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Movimiento Obrero

Chile: Encuentro por un Sindicalismo Independiente de los intereses de los que mandan: Unidad, lucha, solidaridad y educación

Chile: Encuentro por un Sindicalismo Independiente de los intereses de los que mandan: Unidad, lucha, solidaridad y educación

Por Andrés Figueroa Cornejo

Con la participación propositiva, resuelta y democrática de dirigentes y delegados sindicales, mujeres y hombres, de las industrias del transporte colectivo y de carga; de la construcción; de la banca; del cobre; de los puertos; del trabajo independiente; de los supermercados; del Call Center; del magisterio; de la seguridad; de servicios; de los lancheros; de la salud y de las pymes, hemos realizado el primer Encuentro por un sindicalismo independiente de los intereses del Estado, los empresarios, y los partidos políticos que trabajan a su servicio, el 26 de marzo en Valparaíso.

Nos hemos reunido convencidos de estar sentando las bases elementales que ayuden a la unidad de los trabajadores de Chile y fortalezcan la reapropiación de sus propias organizaciones, sobre el principio de la independencia política de la clase trabajadora, cuyos intereses inmediatos e históricos son antagónicos respecto del Estado, los actuales partidos políticos, el empresariado, la propia clase propietaria y los gobiernos de turno. Nos oponemos a  las formas del capitalismo reinante, explotador, expoliador y que alimenta sus ganancias con los recursos naturales del pueblo y los asalariados del territorio.

Hemos realizado, plenos de voluntad para revertir las actuales y pésimas condiciones de los trabajadores en el país, un diagnóstico preliminar por cada sector sobre la actual organización del trabajo impuesta por el capital,  caracterizada por la deslocalización, alta rotación laboral, la sobreexplotación, la fragmentación, el subcontratismo, las precarias relaciones contractuales, los pésimos salarios, la destrucción ambiental y el incumplimiento incluso de los derechos legales establecidos. Del mismo modo, hemos evaluado que el miedo a perder el empleo, la alienación social y el sobreendeudamiento galopante, son elementos que dificultan y actúan como una parte de una política antipopular de Estado y los empresarios para impedir la formación de 

organizaciones sindicales.
Los participantes hemos constatado que las actuales representaciones  sindicales, que dirigen  las organizaciones centrales, actúan sometidas al empresariado, modificando de esta manera el rol de los sindicatos, y convirtiéndolos en organizaciones integradas a la defensa de los intereses de los empresarios y Estado.

Estimamos urgente enfrentar las nuevas maneras de explotación capitalista, abriendo el debate y organizando la lucha por recuperar los sindicatos como instrumentos de los propios trabajadores. De la misma forma, debemos preguntarnos qué tipo de sindicalismo necesitamos; ¿Es el sindicato actual, tal como está concebido, la organización que requerimos? ¿Hay que pensar en nuevas maneras de organización y en otros métodos? Para ello nos entregaremos, tanto a la tarea de hacer un levantamiento y mapeo de las condiciones laborales generales del país, como a la formación, capacitación y educación de los trabajadores en materia de derechos laborales.

Constatamos que el sindicalismo de clase se ha jugado por los intereses profundos del pueblo trabajador, es solidario, está por la emancipación de la humanidad  del capitalismo mundial y nacional. En esta línea declaramos:


1. Rechazamos la violencia empresarial de los dueños de la empresa PISA, que luego de una larga huelga del Sindicato Nº 2, despidieron con saña y buscando amedrentar ejemplarmente al mundo laboral a todos quienes participaron de la huelga y ahora pretenden desaforar a sus dirigentes y no pagar las indemnizaciones legales.

2. Apoyamos el proceso de negociación colectiva que llevan a cabo los obreros de la construcción de la empresa Urbana de Rancagua, confiados en sus fuerzas y organización para obtener lo que les corresponde por justicia.

3. Condenamos  la persecución antisindical que sufre en la actualidad la trabajadora Verónica Silva de Viña del Mar.

4. Apoyamos  a los prisioneros políticos del denominado “caso bombas”, un burdo montaje estatal sin pruebas reales, que busca criminalizar la protesta y organización social.

5. Rechazamos  la condena a los cuatro comuneros mapuches en huelga de hambre, con penas de 25 y 20 años en medio de un juicio político que busca debilitar las demandas y luchas legítimas y centenarias del pueblo mapuche. El capitalismo como forma de obtener mayores riquezas, no trepida en despojar territorio y recursos naturales de los  pueblos originarios.
6. Condenamos vehementemente la intervención del imperialismo,  que hoy pretende ejercer su dominio sobre los pueblos de Medio Oriente y América Latina, con el fin de apoderarse  para su beneficio de los recursos naturales y el trabajo de esas zonas del planeta.

Hemos empezado a caminar. Nuestro horizonte es la unidad de lucha y organización por los intereses del pueblo trabajador y las grandes mayorías. Nuestra reunión tiene la madera de la lucha, la formación, la independencia de la clase que produce todas las riquezas, y la solidaridad militante.
“Por un Sindicalismo Independiente de los intereses del Estado, los empresarios, y los partidos políticos que trabajan a su servicio”.


Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construccion, Montaje Industrial y Otros - SINTEC Chile
Francisco Bravo, Gabriela Cruces, dirigentes del Sindicato de Trabajadores Nº1 Unisono (Call Center)
Carlos Lemus Cid, Presidente Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de Lanchas -muelle Prat - Valparaíso
Etiel Moraga Contreras, Director Nacional  CUT
 
Jorge Bustos, Presidente Confederación Gente de Mar
 
Luis Mesina, Secretario General Confederación Bancaria de Chile
 
Juan Cuevas, Presidente Sindicato Nacional Trabajadores de Pymes
 
Magali Soto, Presidenta Sindicato de Trabajadores Banco Paris.
 
Cristian Martínez, Presidente Sindicato de Trabajadores de BICE.
 
Virginia González Miranda, Asociacion de Funcionarios APS La Pintana ( FREMESAM - CONFUSAM)
 
Ramón López, Dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores de Cimm.


Avercio Parra, Coordinador General Confederación Sindicatos Trabajadores Independientes y Ferias Persa
Jorge Pizarro Álvarez, Director del Consejo Directivo, Sindicato Bodegas Lts, D&S, filial holding D&S - Walmart
Víctor Quijada, Presidente Trabajadores Asociación Chilena de Seguridad


Javier Márquez, Dirigente Trabajadores Banco Itaú.
Dominique Saddi, Dirigente Sindicato Boston Collage, La Florida.
Judith Mayorga, Sindicato Colegio padre José Kentenich, Puente Alto.
Eduardo Carraza, Federación Urbana Trabajadores del Transporte– Valparaíso.
Marzo de 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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¡¡Fuera O-Bush de América Latina!!

¡¡Fuera O-Bush de América Latina!!

