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Las guerras de clases renacen en Tailandia y Kirguizistán

Las guerras de clases renacen en Tailandia y Kirguizistán

Durante su visita a Moscú en otoño de 2002, el entonces primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, explicaba a RIA Novosti que la sociedad de su país está dividida.

“Hay dos Tailandias: una Tailandia de elites instruidas y clases medias integradas en el proceso de globalización, y otra Tailandia pobre y agraria que no tiene acceso a la educación ni a la opción de mejorar su nivel de vida. En este último grupo está el grueso de la población de mi país. Por eso mi gobierno lleva a cabo una doble política o, mejor dicho, dos políticas diferentes para cada uno de los grupos. En estos momentos estamos aplicando programas sociales sin precedentes en la historia del país para intentar vencer esta perversa dualidad social en Tailandia”, dijo Shinawatra.

Siempre se tiende a pensar que el propio país es único y lo que sucede en él es irrepetible. Pero si hoy planteamos la pregunta de qué país está sumido en el caos, en los conflictos armados y se encuentra dividido en dos regiones opuestas y representadas en la capital y la provincia, no sale un sólo país, sino dos: Tailandia y Kirguizistán.

Las revoluciones actuales no se parecen en nada a las que describió Carlos Marx. El mundo ha resultado ser mucho más diverso y complejo de lo que presuponían los clásicos del marxismo. Sí, los trabajadores han terminado por enfrentarse a los propietarios de las fábricas, pero ¿quién hubiera imaginado en aquella época que una gran parte de la elite kirguiz se mudaría a vivir a la capital rusa, mientras que los que se quedaran en su país tendrían que repeler los ataques lanzados por sus compatriotas del sur, campesinos pobres e iracundos, dispuestos a expulsar a los ciudadanos de sus apartamentos? ¿Y quién hubiera pensado que el ejército tailandés se dividiría en dos curiosas mitades: los altos mandos militares, defendiendo los intereses de la capital, y los soldados,  los de las zonas pobres del  noroeste del país?

Este es un tema de candente actualidad, y en Rusia se hace todo lo posible por pasarlo por alto. Sin embargo, hay que reflexionar y analizar bien esta cuestión. Es evidente que las provincias campesinas intentan salir de su atraso secular, por otra parte la ciudad defiende su estatus e intenta incorporar a sí misma y, por extensión, al país entero, a los procesos globales. Es difícil determinar quién está en posesión de la razón, pero la solución a esta disyuntiva universal resolvería el destino de muchas naciones del mundo.

No obstante, hay ciertas ocasiones en las que las razones y los porqués no tienen cabida ni aplicación. Si las fuerzas de la oposición ocupan durante varias semanas (a veces meses) el centro de Bangkok y una ciudad al sur de Kirguizistán, el gobierno no tiene otra salida que utilizar todos los recursos a su alcance para resolver la situación, incluso recurriendo a las armas. El poder tiene la obligación de mantener en funcionamiento a toda la estructura de la nación y, en concreto, la actividad de la capital y las principales ciudades. En caso contrario, el país se sume en una profunda crisis económica y en un caos que hace sufrir a todos. Por otra parte, una cosa está clara, es imposible que la clase media kirguiz pueda adaptarse al modo de vida ancestral de sus compatriotas de las provincias, lo cual significa que estos últimos no tienen más remedio que aceptar el actual status quo de dos países-dos realidades y no rebelarse.

En el caso de Tailandia, en 2002, Thaksin Shinawatra fue el político que se granjeó la mayor popularidad en la historia del país. Fue el primero que ganó las elecciones y logró gobernar por mayoría. Shinawatra siempre buscó aplicar sus planes a largo plazo. Gracias a su popularidad y al éxito de sus programas sociales, pudo diseñar programas de desarrollo en perspectiva, incluso a ocho años vista. El país no estaba acostumbrado a tal estabilidad.

En septiembre de 2006, tras volver a imponerse en las legislativas, boicoteadas por parte de la oposición que representaba los intereses de las elites, Shinawatra fue derrocado por un golpe de Estado perpetrado en una atmósfera de multitudinarias manifestaciones de protesta contra el gobierno, organizadas por los camisas amarillas que defendían los intereses de este mismo sector social en una forma más agresiva. Luego, la junta militar nombrada como gobierno provisional reformó la Constitución y convocó nuevas elecciones. En estos comicios los seguidores de Shinawatra volvieron a reunir la mayoría de votos. Entonces, Shinawatra fue acusado de corrupción y condenado a dos años de prisión en rebeldía. El proceso criminal contra él fue promovido por el gobierno militar. Shinawatra, que ya solía pasar mucho más tiempo en el extranjero que en Tailandia, decidió emigrar. Posteriormente, tras votación parlamentaria, Abhisit Vejjajiva, líder del Partido Demócrata, nacido en Gran Bretaña y formado en la Universidad de Oxford, asumió el poder.

