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Chile

Lo que se oculta detrás del rescate de los 33 mineros

Lo que se oculta detrás del rescate de los 33 mineros

Por Celso Calfullan

El gobierno de Sebastián Piñera levanto un verdadero show con el tema del rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados en la Mina San José. Un show que tiene como primer objetivo ocultar las verdaderas razones por las que 33 seres humanos quedaron sepultados bajo tierra por más de dos meses, que tiene que ver con las precarias condiciones en las que tienen que trabajar millones de trabajadores chilenos.

Solamente en el año 2009, se registraron 191.685 accidentes laborales y el año recién pasado murieron 443 trabajadores por falta de medidas de seguridad laboral y si eventualmente algún trabajador se atreve a reclamar, es casi seguro que será despedido por denunciar las anormalidades.

Al mismo tiempo que se celebraba el rescate de los 33 trabajadores, moría otro minero en la mina Botón de Oro de Petorca y sólo en el primer trimestre de este año las estadistas hablaban de 155 trabajadores fallecidos a causa de la avaricia de los empresarios.

El gobierno no dejo nada al azar, el show debía salir a la perfección

Piñera puso a la cabeza del marketing del gobierno a Reinaldo Sepúlveda, según la propia prensa afín al gobierno este era el hombre detrás del guión más audaz de La Moneda, esta debía ser una historia televisiva perfecta. Para ello el rescate debía hacerse a través de una señal televisiva “oficial”, como los grandes eventos, donde la distribución de las imágenes las hace el “proveedor oficial” del encuentro. Por supuesto no vas a colocar nada que pueda perjudicar tus planes, puedes cortar y pegar tranquilamente, puedes incluso preparar los diálogos “informales” de los ministros y el presidente, resumiendo las posibilidades son infinitas y estas son pequeñas cosas que se han podido filtrar en los medios de comunicación controlados por los empresarios afines al gobierno y que por solidaridad de clase son corresponsables con la actitud criminal de los dueños de la Mina San José.

Según trascendió la fiesta más entusiasta después del rescate (en Bahía Inglesa) fue del equipo de “comunicaciones” del gobierno, que encabeza el señor Sepúlveda, cuya oficina esta nada menos que en la propia Moneda y cuenta con un equipo que está integrado por otros seis “profesionales de las comunicaciones”.
Después de la forma impecable en que se mostro el rescate de los mineros, Chile se proyecta a nivel internacional, como un país donde las cosas se hacen bien, con determinación y se cumple con los objetivos, nada de esto se hubiera logrado sin la excelente campaña de Marketing que planifico el gobierno.

Los falsos héroes de La Moneda

En La Moneda siguen sacando cuentas alegres y ahora están discutiendo como usar el capital político del Ministro de Minería Laurence Golborne, que ha sido levantado como un héroe del rescate por el equipo de comunicaciones de La Moneda y ahora están planteando que debería ser el futuro candidato de la derecha en las próximas elecciones presidenciales.

Seria bueno recordar que fue precisamente este Ministro el que en los primeros días sugirió que no tenía mucho sentido seguir con las faenas de rescate y que no había muchas posibilidades de encontrar con vida a los mineros, pero después de la reacción airada y la polémica que se abrió con los familiares de los mineros tuvieron que cambiar los planes, que contemplaba la posibilidad de dejar morir a los mineros, porque según ellos habían muy pocas posibilidades de rescatarlos con vida, solo basta releer la prensa de esos días para recordar estos hechos.

El eterno deseo de los criminales por ocultar sus crímenes

La derecha chilena lleva años tratando de ocultar o que se olviden los crímenes atroces de la dictadura chilena y de la que la derecha fue parte, muchos de los cómplices de los torturadores y asesinos de la dictadura hoy nuevamente están en La Moneda, incluido el actual presidente.

Esta es la razón porque Sebastián Piñera tiene la ilusión de que con el rescate de los mineros Chile ahora será recordado por este hecho y no por la dictadura de Pinochet, de la cual ellos fueron parte, este es el eterno deseo que tienen siempre los criminales, que sus crímenes queden ocultados o se olviden para volver a ser personas “respetables” y demócratas de toda la vida.

Pero es bueno recordar que a pesar de todos sus deseos, los hechos ocurridos bajo la dictadura militar de la derecha son demasiado horribles para que sean olvidados tan fácilmente y el tema de los 33 mineros terminara con el rescate. Para los teóricos de la comunicación, hay historias que tienen piernas y que pueden seguir caminando solas y otras simplemente no las tienen, por esto deben aprovechar sus minutos de fama ahora porque esta inevitablemente terminara y tendrán que volver nuevamente a la realidad, las campañas de marketing no duran eternamente.

Sebastián Piñera regalando piedras por Europa

La visita triunfal del presidente por Europa regalando piedras es cada vez más patética, la verdad es para sentir vergüenza ajena, pero debemos recordar que finalmente solo se esta juntando con personajes muy similares a él, como es el caso del primer ministro británico David Cameron, este personaje es el que esta impulsando recortes en los gastos sociales del gobierno de un 25% y tiene planificado despedir a cientos de miles de trabajadores del sector público y facilitar el despido en el sector privado, entre ambos sectores un millón de trabajadores perderán sus trabajos en el próximo periodo, esto será mucho mas drástico de lo que realizo la Thatcher en los ochenta, la respuesta de los trabajadores británicos sera inevitable.

La siguiente visita sera a su amigo Nicolás Sarkozy, que ya empezó con las medidas antiobreras en Francia y estamos asistiendo a la formidable respuesta de la clase trabajadora gala, millones de trabajadores luchando en las calles por sus derechos.

Piñera hasta hace poco se declaraba el Zarkozy de Latinoamérica, esa “derecha moderna” con apoyo ciudadano, los buenos tiempos le duraron muy poco al presidente francés, quizás Piñera este asistiendo a lo que será su futuro en muy poco tiempo más en Chile, esa será la tarea de los trabajadores chilenos, que hoy están siendo manoseados por la burguesía chilena representados en los 33 mineros rescatados de la Mina San José.

Cuatro décadas de abusos, muchas cuentas por cobrar

Para terminar con las muertes en los lugares de trabajo, se hace imprescindible que la seguridad laboral este en manos de los trabajadores, es necesario fortalecer las organizaciones sindicales y que estas recuperen el rol activo que tenían en esta materia antes de la dictadura, se hace necesario también que terminemos con el plan laboral que impuso a sangre y fuego la dictadura y que fue ideado por José Piñera, hermano del actual presidente.

Los verdaderos responsables del accidente que sufrieron los 33 mineros y los que seguimos sufriendo los trabajadores todos los días, son los mismos empresarios que hoy están en La Moneda , por esto es ilusorio pensar que las soluciones para los trabajadores van a venir de un gobierno de los patrones, que lo único que los mueve es el lucro y las ansias de aumentar sus ganancias y poco les importa si esto lo logran a costa de la vida de los propios trabajadores.

Llevamos casi cuatro décadas de atropellos contra los trabajadores, que empezaron el fatídico 11 de septiembre de 1973, llego la hora de que empecemos a cobrar todas las cuentas pendientes que se han acumulado en los últimos 37 años de sucesivos y abusivos gobiernos de los patrones.

 

 

Chile. Royalty minero: pérdida de cobre y soberanía

Chile. Royalty minero:  pérdida de cobre y soberanía

·Con leves modificaciones fue aprobado por el Senado y luego por los parlamentarios la propuesta gubernamental de “royalty” minero asociado a la invariabilidad tributaria. En tanto se espera la firma del presidente Piñera, ya se asoma la movilización de los trabajadores del cobre.
 
Por Andrés Figueroa Cornejo
 
El martes 12 de octubre, a las 20:00 horas, se aprobó en el Senado el denominado “proyecto de royalty” del gobierno que implica una tasa impositiva para las empresas que explotan el cobre de un 5 a un 14 %, y la invariabilidad de esas cifras por seis años. El único voto en contra lo sostuvo el senador Mariano Ruiz-Ezquide, en tanto hubo tres abstenciones: los senadores Eugenio Tuma, Guido Girardi y Jaime Quintana (PPD’s). Al respecto, Guido Girardi indicó que “la invariabilidad, tal como está, es un tema lesivo. Debiéramos tener una tasa de tributación efectiva cercana al 50 % y estamos muy lejos de ello”.
 
Dos días después, el  parlamento ratificó la votación de la Cámara Alta. A pesar de la inicial negativa de varios parlamentarios opositores a la aprobación de esta ley, finalmente el proyecto fue aceptado con amplia mayoría.
Además de establecer un aumento general del 5 al 14 % en la tributación de las empresas dependiendo del porcentaje de márgenes operacionales, se fijó un período de transición entre el año 2010 y 2012 que varía entre el 4 y el 9%.
El diputado, Enrique Accorsi –uno de los  que estuvo contra el proyecto- indicó que la propuesta es un traje a la medida para que las mineras privadas puedan mantener sus altos niveles de ingreso de aquí a los próximos 10 años “siendo los chilenos y chilenas los grandes perdedores”. El parlamentario aseguró que entre el 2003 al 2009 las empresas obtuvieron más de 100 mil millones de dólares en ganancias y amortizaron todas sus inversiones “por lo tanto, pagar mil millones en tres años es claramente insuficiente”.
 
