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T r i b u n a c h i l e n a

Mejor muda que tartamuda

Mejor muda que tartamuda

por Pedro Cayuqueo
 
La huelga mapuche en prisiones acaba de cumplir 65 días. Y por fin pareciera estar derribando los cercos informativos, la desidia de las autoridades y el crónico desinterés de la clase política respecto de los mapuches en el Chile de Alonso de Ercilla y Zúñiga. Ya lo advertía Neruda hace añazos: “La Araucana está bien, huele bien. Los araucanos están mal, huelen mal”.

Es este el racismo que aflora cada tanto en el país y sin mayor distinción de clase o posición social. Digamos que cruza de manera transversal desde la cota 1.000 a la 0,0. Desde La Dehesa a Cerro Navia. Desde el Barrio Inglés a la Población Lanin. Y claro, es que una cosa es ser pobre y otra muy distinta ser indio, ¡no, eso si que no, más respeto! Es la compleja realidad de una sociedad como la chilena, extraviada en su identidad y que en cada encuesta de opinión termina contradiciéndose por enésima vez a si misma. ¿Considera usted legítimo el reclamo mapuche? “Sí” ¿El Estado debe devolverles sus tierras? “No”. ¡Benditos colonizadores que nos fueron a tocar!

Si Chile es bipolar, su clase política no podría ser menos. Ahí tenemos a la Concertación, rasgando vestiduras por 20 años de farra sin abordar “debidamente” la demanda mapuche. Carolina Tohá, niña símbolo del recambio generacional en dicho conglomerado, realizó la semana pasada un publicitado mea culpa. “Fue un error haber aplicado la Ley Antiterrorista”, señaló compungida en las afueras de la cárcel de Temuco la ex vocera de Palacio. Soledad Alvear, ex ministra de justicia, haría lo propio entrevistada en los noticieros de TVN. La lista de auto flagelantes étnicos suma y sigue desde el puntapié inicial dado por la hija del ex ministro de Salvador Allende; Jorge Pizarro, Osvaldo Andrade, José Antonio Viera-Gallo, Patricio Walker, Andrés Zaldívar, Eduardo Frei y un largo etcétera de ex autoridades y personeros de la Concertación, todos reconvertidos hoy en férreos defensores de la causa indígena y las relaciones interétnicas respetuosas. “Basta de atropellar a nuestros hermanos mapuches”, se les oye decir a diario y casi al unísono en radio, prensa y televisión. “Mi no entender”, como diría Tarzán.

Pero hay alguien que ha guardado sacramental silencio en estos 65 días de ayuno forzado. Se trata de la ex presidenta Michelle Bachelet, responsable de las querellas por infracción a la Ley Antiterrorista que gatillaron en definitiva la presente huelga de hambre. Durante su mandato, Bachelet dejó en evidencia y mejor que nadie el doble estándar chileno en la materia. Víctima de la dictadura, no dudó a la hora de criminalizar las demandas sociales de las comunidades en la zona sur. Y todo ello haciendo uso de la misma ley con que Pinochet se ensañó en los años 80’ contra su familia. A Felipe Harboe primero y Patricio Rosende después, ambos personajes abyectos y sin escrúpulos, les correspondió ser la cara visible de una estrategia represiva desatada. Y si bien ambos parecían disfrutarlo, la verdadera responsable no era otra que Bachelet. Así se lo recordó el escritor José Saramago, ello en el marco de su primera gira presidencial por Europa a comienzos del año 2006. “Hágame el favor de mirar a los mapuches, los chilenos más antiguos”, le lanzó Saramago y sin anestesia en el marco de una gala en su honor en Madrid.

La petición del Nobel portugués no era casual. Al otro lado del Atlántico, a miles de millas de distancia, decenas de campesinos mapuches poblaban los calabozos chilenos, acusados de “delitos terroristas” que arrancarían más de una carcajada en las melenudas filas de Al Qaeda. Fue en mayo de 2006 que Bachelet anunció la voluntad de su gobierno de “no volver a aplicar la Ley Antiterrorista en el marco de la protesta social mapuche”, demarcándose de esta forma de su antecesor, el ex presidente Ricardo Lagos. Sucedió tras aquella polémica gira, marcada por manifestaciones en su contra en diversas capitales del Viejo Continente. Y solo tras 54 días de ayuno de cuatro presos políticos recluidos por entonces en la cárcel de Angol. Demás está decir que poco y nada duraría aquel veranito de San Juan. Bien lo saben los 34 mapuches hoy en huelga, todos encarcelados por “terrorismo” en la segunda mitad de su aplaudido mandato. El garrote pronto volvería a ocupar el lugar de la zanahoria. Y el resto, como siempre en estos casos, sabemos es historia.