Hoy, ya no es relevante quién ha sido el mejor primer ministro de Tailandia y qué significa ser el mejor. En este sentido hay casos similares en otros países. Por ejemplo, los acontecimientos en Filipinas, que también siguieron el guión: “la provincia conservadora contra la capital progresista”. Fue la llamada Revolución Amarilla de la clase media urbana que estalló en las calles de Manila en 1988. Como resultado, llegó al poder el gobierno incompetente e inepto de Corazón Aquino, que logró evitar milagrosamente ser derrocado por un golpe de Estado.

En este caso, la situación en el país habría sido mucho más grave que la de hoy.

El papel de la cúpula militar en Tailandia resultó clave, porque ésta misma eliminó a Thaksin Shinawatra como fuerza política. El movimiento masivo de los camisas rojas es una alianza de las organizaciones de las capas menos favorecidas y las uniones de los campesinos. Todos sus miembros apoyan a Shinawatra y forman parte de la Unión por la Democracia y contra la Dictadura, quienes tras dos meses de protestas multitudinarias exigiendo la disolución del parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas, decidieron pasar a la lucha armada con las tropas gubernamentales en las calles de Bangkok.

En este sentido, cabe mencionar que un 70% de los oficiales y suboficiales de carrera del Ejército tailandés provienen de las provincias subdesarrolladas del norte y noreste del país, como la mayoría de los partidarios de la oposición. Muchos de los manifestantes son sus vecinos, amigos o parientes. La prensa tailandesa no cesa de publicar historias que describen, por ejemplo, cuando un hijo vestido de uniforme está frente a las barricadas de la oposición, y en este mismo momento sus padres y su hermana están en el campamento de los camisas rojas en el corazón comercial de Bangkok.

Tailandia no es el único país del mundo que afronta este problema. Este país deberá decidir si volver a una política lógica de desarrollo de la provincia atrasada o elegir el camino de convertir a Bangkok en una megalópolis global elitista. El precio a pagar en cualquiera de los dos casos será muy alto.

Por Evgueni Bélenki (Bangkok), Dmitri Kósirev (Moscú)

Fuente: RIA Novosti

Fotografía: Disturbios en Bishkek, capital de Kirguizistán / AFP

Turquía llama a una reunión de emergencia de la ONU para discutir el ataque israelí contra la flotilla de ayuda humanitaria

Turquía llama a una reunión de emergencia de la ONU para discutir el ataque israelí contra la flotilla de ayuda humanitaria

Turquía hizo un llamado el lunes a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) después de la operación israelí contra una flotilla que transportaba ayuda humanitaria a Gaza, según informó la agencia semioficial de noticias Anatolia.

El ministro turco del Exterior, Ahmet Davutoglu, canceló sus reuniones en Washington y viajará a Nueva York para la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, agregó la fuente.

Mientras tanto, el embajador israelí en Ankara, Gaby Levy, fue convocado por el Ministerio turco del Exterior, después de que la Armada israelí atacara una flotilla de seis barcos que llevaban civiles y ayuda humanitaria a Gaza.

Durante la reunión con el embajador israelí, el vice secretario, Unal Cevikoz, transmitió la protesta de Turquía, manifetando que el ataque es "completamente inaceptable".

"Interceptar barcos que navegan en aguas internacionales y transportan ayuda humanitaria a través de la fuerza está en contra del derecho internacional. Es imposible aceptar y tolerar tal intercepción", anotó Cevikoz.

Las fuerzas israelíes atacaron la flotilla internacional de ayuda humanitaria al intentar evitar que llegase a Gaza, dejando al menos 16 muertos y más de 30 heridos, según informó la prensa israelí.

Miles de turcos protestan contra el ataque israelí en Estambul

Miles de turcos llevaron a cabo este lunes una protesta contra el ataque de las fuerzas israelíes contra una flotilla internacional de ayuda a Gaza, el cual dejó un saldo de 16 muertos.

Los manifestantes llevaron banderas palestinas y turcas, y marcharon por las calles mientras recitaban consignas contra el asesinato de gente a bordo de un barco de ayuda que transportaba ayuda humanitaria a Gaza.

Los manifestantes iniciaron la protesta desde el Consulado General israelí en el distrito Levent, en Estambul, y actualmente marchan hacia la plaza Taksim, en el centro de la ciudad.

Durante las primeras horas del lunes, sobre las 05:00 hora local, centenares de personas comenzaron a atacar el Consulado israelí en Estambul, debido a la intervención del Estado hebreo contra las embarcaciones.

Cientos de personas, entre ellas familiares de los activistas de la flotilla, protestaron frente al Consulado israelí en el distrito central de Levent, cantando consignas, portando carteles y señalando que, en caso de que los barcos no llegaran a Gaza, Israel estaría cometiendo una violación de derechos humanos.

Al conocer sobre la interferencia israelí contra el barco de pasajero "Mavi Marmara" (Marmara Azul), algunos protestantes treparon las bardas y comenzaron a lanzar piedras contra las ventanas.

Las fuerzas de seguridad sacaron a los protestantes del vestíbulo del Consulado, pero cuando la lucha se reanudó en la calle, la policía tuvo que dispersar a los manifestantes con cañones de agua.

