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T r i b u n a c h i l e n a

Argentina: La ley antiterrorista gatilla la unidad popular

Argentina: La ley antiterrorista gatilla la unidad popular

Por Andrés Figueroa Cornejo

Bajo el tórrido 15 de febrero de 2012, una enorme columna de miles de personas llegó hasta el Congreso Nacional de Argentina, sembrado en el corazón de Buenos Aires, para exigir la derogación de la ley antiterrorista votada en la última sesión legislativa del año pasado a iniciativa del gobierno.

 

Agrupaciones de Derechos Humanos, organizaciones sindicales, estudiantiles, de barrios y villas; ciudadanas, originarias, ambientalistas; organizaciones políticas y un conjunto variopinto de parlamentarios elevaron un escenario en las puertas selladas del Congreso para manifestar su rotundo rechazo a la ley.
La composición diversa de los participantes ofreció un marco de fortaleza unitaria sobrecogedora. El extenso abanico social y político que sustantivó la manifestación, inyectó autoridad soberana a un mensaje leído colectivamente que en sus partes medulares señaló que, “No es menor que hasta hoy no se haya podido definir jurídicamente qué se entiende por “terrorismo”. Esto no es casual si tenemos en cuenta que siempre se ha utilizado este calificativo para demonizar al opositor político, para justificar su persecución y su eliminación (…) Actualmente existen claros intereses políticos por parte del imperialismo norteamericano y sus socios en utilizar el calificativo de “terroristas” para perseguir a quienes se oponen de diferentes formas y en diferentes lugares a su política (…) En los últimos ocho años, la criminalización de la protesta social se ha profundizado al punto tal, que no existe lucha obrera, estudiantil, ambiental, social o política que no tenga como consecuencia la apertura de una causa penal contra los militantes más visibles de cada momento (…) A esta política nacional se ha sumado la utilización de ‘patotas’ contra quienes luchan, como ocurrió en el Hospital Francés, en el INDEC, en la legislatura contra los maestros, y en la lucha de los tercerizados del Ferrocarril Roca, donde fue asesinado Mariano Ferreyra (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137929) (…) Esta ley no está pensada ni sancionada en pos de resolver ninguno de los problemas que enfrenta el pueblo argentino. Tampoco está destinada a impedir que se produzcan atentados contra el pueblo argentino (…) En realidad, la ley antiterrorista provoca terror y constituye una herramienta de persecución estatal (…) Llamamos a toda la población a manifestarse y movilizarse en contra de esta legislación represiva y antipopular, en defensa de las más amplias libertades públicas por las que el pueblo argentino luchó y seguirá luchando.”
Los trabajadores están claros
Ricardo Peidro, secretario adjunto de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), una de las principales agrupaciones convocantes, indicó que tal como se movilizaron el 29 de diciembre de 2011, cuando se dictó la ley, “hoy nuevamente estamos en la calle junto a un amplio arco de organizaciones y personas que comprenden que la medida del Ejecutivo sólo está hecha para criminalizar la protesta social e intentar disciplinar a la clase trabajadora y al pueblo en general, tras el duro ajuste económico que sufrimos. Por eso marchamos hasta el Congreso. Para que los parlamentarios levanten su mano contra una ley eminentemente antipopular.”
-Pero antes de ella ya existía la criminalización de las demandas sociales…
“En efecto. En el sindicalismo hay más de 5 mil compañeros procesados; hubo represión en la provincia de Santa Cruz debido al movimiento contra el ajuste; contra el pueblo originario Qom que resiste el avance de la frontera sojera; y ahora último, contra todos quienes se oponen a los efectos inhumanos de la megaminería a cielo abierto.”
-Ya está en curso la negociación laboral entre el gobierno central y los docentes.
“En general, nosotros estamos por paritarias “sin techo”, como quiere imponer la patronal y el gobierno.”
-Prácticamente la mitad de la fuerza laboral en Argentina está “en negro”, es trabajo informal, precarizado.
“Por eso nosotros decimos que las paritarias no alcanzan para representar al conjunto de la clase. El mismo sistema promueve su fragmentación. Y por eso mismo, la CTA no es una Central de sindicatos, sino de trabajadores. Es decir, una organización donde pueden integrarse todas y todos los que laboran en el país.”
-Hace pocos días, los congresistas, a instancias del Ejecutivo, vieron reajustada su dieta en por lo menos un 100 %
“Entonces ese es nuestro piso para negociar.”
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) es una de las fundadoras de la CTA. Su secretario adjunto, Hugo Godoy, indica que “repudiamos una ley resuelta entre gallos y medianoche, y reclamamos su inmediata derogación. La ley antiterrorista duplica las condenas establecidas por el Código Penal y puede aplicarse por el simple hecho de hacer exigencias al gobierno, sea nacional, provincial o municipal. Su objetivo es reprimirnos, judicializar al pueblo argentino y tratar de limitar el creciente descontento provocado por la venta de la nación. Quieren luz verde para imponer un modelo primario extractivista que enriquece a unos pocos y explota a la mayoría, llevándose de paso todas nuestras riquezas. Sólo la transnacional Barrick Gold se ha hecho de un 15 % del territorio chileno y de un 6 % del argentino. ¡Y a ambos dejan un miserable 3 % de impuestos! Nosotros luchamos por la soberanía de todos los pueblos de América Latina, mientras el Estado actual es una mera oficina de certificación para los intereses de las corporaciones multinacionales.”
La Corriente Clasista y Combativa (CCC) es una franja de trabajadores que tiene presencia en todo el país y que, según su dirigente Freddy Mariño, “con el fin de no dividir el movimiento obrero, se organiza como corriente y no como otra Central. Nuestros miembros son trabajadores activos, pasivos y desocupados.” Y explica que la ley antiterrorista “es una exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) que con el pretexto de controlar la evasión de divisas, los narco-dólares, etc., en la realidad, atenta contra la lucha social.”
-¿Cuáles son los objetivos estratégicos de la CCC?
“Derrotar al Estado burgués y que gobierne el pueblo trabajador.”
Crece desde el pie
José de la municipalidad de San Isidro es uno de los coordinadores del Movimiento Barrios de Pie que “pelea por los derechos de todas y todos los argentinos. Nosotros trabajamos con el pueblo más empobrecido. Tenemos comedores para los niños más humildes, para que tomen una taza de leche, de mate cocido, un almuerzo, una cena caliente. Y al mismo tiempo, nos empeñamos en fortalecer los derechos de los vecinos. Que el plan social del gobierno de turno Argentina Trabaja, sea para todos y no sólo se emplee para crear clientela electoral. Argentina Trabaja paga a un jefe de familia 1200 pesos mensuales (275 dólares) y simplemente no alcanza para vivir.”
-¿Y cómo evalúas al gobierno actual?
“Lo menos que hace es mirar al pueblo. Sólo observa al empresariado y a todos los demás nos mete en una bolsa comercial para hacer sus negociados y votar por ellos.”
-Pero ustedes también tienen metas políticas…
“Queremos formar cuadros sociales con una proyección política. Nuestras figuras emblemáticas e inspiradoras son el libertador San Martín -pionero en la lucha por la unidad latinoamericana- y Ernesto Guevara.”
Que lo sepa todo el pueblo
“Es necesario diseminar los efectos de esta ley a todo el pueblo”, dice Mirta Acuña de Baravalle, líder de las Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora.

