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T r i b u n a c h i l e n a

¿Por qué ganó Piñera?

¿Por qué ganó Piñera?

Andrés Figueroa Cornejo

1.
Más de un 40 % de las personas habilitadas para sufragar en las elecciones presidenciales 2009 en Chile, no acudieron a las urnas, no están inscritas o anularon o dejaron el voto en blanco. La crisis de participación de la democracia tutelada y puramente ritual y formal del país testimonia los límites del presente formato político, y su baja representatividad. Paradójicamente, este mismo estado de cosas, fortalece la gobernabilidad transitoria de la clase en el poder.

2.
En el último tercio de la década de los 80, en Chile se selló a fuego un pacto de gobernabilidad que, en términos sustantivos, continúa vigente, y que puso término al régimen militar y abrió el ciclo de gobiernos civiles. La dictadura pinochetista sirvió, de manera inmediata, para contener violentamente el avance de las fuerzas populares y una de las clases trabajadoras más organizadas y concientes del mundo en aquella época. Al respecto, la Unidad Popular encabezada por el doctor Salvador Allende fue expresión de la lucha de clases y el protagonismo del pueblo y sus intereses, y no al revés. El golpe de Estado terminó con las conquistas asociadas al cuestionamiento estructural del reinado del capital por el poder popular condensado en sus masivos destacamentos políticos y autoorganización propia.

La dictadura militar, digitada por el Pentágono, inauguró una fase de contrarrevolución capitalista y desde mediados de los 70, se impuso en Chile el programa del estadio más brutal del capitalismo, muy distinto al conocido hasta ese momento en la historia. De este modo, se ejecutó la ultraprivatización de los derechos sociales, los recursos básicos, el territorio mismo. Se amplió y precarizó el empleo asalariado y se desmanteló el sindicalismo (que, por otra parte, hoy apenas responde a una organización del trabajo anterior, y no a una nueva regimentada por un capitalismo sin contrapesos, la deslocalización y fragmentación laboral. Por tanto, el actual sindicalismo es apenas una rémora adjetiva de una fase del capital más bien desarrollista que ya no existe.). La crisis de la deuda externa de fines de los 70 e inicio de los 80 gatilló en el país la protesta social explícita y la exigencia mayoritaria del fin del régimen de Pinochet.

Antiguas representaciones políticas, como la Democracia Cristiana, guardianes de los intereses de la burguesía y el imperialismo, y que jugaron un papel fundamental en la legitimación del golpe de Estado, se pasaron al bando de la oposición a la dictadura, sin más contenidos que el retorno a la democracia representativa. La izquierda de la época, fuertemente influida por la revolución nicaraguense y el apoyo internacional, radicalizó la protesta social, amplió sus organizaciones político-militares (FPMR, MIR, MAPU-Lautaro, fracciones del Partido Socialista) con el objetivo de romper con el monopolio burgués de las armas y presionar hacia una salida lo más adelantada posible –en términos democrático populares- de acuerdo a las circunstancias. Sin embargo, luego de 1986, la hegemonía de conciliación de la clase propietaria en la oposición de los partidos democrático burgueses y en tendencias al interior de la propia izquierda lapidarían la posibilidad de un levantamiento insurreccional, y años después compondría la Concertación de Partidos por la Democracia. Esos partidos, tutelados por el imperialismo norteamericano y algunos Estados europeos, ante la polarización de la lucha de clases y la inminente crisis de gobernabilidad, pactaron una agenda de consenso, a espaldas del pueblo y los trabajadores, con la dictadura. Así, el itinerario de Pinochet se mantuvo intacto, y ganó el NO a la continuación del régimen militar en 1988. Un año después obtuvo la mayoría en las primeras elecciones presidenciales luego de 17 años, el DC y uno de los principales alentadores del golpismo durante el gobierno de Allende, Patricio Aylwin. En 1990 comenzaron los gobiernos civiles sobre un poderoso acuerdo de gobernabilidad por y para bien de los de arriba. La dictadura ya había cumplido sus objetivos de exterminio popular y contraemancipador, y ahora sólo ofrecía crisis sociales y superior descontento.

3.
El nuevo consenso de gobernabilidad de los que mandan tuvo por fin inmediato descomprimir la organización y la protesta social; cautelar el patrón de acumulación capitalista inaugurado durante el período dictatorial; y despolitizar, desmantelar y descalcificar todas las organizaciones construidas por los trabajadores y el pueblo al calor de la lucha antidictatorial. Con la operación concreta de desarticular, domesticar y extinguir las expresiones más avanzadas de los de abajo, y con el argumento aterrador de evitar nuevas asonadas golpistas, los gobiernos civiles de la Concertación capitalista, provocaron el reflujo del movimiento real del pueblo. Cooptaron y desmoralizaron a la mayoría de sus cuadros dirigentes, y de manera progresiva, infantilizaron políticamente a las grandes mayorías. Al final del primer gobierno de la Concertación el trabajo estaba hecho. Se consolidó la paz de cementerios requerida por el modo primario exportador de una burguesía rentista, parasitaria, especulativa y subordinada al capital transnacional. Se hipotecó, una vez más, el desarrollo industrial y soberano del país, condenando a Chile al extractivismo, la acumulación por despojo de los recursos naturales, y la dependencia económica y multidimensional respecto de los Estados corporativos titulares del capital mundial. El pueblo y los trabajadores se convirtieron en meros consumidores fuertemente endeudados y los distintos momentos de la realización de la valorización del capital (producción-distribución-consumo-producción), al igual que en casi todo el planeta, fueron y son dominados por el capital financiero especulativo. Los dispositivos simbólicos de representación y legitimación de masas de la versión del mundo dominante de la clase dominante, obraron de manera inmejorable a través de las instituciones educativas, militares, eclesiásticas y mediales.

El mensaje es el miedo, la resignación, el consumo compulsivo, la competencia insolidaria, la mansedumbre popular, y la conversión de los potenciales sujetos de transformación en simples clientes, objetos de crédito, endeudamiento, explotación y reproducción general del capitalismo.

4.
Del proceso constituido históricamente de acuerdo a condicionantes en el campo de las relaciones de fuerza mundiales, y su manifestación determinante en el territorio chileno, coyunturalmente se presenta con la imposición de los candidatos presidenciales del poder, Sebastián Piñera (quien, junto a sus hermanos, se enriqueció gracias a la dictadura, la venta a precio absurdo de la propiedad estatal, la privatización de la seguridad social y la salud) y Eduardo Frei Ruiz Tagle (cuyo gobierno soldó los lazos de dependencia estructural en relación a los intereses corporativos transnacionales y, justo antes de Ricardo Lagos, terminó el proceso de privatización de los derechos sociales, los recursos naturales y el empeoramiento de las condiciones de trabajo de la mayoría chilena). Ambos representan los mismos intereses de clase y son notas de una similar composición antisocial y antipopular. Casi está de más recordar que los dos son instrumentos de las políticas emanadas de los centros imperialistas y sus políticas de ajustes estructurales, desregulación económica, el Estado subsidiario y aval de la burguesía en aprietos, la “autonomía” del Banco Central, programas sociales focalizados y absolutamente insuficientes, etc.

5.
Mientras tanto, el padrón electoral –viejo, clientilizado y loteado políticamente sobre la base de los resultados del plebiscito del SÍ y el NO de 1988- repite una y otra vez sus resultados ante la crisis de representatividad, credibilidad de la actual democracia, y despolitización del conjunto del pueblo. Hasta ahora, y después de 20 años, el Ejecutivo estuvo en manos de la Concertación. En la última elección concurrió una batería de variables que explica el empate de las dos derechas en competencia, resuelto a favor de Piñera.

6.
De los aproximadamente 12,5 millones de electores potenciales en Chile, emitieron un voto válido 6.942.601. Piñera sacó 3.582.800 y Frei 3.359.801. 244 mil personas anularon el voto. Es decir, del total de electores posibles, Piñera tuvo el sufragio del 28,66%. Normalmente en la segunda vuelta la abstención disminuye en al menos un 4% respecto de la primera. En esta ocasión se dio al revés: aumentó en un 2%.

7.
El pueblo chileno no es más derechista o conservador que hace 4 años. El continuismo concertacionista, el nepotismo, la imposición de Frei como candidato único de la Concertación sin pasar por primarias en un período de crisis de esa componenda; la fragmentación y desgajamiento de la fracción del bloque del poder en el Ejecutivo de MEO (cuya propaganda y mercadotecnia lo ligaron hábilmente al cambio generacional y al relevo sin contenidos, demostrado por el fenómeno de que un tercio de su votación se fue a Piñera y el resto a Frei); la inteligente, pero desconcertante e insuficiente maniobra de que Jorge Arrate, ex líder concertacionista, facilitara el ingreso de tres miembros de la dirección del Partido Comunista al parlamento a través de un pacto por omisión; y la propia figura de Frei –el peor de los candidatos posibles- son parte del problema. A lo anterior, es preciso añadir el populismo más efectivo mediáticamente de Piñera (el 90 % de los medios de comunicación en el país son propiedad de la vieja derecha), su promesa de un millón de empleos y fin de la delincuencia (?), el trabajo añoso de la ultraderechista UDI en territorio popular, la apatía galopante de la población ante un panorama electoral sin alternativas, etc.