Por su parte, el diputado  Rodrigo González,  afirmó que el proyecto en lugar de establecer derechos compensatorios por la merma de un recurso natural no renovable, es una regalía a favor de las grandes compañías mineras transnacionales y de ninguna forma beneficia al Estado.
 
Ahora las mineras podrán acogerse  voluntariamente a la iniciativa, con un plazo de dos meses (mediados de diciembre).
 
Como si fuera poco, la tabla del régimen general y permanente del impuesto específico a la actividad minera, se aplicará en doce tramos, dependiendo de los márgenes de operaciones de cada empresa.
 
 
“ESTE NO ES UN VERDADERO ROYALTY”
 
 
Chile produce entre el 40 al 45 % del cobre del mundo. De lo que se transa en las bolsas mineras internacionales, el 60 % corresponde al metal rojo chileno.
 
Según el ex senador Jorge Lavandero, Chile es “el séptimo país potencialmente más rico del planeta, pero desgraciadamente hemos entregado nuestras riquezas a transnacionales extranjeras que nada dejan aquí.”
 
Además, el país es segundo exportador del planeta de litio y se cuenta con molibdeno, azufre, renio y plata.
 
“Luego de 20 años de la Concertación se ha llegado a que sólo un tercio del cobre es chileno. Y Codelco ha aportado más de cinco veces lo que entrega la totalidad de compañías extranjeras, pese a todo.”, aseguró Lavandero.
 
De acuerdo a Lavandero, la minería privada no paga los impuestos debidos “porque se acoge a una serie de franquicias. No paga ni el IVA, mientras Codelco quintuplica los recursos en este ámbito.”
 
Como el cobre, constitucionalmente pertenece al Estado chileno, debería cancelar la renta minera o royalty- regalía. ¿Qué es eso? Un precio. Cada tonelada que se extrae de metal rojo es una tonelada menos que le queda al país. El royalty es el pago tendiente a compensar esa pérdida. Otro impuesto está ligado a las ganancias que obtiene la industria cuprífera. Es decir, son cosas distintas.
 
¿Qué precio paga Codelco, siendo una empresa estatal? El 10 % de las rentas. Sin considerar el costo, e independientemente de las utilidades que obtenga.
El cobre, en rigor, es una concesión para que sea explotado en nombre del Estado. Las multinacionales privadas deberían pagar un 35 % de impuestos, pero sólo entregan un 16 % que, por lo demás, no cancelan. Mientras Codelco desembolsa un 40 % al Fisco, y el 2010 le reportará 10 mil millones de dólares, las corporaciones multinacionales que explotan dos tercios del cobre, apenas pagarán este año 2.500 millones de dólares.
 
“En ningún país del mundo existe una invariabilidad tributaria como la que aquí se ha aprobado. Este no es un verdadero royalty, es simplemente un impuesto adicional”, dijo Lavandero.
 
“El royalty o regalía viene de cuando el rey de España era dueño de las colonias americanas. Entonces cada colonia debía pagarle a la corona “el quinto real”, la quinta parte de la producción agrícola y la quinta parte de la producción minera. Entonces cuando se realiza la independencia, los nuevos gobiernos criollos se quedan con ese quinto real. Royal, real, regalía. Ese es el origen del royalty. Ahora el royalty es un precio, y debe ser regional para que no pase lo que ocurrió con el salitre. De este modo, cuando se acabe el mineral, exista en las regiones y comunas más afectadas otros elementos económicos y productivos que reemplacen la antigua explotación. El royalty también es un sustitutivo para cuando el cobre se agote. Sino cundirá la cesantía, las migraciones, la miseria.”, informó Jorge Lavandero.
 
Asimismo, el ex senador indicó que “El proyecto tiene una serie de falencias. Por lo menos, es discriminatorio porque grava a una parte de la actividad, pero no a toda la actividad. Podría ser impugnado en el Tribunal Constitucional.”
 
 
LOS TRABAJADORES PREPARAN “SORPRESAS”
 
 
Por otro lado, el presidente de la Federación Minera de Chile, Cristian Arancibia, quien fue parte de quienes protestaron en la sala del Congreso Nacional ante la aprobación del proyecto, enfatizó que “queremos que los trabajadores conozcan lo que aprobaron los legisladores: el regalo del royalty. La Concertación no entendió que perdió el poder porque no hizo nada para los trabajadores y sigue cometiendo los errores de hace 20 años atrás. Esto lo informaremos a las bases. Iremos al Congreso a exponer a las comisiones de Salud, Minería y Trabajo. Es un compromiso que tenemos desde el punto de vista del diálogo, pero creo que no tendremos muchas respuestas. Es algo que debemos hacer nosotros”, y agregó que “Terminados estos procesos vendrán decisiones de nosotros y van a tener sorpresas de parte del sector en general en cuanto a movilizaciones.”  
 

La crisis de las Isapres o los seguros privados de salud en Chile

La crisis de las Isapres o los seguros privados de salud en Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

·        A  propósito de unas cuantas demandas judiciales por cobros abusivos de las Isapres, Piñera debió componer una Comisión de Financiamiento de la Salud que tiene tiempo hasta fines de octubre de 2010 para resolver una propuesta sobre los diversos modelos de inversión y estructura sanitarias en juego. Resucita el conflicto entre salud pública y salud privada; entre bien general y lucro sin fin.
 
Todo empezó cuando el Tribunal Constitucional rechazó en algunos casos la forma en que las Isapres tarificaban sus precios de prima (seguros). El 2009, cuatro personas, cada una por separado, realizaron reclamos al Tribunal por alzas de 100 a 200 % de sus primas. La entidad resolvió a favor de la gente y dictaminó que las Isapres no podían aumentar los valores. Los argumentos constitucionales  fueron que existe libertad de elección de seguros (planes), pero también debe haber equidad y justicia en el acceso a la salud. El dictamen aclaró, como nunca,  que se estaban violando ambas normativas contra los usuarios.
 
Entonces se temió que se asistiera a una avalancha de acusaciones similares de los clientes. Lo de fondo fue que el Tribunal Constitucional estaba asumiendo una lógica fundada en una concepción de la salud como parte de la seguridad social de los ciudadanos, toda una novedad, considerando que se trataba de seguros privados.
 
A partir del cuarto caso, el Tribunal se autoconvocó para resolver el tema de una sola vez. El hecho en particular se ceñía a la llamada “Tabla de Factores”, que es una forma en que las Isapres tarifican los seguros, a través del cual multiplican el sueldo base de un plan por un factor determinado por el sexo y la edad. Esto es, que mientras más viejo o simplemente siendo mujer se tienen factores más altos y es más caro el seguro.
 
En agosto de 2010, el Tribunal emitió un informe donde se esperaba que el organismo revocara de la ley el artículo que establece la posibilidad de que las Isapres fijen sus tarifas de la manera anterior, por riesgo. Sin embargo, el Tribunal no hizo derogación alguna. Pero, más allá de las 100 páginas de fundamentación sobre principios y criterios de la seguridad social que en la realidad no operan, concretamente sugirió que alguien debía solucionar el problema. Lo que sí fue una sorpresa, correspondió a que el informe evacuado reflotó que, sobrepasando el hecho de que existan un sistema de salud público y otro privado, “la intención del legislador fue generar un solo sistema de seguridad social” y que el seguro privado se estaría poniendo por fuera de las bases de la seguridad social. Lo anterior no es nuevo. Así se realiza el sistema desde que se crearon las Isapres en la década del 80 del siglo pasado. La noticia es que se haya convertido en materia argumental del Tribunal Constitucional, abriendo un debate que parecía resuelto.
 
En el marco de las consecuencias para el financiamiento de la salud que puede reportar, tanto el mandato del Tribunal Constitucional, como el resultado de la comisión sobre el tema que debió establecer Sebastián Piñera, la Asociación de Economía de la Salud y la Universidad Arcis efectuó una conferencia en el Colegio Médico sobre la problemática. Los contenidos de este reportaje allí encontraron sus fuentes.
 
 
ISAPRES VERSUS FONASA
 
 
El sector privado gasta el triple que el público por persona. El Producto Interno Bruto en Salud en el país es de alrededor de un 6 %. La mitad es gastado sólo por el sector privado que, a su vez, atiende nada más que al 17 % de toda la población. Es decir, sanitariamente, existen dos Chile. Hay un gran país que recibe un financiamiento de salud a escala de Perú o Bolivia, y otro, pequeño, que se atiende como en Alemania u Holanda.
 
Únicamente el Fondo Nacional de Salud (FONASA) presta un servicio solidario, mientras que las Isapres compiten en su interior y entre ellas mismas.
 
A comienzos de los 80, en plena dictadura, se implantó la denominada por algunos especialistas, “contrarreforma a la salud”, o la franca tendencia a su privatización. Los legisladores de la época le ofrecieron un manto de seguridad social a las Isapres, con el fin de facilitar su arribo. Esta misma consideración, en la actualidad, puede permitir modificaciones sobre las irregularidades y el mal funcionamiento de las propias Isapres.
 
Hoy los seguros privados (planes) expulsan a los viejos de las Isapres hacia FONASA por resultar muy caros. La persona, ya jubilada, llega a un sistema donde jamás ha contribuido,  y con enfermedades que superan con creces el 7 % que se descuenta para el sistema público. Los sectores más liberales observan este fenómeno como normal bajo la lógica de que lo que al mercado no le conviene atender, debe correr a cuenta del Estado. Para analistas del área, ello no resultaría un verdadero problema si FONASA dispusiera de buena atención y estuviera adecuadamente financiado. Pero eso no es así.  
 
