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Polisario eleva a 10 los muertos saharauis, 700 heridos y 150 desaparecidos

Polisario eleva a 10 los muertos saharauis, 700 heridos y 150 desaparecidos

Argel, 9 noviembre de 2010  (EFE)-   El Frente Polisario elevó hoy a diez los muertos saharauis tras la entrada por la fuerza de unidades marroquíes el lunes en el campamento de protesta de Gdeim Izik y cifró en 700 los heridos y en 150 los desaparecidos, informó hoy a EFE el ministro saharaui de Exteriores, Mohamed Uld Salek.

El ministro dijo que se trata de un balance oficial todavía provisional y que las víctimas se produjeron tanto durante la acción marroquí contra el campamento como en las protestas posteriores en la ciudad de El Aaiún.

“Desconocemos si entre los desaparecidos puede haber también muertos y heridos”, indicó.

Desde que en la mañana del lunes los agentes marroquíes entraron por la fuerza en el campamento de protesta, la dirección del Polisario ha sido muy cauta a la hora de establecer el balance de víctimas saharauis en Gdeim Izik y en los altercados posteriores hasta no disponer de plena confirmación.
El último balance, proporcionado el lunes por la tarde en un comunicado por el Ministerio de Información hablaba de un muerto y cientos de heridos.
El Gobierno saharaui declaró hoy día de duelo nacional “por los mártires del cobarde ataque perpetrado por el Ejército marroquí”.

El duelo se observará en los campamentos de refugiados, en el territorio bajo su control del Sahara Occidental y en las representaciones y embajadas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el exterior, donde ondea la bandera saharaui a media asta.

Asimismo, el Consejo de Ministros convocó al pueblo saharaui a guardar hoy un minuto de silencio en memoria de las víctimas y en solidaridad con sus familias.

El Ejecutivo instó a la ONU a “asumir sus responsabilidades en la protección de los civiles sin defensa en los territorios ocupados del Sahara Occidental” y demandó a la organización internacional que envié una comisión de investigación a la zona para “arrojar luz sobre este horrible crimen cometido por el Gobierno marroquí”.

Además, pidió a “todos los países del mundo” que ejerzan “todas las presiones necesarias” sobre el Gobierno marroquí para que “ponga fin inmediatamente a los ataques contra los ciudadanos indefensos”.

El Gobierno de la RASD apeló a “todos los saharauis, allí donde se encuentren, a permanecer unidos, vigilantes y preparados para cualquier eventualidad”. EFE

La gran traicion del rey y el gobierno español al sahara

Por Amadeo Martínez Inglés    

Dentro de escasos días, concretamente el próximo 6 de noviembre, se van a cumplir treinta y cinco años de la invasión de la antigua provincia española del Sahara Occidental por parte de la llamada "Marcha verde", una macro movilización de 300.000 civiles marroquíes apoyados por la práctica totalidad del Ejército de ese país, con la ayuda técnica y logística del Departamento de Estado norteamericano, que en muy pocas jornadas, tras la traición, la cobardía y el abandono por parte de las autoridades españolas de su sagrado deber de defender al sufrido pueblo saharaui y, por ende, sus derechos y libertades más elementales, conseguiría "pacíficamente", a través del bochornoso Tratado de Madrid de 14 de ese mismo mes de noviembre de 1975, que España cediera al reino alauí la administración de la mayor parte (y la más rica) del extenso territorio africano bajo su jurisdicción. Han pasado ya 35 años de aquél acto de cobardía, de aquél despropósito, de aquél abandono soez por parte de España de todo un pueblo acogido a sus leyes y a su protección internacional y este país sigue atrapado en su propia vergüenza, en su increíble dejadez, en una política de pánico insuperable ante el sátrapa marroquí que no solo se permite desoír una y otra vez las resoluciones del máximo órgano de jurisdicción universal (la ONU) sino que se atreve a presionar y chantajea permanentemente a los dirigentes españoles en base sin duda al permanente apoyo que recibe del imperialismo yanqui y a la reconocida debilidad militar española. Aunque periódica y tímidamente las instituciones españolas, aguijoneadas por los grupos parlamentarios de izquierdas y más que nada para cubrir un expediente asaz vergonzoso, se permitan reconocer la monstruosa responsabilidad que arrastra todavía a día de hoy el Gobierno español.

Así en el mes de diciembre de 2009 se aprobó en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley presentada por el Grupo Socialista, que resultó aprobada con el apoyo de todos los demás grupos de la Cámara a excepción del PP que se abstuvo, en la que se recogían una serie de puntos trascendentes a tener en cuenta en la política exterior española en relación con el Sahara Occidental administrado por España hasta el año 1975. Entre estos sobresalían el reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, la necesidad de que finalmente se celebre el referéndum auspiciado por naciones Unidas y, también y curiosamente, la realización de gestiones "al máximo nivel" para intentar solucionar política y humanitariamente el entonces mediático caso Haidar.

Pero dejando de lado actos institucionales más o menos testimoniales como éste del Congreso de los Diputados del año pasado, condenados de antemano a la inacción más absoluta y al abandono mediático en el corto plazo, es de suma importancia, treinta y cinco años después, que el pueblo español sea consciente una vez más de que la actual situación de abandono, menosprecio y sometimiento a Marruecos del valeroso pueblo saharaui, proviene de la traición personal del actual rey de España, Juan Carlos I, que en noviembre de 1975, desempeñando interinamente la jefatura del Estado español, pactó en secreto con el Departamento de Estado norteamericano la entrega incondicional de la antigua provincia española del Sahara Occidental al reino de Marruecos. Todo ello para evitarse una guerra colonial con este último país que España no estaba en condiciones de enfrentar.

Este vergonzoso Pacto del entonces príncipe de España con Henry Kissinger y el rey Hassan II de Marruecos, que como historiador militar he estudiado a fondo y puesto repetidas veces en conocimiento del pueblo español, me permití asimismo darlo a conocer al Presidente del Congreso de los Diputados, señor Bono, en una carta remitida con fecha 8 de octubre de 2008, en la que le pedía la creación de una Comisión de Investigación que depurara las responsabilidades del rey de España en este y en otros presuntos delitos cometidos durante su largo reinado.

