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Argentina: Denuncian a Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, como personal civil de inteligencia durante la última dictadura

Argentina: Denuncian a Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, como personal civil de inteligencia durante la última dictadura

CORREPI - Agencias

Organismos de Derechos Humanos, organizaciones de trabajadores y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SITRAIC) realizaron una presentación judicial para denunciar al dirigente sindical Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, quien cumplió funciones de inteligencia en el Batallón 601 durante la última dictadura genocida.

El secretario general del gremio de la UOCRA , el ultra kirchnerista Gerardo Alberto Martínez, cuyas patotas apalean petroleros y docentes en Santa Cruz, pobres en el Indoamericano, y obreros y activistas en todo el país; el mismo que fue encubridor del negreador Schoklender, trabajó durante toda la dictadura para el Batallón 601 del Ejército como personal civil de inteligencia. Al mismo tiempo, ya revistaba en la UOCRA. Según el listado de la Conadep, hay por lo menos 105 trabajadores de la construcción desaparecidos en el mismo lapso en que este burócrata cumplía su doble tarea.

Hoy, a tres meses de la tremenda golpiza que la patota de la UOCRA propinó a docentes y estatales santacruceños, hecho por el que no hay un solo detenido -mientras sí siguen encausados los cuatro docentes detenidos en la represión posterior en la ciudad de Buenos Aires- un conjunto de organizaciones, encabezadas por el SITRAIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción ) y patrocinadas por CORREPI, junto al CeProDH y Cadep, denunciaron ante la justicia federal que quien hoy revista como secretario general del poderoso gremio de la UOCRA , es presidente de su Fundación y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT , trabajó, desde 1976, y, por lo menos, hasta 1983, en el temible Batallón 601 de Inteligencia, centro operativo del terrorismo de estado durante la dictadura. De él dependían varios Centros Clandestinos de Detención en todo el país, el principal Campo de Mayo, donde desaparecieron más de 3.000 personas, y se planificaban y realizaban tareas inteligencia sobre todos aquellos grupos y personas consideradas “subversivas”, utilizando tácticas de infiltración, seguimientos, secuestros, torturas y desaparición final mediante el asesinato de los cautivos y ocultamiento o destrucción de sus cuerpos.

En una palabra, el burócrata sindical al que la presidenta Cristina Fernández promueve como recambio de Hugo Moyano al frente de la CGT , fue compañero de trabajo de personajes célebres como Leandro Sánchez Reisse y Raúl Guglielminetti, alias mayor Guastavino, y, con ellos, co-responsable de miles de secuestros, torturas y desapariciones.

La presentación se basa en un documento oficial. En el sitio web del Archivo Nacional de la Memoria, dependiente del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación , figura el listado del personal civil de inteligencia del Batallón 601 de Inteligencia enviado el 5 de febrero de 2010, por el general Milani, Director General de Inteligencia, a la entonces ministra de Defensa Nilda Garré. En la foja 52, con número de orden 2.798 (la lista contiene más de 4.300 nombres, y hay otra con 900) figura Gerardo Alberto Martínez, DNI 11.934.882. Los firmantes del escrito verificaron en bases de datos oficiales, como el Anses, que se trata de la misma persona, que ya en 1977 era afiliado de la UOCRA y que, en 1985, accedería a la secretaría de organización, y en 1990 a la secretaría general.

Claro que Gerardo Martínez no es el único de su clase que, siendo servicio de la dictadura, se infiltró en un sindicato. Horacio Barcos, burócrata santafesino de su mismo gremio, fue designado en 1996 interventor de la Seccional Tres Arroyos de la UOCRA. Fue reconocido por la esposa de José Tur, dirigente de CTERA desaparecido, como quien los secuestró, torturó y asesinó a su esposo durante la dictadura, hecho por el que fue condenado a 15 años de prisión. Este amigo de Martínez trabajó en el Batallón de Inteligencia Militar 122 (versión santafesina del 601) desde enero de 1976 hasta mayo de 1997. Del mismo modo, Eduardo Daffunchio, abogado de la UOCRA Santa Fe, revistó en el mismo Batallón 122, hasta 2009 (figura en la foja 24, nº de orden 1.271 de la Nómina del Personal Civil del Batallón de Inteligencia 122).

La utilización de grupos de choque o patotas por parte del estado y las patronales, es tradición vieja, desde los cajetillas que usaban a fines del siglo XIX para asolar los barrios pobres y a los trabajadores, pasando por la Liga Patriótica Argentina durante la Semana Trágica , la Legión Cívica trás el golpe del general Uriburu en 1930, hasta, más cerca en el tiempo, la Triple A. Bajo el gobierno kirchnerista, lo novedoso es que ya no actúan como meros complementos del aparato represivo oficial, sino que, en muchas oportunidades, directamente lo reemplazan, como lo vimos el 20 de octubre de 2010 con el asesinato de Mariano Ferreyra, y, en el caso concreto de la UOCRA , en tantísimos ataques de su patota contra los trabajadores del SITRAIC, los vecinos de la Asamblea de Esquel No a la Mina , los trabajadores del sindicato de Comercio de Santa Cruz, contra el delegado de Dezacor en Atucha, Zárate, etc.

Los denunciantes reclamaron a la justicia federal que se investigue hasta cuándo trabajó Martínez para Inteligencia del Ejército; cuál fue su participación en la desaparición de 105 trabajadores de la construcción hasta 1983, y en los hechos represivos posteriores, y que se determine quiénes facilitaron su encubrimiento hasta el presente.

Gerardo Martínez es un botón de muestra de las diferentes formas en que el estado capitalista intenta disciplinar a los trabajadores: con el terrorismo de estado, cuando lo necesita, o, en períodos "democráticos", tercerizando la represión con patotas paraestatales.

Agente de inteligencia del estado y burócrata sindical, Martínez siempre tuvo doble trabajo. Será un ladrillo más del paredón que merece.

Chile hoy: Estudiantes, profesores y portuarios inician el “porteñazo” en Valparaíso

Chile hoy: Estudiantes, profesores y portuarios inician el “porteñazo” en Valparaíso

Por Erasmo Tauran

Estudiantes, profesores y trabajadores portuarios iniciaron la movilización convocada para esta jornada en el centro de Valparaíso, exigiendo profundizar las reformas en la educación pública del país.

