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T r i b u n a c h i l e n a

El Mito Guzmán

El Mito Guzmán

“No hagas a otros lo que no quieres que los otros hagan contigo,” reza el texto evangélico. Nadie merece ser asesinado por sus ideas, nunca. Ah, pero cuidado, también  ”el que mata por la espada, por la espada morirá.” He ahí el riesgo de matar, o azuzar a otros para que lo hagan, riesgo que Jaime Guzmán, conscientemente, decidió correr. Los partidarios más radicales de la dictadura de Pinochet no aceptarán nunca que el régimen de sus amores fue terrorista, anti-libertario y anti-democrático, aunque los hechos que respaldan este aserto estén a la vista y en sus narices, y hayan sido  acreditados por todos los organismos multinacionales políticos y humanitarios imaginables.

Por lo tanto, sería igualmente imposible que se convenzan que Jaime Guzmán, el principal ideólogo y colaborador de ese régimen, fue co-responsable directo de las atrocidades que se cometieron en su ejercicio. Los que  hoy tanto claman por justicia en el caso Apablaza, debieran saber que Guzmán bloqueó, siempre, toda posibilidad de hacer justicia a las víctimas de la dictadura . Fue él quien concibió y redactó la “Ley General de Amnistía” de 1978, que no fue“general,” sino un artilugio para librar de procesamiento a los agentes de la DINA autores de los miles de delitos de lesa humanidad que hasta esa fecha se habían cometido. Aquella ley, por cierto,  no tenía ninguna aplicabilidad, puesto que los delitos en ella involucrados eran y siempre han sido inaministiables, en virtud de los tratados internacionales que Chile había  suscrito hasta esa fecha, y que la dictadura nunca revocó. Tenía que volver la democracia, aunque no íntegra, para que esa ley fuese lanzada, por fin, al tarro de la basura.

Pues bien, Jaime Guzmán, abogado y académico, no podía desconocer la nula legalidad de ese burdo invento, y aun así, fue su creador y redactor. También fue el primer autor de la incambiable constitución de 1980, y fue él quien primero aconsejó “plebiscitarla,” cuando todas las libertades públicas estaban suspendidas, lo que, obviamente, hasta hoy y siempre le resta toda legitimidad. Es decir, fue “su” constitución la que lo hizo senador, de manera tan tramposa como el cuadro legal de su invento.

Guzmán, entonces, fue elegido senador (el título suyo que más claman sus partidarios) habiendo obtenido el tercer lugar entre cuatro candidatos, lo que no es posible en ninguna parte del mundo democrático de verdad. Entre las muchas actuaciones suyas que prueban su opción por la violencia terrorista de Estado, su ilimitada inescrupulosidad e integrismo político, está su participación directa en el caso de la ciudadana inglesa Sheila Cassidy. Poco se sabe de este espantoso capítulo, puesto que en Chile en 1975 no había libertad; así que aquí lo relato.

Ese año, esta mujer, que en Chile se convirtió en monja católica, era de profesión médico, graduada en 1963 nada menos que en Oxford, probablemente la universidad más importante del mundo. Cuando visitaba Chile, en calidad de activista católica en causas de derechos humanos, prestó auxilio profesional a un perseguido político herido a bala, en la iglesia y casa parroquial que ella habitaba. Cuando los agentes de la dictadura la arrestaron en ese lugar, el Cardenal Raúl Silva Henríquez pidió  personalmente al gobierno su liberación, puesto que, obviamente, además de extranjera, la mujer había curado a un hombre herido por razones nada más que humanitarias.

Guzmán, que siempre invocaba públicamente su condición de católico, se lanzó, sin pensarlo dos veces,  en una apasionada diatriba pública contra la persona del Cardenal, a la vez pidiendo al gobierno “investigar” a Sheila Cassidy, sabiendo perfectamente lo que le sucedería en manos de la DINA. Como era de esperar, el dictador oyó a su asesor, no al Cardenal, y la infortunada mujer, durante seis meses, fue sometida a las torturas más salvajes concebibles, irreproducibles aquí, porque se trata de una mujer.

Liberada en enero de 1976, merced a la presión del gobierno inglés, Sheila Cassidy dio cuenta  al mundo de su horrenda experiencia, además de relatarlas en su libro “Audacity to Believe” (La audacia de creer). En ese libro, que los udistas debieran leer, ha quedado consignada para siempre la infamante y cobarde acción de Guzmán. Pero hay más: la conducta de Guzmán en el caso Cassidy lo tuvo a punto de ser excomulgado, por desacato con escándalo a la primera autoridad eclesiástica. Si no lo fue, fue sólo porque, obligado por el Cardenal, debió pedirle perdón públicamente, lo que hizo en una brevísima nota aparecida en una perdida página del diario La Tercera. En suma, Guzmán, la mayor cabeza ideológica de un gobierno terrorista,  fue víctima de la violencia política que él mismo impulsó, programó y facilitó sin vacilaciones.

 

PROF. HAROLDO QUINTEROS. CRÒNICA DIARIO 21. JUEVES 14 DE OCTUBRE DE 2010.

 

De cómo la política se camufla detrás de procedimientos judiciales.

De cómo la política se camufla detrás de procedimientos judiciales.

Por Héctor Vega

No es ni fácil ni deseable que se olvide la larga lista de crímenes cometidos por las dictaduras militares de la época de la “seguridad nacional”. El recuerdo del Plan Cóndor, vivirá por muchos años en la memoria y testimonio de las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo en Argentina. La memoria de los pueblos es larga, en cambio los personajes de la política duran poco. De tiempo en tiempo surge el recuerdo de hombres y hechos que se creyeron para siempre olvidados. En Chile, la justicia estuvo clausurada durante dos décadas. No vio ni quiso ver el clamor de las víctimas. ¿Cómo sorprendernos que los organismos de derechos humanos de Argentina, testigos de los crímenes con que el Estado terrorista chileno decidió aniquilar cualquier forma de oposición, se opusieran a la extradición de Sergio Galvarino Apablaza?

¿Qué justicia podía esperar Apablaza de una institución que durante la dictadura militar aprobó cinco recursos de amparo de los miles que se presentaron? Es cierto, la presión en aquellos años exigía mucho más que el cumplimiento de un deber de estado por parte de los jueces y además nadie está obligado al heroísmo. Sin embargo, reconozcámoslo, aun no hemos asumido este negro período de la judicatura chilena. Quizás una actitud más clara fue la de Jaime Guzmán, quien despojado de la mitología con la cual se ha querido rodear su figura, reconocía ante sus colegas de profesión que los abogados no debían mezclarse en problemas de seguridad. Temas que bajo la dictadura de las FFAA quedaban entregados a una banda de asesinos, delincuentes y sicópatas, por lo cual el argumento de la seguridad significaba una clara y directa condena a muerte. Fue la forma como se entendió eliminar físicamente al adversario político. Guzmán, como asesor de Pinochet, no ignoraba esa realidad.

La UDI, con los mismos hombres que ayer callaron y prosperaron a la sombra de la dictadura, hoy sentados cómodamente en las cámaras legislativas en estado de shok y étonnement rasgan vestiduras en defensa de la democracia y exigen que se convoque como testigo a Sergio Galvarino Apablaza. Al mismo tiempo buscan aliados circunstanciales en la clase política, donde todos a coro, reclaman la extradición para ser traducido en justicia a este terrorista enemigo público. Nadie entre los que en alguna época se declararon opositores de la dictadura ha sido capaz de enrostrarle a la Derecha esta máxima hipocresía. ¿Quién puede ignorar que lo que la Derecha busca es la justicia de la opinión pública? y de paso obtener un justo dividendo político. ¿No sería más apropiado hablar de ajusticiamiento? O de la justicia de los diarios y la televisión, la misma que buscaron (con éxito) las transnacionales para obtener el ajusticiamiento del senador Jorge Lavandero cuando se trató de defender el interés nacional y detener el pillaje de los recursos naturales. Camuflar en un solo paquete la política con procesos judiciales es la especialidad de la Derecha.

La Derecha siempre buscó complicidades. Nunca actuó a rostro descubierto. Es la forma de operar de los propietarios de la riqueza mal habida. En defensa de sus intereses la Derecha es capaz de los peores crímenes. Cómo no recordar el acto de traición a la patria de Agustín Edwards, propietario de El Mercurio y Vicepresidente de la Pepsi-Cola, cuando Kissinger en su libro autobiográfico (White House Years, Little, Brown and Company, 1979, ps. 653-683) relata el lobby de Agustín Edwards que reclama de Nixon la intervención armada americana para derrocar el gobierno de la Unidad Popular.