De este escrito, me permito recordar a continuación, porque creo que es de sumo interés para los medios de comunicación, el pueblo español y, por supuesto, el pueblo saharaui, los párrafos más importantes relacionados con el tema que nos ocupa y que nunca pasan ni pasarán de actualidad, por lo menos hasta el día en el que se le reintegren a la noble nación saharaui todos sus derechos:

"Me estoy refiriendo en concreto, señor presidente del Congreso, a tres nuevos, espeluznantes, bochornosos, repugnantes... delitos, que ni la historia ni los ciudadanos españoles conocen todavía en toda su profunda dimensión (algunos historiadores, obviamente, estamos en ello) cometidos en los últimos meses del año 1975 por el entonces príncipe de España, justo cuando desempeñaba la Jefatura del Estado de una forma interina pero con todos los poderes del dictador en la mano. Presuntos delitos que de entrada podríamos catalogar, hasta que la citada Comisión parlamentaria pueda pronunciarse, como de alta traición, cobardía ante el enemigo y genocidio.

El hecho histórico a que me refiero no es otro que el de la vergonzosa entrega a Marruecos, en noviembre de 1975, de nada menos que 200.000 kms cuadrados del llamado Sahara español (provincia africana según Franco, territorio bajo administración española según la ONU) por miedo a tener que enfrentar una guerra con ese país (que había organizado una marcha "pacífica" de 300.000 ciudadanos marroquíes y nos amenazaba con la invasión pura y dura) y tras un pacto secreto entre el jefe de Estado español en funciones en aquellos dramáticos momentos (el príncipe Juan Carlos de Borbón), la CIA y el Departamento de Estado norteamericano (Kissinger). Pacto por el cual el heredero de Franco se quitaba de en medio una muy probable guerra colonial con nuestro vecino del sur (que podía poner en grave peligro su ansiada corona) y recibía además el inmenso apoyo político yanqui para estabilizar su tambaleante Régimen.

A cambio, claro está, de traicionar con nocturnidad y alevosía, como ha sido práctica habitual en él, al pueblo español (ajeno a todo como siempre), a sus Fuerzas Armadas (que a pesar de su abandono operativo y escasez de medios estaban dispuestas a sacrificarse por defender el honor de España y la legalidad internacional), al pueblo saharaui (que sería entregado desarmado al invasor y bárbaramente masacrado en una desigual guerra y en un oscuro genocidio que se saldarían con más de cuatro mil víctimas, y del que cualquier juez imparcial pediría responsabilidades al jefe del Estado español por cómplice y colaborador necesario) y a la ONU (que había decretado a través de su Tribunal Internacional de Justicia y de su resolución 380 la ilegalidad de la acción unilateral de Marruecos y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación).

Hechos gravísimos cometidos en su día por el actual jefe del Estado español, como son los presuntos delitos de "alta traición a la nación española" tras la acción consumada y no debatida en sus órganos institucionales de la entrega a una potencia invasora de una parte importantísima del territorio nacional sin intentar defenderlo siquiera y tras un pacto secreto con el propio enemigo y su socio geoestratégico; de "cobardía ante el enemigo" por parte del jefe del Estado español en funciones de comandante en jefe del Ejército que entrega sin combatir una parte substancial del territorio nacional tras un pacto secreto con el enemigo; y de "genocidio" contra el pueblo saharaui, en grado de colaboración necesaria con el ejecutor directo del mismo (el sátrapa marroquí), al haber puesto bajo la bota de su Ejército, totalmente desarmados, a los 30.000 habitantes de la antigua provincia española, a los que debería haber defendido con arreglo al Derecho Internacional y a los derechos humanos más fundamentales.

Repasemos, pues, esos lamentables hechos, a punto de cumplirse su 35 aniversario:

El 21 de agosto de 1975, el Departamento de Estado norteamericano da luz verde a un proyecto estratégico secreto de la CIA, financiado por Arabia Saudí, para arrebatar la antigua provincia del Sahara (270.000 Kms cuadrados) a España. Un territorio vital desde el punto geoestratégico, rico en fosfatos, hierro, petróleo y gas, que EE.UU no está dispuesto a dejar en manos de España dada la situación en que se encuentra el régimen franquista. El plan consiste en invadir la zona mediante una marcha "pacífica" de unos 300.000 ciudadanos marroquíes (Marcha Verde), que se harían pasar por antiguos habitantes de la zona.

El 6 de octubre de 1975, el servicio de Inteligencia del Ejército español informa a Franco, ya muy enfermo, de los planes de EE.UU en relación con el Sahara.

El 16 de octubre de 1975, la Marcha Verde es anunciada por Hasan II, al mismo tiempo que el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU rechaza las pretensiones de Maruecos sobre ese territorio.

El 20 de octubre de 1975, Franco empeora ostensiblemente de su enfermedad. Sufre un nuevo ataque al corazón.

El 21 de octubre de 1975, el príncipe Juan Carlos de Borbón, heredero del dictador, se niega a aceptar la jefatura del Estado con carácter interino. Quiere plenos poderes para poder actuar en el Sahara.

El 22 de octubre de 1975, el presidente del Gobierno español, Arias Navarro, con conocimiento de Franco, manda a Solís a Rabat para tratar de parar el órdago marroquí prometiendo negociaciones sobre el tema en cuanto la situación del dictador mejore.

El 26 de octubre de 1975, comienza la Marcha Verde en territorio marroquí. Toda la planificación operativa y la organización logística han corrido a cargo de técnicos norteamericanos.

El 30 de octubre de 1975, Juan Carlos de Borbón se hace cargo de la jefatura del Estado español (artículo 11 de la ley Orgánica del Estado). Está muy preocupado por la situación en el Sahara pues tiene muy presente el caso portugués. No quiere que la situación le desborde.

El 31 de octubre de 1975, el príncipe preside un Consejo de Ministros en La Zarzuela. Cuestión prioritaria: el Sahara. Juan Carlos manifiesta su férrea determinación de ponerse al frente de la situación. Sin embargo, no les dice a los reunidos que él ya ha enviado a su hombre de confianza, Manuel Prado y Colón de Carvajal, a Washington, para solicitar la ayuda de Henry Kissinger. Es consciente de que una guerra colonial con Marruecos en aquellos momentos podría precipitar los acontecimientos al estilo de lo acaecido en Portugal y que podría perder su corona antes de ceñirla.

El secretario de Estado norteamericano acepta la mediación solicitada por el nuevo jefe del Estado español, intercede ante Hassan II y en las siguientes horas se pergeña un pacto secreto por el que Juan Carlos se compromete a entregar el Sahara español a Marruecos (vistiendo el muñeco de la rendición con unas amañadas conversaciones políticas en Madrid), a cambio del total apoyo político americano en su próxima andadura como rey de España.

