Blogia
T r i b u n a c h i l e n a

Chile

Chile: Estamos muertos en la cárcel de San Miguel los 83 (por ahora)

Chile: Estamos muertos en la cárcel de San Miguel los 83 (por ahora)

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
La delincuencia, fuera de las patologías psiquiátricas marginales,  es producto de la miseria y la ignorancia.
A las 5:48 hrs. de la madrugada  del 8 de diciembre de 2010, los bomberos recibieron un llamado telefónico probablemente de un interno de la cárcel del San Miguel, comuna de la Región Metropolitana, donde se estaba produciendo un siniestro con consecuencias fatales sin precedentes en la historia de las penitenciarias chilenas. Sin embargo, el incendio habría comenzado alrededor de las 4:00 hrs. de la madrugada, es decir, casi dos horas antes de que llegara auxilio, a las 6:00 hrs. De acuerdo a versiones preliminares, ya son 83 los reos calcinados  y muertos por asfixia. A ello se agregan más de 300 heridos y un número indeterminado de presos en riego vital que están distribuidos en distintos recintos hospitalarios de Santiago. La tragedia se concentró en el cuarto piso de la torre 5 de la cárcel. Durante los acontecimientos,  sólo había cinco funcionarios de gendarmería en un recinto donde estaban recluidas  1961 personas, toda vez que la prisión está habilitada para 900 hombres. Es decir, los niveles de hacinamiento superaban más de un 100% las instalaciones. Los familiares de los reos, presa de la desesperación y la incertidumbre debido a las escasas informaciones vertidas oficialmente, lanzaron huevos y piedras a las autoridades y la policía.
 
De modo oficial resultan opacas las razones que originaron el desastre. Lo cierto es que independientemente de las responsabilidades inmediatas –eventual negligencia de gendarmes en particular-, existen responsabilidades políticas de fondo que recaen en los gobiernos anteriores y en el actual, y de los actuales ministros de Salud y de Justicia, Jaime Mañalich y Felipe Bulnes. 
 
Antecedentes
En los últimos 10 años el incremento de la población carcelaria fue de 22.000 mil presos a 52.621 hoy. Considerando los reos que están beneficiados por políticas intrapenitenciarias o sistema abierto se llega a 55.000 mil reclusos. Esto es, el sistema penitenciario chileno es responsable de 107 mil personas.
El modelo privado que cuenta con subsidiado estatal generado con el propósito formal de aminorar  el hacinamiento ha resultado un fracaso. En la actualidad, en los recintos  concesionados existen tres presos en calabozos hechos para un interno. En la prisión femenina  hay 300 reclusas en una habitación con capacidad para  80 personas, mientras que en la penitenciaría las instalaciones  para 120 internos alojan a 800 reos.
La ley indica que el objetivo fundamental de la reclusión es la rehabilitación del preso con el fin de su eventual inserción social. No obstante, en el último tiempo se redujo el presupuesto para gendarmería en  más de 2.600 millones de pesos (US$ 5 millones 200 mil dólares). Esa cifra deviene en que  ninguna cárcel posee programas de rehabilitación.
El modelo penitenciario estatal  invierte por recluso 290 mil pesos (US$ 580), en tanto en los penales privatizados, prácticamente 600 mil pesos (US$ 1.200). En el sistema privado, los montos comportan enseñanza, salud, especialistas en rehabilitación, comida, y gastos en arriendo del recinto, agua y luz. Inversamente, bajo el modelo fiscal, por menos de la mitad de los recursos todas las labores anteriores deben efectuarlas los gendarmes.
En Chile hay un funcionario de gendarmería por 91 presos. Investigaciones, hechas por el gremio de gendarmería, informan que  sus trabajadores laboran para el Estado más de 12 millones de horas extraordinarias no canceladas.
 
El fondo del desastre
 
Mientras mediáticamente Piñera intenta explicar con abundante demagogia, como si fuera parte de la oposición –tomando distancia absurda respecto de su propia administración y culpando al eslabón más frágil de la cadena carcelaria-, una vez más, el mandatario enfrenta una crisis que revela las condiciones de subdesarrollo de Chile, asociadas, en este caso, a las inexistentes estrategias de prevención de accidentabilidad, resguardos sanitarios, rehabilitación efectiva de los reos, y un  hacinamiento estructural del sistema penitenciario. Tras estos fenómenos se oculta el más profundo desprecio y abandono respecto de un segmento de la población chilena que es pobre y cuyo comportamiento está  gatillado esencialmente por las pésimas condiciones de vida de las clases subalternas, la ausencia de una formación cultural digna, el desempleo, falta de porvenir y expectativas de desarrollo personal y colectivo, y la alienación social provocada por el imperio del fetiche del consumo innecesario que facilita la constitución de una subcultura ligada a la violencia y produce  relaciones sociales dañadas y dañinas. Si no terminan las más que precarias condiciones materiales y educacionales de importantes segmentos de la desigual sociedad chilena, la delincuencia cobrará, simétricamente, una tendencia creciente y sin control. He aquí como se suma una nueva denuncia para la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos el 10 de diciembre, dos días después de la inédita tragedia.
 
Diciembre 8 de 2010, 13:30 hrs.

Chile: Bono AUGE - El mayor desfalco de recursos del Estado, desde la dictadura

por Celso Calfullan

Muchas de las mayores fortunas de este país (incluyendo a varios personajes ilustres que hoy son parte del gobierno) partieron con el robo descarado de las empresas del Estado que fueron privatizadas bajo la dictadura.

Ahora nuevamente estamos viendo lo mismo, con el tema de la salud y la educación. El martes 30 de noviembre, el presidente Sebastián Piñera lanzo el famoso "bono auge", ¿Que representa realmente este bono? Básicamente representa el traspaso de cientos de miles de millones de pesos desde el Estado a los empresarios privados de la salud, además debemos considerar que en las clínicas privadas las prestaciones de salud serán pagadas al doble o el triple del valor real de las atenciones.

Nos están robando descaradamente.
Esta es la forma en que los "señores" de cuello y corbata, realizan sus negocios, son los mismos empresarios (incluso de la salud, como el ministro del ramo) los que están traspasando enormes sumas de dinero del Estado (dinero de todos los chileno, que pagamos un 18% de impuestos, además del 7% de nuestro salario que es destinado a salud) a los empresarios de la salud, a sus "ex" socios de empresas, pero esto supuestamente no es corrupción, dado que no tienen que pagarles una "comisión" a los representantes de los gobiernos anteriores (concertacionistas), ahora todo es ganancia, ahora todo va directo a sus cuentas corrientes.

¿No hay dinero para construir hospitales y mejorar la infraestructura?
Lo que esta pasando en salud y educación, es gravísimo para las futuras generaciones, vamos camino a la privatización total de estas dos áreas que son esenciales para la vida de la mayoría de la población trabajadora, lo que se busca con el lanzamiento del bono auge es sacar el máximo de los recursos que hoy están destinados para salud y traspasárselos a los privados, desfinanciado definitivamente el sistema público de salud.

Supuestamente no hay recursos para destinarlos a la construcción de hospitales y mejorar la infraestructura de los hospitales y consultorios públicos, entonces ¿de donde están saliendo los cientos de miles de millones de pesos que hoy están siendo traspasados a los empresarios privados de la salud, vía bono auge?

Estamos bajo un fuerte ataque por parte del gobierno y los empresarios.
El actual gobierno de los empresarios, ha empezando un fuerte ataque en contra de los niveles de vida de la clase trabajadora, no solo se esta atacando a los trabajadores del sector público, a los profesores, funcionarios de la salud, lo mismo esta ocurriendo en el sector privado, Fasa, Collahuasi, bancarios, del Metro, supermercados, de los mall y otros cientos de ejemplos, nos están demostrando la prepotencia y la impunidad con la que están actuando los empresarios.