Este defensor de la democracia –Edwards– sabe que la llegada al poder de Salvador Allende es un hecho político que en su entender es preciso parar a como dé lugar. Por eso debe ser tratado al margen de las mismas leyes que se dice respetar: manu militari. Drásticamente, eliminando toda posibilidad de secuelas molestas. Es la tarea que finalmente cumple Pinochet.

Lo del pueblo mapuche es parte de este radicalismo con que las oligarquías del siglo XIX y XX, dueñas del poder en el período republicano, entendieron el “problema mapuche”. Es la verdad histórica que escribe José Bengoa en su “Historia del pueblo mapuche” donde relata cómo fueron despojados de sus tierras, encarcelados, asesinados, eliminados en una política de exterminio presidida por el Estado de Chile.

En el siglo XXI sólo han cambiado las formas y el escenario. La política es la misma. El medio relevante son los tribunales de justicia. El exterminio continúa. Esta vez el mecanismo, es la ley antiterrorista de la época de Pinochet (1984), inaugurando en democracia su aplicación por Lagos Escobar, cuando a través, del Ministerio Publico se querella en contra de varios comuneros mapuche y exige a los Tribunales de Justicia la aplicación de la Ley Antiterrorista.

Mediante la trama judicial, el gobierno de turno –Alianza y/o Concertación– esconde su responsabilidad política. Para los comuneros mapuches de Angol, aún en huelga de hambre, la cuestión es clara: la negociación de la huelga tiene carácter político, NO judicial pues lo judicial es parte de un proceso por delitos comunes tipificados en el Código Penal y que va por cuerda aparte y que nadie cuestiona. En el presente estado de cosas, lo político involucra, junto al Ejecutivo, otra institución del Estado, y de la cual el gobierno de turno se ha servido permanentemente, a saber la Fiscalía, la cual hoy, no puede erigirse (al menos argumentalmente) como un supra poder, por sobre el Ejecutivo, el Legislativo y el Poder Judicial. Desde la época de los Parlamentos, el pueblo mapuche consideró sus reivindicaciones como parte de un proceso político que históricamente el Estado de Chile ignoró, ocultando sus responsabilidades en instancias judiciales que poco o nada podían resolver.

Ocultar intenciones y objetivos políticos a través de los tribunales es vivir una contradicción permanente. Negarse el Estado de Chile a través del gobierno de turno a asumir la significación política de sus actos, es negar la historia y la posibilidad de otorgar fundamento democrático a las instituciones de una nueva República. Reconozcámoslo, no se puede vivir en un engaño permanente.

Santiago, 5 de octubre de 2010

ECUADOR / AUDIO: “Descontento popular por decisiones antipopulares y neoliberales detrás la revuelta en el Ecuador”

ECUADOR / AUDIO: “Descontento popular por decisiones antipopulares y neoliberales detrás la revuelta en el Ecuador”

Representantes sindicalistas y de la izquierda defienden al gobierno del presidente Rafael Correa pero él tiene que revertir las decisiones que quitan derechos adquiridos de los trabajadores del país.

 

AUDIO:

1) Entrevista (17:34 min.) con EDWIN MEDOYA, vicepresidente de la central obrera ecuatoriana CEDECUT, Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores.

Escucha la entrevista: http://www.box.net/shared/tayrnne6bz

2) Entrevista (17:32 min.) con STALIN VARGAS, vocero del MPD, Movimiento Popular Democrático, en el Ecuador sobre la crisis política en el país.

Escucha la entrevista: http://www.box.net/shared/2gen4no5k6

TEGUCIGALPA / 2010-09-30 / No cabe ninguna duda que tanto la oposición de la derecha ecuatoriana como el Pentágono quieren pescar en río revuelto, como dice el dicho. Pero en el fondo lo que hay es también un descontento popular.

Ese es el mensaje que hace Edwin Medoya, vicepresidente de CEDECUT, Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores y Stalin Vargas, vocero del MPD, Movimiento Popular Democrático, organización de la izquierda revolucionaria de Ecuador que tiene varios diputados en la Asamblea Nacional.

El mundo despertó este medio día con la noticia que aproximadamente mil policías habían tomado el primer regimiento en la capital, Quito. Parte de la Fuerza Aérea tomó y cerró el aeropuerto internacional. Hay informaciones de otras tomas militares de aeropuertos en el país. Y eso mientras el presidente Rafael Correa es un rehén en el hospital de la Policía Nacional.

Ante tal panorama dramático los noticieros del mundo han reportado casi exclusivamente sobre los sucesos actuales pero muy poco sobre el fondo de la revuelta que puede desarrollarse a un verdadero golpe de estado. Hasta ahora la cúpula de las FF.AA. se ha declarado leal al legítimo presidente. Pero eso no quiere decir que no hay otros planes militares. Puede ser que algunos oficiales han enviado a los policías para probar la capacidad popular de reacción ante un escenario más dramático y grave que vivimos en este momento.

Supuestamente se ha dicho por parte de la policía que la protesta tiene que ver con la pérdida de derechos después 15 años de servicio. El gobierno se ha defendido que los salarios de miseria se han mejorado mucho durante el gobierno de Correa y que no perderán tampoco en el futuro. Esa posición no comparte Edwin Medoya, vicepresidente de CEDECUT, que con el conjunto del movimiento popular y sindical ha rechazado "La Ley de Servicios Públicos".

- En esa ley se quitan ciertos derechos de todos los trabajadores del sector público, incluido los policías y los militares, como los derechos de jubilación, el derecho a pensiones, los premios que tenían los policías cuando eran condecorados. Ese fue el detonante por que todos los policías esta mañana rechacen esos artículos que estaban adentro de La Ley de Servicios Públicos.

Medoya subraya que todos los trabajadores estuvieron presentes en el debate en la Asamblea Nacional cuando se debatía la le y que después que habían votado en la primera instancia, los diputados de Alianza País (ligado a Correa) con 101 votos se votó a favor de una ley en la que había un acuerdo previo con los trabajadores públicos y la Alianza País. Era la mayoría en la AN. Pero en el segundo debate realmente el presidente había vetado esas resoluciones.

- El presidente Correa tiene que rectificar (la ley) por que ahora esta legislando con la mayoría de la Asamblea Nacional en contra los intereses de los trabajadores y el pueblo de Ecuador.

Es la opinión de Stalin Vargas, vocero del MPD, Movimiento Popular Democrático, en el Ecuador, sobre la crisis política en el país.

Dice el líder de la izquierda ecuatoriana que Correa hace un tiempo ha ido derechizando la política de su gobierno y satisfaciendo a los industriales en un código de trabajo que de privilegios a los empresarios. Es una continuación del modelo neoliberal, subraya.

Como ejemplo mencionan los dos líderes populares que los trabajadores públicos serán obligados de irse a la pensión y que serán compensados con pagos de bonos.

- Con eso pretende Correa despedir masivamente a 200.000 servidores públicos en el país. Eso es lo que ha generado las reacciones de los servidores públicos en el caso particular la tropa de la policía donde les quita una serie de incentivos que tenían a lo largo de los años. El responsable de lo que esta ocurriendo en el país es del presidente Correa.

Sostiene Vargas que el actitud de presidente Correa esta mañana (jueves) fue provocativa, cuando llegó donde la tropa de la policía.

- En otro escenario lo que tendría que haber hecho el presidente de la republica es resolverle el problema al ministro del Interior y de Policía. Pero fue a provocar.

Para resolver la crisis lo que tiene que hacer urgentemente la Asamblea Nacional es dejar de lado el presidente y revertir la Ley de Servicio Publico, dice el líder del MPD.

También la organización indígena mayoritaria en el Ecuador, la CONAIE, concuerda en un comunicado publicado hoy con esas posiciones criticas contra el presidente Correa, que las raíces de la crisis política en el Ecuador tienen que ver con una serie de decisiones gubernamentales. En vez de satisfacer las inmensas necesidades y reclamos de las masas ecuatorianas, ha facilitado "la implantación de la minería a gran escala; la privatización y concentración del agua, la expiación de la frontera petrolera".

1) Entrevista (17:34 min.) con EDWIN MEDOYA, vicepresidente de la central obrera ecuatoriana CEDECUT, Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores.

Escucha la entrevista: http://www.box.net/shared/tayrnne6bz

2) Entrevista (17:32 min.) con STALIN VARGAS, Coordinador del MPD, Movimiento Popular Democrático, en el Ecuador sobre la crisis política en el país.

