Blogia
T r i b u n a c h i l e n a

Cuba

Fidel Castro: La anexión de Colombia a Estados Unidos

Fidel Castro: La anexión de Colombia a Estados Unidos La Habana, 6 nov (PL) El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, afirmó hoy que cualquier persona medianamente informada comprende de inmediato que el edulcorado "Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos" equivale a la anexión de la nación suramericana.

En un artículo intitulado "La anexión de Colombia a Estados Unidos", divulgado por la publicación digital Cubadebate, Fidel Castro señala que el acuerdo pone en aprietos a teóricos y políticos.

"...No es honesto guardar silencio ahora y hablar después sobre soberanía, democracia, derechos humanos, libertad de opinión y otras delicias, cuando un país es devorado por el imperio con la misma facilidad con que un lagarto captura una mosca. Se trata del pueblo colombiano, abnegado, trabajador y luchador. Busqué en el largo mamotreto una justificación digerible, y no vi razón alguna", indica.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

La anexión de Colombia a Estados Unidos

Cualquier persona medianamente informada comprende de inmediato que el edulcorado "Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos", firmado el 30 de octubre y publicado en la tarde del 2 de noviembre, equivale a la anexión de Colombia a Estados Unidos.

El acuerdo pone en aprietos a teóricos y políticos. No es honesto guardar silencio ahora y hablar después sobre soberanía, democracia, derechos humanos, libertad de opinión y otras delicias, cuando un país es devorado por el imperio con la misma facilidad con que un lagarto captura una mosca. Se trata del pueblo colombiano, abnegado, trabajador y luchador. Busqué en el largo mamotreto una justificación digerible, y no vi razón alguna.

En 48 páginas de 21 líneas, cinco se dedican a filosofar sobre los antecedentes de la vergonzosa absorción que convierte a Colombia en territorio de ultramar. Todas se basan en los acuerdos suscritos con Estados Unidos después del asesinato del prestigioso líder progresista Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, y la creación de la Organización de Estados Americanos, el 30 de abril de 1948, discutida por los Cancilleres del hemisferio, reunidos en Bogotá bajo la batuta de Estados Unidos los días trágicos en que la oligarquía colombiana tronchó la vida de aquel dirigente y desató la lucha armada en ese país.

El Acuerdo de Asistencia Militar entre la República de Colombia y los Estados Unidos, en abril de 1952; el relacionado con "una Misión del Ejército, una Misión Naval y una Misión Aérea de las Fuerzas Militares de los Estados Unidos", suscrito el 7 de octubre de 1974; la Convención de Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, de 1988; la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, de 2000; la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad, de 2001, y la Carta Democrática Interamericana; la de Política de Defensa y Seguridad Democrática, y otras que se invocan en el citado documento. Ninguna justifica convertir un país de 1 141 748 kilómetros cuadrados, ubicado en el corazón de Suramérica, en base militar de Estados Unidos. Colombia posee 1,6 veces el territorio de Texas, segundo Estado de la Unión en extensión territorial, arrebatado a México, que después sirvió de base para conquistar a sangre y fuego más de la mitad de ese hermano país.

Por otro lado, han transcurrido ya 59 años desde que soldados colombianos fueron enviados a la distante Asia para combatir junto a las tropas yankis contra chinos y coreanos en octubre de 1950. Lo que el imperio pretende ahora es enviarlos a luchar contra sus hermanos venezolanos, ecuatorianos y otros pueblos bolivarianos y del ALBA, para aplastar la Revolución Venezolana, como trataron de hacer con la Revolución Cubana en abril de 1961.

Durante más de un año y medio, antes de la invasión, el gobierno yanki promovió, armó y utilizó las bandas contrarrevolucionarias del Escambray, como hoy utiliza a los paramilitares colombianos contra Venezuela.

Cuando el ataque de Girón, los B-26 yankis tripulados por mercenarios operaron desde Nicaragua, sus aviones de combate eran transportados hacia la zona de operaciones en un portaaviones, y los invasores de origen cubano que desembarcaron en aquel punto venían escoltados por buques de guerra y la infantería de marina de Estados Unidos. Hoy sus medios de guerra y sus tropas estarán en Colombia, no sólo como una amenaza para Venezuela sino para todos los Estados de Centro y Suramérica.

Es realmente cínico proclamar que el infame acuerdo es una necesidad de la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Cuba ha demostrado que no se necesitan tropas extranjeras para evitar el cultivo y el tráfico de drogas y mantener el orden interno, a pesar de que Estados Unidos, la potencia más poderosa de la tierra, promovió, financió y armó durante decenas de años las acciones terroristas contra la Revolución Cubana.

La paz interna es prerrogativa elemental de cada Estado; la presencia de tropas yankis en cualquier país de América Latina con ese propósito es una descarada intervención extranjera en sus asuntos internos, que inevitablemente provocará el rechazo de su población.

La lectura del documento demuestra que no sólo las bases aéreas colombianas se ponen en manos de los yankis, sino también los aeropuertos civiles y en definitiva cualquier instalación útil a sus fuerzas armadas. El espacio radioeléctrico queda también a disposición de ese país portador de otra cultura y otros intereses que nada tienen que ver con los de la población colombiana.

Las Fuerzas Armadas norteamericanas disfrutarán de prerrogativas excepcionales.

En cualquier parte de Colombia los ocupantes pueden cometer delitos contra las familias, los bienes y las leyes colombianas, sin tener que responder ante las autoridades del país; a no pocos lugares llevaron los escándalos y las enfermedades, como hicieron con la base militar de Palmerola, en Honduras. En Cuba, cuando visitaban la neocolonia, se sentaron a horcajadas sobre el cuello de la estatua de José Martí, en el Parque Central de la Capital. La limitación relacionada con el número total de soldados puede ser modificada por solicitud de Estados Unidos, sin restricción alguna. Los portaaviones y barcos de guerra que visiten las bases navales concedidas llevarán cuantos tripulantes requieran, y pueden ser miles en uno solo de sus grandes portaaviones.

