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Chile

Ministro chileno en ojo del huracán por caso de corrupción

Ministro chileno en ojo del huracán por caso de corrupción

Por Enrique Ahumada 

Una serie de sospechas de corrupción en el sistema de certificación de la Educación Superior en Chile puso en el ojo del huracán político al ministro de Justicia, Teodoro Ribera, co-propietario de la Universidad Autónoma, sujeta a una investigación.

La Justicia chilena investiga los sobornos que habría recibido el ex presidente del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), Luis Eugenio Díaz, para certificar a algunas universidades privadas.

Por el caso fueron enviados a prisión mientras están en curso las investigaciones, dos rectores de centros de estudios, con eventuales ramificaciones que alcanzarían al titular de Justicia, ex rector la Universidad Autónoma y del Instituto Profesional Incacea, propiedad de su familia.

Ribera habría pagado a Díaz por servicios a Gendarmería, la unidad destinada a la vigilancia y administración de la cárceles, que pertenece al Ministerio de Justicia.

Los informes conocidos hasta ahora indican que durante su período a cargo de la Universidad Autónoma, Ribera recibió un correo en que Díaz le pedía un cupo y una beca en la casa de estudios para un familiar cuando se efectuaba el trámite de la acreditación.

El sistema de acreditación surgió en Chile para tratar de certificar las Universidades en medio de un sistema altamente desregulado que ha recibido amplias críticas por centrarse en el mercado.

La acreditación permite a los centros de estudios recibir fondos públicos y a sus alumnos créditos y becas del Estado.

Ribera se defendió al declarar que "en mi cargo de rector de la Universidad Autónoma recibía muchas peticiones de gente del mundo político de distintos colores. Los correos de Díaz los recibí, los respondí cordialmente, pero no accedí a las peticiones que él me hizo".

Díaz es acusado de recibir pagos por parte de algunas universidades privadas para apoyar su proceso de acreditación. Están sujetas a juicio los casos de las universidades del Mar y Pedro de Valdivia.

Al mismo tiempo están sujetas a una investigación las universidades Bernardo O‘Higgins, Uniacc, Sek, Andrés Bello y ahora la Autónoma.

En 2011, cuando Ribera ejercía como ministro, él mismo sugirió a Díaz para desarrollar una asesoría por un programa de modernización de la malla curricular de la Escuela de Gendarmería.

Ante estas acusaciones, el ministro se defendió al señalar que "indudablemente si hubiésemos sabido esto, no lo hubiéramos hecho. El señor Díaz fue elegido no por su razón política, que no es la del gobierno, fue elegido por su perfil académico y su gran dedicación a los Derechos Humanos", justificó.

El caso de las acreditaciones también es investigado por la Cámara de los Diputados con el objetivo de determinar las responsabilidades políticas en el caso, donde la oposición señala con el dedo al ministro de Educación, Harald Beyer.

Sobre la comisión investigadora de los diputados, Ribera dijo que "yo como ministro de Justicia estoy dispuesto a venir tan pronto como se me cite a la comisión porque creo es muy importante esclarecer los hechos profundamente de todos los que ahí participaron. A mí me citan y vengo corriendo inmediatamente".

Pero la oposición política ya levantó la voz contra el ministro Ribera. El senador Jorge Pizarro, pidió al presidente Sebastián Piñera que le solicite la renuncia.

"Es fundamental que el gobierno entregue una muy buena explicación, porque una autoridad de gobierno no puede aparecer contratando o sugiriendo la contratación de un señor que está involucrado en actos de corrupción", argumentó Pizarro.

Consideró "lo natural y lógico" que Ribera "dé un paso al costado" en estas circunstancias.

Según Pizarro, se trata de un caso "doblemente grave, porque aparece una autoridad en medio de la crisis que está viviendo la educación universitaria involucrado, sugiriendo el empleo de un señor que está siendo procesado por hechos-directamente- de corrupción".

A su vez, los dirigentes del movimiento estudiantil, que durante dos años han llevado a cabo protestas pidiendo el cambio de todo el modelo educativo chileno, han expresado sus críticas al gobierno por este tema.

Los nuevos voceros del movimiento, Andrés Fielbaum y Diego Vela, solicitaron el miércoles a la Contraloría General de la República (máximo órgano fiscalizador del Estado) que investigue los vínculos del ministro Ribera con la Inmobiliaria Gaudi.

Gaudi fue creada por Teodoro Ribera Beneit, padre del titular de Justicia y accionista de la Universidad Autónoma.

"Según su propia declaración de intereses, (Ribera) sigue siendo accionista de la Inmobiliaria Gaudí, que le arrienda terrenos a la Universidad Autónoma, que -como es de público conocimiento- es el mecanismo más usual que se ocupa para el ilegal lucro en las universidades", expresó Fielbaum.

La ley chilena impide que las Universidades tengan propósitos de lucro, por lo que se ha acusado de usar el mecanismo de arriendo de instalaciones a inmobiliarias, pertenecientes a los mismos dueños de los centros de estudios, para desviar fondos y lucrar.

Los dirigentes también acudieron hoy jueves al Ministerio de Educación, para dejar una carta al ministro Beyer con el fin de que se haga responsable de esta crisis en el sistema de acreditación.

El caso es visto por los estudiantes como un reflejo más de la crisis que vive la educación chilena, centrada en el mercado y no como un bien público.

Por ahora, con los procesos judiciales en marcha y la comisión de los diputados iniciando su trabajo, el tema queda en manos de las autoridades y el gobierno chileno trata de seguir adelante con el anuncio de una reforma al sistema de acreditación universitario.

 

Fuente:Xinhua 

¿Qué hacer?: La Izquierda y el vacío político

Por Manuel Cabieses Donoso


La masiva abstención en las elecciones municipales del 28 de octubre (60,8%: 8 millones de ciudadanos), constituye un rechazo contundente a la “clase política” y sus manejos, que han sumido en el desprestigio una actividad que ha perdido sus valores éticos fundamentales. No importa que dirigentes de partidos y parlamentarios se hagan los distraídos fingiendo que el 28 de octubre jamás existió. El lapidario veredicto ciudadano continúa allí, firme como un peñón en medio de la frivolidad del debate sobre primarias presidenciales, cupos parlamentarios y esbozos de programas que ni siquiera rasguñan los sagrados intereses de las clases dominantes. Pero si la “clase política” está dándose un festín con las sobras de una democracia liberal que pudo haber sido pero no fue, la abstención -que empieza a ser la sombra negra de las primarias- no sólo puso al descubierto la indigencia del sistema político chileno, también dejó en evidencia un vacío político que es urgente llenar con una alternativa popular. En política el vacío permanente no existe. Si el espacio no lo ocupan unos, lo harán otros. Si el pueblo trabajador no levanta su alternativa y asume un liderazgo capaz de movilizar millones, serán los explotadores de siempre quienes lo harán con disfraces y subterfugios. 

El eje neoliberal que manipula la sociedad chilena está viendo cómo comienzan a ralear sus filas. Gobierno y Concertación -las dos derechas- sufrieron un duro revés en las municipales con votaciones que acentuaron la curva descendente de los últimos años. Sin duda que echarán mano a nuevas argucias para mantener el control de la situación: sobran los aventureros y mercenarios dispuestos a desempeñar el rol que les asignen sus amos. Por eso, demorar la tarea de llenar de contenido popular el vacío político constituye un grave delito contra los intereses vitales del pueblo. Los responsables por acción u omisión tendrán que pagar muy cara su desidia si eluden asumir su deber y postergan la construcción de una alternativa liberadora. El vacío político se hace evidente en la medida que se desmenuzan las cifras de la abstención. El Instituto de Sociología de la Universidad Católica -por encargo de la Cámara de Diputados- hizo un estudio que señala que el 22% de quienes se abstuvieron quisieron “manifestar un rechazo a la política y al sistema político”*. Por otra parte, el 23% se abstuvo porque no le interesan las elecciones municipales y el 21% lo hizo “porque no se sentía representado por ningún candidato”. 