“Asumo la autocrítica. Los que tuvimos una convicción respecto de la causa mapuche y la defensa de los derechos indígenas, perdimos la pelea dentro del gobierno”, sostuvo este lunes Paula Quintana, ex ministra de Mideplan. “Me consta personalmente que la Presidenta Michelle Bachelet no fue nunca partidaria de aplicar la Ley Antiterrorista”, subrayó por su parte Carolina Tohá en La Segunda. “Aquí se tomaron decisiones equivocadas. No se sopesó lo complejo, lo delicado y los efectos que tenía el ocupar esta herramienta. Y estos errores se deben en gran parte a las decisiones que se tomaron desde una política sólo de seguridad pública, con una mirada desde el Ministerio del Interior y no integral”, remató la timonel del PPD. ¿Bachelet víctima de los arranques represivos de Pérez Yoma, Harboe y Rosende? No nos engañemos. La orden del día en la Concertación es clara; blindar a la ex mandataria mientras dure el temporal mapuche. No exponerla. No sacarla al ruedo. Que no responda preguntas incómodas. Nada de explicaciones a la ciudadanía. Mejor muda que tartamuda.
martes, 14 de septiembre de 2010

-El autor es Periodista, director de Azkintuwe.

COMUNICADO DE ORGANIZACIONES CHILENAS EN ARGENTINA: NO A LA EXTRADICIÓN DE GALVARINO APABLAZA GUERRA

COMUNICADO DE ORGANIZACIONES CHILENAS EN ARGENTINA: NO A LA EXTRADICIÓN DE GALVARINO APABLAZA GUERRA

Nosotros, militantes de organizaciones políticas y sociales militantes integradas por residentes chilenos en la República Argentina, venimos expresar nuestra gran preocupación por el reinicio del hostigamiento que por 30 años vienen realizando las autoridades del Estado chileno en contra de nuestro compatriota Galvarino Apablaza Guerra, quien se encuentra residiendo en la República Argentina, con un trámite de refugio político pendiente de sanción por parte de las autoridades argentinas.

 

Queremos resaltar que el Estado chileno, en la actualidad, no ofrece ninguna garantía de llevar adelante un debido proceso para juzgar a quienes están acusados por delitos de origen político. Razón por la que, además, nos resulta altamente extraña e inoportuna la resolución de la Suprema Corte de Justicia argentina, al declarar pertinente el pedido de extradición tramitado por el Gobierno de Chile.

 

Prueba de ello, es que nuestros hermanos Mapuche, que actualmente llevan a cabo una dramática huelga de hambre en Chile, han sido juzgados por la Ley Antiterrorista y sometido a los arbitrios de la mal llamada justicia militar, además de la civil,  situación que incluye a niños de 12 y 13 años, arbitrio que se repetiría sin duda con Galvarino Apablaza si éste fuese efectivamente entregado a las autoridades chilenas, de las cuales en materia de justicia, podemos esperar cualquier aberración.

 

Resulta llamativo que ante la grave situación política y social  por las que atraviesa nuestro país, el gobierno del presidente Sebastián Piñera active una causa en contra de Galvarino Apablaza sin contar con pruebas fehacientes que lo incriminen en delito alguno.

 

Se trata entonces de una persecución política, con un marcado sesgo ideológico proveniente de los sectores que asaltaron el poder legítimamente constituido en el año 1973, violando la constitución nacional vigente y pisoteando todos los derechos humanos de los chilenos. El poder judicial, es una de las instituciones del Estado chileno en donde se hace más visible este sesgo ideológico. Por ello la justicia chilena no garantiza la seguridad jurídica de nuestro compatriota Galvarino Apablaza Guerra.  

 

El mismo ha manifestado en reiteradas oportunidades su deseo de radicarse en la república Argentina, considerando que sus tres hijos son naturales de este país, por lo que ha adquirido derechos tanto civiles como políticos que las leyes argentinas lo habilitan a ejercer; derechos que el Estado chileno le ha negado por décadas al someterlo a una persecución política absurda e injustificada.

 

 Invocando entonces  la larga tradición de solidaridad con los perseguidos políticos del mundo que caracteriza a la nación Argentina, apelamos a la férrea política en defensa de los Derechos Humanos impulsada y defendida desde los gobiernos de Néstor Kirchner antes, y de Cristina Fernández en la actualidad, para que resuelva en forma favorable  el pedido de refugio interpuesto por nuestro compatriota y luchador social Galvarino Apablaza Guerra.

 

·        Partido Socialista de Chile en Argentina

·        Trabajadores chilenos exiliados en la Argentina (Tribuna Chilena)

·        Comisión de Derechos Humanos Y exonerados Políticos en la Argentina

·        Comité de ex-Presos Políticos Residentes en Argentina

·        Comité “Chile Somos Todos” en el Exterior

·        Centro de Participación Democrática “Augusto Alvarado”

Chile: Trabajadores mineros ahora luchan juntos

Chile: Trabajadores mineros ahora luchan juntos

Nace poderosa coordinación de organizaciones
 

Por Andrés Figueroa Cornejo 
 
Cristian Arancibia Valencia es presidente de la Federación Minera de Chile. Fue elegido  en mayo de 2010 con un programa de renovación de la organización para darle independencia respecto de las compañías mineras y de los partidos políticos tradicionales. La Federación cuenta con 10.500 asociados pertenecientes a 21 sindicatos de empresas mineras privadas del país, con aproximadamente un 68 % de incidencia en la producción minera general. La semana pasada, Arancibia encabezó una delegación de 70 dirigentes del sector que fueron a entrevistarse con el gobierno y el Legislativo a propósito de la tragedia de la mina San José.
 