Unos 14 estados de Estados Unidos preparan Leyes de Inmigración inspiradas en Arizona

Unos 14 estados de Estados Unidos preparan Leyes de Inmigración inspiradas en Arizona

TRIBUNA LATINA

La controvertida Ley de Inmigración de Arizona (SB1070), que criminaliza a los inmigrantes en situación irregular, sería imitada por al menos 14 estados más del país que tienen listas iniciativas similares, llevadas de las manos de legisladores republicanos, según información de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, que fue publicada por el diario ’El Universal’.

Texas, Carlina del Norte, Georgia, Utah, Mississippi y Ohio, son algunos de los estados que estarían estudiando la ley SB1070, que entrará en vigencia en Arizona a partir de los últimos días de julio próximo, aseguró el senador mexicano Luis Alberto Villareal.

Por su parte el también senador de México, Guillermo Anaya, hizo una contundente llamado para “trabajar intensamente” con el fin de evitar en otros estados un efecto de réplica de la controvertida Ley Arizona, que hasta el momento ha recibido un profundo rechazo por parte de varios gobiernos y organismos supranacionales.

En el marco de la Conferencia Binacional de Legisladores y Funcionarios Fronterizos, llevada a cabo este lunes en Nogales, Arizona, un grupo de senadores mexicanos se reunió con representantes demócratas para debatir sobre la situación de los inmigrantes el ese estado. En la cita ambas partes acordaron “denunciar” la ley SB1070 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por atentar contra las garantías individuales de migrantes, y de esta manera detener iniciativas parecidas que están listas para ser presentadas en Congresos locales.

Aunque los lideres mexicanos reconocieron que el gobierno de su país aún no tiene un plan definido para actuar en favor de sus ciudadanos cuando la Ley de Inmigración de Arizona entre en vigor, indicaron que se diseñará lo antes posible un conjunto de acciones para recibir a los connacionales que sean expulsados durante los próximos dos meses.

España: Amplios recortes para reducir el déficit

España: Amplios recortes para reducir el déficit

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy una serie de medidas para bajar el déficit público, como reducción de salarios de los funcionarios, recortes en gastos de medicamentos e inversión pública, y suspensión de revalorización de pensiones para 2011.

Se trata de medidas que buscan "acelerar" la reducción del déficit en un 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI) adicional en 2010 y en un 1% en 2011, lo que implica 5.000 y 10.000 millones de euros, respectivamente.

En Bruselas, el viernes pasado, Rodríguez Zapatero ya anunció el proyecto "acelerar" el plan de reducción del déficit al 3% en 2013, para el cual el gobierno aprobó el 29 de enero pasado un proyecto de "austeridad" que reducirá el gasto público en "casi 50.000 millones de euros".

Ese día, el mandatario había insistido en que la reducción del déficit del 11,4% del Producto Bruto Interno (PBI), recomendada por el Banco de España o el Fondo Monetario Internacional, no podía poner "en riesgo" el crecimiento económico.

España, con 4.142.425 desocupados, salió de la recesión en la que estuvo sumida un año y medio, pero la Bolsa sumó el viernes pasado su quinta jornada consecutiva de descensos, el mayor desplome semanal desde octubre de 2008, tras la caída del banco Lehman Brothers, origen de la debacle financiera global.

Inmigrantes piden frenar deportaciones

Inmigrantes piden frenar deportaciones Por Jorge Cancino,

Organizaciones nacionales pro-inmigrantes confirmaron la convocatoria a las marchas de este 1 de mayo en al menos 30 estados donde pedirán al gobierno del Presidente Barack Obama que aumente la presión al Congreso para que debata y apruebe la reforma migratoria, al tiempo que frene el programa 287(g) y detenga las deportaciones.

Activistas dijeron que en la movilización también se condenará la Ley SB 1070 de Arizona -que criminalizó la estadía indocumentada- y advertirán a otros estados sobre la posibilidad de que se produzca un 'efecto dominó' que agrave el clima antiinmigrante que se vive en el país.

Ley comprensiva

"Ya se completó un gran porcentaje los preparativos de las marchas", dijo a Univision.com Juan Carlos Ruiz, organizador comunitario de la Federación Latina en Wisconsin. "Marcharemos en al menos 30 estados".

Agregó que el gran objetivo de la movilización "es la reforma migratoria", pero anticipó que durante los distintos eventos -entre marchas, reuniones y conferencias- "se condenará la Ley SB 1070 de Arizona" que además de criminalizar la estadía sin papeles otorga poderes extraordinarios a la policía local para que arreste a individuos si se tiene sospecha razonable que se trata de indocumentados.

"La aprobación de la ley de Arizona le echó leña al fuego", dijo Ruiz. "La comunidad latina cuenta con el apoyo de la comunidad afroamericana en esta batalla. La reforma migratoria es clave sobre todo ahora, después de la SB 1070, porque presiona los calendarios de Obama y del Congreso.


