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T r i b u n a c h i l e n a

Huelga Mapuche: La hora crucial

Huelga Mapuche: La hora crucial

Por Andrés Figueroa Cornejo

“Parece que este gobierno no nos va a matar directamente todavía. Pero nos va a privar de libertad, que no es tan distinto.”
 
J.Z. Fotógrafo de Trinchera de la Imagen


 
·A  dos meses de iniciada la huelga de hambre de los prisioneros políticos mapuche, el estado de salud de los ayunistas y los fundamentos de su causa cobran notable simpatía nacional e internacional. Piñera manifiesta escasa voluntad de diálogo,  mientras la vida de 34 comuneros se extingue en medio de la indignación multiplicada.
 
 
La causa mapuche, fuera de toda agenda y catálogo político de la partidocracia en el poder, se extiende como pólvora en territorios cada vez más amplios de la sociedad chilena y la atención internacional.
 
La conmemoración  del golpe de Estado del 11 de septiembre mezcló la imagen señera de Salvador Allende con la presencia ardiente de organizaciones mapuche y los cantos generales, exigiendo la libertad de los comuneros prisioneros. La actualidad del homenaje de todos los años, esta vez, estuvo teñida de calor y color originarios.
 
Ya el jueves 9 de septiembre, en el Parque Almagro, los conjuntos musicales históricos del pueblo –Inti Illimani e Illapu-, junto a los trovadores más recientes, como Pancho Villa y el hip-hop siempre lúcido de SubVerso, actuaron en el Parque Almagro, en Santiago, para los muchos que solidarizan con las reivindicaciones de los 34 presos políticos mapuche en huelga de hambre –a los cuales ya sería preciso agregar a 4 originarios más de la comuna de La Florida que se sumaron hace pocos días al ayuno-.
 
Como era de esperar, el Estado, a modo de represión selectiva, el mismo 11 de septiembre detuvo al periodista Marcelo Garay Vergara, consejero metropolitano del Colegio de la Orden y reportero de la Radio Nuevo Mundo, cuando salía de su casa. Marcelo fue aprehendido por agentes de la Brigada de Investigaciones Policiales (BIPE), por un requerimiento de la Fiscalía Centro Norte, para declarar sobre una detención anterior de la que fue objeto en Padre Las Casas (localidad cercana a Temuco) el año pasado, cuando cubría una historia relacionada con el pueblo Mapuche. Ya Marcelo Garay había denunciado el hostigamiento de la policía desde que fue a cubrir profesionalmente la  militarización de las comunidades mapuche el 2009.
 
Bajo un Santiago ceniciento, en la tarde del primero de septiembre alrededor de tres mil mapuche y chilenos se congregaron para solidarizar con la huelga de hambre, convocados por  la Coordinación de Organizaciones Autónomas Mapuche de Santiago.
 
Sus razones se resumen en que no se les aplique la Ley Antiterrorista ; no sean juzgados duplicadamente por la justicia militar y la civil; el retorno a la normalidad de las zonas militarizadas, y la demanda máxima de la recuperación de sus tierras usurpadas históricamente, antes y después de la creación del propio Estado chileno.
 
El ayuno fue iniciado por reos políticos de las cárceles de Temuco y Concepción hace  dos meses. El miércoles primero de septiembre  se agregaron dos menores de edad recluidos en la cárcel de Chol Chol.
 
Tanto la solidaridad mundial, a través de organismos asociados a los Derechos Humanos, como Amnistía Internacional, protestas y ocupaciones de embajadas en países europeos, la hermandad reluciente de los indígenas y populares de Latinoamérica; como el creciente apoyo chileno de personas, organizaciones sociales y políticas independientes de los que mandan, sindicatos, la iglesia de los desheredados, gremios y colegios profesionales se multiplican, apresurando la primavera a lo largo de todo país y obligando a los medios de comunicación dominantes a visibilizar la huelga, jaqueando el silencio racista y de clase de Sebastián Piñera.
 
Los presos políticos mapuche (PPM) están procesados o condenados por su supuesta participación en ocupaciones  de tierras, consideradas ilegales por el Estado, e incendios de instalaciones agrícolas, en el contexto del asentamiento de  empresas agrícolas y forestales en la región de La Araucanía,  tierras ancestrales del pueblo originario.
 
Eric Millán, representante de los ayunistas de la cárcel de Temuco, dijo firmemente que los prisioneros  “van a seguir la huelga hasta las últimas consecuencias. Hasta que este gobierno deje de aplicar la Ley Antiterrorista, como el doble procesamiento, y la devolución de las tierras usurpadas. Ellos no se dejarán alimentar por ningún medio”.
 
-El gobierno sugirió instalar un mediador en el conflicto…
 
“El gobierno no se ha acercado, sólo habla  a través de la prensa. Y aquí los únicos mediadores somos nosotros.”
 
 
SE ACERCAN “LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS”
 
 
La doctora Berna Castro es parte del equipo médico que atiende permanentemente a los PPM. La profesional –de larga trayectoria en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos en Chile- aclara que la huelga de hambre es con consumo de agua con sal y glucosa.
 
-¿Cuál es el estado de salud de los comuneros?
 
“Se encuentran en una situación crítica, muy crítica Están con evidentes daños de su cuerpo. Han sufrido una baja significativa de peso. Estoy hablando de un promedio de más de 18 kilos promedio por huelguista, es decir han perdido, al menos, un 20 % de su peso.”
 