Aunque las encuestas salieron muy mal paradas el 28 de octubre -y ésta no es muy diferente en sus procedimientos-, podría tomarse como hipótesis. Es posible que una cuarta parte de los que se abstuvieron lo hicieron como un acto consciente de rechazo al sistema político. Podría sumarse ese 21% que no se sintió representado por ningún candidato (y/o partido). En ambas situaciones, la abstención fue una decisión madurada. De modo que el 43% de la abstención habría tenido un claro sentido político. Tres millones y medio de ciudadanos y ciudadanas mayores de 18 años en definitiva no votaron para manifestar su repudio a un sistema que no los representa, y que les es ajeno. Este es el sector ciudadano al que debería dirigirse una propuesta reactivadora de la pasión democrática, capaz de producir una amplia unidad política y social. ¿Qué hacer para ocupar el vacío político con una alternativa popular? Nadie tiene respuesta a un problema que es colectivo y que requiere un debate en que participen millones. 

Los partidos que reducen la actividad política al quehacer electoral parecen creer que el mecanismo para superar la crisis política son las primarias presidenciales (las primarias parlamentarias parecen haber sido desechadas por la necesidad de negociar cupos, cuadrar los cuoteos con los pactos por omisión, etc.). Sin embargo, a quienes vuelven a entregarse en cuerpo y alma al Supremo Hacedor electoral les espera otra decepción. Si damos crédito al estudio antes mencionado, entre el 54 y el 58% de quienes se identifican con ambas coaliciones (Concertación y Alianza), no irán a votar en las primarias. Es una cifra que ronda el fatídico 60% de abstención de las municipales. En síntesis, la “oposición” -hegemonizada por las corrientes socialdemócrata y democratacristiana, enemigas juradas del proceso de liberación que se desarrolla en América Latina- no es un aliado a considerar en un proyecto emancipador, orientado a terminar con la desigualdad y los privilegios.

La tarea de levantar una alternativa popular, sin duda, se ha hecho más compleja a partir de la decisión del Partido Comunista de caminar junto con la Concertación en un proyecto de “gobierno de nuevo tipo”, que ya fue propuesto -y aceptado de inmediato- por la candidatura presidencial de Eduardo Frei-Ruiz Tagle, derrotado por Piñera en 2010. En esta oportunidad, la Concertación sin duda aceptará firmar cualquier compromiso a cambio de los votos del PC (6%). Pero una candidatura de “oposición” no resolverá el problema del vacío político que, justamente, se produce por rechazo al conjunto de los partidos y, sobre todo, a los de la Concertación + PC. Las fuerzas políticas reales en la Izquierda han quedado más reducidas por la ausencia del PC. Sin embargo -paradojas de la política- se está produciendo un fenómeno de fortalecimiento de los pequeños partidos, grupos y colectivos que conforman el mosaico de la Izquierda chilena. Esto ocurre sobre todo entre los estudiantes universitarios y secundarios, como lo muestran las elecciones en la FECH. El elemento fundante de este proceso, sin duda, es la percepción por esa vasta gama de colectivos del vacío político existente y de la necesidad de llenar ese espacio. A pesar de su fragmentación, la Izquierda extraparlamentaria posee capacidad de trabajo y de movilización, que puede contribuir al proceso de formación de la alternativa popular. Para eso se requieren pasos concretos que conduzcan a la unidad. Ese camino impone el realismo político: esto es poner a disposición de los movimientos sociales, en particular estudiantiles, todas las capacidades disponibles para la construcción de la alternativa popular.

Está claro que se trata de un proceso, pero ha llegado el tiempo de iniciativas más enérgicas. Las organizaciones sociales tienen una responsabilidad en la generación de los cambios que experimenta la política chilena. Eso les obliga a superar sus limitaciones y convocar a la unidad en la acción común. Si algo no falta, son motivos para luchar, y las organizaciones sociales deben marcar el rumbo. Un ejemplo es la lucha contra el lucro en la educación, que en los próximos meses puede reactivarse y alcanzar los niveles que tuvo en 2011. Las demandas de educación y salud son compartidas por millones de chilenos. 

La mercantilización de servicios que son un derecho de los ciudadanos alcanza niveles que avergüenzan a los propios mercaderes del sistema, como ha sucedido con las Isapres -el odioso sistema de seguros de salud creado por la dictadura-. Han confesado 140 millones de dólares de utilidades en los primeros nueve meses de este año. Sesenta y siete mil millones de pesos robados a los trabajadores. Lo mismo -y aún a mayor escala- ocurre con las AFP. Este sistema, también creado por la dictadura, permite que grupos financieros nacionales y extranjeros administren los fondos de retiro de los trabajadores, utilizándolos como capital propio en inversiones en todo el mundo. Miles de personas de edad avanzada han sido víctimas de este sistema, que convierte sus pensiones en sal y agua. Las exigencias de una AFP estatal y la presencia dominante del Estado en el sector salud, constituyen una demanda ciudadana que genera amplio consenso.

Por supuesto es en el cobre -y en la minería en general- donde la alternativa popular debería buscar una incidencia relevante. El concepto de “renacionalización” corresponde a lo que es necesario impulsar para revertir el proceso de reducción de Codelco en beneficio de un puñado de empresas nacionales y extranjeras. En estas páginas hemos analizado el desmesurado aumento de las ganancias remesadas al exterior por las empresas extranjeras. Bajo el gobierno de Ricardo Lagos aumentaron de 4.438 millones de dólares a más de 13 mil millones, y bajo el de Michelle Bachelet crecieron a más de 25 mil millones de dólares. Una reforma tributaria que establezca el pago de regalías e impuestos a las utilidades debería iniciar un proceso de recuperación de las riquezas naturales para financiar las necesidades del país. Otros sectores con enormes ganancias, como el bancario, deberían contribuir en forma decisiva a un programa de desarrollo nacional que garantice educación, salud y trabajo.

No obstante, no nos engañemos. Nada de esto será posible sin una Constitución que permita abrir los cerrojos que impiden tocar los centros neurálgicos del poder. De modo que el eje político de una alternativa popular y democrática es la convocatoria a una Asamblea Constituyente -“una tradición revolucionaria habitual desde 1789”, como diría el sarcástico Eric Hobsbawm-**. Hace unos meses, cuando las movilizaciones estudiantiles hicieron evidente que se entraba en una crisis institucional, hasta el ex presidente Lagos y el senador Ignacio Walker, presidente de la DC, jugaron con la idea de una Asamblea Constituyente. Pero bastó un bufido de El Mercurio para que ambos echaran pie atrás y licuaran sus palabras. En declaraciones a ese periódico, Lagos planteó que si la Concertación y la Coalición por el Cambio se ponían de acuerdo para eliminar el sistema electoral binominal “¡se acabó la discusión de la Asamblea Constituyente!”***. Pareció acertar, porque el tema del binominal, -que tampoco se modificará en lo previsible- desplazó a la necesidad de nueva Constitución en el debate político.

Pero Lagos -que reivindica como democrática la actual Constitución gracias a los parches que le puso su gobierno en 2005- se equivoca. Por cierto es necesario eliminar el binominal, pero eso no bastaría para democratizar el país. También es necesario aprobar en plebiscito una nueva Constitución elaborada en una Asamblea Constituyente para levantar la nueva institucionalidad democrática. No es una meta inalcanzable, si la alternativa popular acumula la fuerza suficiente para obligar a las dos derechas a convocar a la Asamblea de los diputados del pueblo. 

La certeza de que es tiempo de iniciar este camino de lucha social y política la señala el vacío político que puso al descubierto la abstención. Depende de nosotros -del pueblo en general, pero sobre todo de los jóvenes-, impedir que ese vacío lo ocupen los de siempre.

 

El Mercurio, 18/11/ 2012, cuerpo D. 
** Historia del siglo XX, pág. 75, Grijalbo, Barcelona. 
*** El Mercurio, 28/8/2012.