En pie de guerra

En Washington DC, Sarahi Uribe, del The National Day Laborer Organizating Network (NDLON), comentó que la movilización nacional comenzó la semana pasada cuando la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, firmó la Ley SB 1070, y que el 1 de mayo será el día en que miles le pedirán al Presidente que "detenga la 'polimigra' y cancele los programas '287(g)' y 'Comunidades Seguras'", ejecutados por la Oficina de Ciudadanía y Control de Fronteras (ICE).
Agregó que "los restantes 49 estados no vamos a convertirnos en una Arizona" y recalcó que la reforma migratoria es la respuesta a este tipo de leyes que tildó de "antiinmigrante".

"Es obvio que necesitamos una reforma migratoria y no que cada estado tenga su propia política para manejar el tema. Cuando el gobierno federal le da el poder a los estados porque no actúa o deja de actuar frente a un problema, entonces se ven casos como Arizona. Necesitamos una reforma migratoria y que el presidente termine las deportaciones y ponga sin a la 'polimigra'", demandó.

"Arizona nos despertó un espíritu de lucha", subrayó Uribe.

¿Lograrán las marchas torcerle el brazo al Congreso para que apruebe la reforma migratoria en 2010? Comente aquí.



Kirguistán y la batalla por Asia Central

Kirguistán y la batalla por Asia Central Las recientes revueltas populares en Kirguistán han derrocado al presidente Bakiyev, permitiendo a las fuerzas de la oposición de tomar el poder. Sin embargo, estos cambios políticos violentos son el resultado en gran parte de las presiones, influencias y otras acciones secretas orquestadas por los EEUU en la región, cuya finalidad es conservar su base militar en Kirguistán -como base de retaguardia- , que tanto necesita para sus operaciones militares en Afganistán y una manera de ejercer un control sobre China y Rusia.





por Rick Rozoff*


El Presidente kirguiz Kurmanbek Bakiyev fue depuesto cinco años después y de la misma manera en la que llegó al poder: mediante un levantamiento sangriento.

Elegido presidente dos meses después de la denominada Revolución de los Tulipanes de 2005, que ayudó a fraguar, fue desde entonces el jefe de estado de la principal nación de tránsito en la guerra de EEUU y la OTAN en Afganistán.

El Pentágono aseguró la Base Aérea de Manas (conocida a partir del año pasado como el Centro de Tránsito de Manas) en Kirguizistán poco después de haber invadido Afganistán en octubre de 2001, y en todo ese período, según una publicación de las fuerzas armadas estadounidenses del pasado junio: “Más de 170.000 integrantes de la coalición han pasado por la base en su camino de ida o vuelta de Afganistán; Manas era también el punto de tránsito para 5.000 toneladas de carga, incluidas piezas de repuesto y equipamiento, uniformes y diversos artículos destinados a apoyar al personal y las necesidades de la misión.

“En la actualidad, alrededor de mil soldados estadounidenses, junto con algunos cientos de España y Francia, están asignados en la base”. [1]

El Representante Especial de la Casa Blanca para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, visitó Kirguistán en febrero en su primer viaje en el puesto –y también las otras tres ex repúblicas soviéticas de Asia Central que la bordean: Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán- y declaró que: “35.000 soldados pasaban en tránsito por allí cada mes en su camino de ida y vuelta a/de Afganistán” [2]. Al ritmo que mencionó, unos 420.000 soldados al año.

EEUU y la OTAN establecieron también bases militares en Tayikistán y Uzbekistán para la guerra en el Sur de Asia, pero a menor escala. (A las fuerzas del ejército estadounidense se les ordenó salir del segundo país cuando el gobierno uzbeco afirmó que se había producido un levantamiento armado, tipo Revolución de los Tulipanes, en su provincia de Anidjan, menos de dos meses después del precedente kirguiz.
Alemania mantiene una base cerca de la ciudad uzbeca de Termez utilizada para tránsito de tropas y equipamiento militar hacia la provincia afgana de Kunduz, donde se concentra el grueso de sus 4.300 soldados).

En febrero de 2009, el gobierno kirguiz anunció que iba a desalojar también de su país a las fuerzas de EEUU y de la OTAN, pero acabó cediendo en junio cuando Washington ofreció 60 millones de dólares para que revocara su decisión.

Kirguistán es fronteriza con China
No sólo bordea China, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán, sino que está separada de Rusia por una única nación, Kazajstán. Para poder valorar las preocupaciones rusas y chinas por los cientos de miles de soldados estadounidenses y de la OTAN pasando a través de Kirguizistán, imaginen que una cantidad parecida de soldados chinos y rusos pasaran regularmente a través de Méjico y Guatemala, respectivamente. Durante casi nueve años y a un ritmo acelerado.

El papel que para Occidente juega Kirguizistán supone para Rusia y China no sólo un “poder militar duro” sino también una amenaza de “poder suave”.

La nación forma parte de la post-soviética Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO, por sus siglas en inglés) junto con Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán –visto por muchos como la único homóloga de la OTAN en el antiguo espacio soviético- y de la Organización para la Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés) junto a China, Rusia y las tres naciones centro-asiáticas anteriormente mencionadas.

Según oficiales estadounidenses, durante y después de la Revolución de los Tulipanes de 2005, no se canceló, ni siquiera se retrasó, un solo vuelo de EEUU o de la OTAN. Pero sí se cancelaron unos ejercicios de las seis naciones de la CSTO que iban a tener lugar unos días después.