El 2 de noviembre de 1975, Juan Carlos de Borbón visita las tropas destacadas en El Aaiun en un viaje sorpresa. Está en tratos secretos con los americanos para la entrega del territorio, pero no tiene ningún reparo en escenificar un "teatrillo castrense" con los militares (a los que traicionará en las siguientes horas igual que al pueblo español, a los saharauis y a la propia ONU) echando mano de la extensa parafernalia castrense propia de estos actos: formación solemne, desfile, honor a los muertos, recepción en el Casino Militar... En este centro, en el curso de una bien regada copa de vino español, hasta se permite decirles a los oficiales de las tropas allí destacadas: "España no dará un paso atrás, cumplirá todos sus compromisos, respetará el derecho de los saharauis a ser libres" y también, hinchando el pecho y subiendo la barbilla: "No dudéis que vuestro comandante en jefe estará aquí, con todos vosotros, en cuanto suene el primer disparo"

El 6 de noviembre de 1975, la Marcha Verde invade la antigua provincia africana española. En virtud del pacto secreto (alta traición) entre Kissinger, Hassan II y el flamante nuevo jefe del Estado español, los campos de minas de la frontera han sido levantados y los legionarios españoles prudentemente retirados. España hasta se permite la desvergüenza de enviar al ministro de la Presidencia para que gire una visita de cortesía a los campamentos marroquíes. La ONU, incómoda y sin saber de qué va la cosa, urge a Hassan II a retirarse y a respetar la legalidad internacional. España mira para otro lado ¡bastante tiene el principito con asegurar su corona! y el tirano alauí no hace el menor caso.

El 9 de noviembre de 1975, Hassan II da por alcanzados todos sus objetivos en el Sahara y en espera de las conversaciones de Madrid (ya tiene asegurada su presa) retira los campamentos de la Marcha Verde a Tarfaya. Argelia protesta y retira su embajador en Rabat. Los polisarios, traicionados por España, se aprestan a la lucha.

El 12 de noviembre de 1975, comienza la Conferencia de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, con EE.UU de mandamás en la sombra.

El 14 de noviembre de 1975 se produce la famosa Declaración de Madrid sobre el Sahara. Por ella se entrega a Marruecos toda la parte norte de la antigua provincia española: 200.000 Kms cuadrados de gran importancia geoestratégica, muy ricos en toda clase de minerales, gas y petróleo (descubierto por petrolíferas yanquis y en reserva estratégica). A Mauritania (que los abandonará enseguida en beneficio de su poderoso vecino del norte) se le transfieren 70.000 Kms cuadrados del sur, los más pobres e improductivos. Las Cortes y el pueblo español no saben nada del asunto. Todo se ha tejido entre bastidores, con la CIA, el departamento de Estado norteamericano y los servicios secretos marroquíes como maestros de una ceremonia bochornosa en la que el príncipe Juan Carlos ha movido sus hilos a través de sus validos y hombres de confianza: Armada, Mondéjar, Torcuato Fernández Miranda... mientras el Gobierno del anonadado Arias Navarro, con Franco moribundo y su porvenir político en el alero, se ha limitado a ejercer de convidado de piedra en la mayor vergüenza política y militar de España en toda su historia. Porque, efectivamente, este país nunca jamás había traicionado de una forma tan perversa a sus propios ciudadanos (los saharauis lo eran en 1975), se había humillado de tal manera ante un pueblo más débil que él pactando en secreto su rendición, y abandonado cobardemente el campo de batalla sin pegar un solo tiro y después de entregar a su envalentonado enemigo acuartelamientos, armas y bagajes.

Una vergüenza histórica sin paliativos, a cargar ¡como no! en el "debe" de España, pero sobre todo en el de un príncipe sin principios morales de ninguna clase, cargado de ambición, bufón de un dictador sin escrúpulos, ansioso de poner sobre su cabeza los ridículos oropeles de una corona trasnochada y profanada hasta la saciedad en el pasado por reyes despreciables de su propia dinastía, y que se permitió el lujo de vender una parte de su propio país, una porción de su propio pueblo, a la sacrificada minoría étnica que, bajo nuestras leyes y nuestra protección, creyó en la promesas de España y en ser libres algún día.

¡Alta traición, Cobardía ante el enemigo y Genocidio!

¡Que nadie olvide esto en el 35 aniversario de aquella tropelía!

Estados Unidos ejerce su hegemonía antes de la reunión del G20

Estados Unidos ejerce su hegemonía antes de la reunión del G20

Julio C. Gambina ( ARGENPRESS.info)

Mientras en el país sigue impactando la muerte del ex Presidente Néstor Kirchner, generando discusiones sobre el presente y el futuro de la economía, la realidad de la crisis mundial se impone y condiciona cualquier especificidad nacional.

¿Por qué señalo lo dicho? Es que Estados Unidos, a una semana de la Cumbre de los Presidentes del G20 que se reunirá en pocos días en Seúl, Corea, decidió unilateralmente una gigantesca emisión de billetes por 600.000 millones de dólares. Con esa medida ha colocado en tensión al conjunto del sistema mundial, que ahora debe decidir cómo actuar ante la invasión de dólares que inundarán los mercados de capitales, reanudando quizá una oleada especulativa, o por lo menos, como ya se visibiliza, estimula el alza de los precios de las comodities, caso del oro, o la soja, dos productos de exportación de la Argentina.

Estados Unidos actúa por su cuenta y sabe que si discute colectivamente pueden decidirse situaciones que superen la capacidad de acción del gobierno del debilitado Obama, perdidoso en las recientes elecciones de medio turno. Ante la duda, se prefirió la iniciativa unilateral, anticipada al cónclave de Seúl, demostrando que si bien la crisis de la economía es mundial, las políticas económicas son nacionales y en este sentido, Estados Unidos ejerce la hegemonía que le otorga su carácter imperialista.

