional, mientras que en Chile solo se discute de esa posibilidad desde hace décadas. En los países de la OCDE las empresas no pueden arrastrar pérdidas superiores a la mitad del capital propio, mientras que en Chile las pérdidas no tienen límite y en consecuencia tampoco tiene límite la evasión tributaria. En Chile existe evasión tributaria no porque los chilenos sean evasores innatos sino porque la ley deja muy abierta las brechas para ello, favoreciendo aquellas grandes empresas que pueden pagar asesores tributarios.
Si se quisiera terminar con este escándalo, se recaudarían otros 5 mil millones de dólares, sin aumentar ningún impuesto.
Reforma para evitar la elusión y evasión tributaria en la minería
Según informes del S.I.I., hasta el año 2003, ninguna de las grandes mineras extranjeras pagó un solo peso de impuesto a la renta, salvo Minera Escondida.
En la actualidad, con el alto precio del cobre, pagan poco más de 3 mil millones de dólares de impuestos, produciendo el 70% del cobre chileno. Codelco, que solo produce un 27% de la extracción nacional, aportó cerca de 7 mil millones de dólares. Esta muy escasa tributación de las mineras extranjeras, puede ser considerablemente aumentada, si se eliminan las brechas tributarias que hoy existen, veamos:
1.- Los precios de transferencia
Los precios de transferencia son los que se practican entre empresas relacionadas que pertenecen a un mismo grupo económico financiero, precios de transferencia que se observan tanto en las compras como en las ventas. Una de las mayores fuentes de evasión se debe a la exportación de concentrados, gracias a lo cual las mineras extranjeras perciben por cada libra de cobre, a lo menos un 30% menos que Codelco. Así bajan fraudulentamente los ingresos por ventas, las utilidades y el impuesto a la renta.
Para terminar o disminuir la evasión mediante los precios de transferencia en la venta de concentrados, bastaría con agregar el siguiente inciso, como inciso tercero o último del art. 38 de la Ley de la Renta:
"En la exportación de cobre y sus subproductos, los cargos por fundición y refinación, que se apliquen en deducción del precio existente en la Bolsa de Metales de Londres, serán fijados trimestralmente por el Presidente de la República, en base a los costos promedios que Codelco y Enami tengan por dichos procesos, más un margen razonable de rentabilidad, que también será fijado en este reglamento. Por todos los otros cargos que se apliquen en descuento del precio de la Bolsa de Metales de Londres, el reglamento fijará estos valores en función de un promedio de la industria internacional. Los cargos y descuentos que no figuren en ese reglamento, serán considerados gastos no necesarios para producir la renta".
Una disposición como esta puede permitir aumentar los retornos de exportación de parte de las mineras privadas en alrededor de 8.000 millones de dólares anuales, y la tributación a favor del Fisco de 41% en total, es decir sobre los 3.200 millones de dólares anuales. Una medida como esta es perfectamente factible porque no está incluida en la invariabilidad tributaria.
2.- Pérdidas en los mercados de futuro
Las empresas mineras pierden varios miles de millones de dólares en los Mercado de Futuros del Cobre, “que casualmente ganan” operadores o empresas relacionadas. Es tan fraudulenta esta forma de traspasar ganancias a empresas relacionadas, que Fondo Monetario Internacional insiste desde hace más de treinta años para que los países del Tercer Mundo legislen para declarar que las pérdidas en los mercados de futuro sean declaradas como “gastos no necesarios para obtener la renta”. O sea para que tributen.
 
Para terminar con este tipo de evasión, bastaría que en el artículo 31 inciso primero de la Ley de la Renta a partir del párrafo:
"No se deducirán los gastos incurridos en la adquisición, mantención o explotación de bienes no destinados al giro del negocio o empresa"; se agregue la siguiente frase: "incluidas las perdidas en los mercados de futuros de metales, o del mercado de futuros de cualquier otro producto, o mercados similares que determine el Servicio".
Una medida como esta es mucho más radical en su alcance que la que proponemos para los precios de transferencia, porque es más acotada, y además serviría para terminar con las pérdidas en estos mercados por parte de Enami y Codelco. Durante el año 2010 Codelco perdió en esto mercados 1.042 millones de dólares, y cerca de 3 mil millones, entre el 2006 y el 2010. Estas gigantescas sumas ya no perderían si se aprobara una medida como la propuesta.
3.- Los gastos financieros
Cada año las empresas extranjeras del cobre transfieren cientos de millones de dólares en intereses financieros al extranjero, por lo general a filiales financieras domiciliadas en paraísos fiscales. En un paraíso fiscal no se pagan impuestos tributarios.
Estos gastos financieros representan en la mayoría de estas empresas más del 20% de los costos operacionales, puesto que la ley chilena les permite endeudarse hasta 3 veces el patrimonio, siendo que los países desarrollados el endeudamiento no puede sobrepasar la mitad del patrimonio.
Si realmente se quisiera poner término a esta forma de elusión tributaria, se deben implementar las siguientes medidas:
a) Hasta 1978 el DL 600 no permitía la “inversión” extranjera mediante créditos, menos aún con financieras relacionadas, entonces volver a prohibir este tipo de créditos, solo nos haría volver al DL 600 original.
b) Pero si no se prohíbe este tipo de endeudamiento, a lo menos que se le ponga un límite y no sobrepase del 20 % de la inversión directa.
 
c) Y principalmente, modificar el Nº 1 del art. 59 de la Ley de la Renta (DL 824) para aumentar el impuesto adicional a los intereses de 4 a 20%.
Todas estas modificaciones se pueden hacer  porque no están vinculadas a la dañina invariabilidad tributaria. Solo hace falta voluntad para defender los intereses del país.
 
Julián Alcayaga es economista.