El levantamiento y el derrocamiento del presidente Askar Akayev en marzo de 2005, fue la tercera autodenominada “revolución de color” en la antigua Unión Soviética en dieciséis meses, tras la Revolución de las Rosas en Georgia, a finales de 2003, y la Revolución Naranja en Ucrania, a finales de 2004 y principios de 2005.

Cuando la versión kirguiz estaba en marcha, los medios de comunicación occidentales se estaban haciendo ya la pregunta, “¿Quién es el siguiente?”. Entre los candidatos figuraban otros estados ex soviéticos como Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajstán, Moldavia y Uzbekistán. Y Rusia. Junto con Georgia, Ucrania y Kirguizistán, esas naciones suponían diez de los doce miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CIS, por sus siglas en inglés) ex soviéticos.

Como la Agence France Presse detallaba a primeros de abril de 2005: “La CIS se fundó en diciembre de 1991, el mismo día en que desapareció la Unión Soviética… Pero en el año y medio último, tres fieles aliados del Kremlin fueron derrocados por… revoluciones: Eduard Shevardnadze en Georgia, Leonid Kuchma en Ucrania y, la pasada semana, Askar Akayev en Kirguistán… Aunque los nuevos dirigentes interinos de Kirguizistán hayan hecho votos por continuar con las políticas de amistad de su depuesto predecesor hacia Moscú, el veloz derrocamiento del gobierno ha generado que se empezara a especular con que la CIS se vendría pronto abajo”. [3]

Mijail Saakashvili, de Georgia, el dirigente del prototipo de las “revoluciones de color”, se regodeó con el “cambio de régimen” kirguiz, atribuyendo las “valientes” acciones de la oposición en Ucrania y Kirguizistán al “factor Georgia”, y añadió: “No vamos a esperar el desarrollo de los acontecimientos, sino que vamos a hacer cuanto podamos para destruir el imperio en la CIS”. [4]

Poco después del levantamiento, el ex diplomático y analista político indio M. K. Bhadrakumar escribió del entonces al parecer inexorable momentum de las revueltas de “color” en la ex Unión Soviética:

“Todos y cada uno de esos tres países [Georgia, Ucrania, Kirguizistán] están estratégicamente situados en el espacio post-soviético. Conforman el ‘extranjero cercano’ de Rusia.

“Washington ha estado en los últimos años ampliando su influencia en el arco de las antiguas repúblicas soviéticas –en el Báltico… el Cáucaso y Asia Central- con una tenacidad que preocupa en Moscú.

“Desde 2003, cuando el Sr. Akayev decidió permitir que Rusia estableciera una base militar de pleno derecho en Kant, sabía que estaba en la ‘lista de observación’ estadounidense. La temperatura política en Kirguistán empezó a subir.

“Los estadounidenses dejaron bien claro en muchos sentidos que deseaban un cambio de régimen en Bishkek… La ‘revolución’ en el estado centroasiático de Kirguistán ha revelado diversas sorpresas. Un buen punto de partida será compararla con las dos “revoluciones de color” anteriores acaecidas en Georgia y Ucrania.

http://www.youtube. com/watch? v=U21IorltVBA&feature=player_ embedded



“En primer lugar, deben señalarse debidamente las sorprendentes similitudes entre las tres ‘revoluciones’. Se quiere hacer creer que las tres vienen a significar la imparable propagación del fuego de la libertad encendido por Estados Unidos en Afganistán e Iraq tras el 11-S.

“Pero detrás de toda esa retórica, la verdad es que EEUU quería cambios de régimen en Georgia, Ucrania y Kirguizistán debido a sus dificultades con el liderazgo existente. Los dirigentes de los tres países –Eduard Shevardnadze en Georgia, Leonid Kuchma en Ucrania y Askar Akayev en Kirguizistán- contaron con el apoyo de EEUU durante la mayor parte de su gobierno.

“Washington les había venido citando repetidamente como faros de esperanza para la democracia y globalización en los territorios de la ex Unión Soviética.

“Sus problemas empezaron cuando empezaron gradualmente a inclinarse hacia una renaciente Rusia bajo Vladimir Putin”. [5]

Siete semanas después de que apareciera la columna de Bhadrakumar, su análisis iba a ser confirmado nada menos que por una autoridad en la materia como era el Presidente estadounidense George W. Bush.

Al visitar la capital de Georgia año y medio después de su “Revolución de las Rosas”, fue acogido por su homólogo Mijail Saakashvili, ex becario del Departamento de Estado y residente en EEUU, quién se había hecho con el poder en lo que sólo puede describirse como un golpe de estado, quien, sin embargo, dijo:

“Georgia se convertirá en el principal socio de Estados Unidos en la expansión de la democracia y la libertad en el espacio post-soviético. Ese es nuestro objetivo. Siempre estaremos con Vds. para proteger la libertad y la democracia”.