Más de 5.000 secundarios, universitarios, profesores, trabajadores y organizaciones sociales se reúnen en Plaza Sotomayor, para luego comenzar a marchar hacia el Congreso Nacional.

Mientras, un grupo de portuarios mantiene interrumpido el tránsito en el acceso sur al puerto de Valparaíso, y en San Antonio una marcha reúne también a trabajadores y estudiantes.

Por otro lado, se han registrado barricadas con neumáticos encendidos en los sectores de Playa Ancha y Placilla, mientras comienzan a movilizarse camiones del gremio de transportistas.

Recordemos que los trabajadores portuarios, aduaneros y del transporte de carga se plegaron a la movilización estudiantil, en lo que se denominó el esperado “Porteñazo”.

Fuente:  biobiochile.cl

Chile hoy: Pese a lo dispuesto por la Intendencia metropolitana los estudiantes marchan desde Plaza Italia

Chile hoy: Pese a lo dispuesto por la Intendencia metropolitana los estudiantes marchan desde Plaza Italia

Por Gerson Guzmán  

Desobedeciendo la orden dispuesta por la Intendencia Metropolitana, representantes de la Confederación Nacional de Federaciones de Estudiantes (Confech) y del Colegio de Profesores comenzaron en el sector de Plaza Italia la marcha convocada en demanda de cambios en la educación.

La Intendencia metropolitana había autorizado la manifestación, pero desde el sector de la Usach hasta la calle Almirante Barroso, en las proximidades del Mineduc.

De acuerdo a estimaciones preliminares, por la Alameda en dirección al poniente caminan unas 50.000 personas.

La marcha de hoy se realiza después que el gobierno presentara por cadena de televisión su propuesta GANE, la que fue tajantemente rechazada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y el magisterio.

Fuente: UPI

Piñera ya es historia. ¿Y los trabajadores y el pueblo de Chile?

Piñera ya es historia. ¿Y los trabajadores y el pueblo de Chile?

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. Luis Gajardo González es un militante del pueblo desde cuando La Tierra era plana. Tiene 80 años. Luchó y lucha, fue perseguido, dirigente sindical de los trabajadores de la salud, en su frente brilla la voluntad de los imprescindibles y en sus ojos se reúnen todos los compañeros muertos y todos los compañeros vivos. Así se le confunden como en una asamblea única, generaciones repetidas  con distintos fondos históricos. Luis Gajardo anima a los más jóvenes –es decir, a casi todo el mundo- y los emplaza cariñosamente mientras pelea secretamente para no verse pequeño, mota estelar en la mitad de un Chile difícil de sobrellevar, más difícil todavía en la soledad de una pieza modesta, sin quejarse de los dolores de hueso que se le adivinan en las rodillas. Luis no se victimiza nunca. El decoro de su presencia en cualquier marcha, protesta o concentración por causas justicieras revela sin que él se percate ni se lo proponga, la vergüenza de tantos que sufren más, que saben de dónde proviene ese sufrimiento social, pero raramente están. Por eso el emputecimiento se vuelve superlativo cuando, como el lunes 11 de julio en la tarde anochecida del ombligo de Santiago de Chile, en tanto estudiantes y trabajadores conmemoraban los 40 años de la nacionalización del cobre y exigían su renacionalización, envuelto por los gases lacrimógenos que según los personeros grises del poder ‘no provocan daño alguno a la salud’, fue apresado por carabineros de las Fuerzas Especiales. Nadie salió de la vereda ni lanzó una sola piedra  hasta que la violencia policial actuó ofensivamente. El reverso del valor condujo a los funcionarios de la represión protegida y alentada por las leyes a arrestar a Luis Gajardo, compañero viejo. En el bus policial Luis sufrió un pre infarto al corazón por los gases y el maltrato de carabineros. Sólo lo soltaron por miedo a que a Luis le ocurriera algo peor que pusiera en peligro sus carreras funcionarias. En las Posta Central fue bien atendido por médicos y trabajadores, y escoltado por mujeres y hombres de rojo.
 
En el contexto de la temporada de protestas masivas que despercuden por fin el territorio más estrecho y austral del planeta, la represión estatal se había limitado a reprimir bestial y preventivamente a los jóvenes y a intentar sin éxito, usando agentes de civil, amedrentar a dirigentes menores de edad, intervenir teléfonos y celulares, computadores, a realizar seguimientos solapados y evidentes. Ahora casi matan al militante del pueblo de 80 años, Luis Gajardo González. El miedo de los de arriba vuelve más viles sus procedimientos y medios. Menores de edad y ancianos. Esa es la tónica ahora. Es verdad, la fuerza de los justos todavía no es suficiente. Pero la acumulación de razones alcanza de sobra para multiplicar la lucha social necesaria para cambiar la vida.  
 
 
2. Autocráticamente, el Presidente Sebastián Piñera impuso un salario mínimo de $ 182 mil pesos mensuales (US$ 385 dólares). De acuerdo al economista Hugo Fazio, Director del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA),  “el Ejecutivo impuso un reajuste nominal de los salarios mínimos lo cual disminuye el poder adquisitivo de quienes lo perciben.  Ello se produce porque el índice de la canasta de alimentos en doce meses aumentó en un porcentaje mayor a dicho  incremento nominal, afectando proporcionalmente con mayor fuerza a los sectores de la población de menores ingresos que deben dedicar un alto porcentaje de ellos a su adquisición.  Se confirma así que el país cuenta con un gobierno que se encuentra en oposición a los intereses de las grandes mayorías”.
 
El paro nacional de 24 horas de los trabajadores de la Corporación del Cobre (Codelco) del 11 de julio, que todavía mantiene el 28 % de la propiedad del metal rojo en poder del Estado chileno, mientras el 62 % es propiedad de privadas multinacionales mineras, resultó todo un éxito. El histórico paro –cuya última versión se realizó en los últimos tiempos de la tiranía pinochetista- tuvo como razones la intensificación de la privatización vía tercerización de funciones y subcontratismo, destrucción de empleo y venta de propiedad de Codelco pura y dura (como en los años de la Concertación). El angustiado candidato a la sucesión de Piñera, el biministro de Energía y Minería, Laurence Golborne, tuvo que mentir descaradamente afirmando que no había ninguna intención de privatizar lo que queda del cobre chileno. Pero apenas, según encuestas del propio poder, el 31 % le cree al gobierno.
 
