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T r i b u n a c h i l e n a

Con la presa política Milagro Sala en la cárcel de Jujuy: El escarmiento

Con la presa política Milagro Sala en la cárcel de Jujuy: El escarmiento


Horacio Verbitsky
Página/12


El trámite de ingreso al pabellón femenino 3 de la Unidad Penal de Alto Comedero, en las afueras de San Salvador, es engorroso: hay que sortear dos mesas de entradas, donde se controlan los documentos de los visitantes y se cotejan con unas tarjetas de cartulina donde constan los nombres de las personas que cada detenida ha autorizado. O donde deberían constar, porque a menudo faltan nombres que fueron consignados y el excluido debe volverse a casa. Luego es el turno de la requisa, que puede ser humillante o formal según el humor de quien la realice y la condición social y racial del requisado. A mí apenas me palparon, como se hace en los aeropuertos, pero a un pibe morocho le hicieron quitar hasta el calzoncillo. A otro de piel más clara le abrieron las humitas que traía en una bolsa de plástico. Durante quince minutos el guardia cortó con una tijera cada piolín, abrió cada una de las chalas en cruz y separó la masa de maíz, que pasará pasará en este cicatero Martín Pescador, mientras las pancas de la mazorca, como el último que quedará en el juego infantil, fueron retenidas por la autoridad. Le pregunté al guardia qué amenaza para la seguridad constituían las chalas.

–Si las secan, con estas hojas pueden hacer la yisca. ¿Usted sabe lo que es la yisca? –me preguntó sobrador.

–Claro –le contesté para ocultar mi ignorancia.

–Y si las hierven hacen la chicha –agregó el yuga.

Al trasponer la reja me recibió Milagro Sala, con un jogging y un buzo blanco, como las canas que matizan su pelo bien oscuro. Le transmití la solidaridad del CELS, que está haciendo todo lo posible para que cese su arbitraria detención. En un abrazo fuerte y lento me agradeció y me dijo al oído:

–Sí, sáquenme de aquí, por favor.

Con la música a otra parte

Nos sentamos con ella y su familia a una larga mesa con dos bancos bajo unos árboles en el amplio parque de pasto ralo de la cárcel. Al rato comenzó a llover y entramos mesa y bancos a un comedor que las reclusas mantienen bien limpio. Cuando conté la imagen vejatoria que había visto en la requisa, que el visitante soportó rescatando con sus dedos la masa que quedaba adherida a las pancas para comerla ahí mismo, me explicaron que la yisca es la ceniza que se mastica junto a la hoja de coca y acelera su efecto.

También pregunté por la tela negra que obstruye la visión de la ruta que lleva al barrio de la Túpac, a pocos minutos del penal. El 20 de febrero, Milagro cumplió 52 años. Muchos tupaqueros quisieron saludarla, pero los horarios de visita son restringidos: sólo miércoles, sábados y domingos, de 14 a 18. Milagro es la jefa de una familia numerosa, con hermanos, hijos, nietos, que no quieren perderse un minuto de su compañía. Mientras ella habla, su nuera le acaricia el pelo, la besa, su hijo da cuenta en forma sistemática de una pizza y sus dos nietos con equipo deportivo de River Plate retozan en el parque. Además no se admiten más de doce visitas simultáneas por detenida. La larga cola de los que aguardan para entrar sólo avanza con cuentagotas a medida que se retiran algunos de los que pasaron antes. De modo que para festejarle el cumpleaños, un grupo de tupaqueros trajo un mariachi a la ruta. Desde el otro lado del alambre le dieron una serenata. Para impedir tan grave afectación a la disciplina el gobierno del contador Morales ordenó colocar la tela negra que me había intrigado.

Cuando le pregunté por los dos emisarios del presidente Maurizio Macrì que le plantearon que pidiera la prisión domiciliaria, Milagro fue categórica:

–No voy a someterme a esa extorsión. La prisión domiciliaria es para los genocidas. Yo no he cometido ningún delito y sólo acepto la libertad.

Como a Tupac Amaru

“Nos están desmembrando, como a Tupac Amaru”, dice con pesadumbre Raúl Noro. Este hombre blanco, canoso, de hablar pausado, conoció a Milagro Sala cuando el diario La Nación de Buenos Aires, del que era corresponsal, lo destinó a cubrir las tremendas movilizaciones sociales de hace dos décadas. Pese a todas las diferencias se enamoraron y se casaron, primero por el rito andino, lo cual escandalizó a la buena sociedad jujeña, y luego también ante la ley argentina. “Extraño a mi Flaquita”, dice con expresión devastada, mientras muestra la casa que comparten en el centro de San Salvador, una típica edificación de clase media, amplia, sólida y sin lujos, que un periodista dado a la hipérbole y el oficialismo, se animó a comparar con el Palacio de Buckingham.

En cada cuarto hay retratos de Eva Perón, del Che Guevara y de José Gabriel Condorcanqui, descuartizado en represalia por la gran rebelión indígena del siglo XVIII contra el colonialismo español. Los mismos tres rostros están impresos sobre los tanques de agua de las 4500 viviendas construidas por la organización en el barrio Alto Comedero, en las afueras de San Salvador, a cuya entrada un cartel lo describe como “El Cantri de la Tupac Amaru”. Sea en serio o en broma, estas cosas alimentan la exasperación de las clases altas y el sistema político por el crecimiento de formas de organización popular que acaban con el clientelismo y la marginalidad.

En cuanto se ingresa en ese lote de 150 hectáreas, de tierra arcillosa e inundable, que los cooperativistas sanearon para levantar allí un barrio único en el país, se perciben los efectos de la división propiciada por el gobierno: está cerrada la fábrica de bloques y adoquines, que fue fundamental para el crecimiento de la organización, y un grupo de hombres apostados junto a un par de camionetas controla cada movimiento, con actitud desafiante, porque están entre aquellos que el contador Morales consiguió quebrar, con la combinación de promesas y amenazas que caracteriza su gestión. Más allá, algunos lotes vacíos han sido intrusados por familias que se instalaron en carpas precarias, de las que nadie los corre porque ésa es la provocación que el gobierno ha montado para justificar mayor represión. Al revés, son funcionarios oficiales los que asaltan las viviendas de los cooperativistas. El Instituto de Vivienda y Urbanismo está en manos de Walter Morales, un hermano del gobernador, que las asigna a gente de su confianza. Los títulos de propiedad no los entrega la cooperativa constructora, sino el IVUJ y el municipio. Al volver de la huelga de hambre cuando detuvieron a Milagro, el tupaquero José Gómez encontró su casa ocupada. Cuando reclamó que se la devolvieran, le dispararon una bala de goma al estómago con una escopeta recortada de uso oficial. Quien la accionó era un miembro de la policía de Morales. Gómez quedó tendido en el suelo. El policía lo dio vuelta y le revisó los bolsillos, “a ver si tenía armas”.

–No, la tenés vos al arma –le respondió Gómez antes de desvanecerse.

Fueron precisas dos operaciones para que pudiera contarlo.

La provocación

A sus abrumados 72 años. Noro sólo se enciende cuando describe un día en la vida de su compañera, que comienza muy temprano en la mañana y se extiende hasta más allá de la medianoche, a un ritmo tan extenuante que sus colaboradores deben turnarse para seguirla. Noro come y duerme poco, y sus pantalones caídos acusan los cinco kilos que perdió desde que se la llevaron. Lamenta que su energía no le baste para suplir la ausencia de la Negra, como también la llama. A todos les pasa lo mismo. El gobierno lo sabe y por eso la primera tarea que se propuso al asumir la gobernación el 10 de diciembre fue descabezar a esa organización gigantesca que llegó a ser el tercer empleador provincial, después del Estado jujeño y del ingenio Ledesma. Esos son los tres protagonistas de esa historia, y ésa la clave de lo que se discute. Con el bipartidismo peronista-radical, Carlos Pedro Blaquier y el ingenio fueron el poder real en la provincia, que controló el Estado a través de gobernantes que antes fueron sus empleados, hasta que la Túpac Amaru expresó el descontento popular con el sistema político y logró organizarlo como no se ha dado en ningún otro lugar del país. En todos sus sitios hay carteles con frases de los tres númenes de la organización. “Campesino, el patrón no comerá más de tu pobreza”, proclama Tupac Amaru. “Endurecerse sin perder la ternura” es la consigna del Che. El repertorio de Evita es más diverso. Milagro me dijo que de noche aprovecha un rayo de luz que viene de afuera de la pieza que comparte con otras cuatro reclusas para leer.

Le pregunté qué leía. Desde que está detenida leyó tres veces “La razón de mi vida”, escrito por otra plebeya amada y odiada por igual.