Bush reflejó la inflada estimación sobre sí mismo de Saakashvili: “Vd. está haciendo muchas contribuciones importantes a la causa de la libertad, pero la aportación más importante es su ejemplo. Cambios espectaculares se suceden en lugares desde Bagdad y Beirut hasta Bishkek [Kirguistán]. Pero antes de que hubiera una Revolución Púrpura en Iraq o una Revolución Naranja en Ucrania o una Revolución de los Cedros en Líbano, hubo una Revolución de las Rosas en Georgia”. [6]

Pocos días después del golpe kirguiz, Bush dio la bienvenida al presidente “naranja” de Ucrania Viktor Yushchenko –quien, en enero pasado, sólo recogió el 5,45% de los votos para su reelección- y aplaudió su ascenso al poder, con ayuda estadounidense, diciendo que “podría considerarse que aunque fuera sólo una parte de la historia de Ucrania, la Revolución Naranja representaba también a las revoluciones por todas partes… Compartimos el objetivo de extender la libertad a otras naciones”. [7]

Más allá de la amenaza de disolución de la CIS y de la CSTO, en abril de 2005, Der Spiegel [revista alemana] publicó un informe titulado: “Las revoluciones aceleran la desintegració n de Rusia”. Revelaba en parte quienes eran las personas influyentes principales tras los acontecimientos en Kirguistán. Según Der Spiegel (4 abril 2005):

“Ya en febrero”, Roza Otunbayeva –ahora el presunta jefa del gobierno provisional- “prometió lealtad a un pequeño grupo de socios y patrocinadores de la revolución kirguiz, a ‘nuestros amigos estadounidenses’ en Freedom House (que donaron una imprenta a la oposición en Bishek)…

“En un intento de ayudar al proceso democrático, los estadounidenses vertieron unos 12 millones de dólares en Kirguistán a través de becas y donaciones, y eso sólo durante el pasado año. El Departamento de Estado de Washington financió incluso el equipamiento de una cadena de televisión de la provincia sureña rebelde de Osh”. [8] [9].

Este proceso de transformació n geoestratégica, desde los Balcanes a la antigua Unión Soviética y Oriente Medio estuvo también apoyado por la Freedom House, el National Endowment for Democracy, el National Democratic Institute, el International Republican Institute y otras organizaciones no gubernamentales.

Una semana después de que los “tulipanes” se hicieran con el poder, el director del proyecto de Freedom House, Mike Stone, resumió el papel de su organización con dos palabras: “Misión cumplida”. [10]

Un periódico británico que le entrevistó añadió: “La implicación estadounidense en el pequeño y montañoso país es mayor, proporcionalmente, que lo fue en la revolución de las ‘rosas’ en Georgia o en el levantamiento ‘naranja’ de Ucrania”. [11]

También se proveyó de ayuda a través de “jóvenes activistas” financiados y formados por Occidente, siguiendo el modelo quienes se organizaron en Yugoslavia en el año 2000 para derrocar al gobierno de Slobodan Milosevic:

Comparen los nombres:

Yugoslavia: Otpor! (Resistencia)
Ucrania: Pora! (¡Ya es hora!)
Georgia: Kmara! (¡Basta!)
Kirguizistán: Kelkel! (¡Levántate y anda!)

Detrás de todos ellos, el depuesto presidente kirguiz Askar Akayev identificó a los verdaderos arquitectos de su expulsión. El 2 de abril afirmó: “Hubo organizaciones internacionales que apoyaron y financiaron la Revolución de los Tulipanes en Kirguistán.

“Una semana antes de esos acontecimientos vi una carta en Internet firmada por el embajador estadounidense en Kirguizistán. Contenía un plan detallado para la revolución”. [12]

La Revolución kirguiz de los Tulipanes (antes llamada del Limón, Rosa y del Narciso) fue tan inconstitucional y tan perjudicial para la nación como fueron sus predecesoras georgiana y ucraniana, pero mucho más violenta. Hubo muertos y heridos en las ciudades sureñas de Osh y Jalalabad y en la capital de Bishkek.

Fue también la primera revuelta de “color” en una nación fronteriza con China. No sólo Rusia y China manifestaron serias preocupaciones por los desarrollos en Kirguistán, también Irán, al ver cómo se desarrollaba la trayectoria del “cambio de régimen”.

Durante las cuatro décadas de la Guerra Fría, los cambios políticos mediante elecciones o de otro modo en cualquier nación del mundo –no importa cuán pequeña, empobrecida, aislada e insignificante pueda parecer- adquirieron una importancia que excedía con mucho a sus efectos internos. Los analistas políticos y los responsables políticos mundiales se hacían siempre una cuestión clave: ¿Con quién iba a alinearse el nuevo gobierno, con EEUU o con la Unión Soviética?

En el período posterior a la Guerra Fría, la pregunta ya no es de filosofía política u orientación socio-económica, sino ésta: ¿Cómo apoyará, o se opondrá, la nueva administració n a los planes estadounidenses para su dominio regional y global?

