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T r i b u n a c h i l e n a

El MPT y la coyuntura

El MPT y la coyuntura

por Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (Chile)

La lucha por el fin de la municipalización de la educación
Nuevamente los estudiantes secundarios ponen las cosas en su lugar y dinamizan las luchas de fondo. Más de 5 liceos de los denominados “emblemáticos” –por su carácter histórico y excelencia académica- realizan en la actualidad ocupaciones culturales de sus establecimientos, demandando con claridad el retorno al Estado de la educación municipalizada, otra vez revelada en crisis durante la movilización de los profesores por el bono SAE. Los jóvenes exigen la estatización de la enseñanza municipalizada –municipalización tendiente a la privatización de la enseñanza impuesta en tiempos de la dictadura militar-, y la participación de la comunidad en la formulación de los proyectos educacionales que debe contener una educación genuinamente pública, integral, universal, reflexiva y gratuita.

A escala mundial, la educación  privada oscila entre un 10% y un 15%. En Irlanda, la enseñanza privada raya en el 1%, y en Italia es de un 7% la primaria y de un 4,6% la secundaria. En los países denominados "en desarrollo", producto del desmantelamiento estatal y la imposición a rajatabla del recetario capitalista -que entre otros principios, impone desde sus instituciones internacionales, el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, la privatización absoluta de los derechos sociales fundamentales-, ha propiciado el avance de la enseñanza de propiedad privada hasta un 30%. En Brasil, la educación no universitaria de matrícula privada no excede el 11%; en México llega a un 12%; y en Perú al 17%. Chile supera con creces esas cifras: la suma de la educación privada-subvencionada y la privada-privada ya es mayor que la pública municipalizada. Es el extremo de la liberalización de la enseñanza, con los pobres resultados por todos conocidos.

Las administraciones civiles de la Concertación simplemente consolidaron y profundizaron la tendencia a la privatización y la subvención escolar en desmedro estructural de la enseñanza de propiedad pública. El resultado transitorio de este proceso ha provocado, no sólo una educación altamente segmentada socialmente (de clases), sino que propició las condiciones para el estallido del movimiento estudiantil en 2006, y su resurgimiento actual; y la intención cosmética de modificar   la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE) por la Ley General de Enseñanza (LGE). Ella, además de consagrar el actual estado de cosas, esto es, la preeminencia de educación privada subvencionada, el colegio conducido bajo paradigmas estrictamente empresariales, persigue entregar la administración escolar a corporaciones cuyos objetivos están asociados a la ganancia y reñidos con el desarrollo y los intereses de las grandes mayorías nacionales. La lucha por la recuperación de la enseñanza como propiedad social financiada por el Estado, y el término de la escolaridad privada subvencionada  es ética y políticamente un combate masivo, amplio, ancho del conjunto de los trabajadores y los pueblos. ¿Qué persona, mujer, hombre, trabajador@, joven podría estar fundadamente contra esta lucha y contra estos contenidos? Si en el primer mundo entre un 85% a un 90 %  de la educación es propiedad del Estado, ¿Quién sino un sostenedor privado o un fanático de la liberalización irracional e injusta de los derechos sociales elementales podría oponerse a la demanda por la educación pública?

La lucha de los estudiantes debe convertirse en la lucha del conjunto del pueblo trabajador. La importancia estratégica para el país de la reivindicación exige de la movilización de las más amplias franjas de asalariados y pueblo. De lo contrario se corre el riesgo de su rápido aislamiento desde el gobierno y las represalias contra los jóvenes que lideran el movimiento.

Los crímenes de Bagua
Alan García, presidente del Perú, y  una de las cabezas de turco de los intereses del imperialismo norteamericano en Latinoamérica, es el responsable visible del asesinato de cientos de originarios en Bagua, en la Amazonia. El mismo Alan García que hace unos años ordenó la aniquilación de presos en las cárceles, hoy, fascistamente y respaldado por el Tratado de Libre Comercio con el gobierno norteamericano, mandó matar indígenas que se oponen justamente a la explotación indiscriminada de una de las reservas naturales más valiosas de la Tierra. El capitalismo, en su larga fase tardía y en plena crisis civilizatoria, destruye empleo –según la OIT , a fines de 2009 los cesantes en el mundo pueden llegar a las 250 millones de personas-, materias primas y naturaleza. El  Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores se hace parte del clamor planetario tras la condena a los crímenes de García y denuncia que también en Chile, a través de los intereses de la empresa Barrick Gold, se busca acabar con el Valle del Huasco mediante la explotación de oro en Pascua-Lama, en el Norte Chico del país. Las luchas ligadas a la defensa del agua, del mediombiente, del hábitat humano, animal y natural son también combates anticapitalistas de prioridad estratégica. El MPT hace suyos esas luchas urgentes y de las cuales depende el bienestar de la humanidad y las generaciones venideras.

Represión contra el pueblo mapuche
El gobierno de la Concertación no se queda corto respecto del régimen de Alan García si se trata de reprimir al pueblo mapuche. Bachelet inició su gobierno con una simbólica "consulta" a los pueblos indígenas en 2007, y en particular para el mundo indígena urbano hizo una consulta en 2007. Las conclusiones de estos debates permitirían teóricamente un avance en los derechos de los pueblos originarios e incluso facilitaría entendimientos parciales entre parte de sus organizaciones y el Estado. Sin embargo, el  2008 se inició con el asesinato impune de Matías Catrileo y los asesores de La Moneda terminaron por desechar cualquier paliativo: impusieron un comisionado con poderes extraconstitucionales y optaron por el aplastamiento de las organizaciones "participativas" o colaboracionistas y el uso de la represión más brutal contra los sectores  más decididos. Hoy el gobierno trabaja por desconocer sus compromisos, como la puesta en ejercicio del Convenio 169 de la OIT, e intenta imponer una nueva consulta ilegal que hace retroceder los derechos adquiridos. A la vez, en las regiones VIII, IX y X, los Carabineros y la Marina mantienen el control político y militar del área, hostigando a diario a las comunidades y a sus dirigentes, sobrepasando sus atribuciones y actuando como un Estado autónomo militarista. Esta situación ha obligado a las organizaciones "participativas y moderadas” a radicalizar sus métodos, reemplazando la inefectiva participación con medidas de presión y adoptando una nueva conducción, esta vez, de acción política tras la conquista de derechos colectivos y la autodeterminación. El MPT estará presente en las luchas de los pueblos originarios, ejercitando las relaciones interculturales, el pluralismo y el intercambio de conceptos y enseñanzas, para fortalecerse recíprocamente y dar una lucha común contra el sistema del capitalismo globalizante, usurpador y opresor.