¿Cuál es tu lectura de lo ocurrido en la mina San José?
 
“Es un hecho que  se habría podido evitar. Si el Estado, mediante sus órganos fiscalizadores, y la empresa, hubieran escuchado a los trabajadores que solicitaban fiscalizaciones, deberían haber actuado evitando lo que vendría. Fue por falta de compromiso para invertir en la seguridad de sus trabajadores.”   
 
 
LA UNIDAD  
 
¿Cómo surge la confluencia de diversas organizaciones y dirigentes mineros?
 
“Lo pasado en Copiapó remece a toda la sociedad chilena y en especial al sector minero, ya que los temas de seguridad y salud en el trabajo no son nuevos. La Federación Minera de Chile desde hace dos años está poniendo estos temas sobre la mesa, pero solos. Desde hace algún tiempo en el sector minero se escuchan llamados a terminar con la atomización del movimiento sindical, pero nadie hace nada, así es que nosotros decidimos actuar. Fue así que en nuestra Federación comenzó una relación más estrecha con los trabajadores contratistas y con los de la mediana y pequeña minería, y especialmente con los trabajadores de Codelco. El lamentable accidente de los 33 compañeros de Copiapó, la muertes del trabajador en Minera los Pelambres  y del chofer en la bajada de Minera Collahuasi y, sobre todo, el horrible fallecimiento de 6 trabajadores de SQM en una explosión, nos obliga a agilizar todas las acciones unitarias. Según nuestro análisis, apremia la necesidad de unir a todo el sector minero para que no prosiga el atropello de nuestros derechos y se perfeccione la seguridad en las faenas, y a la vez, enfrentemos procesos de movilización para que de una vez por todas  se modifiquen las leyes laborales de nuestro país.”       
 
¿Qué organizaciones están representadas?
 
“Hoy nuestra Federación Minera de Chile representa a más del 85% del sector privado de los trabajadores de planta, pero a la vez creemos que nuestras ideas son asumidas por los más de 40 mil trabajadores subcontratados distribuidos en diferentes sindicatos y federaciones.” 
 
¿La confluencia es sólo coyuntural o tiene un horizonte de más largo plazo?
 
“Los sindicatos adolecemos de trabajar mucho en el corto plazo, pero hoy la conducción de la Federación plantea nuevas estrategias para desarrollar plataformas que se irán cumpliendo en el corto, mediano y largo plazo.”
 
¿En qué consistieron las reuniones con el Ejecutivo y el Congreso?
 
“Nuestros viajes a Santiago y Valparaíso tenían como finalidad dar a conocer nuestros planteamientos y lo cumplimos. Nos recibió el ministro de Minería en las puertas de La Moneda donde le entregamos nuestro manifiesto y una carta solicitando una reunión de carácter urgente con el Presidente de la República para que nos responda personalmente, porque creemos que no sólo los empresarios pueden entrar al palacio presidencial, sino que también los trabajadores. La cantidad de muertos en nuestro sector, sólo en estos últimos 35 días, ya sobrepasa los ocho, más los 33 atrapados, todo por falta de seguridad y fiscalizaciones. También solicitamos participación en las discusiones que hoy se generan en el país con relación a la comisión de seguridad y el proyecto de ley sobre royalty, donde “casualmente” nuevamente la participación de los trabajadores es cero y precisamente somos nosotros los que extraemos el material del subsuelo y arriesgamos nuestra vida día a día. Estos mismos argumentos los planteamos en el Congreso Nacional, tanto en las reuniones con la presidenta de la Cámara de Diputados como con el presidente del Senado. Al menos nos escucharon y esperamos que en el legislativo nos incluyan en la comisión investigadora del accidente de Minera San Esteban. También esperamos que nos dejen presentar nuestras ideas en las comisiones de salud, trabajo y minería y  se nos incluya en la comisión de seguridad planteada por el Ejecutivo. Nuestras acciones a seguir dependerán de las respuestas que se nos entreguen a este enorme grupo de mineros que exige seguridad, salud y participación en los destinos de los trabajadores del país, ya que estamos dispuestos a movilizarnos por nuestros derechos y para que hayan cambios en la sociedad chilena que beneficien al pueblo, que se encuentra harto postergado desde 1973.”

Foto: Cristian Arancibia Valencia  presidente de la Federación Minera de Chile
 
Septiembre 15 de 2010

En Venezuela, Bolivia, Nicaragua, ¿Cuándo podrán expropiar a los expropiadores, para que el pueblo al fin mande?