El Acuerdo se extenderá por períodos sucesivos de 10 años, y nadie puede modificarlo sino al final de cada período, advirtiéndolo un año antes. ¿Qué hará Estados Unidos si un gobierno como el de Johnson, Nixon, Reagan, Bush padre o Bush hijo y otros similares, recibe la solicitud de abandonar Colombia? Los yankis fueron capaces de derrocar decenas de gobiernos en nuestro hemisferio. ¿Cuánto duraría un gobierno en Colombia si anunciara tales propósitos?

Los políticos de América Latina tienen ahora ante sí un delicado problema: el deber elemental de explicar sus puntos de vista sobre el documento de anexión. Comprendo que lo que ocurre en este instante decisivo de Honduras ocupe la atención de los medios de divulgación y los Ministros de Relaciones Exteriores de este hemisferio, pero el gravísimo y trascendente problema que tiene lugar en Colombia no puede pasar inadvertido por los gobiernos latinoamericanos.

No albergo la menor duda sobre la reacción de los pueblos; sentirán el puñal que se clava en lo más profundo de sus sentimientos, en especial el de Colombia: Âíse opondrán, jamás se resignarán a tal infamia!

El mundo enfrenta hoy graves y urgentes problemas. El cambio climático amenaza a toda la humanidad. Líderes de Europa casi imploran de rodillas algún acuerdo en Copenhague que evite la catástrofe. Presentan como realidad que en la Cumbre no se alcanzará el objetivo de un convenio que reduzca drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero. Prometen proseguir la lucha por alcanzarlo antes de 2012; existe riesgo real de que no pueda lograrse antes de que sea demasiado tarde.

Los países del Tercer Mundo reclaman con razón a los más desarrollados y ricos cientos de miles de millones de dólares anuales para costear los gastos de la batalla climática.

¿Tiene algún sentido que el gobierno de Estados Unidos invierta tiempo y dinero en construir bases militares en Colombia para imponer a nuestros pueblos su odiosa tiranía? Por ese camino, si un desastre amenaza al mundo, un desastre mayor y más rápido amenaza al imperio, y todo sería consecuencia del mismo sistema de explotación y saqueo del planeta.

Fidel Castro Ruz

Noviembre 6 de 2009

10 y 39 a.m.

FGG/leg

Abrumadora mayoría de países condenan el bloqueo a Cuba

EN LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU
Granma digital

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó hoy la resolución que condena el bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de EE.UU. contra Cuba, al recibir el voto favorable de 187, dos naciones más que el año pasado, tres votos en contra y la abstención de dos países.

Una vez más la cruel política que mantienen las administraciones norteamericanas contra el pueblo cubano quedó aislada ante la comunidad internacional, en demostración de rechazo a quienes pretenden destruir su Revolución.

Che. vocación de seguir cabalgando

Roberto Pérez Betancourt (AIN, especial para ARGENPRESS.info)
 

Quien quiera mandar, que entre en la caballería, sentenció José Martí, Apóstol de la independencia cubana.

Con esa vocación esencial, Ernesto Che Guevara se enroló en su tiempo en la tropa de Fidel Castro, y 42 años después de haber sido asesinado, su figura gallarda continúa ganando batallas de justicia social, día a día, en campos y ciudades. 

Este verano  se conmemoró el aniversario 83 del nacimiento de Ernesto --el 14 de junio de 1926--  en la localidad argentina de El Rosario, provincia de Santa Fe, y este nueve  de octubre  se cumplirán 42 años de su vil asesinato en 1967, en la aldea boliviana de La Higuera. 

La idea que guió siempre los pasos de Che está presente en todas sus acciones: solo se puede dirigir a partir del ejemplo. Un pensamiento de idéntica hondura en el siglo XIX marcó la ejecutoria de José Martí. 

Por eso no sorprende que en manifestaciones obreras, desfiles, mítines estudiantiles o asambleas campesinas, foros internacionales y debates domésticos, desde la aldea hasta metrópolis cosmopolitas, citen a Che Guevara como paradigma de justicia y humanidad. 

Su imagen multiplicada recorre avenidas, tapiza escuelas y hogares, se eleva en pancartas y aparece sobre camisetas y hasta tatuada en la piel de los humanos. No se trata de un culto específico, y aunque en sitios humildes, indios y aldeanos encienden velas e imploran milagros mientras evocan al Guerrillero Heroico, él es universal y pertenece a todos los hombres dignos. 

De nada valdría a los humildes de siempre acceder al poder político en su país si no consolidan  bases que garanticen su independencia económica y la posibilidad real de defenderse ante las amenazas y los ataques de las aves de rapiña imperiales, enseñó el verbo lúcido de Guevara. 

En ese contexto, el ejemplo ético, patriótico y de solidaridad internacionalista de Che, verdadero gigante del tiempo, sigue sembrando esperanzas, nutre de juventud, vigoriza la rebeldía revolucionaria, inspira voluntades, es actual y no conoce fronteras. 

A Cuba llegó vistiendo uniforme guerrillero en la tropa heroica del yate Granma, comandado por Fidel Castro, y entre cubanos cabalgó montañas. Junto al comandante Camilo Cienfuegos, otro de su estirpe, invadió el occidente cubano y en la clarinada de 1959 comprobó la validez de la tesis martiana: para ganar la paz era menester volver a hacer la guerra necesaria. 