Junto a los mineros de Tambillos
103 trabajadores, mineros de Tambillos, IV Región, junto con sus familias, están en Huelga Legal desde el 1 de mayo ya que se les ha negado la negociación de sus demandas. Como ninguna gestión de los mineros de buscar mediación o apoyo para poder negociar dio fruto, cuatro de ellos, junto con dos estudiantes solidarios, se encuentran en huelga de hambre desde el miércoles 10 de junio. Ese mismo día, su campamento fue  arrasado por la policía. La declaración de los mineros en lucha afirma que “Hemos tomado esta decisión a causa de la nula respuesta de las autoridades de gobierno y los órganos fiscalizadores, manifestando la impunidad con la que operan los empresarios indignando y explotando a los trabajadores, sumando a esto la omisión de los medios de comunicación del conflicto haciéndose cómplice de la actual dueño de la mina, Francisco Javier Errázuriz, uno de los empresarios que concentra el poder económico del país. Teniendo en cuenta que la huelga lleva 42 días sin soluciones ni negociación, y comprende 103 obreros con sus familias planteando las siguientes irregularidades: No se han pagado salarios de los meses de marzo y abril; La rebaja de los sueldos en un 50%; La seguridad laboral nula par las faenas mineras lo que se refleja en las malas condiciones en los camiones y maquinarias, y un comité paritario inactivo que no cumple con sus funciones; Prácticas antisindicales y trato indigno por parte de administradores y capataces abusando de sus atribuciones en especial hacia las mujeres trabajadoras. Tenemos la certeza y estamos concientes que nuestra lucha no es sólo reivindicativa sino que se amplía a una necesidad social de organizarnos por la vida, la dignidad y la justicia y en contra de los menos, que quieren llenarse los bolsillos a costa de nosotros. Nuestra lucha es por los nuestros, los que fueron y los que vendrán.” Al respecto, militantes del MPT de la zona han colaborado activamente desde el inicio de las movilizaciones mineras.

El gobierno contra los medios comunitarios
En las últimas semanas, medios de comunicación comunitarios han sido amedrentados por la policía y agentes de civil del Estado. El MPT, al igual que los enemigos de las grandes mayorías, sabe perfectamente que una de las dimensiones centrales en la lucha por la recomposición de la hegemonía de los pueblos y los trabajadores se disputa en el ámbito de las comunicaciones. Los medios de masas dominantes juegan un rol eje en la alienación, el control social, disciplinamiento y construcción de “consenso” a favor de los intereses de la minoría en el poder. De allí la importancia superlativa de que los de abajo, los desheredados, cuenten con medios propios.

El MPT multiplica su presencia
La ofensiva de los dueños de todo en Chile contra las iniciativas populares es pan amargo de cada día ante el eventual aumento de la conflictividad social devenida de la crisis capitalista en curso. La hora de la unidad sobre los intereses de los expoliados es el único camino posible para enfrentar la agresión oligárquica. Es por ello que el MPT crece hacia abajo, hacia el pueblo profundo, y multiplica su presencia en las diversas iniciativas independientes del movimiento real de los pueblos y los trabajadores. Mientras por arriba, los fuegos artificiales del bloque en el poder y sus contradicciones adjetivas apuntalan una Concertación en descomposición a través de candidatos mediáticos diariamente cubiertos por el órgano oficial de la burguesía, El Mercurio; el funcionario gubernamental y Presidente de la CUT , Arturo Martínez, se apresta a firmar a ojos cerrados la cifra miseria del sueldo mínimo (que no superará los $ 170 mil pesos); los hospitales colapsan por la influenza AH1N1 y las patologías de la temporada; los deudores habitacionales permanecen en huelga de hambre a orillas del río Mapocho por la condonación de sus deudas luego de haber pagado sus casas varias veces; y la cesantía aumenta a pasos agigantados, pese a las soluciones absolutamente insuficientes del gobierno de Bachelet.

Ejecutivo Provisorio
Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores

Junio 15 de 2009   


El candidato que puso Marco a otro escenario electoral

por Roberto Tello

Apareció como un rayo en cielo sereno, justo en medio de la campaña electoral, sorprendiendo a propios y extraños con su candidatura a presidente de la nación, cuando esta, ya tenia recorrido la fase de las formalidades partidarias en la que el consenso concertacionista con sus  ya clásicos métodos de elección había erigido al ex mandatario Eduardo Freí para competir contra el repetido candidato de la derecha Sebastián Piñera. Marco Enríquez Ominami es para algunos, el nuevo Robin Hood de esta historia electoral, que muestra la hilacha de estrategia para la sobre vivencia de los concertados, y que en los medios se presenta como un acto de rebeldía e irresponsabilidad por parte del joven candidato, con el fin de sazonar el sapo para que pueda ser digerido, ante el fracaso del Arretismo, que no sedujo ni a los familiares de este y al que hoy los oráculos de las estadísticas le dan menos del 2% de las posibilidades de llegar a segunda vuelta, es decir, cero posibilidad.

 

Quizás el hecho más sobresaliente de esta candidatura lo constituya el afán por comparar la trayectoria de este novel candidato, con la de su padre; un revolucionario capaz y coherente con su ideología socialista, que acompaño con vehemencia el proceso de la Unidad Popular dotando a la clase obrera chilena de la época, de una visión mucho mas radical en cuanto a sus perspectivas de poder político. Marco Enríquez, su hijo, esta en las antípodas del pasado histórico de su padre, como también lo está el Chile de hoy, en el que la Marsellesa o la internacional tienen menos  valor que el Hip Hop o el Rap. El nuevo periodo liberal nació esencialmente iconoclasta en lo subjetivo y barrio con todos lo paradigmas del pasado estigmatizándolos como una fuerza maligna y destructiva, así que; ¿quien quiere parecerse, al revolucionario?

 

Alguien muy irónico, pregunto; si esperaban a que Marco E. O, convocara a los cordones industriales en el caupolican, como lo hizo su padre, en un acto para frenar a los golpistas del 73. Otros más pragmáticos le exigen un programa económico socialista, de expropiaciones, comenzando por el cobre con el que se sustentarían los primeros pasos de una economía socialista. Los menos ambiciosos, lo quieren junto a los pobres con las patas en el barro, exigiéndole a la presidenta las mediaguas del hogar de cristo tan necesarias para los más desamparados. El repertorio de exigencias analógicas entre padre e hijo, forma parte del ritual del desconformismo, mas que nada relacionado con los sectores de la izquierda que han visto frustrado sus anhelos de igualdad y justicia social en el periodo concertacionista.

 

Cuando se suponía que todos los socialistas –o mejor dicho lo que queda de ellos- se encolumnarían férreamente tras la candidatura del único candidato que quedo en pie después de la retirada de los Panser; Lagos e Insulsa y ante la incapacidad del conglomerado de activar mecanismos de consenso desde las bases de cada uno de los partidos que  componen la concertación para proponer nombres, ir a internas y así legitimar al candidato emergente de estas, se prefirió el dedo, el mismo que sirve – entre otras cosas- para acusar ahora, a los que no escucharon en su momento, la vos de los que alertaban, que Freí, como candidato a la presidencia, calienta menos que una vela. Así surge entonces, la candidatura de Marco E.O.  Para ocupar el espacio dejado por la inconmovible y fría figura de Freí, cada ves mas parecido al ex presidente Argentino de origen radical Fernando de la Rua, quien abrió las puertas de las revueltas del 2001 que causaron los saqueos a los supermercados y en donde murieron mas de 40 ciudadanos a manos de la represión comandada desde la casa rosada, solo por que este no percibió el grito de las masas que reclamaban cambios al modelo económico del menemismo que tenia como vedette la paridad cambiaria entre el dólar  americano y el peso Argentino, algo que el despistado presidente Fernando de la Rua, se negó a cambiar.