Durante este año el abuso y matonaje de los patrones se ha incrementado, esto a pesar de las enormes ganancias que están haciendo los empresarios, dado el alza del precio del cobre, los intereses usureros de la banca, pero igual no están dispuestos a traspasar una pequeña parte de las utilidades de las empresas a los salarios de los trabajadores.

Los trabajadores necesitamos unificar las luchas.
Esta claro que debemos seguir defendiendo nuestros derechos y luchando por defender nuestras demandas particulares, pero a la vez debemos entender que es necesario unificar las luchas del conjunto de la clase trabajadora, si es que de verdad queremos frenar el abuso patronal.

Hoy esta más que claro de que es necesario plantearse la organización de una huelga general de todos los trabajadores, pobladores, estudiantes y pobres de este país.

El objetivo central de un paro general debe ser poner fin a los abusos del conjunto de los empresarios y terminar con el robo de los recursos del Estado, que son de todos nosotros y no de los empresarios que hoy están lucrando con nuestro dinero.

Chile: Mar adentro

Chile: Mar adentro

Entrevista amplia con el presidente de la Confederación de la Gente del Mar, Jorge Bustos, a propósito de la huelga de portuarios en San Antonio

“cuando miro la roca que estalla/ sobre mi mar de Chile/ cuando miro a los pescadores/ que vuelven de la jornada/ popular y hambrienta/ del pescado barato y mal mirado”
 
Fesal Chain
 

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
Jorge Bustos (54 años, cinco hijos) es presidente de la Confederación de la Gente del Mar (Congemar) desde el 2005. Ya trabajaba a los 17 años en la industria portuaria; partió como cargador y hoy es encargado de documentos de una empresa del sector. Sindicalmente nació el 2002, como dirigente del Sindicato de Empleados de Bahía de Valparaíso. Hoy la Congemar constela a 71 sindicatos, entre pesqueros y portuarios.
 
En Chile existen alrededor de 230 mil trabajadores ligados a la pesca industrial, faenas portuarias y pesca artesanal; es decir, considerando las familias, cerca de un millón de personas vive del mar directamente.
 
A partir del 1 de diciembre, 600 portuarios de San Antonio, V Región, están en huelga porque según afirma Jorge Bustos, “el gobierno ha determinado un nuevo proceso de privatizaciones. Todavía le queda concesionar el 13% de los puertos estatales” y agrega que “esas privatizaciones, además de violentar la soberanía nacional, adolecen de estudios. Se supone que los países del continente están creciendo económicamente por los precios de las materias primas debido a la demanda asiática, principalmente, y de manera contradictoria, en un marco de contracción del consumo en Estados Unidos y Europa que son mercados que recepcionan las mercancías chinas e indias. Esa demanda de materias primarias no es infinita y está basada en la explotación de recursos no renovables. Con el agravante de que el capital se lleva todo y prácticamente no paga nada al país. Ahora bien, resultado de la nueva ola privatizadora, se está realizando una discusión entre los trabajadores y las empresas portuarias de San Antonio (avaladas y determinadas por el Estado). La oferta  no es considerada justa por los trabajadores. Plantea un plan de indemnizaciones para aquellos que habían trabajado  con montos ridículos, deja fuera el tema de las pensiones, y no aborda el tema central. Los viejos que salgan de los puertos no pueden quedar cesantes. El plan, de esta manera, no sólo se destruye empleo, sino que además, apenas se gasten las indemnizaciones, ya no habrá plata para vivir y dinamizar la economía en la ciudad de San Antonio. En 1999, durante el gran proceso de privatizaciones, de cinco mil trabajadores, quedaron trabajando mil. Nosotros creemos que el Estado debe garantizar el flujo de circulante para que no se intensifique la cesantía estructural. Por eso en El Espigón de San Antonio (aquel sector aún no privatizado), los trabajadores están paralizados. Y la huelga no se detendrá hasta que el Ministerio de Transporte no asuma que él  debe sentarse a negociar. Aquí el Estado no puede ofrecer cinco millones de pesos (10 mil dólares) por una vez y deshacerse para siempre de los trabajadores que hemos sido los mismos que producimos las riquezas del sector.”
 
 
BUCEO
 
 
-¿Cuáles son los problemas fundamentales de los trabajadores del mar?
 
“Tenemos dos conflictos básicos. La depredación de la masa bioceánica por el lado de la industria pesquera, donde nosotros buscamos la generación de más peces en el mar para el consumo humano. La depredación es producto de la industria salmonera. El 80% de la harina de pescado en que se convierten las especies marinas termina de alimento para salmones. Aquí hay una contradicción. La industria salmonera actualmente es subsidiada por el Estado, pero esa misma política alienta la destrucción de especies como el caso dramático de la merluza y el jurel. Según nuestros antecedentes, ya se ha perdido un 60% de esos recursos.”
 
-¿Cuál es la solución inmediata que proponen?
 
“Hay que regular el sector pesquero en Chile. La Ley Costa de Pesca privatizó la captura de peces. Aquí debe existir una discusión sobre la matriz económica del país, es decir sobre el desarrollo de las especies y para qué. Si en vez de capturar especies para hacer harina de pescado, lo hacemos para el consumo humano, por un lado podríamos equilibrar el crecimiento de las especies, y por otro, contar con un buen producto. Además así aumentaría el empleo. Y, cómo no, no tendríamos que exportar pescado para el consumo interno, pensando que Chile tiene cuatro mil kilómetros de costa.”
 
-¿Cuándo y cómo empeoraron las cosas en el sector?
 
“Desde la promulgación de la Ley de Pesca -hace cinco años y con la participación interesada y protagónica de los hermanos y senadores Zaldívar-, se intensificó la explotación de las especies, y la gente ha ido convirtiéndose en un trabajador informal, en un paria. Los contratos ahora son por marea. Los viejos se hacen al mar, pescan, salen, y quedan cesantes de nuevo. Se labora 3 o 4 meses y ahí se acaba el año.”
 
-¿Y qué pasa en el área portuaria?
 
“En la industria portuaria, la cuestión es un poco más grave. Los trabajadores portuarios existimos desde 1536. Sólo fuimos formalizados entre las décadas del 60 al 80 del siglo pasado. En 1981 (Plan Laboral de la dictadura), el Estado determinó con la ley 18032, efecto de los cambios de transporte a nivel internacional y la integración del container como envoltorio de la mercancía, el fin de las conquistas del área. Es decir, el derecho a participar en la regulación de la explotación marina con la Cámara Marítima basado en un convenio internacional, y las formas contractuales de relacionarnos con las empresas. Lo que ocurre es que esa legislación ya no obedece a las nuevas maneras de producción que existen en los puertos, ni al nivel de ganancias. Ahora hay una buena cantidad de tratados internacionales, a través de organismos tripartitos, que Chile todavía no suscribe. Aquí no hay negociación colectiva y existe una gran fragmentación sindical que no permite contar con la fuerza para llegar a convenios con los empresarios. Frente a esto nosotros estamos porque el país formule un plan de desarrollo estratégico. ¿Vamos a ser la “puerta del Pacífico”? ¿Tendremos o no corredores bioceánicos que permitan traer cargas del cono sur y sacarlas por medio de los puertos chilenos? Tampoco está definida la infraestructura vial necesaria para impulsar los objetivos anteriores. Al respecto, ya existen crisis en materia vial en Coquimbo, Valparaíso, San Antonio. Hace falta una ley portuaria. Lo que hay es una ley de modernización portuaria cuyo propósito es sólo la concesión y privatización de los puertos.”
 
-¿Quiénes mandan allí?
 
“Los dueños de los puertos son el grupo Claro y el grupo alemán transnacional Von Appen, que es el que ha crecido más. Entre ambos son los controladores del 87% de los puertos del país. Lo que resta son puertos pequeños.”
 
