Argentina: K-Clarín, el estallido
Fuente:Prensa Obrera
Las más importantes organizaciones afiliadas a la CUT son el Colegio de Profesores, la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), la Federación de Trabajadores del Cobre, la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam), la Federación de Trabajadores del Petróleo, las confederaciones Bancaria, del Comercio, etc. y algunos sindicatos nacionales. Representan el 22% de los sindicatos del país, algo más de 600 mil trabajadores.
Las fuerzas políticas al interior del actual CDN se distribuyen entre 22 socialistas y/o aliados de Arturo Martínez, presidente de la CUT desde hace 16 años; quince comunistas; cinco democratacristianos; dos de Fuerza Social y Democrática; y un radical.
La Concertación -que gobernó el país durante veinte años- no tuvo su réplica en la CUT. En ella ha reinado una alianza entre los socialistas y otros adeptos de Martínez y un sector de sindicalistas del Partido Comunista, encabezados por Guillermo Salinas, que ocupa la tesorería de la Central. En gran medida la CUT ha reproducido el modelo de dirección sindical utilizado durante la dictadura. La Coordinadora Nacional Sindical de entonces era dirigida por sindicalistas que sobrevivieron a la represión y que militaban en los partidos ilegalizados. Por supuesto no era posible hacer elecciones libres ni garantizar transparencia en la administración de los fondos que provenían de la ayuda internacional. Todo era controlado mediante acuerdos políticos semiclandestinos.
MARTINEZ APERNADO
Hasta 1999, el CDN, y por tanto los principales dirigentes de la CUT, fueron elegidos en los congresos que se sucedieron desde 1988. En el primer congreso asumió la Presidencia el democratacristiano Manuel Bustos, que había liderado la Coordinadora Nacional Sindical y que en 1997 fue elegido diputado, falleciendo más tarde.
De esos tiempos data la participación de Arturo Martínez como parte de las máximas autoridades de la Central: Manuel Bustos apoyó la designación del socialista y ex Mapu, Arturo Martínez, como vicepresidente de la CUT. Luego, asumió la Presidencia otro sindicalista democratacristiano, Diego Olivares, y a este lo sucedió Arturo Martínez, ex presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Gráficos (Conagra).
De ganar la elección de este mes, Martínez alcanzaría su quinta victoria. Un récord no despreciable que sólo ensombrece una derrota como candidato a diputado.
En esta oportunidad tres listas disputarán a Martínez y sus aliados la conducción de la CUT. La lista comunista la encabeza la dirigenta nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa y la acompañan el actual presidente del Colegio, Jaime Gajardo, y el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas. El Movimiento de Trabajadores por la Base presenta a Fabián Caballero, presidente de la Federación Metropolitana de Funcionarios Municipales. Y el democratacristiano Nolberto Díaz, dirigente de un sindicato de la Empresa Nacional de Petróleo, es apoyado por sectores socialistas opositores a Martínez. De hecho, el apoderado de esta lista es el presidente de la Anef, Raúl de la Puente.
RESULTADOS PREFABRICADOS
Según el presidente del Colegio Electoral Nacional de la CUT, esta vez tienen derecho a voto 6.527 dirigentes de todo el país en representación de 501.916 trabajadores y de 1.889 sindicatos. Dirigentes críticos de la conducción CUT observan que es muy difícil saber el número exacto de afiliados a la CUT, si se considera que la fuerza laboral supera los siete millones de trabajadores y los sindicatos son poco más de doce mil, con alrededor de un millón de asociados.
Carolina Espinoza, secretaria general de la Confusam, señala: “En el Consejo Directivo Nacional del 20 julio, se decidió nuestra marginación de esta elección. Estábamos ausentes y nadie nos notificó de nada. Hoy sólo sabemos que no podremos participar”. Agrega que la Confusam cumplió con el pago de cotizaciones y demás requisitos, sin embargo su organización fue marginada. “Pero no sabemos por qué”, subraya.