Con Roza Otunabayeva como portavoz jefe, cuando no al frente de un nuevo “gobierno popular” kirguiz, hay razones para creer que Washington no se va a sentir muy disgustado por el derrocamiento de su antiguo socio “tulipán” Bakiyev. Ella ha confirmado ya que no se va a cerrar la base estadounidense de Manas.

Menos de dos meses después del golpe de 2005, Otunbayeva, que entonces era ministra de asuntos exteriores, celebró una reunión con su homóloga estadounidense Condoleeza Rice en Washington, durante la cual la última aseguró que “la administració n estadounidense continuará ayudando al gobierno kirguiz a fomentar procesos democráticos en el país”. [13]

Poco después de la “transformació n democrática” de marzo, su santo patrón, Mijail Saakashvili de Georgia, se jactó de que “Roza Otunbayeva trabajó en Tbilisi en años recientes y fue la directora de la oficina de Naciones Unidas en Abjazia. Durante la Revolución de las Rosas, ella estaba en Georgia y sabía todo lo que estaba sucediendo… el factor georgiano fue un catalizador de muchas de las cosas que estaban allí sucediendo [en Kirguiistán]”. [14]

Desde la perspectiva estadounidense, ella parece tener fiables y buenas referencias.

Rusia ha puesto su base aérea en Kirguistán en alerta máxima, aunque los comentarios de los principales dirigentes del gobierno ruso –especialmente del Primer Ministro Vladimir Putin- indican una aceptación del levantamiento que ha causado ya 65 muertos y cientos de heridos.

Pero Rusia intentó poner su mejor cara también en la revuelta de hace cinco años.

La dirección que adopte el próximo gobierno kirguiz repercutirá más allá del pequeño tamaño y población de esa nación (apenas por encima de los cinco millones de habitantes):

Podría afectar a los planes de EEUU y la OTAN para la mayor ofensiva militar de la guerra afgana, cuyo comienzo está fijado dentro de dos meses en la provincia de Kandahar.
Podría determinar el futuro de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y de la Organización de Cooperación de Shanghai, las dos principales barreras a la potencial penetración militar de Occidente en vastas extensiones de Eurasia.

Las apuestas no podrían estar más altas.

Rick Rozoff

Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international

Fuente: Global Research, 8 de abril de 2010.
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Huelga general en Grecia paraliza todo el país

RIA NOVOSTI


En Grecia millones de trabajadores protestan contra las medidas anticrisis del gobierno en una huelga general que paralizó hasta mañana el funcionamiento de aeropuertos, oficinas estatales, escuelas, hospitales, bancos y medios noticiosos en todo el país.


La huelga de 24 horas fue convocada por los mayores sindicatos del país, entre ellos la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE), la Unión de Funcionarios Civiles (ADEDY) y la organización sindical comunista (PAME).


Los aeropuertos cancelaron más de 400 vuelos previstos para hoy, y es la segunda vez en las últimas dos semanas que la comunicación aérea queda paralizada en el país por una huelga.


El metro de Atenas, los barcos, los trenes de cercanía y los de larga distancia, los tranvías y los trolebuses suspendieron su trabajo hasta el día de mañana.


Las oficinas estatales, bancos, escuelas y universidades cerraron sus puertas, y los médicos atenderán sólo los casos de emergencia.


La televisión, la radio y los medios de prensa digitales del país tampoco reportan noticias, y los periódicos diarios no emitirán sus ediciones de mañana.


Los trabajadores griegos protestan contra las medidas implementadas por las autoridades griegas para superar la crisis, que prevén reducir el déficit presupuestario con recortes salariales y jubilaciones.


Es la primera huelga general desde que el gobierno socialista llegó al poder en octubre de 2009 tras elecciones anticipadas, y reveló una deuda de 300.000 millones de dólares, ocultada según las autoridades, por el gobierno anterior, y cuya refinanciación será para Atenas más cara que para el resto de los países que integran la zona euro.


Atenas prometió realizar un programa para estabilizar las finanzas públicas en tres años.


Actualmente, expertos de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo y del Fondo Monetario Internacional revisan en Atenas la eficacia de las medidas acordadas por el gobierno.


Según las encuestas, más del 60% de los griegos apoyan las medidas anticrisis del gobierno, y más del 70% creen que la crisis no es la época para convocar huelgas. Sin embargo, los trabajadores griegos están obligados a participar en las huelgas convocadas por los sindicatos.

Grecia convertida en protectorado

Grecia convertida en protectorado Jorge Altamira

Grecia se ha convertido en un protectorado oficial de la Unión Europea, fundamentalmente de Alemania (vuelve a la condición que tuvo desde su independencia, en 1830, hasta que pasó a la órbita de la OTAN norteamericana). Cuando los diarios rumiaban con la posibilidad de que saliera un paquete de rescate para Grecia, sus ‘socios’ le impusieron un laxante en fuertes dosis.