 
RESULTADOS DE LA SALUD EN CHILE SON PRODUCTO DE ANTIGUAS POLÍTICAS
 
 
El financiamiento para el territorio público sanitario de la nación, en términos latinoamericanos, es bajo. Chile está en los rangos de países como Ecuador, y lejos de Argentina, Uruguay y Costa Rica, quienes ostentan entre un 7 a un 8 %, contra el 3,5 % de Chile de gasto en salud. De la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el país está después de Turquía en el ámbito. Y Turquía está al final de la lista.
 
De todos modos, no existe una relación mecánica entre inversión en salud y resultados. Pese a que las naciones con mejores índices sanitarios de la OCDE son Japón, Finlandia, Francia, Inglaterra, donde el financiamiento es significativo.
 
De acuerdo a especialistas, los resultados en Chile se deberían a “la inercia muy grande de las buenas cosas que se hicieron en el pasado.”
 
Al respecto, el país emuló el sistema nacional de salud inglés antes que el resto de América Latina. Ya en 1952 el complejo sanitario a escala país funcionaba sobre impuestos generales, atención integrada para toda la gente (primaria, secundaria y terciaria) en una sola mano y no fragmentada, como la actual atención primaria municipalizada, por ejemplo. No existía co-pago, y no se cobraba al momento de la atención. Existía un fondo único de recursos de carácter solidario. Y, como un paradigma estable, en Inglaterra continúa operando de ese modo, pagándose a través de impuestos progresivos, a la renta y las utilidades, mientras que en Chile ahora se financia mediante impuestos regresivos, como el IVA y gravámenes al consumo.
 
También Chile fue pionero en su época de los programas de protección de las madres y los niños, lo que impacta positivamente hasta hoy en los bajos porcentajes de mortalidad infantil (7 de cada 1000). Asimismo, se adelantó regionalmente en atención primaria, médicos comunitarios y políticas preventivas entre los 60 y 70. De hecho, toda la estructura hospitalaria que se emplea estos días viene de esa época. Durante la dictadura no se levantó un solo hospital. Y con el retorno de los gobiernos civiles, las platas se destinaron a reconstrucción y creación de recintos hospitalarios, sin llegar, no obstante, a los niveles del período precedente.
 
Los pilares preexistentes explicarían todavía los resultados de la salud pública más allá de la mediocre inversión. Sin embargo, no existen tendencias definitivas.
 
 
EL SÍNDROME URUGUAYO
 
 
El 2010, en Uruguay se habla de la “reforma inteligente”. Allí se está, paulatinamente, integrando el sistema en una sola mano. Aún subsiste un pequeño sector de salud privada para ricos, un sector de mutuales para áreas de trabajadores formales, y uno público para pobres. El conjunto disperso está procurando fundirse en un fondo central que se llama, precisamente, FONASA. En ese lugar se reúnen los recursos y al mismo tiempo, se administran según criterios de necesidad. Entonces, se tiene un efecto redistributivo, incluso en la disminución de la pobreza. Y no se obtiene una precarización del sistema sanitario, no  se promedia hacia abajo. Las zonas sociales más privilegiadas no han perdido la calidad del servicio. En general, está mejorando para todos. La reforma se encuentra en sus inicios, pero se expande mientras se ordena el sistema. Por ejemplo, el sector privado debe dejar de tener clínicas de libre elección y comenzar a adquirir modelos tal cual como se administra el sector público, mediante formatos cerrados, más económicos y eficientes.
 
En Chile, en cambio, una operación puede costar varias veces más en la Clínica Alemana que en cualquier hospital. Pero no se justifica la diferencia de precios por “mucha hotelería” que haya.
 
 
EL CASO BRASILEÑO
 
 
En los 90, bajo la égida neoliberal del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo –entre otras instituciones tutelares de la economía mundial-, las Isapres tuvieron su verano exportador, a través del auge de los seguros privados como modelo creciente. Sin embargo, ello ha sufrido cambios provenientes del mismo Banco Mundial en las últimas temporadas cuando en algunas recomendaciones menciona la conveniencia de volver al sistema de impuesto general. De acuerdo a especialistas, ello se debería a que estudios del propio Banco Mundial habrían arrojado importante problemas del modelo de seguros para el mercado del trabajo. Es decir, las cotizaciones muy altas y diferenciadas distorsionarían la propia competencia en el actual ciclo de economía globalizada, impactando en las ventajas comparativas, por ejemplo. Y también porque, tanto en España, como en Brasil, en la segunda mitad de los 80, se decidió trasladarse a un sistema centralizado y público. En el país carioca conviven ambos sistemas. Sin embargo, el piso que ofrece el Sistema Único de Salud es de buena calidad debido a que existen muchos impuestos al empresariado destinados al bienestar sanitario general.
 
 
LA ENCRUCIJADA CHILENA
 
 
En Chile es posible, de acuerdo a profesionales del área y desde una perspectiva fundada en los derechos de la ciudadanía y la seguridad social,  enfrentar el financiamiento de la salud mediante dos estrategias. Una funcional, que actúa rimando con los principios que el Tribunal Constitucional ha dibujado. Esto es, una mirada donde  las Isapres son consideradas parte de la seguridad social, que no son privadas-privadas, que se desenvuelven en un ámbito público y que, por tanto, son sujetos de regulación. Esta concepción devendría en la alternativa de crear un fondo central que debería redistribuir según el riesgo de las personas de cada una de las carteras de los seguros y FONASA. Ello supone una reasignación de recursos hacia el Fondo Nacional porque allí se encuentran las personas con mayores riesgos. El principio del aporte económico y el servicio es, de cada cual según su capacidad y a cada quien según su necesidad. Se permitiría también que los ciudadanos que quieran paguen un diferencial fijo para estar en una Isapre, y contarían con un solo plan y no los miles existentes. Y aquellos que no deseen estar en el sistema, puedan atenderse privadamente, pero sin acceder al plan básico general mencionado. Este modelo existe en Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza, Israel y, dando sus primeros pasos, en Uruguay.
 
La otra posibilidad, es simplemente que se terminen las Isapres y Chile cuente con un sistema único nacional de salud. Es decir, que todos se atiendan a través de FONASA. Y las clínicas que no quieran participar del esquema, tampoco participan del financiamiento general. Se trata de un proyecto que demanda una inversión superior, con atención primaria, secundaria y terciaria en red, e inmediatamente se doblarían los recursos para el sistema público. Lo anterior existe en España e Inglaterra, y en el país requeriría una reforma tributaria.
 
Hay, asimismo, salidas de sectores de derecha que apuntan a seguros con ahorro, tal como operan las AFP’s. Son iniciativas venidas de Libertad y Desarrollo y la Universidad Católica.
 
Las propuestas especializadas descritas se enmarcan en la Comisión de Financiamiento de Salud creada por Sebastián Piñera. La comisión está compuesta por las Isapres, clínicas, y ex Superintendentes del sector. Se le critica que es un compacto muy sesgado. Lo cierto es que a fines de octubre de este año tienen que tener una propuesta obligada por el Tribunal Constitucional, por tanto debe ser global. La propuesta caería primero en manos del Ejecutivo y de allí al Congreso. Y ella contendría dos momentos: una medida de corto plazo y otra de largo aliento.
 
Pase lo que ocurra en la comisión, ahora cualquier persona puede judicializar los problemas que tenga con las Isapres a través de un tribunal ordinario. Sin embargo, la solución definitiva a las graves dificultades  que arrastra por décadas el financiamiento de la salud en Chile sólo pasa por modificaciones estructurales y con la necesaria participación activa y determinante de la población.
 

Precio del dólar acentúa dependencia económica de Chile

Precio del dólar acentúa dependencia económica de Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

·        Un dólar vale cada vez menos pesos. Es decir, el peso se fortalece, aumentan las inversiones financieras extranjeras y pierde la industria exportadora, principalmente frutícola, que no tiene cómo competir en esas condiciones. Las micro, pequeñas y medianas empresas cuya producción se destaca al mercado interno  sufren con mayor dramatismo una política monetaria que beneficia las importaciones, el sistema financiero y condena a la economía chilena a los vaivenes de la demanda externa de cobre.
 
 
Por Andrés Figueroa Cornejo
 
El fortalecimiento del peso en relación al debilitamiento mundial del dólar –todavía divisa principal a escala internacional- comporta un conjunto de efectos económicos en Chile que, por un lado, benefician al sector financiero y comercial importador (áreas eminentemente especulativas) y, por otro, dañan las exportaciones, esencialmente frutícolas y provenientes de la agroindustria, tanto como a las micro, pequeñas y medianas empresas que producen para el mercado interno y que son donde trabaja más de un 70 % de la población. Los agroexportadores solicitaron al Banco Central que intervenga el mercado. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, descartó ese tipo de medidas.
El Banco Central es un organismo autónomo de los gobiernos turno (con el objetivo de cautelar las políticas centrales de los organismos tutelares como el FMI), con la finalidad de controlar la inflación,   estabilizar  la moneda y ocuparse del funcionamiento de los pagos internos y externos en Chile. Para ello tiene diversas atribuciones en materias monetarias, financieras, crediticias y de cambios internacionales.
 