También quise saber por qué el Perro Santillán la acusaba de promover la narcopolítica y la venta de drogas.

–Porque ésa es la línea de Morales. ¿Quién ha hecho más que nosotros para rescatar a los chicos de la marginalidad y la droga? –se enfurece.

–Pero ¿por qué el Perro?

–Hay que preguntarle a sus compañeros que lo echaron del PCR. Siempre hace lo mismo.

Cuando Blaquier tuvo que ejercer su defensa en la causa en la que fue procesado por el Apagón de Ledesma, que la Tupac recuerda cada año con una interminable manifestación, los muy organizados militantes de la Túpac se apostaron a cien metros del trayecto que debía recorrer para llegar al juzgado. Cuando llegó, dos miembros de la organización del Perro Santillán golpearon y sacudieron el auto del patrón.

–Son unos provocadores –dice Milagro.

Me cuenta que pese a ello Ledesma acusó a la Túpac y los medios lo reprodujeron como verdad revelada.

–Me he reunido con uno de sus gerentes y le he dicho que saben mejor que nadie que no hemos sido nosotros.

–Sí, pero ustedes tienen peso y nos dan visibilidad –le respondió.

Milagro deja constancia del efecto que tuvo aquel episodio en el juzgado:

–Blaquier se mandó a mudar, no volvió nunca más y consiguió que le tomaran declaración por videoconferencia en el Consejo de la Magistratura.

Palos por el culo

En el aeropuerto de San Salvador, un hombre grande, en ropa deportiva de muy buena calidad, se despegó por un instante de los hijos y nietos que celebraban su regreso para decirme:

–Vengo de México y cada persona que vi me preguntó por lo que le están haciendo a la Milagro. Usted verá la historia que le han inventado. Yo no me beneficié en nada y como puede ver soy de otro sector social –sobreabundó–, pero lo que ha hecho esta gente es extraordinario.

En el trayecto desde el aeropuerto a la ciudad le conté el diálogo a Raúl Noro.

–Uno por lo menos –comentó.

Su escepticismo sobre las posiciones de la clase media jujeña se nutre de los recuerdos de infancia, cuando en su propia familia se repetía como una lección de vida:

–Al negro y al mulo, palos por el culo.

Miguel Pereira es el interventor designado por el actual gobierno en Radio y Televisión Argentina. Es difícil imaginar que hoy le permitieran emitir el documental sobre la Túpac y su creadora que filmó en 2007. Chica de la calle, Milagro Sala comenzó su militancia la primera vez que estuvo en la cárcel, por una refriega con la policía. Allí organizó una huelga de hambre cuyo resultado fue que se permitiera cocinar a las presas, con mejor alimentación a igual costo. Al salir obtuvo un empleo municipal y participó en las masivas movilizaciones de ATE. Luego de cada acto, que comenzaba con gases y balas de goma policiales y terminaba con un cambio de gobernador, un grupo de chiquilines la acompañaba de regreso a su casa, ninguno con menos de seis hermanos, hijos de familias en situación precaria, en una de las provincias más pobres, carcomida por las enfermedades y el clientelismo. Todos cuentan que alternaban changas con choreos y consumían sustancias poco recomendables.

“Tenían restos de pegamento en la naricita”, dice Milagro. En forma gradual se fueron quedando con ella, que llegó a albergar a treinta en su casa. Los sorprendió con la propuesta de organizar en cada barrio un merendero (ellos le llaman con modestia una copa de leche) para los chiquitos más necesitados. Ése fue el rudimento de su organización, que creció en forma incesante. Al estallar la crisis de fin de siglo administraron con criterio social bolsones de comida y planes de ayuda monetaria, lo cual les permitió organizarse mejor e incluir a más personas. A partir de 2003, cuando Néstor Kirchner llegó a la presidencia con una política de incorporación de los movimientos sociales, recibieron planes para la construcción de viviendas de 54 m2, con dos habitaciones, cocina-comedor, baño y lavadero. Cada casa da empleo a cuatro personas, contra un puesto y medio cuando son construidas por empresas comerciales, y a un costo muy inferior. Aún así, con el excedente obtenido, todos los barrios tienen pileta de natación, cibercafé, telecabinas, minimercado y polideportivo con canchas de fútbol, básquet, hockey, rugby. También construyeron dos escuelas. Una fue bautizada Olga Arédez y la otra Germán Abdala, donde los trabajadores terminan sus estudios primarios o secundarios y obtienen títulos legales reconocidos por la provincia. Además del programa de estudios se dictan tres materias obligatorias: “Autoestima”, “Historia y cultura de Jujuy y de los pueblos originarios” y “Lucha del movimiento obrero”. Entre ambos colegios tienen 150 profesores, cuyos sueldos paga la organización. Allí asisten jóvenes y adultos, de 17 años en adelante. En una provincia con paternidad precoz, muchos jóvenes van con sus hijos. “No competimos con el Estado, nos metemos allí donde el Estado falló, como las villas”, dicen. Tiene biblioteca, laboratorio y sala de cómputo. Los fines de semana, los profesores realizan trabajo voluntario en los barrios más humildes de Jujuy cuenta Juan Manuel Esquivel, un profesor de filosofía responsable del sistema educativo tupaquero. Recién cuando fue candidato a diputado provincial los compañeros aprendieron el nombre de quien siguen llamando El Dire. Durante todos esos años las principales decisiones de la organización se adoptaron en asamblea semanal, de 900 delegados. La organización tiene unas 400 unidades barriales en Jujuy y está implantada en diecisiete provincias. Su estricta disciplina ha dado pie a las versiones sobre actitudes dictatoriales de Sala, que prohibió el consumo de alcohol y estupefacientes y dispuso que todos los trabajadores estudiaran, como forma de rescatarlos de la marginalidad. Con fondos del ministerio de Desarrollo Social se establecieron seis fábricas, que ya no dependen del Estado, y que emplearon a 600 ex desocupados. Varias produjeron los materiales para la construcción de viviendas pero también hay una textil, donde se cosen guardapolvos, jeans, etc. Todas ellas venden su producción al público. En dos centros de salud, atienden 42 médicos, farmacéuticos, bioquímicos, y enfermeros y funcionan una farmacia y un laboratorio. Adquirieron un tomógrafo y un mamógrafo y dos ambulancias de alta complejidad. La atención y los remedios son gratuitos. También construyeron el primer Centro de Rehabilitación para personas con enfermedades invalidantes o capacidades diferentes.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-293902-2016-03-06.html

Colapso en la industria salmonera: mueren millones de peces y se multiplican las pérdidas

Colapso en la industria salmonera: mueren millones de peces y se multiplican las pérdidas

Escrito por Ecoceanos News

 

El valor de las salmoneras que tranzan sus acciones en la Bolsa de Comercio de Santiago se fue pique este martes luego que se conociera de la masiva mortandad de salmones generada por un florecimiento masivo de algas, especialmente en la zona del golfo de Reloncaví, cerca de Puerto Montt. Las condiciones climáticas del verano en curso han propiciado la floración masiva de algas, conocidas como bloom, primero en la zona norte de Aysén y Chiloé central, y ahora en el área de Puerto Montt, causando mortalidades por bajas de oxígeno y daño mecánico en las branquias de estos peces carnivoros.

 

De acuerdo a la información recopilada por Sernapesca serían 19 los centros de cultivo afectados, pertenecientes a las empresas AquaChile, Blumar, Camanchaca, Salmones Austral, Marine Harvest, Salmones Austral, Australis Mar, Salmones Humboldt y Marine Farm, con pérdidas a causa de mortalidad cercanas a las 12.700 ton, optando algunos de ellos por cosechas anticipadas.

Según el diario La Nación la compañía noruega Marine Harvest, la mayor salmonera del mundo, informó la muerte de alrededor de 1,2 millones de peces por algas nocivas en sus dependencias, ubicadas en la sureña región de Los Lagos. Lo anterior se suma a la alerta generada por las acuícolas Camanchaca, Blumar, AquaChile, y Australis Seafoods, afectadas por el “bloom de algas” en las zonas de Chiloé Centro , el norte de la región de Aysén y el área de Puerto Montt.

En tanto el diario La Tercera, la empresa Camanchaca estimó sus pérdidas en 1,5 millones de peces de los 3 millones que tienen los cultivos afectados, valorados en 22,2 millones de dólares.

Otra empresa impactada fue AquaChile, que informó la muerte de 2,3 millones de unidades de salmón atlántico, con un valor estimado de 15 millones de dólares, y especificó que sus centros de producción afectados “no cuentan con seguros contra este riesgo”.

