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Bachelet entrega doce cupos a estudiantes para Consejo Asesor Presidencial

Bachelet entrega doce cupos a estudiantes para Consejo Asesor Presidencial

Contrario a las aspiraciones de los estudiantes en paro, la mandataria confirmó que el consejo estará integrado por 66 personas y de ellas seis será representantes universitarios y otros seis de los estudiantes secundarios.



En definitiva doce son los cupos que estableció la Presidenta Michelle Bachelet para que ocupen los estudiantes: universitarios y secundarios en el denominado Consejo Asesor Presidencial.

La instancia considera seis puestos para alumnos de universidades tradicionales y privadas y además otros seis para los secundarios. Pero en la práctica, sólo tres universitarios llegaron hasta la cita de hoy y son de planteles privados.

La mandataria indicó que si bien la entidad –compuesta por 66 personas- no tiene un plazo para formular su informe, confía en que este estará listo en no más tres meses.

Réquiem por la educación. Enfermo crónico, el sistema agoniza

Réquiem por la educación.         Enfermo crónico, el sistema agoniza

El tiro de gracia lo dispararon los propios estudiantes. Y decidieron quitarse de encima un muerto que aplasta todas sus esperanzas. Revisión completa de un sistema municipal y subvencionado para reinventar un país más justo.



Nación Domingo

Por Betzie Jaramillo

La educación pública en Chile es un cadáver, y su descomposición apesta. En eso todos, Gobierno, oposición, alumnos, profesores, ciudadanos en general, están de acuerdo. Pero hasta hace un par de semanas, nadie pensaba que era el más importante asunto de Estado. Hasta que el eslabón más débil –los estudiantes– decidió romper la cadena de despropósitos desafiando a toda la sociedad a dar una respuesta definitiva. A pesar de que en lo que llevamos de democracia el aporte del Estado se ha multiplicado por cuatro y se ha solucionado la cobertura, esto no ha conseguido detener la agonía de la enseñanza. La forma en que se distribuye el financiamiento y las condiciones en que se hace no permiten que los estudiantes puedan superar las brechas que hacen de Chile uno de los países más desiguales del mundo.

“Nadie ha puesto el corazón en la educación”, dice el economista y profesor de la Universidad de Chile Dante Contreras. Y recuerda cómo el año pasado la desigualdad fue el tema de moda en toda clase de seminarios y discusiones de la elite del país. Todos estaban de acuerdo en que el instrumento para resolverla era la educación. Pero todos la olvidaron, incluso en el debate que se abrió sobre los fabulosos excedentes del cobre. “Yo creo que si los hijos de los que están en el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial asistieran a colegios del sector público, las cosas habrían cambiado hace mucho tiempo. Es triste, pero es así”, añade el profesor Contreras. Lo verdaderamente triste es que encontrar un hijo de ellos en la educación pública sería como clavarse con la aguja del pajar.

Y el caso es que el 92% de los estudiantes (más de tres millones) asiste a colegios financiados con los impuestos de todos los chilenos, vía subvención de 30 mil pesos mensuales por cada alumno que va a clases. Vamos por partes y veamos cómo se reparte esta enorme cantidad de educandos. Un 50% de los estudiantes asiste a los 6.138 colegios municipales y un 42% lo hace a los 4.084 establecimientos privados subvencionados (datos del informe “¿Cómo se financia la educación en Chile?”, de Mario Marcel y Carla Tokman, 2005). El resto, el 8%, son los privilegiados que van a los 930 colegios privados que no reciben subvención estatal y que sus padres están en condiciones de pagar los 150 mil pesos, o más, de mensualidad. Ellos son los que consiguen la mejor educación y los otros son los que están condenados a la mediocridad, con honrosas y escasas excepciones.