La profesional comunicó que los ayunistas que están en peor situación sanitaria  “son Felipe de Angol, Ramón de Temuco, y Héctor Llentul de Concepción”. Desde la medicina, Berna Castro analizó que “después de las  7 semanas comienzan a tener daño interno. Ellos han perdido tejido adiposo y gran parte de su tejido muscular. Entonces el cuerpo, para mantener sus funciones vitales, empieza a consumir proteínas, vitaminas, minerales de su propio organismo para proteger el órgano más noble del cuerpo humano: el cerebro. Y ya estamos en esa etapa”.
 
-Uno de los aspectos más controversiales tiene que ver con la negativa de los huelguistas de permitir hacerse exámenes por los servicios estatales…
 
“Nosotros le estamos pidiendo al Estado chileno que nos dé garantía en la toma de exámenes, porque ello nos permite evaluar con mayor precisión sus condiciones. Pero eso nos ha sido negado. Los comuneros plantean que no existen las condiciones para realizar las muestras. Los fiscales no han podido comprobar ninguno de las imputaciones de las cuales se les acusa –de hecho, han perdido testigos- , y las muestras de sangre podrían emplearse para inculparlos de incidentes en los que no han incurrido. Nosotros pedimos al Estado las garantías mínimas. Explícitamente, que esté alguno de los médicos que asisten a los huelguistas para asegurar el buen uso de los exámenes.”
 
La doctora Castro no dudó en sentenciar  que “Sus vidas están en peligro. Además, en las cárceles donde permanecen los comuneros se están cometiendo violaciones que configuran tortura por parte del Estado. Que no tengan acceso a la luz del día implica que los prisioneros pierden la noción del tiempo, y el cerebro, que ordena las funciones del cuerpo, sin luz solar, altera actividades hormonales relevantes. Y ello es tortura.”
 
“En Angol –agregó- gendarmería no considera como una herramienta válida la huelga de hambre de los comuneros, sino que la cataloga de un vulgar mal comportamiento. En consecuencia, han realizado allanamientos periódicos de noche en las celdas. En ese contexto, los gendarmes han castigado comuneros e incluso los han incomunicado.”
 
-¿Cuál es el estado de ánimo de los ayunistas?
 
“La voluntad y claridad de los huelguistas es fortísima. Yo soy cristiana y aquí uno ve la capacidad extraordinaria de estos jóvenes en la lucha por la causa de su pueblo. Y para mí no hay nada superior que aquel hombre que da la vida por amor.”
 
 
“EL ESTADO DEFIENDE CON MUCHA MÁS FUERZA LA PROPIEDAD PRIVADA QUE LA VIDA”
 
 
Alberto Espinoza es abogado asesor de las causas que están en la justicia, asumiendo la defensa de los PPM en la Corte Marcial en Santiago.
 
-¿Cuáles son las diferencias entre ser juzgado por una Corte Marcial y una Civil?
 
“Hace 5 años que la Corte Interamericana de Derechos Humanos pronunció una sentencia que establece que bajo ninguna circunstancia se puede aceptar que los civiles sean juzgados por tribunales militares. Sin embargo, en Chile subsiste esta judicatura penal especial.”
 
El abogado de Derechos Humanos indicó que “Ello atenta contra principios asociados al debido proceso, la imparcialidad e independencia del tribunal. El juez es un militar de carrera que se promueve dentro del generalato. No es un letrado, en términos de formación jurídica. Es removido por razones castrenses más que por   méritos juridiccionales. Y la Corte Marcial está integrada por tres miembros de la Fuerzas Armadas y dos ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago. Es decir, los jueces militares hacen mayoría”.
 
Espinoza anadió que “En el aspecto procesal, el procedimiento resulta inquisitivo, de acuerdo a las reglas de un sumario antiguo que es secreto, escrito, donde las posibilidades del derecho a la defensa de los imputados son precarias o prácticamente inexistentes. Es un sumario que se puede prolongar  de manera indefinida. En resumen, que personas civiles sean juzgados por militares resulta totalmente contrario a los estándares internacionales sobre derecho sumario. En este caso, los mapuche son civiles, y no han cometido delitos militares.”
 
-Algunos argumentan que estarían involucrados miembros de carabineros…
 
“Se arrastran hasta la justicia militar supuestos atentados a carabineros, que por norma constitucional, son una fuerza de orden y seguridad pública, al igual que la policía de Investigaciones. Es decir, no se trata de una fuerza militar, pero están bajo la tutela juridiccional de esta judicatura especial. Y ello también es contrario a la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Todo redunda en un tratamiento muy desigual de la justicia militar.”
 
Alberto Espinoza puntualizó que “Cuando eventualmente son los carabineros las víctimas, las penas contra los imputados son del infierno, y cuando son los carabineros los victimarios las penas son muy benevolentes. Aquí hay un doble estándar. Cuando los carabineros son los victimarios las penas nunca superan los tres años, con beneficios carcelarios, y nunca son penas de privación de libertad efectiva”.
 
-¿Por qué pareciera existir una súper esperanza en la justicia civil entre los familiares y amigos de la causa mapuche? 
 
“En general, es más confiable la justicia civil que la militar. Por su estructura orgánica y de procedimiento. Sin embargo, también hay que observar con cierta reserva a los tribunales ordinarios. Sobre todo, porque el problema y la causa mapuche es tratada con una mirada estatal, integral. La política regresiva histórica contra el pueblo mapuche se articula desde todos los frentes del Estado. Y en ese contexto, el Poder Judicial, Legislativo, Ejecutivo y el Ministerio Público, no están al margen. No hay que pecar de exceso de confianza al respecto. Aquí vemos cómo el Ministerio Público –teóricamente autónomo- se alinea con los intendentes y gobernadores al momento de calificar hechos como terroristas. Y los tribunales de justicia también condenan como terrorismo conductas que no lo son.”
 