A la Confederación de Trabajadores del Cobre, que preside el comunista Cristián Cuevas, le recortaron el 75% de sus 30 mil socios y Cuevas amenaza marginarse si no se permite votar a todos sus socios.
En la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss) la postura es más decidida: “Tomamos la decisión de marginarnos de las elecciones de la Central, no solo como una señal ante el ningún cambio en su conducta política, sino como un alerta a otras organizaciones sindicales que han manifestado también profundas discrepancias con el estado de cosas en la CUT”, dice Claudio González, su presidente.
Y en el otro extremo: los afiliados del Colegio de Profesores a la CUT aumentaron considerablemente. En opinión de dirigentes de ese gremio, es un abultamiento artificial. Con poco más de cincuenta mil afiliados, en el padrón CUT el Colegio de Profesores aparece con sesenta y cinco mil.
OTRO MISTERIO: LAS FINANZAS
Pero si el número de afiliados reales son un misterio, también lo son las finanzas de la CUT. De su presupuesto, no se sabe nada. A las cotizaciones -que sólo algunas organizaciones pagan en forma regular-, se suman donaciones que al amparo de la ley realizan distintas reparticiones públicas y fundaciones extranjeras. “En la CUT no se conoce cuánta plata entra ni cómo ni cuánta se gasta. No hay balances formales. De repente aparece el tesorero y dice: hemos recibido tanta plata y gastamos tanto. Y como la cosa está amarrada políticamente, en la asamblea del CDN se dice, ‘levanten la mano los que aprueban’ y todos los amigos del ejecutivo levantan la mano”, dice Ricardo Maldonado, presidente de la Confederación Nacional Unitaria de Trabajadores del Transporte (Conutt), también marginado de la CUT por demandar al Tribunal Electoral una revisión de los resultados de la última elección. “En 2008 hicimos una denuncia por fraude, junto con una buena cantidad de dirigentes. Eso nos costó que no nos dejaran participar más en la CUT”.
Las críticas desde distintos sectores gremiales y sindicales son recurrentes. Pero, ¿por qué no ha habido cambios al interior de la Central? “La institucionalidad de la CUT funciona sólo para quienes la controlan. Es muy difícil que desde adentro renazca una nueva CUT”, responde Ricardo Maldonado.
Bárbara Figueroa, designada por el PC como carta intermedia entre dos rivales, Jaime Gajardo y Cristián Cuevas, replica: “Hay suficiente institucionalidad sindical en la CUT para asegurar el cumplimiento de los estatutos y reglamentos que rigen a la Central. No soy de las que piensa que las elecciones son legítimas sólo cuando las gano y dejan de serlo si no triunfo”. Figueroa surgió como la carta comunista para estas elecciones después de larga espera. Semanas antes que el PC diera a conocer su lista de candidatos a la CUT, Cristián Cuevas se autopostulaba para desplazar a Martínez de la Presidencia de la CUT. Poco después, Jaime Gajardo hizo lo mismo, cruzándose en el camino de Cuevas y creando así una difícil situación en el sindicalismo comunista, que, en definitiva, tuvo que resolver el comité central de ese partido.
Bárbara Figueroa anuncia “una nueva conducción, (…) que nos permita avanzar en cambios en el Código Laboral, en reformas que garanticen derechos para los trabajadores, mejores condiciones, salarios mínimos decentes, etc.”. “Esto no es nuevo”, observa Maldonado, “se dice siempre”. Y si la CUT no se puede cambiar desde adentro, ¿es posible levantar una nueva Central? “No debiera asustarnos pensar en una nueva organización con un proyecto transformador de la sociedad chilena, con formas y métodos democráticos y pluralistas, voto universal, independiente de partidos, de los gobiernos y los empresarios”, añade.