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)

 
Nadie puede quedarse sin realizar una acción de repudio ante la presencia en nuestro país del representante del terrorismo internacional. A los pueblos de Chile y América Latina nos sobran razones para protestar. La más fuerte, que nos interpela moralmente, son los centenares de miles de hermanos asesinados en el Continente con garra imperial. Y una de las más críticas consiste en el acuerdo que el gobierno de Chile firmará con el de Estados Unidos en materia de energía nuclear, cuando los fundamentos científicos sobre los peligros catastróficos de ese tipo de energía para las personas y la naturaleza han sido trágicamente refrendados por el desastre en curso en Japón. Asimismo, un acuerdo de este tipo, volvería al país más dependiente política y económicamente del imperio, toda vez que ya es el mayor inversionista en Chile. Sin duda, el futuro de una vida mejor para las chilenas y chilenos se aleja con acuerdos nucleares, considerando que existen muchas alternativas de producción  energética (solar termoeléctrica, la solar fotovoltaica, la eólica terrestre, la eólica marina, la geotérmica, la procedente de la biomasa, etc.) ampliamente estudiadas y puestas en práctica en varios lugares del mundo y que resultan más limpias y baratas.
 
La  visita del presidente del imperio más poderoso y agresor que ha existido en la historia de la humanidad, cuenta vergonzosamente con la anuencia de los gobernantes de nuestro país. De esta manera,  se ponen a disposición de manera servil y rompen nuestra soberanía, dejando en manos del gobierno  norteamericanos la seguridad de distintos espacios donde se hará presente Obama. A su vez, las policías y los organismos secretos locales ya están a la orden de los visitantes. Las autoridades antisociales de Chile consideran un privilegio y premio la visita. En cambio, el movimiento popular estima con justicia irrebatible  que es un baldón, una bofetada sucia a la dignidad e intereses de los trabajadores y los pueblos.
 
La venida de Barack Obama debe concitar por razones de ética y decoro elementales el rechazo de todas las organizaciones, políticas, sociales y populares:
 
Las agrupaciones de derechos humanos deben protestar por la presencia del terrorista internacional número uno en nuestro país.  El gobierno de Estados Unidos es responsable directo de los miles de asesinatos, desapariciones y torturas ocurridas en nuestro país y América Latina.
 
Los gobiernos norteamericanos son los principales responsables del calentamiento global, pero además han impuesto a sangre y fuego un sistema económico que vive de la depredación de nuestros bosques, de nuestras riquezas naturales, que contamina, que construye termoeléctricas y que destruye los pueblos y el medio ambiente con sus relaves. A qué explicar para quienes son las ganancias de este desastre gatillado por la ganancia y la apropiación privada del trabajo, los recursos naturales, las materias primas de las grandes mayorías. Si queremos una defensa honesta de nuestro planeta, entonces debemos repudiar la visita del que más contamina, explota y expolia.
 
Los gobiernos estadounidenses han sido responsables de combatir por todos los medios cualquier avance de los trabajadores. Los gobiernos progresistas que han surgido en el mundo han sido ahogados en sangre. En tanto, el saqueo de nuestras riquezas por el imperialismo ha sido  facilitado por el beneplácito de los gobiernos de turno nativos en los últimos 38 años. El gobierno popular de Salvador Allende fue derrocado por orden del gobierno de Washington, asesinando a miles de dirigentes populares y militantes sociales. El mundo popular debe protestar por la visita del mayor explotador capitalista.
 
Las organizaciones Latinoamericanistas y Bolivarianas tienen motivos de sobra para rechazar la visita: injerencias sistemáticas en los asuntos internos de los países, violación de las soberanías, invasiones, guerras, terror y muerte forman parte del historial del imperio.
Los constantes ataques e intentos de desestabilización de Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua; el sanguinario plan Colombia; la responsabilidad por la situación inhumana en que se encuentra Haití; la soberanía mancillada de Puerto Rico; los 5 héroes cubanos antiterroristas que permanecen secuestrados en EEUU; y el asesinato de cientos de miles de iraquíes y afganos, son una pequeña parte del cúmulo de atrocidades cometidas por el Estado de O-Bush. Una sola de estas acciones cometidas por el imperio, obligaría a repudiar la visita de O-Bush. Todos los motivos, nos obligan e interpelan moral, política, económica y culturalmente.
 
Lunes 21 de Marzo a las 19:00, Ahumada con Alameda.
 
Fuera el Imperio del Terror
 
Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)
 
 

Rebelión en Wisconsin

Rebelión en Wisconsin
Por Eduardo Ibarra Aguirre

Con 250 mil habitantes, Madison, la capital de Wisconsin, Estados Unidos, escenificó el día 12 una marcha y mitin de más de 100 mil docentes, trabajadores de la salud, empleados de agencias estatales, granjeros, estudiantes, inmigrantes y artistas para repudiar la promulgación, el 11 de marzo, de una ley que anula los derechos sindicales de los trabajadores públicos y para reafirmar que su “lucha apenas comienza”, con todo y que sufrieron una derrota legislativa después de un mes de movilizaciones.

Pese a ser considerada una de las ciudades estadunidenses con mayor calidad de vida y con tasas de desempleo entre las más bajas, el Capitolio permanece rodeado de trabajadores y estudiantes de Madison, incluso lo tomaron durante más de tres semanas y miles de profesores se declararon “enfermos” y sus alumnos los acompañaron, en una tenaz y meticulosa construcción de su propia plaza Tahir (El Cairo, Egipto). Ello con el silencio de Televisa y Tv Azteca, en contraste con la atención de las grandes televisoras estadunidenses que no están en manos de un duopolio, pero debido a las implicaciones tanto para el sindicalismo --con apenas una tasa de 12 por ciento de la fuerza laboral sindicalizada y sólo 7 por ciento del sector privado--, como para la llamada clase política, que detectaron los alcances de un gran conflicto obrero-patronal que ya tiene versiones particulares en Indiana, Ohio, Iowa y otros estados de la Unión Americana.
Todo comenzó cuando el novel gobernador Scott Walker y la mayoría legislativa republicana armaron iniciativas de ley que afectan severamente los derechos de 175 mil trabajadores estatales, por ejemplo: reduce los contratos colectivos sólo a asuntos salariales, impone un techo a la tasa de inflación –en la que ya no se incluyen las pensiones y otros beneficios--, eleva el pago por seguro de salud, obliga a una votación sindical anual para verificar la afiliación y anula la recolección de cuotas por el gobierno.
Justamente en la cuna que hace medio siglo aportó al país los contratos colectivos de trabajo en el sector público. Por lo anterior, el líder de los legisladores demócratas sintetizó: “En 30 minutos, 18 senadores estatales lograron deshacer 50 años de derechos civiles en Wisconsin”.
Y ésa es justamente la lectura que hacen dirigentes y actores del movimiento y sus aliados nacionales que no deben ser pocos, sobre todo en la víspera de una disputa por la Casa Blanca, el Capitolio y varias gubernaturas, porque ubican la rebelión de Wisconsin como epicentro de una batalla por los derechos democráticos frente a lo que leen como “una ofensiva conservadora sobre los trabajadores” de Estados Unidos.
Los argumentos de Walker son familiares para los mexicanos. Los altos salarios de los trabajadores y las prestaciones muy superiores a los del sector privado causan déficit presupuestal, mismo que padecen gran número de gobiernos estatales. Y aliados los gobernadores republicanos se lanzaron sobre los derechos laborales en una arremetida sin precedente en décadas, pero también con una resistencia social y política del mismo corte.
Mas la interpretación de los que protagonizan incesantes y creativas movilizaciones, ahora para destituir a legisladores y, acaso, también al mismo gobernador, es diametralmente opuesta y en la voz de Michael Moore se escuchó así: “Hoy día sólo 400 estadunidenses controlan más riqueza que la mitad de todos los estadunidenses”.
El país, continuó el extraordinario cineasta, está inundado de riqueza “sólo que no está en nuestras manos. Ha sido trasladada, en el mayor hurto de la historia, de los trabajadores y consumidores a los bancos y portafolios de los súper ricos”.