-¿Desde su experiencia y perspectiva, dónde se encuentra el meollo central de esta lucha?
 
 “El nudo que explica todo esto es la imposición de un modelo económico fundado en el capitalismo actual. Ello da cuenta del tratamiento con el que se ha denominado “el problema mapuche”.  Y se refleja en cómo los violadores de derechos humanos de la dictadura militar que cometieron crímenes de Lesa Humanidad, son sentenciados a penas irrisorias, cuando el bien jurídico que ellos afectaron fue la vida. Y cuando se toca el bien jurídico de la propiedad, la reacción del Estado chileno es brutal. Se puede ver en las penas que pesan sobre algunos comuneros mapuche en huelga de hambre que superan los 100 años. Y Manuel Contreras –jefe de la Inteligencia pinochetista- acaba de ser condenado con  5 años con pena remitida por el asesinato del sacerdote Antonio Llidó. Que se diga claramente que el Estado defiende con mucho mayor fuerza la propiedad que la vida.”
 
-Hace unos días el presidente Piñera envió un Proyecto de Ley para tratar el tema de la justicia militar  y su eventual modificación…
 
“Proyectos de Ley de esa naturaleza están parados en el Congreso desde hace unos tres años. Lo que dice Piñera no es nuevo. Aquí el Poder Legislativo ha mostrado una indiferencia sobre el tema, que puede calificarse de desidia, notable abandono de deberes o simplemente, de flojera parlamentaria. Si hasta los militares están por cambiar la judicatura. Y sobre la Ley Antiterrorista ocurre lo mismo.”
 
 
UN ASUNTO DE RAZÓN Y FUERZA
 
 
Los comuneros mapuche han realizado mil movilizaciones, ocupaciones hospitalarias, interrumpido discursos de Piñera, puesto el cuerpo por su razón, la misma que la de los presos políticos en huelga de hambre. Pero el tiempo corre invariablemente y la salud de los ayunistas empeora de manera progresiva, colocándolos al borde de un riesgo mortal. La sociedad chilena amplía su sensibilidad. Sin embargo, las autoridades, por convicciones propias y acompañadas a la vez por el gremio de los dueños de Chile (Confederación de la Producción y el Comercio) caminan con pies de plomo hacia una resolución del conflicto. Los discursos de mediación eclesiástica o de un grupo de diputados autoproclamados al respecto, fortalece la posición desde el poder de que el pueblo originario y sus presos políticos son seres incompletos, objetos de ayuda, una suerte de comunidad infantil que adolece de recursos y estatura para encarar en igualdad de condiciones al gobierno de turno. Pero los mapuche saben mejor que nadie que sólo pueden confiar en sus propias fuerzas, compuestas también, por todos aquellos que empatizan con cabeza, respeto y corazón con una causa justiciera que sintetiza medio milenio de usurpación, crímenes, discriminación y condena a un pueblo entero.
 
Septiembre 12 de 2010

“La firmeza serena de la dignidad hecha hombre”

“La firmeza serena de la dignidad hecha hombre”

por Hermes H. Benítez
 

“Seguramente Radio Magallanes será acallada, y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, me seguirán oyendo, siempre estaré junto a ustedes, o a lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno, el de un hombre que fue leal.”   

 

Allende sostuvo a menudo en sus discursos y entrevistas, que él era el legítimo heredero de una larga y centenaria tradición patriótica, que comenzando con O’Higgins, continuaba con Balmaceda y desembocaba en Pedro Aguirre Cerda. Muchos tomaron esto como una simple figura propagandística, que se prestaba muy bien para ser representada pictóricamente en el telón de fondo de los proscenios de los incontables actos multitudinarios en los que el líder popular participara en sus distintas campañas senatoriales y presidenciales, pero que tal filiación histórica y política carecía de sustancia y realidad.     

Sin embargo, si se conoce uno de los episodios centrales de la vida de Allende durante el gobierno del Frente Popular, y se comprende el impulso moral subyacente a su decisión final, se llega a entender fácilmente que aquella visión de sí mismo, como continuador de la obra  de aquellos tres grande patriotas, no era para Allende una simple frase, sino un verdadero compromiso personal contraído con su pueblo.     

Joan Garcés, Juan Gonzalo Rocha, Diana Veneros y otros autores han destacado, en sus respectivos libros, lo que manifiestamente constituye la experiencia crucial de la carrera política de Allende, que vendría de algún modo a predeterminar, y a la vez permite explicar, su decisión de morir luchando en La Moneda y, cuando ya  no le quedaba otra opción digna, quitarse la vida.      

En su biografía de Allende, la profesora Veneros reproduce el relato que hiciera Allende _en un discurso de noviembre de 1963, en homenaje al Frente Popular_ de la conducta del presidente Aguirre Cerda ante el alzamiento militar en contra de su gobierno, ocurrido el 25 de agosto de 1939, y denominado “El Ariostazo”, por el apellido del general Ariosto Herrera, que lo encabezara:  

“Ariosto Herrera, general de Chile, olvidando su juramento de lealtad a la Constitución, y a las leyes de la patria, sacó las tropas a la calle, y quiso derrocar al legítimo presidente elegido por el pueblo. Yo conocí de muy cerca la reacción de don Pedro. En la mañana al ser despertado, fue advertido por sus edecanes en el sentido de que las tropas marchaban contra el Palacio de La Moneda… Don Pedro, serenamente manifestó a sus edecanes: “Ustedes pueden y deben retirarse. Yo me quedaré aquí para que sepa Chile cómo muere un presidente constitucional cuando el Ejército olvida el cumplimiento de las leyes”. Los tres oficiales, [y] el edecán civil, ante esa lección tan parca, civil, espartana, de responsabilidad, contestaron: “No presidente, estaremos con usted”. Y pocas horas después Santiago entero estaba convulsionado. Salieron los obreros de la Municipalidad. Yo llegué hasta la maestranza de San Bernardo y volví con los trabajadores apretujados en carros [de ferrocarril] y junto con densas multitudes de hombres y mujeres, sin armas, con el arma de su convicción, con la tremenda arma moral de su fe, rodearon los cuarteles.        