“La gente puede creer que la ley es para delincuentes y no se entienda su significado real. De hecho, ya tenemos que empezar a defendernos de un Estado que es capaz de implementar esa ley”, asegura Mirta y explica que “tenemos que prevenir para no llorar después. Honestamente, desde el momento que salió esa ley, yo pensé en lo terrible de sus consecuencias”.

 

Movimiento social de Aysén sostiene sus demandas ante autoridades de gobierno

Movimiento social de Aysén sostiene sus demandas ante autoridades de gobierno

Este jueves se cumplió el cuarto día de movilizaciones en la región de Aysén. Los pescadores de Melinka depusieron la toma del aeródromo y el muelle de dicha localidad, luego de que firmaran un documento con 11 puntos planteados por los pescadores que el gobierno regional se comprometió a solucionar. Pero por otro lado, los manifestantes se tomaron en horas de la tarde el aeródromo de Puerto Aguirre y la rampa del muelle de Caleta Andrade. Los pescadores de Coyhaique aseguraron que lo que requieren son cambios de fondo, por lo que sostendrán sus demandas transversales junto a las demás organizaciones sociales frente a las autoridades de gobierno.

“El movimiento está trabajando por acuerdos que solucionen problema de fondo”, aseguró Iván Fuentes, dirigente de los pescadores artesanales de Aysén, luego de enterarse que la Federación de Pescadores de Las Guaitecas, tras una negociación con el subsecretario de Pesca, Pablo Galilea, y la IntendentaPilar Cuevas, lograran llegar a un acuerdo que dio fin a las movilizaciones en Melinka.

“Nosotros con esto damos por finalizado el conflicto (…) valoramos que las autoridades hayan venido hasta la isla y limado las asperezas”, dijo Marcos Silva, presidente de la Federación de Pescadores de la localidad.

Se trata de un documento de 11 puntos que plantearon los pescadores de dicha localidad y que el gobierno regional se comprometió a resolver. El acuerdo establece que los pescadores “participarán” en la Ley Larga de Pesca que se tramita en el Congreso; para ello la subsecretaría enviará abogados que responderán las inquietudes de los trabajadores. Se destinarán mil 400 millones del Fondo de Administración pesquera al financiamiento de proyecto de la comuna. El 20 de febrero concurrirán a la zona expertos y autoridades con el objetivo de trabajar en la cartera de proyectos. Se establecerá equidad en la distribución de los recursos para todos los sindicatos de la comuna de Guaitecas. Se construirá una posta en la localidad. Se realizarán las gestiones para que se instale una distribuidora de combustible en Melinka… entre otras garantías.

“Esperamos que el gobierno cumplan con lo que prometió”, aseguró Iván Fuentes, quien agregó que “Melinka es una parte de la región, nosotros -el movimiento ‘Aysén, mi problema es tú problema’- está representando a toda la zona… Estamos hablando de rebajas de combustible, de universidad pública de calidad, de equidad laboral, estamos hablando de la regionalización de los recursos… Si ellos han depuesto la manifestación, ningún problema; si han conseguido algo local, está bien, pero un pueblo con una Intendenta no va a conseguir reformas de fondo”.

Patricio Segura, del Movimiento Ciudadano Patagonia Unida-Patagonia Sin Represas, manifestó a El Ciudadano que entienden y respetan la decisión que tomaron los pescadores de Melinka, pero reiteró que las demandas de las organizaciones son “multisectoriales”, por lo que “acá el movimiento sigue fuerte y se están sumando otros gremios”.

La última en unirse es la Asociación Gremial de Dueños de Camioneros en Coyhaique. Su presidente, Nelson Ramírez aseguró el “total e irrestricto respaldo a las demandas de los diversos movimientos sociales de nuestra región”.

 

JORNADA DE REUNIONES

Durante este jueves, continúan las medidas de presión: La ruta entre Aysén y Coyhaique se mantiene cortada mediante barricadas, al igual que en el puente Ibáñez, por lo que ni camioneros ni trabajadores ni turistas pueden ingresar a la zona. El suministro de bencina tampoco puede ingresar a la región, impidiendo que buses y camiones salgan de la ciudad, no así a las personas en sus vehículos, que pueden pasar libremente.