Invitación a Encuentro Sindical Independiente el 26 de marzo en Valparaíso

Invitación a Encuentro Sindical Independiente el 26 de marzo en Valparaíso

“Soy un incansable predicador de la unidad de la clase
trabajadora chilena; porque cuando la clase trabajadora chilena está
unida, es invencible. Nadie se atreve en contra de ella.”
Clotario Blest
 
Estimadas compañeras y compañeros: un conjunto de dirigentes sindicales de distintas áreas de la economía nacional realizaremos un encuentro abierto y democrático el próximo 26 de marzo en Valparaíso, en la sede de la Confederación de la Gente del Mar (Congemar), ubicada en Tomas Ramos 170, entre las 10:00 y las 18:00 hrs.
 
Los abajo convocantes deseamos invitarles al Encuentro en esta hora difícil para el conjunto de los trabajadores del país. Lo único que solicitamos para su participación es que concuerden con una línea básica: estar por un sindicalismo independiente de los intereses del Estado, los empresarios, y los partidos políticos que trabajan a su servicio. El objetivo es concitar a dirigentes con bases reales convencidos de que sólo los trabajadores unidos pueden luchar por sus propios intereses, los intereses de la clase mayoritaria que produce los bienes, servicios y la riqueza de Chile.
 
Los resultados del Encuentro tendrán la estatura y solidez que los propios participantes le ofrezcan. Nada está predeterminado y es una reunión primera, sin libreto. Se empleará una metodología sencilla y que garantice la participación justa y precisa de todas y todos quienes asistan. No hay que tener cargos especiales en los sindicatos, federaciones, confederaciones o centrales, y no importa el sector productivo o de servicios de donde provengan, ni de qué lugar de Chile. Nadie sobra y todas las voces valen lo mismo. Y el dueño de casa correrá, por esta vez, con el almuerzo para quienes participen.
 
Para tener conocimiento con antelación de su asistencia, les pedimos que escriban al correo sindicalismoindependienteahora@gmail.com, para efectos de ocupación de espacios, adecuación de la metodología y colaciones.
 
(Lista de convocantes provisoria. La idea es que se vayan agregando compañeros y compañeras.)
 
Jorge Bustos   (Pdte. Congemar, anfitrión)
 
Luis Mesina (S.G. Confederación Bancaria)
 
Ramón López (Dirigente Fenatracimm)
 
Magaly Soto (Dirigenta Banco Paris)
 
Fernando González (Dirigente Trabajadores del Transantiago)
 
Víctor Quijada (Dirigente Trabajadores Asociación Chilena de Seguridad)
 
Jorge Hernández (Dirigente Sindicato Trabajadores de la Construcción y el Montaje, SINTEC)
 
Javier Márquez (Dirigente Trabajadores Banco Itaú)
Jorge Pizarro Álvarez (Director consejo directivo, Sindicato Bodegas Lts D&S)

Chile: Sin independencia política no hay alternativa para el pueblo trabajador

Chile: Sin independencia política no hay alternativa para el pueblo trabajador

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. Alfonso Ossandón Antioquera es un comunicador social, miembro destacado de la Red de Medios de los Pueblos, y luchador incansable por la causa del ambientalismo anticapitalista en el Norte Chico de Chile. Al respecto, produce material escrito y audiovisual denunciando los intereses corporativos que existen tras el saqueo ecosistémico de termoeléctricas e industrias mineras transnacionales. Por casi 5 años fue monitor de jóvenes en riesgo social en la Fundación Saint Germain. El 7 de marzo al mediodía recibió la inusitada visita del OS-7 de Carabineros, con el argumento de ‘aprender’  de los talentos de Alfonso para tratar con muchachos con problemas de adicciones. La policía aprovechó de tomarle todos los datos personales, mientras Alfonso preparaba el almuerzo de sus niños. Las medidas ‘precautorias’ contra los luchadores sociales del país se multiplican. Desde las intervenciones telefónicas, control de correos electrónicos, las grabaciones directas de Fuerzas Especiales de Carabineros en las movilizaciones, los arrestos individualizados en manifestaciones callejeras pacíficas, hasta la prisión de hace más de 6 meses de 14 jóvenes acusados de poner   bombas, sin pruebas y sin víctimas, y que llevan casi un mes en huelga de hambre. En una de las marchas del 8 de marzo, Día internacional de la Mujer, dentro de las tantas y los tantos detenidos por caminar a través del bandejón central de la Alameda, principal arteria capitalina, una joven muchacha fue violentamente ingresada a un vehículo policial. “Los carabineros me trataron de peruana, solterona, amargada y fea mientras me daban empellones”, afirmó la muchacha que de fea no tiene un pelo. El mismo día tres carabineros de tránsito agredieron pública y televisadamente a un ciudadano ecuatoriano por cruzar una calle con luz roja. Es una impertinencia habitual de los chilenos. Sin embargo, el ecuatoriano fue violentado con alevosía. El racismo, machismo y xenofobia de la institución policial excede su oficialidad; es transversal y vertical. Pero todavía algunos recuerdan a Tirso Montiel, teniente chileno de carabineros. Tirso Montiel murió como combatiente revolucionario en la guerrilla iniciada por el mítico Che Guevara, en 1970 en el departamento de Cochabamba, Bolivia. Sus restos aún no son encontrados ni menos repatriados.
 