En Venezuela, Bolivia, Nicaragua, ¿Cuándo podrán expropiar a los expropiadores, para que el pueblo al fin mande?

por Pedro Echeverría

1. El domingo 26 de septiembre serán las elecciones en Venezuela y seguramente el PSUV de Hugo Chávez obtendrá una enorme victoria, junto con otros partidos de izquierda. Chávez ha ganado unas 10 elecciones, referéndum y plebiscitos –con testigos y certificación internacional- desde que en 1999 se hizo cargo del gobierno; sin embargo, a pesar del fuerte apoyo de la población con el que siempre ha contado, ha permitido que los poderosos empresarios, aliados con los EEUU, sigan boicoteando sus programas de gobierno, sobre todo en el campo de la economía, en la producción y en el mercado. Más aún, sufrió siendo gobierno un fuerte golpe de Estado y dejó libres a los culpables. Chávez, obviamente, puede tomar medidas drásticas y radicales para acelerar su programa por la construcción del socialismo, pero parece preocupado por la gran campaña internacional de los medios de información en su contra..

2. Cuando Hugo Chávez asumió el gobierno y comenzó a hablar de socialismo, todos los medios de información –al ser empresariales- se pusieron en su contra; sin embargo, con una política adecuada ha logrado que muchos medios pasen a su servicio y que otros aminoren sus campañas contra él. Pero siguen presentes otros más –que en nombre de la libertad de prensa- están afiliados a organismos internacionales yanquis que siguen poniendo trabas al gobierno, lo siguen calumniando y trabajando por su derrocamiento. Hoy 13 en el diario El País Internacional de España, publicó que el Bloque de Prensa Venezolano, una agrupación que integra a 34 diarios y revistas del país, ha acusado este lunes a Hugo Chávez de pretender "silenciar" la libertad de expresión en el país suramericano después de que el pasado 24 de enero el presidente cortara la señal al canal RCTV ante la negativa a emitir sus discursos. La campaña de esos medios ha arreciado con motivo de las elecciones.

 

3. Parece estar aquí el quid, la esencia, de que gobiernos resultados de procesos electorales, que buscan construir una sociedad igualitaria, el socialismo, como el de Venezuela, Bolivia, Nicaragua, (o Allende en Chile de 1970/73) no lo puedan poner en práctica. Aquí también está la demostración de que la simple asunción al gobierno nada o muy poco, tenga que ver con la toma del poder porque éste sigue estando en manos de los más ricos. ¿Cómo explicar ahora que habiendo una “Nueva Constitución” con Chávez, Evo, Correa y Ortega, no se pueda poner en ejercicio? Sólo se explica que la “Nueva Constitución” haya sido una simple reforma para abollar las partes más filosas y más agudas dejando intacto lo fundamental de la explotación capitalista. ¿Quiere decir que los países más comprometidos con este proceso –encabezados por Venezuela- para convertirse en socialistas deberán esperar otros 50 años?

 

4. Recuerdo que Marx señaló en alguna ocasión que "El monopolio del capital se convierte en grillete del régimen de producción que ha crecido con él y bajo él. La centralización de los medios de producción y la socialización del trabajo llegan a un punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista. Esta salta hecha añicos. Ha sonado la hora final de la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados." La realidad suele ser muy distinta a las ideas que nos hacemos de ella. Cuando triunfó la revolución cubana pensé que las relaciones de producción cambiarían en uno o dos años. Los revolucionarios cubanos –por la vía armada- no solo se encargaron del gobierno sino que tomaron el poder. “Expropiaron a los expropiadores” yanquis y la gran burguesía cubana tuvo que huir a Miami, España y otros países para gozar de sus riquezas.

 

5. Pero ignoraba la gran capacidad del imperialismo norteamericano, con sus aviones, bombas, ejército y sus medios internacionales de información. Recuerdo que fue tan grande la campaña contra el comunismo de Castro en todos los medios mundiales de información que decían que arrebatarían los niños de sus padres para enviarlos a Rusia.

 

Venezuela, Bolivia, Ecuador, son distintos a la Cuba revolucionaria porque sus gobiernos son de la vía electoral y de todo el legalismo burgués; pudieron deshacerse de funcionarios, políticos y partidos, pero no de la gran burguesía que con poderoso apoyo internacional aún sigue fuerte y que al parecer seguirá viviendo más décadas. Por lo que sé, los gobiernos de Chávez y Morales son fuertes entre la población, han contado en estos años con un gran apoyo del pueblo, pero si no transforman de manera radical las estructuras, los yanquis y las burguesías aprovecharán cualquier error para echarlos.

 

6. En los procesos electorales el imperialismo de los EEUU y sus agentes en cada país pueden aplicar mil y un estrategias para someter a sus oponentes. Qué doloroso sería que –como sucedió en Chile donde la derecha pinochetista se ha reafirmado- entre 10 años estuvieran lamentándose los izquierdistas bolivarianos que por indecisiones y miedos hayan regresado los gobiernos empresariales. Como bien ha escrito el venezolano Martín Guédez: “A pocos días de las elecciones del 26S… Hemos llegado al punto sin retorno en el cual o se alcanzan los objetivos o nos perdemos. El pueblo organizado y consciente tiene que desmontar los mecanismos de la dependencia y la dominación. No basta ya enunciar el fenómeno de la opresión sino que esta debe destruirse. Liberarse no sólo para denunciar la opresión sino para desmontarla es el objetivo estratégico fundamental”. ¿Hasta cuándo nos decidiremos a desmontarla?