CAUSAS Y EFECTOS
 
La apreciación del peso (en la actualidad está a alrededor de 480 por dólar, cuando en diciembre de 2008 se encontraba en los 660 pesos), según el economista y director del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), Hugo Fazio,  “No es un proceso exclusivo de Chile y se da  por razones internacionales. Una comercial, porque las materias primas están atravesando una bonanza debido a sus altos requerimientos y los países de América del Sur son exportadores de recursos primarios”.
 
En el caso de Chile, Fazio ilustra que “el cobre tiene un precio que es el mayor de todos estos años, incluso superior al sostenido   durante el “boom” de su precio en 2006 y 2008”. Lo anterior se ofrece   en un contexto donde el dólar ha perdido valor debido a la crisis por la que transita en la actualidad. Asimismo, el precio del metal rojo, en sus proyecciones, dependerá del curso de la economía de  los países que son demandantes de cobre, sobre todo de China, uno de los gigantes emergentes.
 
La otra explicación  de la reevaluación del peso “tiene que ver con el flujo de capitales financieros desde los países centrales a Suramérica, y se origina por el diferencial de la tasa de interés, que en los países desarrollados es igual a 0 o a 1, mientras que en América de Sur es más alto”, dice Fazio. Esto es, el capital financiero busca refugio en economías distintas a las que padecen con mayor dramatismo los azotes de la crisis, y por otro lado, le otorgan mayores rentas en el menos plazo posible. Al respecto, el director de CENDA informa que si bien, “en particular en Chile, no es tan alto el diferencial de las tasas de interés, paulatinamente va subiendo, generando expectativas afuera”, y añade que “La inversión de capitales extranjeros en el corto plazo, produce crecimiento económico, pero con la consecuencia de que se reevalúa la moneda local. En los casos de Brasil, Colombia y Perú, ellos tratan de amortiguar este hecho, adoptando políticas para limitar el ingreso de capitales financieros, a través de acciones arancelarias. Sin embargo, Chile en particular no ha tomado ninguna medida, salvo operar sobre las expectativas de los inversionistas, como cuando Piñera afirmó que había que coordinar algunos aspectos sobre política monetaria con el Banco Central. Pero es un efecto momentáneo”
 
En rigor, lo que ocurre es que Chile se ubica en una mala posición incluso en la Región, porque un peso muy fuerte,  “hace perder competitividad a los productos chilenos en el mercado internacional, mientras, por otro lado, se abaratan los productos extranjeros”, argumenta Hugo Fazio.
 
-¿Quiénes son los más dañados frente a esta situación cambiaria?
 
“Aquí hay sectores claramente afectados. Se trata de la industria exportadora más poderosa y organizada, y con mayor posicionamiento mediático y capacidad de presión sobre el gobierno y el Estado. Si en un momento el dólar está en 600 pesos y en otro en 470 pesos, los niveles de ingreso son muy diferentes. Pero hay otro sector, igualmente importante, pero que tiene menos audiencia y fuerza en la cosa pública. Se trata de las pequeñas y medianas empresas que compiten con los productos importados. Y ellos no pueden competir en el marco de una economía abierta donde los productos importados entran a Chile sin pagar prácticamente ningún arancel. Por eso todo el discurso oficial de políticas pro pymes no resultan efectivas. Las medidas son marginales. Si no pueden competir en el mercado exterior, ¿Cómo  contratar más gente y pagar mejores salarios? Yo creo que estamos en un punto límite. De este modo se deforma la estructura económica del país, volviendo a Chile cada vez más dependiente de los pocos recursos primarios que tenemos.”
 
 
Para el economista y académico, Claudio Lara, la apreciación del peso frente al dólar “se debe a que en Chile se emplea una política dirigida a acentuar el modelo exportador, donde el principal tema es el financiero. Esto se traduce en que la apreciación del peso estaría fortaleciendo al capital financiero y abaratando el  endeudamiento de los capitales que tienen deuda externa. Por otra parte, la apreciación del peso está afectando negativamente a sectores exportadores no asociados al cobre, y ello impacta, destruyendo empleo. Esto es clave. Otra cosa es que aumenta la inestabilidad de las empresas chilenas en el mercado internacional. Ello explica el alto nivel de rotación laboral con enormes y nefastas repercusiones para los trabajadores.”  
 

Mina San José: los resultados del capitalismo salvaje

Mina San José: los resultados del capitalismo salvaje

Por patricio Guzman

Ha culminado exitosamente el rescate de los 33 mineros sepultados bajo tierra en la mina San José. Ha habido celebraciones generalizadas en todo Chile, pero no hay que olvidar que esto no era un ‘reality show’, ni un programa más de farándula a los que nos tiene acostumbrada la televisión local. Se ha hecho un enorme show mediático que ha servido para dar rédito político al gobierno y al presidente Piñera, escondiendo muchas responsabilidades y causas de esta tragedia.
 
En primer lugar la falta de respeto por la vida y las condiciones laborales de los trabajadores, de empresarios cuya única meta es ganar dinero, sin invertir lo mínimo  necesario en seguridad, incluso después de haberse comprometido a ello.
 
Una legislación poco exigente, y falta de fiscalización, de las instituciones que se supone tienen el deber de hacerlo, pero no cuentan con personal ni presupuesto para cumplir su función.
 
La responsabilidad del Ministerio de Minería encabezado por Laurence Golborne, que ahora por haber aparecido al frente de las labores de rescate goza de su momento de gloria, pero que antes de la catástrofe frente a la solicitud de entrevista de dirigentes sindicales mineros, para dar cuenta de la inminencia de un accidente grave en la mina, se negó a recibirlos y el argumento que recibieron los trabajadores fue que “ellos (el ministerio) estaban para preocuparse de la creación de empleo no de la seguridad laboral”.
 
Y la corrupción de los funcionarios que otorgaron permisos de faenas que no eran aptas.
 
En Chile según cifras oficiales murieron a consecuencia de accidentes laborales, más de 150 trabajadores, solamente en el primer trimestre del año. Es urgente una legislación sobre seguridad laboral rigurosa, con control efectivo de los trabajadores y sus sindicatos. Necesitamos que se cumpla la fiscalización laboral, especialmente en faenas riesgosas, lo que como mínimo significa que los organismos que tienen la responsabilidad cuenten con la planta de funcionarios idóneos suficientes y presupuesto.
 
 Una de las cosas más impresionantes, fue la solidaridad, la entereza anímica, la capacidad de aguante físico y de organización de los trabajadores atrapados a 700 metros bajo el suelo. Demostró la tremenda capacidad práctica y de la clase obrera chilena. Tras 16 días, de permanecer sin contacto con el exterior, casi sin comida ni agua, con poca luz y a cerca de 30º grados de temperatura, lo primero que preguntaron los trabajadores fue si el resto de sus compañeros que estaban en la mina habían cuando ocurrió el derrumbe habían podido salir bien.
 
Demostrando su orgullo de clase trabajadora, uno de los 33 mineros rescatados Mario Sepúlveda declaró: “A los profesionales que hacen todo esto, publicidad, televisión, lo único que les pido yo en términos personales es que por favor no nos traten como artistas ni periodistas. Yo quiero que me sigan tratando como Mario Antonio Sepúlveda, trabajador, el minero".
 
En medio de la enorme alegría que nos embarga al saber que estos mineros han sido rescatados. No nos olvidamos de los cerca de 300 trabajadores que han perdido su puesto de trabajo en la mina, y que como los empresarios no habían pagado sus cotizaciones de indemnización y de previsión privatizadas en Chile, corren el riesgo de quedar en la indefensión.  Además está el caso dramático del trabajador Gino Cortés, que en un accidente anterior había perdido una pierna, y según declaró todavía no recibía ninguna indemnización.
 
Piñera declaró que el mundo ha visto que en Chile hacemos las cosas bien. Incluso dejando de lado el sufrimiento de esta catástrofe, y midiéndolo solamente en dinero, como le gusta hacerlo a los empresarios. Se calcula que el rescate ha costado entre 4.5 y 5 millones de dólares, ese costo se hubiera evitado, si se hubieran implementado las normas de seguridad mínimas exigidas por la ley actual. Es difícil decir así que se hacen las cosas bien.
33 hombres sepultados vivos

El 5 de agosto, en la mina San José, cerca de la ciudad chilena de Copiapó, a 800 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago, se produjo lo que para muchos era la crónica de un desastre esperado. El derrumbe de parte de los túneles del yacimiento dejó sepultados a 33 mineros que laboraban en ella. Mientras escribimos estas líneas una perforadora ha conseguido construir un túnel que ha llegado hasta los mineros, aunque aún debe ser ensanchado y asegurado en un terreno inestable para poder sacar a los hombres sepultados desde los 700 metros de profundidad donde se encuentran, lo que aún podría llevar mucho tiempo.

En cualquier caso los mineros sepultados bajo tierra en Chile, ya han superado todas las marcas en accidentes parecidos anteriores.

La minería en Chile es un sector que deja utilidades muy grandes a sus propietarios capitalistas y al estado. Se estima que la minería aporta el 47% de las exportaciones totales, y representa el 7% del PIB.

El accidente puso al descubierto la situación de inseguridad en la que trabajan los mineros en Chile. No existen leyes adecuadas para resguardar a los mineros, y cuando existen no se fiscaliza su cumplimiento. Esto es especialmente grave en las pequeñas y medianas empresas del sector, el estado no les ofrece protección ni vigila que se cumplan sus derechos. Así día a día, los trabajadores exponen sus vidas en los yacimientos para ganar el pan para sus familias. El primer semestre de 2010 se reportaron 31 trabajadores mineros fallecidos.