Seis años más llenaron su inquieto andar cubano entre trajines administrativos y proyectos guerrilleros. En ellos dejó constancia de su brillante inteligencia y carácter intransigente, en extremo austero, primero que todo consigo mismo. 

Y cuando el tres de octubre de 1965 el Comandante en Jefe Fidel Castro informó la relación de integrantes del primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba, todo el país vibró al conocer el texto de la carta firmada por quien allí faltaba. 

"…Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos." 

Che se marchaba de Cuba. Contaba 37 años de edad. Llevaba consigo la vocación de Bolívar y un puñado de hermanos guiados por la estrella martiana. Surgía una nueva etapa en la vida del Guerrillero más famoso de la historia. 

Tras dos años de incertidumbre, en los que la presencia beligerante de Che y su guerrilla en tierras sudamericanas se convirtió en pesadilla para los oligarcas, llegó la noticia de su muerte. 

En la última página de su diario de campaña se lee: "...Salimos los 17 con una luna muy pequeña". 

Era la madrugada del siete de octubre de 1967. Al otro día, en la Quebrada del Yuro, herido y con el fusil inutilizado, fue capturado y obligado a subir por la pendiente escabrosa, de unos dos kilómetros, hasta La Higuera. 

El nueve de octubre lo asesinaron allí. Tenía 39 años de edad. Le dispararon una ráfaga de ametralladora. Después un sargento borracho creyó rematarlo con un tiro de pistola. No sabía el iluso que aquella detonación marcaba la resurrección de Ernesto Che Guevara. 

A partir de entonces a ese apelativo se añadiría el de un símbolo trascendente: El Guerrillero Heroico.

Desde Chile demandan a Obama la liberación de los Cinco antiterroristas cubanos

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Ante el silencio de la prensa, en Chile se desarrollan diferentes actividades en favor de los cinco antiterroristas cubanos presos desde hace 11 años en Estados Unidos, desde la recolección de firmas para solicitar su libertad a Barack Obama, actos solidarios y manifestaciones frente a la embajada estadounidense, en apoyo a Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René González Seheweret. Los Cinco permanecen encarcelados desde el 12 de septiembre de 1998 por penetrar organizaciones contrarrevolucionarias de Florida a fin de evitar acciones terroristas contra Cuba, su patria.

El próximo 13 de octubre, el mismo tribunal de Miami a cargo de la jueza Joan Lenard que los procesó antes, deberá someter a un nuevo juicio a tres de Los Cinco (Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y Ramón Labañino Salazar), por mandato de la corte de Apelaciones de Atlanta. Los Cinco injustamente condenados permanecen en prisiones a través de EEUU, distantes miles de kms unas de otras, pero desde el 31 de agosto Guerrero, González Llort y Labañino fueron trasladados al Centro de Detenciones de Miami, donde esperan las audiencias en total aislamiento.

Actividades en Chile

Un grupo de personalidades chilenas demandó el martes a Obama la libertad de los cinco, en un acto efectuado en el antiguo hemiciclo de la Cámara de Diputados del ex edificio del Congreso Nacional, en Santiago y el sábado 12, cuando se cumplan exactamente 11 años de la injusta detención una manifestación habrá una manifestación ante la sede diplomática del país del norte para hacer entrega de miles de solicitudes de libertad firmadas por ciudadanos chilenos.

En el panel del acto a favor de su liberación en la ex sede del Congreso de la capital chilena participaron políticos, abogados y periodistas, quienes coincidieron en su inocencia, señalaron la irracionalidad de las condenas que para cumplirlas se necesitarían hasta tres vidas, calificación a los detenidos como presos políticos del imperio y denunciaron que las autoridades estadounidenses protegen a los "verdaderos terroristas que gozan de libertad” y pensiones de vejez en Estados Unidos, entre otros Luis Posada Carriles y Orlando Bosh.

La ex diputada comunista Mireya Baltra, quien también fue ministra del Trabajo durante el gobierno del presidente Salvador Allende, hizo un emotivo llamado a redoblar las acciones de solidaridad con los prisioneros, cuyo prolongado encarcelamiento constituye "una venganza brutal contra la Revolución cubana". Para la avezada luchadora por los derechos de los pobres de Chile, el bloqueo impuesto contra Cuba por el gobierno de Estados Unidos es una muestra de "terrorismo económico de Estado" y arguyó que la causa de los cinco revela dos modos diferentes de ver el mundo, no sólo para Cuba, sino también para todo el planeta.

Entre el público que asistió al acto se encontraban las embajadoras de Venezuela, María Urbaneja, y Nicaragua, María Luisa Robledo Aguilar, y el cónsul general de Bolivia, Fredy Torrico Zambrana, entre otras personalidades y dirigentes políticos locales.

El jurista Manuel Jacques, presidente del Partido Izquierda Cristiana, ofreció un análisis de las aberraciones más resaltantes del juicio de Miami y denunció la "perversión de la legalidad" durante el largo proceso judicial a que fueron sometidos Los Cinco. Asimismo, puso de relieve su "inquebrantable fortaleza, su dignidad y su capacidad de resistencia", apoyados por el pueblo cubano y la solidaridad del mundo. 

El abogado se explayó sobre los vicios del juicio y explicó que Los Cinco no pudieron ser acusados de “espionaje”, simplemente porque el gobierno de GW Bush no pudo reunir pruebas de tal actividad. En cambio se les acusó de “conspiración”, una figura penal que no requiere probar la comisión efectiva de delito alguno, sino una mera presunción. Por lo tanto, explicó, las absurdas condenas contra Gerardo Hernández Nordelo de hasta dos cadenas perpetuas más 15 años adicionales y, enseguida de cumplirlos, la posterior deportación de Estados Unidos significa que el preso debería tener al menos tres vidas consecutivas. 