-¿Y qué gana el Estado?
 
“Un dólar por tonelada transferida. San Antonio mueve casi 16 millones de toneladas. Valparaíso, 10.5 toneladas. Eso no es impuesto, es un pago por el derecho a concesión. En el sector, se cobran las patentes de las empresas pesqueras que van a parar al llamado Fondo de Administración Pesquera (FAP) cuya finalidad original era dedicar esos recursos a investigación y desarrollo del sector. El FAP en realidad se ocupa para subsidiar la pesca artesanal y contener la cesantía. Pero ese fondo debería destinarse a universidades públicas que tuvieran que ver con el rubro para producir conocimientos tendientes a aumentar la masa bioceánica y proponer al país nuevas formas de explotación marina. Así se resolvería, entre otras cosas, de manera verdadera el desempleo.”
 
-¿Qué exigen al Estado?
 
“Nosotros le pedimos al Ministerio del Trabajo  que genere insumos para poder discutir, para que ponga investigación al servicio del debate de todos los involucrados. Necesitamos legislación internacional comparada, ¿cómo funcionan España, Suecia, Finlandia, por ejemplo? Pero no existe la voluntad para ello en este gobierno, ni en los de la Concertación.”
 
 
LAS CONDICIONES LABORALES
 
 
-¿Qué ocurre alrededor de los puertos?
 
“Debe existir una relación entre las utilidades de los puertos y las ciudades que los albergan. No es posible que San Antonio y Valparaíso sobrevivan con las dádivas estatales, cuando en esas localidades opera una actividad tan potente como es la salida de productos a través de sus puertos.”
 
-¿Cómo va la cosa en materia de sueldos?
 
“Nosotros logramos el derecho a tener licencias médicas recién el 2008, en virtud de las elecciones que se avecinaban entonces. Y los viejos pesqueros, cuando pueden trabajar –máximo tres meses continuos-, ganan mensualmente unos $500 mil pesos (mil dólares) en promedio. En mi sindicato, los trabajadores pueden llegar hasta dos millones de pesos al mes (4 mil dólares), pero por sólo un trimestre. Esa plata deben dividirla para aguantar todo el año.”
 
-¿Y las condiciones de trabajo?
 
“Los viejos de 55 años ya no pueden subirse a los buques a arreglar los container. Ahí comienzan las jubilaciones en los hechos. Consideramos que realizamos trabajo pesado por las condiciones laborales en que nos desempeñamos: contaminación acústica, polución, extremas variaciones de temperatura y tenemos turnos alternados que imponen que entre turno y turno no se alcance a descansar ni siquiera 8 horas.”
 
-Ustedes han denunciado muchas veces el problema previsional…
 
“Tenemos problemas de densidad y continuidad previsional. Producto de los malos contratos y la informalidad, nuestros viejos no pueden jubilarse en forma porque no llegan ni a la pensión mínima. De esta manera el Estado tendrá que subsidiar las pensiones que, en el fondo, es subsidiar a las AFP’s y a la industria pesquera y portuaria.”
 
-¿Y los niveles de accidentabilidad laboral?
 
“El último accidente grave, que terminó con dos portuarios muertos, se produjo en San Vicente, durante el mismo tiempo en que las cámaras de la televisión apuntaban a los 33 mineros de la mina de San José, en Copiapó. Los accidentes laborales más recurrentes del sector son el desmembramiento, decapitaciones, aplastamiento de container. Todo porque no hay una legislación que implique  cuadrillas mínimas de seguridad para trabajadores. Las cifras de accidentabilidad son secretas y sólo las conocen  instituciones al servicio del empresario. Esos datos deberían ser públicos.”
 
 
MÁS ALLÁ DEL MAR
 
 
-¿Qué piensas de las posibilidades de un nuevo ciclo de luchas de los trabajadores y el pueblo de Chile?
 
“Según el Ministerio del Trabajo, un 32% de los asalariados en Chile son informales y precisamente  laboran en las zonas productivas que exportan (2 millones cien mil personas). Ahí existe un territorio de fuerza laboral que ya comienza a generar acciones de unidad. Mi única preocupación al respecto, es que los trabajadores no sean usados, contra sus intereses, por la Concertación con el único fin de volver al gobierno. Si eso no pasa, y los viejos se organizan tras sus propias fuerzas e intereses, se podrían lograr grandes avances en un proceso relativamente breve. Yo creo que las demandas de la lucha deben ir por una mejor distribución del ingreso, la construcción de un nuevo Código Laboral. Y deberíamos contar con una potente y única central de trabajadores, que no existe, y con dirigentes auténticos con sindicatos reales. Ya no basta con pelear por un poco de plata. Debemos ganarnos el reconocimiento como actores principales de la producción de riqueza del país. Y con la fuerza de los estudiantes, los mapuche, las mayorías castigadas, podemos ampliar la plataforma sobre los principios de la soberanía nacional. Hoy no sólo podemos presentar lucha contra Piñera, sino también contra la Concertación por su responsabilidad ante el actual estado de cosas. De lo contrario cometeríamos un error estratégico que limita la posibilidad de crear un nuevo bloque nacional de desarrollo que, además, vea en Latinoamérica el lugar natural para negociar en conjunto mejores condiciones económicas y tecnológicas con el mercado internacional.”
 

Foto Jorge Bustos
Diciembre 5 de 2010

 

Chile: Trabajadores Bancarios contra “ventas atadas” para obtener créditos hipotecarios

Chile: Trabajadores Bancarios contra  “ventas atadas” para obtener créditos hipotecarios

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
En conferencia de prensa, la presidenta de la Confederación de Trabajadores Bancarios, Andrea Riquelme, respecto del caso de las “ventas atadas” señaló que “una vez más la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, encabezada ahora por Carlos Budnevich Le-Fort, con la anuencia del ministro Felipe Larraín, da la espalda a los intereses ciudadanos y beneficia todavía más a la industria financiera que opera en el país”.
 
Sólo el pasado 22 de septiembre la Superintendencia emitió una normativa que eliminaba la posibilidad de los bancos de efectuar “ventas atadas” entre productos –como la tarjeta de crédito, la cuenta corriente o la cuenta vista – y los créditos hipotecarios. Es decir, “que la práctica ilegítima y usurera de imponer y condicionar por los bancos la dotación de créditos para adquirir una vivienda a tener que comprar productos -que, en rigor, únicamente encarece los préstamos y vuelve más dependiente de la deuda a los usuarios- pasaría a la historia. Sin embargo, lo que el superintendente escribió con la mano lo acaba de borrar con el codo a través de la circular  N°3.513, emitida el pasado lunes 15 de noviembre, dejando sin efecto  la medida de septiembre”, sentenció Andrea Riquelme.
 
Por su parte, el secretario general de la única multisindical del sector financiero en Chile, Luis Mesina, indicó que “ya era extraña la iniciativa primera, toda vez que desde antes del gobierno de Sebastián Piñera, la Superintendencia del área actuó subordinándose a los intereses de la Banca , contraviniendo criterios que colaboraran con el acceso al crédito de la mayoría de los chilenos, sobre todo cuando se trata de la compra de un bien indispensable y de primera necesidad como es una casa o un departamento”.
 
Los dirigentes bancarios informaron que desean una industria del crédito al servicio del desarrollo del país y de las grandes mayorías nacionales. “Junto con el justo mejoramiento de nuestros salarios, condiciones laborales y estabilidad del empleo, deseamos una Banca útil, eficiente y llana para los usuarios; los micro, pequeños y medianos emprendedores; y los proyectos productivos tendientes a diversificar la economía de Chile, que ofrezcan más y mejor  trabajo, que la hagan sustentable con el medio ambiente, y nos vuelva un país menos dependiente y empobrecido”, explicó Mesina.
 