Escucha la entrevista: http://www.box.net/shared/2gen4no5k6

http://dickema24.blogspot.com/2010/09/ecuador-audio-descontento-popular-por.html
 
 

Economía - Hacia el fin de la ilusión de la reactivación global sostenible

Economía - Hacia el fin de la ilusión de la reactivación global sostenible

Por Patricio Guzmán

 

 

La polémica entre los economistas convencionales, sobre que hacer frente a la actual etapa de la evolución de la crisis económica global aparece en el centro de la discusión de política económica. De una parte los ortodoxos, que con arrogancia para nada justificada por los hechos se atreven a volver a pregonar las bondades del mercado y la desregulación, están preocupados de las consecuencias del sobreendeudamiento de los estados, el déficit fiscal, las presiones inflacionarias y las burbujas especulativas, y defienden una política de reducción del déficit, y de austeridad, que se traduce en la retirada de las transferencias de estímulo de la demanda, y en medidas de reducción de salarios, gasto estatal, recorte de todo tipo de conquistas sociales como postergación de la edad de jubilación…

 

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Las medidas de estímulo fiscal, que en su momento fueron vitales para evitar un colapso generalizado del sistema, y actuaron como un factor de reactivación, están siendo retiradas de todos los países, incluso aquellas grandes economías que en general tuvieron una recuperación muy débil, y que como en el caso de Estados Unidos ahora aparece en franco retroceso.

 

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Los neo Keynesianos, subrayan que las medidas de austeridad son contractivas de carácter recesivo, que aumentan el peligro de lo que se ha llamado la “doble inmersión” en la recesión, especialmente cuando el desempleo se mantiene muy alto, la demanda contraída y el sistema financiero internacional aún no ha transparentado los riesgos tóxicos que mantiene escondido en los balances, y proponen continuar con políticas expansivas de la masa monetaria, preocupados de la contracción de la demanda y las presiones deflacionarias.

 

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Pero nos encontramos ante un callejón sin salida, el giro ortodoxo que han tomado, los principales artífices de política económica y monetaria en el mundo pre anuncia una nueva recesión, dentro de una crisis global del capitalismo de la cual no hemos salido, pero ahora aparece claro, que al menos en Estados Unidos; la principal economía mundial, y epicentro de la crisis, los buenos números estadísticos de 2009, fueron la consecuencia pasajera de la tremenda inyección monetaria de los paquetes de rescate de los grandes bancos y corporaciones, y de estímulo a la demanda, pero que sin que se diera la recuperación esperada del sector privado, ni por parte de la inversión capitalista ni por parte de la demanda de los hogares, lo que han agravado es el problema de endeudamiento del sistema que comienza ser percibido como insolvente. Este último punto extremadamente grave para el ya tradicional balance del déficit comercial y fiscal, por la colocación de bonos de deuda. Por lo mismo muchos analistas han calificado de suicida el intento de mantener el dinamismo con más inyecciones de liquidez.

 

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El economista, Nouriel Roubini, sostiene que “nada de lo que hacemos en términos de política monetaria y fiscal puede hacer mucha diferencia en este punto. Hay que aceptarlo. Lo mejor que podemos hacer es, quizás, evitar una doble recesión. Pero no podemos evitar un crecimiento económico anémico a mediano plazo.” Asimismo ha agregado, refiriéndose a Estados Unidos que un crecimiento esperado del 1%, técnicamente no sería una recesión, pero como no habrá creación de empleo se sentirá como una recesión.

 

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Mientras los publicistas del capitalismo tratan desde hace años de convencernos que lo peor de la crisis global ya pasó, y que ahora enfilaremos hacia una recuperación sostenida, y los analistas de coyuntura pasan de la euforia a la pesadumbre con la misma velocidad con que oscilan las bolsas, economistas serios advierten sobre las señales de recesión que han aparecido nuevamente en la economía internacional.

 

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Un estudio de la OIT dado a conocer el 30 de septiembre pasado, ha advertido las graves consecuencias de la recesión en el empleo. El informe señala que “Cuanto más prolongada sea la recesión del mercado laboral, tanto más difícil les resultará encontrar trabajo a quienes lo estén buscando”, señala el informe. “En los 35 países sobre los que se dispone de datos, casi el 40 por ciento de los que buscan trabajo llevan desempleados más de un año, lo que significa que están muy expuestos a la desmoralización, a la pérdida de autoestima y a problemas de salud mental. Un aspecto importante es que los jóvenes sufren el desempleo de una manera desproporcionada”. El informe también señala que: “En muchos países que a finales de 2009 experimentaban un crecimiento del empleo, la recuperación del empleo está actualmente disminuyendo. Al mismo tiempo, el informe sostiene que hacia finales de 2009 cerca de 4 millones de personas habían dejado de buscar trabajo en países sobre los cuales se disponen de datos.”

 

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China, Japón y Estados Unidos

 

Las autoridades japonesas han intervenido el mercado de divisas el pasado 15 de septiembre, lo que no ocurría desde hace seis años, para tratar de frenar la revaluación del Yen respecto al dólar. La economía japonesa esta en una trampa de deflación con efectos recesivos desde hace años, y depende de una economía basada en las exportaciones para recuperarse, pero la subida del Yen dificulta el objetivo.

 

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Los mercados de divisas hoy son especulativos. En el caso del Yen la revaluación está atravesada por los esfuerzos de China para diversificar sus reservas, reduciendo su exposición al dólar estadounidense.

 

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El dólar tiene una debilidad estructural, producto del déficit fiscal, la deuda nacional, y el déficit de la balanza comercial. Durante muchos años funcionó un círculo virtuoso entre China y Estados Unidos, en el que la nación asiática financiaba la balanza comercial deficitaria norteamericana comprando bonos del tesoro y otros activos en dólares, debido a esto concentró alrededor del 70% de sus reservas en la moneda norteamericana, su principal socio y comprador. Pero aunque es el menos interesado en precipitar una caída del dólar más rápida de la que ya existe, está intentando vender activos en dólares y un nuevo destino preferente son activos japoneses, lo que presiona al Yen al alza.

 

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Para Estados Unidos no es un asunto menor por su fuerte dependencia del capital extranjero para mantener sus bonos. Es en este contexto que hay que entender la reciente aprobación por el Congreso norteamericano de una ley que permite imponer sanciones comerciales a China, una amenaza a la nación asiática si abandona su compromiso con el dólar, a lo que China respondió con su propia amenaza velada de acelerar su desprendimiento de activos en dólares.

 

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Chile, y la revaluación del peso chileno respecto al dólar

 

Salvando todas las distancias, las empresas exportadoras desde Chile, especialmente las agrícolas están en campaña para conseguir que el Banco Central intervenga para evitar que el tipo de cambio del dólar siga cayendo, lo que explican pondría en peligro a muchas empresas exportadoras. El precio del dólar en pesos chilenos ha caído por la perdida de valor de la moneda norteamericana en los mercados internacionales, lo que está asociado a los problemas de su economía, y por la bonanza de los precios de los minerales y otros commodities, que han significado un importante ingreso de dólares a la economía local.

 

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El diario El Mercurio, que hace de portavoz de estos sectores empresariales dañados por la revaluación del peso chileno, apareció el pasado domingo denunciando en portada que los volúmenes de las exportaciones chilenas han caído durante siete semestres seguidos, lo que atribuye al tipo de cambio, al terremoto y al virus ISA que afectó a las salmoneras. Esto llama la atención porque El Mercurio se ha caracterizado por subrayar la recuperación económica, especialmente en los fines de semana. Pero la verdad es que cualquiera que sean los deseos del diario y de su empresariado amigo, el margen de maniobra del Banco Central de Chile para revertir esta tendencia, dentro de una economía que reivindica al mercado capitalista, es muy limitado.

 

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Si Japón, hasta hace poco la segunda economía mundial por tamaño del PIB, no ha podido hasta ahora impedir la revaluación del Yen, las posibilidades de un país pequeño y subdesarrollado como es Chile, son muchos menores. Se espera que el precio del cobre siga muy alto, y ese factor que por un lado asegura el ingreso de divisas a la economía chilena, por otro presiona al dólar a la baja en el mercado local.