 
3. En otro escándalo que lleva tiempo, quien suscribe tuvo la oportunidad de entrevistar al director de la Fundación Chile Ciudadano, el abogado Tomás Fabres, que lleva adelante una acción judicial de miles de clientes birlados por la multitienda La Polar. El crimen está asociado a una burbuja crediticia que estalló hace alrededor de dos meses y que no sólo tendrán que pagar los endeudados directos, sino que todos los chilenos por medio del salvataje de la empresa por el Fisco, doblemente castigados por el efecto en la baja de los ahorros previsionales de los trabajadores jugados en el casino especulativo de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs).   
 
-¿Qué ocurrió y ocurre en el caso de La Polar?
 
“La Polar es un caso clásico de organización delictual al interior de una compañía. La diferencia con otros casos, es que aquí los bandoleros dañaron los intereses de otros bandoleros. Hasta la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, dijo que ‘nuestros hijos van a los mismos colegios, ¿cómo pudo haber ocurrido esto?’.”
 
-¿Y cuál fue el procedimiento empleado?
 
“Haciendo una aplicación abusiva de una cláusula del contrato de los clientes en materia de línea de crédito, donde la persona mandata a la empresa para documentar deuda. Y los tipos, muy ingeniosamente, entendieron que con eso también estaban facultados para decir cuál era la deuda. Todo esto viene de la conducción de La Polar desde los tiempos de Norberto Morita y Raúl Sotomayor, quienes se lanzaron sobre un segmento de la población intocado por el negocio del crédito de consumo en el retailer: las dueñas de casa, estudiantes, etc. Entonces realizaron una política totalmente imprudente de créditos, es decir, donde hay evaluación de riesgo cero. En medio de ese plan de expansión de tiendas, de clientes y colocaciones ocurre la morosidad masiva. La Polar resuelve que ya no importa el monto de la deuda, sino que se concentra en mostrar la deuda como saludable. Así comienzan las repactaciones, que no son más que la refinanciación de una deuda vencida. En Chile las repactaciones producen la capitalización de los intereses y todos los accesorios, y ello implica la curva de aumento de la deuda. De ese modo, cada deudor era cada vez más deudor de montos superiores. Ello se combinó con auditores externos que negociaron las notas de los estados financieros. Es decir, fallaron también los sistemas de control interno de la corporación.”
 
-Lo importante es la apariencia, la sensación de confianza…
 
“En La Polar, la remuneración por el desempeño de los grandes ejecutivos está asociada al precio de la acción. Si se ve bien por fuera, entonces hay mayor demanda.”
 
-¿En qué situación se encuentra el caso?
 
“En resumen, existe una oferta unilateral de La Polar avalada por el Estado y que se implementará hasta el 31 de agosto de 2011. Sabemos que será un gran fracaso, en todo caso. Asimismo, hay un juicio colectivo que inició el Servivio Nacional del Consumidor (Sernac), del cual esa entidad se va a retraer, pero que nosotros sostendremos. En los hechos, serán los ciudadanos afectados con nuestra asesoría. Y quienes determinan el monto de la compensación son, obviamente las personas dañadas. En paralelo hay acciones criminales para evitar la impunidad.”
 
-¿Cuáles son los accionistas más poderosos de La Polar y cuáles los acreedores más golpeados, además de los clientes individuales?
 
“Los principales accionistas de La Polar son las Corredoras de Bolsa. Por otra parte, entre los acreedores también castigados, se encuentra el Banco de Crédito e Inversiones (BCI); los Tenedores de Bonos y las Afp’s con un 25 %.”
 
-¿Qué pasará con La Polar?
 
“Creemos que la experiencia se va a repetir. Una gran cantidad de clientes será birlado nuevamente. Por falta de información correcta y clara para las personas. Y La Polar no tiene la capacidad de producirla.”
 
-¿Hay posibilidad de que la empresa quiebre?
 
“Es altamente improbable que dejen caer a La Polar porque hay demasiado dinero involucrado. Ya saldrá el BancoEstado (que vive de dineros públicos) con una línea de crédito para salvarlos también. Sin embargo, la Polar perderá miles de clientes y un grupo pequeño, más paciente, recibirá una retribución más justa que la miseria ofrecida hasta ahora como compensación.”
 
 
4. Al regreso de su viaje a México, Sebastián Piñera se golpeó contra los resultados de la encuesta Adimark de junio de 2011. La consulta hunde al mal gobierno con velocidad lumínica y el cambio de gabinete en el corto plazo se torna inminente. El mandatario se desplomó hasta un 31 % de aprobación (5 puntos menos que en mayo) y a un 62 % de desaprobación. En junio fue el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien sufrió el mayor impacto en su aprobación. De un 70% en mayo se desbarrancó al 46% en junio. De hecho,  “la educación” fue el área de gestión de gobierno qué más sufrió. Cayó al 26% de aprobación desde un 44% en mayo (18 puntos porcentuales). Por su parte  la aprobación del ministro Hinzpeter (Interior) cayó al 54% (era 59% en mayo). El titular de Hacienda, Felipe Larraín, jibarizó su aprobación en 9 puntos respecto de mayo (60%) y quedó con un 51% de aprobación. La ministra vocera Ena von Baer padeció una debacle en su nivel de aprobación (8 puntos porcentuales), alcanzando un 50% de respaldo (58% en mayo).
Probablemente, la senadora de Renovación Nacional (partido de Piñera) Lily Pérez quedará de vocera de gobierno o del Interior (al UDI Pablo Nogueira no le faltan ganas) y Lavín renuncie.
Por su costado, la Concertación (que tiene un escuálido 22 % de aprobación y un 68 % de desaprobación) intenta confundirse con las fuerzas sociales reales en pugna con las formas más feroces y explícitas de acumulación del capital: el descontento y lucha contra la voracidad irregulada del sistema financiero, los derechos sociales básicos privatizados, el despojo de recursos naturales incluyendo el agua, y la sobreexplotación en su momento contractual y real. Las instituciones tutelares del capital están diariamente cuestionadas, lo que no significa una crisis de gobernabilidad (que está caracterizada por otras determinaciones).
Las encuestas también encumbran a Michelle Bachelet como el "mal menor" para los consultados frente a eventuales candidatos a la presidencia como Joaquín Lavín o Laurence Golborne, si las elecciones fueran estos días y no en noviembre del 2013. ¿Pero si gana Bachelet las próximas presidenciales podría implementar un programa sustantivamente distinto al que administra Sebastián Piñera, considerando su beatificación por el imperialismo norteamericano y lo que hizo durante su propio gobierno? ¿Bachelet renacionalizará el cobre, terminará con la autonomía del Banco Central, regulará firmemente el hegemónico capital financiero, aumentará significativamente los impuestos a los ricos y al capital, modificará el Código Laboral, convocará a una Asamblea Constituyente, fortalecerá los sistemas públicos de salud, educación y seguridad social, establecerá una economía mixta, sentará las bases de un nuevo ciclo de industrialización camino a la independencia de los precios internacionales del cobre y la celulosa? En fin, Bachelet (o el mismo Marco Enríquez-Ominami) es apenas un estilo que una política. Una expresión edulcorada publicitariamente del programa impuesto por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de Comercio.
 