La máxima representante de los empleados bancarios dijo que “la Superintendencia de Bancos  e Instituciones Financieras, en vez de regular y cautelar el interés de los clientes, frente a una industria bancaria altamente concentrada, favorece los intereses de los bancos, legitimando prácticas como las ‘ventas atadas’, que en nada sustantivo se diferencian de las 'ventas conjuntas'".
 
Finalmente, los dirigentes comunicaron que solicitaron una reunión urgente, tanto con la Superintendencia del sector, como con las comisiones de Hacienda de ambas cámaras para representarles su posición frente al tema.
 

Chile - Auge y Caída de los fondos de AFP

Chile  - Auge y Caída de los fondos de AFP

Por Patricio Guzmán S.

Las AFP son un mal sistema y los trabajadores hemos perdido billones de pesos de nuestras pensiones.
Los sistemas de pensiones fueron creados para evitar que la gente cayera en la pobreza, cuando  no  trabajara, por estar mayores, inválidos o enfermos, al no contar con ingresos.
El primer país en incorporar un sistema de seguridad social, fue la Alemania de Bismarck, pero fue tras la revolución rusa y el descontento y movilización general de la población, que acompañó y forzó el fin de la guerra, que la Seguridad Social se generalizó. En el marco de las negociaciones de paz realizadas al finalizar la Primera Guerra Mundial se creo la Organización Internacional del Trabajo, en 1919, con negociaciones entre los gobiernos, los sindicatos y las organizaciones patronales.
 
Por definición un sistema de Seguridad Social tiene carácter universal y solidario, los afiliados que pueden, los trabajadores activos, financian las pensiones y prestaciones de los jubilados, de los enfermos y discapacitados. También es tripartito, esto significa que es financiado por los trabajadores, empresarios y el estado. No es un negocio, no pretende lucrar, sino garantizar las obligaciones con los afiliados.
 
En cambio el sistema de AFP es un negocio fundado en la inversión especulativa en la bolsa, las compañías propietarias invierten los fondos y también usan paquetes accionarios como medios de control sobre grandes empresas. En cualquier caso, incluso si los Fondos experimentan pérdidas, por su mala administración, las empresas de AFP siguen cobrando comisiones y tienen garantizados los flujos de captación de los trabajadores que están obligados a cotizar por ley, aunque pierdan dinero.
El  sistema de AFP no es solidario, está basado en la capitalización individual, cada afiliado, tiene una cuenta individual única en la cual deposita sus previsiones. Estos depósitos se capitalizan de acuerdo al rendimiento del Fondo de Pensiones de la AFP. Al final de su vida laboral el monto de la cuenta constituye la pensión.
 
La capitalización individual no solamente rompe con el principio de solidaridad de los trabajadores activos con los pasivos, también aumenta la vulnerabilidad de cada trabajador a las vicisitudes de su vida; tiempo desempleado, trabajo con boleta de honorarios y sin contrato laboral, crisis financiera que afecta los fondos, épocas de baja rentabilidad, empresarios que no pagan la cotización descontada…
 
Perdidas, recuperación parcial de los fondos y la burbuja de la bolsa chilena.
 
El 25 de julio del 2007 los fondos de pensiones chilenos depositados en las AFP alcanzaron su acumulación máxima de 53,8 billones de pesos (millones de millones, equivalentes en ese momento a 104.060 millones de dólares). Como producto de la crisis financiera global, perdieron alrededor de un tercio de los depósitos.
 
Los mercados financieros no crean dinero por si mismos, sino que reflejan las economías subyacentes, su crecimiento de largo plazo no puede exceder al del producto interno bruto (PIB), que cono se sabe, se incrementa al ritmo de la fuerza de trabajo mundial, que es bastante moderado.”
 
 “A fines de septiembre de 2010, la capitalización bursátil chilena expresada en dólares se ha disparado a más de 179 por ciento del  Producto Interior Bruto (PIB) del 2009.  (…) Este nivel excede de lejos al resto de las bolsas mundiales, que al mismo mes rondan aproximadamente en un 90 por ciento del respectivo PIB de 2009.”[1] Y sin embargo, ni siquiera esta situación excepcional, ha permitido la plena recuperación de las perdidas de los fondos. La burbuja bursátil chilena se desinflará en el futuro, y los fondos experimentarán nuevos retrocesos.
 
Para que se recuperaran las gigantescas pérdidas experimentadas por los fondos de AFP sería necesario que además de volver a acumular  la suma de los fondos acumulados el 25 de julio de 2007, el sistema recuperara los ingresos esperados de la capitalización de los depósitos que no se concretaron como resultado de la evaporación de los fondos provocada por la crisis financiera especulativa, en otras palabras para hablar de recuperación los trabajadores deberían recuperar el capital y el lucro cesante.
 
De acuerdo con el mayor o menor riesgo de su porcentaje de cartera en renta variable existen cinco fondos  En algunos casos no se ha vuelto a contar todavía con los fondos que había el 25 de julio, y en ninguno se ha recuperado el incremento acumulado esperado de estos fondos.
 
Las autoridades insisten que en el largo plazo los fondos de AFP el resultado será bueno, pero la verdad es que hay en el largo plazo, sigue habiendo un enorme riesgo. Hay estudios que muestran que en el largo plazo, digamos 20 años, una cartera puramente accionaria tiene el riesgo, de quedar debajo de una cartera de bonos de renta fija que rinda un 3% real. La crisis ha puesto en evidencia lo precario y riesgoso que puede resultar para los futuros pensionados un sistema basado en la capitalización individual invertida en la especulación en bolsa.
 
 
Las AFP ahora pueden invertir hasta el 80% en el extranjero.
El Banco Central ha autorizado a las AFP para invertir hasta el 80% de sus fondos en el extranjero. En un Chile en que todavía no se acomete seriamente la reconstrucción de los daños del terremoto, y en el que persiste alto desempleo, esto parece un despropósito. La razón que alega el Central es la necesidad de evitar que el tipo de cambio del dólar contra el peso se siga deteriorando. Las AFP tienen invertido en el extranjero cerca de un  45%, y como todavía tienen holgura para invertir hasta el límite actual, no se espera un resultado concreto de la medida del Banco Central sobre el valor del dólar, sin embargo es una nueva señal que saluda las inversiones especulativas de las AFP en las volátiles bolsas extranjeras.
Las autoridades chilenas insisten en la misma política que llevó a un resultado desastroso en 2007.
 

 


[1] Centro Económico Nacional de Desarrollo Alternativo.
 