Editorial de “Punto Final”, edición Nº 771, 23 de noviembre, 2012

www.puntofinal.cl

 

 

Héctor Llaitul, longko en prisión, explica los propósitos de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM): Liberación nacional es la estrategia mapuche

Héctor Llaitul, longko en prisión, explica los propósitos de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM):  Liberación nacional es la estrategia mapuche

Por Juan Jorge Faundes

 

Cuando Héctor Llaitul aparece caminando a contraluz por la galería desde el módulo de los presos políticos mapuches, me impacta su porte. Es más alto y corpulento de lo que suponía. Bajo la casaca corta y gris luce una camiseta azul estampada con el rostro del joven Matías Catrileo, mártir de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM). El kallfü (azul) es un color sagrado para el mapuche. Es newen , energía divina y benéfica que viene del Oriente, y un vínculo con el küpál küpálme (la familia, el linaje, la nación), y con el Wenumapu (la Tierra de Arriba, donde habitan los antepasados). Matías Catrileo llegó a ser “hermano y amigo, y parte de mi familia”, dirá Llaitul. Al verlo, pienso que su püllü (su espíritu) estuvo en la entrevista.

Llaitul trae unos ejemplares de su libro Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política , escrito en conjunto con el político y escritor Jorge Arrate. Lo recuerda con cariño: “Tiene la capacidad de observar y de escuchar; a don Jorge lo considero un hombre bueno, un hombre valiente, lo respeto”. Weichan , significa “la guerra”. Llaitul dice en el libro que “…debe entenderse el weichan como la guerra propiamente tal, cuyo objetivo es la defensa del territorio y la autonomía (…) Es una sociedad en movimiento que es capaz de reproducir su diferencia y de reafirmarse”. Weychafe es el guerrero; el luchador y militante por la causa de la defensa del pueblo mapuche.

Trabajador social, próximo a cumplir 45 años, Héctor Llaitul nació en Osorno en 1967, es padre de cinco hijos (Lautaro, Neyen, Ernesto, Pelentaru y Victoria). “Yo me considero longko de la organización y un sustentador de ideas, de ideología, un pensador”. Está preso desde el 26 de febrero de 2007. Su caso fue elevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a fines de 2011. Inicialmente fue condenado a 25 años bajo el cargo de “homicidio frustrado” del fiscal Mario Elgueta en una supuesta “emboscada” y de “robo con intimidación” al campesino José Santos Jorquera. De lo primero, dice que no fue una emboscada, “fue enfrentamiento”. La Corte Suprema anuló el fallo y cambió homicidio frustrado por “lesiones” a policías y “lesiones leves” al fiscal; rebajó la pena a cuatro años. Pero dejó intacta la condena a diez por el caso Santos Jorquera. Alega que este fue un acto de justicia ancestral comunitaria. En efecto, hay una disposición legal que admite la costumbre indígena como eximente o atenuante de responsabilidad penal (artículo 54, Ley Indígena Nº 19.253). La reconsideración de la Suprema fue el resultado de 87 días de huelga de hambre (en 2010) de Llaitul y sus compañeros Ramón Llanquileo y Jonathan Huillical, entre otros. Pero hay más: la Suprema ya poseía antecedentes de que la justicia militar los había absuelto y que ambas sentencias eran contradictorias. Una persona no puede ser juzgada dos veces por un mismo delito. Por ello, la Defensoría Penal Pública del Bío Bío estudiaba interponer un recurso de amparo a favor de Ramón Llanquileo, Jonathan Huillical y Héctor Llaitul.

PF fue autorizado a entrevistar a Llaitul el viernes 12 de octubre a las 10 de la mañana. “El día de la resistencia de los pueblos”, dice Llaitul cuando le hago ver lo simbólico de la fecha. Me pide disculpas por haberme hecho esperar. Se había duchado después de su rutina diaria de ejercicios. Usa el pelo corto, no fuma, no bebe alcohol. Ocupamos la sala de abogados. Una mesa, un par de sillas y una ventana con barrotes.

¿Me puede hablar sobre la CAM?

“Falta un estudio acabado sobre la CAM desde los puntos de vista histórico, sociológico, pero sobre todo político, para analizar su verdadero rol. Hay necesidad de un registro, de una sistematización, de un análisis sobre su experiencia, su postura política, ideológica; de lo que denominamos hoy el proyecto de la CAM. Por eso prefiero dejar abierto el tema”.

 

MOVIMIENTO ANTICAPITALISTA

 

Pero, una síntesis…

“La característica fundamental de la CAM es el surgimiento, más allá del hito de las acciones en contra de las forestales que dieron cuenta del nacimiento de la CAM, de una nueva forma de hacer política en el contexto de las luchas mapuches. Una nueva forma de enfrentar lo que hasta ese momento se conoce como las demandas o reivindicaciones de nuestro pueblo. La CAM inaugura una experiencia, una práctica política distinta, en terreno, en y desde las comunidades. Y eso genera un antes y un después. Se empieza a hablar a partir de ese momento del ‘conflicto mapuche’. Las comunidades dejan de ser pasivas, sometidas, y pasan a constituirse en un actor fundamental dentro de sus procesos de reivindicaciones.

La otra característica es una concepción por sobre todo anticapitalista. Como definición, y también como práctica política. Por eso la CAM es una organización revolucionaria. Confronta al capital y esa confrontación genera el conflicto. Y nos hace antioligárquicos, anticolonialistas y antimperialistas. A partir de la realidad y de la suerte de nuestro pueblo, irrumpimos como un movimiento autónomo, mapuche y revolucionario. Eso nos hizo objeto de la atención del Estado y de los detractores de la causa mapuche, de la oligarquía histórica y del capital nacional e internacional. Entonces pasamos a constituirnos en el enemigo interno del Estado chileno.

Esa postura anticapitalista, marcada y consecuente, es tal vez lo que nos diferencia de otras organizaciones. Surgimos en un contexto político complejo, que es la Concertación; un escenario difícil para la práctica de la confrontación. Muchos nos enrostraron que no dejábamos gobernar, o que hacíamos olitas. No hubo acompañamiento político y sí mucha animosidad. Porque la Concertación es un espacio de administración política e ideológica neoliberal.

Nuestro gran desafío fue elaborar un constructo ideológico y político nuestro, propio, mapuche. Y eso es también un tema muy profundo que implicó un rompimiento con las antiguas expresiones que nos acompañaban en estas reivindicaciones. Por eso hablamos del movimiento autónomo mapuche y de una propuesta ajena a los partidos y a los movimientos de Izquierda”.

¿Y cuál es esa propuesta?

“Es una propuesta que ya de alguna manera se ha instalado, porque ha sido asumida transversalmente por otras expresiones políticas mapuches. Se trata del anticapitalismo; de una definición del enemigo del pueblo-nación mapuche, y del desarrollo de un movimiento autónomo de base cosmovisionaria”.

¿Pero cuál es la alternativa al capitalismo?

“La reconstrucción de la nación mapuche lo es por sí sola. Quienes saben de nuestra cosmovisión mapuche lo comprenden. Por eso la CAM se transformó en un referente para las comunidades. Y así empezamos a fortalecer las demandas históricas de nuestro pueblo, cuyos ejes fundamentales son el territorio y la autonomía, desde hace 100, 200, 500 años.

Ello implicó romper con el andamiaje de la institucionalidad y creamos un escenario distinto, basado en luchas, no tanto en discursos. La historia de la CAM está llena de vicisitudes y conflictos, y de acciones, de persecuciones, y de presos y de muertos, y yo estoy hablando desde la cárcel por lo mismo, porque sustento sus planteamientos.

La organización CAM fue definida como el ‘enemigo interno’ desde el año 2001. El año 2003 la CAM fue definida como una ‘asociación ilícita terrorista’. Desde entonces, hemos sido objeto de una década de persecución implacable. A la CAM se la persiguió tres veces por asociación ilícita terrorista a partir de esa fecha, porque nos hemos constituido en una expresión más alta, cualitativamente, de reclamación y demanda: el proceso de liberación nacional mapuche. Y eso está instalado”.

 

PRINCIPIOS DE LA AUTONOMIA

 

¿Qué implicancias tiene ese proceso?

“La reconstrucción nacional mapuche es una discusión interesante. Yo hice un libro precisamente para eso, para llamar a la gente a debatir. Lo que usted me está preguntando, también se lo está preguntando el mundo mapuche. Sus distintas corrientes. Pero ello no quita que se esté avanzando en términos de práctica política, ideológica y de expresión teórica en ese sentido. Para liberarnos tenemos que descolonizarnos, pero no se trata solo de una descolonización frente al sistema de dominación. Es un proceso de descolonización ideológica de todo tipo de construcción de fuera del ámbito mapuche. Por eso tenemos diferencias con otros procesos de liberación. También tenemos diferencias respecto del concepto de autonomía. Por lo mismo tenemos diferencias con otras organizaciones que se plantean la autonomía, pero que no tienen una práctica política para la autonomía. ¿Cómo vamos a lograr la autonomía? ¿Así, sobre la base de lo que tenemos? ¿O la quieren lograr sobre la base de la restitución, de algo más…?”.