 

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Entretanto la recuperación de la economía chilena, aunque puede mostrar algunas cifras muy buenas al igual que otros países sudamericanos tales como Brasil y Perú, no consigue mejorar en distribución del ingreso, en los que el país está entre los peores del mundo junto con Brasil en Sudamérica, el desempleo que a pesar de las celebraciones oficiales se mantiene muy alto, y los índices de pobreza absoluta que han empeorado. Las autoridades atribuyen esto último al terremoto, y sin desconocer un impacto importante de la destrucción de bienes y de capacidad de producción instalada provocada por el evento telúrico, ya las cifras conocidas de las últimas estadísticas anteriores mostraba un deterioro y aumento de la pobreza absoluta por primera vez en 20 años. Por lo que estaríamos ante una confirmación de tendencia.

Chile: Presupuesto Nacional de Piñera: ¿Cuál es la diferencia con la Concertación?

Chile: Presupuesto Nacional de Piñera: ¿Cuál es la diferencia con la Concertación?

Por Andrés Figueroa Cornejo

·La primera partida presupuestaria del gobierno de Sebastián Piñera no se distingue de los criterios estratégicos de los gobiernos de la Concertación al respecto. El continuismo de un modelo económico incapaz por naturaleza de conjugar crecimiento con equidad social, incremento del PIB con más y mejor trabajo, y  cifras macro -para dicha de los organismos tutelares de los capitalismo centrales- con menor desigualdad social, es la  forma y el contenido hegemónico.
 

 
El presupuesto nacional, ligado al gasto público, los programas y servicios o derechos sociales impactan de manera radical en el empleo y, en general, en la calidad de vida de las grandes mayorías.
 
La última dotación del presupuesto nacional del gobierno de Michelle Bachelet el 2010 aumentó un 4,3 % y el gasto social 5,8 %. La inversión en vivienda  el 2010 fue de US$ 1.940 millones; para salud,  de US$ 5.900 millones, la inversión en infraestructura  de US$ 1.200 millones y la de  educación, de US$ 8.000 millones, destinados principalmente a la educación técnica profesional y a financiar becas de postgrado en el extranjero.
 
En términos reales, el jueves 30 de septiembre pasado, por cadena nacional, Sebastián Piñera y su ministro de Hacienda, Felipe Larraín, entregaron los números del presupuesto nacional 2011 que debe ser ratificado en el Congreso, y que tuvo un aumento de un 5,5 %, cifra que está por debajo de las expectativas de crecimiento del país que se encuentran en alrededor de un 6 % o más. Esta es la segunda vez, desde el 2000, que el presupuesto nacional es más bajo que el crecimiento estimado.
 
Al respecto, el gasto social tuvo un aumento –siempre considerando que los porcentajes provienen de un presupuesto general menor que el crecimiento de la economía- de un 14,9 %.
 
En relación al año pasado, la inversión en educación se elevó un 7,6 % con US$ 10.000 millones; salud un 12,5 % con US$ 8.000 millones; vivienda un 33 % con US$ 3.200 (guarismo que se explica por la destrucción de 200 mil viviendas en el terremoto de febrero); y seguridad ciudadana creció un 12 % con US$ 1.900 millones, debido a la decisión de ampliar la plaza policial con 10 mil carabineros más.
 
Si bien, el aumento del precio del cobre –sostenida por la demanda asiática y China en particular- y la recuperación del PIB en relación al año anterior pueden ofrecer los argumentos técnicos para entender el incremento en el gasto social –incluso en números reales- respecto del último gobierno de la Concertación, la estrategia de distribución presupuestaria coincide perfectamente con las demandas de los organismos internacionales controlados por los Estados capitalistas más poderosos del planeta y sus políticas de ajustes estructurales. Esto es, reducción del Estado; aperturismo económico extremo que redunda en la imposibilidad del surgimiento de una industria nacional capaz de competir en el mercado interno y externo; fortalecimiento de las policías para el control social y represión de las manifestaciones del malestar de crecientes sectores de la ciudadanía; y coyunturalmente, la reconstrucción parcial de lo que destruyó el terremoto.
 
EMPLEO
 
En materia de trabajo, la inversión se resume en un aumento de un 30 %, principalmente para capacitación (con el fin de satisfacer las demandas del capital) y creación de  empleo precario a través de programas específicos, focalizados y que apuntan a reducir los porcentajes macro del flagelo de la cesantía, no importando ni los salarios ni las condiciones laborales.
 
Oficialmente, en Chile el índice de desempleo es de casi un 9 % -es considerada como ocupada cualquier persona que en la última semana de la encuesta Casen haya recibido algún tipo de remuneración o especie a cambio de trabajo, independientemente de la estabilidad laboral, horas de desempeño o  relación contractual-, mientras que las cifras de la pobreza están ligadas al modo en que se mida. De acuerdo a metodologías anglosajonas o a la composición de la canasta familiar, la pobreza en el país podría alcanzar desde el 50 al 80 %. Desde 1988, en Chile es calificada por  el Estado como pobre quien vive con menos de $2.000 pesos (4 dólares), cuando un solo viaje en el transporte colectivo cuesta, al menos, $ 500 pesos (un dólar). Baste ilustrar que el pago mensual de una carrera universitaria promedio es de $ 200.000 pesos (400 dólares).
 
Hace  unas semanas, es Oslo, se reunieron el Fondo Monetario Internacional, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el primer ministro de Noruega para tratar la situación generada en el mercado laboral, en especial en materia de empleo respecto de las 20 principales economías planetarias.
 
“El mercado laboral está en una situación catastrófica – indicó  el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn – y ha dejado en una zona desértica a treinta millones de parados en apenas tres años. El Fondo – agregó – se dedica siempre a promover la estabilidad financiera y macroeconómica: el déficit (fiscal) y el PIB son importantes, pero los indicadores de desempleo no pueden seguir quedando fuera de nuestro análisis o de los del G- 20”
 
Por su parte, el comisario europeo de empleo, Lázló Andor, manifestó que 2008 fue el año de la crisis financiera – la cual sigue en pie -, 2009 de la crisis económica – el producto mundial descendió -, 2010 es el de la crisis del empleo – cuya caída se produjo desde el inicio de la crisis – y pronosticó “si nada cambia demasiado, 2011 será de las crisis sociales: la austeridad fiscal combinado con el elevado desempleo puede provocar serios problemas”.
 
En España, el diario El País advirtió que, efectivamente, se destinan mayores recursos al área educacional –como en Chile-, pero cuando los jóvenes egresan es para “ofrecerles después un empleo que requiere una menor cualificación o enviarlos directamente a la precariedad laboral o el paro”. La crisis lo que hizo fue agravar un problema estructural ya existente antes de ella: tasas de desocupación juveniles muy por encima de los promedios nacionales, como se registra igualmente en Chile.
 
Según el economista chileno y director del CENDA, Hugo Fazio, “En junio de 1988 la tasa de desocupación en el Gran Santiago fue de un 6,9% de la fuerza de trabajo. En meses anteriores se registraron incluso porcentajes aún inferiores. Si tomamos como referencia esa cifra y usamos como fuente al Departamento de Economía de la Universidad de Chile que permite hacer comparaciones en períodos largos se constata que nunca en los doce años transcurridos desde entonces se regresó a esos niveles de desempleo. Es una demostración de que en el país existe desempleo estructural, el aparato productor de bienes y servicios no es capaz de satisfacer toda la demanda por empleo.”
 
En síntesis, la primera partida presupuestaria del gobierno de Sebastián Piñera no se distingue de los criterios estratégicos de los gobiernos de la Concertación sobre el tema. El continuismo de un modelo económico incapaz de conjugar crecimiento con equidad social, incremento del PIB con más y mejor trabajo, e inflación bajo control con menor desigualdad social, es la tónica. Los matices invisibles entre la Coalición por el Cambio y la Concertación se confirman de manera abrumadora.
 
Continúa pendiente un proyecto de progreso integral, socialmente democrático y subordinado a los intereses de los trabajadores y el pueblo que apueste por el desarrollo del país y lo saque de sus dos puntales económicos que marcan a fuego su dependencia y donde lo ha puesto la división internacional del trabajo organizada por las grandes potencias: ser una nación primario exportadora y extractivista de materias primas y recursos naturales, y plataforma de negocios para la subregión de América Latina.
 
¿Cuál es la diferencia sustantiva en la orientación estructural del presupuesto nacional entre la Coalición por el Cambio y la Concertación? ¿El énfasis discursivo en la “lucha contra la delincuencia”? ¿La unidad nacional imposible en un país dividido radicalmente entre una minoría propietaria de las grandes corporaciones dependientes del gran capital de los Estados imperialistas, contra una mayoría trabajadora, precarizada y sobreendeudada? ¿Los espectáculos mediáticos?
 