 

Aun, en la ausencia de los cordones industriales, y en presencia de una nueva era caracterizada por la desarticulación del movimiento obrero, el desprestigio de la política,  el fin de la historia y la nueva globalización, los políticos de izquierda pueden y deben estar dispuestos a poner en práctica mecanismos, tanto políticos como económicos que promuevan la igualdad y la justicia social; estos conceptos no cambian en nada en medio de un nuevo estadio, llámese como se llame; Posmodernidad, modernidad tardía, sociedad del riesgo, modernidad liquida o globalización. Quien no ve como la desigualdad y la injusticia social crecen en medio  de la aparición de estas nuevas categorías referenciales de   un tecnicismo que necesita categorizar para explicar lo inexplicable, es un cretino que se deja obnubilar por la construcción de los nuevos rascacielos santiaguinos, ahora paralizados, - ¿por que será?-  las flamantes carreteras, los lujosos autos que lucen ciertos santiaguinos, las notebooks, la telefonía celular y cuanto nuevo avance técnico científico se adjudique el neoliberalismo, como si estos fueran obra del esfuerzo humano de estos últimos tienta años y no el resultado de todos los periodos anteriores.

 

Existe un electorado de  izquierda que exige cambios que apunten a terminar con estos flagelos, como la pobreza, la injusticia, la mala educación la pésima calidad de la atención sanitaria de la población, los problemas de la vivienda, la nula posibilidad de participación de la población en las políticas de estado que los afectan en su calidad de vida. La gran mayoría lo hace casi desprovisto de convicciones ideológicas, sin meta relató; no porque este allá sucumbido con la nueva era, más bien porque aquellos a los que se les confió la salvaguarda de los valores que encerraba este metarelato, fueron claudicando; quiero decir, traicionando, en cada paso que daban, cada hora y cada día de sus nuevas vidas; ayer aguerridos combatientes por el socialismo, hoy mediocres burgueses. Como no reclamar entonces la coherente y valiente actitud de los Miguel Enríquez, de Salvador Allende y la de tantos ignotos igualmente valientes que dieron su vida por la justicia social,  muchos de ellos, la gran mayoría, sin comprender a cabalidad la utopía, porque su pertenencia de clase –obreros-  los enajenaba del proceso educativo esencial para la comprensión del metarelato; solo la praxis del gobierno de la Unidad Popular le eran suficientes para reconocer a quienes de verdad y en los hechos, estaban con su lucha por la libertad.

 

Marco Enríquez Omíname, no es un emergente producto  de la ebullición de las masas, eso es cierto, y lo es sencillamente por que no existe tal ebullición, esto no quiere decir, como algunos pretenden, que la ausencia de ebullición signifique ausencia de  masas. En el mismo sentido, la fragmentación de los trabajadores, operada por la flexibilidad laboral y los avances técnicos aplicados a la industria, no implican que la clase no exista; la fragilidad que tiene el concepto de Posmodernidad aplicado a la clase trabajadora y su composición, esta atado a la resultante de éxito o fracaso del modelo neoliberal, aplicado como dogma en Chile. La paralización de una parte importante de la actividad productiva y el consecuente desempleo que esta origina, propicia la reelaboración de la importancia que tienen los trabajadores como sujetos sociales, devolverles la dignidad perdida, desterrando los atávicos mecanismos con los que el neoliberalismo criollo cerco la libertad de la organización de los trabajadores, es por cierto una bandera que todo candidato de izquierda debe levantar. Para hacer esto, ni falta hace ser revolucionario.

 

 

 

Acto Homenaje a los compañeros latinoamericanos detenidos-desaparecidos de “Automotores Orletti”

Acto Homenaje a los compañeros latinoamericanos detenidos-desaparecidos de “Automotores Orletti”

Ex Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “Automotores Orletti”

Sitio Recuperado para la Memoria

Sábado 20 de Junio 15 hs.

 

Acto Homenaje a los compañeros latinoamericanos detenidos-desaparecidos de “Automotores Orletti”

Con la presencia de Daniel Viglietti

  Venancio Flores 3519/21

(Casi esquina Emilio Lamarca)

 

Instituto Espacio para la Memoria

30.000 compañeros detenidos-desaparecidos ¡presentes!

Mensaje a la eternidad

Enviado por Roberto Perez Armijo

Un dia, un hombre que ahelaba conocer la sabiduría de la vida, le preguntó a Dios:

  Señor, ¿Qué debo hacer para llega r a ser un filósofo?

  Dios le respondió: Debes conocer a un hombre justo.

  El hombre entonces volvió a preguntar: ¿Y cómo es un hombre justo.

  Dios replicó: Aquel que ama a sus hermanos y está dispuesto a dar la vida por ellos.

  Entonces, Señor, ¿Cómo reconoceré a ese hombre justo.

  Dios le responde: No te preocupes, él te reconocerá a ti, en la càrcel, en el hospital, en el exilio o dondequiera que estés sufriendo una injusticia.

  Hoy estamos despidiendo a un hombre justo. A  Don Gerardo Claps Gallo, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos. Organismo que desde el cual don Gerardo protegió a todos aquellos perseguidos por sus ideas libertarias y  por un Chile mejor.

  Bajo su alero, pensamiento y obra se crearon las primeras organizaciones de Derechos Humanos:

  Agrupación de familiares de Presos Políticos.

  Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

  Exonerados – Presos Políticos, etc.

  Cuanto le debemos a Gerardo Claps, aquellos que fuimos ayudados y rescatados desde las fauces insaciables de una ley persecutoria que ahogaba el grito de  libertad de trabajadores,  dueñas de casa, estudiantes, cuyo pecado consistía en creer que la libre expresión era un derecho Constitucional y no las aberraciones impuestas por una dictadura militar.      Don Gerardo Claps a la cabeza de otros, se atrevió a levantar la voz desde esa vieja casona de calle Latorre. Fueron  los tiempos más crueles contra un pueblo humilde  y desprotegido. Fue la época en que una cultura de muerte se ensañó con los más débiles sembrando el terror bajo el eufemismo de la “Seguridad Nacional”

       Fue la época en que el crimen adquirió patente constitucional en nuestro territorio de Chile Republicano.