 
2. Por efecto de los dramáticos acontecimientos que ahora mismo transcurren en el mundo árabe, el petróleo ha superado los US$ 100 dólares el barril. Más allá de la arremetida imperialista contra Libia y su eventual extensión en la zona de distintas formas (con mano ajena o propia) tras los recursos de oro negro que guarda y produce ese territorio, maldecido y privilegiado por tener bajo sus pies la materia energética hegemónica en el actual período del desarrollo capitalista mundial, lo cierto es que en Chile los combustibles que emplea el transporte aumentan a diario, aproximándose rápidamente a los US$ 2 dólares el litro. Junto con un nuevo ciclo inflacionario en el país, el aumento del precio del petróleo y sus derivados significa, según los productores, el incremento de un 25% de la leche, 30% de la carne de vacuno; 30% del transporte, y por el momento, el 10% de las frutas, verduras y el pan. Los salarios promedio en el país se reajustaron apenas alrededor de un 4% el año pasado. Promedio quiere decir que a algunos altos ejecutivos y gerentes se les empinó mucho más, mientras que a la mayoría asalariada simplemente se le congeló, lo que en los hechos, es una depreciación de las remuneraciones. El chorro crediticio de consumo a nivel de bancos para personas corrientes y de las grandes tiendas malamente cubre los gastos escolares de marzo que el sueldo no puede apañar, aumentando geométricamente el sobreendeudamiento y descalcificando los salarios. Las cifras oficiales de desempleo bajaron menos de un punto del 8% a costa de trabajo precario, sobreexplotación, proletarización de los profesionales jóvenes y no tanto, políticas antisindicales, relaciones contractuales inexistentes o totalmente fragilizadas, y altísima rotación laboral que impacta en materia de la seguridad social privatizada hace décadas.
 
Tanto ha subido el petróleo, que la Confederación de Dueños de Camiones, a un año justo de la llegada de Piñera al Ejecutivo, protestarán con bocinazos, usando el sistema de twitter. Su presidente, Juan Araya, informó que “es necesario que las empresas del sector transparenten esta realidad y traspasen a sus clientes las alzas que corresponden. Todo indica que debe ser al menos un 15%, pero creo que a fines de marzo incluso nos quedaremos cortos con esta cifra”.
 
Para el 11 de marzo, cuando se cumple el año de Piñera, el Comando de Demandas Sociales y Populares ha realizado un llamado a protestar por las alzas del costo de la vida. Uno de sus voceros, el dirigente de los trabajadores bancarios Luis Mesina, señaló que “estamos viendo, al igual como lo hizo la Concertación, que el poder legislativo continúa con la estrategia de favorecer al capital transnacional, al sistema financiero y al empresariado en desmedro de las grandes mayorías.” Asimismo, otras agrupaciones ligadas a la Concertación desde una posición ‘crítica’ también están realizando un llamado a manifestarse pacíficamente ese día. Aquí la cuestión es sencilla. La lucha de los trabajadores y los pueblos no es particularmente contra la anécdota de un Piñera en La Moneda –que cada día que pasa, se parece más a un quinto gobierno de la Concertación corregido y aumentado-, sino contra la brutalidad del capitalismo vanguardista y al desnudo que gobierna el país desde 1975. Si el movimiento real del pueblo trabajador y las clases subalternas, incluso en esta etapa de alta fragmentación e incipiente construcción de un proyecto político de poder ‘en regla’, se agrega indiferenciadamente a una masa anti-piñerista, únicamente fortalecerá la recandidatura presidencial de Michelle Bachelet (la bendecida por Obama) e hipotecará la eventual creación de la alternativa política propia de los intereses de las grandes mayorías. Por eso cada acción y práctica discursiva de las agrupaciones anticapitalistas debe contener las pistas claras y legibles de un movimiento que aspire a condensarse en poder independiente de la derecha y la Concertación, grupos de interés y componendas que estratégicamente resultan meros administradores matizados de los intereses del imperialismo financiero. Es decir, de ese momento del capital que actualmente subordina al capitalismo en general en el planeta.  
 
 
3. También en el ámbito de los trabajadores, la ministra del sector, ex senadora de la ultraderecha UDI e hija de uno de los generales de la Junta Militar de la dictadura en su último tramo, Evelyn Matthei, dijo pretender regular el multi-RUT de las empresas, la jornada dominical de los trabajadores y el régimen laboral de los empaquetadores de los supermercados. Para ello, Matthei, antes de enviar los proyectos respectivos al Congreso, desea arribar a un consenso entre la Confederación de la Producción y el Comercio (gremio del empresariado) y la Central Unitaria de Trabajadores (una de las tres existentes en el país, cuyas vigas maestras son los empleados públicos, los profesores municipalizados y fracciones sindicales de acotadas áreas de la economía). La colaboración entre el capital y la dirección actual de la CUT, sin embargo, no garantiza nada bueno para los asalariados. No únicamente porque en términos estratégicos en una sociedad de clases altamente polarizada como la chilena y ante las actuales relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo, la propia negociación no es más que ficción y propaganda, sino porque el propio directorio de la CUT es el que ha firmado una y otra vez los sueldos mínimos de hambre y sólo hace unos meses, a espaldas de los trabajadores fiscales y sus demandas, rubricó un acuerdo contra los mismos empleados del sector. La ministra Matthei puede apelar al consenso a pesar de las empeoradas condiciones de los trabajadores chilenos exclusivamente porque el presente directorio de la CUT está domesticado, cooptado, amañado por el Estado, por sus representantes políticos, y en último término por las reivindicaciones del capital. Y este no es un fenómeno reciente: ya tiene 20 años de ejercicio. ¿Tendrán que transformarse por la razón y la fuerza la CUT y su dirección mediante un movimiento popular todavía en estado de latencia para superar una entidad histórica y referente de los asalariados para terminar con la colaboración antisocial, al servicio alienado del capitalismo vanguardista de Chile? ¿Tiene perspectivas la construcción de otra central de trabajadores? La respuesta está en la reunión social y política, la solidaridad militante, el concurso inteligente y audaz del pueblo trabajador claro respecto de sus intereses de clase.
 