No. No existen distancias relevantes. Piñera administra con tranquilidad y cada vez menos popularidad, la arquitectura del despojo, la naturaleza subsidiaria, asistencialista  del Estado –aval y sustento irremplazable de la clase mandante-, la consecución de la destrucción de los derechos sociales, y los intentos de vender lo poco que resta de propiedad estatal. No es que el original sea mejor que la copia, que la Coalición por el Cambio  sea más salvaje y antipopular que la Concertación. Ambas expresiones políticas apenas se distinguen por los llamados “temas valóricos”, toda vez que la dirección de la Democracia Cristiana se siente a sus anchas con Piñera. Menos diferencias todavía. ¿Será posible que el Partido Comunista retorne al lugar de las luchas sociales y abandone de una vez por todas la alianza peregrina con tiendas políticas que hace demasiado tiempo abandonaron sus orígenes emancipatorios? Existen militantes comunistas de honra intacta que tendrán que enfrentar con la claridad y fortaleza de las ideas, que no de la táctica acomodaticia, luchas duras e históricas para que retorne ese destacamento al corazón popular. El objetivo es el socialismo. Por abajo siempre, por arriba cuando se pueda. Y por arriba siempre y cuando la representación en la institucionalidad fabricada por los dueños de todo esté al servicio de las transformaciones profundas, es decir, sea parte de una estrategia general de liberación y no la forma dominante de hacer la política. Porque una cosa es adecuarse a las condiciones de lucha impuestas por la realidad, la correlación de fuerzas, el estado de la lucha de clases, y otra, muy distante y distinta, es hipotecar el sentido político que originó, a través de generaciones inolvidables, los objetivos pendientes de la verdadera independencia de las grandes mayorías a cambio de 30 segundos en el noticiero por semana. 
 

Relato de una persecución permanente

Relato de una persecución permanente

Mi nombre es Galvarino Sergio Apablaza Guerra, ciudadano chileno, con domicilio real en  1653 de la localidad de Moreno, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

 

Soy el anteúltimo de 6 hermanos, hijo de Galvarino Apablaza Orrego y de Luisa Guerra Urrutia. Nací en Santiago de Chile el 9 de noviembre de 1950. Mi padre, fallecido en 1985, era un suboficial del Ejército chileno, retirado, con una carrera de más de 25 años. Mi madre, dueña de casa.

 

Mi vida tuvo como base una familia bien constituida, en un hogar modesto, de clase media baja, dependiendo exclusivamente de los ingresos de mi padre. A pesar de ello -y a fuerza de mucho esfuerzo y sacrificio- mis padres lograron darnos un sustento digno para nuestras vidas y lo fundamental, un entorno de cariño y dedicación. Todos llegamos a completar los estudios secundarios y los mayores se vieron obligados a trabajar en los últimos años de su enseñanza, como una forma de contribuir a las necesidades del hogar. Ello me dio la oportunidad de ingresar a la universidad, y por ser el primero y el único de los hijos con la posibilidad de continuar estudios superiores, me constituí en una suerte de "orgullo" familiar.

 

Desde la secundaria me identifiqué con las luchas estudiantiles que me despertaron inquietudes políticas, expresadas de manera independiente sin ninguna opción política determinada.

 

Mi ingreso a la universidad, en el año 1968, fue el inicio de un nuevo compromiso, vivíamos en un mundo en el que los jóvenes tenían un gran despertar, con enormes sueños y esperanzas y se convertían en grandes protagonistas de la historia.

 

La lucha entre Occidente y el Este -marcada por la Guerra Fría- no era indiferente para nadie, desde los movimientos hippies que proclamaban la paz y amor hasta los movimientos revolucionarios llamando a la lucha armada.

 

La guerra de Vietnam -con todo su horror- evidenciaba el carácter de cómo se enfrentaban los conflictos a nivel mundial. En nuestro país, con una gran historia de lucha cívica y conciencia social, se abría paso un nuevo proyecto político, con vistas a una nueva contienda electoral para el año 1970, que posteriormente cristalizó en la unidad de las fuerzas políticas de Izquierda, a través de la Unidad Popular que más tarde se transformó en gobierno, encabezada por el Presidente Salvador Allende.

 

Mi ingreso a la universidad se dio en ese contexto, y más aún en la facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, en la cual se cursaban todas las carreras de pedagogía. La característica de sus alumnos era que mayoritariamente provenían de hogares con condiciones socio-económicas muy modestas, donde existía un gran debate político y social con instancias democráticas y participativas de toda la comunidad universitaria.

 

Rápidamente, me incorporo y participo activamente en toda actividad, particularmente en aquellas que tienen que ver con las reivindicaciones estudiantiles.

 

Defino mis inclinaciones políticas e ideológicas y a poco andar ingreso en las Juventudes Comunistas y al cabo del primer año, soy electo para participar en el Centro de Alumnos de mi carrera, Pedagogía en Química. Como delegado de mi curso, en años posteriores llego a ser varios años consecutivos el presidente de ese centro de alumnos y representante en las distintas instancias colegiadas de la facultad y de la Federación de Estudiantes de Chile.

 

Conjuntamente con mis responsabilidades gremiales, participaba en forma activa en las actividades políticas de la organización, las cuales estaban orientadas fundamentalmente a la futura carrera presidencial, actos, movilizaciones, propaganda, trabajo barrial. Eran días de intensa actividad, me sentía muy ilusionado con la posibilidad de ser parte en la construcción de un mundo mejor.

 

Con el triunfo de la Unidad Popular en septiembre de 1970, parecía que los sueños comenzaban a hacerse realidad.

 

Desde el primer minuto que Allende llega al gobierno, las dificultades comenzaron a aparecer y con el tiempo se agudizaron significativamente.

 

Las medidas de corte popular eran resistidas por los grupos de poder mediante actos terroristas y sabotajes constantes a la economía a fin de desestabilizar al nuevo gobierno para crear una sensación de caos y anarquía. Nuestra respuesta siempre fue la misma: ayudar a paliar los efectos de la crisis que tendía a paralizar al país.

 

De esa forma, miles de estudiantes participábamos de diarias jornadas de trabajo voluntario productivo, carga y descarga de alimentos, recolección y cosecha de productos del campo y obras destinadas a potenciar el trabajo de agrupaciones y cooperativas de pequeños campesinos. Fue así como en los meses de verano del año 71 construimos un embalse en Petorca, pequeño poblado en el norte de nuestro país, y en al año 73, un canal de regadío en la zona de Rengo. Entendíamos que nuestra vida como estudiantes estaba íntimamente vinculada a los éxitos del gobierno popular.

 

Mi familia se declaraba allendista, sin militancia política alguna. Participaba activamente en las actividades vecinales. Prácticamente los últimos años vivíamos en la universidad y nos sumábamos a toda actividad social, hacia los sectores más necesitados, sobre todo en situaciones de desastre como inundaciones, temporales y terremotos. También, por cierto, en actividades políticas vinculadas a elecciones de orden municipal o nacional.

 

Nuestra intensa vida -en todos los planos- se vio dramática y abruptamente castrada la mañana del 11 de septiembre de 1973. La fuerza de las armas ponía fin a nuestras voluntades y sueños y con ello se iniciaba la mayor persecución que nuestra historia conoce y para mí, un calvario que hasta el día de hoy se mantiene.

 

Desde ese día nefasto, mi familia dejó de ser la misma. Se nos fue la alegría de vivir y nos separaron de nuestros principales afectos. Se impuso el terror. La casa de mis padres era permanentemente allanada y vigilada, controlada toda comunicación. Mis hermanos fueron despedidos de sus trabajos. Incluso una hermana que, con la muerte de mi padre había asumido como el principal sustento de la familia, en los primeros años de la transición a la democracia, al conocerse el vínculo familiar conmigo, fue interrogada y despedida sólo por esa razón.

 

Hacia fines del año 73, se reabrió la Universidad, después de estar cerrada por los sucesos de 11 de septiembre. Hasta ese momento era alumno regular del último año de la carrera de Química. Y, por tercer periodo consecutivo sostenía el cargo de Presidente del Centro de Estudiantes de esa carrera, perteneciente a la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile.

 

En ese momento se me informa que no tengo derecho a matrícula, pues seré interrogado por un fiscal establecido en la universidad bajo los siguientes cargos que reproduzco de manera textual:

 

- Hacer proselitismo político

 

- Ser sectario

 

- Participar de actos atentatorios en contra del normal desarrollo de la convivencia universitaria

 

Comencé a preparar mi defensa de estas acusaciones tan extrañas. Lo único que me quedaba era recurrir a los propios estudiantes. Empecé a recolectar firmas que desmintieran dichas acusaciones. Sólo en un par de jornadas -y a pesar del temor existente- cerca del 80% de los estudiantes firmaron.