Los títulos de AquaChile se hundieron el martes un 9,2% a $217,92, mientras que las acciones de Australis Seafoods perdieron un 8,97% a $13,40. Los papeles de Pesquera Camanchaca, en tanto, bajaron un 5,95% a $16,90 en tanto que los títulos de Invermar cayeron un 2% a $49.

El Opus Dei y su “opción preferencial por los ricos” al servicio de la economía neoliberal en Chile

El Opus Dei y su “opción preferencial por los ricos” al servicio de la economía neoliberal en Chile

  Escrito por Fabián Bustamante Olguín


Cada vez que se menciona la palabra Opus Dei (obra de Dios en latín) probablemente aparezcan en nuestras mentes imágenes de personas muy conservadoras y ligadas a las clases más poderosas de nuestro país. Lo cual, en gran parte, es cierto.

 

 

En todo caso, el Opus Dei (con presencia desde 1950 en Chile) consiguió penetrar con mayor fuerza durante la dictadura cívico-militar, en un sector de la elite chilena (católica), sobre todo en la empresarial, de la cual obtienen gran parte de su financiamiento para sus múltiples instituciones, cuestión que le permite tener una presencia no menos despreciable.  

Ahora bien, cabría preguntarse, ¿Por qué el Opus Dei tuvo esa fuerza dentro en la elite empresarial? ¿En qué medida las ideas del Opus Dei tuvieron acogida en el empresariado? Y ¿Cómo el Opus Dei, que tiene un claro ideologismo tradicionalista, se asoció con éxito con el neoliberalismo secularizante durante la década de los ochenta?

Con el fin de responder a estas interrogantes procederé a exponer algunas hipótesis, sin antes describir brevemente algunas consideraciones sobre el Opus Dei.

 

I

Se podría decir que el Opus Dei (nombre corriente asignado a la Sociedad Sacerdotal de Santa Cruz), fundado en Madrid el 2 de octubre de 1928 por monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás (1902-1975), constituye una organización que reúne a sacerdotes y laicos (con secciones independientes para hombres y mujeres, cada una con su propio régimen de apostolado), -de clase alta y con estudios superiores-, comprometidos a ejercer su apostolado en sus respectivos grupos de influencia. Sus miembros se clasifican jerárquicamente dentro de ella, a saber: numerarios (el estado mayor de la Obra), oblatos (suboficiales), supernumerarios y cooperadores (la tropa y cuerpos auxiliares). Estos últimos son los únicos que pueden contraer matrimonio, mientras que los primeros deben realizar votos de pobreza y castidad.  

En un principio, el Opus Dei propuso una “recatolización” de la sociedad española en el contexto del profundo anticlericalismo profesado por la Segunda República (1931-1936). Durante la Guerra Civil española (1936-1939), Escrivá de Balaguer apoyó al bando nacionalista de Franco, rectificado posteriormente con las buenas relaciones con los futuros dirigentes de la dictadura franquista.[1] En 1939, Escrivá de Balaguer publicó su primer libro, el más importante dentro de la Obra, Camino, que plantea la tesis según la cual la santificación personal podría conseguirse en la vida cotidiana, sobre todo a través del trabajo ordinario. Tal tesis, en efecto, introducía en el mundo católico una espiritualidad similar a la ética calvinista. En ese sentido, Camino considera que la santificación se puede conseguir, primero en el trabajo, y luego en la familia y vida cívica. Todo ello, por cierto, como resultado de un exhaustivo trabajo personal.

Sin embargo, hay que señalar que la santidad depende de la escala jerárquica dentro de la organización. Por ejemplo no es la misma santidad de un empresario acaudalado que la de una trabajadora doméstica. En ese sentido, en la lógica del fundador, aparece subyacentemente un profundo conservadurismo traducido en un radical conformismo e inmovilismo social.[2]

Agreguemos que Camino contiene 999 máximas distribuidas en 40 capítulos abordando desde temas espirituales a cuestiones de carácter particular: proselitismo, pequeñas cosas, tácticas, etcétera. Lo que lo convierte en un libro complejo y ambiguo, dejando entrever la personalidad polémica y controversial de Escrivá de Balaguer.

Sin perjuicio de lo señalado, Camino, -como apunta Richard Kerr-, ungía a los lectores a que se convirtieran en jefes o en seguidores disciplinados de una cruzada religiosa contra la mencionada Segunda República, y, al mismo tiempo, abogaba por el esfuerzo para conseguir logros materiales y profesionales, y así influir sobre los otros.[3]

A partir de ello se podría afirmar que, con tal propósito, Camino pretendía unir religiosidad ferviente y vida diaria, enfatizando en la obediencia y el éxito para lograr la santidad, sin abandonar necesariamente el mundo ni mucho menos convertirse en clérigos.

Cabe agregar, por último, que el Opus Dei se erigió en una prelatura personal en 1983, (gracias al apoyo y simpatías del papa Juan Pablo II), rigiéndose por el derecho canónico con estatutos propios, convirtiéndose en un actor importante a nivel mundial. Así, el 17 de mayo de 1992, Escrivá de Balaguer fue beatificado en la plaza de San Pedro.

   

II

Precisadas ya las consideraciones sobre el Opus Dei, cabe ahora exponer algunas hipótesis para comprender su inserción en Chile. Primera hipótesis. El (neo) integrismo católico[4] que sustenta el Opus Dei no es otra cosa que una versión hispanizada y “modernizada” del ideologismo tradicionalista, -nacido en Francia a finales del siglo XVIII como reacción a la Revolución Francesa-, que plantea la tesis según la cual existiría un orden natural –querido por Dios-, desigual y con jerarquías naturales, articulada en torno a una estructura conformada por el cristianismo (bien absoluto), que estaría acechada por elementos disolventes como la filosofía ilustrada y racionalista para destruirlo (mal absoluto). Frente a ello los tradicionalistas apuestan por una decisión salvífica –antidemocrática, por lo demás- que implicaría la intervención de las Fuerzas Armadas para eliminar el mal y restaurar el orden querido por Dios.[5]

En cierto modo, tal ideologismo le permitió a un cierto sector de la elite chilena construir su identidad basada en una posición de dominio en la sociedad que, por lo demás, estuvo asociado a posiciones políticas ultraconservadoras que -a partir del siglo XX- se posicionaron en el espectro político de la (extrema) derecha. 

Cabe señalar, por otro lado, que gran parte de las elites chilenas fueron decididamente católicas, disciplinadas, partidarias del orden, -como señala José Comblin-, cuestión que pavimentó un terreno fértil para los postulados del Opus Dei.[6] De modo que el Opus Dei constituyó una prolongación de la “mentalidad española colonial”, es decir, de ese catolicismo de cruzada, tan propio de lo que se conoció tristemente en 1492, y posteriormente como nacional-catolicismo, ideología oficial de la dictadura franquista.  

Segunda hipótesis. Siguiendo con la argumentación anterior, la mencionada mentalidad española colonial, por su parte, se vio reforzada por la política cultural franquista en Chile, sustentada en el hispanismo, –que planteaba la tesis según la cual existía una comunidad o raza transatlántica en la que España estaba al centro con respecto a sus antiguas colonias-, reivindicando el “espíritu imperial” de España por sobre América Latina. Por cierto, cabe agregar que el hispanismo se definía como profundamente anti-materialista y anti-norteamericano, ya que esos elementos atentarían contra esa “espiritualidad”.[7]

Tal ideología, por su parte, se instaló en la década de los 30 en Chile, y en largo plazo se convirtió en uno de los elementos ideológicos del pensamiento católico antiliberal y antidemocrático, en intelectuales de la talla de Jaime Eyzaguirre, Osvaldo Lira, entre otros, quienes “nacionalizaron” el hispanismo.[8]

Tercera hipótesis. La distancia que adoptó la Iglesia Católica respecto a las elites, producto del Concilio Vaticano II, generó un período de “orfandad religiosa”, o mejor dicho, una crisis de espiritualidad. Todo ello como resultado, según Thumala, de un severo cuestionamiento a su ethos, incluso cuestionado por un sector de la propia elite. Los valores de la solidaridad y la reducción de la pobreza (parte del léxico de la democracia cristiana y la izquierda en esos años) causaron una redefinición de la elite en relación con los problemas sociales.[9] Cuestión que, a mi juicio, permitió a la elite simpatizar con las tesis del Opus Dei en la década del 60. Un ejemplo de ello fue la inauguración de dos complejos educacionales, a saber: colegio Los Andes en 1969, exclusivo para mujeres, y el colegio Tabancura en 1970, para hombres. Posteriormente se abrieron otros complejos educacionales tales como el colegio Cordillera (1981), la Universidad de los Andes (1989) y el colegio Los Alerces (1992), convertidas, por cierto, en verdaderas “escuelas de adoctrinamiento” para las futuras elites de nuestro país.