 
_________________________________________________________________________________________________________
 
Crecimiento y Desarrollo
Patricio Guzmán
Un presupuesto, implícito a veces, otras abierto, entre los defensores neoliberales del capitalismo, es que el crecimiento económico y la creación de empleo, se traducen en nuevos hogares que mejoran sus ingresos autónomos y pueden salir de la pobreza.
Lo que hay detrás de esto es una cierta concepción de la naturaleza como un espacio sin límite que puede y debe ser dominado por la humanidad con ayuda de la tecnología y la organización del trabajo.
El crecimiento aquí tampoco tiene límites, y las externalidades negativas no son un dato apreciable de la cuestión. No es que no existan, pero su propia solución desde el mercado, plantea nuevas oportunidades de crecimiento.
La idea de que no hay limites para el crecimiento sirve de base además, para la ‘teoría del chorreo’, esto es que sin importar la concentración de la riqueza y la distribución de los ingresos, una parte del crecimiento llegará a los pobres, y servirá para terminar por eliminar la pobreza absoluta. Y que el tema de la igualdad, o sea el de la pobreza relativa, no es una cuestión que amerite intervenciones de políticas públicas, ya que de hecho, las políticas redistributivas pueden dañar o ralentizar el crecimiento, que debe ser el centro de las preocupaciones públicas.
Crecimiento y desarrollo aparecen así como idénticos. Estos supuestos han sido atacados desde diversos ámbitos. Para resumir nosotros afirmamos que el crecimiento por si no significa necesariamente desarrollo. Incluso que el crecimiento inmediato puede traducirse en decrecimiento en el futuro si se destruyen o consumen las fuentes que lo permitieron originalmente, de manera predatoria.
El crecimiento acostumbra medirse comparando el Producto Interno Bruto (PIB) entre periodos, lo que nos da una tasa de crecimiento. Uno de las limitaciones de este método, es que el PIB, es un índice cuantitativo, que no discrimina entre distintos bienes y servicios. Incluso las externalidades negativas pueden terminar aumentando el PIB. Por ejemplo, los billonarios esfuerzos para frenar la catástrofe medioambiental producto del estallido de la explotación de petróleo en aguas profundas de British Petroleum en el Golfo de México, aparecerán finalmente en el PIB sumando.
Otro caso es la cuestión de la deforestación, y el reemplazo del bosque y las selvas nativas endógenas por bosques para la explotación industrial, de una sola especie exógena, como el pino insigne. Un desastre desde el punto de vista de biodiversidad y el agotamiento de los suelos. Pero que aparece como un gran negocio exportador que incrementa el PIB.
El economista Nicholas Georgescu-Roegen, fallecido en EE UU en 1994, un económetra que participó en la creación de la metodología del PIB, terminó siendo su critico más feroz. Este pensador concluyo que el crecimiento no es infinito, que el crecimiento económico ni siquiera es la solución a los problemas económicos. El crecimiento irresponsable además es la principal causa del problema ambiental, y de las nuevas formas de pobreza, como producto de la sobre explotación, agotamiento y contaminación de recursos, la deforestación y el avance de los desiertos. Sostuvo que «Es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito».. También remarcó la gravedad de fabricar mercancías con alto coste ecológico. El coste ecológico, finalmente tiene consecuencias sobre el bienestar, o dicho de otra manera empobrece las generaciones presentes y futuras.
De acuerdo con Georgescu-Roegen las ventajas del crecimiento económico en principio son incuestionables, pero tienen un precio. Por ello no es cualquier crecimiento el que buscamos, si no que tenemos que cuestionar y reflexionar sobre el carácter del crecimiento y de las aplicaciones tecnológicas para distribuir bien los finitos recursos del planeta, entre todas las generaciones.. El principal factor limitante no es la energía solar, que es finita pero suficientemente abundante para nuestra escala, sino los recursos naturales de nuestro planeta.[1]
El desarrollo es siempre a la vez económico y social, y el crecimiento que lo acompañe tiene que medirse cualitativamente, incorporando las externalidades negativas, presentes y furas. Si no es crecimiento sostenible y sustentable, entonces no hace parte del desarrollo.
El capitalismo, basado en la lógica del lucro privado, ha mostrado de manera creciente que está destruyendo el planeta, contaminándolo y agotando los recursos no renovables. Nuestro mundo no puede soportar la ampliación ilimitada del modelo irracional de consumo de los países capitalistas desarrollados. Lo que tenemos es la combinación del consumo despilfarrador con la miseria extrema. Un cuarto de la humanidad está obeso y otro cuarto no come lo suficiente para asegurar la supervivencia. Librada la economía al supuesto ‘mercado libre’, se multiplican los desastres medioambientales. El decrecimiento se impondrá por si mismo ante el agotamiento de los recursos.
 

En Chile existen más pobres hoy que el 2006

En Chile existen más pobres hoy que el 2006

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. Mientras Sebastián Piñera todavía exprime los últimos réditos político-mediales del espectacular rescate de los 33 mineros de la mina San José, también en Copiapó, el 8 de noviembre pasado Homero Aguirre y Daniel Lazcano, trabajadores de la mina de cobre Los Reyes, murieron en un nuevo accidente laboral. La explotación pertenece a la empresa Sociedad Legal Compañía Minera Del Sur.
 
 
2. Cuando cientos de cesantes, de los miles que quedaron en la calle luego del abrupto final de los empleos de emergencia en Concepción –en crítica situación luego del terremoto- maremoto de febrero de 2010-, viajaron a Santiago y luego al Congreso de Valparaíso para exigir la reapertura de los trabajados precarios; el presidente Piñera anunció las vigas maestras de su agenda de gobierno titulada con pompa “Chile País Desarrollado: Más Oportunidades  y Mejores Empleos”. La fórmula piñerista, simplemente es una extensión ampliada de las políticas de los últimos gobiernos de la Concertación en orden a aumentar la inversión en el país, incentivos tributarios a la reinversión de utilidades para las pequeñas y medianas empresas, la ‘modernización’ del Estado; planes de teletrabajo, facilidades para crear legalmente empresas, e impulso al turismo. La fantasía publicitaria de convertir a Chile en un país no subdesarrollado sobre pilares que intensifican el aperturismo económico y la inversión transnacional sin trabas ni impuestos significativos sólo vuelven más dependiente a Chile de los precios del cobre. No resulta extraño que entre enero y octubre de 2010, el gobierno autorizara una inversión histórica de capitales de mega corporaciones extranjeras  que asciende a US$ 13.257 millones de dólares (más de 200% respecto de igual lapso del año 2009), distribuidos en un 83% hacia la explotación cuprífera; 9,1% a servicios; electricidad, gas y agua con un 4%; y comunicaciones con 3,4%. Los precios del metal rojo están en niveles extraordinariamente altos (como todas las materias primas del continente) debido a la temporal demanda asiática y particularmente, China. Esto, como también ha ocurrido en otros períodos, vuelve muy sensible la economía chilena al curso de las potencias que hegemonizan el planeta. Al respecto, se agudiza el carácter primario extractivista del país, esos capitales foráneos emigran a su antojo y de acuerdo a variables incontrolables por el Estado chileno, y ofrecen poco trabajo. En buenas cuentas, se incrementa la naturaleza rentista del patrón de acumulación capitalista de la clase en el poder y se posterga la industrialización y diversificación necesaria del país para impulsar un proyecto nacional e integral de desarrollo. La clase mandante sólo persigue el beneficio rápido y a corto plazo, e hipoteca las bases genuinas de un país camino al desarrollo democrático, cuya estructura económica es deforme y, contra toda soberanía, dramáticamente subordinada al capital de las economías tutelares cuyos objetivos están muy lejos del bienestar e intereses de las mayorías nacionales.
 
Asimismo, con un desempleo estructural “oficial” que raya el 10%, la simplificación de creación de microempresas –que en la mayoría de los casos son negocios familiares- es una manera desesperada de multiplicar el mal trabajo a cuenta propia debido a que no existe trabajo formal para absorber la fuerza laboral sin empleo. Aquellas pequeñas y medianas empresas que se dedican a actividades productivas, además, están condenadas a vender sus productos a los precios que impone el gran retail cada vez más concentrado (la cadena supermercadista norteamericana Wal-Mart, que se llama Líder en Chile, es paradigmática en este sentido), con el agravante de intentar competir con mercadería asiática cuya importación carece de franquicias. Y cuando Piñera habla de “modernización del Estado”, simplemente se refiere  a su encogimiento, con el subsecuente aumento de la cesantía y menor fiscalización en todos los ámbitos. De hecho se esperan numerosos despidos hacia fines de noviembre, en el marco de una dura negociación colectiva con la mesa del sector público que demanda un incremento salarial de un 8,9%, toda vez que hasta el momento el gobierno ha ofrecido un escaso 3,7% nominal.
 