La electricidad continúa cortada en algunos sectores debido a la falla en un generador eléctrico. En algunos supermercados ya se han acabado algunos productos básicos como aceite pilas y linternas. El Puerto de Aysén, epicentro de las protestas, no ha sido, esta vez, lugar de enfrentamientos entre manifestantes y carabineros, sino que solo se han producido hechos aislados.

Cerca de las 18:30 horas, habitantes de Aysén partieron en el sector alto de la ciudad manifestándose, exhibiendo banderas negras y chilenas, y haciendo sonar las trompetas acompañados de cánticos. Mientras, los dirigentes del Movimiento Social por la Región de Aysén llegaban a la Gobernación Provincial, en la Plaza de Aysén, para sostener una reunión con el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla. El propósito es acordar alguna solución a las diez demandas transversales que presentan en conjunto las diversas agrupaciones.

“Tenemos demandas claras y esas son las que vamos a plantear, y vamos a ver qué es lo que nos dicen”, sostuvo Patricio Segura, del Movimiento Ciudadano.

Los exigencias de los vecinos de Aysén se resumen en bajar el precio de los combustibles y el costo de la canasta básica; garantizar equidad laboral y calidad en la salud; implementar en la región una universidad pública de alta calidad y formación académica; regionalizar los recursos naturales y generar un procedimiento vinculante para que la ciudadanía decida si quiere o no que se construyan represas; facilitar rutas de acceso para el pequeño y mediano campesino; otorgar una pensión regionalizada a los adultos mayores y discapacitados; y por último, tomar medidas urgentes para impedir el decaimiento de la pesca artesanal.

Previo al encuento, el subsecretario Ubilla señaló que la reunión busca definir “cuál será la posición definitiva en el tema, cómo abordaremos los distintos temas. Yo aspiro a poder llevarme a Santiago una carpeta donde podamos definir las posturas de los dirigentes en temas de salud, queremos saber cuáles son sus peticiones”.

El miércoles 15 en la tarde se desarrolló una extensa reunión que duró cerca de cuatro horas entre las autoridades de gobierno regionales y representantes del movimiento “Aysén, mi problema es tú problema”, pero los dirigentes exigen que se hagan presente los miembros del gabinete: el ministro de Hacienda,Felipe Larraín y el ministro de Economía, Pablo Longueira.

Este último, quien manifestó que las manifestaciones no se justifican, ni menos la violencia, ya que, según él, no ha habido ninguna conversación previa, en circunstancias que las demandas de los pescadores se extienden desde hace años.

“Ellos no están abandonados -declaró Longueira en radio ADN- es una región que está muy pujante. Aquí claramente hay otro tipo de motivaciones, hay una coordinación que se observa desde Santiago de organizaciones que están detrás de esto”.

A esta hora, 24 dirigentes de las organizaciones mantienen una reunión en la Gobernación Provincial de Aysén con el subsecretario Rodrigo Ubilla, el subsecretario de Pesca, Pablo Galilea y la intendenta de la región de Aysén, Pilar Cuevas, para abordar las demandas y otorgar una solución a los habitantes de la la localidad del sur.

Fuente: El ciudadano.cl

foto: theclinic.cl

La precariedad laboral, símbolo de nuestros días

La precariedad laboral, símbolo de nuestros días

Por Marcelo Colussi 

El mundo moderno basado en la industria que inaugura el capitalismo hace ya más de dos siglos ha traído cuantiosas mejoras en el desarrollo de la humanidad. La revolución científico-técnica instaurada y sus avances prácticos no dejan ninguna duda al respecto. Las relaciones laborales que se constituyen en torno a esta nueva figura histórica igualmente condujeron a adelantos en el ámbito del trabajo.

 