    Era común ver la figura emblemática y mística de este sacerdote que daba la  cara y en nombre de Dios clamaba justicia y que no pecó por omisión a riesgo  de su propia vida. Siempre le vimos caminando por las calles de nuestra ciudad  con sus lentes puestos, su paso cancino y su hablar pausado, solo o en compañía de Andrés Sabella, el Dr Antonio Rendic o quien requiriera de sus consejos.

   Ahora que parte en la nave  de la eternidad le pedimos a la justicia divina que no olvide la promesa de Cristo:  “Que me visitaste cuando estuve preso, que me diste de comer cuando estuve hambriento y que me socorriste en la enfermedad ¿Cuándo lo hice Señor? “Cuando con el más humilde de mis hermanos lo hiciste… a Mí me lo hiciste”

   De  la justicia del hombre esperamos  su recuerdo perpetuo. Una calle donde pase el hombre libre y que él, Gerardo Claps Gallo, ayudó a liberar.

                   COORDINADORA DE DERECHOS HUMANOS DE ANTOFAGASTA

                   EXONERADOS Y EX PRESOS POLITICOS.

“Yo encontré a Víctor Jara”

“Yo encontré a Víctor Jara”

La historia de Mónica Salinas, la persona que halló su cadáver

Por Luis Narváez* / La Nación Domingo

La mujer contó en exclusiva a LND cómo el 18 de septiembre de 1973, junto a una amiga hoy fallecida, dieron con el lugar donde la noche anterior una patrulla militar había arrojado cuatro cadáveres. Luego de reconocer a tres de ellos, alertaron a través de un contacto a Joan Turner para que rescatara el cuerpo del cantautor. En esta crónica, al fin se rompe el secreto guardado durante 36 años.

Era fría la mañana y no había pan para el desayuno. Ambas mujeres, cada una en su casa, miraban nerviosas un rato hacia la ventana, otro hacia el reloj.

A las 08 horas, por fin terminó una noche más de toque de queda. La Mónica y la Maiga se juntaron, como siempre, en lo que hoy es la Avenida Central, en plena Población José María Caro.

La Mónica se sorprendió cuando su amiga la tomó del brazo y, a tirones, la condujo en dirección al peladero que estaba al final de la Población Lo Sierra.

-¿A dónde me llevai, Maiga?, le preguntó.

-Vamos a ver si es cierto que están botando muertos atrás del cementerio, le contestó.

Mónica Salinas (hoy de 69 años) no sabía en ese momento que pocos minutos después de cruzar corriendo, y a veces gateando, los montículos de tierra que separaban la población de la línea del tren, encontraría cuatro cadáveres tirados entre piedras y maleza. Tampoco olvidaría que uno de ellos era el de Víctor Jara.

La mujer es hoy la única testigo presencial del hallazgo de los restos del renombrado artista. LND la encontró. O, para ser justos, ella nos buscó.

Hasta ahora, tanto para la policía como para la justicia, era un misterio cómo se supo que el cantante había terminado tirado atrás del Cementerio Metropolitano, en la comuna de Lo Espejo.

Sólo se sabía que un trabajador del Servicio Médico Legal, había dado el aviso para que la familia concurriera a la morgue a reconocerlo entre las decenas de cadáveres acribillados, que eran recogidos de la calle.

Cuando el abogado de la viuda de Víctor Jara, Joan Turner, supo que esta testigo había aparecido, reaccionó con sorpresa. "¿Pero dónde está?", preguntó Nelson Caucoto.

"Una de las primeras diligencias que solicitamos cuando se abrió la investigación por el crimen de Víctor fue que se ubicara a las personas que habían visto los cuerpos atrás del cementerio, pero nunca encontraron a nadie", comentó el profesional.

La señora Mónica recuerda como si fuera hoy esa mañana de septiembre. "Era una cosa que yo me guardé dentro de tantos dolores que se me vinieron en esos tiempos. Al principio todo nos daba miedo, después pasaron tantas cosas que me lo guardé. Mis hijos siempre me decían que por qué no contaba lo que había visto, pero no podía".

Un sorpresivo encuentro la hizo cambiar de opinión: "Un martes, creo, me llevaron el diario La Nación y me impactó mucho el titular que traía sobre los asesinos de Víctor Jara. Leí entero el reportaje y ahí me decidí, busqué un teléfono y llamé".

LA MAÑANA FRÍA

La mujer, bajita y canosa, representa más edad de la que tiene. Pero pese a su aspecto de anciana temprana, camina y habla con agilidad. Mónica cuenta que su vida "se dividió entre las labores que por obligación a las mujeres nos tocaba como madres, dueñas de casa, esposa de obrero, y el trabajo como dirigente vecinal". Toda la vida fue del MAPU.

El 11 de septiembre de 1973, a las nueve de la mañana, lejos de esconderse, Mónica Salinas partió a pie hacia el centro de Santiago donde se encontraba la sede del MAPU.

"Los militares se habían levantado y nosotros no sabíamos qué hacer. Por eso yo decidí ir al partido a pedir instrucciones".

Después de hacer dedo y caminar durante dos horas, al llegar al recinto ubicado en calle Dieciocho, todo era caótico.

"Me preguntaron qué hacía ahí y me dijeron que me fuera pa’ mi casa y quemara toda la documentación que comprometiera al partido. Así que vuelta de nuevo". Esta mujer caminó e hizo dedo hasta llegar otra vez a su hogar, dos horas después. Ya era pasado el mediodía.

Cuando volvió, su marido lloraba sentado en el piso. Nadie podía creer lo que sucedía.

"A mí me acusaron algunos vecinos de comunista, de que en mi casa se hacían reuniones con importantes dirigentes del MIR y del Partido Comunista (PC). Pero cuando los militares me llevaron al lado de un camión y me interrogaron, yo les negué. Era tan ridículo que me acusaban de regalar remedios. Entonces, yo le preguntaba al suboficial cuál era el delito o lo malo de entregar remedios, si yo era conocida como una dirigente vecinal. Al rato me dejaron libre y no me molestaron más", cuenta.

La casa de Mónica Salinas, en realidad, fue lugar de encuentro de los dirigentes de varios partidos.

"En mi casa estuvo el Miguel Enríquez y el Pascal Allende comiendo porotos, al igual que muchos otros. Y a mí me encantaba ese tiempo, que teníamos tanto que hacer y se estaban logrando muchos beneficios para nosotros, que éramos los más pobres de Santiago".

Fue así como llegó la mañana del 18 de septiembre. A una semana del golpe de Estado asestado por el general Augusto Pinochet, noche tras noche se escuchaban las ráfagas y se hacían más intensos los allanamientos y las detenciones arbitrarias.

"La Maiga me pasó a buscar como todos los días para ir a comprar el pan, pero fuimos hacia otro lado, porque a ella le habían dado el dato de que esa noche los milicos habían ido a botar unos muertos atrás del cementerio", relata.

La casa de la señora Mónica se ubica a unas 12 cuadras de la línea del tren. Pese a sus años y nuestro ofrecimiento de hacer el recorrido en auto, prefiere rehacer a pie el doloroso camino que hizo el día del hallazgo.