 

7. Y esto que pasa en Brasil, Uruguay, Chile, Ecuador, Nicaragua y que puede pasar en Bolivia y Venezuela, también pasaría en México si el mismo López Obrador –con todos sus discursos u buena voluntad- llegara a la presidencia. Asumir el gobierno no es controlar el poder. El poder está en los EEUU (gobierno e inversionistas) y en los grandes empresarios mexicanos que poseen todos los mecanismos para controlar a cualquier político o partido. Incluso no bastaría con “un nuevo Constituyente y una nueva Constitución” porque seguramente éstos tendrían que negociarse y entonces todo sería igual. Si Cuba con su revolución violenta no pudo con los yanquis y Venezuela con su revolución pacífica tampoco ha podido en 10 años porque los EEUU y los grandes empresarios siguen acosándola, parece que el único camino es el pueblo masivo consciente en lucha en las calles, fábricas, escuelas, campos. ¡El poder directo!.

 

GuluMapu: Llega una importante delegación en apoyo a Presos Politicos Mapuche

GuluMapu: Llega una importante delegación en apoyo a Presos Politicos Mapuche

 

Pueblos Originarios en Argentina junto a Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo - Linea Fundadora y Osvaldo Bayer conformaron una delegación para apoyar a los 34 prisioneros Políticos Mapuche en Chile, que incluye a dos menores encarcelados en la Huelga de Hambre. Este lunes 14 se hará una conferencia de prensa en la sede de la CUT (Central Unica de Trabajadores) en Santiago de Chile.

Artistas y músicos como Víctor Heredia, Rodrigo de la Serna, Gaston Pauls, Juan Palomino, Julieta Diaz, comprometidos con las luchas de los pueblos originarios se han solidarizado.

Luego de años de recuperación democrática, los enclaves autoritarios en Chile están intactos. Los actos represivos están vigentes hacia el pueblo mapuche. Los asesinatos, por parte de agentes policiales, de jóvenes Mapuches como Matías Catrileo, Alex Lemun y Jaime Collio es una muestra de la política represiva hacia el pueblo mapuche.

La delegación convocada por la Red de Salud Mapuche en Argentina y el Encuentro Nacional de Pueblos Originarios, exigen junto a los Presos Políticos Mapuche:

1- Derogación de la ley antiterrorista, para causas Mapuche

2- Terminar el doble procesamiento en fueros militares y civiles.


3- Respeto al principio de igualdad y a la garantía de condiciones y medios procesales equivalentes para todas las partes


4- No utilizar a “testigos anónimos” o “sin rostro” encapuchados para acusar


5- Libertad a los Presos Políticos Papuche


6- Desmilitarización de la zona Mapuche


Prensa:

(011) 155-836-7009

(02944) 1551 - 9153

Las organizaciones antiautoritarias, horizontales, no electoreras, de masas, pueden revolucionar el mundo

Las organizaciones antiautoritarias, horizontales, no electoreras, de masas, pueden revolucionar el mundo

Pedro Echeverría ( ARGENPRESS.info)

1. En los años sesenta, en particular en 1968, se registró en el siglo XX lo que se ha llamado un corte histórico. Fue una gran rebeldía y, al mismo tiempo una revolución provocada por causas internas y externas en muchos países. “Los sesenta” no fue como las revoluciones clásicas francesa, mexicana, rusa o china que desafortunadamente terminaron instalando a una nueva clase o partido opresor, sino una década de muchas confrontaciones contra el autoritarismo y el despotismo de los padres, de los hombres, los profesores, los curas, el gobierno y los empresarios.