Eran cincuenta, cien mil personas y La Moneda era un enjambre de chilenos y el general faccioso y los heroicos soldados rebeldes, sin disparar un solo tiro, se rindieron a un pueblo sin armas, pero con un arma que vale más que las armas: el respeto a la convicción ciudadana, a la voluntad popular; el respeto al presidente elegido por ellos mismos; el respeto a Chile y sus tradiciones” (1).     

No cabe duda que Allende se equivocaba al concluir aquí que la pura fuerza numérica y moral del pueblo y su presidente desarmados, pudieron entonces más que la fuerza bruta y decidida de las armas, pero es innegable que en este relato, y en el que citaremos a continuación, aunque algo dispares en sus detalles, se contiene la esencia de la doble lección, de política y moralidad, que Allende aprendió de don Pedro Aguirre Cerda, ese día de agosto de 1939, y que 34 años más tarde, enfrentado al golpe militar de 1973, Allende supo aplicar heroicamente.    

El día 14 de abril de 1970, es decir, apenas seis meses antes de ser elegido Presidente, Allende volverá a relatar aquella experiencia de 1939, en un extenso discurso que improvisará ante sus hermanos masones en el templo de la Gran Logia de Chile, en Santiago, y que dice así:   

¡Cómo fue combatido Pedro Aguirre Cerda! , ¡cómo se le motejó de vendido al oro de Moscú! , ¡cómo el Hermano Pedro Aguirre Cerda(2) fue artera y canallescamente combatido por las centenarias columnas del diario El Mercurio, para no hablar de las columnas de un diario confidencial, no tanto de esa época, pero de ahora, como El Diario Ilustrado!  

Pero si al ataque verbal, si a la ponzoña destilada todos los días, había que agregar la nota que expresara lo que siempre se ha hecho, no fue remisa la derecha chilena en demorarse y una tentativa de golpe militar se alzó  por el delito increíble, en una manifestación del pueblo, al término de ella, cuando los ministros y el presidente estaban en los balcones, y yo era ministro de Pedro Aguirre Cerda, se había apoyado en al Casa de Toesca, en el primer piso, un pendón rojo que llevaba algún obrero que tenía derecho por sus convicciones a llevarlo. Y entonces nace la tentativa de Ariosto Herrera, y la derecha chilena se confabula y la amenaza se cierne…       

Y el golpe militar se aplasta sin disparar un tiro, por la actitud consciente de las masas populares dirigidas por los partidos de vanguardia, los marxista de ayer y de hoy, y por la actitud moral de firmeza de un Hermano que tuvo siempre sentido de la dignidad del cargo que desempeñaba.

Me tocó  [a mí], y es un hecho que tiene ribetes de anécdota histórica, estar presente a las cinco de la mañana de ese día en La Moneda; junto a don Pedro, no esta[ba] allí otro hombre que [Roberto] Wachholtz, quien fuera ministro [de Hacienda] de don Pedro, yo, y misia Juanita, cuando el edecán, Venerable Maestro(3), vino a decirle al Presidente Aguirre Cerda que estaban listos los autos frente a la amenaza que se cernía de las tropas que avanzaban hacia La Moneda. Y yo oí y aprendí y nunca olvidaré lo que es la firmeza serena de la dignidad hecha hombre. Don Pedro Aguirre Cerda le dijo [al edecán]:

“Usted está formado para luchar, use los autos. Yo soy un hombre de derecho. Saldré de aquí con los pies hacia delante, pero jamás abandonaré este cargo que el pueblo me entregó.” 

Y Allende termina su evocación vinculando al presidente radical con la otra gran figura  de la trilogía heroica de la historia de Chile:   

Con esa respuesta quedaba definitivamente establecido el hecho de que don Pedro Aguirre, pequeño y moreno, chilenazo y masón, tenía un alma y una conciencia que ha hecho posible, además, que su recuerdo se incorpore al corazón agradecido del pueblo que sabe, sin saberlo, que muy distante de él, tan solo otro Presidente, Balmaceda, en otro recodo de la historia, puede compararse al gobierno de Pedro Aguirre Cerda que marcó una etapa en el proceso de desarrollo del pueblo chileno.(4)     

Existe otra versión de estos hechos que contiene un significativo detalle, que suponemos Allende debió haber conocido, pero que curiosamente no menciona en su discurso en homenaje al Frente Popular, ni en su discurso en la Masonería, ni en ninguna otra oportunidad que conozcamos; detalle que se consigna en el libro Chile entre dos Alessandri, del político e historiador Arturo Olavarría Bravo. De acuerdo con este relato es el propio Olavarría quien concurre personalmente a La Moneda, aquella mañana del 25 de agosto de 1939, para pedirle al Presidente Aguirre Cerda que abandone el palacio (como lo había hecho Arturo Alessandri en 1924), a lo que el mandatario responde, al tiempo que saca una pequeña pistola de su bolsillo: “De aquí no me sacarán sino muerto. Mi deber es morir matando en defensa del mandato que me entregó el pueblo.” (5).        