 

En este contexto y en esas actividades es que en una de mis visitas al centro de estudios, el martes 14 de mayo de 1974 a las 08:00 am, en presencia de numerosos estudiantes, fui detenido dentro del recinto universitario, de manera violenta y sin mediar ningún tipo de razón e identificación, por agentes del estado pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

 

De inmediato fui esposado y conducido a un vehículo estacionado a 300 metros de la puerta principal de la Facultad. Durante el trayecto grité a los estudiantes que avisaran a mi casa de la detención, lo que significó una cacería interna por evitar dicha comunicación.

 

Ya en el vehículo se me puso cinta adhesiva en los ojos y me condujeron hacia un centro de detención, durante el traslado me interrogaron sobre una serie de nombres y el paradero de una serie de personas, a quienes obviamente conocía pues eran -al igual que yo- dirigentes estudiantiles o políticos públicos.

 

De inmediato -y por referencias de otros detenidos- logré determinar con exactitud que me encontraba cautivo en la llamada “casa del terror, de las sillas, de la música o las campanas”. Esta última denominación dada por la cercanía de la iglesia de San Francisco. Este centro de Torturas, muy conocido hoy por las denuncias de familiares de Detenidos-Desaparecidos y torturados sobrevivientes, operaba en la calle Londres número 38, de Santiago, Chile.

 

En este centro, desde el primer día, fui objeto de extensos interrogatorios que regularmente comenzaban con fuertes golpes de puño y otros objetos. Continuaban con el submarino seco y culminaban con parrilla. Es decir, golpes de corriente en distintas partes del cuerpo, en especial en los genitales. Durante dos semanas estuve en esas condiciones y en calidad de detenido-desaparecido.

 

Luego, con las huellas frescas de la tortura fui trasladado al Estadio Chile, que es un estadio cerrado a cargo de carabineros, bajo el mando del coronel Conrado Benítez.

 

Este lugar constituía un centro de recuperación y tránsito de prisioneros. Toda la vida se desarrollaba dentro de la cancha de este recinto. Las plateas y galerías eran reservadas para castigo. En sus dos costados se habían establecido emplazamientos de ametralladores orientadas hacia el centro del campo. De manera frecuente se realizaban zafarranchos de combate, simulando un ataque externo.

 

Desde este centro fui trasladado a la Cárcel Pública de Santiago, donde me iniciaron un proceso en la Fiscalía Militar de Santiago a cargo del fiscal Joaquín Elbaurn.

 

Fui sobreseído y quedé detenido por ley de Seguridad Interior del Estado. Me trasladaron a la ex Penitenciaría de Santiago que, al igual que la Cárcel Pública, era un recinto esencialmente destinado a delincuentes comunes. En ambos lugares se habilitaron un par de calles y galerías para los presos políticos.

 

Luego de un tiempo fui trasladado a Tres Álamos, otro centro de detención y torturas, bajo la dirección del mismo cuerpo y personal del Estadio Chile, el que ya en esa fecha había sido cerrado.

 

Desde ese lugar, pasado un tiempo que me cuesta precisar, fui trasladado al campo de prisioneros de Melinka, ubicado en la localidad de Puchuncaví, a unos 200 Km. de Santiago hacia la costa del litoral central.

 

Estando detenido aquí recibí la visita del Comité Pro Paz, entre cuyos integrantes iba un querido compañero

 

Este campo de concentración de detenidos estaba bajo el mando de la Infantería de Marina, y respondía exactamente a la estructura de los campos nazis: doble alambrado, casetas de vigilancia en altura, reflectores móviles y sirenas.

 

El personal rotaba semanalmente y sólo un sargento de apellido Núñez era permanente. Se nos obligaba a diario en las formaciones a cantar himnos militares como la famosa Lily Marlen, o el himno de la infantería de marina, barquito de papel y otros.

 

Varias veces ocurrió que, cuando a un comandante de campo se le ocurría que no salía bien la canción, nos obligaban a horas de ensayo las que, generalmente terminaban en un "picadero" de castigo. Éste consistía en trotar y trotar repitiendo las voces de mando de los guardias y con distintos tipos de ejercicios físicos. De este castigo no se salvaba nadie, ni viejos ni enfermos.

 

Recuerdo que la Semana Santa del año 1975 se organizó un espectáculo por los detenidos con distintos tipos de actuaciones. Una vez terminado y de madrugada, sacaron cabaña por cabaña a todos los detenidos, a los golpes e insultos. Obviamente, al otro día se suspendieron las visitas y estuvimos todo el día en encierro.

 

Un día llegó personal de los servicios de inteligencia a hacer una encuesta y que los prisioneros firmaran un documento, en el que quedaba expresamente determinado de que “desea salir de manera voluntaria del país”.

 

Por convicción y también por orientación partidista, apelando a factores morales me negué a firmar dicho documento, actitud que fue asumida por muchos detenidos.

 

Luego de ello me trasladan a 4 Álamos, centro de detención y torturas, ubicado en la comuna de San miguel en Santiago, continuó a 3 Álamos.

 

Allí quedo en el sector de libre plática, lugar en que nos vuelven a fichar y nos preparan un pasaporte marcado con la letra “L”, que tiene validez solo para salir del país, es decir me expulsan del país.

 

Con ello comienza mi exilio. Poco antes de salir y para tener la posibilidad de apelar por reunificación familiar posterior, decidimos con mi ex esposa y madre de mis dos hijas mayores -hoy fallecida- contraer matrimonio. Un oficial civil llegó campo y realizó la ceremonia en medio de una fuerte custodia armada.

 

Al igual que muchos chilenos, durante un año y medio, sin mediar proceso alguno se me trasladó por diversos lugares de detención y tortura, cárceles y campos de prisioneros. De igual forma, mi familia fue sometida a constantes controles, allanamientos y amenazas. La mayoría de mis hermanos perdió sus trabajos.

 

El 5 de septiembre entre las 18 y 19 horas nos suben a un autobús y nos conducen al aeropuerto con una bolsa de mano como equipaje. Directamente desde el bus subimos al avión y de ahí rumbo a Panamá. El gobierno del general Omar Torrijos había aceptado recibir a este contingente de 125 chilenos.

 

Fuimos ubicados en el Hotel Central, un viejo hotel que sirvió de refugio a los trabajadores que construyeron el canal. Se nos asignó una modesta ayuda económica y la alimentación esencial. Mientras se resolvían situaciones de estudio o laborales. A pesar de los esfuerzos de las organizaciones locales de defensa y solidaridad y la ayuda mutua entre los exiliados, las posibilidades trabajo, de atención médica y de reunificación familiar eran precarias.

 

Ante la falta de perspectivas y por razones de salud, como una forma de curar las heridas de las torturas y el encierro, apelo a la solidaridad cubana y en diciembre de ese año viajé con destino a la isla. Allí fui intervenido quirúrgicamente y me extirparon un testículo, signo permanente que tengo de los golpes y descargas eléctricas recibidas.

 

Todo esta experiencia dolorosa ha condicionado mi vida y hoy me pretenden convertir en la moneda de cambio en el tema de las violaciones de los derechos humanos. Esto es una constante cada vez que se avanza en la verdad, como es el caso actual de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, que encabeza el obispo católico Sergio Valech junto a un grupo de profesionales, y en la que se reconoce por primera vez que la tortura no fue una práctica aislada ni un exceso de algún funcionario, sino parte de una política oficial llevada a cabo por los principales poderes del Estado e implementada en la práctica por las Fuerzas Armadas y policiales, como instituciones, contando con la complicidad de sectores civiles -como periodistas, políticos y empresarios-. En estos 14 años del término formal de la dictadura, cuando se han planteado querellas y procesamientos a Pinochet y los personeros de su régimen terrorista, nos utilizan a los luchadores sociales como la contraparte y por eso, estoy absolutamente convencido de que mi detención ahora no es casual.

 

Afectuosamente

 

Galvarino Sergio Apablaza Guerra.

 

-Tengo habeas corpus y respuesta judicial reconociendo mi condición de detenido en 1974.

Chile: La defensa del Comandante Salvador o Galvarino Apablaza, ex líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez

Por Andrés Figueroa Cornejo

Nota importante: El presente artículo-entrevista fue realizado una semana antes de que la Comisión Nacional para Refugiados de Argentina concediera asilo político a Galvarino Apablaza el 30 de septiembre pasado.
 