En los sesenta no se planteó la “toma del poder” o el cambio de gobierno, pero el desarrollo de la conciencia crítica fue determinante y esa “revolución de la conciencia” llega hasta nuestros días. El mundo cambió, aunque no pudo transformar las estructuras económicas y de dominación.
2. Pasamos los jóvenes más conscientes de profesores autoritarios y alumnos sumisos a principios de los sesenta, a transformamos en profesores igualitarios y alumnos analistas, activistas y discutidores. De esposos machos y dictadores, y mujeres sumisas y obedientes, así como padres déspotas, a una rebelión en el hogar que comenzó a crear un ambiente de respeto y cordialidad. En la iglesia cambiaron las formas para atraer fieles y los jóvenes curas comenzaron a romper con la tradición y a abrirse al mundo. El gobierno se hizo más demagogo para poder engañar y someter. El sexo fue mucho más libre y natural, a pesar de las prohibiciones del clericalismo. En fin, muchas cosas tuvieron que cambiar para que el capitalismo se conservara como sistema dominante. El alma de todas aquellas batallas fuimos los jóvenes que rechazamos el autoritarismo.
3. La disciplina, el orden y el progreso, divisas fundamentadas del positivismo, que se impusieron durante la dictadura porfiriana, fueron echadas a la basura por la consigna juvenil de libertad, paz y amor de los jóvenes de los años sesenta. Mientras los despóticos padres sólo pensaban en “progresar” buscando acumular capital y, al mismo tiempo exigían a sus hijos orden y disciplina para “ser como ellos”, los jóvenes buscaban otro mundo muy diferente al de sus padres que “sólo buscaban el bienestar de sus hijos” imponiéndoles sus viejas y tradicionales formas de vida. Quizá hasta ahora, en pleno siglo XXI, no han entendido que los jóvenes son otra cosa, que el mundo ha cambiado radicalmente y que los jóvenes tienen mayores posibilidades de libertad que los viejos que vivieron hace 50 años. Los gobiernos y los partidos podían ordenar y disciplinar entonces, hoy es otra cosa totalmente distinta.
4. La semana pasada fui invitado a Valle de Bravo, Estado de México, por mi amigo Joaquín Vela, con el objetivo de participar y exponer frente a estudiantes de economía, derecho, de la UNAM y otras instituciones, así como de algunos profesores, mis puntos de vista sobre la política hoy; por ese motivo dejé de enviar mis artículos durante una semana. Sin embargo, como decía Marx en el periodo de La Comuna de París: sin despreciar la teoría: vale más una revolución (¿una acción?) que mil proclamas. Por eso mí participación con los más de 50 o más jóvenes de aquel foro de análisis político –que no tuvieron tiempo en tres días para darse un “chapuzón” en las piscinas de aquel hotel cercano a la gran laguna- fue importante. El programa se recargó porque todos los estudiantes externaron su opinión uno a uno, pero también porque las polémicas en torno a películas como El Bulto de Retes y Sycko de Moore, se alargaron.
5. Tengo la convicción que los luchadores sociales se forman en las barricadas, en la práctica-teoría-práctica. Es decir, aplicando una política que ayude a la continuidad en las luchas de oposición en las calles, los campos, las escuelas. Pero también son importantes –por lo menos cada seis meses- los seminarios y los foros de análisis de la política mundial, nacional y local. Mi amigo Joaquín –a pesar que sigue confiando en los procesos electorales- lleva varios años organizando, o invitándome, a organizar estos encuentros con el fin de formar cuadros políticos autogestivos que luego penetren en los sectores de masas. Por eso mis planteamientos sobre la construcción de organizaciones horizontales, acerca de la necesidad de ir desapareciendo el caciquismo y el caudillismo, del fracaso mundial de los llamados “países socialistas” y del papel de los partidos políticos, de la familia, la escuela, la iglesia, en la construcción del Estado autoritario, han sido bien recibidos.
6. Parecen haber cambiado muchos paradigmas en lo que se refiere a las organizaciones políticas. Ya desde los sesenta –cuando nosotros estábamos clavadísimos en el estudio de Marx y los marxistas, y sólo de ellos- había surgido una escuela alemana en Frankfurt encabezada por Adorno, Marcusse, Fromm y otros que había recogido de críticos marxistas anteriores, algunas reflexiones sobre los cambios estructurales en el capitalismo, la clase obrera, las vanguardias, los trabajadores de cuello blanco, la sociedad civil, los marginados sociales como la mujer, los jóvenes, desempleados y eso que Lenin llamó “el marginado andrajoso” o “lumpen”. Nosotros entonces no hicimos caso a todas aquellas teorías revisionistas; sin embargo más tarde nos ayudaron a ser más reflexivos y críticos ante los hechos que se presentaban frente a nosotros. Aunque la clase obrera seguía siendo determinante, otros sectores aparecían en primer plano.
7. Hoy tenemos que estar muy abiertos ante las distintas teorías y reflexiones. A mí siempre me ha parecido que los jóvenes –a pesar de que se van fácilmente con los engaños de la burguesía que tiene todos los medios para corromperlos- siguen siendo un motor fundamental para los cambios revolucionarios. Les dije a los compañeros universitarios que ellos eran privilegiados y que pertenecían a ese cuatro por ciento de la población joven que lograba llegar a las universidades; que no eran muy representativos de los jóvenes, más del otro 80 por ciento que sólo lograba terminar la primaria y la secundaria, como los jóvenes que se reunieron hace casi un mes en Tlahuac en un encuentro anticapitalista. Pero lo importante es que allí estaban analizando nuestra realidad política y económica buscando las salidas más adecuadas que permitan transformar este sistema capitalista en uno igualitario.

Mapuches

Mapuches

Juan Diego García ( ARGENPRESS.info)

Desde la prisión y tras 60 días, 34 dirigentes mapuches están en huelga de hambre para protestar porque a sus reivindicaciones se ha respondido con una brutal represión, incluyendo la aplicación de la ley antiterrorista que somete civiles a la justicia militar, anula garantías procesales y triplica las condenas. Ante la dificultad para definir el terrorismo, todo queda a la arbitrariedad de un juez que bien puede conceptuar que se trata de un simple problema de orden público o aplicar esta normativa de la dictadura militar chilena, intocada por los gobiernos de la democracia.