8.
Sin duda, acaso desde abajo, como sugiere mi querido Pedro Echeverría (extraordinario y prolífico analista y académico mexicano), una de las variables sustantivas para el triunfo de Piñera se encuentra en que la izquierda anticapitalista, el eventual continente político de los trabajadores y los pueblos, todavía no se convierte en alternativa política desde, con y para las grandes mayorías. Es cierto, luego de un largo reflujo, descomposición política y orgánica, desesperación y depresión, el socialismo anticapitalista recién comienza a escribir el prólogo de la reconstrucción política de la conducción de los intereses de los trabajadores y los pueblos. Ello se hace paulatinamente, con audacia y, al mismo tiempo, ofreciendo confianza, claridad y fortaleza a los futuros protagonistas de la transformación profunda, independiente y popular que demanda la inmensa mayoría de Chile. Por eso sus tareas principales son la participación en los movimientos y luchas auténticas del pueblo trabajador, su ampliación dinámica y comprensiva de las luchas anticapitalistas que se manifiestan en la gesta de los pueblos originarios, el feminismo, el ambientalismo, la diversidad sexual, las nuevas sensibilidades solidarias de las generaciones actuales. Para el caso, la izquierda anticapitalista debe rimar su unidad resumida en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT) con las condiciones actuales de fuerza, las demandas auténticas de las mayorías, una representación y producción simbólica que termine con la nostalgia (que no con la memoria), eche al tacho de la basura las prácticas discursivas hacia adentro y atrás, y proyectarse creativamente de cara al futuro y con las maneras de la actualidad y los y las actuales. Frente a la alternancia de los dueños de todo por arriba, es preciso propugnar la alternativa desde abajo y en todos los terrenos en disputa de la lucha de clases. El calendario de la izquierda convencional recuerda buenamente los santorales inolvidables, pero es la lucha real de los trabajadores y el pueblo la agenda rectora del MPT y sus fuerzas amigas. El desafío de la creación de un proyecto político cuyo horizonte sea la felicidad humana, la igualdad y la libertad, y que en su aterrizaje táctico se base sobre el análisis concreto de la realidad concreta, debe arrojar por la borda todos los manuales, los dogmatismos estériles e incluso la simbología que ya nada dice a los chilenos de hoy. Se acabó la guerra fría, y la contradicción dictadura / democracia es foto en sepia para los sujetos actuales. De no ponerse al día, con rigor, alegría y compromiso poliético insobornable, el socialismo anticapitalista corre el riesgo de esclerotizarse rápidamente, mientras la burguesía no duerme en su objetivo estratégico de mantener incesantemente el infame estado de cosas.
Enero 19 de 2010


Chile: Mortandad de claves sucedáneos

Chile: Mortandad de claves sucedáneos

Andrés Bianque (especial para ARGENPRESS.info)


No hay peor desgracia de aquellos que heredan a los suyos el llanto,
y no la fuerza para cambiar ese llanto.
Anorak Emutiaa


Ha ganado la derecha, aquella que ha corrido con dos jamelgos, provenientes del mismo establo. Por lo tanto, desfile de faisanes y escopetas escondidas, danzan.


Todo sucede como en cámara lenta, como en un acorde de crepúsculo que mece despacio la algarabía y los gritos contra los árboles. Las banderas flamean manoseadas en el centro de la calle, no entiendo las voces, no reconozco las facciones, los puntos suspensivos suspenden el ambiente.
Se me viene el humo que emana desde el palacio de La Moneda a los ojos, se me viene el último suspiro de tanto hermano asesinado. Entre chillidos de celebración, puedo escuchar los gritos de los torturados. Se me viene el conteo balotaje desconocido, desvalorizado de, ¿Cuántos muertos adosan las arterias rotas? Y los muertos de hambre, los que terminaron su propia existencia de carencias. Y olvido el análisis riguroso preciso, y dialéctico de este acontecimiento, especialmente porque no lo conozco y en ello, una ingenuidad e ignorancia de campesino de la palabra, me brota muerta en los labios al ver como tanto sacrificio, fue canjeado por un par de sillones y engañitos varios.
Que miserables e inútiles parecen ahora, esos diecisiete años de desgracias. Volver a los diecisiete, después de vivir un siglo de promesas inconclusas.


Y esta vez, no a la fuerza, no por la fuerza se instala el patrón sobre el capataz. Orgullo quizás, soberbia tal vez o llanamente honestidad de abrir las luces y presentarse tal cual frente a los espectadores electores.
Lo que empieza mal, termina peor.
Recuerdo. Poco a poco, de entre las tumbas, de entre los cementerios, calles y plazas comienzan a levantarse las manos, esta vez, armadas, galvanizadas en decisión contra los que nos oprimen. Se levanta un pueblo contra la injusticia. Y es ahí donde los más vivos, los más astutos, los más viejos, permutan el pellejo de cientos, por acomodos que sean muy del modo de todos, excepto de las grandes mayorías.
¿Cuántas generaciones rompieron? ¿Cuántos muertos hay detrás de cada verso, de cada palabra? ¿Cuánta sangre va cayendo por entremedio de los renglones de estas líneas adosadas a la espalda del tiempo? ¿Cuánta piel de fantasma prestada para escribir estas líneas infinitas?*
Una sensación de asco me ronda el pensamiento, como si hubiese sido víctima de una violación y me sintiera sucio por dentro y por fuera, muy a pesar de no tener culpa de aquello. Y como que me duele la nacionalidad que me impusieron, o que me tocó por azar, como que siento vergüenza de ser chileno. No es que los otros fueran mejores, pero había cierto sabor a que por último eran sinvergüenzas que vendían sus cuentos hasta niveles casi risibles y sus caras eran conocidas desde las épocas duras contra la carnicería instalada en el país. Traidores, apóstatas, renegados, pero, mentían tan bien, que uno hasta les creía, a medida que iban mintiendo. Muy acorde con los verdaderos, también renovados fascistas de siglo XXI. "Para que asaltar con un garrote, sí se puede hurtar elegantemente y evitar gastar en detergente, para sacarse las manchas de sangre del smoking"
Tengo la leve sensación de que perdimos, hace mucho tiempo atrás, esto es la crónica de una derrota anunciada.


Dispénseme la edad, pero ¿Cuándo perdimos? ¿El 73, con las hienas sobre los techos del país?


¿O fue el 70? ¿Mucho antes de eso?
La concertación perdió el poder que ostentaba 20 años en el gobierno, poder, asentamientos, posiciones, dineros, nepotismos infinitos, esto, eso y lo otro perdió. Pero no perdió de ninguna manera en lo ideológico, incluso se dio el lujo de llevarse a varios de los nuestros a sus aposentos, somos otros, los que hemos perdido hace rato ya en esos campos, que desde donde bastante no germina nada bueno o duradero. Entonces, ¿Cuándo es que perdimos realmente? ¿Seguimos perdiendo?
Pésima terapia abarcar culpas ajenas y que a uno no le corresponden. Pero sería bastante sano, otorgarse un momento de reflexión al respecto y proponer, el cómo, no repetir esos errores.
En lo personal, yo siento que perdimos vergonzosamente en los 80, cuando se nos desmanteló no lo sólo la esperanza y las ganas, sino también algunas armas, no sólo las de fuego, sino otras más poderosas, como la consecuencia, la claridad y honestidad para con nuestro Pueblo.
Y nosotros, siendo los más numerosos, los de mayor contingente, dejamos solos a muchos otros que quizás también negociarían una salida pacífica y mesurada al asunto, pero mirando a los ojos, de tú a tú contra cualquiera, otras hubiesen sido las condiciones.


No pidiendo disculpas por haber reaccionado “tan mal” y defenderse, por ejemplo, ante las torturas y asesinatos varios.
Unidades de Combates completas, entregando municiones y pertrechos a ciertos encargados del Partido, que nos habían vendido hace rato ya, en inofensivo paquete simpático-civil como ofrenda y elegante señal de seres civilizados, que comerían el caviar con servicio y no con las manos.


Si sólo hubiésemos podido vislumbrar que en la entrega simple y sencilla de aquellos abastecimientos, hipotecaríamos, ahora, casi 25 años de promesas incumplidas.


¿Cómo diablos no haber intuido la traición en ciernes?
El pueblo convertido en un guiñapo sanguinolento, con el cual los ricos limpiaron sus zapatos y después de aquello, el pueblo convertido en estropajo de la nueva naciente casta, los nuevos ricos y su Transacción a la Democracia.
Y la Concertación es responsable de la llegada de la derecha y su cardumen de pirañas siempre famélicas de ganancias al gobierno. ¿Y quiénes son los responsables de la llegada de La Concertación?
El éxito es medido, de la misma manera, tanto por gentes de derecha o de izquierdas. He ahí el triunfo gigantesco de nuestros enemigos. El materialismo, al final de cuentas, es lo mismo que Consumismo. Dime cuánto tienes y te diré dónde militas.
Escribo en forma pausada, una docena de trazos sobre un papel que servirá de carta para una tarea bastante ingrata.


Cavo silencioso un hoyo sobre algún lugar poco concurrido, tomo el escrito y lo entierro hasta que sea imposible poder verlo. Ahí van algunas palabras envueltas para que puedan leerlas los que aún no han sido encontrados, por aquellos que dejaron sus dientes, su carne y sangre mezclada con las napas y capas que cubren no sólo el subsuelo, sino la memoria que nos falla tanto, y que tanta falta nos hace.
¿Es permitido que los ignorantes comentemos nuestros dolores sin ser profesionales de la eterna ecuación no resuelta, del cómo terminar con la desigualdad social?
Sentado sobre la cuneta que delimita la vereda de la calle, un niño me mira con rostro desconfiado e inquisitivo, al verme sentado de la misma manera que él. Adivina quizás todas las derrotas que me surcan la mirada. Me sonríe en forma pícara y, con malicia de cómplice me dice, ¿Tú tampoco hiciste tus deberes, te portaste mal, por eso te echaron a la calle? Me rompe letal, mis complicados acertijos y enigmas políticos. Pienso.