Si bien es cierto que en los albores de la industria moderna las condiciones de trabajo fueron calamitosas, no es menos cierto también que el capitalismo rápidamente encontró una masa de trabajadores que se organiza para defender sus derechos y garantizar un ambiente digno, tanto en lo laboral como en la vida cotidiana. El esclavismo, la servidumbre, la voluntad omnímoda del amo van quedando así de lado. Los proletarios asalariados también son esclavos, si queremos decirlo así, pero ya no hay látigos.
Ya a mediados del siglo XIX surgen y se afianzan los sindicatos, logrando una cantidad de conquistas que hoy, desde hace décadas, son patrimonio del avance civilizatorio de todos los pueblos: jornadas de trabajo de ocho horas diarias, salario mínimo, vacaciones pagas, cajas jubilatorias, seguros de salud, regímenes de pensiones, seguros de desempleo, derechos específicos para las mujeres trabajadoras en tanto madres, derecho de huelga. A tal punto que para 1948 -no ya desde un incendiario discurso de la Internacional Comunista decimonónica o desde encendidas declaraciones gremiales- la Asamblea General de las Naciones Unidas proclama en su Declaración de los Derechos Humanos que “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure una existencia conforme a la dignidad humana. Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.” Es decir: consagra los derechos laborales como una irrenunciable potestad connatural a la vida social.
Mal o bien, sin dudas con grandes errores no corregidos en su debido momento pero al menos no olvidándolos en sus idearios, los socialismos reales desarrollados durante el siglo XX -los Estados obreros y campesinos- impulsaron y profundizaron esas conquistas de los trabajadores. En otros términos: hacia las últimas décadas del pasado siglo esos derechos ya centenarios podían ser tomados como puntos de no retorno en el avance humano, tanto como cualquiera de los inventos del mundo moderno: el automóvil, el televisor o el teléfono. Por cierto no sólo en los países socialistas: las conquistas laborales son ya avances de la humanidad. Pero las cosas cambiaron. Y demasiado. Cambiaron demasiado drásticamente, a gran velocidad en estas últimas décadas.
Con la caída del bloque soviético y el final de la Guerra Fría el gran capital se sintió vencedor ilimitado. En realidad no fue que “terminaron la historia ni las ideologías”, como el triunfalista discurso del momento lo quiso presentar: en todo caso, ganaron las fuerzas del capital sobre las de los trabajadores, lo cual no es lo mismo. Ganaron, y a partir de ese triunfo -la caída del muro de Berlín, vendido luego en fragmentos, es su patética expresión simbólica- comenzaron a establecer las nuevas reglas de juego. Reglas, por lo demás, que significan un enorme retroceso en avances sociales. Los ganadores del histórico y estructural conflicto -las luchas de clases no han desaparecido, aunque no esté de moda hablar de ellas- imponen hoy las condiciones, las cuales se establecen en términos de mayor explotación, así de simple (y de trágico). La manifestación más evidente de ello es, seguramente, la precariedad laboral que vivimos.
Todos los trabajadores del mundo, desde una obrera de maquila latinoamericana o un jornalero africano hasta un consultor de Naciones Unidas, graduados universitarios con maestrías y doctorados o personal doméstico semi analfabeto, todos y todas atravesamos hoy el calvario de la precariedad laboral.
Aumento imparable de contratos-basura (contrataciones por períodos limitados, sin beneficios sociales ni amparos legales, arbitrariedad sin límites de parte de las patronales), incremento de empresas de trabajo temporal, abaratamiento del despido, crecimiento de la siniestralidad laboral, sobreexplotación de la mano de obra, reducción real de la inversión en fuerza de trabajo, son algunas de las consecuencias más visibles de la derrota sufrida en el campo popular. El fantasma de la desocupación campea continuamente; la consigna de hoy, distinto a las luchas obreras y campesinas de décadas pasadas, es “conservar el puesto de trabajo”. A tal grado de retroceso hemos llegado que tener un trabajo, aunque sea en estas infames condiciones precarias, es vivido ya como ganancia. Y por supuesto, ante la precariedad, hay interminables filas de desocupados a la espera de la migaja que sea, dispuestos a aceptar lo que sea, en las condiciones más desventajosas. ¿Progresa el mundo? Visto desde la lógica de acumulación del capital: sí, porque cada vez acumula más. Visto de las grandes mayorías trabajadoras: ¡definitivamente no! Por el contrario, se vive un claro retroceso.
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alrededor de un cuarto de la población planetaria vive con menos de un dólar diario, y un tercio de ella sobrevive bajo el umbral de la pobreza. Hay cerca de 200 millones de desempleados y ocho de cada diez trabajadores no gozan de protección adecuada y suficiente. Lacras como la esclavitud (¡esclavitud!, en pleno siglo XXI -se habla de cerca de 30 millones en el mundo-) o la explotación infantil continúan siendo algo frecuente y aceptado como normal. El derecho sindical ha pasado a ser rémora del pasado. La situación de las mujeres trabajadoras es peor aún: además de todas las explotaciones mencionadas sufren más todavía por su condición de género, siempre expuestas al acoso sexual, con más carga laboral (jornadas fuera y dentro de sus casas), eternamente desvalorizadas. Definitivamente: si eso es el progreso, a la población global no le sirve.
¿Qué hacer ante todo esto? Resignarnos, callarnos la boca y conservar mansamente el puesto de trabajo que tenemos, o pensar que la lucha por la justicia es infinita, y es un imperativo ético no bajar los brazos. Si optamos por lo segundo, podemos:
• Informar pormenorizadamente de lo que está pasando aprovechando todos los canales alternativos, contar las cosas desde otra perspectiva, ya que los medios de comunicación oficiales presentan la noticia según los intereses políticos y económicos del poder.
• Crear foros de debate para discutir sobre las injusticias y el reparto de la riqueza en el mundo, para ver cómo sensibilizar y hacer tomar conciencia a las grandes masas respecto a estas problemáticas.
• Movilizar a la gente por medio de la manifestación y huelga en protesta por los recortes sociales.
• Conocer y hacer conocer en detalle, exigir y reivindicar la Tasa Tobin para redistribuir mejor la riqueza mundial.
• Globalizar las resistencias, unir nuestras fuerzas, apoyarnos mutuamente en nuestras reivindicaciones y denuncias.
• Retomar banderas históricas de la lucha sindical, hoy caída prácticamente en el olvido, desvalorizada y cooptada por un discurso patronalista.

Si es cierto -siguiendo el análisis hegeliano- que “el trabajo es la esencia probatoria del ser humano”, hoy, dadas las actuales condiciones en que vivimos, ello no parece muy convincente. De nosotros, de nuestra lucha y nuestro compromiso depende hacer realidad la consigna que “el trabajo hace libre”. 

 

Fuente: Argenpress

Contra el miedo

Contra el miedo


Uno.

De acuerdo al informe de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, en Argentina el 2011 hubo 282 femicidios y 29 infanticidios.

Dos.

Claro que el miedo abunda como peste sorda, primera línea de contención de los poderes. Claro que el niño calla ante el martirio de la orden salida de un gigante cuya mano tiene la dimensión de su rostro y la consistencia del padre autoritario o la madre que imita al padre autoritario. Claro que la mujer calla, como calla el niño, ante el mismo puño hecho de hueso tallado por el envilecimiento del taller, el campo y la oficina. Y enmudece de vergüenza –que en este caso, es miedo torcido por la norma- cuando también es sexo obligado, sin más pasión que la necesidad perentoria del más fuerte. Asimismo calla el niño y el empobrecido; el negro y el originario; calla el migrante y el mal pagado; el anciano y el inválido; el desocupado, el trabajador informal, quien sólo conoce el polvo de las alfombras persas, y el loco.

Tres.