¿Qué lecciones pueden aprenderse sobre esta situación? No es la primera vez que esto ocurre, pues Estados Unidos ya dio sobradas muestras de acción unilateral, p.e., cuando decidió romper la paridad cambiaria establecida en los acuerdos de Bretton Woods de 1944. Remito a la declaración de la inconvertibilidad del dólar en 1971 y que desató la crisis y el desorden del sistema mundial que devino en ajuste y liberalización de la economía. La instalación de la especulación generalizada devino del accionar unilateral estadounidense, motivando iniciativas como la Tasa Tobin para intentar frenar el inusitado movimiento de divisas con fines especulativos que generó la ruptura del acuerdo monetario. Ahora se vuelve a hablar de guerra monetaria y con razón, ya que la primera batalla se lanzó con la emisión estadounidense. No en vano se vuelve a hablar de mecanismos de controles de capitales al estilo de las sugeridas por Tobin a comienzo de los 70´.

Pero también Estados Unidos actuó deliberadamente a fines de los 70´ con la iniciativa Volcker, el mismo personaje que es ahora clave en la política económica de Obama. En aquellos años fue funcional al neoliberalismo que instaló Reagan en Estados Unidos. El tema significó una impresionante suba de las tasas de interés que desembocaron en la crisis de la deuda externa de nuestros países, con el default de México y una compleja situación de endeudamientos, negociaciones condicionadas vía presiones del FMI y los organismos internacionales. Son situaciones que explicarán las décadas perdidas de los 80´ y los 90´ para América Latina y el Caribe.

Son varias entonces las lecciones a aprender sobre el ejercicio de la hegemonía estadounidense y la unilateralidad en el establecimiento de políticas económicas, aunque en la coyuntura eso pueda favorecer la macroeconomía local. Es que la suba del oro y la soja, por lo pronto, estimula los negocios en nuestro país, sin que ello supongo en si mismo mejoría en la calidad de vida del conjunto de la población. Si mejora la perfomance de los inversores en la mega minería a cielo abierto, o de los que manejan el ciclo productivo sojero y claro, al mantener el modelo productivo, algo derrama sobre las cuentas fiscales, otorgando sensación de normalización y crecimiento de la economía, favoreciendo la sensación de bienestar y que la crisis está lejana.

Un interrogante es que pueden hacer los países del sur del mundo en la cumbre del G20, más que legitimar la hegemonía de Estados Unidos por restablecer el régimen del capital con mirada estadounidense. Es cierto que se puede protestar y es probable que existan discursos críticos a la unilateralidad estadounidense, pero la emisión de Washington ya incide en la evolución de la economía mundial, realimentando los negocios especulativos que anticipan nuevas rondas de crisis. Quizá sea el momento de además de discursos críticos, poner a rodar, también unilateralmente, claro que como región latinoamericana y caribeña una demorada NUEVA ARQUITECTURA FINANCIERA, donde el Banco del Sur y el Banco del ALBA tienen un papel, tanto como la experiencia de intercambios compensados que iniciaron Brasil y Argentina, o los que ensayan desde comienzo de este año los países del ALBA con el SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional), en tanto intento de avanzar vía intercambios compensados al establecimiento de una moneda regional.

Si la crisis es mundial y la política económica es nacional, bien podría nuestra región actuar como economía de escala y proponerse objetivos desconectados del epicentro de la crisis. Sería una forma emancipada de pensar, en un mundo que hoy recuerda la revolución socialista de octubre en Rusia, como el primer intento con posibilidades de construir una sociedad para la satisfacción de las necesidades sociales extendidas.

Julio C. Gambina es Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.

URGENTE, MUY URGENTE: COMIENZA LA MASACRE

URGENTE, MUY URGENTE: COMIENZA LA MASACRE

MILES DE SOLDADOS DEL EJÉRCITO MARROQUÍ Y TODAS LAS FUERZAS DE OCUPACIÓN, ESTÁN ATACANDO  A LOS CIUDADANOS SAHARAUIS. HAN ENTRADO AL CAMPAMENTO Y LA AGRESIÓN  ES BRUTAL.

SE ESTÁ TORTURANDO A TODO EL MUNDO, NIÑOS, MUJERES, HOMBRES, ANCIANOS. ES UNA LUCHA CUERPO A CUERPO CONTRA TODOS LOS CIUDADANOS SAHARAUI. ESTÁN DESTRUYENDO SUS HAIMAS.

UNA PARTE DEL CAMPAMENTO ESTÁ ARDIENDO. LAS MUJERES ESTÁN ATERRORIZADAS PERO NO QUIEREN HUIR PORQUE TEMEN QUE MATEN A SUS MARIDOS Y A SUS HIJOS. LA INTERVENCIÓN MILITAR CONTRA CIUDADANOS CIVILES INDEFENSOS, ES BRUTAL.

EL HELICÓPTERO ESTÁ LANZANDO GASES LACRIMÓGENOS CONTRA LA POBLACIÓN Y AGUA CALIENTE.

LA INVASIÓN AL CAMPAMENTO ESTÁ SIENDO EN ESTOS MOMENTOS ATROZ.

SE PIDE LA INTERVENCIÓN INMEDIATA DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

SE EXIGE UNA RESPUESTA DE LA ONU YA.

Ver mas:

Paralelamente el helicóptero ha comenzado a lanzar bombas de gas lacrimogeno hacia la población saharaui que se encuentra en todo el campamento.
Los hombres y jóvenes saharauis han comenzado a resistir la ofensiva defendiendose con piedras.

Las fuerzas de intervención rápida y los militares ya han comenzado a disparar contra la población que está huyendo, contra las mujeres que intentan resgurdarse del gas, mientras que la gente corre hacialos coches y se limpia el gas que les impide respirar y ver.

Quienes están soportando la ofensiva, de forma más directa, son los cientos de saharauis que se agolpan frente al ocupante para intentar impedir su entrada y para proteger a la población más vulnerable que se encuentra a sus espaldas.
No sabemos si la ofensiva marroquí ha irrumpido por algún otro punto del campamento. Lo que sí sabemos es que Marruecos ya ha comenzado el GENOCIDIO y más de 20 mil personas se encuentran víctimas de él.

 
La ciudad de El Aaiún ya se encuentra en pie, cientos de saharauis están
saliendo a las calles para mostrar su protesta.

CONCENTRACIÓN URGENTE ANTE LA EMBAJADA DE MARRUECOS, HOY LUNES A LAS 18,30 HORAS, Madrid


MARRUECOS Y SU REY MOHAMED VI SOLO CONOCEN EL LENGUAJE DE LA VIOLENCIA, EL ODIO Y LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

Quienes pretenden, una y otra vez, darnos lecciones de democracia y derechos humanos, ahora prefieren mirar a otro lado cuando hay intereses económicos de por medio.