Los indígenas están presos por incidentes ocurridos en la defensa de su Nación Mapuche, el último reducto que la “civilización” les ha dejado en el profundo sur de Chile. Pero hasta allá llegan los tentáculos del “progreso” en forma de centrales hidroeléctricas y explotaciones mineras, forestales y similares que envenenan ríos, talan bosques milenarios, polucionan la atmósfera, ahuyentan la caza y la pesca, esterilizan suelos y desplazan a la población, convertida así en paria en su propia tierra, asalariados de miseria de multinacionales y finqueros o residentes incógnitos en los cinturones de marginación de las grandes urbes. Ante la incuria y la complicidad de las autoridades frente a la voracidad de las empresas, los mapuches se han lanzado a la lucha con bloqueos, manifestaciones y otras formas de protesta que, como siempre, terminan en duros enfrentamientos con la policía, encarcelamientos, muertes y persecución. A sus reivindicaciones tradicionales por la tierra los huelguistas agregan ahora la exigencia de un juicio civil para sus líderes y la derogación de la ley antiterrorista. Ignorados por los monopolios mediáticos intentan romper el cerco de silencio y conseguir la simpatía de la población para torcer la mano poderosa del estado. De momento han conseguido movilizar importantes sectores de la sociedad chilena y comienza a generarse un movimiento internacional de solidaridad.
La movilización social ha conseguido, por ahora, que hasta las autoridades y los parlamentarios reconozcan la necesidad imperiosa de eliminar la ley antiterrorista heredada de la dictadura. Pero el proceso jurídico marcha con una lentitud incompatible con la urgencia de 35 personas cuya vida corre peligro (incluyendo a niños indígenas, igualmente acusados de terrorismo). En un ejercicio de cinismo sin límites, desde algunos sectores se propone que se amnistíe a los mapuches al tiempo que se haga lo mismo con los torturadores de la dictadura que están condenados o en proceso de serlo. Por supuesto los indígenas rechazan una propuesta de tales características que los igualaría a quienes si son efectivamente peligrosos terroristas. Solo exigen un juicio civil, justo y público de tal manera se conozcan las razones que les han llevado a oponerse a proyectos que las autoridades presentan como indispensables para el progreso, mientras descalifican a quien se oponen tildándolos de obstáculo al bienestar y enemigo de la civilización.
Aunque el objetivo de eliminar la ley antiterrorista ya es de por si loable, lo es mucho más poner de manifiesto las limitaciones del modelo económico vigente y la forma como se entiende el progreso y el desarrollo. Oponiéndose a la destrucción de su comunidad tradicional (en todos los sentidos) los indígenas chilenos están poniendo en tela de juicio el proyecto de sociedad que se ofrece como fórmula para alcanzar la democracia política, el bienestar material, la cohesión social y el acceso a la cultura de la modernidad. Aunque no resulte explícito en la reivindicación, aunque no sea la intención conciente de los afectados, el conflicto obliga a considerar factores globales y de largo plazo que superan con creces el estrecho marco de los cálculos empresariales y de la miopía e irresponsabilidad (cuando no de la corrupción) de las autoridades que permiten estos proyectos. Más allá del cálculo de beneficios inmediatos resulta pertinente preguntarse. ¿Cuáles son los costes reales de esos proyectos? Una central hidroeléctrica inundando grandes territorios, la extracción de petróleo y de gas, y en general de recursos minerales, así como la tala masiva de bosques, la construcción de grandes obras de infraestructura o la explotación comercial de la biodiversidad se justifican ante la ciudadanía como empresas indispensables para el progreso, como iniciativas de alta racionalidad económica que armonizan las ganancias de la empresa con los intereses del país. Pero las cuentas reales no respaldan tan optimistas aseveraciones, pues si es cierto que las empresas obtienen ganancias considerables no se puede afirmar la mismo para el conjunto del país, para comenzar, porque se descargan sobre la comunidad costes claves que la empresa no asume y se afectan recursos para ésta y futuras generaciones.
Con independencia entonces de las formas folclóricas que acompañan muchas veces tales movilizaciones populares contra una represa, una explotación minera o los permisos de saqueo que se otorgan generosamente a las multinacionales, resulta esencial considerar los beneficios reales que se derivan de tales proyectos, en unos casos porque son dañinos en alto grado, en otros, por la manera como se realizan. La minería del oro, por ejemplo, cuando es realizada de manera artesanal perjudica ríos y suelos en una medida que se potencia enormemente cuando la explotación es industrial. La extracción de petróleo, por su parte, encierra peligros semejantes aunque es posible limitar estos efectos si se obliga a las empresas a extremar las medidas de seguridad. Las grandes represas hidroeléctricas, símbolo del desarrollo económico en otras épocas, son hoy objeto de una consideración más cuidadosa habida cuenta de los daños que provocan en el medioambiente, la destrucción de otros recursos y lo limitado de su vida útil. La gran explotación agrícola, otro de los símbolos del modelo económico actual, recibe objeciones no menos graves y por razones similares: aquello que es ganancia neta para las empresas supone pérdidas –muchas veces irreparables- de recursos (agua, suelo, biodiversidad, bosques, dependencia de los grandes monopolios de la energía, la industria química y los productores de semillas, etc.) y algo no menos importante: la salud de la población.
¿Quién asume el coste efectivo de agotar un recurso? ¿Quién responde por los efectos perniciosos sobre la salud de ésta y las futuras generaciones? ¿ A quién se piden responsabilidades por los daños medioambientales? ¿En qué quedaría el balance optimista entre inversión y beneficios si se amplía el horizonte del cálculo y se toman en consideración todos los costes, en particular esos que se ocultan en la contabilidad de las empresas? Si resulta poco práctico un debate sobre propuestas de muy escasa realidad (un regreso a la vida rural y el abandono del industrialismo, por ejemplo) y se asume que el consumismo actual resulta inconveniente e insostenible (además de inalcanzable para la inmensa mayoría de la población mundial) se impone entonces la búsqueda de un modelo diferente de sociedad y de economía, resolviendo la disyuntiva que ofrece, de una parte, la estrategia que se fundamenta en el “desarrollo de las fuerzas productivas” como condición indispensable para progresar sobre bases ciertas y, por otra, el camino que proponen el “buen vivir” de los indígenas como única manera de alcanzar la armonía social y el equilibrio con el medio ambiente.
Y, algo central para estos países abocados a una desenfrenada exportación de materias primas y alimentos a las economías centrales del capitalismo: agotar recursos claves que comprometen el futuro desarrollo constituye un suicidio como colectividad nacional. Al final, como en los peores tiempos del colonialismo aquí quedarán los socavones vacíos, los mineros con silicosis y un panorama de desolación y tristeza. Los escasos beneficios para el país estarán generando intereses en bancos extranjeros en las cuentas numeradas de los funcionarios corruptos, tan solícitos cuando se trata de vender el país.
Los actuales mapuches son dignos sucesores de Lautaro, Colocolo,Tucapel, Rengo y en particular del gran Caupolicán que para ganar la jefatura militar contra los españoles soportó sin desfallecer por dos días con sus noches un pesado tronco sobre sus hombros. Tal como lo canta Alonso de Ercilla en La Araucaria:
Con un desdén y muestra confiada,
asiendo el tronco duro y nudoso,
como si fuera vara delicada,
se lo pone en el hombro poderoso:
la gente enmudecía maravillada
de ver el cuerpo fuerte tan nudoso.