El periodista Ernesto Carmona, otro integrante del panel convocado por la Coordinadora de Solidaridad con Cuba, denunció el "muro de silencio" de los grandes medios de comunicación sobre este caso y dijo que, cuando no ocultan el tema, tergiversan la verdad a fin de estigmatizar a los luchadores anti-terroristas con vagos e infundados cargos de “espionaje”. El periodista explicó que el poder en EEUU hoy radica en gran parte en un vasto "complejo militar-industrial-mediático", integrado por grandes corporaciones que fabrican material de guerra y cuyos ejecutivos también ocupan sillones en los consejos corporativos de los grandes grupos que controlan y deciden que información deben recibir, o ignorar, los ciudadanos de todo el mundo. 

El periodista Carmona reconoció que, de no haber sido por la actividad de los grupos de solidaridad -y los medios alternativos e independientes-, el tema de Los Cinco jamás se hubiera conocido en Chile y otros lugares del mundo. Por su parte, la embajadora de Cuba, Ileana Díaz Arguelles, agradeció la solidaridad de los chilenos, a quienes llamó a "seguir en esta batalla". El moderador del encuentro, Carlos Lagos, dirigente del la Coordinadora de Solidaridad con Cuba, convocó a una manifestación el próximo sábado frente a la embajada de Estados Unidos aquí para demandar a Obama la libertad de Los Cinco.

Las condenas y el futuro

Gerardo Hernández Nordelo recibió dos cadenas perpetuas más 15 años; Ramón Labañino Salazar, una cadena perpetua más 18 años; Antonio Guerrero Rodríguez, una cadena perpetua más 10 años; Fernando González Llort, 19 años; y René González Seheweret, 15 años. Nunca se aplicaron penas tan irracionales y duras como éstas en EEUU contra personas que efectivamente realizaron espionaje probado e incluso cometieron actos de violencia. Ni siquiera una sola cadena perpetua, y muchos fueron o están siendo liberados, incluso por Obama.

La naturaleza de las sentencias de los Cinco revela el extremismo de una venganza político-judicial, escribió Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional Popular de Cuba. A esta crueldad debe añadirse las condiciones del encarcelamiento y los obstáculos a las visitas de los familiares. Las esposas de René González y Gerardo Hernández nunca han recibidos visas para poder visitar a sus cónyuges. La aberración se explica por el deseo del gobierno de Bush de mantener “seguras” las operaciones que continúan fraguando los terroristas de Miami protegidos por los órganos de inteligencia de EEUU.

Fernando González Llort, 19 años; y René González Seheweret, 15 años Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y Fernando González Llort nacieron en Cuba. Como extranjeros indeseables serían “deportados” de EEUU tras cumplir sus absurdas condenas. El único que podría ser “deportado” sería Fernando González Llort una vez que cumpla su condena de 19 años.

René González Seheweret y Antonio Guerrero Rodríguez nacieron en Chicago y Florida, respectivamente. Es decir, son estadounidenses por nacimiento que no pueden ser obligados a abandonar ese país, pero se convertirían en ciudadanos inhabilitados, sin derechos civiles, si llegaran a cumplir las penas y quedaran en libertad supervisada. El único que podría cumplir su condena de 15 años (ya ha pasado 11 en prisión) sería René González Seheweret, porque Antonio Guerrero Rodríguez debería morir en prisión, nacer de nuevo, cumplir otros 10 años adicionales y sólo entonces quedaría en libertad vigilada con sus derechos civiles y políticos conculcados. Sólo mentes de una lógica tan retorcida e irracional como la de Bush y sus acólitos pudo concebir tales castigos ultra-perversos.

René González habrá cumplido su condena en octubre de 2011 si la defensa no logra antes su libertad, indicó Alarcón. “En cualquier caso, él estará bajo libertad supervisada durante la actual administración. ¿Intentará el presidente Obama ‘inhabilitarlo’?”, preguntó. “¿Se le prohibirá a René hacer cualquier cosa que moleste a los terroristas donde ‘se sabe que están o frecuentan’?”

Los abogados esperan que en el nuevo juicio Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y Ramón Labañino Salazar reciban sentencias notoriamente menores, después que la Corte de Apelaciones de Atlanta anuló las penas del primer juicio. Pero existe la convicción de que el mundo civilizado está frente a una feroz acción de venganza política contra todo un pueblo personificado en cinco jóvenes que puede ser corregida y revertida por otra acción política, no judicial: el indulto presidencial que clama en todo el mundo la solidaridad internacional con Los Cinco.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Las bases yankis y la soberania Latinoamericana.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Las bases yankis y la soberania Latinoamericana.

El concepto de nación surgió de la suma de elementos comunes como la historia, lenguaje, cultura, costumbres, leyes, instituciones y otros elementos relacionados con la vida material y espiritual de las comunidades humanas.

Los pueblos de la América, por cuya libertad Bolívar realizó las grandes hazañas que lo convirtieron en El Libertador de pueblos, fueron llamados por él a crear, como dijo: “la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

Antonio José de Sucre libró en Ayacucho la última batalla contra el imperio que había convertido gran parte de este continente en propiedad real de la corona de España durante más de 300 años.

Es la misma América que decenas de años más tarde, y cuando ya había sido cercenada en parte por el naciente imperio yanki, Martí llamó Nuestra América.

Hay que recordar una vez más que, antes de caer en combate por la independencia de Cuba, último bastión de la colonia española en América, el 19 de mayo de 1895, horas antes de su muerte, José Martí escribió proféticamente que todo lo que había hecho y haría era “…para impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América”.