Lo dicho estaba en plena correspondencia con el interés del Opus Dei de captar a las elites, en tanto rectoras de la sociedad. Demás está decir que estos establecimientos se ubicaron en las comunas más ricas de Santiago.

Cuarta hipótesis. Si la misión histórica de la elite era su deber cívico que lo hacía responsable del desarrollo socioeconómico e institucional del país (algo que se menciona empalagosamente hoy como “servidor público”), con la reformulación de su ethos durante la dictadura cívico-militar le permitió que el ideal de servicio haya sido el emprendimiento y la creación de riqueza. Lo que, en consecuencia, resultó importante para la síntesis que logró el Opus Dei con el capitalismo, en tanto que el propio sistema neoliberal le proporcionó un sentido de misión, legitimando la figura, sobre todo del empresario. Las ideas neoliberales y el pensamiento conservador católico –como sostiene Cecilia Montero-, constituyeron el soporte ideológico para la formación y afirmación de una nueva identidad empresarial.[10]

Lo anterior, por cierto, se vio fortalecido con la visita del fundador del Opus Dei en 1974 a Santiago, donde estuvo dos semanas realizando charlas en instituciones relacionadas, obviamente, al Opus Dei, tales como el señalado colegio Tabancura y el Centro de Cultura Universitaria.[11]

En tales charlas, el líder del Opus Dei sólo hizo referencias a cuestiones espirituales, sin mencionar, en ningún momento, las graves violaciones a los Derechos Humanos que ocurrían en nuestro país. Al respecto, Jaime Escobar, sostiene que la “actitud del padre Escrivá de Balaguer hacia el régimen de Pinochet era la misma que mantuvo frente a la del general Franco; silencio cómplice ante todo tipo de injusticias que generan estas dictaduras militares. Por lo tanto no condenó al dictador, ni lo invitó a santificar su trabajo ni le pidió que cristianizara su estilo de gobernar”.[12]

No sería nada de extraño que los miembros del Opus Dei hayan justificado el golpe militar para eliminar al “marxismo ateo” encarnado en la Unidad Popular. Incluso más, posteriormente, muchos empresarios se vieron beneficiados con las privatizaciones del modelo neoliberal de la dictadura, tales como Eduardo Fernández León (actualmente presidente de uno de los conglomerados más grandes del país -Grupo Fernández León-),[13] y Gonzalo Ibáñez Langlois (director de Empresas Banmédica).[14] También políticos de derecha son conocidos miembros del Opus Dei como Joaquín Lavín (UDI), Jacqueline Van Rysselberghe (UDI), Nicolás Monckeberg (RN) y Carlos Larraín (RN), por señalar algunos.[15]

 

III

A modo de conclusión, por el momento, y de acuerdo a los antecedentes aportados más arriba, es posible sostener que el Opus Dei, -de raigambre hispánica y heredera del catolicismo reaccionario que enfrentó a la Segunda República Española-, reafirmó su presencia en Chile, con la visita de Escrivá de Balaguer en 1974, en su propósito de “recatolizar” a la debilitada elite chilena durante la década del sesenta. Tal “recatolización” coincidió con la dictadura cívico-militar que postuló, entre otras cosas, la refundación del país, de la cual emerge el sujeto empresarial a quien las tesis del Opus Dei le venían muy bien para su proyecto de economía de libre mercado, sin ser condenada la riqueza como pecado. Todo ello, por cierto, absolutamente justificado y apreciado en cada una de las páginas de Camino, obra fundamental, como hemos visto, para los miembros de la Obra.  

 

*Instituto de Estudios Internacionales (INTE), Universidad Arturo Prat. Profesor del Área de Humanidades, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Universidad de Chile, y de la Escuela de Sociología, Universidad Católica Silva Henríquez.

 


[1]Prueba de ello fueron los once ministros Opus Dei que participaron en el proceso de liberación económica durante la dictadura franquista a partir de 1957.

[2]En la Máxima 832, sostiene Escrivá de Balaguer: “¡Qué afán hay en el mundo por salirse de su sitio! ¿Qué pasaría si cada hueso, cada músculo del cuerpo quisiera ocupar un lugar distinto del que le pertenece?”. Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino. Editorial Minos, México, 2001, pp.227-228.

[3]Richard Kerr, España contemporánea. Editorial Marcial Pons, Madrid, 2004.

[4]Hay autores que plantean que el Opus Dei constituye un neointegrismo. Véase, Cedric Steinleen, “La ética neointegrista del Opus Dei”, Revista Si Somos Americanos, Vol XI, Nº2, 2011, pp.143-155. Cabe señalar que el integrismo católico -sostiene Steinleen- tuvo su origen en Francia y tenía por objeto defender la verdad dogmática contra todas las alteraciones representadas por las ideas ilustradas que dieron origen a la Revolución Francesa en 1789. El nombre integrismo proviene de cómo se autodenominaban sus miembros: católicos integrales o íntegros, en contraposición de los otros católicos, modernos o progresistas. En España, -señala, por último-, se fundó un Partido Integrista en 1888, de vertientes carlistas, surgido como reacción a la crisis del antiguo régimen español. Por último, cabe decir que neointegrismo refiere a la mantención de la intransigencia, propia de la matriz tradicionalista, -sobre todo en cuestiones morales-, pero con una apertura a ciertos aspectos de la modernidad como el económico.   

[5]Al respecto véase, Luis Corvalán Marquéz, Nacionalismo y Autoritarismo durante el siglo XX en Chile. Los orígenes, 1903-1931. Ediciones Universidad Católica Silva Henríquez, Santiago, 2009

[6]Citado por María Olivia Monckeberg, El Imperio del Opus Dei. Ediciones B, Santiago, 2003, 249.

[7]Miguel Rojas-Mix, Los cien nombres de América, Editorial Lumen, Barcelona, 1991, p.174.

[8]Isabel Jara, De Franco a Pinochet. El proyecto cultural franquista en Chile, 1936-1980. Editorial LOM, Santiago, 2006.

[9]María Angélica Thumala, Riqueza y Piedad. El catolicismo de la elite económica chilena. Editorial Debate, Santiago, 2007, pp.27 y 28.

[10]Cecilia Montero, La Revolución empresarial chilena, Ediciones CIEPLAN-Dolmen, Santiago,1997, p.168.

[11]Revista Ercilla, Nº168, pp.12 y 13.

[12]Jaime Escobar, Opus Dei: Génesis y expansión en el mundo. Editorial LOM, Santiago, 2002, p.102.

[13]Al respecto, véase, la entrevista al diario Pulso. Extraído desde la siguiente página web: http://www.pulso.cl/noticia/empresa---mercado/empresa/2016/01/11-77105-9-eduardo-fernandez-leon-tenemos-temor-de-que-los-anos-que-vienen-sean-mas-malos.shtml

[14]Véase la siguiente página web: http://www.empresasbanmedica.cl/CV_1.html

[15]Carlos Larraín es supernumerario de la Obra. Como señala María Olivia Monckeberg, él frecuentaba la parroquia de El Bosque, lugar del ex párroco Fernando Karadima, condenado por casos de abuso sexual. Véase, al respecto, María Olivia Monckeberg, Karadima: el señor de los infiernos. Penguin Random House Grupo Editorial Chile, Santiago, 2011.

Trump, un fascista en ruta a la Casa Blanca

Trump, un fascista en ruta a la Casa Blanca

Escrito por Angel Guerra Cabrera

rotunda victoria de Donald Trump en el supermartes de las elecciones primarias en Estados Unidos lo colocan ya como muy probable candidato a la presidencia por el Partido Republicano, como vaticinan las encuestas. Faltan meses de aquí a noviembre pero, si no ocurre un imprevisto, no se ve otro personaje en el campo republicano que pueda hacerle frente con posibilidades de éxito.

 

 

En todo caso, Ted Cruz y Marco Rubio, sus contrincantes en la contienda interna, no están lejos de las posturas extremistas de derecha del multimillonario, pues también se pronuncian en contra de los musulmanes y los migrantes, a favor de las políticas más belicistas, de la guerra comercial contra China, además de que, con marcado énfasis se oponen ferozmente a cualquier entendimiento con Cuba, Venezuela y los demás países de la ALBA.