¿Y si me preguntara cada cuatro años lo mismo, cada 17 años, cada 20 años?


¿Cuál sería mi respuesta?
Después de la Guerra somos todos Generales.

Haití: La masiva presencia militar de Estados Unidos provoca polémicas

Haití: La masiva presencia militar de Estados Unidos provoca polémicas

XINHUA


El dominante papel de Estados Unidos en Haití, país que fue asolado por un potente terremoto la semana pasada, ha sido puesto en tela de juicio por ciertos países.


Un ministro francés pidió el lunes que los esfuerzos de asistencia internacionales no deben hacerse para "ocupar" a Haití, mientras el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, acusó a Estados Unidos de ocupar al país caribeño en nombre de una operación humanitaria.


Cuestiones tanto desde el interior como desde el exterior


Haciendo referencia al regreso de un avión francés de ayuda por orden de la fuerza estadounidense la semana pasada en el repleto aeropuerto en la capital de Haití, el ministro de Cooperación de Francia, Alain Joyandet, se quejó de que el Ejército de Estados Unidos había monopolizado el aeropuerto.


"Se trata de ayudar a Haití, no de ocupar a Haití", indicó el ministro en declaraciones a una emisora de radio francesa desde Bruselas, donde asistió a una reunión de la Unión Europea sobre Haití.


Joyandet expresó su esperanza de que la ONU investigue el problema de cómo los gobiernos deberían trabajar juntos en Haití y de que "se esclarezcan las cosas con respecto al papel de Estados Unidos".


Por su parte, el presidente venezolano Chávez también planteó una cuestión similar sobre el papel de Estados Unidos en Haití.


"Leí que están llegando 3.000 soldados, marines armados como para una guerra. (...) Médicos, medicamentos, combustible, hospitales de campo, eso es lo que Estados Unidos debe enviar", dijo Chávez en su discurso televisivo semanal. "Están ocupando a Haití de una manera encubierta".


"Uno no los ve en las calles. ¿Están recogiendo los cadáveres? (...) ¿Están buscando a los heridos? Uno no los ve. Yo no los he visto. ¿Donde están?" añadió el presidente.


Chávez indicó además que no quiere menospreciar los esfuerzos humanitarios de Estados Unidos, sino que pone en duda la necesidad de tantos soldados.


Por su parte, los medios de comunicación estadounidenses también cuestionaron qué tipo de papel quiere desempeñar EEUU en Haití.


La revista semanal norteamericana Time publicó el sábado un comentario titulado "El Ejército de Estados Unidos en Haití: Una invasión compasiva", en el cual afirma que "Haití, a todos los efectos, se convirtió en el quincuagésimo primer estado a las 16:53 del martes pasado después del devastador terremoto. Si no es un estado, entonces por lo menos una subdivisión del estado -- Estados Unidos".


Respuesta de Washington


Haciendo frente a esas cuestiones desde dentro y fuera de EEUU, funcionarios de Washington subrayaron que las fuerzas del país en Haití para participar en las operaciones de rescate están en cooperación con el gobierno haitiano y la ONU.


La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó la semana pasada durante su visita al país caribeño que el gobierno de EEUU no tiene intención alguna de hacerse con el poder de los funcionarios haitianos. "Estamos trabajando para respaldarlos, no para sustituirlos", dijo.


El secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, declaró este lunes que el propósito de enviar tropas a Haití es ofrecer protección a los inocentes haitianos o extranjeros, en caso de que se desencadene la anarquía.


El portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, afirmó en términos más directos, "No nos estamos haciendo con el control de Haití".


"Cuantas más críticas escuchamos, más decididos estamos a esforzarnos por mejorar las vidas del pueblo haitiano", dijo Denis McDonough, un asesor de seguridad nacional del presidente de EEUU, Barack Obama.


Hasta el lunes, EEUU ha enviado a Haití a aproximadamente 11.000 infantes de marina y soldados, además de 33 aviones de ayuda y varios navíos.


Estados Unidos reconoció el gobierno de Haití en 1864, sesenta años después de que el país caribeño lograse su independencia de Francia. Entre 1915 y 1934, los infantes de marina de EEUU ocuparon a Haití durante casi 20 años para contener revueltas políticas.


En 1994, el entonces presidente de EEUU, Bill Clinton, envió tropas a Haití para ayudar al depuesto mandatario Jean Bertrand Aristide a retomar el poder.


Foto: Haití, Terremoto - Soldados de la 82 División Aerotransportada del Ejército norteamericano arriban al Aeropuerto Internacional de Toussaint L’Ouverture la Capital haitiana Puerto Príncipe. / Autor: Chad Chisholm – USAF - DOD

Argentina: Solanas y Olmos aseguraron que es posible una auditoria de la deuda

INFOSUR


El diputado por Proyecto Sur y el investigador de la deuda, estuvieron en “Palabras + Palabras -” en TN, en un programa especial sobre deuda externa que hizo record de rating para el programa. Solanas exigió que “el Congreso tiene que investigar la deuda con una auditoria lejos de toda sospecha” y Olmos aseguró que “la auditoria que hizo Ecuador le permitió liberarse de la mayor parte de su deuda”.


Comenzó el diputado Solanas, mostrándose sorprendido porque “la presidente argentina utiliza los mismos argumentos que los acreedores” para deslegitimar una investigación de la deuda externa. “Acá hay un monstruo que se devora los ahorros de los argentinos, siendo fraudulento por varios motivos. La presidente no puede ignorar la existencia de una causa que llevó 18 años de investigación y que tiene sentencia firme de un juez federal. Sobre esa causa, hay otras tres en pleno curso”, sostuvo Solanas.


En tanto, Olmos aclaró que “un hecho fundamental que no se dice, es que los actos ilícitos no generan en ningún caso consecuencias lícitas. El Código Civil es muy claro en este sentido, y ningún Congreso a través de leyes de Presupuesto que autorizan emisión de bonos, pueden convalidar lo que es un fraude.”


“Esto lo vimos en Ecuador –sostuvo el investigador Olmos-, que en este momento ha ordenado una investigación penal contra presidentes, ministros, titulares del Banco Central del Ecuador, que estuvieron en eso. Por otro lado, por respeto elemental al orden jurídico no puede un gobierno negociar lo que está siendo materia de investigación penal. Hasta que el Juez no sentencie, hay que abstenerse”, explicó.


Luego, Olmos Gaona, uno de los principales investigadores de la auditoria que hizo el Ecuador desde el 2008, afirmó que “al gobierno le enviamos una especie de listado de todas las pruebas que existen en la Justicia Federal, que lamentablemente la dirigencia política desconoce. En esas tres causas están probados delitos de acción pública, irregularidades diversas, la fraudulenta estatización de la deuda privada que hoy estamos pagando toda la comunidad, y que es la mitad de la deuda pública actual.”


Zlotowiazda, escéptico al argumento jurídico, preguntó qué “beneficios prácticos” podría tener el curso de una auditoria de la deuda. El periodista insistía en la “practicidad” de las causas y apuntó a qué deudas hoy son parte de las mismas deudas del pasado, tras haber pasado por varios megacanjes y reparto de títulos. Olmos sentenció: “Para la legislación de los Estados Unidos, todo acto celebrado en violación a las leyes del país es un acto impugnable y puede ser cuestionado”.


“Cuando el presidente Correa me pidió que presentara la auditoria del Ecuador –contó Olmos-, a las cinco horas de ser presentada, se comunicó conmigo el doctor Arturo Carrillo, del estudio más importante de Estados Unidos, abogados del Chase Morgan, para preguntarme cómo se podía arreglar esto. Su problema es que tenían una auditoria que demostraba la fraudulencia de la deuda externa del Ecuador desde 1976 hasta el 2005. Correa les dijo que iban a pagarles un mínimo stock de la deuda y que si no les gustaba, que fueran a litigar adonde quisieran. Claro, la auditoria tenía 55.000 páginas que mostraban minuciosamente el fraude y por supuesto los acreedores aceptaron en su totalidad la suspensión del pago y después ese mendrugo que se les dio. Y no hubo ningún fondo buitre y el Ecuador se liberó de la mayor parte de su deuda.”


Frente al llamado de la “autoconvocatoria” opositora y la disposición a investigar la deuda, Solanas se explayó: “El Congreso tiene que investigar la deuda con una auditoria lejos de toda sospecha, con expertos nacionales e internacionales. No se trata de armar una comisión que patee para adelante. Nosotros vamos a hacer del tema de la deuda un eje central de nuestra acción en el Congreso.”


“No se trata de anzuelos y carnadas”, comentó el diputado. Luego continuó: “Estamos hablando de la mayor estafa que recuerda la historia argentina, que sigue vigente, y que se está comiendo los ahorros argentinos que precisamos para reactivar el país. Por eso planteamos la investigación de la deuda y la creación de un Fondo Nacional de Desarrollo. Si la dirigencia política tiene una posición sincera, debe reconocer que estamos ante un fraude monumental de acción continuada.”


Luego, el referente de Proyecto Sur finalizó: “Hasta que la deuda no sea auditada por el Congreso como acto de reparación histórica y de dignidad nacional, no puede salir ni un dólar más del Banco Central. Porque nos llenamos la boca hablando de ‘seguridad jurídica’ y con qué argumento se piensan saltear estas causas en la Justicia.”