 
4. Según el Instituto Nacional de la Juventud, casi 700 mil jóvenes entre 15 y 29 años no buscan trabajo ni estudian. El director del organismo estatal, Ignacio Naudon, dijo que “La inactividad es reflejo de una realidad mucho más profunda y dura: la falta de proyectos de vida”. El responsable del INJUB llega a una conclusión existencialista y casi metafísica, toda vez que la falta de proyectos de vida es resultado, al revés,  de la realidad concreta que sufren los jóvenes sin porvenir, aquellos que no califican ni para endeudarse, los hijos de una sociedad de castas sin posibilidad de movilidad social, de un país atávico donde los jóvenes malviven peor que sus padres y sus abuelos. Los muchachos no buscan trabajo porque simplemente no hay empleo para ellos, y no estudian porque el precio de una carrera, incluso la más barata, resulta inalcanzable. Ya las ferias libres donde vender chucherías están saturadas; ya el comercio ambulante se encuentra sobrepoblado; ya no existen industrias donde desempeñarse y los call centres tienen un ejército de reserva abrumante. Porque más del 35% del quinto más empobrecido de los jóvenes vive en poblaciones y comunas cuyos solos nombres destruye la eventualidad de pasar a una entrevista de trabajo. Porque la educación municipalizada e incluso particular-subvencionada, salvo casos heroicos, debido a su premeditada escasez de recursos estatales, egresa a los alumnos por secretaría, sin armas para enfrentar operaciones básicas y labores que demandan una calificación elemental. Porque incluso, y aquí está la perversión más honda, la enseñanza para pobres en Chile ni siquiera alcanza para instruir una futura fuerza de trabajo disciplinada para beneficio del empresario. Si ya existe un incontable contingente de profesionales que se desempeña en empleos que no tienen nada que ver con lo que estudiaron y que casi siempre están asociados al comercio y la venta de servicios, ¿dónde ubica el capital a los rematados de futuro, misérricamente educados (qué hablar de reflexión crítica), sumidos en la bancarrota de cualquier porvenir (qué hablar de realización personal), que escriben inversamente, son analfabetos disfuncionales y jamás pudieron aprender las tablas de multiplicar (qué hablar de proyectos de vida)? Esos jóvenes, nuestros muchachos y muchachas, sólo están condenados a cambiar la vida. En ese viejo combate encontrarían el sentido de las cosas. Y estos sí que no tienen nada, absolutamente nada que perder.
 
 
Marzo 10 de 2011
 

Las movilizaciones obreras en Wisconsin

Las movilizaciones obreras en Wisconsin

Por Alejandro Torres Rivera

Durante más de un mes nuestras miradas han estado puestas en los sucesos acaecidos en Líbano, Egipto, Sudán, Túnez, Libia, Bahréin, Yemen, Marruecos, Omán, Jordania, etc.

Se trata de países musulmanes en los cuales importantes sectores de su población se han lanzado a las calles en movimientos masivos de protestas sociales con resultados diversos.

En Egipto, el movimiento encabezado por los estudiantes y jóvenes trajo como resultado la caída del gobierno encabezado por Hosni Mubarak y la formación de un gobierno militar provisional. En Líbano, Hezbolah (Partido de Dios), desplazó del poder parlamentario al anterior gobierno encabezado por su Presidente suni Hariri. En Sudán, mediante una consulta a través del voto, la población en su porción Sur acordó separarse de porción Norte, formando a partir de los próximos meses un país separado. Varios de los países de la región localizada en Medio Oriente y la Península Arábiga optaron por demandar reformas sustanciales a los regímenes monárquicos desacreditados que han ostentado el poder a lo largo de más de tres década. En Túnez, continuas movilizaciones sociales, con la participación de partidos políticos, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, echaron abajo su gobierno; mientras en Libia, se desarrolla en estos momentos una guerra civil mientras la OTAN se apresta a una intervención militar. En Marruecos, país que ha ocupado el Sahara Occidental y violenta los derechos de la población saharaui, se estremece en medio de protestas y movilizaciones sociales. Tomando a préstamo las palabras del filósofo chino Confucio, se trata de “un gran desorden bajo los cielos, pero la situación excelente” para el avance de los pueblos.

Mientras el Norte de África y el Medio Oriente se torna en un gran sunami de luchas sociales, acá, en Occidente y específicamente en Estados Unidos, la ola de protestas y movilizaciones sociales también se dejan sentir. Como indica Juana Carrasco Martin en su escrito titulado El Movimiento sindical estadounidense se está mirando en el espejo de Wisconsin, “las miradas y apreciaciones se van abriendo paso hacia una batalla que se libra hoy en Estados Unidos, a pesar de que los grandes medios hacen que el planeta siga más los movimientos que tienen lugar en el mundo mesoriental y del Norte de África, donde un efecto de dominó se esparce a ojos vista en la cima de una ola de petróleo.” Michael Moore, solidario con las protestas que se desarrollan, indica a su vez: “Queridos estudiantes de secundaria: ¿Qué les parece eso de que cientos de estudiantes de secundaria de Wisconsin hayan abandonado las clases hace cuatro días y hayan ocupado ahora el edificio gubernamental del Capitolio y sus jardines en Madison para pedir que el gobernador detenga sus ataques a los profesores y otros trabajadores estatales? Yo tengo que decir que es una de las cosas más extraordinarias que he visto en años.”

Esa ola estadounidense, también se extiende más allá de las fronteras territoriales de este estado. Arropa hoy también otras jurisdicciones como Ohio, Illinois, Michigan, Iowa, Indiana, Minnesota y Kansas. Como elemento común a lo que ocurre, se encuentra la implantación de propuestas neoliberales o neoconservadoras impulsadas por gobernadores y legisladores  estatales, republicanos todos ellos, que atentan contra los derechos esenciales de cientos de miles de trabajadores en el sector público y privado. La medicina amarga que ha saboreado y continua saboreando la clase trabajadora puertorriqueña a raíz del triunfo del Partido Nuevo Progresista, y que desde el CAREF y la Coalición del Sector Privado ha venido a destruir el sistema de relaciones laborales en Puerto Rico, ha implosionado en estos estados, particularmente luego de las elecciones de medio término en Estados Unidos.

Al igual que ocurrió en Puerto Rico con la Ley 7, donde se afectaron directamente según datos oficiales unos 17,147 empleados públicos; mientras la deuda pública, que era de $52,947 millones aumentó en cuatro años $10,419 millones (19.6%) para llegar a un total de $63,366 millones, junto a un claro deterioro en la prestación de servicios públicos; las primeras víctimas de la nueva ola neoliberal en estos estados han sido los trabajadores y los sectores más empobrecidos de la población.

En Wisconsin, el gobernador republicano Scott Walker ha propuesto la eliminación de los derechos sindicales de los empleados públicos, incluyendo la limitación de sus derechos de negociación colectiva bajo la premisa ya conocida por nosotros de reducción de un déficit fiscal, estimado por él en $3,600 millones. A lo anterior se suman reducciones en la paga y beneficios marginales que hoy tienen estos trabajadores.

De acuerdo con  encuestas hechas en Estados Unidos,  el 60% de los estadounidenses se oponen a que se reduzcan los derechos de negociación colectiva que hoy tienen, mientras que un 56% de estos se oponen a las reducciones de  paga o beneficios marginales.

Los periódicos dan cuenta de titulares como “Crece la Rebelión”, “Gobernador de Wisconsin no cede”, o  “Main Street Movement Erupts as Thousands Across the Country Protest War on the Middle Class”, para significar la importancia del conflicto. Un artículo escrito por Zaid Jilani, bajo el últimos de los titulares mencionados, relaciona datos como los siguientes: Georgia (cientos de obreros protestaron a las afueras del capitolio en solidaridad con los obreros de Wisconsin); Idaho (cientos de maestros marcharon contra legislación que conlleva el despido de 770 maestros y que afectan las escuelas); Indiana (los representantes demócratas abandonan el estado para impedir la votación de un proyecto que destruiría los derechos de organización sindical de los trabajadores mientras miles de opositores a la medida marchan hacia el Capitolio estatal; Montana (miles de personas marchan contra los ataques sin precedente de los republicanos contra los servicios públicos, la educación y leyes que protegen la tierra, el aire, el agua y la vida salvaje; Ohio (ante las experiencias de sus vecinos en Wisconsin, miles de residentes en este estado se lanzan a la calle en protestas de solidaridad; Tennessee (miles de personas protestan  una ley que priva a los maestros de su derecho bajo los convenios colectivos; Washington (miles de personas protestan en solidaridad con los trabajadores en Wisconsin y los ataques republicanos contra la clase media.