En Estados Unidos, donde las 13 colonias recién liberadas no tardaron en extenderse desordenadamente hacia el Oeste en busca de tierra y oro, exterminando indígenas hasta que arribaron a las costas del Pacífico, competían los Estados agrícolas esclavistas del Sur con los Estados industriales del Norte que explotaban el trabajo asalariado, tratando de crear otros Estados para defender sus intereses económicos.

En 1848 arrebataron a México más del 50 por ciento de su territorio, en una guerra de conquista contra el país, militarmente débil, que los llevó a ocupar la capital e imponerle humillantes condiciones de paz. En el territorio arrebatado estaban las grandes reservas de petróleo y gas que más tarde suministrarían a Estados Unidos durante más de un siglo y lo siguen en parte suministrando.

El filibustero yanki William Walker, estimulado por “el destino manifiesto” que proclamó su país, desembarcó en Nicaragua en el año 1855 y se autoproclamó Presidente, hasta que fue expulsado por los nicaragüenses y otros patriotas centroamericanos en 1856.

Nuestro Héroe Nacional vio cómo el destino de los países latinoamericanos era destrozado por el naciente imperio de Estados Unidos.

Después de la muerte en combate de Martí se produjo la intervención militar en Cuba, cuando ya el ejército español estaba derrotado.

La Enmienda Platt, que concedía al poderoso país derecho a intervenir en la Isla, fue impuesta a Cuba.

La ocupación de Puerto Rico, que ha durado ya 111 años y hoy constituye el llamado “Estado Libre Asociado”, que no es Estado ni es libre, fue otra de las consecuencias de aquella intervención.

Las peores cosas para América Latina estaban por venir, confirmando las geniales premoniciones de Martí. Ya el creciente imperio había decidido que el canal que uniría los dos océanos sería por Panamá y no por Nicaragua. El istmo de Panamá, la Corinto soñada por Bolívar como capital de la más grande República del mundo concebida por él, sería propiedad yanki.

Aun así, las peores consecuencias estaban por venir a lo largo del Siglo XX. Con el apoyo de las oligarquías políticas nacionales, los Estados Unidos se adueñaron después de los recursos y de la economía de los países latinoamericanos; las intervenciones se multiplicaron; las fuerzas militares y policiales cayeron bajo su égida. Las empresas transnacionales yankis se apoderaron de las producciones y servicios fundamentales, los bancos, las compañías de seguros, el comercio exterior, los ferrocarriles, barcos, almacenes, los servicios eléctricos, los telefónicos y otros, en mayor o menor grado pasaron a sus manos.

Es cierto que la profundidad de la desigualdad social hizo estallar la Revolución Mexicana en la segunda década del Siglo XX, que se convirtió en fuente de inspiración para otros países. La revolución hizo avanzar a México en muchas áreas. Pero el mismo imperio que ayer devoró gran parte de su territorio, hoy devora importantes recursos naturales que le restan, la fuerza de trabajo barata y hasta lo hace derramar su propia sangre.

El TLCAN es el más brutal acuerdo económico impuesto a un país en desarrollo. En aras de la brevedad, baste señalar que el Gobierno de Estados Unidos acaba de afirmar textualmente: “En momentos en que México ha sufrido un doble golpe, no solo por la caída de su economía sino también por los efectos del virus A H1N1, probablemente queremos tener la economía más estabilizada antes de tener una larga discusión sobre nuevas negociaciones comerciales.” Por supuesto que no se dice una sola palabra de que, como consecuencia de la guerra desatada por el tráfico de drogas, en la que México emplea 36 mil soldados, casi cuatro mil mexicanos han muerto en el 2009. El fenómeno se repite en mayor o menor grado en el resto de América Latina. La droga no solo engendra problemas graves de salud, engendra la violencia que desgarra a México y a la América Latina como consecuencia del mercado insaciable de Estados Unidos, fuente inagotable de las divisas con que se fomenta la producción de cocaína y heroína, y es el país de donde se abastecen las armas que se emplean en esa feroz y no publicitada guerra.

Los que mueren desde el Río Grande hasta los confines de Suramérica son latinoamericanos. De este modo, la violencia general bate récord de muertes y las víctimas sobrepasan la cifra de 100 mil por año en América Latina, engendradas fundamentalmente por las drogas y la pobreza.

El imperio no libra la lucha contra las drogas dentro de sus fronteras; la libra en los territorios latinoamericanos.

En nuestro país no se cultivan la coca ni la amapola. Luchamos con eficiencia contra los que intentan introducir drogas en nuestro país o utilizar a Cuba como tránsito, y los índices de personas que mueren a causa de la violencia se reduce cada año. No necesitamos para ello soldados yankis. La lucha contra las drogas es un pretexto para establecer bases militares en todo el hemisferio. ¿Desde cuándo los buques de la IV Flota y los aviones modernos de combate sirven para combatir las drogas?

El verdadero objetivo es el control de los recursos económicos, el dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales. ¿Qué necesidad había de restablecer esa flota, desmovilizada al final de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 60 años, cuando ya no existe la URSS ni la guerra fría? Los argumentos utilizados para el establecimiento de siete bases aeronavales en Colombia es un insulto a la inteligencia.

La historia no perdonará a los que cometen esa deslealtad contra sus pueblos, ni tampoco a los que utilizan como pretexto el ejercicio de la soberanía para cohonestar la presencia de tropas yankis. ¿A qué soberanía se refieren? ¿La conquistada por Bolívar, Sucre, San Martín, O´Higgins, Morelos, Juárez, Tiradentes, Martí? Ninguno de ellos habría aceptado jamás tan repudiable argumento para justificar la concesión de bases militares a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, un imperio más dominante, más poderoso y más universal que las coronas de la península ibérica.