La cantidad de inspectores para asegurar la aplicación de leyes laborales y de seguridad en el trabajo es desproporcionadamente pequeña, cuando no sencillamente ridícula, para la cantidad de empresas que deben fiscalizar. Las multas además son pequeñas, y a menudo se da el caso de empresas que prefieren pagar la multa, sin cumplir las exigencias o recomendaciones del organismo fiscalizador. La Federación Minera de Chile exigió que “Las multas y sanciones deberían ser más drásticas, porque las empresas muchas veces prefieren pagar las multas, porque son irrisorias… Las suspensiones son muy escazas y son esporádicas porque después de un tiempo vuelven a reabrir, y con conocimiento de las autoridades.”

Los trabajadores del Servicio Nacional de Geología y Minería, han denunciado que año tras año han visto su presupuesto reducido, lo que en la práctica implica que no pueden cumplir la función de fiscalizar en terreno minas de difícil acceso y a veces a miles de metros de altura. El presidente de la Asociación de Funcionarios señaló que hay tres fiscalizadores de seguridad para 844 faenas en la zona. De hecho en todo el país, para 4.500, pequeñas y medianas, explotaciones mineras, hay solo 16 fiscalizadores.

Aún así, en la lógica desreguladora y de menor injerencia del estado que anima el gobierno de Sebastián Piñera, en su programa proponía transformar al principal organismo con funciones fiscalizadoras, la Dirección del Trabajo, en un organismo puramente mediador, y de consejería.

El drama de los 34 mineros enterrados ha sacado a la luz múltiples injusticias e inequidades que cometen habitualmente los empresarios en Chile, más allá de las responsabilidades francamente criminales. Los mineros se encontraron sin seguro de accidentes, ni de salud, debido a que la empresa no pagaba a las instituciones correspondientes el dinero destinado a asegurar casos de accidentes, de enfermedades, ni tampoco las cuotas correspondientes al fondo de pensiones, dinero que, sin embargo, descontaba a los trabajadores de sus salarios.

Los mineros, y las familias que de ellos dependen, no saben si cobrarán sus próximos salarios. La empresa propietaria de la mina, ha declarado que no cuenta con dinero para continuar pagándoles, y además que ellos no tienen como hacerse cargo de los millonarios costos de las labores de rescate, por lo que esperan que el estado se haga cargo.

Afortunadamente, la gran conmoción pública causada por el caso de los 34 mineros, les permitió que hasta ahora todas las instituciones de seguridad social, en Chile en su mayoría privadas, no hayan eludido la responsabilidad, y hasta ahora el gobierno se ha hecho cargo de las labores de rescate, con un costo millonario.

A pesar de sus condiciones desesperadas, de no contar con un refugio adecuado, con poca comida y agua, los mineros se organizaron con mucho profesionalismo y solidaridad desde el primer momento. Aprovecharon los conocimientos de los muchos años de oficio de la mayoría de ellos, así como la formación superior de varios, para mejorar en lo posible los recursos de un refugio que no contaba con las condiciones adecuadas para un derrumbe de esa envergadura. Mantuvieron la disciplina de grupo, aprovecharon las baterías de los vehículos y maquinaria que quedó abajo en la mina para contar con energía para iluminarse.

Racionaron la poca comida que había hasta el límite, comiendo una cucharada de pescado en lata cada 48 horas, por ejemplo. Bebieron el agua que tenían con igual cuidado, incluso acopiaron el agua que encontraron en los vehículos. Hasta diseñaron en trozos de papel un juego de dominó para entretenerse en las horas de tedio. Organizaron servicios religiosos diarios y en general una rutina de actividades para mantenerse ocupados. Siempre en la confianza que sus compañeros estarían buscándolos. Ello les permitió resistir la larga espera hasta que llegaron a ellos desde el exterior con una de las sondas, con las que se intentaba localizarlos y comprobar si estaban con vida y donde.

Sus familiares en la superficie presionaron todo lo que pudieron para impedir que se abandonaran las tareas de búsqueda y rescate, incluso cuando el gobierno comenzó a preparar a la opinión pública para aceptar el desenlace fatal. El ministro de minería declaró en un momento que las posibilidades de rescatar a los mineros eran muy pequeñas, de solo el 2%, después que una cuadrilla de mineros rescatistas casi pierde la vida al interior de la mina, debido a un nuevo derrumbe. Los mineros rescatistas salvaron sus vidas pero salieron frustrados y llorando comunicaron a las familias de los atrapados su fracaso. Aún así, en una muestra tremenda de solidaridad de clase y humana, al ver que no avanzaban las labores y que el gobierno comenzaba a vacilar sobre la conveniencia de seguir adelante con el esfuerzo de rescate. Varios mineros se ofrecieron voluntarios para continuar trabajando dentro de la mina para sacar a sus compañeros atrapados, asumiendo ellos toda la responsabilidad por el peligro que correrían.

Una mina que no debería haber estado funcionando

San José había sido cerrado previamente por orden de la autoridad del Servicio Nacional Geológico Minero (SERNAGEOMIN), es una mina en explotación por casi doscientos años, llena de galerías antiguas y con roca inestable. El 2003, el secretario del sindicato de la Compañía minera San Esteban, propietaria del yacimiento, había presentado a la justicia un recurso de protección para detener la explotación. Recurso judicial que nunca prosperó.

El año 2004 el desprendimiento de una roca provocó la defunción del obrero Javier Castillo. Fue después de esta muerte que se decretó la clausura temporal de la mina. En una mina vecina, propiedad de la misma compañía, murió el trabajador Pedro Gonzales en 2003, y Fernando Contreras en 2005.

No obstante, los propietarios garantizaron la seguridad y obtuvieron la reapertura, pero otro minero murió en 2007 y se decretó el cierre definitivo.

Sin embargo, a fines de mayo de 2008, la explotación obtuvo los permisos de SERNAGEOMIN y volvió a abrir. Supuestamente se habían llevado a cabo en su interior proyectos de ventilación, eléctricos y un estudio geomecanico, con sistemas de fortificación y monitoreo geotérmico. Además se suponía que la mina contaba con una ruta de evacuación de emergencia a través de un ducto de ventilación con escaleras.

A principios de 2010 falleció Manuel Villagran en otro accidente en la mina. Un mes antes del derrumbe que dejó a los 33 mineros sepultados, Gino Cortés sufrió la amputación de una pierna por la explosión de una muralla en la mina. La mina era reconocidamente de alto peligro.

Ahora sabemos además que para aumentar las ganancias los propietarios tomaron decisiones francamente criminales. Así en una mina con roca inestable, redujeron el número de vigas de apuntalamiento, aumentando los metros entre ellas. Incluso llegaron a ordenar su desmantelamiento cuando obstaculizaban el trabajo de maquinaria en las vetas de mineral. Cuando se produjo el derrumbe, lo primero que intentaron los mineros fue ascender por la escalera del ducto de ventilación, que supuestamente era la salida de emergencia con la que contaba la mina. Pero descubrieron que la escala solo existía en una parte del trayecto y debieron abortar el intento de salida. Más tarde todo el ducto colapsó y ya no hubo posibilidad de usarlo. Sin embargo, si la empresa minera hubiera contado con la salida de emergencia, los mineros hubieran salido todos a salvo en las primeras horas.

Pero ¿por qué trabajaban en esa mina tan peligrosa, mineros con tanta experiencia?

Lo que explica que los mineros se encontraran laborando en condiciones tan peligrosas, tremiendo ellos que pasara algo grave, y con las señales que enviaba la mina con sus bramidos y accidentes anteriores, es la situación de tremendo desempleo, que obliga a los trabajadores a aceptar trabajos de alto riesgo.

Cuando salgan de su largo encierro los trabajadores sepultados se encontraran sin trabajo, en una zona en que hay alto desempleo. Como resultado, del desastre en la mina San José, 300 mineros han quedado sin trabajo. Además, ante la emergencia SERNAGEOMIN, ha debido cerrar algunas faenas en iguales condiciones de peligro.

Ministerio de Minería: “No estamos para preocuparnos de la seguridad laboral si no del empleo”

El sindicato de la mina, trató que se obligara a los empresarios a tomar medidas de seguridad apropiadas, recurrieron incluso a los tribunales, sin éxito. La Confederación Minera a la que estaban afiliados, intentó incluso una entrevista con el ministro de minería. Este no los recibió, y el funcionario con el que pudieron hablar les dijo que el ministerio no estaba para preocuparse de seguridad laboral, sino para garantizar el empleo (léase las ganancias de los capitalistas)

El Show mediático de Piñera

Hace cerca de 70 días un grupo de luchadores mapuche presos en distintas cárceles del país comenzó una huelga de hambre, exigiendo que no se les aplicara la ley anti terrorista de la época de Pinochet, ni el doble juicio por tribunales militares y civiles. Casi por 50 días los medios de comunicación de masas, y el gobierno, ignoraron la huelga de hambre. Solamente a través de redes de comunicación alternativas, mayoritariamente por internet, la noticia se abrió camino. El caso dramático de los mineros, les sirvió inicialmente para desviar la atención de la gente en todo el país de este y otros problemas, por eso afortunadamente para los mineros, al contrario de lo que suele ocurrir con situaciones que perjudican la imagen de los empresarios, el caso de los 34 mineros sepultados al interior de la mina San José, recibió desde el comienzo amplia cobertura.