Kevin Donohoe, en su escrito titulado Top Ten Disastrous Policies From the Wisconsin GOP You Haven’t Heard About, enumera lo que a su juicio son las diez peores propuestas impulsadas por el gobernador Waker de Wisconsin: 1) la eliminación del Medicaid, mediante una propuesta que colocaría en poder de las autoridades del estado, a través del ultra conservador Secretario de Salud y Servicios Humanos, el programa de Medicaid dándole facultades a este funcionario para determinar elegibilidad y beneficios; 2) la privatización de las plantas de generación de electricidad propiedad del estado; 3) traspaso a los municipios de las plantas y proceso de potabilización del agua; 4) entrega de los humedales a los desarrollistas; 5) aumenta a 2/3 el número de votos requeridos para poder aumentar los impuestos, lo que limita a los estados imponer nuevos impuestos a las empresas para atender las necesidades de la población; 6) limitaciones en cuanto al ejercicio del derecho al voto imponiendo un carnet de identificación especial para poder ejercer el mismo, algo que al presente nunca ha sido requerido como precondición para poder votar; 7) eliminación de proyectos a ser sufragados con fondos del gobierno federal; 8) prohibición al desarrollo de proyectos de energía alterna como molinos de viento para la generación de la electricidad con el único propósito de proteger las compañías de carbón del estado; 9) cesión de poderes históricamente ejercidos por la Legislatura a favor del Gobernador como es la facultad de reglamentación en algunos departamentos; 10) politización del servicio público mediante la designación  de funcionarios de confianza.

Contrasta con Puerto Rico, sin embargo, la manera en que las fuerzas policiacas estatales han manejado la ola de protesta social en Wisconsin. Mientras en Puerto Rico, se engaña al pueblo que pretende entrar a las facilidades del Capitolio indicando que la Ley sobre Seguridad en los Edificios Públicos prohíbe la entrada a personas cuya indumentaria tengan emblemas alusivos a uniones, federaciones, asociaciones o partidos políticos, lo que en definitiva es falso, y sobre la base de tal alegada prohibición justificar la negativa del acceso del público a las gradas de las cámaras legislativas, lo que resguarda y protege la Constitución, justificando así la represión de los que transgredan tal falsa prohibición; en Wisconsin, los trabajadores no solo protestaron en el interior del Capitolio, sino que pernoctaron el él sin un solo incidente de abuso policiaco contra ellos. Este margen inicial de tolerancia, sin embargo, fue descarrilado como  resultado de órdenes impartidas por el gobernador republicano a las autoridades.

La clase obrera estadounidense es una clase obrera que históricamente ha luchado por sus derechos. Es una clase trabajadora multinacional que ha dado grandes ejemplos de sacrificio y combatividad. Desde las gloriosas jornadas de Chicago en el siglo 19, que nos llevan hoy a conmemorar anualmente el Día Internacional de los Trabajadores; pasando por los grandes movimientos de lucha anti imperialista contra la guerra en el contexto de la Primera Guerra Mundial; el sacrificio de cientos de sus hijos en la lucha anti fascista en España durante la Guerra Civil; los grandes movimientos de resistencia contra la persecución Macartista de los años cincuenta; el movimiento de oposición a la Guerra de Vietnam; hasta las importantes expresiones de solidaridad con la lucha del pueblo puertorriqueño en su lucha contra la Marina en Vieques y el apoyo al derecho del pueblo puertorriqueño a su libre determinación.

Los puertorriqueños tenemos que ser solidarios con la clase obrera estadounidense en sus luchas. Si bien para nosotros, sobre todo a partir de nuestra realidad colonial, el gobierno estadounidense es quien nos oprime y violenta nuestros derechos colectivos, lo cierto es que es el mismo gobierno que violenta también los derechos colectivos de su propia clase trabajadora, lo que definitivamente nos une a la hora de la lucha contra la explotación capitalista y colonial.

En momentos como estos, es importante levantar nuestra voz de protesta, de denuncia contra los abusos que representan las medidas neoliberales implantadas y sobre todo, de solidaridad con sus luchas.