Si como consecuencia de tales acuerdos promovidos de forma ilegal e inconstitucional por Estados Unidos cualquier gobierno de ese país utilizara esas bases, como hicieron Reagan con la guerra sucia y Bush con la de Iraq, para provocar un conflicto armado entre dos pueblos hermanos, sería una gran tragedia. Venezuela y Colombia, nacieron juntos en la historia de América tras las batallas de Boyacá y Carabobo, bajo la dirección de Simón Bolívar. Las fuerzas yankis podrían promover una guerra sucia como hicieron en Nicaragua, incluso emplear soldados de otras nacionalidades entrenados por ellos y podrían atacar algún país, pero difícilmente el pueblo combativo, valiente y patriótico de Colombia se deje arrastrar a la guerra contra un pueblo hermano como el de Venezuela.

Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo.

Martí admiraba extraordinariamente a Bolívar y no se equivocó cuando dijo: “Así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo… calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

Fidel Castro Ruz
Agosto 9 de 2009
6 y 32 p.m.

Un error suicida

Un error suicida

Reflexiones del compañero Fidel.

En la reflexión escrita la noche del jueves 25, hace tres días, dije: "Ignoramos qué ocurrirá esta noche o mañana en Honduras pero la conducta valiente de Zelaya pasará a la historia."

Dos párrafos antes había señalado: "…Lo que allí ocurra será una prueba para la OEA y para la actual administración de Estados Unidos."

La prehistórica institución interamericana se había reunido al otro día en Washington, y en una apagada y tibia resolución prometió realizar las gestiones pertinentes de inmediato para buscar una armonía entre las partes en pugna. Es decir, una negociación entre los golpistas y el Presidente Constitucional de Honduras.

El alto jefe militar, que seguía al mando de las Fuerzas Armadas hondureñas, hacía pronunciamientos públicos en discrepancia con las posiciones del Presidente, mientras solo de modo meramente formal reconocía su autoridad.

No necesitaban los golpistas otra cosa de la OEA. Les importó un bledo la presencia de un gran número de observadores internacionales que viajaron a ese país para dar fe de una consulta popular, a los cuales Zelaya habló hasta altas horas de la noche. Antes del amanecer de hoy lanzaron alrededor de 200 soldados profesionales bien entrenados y armados contra la residencia del Presidente, los que apartando rudamente la escuadra de la Guardia de Honor secuestraron a Zelaya, quien en ese momento dormía, lo conducen a la base aérea, lo montan por la fuerza en un avión y lo transportan a un aeropuerto en Costa Rica.

A las 8 y 30 de la mañana, conocimos por Telesur la noticia del asalto a la Casa Presidencial y el secuestro. El Presidente no pudo asistir al acto inicial de la consulta popular que tendría lugar este domingo. Se desconocía lo que habían hecho con él.

La emisora de televisión oficial fue silenciada. Deseaban impedir la divulgación prematura de la traicionera acción a través de Telesur yCubavisión Internacional, que informaban de los hechos. Suspendieron por ello los centros de retransmisión y terminaron cortando la electricidad a todo el país. Todavía el Congreso y los altos tribunales envueltos en la conspiración no habían publicado las decisiones que justificaban la conjura. Primero llevaron a cabo el incalificable golpe militar y luego lo legalizaron.

El pueblo se despertó con los hechos consumados y comenzó a reaccionar con creciente indignación. No se sabía el destino de Zelaya. Tres horas más tarde, la reacción popular era tal que se vio a mujeres golpeando con el puño a los soldados, cuyos fusiles casi se les caían de las manos por puro desconcierto y nerviosismo. Inicialmente sus movimientos parecían los de un extraño combate contra fantasmas, más tarde trataban de tapar con las manos las cámaras de Telesur, apuntaban temblorosos sus fusiles contra los reporteros, y a veces, cuando la gente avanzaba, los soldados retrocedían. Enviaron transportadores blindados con cañones y ametralladoras. La población discutía sin miedo con las dotaciones de los blindados; la reacción popular era asombrosa.

Alrededor de las 2 de la tarde, en coordinación con los golpistas, una mayoría domesticada del Congreso depuso a Zelaya, Presidente Constitucional de Honduras, y designó un nuevo Jefe de Estado, afirmando al mundo que aquel había renunciado, presentando una firma falsificada. Minutos después, Zelaya, desde un aeropuerto en Costa Rica, informó todo lo ocurrido y desmintió categóricamente la noticia de su renuncia. Los conspiradores hicieron el ridículo ante el mundo.

Otras muchas cosas ocurrieron hoy. Cubavisión se dedicó por entero a desenmascarar el golpe, informando todo el tiempo a nuestra población.

Hubo hechos de carácter netamente fascista, que no por esperados dejan de asombrar.

Patricia Rodas, la ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, fue después de Zelaya el objetivo fundamental de los golpistas. Otro destacamento fue enviado a su residencia. Ella, valiente y decidida, se movió rápido, no perdió un minuto en denunciar por todos los medios el golpe. Nuestro embajador había hecho contacto con Patricia para conocer la situación, como lo hicieron otros embajadores. En un momento determinado les solicitó a los representantes diplomáticos de Venezuela, Nicaragua y Cuba reunirse con ella, que, ferozmente acosada, necesitaba protección diplomática. Nuestro embajador, que desde el primer instante estaba autorizado a brindar el máximo apoyo a la Ministra constitucional y legal, partió para visitarla en su propia residencia.