"Yo me pegaba estas caminatas muchas veces para ir a comprar o cuando iba a reuniones. Esta ruta que vamos a hacer es la que seguía la gente que acortaba camino para ir al cementerio", aclara.

En la actualidad, el lugar está más poblado: "en ese tiempo no estaban estas calles y Lo Sierra llegaba hasta aquí y luego empezaba el peladero".

El recorrido comienza en Avenida Central con calle Pegaso. Después de varias cuadras y de pasar una pequeña plazoleta, enfilamos por Venus, una estrecha callecita.

"Aquí terminaba la población y empezaba un terreno donde no había nada más que montículos de tierra, pasto y piedras. Esa mañana encontramos a un hombre que estaba sentado en el suelo, con la cabeza apoyada en las rodillas, que tenía un bolso al lado. Pensamos que estaba durmiendo. La Maiga le pegó un empujoncito en el brazo para ver si despertaba, pero se cayó para el lado. Estaba muerto y en la espalda tenía varios hoyos".

A ratos, pareciera que Mónica Salinas se transporta en el tiempo, acelerando el paso y mirando hacia todos lados, como si en cualquier momento fuese a aparecer una patrulla militar.

Ahora todo el sector está densamente poblado. La calle Venus, en dirección este-oeste, tiene largas cuadras de pasajes y al frente una hilera de edificios de departamento de cuatro pisos, que están vacíos y custodiados por carabineros para evitar tomas.

Al final, topamos con la avenida Ferrocarril, que corre paralela a la línea del tren. Hay que atravesar los rieles por un pequeño paso, dejado por la entrada del puente que atraviesa la Circunvalación Américo Vespucio.

"Ya está, por aquí es la cosa. ¿A ver? Déjeme mirar un poquito", pide la anciana. Estamos a la entrada de una franja de unos 30 metros de ancho, que separa la pared poniente del Cementerio Metropolitano y la línea férrea. Hoy es un lugar seco, pedregoso e irregular, transformado en un basural clandestino.

"En ese tiempo aquí no había basura, sólo había un pasto largo y verde y tierra", aclara.

Se toma cerca de tres minutos para recordar y sola comienza a subir y bajar el terreno con asombrosa agilidad. Nunca trastrabilla, pese a las piedras filudas que hay en el suelo, dejadas por el paso de cada convoy.

De pronto se detiene y se queda petrificada mirando uno de los muros del campo santo: "Aquí estaban".

SANGRE Y PASTO

Mónica Salinas, la mujer que temerosa salió esa mañana a comprar el pan, sintió un frío penetrante. "Los cuerpos estaban en el suelo, boca abajo y alineados uno junto a otro, separados así tanto (con las manos dibuja en el aire una huincha de medir imaginaria, que simula un metro)".

Ella reconoce que la más audaz era su amiga. "Era del PC y estaba casada con un dirigente del comité central", recuerda. Su nombre era Margarita Riquelme y no sabe cuándo falleció.

"Mi amiga me dice que los demos vuelta, y que cortáramos pasto húmedo para limpiarles la cara".

La señora Mónica conocía perfectamente al cantautor. Sólo dos meses antes lo había visto, guitarra en mano, interpretar su música frente a un grupo de pobladores.

"Yo ubicaba a Víctor Jara y le dije a la Maiga que lo conocía. Le limpiamos bien la cara, porque la tenía llena de sangre seca, roja oscura. Tenía puesto, no recuerdo bien si era un chaleco o algo parecido, de color verde, y se notaban agujeritos en la ropa, de donde le había salido sangre".

Entonces, "le revisamos las manos para ver si le encontrábamos una argolla o algo y no podíamos creer cómo se las habían dejado: las tenía todas hechas tira y yo le movía los dedos, pero era como si no tuviera hueso. La cabeza la tenía hecha tira también".

Comenta luego que "no estaban tiesos, porque los dimos vuelta con facilidad. No vimos balas en el suelo, porque había mucho pasto".

Las mujeres siguieron con el segundo cuerpo, el que resultó ser de Litré Quiroga, ex director de Prisiones.Al tercero no lo pudieron identificar. Al ver el siguiente cadáver, relata Mónica, "mi amiga me dice que era el del Coco (Paredes), que tenía un hoyo en el estómago, de donde se le salían las tripas".

Hasta ahora, se sabía que después de ser detenido en La Moneda, el otrora director de la Policía de Investigaciones fue conducido al Regimiento Tacna, y asesinado junto a los miembros del GAP en Peldehue.

Pero el abogado Nelson Caucoto dice que "no es la primera vez que escucho acerca de esto, habría que verlo".

El panorama era dramático. Las mujeres habían confirmado el rumor que les llegó durante la madrugada y el peligro de que apareciera alguna patrulla a retirar los cuerpos era inminente.

"Decidimos dejar los cuerpos boca arriba, para que si alguien los veía los pasara a buscar. Luego buscamos un negocio o una casa con teléfono, y lo encontramos a media cuadra de la panadería. La Maiga le habló a un contacto que tenía con un nombre en clave para que le avisaran a la Joan (Jara) que Víctor estaba en ese lugar", relata.

Mónica Salinas acaba así con el secreto que guardo durante 36 años. Después de relatar, sin pausas, qué sucedió esa mañana y de indicar la manera en que estaban los cuerpos, se aleja con calma, y su ausencia transforma otra vez el terreno en un basural, fétido y pedregoso. Allí no hay cruces ni animitas que recuerden a Víctor Jara. 

investigacion@lanacion.cl

Marco Enríquez-Ominami :¿La Neo Concertación?

Marco Enríquez-Ominami :¿La Neo Concertación?

Medios, pero no fines. Los lineamientos del programa económico de la candidatura presidencial de Marco Enríquez-Ominami, documento preparado por el economista Paul Fontaine (dueño, junto a Rodrigo Danús, de la consultora South World Business), hace mención y énfasis en los medios para obtener 4.800 millones de dólares.

Pero no hace, ni con el mismo énfasis ni precisión, en los objetivos específicos. Aunque hay una referencia en tono discursivo a “mejorar la distribución de ingresos”,  a “más igualdad de oportunidades” y a “un uso más racional del territorio y los recursos naturales”, estos grandes anuncios pueden llegar a sonar tan abstractos y, por cierto, inútiles, como el “crecimiento con equidad” de Ricardo Lagos o el “gobierno ciudadano” de Michelle Bachelet. Sin un claro y demarcado sendero para llegar a estas grandes aspiraciones, los obstáculos, valles y pantanos propios de la administración pública pueden convertir esos “lineamientos” en simple retórica. Como si fueran las proclamas de un gobierno más de la Concertación.