A través de los grandes medios nacionales controlados con mano de hierro por la derecha política, se ha mantenido  la atención sobre la solicitud de extradición de Galvarino Apablaza Guerra, el Comandante Salvador, tema que debe concluir prontamente. El presente texto tiene por objeto ofrecer  la mirada desconocida en Chile y otras costas de los fundamentos del refugio de Apablaza  en Argentina y los detalles del caso.  
 

No existe sentido sin contexto. La ofensiva política multidimensional de la UDI por la muerte del principal ideólogo de la dictadura, Jaime Guzmán, principalmente contra Galvarino Apablaza, quien fue el líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez autónomo del Partido Comunista luego del asesinato de Raúl Pellegrín en Los Queñes, tiene estricta relación con el Chile, tanto de la Unidad Popular, de la dictadura militar, como de los años primeros de los gobiernos civiles. Y sobre cualquier cosa, la maniobra política de la derecha refundacional del país, está asociada de manera estratégica con la pugna política e ideológica respecto de las lecturas antagónicas que cohabitan en el mismo país. Por un lado, la de los que condujeron el golpe de Estado de 1973 contra el gobierno constitucional de Salvador Allende, la posterior aparición de una nueva derecha  responsable de la privatización antipopular de los derechos sociales, los recursos naturales y la propiedad pública (conquistas que costaron décadas de lucha de los trabajadores), a través de la represión y el crimen; y, por otro, la perspectiva de las grandes mayorías oprimidas y explotadas, víctimas concretas de la destrucción de un proyecto país fundado sobre relaciones sociales infinitamente más igualitarias y justas que las actuales.
 
EL PERSONAJE
 
Galvarino Apablaza, hijo de militares y como casi 200 mil personas, fue miembro del Partido Comunista desde 1968, y dirigente de la Facultad de Ciencias como estudiante de Química de la Universidad de Chile. Inmediatamente después del bombardeo golpista -urdido más que fundadamente por el gobierno norteamericano de la época, el empresariado, el Partido Nacional y la mayoría de la dirección política de la Democracia Cristiana-, Apablaza, como miles y miles de chilenos fue víctima de la tortura   en los centros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) de Londres 38, el Estadio Chile, la Cárcel Pública de Santiago, la ex-Penitenciaría, Tres Álamos y Puchuncaví. A casi un año de la instalación a sangre y fuego de la junta militar, Apablaza fue expulsado del país. Luego de una corta estadía en Panamá, por razones de salud, se trasladó a Cuba. Una vez allí y en esta ocasión por opciones políticas determinadas por el contexto de la época, fue formado como combatiente antifascista e internacionalista, luchando contra la tiranía de Anastasio Somoza en Nicaragua, donde colaboró hasta el derrocamiento de esa pesadilla. Sólo en 1988 asumió la dirección del FPMR como el Comandante Salvador. Muchos años después, en el 2004, en Argentina -donde  reside junto a su pareja, la periodista Paula Chahín, con quien tiene tres hijos de nacionalidad trasandina- Galvarino fue detenido por porte de identificación falsa. Sin embargo, el juez del caso, Claudio Bonadio, decidió no conceder el pedido de extradición a Chile, señalando que en el país no estaban dadas las condiciones para un juicio justo respecto del “caso Guzmán”. Entonces fue dejado en libertad, con expresa prohibición de abandonar Moreno, Argentina, donde vive en la actualidad.
 
 
LOS ACONTECIMIENTOS PRECIPITADOS
 
 
En el marco de la aparición en Chilevisión el primero de septiembre de una entrevista realizada en una cárcel brasileña a otro ex dirigente del FPMR, Mauricio Hernández Norambuena, el Comandante Ramiro, casi de inmediato los líderes de la UDI solicitaron en La Moneda iniciar la gestión para extraditar a Chile a Apablaza por el denominado “caso Guzmán”. El 14 de septiembre, la Corte Suprema argentina autorizó el trámite de su repatriación que tiene que ser sancionada, en definitiva, por la Comisión Nacional para Refugiados de ese país durante el transcurso de la semana.
Con el telón de fondo del respaldo a la no extradición de Galvarino Apablaza por parte de las prestigiosas Madres de la Plaza de Mayo –autoridad ética trasandina y mundial-, el abogado Rodolfo Yansón enfrenta la defensa de Apablaza.
El licenciado concedió la siguiente entrevista en exclusiva para D1.
 
-¿Qué debe ocurrir en estos días respecto del porvenir de Galvarino Apablaza?
 
“Se tiene que reconocer la condición de refugiado de Galvarino Apablaza, que suponemos que ocurrirá en los próximos días por parte de la Comisión Nacional de Refugiados que integran distintas áreas del Estado argentino y, además, el Alto Comisionado de Naciones Unidas con los Refugiados. Es decir,  la Comisión tiene que resolver si existen las causales previstas en la Comisión Internacional de Naciones Unidas sobre Refugiados. Y la causal prevista que invocó Apablaza Guerra para ser reconocido como refugiado es la de persecución política por parte del pinochetismo que hoy integra un sector del gobierno chileno.”
 
-En Chile, personeros de la UDI están presionando por todos los medios –que, por lo demás, les pertenecen- para que Galvarino Apablaza resulte extraditado…
 
“Nosotros creemos que ya hemos probado debidamente  lo que compete a la persecución política, cuestión que ha quedado sobradamente confirmada en los últimos días con tantas declaraciones, francamente de carácter inadmisible, de prepotencia y autoritarismo por parte de distintos dirigentes de la Unión Demócrata Independiente de Chile, entre ellos, Hernán Larraín y  Andrés Chadwick. Además, en un contexto que significa la gran derrota del pinochetismo y la gran derrota del Estado chileno en Argentina.”
 
¿A qué se refiere?
 
“Ellos (la UDI), en todo momento han tratado de convencer a la justicia argentina de que se tenía que aplicar el concepto de “terrorismo” a los hechos por los cuales están requiriendo a Apablaza Guerra. Sin embargo, ello no ha tenido eco en ningún juez y en ningún fiscal. Esa es la gran derrota del Estado chileno y el pinochetismo. Es decir, la Corte Suprema, incluso, no mencionó siquiera la palabra terrorismo. Se limitó a decir que no correspondía catalogar esos delitos como políticos.”
 
La derecha chilena dice que la no extradición podría traer problemas en las Naciones Unidas…
 
“Eso tiene una relación directa con lo que se va a decidir, y también desenmascara una operación mediática que han montado, entre otros, el diario El Mercurio y el Clarín en Argentina, aseverando que reconocer a Apablaza como refugiado podría repercutir negativamente en las Naciones Unidas, y esto no es de ninguna manera así. Todo lo contrario: el refugio será bien recibido en las Naciones Unidas, justamente porque la persecución existe, y porque está absolutamente demostrado que la noción de terrorismo sólo la sostiene la Ley Antiterrorista de Pinochet, el pinochetismo, la UDI especialmente, y el Estado chileno a través de su presidente, Sebastián Piñera, y los funcionarios que han tratado de colar este concepto en la justicia argentina, sin ningún éxito.”
 
EL ROL DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNÁNDEZ
 
¿Qué ha ocurrido en Argentina en relación al caso? ¿Cuáles han sido las reacciones?
 
“Las manifestaciones a favor de la extradición han sido mínimas. Y puedo mencionar tres nombres: Mauricio Macri (empresario, dirigente deportivo y político derechista) del neofascismo de la ignorancia; un dirigente de la Alianza Inter Radical, y la señora Elisa Carrió (quien alguna vez negó que el ex dictador paraguayo, Alfredo Stroessner hubiera violado los derechos humanos) que en un tránsito místico ni siquiera pudo tomar lectura del fallo de la Corte Suprema. Es decir, ella habla solamente por oponerse. La verdad es que, mientras más opine esta gente, mayor razón vamos a tener. El contrapeso que existe en Argentina respecto de estas declaraciones es muchísima. Hemos tenido el apoyo unánime de los organismos de Derechos Humanos, la solidaridad de muchos sindicatos, y de estudiantes universitarios y secundarios. Hemos tenido el apoyo de dirigentes y partidos políticos de prestigio, el apoyo de los organismos de Derechos Humanos de Chile, el apoyo de otras organizaciones a nivel internacional, de Europa, Uruguay, Venezuela. Es tan abrumador el apoyo al refugio de Apablaza que dista con creces de las posiciones basadas en el desconocimiento y en la oposición por la oposición. De hecho, ellas han quedado totalmente desdibujadas. Cuanto más hablan estos señores, mejor estamos nosotros”
 
¿Qué papel juega o qué tipo de decisión debe asumir la presidenta de la República de Argentina Cristina Fernández?
 