Palestina: Según Mahmoud Abbas las conversaciones son la única opción para los palestinos

Palestina: Según Mahmoud Abbas las conversaciones son la única opción para los palestinos

El presidente palestino Mahmoud Abbas dijo hoy que los palestinos no tienen más opción que las negociaciones.


Durante una ceremonia con motivo de la Navidad Armenia realizada en la ciudad cisjordana de Belén, Abbas dijo que los palestinos "no van a dejar de trabajar en favor de la paz", informó la oficial agencia noticiosa palestina, Wafa.


El presidente palestino, apoyado por Occidente, hizo un llamado a los israelíes "para que adopten la paz con el fin de permitir a los dos pueblos, israelíes y palestinos, vivir en armonía, uno al lado del otro en sus respectivos Estados independientes".


"Esperamos que el 2010 sea un año de paz y el año del establecimiento del Estado palestino independiente con Jerusalén Oriental como capital", agregó Abbas.


Abbas dijo el viernes en un discurso pronunciado ante el consejo revolucionario de su partido, Fatah, que rechaza el poner fin al prolongado conflicto con Israel a través de las armas.


Sin embargo, Abbas también hizo un llamado a los palestinos para que emprendan una resistencia pacífica en contra de la expansión de los asentamientos judíos y la construcción israelí del muro de separación en Cisjordania.


Desde el 2002, Israel ha estado construyendo un muro de cemento a lo largo de la línea fronteriza con Cisjordania y ha señalado que dicho muro tiene como fin evitar que los militantes palestinos emprendan ataques contra Israel.

Latinoamérica III: Variedad de políticas económicas

Latinoamérica III: Variedad de políticas económicas

Claudio Katz

En la región se observan políticas económicas diferenciadas en función de dos procesos: la consolidación o erosión del neoliberalismo y el avance o reflujo de la resistencia popular. Estas singularidades se expresan en cuatro variantes de orientación oficial.


Neoliberalismo ortodoxo en México


La economía azteca ha sido particularmente afectada por la crisis actual. Mientras que el PBI se contraería 0,8% en Brasil y mantendría una leve suba de 1,5% en Argentina, decaerá 7% en México. A pesar de esta contracción, el gobierno de Calderón reafirmó la política neoliberal de las últimas décadas, otorgando mayores atribuciones al Banco Central para administrar el ajuste. Al igual que en la crisis anteriores, la eclosión actual induce a profundizar la atadura al neoliberalismo.


Esta política se inició en México a mitad de los 70 con un crack que precipitó el endeudamiento externo y el despojo petrolero. El descalabro posterior de 1982 condujo a la suscripción del NAFTA y el desmoronamiento bancario de 1994 desembocó en más privatizaciones y librecomercio. Esta dinámica de neoliberalismo continuado, ubica a México más cerca del patrón mundial, que de las peculiaridades latinoamericanas.


Esta orientación no obedece sólo al ascenso del partido derechista PAN, sino que es también compartida por la vieja burocracia nacionalista del PRI. Esta política económica se afianzó a pesar de sus nefastas consecuencias. Ha consagrado una profunda dualización entre la minoría que lucra con el modelo vigente y la mayoría afectada por ese esquema. Los perdedores se localizan especialmente en sectores de la pequeña empresa, en la región sureña y en la masa de asalariados, que perdieron un millón de puestos de trabajo en última década.


La crisis actual ha puesto de relieve la enorme dependencia hacia Estados Unidos, que absorbe el 85% de las exportaciones del país. La recesión de la potencia vecina paralizó todo el cordón de maquiladoras, creando una situación muy crítica en los sectores automotor, electrónico y textil. A diferencia de lo ocurrido en 1994, esta vez no se avizora una salida con mayores ventas al norte.


El esquema de maquilas es vulnerable, además, por la baja competitividad de actividades que operan con tecnologías fragmentadas. Los enormes lucros de las corporaciones foráneas se asientan en los bajos costos salariales. Esas empresas han reforzado la desintegración de la vieja estructura industrial, introduciendo mayores niveles de explotación y depredación ambiental. Ni siquiera han alentado aumentos significativos de la producción, cómo lo demuestra el bajo crecimiento industrial (desde el año el año 2000, sólo un tercio de la media prevaleciente en los 70). (1)


Pero el modelo actual es sostenido también por los grupos capitalistas aglutinados en torno a las nuevas multinacionales locales (Telmex, Cemex, Grupo Bimbo). Estas corporaciones se expandieron en los mercados vecinos, desarrollando especialidades no cubiertas por sus competidores metropolitanos (farmacia, medios de comunicación, cemento, alimentos).


El estancamiento industrial coincide con la consolidación de México cómo abastecedor petrolero de Estados Unidos. Mientras que en 1988 se destinaba a ese mercado el 50% del crudo, las colocaciones actuales bordean el 80%. Luego de Canadá y Venezuela, el país se ha convertido en la tercera fuente suministro del combustible importado por la primera potencia.


Pero lo más llamativo es la brutal depredación que sufre este recurso. En los últimos seis años se extrajo el 87 % de todo el crudo sustraído en la era contemporánea. Esta absorción contrasta con el 13% capturado durante el largo período precedente de cuatro décadas (1938-76). Además, se han privilegiado toscas formas de primarización por la demora en construir refinerías. México es el sexto exportador mundial de petróleo, pero debe importar el 40% de la gasolina que consume por falta de procesamiento local del combustible.


La baja inversión en exploración está agotando, además, las reservas y reforzando las presiones para privatizar la empresa estatal PEMEX. Esta firma se ubica en el podio de las diez principales petroleras del mundo, cuenta con ingresos anuales de 100.000 millones de dólares y nutre el 40% de los recursos del presupuesto estatal. Pero ha sufrido los típicos procesos de endeudamiento y saqueo que preceden al remate de las compañías públicas.


La lista de aspirantes a ganar esta subasta es tan nutrida, cómo la resistencia que genera liquidar la compañía que financia al estado. Por esta razón, una administración ultra-liberal no logra consumar su traspaso al sector privado. (2)


Social-liberalismo en Brasil


El impacto de la crisis global en Brasil fue semejante al promedio latinoamericano, pero la economía del país cumpliría un rol más activo en la eventual reactivación del 2010. Los pronósticos indican un crecimiento de 5,5%, frente a 4% de Argentina y 3,5% de México. Si estas previsiones se cumplen, cambiaría la tónica del rezago brasileño, observado durante el reciente ciclo de crecimiento regional. Mientras que Argentina o Venezuela crecieron en ese quinquenio al 7 u 8% del PBI, Brasil no superó el 3%. (3)


Pero cualquier análisis basado en estos vaivenes de la coyuntura tiende a ensombrecer el afianzamiento de la principal economía de la región. Esta consolidación es muy resaltada por los voceros del capital financiero, que alaban a Lula y pronostican la conversión de Brasil en la quinta potencia del plantea, a mitad de siglo XXI. Ponderan especialmente la atracción que ejerce la magnitud de su mercado sobre las inversiones externas. Esta afluencia aumentó un 30% durante el año pasado, a pesar de la caída del 14% que registró esa variable en el resto del mundo.


El entusiasmo capitalista toma en cuenta también la significativa expansión internacional de las multinacionales brasileñas, que comienzan a incursionar en Centroamérica, África y Medio Oriente. Un núcleo de 14 firmas ya figura en la lista de las 100 principales firmas globales emergentes. Las compañías con inversiones significativas en el exterior pasaron de 6 a 877 firmas desde 1990. También llama la atención el peso de las exportaciones manufactureras básicas. Esta actividad expresa una reconversión de larga data, ya que las ventas externas de bienes industriales saltaron de 6,2% del total (1964), al 54% en la última década. (4)


La gravitación de estas compañías y la presencia de exportaciones industriales diferencian a Brasil del resto de la región. Pero esta singularidad no aproxima el modelo vigente al proteccionismo de posguerra, ni a la precedente utilización de la renta cafetalera, para un proceso de industrialización asentado en la sustitución de importaciones. (5)


Las multinacionales brasileñas operan con sus socios internacionales, privilegian las exportaciones y mantienen un gran retraso tecnológico, no sólo con las economías centrales, sino también con sus pares de Asia. La influencia que ha ganado la empresa aeronáutica Embraer es un caso aislado. En Brasil no se ha desarrollado ningún sector de inversiones complejas en computación, servicios, automotores o actividades nucleares. Los gastos de investigación y desarrollo se ubican por debajo del promedio de la OCDE e incluso Corea del Sur registra 30 veces más patentes, con un tercio de la población del país sudamericano. (6)


Esta limitación obedece, en gran medida, a la creciente incidencia de las agro-exportaciones, que en el último período recuperaron primacía en desmedro de la industria. El viejo liderazgo en café, jugo de naranja o azúcar, ahora es complementado por el negocio de la soja y próximamente del etanol. Si se concreta el millonario programa de extracción del petróleo descubierto en la costa, este recurso podría sumarse a la canasta primaria de ventas externas.


Un efecto de esta gravitación es la inclinación de los distintos gobiernos a negociar mayor acceso al mercado agrícola internacional, a cambio de aperturas importadoras que afectan a la industria tradicional. Pero otra consecuencia más devastadora de la euforia generada por el agronegocio es la destrucción ambiental. La frontera de la soja y de la ganadería se expande desmontando el Amazonas. Las diez grandes empresas que propician esta invasión destrozan con agrotóxicos una monumental reserva de la naturaleza.