Cuando en la mañana del 22 de agosto, después de muchos intentos infructuosos, los trabajadores de la sonda comenzaron a oír golpeteos a 700 metros de profundidad desde el fondo de la mina, y luego al extraer el martillo percutor encontraron adherido un papel con la leyenda en rojo: “Estamos bien en el refugio los 33”, por primera vez tras 17 días de incertidumbre, supieron a ciencia cierta que sus colegas estaban con vida. Sin embargo, recibieron la instrucción de no contar nada a los familiares ni a la prensa, para reservar el momento mediático al presidente Piñera. Arriesgando sus puestos de trabajo, los operadores le contaron a los familiares que estaban desesperados esperando noticias, y la noticia se filtró a la prensa, varias horas antes del anuncio de Piñera, restándole algo de fuerza a su show mediático.

Los resultados del capitalismo salvaje

El yacimiento San José, a pesar de los múltiples avisos previos que dio la mina, incumplía reglamentos de seguridad, carecía de salida alternativa a la principal, y poseía un solo refugio con capacidad para solo 20 personas, más apto como refugio de incendio que de derrumbes.

El desastre en la mina San José es una muestra de lo que puede pasar cuando con un capitalismo salvaje y desregulado en la práctica, las empresas pueden privilegiar las ganancias sobre cualquier otra consideración, incluso el riesgo de la vida de los trabajadores. Ha dejado al descubierto la responsabilidad del estado que prioriza a las empresas, y al crecimiento económico, sobre las vidas de los mineros.

 

 

Chile: Piñera privatiza empresa estatal del cobre Cimm T & S

Chile: Piñera privatiza empresa estatal del cobre Cimm T & S

Por Andrés Figueroa Cornejo

Tal como lo afirmara El Mercurio –paladín y visionario matutino de los intereses de los grandes capitales y de la derecha más dura- en el editorial del 17 de abril de 2010, en el sentido de que “…mantener en el futuro bajo el alero estatal a (empresas)…como Cimm T & S…no parece ya tener justificación suficiente, por lo que convendría abrir un debate amplio sobre la conveniencia de enajenarlas”, finalmente, 6 meses después, se oficializó la privatización de otra propiedad del Estado asociada al cobre. 
 
 
 
El Presidente de la Corporación, Felipe Montt, fue el encargado de noticiar a  los trabajadores del Centro de Investigación Minero Metalúrgico –Tecnología y Servicios, de la decisión del gobierno de privatizar la empresa de administración estatal. Se trata de un nuevo mordisco impune a la propiedad cuprífera de todos los chilenos.  La voluntad política del Ejecutivo de echar mano a propiedad fiscal asociada al cobre, como el caso de la Empresa Eléctrica del Norte Grande S.A. (Edelnor), habla con claridad desconcertante de una estrategia que atenta programadamente contra la soberanía nacional.
 
EL ORIGEN
 
La nave nodriza de Cimm T & S es Cimm, un centro de investigación cuprífero que nació a finales del gobierno de Frei Montalva. Su creación fue iniciativa del entonces, ministro Sergio Molina, en el contexto de la “Chilenización” del  metal rojo (51 % propiedad estatal, 1969).
Cimm surgió como una corporación de derecho privado con fuerte respaldo estatal, con el objetivo de realizar  investigación tecnológica al servicio de la explotación cuprífera del país. Durante el gobierno de la Unidad Popular  cobró mayor fortaleza ante la nacionalización del cobre.
El consejo de la empresa hasta la resolución de enajenarla, está conformado por personas ligadas al gobierno central, más el Instituto Chileno Minero.
 
 
EL NACIMIENTO DEL CIMM T & S
 
 
Cimm T & S se transformó en una Sociedad Anónima  en 1997, y el presidente del directorio fue Ernesto Tironi (hermano de Eugenio).
El Presidente de la Fenatracimm, Ramón López, explica que “ya entonces el objetivo de Tironi era vender la empresa. Pero mucha gente que se formó en el Cimm histórico, pasó a Cimm T & S. Se trata de una  columna de técnicos y profesionales  con gran sentido de identidad y equipo. Esa columna, junto a los trabajadores y al gerente general, Leopoldo Contreras, se resistieron a la venta.”
De este modo, se vive un nuevo impulso de la empresa. Llega a haber 2.400 trabajadores. Es la época dorada de Cimm T & S. Se realizan servicios a las mineras Escondida, Collahuasi, Codelco, Andina, Pelambres, El Teniente, y otras. Bajo esa administración se alcanzaron utilidades de 2.500 millones de pesos.
 
 
ÚNICO OBJETIVO: VENDER LA PRENDA
 
 
Hasta ahora, los trabajadores habían logrado detener la privatización de la corporación, mientras las amenazas de su venta son hoy un hecho. Ramón López, presidente de los trabajadores de la corporación está en pie de lucha.
 
-¿Qué pasará cuando se materialice la venta de Cimm T & S?
 
“Se perderá organización de trabajadores, empleo, industria nacional. Chile se volverá menos soberano y más dependiente del capital extranjero y los privados. Se perderá país.”
 
Pero los trabajadores no duermen. Y están convencidos de dar la lucha por defender, tanto los servicios nacionales dispuestos para la explotación del principal recurso natural de Chile, como sus fuentes de trabajo. Esto apenas comienza.
 

Chile: Los 33 mineros sepultados han sido rescatados vivos y salvos

Por Patricio Guzmán        
Socialismo Revolucionario, CIT en Chile

 

Canción del minero
(Víctor Jara)
Voy
Vengo
Subo
Bajo
Todo para qué
Nada para mí

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy

Abro
Saco
Sudo
Sangro
Todo pa’l patrón
Nada pa’l dolor

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy

Mira
Oye
Piensa
Grita
Nada es lo peor
Todo es lo mejor

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy
Humano soy
Para Escuchar la Canción: 
http://www.youtube.com/watch?v=vCTDCt2N6Fg
 
Post Scriptum
Ha culminado exitosamente el rescate de los 33 mineros sepultados bajo tierra en la mina San José. Ha habido celebraciones generalizadas en todo Chile, pero no hay que olvidar que esto no era un ‘reality show’, ni un programa más de farándula a los que nos tiene acostumbrada la televisión local. Se ha hecho un enorme show mediático que ha servido para dar rédito político al gobierno y al presidente Piñera, escondiendo muchas responsabilidades y causas de esta tragedia.
 
En primer lugar la falta de respeto por la vida y las condiciones laborales de los trabajadores, de empresarios cuya única meta es ganar dinero, sin invertir lo mínimo  necesario en seguridad, incluso después de haberse comprometido a ello.
 
Una legislación poco exigente, y falta de fiscalización, de las instituciones que se supone tienen el deber de hacerlo, pero no cuentan con personal ni presupuesto para cumplir su función.
 
La responsabilidad del Ministerio de Minería encabezado por Laurence Golborne, que ahora por haber aparecido al frente de las labores de rescate goza de su momento de gloria, pero que antes de la catástrofe frente a la solicitud de entrevista de dirigentes sindicales mineros, para dar cuenta de la inminencia de un accidente grave en la mina, se negó a recibirlos y el argumento que recibieron los trabajadores fue que “ellos (el ministerio) estaban para preocuparse de la creación de empleo no de la seguridad laboral”.
 
Y la corrupción de los funcionarios que otorgaron permisos de faenas que no eran aptas.
 
En Chile según cifras oficiales murieron a consecuencia de accidentes laborales, más de 150 trabajadores, solamente en el primer trimestre del año. Es urgente una legislación sobre seguridad laboral rigurosa, con control efectivo de los trabajadores y sus sindicatos. Necesitamos que se cumpla la fiscalización laboral, especialmente en faenas riesgosas, lo que como mínimo significa que los organismos que tienen la responsabilidad cuenten con la planta de funcionarios idóneos suficientes y presupuesto.
 
 
Una de las cosas más impresionantes, fue la solidaridad, la entereza anímica, la capacidad de aguante físico y de organización de los trabajadores atrapados a 700 metros bajo el suelo. Demostró la tremenda capacidad práctica y de la clase obrera chilena. Tras 16 días, de permanecer sin contacto con el exterior, casi sin comida ni agua, con poca luz y a cerca de 30º grados de temperatura, lo primero que preguntaron los trabajadores fue si el resto de sus compañeros que estaban en la mina habían cuando ocurrió el derrumbe habían podido salir bien.
 
Demostrando su orgullo de clase trabajadora, uno de los 33 mineros rescatados Mario Sepúlveda declaró: “A los profesionales que hacen todo esto, publicidad, televisión, lo único que les pido yo en términos personales es que por favor no nos traten como artistas ni periodistas. Yo quiero que me sigan tratando como Mario Antonio Sepúlveda, trabajador, el minero".
 
En medio de la enorme alegría que nos embarga al saber que estos mineros han sido rescatados. No nos olvidamos de los cerca de 300 trabajadores que han perdido su puesto de trabajo en la mina, y que como los empresarios no habían pagado sus cotizaciones de indemnización y de previsión privatizadas en Chile, corren el riesgo de quedar en la indefensión.  Además está el caso dramático del trabajador Gino Cortés, que en un accidente anterior había perdido una pierna, y según declaró todavía no recibía ninguna indemnización.
 