“La Presidenta Cristina Fernández no tiene que tomar ninguna decisión, esa es labor de la Comisión que está integrado por distintos funcionarios del Estado. La presidenta no tiene ninguna intervención, al menos formal.”
 
¿Cuándo debe resolver la Comisión Nacional argentina para Refugiados?
 
“Nosotros creemos que  en muy pocos días. El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández dijo que aproximadamente, martes o miércoles de esta semana.”
 
¿Qué resolverá la Comisión Nacional desde su perspectiva?
 
“Nosotros estamos esperanzados de que luego del  análisis, la decisión que va a  adoptar la Comisión Nacional va a ser positiva para Apablaza Guerra.”
 
¿Por qué?
 
“Hemos probado muy seriamente la existencia de la persecución política en su contra, y además la han dejado en claro otros organismos del Estado argentino, como cuando Apablaza fue procesado en un juicio penal por la tenencia de documentos de nacionalidad argentino falsos. En esa oportunidad, el  Fiscal General dijo que no podía acusar  a una persona por usar un documento falso  producto de la persecución política de las autoridades chilenas. Esto fue corroborado además, por el cuerpo médico forense a través de un informe muy expresado en junio de 2007, el cual concluyó que Apablaza Guerra  padece un síndrome postraumático por efecto de las torturas y la persecución política sufridas. Por lo tanto, ya organismos del Estado argentino han evaluado claramente, desde las perspectivas jurídicas y médicas, las consecuencias de la persecución y las torturas, y la existencia auténtica de las propias persecuciones y torturas. En consecuencia, creemos que hay elementos más que suficientes para que la decisión esté de nuestro lado.”
 
La derecha de Chile ha insistido hasta el cansancio sobre eventuales problemas diplomáticos entre ambas naciones de no ser extraditado Galvarino Apablaza…
 
“La derecha chilena está muy acostumbrada a manejar los hilos desde el poder de manera absolutamente autoritaria, al estilo de Pinochet. Yo lo lamento por esos señores, pero me alegro mucho por el pueblo chileno porque el caso de Apablaza Guerra, como el de los mismos prisioneros mapuche que hoy están en huelga de hambre, son casos que persisten y que dejan en claro que la dictadura no se ha ido del todo y que las remesas del pinochetismo tienen que ser derrotadas si queremos un Chile verdaderamente libre, democrático, con un genuino Estado de Derecho. Así que yo, la verdad, a los señores de la derecha que insisten en que se pueden malograr las relaciones entre Chile y Argentina, les digo que simplemente Argentina sólo está cumpliendo con su legislación, honrando los pactos internacionales de Derechos Humanos. Si ellos creen que con eso se vulneran las relaciones diplomáticas es porque ellos mismos se ponen por fuera de los pactos y no quieren cumplirlos.”
 
¿Qué hay detrás del asunto puntual de su defendido?
 
“Yo creo que los miembros de la UDI están presionando al gobierno de Sebastián Piñera para cohesionar a sus propias fuerzas y tratar de dejar en claro  que ellos son los que siguen mandando. Asimismo, quieren dejar sentada una discusión que tiene que ver con la historia de Chile. Si se revisa lo que fue el aniversario del 11 de septiembre bajo un gobierno de derecha, y si se observan los actos del Bicentenario, nos vamos a dar cuenta que más que Apablaza Guerra, vive Pinochet. Y que se busca respecto del pasado reciente de Chile,  dejar como la gran víctima a Jaime Guzmán. Y no se tuvo ni una sola palabra sobre los torturados, muertos y desaparecidos provocados por la dictadura militar y sus cómplices civiles. Mucho peor aún, Sebastián Piñera y sus autoridades estuvieron en el Estadio Nacional y ni siquiera dijeron que allí había funcionado un campo de concentración con posterioridad al golpe. Por lo tanto, me parece que toda esta jugada ni siquiera tiene como objetivo llevar a Apablaza Guerra a Chile, sino que tiene como fin debatir nuevamente la historia desde la óptica del pinochetismo. Y eso es lo que tenemos que evitar, tanto chilenos, como argentinos.”     
 

Apablaza, con asilo político

Apablaza, con asilo político

Por unanimidad, la Conare decidió que Galvarino Sergio Apablaza Guerra permanezca en la Argentina. La Corte, el Senado y el Ejecutivo chileno habían insistido en reclamar su extradición para juzgarlo como autor intelectual de un secuestro y un asesinato.

La Comisión Nacional de Refugiados (Conare) le otorgó asilo político a Galvarino Sergio Apablaza Guerra, como lo solicitaron los organismos de derechos humanos. Su extradición era reclamada por el gobierno chileno de Sebastián Piñera por ser el presunto autor intelectual del secuestro de un empresario y del asesinato de un senador chileno. Ayer, tanto el titular de la Corte Suprema chilena como el gobierno se habían pronunciado en contra de que le dieran la condición de refugiado político. El presidente del Senado chileno se reunió con el vicepresidente Julio Cobos y dijo que esa decisión iba a “atentar contra las relaciones” entre Chile y la Argentina.

Apablaza está acusado en Chile de ser el supuesto autor intelectual de del asesinato del ex senador derechista Jaime Guzmán Errázuriz, colaborador de la dictadura de Augusto Pinochet, y de haber participado del secuestro del empresario de medios Cristian Edwards. Los dos hechos ocurrieron en 1991. Apablaza fue arrestado en 2004 y luego dejado en libertad. Negó todos los cargos en su contra y señaló que no existían pruebas. El juez Claudio Bonadío negó en primera instancia la extradición y su fallo fue apelado.

El pedido de extradición fue revitalizado por la llegada de la derecha al poder en Chile y escaló hasta la Corte Suprema argentina, que concedió la extradición, pero aclaró que esa resolución quedaría anulada si se le concedía a Apablaza el status de refugiado político. El ex guerrillero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) había solicitado asilo político en la Argentina hacía más de seis años. Las Abuelas de Plaza de Mayo, el Serpaj, Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, HIJOS, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, el Instituto de Relaciones Ecuménicas, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, el CELS, el MEDH y la Liga por los Derechos del Hombre pidieron que se le concediera el status de refugiado político por ser “un luchador contra la dictadura de Pinochet”. También abogó por Apablaza el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

Ante una inminente decisión de la Conare, todas las instancias del Estado chileno ejercieron presión ayer sobre el gobierno argentino. Desde la cabeza del Poder Judicial, el presidente de la Corte Suprema chilena, Milton Juica, sostuvo que “sería lamentable que, por razones solamente políticas, se negara una extradición para que una persona se presente al país y explique, justifique o demuestre si ha tenido participación en un hecho punible”. El titular de la Corte –que pareció pasarse por alto el principio de presunción de inocencia– aseguró que Apablaza tendría allí “un debido proceso”, que estaban dadas las condiciones “de sobra”. “Los tribunales competentes y las más altas autoridades jurisdiccionales de Chile y la Argentina han declarado que procede la extradición”, insistió.

El titular del Senado, Jorge Pizarro, sostuvo que “una respuesta negativa a la extradición va a atentar contra las relaciones que tenemos con la Argentina por cuanto significaría un desconocimiento del funcionamiento pleno del Estado de Derecho en Chile”.

Pizarro se reunió ayer con el vicepresidente Julio Cobos, a quien le entregó un proyecto de acuerdo aprobado por unanimidad en la Cámara alta chilena en respaldo a la extradición.

El Ejecutivo chileno también envió ayer mismo un escrito a la Conare en el que solicitó que se le negase el asilo político y advirtió que lo consideraba un “asunto de Estado” y que no encontraba “explicación razonable alguna” para el asilo. Advirtió “que en caso de que se conceda el asilo, se afectarían los derechos legítimos de Chile”.

La Conare es un órgano interministerial del gobierno nacional del que participan el Ministerio del Interior, el de Justicia, el de Desarrollo Social, la Cancillería, el Inadi y un representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), este último con voz pero sin voto. Sus miembros definieron por unanimidad darle el asilo político a Apablaza en una reunión que estaba prevista hace semanas, según informó la agencia oficial Télam. El acta del encuentro es confidencial. Luego informaron a la Justicia y al abogado de Apablaza, Rodolfo Yanzón.

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