MÁS POBRES Y MÁS CAROS

Centrémonos en los sentenciados, que son la inmensa mayoría: los más de tres millones de alumnos de la educación municipal y los de los establecimientos particulares subvencionados, que sobreviven a duras penas con los 30 mil pesos por alumno que asiste a clases. Es importante insistir en la asistencia, porque esos 30 mil pesos disminuyen en las grandes epidemias de gripe en invierno o si por cualquier otro motivo el alumno no va regularmente al colegio. “Es muy loco que exista el mismo monto para cualquier tipo de alumno, sea pobre o no, viva en el campo o en una gran ciudad, si no tienen las mismas necesidades”, explica el director del Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE) de la Universidad Alberto Hurtado, Juan García Huidobro. Y esta subvención no está ligada a la calidad de la enseñanza, sino al simple hecho de tener a los alumnos en las aulas y que ocupen una silla. Como en un parking.

Y como señala García Huidobro, el aporte a los más pobres debe ser mucho mayor en comparación con el resto, ya que ellos parten desde más abajo y hay que invertir mucho para lograr la igualdad. Sin embargo, los más pobres, a pesar de las subvenciones, deben destinar un 15% de sus ingresos a las distintas necesidades educacionales (como transporte y útiles), y en los más ricos, esto baja al 11%, a pesar de que incluye las altas mensualidades de sus exclusivos colegios. Lo cual indica que, proporcionalmente, los pobres pagan más que los ricos por la educación de sus hijos.

LA DISPERSIÓN MUNICIPAL

A los municipios les toca bailar con la más fea. Es decir, ellos se tiene que hacer cargo de la parte más difícil y de los de más bajos recursos económicos. El 71,4% de los niños más pobres de Chile (primer quintil) de la enseñanza básica y el 65,5% de la educación media asisten a colegios municipales, según datos del 2003. Niños difíciles, de hogares desestructurados (dependientes en número considerable de mujeres y abuelas solas. Después de todo, más del 50% de los niños nacen de madres solteras), que viven hacinados en casas mínimas de barrios marginales, y que nadie quiere tener como compañeros de curso. “A los colegios municipales van a parar los que las escuelas privadas expulsan”, denuncia García Huidobro.

La famosa municipalización, que pretendía descentralizar la educación, lo que en verdad hizo fue diseminar el sistema educacional en los más de 300 municipios. Unos opulentos, como Vitacura y Las Condes, que pueden añadir fondos a la cuota estatal, y otros miserables, como los que forman el cordón empobrecido de la capital, las aldeas del desierto y el altiplano y los que pueblan el campo y las islas del fin del mundo, que apenas consiguen pagar los sueldos de los profesores. Distancias físicas, económicas, sociales y culturales que hacen imposible medir con la misma vara. “Hasta hace unos días, todos decían que nada se podía cambiar. Hoy sí. Y se habla de devolver la educación al Estado o establecer otra división, que puede ser la provincial, la regional o la asociación de varios municipios pequeños que les permita unir recursos. Así podrían contratar especialistas, compartir gastos y beneficios”, reflexiona García Huidobro

INIMARKETS DE LA EDUCACIÓN

De los colegios privados subvencionados hay mucho que decir. Lo primero que destaca es su gran crecimiento. A principios de los ’80, cuando ya se había desmantelado el sistema estatal de educación, captaban el 19% de la matrícula. Hoy tienen un 42% de la torta estudiantil. Pero no parece ser un gran negocio, a pesar de que pueden cobrar un suplemento a los padres, que puede llegar hasta los 20 mil pesos, además de recibir la subvención. Al contrario de otros sectores económicos, donde la concentración del capital ha sido la norma según el modelo (farmacias, AFP, supermercados), aquí la atomización persiste. No hay grandes cadenas, y el 67% de los colegios particulares subvencionados corresponde a un sostenedor que tiene un solo colegio. Casi como pequeños comerciantes que tienen un minimarket o como los microempresarios de la locomoción colectiva con una sola máquina.

El particular subvencionado funciona casi como un autoempleo o negocio familiar. A modo de ejemplo: una persona hereda un caserón y después de mucho pensar decide que va a abrir una escuela para beneficiarse de la subvención, y a partir de ahí hay que buscar clientes. Después de todo, hasta el 2002 no existían condiciones, ningún requisito, para abrir un colegio. A partir de esa fecha, una reforma obliga a los “empresarios educacionales” a tener cuarto medio y no tener antecedentes penales y se exige que el director esté titulado.