Estas mismas compañías bloquean cualquier intento de avanzar en la reforma agraria, potencian el éxodo rural y reducen la tierra cultivable para la alimentación local. También lucra con estas agresiones el 1,5% de los propietarios latifundistas, que detenta el 57% de la superficie rural relevada (en 2003). (7)


Todas las evaluaciones elogiosas del capitalismo brasileño omiten señalar que los beneficios son acaparados por una minoría de financistas, ruralistas e industriales. La reciente decisión de aportar fondos al FMI (por un volumen de fondos equivalente a un año de auxilios sociales) es coherente con este apuntalamiento de los poderosos. Para ascender en la escala global se destina a ese organismo, los recursos que necesitan los desamparados.


Basta observar cualquier dato de la realidad social brasileña para notar la persistencia de una fuerte brecha con cualquier país del Primer Mundo. No sólo los niveles de explotación o desigualdad son muy superiores, sino que persiste una guerra premoderna de las elites contra los pobres. (8)


El modelo económico actual mantiene los pilares del neoliberalismo introducido durante los años 90. Durante ese período se consumó una convergencia de sectores dominantes en la decisión compartida de reducir los salarios, achatar las jubilaciones y privatizar las empresas públicas. Durante esta etapa los bancos impusieron astronómicas tasas de interés que condujeron al colapso del endeudamiento público.


Estas crisis desembocaron, a su vez, en un giro exportador que reforzó el papel del agronegocio y la incidencia de los industriales exportadores en el bloque dominante. Por esta razón se moderaron las privatizaciones, se reordenó la apertura comercial y se adaptaron las altas tasas de interés a un nuevo equilibrio vigente en la cúpula del poder. Aunque Lula ha favorecido a los bancos y a los vendedores de productos básicos, otorgó lugares privilegiados a la burguesía industrial, dentro de los límites que permite el pago a los acreedores.


El gobierno actual también asoció a la burocracia sindical a las elites dominantes, en un marco de creciente asistencialismo a los pobres. Esta política configura un esquema socioliberal diferenciado del neoliberalismo precedente, tanto en la ampliación del bloque hegemónico de los poderosos, cómo en la cooptación de las lideres obreros provenientes del PT y la CUT. Con esta política, el neoliberalismo ingresó en una nueva fase. (9)


Este esquema ha suscitado una verdadera idolatría hacia Lula por parte del capital global. Es un error confundir el rechazo cultural que genera el actual presidente entre ciertas elites, las rencillas de poder o la enemistad de los medios comunicación, con el respaldo que el primer mandatario ha logrado entre las clases dominantes. El gobierno optó por extender el asistencialismo para bloquear la ampliación real de los derechos sociales y se congració con los poderosos, evitado el discurso beligerante que caracterizó al viejo nacionalismo de Vargas, Goulart o Brizola. (10)


Intento neodesarrollista en Argentina


La crisis reciente y el alivio posterior siguieron en Argentina pautas semejantes a Brasil. Pero la recaída ha sido más llamativa en la economía austral, por el contraste con el período previo (2003-08) de elevado crecimiento.


Esa recuperación cerró una década de virulenta cirugía neoliberal, que incluyó formas extremas privatización, apertura comercial y flexibilización laboral, con dos picos de crisis hiper-inflacionaria. El aparato productivo fue reorganizado en un marco de regresión industrial y empobrecimiento de la clase media. El crecimiento del último quinquenio sólo atenuó estos dos flagelos. La pobreza se ha perpetuado en torno al 30% de la población, en un país que desconoció esa escala de miseria durante la mayor parte del siglo XX.


Otro aspecto de este retroceso ha sido el vuelco hacia la especialización exportadora liderada por la soja, que ya acapara el 70% de la tierra cultivable. La amplia gama de granos y carnes que vendía Argentina ha quedado sustituida por la mono-producción de un insumo de altísima rentabilidad, que no contribuye al desenvolvimiento agrícola integral.


La pérdida de posiciones económicas se refleja, además, en la reducida presencia de multinacionales propias. A diferencia de México o Brasil, este tipo de empresas se cuenta en Argentina con los dedos de la mano. El desmantelamiento del viejo tejido industrial centrado en el mercado interno, no fue seguido por ningún desarrollo de exportaciones manufactureras.


Pero lo más distintivo del país ha sido la contundencia de la reacción popular. La rebelión masiva del 2001-02 provocó un quebranto institucional, sin ningún parangón en México o Brasil. Las clases dominantes perdieron la cohesión por arriba, que han mantenido en estos dos países e incluso emergió un sector hostil a la estrategia neoliberal.


Estas peculiaridades explican la introducción de políticas neo-desarrollistas bajo el mandato de los Kirchner. Estas orientaciones buscaron recomponer la gravitación de la burguesía industrial, en desmedro de los bancos y en conflicto con el agro-negocio. El intento se llevó a cabo inicialmente, en condiciones internacionales favorables y en el contexto interno de alta rentabilidad que generó la mega-devaluación (2001). Con esa política se apuntaló una recomposición de la autoridad del estado, que suscitó durante varios años el aval de toda la clase capitalista. (11)


A diferencia de México y Brasil, esta orientación también incluyó ciertas concesiones sociales que rompieron la sucesión de agresiones patronales. Hubo recomposición del salario formal y recuperación de la capacidad negociadora de los asalariados. El modelo neodesarrollista implicó un reconocimiento de este cambio de relaciones de fuerzas con los oprimidos. Privilegió los subsidios a los capitalistas, pero también buscó afianzar el manejo estatal de crecientes porciones de la renta agraria, para atemperar la presión por abajo. Cuando el modelo perdió fuerza, irrumpieron las tensiones con el establishment y se desató una profunda crisis, que permanece irresuelta desde el 2007. (12)


Pero los Kirchner no se equiparan con Perón. Un verdadero abismo separa las acotadas concesiones del último período de las enormes conquistas populares de los años 50. No se ha puesto en práctica ningún intento serio de redistribuir los ingresos y revertir el pavoroso crecimiento de la desigualdad social.


El gobierno argentino intentó resucitar el industrialismo con cierta protección arancelaria, aprovechando el escenario creado por el descalabro del 2001. Pero favoreció más a la cúpula del empresariado que al grueso de firmas y actuó como abogado de las grandes compañías que se han internacionalizado (especialmente Techint). Esta postura fue muy evidente, cuando los intereses de estas empresas fueron amenazados por las medidas de estatización adoptadas en Venezuela.


El neodesarrollismo contemporáneo difiere, además, de su precedente por la ausencia de grandes proyectos de inversión pública y por la renuncia a introducir nacionalizaciones en los sectores claves de la economía. Desenvuelve una política distinta al socioliberalismo de Brasil, pero se ubica en el mismo marco de clases dominantes que han sustituido el modelo burgués nacional por esquemas de exportación y mayor asociación con el capital transnacional.


El ensayo neo-desarrollista no pudo revertir la desarticulación productiva y la enorme dependencia del equipamiento foráneo. Tampoco recompuso la baja competitividad de la industria y su alto nivel de extranjerización. Por esta razón ya muestra signos de agotamiento. El obstáculo más importante a su continuidad es la predilección que exhiben las clases dominantes por los elevados lucros que ofrece la primarización. La hostilidad de las elites hacia la política gubernamental, la salida de capitales, las inversiones en el exterior y la continuada venta de grandes empresas a firmas foráneas ilustran el escaso apego actual de los acaudalados al curso neodesarrollista.


Este distanciamiento fue acentuado por todos los desequilibrios que erosionan a ese modelo. El deterioro del tipo de cambio, la baja inversión privada, el cuello de botella energético y la inflación han afianzado la búsqueda de un nuevo esquema, más asentado en la agroexportación, que podría implementar el gobierno actual o su reemplazante.


Reformismo distribucionista


La política económica en Venezuela, Bolivia y Ecuador difiere del resto de la región por su cariz reformista. Los tres gobiernos alineados en el nacionalismo radical enfrentan serios conflictos con el imperialismo y las clases dominantes y adoptan medidas tendientes a mejorar el poder adquisitivo popular, a partir de cierta redistribución del ingreso.


La crisis global golpeó a estos países con la misma severidad que a las restantes economías. La caída inicial de las exportaciones de petróleo afectó a Venezuela, las dificultades con el gas incidieron sobre Bolivia y la retracción de las remesas golpeó a Ecuador. Pero estas adversidades encontraron un límite al promediar el 2009. En los tres países se adoptaron también ciertas medidas de protección de los sectores populares, en un marco de austeridad, que no alteró significativamente la política económica.


Venezuela logró altas tasas de crecimiento desde el año 2003 merced a la bonanza petrolera. Por primera vez en la historia del país, la clase dominante no ha sido la única beneficiaria de esa ventaja. Se concretó una importante reducción de la pobreza (de 62% en 2003 a 31,5% en 2008) y de la indigencia (de 29% a 9% en ese período). También disminuyó el analfabetismo y se amplió la cobertura sanitaria. Además, decayó el desempleo de 18,4% (2003) a 8,3% (2007). Estos avances se financiaron con los fuertes incrementos del gasto social (de 170% entre 1998 y 2006), que acompañaron a la ampliación de los ingresos gubernamentales. (13)


Estas erogaciones han permitido garantizar el aprovisionamiento de alimentos, mediante un sistema de distribución estatal a bajo precio (Mercal) y facilitaron un programa de construcción de viviendas populares. Pero el principal obstáculo inmediato que enfrenta esta acción es el descontrol de la inflación, que promedia porcentajes muy superiores al resto de la región (23% durante el 2009) y licúa la recomposición del poder adquisitivo.