 
3. La acumulación capitalista por despojo o desposesión de recursos naturales esta vez tiene su punto crudo en el territorio del Lago Neltume, cuyas comunidades mapuche se resisten a la construcción del túnel de prospección para la Central Neltume, propiedad de la transnacional Endesa-Enel. Los comuneros mapuche indicaron que “Endesa-Enel ha invadido nuestro territorio, quitándonos el agua, apropiándose de los derechos de aprovechamiento continuo de los caudales de varios esteros que corresponden a familias de nuestra comunidad”. Entre las maldiciones de la prospección  está que la compañía “nos dejará sin nuestras yerbas medicinales al subir el caudal del Lago Neltume, la que hemos usado desde tiempos ancestrales y sin ellas moriremos”, y los mapuche aseguran que Endesa-Enel “debe comprender que los seres humanos no somos dueños de la naturaleza, sino que formamos parte de ella, y que el dinero y el lucro no pueden estar sobre los derechos colectivos de los pueblos”.
 
 
4. Los 1.500 trabajadores de la tercera corporación de cobre privada que explota el mineral en el país,  Doña Inés de Collahuasi, se encuentran en huelga desde el viernes 5 de noviembre. A 4.500 metros de altura en el norte grande, el presidente del sindicato, Manuel Muñoz informó que la compañía el 2010 tendrá utilidades de 3.000 millones de dólares, mientras los trabajadores están exigiendo 50 millones de dólares en tres años como suma de sus demandas.
 
En otro sector, los obreros de la construcción que edifican el Hospital de Puerto Montt, al sur de Chile, cuyas empresas concesionadas para la obra son Besalco, Moller y Pérez Cotapos, asociadas en el Consorcio Hospital de Puerto Montt, se han movilizado por las malas condiciones  de seguridad e higiene al interior de una obra estatal. Los operarios agrupados en la Federación de Trabajadores de la Construcción (Fetracoma), fueron desalojados de la faena con extrema  violencia por Fuerzas Especiales de Carabineros, con la anuencia del Gobernador de la zona, Francisco Muñoz;  la Secretaria Regional Ministerial de Salud, Mónica Winkler, y la del Trabajo, Andrea Rosmanich, quienes conocían perfectamente las pésimas condiciones en que se labora en la edificación. 23 obreros y dirigentes sindicales fueron detenidos.
 
 
5. Según la Encuesta de Caracterización Socio Económica 2009, Casen, que se efectúa por el Ministerio de Planificación cada 3 años, Chile es actualmente más pobre que el 2006. Es decir, de acuerdo al reporte oficial, si el 2006 la pobreza alcanzaba al 13,7% de la población nacional, hoy  llega a un 15,1%. Por regiones, la Casen titula en el ranking  de la  miseria a la Región de La Araucanía, con un 27,1%; la del Bio Bío con un 21%; la del Maule con un 20,8%; la de Los Ríos con un 20,4%; la de Atacama con un 17,4%; y la de Coquimbo con un 16,6%. Como es ya estructural, las mujeres son más pobres que los hombres (15,7 / 14,5%); y la población originaria más que la mestiza (19,9% / 14,8%).
 
Ahora viene lo importante. El corte o línea de la pobreza que fija el Estado es de $ 64 mil pesos al mes  (US$ 128 dólares) para los que viven en las ciudades y de $ 43 mil pesos mensuales (US$ 86 dólares) para los que habitan zonas rurales. Es decir, si al momento de realizarse la encuesta la persona obtiene un peso más que los mínimos señalados, para efectos estadísticos, ya no es considerada pobre. Y la línea de la pobreza se fabrica mediante una misteriosa canasta “básica de alimentos por persona cuyo contenido calórico y proteico permita satisfacer un nivel mínimo de requerimientos nutricionales”. Esto es, un conjunto de productos alimenticios –cuya calidad y origen no interesa- que un ser humano precisa para no desfallecer de inanición.
 
Es más. Con un supuesto fundado en el cinismo más abyecto, el informe de la Casen indica que “se asume que los hogares que logran cubrir adecuadamente sus necesidades de alimentación satisfacen, al mismo tiempo, los estándares mínimos de las otras necesidades básicas”. ¿Por qué se supone que alguien que apenas tiene para mal comer cuenta con los recursos para acceder a los servicios básicos (vivienda, electricidad, agua, gas, teléfono); a la salud, la educación y la seguridad social elementales y de excelencia, y qué decir de la recreación, un empleo estable y un largísimo etcétera? ¿Qué ciencia soporta esa hipótesis?
 
Ahora bien, el Estado raya la línea de la pobreza en $ 64 mil pesos, en un Chile donde dos viajes en el transporte público cuestan mil pesos, un kilo de pan otros mil pesos, una mensualidad universitaria más de $ 200 mil pesos promedio, y el arriendo de una habitación o cuarto al mes con baño compartido, entre 60 a $80 mil pesos. ¿Cuántos chilenos ganan por su trabajo –considerando un desempleo estructural que no sale del 8 al 10%- menos de $ 350 mil pesos (US$ 700 dólares)? ¿El 70 u 80% de la población?
 
Resulta obvio que la pobreza o el empobrecimiento de la población del país es mucho mayor que el 15,1%, que no es más que una cifra colocada en la vitrina para las evaluadoras de riesgo multinacionales que orientan al gran capital inversor para beneficio de una minoría rentista y gran propietaria.
 
En un microbús del Transantiago había un aviso pegado por algún usuario que decía “Si pago el pasaje, no como”. Ello es una verdad del tamaño del sol en un paisito cuyo PIB crece a un 6%, a costa de la más dura desigualdad social, concentración económica y explotación sin coto ni regulación alguna de seres humanos y naturaleza.    
 
 
Noviembre 12 de 2010

Argentina: Alerta por posibles daños ambientales: Piñera dio el sí para una mega represa que afectará a El Bolsón

Clarisa Ercolano (EL BOLSON WEB - REDACCION ROSARIO)

El presidente de Chile Sebastián Piñera, aprobó tácitamente mega represas en Aysén antes de que concluya el debido proceso que estudia el impacto sobre el ecosistema, según denunciaron activistas que se oponen al emprendimiento. Una de esas obras, sería montada en la cuenca binacional del Río Puelo, lindante al parque nacional Lago Puelo: la represa "El Porton" de Endesa.

Lo que iba a ser una conferencia de prensa más se convirtió en un alerta rojo para aquellos argentinos preocupados por la preservación del medio ambiente. En reunión con varios periodistas en el Palacio de la Moneda, el presidente chileno Sebastián Piñera declaró en relación a las megas represas en Aysén que “la pregunta no es si se van a hacer o no, sino cómo se van a hacer”.

El ahora aclamado rescatista de mineros, respondió sin vueltas sobre un tema que no es de sola incumbencia de Chile, ya que la Represa Endesa que pretende montarse en el Río Puelo (Argentina) está incluida dentro de ese citado complejo

Con estas declaraciones el mandatario interviene la vulnerada institucionalidad ambiental y brinda aprobación a priori a un proyecto que no ha concluido su evaluación, y a la fecha, luego de dos años de revisión, ha sido incapaz de resolver adecuadamente sus miles de observaciones, insuficiencias y vacíos. Con esta afirmación, el Presidente ratifica directamente la aprobación tácita que su Ministro de Energía Ricardo Raineri, realizara hace unos días atrás.

Mientras el primer mandatario del país trasandino dice que quienes son críticos de las represas están en realidad “mal informados” y atribuye todo a “problemas de comunicación”, lo cierto es que la zona del Puelo está declarada como Reserva Biosfera y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una represa en esa área, resultaría una idea irrisoria de no ser por los grandes capitales que se manejan y que comprometen tanto a Chile como a Argentina al igual que al país desde donde la firma tiene su sede principal; Italia.

Vale aclarar que existe una grave probabilidad de terremotos que podría afectar a Buenos Aires inclusive. El plan de la corporación europea de represar la cuenca presenta el llamado fenómeno de sismicidad inducida por embalses: la distribución espacial y temporal de fenómenos sísmicos cuyo origen puede vincularse a la construcción, puesta en carga y actividad de un embalse.