Claro que la historia de toda la sociedad hasta ahora es la historia de la lucha de clases, de las relaciones de poder; del miedo y la rebeldía. Desde arriba, desde los pocos con tanto, armados de municiones misteriosas, de egoísmo inagotable y oscuro como noche cerrada; desde arriba, el puño del macho retocado en sus representaciones, sujeto del capital y su movimiento; mistificado y multiplicado como deidad en los medios de comunicación, los generalatos, los títulos y los titulares, la ley y sus laberintos, cae pesadamente sobre la comunidad, revelando el pavor a perder los privilegios. Por eso el miedo de los de arriba siempre sobreactúa. Es violencia preventiva, lluvia atómica contra un pájaro. ¿Por qué? Porque el miedo del dueño y del que manda, del macho cuya parentela ilustra los billetes, proviene del desasosiego. Sabe perfectamente que el actual orden de las cosas es normalidad inestable, falsa conciencia, ideología, tránsito depredador, relaciones sociales con fecha de vencimiento.

En cambio el miedo de los subalternos es corporal, hambriento, pura incertidumbre, frío como la luna. Sólo puede arroparse colectivamente.

Cuatro.

Claro que a estas alturas del conocimiento socialmente producido y privadamente apropiado, las mediaciones del miedo, sus máscaras alienantes tienen fondo de pantalla. Si nadie comprara televisores, los que ordenan los impondrían ‘sin costo’en la habitación del 99 % de la gente. Ya se obsequian los periódicos mientras los aparatos de radio yacen en las ferias de todos los pueblos. Y quien se acerca, mira o lee, deduce la misma voz, los mismos mandamientos, los mismos auspiciadores. En algunos lugares, hasta el fútbol millonario y las carreras de autos se transmiten gratuitamente en el altar de la caja repetidora. Esa cuya luz propia no deja ver.

Las mediaciones del miedo se corresponden con la división del trabajo, con la pirámide de los explotados con salarios más o menos infames. Con el grado de riesgo que comporta su capacidad de consumo. Con el gerente, el jefe, el capataz, el empleado y su ayudante, el del aseo, el de los mandados y el que abre y cierra la puerta. La mujer, al fondo, rentado su trabajo por menos posibilidades de endeudamiento. La mujer acuchillada como un bosque por la industria del papel. La mujer con la barriga llena de peces muertos como el agua después de lavar la extracción voraz de los metales en la montaña o en la pampa rota.

Cinco.

Claro que el miedo de muchos es obsecuencia concreta, subordinación, disciplina, autocensura y vigilancia. Horario de llegada y de salida. Si el capital mundializado se resuelve en el casino de las bolsas de los que temen por los privilegios que tienen por perder, entonces el uniforme y el peinado, el escote y el edulcorante, sincrónicamente, es el mismo en todos los rincones.

La obsecuencia no es abstracta. Es miedo en forma de silencio y rodillas mordidas, de gesto exculpatorio. Es el aplauso al niño malabarista en el trasporte subterráneo. Es la mirada sobre el hombro del más fragilizado por la expoliación y, a la vez, la pleitesía obscena al que distribuye los cheques a fin de mes. La obsecuencia maldice al vecino, al callejero, a las putas, los maricones; a los vagabundos que duermen en la calle Riobamba, en el centro del microcentro de Buenos Aires, que comen cebollas y que a un árbol junto al basurero público le han vestido como si fuera un pino navideño y le han atado una bandera del país.

La obsecuencia es la complicidad muda ante el castigo por encargo de las patotas sindicales contra los trabajadores que luchan para que la vida sea organizada por la mayoría. El mismo terror que fortalece y autoriza por ausencia al crimen funcional, a las cifras oficiales, el reciente aumento del 100 % de la dieta de los senadores y diputados de todas las bancadas, la especulación de los precios, la desigualdad social, la concentración capitalista, los privilegios de la petrolera hispana Repsol, el paso mortal de los químicos y explosivos de la megaminería, la ley anti-terrorista contra la conciencia realizada en combate social y político de los trabajadores y el pueblo.

Eso sí, el miedo tiene su ruina en el momento de la rebeldía. Y la rebeldía su oportunidad cuando adquiere unidad de sentido, dignifica a los desheredados, inspira a la juventud, se monta sobre la historia desde el calendario popular, torna sujeto al que ayer nada más era objeto, cliente y consumidor. Y cuando se arquitectura como fuerza social transformadora, con proyecto, lúcidamente, que no iluminadamente.

La rebeldía es la crisis del miedo y el desplazamiento de la obsecuencia.

Y la rebeldía tampoco es abstracta. Es la voluntad colectiva necesariamente organizada para destruir la opresión de clase y su movimiento que maximiza el beneficio a costa de humanidad.

Y donde no existe rebeldía sólo hay mansedumbre, fatalidad, cinismo.

Chile: “Los trabajadores no podemos dejar de lado la lucha política y nuestra opción de poder”

Chile: “Los trabajadores no podemos dejar de lado la lucha política y nuestra opción de poder”

 

Por Andrés Figueroa Cornejo 

 

 

Entrevista con el Presidente de la Confederación de Gente de Mar, Jorge Bustos, a pocos días de la huelga nacional de los trabajadores portuarios de Chile.

 