“Una carta interesante -agrega Maldonado- es el dirigente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas”. ¿Aunque vaya en la lista del PC? “Sí. Debió atreverse a anteponer su condición de dirigente sindical a su militancia política y asumir los costos. No le digo que se vaya del partido, sino que debió desmarcarse claramente de Martínez”, sostiene Maldonado.
¿OTRA CUT?
En círculos opositores a la actual conducción de la CUT es cada vez más frecuente oír de la necesidad de levantar otra Central. Las ideas van desde dar la pelea para su refundación, hasta convocar a un congreso o encuentro nacional para discutir una propuesta de nueva Central. Carolina Espinoza opina: “Nosotros estamos por hacer un frente común. Hemos llamado a fortalecer el movimiento sindical desde la base, formando parte de las coordinaciones, ya sea en la CUT o en las mesas sociales de salud. Creemos que es necesario ponernos de acuerdo para avanzar de manera más coordinada porque hay expectativas y esperanzas de cambio a partir del movimiento ambientalista y estudiantil”.
Darío Vásquez, secretario general del Colegio de Profesores: “El momento histórico requiere de una Central fuerte y consecuente, alejada de las maquinaciones partidistas, los empresarios y los gobiernos. Un congreso fundacional con participación de todo el que quiera esa construcción, incluidas las otras centrales existentes, puede ser el camino”.
Todo parece indicar que de no mediar un hecho inesperado, la mayoría dominante al interior de la CUT se va a reproducir en la elección del 23 de agosto. Todos los dirigentes consultados por PF coinciden que es muy difícil deshacer el nudo de poder que han amarrado Martínez y sus socios. Han desaparecido las grandes organizaciones sindicales y los gremios están debilitados. Veinte años de “paz social” tienen como resultado la apatía, desconfianza y desmovilización de los trabajadores.
Los estudiantes, sin embargo, se han alzado como actores sociales determinantes en este periodo. Han visto reforzadas sus federaciones, aumentado sus grados de participación y han instalado la idea que el modelo capitalista es vulnerable. Renovando sus dirigentes con una frecuencia impensable para el resto del llamado movimiento social, garantizan de esa manera que el sistema no tenga tiempo para intentar cooptarlos.
La CUT ha sido condición necesaria para la entronización de la actual cultura dominante. Un caso paradigmático fue el acuerdo de la Central con la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), el super gremio empresarial. Bajo el curioso rótulo de “Diálogo Social”, la directiva de la CUT acordó con el empresariado cuestiones insignificantes, creando estupor en la base sindical. Carolina Espinoza reafirma sus críticas: “Qué duda cabe sobre la falta de autonomía que tuvimos como Central durante los gobiernos de la Concertación. Eso es lo que hoy nos tiene sumidos en una tremenda crisis. Evidentemente, esta CUT solo le sirve a los poderosos de este país”.
La CUT está en decadencia. Los intereses en juego la han transformado en un bastión con acceso a directorios, gerencias y gabinetes, pero alejada de los trabajadores. La Central ha quedado reducida a un edifico frío, trizado y polvoriento.
La CUT no camina al paso de este tiempo. Se perdió en la bruma corrosiva de la politiquería. Es un organismo amaestrado, inercial, cansino, opaco, adecuado para el perfeccionamiento del modelo económico-social. De haber sido de verdad representante de los trabajadores y defensora de sus derechos, otros gallos estarían cantando el 23 de agosto en la casona de la Alameda.
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 764, 17 de agosto, 2012
Las imágenes de estas últimas semanas han mostrado a estudiantes, hombres y mujeres, arrastrados por policías fuertemente armados en el marco de las movilizaciones sociales que demandan una educación de calidad. Las denuncias de vejaciones y abusos en cuarteles y vehículos policiales a jóvenes estudiantes, menores de edad, se han incrementado en el último tiempo. Estas indignantes imágenes, no hacen sino rememorar la violencia ejercida por militares y carabineros contra universitarios y secundarios luego del golpe militar.