Se defienden a palos

“Hay casos, como en la IX Región, donde hay una proporción enorme de colegios particulares subvencionados que generalmente son iniciativa de profesoras, y existe la figura del ‘marido de sostenedora’, que es el que se encarga de llevar las cuentas y hacer los pequeños arreglos, como clavar clavos, arreglar una puerta y hacer las gestiones administrativas”, cuenta García Huidobro. Sobre estos establecimientos de financiamiento compartido no hay ningún control estatal sobre lo que hacen con los fondos públicos que reciben. Esto es algo que no sucede en ningún lugar del mundo.

Y los sostenedores defienden su pan ante las movilizaciones de los alumnos. Con balas, como en algún caso en la Región Metropolitana; cortándoles la luz y el agua, como en Punta Arenas, y propinando palizas como, en Chimbarongo, donde el sostenedor lo justificó diciendo que el colegio es suyo. “Es mi propiedad privada”, dijo el dueño. Cero mística, cero vocación, puro negocio.

Ese es uno de los peligros que puede hacer tambalear uno de los proyectos más preciados del Gobierno de Bachelet: la educación preescolar. Si se aplica el mismo criterio de dar subvenciones a privados, los niños de cero a cinco años pueden sufrir las mismas consecuencias que hoy padece el resto de los estudiantes. Y cuando se trata de bebés y niñitos puede ser aún más grave la mediocridad, la precariedad y los recursos insuficientes.

A nivel africano

Ese el tipo de colegio habitual de esta categoría, que se suponía que aumentaría la oferta y la competencia y que, gracias a la sacrosanta ley del mercado, mejoraría la calidad. Pero en este comercio ni siquiera es posible como “cliente” acudir al Sernac para denunciar por “vender un producto malo” o cuando unilateralmente deciden expulsar alumnos. La realidad es que la mayoría se limitan a una casa, un puñado de alumnos y unos cuantos profesores mal pagados y mal formados. “Hay cursos por correspondencia que forman profesores en dos años. Hay que ser más serio y mejorar y ensalzar el rol de los profesores”, dice Dante Contreras.

Y es que ellos, los profesores, se quedaron en el limbo tras las reformas de los ’80 y ’90. Los casi 150 mil que enseñan en los colegios municipales y en los privados subvencionados perdieron su estatus de empleados públicos para depender de los municipios o estar a merced del mercado de los privados. Y soportan un número de alumnos por clase –en promedio 33– sólo comparable con países africanos, como el Congo o Camerún. En Argentina no tiene más de 17 por aula, y en Cuba, 11. Y aquí ganan menos que los brasileños y los argentinos. Los resultados que muestran sus alumnos, por ejemplo en matemáticas y ciencias, están por debajo del promedio mundial y se comparan a los de Palestina, Moldavia o Túnez.

Pero no todo es problema de financiamiento en la educación chilena. Quizás el más perverso de todos los mecanismos que han convertido a la educación en una herramienta para perpetuar la desigualdad es la selección de alumnos. Se supone que no debería existir, pero es un hecho y además se financia con el dinero de todos. Una encuesta que se hizo a los padres de los alumnos de segundo medio que rindieron la prueba Simce en 2003 reveló que el 59% de los alumnos de colegios municipales, el 75% de los particulares subvencionados y el 85% de los particulares pagados pasaron por algún tipo de selección.

MACHUCA NO ESTUDIA AQUÍ

El infame mecanismo está detrás de las pretensiones de los colegios para distinguirse e impedir que lleguen a sus aulas estudiantes que no cumplen con las expectativas sociales que buscan los padres. “Buscan prestigio distinguiéndose de los más pobres y separándose de ellos”, dice García Huidobro.

“Hay clasismo y racismo. Y asociados a ellos, pasivos y activos culturales derivados de la socialización y el uso del lenguaje”, como señala Pablo González, economista, consultor de la Unicef y profesor de la Universidad de Chile. Barrio de procedencia, apellido, rasgos étnicos, antecedentes y aspectos de la vida privada de los familiares, profesión de los padres... son algunos de los filtros que usan los establecimientos para discriminar quién entra y quién no. Y todo disimulado tras exigencias de calificaciones en anteriores colegios, informes sicológicos, certificados médicos para ser considerado “apto” para tener un sitio donde aprender.