Podrá Rubio, un político surgido de y estrechamente ligado a la desprestigiada y corrupta industria anticastrista, atemperar algo sus palabras para complacer a la cúpula del stablishment republicano, pero sus actitudes políticas son parecidas a las de Trump. Por no hablar del fanatismo religioso y patriotero de Ted Cruz. Pero ninguno de los dos exhibe el fuelle creciente de Trump y Rubio se ve tan desinflado que algunos han hablado de la posibilidad de que pierda Florida, su base política.

En la mayor democracia del mundo, que diariamente nos desnuda el corresponsal de La Jornada en Estados Unidos, David Brooks, sigue vivo el racismo como en los tiempos de la Guerra de Secesión. Más de 50 años después de las grandes luchas por los derechos civiles y el supuesto fin de la segregación racial, parte considerable de la población negra vive en guetos y está sometida a un deterioro considerable de sus condiciones educativas, laborales y sociales. Negros y latinos constituyen 39 por ciento de la población carcelaria. No es un dato menor en este análisis que Estados Unidos posea la mayor cifra de encarcelados en el mundo, 2.2 millones de personas, y que se hable ya de complejo industrial carcelario; es decir, la privatización del sistema penal, con ganancias de 170 mil millones de dólares al año.

El viejo y acendrado racismo de grandes sectores de la población blanca en el sur, el medio oeste y, en menor medida, en todo el país, y el mito del excepcionalismo estadounidense han creado el clima propicio para que las clases obrera y medias de origen anglosajón, blancas e ignorantes, golpeadas por el desempleo y cuyos ingresos han caído significativamente con las políticas neoliberales, sean receptivas a discursos como el de Trump, que echan la culpa al otro de todos sus males.

No es de menor importancia en el humor actual de esos sectores, el individualismo y la ideología de sálvese el que pueda fomentada deliberadamente por el sistema educativo y los grandes complejos mediáticos desde la presidencia de Ronald Reagan.

También abonan a ese estado de ánimo revanchista, como el de la Italia de los años 20 y la Alemania de los 30, los descalabros militares de Washington y su crisis de hegemonía ante la emergencia de potencias nucleares y económicas como Rusia, India y China, esta última cómodamente la segunda economía del mundo. Devolver a Estados Unidos su grandeza, es el lema de Trump.

Ello tal vez pueda explicar que en un estado de rancia reputación liberal como Massachusetts, haya conquistado la mitad de los votos pese al inaudito desprecio con que ha llegado a calificar a los mexicanos de corruptos, delincuentes y violadores y, a su proyecto favorito, consistente en construir un muro de mil 600 kilómetros entre su país y el vecino del sur, que según sus palabras México lo va a pagar.

En el campo demócrata, después del supermartes la también multimillonaria Hillary Clinton se perfila como favorita, aunque su rival Bernie Sanders continúa colectando el voto juvenil y logró asignarse cuatro estados, por lo que tomando en cuenta el carácter popular y activista de su campaña –en constante ascenso político y de fondos– puede asegurarse que continuará en la pelea.

A partir de ahora se ve venir una guerra sucia contra Clinton en la que Trump utilizará el tema de los correos electrónicos de la ex secretaria de Estado, que investiga la FBI y podría hacerle mucho daño, pero la ex primera dama no se cruzará de brazos y quién sabe si algún ominoso asunto del magnate inmobiliario salga a flote y lo desequilibre. Ojalá. Sólo imaginar a Trump dueño del botón nuclear es una pesadilla.

Twitter: @aguerraguerra

Progresismo, la manipulación de un viejo conocido

Progresismo, la manipulación de un viejo conocido

Escrito por Nils Castro* (Alai Amlatina)

 

Hace poco cruzó la escena otra andanada descalificadora de los gobiernos “progresistas” latinoamericanos, que incluyó artículos redactados en apropiado izquierdolés. Con variopintos matices, se resumió en dos supuestos cortados a la medida: que ellos no convirtieron su llegada a Palacio en sendas revoluciones socialistas, y que se limitaron a mejorar la repartición social de los beneficios del sobreprecio de las commodities, mientras este duró. De tales alegaciones ya nos hemos ocupado, incluso antes de esta última salva.


Uno de los recursos retóricos usados para darle pábulo es la imprecisión del lenguaje, tendiente tanto al relumbrón periodístico como a confundir los términos. Por ejemplo, el torcido empleo de las palabras “progresista” y “ciclo”, que pasa gato por liebre en el plano conceptual. Desde los tiempos de la oleada revolucionaria de los años 60 y 70 del siglo pasado, “progresista” es un comodín lingüístico relativo a las personalidades, organizaciones y procesos democrático populares o antimperialistas con los cuales las izquierdas podían colaborar.

El expresidente Lázaro Cárdenas, defensor tanto del gobierno de Jacobo Arbenz como de la joven Revolución cubana, era una personalidad progresista. Progresistas fueron los gobiernos de Wolfgang Larrazábal, de João Goulart y de Juan Bosch, como luego los de Juan José Torres, Jaime Roldós u Omar Torrijos, entre otros.

Ese dilatado paraguas conceptual asimismo abarcó un conjunto tan heterogéneo como el de los gobiernos populares, reformadores y latinoamericanistas surgidos luego del primero de Hugo Chávez. Tiene más sentido llamarlos progresistas que apelar a opciones más complejas y discutibles, como la de “posneoliberales”. Tal vez por eso mismo ahora se apela al efectismo político de estrechar y devaluar la noción de “progresismo” imponiéndole una retahíla de calificaciones adicionales: reformista, neokeynesiano, neodesarrollista, extractivista, etc., que facilitan demeritar a los gobiernos a los que se les aplica.

Más complicada aún fue la maniobra de trasplantar un concepto de una disciplina al discurso que se intenta urdir en otra, para maquillar de seriedad al segundo. Aunque el concepto de “ciclo” es de dudosa aplicación al período en que los precios de las commodities se dispararon, hasta volver a caer al reducirse su demanda por la economía de China. ¿Es que acaso ese cambio de la economía china y su incidencia en el mercado global constituyen un fenómeno que se reproduce periódicamente?

Aunque no lo es, los articulistas de marras insistieron en trasponer este supuesto al proceso político latinoamericano pretendiendo que el final de esa oscilación del comercio internacional se corresponde mecánicamente con un supuesto “ciclo” del progresismo latinoamericano que asimismo habría finalizado. Ese intento, que no pasa de ser una forma amanerada de repetir la vieja teoría del péndulo, poco atendió al hecho de que el auge y la depreciación de las commodities afectan a todos los gobiernos de la región, de cualquier color político. La diferencia está en que los progresistas le dieron aprovechamiento social a ese auge mientras que los conservadores facilitaron su apropiación privada. Si su depreciación ahora golpea a unos y otros, corresponderá a las respectivas organizaciones políticas procurarle la debida canalización política a sus efectos.

Como bien sabemos, la elección de esos gobiernos progresistas resultó del repudio a las consecuencias sociales y morales del neoliberalismo, pero no de un nuevo desarrollo ideológico de la mayoría electoral. Esa mayoría favoreció a candidatos que venían de la izquierda, pero no votó por una propuesta de hacer esa revolución, ni para expresar su voluntad de sostenerla. Para ir más allá aún hará falta que las izquierdas incluidos dichos escribidores cumplan su papel de formar nueva cultura política y organización popular, rol que compete a las organizaciones revolucionarias más que a cualesquiera gobiernos.

Puesto que fueron electos sin existir una situación pre revolucionaria, ni masas organizadas para crearla, no ha tocado a dichos gobiernos escoger entre reforma o revolución, sino acometer las reformas que la diversidad de sus electores demandaban y están dispuestos a defender. Y, al propio tiempo, abrir condiciones tanto para que esas organizaciones cumplieran su papel como para crear un ámbito latinoamericano de integración regional, donde recuperar creciente autodeterminación y soberanía nacional y popular frente al imperialismo y la globalización económica neoliberal.

A la vez, resistir y sobrepasar la prueba de enfrentar la contraofensiva de unas derechas transnacionales y locales que, pese a los reveses políticos padecidos, conservaron su poder financiero y ampliaron su influencia mediática, a la cual ahora toca superar. De esa influencia estas andanadas “críticas” también son muestra.


* Nils Castro es profesor, escritor y diplomático panameño.

EL PAIS › STIUSO BUSCO COMPLICAR A CRISTINA KIRCHNER Y A CARLOS ZANNINI Un testimonio con idea fija

Página/12 reconstruyó las casi 17 horas de testimonio del ex director de Operaciones de la SIDE ante la jueza Palmaghini. Buscó involucrar a la ex presidenta en la muerte de Nisman y avaló la teoría del fiscal fallecido.