URGENTE: LA POBLACIÓN SAHARAUI ENTERA SUFRE LA AGRESIÓN MILITAR DE TODAS LAS FUERZAS DE OCUPACIÓN MARROQUÍES

 

 

DATOS-Enfrentamiento entre Marruecos y el Polisario
swissinfo.ch

La intervención marroquí es una "declaración de guerra"
Europa Press

 

Asociaciones solidarias con el pueblo saharaui inician en ...
Crónicas de Lanzarote

Lunes, 8 de noviembre de 2010 - 10.00 GMT -
Terra Argentina

Reclaman intervención internacional ante la masacre marroquí en ...
ABC.es

El campamento de El Aaiún está "totalmente destruido" y "la guerra ...
cantabriaconfidencial.com

El Ejército marroquí desmantela el campamento de protesta saharaui
Diario de Sevilla
..

Batalla campal en El Aaiún tras el desalojo violento del campamento
El Periódico de Catalunya

Duran dice que es muy fácil desde la izquierda ir contra Marruecos
La Vanguardia

 

Marruecos le impide al eurodiputado Willy Mayer (IU) entrar a El Aaiún
eldia.es

 

La población saharaui entera sufre la agresión militar de todas ...
Revista Digital San Borondón

El Polisario denuncia la detención y tortura de un activista ...
lainformacion.com

El Polisario denuncia "acto de barbarie" y pide que actúe la ONU
RTVE

 

El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó que las sanciones no afectarán a Irán

El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó que las sanciones no afectarán a Irán

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, afirmó el miércoles que las sanciones contra Irán por su polémico programa nuclear no tendrán repercusiones sobre el país, informó la cadena de televisión Press TV.

"No acogemos con alegría las sanciones pero declaramos que la nación iraní ha aumentado sus esfuerzos" para superar las sanciones, aseguró Ahmadinejad.
El presidente aconsejó a las empresas extranjeras que abandonen las sanciones impuestas cuando hagan negocios con Irán, o de lo contrario "perderán pronto los mercados en otros países así como en Irán", según el informe.
Ahmadinejad hizo estas declaraciones en la ceremonia de inauguración de dos proyectos en la zona rica en gas de Assalouyeh, en el sur del país.
Después de las sanciones impuestas por la Unión Europea contra Irán, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast, dijo el martes que "las sanciones sólo conseguirán hacer pública la autosuficiencia de la nación iraní", agrega el informe.
Los ministros de Exteriores de la UE aprobaron el lunes una serie de sanciones más duras contra el programa nuclear de Irán, incluidas restricciones en bancos y seguros, transporte e inversiones en nuevos yacimientos de petróleo o gas y en ayuda técnica para el desarrollo de estos sectores.
El 1 de julio, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó una nueva ley para imponer sanciones a Irán, ley que según él "minará el núcleo" de la capacidad nuclear del gobierno de Irán.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el mes pasado una resolución sobre el asunto nuclear de Irán, en la que prohíbe a Irán invertir en operaciones nucleares y de enriquecimiento en el extranjero, impone nuevas restricciones a las importaciones de Irán de armas convencionales y permite que los barcos iraníes que viajen por aguas internacionales sean supervisados.
Irán ha reiterado que su programa nuclear tiene sólo fines civiles.
La Fuerza Aérea iraní realizará maniobras a gran escala
La Fuerza Aérea realizará del 31 de julio al 7 de agosto de 2010 maniobras a gran escala, declaró hoy el Comandante adjunto de la Fuerza Aérea iraní, general Syed Mohammad Alawi.
"En las maniobras participarán más de 40 aviones incluidos los cazas F-4, F-5, F-7 y el bombardero Su-24, así como aviones sin piloto y aviones cisternas. Además, se ensayará el armamento moderno de los aviones", dijo Alawi citado por la agencia de noticias local Fars.
Agregó que el objetivo clave del simulacro será practicar acciones tácticas con el aprovechamiento de armas modernas y elevar la disponibilidad operacional de la Fuerza Aérea iraní.
Las maniobras se desarrollarán en el contexto del endurecimiento de las sanciones contra Teherán.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el 10 de junio de 2010 una resolución que introduce nuevas sanciones contra Irán por su negativa a detener los trabajos de enriquecimiento de uranio.
Las sanciones prevén la congelación de las inversiones en el sector iraní del petróleo y gas y la prohibición de suministrar a Irán equipos que puedan ser aprovechados con fines militares.
Los europeos también planean congelar las cuentas bancarias que pertenecen a los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán y prohibir a los bancos iraníes realizar su actividad en los países de la UE.
La Unión Europea, además, elaboró la "lista negra" de más de 40 políticos iraníes que tienen prohibido entrar en la UE.

Irán y una invasión obligada

Irán y una invasión obligada
Juan Francisco Coloane ( ARGENPRESS.info)

Según las últimas declaraciones emanadas de la Casa Blanca, Estados Unidos y por extensión la alianza transatlántica, parecen empeñados en aplicar drásticas medidas a Irán en el caso de que éste viole la resolución 1929 del Consejo de Seguridad de la ONU que impone sanciones económicas por su negativa de suspender su programa nuclear. Estas medidas pueden incluir la anhelada invasión que no se pudo implementar desde la administración de Jimmy Carter.