Y es normal que la gente la prefiera en vez de la presente administración del Estado si en el horizonte no se advierten alternativas contundentes, seguras, poderosas. ¿Cuánta inteligencia, voluntad de poder, coherencia, generosidad, análisis concreto de la realidad concreta y la más acertada calibración de las correlaciones de fuerzas precisan las expresiones políticas y sociales de los intereses de los trabajadores y el pueblo, por lo menos para dejar sentado en el mediano plazo un referente, bloque, movimiento, o como se quiera llamar, que sea una promesa de alternativa política que tercie entre la Alianza y la Concertación? ¿Cuántas fuerzas se necesitan? ¿Cuáles fuerzas? ¿Cuáles son los límites de la más amplia alianza cuyo objetivo estratégico -y no fin acotado a un puro gobierno de turno, por más popular y ‘revolucionario’ que pudiera llegar a ser- se sintetice en el socialismo entendido como la socialización y control por las grandes mayorías del excedente producido socialmente, hoy apropiado privadamente? ¿Es posible avances sustantivos hacia el objetivo estratégico sin reformas, sin correlaciones de fuerzas mundiales y continentales favorables?
 
El futuro es abierto y complejo. Es puro movimiento, flexibilidad táctica y pupila armada de socialismo en tanto punto de llegada a largo plazo, de acuerdo al temple de las relaciones de fuerza que superan de modo determinante las fronteras menudas de Chile. Lo demás es nostalgia, incomprensión de las formas de lucha predominantes según el período y el estado de la propia lucha de clases y de la conciencia de los asalariados y el pueblo; puro testimonio de las injusticias del capital, ausencia de voluntad de poder, doctrinarismo, falsa conciencia, ideologismo. 
 
¿Ollanta Humala, Hugo Chávez, Evo Morales (y las fuerzas que los hacen posibles) serán unos sucios traidores de sus pueblos, unos agentes del imperialismo norteamericano, unos claudicantes de los intereses profundos de las grandes mayorías de sus países, o están marcando el camino más adelantado de acuerdo a las coordenadas determinadas por las condiciones concretas que impone el dominio mundial del capitalismo?
 
 
Julio 12 de 2011
 

Mar gruesa en el movimiento sindical: Rebelión en la CUT

Mar gruesa en el movimiento sindical: Rebelión en la CUT

Por Paul Walder 

 

La aceleración de la historia parece dejar atrás estructuras y demandas y la identidad de determinados sujetos colectivos. El desplazamiento, esperado pero no por ello menos sorpresivo, de las corrientes sociales desde mayo a estos días, ha dejado atónitos al gobierno, la clase política y otras organizaciones bien acomodadas en la política binominal de los últimos veinte años. El torrente enrabiado y cada día más empoderado que cruza a los movimientos sociales de base inorgánica, ha transparentado el abismo entre estas entidades y las organizaciones tradicionales, que hoy junto con constatar su crisis de representatividad sólo pueden observar desde la otra ribera el curso acelerado de la historia. Todos, o prácticamente todos los organismos jerárquicos edificados sobre la base de complejos estatutos, miran con asombro y tal vez cierto temor la insospechada trayectoria de los acontecimientos. El presente y el futuro están en las bases, en la gente, en la calle. En la inspiración social y comunicativa que hace suya una política sin los políticos.

Esta corriente hoy se expresa en materias educacionales y ambientales, pero está latente en innumerables otros ámbitos de la vida social y económica. El mundo laboral, pieza clave de la lucha social de los últimos doscientos años, si hoy no está presente no es por su satisfacción con el statu quo económico. Son hoy otros los motivos que impiden la expresión callejera de un evidente malestar potencial que cruza a toda la clase trabajadora. Si en las calles hay centenares de miles de estudiantes que demandan el fin al negocio de la educación y al endeudamiento, este clamor necesariamente ha de penetrar también a quienes solventan y finalmente contraen esas millonarias deudas: sus padres trabajadores.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), presidida por el socialista Arturo Martínez, mediante un pacto PC-PS-PDC, es una de aquellas organizaciones que hoy observa desde la vereda el curso de los hechos. Sin embargo, su postura no es compartida por todos sus socios. Si durante los últimos tiempos ya se veía una incomodidad de no pocos sindicatos ante las decisiones y compromisos de la CUT, la vorágine social que remece hoy al país ha hecho estallar estas diferencias. A comienzos de julio, horas antes del Consejo Nacional Ampliado de la CUT, siete destacadas organizaciones se rebelaron a las políticas de la Central. ¿Por qué? Básicamente por su falta de representatividad social, pero también por la oscuridad institucional, que se extiende desde los mecanismos electorales al uso de los aportes de los socios o a la postura de la Central ante la contingencia nacional.

La rebelión tomó cuerpo a través de una carta pública firmada por Cristián Cuevas, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), Ricardo Maldonado, presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores del Transporte (Conutt), Carolina Espinoza, presidenta de la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), Manuel Díaz, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Walmart (D&S), Humberto Meza, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Falabella, Bárbara Saavedra, presidenta de la Federación Nacional de Trabajadores de París, y Claudio González, presidente de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss). Exigen convocar a un congreso nacional extraordinario con carácter refundacional y adelantar las elecciones del CDN de la CUT.