¿Cómo entienden o definen la autonomía?

“La autonomía tiene sus principios. Y uno que es fundamental y eje, base de todo, es el principio de la territorialidad. Nosotros no podemos ejercer o desarrollar autonomía si no tenemos territorio. Cuando se lucha por el territorio, se tiene que hacer una práctica política de lucha por el territorio. Y no se puede hacer utilizando los instrumentos del Estado, porque no lo va a permitir. El Estado, un Estado capitalista, lo que hace hoy día es favorecer los procesos de inversión capitalistas. Más claro no puede estar. Por lo tanto, no va a querer generar territorio para los mapuches. Va a jugársela y va a generar territorios para los procesos de inversión capitalistas. Eso es así. Por lo tanto, nuestra lucha tiene que ser por territorio, metro a metro, por recuperar la tierra”.

¿Por cuánto territorio? ¿Del Bío Bío al sur?

“Es un tema a discutir. Nosotros en la CAM   no vamos a plantearnos ficticiamente, porque en el hacer política no hay que ser ficticio. No vamos a decir del Bío Bío al sur, no es que sea imposible. Es que no tenemos la fuerza hoy día para plantearlo así. Si mañana tenemos un proceso mayor, ideológica y políticamente, de fuerzas políticas reales, podría ser. Nosotros estamos hablando de un proceso. Y no podemos poner la carreta delante de los bueyes. Tenemos que ir madurando, acumulando. Y lo primero que estamos diciendo es que las expresiones tienen que ser anticapitalistas y por el territorio. Si no, no hablemos de autonomía.

Nuestro planteamiento político-estratégico está muy claro en el documento Planteamiento Político Estratégico de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) de marzo de 2000. Todavía está en Internet. Ahí está el por qué y el cómo”(1).

¿Y qué es lo medular del documento?

“Hay dos grandes objetivos. Uno es la resistencia mapuche a la amenaza que representan los proyectos de inversión y el latifundio; la resistencia al sistema capitalista en el territorio ancestral mapuche. El segundo eje es la reconstrucción del pueblo-nación mapuche. Y ahí está esbozada además la propuesta de autonomía revolucionaria. Para entender a la CAM hay que remitirse a ese documento”.

 

VIGENCIA DE LA COORDINADORA

ARAUCO-MALLECO

 

¿Y la CAM existe hoy, tiene expresión?

“La CAM hoy es una organización prácticamente heroica, pues nace en un contexto político difícil para una revolución, el de la Concertación, que criminalizó y judicializó nuestra lucha. Y se nos aplicó la cooptación de gente, tanto de la dirección como de militantes, usando el asistencialismo, el financiamiento de proyectos de desarrollo. El garrote y la zanahoria. Y nos obligaron a reducir nuestra base social. Y por eso es el Plan Araucanía, muchos recursos para frenar a las masas mapuches y mucha seguridad para frenar a las expresiones políticas más consecuentes, entre ellas la CAM.

Perdimos base social, pero la CAM hoy se ha constituido en un referente que ha generado gran influencia en el pueblo mapuche. El gran logro de la CAM es haber iniciado y contribuido a un proceso de autoafirmación étnica nacional. Nos sentimos parte de una identidad, de una cultura, de pueblo-nación; de un proceso de autoafirmación como un pueblo. Hoy vemos expresiones de identidad en empresarios mapuches, en miembros de las fuerzas armadas que son mapuches, en gente de distintos ámbitos que se identifican como mapuches”.

¿Que piensa de la cumbre de empresarios mapuches?

“Hay que tener cuidado con quienes pretenden construir sectores elitizados dentro del mundo que reivindican. Creen que pueden construir un pueblo-nación con clases sociales. Nosotros creemos que están equivocados. Eso implica coadyuvar a un sistema de explotación, de desigualdades, al capitalismo. Enama está potenciado por el gobierno de derecha. Hay un acercarse del sector mapuche a propuestas del neoliberalismo. Obviamente esa no es nuestra posición”.

 

LAS FORESTALES,

EMBLEMAS DEL CAPITALISMO

 

¿Cómo se manifiesta el capitalismo hoy en la territorialidad mapuche?

“Pensamos que el capitalismo en Chile tuvo una refundación. Hay hermanos que todavía usan el lenguaje de la época de la reforma agraria y hablan del latifundio aquí y del latifundista allá. Hoy la territorialidad mapuche no está sobre una base latifundaria, lo que hoy existe en la territorialidad mapuche es un proceso de transnacionalización sobre la base de una economía extractiva y, principalmente, sobre la base de la explotación forestal. Las forestales trastocaron todo el sistema de propiedad en la octava, novena y décima regiones. Tienen millones de hectáreas, y esa es una realidad que mueve toda la economía de esta zona. Esta zona es una de las que genera más riqueza para esos grupos y a la vez la mayor pobreza para la población. En esta zona todos los campos son forestales. Eso también hay que estudiarlo bien, hacer un buen diagnóstico. En esta y en otras zonas ya no existe el latifundista clásico, lo que existe son empresas forestales. Ellos tienen las grandes extensiones territoriales. Existen muy pocos latifundistas, no tienen la capacidad territorial que tuvieron en cierta época y no son lo central en la lucha de la CAM. Entre el 80 y 90 por ciento de nuestras acciones son en contra de la actividad forestal. Y en segundo lugar, contra el proceso de inversión capitalista: Endesa, centrales hidroeléctricas, mineras. En tercer o cuarto grado le estaríamos peleando a los latifundistas o a colonos, que han sido bien jodidos algunos, emblemático, como Lushinger, Urban, Figueroa, pero no han sido lo central en la lucha de la CAM. La lucha contra el capitalismo para nosotros es la propiedad usurpada que tienen las forestales”.

¿Y los parceleros y campesinos pobres?

“Lo que decimos a las comunidades también es que nosotros no queremos conflictos con parceleros. Y, por último, no está en nuestra mirada ni en nuestra conducta ni en nuestra historia tener algún conflicto con ningún campesino pobre, aunque sea el más antimapuche. Porque son pobres, porque ahí se nos caería el concepto de nuestra confrontación con el sistema capitalista. Nosotros no tenemos una propuesta para esos campesinos, pero no es la idea atacarlos. Nunca ha sido nuestra idea”.

¿Cuál es su alternativa al capitalismo? ¿El socialismo?

“¡No!... Esa es una mecánica que en los mapuches no opera. Nos retrotraemos a un mundo de equilibrios, de armonía; donde estaba desarrollado el verdadero mundo mapuche. Ese mapuche identificado con su territorio, con sus espacios, con su cultura, con su forma de vida. No era un expoliador, ni un conquistador, ni un explotador. Era una sociedad buena, justa, sana. Tal vez no la ideal para muchos, pero para nosotros suficiente para un tipo de vida correspondiente a los mapuches. Y sobre todo, respetuosa. Somos anticapitalistas porque estamos recuperando el ser de la naturaleza, de la biodiversidad, lo mapuche, que respetaba espacios y personas y hacía todo desde una mirada colectiva, de bien común”.

Le quedan quince años y medio en prisión…

“Soy el preso que tiene más alta condena en las causas mapuche; ello es un título que me ennoblece”.

¿Cómo visualiza el conflicto mapuche en el horizonte 2020?

“El conflicto mapuche tiene para rato. Recién estamos echando las bases para generar un gran proceso de liberación nacional”.

 

 

En Angol

 

(1) Se puede acceder en la URL: http://www.nodo50.org/weftun/

 

 

recuadro

 

La CAM y la Izquierda

 

Héctor Llaitul agrega:

· “Estamos llamando a un fuerte debate y a una comprensión sobre el mundo mapuche, sobre su cosmovisión y nuestra cosmogonía. A cómo entendieron los mapuches su vida, cómo la hacían, y por qué existe tanto apego al territorio, a los espacios sagrados. A eso que hoy está emergiendo con mucha fuerza. Muchos de los conflictos actuales tienen que ver con la defensa de lugares que se consideran sagrados espiritualmente. Y es porque el mapuche tiene una ligazón con eso. Valora cerros, espacios, ríos, lugares que tienen un sentido profundo de identidad y de memoria histórica. En la medida que los mapuches nos vamos reencontrando con eso, más nos dedicamos a su defensa”.