Estamos hablando de economía, hoy el centro de toda política. Hablamos de las políticas económicas que se insertarán en el modelo neoliberal, que se ha caracterizado durante los últimos veinte años en Chile y en el mundo –pero con especial profundidad en el país- por arrastrar las decisiones políticas. Hablamos de un programa, de “lineamientos”, de propuestas que tendrán que operar con un modelo económico prácticamente ubicuo cuyos efectos han penetrado a toda la vida social y cultural, efectos que han convertido a Chile en unas de las naciones más desiguales del planeta, que han desmantelado a casi todas las organizaciones sociales, que han polarizado y desequilibrado como pocas veces en la historia las relaciones de poder a favor de las elites y la gran empresa.  Ante este engendro, todo lo que se diga o haga en economía puede ser absorbido por este modelo, siendo funcional a él y retroalimentándolo. Como ha sucedido durante los cuatro gobiernos de la Concertación. Sólo una propuesta severa, valiente y antagónica puede contribuir a su debilitamiento, a su transformación. Ejemplos, y muy cercanos en Sudamérica, sabemos que los hay.

Plantearse ante el neoliberalismo –que en Chile tiene rasgos extremos- obliga a observar la historia más inmediata. No sólo la nuestra, sino el devenir más reciente de ese modelo económico, hoy causa de los mayores desastres conocidos de los últimos 80 años. No considerar sus prácticas corruptas, la ambición y la avaricia levantadas cual habilidad cotidiana y necesaria para la competencia en los mercados, las bancarrotas cargadas a los bolsillos de los ciudadanos, no considerar todo el dolor que causa el desempleo, la pobreza y la injusticia, es omitir esos efectos. Ante tal monstruosidad, ante tal enfermedad, se hace necesario evaluar el diagnóstico y suscribir eventuales recetas.

Mejor educación, mejor salud… y una receta conocida
Al esbozar los objetivos específicos de los lineamientos económicos de Enríquez-Ominami la primera impresión es de una aprobación, tal vez con ciertos matices, del statu quo económico. Y en ello, no hay una diferencia conceptual con los programas económicos de la Concertación se parecen en mucho a las ya escuchadas durante los últimos veinte años. Entre ellas, podemos observar propuestas para mejorar la alicaída educación, tales como la recuperación de los liceos de excelencia, el perfeccionamiento de cinco mil profesores en el exterior, la contratación de dos mil profesores extranjeros de excelencia en inglés, lenguaje y matemáticas y subsidios a la educación municipal por mil millones de dólares. Una serie de propuestas que no apuntan a lo medular, al desgastado eje de la educación chilena, que ha sido su privatización, llámese LOCE o LGE. Una vez más podemos hallar similitudes con los gobiernos de la Concertación, que desde 1990 estuvieron remendando la LOCE con millares de millones en recursos. El resultado, bien se sabe, ha sido un sistema público y municipalizado en decadencia –los resultados han sido decrecientes- y una educación pagada particular floreciente. El efecto es un país que reproduce y amplifica en su educación la desigualdad en los ingresos. Hay casi veinte años de antecedentes para estimar que la actual estructura educacional –o maquillada bajo el nombre de LGE- no da para más. El programa de Enríquez-Ominami lo que hace es aplicar una nueva capa de pintura sobre las anteriores. El armazón queda intacto.

Hay otras propuestas sobre el destino del mayor gasto público –que aumentaría en un diez por ciento en comparación con el del 2009-, pero se trata de anuncios similares a los que ya hemos escuchado de los gobernantes de la Concertación. Promesas como 300 millones de dólares en pavimentación de caminos rurales y calles, aumento de 400 millones de dólares en viviendas sociales o un incremento de 700 millones de dólares en modernización de hospitales existentes y en la construcción de diez nuevos no llevarán a una transformación profunda de los desequilibrios sociales chilenos.

Otra vez la flexibilidad laboral
Hay una idea sobre el empleo, cuyos efectos sobre los trabajadores son sin duda discutibles. El programa plantea una adaptabilidad laboral pactada, que se traduciría en horarios flexibles y la posibilidad de reemplazar la indemnización por años de servicio por un seguro de cesantía. Pero el problema de la flexibilización laboral no está relacionada sólo con la disparidad de horarios, sino con su misma concepción: se hace a favor de la empresa, como un medio de reducción de costos para paliar la disminución de la tasa de ganancia. La flexibilidad laboral, junto con muchas otras “desregulaciones” a los mercados (el laboral es uno más) es no sólo una de las causas del aumento de la desigualdad en los ingresos, sino ha sido uno de los tumores del neoliberalismo. Todo para la empresa, nada, o casi nada, para el trabajador. Olvidaron que el trabajador es también un consumidor. A través del mecanismo que hace posible la flexibilidad laboral se han reducido ingresos y conquistas laborales. Mediante este sistema el trabajador es cada vez más pobre en ingresos y en seguridad social.

El programa esboza también apoyos a la actividad de las pequeñas y medianas empresas de hasta cinco millones de dólares. Pero el problema para las pymes no sólo está en el financiamiento, sino en el acceso a los mercados. Una gran mayoría de sectores económicos están ya prácticamente consolidados en diseños de oligopolios con empresas que mueven miles de millones de dólares. Todos estos sectores, como lo es el farmacéutico, los supermercados, las ferreterías, la agroindustria, la pesca y otros recursos naturales, estuvieron alguna vez habitados por pequeñas y medianas empresas, las que hoy descansan en una aparente paz. El daño ya está hecho, y sólo una nueva regulación, una reestructuración profunda, podría fragmentar y abrir esos mercados. No es posible pensar que con ayudas por cinco millones ingrese a competir una pyme al mundo de los gigantes.

Una propuesta más agresiva es la reforma al sistema previsional, que permitiría a todos los trabajadores cotizar en el INP o en una AFP. Lo mismo que la exención en los pagos a las isapres y a las AFPs para el 30 por ciento más pobre de la población. Pero también hay que recordar que el actual gobierno saliente presentó su reforma previsional como la estrella de su programa. Una reforma que no tocó en nada al sistema privado y que sólo llevó al estado a hacerse cargo de las personas marginadas por el sistema. Una iniciativa que suavizó las desigualdades en los márgenes más extremos, pero que no resolvió la marcha caótica de quienes padecen en sus interiores. Las pérdidas de los fondos de los trabajadores, derivadas de un sistema basado en la especulación financiera, sólo podría tener alguna solución con la reformulación de todo el sistema provisional. Tal vez, con la reinstalación de un sistema de reparto.

Privatización de empresas públicas
Sin duda el “lineamiento económico” más polémico ha sido la idea de vender el diez por ciento de las empresas públicas que quedan en manos del Estado chileno y del cinco por ciento de Codelco. Una idea que parece no tomar en consideración no sólo la impronta histórica que Codelco tiene como empresa pública en un amplio sector de la población chilena, sino que parece no atender a los tremendos y terribles cambios en la economía mundial. Marco Enríquez-Ominami plantea privatizar parte de lo poco que le queda al estado “con el objeto de dar eficiencia, transparencia y fiscalización”. Como si los CEO y altos ejecutivos del Citigroup, de  Lehman, de AIG, de la General Motors y la Chrysler se la hubieran dado a los ciudadanos estadounidenses, que hoy cargan con las millonarias pérdidas. Se propone privatizar cuando el sector privado no sólo ha demostrado una fruición por el lucro a toda prueba, que ha significado despidos, recortes salariales, trampas, colusiones y estafas, sino abiertas irresponsabilidades en la administración de los recursos. Esa gente no está hoy calificada para dar “eficiencia, transparencia y fiscalización”.