Por cierto, como observara Joan Garcés, la situación y contexto del intento golpista del general Ariosto Herrera eran completamente diferentes del golpe de estado de 1973:

“En 1939, el general Herrera estaba impulsando un putsch “a la chilena”, con recursos y horizontes eminentemente locales. No tenía detrás el impulso y mediatización de los servicios del Pentágono de Estados Unidos, [ni] los imperativos de la política de Henry Kissinger”. (6) 

Es decir, Allende y su gobierno no pudieron resistir el embate combinado de la derecha chilena unificada, de las fuerzas militares golpistas, y de las poderosas fuerzas del  Imperio dirigido entonces por Richard Nixon; quien hizo uso de todos los cuantiosos recursos a su alcance para estimular, asesorar y financiar el Golpe y sus acciones preparatorias.

De allí, entonces, que no hayan sido suficientes ni el valor, ni la dignidad, del Presidente para  detener, o derrotar, el golpe de 1973. Sin embargo, y precisamente, por obra de la fuerza de esos valores que Allende supo defender con su propia vida, al caer en La Moneda, su figura se potenciaría  hasta alcanzar la estatura universal de una especie de nuevo padre de la patria amenazada, que junto con transformarse en el primer acusador de los crímenes de la dictadura, llegó a constituirse en el símbolo y en la encarnación de los combates populares  del presente y del futuro de Chile. 

Notas:
1.  Diana Veneros, Allende. Un ensayo psicobiográfico, Santiago, Editorial Sudamericana, 2003, págs. 391-392.

2. Tal como Allende, el presidente Aguirre Cerda fue, también, un connotado masón, habiendo ingresado a los 27 años de edad a la Logia Justicia y Libertad No. 5, de la ciudad de Santiago. Hoy existe, incluso, una logia que lleva su nombre, la Logia Educador Pedro Aguirre Cerda No. 153. 

3. Se llama Venerable Maestro al jefe de una logia masónica. Es costumbre que allí un orador se dirija al Venerable Maestro en sus intervenciones y discursos, como lo hace Allende.   

4. Juan Gonzalo Rocha, Allende Masón. La visión de un profano, Santiago, Editorial Sudamericana, 2000, págs, 34-35. 

5. Citado por Rocha, Op.Cit., pág. 109. 

6. Joan E. Garcés, Allende y la experiencia chilena. Las armas de la política, Santiago, Edicones BAT, pag. 381. 

Chile: Último discurso de Salvador Allende desde la Casa de la Moneda

Chile: Último discurso de Salvador Allende desde la Casa de la Moneda

Compatriotas: es posible que silencien las radios, y me despido de ustedes. En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con este ejemplo, para señalar que en este país hay hombres que saben cumplir con las obligaciones que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por la voluntad consciente de un presidente que tiene la dignidad del cargo...

Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron.
Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares... al almirante Merino... ... El general Mendoza,
general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. Es este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, espero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señaló Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctima del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena conquistar el poder para seguir defendiendo sus granujerías y sus privilegios. Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra: a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de su preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días están trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas de sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha; me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos frente al silencio de los tenían la obligación proceder... La historia juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres el momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que el sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
SALVADOR ALLENDE Santiago de Chile11 de septiembre de 1973

Chile: “Los dueños de la mina San José han caído en criminalidad”

Chile: “Los dueños de la mina San José han caído en criminalidad”

Entrevista con Armando Uribe, intelectual y especialista en Derecho Minero:

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
Armando Uribe Arce es el último caballero de Chile. Casi a sus 77 años, tiene un alto sentido del honor, de la palabra y de la coherencia entre el hacer y el pensar. Por más de 30 años ejerció como académico de Derecho Minero en la Universidad de Chile. También fue profesor universitario en la Católica, Universidad Estatal de Míchigan, Università degli Studi di Sassari, en Italia y París I Panthéon-Sorbonne en Francia. Ha publicado numerosas obras de política, ficción, religión, Derecho Penal y de Minería, y es miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua y Académico Correspondiente de la Real Academia Española. Fue embajador de Chile ante la República Popular China en el gobierno de Salvador Allende en 1971. Después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y debido al reconocimiento de la Junta Militar por el Gobierno de Pekín, Armando Uribe rechazó de manera categórica al gobierno de Augusto Pinochet, tras lo cual fue destituido del Ministerio de Relaciones Exteriores. Se exilió con su familia en Francia, no volviendo a Chile definitivamente hasta 1990. El 2004, Uribe recibió el Premio Nacional de Literatura
Vive en un departamento austero con vista al Parque Forestal y ya sin el hábito de fumar, se refiere a la tragedia minera del yacimiento San José.
 
-¿Quiénes son los responsables de lo que ocurrió en Copiapó el 5 de agosto?
 
“El trabajo del minero en el yacimiento mismo, extrayendo minerales –de los cuales se hace dueño el titular de la concesión, que no del yacimiento mismo, por ley- es duro y muchas veces cruel. Lo que le ha sucedido a los 33 mineros – que es un número simbólico- es un caso extremo de ‘sacrificio de accidente del trabajo’ producido por la mina misma y la falta de seguridad proporcionada por la empresa minera. Este trabajo siempre lleva el riesgo de accidente, debido a la existencia misma de las cavidades en profundidad. Ahora, son los titulares de la concesión los que están obligados a mantener al máximo la seguridad. Aquí se produce, por los datos conocidos hasta ahora, claramente una negligencia grave por parte de los dueños de la concesión (Bohn y Kemeny). Ellos no han cumplido por un tiempo prolongado con esta necesidad de ofrecer seguridad a los mineros.”
 
-¿Qué expresión legal configuraría la irresponsabilidad de los titulares de la mina?
 