Piñera declaró que el mundo ha visto que en Chile hacemos las cosas bien. Incluso dejando de lado el sufrimiento de esta catástrofe, y midiéndolo solamente en dinero, como le gusta hacerlo a los empresarios. Se calcula que el rescate ha costado entre 4.5 y 5 millones de dólares, ese costo se hubiera evitado, si se hubieran implementado las normas de seguridad mínimas exigidas por la ley actual. Es difícil decir así que se hacen las cosas bien.
33 hombres sepultados vivos
El 5 de agosto, en la mina San José, cerca de la ciudad chilena de Copiapó, a 800 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago, se produjo lo que para muchos era la crónica de un desastre esperado. El derrumbe de parte de los túneles del yacimiento dejó sepultados a 33 mineros que laboraban en ella. Mientras escribimos estas líneas una perforadora ha conseguido construir un túnel que ha llegado hasta los mineros, aunque aún debe ser ensanchado y asegurado en un terreno inestable para poder sacar a los hombres sepultados desde los 700 metros de profundidad donde se encuentran, lo que aún podría llevar mucho tiempo.
En cualquier caso los mineros sepultados bajo tierra en Chile, ya han superado todas las marcas en accidentes parecidos anteriores.

La minería en Chile es un sector que deja utilidades muy grandes a sus propietarios capitalistas y al estado. Se estima que la minería aporta el 47% de las exportaciones totales, y representa el 7% del PIB.
El accidente puso al descubierto la situación de inseguridad en la que trabajan los mineros en Chile. No existen leyes adecuadas para resguardar a los mineros, y cuando existen no se fiscaliza su cumplimiento. Esto es especialmente grave en las pequeñas y medianas empresas del sector, el estado no les ofrece protección ni vigila que se cumplan sus derechos. Así día a día, los trabajadores exponen sus vidas en los yacimientos para ganar el pan para sus familias. El primer semestre de 2010 se reportaron 31 trabajadores mineros fallecidos.
La cantidad de inspectores para asegurar la aplicación de leyes laborales y de seguridad en el trabajo es desproporcionadamente pequeña, cuando no sencillamente ridícula, para la cantidad de empresas que deben fiscalizar. Las multas además son pequeñas, y a menudo se da el caso de empresas que prefieren pagar la multa, sin cumplir las exigencias o recomendaciones del organismo fiscalizador. La Federación Minera de Chile exigió que “Las multas y sanciones deberían ser más drásticas, porque las empresas muchas veces prefieren pagar las multas, porque son irrisorias… Las suspensiones son muy escazas y son esporádicas porque después de un tiempo vuelven a reabrir, y con conocimiento de las autoridades.”
Los trabajadores del Servicio Nacional de Geología y Minería, han denunciado que año tras año han visto su presupuesto reducido, lo que en la práctica implica que no pueden cumplir la función de fiscalizar en terreno minas de difícil acceso y a veces a miles de metros de altura. El presidente de la Asociación de Funcionarios señaló que hay tres fiscalizadores de seguridad para 844 faenas en la zona. De hecho en todo el país, para 4.500, pequeñas y medianas, explotaciones mineras, hay solo 16 fiscalizadores.
Aún así, en la lógica desreguladora y de menor injerencia del estado que anima el gobierno de Sebastián Piñera, en su programa proponía transformar al principal organismo con funciones fiscalizadoras, la Dirección del Trabajo, en un organismo puramente mediador, y de consejería.


El drama de los 34 mineros enterrados ha sacado a la luz múltiples injusticias e inequidades que cometen habitualmente los empresarios en Chile, más allá de las responsabilidades francamente criminales. Los mineros se encontraron sin seguro de accidentes, ni de salud, debido a que la empresa no pagaba a las instituciones correspondientes el dinero destinado a asegurar casos de accidentes, de enfermedades, ni tampoco las cuotas correspondientes al fondo de pensiones, dinero que, sin embargo, descontaba a los trabajadores de sus salarios.

Los mineros, y las familias que de ellos dependen, no saben si cobrarán sus próximos salarios. La empresa propietaria de la mina, ha declarado que no cuenta con dinero para continuar pagándoles, y además que ellos no tienen como hacerse cargo de los millonarios costos de las labores de rescate, por lo que esperan que el estado se haga cargo.

Afortunadamente, la gran conmoción pública causada por el caso de los 34 mineros, les permitió que hasta ahora todas las instituciones de seguridad social, en Chile en su mayoría privadas, no hayan eludido la responsabilidad, y hasta ahora el gobierno se ha hecho cargo de las labores de rescate, con un costo millonario.
 pesar de sus condiciones desesperadas, de no contar con un refugio adecuado, con poca comida y agua, los mineros se organizaron con mucho profesionalismo y solidaridad desde el primer momento. Aprovecharon los conocimientos de los muchos años de oficio de la mayoría de ellos, así como la formación superior de varios, para mejorar en lo posible los recursos de un refugio que no contaba con las condiciones adecuadas para un derrumbe de esa envergadura. Mantuvieron la disciplina de grupo, aprovecharon las baterías de los vehículos y maquinaria que quedó abajo en la mina para contar con energía para iluminarse. Racionaron la poca comida que había hasta el límite, comiendo una cucharada de pescado en lata cada 48 horas, por ejemplo. Bebieron el agua que tenían con igual cuidado, incluso acopiaron el agua que encontraron en los vehículos. Hasta diseñaron en trozos de papel un juego de dominó para entretenerse en las horas de tedio. Organizaron servicios religiosos diarios y en general una rutina de actividades para mantenerse ocupados. Siempre en la confianza que sus compañeros estarían buscándolos. Ello les permitió resistir la larga espera hasta que llegaron a ellos desde el exterior con una de las sondas, con las que se intentaba localizarlos y comprobar si estaban con vida y donde.

Sus familiares en la superficie presionaron todo lo que pudieron para impedir que se abandonaran las tareas de búsqueda y rescate, incluso cuando el gobierno comenzó a preparar a la opinión pública para aceptar el desenlace fatal. El ministro de minería declaró en un momento que las posibilidades de rescatar a los mineros eran muy pequeñas, de solo el 2%, después que una cuadrilla de mineros rescatistas casi pierde la vida al interior de la mina, debido a un nuevo derrumbe. Los mineros rescatistas salvaron sus vidas pero salieron frustrados y llorando comunicaron a las familias de los atrapados su fracaso. Aún así, en una muestra tremenda de solidaridad de clase y humana, al ver que no avanzaban las labores y que el gobierno comenzaba a vacilar sobre la conveniencia de seguir adelante con el esfuerzo de rescate. Varios mineros se ofrecieron voluntarios para continuar trabajando dentro de la mina para sacar a sus compañeros atrapados, asumiendo ellos toda la responsabilidad por el peligro que correrían.

Una mina que no debería haber estado funcionando.
San José había sido cerrado previamente por orden de la autoridad del Servicio Nacional Geológico Minero (SERNAGEOMIN), es una mina en explotación por casi doscientos años, llena de galerías antiguas y con roca inestable. El 2003, el secretario del sindicato de la Compañía minera San Esteban, propietaria del yacimiento, había presentado a la justicia un recurso de protección para detener la explotación. Recurso judicial que nunca prosperó.
El año 2004 el desprendimiento de una roca provocó la defunción del obrero Javier Castillo. Fue después de esta muerte que se decretó la clausura temporal de la mina. En una mina vecina, propiedad de la misma compañía, murió el trabajador Pedro Gonzales en 2003, y Fernando Contreras en 2005.
No obstante, los propietarios garantizaron la seguridad y obtuvieron la reapertura, pero otro minero murió en 2007 y se decretó el cierre definitivo.

Sin embargo, a fines de mayo de 2008, la explotación obtuvo los permisos de SERNAGEOMIN y volvió a abrir. Supuestamente se habían llevado a cabo en su interior proyectos de ventilación, eléctricos y un estudio geomecanico, con sistemas de fortificación y monitoreo geotérmico. Además se suponía que la mina contaba con una ruta de evacuación de emergencia a través de un ducto de ventilación con escaleras.

A principios de 2010 falleció Manuel Villagran en otro accidente en la mina. Un mes antes del derrumbe que dejó a los 33 mineros sepultados, Gino Cortés sufrió la amputación de una pierna por la explosión de una muralla en la mina. La mina era reconocidamente de alto peligro.

Ahora sabemos además que para aumentar las ganancias los propietarios tomaron decisiones francamente criminales. Así en una mina con roca inestable, redujeron el número de vigas de apuntalamiento, aumentando los metros entre ellas. Incluso llegaron a ordenar su desmantelamiento cuando obstaculizaban el trabajo de maquinaria en las vetas de mineral. Cuando se produjo el derrumbe, lo primero que intentaron los mineros fue ascender por la escalera del ducto de ventilación, que supuestamente era la salida de emergencia con la que contaba la mina. Pero descubrieron que la escala solo existía en una parte del trayecto y debieron abortar el intento de salida. Más tarde todo el ducto colapsó y ya no hubo posibilidad de usarlo. Sin embargo, si la empresa minera hubiera contado con la salida de emergencia, los mineros hubieran salido todos a salvo en las primeras horas.
Pero, ¿Por qué trabajaban en esa mina tan peligrosa, mineros con tanta experiencia?