La norma que establece que los colegios deben admitir un 15% de alumnos considerados en situación socioeconómica vulnerable promete tener bastante resistencia. Rodrigo Castro, director del programa social de Libertad y Desarrollo, considera que esta medida atenta contra la “libertad de los establecimientos” y que se pretende “forzar a los colegios bajo amenaza de perder la subvención. Esta imposición puede perjudicar el proyecto educativo, ya que habrá casos en que se verán forzados a aceptar alumnos, a pesar de que éstos o sus familias no posean las características requeridas”. Y termina por preguntarse que, dado que la composición de las escuelas depende en gran parte de las preferencias de los padres, “¿se puede forzar una mayor integración sin considerar esas preferencias de los padres?”. Sin duda, con estos criterios el niño Machuca jamás habría podido estudiar en el Colegio Saint George, cuya historia fue contada en una película que encogió los corazones de los chilenos.

EL SUEÑO DE LA UNIVERSIDAD

Un estudio de 2003 reveló que en promedio el 80% de los padres sueña con que sus hijos lleguen a la enseñanza superior. Pero es sólo un sueño. La realidad es que en el quinto quintil, los más ricos, llegan a estudios superiores casi el 75%, y en el otro extremo, el primer quintil, es de menos del 14,5% (Mideplan, 2003). Aunque ese 14,5% no siempre se refiere a estudios universitarios, sino que incluye institutos profesionales y centros de formación técnica. Y no es banal tener estudios superiores, porque eso permite a quien tuvo esa oportunidad ganar cuatro veces más que el que sólo ha terminado la educación media. Las pruebas Simce y PSU, a pesar de los intentos por justificar los resultados, muestran año a año que los mayores puntajes los acaparan los privados elitistas, con escasas excepciones.

HAY PLATA

“Esta situación no se aguanta más. El 4,6% del PIB destinado a la educación es evidentemente escaso. Y actualmente hay plata”, dice el economista Contreras. Y advierte que si no se toman ahora las medidas oportunas, en diez años más no habrá muros ni alarmas ni feroces rottweillers que contengan al lumpen y la delincuencia. Porque la inversión en educación funciona a largo plazo y hay que sembrar dinero, como quien siembra un alerce, que tarda en crecer pero que un vez adulto vale oro.

Las maniobras del Gobierno y la imperturbable sonrisa del ministro Zilic no han podido evitar la sentencia de muerte del sistema educativo. Más bien al contrario, esa agonía alargada permitió que los estudiantes fortalecieran sus argumentos y que toda la sociedad escuchara sus reclamos. Ahora llegan los tiempos de la resurrección o la reinvención de un proyecto de país, por el que corre la savia fresca de unos adolescentes que, entre las muchas cosas que han metido en sus mochilas, está la gran experiencia de haber sido protagonistas de la historia y unas vivencias colectivas que marcarán para siempre sus vidas. LND

Removido prefecto de Fuerzas Especiales por represión a escolares

Removido prefecto de Fuerzas Especiales por represión a escolares

Luego de reunirse con la Presidenta Michelle Bachelet, el general director de Carabineros, José Alejandro Bernales, determinó sacar de sus funciones al prefecto de Fuerzas Especiales, coronel Osvaldo Jara, por la brutalidad de las actuaciones de algunos policías.



lanacion.cl

La molestia de Carabineros por la actuación de algunos policías en las manifestaciones que ayer protagonizaron estudiantes secundarios llegó al punto que la autoridad determinó remover de su cargo al prefecto de Fuerzas Especiales, coronel Osvaldo Jara.

El general José Alejandro Bernales explicó que en su reemplazo asumirá el director de la escuela de suboficiales de carabineros, coronel Patricio Reyes. El jefe policial se entrevistó con la Presidenta Michelle Bachelet y a la salida del encuentro en La Moneda dijo que aunque la investigación de la actuación de los oficiales sigue en marcha y sus resultados definitivos se entregarán por la tarde, correspondía tomar esta primera y radical determinación.