La carestía no obedece sólo al sabotaje de los capitalistas que desabastecen en los picos de la tensión política. Tampoco se explica por el desborde de importaciones o el aumento desproporcionado de la liquidez. Tiene un fundamento estructural en el escaso aprovisionamiento local de bienes para satisfacer el aumento del consumo. La única forma progresista de resolver este cuello de botella es mediante un sostenido proceso de industrialización.


El mismo tipo de reformas sociales se ha concretado en Bolivia, pero en un contexto histórico de atraso y pobreza muy superiores. Este elevado subdesarrollo (incluso para los parámetros latinoamericanos) acota el margen de acción para implementar mejoras sociales. En estas condiciones se ha utilizado la renta de los hidrocarburos para introducir una cobertura para los niños, un ingreso para los jubilados y un subsidio para las mujeres embarazadas.


También se avanzó significativamente en la reducción del analfabetismo, la creación de hospitales y la introducción de coberturas sanitarias, apoyadas con la acción de médicos cubanos. Con estas medidas la pobreza recién ha comenzado a disminuir del 68% a 58%, mientras la indigencia bajó del 38 a 31%. La tragedia social de arrastre es gigantesca, en un país que ha expulsado al exterior a una gran porción de sus ciudadanos. (14)


Finalmente en Ecuador, los avances sociales se han concentrado en el incremento del salario mínimo y el control sobre el trabajo precario. El país no sólo integra el pelotón de naciones más rezagadas de la región, sino que soportó, además, varias crisis financieras de proporciones mayúsculas. Tiene 1,5 millones de exilados económicos y un porcentaje muy elevado de desempleados. Las mejoras logradas en la recaudación de impuestos han servido para incrementar los gastos sociales, extender las coberturas asistenciales y mejorar la educación y la salud públicas. (15)


Las medidas adoptadas en los tres países constituyen sólo moderados puntos de partida para resolver una tragedia social de largo arrastre. Estas iniciativas son necesarias, pero no alcanzan para resolver ningún problema estructural de economías muy periféricas y dependientes. Sin remover los obstáculos que históricamente han bloqueado el desenvolvimiento de estas naciones resultará imposible conseguir avances perdurables para el grueso de la población. (16)


Las acotadas nacionalizaciones


La nacionalización de distinto de tipo de empresas constituye una iniciativa central para este tipo de gobiernos. Este curso se aceleró en Venezuela con traspasos que incluyeron una siderúrgica (SIDOR), una planta arrocera (de Cargill), un banco importante (del grupo Santander) y 75 empresas de servicios petroleros. El estado ingresó en 12 rubros, con el explícito objetivo de multiplicar el desarrollo industrial.


Este curso difiere de la prioridad económica precedente, exclusivamente centrada en diversificar los mercados de exportación del petróleo, para superar la atadura al mercado estadounidense. Con este propósito se apuntaló al aprovisionamiento de China y se ha buscado introducir una negociación de los contratos en euros. Pero esas medidas no resuelven la enorme dependencia de la economía venezolana del vaivén internacional del precio del crudo. Es sabido que por debajo de cierta cotización, cualquier modelo que se ensaye pierde sustento. La baja del promedio del 2008 (86 dólares) a la media del 2009 (56 dólares) provocó un serio impacto en la economía, que podría traducirse en un fuerte estancamiento durante el 2010 (previsiones de crecimiento del 0,5%).


Las nacionalizaciones también difieren de la simple renegociación de los contratos de extracción del petróleo con las grandes compañías, que predominó en los últimos años. Con estas tratativas se logró aumentar las rentas para el estado, luego de un proceso de intensos conflictos con varias firmas (especialmente Exxon), que no ha quedado totalmente zanjado. En este terreno quedan pendientes muchas definiciones, especialmente en el tratamiento de los nuevos pozos de crudos extra pesados ubicados en la faja del Orinoco, cuya comercialización requiere elevadas inversiones adicionales.


Obviamente los neoliberales pegaron el grito en el cielo por una sucesión de nacionalizaciones que revierte el proceso de privatizaciones. Los críticos socialdemócratas optaron por una crítica más elíptica. Sugieren que las estatizaciones son medidas obsoletas o inviables en manos de los funcionarios venezolanos. Contrastan su aplicación con la política de promoción de los negocios privados seguida por Lula, que es ponderada como un hito de la modernización. (17)


Pero esta visión olvida que las nacionalizaciones son indispensables para construir una industria moderna con empleo, en una economía históricamente obstruida por los derroches de la burguesía rentista. Cuestionar su introducción equivale a perpetuar el viejo esquema de despilfarro petrolero, que la clase dominante ha recreado junto a la hipócrita reivindicación de la iniciativa privada y el espíritu empresario.


Las nacionalizaciones enfrentan muchas adversidades de administración, pero lo que más conspira contra sus efectos positivos es el pago de las indemnizaciones. Estos desembolsos no se justifican, especialmente frente a empresas como SIDOR, que surgieron de cuestionados procesos de privatización. Estas erogaciones han costado 15.000 millones de dólares, que podrían haber sido utilizados en la inversión pública. (18)


También existe una seria indefinición en la forma de gestión. La burocracia estatal siempre obstruyó el funcionamiento de las empresas públicas y facilitó el enriquecimiento privado. Pero ahora se podría introducir el control obrero y social requerido para optimizar la administración de esas compañías.


Otra decisión clave comenzó a implementarse en los últimos meses, con la intervención en dos bancos (Canarias y Pro Vivienda), para ampliar el porcentaje de entidades bajo manejo estatal. Esta presencia es aún minoritaria, pero se encuentra en franco avance. La estatización afectó a un magnate estrechamente asociado con el gobierno, que cayó en desgracia por el destape de grandes desfalcos. Por primera vez son penalizados los banqueros, que acumularon fortunas en los últimos años, lucrando con la especulación de los bonos públicos y el tipo de cambio.


Esta acción podría iniciar un conflicto con la “boliburguesía”, que emergió en la última década desde la cúspide del estado. Este sector constituye el principal enemigo interno del proceso bolivariano. Actúa como segmento privilegiado, participa activamente del derroche consumista y se ha integrado al 10% más rico de la población que maneja el 35,2% del PBI. Los derechistas de Miami estiman que la reciente nacionalización de bancos podría repetir el camino de la revolución cubana. (19)


Pero existe un serio problema de prioridades. Las nacionalizaciones no siguen un plan, ni están sostenidas en las inversiones energéticas requeridas para su desenvolvimiento. El gran apagón que sufre el país al comienzo del nuevo año no sólo obedece a la adversidad climática, sino a un retraso en la provisión eléctrica que deteriora a toda la economía.


Los capitalistas ponen ahora el grito en el cielo, pero jamás invirtieron un dólar en este terreno y nunca fueron penalizadas por el gobierno. Al contrario, un contundente indicador de los beneficios acaparados por los poderosos es la participación del sector privado en el PBI, que creció del 64,7% (1998) al 70,9% (2008), mientras que el sector público decreció del 34,8% a 29,1%. Estos datos revelan que los recursos públicos se han utilizado para desenvolver concesiones sociales o subsidiar a los capitalistas, en pleno estancamiento de la inversión privada. (20)


Esta última parálisis confirma que los acaudalados no están dispuestos a aportar un sólo un centavo de sus fortunas, mientras avizoren un horizonte de radicalización. Cuánto más se prolongue el intento oficial de seducir a este sector, mayor será la demora en la industrialización, que depende por completo de la inversión pública. Estos dilemas se extienden a la agricultura, que continúa proveyendo un porcentaje muy reducido de los alimentos consumidos en el país.


En Bolivia las nacionalizaciones son más indispensables y al mismo tiempo más complejas por el grado de atraso del país. El manejo estatal de la renta que generan los hidrocarburos ha sido clave para lograr mejoras sociales, a partir de un espectacular incremento de 20 % del PBI de los ingresos gubernamentales. Este aumento es más significativo que el crecimiento de la economía, a una tasa que supera ampliamente el promedio de las últimas tres décadas (5,2% desde el 2006). (21)


El gobierno ha optado hasta ahora por el proyecto de estatización más conservador. Aceptó especialmente el pago de indemnizaciones, en gran parte destinadas a la compra de las refinerías que manejaba Petrobrás. Quedó a mitad de camino la iniciativa de realizar una auditoria de las inversiones privadas sobredimensionadas, se cancelaron juicios a los viejos administradores y se toleró una mala gestión de la petrolera estatal, bajo grandes presiones de las multinacionales.


Estas vacilaciones convergen con definiciones muy contradictorias en otros ámbitos. Por un lado se han dispuesto medidas de nacionalización (con indemnizaciones) de las telecomunicaciones y los ferrocarriles. Por otra parte, continúa la política de fuertes concesiones al capital privado en la minería. En este sector los impuestos son bajos y persiste el proyecto de privatizar el rico yacimiento de El Mutún. (22)


También existe una convocatoria al capital extranjero para explotar los recursos petroleros del Amazonas. El argumento oficial destaca que ese camino permitirá contrapesar el poder económico que tiene la derecha, con el desarrollo de los recursos naturales de otras regiones. Pero esta política conduciría a fortalecer otro polo capitalista, que no resultará más afín a un proyecto popular por su carácter foráneo. La historia de Bolivia desmiente en forma categórica esta ilusión. La erradicación del atraso exige desenvolver un proceso racional de nacionalizaciones, en lugar de alentar competencias entre grupos dominantes por el usufructo del modelo extractivo.