Es un caso concreto de la sismicidad de origen antropogénico que también puede presentarse en el laboreo de minas, la extracción de petróleo o gas y la inyección de fluidos a elevada presión. La importancia del problema quedó demostrada el 10 de Diciembre de 1967 cuando tuvo lugar un terremoto de magnitud aproximada a 6.5 en las proximidades de la presa de Koyna, en India.

El lago artificial de la represa quedará justo sobre la falla geológicamente activa, Liquiñe-Ofqui (con actividad magmática), esta falla fue epicentro de los temblores ocurridos en la región andina tras la erupción del Volcán Chaiten en Chile y emisora de las replicas del ultimo gran terremoto chileno.

En pleno cambio climático global, Endesa pretende agravar aún más el nefasto panorama. El espejo de agua de la represa llegaría al límite con Argentina provocando una importante crecida en el Lago Inferior y Lago Puelo. 16.000 hectáreas de bosques vírgenes y alerzales milenarios serían sepultadas. Se profundizaría la extinción de especies que ya se encuentran en riesgo como el gato montés y el pudú (ciervo pequeño) y la reducción de emisión de gases que generan calentamiento, se reduciría al perderse el bosque.

El paraíso terrenal que se vería afectado de concretarse la faraónica idea de Endesa nunca más volvería a recuperarse y uno de los últimos refugios naturales del planeta, se habrá perdido para siempre.

Esta declaración presidencial, sólo viene a poner una lápida sobre el ya desacreditado proceso de evaluación ambiental, y sólo busca presionar a los servicios evaluadores para lograr una rápida aprobación del proyecto, creando en la opinión pública un escenario de hechos consumados.

 

Salud y accidentes laborales: la realidad dramática de los trabajadores chilenos

Salud y accidentes laborales: la realidad dramática de los trabajadores chilenos

Por Andrés Figueroa Cornejo

· A propósito del fabuloso y feliz rescate de los 33 mineros en Copiapó, Sebastián Piñera anunció un llamado Nuevo Trato con los trabajadores del país en materia, sobre todo, de salud laboral y accidentabilidad. Sin embargo, hasta la fecha no existen medidas concretas al respecto, salvo el rimbombante titular presidencial. Lo que sí abunda son los atropellos y abusos del empresariado con feroces consecuencias para la salud y vida de los asalariados.   
 
 
“La mayoría de los conductores del Transantiago sufre de estrés laboral y depresión. Hay choferes que manejan bajo el consumo de psicotrópicos. Muchos trabajadores son agredidos y no pasan a la mutual. Como la frecuencia del transporte es irregular, se junta mucha gente en las paradas y los usuarios descargan su ira contra los conductores que son la cara visible del sistema, cuando la programación de las rutas y su recurrencia es una decisión del empresario”, relata Fernando González, presidente de la Federación Nacional Unión de Trabajadores del Transporte que agrupa en su mayoría a trabajadores del Transantiago;  exactamente a 5 empresas de las 10 de la industria. Se trata de la zona H, la Milenium (máquinas verdes), Transaraucaria (color naranja), Alsacia (línea 100), y Express (línea 400).
 
Fernando González añade que “aquí funciona el terrorismo laboral contra nosotros. Legalmente nos correspondería trabajar 7,5 horas diarias, y tener un descanso a las 4 horas, de acuerdo al artículo 26 del Código del Trabajo. Sin embargo, cuando hay recorridos que son circunvalaciones y el chofer llega al terminal, y no hay relevo, es obligado a seguir conduciendo sin pausa. Es decir, pasan hasta 6 horas continuas sin bajarse del bus, sin siquiera ir al baño. Por eso muchos conductores trabajan con pañales. A la empresa Express de Santiago, por ejemplo, le hemos interpuesto demandas sólo para que cumpla lo estipulado en la ley. Además, como no nos pagan las horas extras, se ahorran o ganan 6 millones de dólares más sólo por este concepto.”
 
Un chofer del Transantiago es pasado a buscar por una band a su casa alrededor de las 02:30 horas de la madrugada, para recién empezar a conducir a las 06:00 horas. El trabajador llega a la “bodega” a las 04:00 horas, lo que es contabilizado por el empleador como “tiempo pasivo” a cargo del trabajador. Normalmente hace hasta tres recorridos, para recién a la 10:00 horas, pasar por primera vez al baño. Después el funcionario da una vuelta más y termina a las 16:00 horas. Es decir han transcurrido 12 horas desde que fue recogido a su hogar por la empresa. Esto ocurre 6 días a la semana.
 
“La salud mental de los trabajadores es pésima”, sentencia González y agrega que “cuando trabajábamos en las micros amarillas uno llegaba al paradero y todos los choferes compartían, teníamos muy buenas relaciones y había un buen ambiente. Se comía bien y se nos pagaba bien. Hoy uno llega a un depósito y la gente está sentada, no hay conversación, todos están amargados. Hay muchos conductores con familias destruidas producto de las largas jornadas, los controles excesivos, las presiones, casi todos los días hay choques, y por el hecho de haber ganado $800 mil pesos mensuales o más antes y ahora percibir menos de la mitad. En el último tiempo se han ahorcado tres conductores.”
 
EN EL CAMPO
Alicia Muñoz es la presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI, y dice que “lamentablemente cada año, más que evaluar avances, continuamos sumando víctimas producto de las condiciones en las que trabajamos, no solamente las mujeres de la agro exportación, las trabajadoras del campo, los trabajadores del campo y la ciudad, los mineros. Cada temporada debemos lamentar la muerte o accidentes graves, que pudieron ser prevenidos, si los empresarios con sus gigantescas ganancias, hubiesen invertido en mejorar las condiciones de seguridad”.
Según las últimas investigaciones del Centro de Estudios de la Mujer (CEDEM), las condiciones en que se realiza el trabajo asalariado agrícola, en particular de las mujeres, está ligado directamente a la calidad de vida y la salud, por tanto, los factores de riesgos “no sólo son físicos, ambientales o químicos, sino que están vinculados a la forma que adquiere la contratación de la fuerza de trabajo”.
La principal representante de ANAMURI lamenta que “Sigue siendo normal aplicar plaguicidas estando las y los trabajadores en los huertos; no respetar los períodos de reingreso, y el criterio de la ganancia prima por sobre la vida y la salud de las trabajadoras”. En ese contexto, Alicia Muñoz relata el caso de “Cecilia Ortiz, trabajadora agrícola de la región de Atacama, quien sufrió un grave accidente con resultado de pérdida de vida. Y hasta el momento, la empresa “ La Ruta ” de Copiapó sigue negando tener cualquier responsabilidad en su muerte, pese al informe forense. El caso continúa en los tribunales de justicia, y hasta ahora no existe ningún pronunciamiento”.
Casos como “el de Cecilia, de Victoria en Talca, Cristiana en la novena” se convierten en cifras que siempre quedan en lo oscuro, incluso cuando en la región del Maule, en la temporada 2009 se constataron “más de 50 accidente con consecuencias fatales o sea 50 pérdida de vidas humanas y más de 130 lesionados gravemente. En la actualidad, van a la fecha 94 accidentes, por accidentes laborales en esta región, quedando los y las trabajadoras en la más absoluta indefensión”, concluye Alicia Muñoz.
EN EL MAR
“El Presidente Sebastián Piñera ha planteado la necesidad de un nuevo trato para los trabajadores de nuestro país. Es de esperar que no sólo sean buenas intenciones, sino más bien sirva para colocarse a la altura del desarrollo productivo que ha alcanzado nuestra patria y la retribución y redistribución justa para los trabajadores de nuestro pueblo”, manifiesta el máximo dirigente de la Confederación de la Gente del Mar (CONGEMAR), Jorge Bustos.
 
El dirigente señala que en la industria donde se desempeña “carece de regulación  en la competencia y para qué decir de la relación capital-trabajo, es decir tipos de contrato, donde producto de la falta de regulación se cometen atropellos, todos ellos denunciados a cuanta autoridad hemos podido, así como también a los representantes de los partidos políticos”.
 