Bajo la premisa de que “no permitiré excesos”, el general compartió la “molestia por los actos en que se vieron involucrados algunos carabineros que afectaron a algunos periodistas y estudiantes”.

Bernales añadió que “tal como lo dije cuando asumí el cargo, no permitiré excesos. También, cuando los procedimientos sean ajustados a derecho, los voy a defender, pero en este caso puntual no voy a defender este procedimiento".

Violencia

Los incidentes que se produjeron durante la tarde en la Alameda fueron el punto negro de una jornada matizada por reuniones de alto nivel en La Moneda y por el avance de las negociaciones entre secundarios y el Ministerio de Educación.

Esta mañana, el ministro del Interior, Andrés Zaldívar, ratificaba la molestia que en palacio provocó los ataques contra reporteros gráficos, camarógrafos y periodistas, y por cierto, los malos tratos que sufrieron algunos escolares. “Ojalá hoy tengamos una salida al tema, pues lo peor que puede pasar es que tengamos una jornada similar a la que tuvimos ayer, que fue bastante violenta muchas veces con excesos de parte de carabineros, pero también y hay que ser francos y claros con jóvenes y personas que no eran del movimiento estudiantil que salieron a la calle y que provocaron desordenes”, dijo.

El jefe de gabinete dijo categórico “no hablaría de la brutalidad policial, de toda la policía, ya que hubo algunos hechos de violencia innecesarios que tienen que investigarse y sancionarse, como el caso de los periodistas”.

En ese sentido, aclaró que esperan la respuesta de carabineros –que podría ser entregada estar tarde- sobre la denuncia de abusos sexuales contra estudiantes en Puente Alto. Sobre este punto, los padres de las tres niñas que acusaron a la policía llegaron hasta la comisaría y el juzgado para reiterar la denuncia. Una de las madres de las pequeñas afectadas precisó que las estudiantes no sólo fueron insultadas por la policía sino que incluso obligadas a desnudarse.

Sin entrar en este punto específico el vocero de gobierno, Ricardo Lagos Weber, indicó que La Moneda “ha tratado de hacerlo lo mejor posible” en este conflicto, defendiendo así las gestiones que han realizado, especialmente la decisión en primera instancia de poner a la subsecretaria de Educación, Pilar Romaguera al mando de la mesa original de diálogo.

“Los estudiantes entendieron que poniendo a la subsecretaria el gobierno no los estaba tomando en serio, había tal vez un menosprecio, una falta de respeto”, dijo Lagos Weber

¿Y qué diablos es la LOCE?

¿Y qué diablos es la LOCE?

Promulgada por Pinochet un día antes de dejar el poder, la LOCE abrió la puerta a la educación como un desregulado negocio que casi no permite fiscalizar la calidad de la enseñanza. Algo aberrante -dicen los expertos-, cuando es el Estado el que brinda el dinero para que escuelas o liceos funcionen, en no pocos casos, acogiendo sólo a alumnos que les aseguren buena nota en el Simce. El lucro con fondos públicos.



Antonio Valencia
La Nación

Más allá del apuro con que la dictadura terminó promulgándola el 10 de marzo de 1990 -es decir, un día antes de que Augusto Pinochet abandonara el poder-, la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) tiene su prehistoria. En rigor, toda una década que arrancó con la Ley de Subvenciones de 1981, continuó por varios años con la municipalización de la educación y culminó en la LOCE como la consagración de toda una lógica libremercadista de la educación.

Si la LOCE tardó unos diez años en nacer fue -comenta la directora del Programa Interdisciplinario de Investigación en Educación, PIIE- Loreto Egaña, porque “había diferencias entre los estatistas y los neoliberales”, resume. Las diferencias fueron resueltas sin un ideólogo muy claro y, por cierto, con bastante apuro por la caída del régimen. Todo a favor de un texto con rango constitucional, de alto quórum y que, en suma, abrió la puerta a la educación como negocio. Desde la escuela básica a la universidad.

Esfuerzos por modificarla, aunque focalizados en la educación universitaria, han existido durante los ’90. Ninguno de ellos, sin embargo, llegó al Parlamento donde la derecha siempre ha mostrado su objeción. El debate, por cierto, siempre se enredó en el camino.