En la carta esas organizaciones reclaman que la Central ha estado ausente de la agenda pública en los actuales momentos que vive el país. “La CUT, nuestra Central y su actual ejecutivo no se han involucrado en las luchas que pertenecen a toda la sociedad. Nuestra CUT tiene graves problemas que el último Congreso eludió gracias a una mayoría de facto y una preconstituida votación universal. Las reales debilidades de la Central están en su falta de representación, particularmente en el ámbito de los trabajadores y trabajadoras del sector privado, en las insuficiencias del contenido de sus discursos, los modos y los medios con los que pretende ejecutar sus objetivos”.

Credibilidad de la CUT está dañada

En la carta también advierten que la credibilidad de la multisindical se ha visto dañada por los escándalos en los que ha estado involucrado Arturo Martínez. “Nos parece intolerable el festín que se están dando los medios con la figura del presidente de la CUT y el ejecutivo, a los que se implica en escándalos de distinta naturaleza. En esto participan autoridades de gobierno y ciudadanos de distinta orientación política con críticas feroces a los dirigentes sindicales y a los directamente involucrados, pero, por extensión, a todas las personas que han asumido y asumimos hoy las tareas de representación de las trabajadoras y trabajadores (…) La credibilidad de la CUT está dañada por las situaciones que se comentan hoy, pero también por la historia de los últimos años, por los muchos desaciertos y un estilo de conducción que hace agua”.

Las organizaciones pusieron como condición para participar en el Consejo Directivo Nacional de la CUT una serie de medidas, como hacer público el padrón electoral. Porque “no hay justificación alguna, ni de seguridad ni de imagen, que pueda esgrimirse para mantener un secreto inaceptable. Con la publicidad del padrón electoral y de los afiliados se podrá conocer la dimensión orgánica de la Central, su distribución territorial y por sectores económicos”. También exigen un balance público de tesorería.

El 1° de julio el CDN leyó la carta, cuyo destino era más o menos claro: el rechazo por abrumadora mayoría, desenlace previsto por los redactores de la misiva en que consignan que “mientras las acciones no se concreten, suspendemos nuestra participación en los órganos regulares de la Central y el pago de cuotas”.

Cristián Cuevas, presidente de la CTC, tiene también un cargo ejecutivo en la Central, como encargado de la Secretaría de Negociación Colectiva, además de ser dirigente del Partido Comunista. Las demandas de la carta surgen no sólo desde la misma estructura de la CUT, sino también desde la Concertación: los dirigentes en rebeldía tienen militancia en distintos partidos de la oposición. Se trata de un ruido que aún no puede ser calificado como quiebre ni fractura, pero que sin embargo refleja las graves contradicciones internas del conglomerado, estimuladas por la fuerza de los movimientos sociales.

La fuerza de las bases

El actual momento que vive el país ha levantado demandas silenciadas durante décadas. Que hoy se planteen de forma abierta la renacionalización del cobre, una reforma tributaria, plebiscitos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente, expresa sin duda una nueva forma de discurso político que emerge desde las bases. Un discurso que se estrella con la institucionalidad política y económica acomodada durante la transición y que busca establecer los fundamentos para una nueva corriente empujada por la sociedad civil, aún sin vinculación clara con ningún partido.

Es posible observar el incipiente peso de las movilizaciones en sectores de trabajadores y organizaciones laborales. Para el lunes 11 de julio los trabajadores de Codelco han convocado a un paro nacional, que coincidirá con el 40 aniversario de la nacionalización del cobre en el gobierno del presidente Salvador Allende. Junto con esta señal, decenas de organizaciones sociales, sindicales, vecinales y partidos de Izquierda han llamado para esa misma jornada a una protesta nacional popular. Un proceso que se multiplica con el correr de los días.

Este torbellino inquieta a los partidos y a las organizaciones tradicionales, como la CUT. Y como no se trata hoy de meras reivindicaciones, sino que se está transparentando una verdadera vocación política, el próximo y necesario paso de los partidos y organizaciones será decisivo. En algún momento, tal vez no lejano, tendrán que abandonar su actual silencio y entrar de lleno en la nueva arena política. Decir qué piensan respecto a un plebiscito, una reforma tributaria y una Asamblea Constituyente.

Es esta la fuerza de la carta de las siete organizaciones rebeldes de la CUT: obligan no sólo a la Central, sino a los partidos de oposición a exhibir su vocación política. Ya no se trata de puntos más o menos en el salario mínimo, o de matices en el postnatal. Lo que plantea la calle son cambios profundos del sistema político. De cierta manera, podríamos hablar de un momento de inflexión.

La CUT ha convocado nuevamente a un paro nacional, esta vez para el 24 y 25 de agosto. Pero hoy una movilización con cinco o diez mil personas, como han sido los “paros” de la CUT, sería una demostración de debilidad, un simple ejercicio, una coreografía inútil. Cualquier gesto que no se integre a las corrientes sociales vivas es repetir políticas adaptadas a un sistema que hoy está dando evidentes señales de error. Y qué mejor ejemplo que la CUT y la Concertación para graficar aquel acomodo.

Es un hecho que la dirigencia de la CUT y sus vinculaciones con la Concertación no la convierten en un interlocutor válido al llamado de la calle, por lo que se podría prever un quiebre generado desde ciertas convicciones ideológicas. La pregunta clásica sobre el papel de los sindicatos, en tanto meros canales reivindicativos o agentes del cambio social, vuelve a levantarse: cómo se deben sumar fuerzas, desde el mundo laboral, al clamor de la sociedad civil.

El actual estallido social, que surge del cansancio de los usuarios de enfrentar la ambición mercantil en el área de la educación, es también extensible y aplicable a todos los otros servicios. Los trabajadores, en tanto también consumidores, comparten el mismo malestar. Una rabia que estalla en momentos que el gobierno levanta como gran triunfo las cifras de crecimiento económico y bajo desempleo. Aquella supuesta y artificial relación entre crecimiento económico y tranquilidad social ha entrado en crisis. Hoy la extendida percepción ciudadana es relacionar al crecimiento económico con el enriquecimiento corporativo. El caso de La Polar ha sido la muestra más fehaciente de la economía en su fase neoliberal. La Polar, si bien es un exceso, es también la norma.