Cuando estaban ya en su casa, el mando golpista envió al mayor Oceguera para arrestarla. Ellos se pusieron delante de la mujer y le dicen que está bajo protección diplomática, y solo se puede mover en compañía de los embajadores. Oceguera discute con ellos y lo hace de forma respetuosa. Minutos después penetran en la casa entre 12 ó 15 hombres uniformados y encapuchados. Los tres embajadores se abrazan a Patricia; los enmascarados actúan de manera brutal y logran separar a los embajadores de Venezuela y Nicaragua; Hernández la toma tan fuertemente por uno de los brazos, que los enmascarados los arrastran a los dos hasta una furgoneta; los conducen a la base aérea, donde logran separarlos, y se la llevan. Estando allí detenido, Bruno, que tenía noticias del secuestro, se comunica con él a través del celular; un enmascarado trata de arrebatarle rudamente el teléfono; el embajador cubano, que ya había sido golpeado en casa de Patricia, le grita: "¡No me empujes, cojones!" No recuerdo si la palabra que pronunció fuese alguna vez utilizada por Cervantes, pero sin duda el embajador Juan Carlos Hernández enriqueció nuestro idioma.

Después lo dejaron en una carretera lejos de la misión y antes de abandonarlo le dijeron que, si hablaba, podía sucederle algo peor. "¡Nada es peor que la muerte!", les respondió con dignidad, "y no por ello les temo a ustedes." Los vecinos de la zona lo ayudaron a regresar a la embajada, desde donde de inmediato se comunicó otra vez con Bruno.

Con ese alto mando golpista no se puede negociar, hay que exigirle la renuncia y que otros oficiales más jóvenes y no comprometidos con la oligarquía ocupen el mando militar, o no habrá jamás un gobierno "del pueblo, por el pueblo y para el pueblo" en Honduras.

Los golpistas, acorralados y aislados, no tienen salvación posible si se enfrenta con firmeza el problema.

Hasta la señora Clinton declaró ya en horas de la tarde que Zelaya es el único Presidente de Honduras, y los golpistas hondureños ni siquiera respiran sin el apoyo de Estados Unidos.

En camisa de dormir hasta hace unas horas, Zelaya será reconocido por el mundo como el único Presidente Constitucional de Honduras.

Fidel Castro Ruz
Junio 28 de 2009
6 y 14 p.m.

 

 

Reconocimiento a Cuba en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas

Reconocimiento a Cuba en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas

El miércoles 10 de junio, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó el Informe de la Presentación de Cuba al Grupo de Trabajo del Examen Periódico Universal (EPU), que tuvo lugar los días 5 y 9 de febrero del 2009. En esa ocasión la delegación cubana estuvo encabezada por la Ministra de Justicia, María Esther Reus, y el actual Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.

Durante el amplio debate del Consejo se constató nuevamente el reconocimiento de la mayoría de los Estados y organizaciones no gubernamentales que intervinieron, a los significativos resultados alcanzados por el pueblo y el Gobierno cubanos en la promoción y protección de todos los derechos humanos para todos. Fue también mayoritario el agradecimiento a la cooperación solidaria de la nación cubana y el reclamo del cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

Nuestro país informó al Consejo sobre el seguimiento que viene realizando, en los casos que corresponda, a las recomendaciones constructivas y respetuosas que le fueron formuladas previamente.

Cuba reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de derechos humanos y con el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, lo que debe sustentarse en los principios de universalidad, objetividad, imparcialidad y no selectividad.

Tras veinte años de injusta manipulación anticubana del tema de los derechos humanos en Ginebra —la que fue derrotada en el año 2007—, el positivo resultado de la consideración del país por el mecanismo de EPU del Consejo de Derechos Humanos, constituye una importante victoria del pueblo cubano. La ejemplar ejecutoria de la Revolución Cubana en materia de derechos humanos fue nuevamente reconocida por la comunidad internacional. La verdad no ha podido ser silenciada.

El caballo de Troya

El caballo de Troya

por Fidel Castro (Cuba)

Rafael Correa, presidente de Ecuador, de visita en Honduras, en vísperas de la reunión de la OEA, declaró: "Yo creo que la OEA perdió su razón de ser, tal vez nunca tuvo razón de ser." La noticia transmitida por ANSA, añade que Correa, "vaticinó ‘la muerte’ de esa organización por los muchos errores cometidos".

Afirmó "que los países del continente americano, por condiciones geográficas, no pueden ser metidos ‘todos en la misma canasta’, y por eso Ecuador propuso hace varios meses la creación de la Organización de Estados Latinoamericanos.

"‘No es posible que los problemas de la región se discutan en Washington, construyamos algo propio, sin países ajenos a nuestra cultura, a nuestros valores, incluyendo obviamente a países que inexplicablemente fueron separados del sistema interamericano, y me refiero al caso concreto de Cuba... fue una real vergüenza y muestra la doble moral que existe en las relaciones internacionales’". A su llegada a Honduras, tanto el presidente Zelaya como él, declararon que "la OEA debe ser reformada y reincorporar a Cuba de lo contrario tendrá que desaparecer".

Otro despacho de la agencia DPA afirma:

"La reintegración de Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA) ha pasado de ser un tema per se de la Asamblea General del organismo en la hondureña San Pedro Sula para convertirse, una vez más, en la excusa de una lucha de intereses que van mucho más allá de los límites de la isla caribeña y podrían cuestionar (de nuevo) las relaciones hemisféricas.

"El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lo dejó bien claro al calificar el encuentro hemisférico que comienza este martes en Honduras en términos cuasi bélicos.

"Será, dijo, una ‘batalla interesante’ en la que si se demuestra que la OEA ‘sigue siendo un ministerio de las colonias’ que no se transforma para ‘subordinarse a la voluntad de los gobiernos que la conforman’, entonces habrá que plantearse ‘salirse’ del organismo y crear otro alternativo."

‘"América Latina está haciendo de Cuba la prueba de fuego de la sinceridad del verdadero acercamiento de la administración Obama’ a la región, sostuvo la experta en Cuba del Council of Foreign Relations de Washington, Julia Sweig, al diario ‘The Washington Post’, en vísperas del encuentro hondureño."