Es de antología el discurso de este Premio Nóbel de la Paz, del 21 de enero de 1980 cuando señala al Congreso de EEUU que, cualquier interferencia “extranjera” en la zona del golfo pérsico y del mar arábigo sería considerada como una agresión a los intereses estratégicos de EEUU y una amenaza a su seguridad nacional. Allí se delineó la asignatura pendiente de obtener el control del esquivo Irán desde los tiempos de la dinastía Pahlavi.
Hoy EEUU y la Alianza Occidental tienen tropas voluminosas y de alto poder de fuego en Irak, en países del golfo pérsico, en Afganistán y solo faltaría Irán para completar un cuadro de control casi total de la zona.
Las sanciones se imponen a 41 empresas afectando el flujo comercial y financiero de Irán que gira en torno al petróleo principalmente, la base de su economía. Congela capitales que Irán tiene en bancos europeos y aspira a que la economía iraní colapse.
En el fondo la resolución 1929 aspira a que el régimen de la revolución islámica colapse. Es inaudito que se use el multilateralismo a través de la ONU, para derribar un régimen político con el cual la política de supremacía de las potencias tradicionales no ha podido establecer un diálogo de igual a igual.
Los líderes de las naciones que componen el actual consejo de seguridad le deben una explicación a sus gobernados en caso de que estas sanciones deriven en tragedias sociales y económicas en la nación islámica y en una conflagración que determinará en muchas naciones -hasta en Suramérica- las doctrinas de seguridad, y en algunos casos mermas económicas.
Una invasión forzada
Más grave aún son los aprontes de una invasión que parece cada vez más obligada por las características del actual contexto económico y político global.
Si uno toma como base los discursos de concordia y paz de Barack Obama, su gobierno está siendo presionado por los bloques de poder del neoconservadurismo. Por otra parte, en la mirada a largo plazo, para que Barack Obama pueda ser reelegido con un grado de certeza, debe impactar a la población estadounidense con un logro mayor en su presidencia.
Por la continuidad de la crisis económica en el tiempo, al menos por los próximos dos años, ni el empleo ni la recuperación económica se ven como los espacios donde Barack Obama pueda hacer sentir su peso y lograr dividendos políticos. Obras son amores y en ambas áreas la crisis capitalista mundial conspira en contra de las medidas de su programa en el nivel interno. Es así que ese esquivo logro por el cual las poblaciones se ven atraídas para votar a los políticos en las altas magistraturas, proviene de dinámicas externas, y en este caso, es estampar la supremacía estadounidense en el planeta, algo que en EEUU es siempre un factor de popularidad para el político.
El desplome del régimen de la Revolución Islámica en Irán, la gran asignatura pendiente de todas las administraciones, sean demócratas o republicanas desde 1979, cumpliría esa función del logro esperado para consolidar su liderazgo interno.
Las implicancias de una devastación de Irán producto de una confrontación sea con Israel o con EEUU, es la gran incógnita. Al parecer, por lo que se rescata en la información, esas implicancias no serían más devastadoras que las que hubo en Irak. Los estudios desarrollados por el Pentágono que están disponibles en la WEB no indican lo contrario.
Es decir por los estragos, la invasión a Irán es más viable de lo que ha sido la de Irak y Afganistán. La tesis central descansa en que en Irán hay un proceso político de oposición fuerte y es un país altamente organizado de grandes capacidades humanas.
En búsqueda de consenso para la invasión
La declaración de los G 8, el grupo de países más ricos e industrializados que se firmó en la reciente reunión en Canadá, hace una fuerte condena al terrorismo, a la proliferación nuclear. Las últimas resoluciones de la Organización de Naciones Unidas exhortan a Irán a cumplir los protocolos de inspección nuclear y advirtiendo de la suspensión de toda actividad nuclear.
Irán se ha mostrado desafiante con estas sanciones que congelan una parte sustancial de su ingreso en divisas y el comercio exterior.
Invadir Irán para desestabilizar el actual régimen clerical que gobierna Irán y en última instancia derrocarlo, ha sido la aspiración de la Alianza Occidental liderada por EEUU.
No hay una doble lectura respecto al despliegue y el volumen inédito de fuerzas bélicas navales de EEUU en el Mar Arábigo.
En medio de la actual crisis financiera y económica mundial, se hace indispensable para Occidente tener otro pie estratégico que controle las fuentes energéticas en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo, ambas ricas en petróleo.
La actual crisis financiera mundial requiere de máxima seguridad y de un contexto previsible en el sistema energético y pareciera ser que la explosión de la plataforma petrolera en el Golfo de México está acelerando ese plan de atacar militarmente a Irán.
Al mismo tiempo, de cara a las elecciones parlamentarias de noviembre y considerando el descenso de los índices de popularidad del presidente Obama, la Casa Blanca ha optado por una operación en Irán que encontrará ciertamente adeptos en los grupos de presión que manejan medios y finanzas y que son claves en procesos eleccionarios en las potencias occidentales.
Hay detractores para esta operación militar que desestabilice al actual régimen en Irán. Principalmente India, Brasil, Turquía, y una mayoría de países islámicos repartidos en el mundo, han manifestado su contrariedad. Como siempre, Rusia y China tendrán algo que decir en medir las implicancias de una desestabilización mayor en las zonas adyacentes a Irán como resultado de una invasión.
India por ejemplo, después de Indonesia, es el país que tiene más población de cultura islámica. En diversos tonos, importantes analistas indios que escriben en el prestigioso y longevo semanario Economic and Political Weekly, han advertido de las implicancias políticas y financieras de invadir militarmente Irán para desestabilizar el régimen, y han exigido mayor claridad al Gobierno Indio para adoptar una posición más decidida contra de la invasión.
Para el cordón de países de Asia Central como Kyrgistán, Uzbekistán y Kazakstán -todos islámicos y todos con riquezas energéticas- una invasión militar a Irán abriría una herida difícil de cerrar. En Pakistán de produciría una desestabilización pero de la que está produciendo la guerra en Afganistán.
Es clave escudriñar en los intereses estratégicos de Rusia y China en la zona. Hasta el momento por lo que está disponible, la lectura de sus posiciones es entre líneas. Hay un silencio que se hace aún más sospechoso con la estela de humo y resplandor que deja este mundial de fútbol.

Irán: Seleccionar los blancos…y las víctimas

Irán: Seleccionar los blancos…y las víctimas
Jorge Gómez Barata ( ARGENPRESS.info)

Después de la Primera Guerra Mundial, cuando debutaron los carros de combate, la aviación, los submarinos y las comunicaciones inalámbricas, los visores nocturnos, las ametralladoras, los morteros y otros medios de combate ligados al desarrollo de las tecnologías y las aplicaciones de la ciencia, en la planificación de las acciones combativas la intuición de los comandantes fue complementada por el cálculo matemático.