4 de marzo de 2011

Chile: Es la economía mi amor, la economía

Chile: Es la economía mi amor,  la economía

Por Amador Ibañez

Para evitar toda confusión, partimos del supuesto de que salario y sueldo son sinónimos y ambos son una “retribución dineraria”, incluso cuando esta retribución o una parte de ella sea en la práctica una “retribución en especies”, pues esta retribución en especies se calcula en proporción a una unidad dineraria. De modo que al referirnos a “salario” nos referimos a esa retribución dineraria a la fuerza de trabajo que el trabajador “alquila” o “vende” a un comprador que adquiere el derecho a utilizarla en beneficio de su propia función, ya sea que produzca bienes o servicios.
Existen distintas formas de cubrir la verdadera naturaleza del salario con el objetivo político de garantizar los beneficios de las clases dominantes y de ahí que la lucha por parte de los trabajadores por garantizar el salario mínimo es un importante episodio de la lucha de clases y no un mero acto de carácter economicista. El economicismo surge de parte de las clases dominantes con el objetivo de que la lucha por los salarios no devele su verdadera naturaleza. Surgen pues sobre esta base real un conjunto de formas ideológicas, tales como las demandas de un salario digno, de que la lucha de los trabajadores por aumentar permanentemente sus salarios es una ‘falta de solidaridad’, sobre todo si el gobierno y la prensa reconocen abiertamente  que estamos enfrentados a una crisis y no es hora de “mezquindades” cuando los destinos de un “proyecto país” están en juego.
Engaños, burdas declaraciones que no se sustentan sobre ningún argumento científico y sólo responden a una acción política que las clases propietarias tienen que llevar adelante para garantizar sus verdaderos intereses: la maximización de las ganancias empresariales, independientemente del tipo de propietario del que estemos hablando en cada situación concreta.
Entonces ¿Qué es el salario y cómo se calcula? Esa es la cuestión.
Un trabajador, sea hombre o mujer, para el caso da lo mismo su género, su nivel de escolaridad, si trabaja en la construcción o si es telefonista de una mesa de ayuda, percibe una cierta cantidad de dinero como salario. Asumimos que nos referimos a la cantidad de dinero real que el trabajador percibe una vez deducidos todos los impuestos y obligaciones que retiene el contratante, más allá del tipo de contrato del que estemos hablando.
En concreto, sin entrar en ningún detalle formal, existe una entidad jurídica o real que compra con dinero (o su equivalente) una cierta cantidad de fuerza (capacidad) de trabajo. Existe un trabajador que tiene en su cuerpo (músculos, sangre, inteligencia, habilidades, etc.) la capacidad de ejercer una actividad que resultará en un cierto producto, siempre nuevo o modificado por su acción efectiva.
El trabajador llega a un acuerdo con el contratante y luego de ejercer su actividad, en una jornada, una semana, una quincena o una mensualidad, percibe una retribución por la labor ejecutada. Si esta retribución es justa o equivalente al trabajo realizado no importa o es innecesario para el análisis concreto. Nada agrega si el contratante paga lo justo y tampoco al trabajador le importa si el trabajo realizado se materializa en productos que luego sean o no vendidos. El trabajador da un crédito inicial al contratante y empieza a realizar su actividad sin percibir nada en este momento a partir del acuerdo que denominamos contrato, y al terminar el período percibe una retribución materializada en una cierta cantidad de dinero.
Con el dinero percibido, el núcleo familiar del trabajador puede adquirir los productos necesarios para subsistir. Y esta es la clave del asunto.
Tanto es así, que si pensamos en la familia como la unidad productiva básica, entonces si el trabajador no recibe lo suficiente pueden ocurrir varias cosas. O bien trabaja más, o bien su compañera o compañero tiene que salir a buscar una fuente de ingresos, y también puede ocurrir que sus hijos se vean obligados a ayudar a buscar el sustento. O  puede darse cuenta que esto de vender horas de trabajo es demasiado penoso e intente un emprendimiento y constituya un pequeño negocio familiar, como ventas de empanadas, pan amasado, artesanías, entre las miles de variantes que la familia tiene que inventar.
El desarrollo actual permite otras variantes que antes no existían; los instrumentos de deuda.
Entonces el chileno y chilena puede en marzo compensar el promedio de $ 150.000, por ejemplo, pidiendo un crédito, adelantando de este modo el consumo y difiriendo el pago.
Se trata de una “misteriosa” metamorfosis en la que el trabajador se transforma de dador de crédito (acuerdo de trabajo, contrato, y el momento diferido en que percibe el pago en dinero, el salario) y ahora es tomador de crédito.
Como el trabajador no controla el precio de su trabajo, sino a través de una lucha permanente contra las fuerzas contratantes, está jugando a la ruleta rusa con el pago comprometido y el tomador de crédito apuesta a estas demoras y se apropiará de una cantidad de dinero excedente producto de esta demora que está previamente calculada y estipulada. Todos conocemos hoy que han surgido como hongos las empresas que compran estas deudas que luego se terminan pagando muy por encima del monto original del préstamo adquirido.
El salario entonces, en buena parte ya no es directamente proporcional a la fuerza de trabajo, sino que el precio del trabajo, el salario, sigue decayendo. El precio del trabajo no sólo decae porque los productos que la familia trabajadora tiene que adquirir para su subsistencia aumentan en forma permanente, sino porque además existen una serie de instrumentos que le arrebatan antes de percibir el próximo salario una buena mascada del mismo.
En este círculo desgastante, el trabajador, productor de las riquezas de las naciones, se va empobreciendo cada vez más respecto del enriquecimiento que él mismo produce. El dicho popular de cría cuervos y te comerán los ojos está organizado y oculto en una legalidad que además el “sentido común” considera ajustada a justos principios democráticos. Así nos encontramos frente a una realidad distorsionada en forma premeditada y con alevosía.
El salario no encierra por sí mismo nada de justo, nada de digno, nada que tenga que ver con alguna cuestión ética o estética. Es una mundana transacción comercial en la que el trabajador no es precisamente quien tiene la sartén por el mango. Agarremos la sartén por cualquier otra parte y lo único que podemos garantizar es quemarnos las manos.
A medida que nos vamos acercando a la fecha dónde se honra a las mujeres, el 8 de marzo, tenemos que decir con crudeza que esto del trabajo femenino no tiene nada que ver con el reconocimiento de los derechos de la mujer. Tiene que ver con que es más rentable tener dos personas trabajando a mitad de precio que a una sola. Es la economía mi vida,  la economía.
Pero si a usted no le pagan más no es porque el trabajo femenino valga menos, sino porque el engaño machista está en pensar que usted no necesita más, que para eso tiene un marido. Es deber del macho mantener el hogar. Por eso muchos maridos se pueden deprimir mucho si su mujer tiene un salario mayor. El punto no tiene nada que ver con lo que a nosotros nos parezca justo o no. Es cuestión de inventar disculpas para no subirle el sueldo mi amor, eso es todo.  Ahora bien, si la mujer es la que mantiene el hogar porque está sola o porque el marido está cesante, entonces es hora de sincerar la cuestión y simplemente se trata de que el precio del trabajo no tiene nada que ver con una retribución por una fuerza de trabajo ejercida, y por tanto, a igual trabajo igual salario. El resto es una discusión que no aporta nada al asunto medular: la naturaleza del trabajo y la obligación vital que tiene el trabajador de defender el precio del mismo.
Nunca es triste la verdad, pero en este caso sí tiene remedio. Y el remedio está en nuestras manos: luchar conscientemente por un salario cada vez más elevado, con el objetivo que los medios de vida que tenemos que adquirir sean los necesarios. Calcule cada cual cuánto necesita o tomemos el costo de la canasta básica y esa es la medida justa, que no tiene que ver con justicia, sino con la equivalencia. No hay precios justos o injustos, lo injusto es que no luchemos por mantener el valor real de nuestros salarios.
La hipótesis que en estas líneas está en juego es la siguiente; si la lucha por mantener el salario mínimo igual o superior a la canasta básica, en el caso de que esté razonablemente calculada, es la base de cualquier otra disputa. Y si en forma sistemática y conciente luchamos por mantener el precio del trabajo entonces aprenderemos que luchar per secula seculorum por algo tan básico,  implica disputar el mango del sartén. La cuestión es el poder real sobre las determinaciones de la política económica del país y sin intermediadores, pues al final ¿quién podría salvarnos de nuestros salvadores? Sólo nosotros mismos, democracia participativa y punto; directa y con el control remoto en la mano de su propio dueño, los trabajadores.
Por eso a la larga cada combate por el salario mínimo, que hoy no podría ser menos de $ 350.000.-, cada huelga, si somos lo suficientemente perseverantes, conducirá a tener que organizar el paro general anticapitalista, para poder lograr que el pueblo trabajador, el verdadero productor de las riquezas en Chile y en cualquier parte del mundo, mande sobre lo que le pertenece, el producto del trabajo socialmente elaborado.
De lo que se trata, compañera, es de socializar las riquezas que producimos. Ello es lo único que puede darnos la dignidad que nos hemos ganado con el sudor de la frente.
Amador Ibañez
Marzo 2011
 

La incompetencia e incapacidad de Empresa Portuaria de Valparaíso

La incompetencia e incapacidad de Empresa Portuaria de Valparaíso

Por Jorge Bustos

El acuerdo propuesto por Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV), a los trabajadores portuarios de Valparaíso, no es mas que una Transacción Comercial, en ese marco se a pretendido entregar un supuesto beneficio que se entregara a los trabajadores, si es que, se entrega a un supuesto licitante el frente de atraque Nº 2, que en términos mas conocidos seria el Espigon de Valparaíso.
 