Al resistir las agresiones del imperio más poderoso que haya existido jamás, nuestro pueblo luchó por los demás pueblos hermanos de este continente. La OEA fue cómplice de todos los crímenes cometidos contra Cuba.

En un momento u otro, la totalidad de los países de América Latina fueron víctimas de las intervenciones y agresiones políticas y económicas. No hay uno solo que pueda negarlo. Es ingenuo creer que las buenas intenciones de un Presidente de Estados Unidos justifiquen la existencia de esa institución que abrió las puertas al caballo de Troya que apoyó las Cumbres de las Américas, el neoliberalismo, el narcotráfico, las bases militares y las crisis económicas. La ignorancia, el subdesarrollo, la dependencia económica, la pobreza, la devolución forzosa de los que emigran en busca de trabajo, el robo de cerebros, y hasta las armas sofisticadas del crimen organizado fueron las consecuencias de las intervenciones y el saqueo procedentes del Norte. Cuba, un pequeño país, ha demostrado que se puede resistir el bloqueo y avanzar en muchos campos e incluso cooperar con otros países.

El discurso pronunciado hoy por el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, en la Asamblea General de la OEA, contiene principios que pueden pasar a la historia. Dijo cosas admirables de su propio país. Me limitaré a lo que expresó sobre Cuba.

"... En la Asamblea de la Organización de Estados Americanos que hoy se inicia en San Pedro Sula, Honduras, debemos iniciar el proceso de sabias rectificaciones de viejos errores cometidos.

"Nosotros, los latinoamericanos que estamos aquí, hace poco, hace un par de semanas o meses, tuvimos una gran cumbre en el Grupo de Río, en Salvador de Bahía, Brasil. Ahí tomamos un compromiso. El compromiso, que se tomó por escrito y por unanimidad de toda Latinoamérica, es que en esta asamblea de San Pedro Sula, por mayoría de votos o por consenso, se debía enmendar ese viejo y gastado error que se cometió en 1962 de expulsar al pueblo cubano de esta organización.

"No debemos irnos de esta asamblea, queridos dignatarios, sin derogar el decreto de esa octava reunión que sancionó a un pueblo entero por haber proclamado ideas y principios socialistas, que hoy esos mismos principios se practican en todas partes del mundo, incluyendo a Estados Unidos y a Europa (Aplausos). Los principios, hoy, de buscar alternativas diferentes de desarrollo son evidentes en el cambio precisamente que ha habido en Estados Unidos al elegir al presidente Barack Obama...

"No podemos irnos de esta asamblea sin reparar ese error y esa infamia, porque basados en esta resolución de la Organización de Estados Americanos, que ya tiene más de cuatro décadas, a este pueblo hermano de Cuba se le ha mantenido un bloqueo injusto e inútil, precisamente porque no ha logrado ningún propósito, pero sí ha demostrado que ahí, a pocos kilómetros aquí de nuestro país, en una isla pequeña, hay un pueblo dispuesto a resistir y a sacrificios por su independencia y su soberanía.

"... no hacerlo nos hace cómplices a nosotros de una resolución de 1962 de expulsar a un Estado de la Organización de Estados Americanos simplemente porque tiene otras ideas, otros pensamientos, y proclama principios de una diferente democracia. Y nosotros no vamos a ser cómplices de eso.

"... No podemos irnos de esta asamblea sin derogar lo actuado en esa época.

"Un hondureño excepcional, llamado en nuestro país —y uno de nuestros próceres— José Cecilio del Valle, el sabio Valle, expresaba el 17 de abril de 1826, en su famoso artículo 'Soberanía y no intervención' —acabábamos de proclamar nuestra independencia del reino español—: ‘Las naciones del mundo son independientes y soberanas. Cualquiera que fuese su extensión territorial o el número de habitantes, una nación debe tratar a otros con el mismo trato que desea recibir de estos. Una nación no tiene el derecho de intervenir en los asuntos internos de otra nación.’"

Con esas palabras de Cecilio del Valle y la mención de Mahatma Gandhi, Jesucristo, Martin Luther King, Abraham Lincoln, Morazán, Martí, Sandino y Bolívar, concluyó su discurso.

Minutos después, en la conferencia de prensa posterior a la apertura de la Asamblea, respondió preguntas y reiteró principios. Luego cedió la palabra a Daniel Ortega, que fue autor de una de las ponencias más profundas y argumentadas en la Asamblea de la OEA. En la conferencia hicieron uso de la palabra, invitados por Zelaya, Fernando Lugo, presidente de Paraguay, y Rigoberta Menchú, que se expresaron en la misma dirección que Zelaya y Daniel.

La Asamblea discute hace horas. En el momento que concluyo esta Reflexión, casi ya de noche, no hay todavía noticias de la decisión. Se conoce que el discurso de Zelaya influyó. Chávez conversa con Maduro y le insta a mantener firmemente que no puede admitirse resolución alguna que condicione la derogación de la injusta sanción contra Cuba. Nunca se vio tanta rebeldía. La batalla es sin duda dura. Muchos países dependen del dedo índice de una mano del Gobierno de Estados Unidos apuntando al Fondo Monetario, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo o cualquier otra dirección para castigar rebeldías. Haberla librado es ya de por sí una proeza de los más rebeldes. El 2 de junio de 2009 será recordado por las futuras generaciones.

Cuba no es enemiga de la paz, ni reacia al intercambio o la cooperación entre países de diferentes sistemas políticos, pero ha sido y será intransigente en la defensa de sus principios.

Fidel Castro Ruz
Junio 2 de 2009
6 y 56 p.m.

FuenteGranma