Es preocupante constatar que frente a este accionar, las autoridades que debieran encauzar las demandas de una educación pública y de calidad por mecanismos políticos e institucionales, tienen también como principal respuesta la represión, la criminalización de la movilización y el desconocimiento de la condición de interlocutores válidos a la dirigencia estudiantil.
Villa Grimaldi, como sitio de memoria, es el testimonio fehaciente de los grados que puede alcanzar la violencia ejercida por el Estado. En este lugar y en otros centros clandestinos de la DINA, fueron muchos los jóvenes detenidos, torturados, asesinados y convertidos en detenidos desaparecidos. Alfonso Chanfreau de la Universidad de Chile, María Isabel Joui que fuera dirigente del Liceo 3 de Niñas o Mauricio Jorquera y Luis Valenzuela del Instituto Nacional, este último candidato a presidente de la entonces Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago (FESES), símil de lo que hoy es la ACES y la CONES.
En el caso de las estudiantes, el accionar de Carabineros busca inhibir su participación a través de la represión brutal sobre el cuerpo, provocando reacciones de vergüenza y humillación en adolescentes, quienes aún no han desarrollado las herramientas para enfrentar este tipo de agresiones, muchas veces, socialmente instituidas.
Dirigentes estudiantiles denuncian seguimientos, intervenciones telefónicas y aprehensiones por civiles. Estas agresiones se reiteran en Antofagasta, Calama, Rancagua y Santiago como lo han dicho organizaciones que dan curso a las denuncias y acompañan a las víctimas.
En este contexto, Villa Grimaldi expresa su respaldo a los estudiantes, que hoy como ayer, luchan por sus derechos y su dignidad.
Demandamos el cese de la presencia en los establecimientos educacionales de piquetes de uniformados y el fin de los abusos contra los estudiantes y particularmente, el de aquellos abusos sexistas de los funcionarios policiales contra las mujeres.
Llamamos al gobierno, al parlamento, a las autoridades regionales y comunales y a las jefaturas policiales para que detengan esta escalada represiva cuanto antes. No queremos que se repitan hechos como la muerte del joven adolescente Manuel Gutiérrez, muerto por proyectiles policiales en la comuna de Macul. Las autoridades deben comprender que la represión no detiene las demandas, sino que las radicaliza y muchas veces extiende.
Respaldamos las demandas de nuestros jóvenes estudiantes, secundarios y universitarios, que aún no tienen respuestas efectivas, eso lo consideramos un deber ético para todas y todos nosotros. Como sitio de memoria, trabajamos día a día por una educación de respeto y promoción por los derechos humanos, postulamos una cultura participativa e inclusiva, sin represión ni abusos para que la democracia pueda efectivamente profundizarse.
DIRECTORIO CORPORACIÓN PARQUE POR LA PAZ VILLA GRIMALDI
Peñalolén, 22 de agosto 2012.
Fuente: http://www.alainet.org/active/57411&lang=es
Los fundamentos de una nueva estructura económica postcapitalista y de una nueva organización política de la sociedad a través del socialismo revolucionario requieren de una nueva orientación teórica y cultural, lo que debiera redundar -sin duda- en el desarrollo integral de los sectores populares, concibiéndose al mundo de una manera radicalmente distinta.
Editorial de Punto Final
Cuando la política aparece preocupada de cosas que tienen poca importancia relativa frente a cuestiones efectivamente de fondo, la “reforma” tributaria constituye un buen ejemplo de ese desbalance. La esencia del proyecto constituye una burda caricatura de la reforma tributaria que Chile reclama para comenzar a cerrar la brecha de la desigualdad. Esta reformita de probeta no recauda de manera equitativa y suficiente los recursos que se requieren para implementar la reforma educacional que el país necesita para poner a su capital humano al nivel científico y técnico que exige este milenio. El costo de una reforma educacional de esa naturaleza es mucho mayor de lo que plantean los ajustes tributarios que propone el gobierno. Alcanza a unos cinco mil millones de dólares anuales y la “reforma” del gobierno cubre apenas la vigésima parte de esa suma. A la vez, como de costumbre, la “reforma” la financian básicamente los sectores más modestos de la población. Los ricos, las grandes empresas y las transnacionales que se han adueñado del país, no se verán afectados. No estarán obligados a contribuir a mejorar las condiciones de un país al que están sometiendo a una sistemática explotación. La desigualdad social, por lo tanto, se profundizará. Chile seguirá siendo uno de los países más injustos del mundo.