Por Irina Hauser

 

En sus casi 17 horas de declaración, Antonio Horacio Stiuso se cuidó de no mencionar su nombre. “Ella”, decía una y otra vez. Dejaba la duda de si era una cábala o un recaudo jurídico. Aludió tantas veces a “ella”, Cristina Kirchner, con reparos, que quedó en evidencia la intención de implicarla en lo que sea y a como dé lugar, más que de aportar algo concreto para esclarecer la muerte de Alberto Nisman. Esto se hizo más claro a medida que se conocieron los detalles del testimonio, que Página/12 reconstruyó. El ex jefe de operaciones de la ex SIDE dijo que en cierto punto de la investigación del atentado a la AMIA, cuando el material recolectado apuntaba a Irán, la ex presidenta les ordenó a él y Nisman detenerse debido a negocios que había en marcha con los iraníes. El dice que siguieron adelante igual, y que eso les costó caro: amenazas y atentados con mensaje a plena luz del día. Toda esta versión encastra y hasta comparte argumentos con la denuncia que presentó Nisman contra la ex mandataria por supuesto encubrimiento de los iraníes, pese a que Stiuso asegura que desconocía esa presentación que, como ya cantan los rumores, no sería extraño que alguien intente desarchivar pese a que fue rechazada por inexistencia de delito por jueces de todas las instancias.

“Esta locura es obra de ella, (Carlos) Zannini y Aníbal Fernández”, despotricó Stiuso al declarar ante la jueza Fabiana Palmaghini. En el medio aprovechó para cuestionar a funcionarios y salpicó con énfasis a la procuradora Alejandra Gils Carbó, a quien describió como instrumento de otros. Y también al intendente de José C. Paz Mario Ishii.

Venía en la línea de introducir su teoría de que a Nisman “lo mataron”, que se debió a su investigación del atentado a la AMIA, y que fue “un grupo” ligado al gobierno anterior, del que no podía precisar si era nacional o internacional. Luego insistió en mencionar a Zannini como una de las personas que le transmitieron a él: “no avances”, cuando apuntaban hacia Irán. También afirmó que Francisco Larcher, ex número dos de la ex SIDE, le hizo llegar la misma advertencia como un mensaje de Cristina. “Sáquenme de encima a Javier Fernández, a Larcher y a Stiuso”, es otra de las frases que le atribuye. Fernández, cuyo cargo visible es el de auditor general en la AGN, es un histórico operador en el Poder Judicial y en especial en el fuero Federal porteño, que es el más permeable a las operaciones políticas y de inteligencia. Allí es donde desde un comienzo intentó que tramite la causa la ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, con lo que finalmente contribuyó la declaración de Stiuso al hablar de un asesinato ligado al trabajo del fiscal.

La declaración de Stiuso no puede ser leída como la de cualquier otro testigo, no sólo porque era una agente de inteligencia y porque fue muy influyente en toda actividad de Nisman durante una década, sino porque ya había declarado una vez en febrero del año pasado, y se había esfumado del país rumbo a Miami, donde se resguardó de varias investigaciones en su contra que tramitan aquí, en la que se le imputa desde contrabando, irregularidades en AMIA hasta enriquecimiento ilícito. Desde que llegó a la Argentina hace más de dos semanas, ningún juez planteó medidas que lo afecten. La primera vez que testificó en la fiscalía de Viviana Fein, Stiuso no dijo casi nada de lo que ahora relata. Es más, decía que para él fue “sorpresiva” la muerte de Nisman y que “no lo hubiese esperado” de una persona tan apasionado con su trabajo como él, como quien desliza la idea de que se quitó la vida. Para poder sostener esta vez que lo mataron, dijo que la fiscal no había incluido en el acta todo lo que él había dicho. Fein terminó denunciada penalmente. Aunque le leyeron y leyó la transcripción, recién lo denunció ahora, con más de un año de demora.

–¿Cómo se enteró de la denuncia de Nisman contra la presidenta? –fue una de las preguntas que le hicieron a Stiuso.

–Por un amigo –contestó.

Luego de dos repreguntas contestó que se trataba de Javier Fernández, nexo con los tribunales, cuya relación con Stiuso no es reconocida públicamente. Entonces la siguiente pregunta, apoyada en que Stiuso trabajaba con Nisman en el caso AMIA desde hacía años, fue: “¿Por qué no lo llamó después de la presentación de la denuncia de encubrimiento?”. Estaba en Uruguay, dijo, donde no tenía Nextel, su medio de comunicación habitual para esta cuestiones. Al rato acotó que siempre le daba un consejo al fiscal para preservarse de tareas de espionaje: “No tengas mail y hablá por teléfono de línea”. El Nextel era otra opción. Igual que la primera vez, dijo que no contestaba los llamados de Nisman el fin de semana de su muerte porque tenía el celular sin sonido.

Stiuso logra cautivar a quien lo escucha, aunque nadie entiende cómo lo hace. Para esta ocasión, como informó Página/12, construyó una larga explicación que entregó por escrito sobre su vínculo con Nisman y el devenir de la investigación del atentado, que la jueza Palmaghini leyó en voz alta. Todo sonaba coherente, un relato casi perfecto que el ex agente continuó por sí mismo, ya con preguntas de por medio.

Un punto nodal en su versión es la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, en enero de 2013, que el gobierno de Cristina Kirchner ideó como un camino para lograr la declaración indagatoria de los iraníes. Nisman lo cuestionó y al final sería parte de su denuncia la teoría de que ese pacto estaba pensado para exculpar a los iraníes. La deducción del fiscal, que Stiuso toma como propia, era que había negocios en danza con los iraníes. Ahí es que el ex agente alude a presiones para que dejen de investigar esa línea, que era la de la CIA y el Mossad, a los que Stiuso reportaba, según dijo ayer el ex titular de la AFI, Oscar Parrilli. Stiuso detalla además reuniones que habría tenido el ex canciller Héctor Timerman con autoridades iraníes por esta cuestión. No hubo beneficio económico, aclaró, porque el acuerdo no se perfeccionó y el Memorándum cayó.

Entre sus acotaciones llamativas, Stiuso habría dicho que la denuncia de Nisman tomó como base las escuchas de un imputado en AMIA, el dirigente iraní Yusuf Khalil, pero sugiere que había otras que podrían haber sido “útiles” en las que aparece el sheij Abdul Karim Paz.

Como parte de ese clima de advertencias, dijo que él y Nisman eran “un obstáculo”, con lo que asociaba también distintos tipos de amenazas recibidas. El fiscal, ejemplificó, recibió un mail que decía que iban a matarlos a él y su familia. En un momento contó que a él lo amenazaron cuando salió a desayunar con su esposa y su hija por Palermo. Dijo que una pareja se sentó cerca y que la mujer, antes de retirarse se acercó, lo felicitó por la hija y le dijo: “cuídela que se la pueden robar”. Toda la cuestión de las amenazas quedó radicada en 2012 en el fuero federal, en el juzgado de Luis Rodríguez, cuya hija tiene de padrino a Javier Fernández. Las especulaciones apuntan a que podría atraer el expediente de Nisman.

“A Nisman lo mataron por ir siempre para adelante”, insistió. Hay tres episodios que Stiuso dice tomar como advertencias hacia él y su política: el asesinato del Lauchón Viale, un espía de su confianza (en 2013), el secuestro de Alfonso Severo, testigo en el juicio del asesinato de Mariano Ferreyra (en 2012) que derivó en una investigación contra Stiuso, y el tiroteo, tiempo antes, al auto de Fernández. El ex agente, apunta con énfasis al intendente Ishii, a quien asegura que CFK le pidió que se “encargue de Fernández, Stiuso y Larcher” y que él lo reconoce.

Uno de los que mejor parado salió en la declaración de Stiuso es Diego Lagomarsino, el dueño del arma de la que salió el disparo mortal. No sólo ubica la muerte después de su salida del departamento sino que dice que los asesinos usaron su arma ya que estaba ahí en el departamento y que quisieron simular un suicidio y les salió mal.

Stiuso no convence ni a su propio abogado

 Por Raúl Kollmann e Irina Hauser

El abogado del ex espía Horacio Antonio Stiuso aclaró ayer que su cliente “no tiene pruebas directas de que a Alberto Nisman lo hayan asesinado. No tiene un testigo ni nada que se le parezca. Tiene una interpretación de los precedentes que pudieron llevar a que a Nisman lo mataran. Tampoco sé qué grupo intervino”. De esta manera, Santiago Blanco Bermúdez, letrado de Stiuso, dejó aún más huérfana la declaración del agente de inteligencia ante la jueza Fabiana Palmaghini. Pese a la inexistencia de pruebas que sustenten los dichos de Stiuso, la magistrada tomó una frase de ese testimonio para enviar la causa al fuero federal, cumpliendo con el anhelo de la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, y del gobierno macrista. El objetivo parece ser la propia ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, mencionada ayer por uno de los abogados de Arroyo Salgado, adelantando que podría o debería ser citada. En paralelo, el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Oscar Parrilli, contó que “cuando tuve que cumplir la orden de Cristina de echar a Stiuso, hablé con él cuatro horas. Es un psicópata y mentiroso. Un extorsionador. Y al final de la charla me tiró una frase amenazante: ‘yo vuelvo’. No tengo dudas de que Stiuso trabaja para la CIA y el Mossad”.