La determinación de Cristián Cuevas y los demás dirigentes de organizaciones sindicales expresa una necesaria decisión política. Es, por una parte, el cuestionamiento público del mundo laboral a una estructura rígida, acomodaticia y no representativa como es la CUT. Pero lo es también, teniendo en cuenta la filiación política de los dirigentes rebeldes, un cuestionamiento a la Concertación. Por el momento, los efectos del clamor de la calle han sido la suspensión de la pertenencia y el no pago de cuotas a la CUT. Pero en un clima tan revuelto, es posible que otras y más tajantes decisiones estén cercanas

 

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 737, 8 de julio, 2011

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Los estudiantes chilenos contra las ideologías reaccionarias

Los estudiantes chilenos contra las ideologías reaccionarias

Por Roberto Tello

Como un rayo en cielo sereno, apareció de pronto toda la voluntad popular aglutinada por el movimiento estudiantil para instalar en la agenda social y a nivel nacional la discusión sobre la educación publica en Chile. El gobierno de Piñera, que otrora supo sacar réditos positivos para su gobierno jugando con la tragedia de los 33 mineros atrapados en un socavón a mas de 700 metros bajo tierra. Hoy mira tembloroso las encuestas que lo dan en caída libre hacia la desaprobación más alta que registra su gobierno, desde que asumió la presidencia de Chile  allá por Marzo de 2010.

 

La acción política, que es un factor de mutación permanente de la sociedad, ahora parece ser recuperada por los estudiantes, los pueblos y los trabajadores, poniendo en jaque una institucionalidad creada en plena dictadura y mantenida hasta nuestros días, por toda la derecha política y la concertación.  La hora del cambio se hace anunciar con estridencia en las calles del país creando el caos en la clase política oficial estructurada  en torno al binominal. Chile se politiza en la misma medida que se abroquela el discurso oficial en torno a todo lo que representa el modelo económico neoliberal. Fuerzas sociales  que se expanden  y otras que se contraen; indudablemente algo cambiara en Chile y es preciso ver con claridad lo que esta aconteciendo para anticiparse a lo que vendrá.

 

Piñera sufre el deterioro de su imagen, por una acumulación de factores entre los que se destaca, el conflicto iniciado por los estudiantes en contra del lucro en la educación y por una mejora en la calidad educativa. Hoy la agenda de reclamos se extiende sobre esta base tocando otros nervios del entramado educacional hasta el corazón mismo de su estructura y ha abierto una discusión tan politizada como necesaria respecto de los recursos y su procedencia para sustentar una futura educación publica. Todo esto en medio de las disputas entre el gremialismo y la UDI en temas tan candentes como las uniones de hecho, el reajuste al salario mínimo, junto con el escándalo por las repactaciones unilaterales de la tienda la polar que le dan el tono gris a la gestión del empresario presidente. Aunque nuestra lectura no incluya como elemento de análisis la ultima encuesta Adimark, por ser un estudio basado en una estandarización social en donde la opinión de un rico o de un integrante de clase media, es igual a la de un trabajador de la construcción o la de un verdulero de la población La legua. En el chile profundo, tanto Piñera, como Evelyn Matthei o Jaime Mañalich, deben medir en caída libre, ya que la crisis es de dimensiones transversales a toda la institucionalidad de facto.

 

La derecha chilena que resiste al embate ideólogizado de los estudiantes, responde con argumentos de igual tenor contraponiendo una mirada absolutamente liberal reaccionaria al pedido de estatización de la educación por parte de los estudiantes, haciendo una defensa cerrada del lucro, que revela una matriz ideológica que a gravitado e impregnado toda la política chilena desde el mismo día en que Pinochet asalto el poder.  El plan GANE de Piñera, infla de recursos el negocio de la educación y mantiene al margen de la misma al Estado chileno, lo hace por una convicción ideológica y por que es un provocador pragmático que aprendió que en  las grandes crisis  económicas  y sociales que enfrenta el capitalismo mundial en este siglo, la solución ofrecida por los gobiernos a sido mas de lo mismo. Si la solución a la crisis de los bonos basuras en los EEUU, fue inyectar más dinero a los bancos, para que el negocio no se cayera; y la solución a los problemas de Grecia, España y Portugal es más endeudamiento, es decir más liberalismo, Chile no será la excepción. Menen en la Argentina, decía ante la crisis de su segundo gobierno que había que escapar hacia adelante y proponía más endeudamiento con el FMI y el BM y más privatizaciones. De la Rua, su sucesor, siguió al pie de la letra estos concejos y termino  huyendo en un helicóptero de la casa rosada al promediar su mandato, mientras las fuerzas represivas asesinaban a más de cuarenta ciudadanos solo en las calles de la capital.

 

El planteo esquemático de resolucion de los conflictos sociales que tiene la derecha política chilena no permite salir de la esfera de este capitalismo salvaje, que lleva a la ruina a los sectores populares. Los cuatro gobiernos consecutivos de la concertación – la pata “progre”  del binominal -  constataron este esquema mucho antes que lo hiciera Piñera. De ahí que el descrédito y el repudio de los sectores populares alcance con igual intensidad a la concertación. Los dirigentes estudiantiles pondrían en una nueva trampa al movimiento estudiantil si se echan en los brazos de alguna de las fuerzas que componen la concertación, incluyendo al PC, que busca en el conflicto estudiantil oxigeno para ensanchar sus filas con el fin de posicionarse al interior de la concertación y relanzarla para el próximo evento electoral programado para el 2013. Tanto el PC como el PS, son absolutamente inocuos dentro de esa alianza electoral que conforman con la DC, el PPD y el PRSD, porque el proyecto país de la concertación bajo hegemonía de la centro derecha, es la otra cara de la misma moneda acuñada por la derecha chilena. Y esta es la lucha política que esta en el centro del conflicto social; los partidos políticos de la izquierda tradicional tratan de seducir a los sectores en lucha para rearmar la vieja estrategia electoral, de utilizar los resquicios legales que la burguesía ofrece para empoderarse en el campo político y dar ese gran salto al poder. Los más entusiastas vaticinan como los viejos oráculos que lo harán en el 2013, aunque la realidad diga que; el higo para salir,  debe esperar a que madure la última breva.

