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T r i b u n a c h i l e n a

COLOMBIA: F I R M A R Y C U M P L I R

COLOMBIA: F I R M A R  Y  C U M P L I R

Milton Hernandez

Comando Central  ELN

 

En este día universal de los Derechos Humanos queremos aportar varios interrogantes, visiones y propuestas sobre la humanización y la solución política del conflicto social y armado que sufre Colombia. En este sentido, desarrollamos lo ya planteado por el comandante Nicolás Rodríguez Bautista en el video del pasado mes de octubre, difundido a la opinión pública nacional y mundial, en el que ratificamos nuestra propuesta de construir una paz con justicia.

 

Acojámonos al sentido común

 

Lo que proponemos a nuestros compatriotas para salir de la crisis nacional, en la que el actual conflicto nos mantiene, se encuentra fundamentado en varias premisas, propias del sentido común:

 

1. Humanizar, para agilizar y arraigar la solución definitiva e integral del conflicto interno.

2. Identificar los problemas esenciales, para resolverlos.

3. Deshacer el problema, desandando el camino por donde se creó.

4. No partir de inculpar a las víctimas.

5. No aplicar dobles estándares para resolver los problemas.

6. Contar con la sociedad y la comunidad internacional.

7. Cambiar la cultura de exclusión e imposición, por una de negociación, pacto y cumplimiento.

8. Firmar para cumplir.

 

El régimen firma Convenios internacionales sobre DIH, al tiempo que aplica la estrategia de Guerra de Cuarta Generación, que le ordena recurrir a todos los medios para imponerse.

 

Hay que comenzar por recordar cuál es la estrategia de guerra, que aplican las minorías privilegiadas, en contra de las grandes mayorías colombianas:

 

“En 1.991, el profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén Martin Van Creveld publicó su obra ‘La transformación de la guerra’, que aportó sustento a la teoría de la Guerra de Cuarta generación (4GW). En su visión del conflicto del futuro afirma que, al haber perdido el Estado el monopolio de la violencia, otros actores no estatales serán los protagonistas de la guerra. Una consecuencia del nuevo tipo de conflicto es la falta de regulación convencional. La serie de convenciones que antaño legitimaban la guerra dejan de tener efecto. Los actores no estatales que carecen de personalidad jurídica no estarán insertos en el sistema jurídico internacional.

 

Van Creveld sostiene que para combatir en conflictos de baja intensidad, el Estado se verá obligado a circunvenir las convenciones establecidas y emplear procedimientos parecidos a los de los actores no estatales. Esta falta de regulación del conflicto es la que borrará la distinción entre soldados y civiles, la que permitirá atacar sin restricciones o emplear armas prohibidas.

 

El autor prevé que en el futuro las batallas serán sustituidas por pequeños enfrentamientos armados y masacres. El control de la población se efectuará mediante una mezcla de propaganda y terror. Van Creveld apuntaba que ante este tipo de conflicto las fuerzas armadas regulares se verán forzadas a disminuir su tamaño y muchas de sus funciones se privatizarán. Las fuerzas regulares se irán trasformando, a medida que vayan asimilando más cometidos de policía, en algo diferente a lo que han sido tradicionalmente.” (1).

 

¿Cuál es el papel de Colombia en el continente?

 

La oligarquía colombiana ha hipotecado la soberanía del país a los intereses del imperialismo, principalmente el norteamericano. Así, perdimos el control de nuestros recursos naturales y de los designios políticos, económicos y sociales de la patria. Colombia ha sido convertida en el puesto de mando avanzado de los planes guerreristas del Pentágono, dotándose del ejército más poderoso de Latinoamérica y adecuando la infraestructura bélica para las operaciones imperiales de intervención contra los países que no se someten. Por eso se dice que Colombia es el Israel latinoamericano. El conflicto colombiano se ha regionalizado, trascendiendo las fronteras nacionales.

 

¿La elite dominante estará dispuesta a renunciar a su estrategia de Guerra de Cuarta Generación?

 

Es evidente que la minoría dominante renunció a cumplir los Convenios humanitarios internacionales, que había firmado, en su intento por imponerse en el conflicto interno. No han honrado ni los instrumentos que prohíben atacar a su propia población, ni los que condenan agresiones a otras naciones y territorios. El ataque contra Ecuador y las permanentes provocaciones a pueblos vecinos, entre otras maniobras, evidenció cómo se pisotea el Convenio mundial mayor, constitutivo de la ONU.