Proponer vender a los privados –entre ellas las opacas y sórdidas AFPs- parte de estos sensibles recursos es claudicar ante la ola ideológica chilena ante el libre mercado. Aquella que aún reza por Milton Friedman y clama por las bondades, personales y corporativas, del lucro a toda costa. Traspasar hoy, entrado ya el siglo XXI, los escasos recursos públicos que restan a la empresa privada es minimizar u omitir todos los efectos sociales, económicos, ambientales y territoriales que las grandes corporaciones han generado. La depredación social y ambiental –que también comparte la empresa pública administrada con criterios de mercado- surge de los principios del lucro no regulado, bases del modelo chileno. Por tanto, el ingreso de privados a Codelco, Enap, BancoEstado, EFE, Correos, TVN y Metro sólo aumentaría la pasión por las ganancias, la que tiene como contrapartida la expoliación de los trabajadores, el medioambiente y los consumidores. Veinte años de neoliberalismo a ultranza –que es el modelo chileno- nos han entregado ya suficientes antecedentes para hacer estas previsiones.

El programa también carece de precisiones en las mismas cifras. Por ejemplo, el valor de los porcentajes enajenables de las empresas públicas, por las cuales sus creadores esperan obtener unos dos mil millones de dólares. Julián Alcayaga, que dirige el Comité de Defensa del Cobre, ha hecho otros cálculos, con los que obtiene más de 15 mil millones de dólares por el cinco por ciento de Codelco. Vender esta parte de la minera a un precio menor, dice, sería un suculento negocio para las hambrientas transnacionales.

Otra importante fuente de ingresos proponen obtenerla con una importante alza a los impuestos de las empresas, los que pasarían desde un actual 17 por ciento a un 30 por ciento. Una apuesta valiente, que no se ha atrevido ni a sugerir algún gobierno de la Concertación.

A renglón seguido, se escribe lo contrario: rebaja a las grandes rentas de las personas desde un 40 por ciento máximo a un 30 por ciento. En otras palabras, lo que estos altos ingresos pagan por sus empresas lo descontarán de sus rentas personales. Un juego retórico de suma cero. Es incluso posible que tras el ejercicio contable el Fisco llegare a percibir menos.

Otra alza tributaria, que en rigor tiene otra denominación y mecanismo, es el aumento al royalty minero desde un cinco a un ocho por ciento sobre toneladas anuales. Una idea que podría haber sido más intensa y también extensiva. Aplicar royalties a otras tantas actividades extractivas de recursos no renovables y también renovables, o emplear la circunstancia para un nuevo tratamiento tributario a la inversión extranjera.

Y hay otras rebajas y anuncios que favorecerían ciertas actividades. Marco propone eliminar el IVA a los libros, decisión que ningún gobierno de la Concertación había tomado pese a las enormes presiones. El argumento que han dado es que sería precedente para otras demandas por exenciones tributarias. Pero Enríquez-Ominami, ya que da el primer paso, podría aprovechar la gran oportunidad y avanzar con rapidez hacia una nivelación de las diferencias sociales a través de una reforma tributaria un poco mayor.  Por ejemplo, con la eliminación del IVA a la canasta básica de alimentos los primeros favorecidos son todas las personas que destinan gran parte de sus ingresos a alimentarse. Así como se hacen descargas tributarias a los más ricos, por qué no aliviar del pago del IVA a los más carentes de este país.

Otras propuestas de rebajas tributarias aparecen ciertamente inocuas, como la reducción a los impuestos de timbres y estampillas (ya en vigencia y propuesta por el anterior gobierno de la Concertación) o como la rebaja arancelaria de seis a tres por ciento, en circunstancias que con los numerosos TLCs los aranceles reales son aun menores. Por último, ¿Marco ha pensado en los productores nacionales? Y hay también reducciones que pueden ser contradictorias., como lo es el impuesto a la gasolina, que si bien puede favorecer a los transportistas, también incentiva el uso del automóvil particular (lujosos 4x4 incluidos).

Un programa económico de continuidad. De izquierda, poco. O nada.
13-06-2009 18:23

*Editorial de revista Punto Final

Marco Antonio Enríquez-Ominami en el país de los ciegos

Marco Antonio Enríquez-Ominami en el país de los ciegos

 

El Sindicato


Nunca tanto como hoy el popular refrán “en el país de los ciegos el tuerto es rey”, podría tener tanto sentido. Ahora, si ése país tiene lugar en el espacio de la posmodernidad, el pato está en el horno, compañeros. Y si el tuerto y los ciegos son chilenos, la cena está servida. Sospecho que el refrán de marras es más chileno de lo imaginable. Alguien debe haberlo echado a correr para que no olvidáramos lo frágiles que somos como sociedad, lo vulnerable que somos a la obnubilación.

¿Por qué olvidar lo asombrados que resultamos el verano pasado frente a esa muñeca gigante de cobre que “caminaba” por la plaza, mientras sus gestores catalanes se reían a carcajadas de nuestra imbecilidad macondiana ante al hielo del Melquíades de turno?

Mi difunta abuela Sabina decía que nuestra generosidad criolla era ilimitada, que aquí cualquiera llegaba del extranjero con una mano por delante y la otra por atrás, hablando “raro”, y en un santiamén acababa amarrando los perros con longaniza, y en la generación siguiente tenía a los chilenos trapeando sus pisos. Eso era y sigue siendo verdad, como también lo es en su sentido ulterior, esto es, que así como en Chile no cuesta nada hacer fortuna, tampoco cuesta mucho ser brillante, o hacer que el resto se convenza de ello, aunque no sea real. Si bien es cierto que no somos el paraíso de la estulticia (debe haber otros más tarados que nosotros), tampoco somos la tierra prometida de la inteligencia humana, ni mucho menos, de la inteligencia emocional.

A estas alturas ya es posible colegir que MEO (Marco Antonio Enríquez-Ominami, el diputado díscolo, el sobrino odiado por Camilo) se perfila como el candidato “ideal” a cualquiera de esas cosas que los chilenos validamos de buenas a primeras, como los requisitos para un cargo de elección popular; por un lado, MEO es el “tuerto” que puede erguirse en medio de la mediocridad reinante, y sin mayor esfuerzo, conseguir que algunos lo confiesen como su placer culpable: es el menos malo, qué vamos a hacer, es lo que hay nomás. Y, por otro lado, MEO es el chileno posmoderno por antonomasia: narcisista, hedonista, consumista e individualista. Si frente a la necesidad de perfilar candidatos presidenciales mezclamos la escasa calidad disponible y los atributos descritos para la posmodernidad, el resultado es el típico “producto” del marketing actual: un candidato mediático y de bajo perfil intelectual, es decir, un candidato más preocupado de la forma que del fondo, de las encuestas que del contenido de su discurso.