Las mismas señales contradictorias se verifican en el decisivo terreno agrario. Los últimos proyectos han fijado el máximo de los predios en 5000 o 10000 hectáreas, en lugar de las 50.000 actuales. Pero no se limitaría el uso de tierras ociosas en manos del estado, ni se afectaría la enorme concentración en manos de terratenientes extranjeros. Estos sectores controlan el 66% de tierras y han consumado un generalizado desmonte para plantar soja, que ya es la segunda exportación de Bolivia. Sólo cien familias manejan este lucrativo negocio, en un país que tiene el 87% de la tierra en manos del 7% de población. (23)


Las definiciones adoptadas en Ecuador se ubican por el momento en un terreno más básico. En ningún sector se han puesto en marcha el tipo de nacionalizaciones que se introdujeron en Venezuela y Bolivia. Se realizó, en cambio, una importante auditoria de la deuda, por parte de una comisión especialmente designada para investigar las operaciones ilegítimas. Esta evaluación confirmó, que el país desembolsó varias veces el monto total de su deuda, a través de distintos fraudes. (24)


La auditoria fue seguida por un canje de la deuda aceptado por el 91% de los acreedores. La revisión de los pasivos constituye la principal diferencia de esta transacción con la encarada por otras administraciones (como el canje argentino del 2005). Pero el gobierno decidió posteriormente limitar las impugnaciones de otros contratos.


Esta restricción es coherente con la ausencia de transformaciones económicas significativas en la estructura capitalista. Se mantienen las privatizaciones y opera un gabinete con representantes directos del agronegocio y la gran minería. Al eludir un curso de estatización, también subsiste la estrategia de insertar al país como localidad de tránsito de las materias primas que fluyen entre Brasil y Asia.


La continuidad de la petro-dependencia y del modelo extractivo ha desatado fuertes conflictos con el movimiento indígena. Por un lado, el gobierno promueve la protección del medio ambiente, mediante un proyecto de resignar las explotaciones en la selva, a cambio de cierta compensación internacional. Pero al mismo tiempo se ha convocado a una licitación internacional, para extraer los recursos naturales de esa zona.


Este llamado supone avanzar en la minería de cielo abierto, vulnerando las restricciones de la nueva constitución. Por esta razón estalló un duro conflicto con los movimientos sociales, que incluyó una terrible secuela de represión. Este precedente ilustra las terribles consecuencias de preservar el rumbo capitalista. (25)


Ver también:
- Latinoamérica II: Del industrialismo a la exportación básica
- Latinoamérica I: Comparaciones y explicaciones de la crisis


Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).


1) Un contundente balance de este esquema presenta Valle Baeza Alejandro, “México, del estancamiento a la crisis”, razonyre2.razonyrevolucion.org/index.php, mayo 2009. Ver también: Blanke Svenja. “México: una crisis sin (grandes respuestas)”, Nueva Sociedad n 224, noviembre-diciembre 2009.
2) Este proceso es detallado por Colmenares Francisco, “Saldos de la crisis económica y del petróleo”, OSAL 26, 2009. Saxe Fernández John. “PEMEX: tejiendo su democratización”. La Jornada, 14-2-08.
3) Un análisis del impacto de la actual eclosión en comparación con las precedentes brinda: Buenos Fabio, “¿Por qué a economía brasileña nao foi atingida ate agora pela crise?”, 30-8-09. alainet.org/active
4) Informe completo en The Economist, “Special report on business and finance in Brasil”, november. 14th 2009. También Castro Jorge, “Las transnacionales brasileñas descuentan el respaldo de Lula”, Clarín, 31-5-09.
5) Esta errónea comparación plantea Skaf Paulo, “La experiencia brasileña”, Página 12 28-6-09.
6) The Economist (Special Brasil), Bonilha Patricia, “A atuacao desintegraora do BNDES na Anérica do Sul”, Brasil do Fato, 15-12-09
7) Telles Mello José Alfredo, “Alianza do goberno com o agronegocio impulsiona desmatamiento”, Correio da ciudadanía 31-1-08.
8) En 2008 la policía de Río mató a una de cada 23 personas que se resistieron a ser detenidas, mientras que en Estados Unidos este indicador se ubica en una de cada 37.000 detenciones. Con un discurso jurídico que naturaliza la muerte, la policía tiene carta blanca para limpiar las ciudades, proteger a los ricos y librar a los desposeídos a su propia suerte, en la selva que impera en las favelas. Malaguti Batista Vera, “Rio virou um laboratorio de técnicas genocidas”, Correio da Ciudadanía, 6-11-09. Lima Rocha Bruno, “El capitalismo salvaje y la guerra urbana en Rio de Janeiro”. radioinformaremosmexico.wordpress.com, 30-10- 2009.
9) Esta acertada tesis plantea: Boito Jr Armando, “As relacoes de classe na nova fase do neoliberalismo no Brasil”, Sujetos sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina, CLACSO, Buenos Aires, 2006.
10) Rodríguez de Almeida, “Nacional burgués e nacional popular em tempos de ufanismo neodesenvolvimentista” www.brasildefato.com.br/ 25/11/2009
11) Hemos analizado estos temas en Katz Claudio, “El giro de la economía argentina”, Anuario EDI, n 3, año 2007, Katz Claudio “Coyuntura, modelo y distribución”, Anuario EDI, n 2, año 2006, Buenos Aires.
12) Un análisis en Sanmartino Jorge, “Crisis acumulación y forma de estado en la Argentina post-liberal”. lahistoriadeldia.wordpress.com/ 3-12- 2009.
13) Weisbrot Mark, Sandoval Luís, “La economía venezolana en tiempos de Chávez”, CEPR, Washington, julio 2007.
14) Clarín, 8-12-09.
15) Rosero Andrés. “El proceso político en perspectiva”, correosemanal.blogspot.com, 30-1- 2008.
16) Este problema es analizado por Toussaint Eric, “La route de l´histoire: tourné au Venezuela, en Equateur et en Bolivie”, Inprecor n 553-554, septembre-octobre 2009.
17) Natanson José, “¿Chavizaqué?”, Página 12,1-6-09.
18) Guerrero Modesto, “Estatizaciones complicadas”, Página12, 11-3-09.
19) Ocando Casto, “La ofensiva de los banqueros, una purga política del chavismo”, El Nuevo Heraldo, 10-12-09. También Ambito Financiero, “Los boligárcas”, “No crece la clase media”, 13-2-07. Olivera Francisco, “Los negocios con Venezuela”, La Nación 16-3-08.
20) Álvarez R Victor, “La transformación del modelo productivo venezolano”, 31-3-2008 centrointernacionalmiranda.gob.ve/personal/docs
21) Weisbrot Mark, Ray Rebecca y Johnston Jake, “Bolivia: La economía bajo el gobierno de Morales”, Centro de Investigación en Economía y Política, Washington, Diciembre 2009.
22) Soliz Rada Andrés, “La integración fraudulenta”, 13-7-09, mujeresporlademocracia.blogspot.com
23) Restivo Nestor. “Inquietud de los argentinos con fuertes inversiones en soja”. Clarín 2009
24) Toussaint Eric. “Ecuador: los desafíos de la nueva asamblea constituyente y de la deuda”. www.aporrea.org/internacionales/ 14/01/08
25) Zibechi Raúl, “Socialismo o represión”, La Jornada, 12-10-09.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Haití pone a prueba el espíritu de cooperación

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Haití pone a prueba el espíritu de cooperación

Las noticias que llegan de Haití configuran el gran caos que era de esperar en la situación excepcional creada por la catástrofe.


Sorpresa, asombro, conmoción en los primeros instantes, deseos de prestar ayuda inmediata en los más apartados rincones de la Tierra. ¿Qué enviar y cómo hacerlo hacia un rincón del Caribe, desde China, India, Vietnam y otros puntos ubicados a decenas de miles de kilómetros? La magnitud del terremoto y la pobreza del país generan en los primeros instantes ideas de necesidades imaginarias, que dan lugar a todo tipo de promesas posibles que después se tratan de hacer llegar por cualquier vía.


Los cubanos comprendimos que lo más importante en ese instante era salvar vidas, para lo cual estábamos entrenados no sólo frente a catástrofes como esa, sino también contra otras catástrofes naturales relacionadas con la salud.


Allí estaban cientos de médicos cubanos y, adicionalmente, un buen número de jóvenes haitianos de humilde origen, convertidos en bien entrenados profesionales de la salud, una tarea en la que hemos cooperado durante muchos años con ese hermano y vecino país. Una parte de nuestros compatriotas estaban de vacaciones y otros de origen haitiano se entrenaban o estudiaban en Cuba.


El terremoto superó cualquier cálculo; las casas humildes de adobe y barro ­­─de una ciudad con casi dos millones de habitantes­─ no podían resistir. Instalaciones gubernamentales sólidas se derrumbaron, manzanas completas de viviendas se desplomaron sobre los moradores, que a esa hora, al iniciarse la noche, estaban en sus hogares y quedaron sepultados bajo las ruinas, vivos o muertos. Las calles repletas de personas heridas clamaban por auxilio. La MINUSTAH, fuerza de Naciones Unidas, el Gobierno y la Policía quedaron sin jefatura ni puesto de mando. En los primeros instantes, la tarea de esas instituciones con miles de personas fue saber quiénes quedaban con vida y dónde.


La decisión inmediata de nuestros abnegados médicos que laboraban en Haití, así como de los jóvenes especialistas de la salud graduados en Cuba, fue comunicarse entre sí, conocer de su suerte y saber con qué se contaba para asistir al pueblo haitiano en aquella tragedia.