Un nuevo mecanismo que establece la “reforma” favorece a los más ricos. Propone una norma que permitirá a las personas que financian la educación de sus hijos recuperar una parte significativa de lo que pagan por impuesto a la renta. Como ese impuesto lo paga un porcentaje pequeño de la población, los de mayores ingresos, se producirá una especie de doble desigualdad. Por una parte, beneficiará a los que pagan más impuesto a la renta y, por otra, los del tramo inferior podrán descontar menos. Se trata de aquellos que ganan poco más de 500 mil pesos mensuales y que pertenecen a la clase media empobrecida. Con toda razón los estudiantes universitarios y secundarios han rechazado con energía esta falsa “reforma” tributaria. Las organizaciones estudiantiles, que han asumido la pesada responsabilidad de encabezar la protesta social, consideran que la “reforma” tributaria es un objetivo principal a derrotar en esta lucha por la igualdad y la justicia social. Cabe esperar que las adormiladas organizaciones sindicales y gremiales de los trabajadores y pobladores se hagan presentes en este escenario.
El financiamiento de la “reforma” que plantea el gobierno mantiene la estructura regresiva del régimen tributario de la dictadura que prolongaron los gobiernos de la Concertación. La caja fiscal es poderosa. El año pasado tuvo ingresos récords que alcanzaron a 41.600 millones de dólares. Pero la mayor parte de los ingresos se consiguen por la vía de impuestos indirectos, sobre todo del IVA, que grava con 19% los consumos y servicios. En los sectores pobres esto representa comparativamente una parte mayor de los ingresos que en una familia de los sectores ricos. Otro porcentaje importante de los ingresos de las arcas fiscales proviene de impuestos específicos al tabaco y -sobre todo-, a los combustibles. El IVA y los impuestos específicos representaron el año pasado el 53,5 por ciento del total de los ingresos del Fisco, mientras el impuesto a la renta el 42.8%, con la salvedad que una parte de ese impuesto grava a sectores que deberían estar exentos de pago. Parte de la estrategia del Ejecutivo es forzar los plazos de tramitación legislativa para conseguir la aprobación de esta “reforma”, mediante un chantaje encubierto. Esa maniobra se apoya en los intereses de clase comunes que existen entre la derecha y la Concertación. La componenda permanente entre ambos bloques, dominados por la oligarquía financiera, se encubre con el ropaje de un presunto “espíritu republicano” que se invoca como denominador común para atenuar las repercusiones de ese contubernio. En un periodo electoral la comedia se acentúa a extremos grotescos. La Concertación, que ha devenido en “Oposición” para cazar votos incautos, finge rechazar la “reforma” tributaria pero bajo cuerda prepara la transacción que reclama su “espíritu republicano”.