El columnista Patricio Dussaillant (La Tercera, 24/05/09) dice que MEO ha desplegado “una acertada estrategia de medios que, hasta ahora, le permitió subir en las encuestas”. Y en términos ideológicos y programáticos, Dussaillant sostiene que MEO “dio a conocer ideas que lo alejan de su militancia y pensamientos socialistas: cambio sustancial del estatuto docente, rebajar impuestos, privatizar un porcentaje de las empresas estatales. En la línea correcta de lo que necesita el país, pero desconcertante para muchos de sus potenciales electores”.

MEO en la posmodernidad

MEO forma parte de ese escuálido porcentaje de “blancos” que le da dramático sentido a nuestro Apartheid chilensis, de donde surge la dirigencia criolla; él proviene de una familia ungida, con tradición y estirpe, una minoría; y como si fuera poco, la historia de su padre Miguel Enríquez puede ser consultada en todos los idiomas de la tierra, porque es una leyenda. MEO fue educado en Francia, y a su regreso asistió a los mejores colegios de la aristocracia santiaguina, y pertenece por derecho propio a la “clase política” (a la oligarquía partidaria), es decir, su destino connatural es dirigir el país. Lo tiene todo a su favor, partiendo por sus nombres imperiales (Marco Antonio) y sus tres apellidos de niño bien (uno mítico, otro poderoso, y el materno, vinoso), méritos suficientes como para pasar por caja a cobrar el premio (o su capricho de ser rey).

Por sobre todas las cosas, MEO se ama asimismo; él ama su cabello, se lo acaricia como si fuera un rockstar promocionando Head and Shoulders, o un Ricky Martin más machito, es común verlo haciendo ese gesto canyengue de los futbolistas idolatrados por la TV shilena, y a los que el comediante Daniel Alcaíno inmortalizó a través de su personaje Peter Veneno, como el paradigma del fanfarrón kitsch; a MEO, sólo le falta el chicle en la boca.

MEO no busca el placer en los lugares comunes de los socialistas de tomo y lomo (de tinto y de res), su placer es tomar café con su amigo Escobar, o en los catering de sus producciones cinematográficas; el hedonismo de MEO se escribe con letras doradas a bordo de su Cherokee (tal vez una tibia expresión de su complicidad neoliberal), visitando a su oftalmólogo de Vitacura (tal vez otro guiño neoliberal a la salud privada) o recibiendo visitas en su oficina congresal mientras graba el reality de su entretenida vida de “servidor público”, o en las avenidas de alguna ciudad como Miami, acompañado de su esposa diva, que alucina con ser primera dama; MEO no le bolsearía un pucho a Pancho Bucat, en una esquina cualquiera, ni estaría dispuesto a escuchar sus teorías conspirativas; ni a tomarse una chela en un tugurio con un compañero cesante.

Quizás el rasgo más posmoderno de MEO sea esa conjunción narcisista-hedonista-consumista: su individualismo. Sorprende su afán por tener dos padres a la vez, dos apellidos, un pasado y un presente simultáneos, sorprende que hable de sus “dos” hijas, cuando en rigor la primera tiene padre propio (el periodista Eugenio Cornejo). ¿Acaso MEO tarja a su modo las partes de la historia que le incomodan o le sobran?

El distinguido abogado de la plaza, Roberto Ávila Toledo, asegura en esta misma prestigiosa tribuna que “el liderazgo de Marco es nuevo, distinto, rápido, contradictorio (…) no tiene metarrelato (¿quién lo tiene?)”.

Como dicen los abogados: a confesión de partes, relevo de pruebas. Si hay un reclamo que podamos hacerle a la posmodernidad, es que ésta barrió con el relato épico; la gran politique está demodé, ya no cuentan las grandes historias, ningún político hoy día podría juntar un millar de adherentes en una alameda y convencerlos de sus ideas; lo de hoy es la persuasión, no la convicción; lo que cuenta es el encanto personal, no la ideología. Los grandes relatos fueron reemplazados por historias personales. El mejor ejemplo de ello es la historia personal de una pediatra hija de un general muerto en la cárcel y de su paso por una villa donde la torturaron y de su posterior exilio y de lo difícil que le resultó ser separada y asumir una maternidad en solitario y lo mucho que tuvo que luchar con sus coroneles para que la reconocieran como su representante en una papeleta para terminar esquivando las zancadillas y pese a ello ser la más popular…

MEO, no le debes nada a la izquierda. Sólo le debes un poco de humildad a tu historia. Te sobra un guión y un apellido.

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Evo Morales y Fidel Castro coinciden en fortalecer la unidad de los países de América Latina

Evo Morales y Fidel Castro coinciden en fortalecer la unidad de los países de América Latina

La Habana (Cuba), 12 jun (ABI).- El presidente de Bolivia, Evo Morales y el líder histórico de la revolución cubana, el comandante Fidel Castro, coincidieron en la necesidad de continuar fortaleciendo la unidad de los países de América Latina en una rápida visita del mandatario boliviano a la Isla, señalan el viernes medios locales.

    Morales expresó el alto significado que tiene conversar con el líder de la revolución, a quien generalmente llama "abuelo sabio", y dijo que lo vio "muy lúcido, muy sabio, muy fortalecido", antes de concluir su visita a Cuba en la que también se entrevistó con el presidente Raúl Castro.

    En la fraternal conversación con Fidel se abordaron asuntos de interés bilateral, y fue ocasión propicia para el intercambio de experiencias sobre cómo ambos pueblos asumen las tareas políticas, sociales y económicas, a la vez que enfrentan la agresión externa y las consecuencias de la crisis económica global, reportó Radio Habana.

    El presidente boliviano expresó que, para él, tiene un alto significado cada encuentro con "el compañero Fidel", y reiteró el agradecimiento de su pueblo por la incondicional solidaridad cubana, en particular en la salud y la educación.

    En el diálogo se ratificó la voluntad de los dos países de perfeccionar cada vez más dicha colaboración.

    "Estuve dos horas con el Comandante. Lo vi muy lúcido, muy sabio, muy fortalecido", señaló Morales y aseguró que el líder de la Revolución Cubana se siente muy bien y que durante el diálogo abordaron las políticas de salud, así como las sociales y económicas.

    Poco después se reunió con el presidente Raúl Castro, encuentro en el que participaron también el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José Ramón Machado Ventura, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia de Bolivia, y Rafael Daussá Céspedes, embajador cubano en Bolivia.

    Morales, quien viajó posteriormente a Paraguay para reunirse con su homólogo, Fernando Lugo, reiteró el agradecimiento de su pueblo por la incondicional solidaridad cubana, en particular en la salud y la educación, reportó Prensa Latina.
rsl                             ABI