Dos puntos, son a juicio de Egaña, los más importante que han puesto los estudiantes secundarios para oponerse a la LOCE. Uno es cómo la ley alza el derecho a la libertad de enseñanza y de la libre empresa por encima del derecho a la educación. Lo otro es cómo la ley permite que los colegios seleccionen a los alumnos y cómo, en la práctica van segregando o discriminando a los estudiantes que, por diversas razones, no pueden ingresar a un mejor colegio.

Libre enseñanza-libre empresa

En la LOCE la libertad de enseñanza tiene preeminencia por sobre el derecho a la educación, y además es exigible ante tribunales de justicia –o vía Tribunal Constitucional-. No sucede lo mismo con el derecho a la educación. “Libertad de enseñanza así establecido, no es otro que el derecho a la propiedad, a tener colegios, a montar colegios con mínimos requisitos de calidad”, sostiene Egaña.

El punto lo comparte el director del Observatorio Chileno de Políticas Educativas de la Universidad de Chile (Opech), Jesús Redondo, y ambos abordan una de las “aberraciones” que permite la LOCE: que estas escuelas o liceos reciban dinero vía subvenciones, pero con casi nulo control sobre lo que se hace con esos recursos para brindar una educación de calidad. Y peor, la ley permite el lucro en la educación al no prohibirlo expresamente. “Es el único país del mundo, y lo dice hasta el Mineduc, que permite el lucro con fondos públicos y sin mayor control, rendición de cuentas más que los resultados del Simce”, cometa Egaña.

“Así se han armado imperios”, dice Egaña. “Familias se han hecho multimillonarias con esto”, complementa Redondo, aludiendo a los 30 mil pesos mensuales que cada sostenedor recibe por cada uno de sus alumnos. El problema, agrega el director del Opech, “hoy no es de plata, sino de un modelo de gestión basado en la propiedad privada. Plata hay, pero la lógica consagrada en la LOCE no permite que ese dinero se use adecuadamente”, dice.

“Cualquier cambio que afecte la libertad de empresa y la libertad de enseñanza debería estar regulado en la LOCE y no lo está”, añade Redondo. “La LOCE -prosigue-, de alguna forma deja establecido que no tienen que dar explicación por las subvenciones. No hay un adecuado criterio de fiscalización, del control del uso eficiente y transparente de los recursos en función de la calidad de la educación. Es más, y pongo un ejemplo sencillo, los consejos escolares sólo son de carácter consultivo, porque no pueden afectar la libertad de enseñanza. Al sostenedor, representante de la libertad de empresa y enseñanza, nadie le puede decir nada”.

Selección-exclusión

Egaña y Redondo, al margen de precisar casi la mitad del articulado de la LOCE se destina a definir el modo de privatización de la enseñanza universitaria, se detienen además al analizar otro de los puntos que descolocan a los secundarios: la libertad de los sostenedores para seleccionar alumnos y, en definitiva, para dejar a buena parte a la vereda del camino de la mala educación.

El derecho a la libertad de enseñanza ha permitido -explica Egaña-, que los sostenedores particulares seleccionen a los alumnos que le acomodan, dejando fuera a los más pobres o aquellos con problemas de aprendizaje que por lo demás son más caros, “y además tiene la libertad para expulsarlos”, expone la investigadora. “Entonces quienes no acceden a estos colegios particulares o subvencionados, se van a los colegios municipales donde los tienen que recibir sin distinción, y los municipios no están en condiciones pues ya cargan con una mochila que no los deja caminar”, explica.

La lógica de mercado -sostiene Redondo-, ha funcionado como corresponde: “selecciona alumnos porque es más barato educar alumnos buenos, y los malos van al sistema público. La ley dice que los papás tienen la libertad de elegir en qué colegio pone a su hijo, pero la realidad es que el papá mira a ver si le eligen a su hijo, no es él quien va a elegir. Todo eso no se puede regular hoy porque la LOCE lo cautela con rango constitucional”, redondea el experto.