 “Sostengo respecto de los titulares de la concesión -Bohn y Kemeny- que no sólo han sido negligentes, sino que –en materia de Derecho Penal- han caído en el “dolo eventual”, es decir, no sólo culpabilidad debido a negligencia, sino que criminalidad debido a dolo o malicia de pretender enriquecerse en las condiciones más negativas de seguridad para los mineros.”
 
-Tampoco hubo una fiscalización adecuada…
 
 “El SERNAGEOMIN es un servicio del Estado. Pero  en Chile domina desde 1975, la ideología general llamada  capitalismo de mercado desregulado, es decir mercados sin controles suficientes. Esta ideología impera en Chile con más antigüedad que en otras partes del mundo. Estados Unidos e Inglaterra empezaron en los 80. Y ahora cubre todo el globo. Esta es la única ideología que en la historia y la prehistoria ha cubierto todo el planeta. Incluso países que internamente no la aplican, como Irán y Cuba, entre otros, no escapan debido a los tratados comerciales internacionales. Esto significa el valor del lucro sobre todos los valores, incluyendo la justicia, la igualdad, etc. El lucro va siempre acompañado por la “sombra” del lucro que es el éxito. Esta ideología es nefasta para los seres humanos, y también “nefanda” (gravísimamente culpable y perversa). En el Tratado de Libre Comercio  firmado entre Chile y Estados Unidos, este último exige a Chile que continúe aplicado esta ideología, lo que atenta contra el interés soberano de nuestro país. La importancia del Estado como regulador y fiscalizador del trabajo ha sido limitada tremendamente. Por eso no hay órganos de control con el personal necesario ni las capacidades y facultades para intervenir cuando se viola la seguridad de los mineros, como en la Mina San José.”
 
-¿De qué modo observa el comportamiento del Ejecutivo en el desastre minero?
 
“Piñera y el ministro Golborne han realizado las gesticulaciones necesarias para que la opinión pública los apruebe. El señor Golborne ha hecho el ridículo con sus llantitos y manifestaciones que me parecen más propias de un actorzuelo que de un ministro. No es una persona seria en sus obligaciones. Por su parte, el señor Piñera se jactó de haber votado No en el plebiscito del 88, pero es ridículo jactarse de un voto. Yo fui amigo del padre de este Piñera, el verdadero Pepe Piñera, que no era un hombre que  tenía fortuna salvo la que ganaba trabajando y que era un hombre que tenía sentido de país. Sin embargo, los hijos no salieron a él de ninguna manera. Y habló tanto de Sebastián, como de José.”
 
 
COSAS DEL BICENTENARIO
 
-Usted todavía reivindica el concepto de “patria”…
 
“Hay que utilizar de nuevo la palabra “patria” porque estos 33 chilenos enterrados expresan profundamente el sentido patriótico del pueblo chileno que no es compartido por quienes realmente mandan en Chile; enormes capitalistas que son tumores, más grandes o más chicos, dentro del cuerpo chileno que debería ser un cuerpo sano.” 
 
-¿Qué piensa de la manera en que el gobierno ha enfrentado la conmemoración del Bicentenario?
 
“El Bicentenario se ha manifestado por el escándalo de los intereses empresariales respecto del interés vital por sobrevivir de la población chilena representado por estos 33 mineros. Los privados han actuado contra el Estado. Ello ocurre, en general, a través del empresariado que actúa en Chile, que procura día a día verse como generoso, como bondadoso, cuando tiene las mismas características de voracidad y rapacidad del capitalismo neoliberal.”
 
-¿Cómo calificaría el mandato de Sebastián Piñera a esta fecha?
 
“Yo creo que este gobierno está funcionando de manera muy semejante a cómo funcionaron los gobiernos de la Concertación. En Chile, desde los 90, en todo lo principal, en todo lo importante, ha habido co-gobierno. Sólo han existido diferencias entre la Concertación y este gobierno en las cuestiones secundarias. Son muchos más los lazos que identifican a esas dos grandes posiciones formales que las diferencias.”
 
-¿Qué significan los 33 mineros aún enterrados para usted?
 
“Los 33 mineros representan la capacidad de perdurar, de aguantar. Yo soy enemigo de la palabra resiliencia. Hay que usar la palabra aguante. Esa capacidad de aguante es un profundo carácter nacional chileno desde que el país existe con este nombre hace varios siglos. 
Antes del golpe del 73, siguiendo con la continuidad de los gobiernos de la Concertación en materia de la imposición del capitalismo de mercado sin control, existía cierta homogeneidad superior a lo racial o familiar. Lo que los chilenos creíamos y sabíamos de nosotros mismos se ha disgregado por la dictadura y lo que ha seguido. En cambio en el inconciente colectivo existe una mayor mantención de las fuerzas, pulsiones y deseos que en el conciente. Abajo se aguanta.”

Chile: Bicentenario, historia y memoria

por Alvaro Cuadra

La conmemoración del Bicentenario de Chile se ha convertido en un fasto mediático que despliega los signos de la historia: personajes y batallas nimbados por el heroísmo o construidos sobre el anecdotario. Cada relato histórico que se nos ofrece por estos días de febril patriotismo - convertido en representación audiovisual o en “programa educativo” - exhibe y oculta, presenta y escamotea acontecimientos y circunstancias. Se trata de una historia que nos niega la memoria. En suma, se trata de una historia canónica destilada como ideología de los triunfadores.