En el breve lapso de un mes, el gobierno de Atenas ha sido forzado a aumentar diversos impuestos, cortar gastos presupuestados de capital, reducir los salarios del sector público y aumentar la edad requerida para la jubilación. Ocurre que al cabo de esas cuatro semanas vencen deudas estatales del orden de los 17 mil millones de dólares. Más adelante, bajo la ‘supervisión’ de un comité de la UE, Grecia tendrá que aumentar el IVA, reducir los salarios en la actividad privada e hipotecar los ingresos de aduana. Es el método con el que el imperialismo inglés gobernó al mundo en el siglo XIX. La crisis griega develó, en este episodio, el secreto mejor guardado de la UE: su condición de espacio de explotación semi-colonial de la mayoría de sus Estados por parte de una minoría de pulpos con asiento, principalmente, en Alemania, Gran Bretaña y Francia –y, por supuesto, los Estados Unidos. Los alemanes, especialmente, pretenden repetir en Grecia la política que impusieron en los países Bálticos, Hungría y Ucrania– en los cuales no resolvieron la quiebra financiera de esas naciones pero sí impusieron una recesión descomunal, que en el caso de Letonia produjo una caída de la producción industrial del 38% en el último trimestre de 2009. La receta deberá pasar ahora la prueba de la reacción de las masas griegas que, más allá de los paros generales de 24 horas decididos por la burocracia de los sindicatos, ha desatado también una serie de huelgas, por presión de abajo, en varios sectores del Estado. La recesión que provocará el ajuste en Grecia agravará la crisis fiscal, debido a la caída de la recaudación. La solución alemana es apenas una tentativa para poner a prueba la capacidad reacción de los trabajadores griegos, meter miedo a los de Alemania y azuzar el chovinismo entre los trabajadores de los diferentes países. Pero no podrá contener la cesación de pagos de Grecia o su propagación a otras naciones –como España, Irlanda, Portugal e incluso Italia– sea bajo la forma de crisis fiscales y/o bancarias o industriales (es lo que ocurre en Italia). Por eso ha comenzado una especulación contra el euro.


Lo interesante, de todos modos, es que el caso griego demuestra el agotamiento de la política de intervención del Estado para contener la recesión y para salvar a los bancos. El déficit fiscal y la emisión monetaria se encuentran en crisis. La crisis griega fue desatada, precisamente, por la decisión del Banco Central Europeo de excluir la deuda pública de baja calificación, como la de Grecia, de las garantías aceptables para otorgar préstamos a los bancos que financiaban a esos Estados. China, antes, ya había empezado a restringir la creación de crédito para detener la especulación inmobiliaria y en la Bolsa, el crecimiento de la deuda del Banco Central y la inflación. Los situación fiscal de los países más desarrollados (que le quieren dar lecciones a Grecia) es peor aún que la de Grecia, pues además de tener un déficit de proporciones similares, tienen una deuda pública a plazos aún más cortos que los de Atenas – el promedio de la deuda pública griega es de 7,5 años, el de la de Estados Unidos, cuatro años (The Economist, 13/2). El FMI acaba de señalar, en relación a los países más desarrollados, que “la política monetaria, en todas sus formas, ha alcanzado sus límites” (Financial Times, 16/2), o sea que si continúa, derivaría en una hiperinflación y en devaluaciones en cascada. Con relación a la crisis fiscal señala que, si se agregan a los deficits corrientes de los próximos años los gastos por jubilaciones que no tienen financiación prevista, el desbalance, en 2050, podría llegar al 250% del PBI en Italia; al 300%, en Alemania; al 400%, en Francia; al 450%, en Estados Unidos; al 500%, en Gran Bretaña y al 600%, en Japón. Por eso las propuestas de ajuste giran todas, por sobre todo, en liquidar el sistema jubilatorio, que no es más que el salario cobrado al final de la vida laboral. Esas previsiones son muy interesantes porque van paralelas a estimaciones de crecimiento de la productividad del trabajo, lo que es claramente una contradicción. Pero, bajo el capitalismo, el aumento de la productividad del trabajo significa al mismo tiempo una reducción relativa del valor de la riqueza mercantil, por tanto una tendencia a la caída de la tasa de ganancia sobre el capital invertido y a la sobreproducción, y una tendencia al desempleo masivo. Bajo el capitalismo, la riqueza no se mide por su utilidad social sino por el beneficio que genera al capital –por eso en todas sus crisis la sociedad se hunde rodeada de una riqueza social que es más grande que nunca. El capitalismo no puede garantizar la jubilación prometida, porque no puede garantizar tampoco el trabajo productivo adaptado a los trabajadores de todas las edades.


El editor del Financial Times acaba de escribir que “Grecia no es Estados Unidos”, pero en el desarrollo del planteo prueba, a pesar de él, lo contrario. La crisis de un país no es sólo el espejo para el país que le sigue, sino que importa por el impacto que provoca en el conjunto de las relaciones que forman la economía mundial, y que de este modo aproxima las diferentes estructuras y particularidades nacionales hacia un mismo abismo. Si, por ejemplo, la cesación de pagos de Grecia obligara a su exclusión de la moneda europea (como ya ocurre con Gran Bretaña o los países escandinavos), para muchos esto marcaría el principio del fin de la Unión Europea. Pero no hace falta llegar a tanto: la conversión de Grecia en un protectorado de la UE ya es una manifestación de esa desintegración.


Fuente imagen: RUMBONY