 

Los estudiantes están tratando de abrir una brecha al modelo educacional en busca no solo de democracia, equidad y justicia, sino que, de presencia y responsabilidad estatal, tocando a su ves, el nervio central del modelo económico chileno. Esta, que es una lucha mucho mas intensa, y requiere de una movilización permanente de los sectores populares, debe servir para ir armando el más amplio programa de demandas sociales que por 30 años  han acumulado los chilenos. El ejecutivo, el parlamento, los partidos políticos, durante todos estos años han demostrado legislar y gobernar solo para el gran capital extranjero  y sus aliados locales. La institucionalidad de facto aun vigente, niega la participación a los sectores populares para que estos se incorporen a la lucha política en defensa de sus intereses. Estas son las razones que le dan legitimidad a la movilización y justifican plenamente, que la toma de establecimientos y la ocupación del espacio publico por parte de los estudiantes, se convierta en el método que sustituya la vía institucional de facto por antidemocrática, parcial e ineficaz. La movilización estudiantil, golpea de lleno en la estructura de dominación social ideada por Jaime Guzmán, que lleno de imágenes, castigos y predicamentos unilaterales la subjetividad de los chilenos; el miedo social comienza a ser un espejismo cada ves mas extenso, frente al valor de las nuevas generaciones.

 

 

Vocera de Estudiantes de Secundaria de Chile es bajada de bus y amenazada gravemente por extraños

Vocera de Estudiantes de Secundaria de Chile es bajada de bus y amenazada gravemente por extraños

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
Se avecina una semana de importantísimas movilizaciones sociales en Chile, considerando el paro de los trabajadores de Codelco (industria estatal del cobre) en el marco de los 40 años de la nacionalización del metal rojo y bajo la demanda de su renacionalización -2/3 de la principal materia prima del país está en manos de transnacionales privadas-, una protesta nacional el mismo día lunes 11 de julio, y el jueves 14  una nueva marcha de los estudiantes y asalariados por la recuperación de la Educación Pública y la renuncia del ministro de la Cartera, Joaquín Lavín (enterrado en las encuestas con Sebastián Piñera), junto  a un paro general de las ciudades-puertos ante su progresiva privatización y destrucción de trabajo. 


En ese marco de emergencia del movimiento real caracterizado por la reconquista de los derechos sociales básicos conculcados bajo el capitalismo de vanguardia que gobierna Chile desde 1975, la vocera de de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Laura Ortiz (16 años, segundo medio en el liceo municipalizado Confederación Suiza), con quien el que suscribe este artículo sostuvo una entrevista hace poco -http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131126-, sufrió la amenaza de desconocidos por su actividad pública.


-¿Qué ocurrió, Laura?


“La noche del miércoles 7 de julio, alrededor de las 22:30 hrs., sola tomé el bus del trasporte colectivo 229 en el centro de Santiago en dirección a la comuna de La Cisterna. Casi llegando a la estación del metro subterráneo Lo Ovalle, uno de dos tipos que viajaban justo tras de mí se me acerco al oído y me dijo ‘bájate al tiro, ‘concha de tu madre’. Obedecí y ellos descendieron del bus conmigo. Abajo, uno de ellos me aferró fuertemente del brazo y me amenaza con la frase de ‘ten cuidadito pendeja culeada, que ustedes se creen vivitos y nosotros somos tres veces más’, y desaparecieron. Yo quedé completamente choqueada. Si los viera no los podría reconocer; apenas que tenían cerca de 30 años. Uno de ellos mantuvo siempre la mano atrás, como si cargara algo. Finalmente me llamaron unos compañeros y tuvieron que ir a buscarme al paradero. No podía caminar.”


-¿Por qué crees que pasó?


“Persecución. Hace rato que nos están persiguiendo, tratando de amedrentarnos, nos sacan fotografías, nos telefonean para amenazarnos; automóviles desconocidos e injustificadamente se pasean en las afueras de nuestras casas. En las tomas de los establecimientos escolares ocurre lo mismo. Pero nunca  había pasado lo del miércoles. Nosotros, la ACES, es una organización social,  no es un aparato clandestino y no escondemos nada.”


En otro ámbito, la vocera de los estudiantes de secundaria movilizados, quienes han realizado audaces acciones, tomas de sedes de partidos políticos, de alcaldías, y originales acciones de propaganda, además de sostener medio millar de establecimientos parados a lo largo de todo el país, expresó respecto de los anuncios sobre la enseñanza de Sebastián Piñera por cadena nacional y en 13 minutos, que “lo que él hizo fue un puro monólogo. Además de hablar de inyectarle algunos fondos al sistema, no se hizo cargo de las verdaderas demandas del movimiento que son una enseñanza estatal y gratuita. Y sobre los estudiantes de secundaria no dijo nada. Piñera lo único que hizo fue alentar nuestra lucha”.


-¿Qué le solicitarían a los estudiantes universitarios?


“Que no acepten migajas. El gobierno quiere dividirnos. Eso hay que evitarlo a toda costa. Tenemos que seguir pelando en conjunto.”


Laura Ortiz informó que luego de la gran marcha de los 200 mil personas en Santiago el pasado 30 de junio, la ACES realizó una “positiva evaluación porque demostró el real descontento de la gente, de la sociedad en general. Sólo el propio Lavín bajó 24 puntos de aprobación en semanas, mientras el 81 % de la ciudadanía apoya nuestra causa. Hoy más que antes exigimos la renuncia de Lavín. Y yo creo que vamos caminando hacia el paro general.”


Por su parte, el abogado de la Defensoría Popular, Rodrigo Román, el viernes 8 de julio al mediodía interpuso un Recurso de Amparo Preventivo a favor de Laura Ortiz “por cuanto ha sido víctima de amenazas contra su libertad personal. Este es un hecho grave porque en una sociedad que se dice democrática donde debe primar el Estado de Derecho las ideas tienen que perseguirse con ideas, y no amedrentando a estos chicos, menos poniendo en riesgo su libertad personal, física y psíquica. La Corte de Apelaciones es la llamada a restablecer el imperio del derecho. Debe indagar el origen de las amenazas contra Laura y luego ordenar que cesen. Laura es una adolescente que está doblemente resguardada por el Estatuto Jurídico. Estamos frente al abuso de una persona altamente vulnerable y desvalida.”