- Pruebas. Durante la extensa declaración de Stiuso ante Palmaghini, el ex agente señaló que Nisman fue asesinado por un grupo ligado al gobierno kirchnerista. Cuando se le preguntó si el grupo estaba integrado por argentinos o extranjeros, dijo que no sabía. Y ante la pregunta sobre la forma en que entraron y salieron del edificio Le Parc, Stiuso sostuvo que “eso es fácil” y se despachó con una generalidad: “Igual con el tema de los iraníes no es relevante si uno tiene o no custodia, porque uno, si es un blanco, te estudian, te estudian y ya saben cómo te movés... La custodia, cuando uno tiene de enemigo a esta gente, no tiene sentido”. La hipótesis es extraña. Por lo que dijo el ex agente participaron iraníes, de los que no pudo aportar ni un dato concreto. Ni quiénes son ni cómo entraron al país ni cómo salieron. De alguna manera, tampoco explicada, ese grupo de iraníes se combinó con otro grupo relacionado con el gobierno anterior, del que también se desconoce quién lo integró.

La ausencia de pruebas por parte de Stiuso quedó patentizada en las declaraciones que hizo ayer el abogado del agente: estuvo dubitativo y sin respuestas; no pudo contestar, por ejemplo, quién pudo haber integrado el supuesto grupo que mató a Nisman. “Yo no hablé con él (por Stiuso) sobre eso. No me lo comentó. Es un tema importante ya lo sé, pero no lo hablamos”, dijo Blanco Bermúdez.

En su especulación sobre lo ocurrido, Stiuso hizo una curiosa interpretación sobre el arma que mató a Nisman. “No me cierra. No me parece que Alberto (Nisman) hubiera pedido prestada una pistola para defender a sus hijas. Pero puede ser que el comando haya entrado al departamento del fiscal y se encontró con el arma de Lagomarsino. Entonces aprovecharon la oportunidad y simularon un suicidio”. O sea que un comando ultraespecializado usó, de casualidad, una pistola de hace 40 años.

La versión de Stiuso se contrapone hasta ahora a las pericias, a lo que se ve en las cámaras de Le Parc y a las constancias del expediente. De los médicos forenses, 13 de 15 sostuvieron que no hay evidencia de un accionar homicida y cinco de los seis criminalistas firmaron un dictamen en el que sostienen que en el baño no había ninguna otra persona fuera de Nisman. Pero, además, no existe en la causa un solo testimonio que mencione la presencia de gente extraña en el edificio aquel 18 de enero de 2015. Tampoco se observa a ninguna persona no identificada en las cámaras, aunque había en el edificio puntos ciegos y, finalmente, nadie sospechoso alquiló un departamento en el edificio y no hubo propietarios o inquilinos que se fueron definitivamente de Le Parc después de la muerte del fiscal.

Hay otro elemento que cuesta entender. Si la muerte de Nisman fue perpetrada por un grupo sofisticado iraní, no queda claro por qué no aprovecharon que Nisman anduvo por el mundo sin custodia en las semanas anteriores. Sin ir más lejos, el fiscal paseó por Europa sin ningún guardaespaldas. En cambio, los infalibles iraníes prefirieron meterse en un edificio en plena Buenos Aires, con vigilancia privada, dos prefectos y dos policías federales a cargo de la seguridad. La hipótesis de que estuvieron todos comprados no tiene respaldo ni en la lógica ni en el expediente.

Sin ninguna prueba, Stiuso prestó una declaración a la medida de lo que esperaban el gobierno de Macri, la ex esposa de Nisman y los servicios de inteligencia que aspiran a una venganza contra el kirchnerismo. Desde el punto de vista internacional, Stiuso señaló que en el trasfondo de la muerte de Nisman estuvo Irán, algo que le calza como anillo al dedo a la derecha republicana norteamericana y a la derecha israelí. A esos sectores les sirve para tener un argumento contra el acuerdo que firmó Irán con Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. Y más todavía en medio de la campaña electoral norteamericana donde Irán y Medio Oriente son todo un tema.

- Nada. El abogado de Stiuso se quedó sin palabras cuando tuvo que explicar por qué el agente no habló de asesinato en su primera declaración, en febrero de 2015. “Yo no recuerdo los términos precisos –adujo Blanco Bermúdez–. A veces se interpreta mal una declaración. No recuerdo si dijo que lo mataron. Sí recuerdo que dijo más o menos que la muerte de Nisman estaba vinculada con su trabajo. Tal vez no revisamos la declaración con profundidad y se le haya pasado al firmarla. Es bastante probable. Es cierto que el secretario leyó la declaración en voz alta. Bueno, no quiero aventurar, porque va a haber una causa judicial.”

Con estos balbuceos, el letrado se quedó sin explicación de por qué Stiuso y él mismo firmaron el testimonio brindado ante Fein, del que ahora reniegan. Las escasas cuatro carillas tienen la rúbrica del agente, de su letrado, de la fiscal y del secretario Bernardo Chirichela. La firma se produjo después que Stiuso testimonió, Chirichela leyó las cuatro carillas en voz alta, luego Stiuso y Blanco Bermúdez releyeron el texto y finalmente ambos firmaron.

Blanco Bermúdez ni siquiera atinó a explicar por qué no habían aclarado los dichos de Stiuso en todo el año transcurrido entre la primera declaración y la segunda de este lunes. Casi todos los diarios argentinos publicaron que el agente testimonió que la muerte de Nisman lo sorprendió, que no la esperaba y que no sabía nada de nada. Hubiera sido muy fácil presentar un escrito con una aclaración.

Pese a la endeblez de los dichos de Stiuso, la jueza Palmaghini pidió que se investigue si la fiscal Fein y el secretario Chirichela falsearon la primera declaración. En Tribunales afirman que Palma- ghini estaba obligada a hacerlo porque Stiuso dijo concretamente “que mis dichos no quedaron asentados en la declaración”. Sin embargo, parece cantado que la denuncia quedará en la nada porque las firmas de Stiuso y Blanco Bermúdez son una prueba definitiva de que el agente no dijo entonces lo que ahora sacó de la galera.

- El agente. El ex titular de la AFI Oscar Parrilli salió ayer a hablar de Stiuso. “Es un psicópata, un perverso, un mentiroso”, dijo. “Como ex agente, tenía la obligación de informar si contaba con información sobre la muerte de Nisman. No lo hizo, porque lo que dice ahora es una mentira y no tiene ni una sola evidencia. El día que yo asumí en la AFI, durante cuatro horas me hizo dibujos para explicarme la situación internacional, siempre con los razonamientos de Washington y Jerusalén. Es un hombre que trabaja para la CIA y el Mossad. Por eso está protegido en Estados Unidos desde hace un año”.

Para Parrilli, a Stiuso “lo mueve la venganza. Cuando cumplí con la orden de la Presidenta de echarlo, él terminó la conversación amenazante diciéndome ‘yo voy a volver’. Es un extorsionador de funcionarios, empresarios y gobiernos. Stiuso estuvo en la SIDE durante todos los gobiernos, incluso el nuestro. Tenemos que hacer una autocrítica. De todas maneras, nosotros tomamos la decisión de echarlo. Y después lo denunciamos por todas las irregularidades y delitos que encontramos, incluyendo maniobras de contrabando. Lo grave es que ningún juez hace nada. Yo exijo que le impidan salir del país, para que dé cuenta de sus actos. Y, además, que le pongan custodia. No vaya a ser que argumente que trataron de cometer un atentado en su contra. Stiuso anda diciendo que se vuelve a Estados Unidos. Ahí está protegido por sus servicios amigos”.