Tal vez en estos momentos, en la Sala de Análisis del Comando Central Norteamericano en Qatar, a partir del procesamiento de un enorme volumen de datos se realiza la selección de los blancos para la operación contra Irán, se calculan los plazos, las necesidades de fuego y se establece la cooperación entre todas las fuerzas.
En aquel entorno de donde están ausentes las emociones y la compasión, profesionales de las armas elaboran la “Carta de Fuego”, un plan milimétrico en el cual se fija el momento exacto en que cada arma abrirá fuego y contra qué blancos lo hará. Los jóvenes militares que morirán les son tan indiferentes como los civiles asesinados que las estadísticas recogerán como daños colaterales.
En virtud de esa planificación, primero entran en acción las armas de más largo alcance, usualmente las más letales, que atacarán los centros de mando y comunicaciones, las base de cohetes y las rampas de lanzamiento móviles, las defensas anti áreas y la aviación; las concentraciones de tropas terrestres, artillería y blindados, los puertos y aeropuertos, las instalaciones energéticas, las autopistas, los puentes, vías ferras, acueductos y decenas de otros objetivos. Entre los blancos prioritarios estarán las oficinas gubernamentales y las instalaciones que aseguran la supervivencia de la sociedad iraní y le permiten defenderse.
El ataque que debe comenzar con fuerzas convencionales será iniciado simultáneamente por los misiles lanzados desde los buques desplegados en el Golfo Pérsico, el mar Rojo y las rampas instaladas en Irán, la artillería de largo alcance de los destructores que se aproximan a las costas y baten a los efectivos de la armada iraní y a las instalaciones portuarias.
El inventario de misiles y cohetes, del ejército, la armada y la fuerza aérea norteamericana llena casi cuarenta páginas aunque los Tomahawk y Pershing de alcance intermedio lanzados desde los buques, en una operación coordinada con ataques masivos de la aviación estratégica procedente de las bases en la región y en Europa, en Israel e incluso de territorio norteamericano, a los que se sumarán las naves basificadas en los portaviones, incluyendo las que pueden despegar desde países ex soviéticos. Un ataque de esta naturaleza que puede prolongarse durante varios días incluirá andanadas de miles de misiles, misiones de la aviación y decena de miles de toneladas de bombas.
Para Irán que se defiende y no tiene la menor oportunidad de establecer una correlación de fuerzas cuantitativa y cualitativa que le permita nivelar las acciones, existen dos opciones: lanzar sus fuerzas aeronavales al encuentro con las oleadas agresoras con el riesgo de que sea ultimada o preservarla para operaciones de riposta contra Israel, contra la fuerzas norteamericanas en Irak y Afganistán y la caza de objetivos de alta rentabilidad.
A estas alturas nadie descarta que desatada una locura semejante, se produzca un golpe masivo sorpresivo contra las instalaciones nucleares, las bases coheteriles, los centros mando, las bases aéreas y las agrupaciones de tropas de Corea del Norte que puede tomar la iniciativa y, usando todo su arsenal nuclear, barrer del mapa a Seúl y otras ciudades de Corea del Sur. Lo diferente de este caso es que Estados Unidos no podrá evadir el combate terrestre contra las oleadas de tropas de infantería y blindados coreanos que se lanzaran sobre Corea del Sur y la ocuparan.
A todas estas los lectores se preguntaran que ha ocurrirá con las instalaciones nucleares de Irán y cuál es su prioridad en la selección de blancos. La respuesta es ninguna. Irán no dispone bombas atómicas ni cohetes intercontinentales, no tiene una flota de submarinos atómicos que puedan estar escondidos a miles de metros de profundidad cerca de las costas norteamericanas para golpear sus ciudades y los pequeños reactores nucleares de que dispone son absolutamente inofensivos.
No obstante, aunque nada tengan que ver con ningún programa para la construcción de bombas atómicas, los cinco pequeños reactores nucleares de investigación que posee Irán y cuyas prestaciones están por debajo de aquellos de que disponen las facultades de física y energética de las universidades norteamericanas, serán barridos del mapa.
Las localidades de Bushehr donde desde hace más cuarenta años se construye una central nuclear, Arak donde se encuentra uno de los reactores de investigación, Ahvaz donde se planea construir una electronuclear con un reactor fabricado en Irán, Bonab, Isfahan, Karajaj, Chalus y otras localidades donde se realizan actividades de producción de combustible nuclear, investigaciones medicas y agrícolas ligadas al átomo y los territorios donde están las minas de uranio serán barridos del mapa y sus imágenes mostradas como sitios demoniacos desde donde unos salvajes que mil años atrás fomentaron las bases de la cultura humana planificaban destruir a occidente.
Si como algunos analistas suponen, en una decisión insólita, Estados Unidos decide utilizar desde el principio armas nucleares contra un país que no las posee, ha dicho que no las quiere y en el peor de los casos según la CIA tardaría como mínimo dos años en lograr alguna, se cometería un crimen ante el cual Hiroshima y Nagasaki parecerían simples ensayos
En cualquier caso mientras no se traspase la línea de no retorno y los misiles puedan ser abortados, los aviones regresados y los cañones enfundados, habrá oportunidades para la paz. Al final todo queda a los hombres y a los líderes. De ellos y de que, asistidos por la razón o la Providencia, saquen a tiempo los dedos de los gatillos, depende todo.

Nubes de tormenta sobre Irán

Nubes de tormenta sobre Irán

por Noam Chomsky

La grave amenaza de Irán es la más seria crisis de política exterior que
afronta la Administració n Obama. El Congreso acaba de endurecer las
sanciones contra ese país, con más castigos severos a las compañías
extranjeras que hagan negocios allí. La Administració n ha expandido la
capacidad ofensiva de EEUU en la isla africana Diego García, reclamada
por Reino Unido, que había expulsado a la población de modo que EEUU
pudiera construir una gran base para atacar Oriente Medio y Asia
central.

La Marina estadounidense ha informado sobre el envío de un equipamiento
a la isla para apoyar a los submarinos dotados de misiles Tomahawk, que
pueden portar cabezas nucleares. Según el informe de carga de la Marina
obtenido por Sunday Herald, de Glasgow, el equipamiento militar incluye
387 destructores de búnkeres para hacer explotar estructuras
subterráneas reforzadas. “Están activando el engranaje para la
destrucción de Irán”, dijo a ese periódico el director del Centro de
Estudios Internacionales y Diplomacia de la Universidad de Londres, Dan
Plesch. “Los bombarderos y los misiles de largo rango de EEUU están
preparados para destruir 10.000 objetivos en Irán en pocas horas”.

La prensa árabe informa de que una flota estadounidense (con una nave
israelí) ha pasado recientemente por el Canal de Suez camino al Golfo
Pérsico, donde su misión consiste en “aplicar las sanciones contra Irán
y supervisar los barcos que entran en y salen de ese país”. Medios de
comunicación británicos e israelíes informan de que Arabia Saudí está
proveyendo un corredor para un eventual bombardeo israelí a Irán (lo que
niegan los saudíes).