 

· “Hay una necesidad de estudiar. Sobre todo por parte de la Izquierda que se siente detentora de la causa mapuche. La Izquierda tiene que mirar más. Pero más que ver, tiene que comprender. Y eso es un poco lo que traté de hacer en el libro que escribí con Jorge Arrate. Porque él llegó con su campaña, y tiene un buen discurso. El hombre se maneja muy bien, pero yo lo emplacé, y le dije: pero usted está haciendo campaña, don, y nuestro pueblo ha estado así milenariamente, yo me siento de alguna manera distante, por lo mismo. Y él dijo, ‘en realidad, voy a volver porque quiero tratar de entender un poco más’.

Y así empezamos a conversar, empezó a llegar, y a él se le ocurre esta idea que lo engrandece, porque demostró la capacidad de escuchar y de debatir, que es lo que hace falta. A Jorge Arrate lo considero un hombre bueno, políticamente no me voy a referir, pero lo que necesitamos son conversaciones y debates con personas buenas, con hombres buenos, que tengan esa actitud de querer escuchar y comprender. Dentro del libro narro algunos episodios donde doy cuenta de nuestros encuentros con la Izquierda. Porque la Izquierda parece tener todo resuelto; ellos piensan que tienen todo resuelto. Pero nunca nos preguntan nuestra postura frente a diversas situaciones, tampoco sobre nuestra cultura. Y nos dicen: miren, nosotros en estos cerros vamos a hacer tal cosa. Pero no nos preguntan qué valor tienen esos cerros para nosotros. Ni qué queremos. Incluso, no nos instan a crecer, a recuperar, sino que proceden a intervenir. Y lo que queremos es volver a reconstruirnos. Estamos en una etapa de reconstrucción. Somos un pueblo que tiene toda la legitimidad de plantearse un proyecto. Un proyecto propio…”.

 

· “Hay un estigma en torno a la CAM: que sólo tiene hombres o mujeres que hacen acciones, y no es así. La CAM tiene personas que desarrollan un proceso de reconstrucción de su pueblo desde las comunidades; desde el ámbito económico, cultural, político, ideológico, en el tema educativo, en el tema valórico. O sea, la CAM también desarrolla recuperaciones productivas. Mucho madereo, mucha agricultura, mucha ganadería, en menor escala obviamente. La gente tiene que comer, tiene que vivir, y vivir con dignidad. Eso hace la CAM también. Hay muchas experiencias de esto. La CAM nunca ha recibido dinero de proyectos internacionales, no hemos recibido plata de ninguna instancia. Pese a la persecución contra la CAM de más de diez años, nunca han encontrado ningún elemento que dé pistas de un financiamiento externo. Nunca. Ni una cuenta, ni una plata, nada.

La CAM funciona porque tiene en sus comunidades muy buenos agricultores, muy buenos criadores de animales, muy buenos trabajadores del ámbito maderero; tiene proyectos de huertos muy diversos, muy sanos. Huertos que son mantenidos por militantes de la CAM, de donde la CAM saca sus verduras, sus productos. Así se autofinancia, se autogestiona.

 

Fuente: Punto Final

Elecciones municipales 2012: Ningún partido o coalición puede declararse triunfador

Elecciones municipales 2012: Ningún partido o coalición puede declararse triunfador

Por Celso Calfullan

 

Los grandes ganadores lamentablemente son el 60% de los chilenos que decidieron no ir a votar este 28 de octubre y abstenerse de participar de un sistema electoral que cada vez tiene menos credibilidad y que a su vez refleja el desprestigio de los partidos y de las instituciones del Estado chileno, en general la gente ya no cree en nada ni en nadie y no ve que existan diferencias entre las propuestas que le están presentando en las elecciones, por parte de los dos grandes oligopolios políticos de derecha, Alianza y Concertación.

Ninguna coalición o partido puede cantar victoria, dado que solo se están repartiendo los desechos de un sistema que no da para más.

En esta elección se ha dado un paso más hacia la casi nula representatividad de las instituciones de este país, los futuros alcaldes con suerte contaran con el apoyo de dos de cada diez vecinos de las comunas que dicen representar “democráticamente”, pero igual las dos principales coaliciones de derecha no paran de celebrar sus “triunfos”, demostrando realmente cuanto creen en una democracia supuestamente “representativa”, a pesar de que ya casi no representan a nadie.

Nadie se puede arrogar la abstención.

Nadie se puede arrogar el abstencionismo, dado que es muy aventurado afirmar que el 60% de los que no fueron a votar lo hicieron como resultado de la campaña de un pequeño grupo de estudiantes que llamaron a no votar a través de la campaña de YO NO PRESTO EL VOTO. Por otro lado también hubo varios empresarios que fomentaron la abstención, presionando a los trabajadores para que no lo hicieran, amenazándolos directamente para que llegaran temprano a trabajar y en otros casos ofreciendo incentivos económicos para trabajar y no ir a votar, a lo anterior también debemos sumar que hay sectores despolitizados a los cuales les da mismo una u otra opción o que no se sienten para nada comprometidos con lo que esta sucediendo en el país.

El problema de la abstención es que da para todo tipo de explicaciones, los sectores más afines al sistema, declaran con su cara dura de siempre, que la gente no va votar dado que ellos sienten que las cosas están bien y están conformes con la marcha del país ¿Entonces para que cambiarlas? Pero es evidente que el alto abstencionismo tiene raíces más profundas y tiene que ver con la bronca y el malestar que tiene un alto porcentaje de la población, pero que por ahora no se ve reflejado en organización y lucha para cambiar las cosas, la baja sindicalización, la baja participación en las organizaciones vecinales de su barrio o población u organizaciones sociales en general, el abstencionismo viene a ser su simil de lo que sucede en el país en las elecciones, pero no marca claramente una alternativa de cambios profundos de nuestra sociedad, afirmar lo contrario es puro voluntarismo. El abstencionismo no representa una propuesta concreta de cambio, solo representa un alto porcentaje de rechazo a lo existente.

La derrota de alcaldes emblemáticos relacionados con la dictadura.

La derrota de algunos alcaldes emblemáticos de la derecha dura que estaban relacionados con la dictadura es lo que finalmente salvo el día, si esto no hubiera ocurrido no tendrían nada que mostrar, ¿quien no estaba contento con la derrota de Cristián Labbe en la Comuna de Providencia?, un ex-coronel del ejercito chileno que participo en los servicios represivos de la dictadura, los mismos que se dedicaron a torturar y asesinar a miles de chilenos, algo que en ninguna democracia del mundo seria aceptable. Además debemos agregar la derrota a su vez de los alcaldes más emblemáticos en la represión al movimiento estudiantil, durante el año 2011, como Pedro Sabat en la comuna de Ñuñoa y Pablo Zalaquet en la comuna de Santiago, que terminaron dándole una gran satisfacción a millones de jóvenes chilenos y sus familias que le tenían un odio parido a todos estos personajes funestos de la derecha más reaccionaria.

¿Gano la derecha o gano la Concertación?

Lo que se puede afirmar sin lugar a dudas es que las votaciones del 28 de octubre representan un rechazo profundo a los dos grupos que se han repartido el poder los últimos 23 años, dado que la gente se da cuenta que estas dos coaliciones de derecha solo sirven a sus intereses y los de empresarios que los financian. Ambas coaliciones tuvieron una disminución en sus votaciones, un poco más alta en la Alianza y un poco menor en la Concertación, pero igual de relevantes para ambas coaliciones, pero como dicen los analistas, la elecciones no se ganan se explican, por eso ahora todos son ganadores, mucha gente ve en las celebraciones de estos “triunfadores” una provocación hacia ellos, generando todavía más rechazo.