Lo que explica que los mineros se encontraran laborando en condiciones tan peligrosas, tremiendo ellos que pasara algo grave, y con las señales que enviaba la mina con sus bramidos y accidentes anteriores, es la situación de tremendo desempleo, que obliga a los trabajadores a aceptar trabajos de alto riesgo.

Cuando salgan de su largo encierro los trabajadores sepultados se encontraran sin trabajo, en una zona en que hay alto desempleo. Como resultado, del desastre en la mina San José, 300 mineros han quedado sin trabajo. Además, ante la emergencia SERNAGEOMIN, ha debido cerrar algunas faenas en iguales condiciones de peligro.

Ministerio de Minería: “No estamos para preocuparnos de la seguridad laboral si no del empleo”.

El sindicato de la mina, trató que se obligara a los empresarios a tomar medidas de seguridad apropiadas, recurrieron incluso a los tribunales, sin éxito. La Confederación Minera a la que estaban afiliados, intentó incluso una entrevista con el ministro de minería. Este no los recibió, y el funcionario con el que pudieron hablar les dijo que el ministerio no estaba para preocuparse de seguridad laboral, sino para garantizar el empleo (léase las ganancias de los capitalistas)

El Show mediático de Piñera.
Hace cerca de 70 días un grupo de luchadores mapuche presos en distintas cárceles del país comenzó una huelga de hambre, exigiendo que no se les aplicara la ley anti terrorista de la época de Pinochet, ni el doble juicio por tribunales militares y civiles. Casi por 50 días los medios de comunicación de masas, y el gobierno, ignoraron la huelga de hambre. Solamente a través de redes de comunicación alternativas, mayoritariamente por internet, la noticia se abrió camino. El caso dramático de los mineros, les sirvió inicialmente para desviar la atención de la gente en todo el país de este y otros problemas, por eso afortunadamente para los mineros, al contrario de lo que suele ocurrir con situaciones que perjudican la imagen de los empresarios, el caso de los 34 mineros sepultados al interior de la mina San José, recibió desde el comienzo amplia cobertura.

Cuando en la mañana del 22 de agosto, después de muchos intentos infructuosos, los trabajadores de la sonda comenzaron a oír golpeteos a 700 metros de profundidad desde el fondo de la mina, y luego al extraer el martillo percutor encontraron adherido un papel con la leyenda en rojo: “Estamos bien en el refugio los 33”, por primera vez tras 17 días de incertidumbre, supieron a ciencia cierta que sus colegas estaban con vida. Sin embargo, recibieron la instrucción de no contar nada a los familiares ni a la prensa, para reservar el momento mediático al presidente Piñera. Arriesgando sus puestos de trabajo, los operadores le contaron a los familiares que estaban desesperados esperando noticias, y la noticia se filtró a la prensa, varias horas antes del anuncio de Piñera, restándole algo de fuerza a su show mediático.

Los resultados del capitalismo salvaje.
El yacimiento San José, a pesar de los múltiples avisos previos que dio la mina, incumplía reglamentos de seguridad, carecía de salida alternativa a la principal, y poseía un solo refugio con capacidad para solo 20 personas, más apto como refugio de incendio que de derrumbes.
El desastre en la mina San José es una muestra de lo que puede pasar cuando con un capitalismo salvaje y desregulado en la práctica, las empresas pueden privilegiar las ganancias sobre cualquier otra consideración, incluso el riesgo de la vida de los trabajadores. Ha dejado al descubierto la responsabilidad del estado que prioriza a las empresas, y al crecimiento económico, sobre las vidas de los mineros.
 

LA NOTICIA QUE NUNCA SE LEERÁ EN CHILE

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Poco se sabe de Luis Urzúa (54 años) y de su familia, la que menos ha hablado de las 33. Sin embargo, este jefe de turno, oriundo de Vallenar, es igual de importante, o más, que el mismísimo Laurece Golborne, ministro de Minería, y que André Sougarret, el ingeniero de Codelco que ha liderado la operación de rescate. Sin él, el rescate no se hubiera podido llevar a cabo.

El jefe de turno de los mineros de San José, de profesión topógrafo, fue el primero en hablar con el mundo exterior. -"Aló, ¿Con quién hablo?", dijo Golborne. "¿Me escucha?", contestó una voz a más de 650 metros de profundidad. "Lo estamos escuchando todos fuerte y claro. ¿Quién habla?". "Está hablando el jefe de turno, Luis Urzúa. Estamos bien. Esperando que nos rescaten".

El último en salir, el primero en hablar

Las fuentes oficiales ya han confirmado que este 'héroe de Atacama' será el último en salir, por lo que se convertirá en el ser humano que más tiempo habrá permanecido bajo la superficie terrestre, un título que, después de 67 días de sufrimiento y alegría, se lo tiene bien merecido. Sin embargo, muy poca gente sabe lo dura que ha sido la vida de este luchador nato.

Persona tranquila, el mayor de seis hermanos, colaboró en la crianza de los más pequeños. Luis fue un sufridor, no tuvo más remedio. Su padre, Luis Urzúa padre, murió asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet cuando él era casi un niño. Pertenecía al Partido Comunista (PC). Su padrastro, Benito Tapia, también fue asesinado por en la caravana de la muerte. Pertenecía al Partido Socialista.

La NASA ha dicho de Luis Urzúa que es un 'líder natural'

Las autoridades gubernamentales y la agencia espacial estadounidense (NASA) calificaron a Luis Urzúa hijo, atrapado, como 'líder natural'. "Mi hijo siempre ha sido muy disciplinado, en la casa era el que llevaba la batuta entre sus seis hermanos. Como mi marido murió cuando ellos eran pequeños, Luis ha sido el hombre de la casa, el que me ayudó a criar a sus hermanos y el que siempre puso las reglas", cuenta Nelly Iribarren, madre del 'héroe de Copiapó'.

"Luis es minero hace 31 años, tiene conocimientos de rescate subterráneo y primeros auxilios, por eso sabíamos que él buscaría alguna forma de salir de ahí. Es más, yo me imaginaba cómo mi negro debía estar dando vueltas por el refugio pasando lista a sus compañeros, racionando la comida y entregándoles labores, porque él es así, mandón, pero ordenado", asegura esta mujer de 78 años, quien no sube al Campamento Esperanza por problemas de salud.

Lo que no cuenta esta buena mujer es el sufrimiento que pasaron ella y sus hijos, incluido el que será el hombre que más tiempo estuvo en las entrañas de La Tierra, si todo sale bien. Del primer padre de Luis Urzúa se sabe poco. Sólo que también se llamaba Luis Urzúa y que desapareció en la dictadura militar del general Augusto Pinochet. Del segundo marido de Nelly Iribarren, madre de Luis, se sabe más.

El asesinato del padrastro de Luis Urzúa

Benito Tapia Tapia, de 32 años, empleado de Cobresal, el padrastro de Luis Urzúa, todo un padre para el minero. Fue dirigente nacional de la Confederación de Trabajadores del Cobre y miembro del Comité Central de las Juventudes Socialistas. El l7 de septiembre de l973 fue detenido y conducido al presidio de Copiapó. Desde allí, al Regimiento de esa ciudad. Ya no vivió más.

Benito fue asesinado por la Caravana de la muerte junto al gerente general de Cobresal, Ricardo Díaz Posada, y junto a Maguindo Castillo Andrade, dirigente sindical al igual que él.

A las nueve de la mañana del miércoles 17 de octubre de 1973, el mayor Carlos Brito del Regimiento Atacama de Copiapó sacó a Ricardo García de la cárcel pública. A las 19:20 de ese día, el sargento Óscar Pastén hizo lo mismo con Benito Tapia y Maguindo Castillo. Los tres fueron conducidos al regimiento.

Del regimiento se fueron al cementerio. "El fusilamiento de García, Castillo y Tapia lo dirigió el teniente Ramón Zúñiga Ormeño, y lo acompañó el subteniente Fernando Castillo Cruz", declaró hace unos pocos años Díaz Araneda ante el juez Juan Guzmán.

Arturo Araya, asistente del médico legista Juan Mendoza, llegó temprano a la morgue de Copiapó aquel día 18. Vio los tres cuerpos tendidos en camillas y tapados con sábanas blancas. Destapó a uno para desvestirlo y preparar la autopsia, pero el administrador del cementerio, Leonardo Meza, se lo impidió. "Esos cuerpos son intocables", le dijo.

Los tres cuerpos fueron sepultados sin urnas en una fosa abierta en el Patio 16. En el libro de ingreso a García se asignó el número 13, Tapia el 14 y Castillo el 15. Días después, Bernardo Pinto, trabajador de Cobresal, pagó a un sepulturero para que abriera la fosa y lo que vio no lo olvidó jamás.

Cuando salgan a la superficie, más "Estaban sin ataúdes y los tres cuerpos destrozados, con tajos en la cara, el tórax, las piernas, se les veían a veces los huesos en las heridas", manifestó Bernardo. Poco después, los tres cuerpos, incluido el de Benito, desaparecerían para siempre del cementerio.

Maglio Cicardini, alcalde de Copiapó y Sergio Iribarren, primo de Luis Urzúa y concejal de Vallenar corroboran la historia: "Sí, es cierto, su padre y su padrastro murieron asesinados". Jaime Tapia, hermano del asesinado Benito, se halla en el campamento. Representa a Luis Urzúa. Ante la pregunta de sí a su hermano lo asesinaron en la dictadura o no, contesta: "No puedo contar nada, las cosas se sabrán a su debido tiempo, después de que salgan".