Los datos que obran en nuestro poder, nos da para concluir que la EPV, esta desarrollando acciones que atentan contra los derechos de los trabajadores portuarios de Valparaíso. Sin considerar la resolución que emanara de la unanimidad de los Senadores de La Republica  de Chile, en votación del primero de Marzo, del presente año.
 
En las cartas con que la EPV, determina y a comunicado  quienes han sido elegidos, para recibir ciertos beneficios de mitigación, por la supuesta Licitación, contiene  puntos desde mi mirada, coercitivos con amenazas explícitas y vedadas a los supuestamente beneficiarios, ya que quien no firme o alegue será condenado a no recibir nada, de lo ofertado.
 
Otra joyita es el documento de aceptación del beneficio o mitigación, por el cual cada beneficiario y en forma personal, “Renuncia” a cualquier acción civil, en contra de EPV y el Estado de Chile, es mas, cada firmante renuncia, a exigir jubilaciones, pensiones, capacitaciones o cualquier tipo de beneficio, que sea paliativo de una actividad laboral desprovista de regulación legal, como es la Industria Portuaria, es mas el acuerdo firmado por los “Dirigentes” sindicales y sus organizaciones, se obligan a defender  y cooperaran en contra de  aquellos que osen, levantarse, contra este acuerdo.
 
Una de las gracias de este acuerdo, es que a logrado aceptar por parte de los Beneficiarios eventuales, su discriminación hacia los compañeros de labores que hoy gozan de contratos permanentes, pues han sido castigado por su condición, a solo recibir un 13,3 % de lo que recibiría un eventual en el tramo mayor.
 
La eventualidad, o precariedad del empleo en nuestra industria,  es una responsabilidad de la  falta de servicio de parte del  Estado de Chile y sus poderes (Legislativo y Judicial) que no ha sido capaz de proponer, una reglamentación para nuestra industria siendo esta estratégica en la cadena de producción de servicios, del comercio internacional, como tampoco en la idea de regular la libre competencia, cuestión que muchos todavía cacarean en discursos destemplados, y extemporáneos.
 
Así las cosas, desde una mirada mas ajena, también nos encontramos con algunas situaciones que a lo menos llaman la atención, es el caso de los negociantes y firmantes del acuerdo, que en definitiva, uno podría atreverse a plantear como poco ética, por decir lo menos. Es el caso de Jorge Peña abogado de voz fina, personaje oscuro que nadie sabe para quien trabaja, digo lo anterior, pues es uno de los participantes de anteriores acuerdos representando a los trabajadores, como el del año 2000 y posteriores, hoy curiosamente otra vez aparece  en el ruedo, este joven profesional, apegado a la concertación y parte del desaguisado de la perdida o poco justificada desaparición de 2.500 millones de pesos en el proceso de desvinculación anterior, tenia la curiosa duplicidad de funciones cuando, el nepotismo campeaba, ser asesor de los trabajadores y luego aparecer firmando documentos como parte del gobierno, junto con el actual encargado de puertos en el Ministerio de Transporte Andrés Rengifo, en el puerto de Iquique, documentos que decían como burlar al organismo contralor, dicho documento, obra en la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, en Contraloría General de la Republica y en el archivado proceso que levantamos hace mas de 10 años en contra de la perdida de tanto dinero de todos los chilenos.
 
Lo que trato de decir es que a lo menos aparece como un despropósito, por parte del poder Ejecutivo de nuestro país, es que tanto discurso que alentaba la decisión de no seguir avalando actos de dudosa rigurosidad ética, hoy los mismos personajes sean parte del organismos del estado y sean ocupados por el mismo, como actores relevantes en cuestiones tan delicadas.
 
Volviendo a los documentos de conocimiento publico, como son las cartas de EPV, a los supuestos beneficiarios. Uno se podría  preguntar si la cosa a licitar es el Espigon de Valparaíso, y por lo tanto los trabajadores más susceptibles a perder su empleo, producto de la licitación, son precisamente los trabajadores del Espigon, esa pequeña reflexión, no es parte del acuerdo. Discriminando en particular a los con contrato permanente.
 
Uno podría preguntarse por que, los trabajadores debiesen renunciar a pensiones y otros beneficios si en definitiva quien pagara estas supuestas mitigaciones es el nuevo concesionario y no el Estado de Chile.
 
Por que en San Antonio, otro puerto en la carrera de licitación si se toma en cuenta a los trabajadores contratados indefinidos que trabajan en el Espigon y en el caso de Valparaíso, se les discrimina.
 
Por que en San Antonio, se toma como elemento central para poder acceder a ser beneficiario, la antigüedad desde el 2007 en adelante, acá en Valparaíso se pide antigüedad desde  el 2004.
 
Bueno la EPV podrá argumentar que este acuerdo fue tomado con las organizaciones más representativas, pero lo concreto, es que este acuerdo carece del respaldo democrático de los trabajadores y sus asambleas. Y mañosamente la EPV y su abogado el Sr. Peña han abusado de la desesperación económica de los trabajadores, que en definitiva se han asegurado, yo diría que tomando en cuenta “mas vale pájaro en la mano que cien volando” o en definitiva “a caballo regalado no se le miran los dientes”, cuestión que a lo menos a los dirigentes de  ocho sindicatos, nos parece reprochable y nos asiste la convicción que somos representantes de todos  los trabajadores no importando su relación contractual hoy existente.
 
Sin duda es acertado lo que  los Senadores de La Republica, han planteado, al Presidente de Chile y al Ministro de Transporte “Esta inquietud surge, fundamentalmente, por la experiencia de los últimos procesos de concesión, puesto que fruto de ellos se ha desvinculado muchas veces por parte de las empresas concesionarias a un alto porcentaje de los trabajadores, sin que se haya garantizado ni resguardado por parte del Estado una desvinculación justa” es mas proponen al Ejecutivo “Que dentro de las materias que deben incluirse dentro del proceso están la implementación de un sistema de seguridad social y el establecimiento de una pensión de gracia que remedie el daño previsional que afecta a la mayoría de los trabajadores portuarios”
 
Parece que el Presidente, debe cambiar a todo el directorio de la EPV y su gerencia, por Incompetentes.
 
Jorge Bustos
Presidente
Congemar