A su regreso de una visita a Afganistán para tranquilizar a sus aliados
de la OTAN tras la dimisión del general Stanley Mc Chrystal, el almirante
Michael Mullen, máximo responsable de la Junta de Jefes del Estado
Mayor, visitó Israel para encontrarse con el jefe del Estado Mayor de
las Fuerzas de Defensa israelíes, Gabi Ashkenazi, y continuar un diálogo
estratégico anual. La reunión se centró en “la preparación de Israel y
EEUU frente a la posibilidad de un Irán con capacidad nuclear”, según el
diario Haaretz, que informó además de que Mullen había enfatizado: “Yo
siempre trato de ver desafíos desde la perspectiva israelí”.

Algunos analistas describen la amenaza iraní en términos apocalípticos.
“EEUU deberá enfrentarse a Irán o entregar Oriente Medio”, advierte
Amitai Etzioni. Si el programa nuclear de Irán se concreta, dice,
Turquía, Arabia Saudí y otros Estados “se moverán” hacia la nueva
“superpotencia” iraní. En una retórica menos ferviente, eso significa
que podría tomar forma una alianza regional independiente de EEUU.

En el periódico del Ejército estadounidense Military Review, Etzioni
urge a EEUU un ataque no sólo contra las instalaciones nucleares de
Irán, sino también contra sus activos militares no nucleares, incluyendo
infraestructuras –es decir, sociedad civil–. “Este tipo de acción
militar es semejante a las sanciones: causa daño con el fin de cambiar
conductas, aunque por medios más poderosos”, escribe.

Un análisis autorizado sobre la amenaza iraní lo ofrece un informe del
Departamento de Defensa de EEUU presentado al Congreso en abril pasado.
El gasto militar de Irán es “relativamente bajo en comparación con el
resto de la región”, sostiene el documento. La doctrina militar de Irán
es estrictamente “defensiva (…) diseñada para retrasar una invasión y
forzar una solución diplomática a las hostilidades” . Señala además que
“el programa nuclear de Irán y su voluntad de mantener abierta la
posibilidad de desarrollar armas nucleares (son) una parte central de su
estrategia de disuasión”.

Para Washington, la capacidad disuasoria de Irán es un ejercicio
ilegítimo de soberanía que interfiere en los designios globales de EEUU.
Concretamente, si amenaza el control estadounidense de los recursos
energéticos de Oriente Medio. Pero la amenaza de Irán va más allá de la
disuasión. Teherán está buscando también expandir su influencia en la
región, lo que es visto como un factor de “desestabilizació n”,
presumiblemente en contraste con la “estabilizadora” invasión y
ocupación militar estadounidense de los vecinos de Irán. Más allá de
esos crímenes –sigue el informe del Pentágono–, Irán está apoyando el
terrorismo con su respaldo a Hizbulá y Hamás, las mayores fuerzas
políticas en Líbano y Palestina (si cuentan las elecciones).

El modelo de democracia en el mundo musulmán, a pesar de sus serios
defectos, es Turquía, que tiene elecciones relativamente libres. La
Administració n Obama se indignó cuando Turquía se unió con Brasil en
busca de un arreglo con Irán para que restringiera su enriquecimiento de
uranio. EEUU socavó rápidamente el acuerdo promoviendo una resolución el
Consejo de Seguridad de la ONU con nuevas sanciones contra Irán, tan
carentes de sentido que China las apoyó alegremente de inmediato,
asumiendo que, como mucho, impedirían a los intereses occidentales
competir con China por los recursos de Irán. De manera nada sorpresiva,
Turquía (al igual que Brasil) votó contra la iniciativa de EEUU. El otro
miembro regional, Líbano, se abstuvo.

Esas actuaciones provocaron aun más consternación en Washington. Philip
Gordon, el diplomático de mayor rango de la Administració n Obama en
asuntos europeos, advirtió a Turquía de que sus acciones no se entienden
en EEUU y de que debería “demostrar su compromiso de socio de
Occidente”, según informó The Associated Press. Una rara admonición a un
aliado crucial de la OTAN. La clase política también lo entiende así.
Steven A. Cook, un experto del Consejo de Relaciones Exteriores,
sostiene que la pregunta crítica es: “¿Cómo mantener a los turcos en su
carril?” –o sea, siguiendo órdenes como buenos demócratas.

No hay señal de que otros países en la región favorezcan las sanciones
promovidas por EEUU más de lo que lo hace Turquía. Pakistán e Irán,
reunidos en Ankara, firmaron recientemente un acuerdo para un nuevo
gasoducto. Más preocupante para EEUU es que el oleoducto pueda
extenderse a India. El tratado de 2008 de EEUU con India, apoyando sus
programas nucleares, pretende evitar que este país se una al gasoducto,
según señala Moeed Yusuf, un asesor en temas sudasiáticos del Instituto
de Paz de EEUU.

India y Pakistán son dos de las tres potencias nucleares que han
rehusado firmar el Tratado de No Proliferación (TNP). Israel es el
tercero. Todos ellos han desarrollado armamentos nucleares con el apoyo
de EEUU, y aún lo hacen.

Ninguna persona cuerda quiere que Irán, o cualquier país, desarrolle
armas nucleares. Una manera obvia de mitigar o eliminar esta amenaza
consiste en establecer una zona libre de armas nucleares en Oriente
Medio. Este asunto se suscitó (de nuevo) en la conferencia del TNP en
las Naciones Unidas a comienzos de mayo pasado. Egipto, como presidente
del Movimiento de los No Alineados –integrado por 118 países–, propuso
que la conferencia respaldara un plan para iniciar negociaciones en 2011
por un Oriente Medio libre de armas nucleares, tal como fue acordado por
Occidente, incluido EEUU, en la conferencia del TNP de 1995. Washington
aún está formalmente de acuerdo, pero insiste en que Israel sea eximido
–y no ha dado ningún indicio de permitir que las provisiones del pacto
se apliquen a EEUU–.

En vez de dar pasos prácticos hacia la reducción de la escalofriante
amenaza de la proliferación de armas nucleares en Irán o en cualquier
parte, EEUU se está moviendo para reforzar el control en las vitales
regiones productoras de petróleo de Oriente Medio, de manera violenta si
otros medios no tienen éxito.

Fuente:
http://blogs. publico.es/ noam-chomsky/ 10/nubes- de-tormenta- sobre-iran/