En Santiago, la comuna más emblemática del país, donde gano la candidata de la Concertación, Carolina Toa, esta saco menos votos que los que obtuvo el candidato de la concertación en la elección anterior, con los que perdieron frente al candidato de la Alianza que acaba de ser derrotado ahora, esto lo dice todo con respecto al “gran apoyo” que tienen. Finalmente ambos conglomerados hacen todo tipo de esfuerzos comunicacionales para tratar de minimizar la derrota que sufrieron en estas elecciones, no siendo tan exitosos finalmente dado que la debacle es generalizada para ambas coaliciones.

El Partido Comunista y su Pacto por Omisión con la Concertación.

El PC en estas elecciones realizo abiertamente un Pacto por Omisión con la Concertación e hizo su ingreso formal al sistema y por supuesto también saca cuentas alegres, pasaron de cuatro a seis alcaldes (de un universo de 345 alcaldías) y lograron elegir un poco más de cien concejales a nivel nacional, esto ni remotamente significa un aumento en el caudal de votos hacia el PC, dado que también fue beneficiado de la alta abstención. Una de las comunas emblemáticas que lograron ganar fue Recoleta, donde sacaron 41% de los votos, pero la abstención en Recoleta fue de un 64%, por lo tanto el apoyo real que tienen es de un 13% del universo total de electores, o sea, representan a 1,3 de cada 10 habitantes de la comuna, pero hay que recordar que estos resultados los lograron con el apoyo de la Concertación, la situación no es mucho mejor en las otras cinco comunas donde eligieron alcaldes.

Pero donde la cosa se le podria complicar más al PC tiene que ver, en el subpacto que tenia con el PPD y Radicales al interior de la Concertación, dado que ellos sacaron menos votos que el otro subpacto que tenia la DC con el PS, esto tiene relevancia porque los deja en mal pie para la futura negociación por los cupos de candidatos a parlamentarios que se realizaran el próximo año, dado que se suponía que el PC sumaria un caudal de votos que aseguraría una mayor votación a la Concertación, algo que aparentemente no se cumplió.

El Partido Igualdad y el peso de la legalidad chilena.

Esta claro que aparecer relacionado con la Concertación y sus partidos es cada vez más impresentable y no aparece como la mejor alternativa que se puede tomar para construir una alternativa de izquierda, todo lo contrario es necesario alejarse lo más posible de una coalición concertacionista que cada día que pasa esta más desprestigiada de cara a un alto porcentaje de la población.

Tomando en cuenta que las elecciones son el peor escenario para levantar una alternativa, unido al enorme desprestigio de toda la institucionalidad chilena y que tienes que competir en un medio donde el factor fundamental sigue siendo el dinero, bajo el actual sistema los empresarios con su apoyo económico son los que deciden las elecciones, esto empieza desde la inscripción de un nuevo Partido o candidatos independientes, siempre la primera barrera que tienes que salvar es el enorme monto que se necesita para legalizarlos y poder competir. Agreguemos a eso el control que tienen los empresarios de los medios de comunicación y finalmente el cohecho descarado, desde cajas con comida y varios otros incentivos económicos para conseguir clientes-votantes, métodos empleados por igual por la Alianza y la Concertación.

El Partido Igualdad que surge desde los sectores populares, con poco recursos tuvo que hacer un gran despliegue y desgaste de energías antes de las elecciones, no solo para juntar las firmas para lograr la legalidad, sino también para sacar los recursos que se necesitaban, proceso que culmino pocos días antes de que empezara el proceso electoral mismo, esto fue algo que corrió en contra de los candidatos de IGUALDAD y su despliegue en las comunas, pero a pesar de todos estos inconvenientes igual se saco un número importante de votos y se logro posicionar al Partido y ganar una buena experiencia en estas elecciones, que servirá para las futuras batallas que se tendrán que dar en este campo.

La necesidad de construir una alternativa de Izquierda.

La Izquierda Popular, conformada por el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, Socialismo Revolucionario y dirigentes sociales de izquierda, llevamos candidatos en un acuerdo electoral con los compañeros del naciente Partido Igualdad. Nuestra campaña apunto a no quedarnos dentro del estrecho marco de la legalidad heredada de la dictadura o incluso del margen propiamente municipal, para ello levantamos una propuesta de 11 puntos que apuntaban más allá de lo estrictamente municipal, que apuntaba a una nueva institucionalidad para la comuna y el país, nacionalización de las riquezas básicas, por un nuevo código laboral, llamando a terminar con el sistema de AFP, entre otros puntos relevantes para los cambios que requiere este país.

Todo esto apunta a empezar a reconstruir la izquierda chilena, a construir una alternativa de los trabajadores, de los jóvenes, de los pobladores, de todos los que hoy están luchando contra el capitalismo y levantar la propuesta de un nuevo tipo de sociedad, una sociedad socialista democrática, que termine con todas las lacras actuales, que termine con la desigualdad, los abusos patronales y la miseria de tantos, lucha que por supuesto no pasa solo por lo electoral, sino por organizar a nuestros vecinos, a los trabajadores y jóvenes que hoy están luchando en las calles.

Celso Calfullan/ Socialismo Revolucionario

Voto Voluntario: De la “dictadura” de Chávez a la democracia “a la Chilena”

Voto Voluntario: De la “dictadura” de Chávez a la democracia “a la Chilena”

Por Raúl Morales

 

Hemos concluido un proceso más de la democracia formal en Chile (elecciones municipales), dejando a la luz una realidad que se esconde y manipula hasta el cansancio. Este tipo de sistema, heredado de la constitución dictatorial, está en etapa terminal ¡Votar no es suficiente!

Ignacio Walker quiere lo contrario, con su tozudez por mantener viva a la Concertación. Claro que el honorable diputado Andrade, presidente del otrora partido de Allende, estará como edecán de la DC, mientras espera que sea proclamada su abanderada, creyendo que Bachelet resolverá la crisis de representatividad. Nada más equivocados.

La abstención ronda, en promedio, el 60%. En muchas comunas, con alta densidad de nuevos votantes, la abstención se elevo al 72,1%, como es el caso de Puente Alto, eligiendo a su alcalde con la magra cifra del 14,3% del padrón electoral. Asimismo, algo debemos concluir cuando Carolina Tohá ha sido elegida como alcaldesa de Santiago con el 15,4% de los votos, respecto del padrón electoral actualizado (datos de Fundación SOL en base a los registros del Servel). La crisis de representatividad está más presente hoy.

Por otro lado, la mal llamada dictadura de Chavez, según describen medios de comunicación, la derecha y algunos concertacionistas en Chile,movilizó a poco más del 80% del su electorado. ¡El pueblo Venezolano palpa y se hace responsable de su futuro político, da muestras de civilidad y compromiso democrático!

Que son culturas de participación y procesos políticos distintos, qué duda cabe, pero la comparación se sitúa en la intención de movilizar a un pueblo a las urnas para aprobar o desaprobar sistemas políticos. Dicho de otro modo, atendiendo el discurso político dominante: La democracia electoral supone índices de participación aceptables que den cuenta del respaldo al sistema político. En cambio, nuestra democracia ni siquiera movilizó al 40% de su población con derecho a voto, es decir, la clase política chilena reprueba una vez más.

Las celebraciones e interpretación de los resultados por parte de los partidos que son parte del duopolio político quieren situar el análisis y la discusión hacia otro lado. Ejemplo de ello, entre otros, es el haber derrotado en la comuna de Providencia a un ex militar de la DINA, organismo represor de la dictadura. Es relevante, pero no saquemos la mirada del foco; la institucionalidad democrática no da el ancho.

Capítulo aparte merecen la proliferación de encuestas pre-electorales que dan cuenta de una percepción de la ciudadanía y de su propia participación. El análisis es simple; quien paga la orquesta pone la música. Se puede interpretar o concluir que los poderes fácticos tratan de no dejar ningún cabo suelto. Lo mismo ocurrió y ocurre con la situación de Venezuela, especialmente en el proceso encabezado por el Presidente Chávez. Manipular datos para construir realidades. Vivimos en un mundo de encuestas y empates técnicos.

 

Nos encontramos en una fase predecible de degradación de la política y desapego a la participación formal, dentro de las reglas del juego democrático impuesto y desde los administradores del poder político, como única vía posible para cambiar las cosas. Pero ello no es suficiente para provocar un cambio político. El duopolio político tiene muñeca y espacio suficiente para cooptar a buena parte del Movimiento Social.