 

Si el régimen de Bogotá renuncia al camino de la guerra contra la población colombiana y los países vecinos, y regresa al cauce de la juridicidad internacional, se constituiría en interlocutor válido para construir una solución política del conflicto; pero mientras siga adicto al belicismo, no habrá paz para Colombia ni para los pueblos latinoamericanos.

 

Este es el dilema principal que enfrenta el régimen: seguir siendo un Estado delincuente o buscar soluciones no bélicas al conflicto.

 

¿Es posible crear un clima de paz?

 

Resistimos y luchamos contra la guerra de los poderosos, forjando un camino de paz, en contra de su propósito de dominación y venciendo sus medios más conocidos, como son la manipulación y el terror.

 

Con la lucha de la sociedad colombiana y la ayuda de la comunidad internacional, lograremos la construcción de soluciones no militares del conflicto interno colombiano. De eso estamos convencidos y actuamos en consecuencia. Nuestra presencia en los espacios que se abran para el diálogo, tiene ese cometido.

 

¿Es alcanzable un acatamiento generalizado del DIH y la superación de la atrocidad, como medio para imponerse en el conflicto colombiano?

 

El imperialismo norteamericano y su socio, el régimen de Bogotá, para eliminar toda oposición usan la contrainsurgencia, como su doctrina para sofocar el conflicto interno. Existen viejas y nuevas pruebas de ello.

 

Un teórico de la contrainsurgencia, el británico Thomas Mockaitis sostiene que:

 

“En contrainsurgencia, la atrocidad no radica en el acto cometido, sino más bien en la exitosa inculpación de la comisión del mismo” (2).

 

Como puede verse, el alma de la contrainsurgencia se halla en la combinación del terror, con la manipulación necesaria para encubrirla. El régimen de Bogotá ha aplicado esta directriz haciendo de toda Colombia un laboratorio de perversión e impunidad, etapa tras etapa, blindando a los círculos de poder que han ordenado miles de crímenes, para mantener el control de la nación.

 

Oponerse tanto al terror de los poderosos, como a su manipulación mediática, es lo mínimo indispensable, para abrirle paso al acatamiento del DIH. De ahí que debamos ponernos de acuerdo en el papel que en un proceso deben jugar los medios de comunicación. Las reglas deben quedar claras. Como se ha dicho, esfuerzos de entendimiento de mucha gente y de muchos años pueden abortarse en segundos por una sola tergiversación o noticia tendenciosa. Esto es también un hecho criminal.

 

¿A qué está dispuesta la insurgencia?

 

Hasta el último aliento con que contemos, lo vamos a dedicar a oponernos a la guerra imperialista y a la aplicación de su plan estratégico en nuestra nación; por ir en contra de los intereses más sentidos del pueblo colombiano y de sus auténticas aspiraciones de democracia, bienestar y libertad. Como parte de la oposición, seguimos comprometidos en la construcción de soluciones no militares a los problemas de la sociedad colombiana.

 

En nuestra respuesta a la guerra imperialista, continuamos con el compromiso de seguir manteniendo el Derecho Internacional Humanitario (DIH) en nuestra normatividad interna, pero sobre todo, en nuestra lucha diaria. El E.L.N. desde los años 80 ha ratificado esa responsabilidad en diferentes propuestas. Hoy, que no quepa duda, es un mandato de nuestro ser insurgente.

 

En las Normas de comportamiento con las masas acordadas en la Cumbre guerrillera de 1990, por los inolvidables comandantes Manuel Marulanda y Manuel Pérez, las FARC y el ELN asumimos el mandato de respeto y protección a la población no combatiente, estipulados en los Convenios de Ginebra, fundadores del DIH.

 

¿Cómo garantizar que nuevos compromisos de humanización y de paz no sigan fracasando?

 

En Colombia hace 20 años se hizo un pacto, sellado en la Constitución Política de 1.991, por medio del cual se desmovilizaron varias guerrillas colombianas; las que en consecuencia con sus propuestas de democratización de la sociedad, trasladaron sus puestos de mando a las grandes ciudades y renunciaron a existir como fuerza insurgente, con la esperanza que en su reemplazo, podrían liderar una creciente fuerza política de masas.