La memoria va más allá de la mera referencia a los hechos, con obstinada insistencia reclama la comprensión cabal de aquella gesta fallida, la tradición de los vencidos. Sólo de este modo es posible pensar un presente histórico, restituyendo su plenitud al Ahora. Aquello que se vio frustrado es, precisamente, lo que desautoriza el relato histórico de los vencedores. Salvo contadas excepciones, los historiadores nos han negado la memoria, convirtiendo nuestra historia bicentenaria en una narración interesada.
El Chile que habitamos ha sido construido por sueños y utopías que han quedado en el olvido, miles de muertos anónimos durante doscientos años. Sin embargo, hoy se pretende erigir un país de espaldas a todas aquellas víctimas que dieron sus vidas por lo que no llegó a ser. Recuperar la memoria, es apropiarnos de nuestra historia de siglos, plagada de violencia, olvidos e injusticias. Esta memoria ha sido escrita por miles de anónimos mineros, en los paisajes resecos del norte o en los húmedos socavones del sur, pero también por valientes campesinos acribillados tantas veces, por comunidades mapuches reclamando su dignidad, por tantos compatriotas torturados o asesinados cruelmente por la codicia de unos pocos.
A dos siglos de vida independiente la sociedad chilena se organiza en pos del progreso económico para unos cuantos, generando con ello desigualdad con su secuela de violencia, sufrimiento y miseria. Los intereses económicos, revestidos de razón científica, ponen lo humano al servicio del “progreso” y no a este “progreso” al servicio de lo humano. La historia oficial, entre nosotros, se ha convertido en aquel relato que legitima y justifica el actual estado de cosas, el enriquecimiento de una minoría y la pobreza material y espiritual de las mayorías, sometidas no sólo al despojo sino a la ignorancia promovida por los medios y el consumismo.

El sentido del Bicentenario de Chile, para las nuevas generaciones, es en primer lugar restituir plenamente nuestra memoria, pues en las cenizas de aquellos sueños laten los anhelos profundos de un pueblo que se han expresado de muy diversas maneras a lo largo de nuestra vida republicana. Este despertar a lo que hemos sido no es una tarea fácil, mucho menos en estos tiempos de frivolidad y fantasmagorías, pero, del algún modo es un desafío permanente e ineludible que compartimos con otros pueblos de nuestra América. Reclamar y promover este despertar es un imperativo de nuestro tiempo histórico, tanto frente a las nuevas generaciones como frente a aquellas voces acalladas por centurias.

Un sistema invulnerable

Un sistema invulnerable

por Díaz Rangel

Las elecciones del 26-S van a ser observadas por 101 invitados del exterior, incluidos las 47 autoridades de organismos electorales, entre los cuales vienen cuatro de EEUU, seis eurodiputados, e incluso cuatro senadores chilenos, que supongo no serán los mismos que ya se pronunciaron negativamente del sistema electoral

Menos de un uno por ciento fue la diferencia entre los votos por el NO y los del SÍ en el referendo sobre la reforma constitucional del 2 de diciembre de 2007. En las 12 votaciones habidas desde diciembre del 98, cuando fue electo presidente Hugo Chávez, era la primera donde se imponía la oposición. Dijeron entonces que el CNE no había totalizado porque la ventaja habría sido mayor, y desde el oficialismo se respondió que si contaban los que faltaban, habría ganado el SÍ y las consecuencias serían impronosticables. La verdad, en el supuesto que hubieran faltado votos por escrutar, la proyección hace suponer que la diferencia habría seguido siendo mínima.

El caso es que, conocidos los escrutinios, 50,7% por el NO y 49,29% por el SÍ, antes de una hora los chavistas reconocieron su derrota, reiterando su absoluta confianza en el CNE.

Pero no ha sido esta la única ocasión en que el MVR antes y el Psuv ahora pierden una elección. Fueron vencidos en varias gobernaciones, últimamente en las de Zulia, Carabobo, Miranda, Táchira y Nueva Esparta y en varias alcaldías, comenzando por la Metropolitana. Algunas veces por escasa diferencia, pero nunca se cuestionaron los resultados. Más de 200 veces han sido derrotados.

No es ningún atrevimiento afirmar que el sistema electoral venezolano figura entre los más observados, controlados, vigilados del mundo, y pocos están más automatizados. Ha sido probado decenas de veces y nunca nadie ha demostrado fraude alguno. Por eso se sigue recordando a Ramos Allup cuando, pocas horas después de anunciarse la sólida victoria de Chávez en el referendo presidencial de agosto de 2004, declaró que "mañana comenzaremos a presentar las pruebas del fraude", y afortunadamente, los pocos que le creyeron esperaron sentados.

Su conocimiento y la experiencia como observadores llevó hace poco a decir al ex presidente Jimmy Carter, en reunión en Atlanta con gente de los países andinos, que el sistema electoral venezolano era invulnerable. En el CNE, Vicente Díaz, de posiciones opositoras inequívocas e irreductibles, declaró hace poco que "las elecciones están blindadas. No hay forma de hacer fraude. Quienes siembran dudas buscan promover la abstención", y hasta María Corina Machado debió reconocer que "para este proceso se van a abrir mas de 54% de las cajas, se modificó el software y hoy no es posible violar el secreto del voto".

Las elecciones del 26-S van a ser observadas por 101 invitados del exterior, incluidos las 47 autoridades de organismos electorales, entre los cuales vienen cuatro de EEUU, seis eurodiputados, e incluso cuatro senadores chilenos, que supongo no serán los mismos que ya se pronunciaron negativamente del sistema electoral.