En lo central de este proceso electoral, tuvimos a los secundarios, liderados por la ACES y muy especialmente visibilizado por su vocera Eloisa Gonzalez, dirigente estudiantil que, paradójicamente cumplía 18 años el mismo día de la elección, lo que le daba derecho a voto. Ellos levantaron la campaña Yo no presto el voto, atendiendo que esta vía, no implicaba cambios reales a los problemas estructurales.

Ciertamente es subjetivo atribuirse triunfos por la abstención, pero este fenómeno da muestras del desencanto ciudadano a una forma de hacer política, hoy sacralizada por la clase política dominante. La realidad da cuenta que esta idea fuerza, más allá que no exprese una alternativa al duopolio, toma cuerpo en la discusión y el análisis político de muchos, incluso de los que despreciaron este llamado, tildándolo de antidemocrático.

¿La carrera está ganada para Bachelet, como abanderada de la Concertación y sus aliados instrumentales? Si fuese por la situación actual de la derecha, podríamos decir que tiene mucho camino avanzado. No obstante, resulta necesario hacer el ejercicio de la autocritica frente a la abstención ciudadana. Hoy no está en juego derrotar a la derecha.

Así las cosas, cuando hay proyectos políticos concretos como el caso de la Revolución Bolivariana por un lado y, desprecio por la participación ciudadana por otro, los procesos electorales desnudan una dura realidad. La realidad que los poderes facticos, maquillan, manipulan y sitúan como única verdad. Única verdad que perpetúa el duopolio político neoliberal frente a procesos democráticos amplios y convocantes como el venezolano.

Hoy la tarea es construir espacios de participación ciudadana fuera del duopolio político dominante. ¡Ellos sólo hacen su pega!

Raúl Morales, Dirigente sindical chileno

Entrevista con Pedro Cayuqueo: La irrupción de alcaldes mapuches marca las Municipales en Wallmapu

Azkintuwe

 

 

Con ocho alcaldes mapuches amaneció Wallmapu tras la jornada electoral municipal de ayer domingo. Candidatos mapuches se impusieron en Puerto Saavedra, Renaico, Curarrehue, Tirúa, Alto Bío Bío, Paillaco, Galvarino y Chol-Chol. Pedro Cayuqueo, director de Azkintuwe, analizó este histórico resultado electoral.

En el debut del voto voluntario por primera vez en la historia de Chile, la elección de ocho alcaldes mapuches y una veintena de concejales se transformó en la noticia del día tras las elecciones municipales 2012 desarrolladas en Wallmapu. Puerto Saavedra, Tirua, Chol-Chol, Renaico, Curarrehue, Galvarino, Paillaco y Alto BioBio fueron las comunas donde candidatos mapuches resultaron vencedores.

En el sector costa, el dirigente social Juan Paillafil Calfulen obtuvo 2.507 votos en Puerto Saavedra, correspondientes al 42,01% de los votos y que representa a los independientes fuera de pacto. En Tirúa, el ex alcalde y dirigente del movimiento lafkenche, Adolfo Millabur, obtuvo 1.899 votos, un 45,12% de las preferencias, recuperando de esta forma la alcaldía que había perdido en la anterior elección ante un candidato también mapuche.

En el sector cordillerano ganó la alcaldía de Alto Bio Bio el candidato Nibaldo Piñaleo Llaulén con 492 votos y el 59,27% de las preferencias, con el respaldo de la Alianza por Chile. En Curarrehue resultó electo Abel Painefilo Barriga con 2.279 votos, un 56% de las preferencias. Mientras la comuna de Galvarino recibirá en el municipio al independiente Fernando Huaiquil Paillal, con 2.587 votos y el 50,91% de los votos. En Chol-Chol otro independiente mapuche, Luis Huirilef Barra se quedó con 2.865 votos y un 52,10% de los votos totales.

En Renaico resultó electo el doctor Juan Carlos Reinao, con 2.075 votos, un 41% del total. Se sumaron en la jornada los triunfos mapuches en las comunas de Paillaco y Coyhaique. En la comuna de Los Ríos, la dirigente social mapuche Ramona Reyes Painequeo que obtuvo 4.994 votos, un 52% de las preferencias. En la región de Aysen, por su parte, el destacado dirigente vecinal Alejandro Huala Canuman se quedó con el sillón edilicio con 9.369 votos, un 58% de las preferencias.

La vía política

A juicio del periodista Pedro Cayuqueo, director de medios y autor del libro "Solo por ser Indios" (Catalonia, 2012), esta arremetida de alcaldes mapuches habla de un pueblo que avanza en su empoderamiento político. Y de una ciudadanía mapuche y chilena dispuesta a votar por candidatos de su pueblo, asegura.

“Se pueden realizar varias lecturas de estos triunfos. La primera es que si bien los alcaldes mapuches electos representan diversas sensibilidades políticas y partidarias, todos reafirmaron en la campaña su origen mapuche, tanto en el discurso como integrando el tema en sus propuestas de gobierno comunal”, señala. “Ello da cuenta de una autoafirmación identitaria importante, en alza pese a escenarios adversos”, agrega.

“Lo segundo es que más allá de las caricaturas que realiza la prensa, en orden a ser retratados como ´violentos´ y ‘contrarios’ a las vías institucionales, el comportamiento cívico mapuche sorprende. Los triunfos de Huirilef en Chol-Chol y Huaiquil en Galvarino, dos comunas con altísimo electorado mapuche, son una prueba contundente”, subraya. “Lo mismo en las comunas de Tirúa y Puerto Saavedra, donde ganaron dos dirigentes provenientes del movimiento social mapuche”, agrega Cayuqueo.

A juicio del periodista, lo acontecido tras las elecciones municipales plantea varios desafíos para un movimiento mapuche de nuevo tipo. “Es importante avanzar en la gestación de un instrumento político propio, un partido mapuche que canalice y haga más efectiva esta participación electoral, ello en función de un proyecto autonomista. Existe un proyecto, el partido Wallmapuwen, que debiera abrirse a otros sectores mapuches, sumar voluntades más allá de fronteras ideológicas foráneas”, subraya.

“La ciudadanía hoy debe exigir a las autoridades electas que sean ediles no solo de apellido mapuche, también de práctica mapuche en sus administraciones. Interesante sería, por ejemplo, que dieran el paso de conformar una Asociación o Trawun de Alcaldes y Concejales Mapuches, ello más allá de sus respectivas tiendas políticas. Fue un paso que dieron los vascos en Euskadi tras sus primeros triunfos electorales a nivel comunal”, indica Cayuqueo.

Para el periodista, este resultado electoral implicaría un llamado de atención para las autoridades. "La democracia chilena sabemos no goza de estandares muy elevados. Reformar la Ley de Partidos, terminar con el sistema binominal, establecer el financiamiento público de las campañas son medidas que potenciarían muchísimo esta ’vía política mapuche’ que emerge. Es eso o tener a los mapuches actuando eternamente desde el conflicto", advierte.

Declaración de la ACES:

Asamblea Coordinadora de estudiantes Secundarios

 

A nuestros compañeros secundarios, a sus padres y a todos los ciudadanos y ciudadanas: En estas elecciones municipales, donde quienes han resultado electos lo han sido con menos del 40% de los votos recordamos que nuestra Asamblea tuvo el coraje de llamar a la abstención cuando nadie se atrevía a decir que la Institucionalidad estaba desnuda de democracia. Y lo sigue estando.

Tan desnuda está que menos del 40% de los votantes acudió a las urnas y, dentro de ellos, muy pocos jóvenes. Tanto que ya se habla del fracaso del voto voluntario y se habla de re-reformar la ley. Como si sólo fuese un problema de leyes y flojeras de la gente y no del hecho que muchos sienten que esta Institucionalidad nada tiene que ver con sus vidas. El descontento social, expresado en las amplias movilización, el descredito de todas las instituciones reflejado en las encuestas, el nacimiento de los grandes movimientos sociales hoy día se ha expresado en una alta abstención, la mayoría de los chilenos y chilenas no fueron a votar. Es un sistema que no tiene legitimidad. La gran perdedora ha sido la clase política. Los que hemos puesto los nuevos términos del debate hemos sido los estudiantes, mapuches, trabajadores, pobladores, los ciudadanos. Los que estamos hartos de este sistema.