Por su lado, Manuel Oliveros, dirigente de la Coordinadora de ex Presos Políticos de Santiago manifestó que “existe una estrategia represiva contra los estudiantes de la ACES debido al discurso crítico que realizan al sistema educacional de manera integral. Los muchachos están exigiendo la recuperación del cobre. Ellos están contra la negociación a cambio de menudencias. El Estado los ve como peligrosos. Por eso les pinchan los teléfonos celulares a los jóvenes y les botan los twitter. Ahora nosotros creemos que  ha comenzado la represión cara a cara contra los líderes de la ACES, la triangulación de su movimiento y de sus domicilios. La frecuencia de los apremios ha aumentado. De hecho un mes y medio atrás, otra dirigenta de los secundarios fue insultada y amenazada con una golpiza mientras viajaba sola en un bus. Es preciso denunciar en todos los ámbitos nacionales e internacionales estas acciones represivas. Hay que terminar con los métodos que fueron aplicados en la dictadura y en episodios de los gobiernos de la Concertación.”
 
Julio 8 de 2011  

De la movilización a la fuerza política

De la movilización a la fuerza política

Por Ricardo Candia Cares  
Punto Final


La seducción que genera el movimiento de los estudiantes debe transformarse en fuerza política propia. De esa manera disminuye el riego de ser secuestrado por los mismos políticos que han creado las condiciones de profunda inequidad, lucro y ausencia total del Estado en educación y en toda la sociedad: han construido un país para ricos y otro para pobres.

Al agüaite, añejos baluartes levantan consignas que antes, no hace mucho, despreciaron con esmero y reprimieron con la misma fruición que hoy demuestran los actuales regentes. Salivan en abundancia cuando ven esas maravillosas manifestaciones populares que ya se quisieran para ellos. Ni cortos ni perezosos, inventan maneras de pasar inadvertidos, y, en forma simultánea, ofrecen como cosa de ellos y de manera urgente, lo que nunca quisieron siquiera escuchar.

Los estudiantes no van a caer en el juego de los que ofrecen mucho de este mundo y tanto más del otro. Sólo deben confiar en sus propias fuerzas y no endosar su energía a los que nunca han hecho nada por cambiar el actual estado de cosas. Los estudiantes son la mejor expresión de lo que tanto se ha echado de menos en estos veinte años de neoliberalismo, de política secuestrada en salones en que las expresiones populares no tienen cabida y de políticos que acordaron el actual sistema. Un aire fresco recorre Chile, el aire que dejan los estudiantes a su paso.

Los políticos del sistema estarán ensayando fórmulas para capitalizar esa maravilla que marchó por las calles. Cómo quisiera el gobierno tenerlos tranquilitos en sus pupitres y aulas, de espaldas a la realidad de sus compañeros, de sus conciudadanos, ignorantes del sistema político, al margen de las decisiones que finalmente, les van a afectar en toda sus vidas. Y ya quisiera la Concertación contar con el nivel de apoyo que significan centenares de miles de movilizados. Estarán pensando la manera de poner, tras vetustas figuras presidenciables, el enorme impulso que los muchachos han dado al movimiento popular. Nacida estéril, la Concertación jamás pudo parir un movimiento de la profundidad del que hemos visto. ¡Cómo ha quedado en claro la diferencia entre la movilización, esa idea que seduce a muchos, y la simple y torpe agitación estéril, gritona y sin sentido!

Sin embargo, de aquí a poco, muchos se preguntarán quién va a capitalizar los réditos de la fuerza social desplegada que, necesariamente, deberá tener un correlato en las próximas elecciones. Ante esto, los estudiantes deben decir su palabra.

Más allá de la opinión que tengamos acerca del sistema electoral, lo cierto es que en las votaciones se verifica la recreación del poder. Sin embargo, por la insultante ley electoral que privilegia a los mismos de siempre, no han tenido cabida los jóvenes, los estudiantes, los movimientos sociales. La derecha y la Concertación, tiras de un mismo cuero, escudadas en este sistema de oprobio, no lo han querido cambiar. Y ha llegado la hora de tomar decisiones.

Los muchachos han demostrado sobrada capacidad para mirar de manera estratégica, es decir, en el largo plazo. Estarán dudando de las apresuradas exigencias de mesas de negociación que sólo tendrán el efecto de calmar las aguas y detener las movilizaciones. Como se ha visto durante muchos, demasiados años, esas mesas sólo han servido para salir derrotados una y otra vez. Hará falta un repliegue estratégico. Hará falta convencerse que, enfrentados a tomar decisiones, los estudiantes deben considerar muy seriamente la necesidad imperiosa de transformarse en fuerza política, y disputarle el poder al sistema allí donde hasta ahora no han tenido cabida: las elecciones. El movimiento de los muchachos tiene suficiente inteligencia, valor, creatividad y decisión para ordenar al resto del pueblo y disputar el poder a los poderosos, prepotentes y traidores con sus propias armas.

Las movilizaciones están llegando a un punto en que la pregunta ¿y ahora qué?, rondará a muchos. Una respuesta es hacer del techo al que se llegó, el piso de la evolución natural del magnífico movimiento. Nada de lo que los muchachos ponen como exigencias al sistema se puede resolver en el actual orden. Los núcleos esenciales del modelo de país que ha impuesto el neoliberalismo -la exacerbada propiedad privada, el lucro infinito, la inexistencia del Estado, la educación al servicio de la avaricia-, no pueden ser abolidos en una mesa de negociación. El sistema no tiene vocación suicida.

La audacia y la inteligencia de los estudiantes, con el apoyo resuelto de las organizaciones sociales que confíen en ellos y el apoyo y simpatía de millones de chilenos, podrían hacer posible que, de aquí a poco, nuevos concejales, alcaldes, diputados, senadores y presidente, demuestren que la cosa ahora sí puede cambiar.

Habrá, esta es la parte mala, miles de problemas, pero, y esta es la parte buena, todos serán nuevos.

 

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 737, 8 de julio, 2011)

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