Los que estaban de vacaciones en Cuba se dispusieron de inmediato a partir, así como los médicos haitianos que se especializaban en nuestra Patria. Otros expertos cubanos en cirugía que han cumplido difíciles misiones se ofrecieron para partir con ellos. Basta decir que antes de 24 horas ya nuestros médicos habían atendido a cientos de pacientes. Hoy 16 de enero, a sólo tres días y medio de la tragedia, se elevaba a varios miles el número de personas afectadas que habían sido ya asistidas por ellos.


En horas del mediodía de hoy sábado, la jefatura de nuestra brigada informó entre otros datos los siguientes:


“…realmente es encomiable lo que están haciendo los compañeros. Es opinión unánime que Pakistán ha quedado pequeño -allí hubo otro gran terremoto donde algunos laboraron-; en aquel país muchas veces recibían fracturas incluso mal consolidadas, algunos aplastamientos, pero aquí ha sobrepasado todo lo imaginable: amputaciones abundantes, las operaciones prácticamente hay que hacerlas en público; es la imagen que habían imaginado de una guerra.”


“…el hospital Delmas 33 ya está funcionando; el mismo tiene tres salones quirúrgicos, con plantas eléctricas, áreas de consulta, etcétera, pero está absolutamente repleto.”


“…12 médicos chilenos se han incorporado, uno de ellos anestesiólogo; también ocho médicos venezolanos; nueve monjitas españolas; se espera la incorporación, de un momento a otro, de 18 españoles a los cuales la ONU y Salud Pública haitiana les había entregado el hospital, pero les faltaban recursos de urgencia que no habían podido arribar, por lo que decidieron sumarse a nosotros y comenzar de inmediato a trabajar.”


“…fueron enviados 32 médicos residentes haitianos, seis de ellos iban a ir directo a Carrefour, un sitio totalmente devastado. También viajaron los tres equipos quirúrgicos cubanos que llegaron ayer.”


“…estamos operando las siguientes instalaciones médicas en Puerto Príncipe:


Hospital La Renaissance.


Hospital del Seguro Social.


Hospital de la Paz.”


“…funcionan ya cuatro CDI (Centros de Diagnóstico Integral).”


En esta información se transmite sólo una idea de lo que están haciendo en Haití el personal médico cubano y de otros países que laboran con ellos, entre los primeros que llegaron a esa nación. Nuestro personal está en disposición de cooperar y unir sus fuerzas con todos los especialistas de la salud que han sido enviados para salvar vidas en ese pueblo hermano. Haití podría convertirse en un ejemplo de lo que la humanidad puede hacer por sí misma. La posibilidad y los medios existen, pero la voluntad falta.


Cuanto más tiempo se dilate el entierro o la incineración de los fallecidos, la distribución de alimentos y otros productos vitales, los riesgos de epidemias y violencias sociales se elevan.


En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan.


Un cambio climático amenaza a toda la humanidad. El terremoto de Puerto Príncipe, apenas tres semanas después, nos está recordando a todos cuán egoístas y autosuficientes nos comportamos en Copenhague.


Los países observan de cerca todo lo que ocurre en Haití. La opinión mundial y los pueblos serán cada vez más severos e implacables en sus críticas.


Fidel Castro Ruz
Enero 16 de 2010
7 y 46 p.m.

Haití recibe ayuda “humanitaria” de cínicos saqueadores que lo han mantenido en la miseria y el hambre

Haití recibe ayuda “humanitaria” de cínicos saqueadores que lo han mantenido en la miseria y el hambre

“Las ayudas son una falacia de los países ricos”

por Pedro Echeverría

1. Haití ha funcionado a través de sus últimos 100 años como una base militar yanqui. En el siglo XX y lo que va del XXI, el país ha vivido bajo la bota militar de los EEUU y de la dinastía familiar de papá y baby Doc Duvalier. Ha sido desde entonces el país más miserable del continente americano y no sé que lugar ocupe en el mundo entre otros países de África, también sometidos a la explotación y el saqueo. Los terremotos, sismos, huracanes, inundaciones, siempre o casi siempre, sólo han dañado a los pueblos pobres y miserables que no han tenido posibilidad de defenderse. ¿Por qué los trabajadores explotados y miserables se ven obligados a vivir sobre fallas volcánicas, en territorios bajos expuestas a inundaciones, bajo cables de alta tensión o construyen casas con materiales perecederos? ¿Por qué ante los peligros no pueden movilizarse?


2. A principios del siglo XX, con el pretexto de cobro de deudas, el gobierno de los EEUU intervino Haití y sólo salió de allí en 1934. Años más adelante, en 1957, con el apoyo del ejército y de EEUU, se instauró la dictadura de Duvalier. Nunca el pueblo pudo construir su país porque casi fue esclavizado. A través de Papa Doc, el ejército, la burguesía explotadora, el alto clero y toda la burocracia política –con toda la supervisión y apoyo de los gobiernos yanquis- controlaron el país por más de 30 años. A los siete años de asumir el poder Duvalier se declaró presidente vitalicio. A su muerte en 1971 su hijo Baby Doc heredó la presidencia vitalicia hasta que en 1986 tuvo que huir del país. Durante todo ese tiempo mientras los EEUU, Francia, Inglaterra y demás poderosos de Haití saqueaban la economía, el pueblo moría de hambre.


3. A veces pienso que los saqueos desesperados que el pueblo realiza para asegurar su comida por tres o cuatro días, deberían convertirse en rebeliones contra todos aquellos que se han hecho multimillonarios explotado a la población. Obviamente no puede achacarse cínicamente la culpa de estos desastres a “fenómenos naturales imprevistos”, “castigos divinos”, cuando han venido repitiéndose años tras año o en cada determinado tiempo. Tampoco puede hablarse de sorpresa cuando la ciencia nos ayuda a adelantarnos a los acontecimientos y los gobiernos y los poderosos tienen la obligación de preverlos porque es parte de su tarea. Sin embargo las rebeliones por ira y desesperación son difíciles porque antes de cualquier ayuda lo primero que instala la burguesía son las fuerzas armadas para cuidar las más grandes propiedades.


4. En 1990, al fin, pudieron realizarse elecciones más o menos libres que dieron el triunfo al sacerdote Aristide, pero al año siguiente fue derrocado por un Golpe de Estado encabezado por el generas Cedras en el que estuvieron presente militares yanquis. ¿Por qué derrocaron a Aristide? por querer destituir a generales implicados en asesinatos y en la vieja dictadura de Duvalier. A partir de entonces se reinstala la inestabilidad en el país para beneficio de los grupos empresariales transnacionales que han impedido el desarrollo de la nación. ¿Cómo puede salir Haití del abandono, dejar de ser el país más miserable de de América, si todos las naciones que hoy aparecen cínicamente brindando grandes ayudas lo han saqueado durante más de un siglo? Me imagina a las “damas de la caridad” dando limosna después que sus maridos -los empresarios y gobierno- los dejan en la miseria.


5. Haití tiene hoy aproximadamente 10 millones de habitantes con una economía fundamentalmente agraria, bananera y citrícola (café y cacao). Su población urbana es de apenas 37 por ciento, su esperanza de vida de 52 años y su tasa de analfabetismo de 52 por ciento. Su actividad industrial prácticamente se reduce a la elaboración de productos agrarios, ron y cemento. Ha vivido Haití de recibir préstamos y ha sufrido innumerables veces suspensiones de créditos, sobre todo por aquellos países e instituciones como el BM, el FMI, el BID, etcétera y en 1991 sufrió un embargo decretado por la ONU y la OEA. ¿Por qué carajo hoy hacen tanta propaganda de “ayudas humanitarias” si todos esos países e instituciones han mantenido a Haití en la miseria y el hambre? ¿Podría haber un mayor cinismo del sistema de explotación?


6. También Haití –ese pueblo miserable que siempre ha estado a punto de desaparecer por la terrible explotación y el saqueo que ha sufrido -más que por los fenómenos naturales- es una democracia representativa al estilo de México y de los EEUU. Tiene cuatro poderes (Ejecutivo, Legislativo (con dos cámaras) Judicial y Militar) Cuenta además con “voto popular” y los jóvenes pueden votar desde los 18 años; pero con toda esta faramalla que forma parte de la llamada democracia, Haití ha vivido bajo la total dominio de los EEUU y de los poderosos empresarios de ese país, peor que Puerto Rico que es un “Estado Asociado” al país imperialista del Tío Sam. En Haití se exhibe la gran democracia propagada por los medios de información al servicio del capital; la democracia de la TV y radio en el mundo cuyo papel ha sido tergiversar la realidad.


7. Ahora me da risa, pero también coraje, al observar cómo con tanto cinismo se rasgan las vestiduras los gobiernos que han saqueado Haití pidiendo ayuda solidaria internacional. Han jodido tanto al pueblo haitiano que no estoy seguro que la estén enviando ni tampoco que la que reciben se estén distribuyendo o se estén quedando con ella. Lo que hay que hacer en Haití y en otros países explotados son rebeliones y revoluciones para que estos problemas “naturales” no vuelvan a dañarlos con esa profundidad. ¿Para qué sirven los ingenieros, arquitectos, planeadores de ciudades sino para asegurar la vida de los seres humanos previendo cualquier fenómeno natural? ¿Por qué no todos los seres humanos poseen buenas casas, correctamente ubicadas para asegurar una vida sin preocupaciones? Mientras subsista el capitalismo los males del mundo jamás pararán.