Loreto Egaña establece similar conclusión. La LOCE consagró el ranking de colegios según el Simce, y eso claramente no responde a una política educacional, sino obedece -refuerza-, a una lógica de mercado que no necesariamente, y menos midiendo sólo resultados en lenguaje y matemáticas, por ejemplo, habla de la calidad de la educación”. Más que una ayuda, la LOCE, concluyen os expertos, ha sido “una camisa de fuerza

Rostro del asesino de Victor Jara.

Rostro del asesino de Victor Jara.

Santiago, 25 de Mayo del 2006.- Una masiva acción de denuncia realizó la denominada Comisión “Funa”, en contra del ex teniente del Ejército y actual funcionario de la superintendencia de AFP, Edwin Dimter Bianchi, alias "El Principe", quien ha sido sindicado como el autor material de las torturas y muerte de Víctor Jara. La acción se realizó en el edificio del Ministerio del Trabajo, donde un grupo de 15 personas, incluyendo a la hija del artista, Amanda Jara, subieron hasta el piso 14 para abordar al ex militar, produciéndose un enfrentamiento directo.

Luego de que el denunciado comenzara a gritar pidiendo auxilio e intentando agredir a los "funeros" que sólo hicieron entrega de afiches y volantes a los compañeros de trabajo de Dimter con el objeto de dar a conocer sus antecedentes.

Edwin Dimter Bianchi, con el grado de teniente, formó parte de los militares sublevados en el llamado "tanquetazo" del 29 de junio de 1973, en contra del gobierno de la Unidad Popular, en el cual resultaron muertas veinte personas, entre ellas el camarógrafo argentino Leonardo Henrichsen, hechos por los que fue detenido junto al teniente coronel Roberto Souper y el teniente Raúl Jofré, con quienes inmediatamente después del golpe fue enviado a custodiar prisioneros al Estadio Chile.

A cargo de este recinto, existen numerosos testimonios, incluso judiciales, que dan cuenta de que estos oficiales y en especial Dimter, quien se hacía llamar "El Principe" sometieron a horrorosas torturas a los prisioneros, entre ellos el compositor y actor, Víctor jara, quien según testigos, fue requerido personalmente por Dimter para ser torturado, luego de lo que se le vió agonizante en un pasillo del estadio y posteriormente fue asesinado con 48 disparos.

Luego de cumplir con la actividad, cuyo fin declarado es buscar la "sanción social" de quienes estuvieron involucrados en violaciones a los derechos humanos y no han recibido penas a través de los tribunales, debido a la aplicación de la amnistía o prescripción, los activistas repartieron volantes y afiches con los antecedentes en el sector de Ahumada y Huérfanos, realizando una acción de arte en las puertas del ministerio del Trabajo.

El último poema de Víctor Jara, prisionero en el ex Estadio Chile

SOMOS CINCO MIL AQUÍ.

Somos cinco mil aquí.

En esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil.

¿Cuántos somos en total 
en las ciudades y en todo el país?

Somos aquí diez mil manos 
que siembran y hacen andar las fábricas.

¡Cuánta humanidad 
con hambre, frío, pánico, dolor, 
presión moral, terror y locura!

Seis de los nuestros se perdieron 
en el espacio de las estrellas.

Un muerto, un golpeado como jamás creí 
se podría golpear a un ser humano.

Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores, 
uno saltando al vacío, 
otro golpeándose la cabeza contra el muro, 
pero todos con la mirada fija de la muerte.

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!

Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada. 
La sangre para ellos son medallas. 
La matanza es acto de heroísmo.

¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío? 
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?

En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa. 
Que lentamente querrá la muerte.

Pero de pronto me golpea la conciencia 
y veo esta marea sin latido 
y veo el pulso de las máquinas 
y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.

¿Y Méjico, Cuba, y el mundo? 
¡Qué griten esta ignominia!

Somos diez mil manos que no producen. 
¿Cuántos somos en toda la patria?

La sangre del Compañero Presidente 
golpea más fuerte que bombas y metrallas.

Así golpeará nuestro puño nuevamente. 
Canto, que mal me sales 
cuando tengo que cantar espanto.

Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto.

De verme entre tantos y tantos momentos del infinito 
en que el silencio y el grito son las metas de este canto.

Lo que nunca vi, lo que he sentido y lo que siento 
hará brotar el momento....