Estamos muy contentos del intenso debate de estos últimos días: la gente ha desnudado pactos y sub pactos hechos a sus espaldas, las prácticas cupulares y las consignas vacías de una clase política que en reiteradas ocasiones olvida las demandas sociales. Muchos han entendido que el problema de fondo es que se nos ha llamado a ser parte de un sistema pensado para excluir a las mayorías de las grandes decisiones sobre todos los aspectos de nuestras vidas.

Nos acordamos y tenemos fresca en la memoria esa fotografía donde Concertación y Alianza levantaban las manos y daban por cerrado el “conflicto estudiantil”. Entre ellos la Alcaldesa recién electa de Santiago. No desconocemos que en comunas emblemáticas se ha logrado desterrar a torturadores y dinastías corruptas. Pero tampoco desconocemos que nadie entre los nuevos electos se ha pronunciado sobre la urgencia de la desmunicipalización de la educación y sobre el usufructo de la ley SEP y el desvío de fondos destinados a nuestra educación para sostener las alcaldías moribundas. En este contexto, la educación municipal seguirá siendo la caja chica del edil de turno.

Hemos aprendido de nuestra historia, que la única manera efectiva para resolver nuestros problemas es discutiéndolos desde la base y de ahí emanado propuestas y movilizándonos con una verdadera visión de país. Es decir, no existe otra manera de exigir legítimamente nuestras demandas que desde el mismo movimiento social en asambleas, concejos, juntas de vecinos, etc., esa es la idea del control comunitario. Así como sucedió en Aysén, Freirina y en muchos otros lugares del país, vimos como la organización dio resultado.

Insistiremos y trabajaremos para que el movimientos social en toda su magnitud se re articule, se empodere y se organice. Con el ejemplo de Aysén, Freirina, Dichato y La Ligua; con la dignidad y valentía de los pueblos indígenas; con las experiencias de los deudores habitacionales, portuarios, pescadores artesanales y trabajadores, todos en conjunto construiremos la verdadera democracia.

Por esto el día de ayer, los ciudadanos NO PRESTARON EL VOTO. Por esto los movimientos sociales seguiremos movilizándonos, coordinándonos, proponiendo. Estaremos observando y exigiendo de las autoridades responder a nuestras demandas. Porque la clase política tembló con nuestro llamado, somos los protagonistas del mañana.

ASAMBLEA COORDINADORA DE ESTUDIANTES SECUNDARIOS (ACES) 
Santiago de Chile, 29 de octubre, 2012

 

Elecciones municipales en Chile: Gano la abstención

Elecciones municipales en Chile: Gano la abstención

Por Roberto Tello

 

Resultados impensados para el oficialismo y una corriente de oxigeno para la concertación fueron el resultado de las elecciones municipales en Chile. Una independiente desplazo al jefe de los criminales de la alcaldía de Providencia, el fanático Pinochetista Cristian Labbe Galilea*  La derecha autentica –UDI- perdió no menos de 10 de sus mas emblemáticas comunas: Santiago, providencia, Recoleta, Independencia, La Reina, Cerrillos, Quinta Normal, Huechuraba, Los Ángeles, etc.

 

El derrumbe de la derecha autentica supone una virtual oxigenación de la Concertación con vista al próximo evento comicial del 2013 en donde se elegirá al nuevo parlamento y al sucesor de Piñera.

 

Pero los datos quizás más significativos y relevantes, son los altos guarismos que registró la abstención que ha ido creciendo de forma exponencial desde 1992 año en que marco el 10,2% del padrón nacional, contra el 14,3 en el 2008. Comparada esta cifra con el padrón actual, la abstención en esta elección trepo en promedio al 59%; Las cifras  obtenidas de la página web del Ministerio del Interior dicen que  la abstención  llegó al 59%: Es decir, de los 13.4040.084 inscritos, apenas votaron 5.495.929.

 

Se dio el caso de algunas regiones en donde la abstención registro una cifra del orden del 78%  -huara 1ª Región – localidad en la que fue electo el candidato Radical Carlos Silva que sumo 1.091 votos, es decir el 11% del padrón electoral. Cifras similares se registraron en Punta Arenas ,72% de abstención, Puente Alto 72%, Providencia 57%, Nuñoa 57%, Santiago 50%, etc.

 

Un dato mas relevante todavía, se registro en Estación Central en donde fue electo el candidato de la UDI Rodrigo Delgado quien competía con el PC Camilo Ballestero en un combate presentado como estelar por los medios de prensa y por los propios comandos de campaña de estos candidatos, resultado; la abstención acá supero la media nacional  registrando un 63% .

 

El rechazo categórico expresado por el pueblo chileno a participar en esta elección municipal atraviesa todo el espectro político y hunde su uña allí  en donde el sistema económico resulta un flagelo para la vida de los chilenos, especialmente las clases trabajadoras. Después de 20 años de gobiernos concertacionistas y los que lleva gobernando Piñera, la situación de los trabajadores no a cambiado en nada y siguen siendo los que soportan  el peso del crecimiento y la concentración de la riqueza en un reducido grupo de familias,  que en su gran mayoría regentean la política e imponen sus intereses mediante el absoluto control de los mecanismos de poder otorgados por la constitución Pinochetista.

 

Cada vez cobra mayor relevancia la agenda social que van imponiendo los sectores en lucha contra el modelo económico y político heredado de la dictadura. Así, los llamados temas relevantes para el pueblo chileno no pasan por el cambio de un alcalde o un concejal como simple finalidad de recambio para la continuidad del modelo neoliberal. Lo relevante es,  como se construye una candidatura con participación ciudadana, es decir, gestionada por el pueblo y con un programa consensuado con este. El escenario para las parlamentarias y la presidencial del 2013 ya anticipa el rasgo distintivo con el que el status quo político –Alianza, Concertación-  ofrecerán al electorado; candidaturas a dedo - como la de la Bachelet – o montajes de primarias.  

 

La abstención que es fruto de varias razones, sin duda contiene factores mucho más importantes que la simple indiferencia y apatía conque la clase política y los opinadores de turno pretenden justificar el faltazo de los casi 8 millones de electores en el acto comicial de este domingo. Urge pensar en como capitalizar este quiebre al contenido esencial del modelo neoliberal chileno y quizás la respuesta sea, mas disidencia, mas rebeldía, mas organización popular.  

 

 

 

* Apenas 11 días después del Golpe de Estado, el 29 de Sptiembre de 1973, el entonces teniente Labbé es destinado en comisión de servicio “y hasta nueva orden a la Escuela de paracaidistas y fuerzas especiales del ejercito”. En su hoja de vida se puede leer que pasa en comisión a partir del 22 de septiembre. El equipo de paracaidistas y Fuerzas Especiales fue clave en un operativo perpetrado durante septiembre y octubre de 1973 en Liquiñe ,el sur de Chile conocido como “La otra Caravana de la Muerte”.  El 12 de Septiembre de 1973 varios campesinos liderados por miembros del MIR entre los que descollaba José Liendo Vera  asaltaron el Retén policial de Neltume exigiendo la entrega de armas por parte de los efectivos policiales allá acantonados. . Al negarse estos se produjo un enfrentamiento a tiros entre ambas facciones , sin heridos, por ambas partes. Al ser informado de esto Pinochet, dispuso una Operacion antigerrillera  llamada Operacion Leopardo  Para lo cual envió a 350 comandos y paracaidistas del Ejército , con apoyo aéreo de Helicópteros Puma Artillados basados en Valdivia  Los comandos operaron con listas proporcionadas por empresarios de la zona y marcaban a los campesinos de tendencia izquierdista . Al menos dos masacres fueron cometidas . Todos los antecedentes de esta operación fueron relatados en el juicio que sigue la justicia chilena por Crimenes de lesa humanidad. Los excesos cometidos por la facción militar causaron alarma en la zona y generaron un proceso judicial que sigue en la actualidad. Algunos otros oficiales que participan en la “Operación Leopardo” son:Carlos Parera Silva , Emilio Timmermann Undurraga, Arturo Bosch Gonsáles, Manuel Perez Santillan (agente DINA) y Sergio Candia  Muñoz