Detenidos en Concepción los voceros de Temuco, Angol y Valdivia

Por Lucía Sepúlveda Ruiz

Mientras caminaban por la calle, dirigiéndose hacia el hospital de Concepción, fueron detenidos hace algunas horas Mercedes Coña, Víctor Queipul y Erik Millán, familiares y voceros de los presos políticos mapuche de Valdivia, Angol y Temuco. Ellos se dirigían a reunirse con los voceros de Concepción y Lebu para tomar una determinación conjunta frente a las conversaciones con los presidentes de la Cámara de Diputados, Alejandra Sepúlveda y del Senado, Jorge Pizarro. Ellos están por la apertura de un diálogo inmediato  con los mapuche y el gobierno. María Tralcal, vocera de Temuco que permanece en esa ciudad y habló con esta periodista esta noche,  señaló que ven estas detenciones como una maniobra del ejecutivo orientada a impedir que se busque una salida a la angustiosa situación actual. “Los hermanos llevaban un mensaje importante, nosotros somos una coordinación y teníamos que resolver en conjunto, y esta detención nos deja incomunicados porque al mismo tiempo, los cinco hermanos en huelga en Concepción fueron trasladados al hospital y los familiares no pueden comunicarse con ellos.” María Tralcal agregó que todos los procedimientos de traslado de presos se están realizando a espaldas de los familiares y denunció que se les intenta obligar a alimentarse por vía intravenosa, lo que es una forma de tortura puesto que ellos han expresado ya su voluntad de rechazar esa  alternativa y debe respetarse su opción.
El gobierno ha enviado un proyecto al Parlamento que a juicio de los familiares de los presos políticos mapuche, y también de abogados de derechos  humanos, sólo empeora las cosas y no es la solución para que concluya la huelga de hambre pues no da respuesta a la principal demanda: que no se les juzgue por ley antiterrorista
María Tralcal denunció que ella también está siendo objeto de seguimiento. Permanece junto a la doctora Berna Castro. La vocera aclaró que las detenciones de los voceros nada tienen que ver con las otras detenciones que se produjeron por incidentes al interior del hospital de Concepción, los cuales tuvieron lugar porque a los familiares se les negó contacto con los huelguistas de hambre trasladados a ese recinto en forma subrepticia por gendarmería.
Los restantes detenidos al interior del hospital son once personas, entre familiares, comuneros y voceros. Entre las detenidas estaría Natividad Llanquileo, vocera de Concepción y hermana de Ramón y Víctor Llanquileo.
 

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Lucía Sepúlveda Ruiz

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