En definitiva, la “reforma” tributaria sacará más dinero a los sectores empobrecidos y los ricos seguirán disfrutando sus privilegios. Las transnacionales continuarán gozando del paraíso tributario en que se convirtió Chile a partir de 1973. Las mineras seguirán exportando montañas de concentrados de cobre (más otros minerales que van gratis) eludiendo el pago de los derechos del país dueño de esas riquezas. Entre 2004 y este año las mineras se han llevado más de 130 mil millones de dólares, suficientes para financiar seis reformas educacionales. Los bancos y el retail a su vez continuarán acumulando ganancias exorbitantes. Incluso haciendo trampas inmorales como la de Endesa España para aumentar el capital de Enersis, su filial en Chile. Era una maniobra tan escandalosa que obligó a las AFPs, accionistas de Enersis manejadas por conspicuos representantes del empresariado nacional, a rechazar el “lanzazo” que habría costado miles de millones de dólares a los fondos de pensiones de los trabajadores chilenos, convertiéndolos en salvavidas de empresas europeas en crisis. No caben, pues, ilusiones. La “reforma” tributaria es un eslabón más de la cadena que se quiere imponer al pueblo trabajador. Los acuerdos privados en nombre del “espíritu republicano”, no resolverán el problema de la educación pública y -por el contrario- agravarán la desigualdad e injusticia social. Ante esta realidad sólo cabe empeñarse en construir una alternativa que represente realmente los intereses del pueblo y que no alimente espejismos como el de una “oposición” que a fin de cuentas sólo pretende resucitar a la Concertación y sus fracasadas políticas.
PF
Editorial de “Punto Final”, edición Nº 764, 17 de agosto, 2012
Por Luis Montenegro
E 8 de agosto del 2012, la Ley de “Reforma Tributaria” fue votada por 63 votos a favor y 35 en contra en la Cámara de Diputados. La próxima semana tendrá que pasar por el Senado si se aprueba o no. Entre los que votaron a favor, hubo varios de la Concertación, entre ellos sector de los diputados del PPD, cuya presidente Adriana Muñoz, sostuvo que “fue una votación “responsable” y no respondió a “presiones”. (www.terra.cl, 10 de agosto del 2012). Uno de ellos fue Pepe Auth, el mismo que asiste a todas las conferencias y actos políticos importantes del PC, uno de esos diputados con “cara social” y “tinte progresista” que le gustan al PC al momento de pensar la formación de un “bloque progresista” de cara a las elecciones presidenciales, y que ya está tomando forma con las próximas elecciones municipales de octubre de este año. El asunto es claro: la Concertación votó a favor de una ley patronal que entrega subsidios a la demanda del sector que más paga contribuciones, y a los sectores de menores ingresos no otorga nada. Es decir; aumenta la desigualdad social.
Camila Vallejo y los supuestos “traidores” de la Concertación: sus aliados políticos en las próximas elecciones municipales
La Vicepresidente de la FECh, Camila Vallejo, al saber los resultados de la votación del día miércoles, tildó a los parlamentarios de la Concertación que votaron a favor de la ley, como traidores (www.emol.cl, “Camila Vallejo tacha de “traidores” a quienes aprobaron R. Tributaria”.) Esos traidores que llama Vallejo, son los mismos que se tomaron una fotografía el día viernes 10 de agosto con algunos candidatos a alcalde de su propio partido. Y la fotografía nos da nauseas: Ignacio Walker, Presidente del Partido Demócrata Cristiano al centro, abrazado de Camilo Ballesteros (candidato por Estación Central) y Daniel Jadué (candidato por Recoleta). ¿Cómo explicamos esta contradicción?: es que la estrategia del PC es hacer alianzas políticas con estos políticos patronales (los “traidores” de Vallejo) y muchos más. Así ha sido históricamente. Así continua siendo, y así lo será en un futuro no muy lejano cuando llegue la hora de las elecciones presidenciales del 2014. Ahora se vienen las elecciones municipales, y el partido golpista neoliberal de la DC, prometió, de la voz de su propio Presidente, que apoyaría al PC en las candidaturas en Estación Central y Recoleta. Además, se lanzan con el PPD a disputar cargos de concejal municipal. De esta manera, el PC se lanza a elecciones con los mismos que se casaron con el modelo neoliberal, que desarticularon los sindicatos en los años 90’, que legalizaron la subcontratación, que profundizan la educación de mercado, etc.
Fuente: Clase contra Clase