A los 17 años ya era trabajador portuario; es padre de cinco hijos, dirigente sindical desde hace 12 vueltas al sol y está leyendo “Desde la rebelión popular a la sublevación imaginaria”. Jorge Bustos lidera la Federación de Trabajadores Portuarios de Valparaíso y la Confederación de Gente de Mar (Congemar), y en sus ratos libres se dedica a escribir artículos sobre la actualidad porteña con óptica crítica y desde los intereses profundos de la comunidad de la capital de la V Región, “porque los que producimos la riqueza, también debemos decir lo que pensamos. No es un privilegio de los que tienen más instrucción. Los trabajadores somos parte permanente de la sociedad y por lo tanto tenemos el deber de levantar nuestra voz cuando encontramos que algo anda tan mal como ahora”, y añade que “desde 1999, junto con el movimiento portuario, pensé que era posible reunir las demandas propias con los graves problemas de la ciudad, y el 14 de julio de ese año se empezó a escribir el relato que hoy ha tomado más fuerza, que es el de la defensa de nuestra ciudad y su castigada población”.
- La Unión Portuaria de Chile ha convocado a una huelga nacional del sector para el 15 y 16 de febrero próximos, ¿qué papel juega la Congemar que conduces?
“La Unión Portuaria es un clamor de los trabajadores mas concientes del país. En términos de insumos, la Congemar es la agrupación que ha aportado más a la discusión; y en términos orgánicos, los más avanzados son los trabajadores del Bío-Bío (VIII Región). Los aportes de la Congemar todavía no terminan de hacerse carne en el conjunto de los trabajadores, en todo caso. Tenemos el viejo problema de que aún no damos el salto del combate economicista de corto alcance, hacia la formalización del empleo. De todos modos, tengo muy claro que los procesos de maduración son colectivos. Uno lo que hace es escuchar y eso transformarlo en pelea política. La misión de una orgánica como la Confederación es poner los temas políticos en el tapete, discutir con el parlamento, con las universidades para ir generando conocimientos propios. Los “viejos” (manera en que afectuosamente se denominan entre sí los trabajadores y dirigentes sindicales en Chile) tienden a creer más en lo que dicen de nosotros los académicos, que a nosotros mismos.”
- ¿Cuáles son las problemáticas particulares de los portuarios de Valparaíso y V Región?
“El 2011 se realizó un estudio con la Universidad Católica de Valparaíso donde se encuestaron a 202 trabajadores y los resultados fueron los mismos que nosotros habíamos detectado hace años. Digamos que nos faltaba ese ‘blindaje de la academia’.
El informe concluye que las faenas portuarias deben ser consideradas “Trabajo Pesado” y que el daño previsional de los portuarios tiene que ser asumido por el Estado. Un punto aparte es la odiosa informalidad laboral que afecta a más del 90% de los trabajadores y que los transforma en parias del sistema.”
Industria portuaria: Territorio estratégico
- ¿Cuál es el lugar en la economía que ocupa la industria portuaria y los trabajadores que ustedes aglutinan?
“Somos trabajadores portuarios y trabajadores pesqueros. Evidentemente, nuestro sitio en la cadena de producción de servicios del comercio internacional es estratégico. Cuando los sindicatos lo entiendan, estaremos en condiciones de modificar el sistema económico del país.”
- ¿Cuántos trabajadores existen en el sector, y cuáles son sus condiciones salariales y laborales?
“A nivel nacional somos alrededor de 45 mil mujeres y hombres. El trabajo es informal, con turnos alternados de 7,5 hrs., sin tiempo para descansar las 8 hrs. diarias. La gente está expuesta a altas y bajísimas temperaturas, a los rayos ultravioletas, la contaminación acústica y polución. La encuesta que te mencioné arrojó la presencia de un síndrome que para nosotros es casi ‘natural’, y que se llama estrés permanente o crónico.”
- ¿Qué tasa de accidentabilidad sufren?
“Desde hace 10 años contamos un promedio de dos muertos anuales y los accidentes, como desmembramientos corporales, son comunes.”
Las asambleas mandan
- Ya hicieron un paro el 30 de enero, ¿cómo lo evalúas?
“Sin estar de acuerdo con el petitorio, creo que los viejos demostraron que están para cosas más grandes, en particular los de la VIII Región y algunos del norte del país. Estimo que la formalización del empleo y las pensiones para los mayores debieran ser parte del pliego nacional. Los compañeros han planteado avanzar a través del tema de los impuestos que nos cobran, y bueno, las asambleas son las que mandan.”
- ¿Habían hecho algo así antes?
“Sí, en 1999, pero también fue un movimiento economicista que al final terminó con un fraude entre dirigentes sindicales y autoridades de gobierno.”
La mecha: Impuestos injustos
-¿Cuáles son las causas de la huelga nacional del 15 y 16 de febrero?
“Se demanda la devolución de un impuesto a la renta que se cobra a los trabajadores “eventuales”, y que se le calcula como si los viejos trabajaran 30 turnos al mes, cuando la verdad es que la mayoría trabaja entre 10 y 18 turnos. ¡Es decir, pagamos más impuestos que la minería y las navieras en Chile!”
- ¿Hay alguna diferencia entre el trato de la Concertación y de Piñera respecto de sus demandas centrales?
“Ninguna. Sólo le cambiaron la cara al “macho”. Todo sigue igual y peor en algunos casos: la concentración de la industria en pocas manos y extranjeras más encima, y los ministros que creen que los barcos se estacionan. En fin, la misma ignorancia por parte del poder.”
“Aquí no se habla de la CUT”
- ¿Los trabajadores y sindicatos tienen derecho a plantearse políticamente, concepto distinto a ‘partidistamente’?
“Por supuesto. Creo que en ese sentido hemos abierto una puerta que nos permitirá avanzar más rápidamente. Los viejos están empezando a entender que se deben juntar las reivindicaciones de sus hijos con las nuestras. Y el rechazo a los políticos y a la vieja política es evidente.”
- Si existe una clara crisis de representatividad del sistema político tradicional, ¿les cabe a las fuerzas sociales tomar cartas en el asunto?
“Claro, pero falta pachorra y voluntad. Sin embargo, se están haciendo los esfuerzos para levantar una alternativa a la conducción política vieja, desde el mundo social.”
- ¿Y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT)?
“No vale nada. Los acuerdos de su desprestigiada dirigencia para los portuarios son patéticos. Aquí no se habla de la CUT, así no sea por algún despistado que se cree político y que viene a ‘vender la pomada’.”
“El ‘purismo’ sólo retrasa la unidad necesaria”
- Las demandas económicas y laborales siempre tienen un techo. ¿Los trabajadores en general, deberían plantearse algún camino hacia la creación de una alternativa política propia?
“En eso estamos. Con miedos e incomprensiones, pero caminando en la discusión y llegando a consensos. Claramente los trabajadores no podemos seguir pensando en reivindicaciones corporativas y dejar de lado la lucha política y nuestra opción de poder; esto es, la justa necesidad de copar los espacios que esta restringida democracia nos permite. Lo importante es la decisión de ir a la disputa del poder.”
- ¿Con qué otros sectores sociales deberían ligarse los trabajadores?
“Si la estrategia es la toma del poder, la táctica es incluir a todos los que están en contra del sistema económico imperante; los que se han arrepentido de vender patria; los que quieren un mundo sustentable, los que luchan por la educación gratuita, salud para todos. El ‘purismo’ sólo retrasa el avance de la unidad necesaria.”
- En el 2012 se agudizará la crisis económica mundial. ¿Qué efectos puede tener en los portuarios y en los trabajadores en general si no ofrecen lucha?