Jorge Bustos afirma respecto de las autoridades que “no pueden decir que no saben que nuestros representados con suerte tendrán pensiones solidarias, pues carecen de continuidad y densidad previsional. No pueden decir que no saben  que el artículo 142 del código laboral autoriza un contrato que no es contrato y que no tiene validez jurídica”.
 
Sobre el ámbito de la salud laboral del sector, Bustos informa que cuentan “dos muertos anuales, aplastados por 35 toneladas varias veces; decapitados en cubierta; atropellados en los puertos. Es el costo del estrés  por la mayor producción en el turno, por la reducida mano de obra, con el único fin de mejorar las ganancias de la empresa. Es impresentable que esto siga siendo aceptado, considerando la promesa última que hiciera el Presidente, a propósito de las inhumanas condiciones de seguridad de nuestros hermanos mineros.”
 
EN LA MINA
 
Eduardo Rocco es vicepresidente de la Federación Minera de Chile que reúne a los sindicatos del sector privado de la materia prima cardinal del país. El dirigente explica en relación a la accidentabilidad y salud laboral de los trabajadores mineros que  “el 6 de septiembre pasado pedimos una entrevista
con el presidente Piñera. Sin embargo, el gobierno sólo se ha limitado a responder con una carta por intermedio de sus asesores,  sin pronunciarse sobre lo medular. Interpretamos esto como simple ausencia de voluntad política para recibirnos.”
 
Rocco estima lamentable que, en cambio, “sí se generen los espacios para los
empresarios que son los menos y no se abra un espacio de participación para los trabajadores que somos la mayoría. Es claramente un indicador de que  si hoy se pretenden generar cambios para mejorar las condiciones de las trabajadoras y trabajadores, ellos se construirán sin la participación activa nuestra. Es decir, seguirán con su ideas de ‘Trabajar para la gente, pero sin la gente’”. 
 
Respecto de la accidentabilidad, el representante minero comunica que “tenemos 18 fallecidos en lo que va corrido del año 2010. Gran parte de ellos en la pequeña y mediana explotación,  donde las condiciones de seguridad son inferiores en relación a los sectores de mayor producción”.

Interesante resulta la relación que establece Eduardo Rocco entre productividad y accidentabilidad laboral cuando ilustra que “uno de los factores que detonan el crecimiento de los accidentes, está íntimamente relacionado con el alza del precio del cobre,  donde el rubro en general  eleva su producción para lograr un mejor negocio,  lo que afecta directamente a la seguridad.”
Por otra parte, el dirigente afirma que “sobre las jornadas laborales en gran parte de la industria minera fueron autorizadas las 12 horas de trabajo, lo que impacta con un 50% de recarga de trabajo, un 50% de mayores posibilidades de accidentes del trabajo, un desarrollo en menor tiempo de enfermedades profesionales o laborales y una disminución de vida útil laboral evidente con respecto a las empresas con  jornadas de 8 horas que es la que
tienen los países desarrollados.”

Asimismo, Rocco aclara que “los índices de accidentabilidad aparentemente bajos, son en parte, producto de un excesivo ‘celo’ con los accidentes, ya que aquellos que llegan a tener atención en las mutualidades son los casos más graves, pero existen otros menos graves que terminan siendo incidentes con tratamiento médico y posteriormente con trabajos restringidos para evitar que estos lleguen a considerarse como tiempo perdido. Lo más importante para algunas empresas es conservar un índice bajo de accidentabilidad. Ello les permite por un lado, reducir o conservar los valores de la prima y por otro, generar  una imagen de producción limpia”. Suma que “de hecho existen reconocimientos a nivel nacional para aquellas empresas que logren obtener ‘excelencia en seguridad’. Lo preocupante de ello, es que por un tema de ‘imagen empresa’ o un ahorro visible en el pago de prima, estos reconocimientos se han transformado en incentivos perversos  y en un círculo vicioso  donde los más perjudicados son los trabajadores y sus familias, ya que si no existe registro en la mutualidad y aparecen secuelas de este ‘incidente’, se considera para todo efecto como enfermedad común y es de costo del  trabajador su tratamiento a futuro. Las enfermedades producto del trabajo son raras. Por ejemplo, un trabajador podrá salir de la empresa con tuberculosis, pero en muy pocos casos por silicosis, aunque años después se compruebe que era esto último lo que sufría.”
Finalmente, Rocco señala que “toda vez que aparecen casos de afectados con secuelas de salud, son considerados improductivos y despedidos por exceso de licencias médicas.  Con respecto a esto último, aparece un fenómeno llamado “presentismo”. Se trata de mineros que se presentan a trabajar en un estado de salud precario, con tal de no presentar licencias médicas, perjudicando aún más su salud y potenciando la
accidentabilidad.”
 
 
NO SE CUMPLE NI SIQUIERA LA LEY
El presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Manuel  Ahumada, en cuya organización se constelan sindicatos principalmente del sector servicios, reconoce que “en el trabajo sindical tenemos claro que el principal capital de la organización es el trabajador. Un trabajador será mas activo, participativo y comprometido con su organización en la medida que su entorno laboral sea adecuado, que sus aspiraciones económico- sociales vayan siendo satisfechas, que se encuentre protegido contra los imponderables que pudieran afectarlo durante el desarrollo de su trabajo”, y sobre el denominado Nuevo Trato –que todavía no presenta sus medidas concretas- gatillado por el caso de los 33 mineros rescatados de la mina San José, dice que “pareciera que nunca antes hubo accidentes de esta magnitud, nunca antes los patrones violaron la ley de la forma que aparece denunciado y nunca antes los organismos encargados de fiscalizar habían hecho mal su trabajo. Desde ahora, partiendo por el gobierno y el parlamento, todos están preocupados de la seguridad laboral ignorando que esta no es posible de cambiar para mejor, si no se cumple con una serie de elementos básicos que son obligación de la sociedad”.
 
Ahumada asegura que toda la accidentabilidad y sus consecuencias se miden por informaciones oficiales, ya sea del gobierno o de las mutuales. Por eso el presidente de la CGT propone “crear equipos que profundicen sobre este problema en las organizaciones y generar un instrumento que las transforme en estadísticas para conocimiento de la población”.
 
Desde otro lugar, el Doctor Manuel Parra, especialista en el tema y que ha desarrollado trabajos para la Oficina Internacional del Trabajo en Chile, expresa los ejes de la salud en el trabajo, definiendo que “ la salud laboral se preocupa de la búsqueda del máximo bienestar posible en el trabajo, tanto en la realización del trabajo como en las consecuencias de éste, en todos los planos, físico, mental y social” y añade que “el nivel de salud laboral posible de alcanzar en un momento determinado va a depender en gran medida de otras situaciones dentro de la sociedad: el nivel de empleo y desempleo, las condiciones de vivienda, la disponibilidad de infraestructura de transporte, el acceso a la educación y a la salud, las instituciones promotoras de la salud y las instituciones fiscalizadoras, el grado de organización sindical, entre otros aspectos”.
 
Parra enfatiza que “la historia del trabajo muestra ejemplos de cómo a veces la principal medida para mejorar la salud de un grupo de trabajadores ha sido un aumento de sus remuneraciones, la prohibición de un material peligroso o un cambio favorable en la jornada de trabajo. Lamentablemente también abundan los ejemplos de medidas que, tomadas con una finalidad económica, terminan por afectar negativamente la salud de los trabajadores”.
 
Es decir, la salud laboral y niveles de accidentabilidad están determinados por el  desarrollo de un país, por  relaciones sociales distintas a la búsqueda incesante del lucro y la explotación humana. Eso es hablar, definitivamente, de otro Chile.
 
Noviembre 5 de 2010