- Operación. Desde el punto de vista judicial, la declaración de Stiuso debería ser intrascendente dado que no aportó ninguna prueba. Pero lo llamativo es que Palmaghini le dió entidad y usó apenas una frase del agente para fundamentar el pase a la justicia federal. Tras dedicar 40 páginas a hablar de los custodios de Nisman –concluyendo que no hay pruebas de que incumplieron sus deberes–, Palmaghini esbozó en unas pocas líneas su voltereta judicial. Hace dos semanas dijo que no había razones para mandar el expediente al fuero federal y ahora sorpresivamente sostuvo lo contrario:

- La primera razón es que el operativo tras la muerte de Nisman fue desprolijo. Por lo tanto no se puede asegurar que hayan quedado incólumnes la computadora y el celular del fiscal. Eso equivale a una violación de correspondencia y corresponde al fuero federal. Palmaghini no explica por qué no decidió esto hace un año, cuando ya se conocían las circunstancias del operativo.

- La segunda razón es que el ex agente Carlos “Moro” Rodríguez sostuvo que no creía que Nisman se hubiera suicidado: “no creo que haya pasado de ser un buen padre a un mal padre en unas horas; de ser un buen hijo a un mal hijo, de un buen amigo a un mal amigo, porque suicidándose dejó a las hijas destrozadas, a la madre en un lío y a dos amigos en problemas”. Este desvarío subjetivo fue considerado una prueba por Palmaghini.

- Finalmente, la jueza usó la frase de Stiuso sobre los iraníes también como una evidencia, pese a que se trató de una especulación tal cual ayer reconoció su abogado.

Con estos elementos, redactados a las apuradas como se percibe en el texto, se redondeó la primera parte de una operación para achacarle culpas al anterior gobierno y en especial a la ex presidenta. Es posible que intenten que la causa se la quede un juez amigo de Stiuso, Luis Rodríguez, y ya se frotan las manos con el siguiente paso. Uno de los abogados de Arroyo Salgado, Manuel Romero Victorica, se lanzó ayer diagnosticando que “Cristina Kirchner puede ser citada en cualquier momento”.

Fuente: Pagina 12

Marruecos boicotea la visita de Ban Ki-moon al Sáhara

Marruecos boicotea la visita de Ban Ki-moon al Sáhara

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajará durante la primera semana de marzo al Sáhara Occidental para intentar desbloquear un conflicto que dura ya cuarenta años, pero sin poder incluir en su periplo los territorios ocupados por Marruecos, lo que sí hicieron en su día los secretarios generales de las Naciones Unidas Butros Butros-Ghali y Kofi Annan. En cambio, irá a la zona liberada por el Frente Polisario.

Al final se va a realizar la tan solicitada, esperada y varias veces aplazada visita del secretario general de la ONU a la zona, aunque no irá ni a Marruecos ni a las zonas invadidas del Sáhara Occidental ante la oposición de las autoridades marroquíes. El propio secretario general del Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, instó en junio de 2013 a Ban Ki-moon a ir a la región, en el transcurso de la entrevista que usiamantuvieron en la sede de las NNUU.

Según el programa de la ONU, el primer destino de Ban Ki-moon, que elaborará un informe sobre el conflicto para el Consejo de Seguridad, será Madrid, el 1 de marzo, donde cenará con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo. Después irá a Mauritania, los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf y Argelia.

En los campamentos de refugiados Ban Ki-moon tiene previsto entrevistarse con el líder del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, y se reunirá con personal de la ONU destacado en la zona. Desde los campamentos se trasladará a los territorios de la excolonia española controlados por el Frente Polisario y visitará la base de la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) situada en Bir Lelhu.

(La MINURSO se desplegó en el Sahara Occidental en septiembre de 1991 para, entre otras misiones, supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Polisario y “organizar y asegurar la realización de un referéndum libre y justo” entre los saharauis, consulta que de acuerdo al plan de arreglo aceptado por Marruecos y el Polisario debería haberse celebrado inicialmente en enero de 1992, sin que se haya llevado a cabo por la oposición marroquí.)

La visita

El programa de la visita, en el que no aparece El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, ha sido dado a conocer en Naciones Unidas el 26 de febrero, justo un día después de finalizar su ronda por la zona Christopher Ross, el enviado especial de la ONU.

Ross, que había estado previamente en Mauritania, los campamentos de Tinduf, Argelia y España, se entrevistó el 25 de febrero en Rabat con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Salaheddine Mezouar, el mismo que a primeros de noviembre de 2015 le prohibió ir al Sáhara Occidental ocupado por Marruecosargumentando que con quienes debe hablar en su labor mediadora están en la capital marroquí.

Aunque un portavoz del secretario general de las Naciones Unidas aseguró en su día, en contestación a Marruecos, que el enviado especial tiene derecho a visitar el Sáhara Occidental por estar bajo la responsabilidad de la ONU y sujeto a un proceso de descolonización, en las dos ocasiones en que Christopher Ross ha vuelto a la región, a finales de noviembre de 2015 y en la última semana de febrero de 2016, no ha estado en los territorios ocupados, a donde no va desde octubre de 2013.

A estas circunstancias se ha referido el 26 de febrero Mohamed Abdelaziz en su discurso con motivo del 40 aniversario de la proclamación de la RASD, señalando losintentos marroquíes para evitar que el enviado de la ONU “siga desempeñando sus funciones y su acceso al Sáhara Occidental”. También ha citado la obstrucción marroquí a la visita del propio secretario general de la ONU a la zona, subrayando que Marruecos trató de determinar el tiempo, programa y objetivo de la visita “para imponer el actual impasse y la negatividad en los informes y las resoluciones del Consejo de Seguridad”.

Según varios medios de comunicación marroquíes Rabat, además de oponerse a esta visita, proponía que se aplazase hasta julio. El representante del Frente POLISARIO en la ONU, Bujari Ahmed, fue contundente al denunciar las maniobras de Marruecos: “Las autoridades marroquíes no quieren que esta visita tenga relación con el próximo informe sobre el Sáhara Occidental” que será presentado por Ban Ki-moon al Consejo de Seguridad en Abril”.

En este Consejo se tratará la renovación del mandato de la MINURSO, entre cuyas funciones los saharauis insisten debe incluirse la vigilancia de los Derechos Humanos, a lo que se opone sistemáticamente el gobierno marroquí con el apoyo de Francia.

Precisamente a Francia, “la tierra de la libertad, la democracia y los Derechos Humanos”, ha dedicado el presidente saharaui en su alocución del 40 aniversario unas palabras: “que se abstenga de proteger la agresión y la ocupación marroquí”.

Butros Ghali y Kofi Annan estuvieron en el Sáhara ocupado

La prensa marroquí ha coincidido estos días en publicar informaciones asegurando que se han dado logros en materia de Derechos Humanos, a la vez que ha destacado los proyectos e inversiones anunciados recientemente por el rey Mohamed VI para “el Sáhara marroquí”.

Los obstáculos de Marruecos al viaje del secretario general de NNUU fueron condenados por la XXVI Cumbre Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA), celebrada a finales de enero pasado.

El propio Consejo de Seguridad de la ONU respaldó el 11 de febrero el viaje al Sáhara y los intentos para lograr una solución política desarrollados por el secretario general, quien en noviembre de 2015 dijo que había que poner en marcha verdaderas negociaciones para llegar a una solución definitiva que permita al pueblo saharaui ejercer el derecho de autodeterminación. El Polisario pide un referéndum de autodeterminación, mientras que Rabat se aferra a la propuesta de autonomía para la zona que presentó en 2007 y se niega a emprender el dialogo que solicita la ONU.

La prohibición a Christopher Ross para viajar a los territorios ocupados del Sáhara Occidental ha alcanzado al secretario general de NNUU, que no podrá ir a El Aaiún como lo hicieron Butros Butros Ghali y Kofi Annan.

Butros Ghali hizo el 27 de noviembre de 1994 una visita relámpago a la capital del Sáhara Occidental, en un viaje que le llevó el mismo día a Argel, Tinduf y Rabat “en un intento titánico por salvar el proceso de paz y el referéndum de autodeterminación”, según relató Ferran Sales en El País.

Más detenida fue la estancia de Kofi Annan, el 9 de noviembre de 1998. Visitó a los cascos azules de la MINURSO en su cuartel general de El Aaiún, donde dijo que las dos partes (Rabat y el Polisario) habían sido informadas de que las Naciones Unidas se retirarían de la zona si no demostraban una clara voluntad de resolver el conflicto negociadamente, ya que no podían quedarse allí indefinidamente. Durante su estancia estuvo acompañado en todo momento por el ministro marroquí del Interior, Dris Basri.

Bam Ki-moon no irá a El Aaiún, pero sí estará en los territorios del Sáhara Occidental controlados por el Frente Polisario -el primer secretario de la ONU que los visita-, en Bir Lelhu, donde hace 40 años, un 27 de febrero, los saharauis proclamaron la República Árabe Saharaui Democrática ante la prensa internacional, a la luz de los faros de unos “Land Rover”.

*Fuente: Diario 16