 

 

“Habrá cambios en las formas de producción. Van a dejar fuera a los que tengan menos instrucción o que no fueron capaces de reciclarse, particularmente en el tema tecnológico. Es por eso que no sólo debemos concentrarnos en las ‘lucas’ (dinero), sino que también en el trabajo decente y por supuesto, en un retiro digno y justo.”

Argentina, Salta: Reprimen a desocupados cuando solicitaban reestatización del petróleo en Tartagal

 

Por Marco Díaz Muñoz (COPENOA)

Unos doscientos desocupados agrupados en la Unión de Trabajadores Desocupados de Gral. Mosconi y otras organizaciones sociales fueron reprimidos por un grupo de infantería de la provincia de Salta, cuando dirigentes populares se encontraban reunidos con funcionarios de gobierno de la Municipalidad de Tartagal, para establecer una mesa de consultas ante la posibilidad de la reestatización de los hidrocarburos en el país.

Para el ambientalista y dirigente social José “Pepino” Fernández, “esta nueva represión, se enmarca en la persecución que realiza el gobierno de Urtubey, sobre las organizaciones que encabezan el pedido de reestatización y denuncian negociados entre el gobernador salteño y las petroleras multinacionales”, Fernández agrega “La relación es tan directa que Rodolfo Urtubey, padre del gobernador Juan Manuel Urtubey es el apoderado de la Petrolera multinacional Pan American Energy".
La Agencia de Noticias Copenoa emite el video capturado por el periodista Julio Rojas Director del diario digital elimaginario.

 

Socialismo Allendista propone sanciones desde la CELAC y UNASUR contra el Reino Unido en apoyo Argentina y solidariza con Cuba

Socialismo Allendista propone sanciones desde la CELAC y UNASUR contra el Reino Unido en apoyo Argentina y solidariza con Cuba

Declaración Publica

 

Los Socialistas Allendistas hacemos nuestras las resoluciones de solidaridad y respaldo al reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas tomadas por la XI Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y solicitamos al gobierno chileno el establecer sanciones contra el Reino Unido en el marco de la CELAC y UNASUR pues no se trata de un problema sólo argentino sino de toda la región latinoamericana. Por otra parte compartimos también que es inaceptable la exclusión de la cual es objeto Cuba en la próxima Cumbre de las América a efectuarse en abril en Cartagena, Colombia. Chile en tanto pais que preside la próxima CELAC debe exigir la participación de Cuba en esa reunión o de lo contrario no asistir a esa Cumbre, tal como bien lo han decidido los países miembros del ALBA.

Los Socialistas Allendistas consideramos que ha llegado la hora que Chile recupere una política exterior autónoma, soberana y digna. Para ello resulta indispensable el manifestar una inequívoca y concreta solidaridad con la Argentina frente a la actitud neo colonial del Reino Unido en las Malvinas y asumir una postura decidida frente al bloqueo y exclusión de Cuba.

Esteban Silva Presidente Comite Ejecutivo Nacional

Socialismo Allendista de Chile

Argentina: El ajuste de cuentas

Argentina: El ajuste de cuentas

Por Andrés Figueroa Cornejo

Uno.

¿Por qué, con fatalidad abstracta y atávica y como si la historia no fuera un movimiento permanente y contradictorio, en Argentina hay quienes homologan “lo popular” con “peronismo”, inexorablemente? ¿Por qué hay gente de buen corazón, que aspira a la justicia social, la igualdad y la libertad, el fin de la explotación, el gobierno planetario de una sociedad sin inequidades ni discriminaciones de ninguna especie, profundamente humanista, que piensa que el capitalismo expansionista chino es mucho mejor y una alternativa al imperialismo capitalista norteamericano o europeo? ¿Por qué muchas personas que quieren cambiar el mundo se concentran en los fenómenos y los síntomas, la fachada y la anécdota, y no en las relaciones sociales, de clase y de poder, que organizan la infamia?

Dos.

Unilateralmente, el pre candidato a la presidencia de Argentina para el 2015, el ultraliberal y millonario gobernador de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio “Veto” Macri, dictó la no realización del Congreso Pedagógico porteño que debía debatir, puertas abiertas a la sociedad, los aspectos más relevantes de la enseñanza en la metrópolis. Macri -admirador del  políticamente fallecido primer mandatario chileno, Sebastián Piñera-, sujeto de discutible capacidad neurolingüística, mediante un decreto intentó argumentar que discutir para corregir el proceso educativo democráticamente, “atenta contra la agenda educativa y el cumplimiento de los 190 días de clases previstos”. Si incluso ese pretexto fuera cierto, de todos modos Macri privilegia peregrinamente la contabilidad administrativa sobre el mejoramiento real de la enseñanza. ¿Olvida el señor gobernador que los docentes son, además de formadores estratégicos de mujeres y hombres, líderes de opinión de la comunidad? ¿Cuánto gasta en asesorías que le agujerean los pies con municiones imborrables?

Tres.

El sistema financiero que opera en Argentina (representante del “anarco-capitalismo”), obtuvo  utilidades por casi 3 mil millones de dólares entre enero y noviembre de 2011 (21 % más que en el mismo período de 2010).