Ese blindaje está reforzado con las auditorías. Ya han realizado siete, cuyas actas están suscritas por representantes de todos los partidos y grupos de electores, quedan pendientes otras siete, y la más compleja de todas, de las máquinas de votar, comenzó el 25 y termina el 16 de septiembre. El domingo 26-S votaremos electrónica y manualmente, como en ninguna parte, cuando se escrutan se cotejan ambos resultados, y de ñapa, se abrirá una de cada dos urnas de votación. ¿Qué más quieren? ¿Habrá algún sistema electoral en el mundo más auditado que el venezolano?

Y sin embargo, nunca escucharán a los opositores decir que reconocerán los resultados.

Una crítica justa es la parcialización de los medios de comunicación estatales. El CNE podría y debe hacer algo, aunque en esta Venezuela de la crispación, lo ideal es un equilibrio de todos los medios, al menos en el área informativa.

Díaz Rangel

Chile al revés

Chile al revés

Carlos del Frade (APE)

Los chicos siempre fueron sagrados para los mapuches.

En el festival de las rogativas ellos estaban en el círculo central, abrazados por los demás miembros de la comunidad, cuidados por mujeres y hombres de diferentes edades.
En esos nguillatunes -así se llaman esas celebraciones colectivas- los pibes eran considerados el eje de la vida.
La tierra, la libertad y los chicos eran sinónimos. Lo mejor de la existencia.
El centro de las rogativas, de los pedidos, de los deseos eran los chicos.
Cuando llegaron los españoles y con ellos el inicio del saqueo, los mapuches pudieron resistir durante décadas y aún hasta el presente perduran aquellas tradiciones que festejan lo más importante del universo. La invención de Chile y Argentina configuró otro motivo de supervivencia para el pueblo de la tierra, mapu quiere decir tierra y che, gente.
Desde hace siglos, entonces, la resistencia mapuche no solamente puede mostrar la victoria de sus tradiciones si no también de sus valores fundamentales. Tierra, libertad y sus chicos, sus pibes, sus jóvenes.
Sin embargo hoy en Chile las cosas están patas arriba.
Y no solamente por consecuencia del terremoto de hace unos meses, si no también por la impunidad de las empresas que dejan a más de treinta mineros a setecientos metros de profundidad y por la ferocidad de una realidad que empuja a chicos mapuches a llevar adelante una huelga de hambre. Chicos haciendo una huelga de hambre. Repare en la dimensión de la noticia, en la talla de la frase, en lo que significa cada una de las palabras escritas.
Chicos mapuches haciendo huelga de hambre.
En un comunicado de prensa que deja enana a cualquier imaginación de novelista extraviado se puede leer esta fenomenal postal del desprecio: “A la opinión pública nacional e internacional, nosotros los Presos Políticos Mapuche menores de edad, recluidos en la cárcel de menores CERECO CHOL-CHOL, Luís Marileo Cariqueo, Cristian Cayupan Morales y Jose Ñiripil Pérez, queremos dar a conocer lo siguiente: nos sumamos a la huelga de hambre que mantienen los Presos Políticos Mapuche recluidos en las cárceles de Temuco, Concepción, Angol, Lebu y Valdivia, la cual suma hasta el día de hoy mas de 51 días de ayuno”, apunta el principio del documento. Piden que no se aplique más la ley antiterrorista en causas de reivindicaciones mapuches; exigen el fin al doble procesamiento injustificado de la justicia militar y civil, la desmilitarización de las comunidades y la libertad a todos los presos políticos mapuches.
Parece el análisis de un tiempo de dictadura y no de supuesta democracia consolidada.
Pero no debe cesar el asombro y la indignación porque la denuncia de los chicos mapuches continúa: “Se han cometido violaciones a nuestros derechos tanto como niños y como personas privadas de libertad, desde el momento en que somos detenidos; en distintas circunstancias hemos sido victima de torturas y apremios ilegítimos, por parte de los organismos represivos del estado, lo cual ha dañado profundamente nuestra salud psicológica y física”, sostiene el comunicado.
“Hemos sufrido así como una gran cantidad de niños de las comunidades mapuche movilizadas, persecución y discriminación por parte de distintas instituciones y centros públicos y privados, tales como consultorios y escuelas rurales, específicamente en Ercilla, los cuales son cómplices del hostigamiento constante policial, dichos casos le han ocurrido a la niña mapuche Vania Queipul, Luis Marileo, por nombrar algunos, todos hijos de los dirigentes y lonko de las comunidades”, abunda esta carta abierta que parece una reflexión de épocas inhumanas.
Todo esto pasa hoy en Chile. Chicos mapuches encarcelados y en huelga de hambre.
La historia al revés. Al principio de los tiempos, los chicos eran sagrados.
Ahora, en el país del boom económico tan elogiado por las mentes del liberalismo, los pibes están presos y deciden dejar de comer para que alguien les preste atención.

Chile: Exitosa marcha en apoyo a los presos políticos mapuche

Chile: Exitosa marcha en apoyo a los presos políticos mapuche

Una vez más, como corresponde a los comunistas, nuestro Partido, el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria), PC(AP), estuvo junto a diversos sectores, expresando su solidaridad activa en la marcha realizada hoy miércoles 8 de septiembre, en apoyo a los Presos Políticos Mapuche en huelga, levantando las justas aspiraciones y demandas que ellos vienen expresando: Por la libertad de los presos políticos mapuche, por el fin de la ley antiterrorista, por la desmilitarización de las comunidades.

Llamamos a seguir alerta y a manifestar todo el apoyo posible a los presos políticos en huelga de hambre, para que en este bicentenario de injusticias no quede impune este nuevo ocultamiento y avasallamiento de los pueblos originarios y su justa lucha. A continuar luchando por una nueva constitución para Chile, donde exista un reconocimiento real de las diversas nacionalidades que componen nuestro país.
Comisión Nacional de Comunicaciones
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)