En tanto, la Presidenta de Argentina realizó una alocución pública para referirse  a su visión de las cosas. Ante la ocurrencia y advenimiento de las paritarias o negociaciones colectivas por sector económico entre dueños y trabajadores, desmintió que el gobierno haya colocado un límite a los reajustes salariales de un 18 %, toda vez que ministros del Ejecutivo (como el de Educación) así lo afirmaron a fines de enero.  Al respecto, CFK  dijo que “”Quiero que sepan todos, empresarios y trabajadores, que van a poder negociar libremente  sus paritarias, pero según la rentabilidad de cada sector”. Lamentablemente, Salomón dirimía casos particulares entre iguales y contaba con la inspiración divina. La inflación –de acuerdo a diversos estudios no gubernamentales- se encuentra en alrededor de un 30 %. Ello impacta en todos los índices macroeconómicos, en todas las cifras oficiales que se ofrecen opaca y nominalmente, y, más que nada, en la vida real de los alrededor de 17 millones de trabajadores activos (donde la mitad se desempeña informalmente o “en negro” –sin vínculo contractual, sin seguridad social, precaria e infrahumanamente-, obteniendo mucho menos del salario mínimo (que para buena parte de la fuerza de trabajo formal, es el máximo) y donde también tiene su lugar un territorio no establecido del más de un millón y medio de niños y adolescentes que realizan labores de adulto). La fórmula gubernamental –que poco tiene que envidiarle a la voceada por el peronista de derecha, peón de los que mandan y líder inestable de la Central General de Trabajadores, Hugo Moyano, que habla de “repartición de utilidades”- resulta de un corporativismo peligroso. Si se lograran superar los escollos contables de los propietarios y sus clásicos “lavados” para sortear impuestos, empleo y remuneraciones según sus ingentes tasas de ganancia; de cualquier forma un método de esa naturaleza simplemente consolidaría las desigualdades no sólo entre capital y trabajo, sino también entre los propios trabajadores. Y, en general, no sobre un mejoramiento de la base salarial.

Los obreros textiles ya alcanzaron un 28 % de reajuste y a mitad de año van por más; mientras los educadores a nivel nacional demandan un 32 %, es decir, 700 dólares. Un arriendo habitacional, aun más barato que el promedio, cuesta 350 dólares (en los barrios exclusivos de Buenos Aires, el precio del metro cuadrado de vivienda es de 3 mil a 4 mil dólares). Las paritarias docentes se han postergado por parte del gobierno con el fin de que al borde del inicio del año lectivo, los profesores se vean arrojados a la eventualidad de una huelga. Y las huelgas del magisterio son el argumento tradicional que usa la enseñanza privada para liquidar a la pública ante las madres, padres y apoderados.

Lo anterior es sólo una parte del programa de ajustes económicos post electoral del gobierno, frente a la propia inflación, el déficit fiscal y la colección de divisas. La retirada de subsidios al capital, lejos de los discursos, paulatinamente ha liberalizado al alza las tarifas de los servicios públicos, la telefonía, el transporte. Porque en el capitalismo, independientemente de sus variantes –que desde abajo apenas se distinguen-, el Estado se encuentra al servicio del capital y su reproducción ampliada. Y Por más fútbol y carreras de autos que compre para ser transmitidas por televisión abierta; haga bravatas patrióticas, o reajuste las pensiones de miseria bajo los números de la inflación (17 %). En el marco de una crisis económica global, cuando nunca antes en la historia del trabajo asalariado, el capital había estado más transnacionalizado, más mundializado y sus flujos financieros y especulativos fueron más hegemónicos, el Ejecutivo adopta medidas pseudo autárquicas en vez de impulsar decidida y no sólo teatralmente la relación complementaria sur-sur, a escala continental, para empezar. Porque la contradicción esencial de la actual fase no es capitalismo nacional versus capitalismo mundial. Es simplemente capitalismo versus proyectos de sociedad no capitalistas; capital versus trabajo, capitalismo versus humanidad. 

Desde la Casa Rosada se dice que se creará una comisión  “para que evalúen la competitividad de cada área. Porque para nosotros la competitividad lo es sólo con respecto a la inclusión social, si no no lo es. En ese caso es explotación”. Pero donde se afirma “inclusión social”, debe ir pacto social de intereses irreconciliables de los pocos que concentran privadamente el excedente que produce la mayoría. ¿O sentar a la servidumbre mal pagada en la misma mesa de su propietario resuelve la falsa conciencia del que administra la opresión? ¿Y la explotación del hombre por el hombre, el despojo de los recursos naturales, la destrucción de los pueblos originarios, el patriarcado y las relaciones de poder se acaban con la capacidad de endeudamiento de los empobrecidos? Lo trabajadores y el pueblo son objeto de explotación o sujeto protagónico de la historia. Subordinados o hegemonía libertaria. En el trance dinámico y complejo de ese combate antiguo se dirime el porvenir.

Los nudos de lucha anticapitalista no pueden distraerse con el corporativismo ni el cooperativismo funcional o “de mercado”. El anticapitalismo y su organización nuclear, hace su día en el continente del pueblo trabajador. Desde las luchas espontáneas, primeramente económicas; desde el ambientalismo consecuente y las demandas genuinas de la mayoría; desde la resistencia de los originarios, la emancipación de la mujer, los migrantes expoliados. Así  adquiere su forma y su táctica, multiplica sus fuerzas y precipita, como una alternativa proveniente del movimiento real y no desde afuera, la convicción de poder político sin mediaciones de las clases subalternas y sus particularidades. De lo contrario se transforma en puro decorado que legitima el orden impuesto por arriba. En el “niño terrible” que testimonia la injusticia, pero no la trueca; que se emborracha con manuales inútiles, pero es impotente cuando se trata de rimar y remar junto a los tiempos y modos de los desheredados. 

 

Febrero 5 de 2012