 

Por su parte, las elites, las viejas oligarquías y los sectores emergentes del narco paramilitarismo, se emplearon a fondo durante estas dos décadas, para quitar, de esa Constitución Política, sus aspectos democráticos y soberanos. Además, reafirmaron su monopolio de las armas, aplicándolo a través de sus fuerzas militares y de policía, orientadas como máquina de muerte para la seguridad de sus privilegios, y mediante el despliegue paramilitar, de manera abierta y encubierta, para hacer la guerra sucia, para degollar a la guerrilla legalizada, al movimiento opositor y frenar el auge de las luchas populares.

 

Estamos convencidos que con la lucha de la sociedad colombiana y el respaldo de la comunidad internacional, lograremos crear un Gobierno de nación, paz y equidad, sustentado en el Estado de Derecho, como parte del reemplazo del viejo régimen basado en el terror, la felonía y la perfidia, como norma de conducta.

 

¿Qué resultado puede tener la exigencia que se hace a la guerrilla para que desaparezca, a cambio de una promesa de respeto para con  la oposición política y social?

 

Es paradójico que con tan alto nivel de ilegitimidad de la clase dominante, por su terrorismo de Estado y la aberrante impunidad de sus acciones, se exija a una parte de la oposición que desaparezca.

 

No nos cabe duda que de nuevo, como en el proceso fracasado con el M19, el EPL y otros, la guerra sucia continuará descargándose contra todo tipo de oposición al régimen; con lo que sobrevendría un fracaso más, en los numerosos intentos hechos por lograr la paz.

 

Para superar este destino trágico, la elite dominante debe demostrar voluntad de cambio, desechando su raigambre de exclusión e imposición y adoptar una real cultura democrática y de paz. Por tanto, no se deben pretender soluciones en un acto, sino en un proceso que dé confianza a las Partes, en el que ellas mismas lo construirían en acuerdos mutuos, que el pueblo y la nación refrendarían.

 

¿Cuáles son los medios que usa el régimen, para obstaculizar el desarrollo de iniciativas sobre el DIH y la paz?

 

La elite dominante además de pretender desaparecer todo contradictor, lo silencia y tergiversa su razón de ser.

Antes, a los rebeldes, a la oposición alzada en armas, la elite nos llamaba subversivos e insurgentes. Desde hace años nos llama terroristas y criminales, cuando el propio régimen trató vanamente de clasificar a sus bandas narco paramilitares como “sediciosos”, como autores de delitos políticos, siendo en realidad sicarios y mercenarios a su servicio.

 

Antes, el régimen coincidía con el Derecho y la comunidad internacional, al denominar como un conflicto interno, la confrontación que vive Colombia; hoy niega esta realidad.

Por ello, reconocer el conflicto es un primer paso, para resolverlo. Lo contrario, seguir deformándolo y presentándolo como un estallido terrorista, es cerrar la puerta. Es condenar la nación a una historia de más guerra.

 

¿Seremos capaces los colombianos de resolver el conflicto interno, sin la intervención extranjera?

 

Sí, seremos capaces de dar una solución política al conflicto, con el esfuerzo prioritario de las colombianas y los colombianos, rechazando la intervención imperialista, pero contando con el respaldo de la comunidad internacional.

 

Es necesario reconocer las gestiones que adelanta UNASUR, para ayudar a mediar y facilitar el tratamiento al complejo conflicto colombiano.

 

Sin verdad no habrá justicia, y para lograr la primera debe hacerse un compromiso claro, no sujeto a los vaivenes de una negociación entre cúpulas que se auto exculpan, como ha ocurrido en otros procesos.

 

Con los criterios propios que una fundamentada conciencia nos autoriza, sobre la realidad de unas relaciones internacionales profundamente injustas, no obstante miramos con respeto algunos de los esfuerzos honestos, que se emprenden desde la comunidad internacional y que se conjugan en algunos casos con la juridicidad del país, para combatir la impunidad de los crímenes de lesa humanidad, aplicando principios universales de verdad, justicia, reparación y no repetición.

Las víctimas deben ser reconocidas y respetada la plenitud de sus derechos, honrando su memoria y la de sus luchas, por las cuales fueron y son objeto de una guerra sucia llevada a cabo con una cadena de complicidades. Esa historia de oprobio debe terminar.

 

 

¿En qué consiste el doble estándar vigente sobre los casos que conoce la Corte Penal Internacional?

 

Al día de hoy existen innumerables pruebas, y seguirán apareciendo, de cómo en el conflicto colombiano, han actuado y continúan actuando como determinadores, los planificadores estratégicos de los Estados Unidos, entre otros centros del poder mundial. Y es conocido que esa potencia no se acoge a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI), por no compartir la tipificación y principios del Derecho relacionados con el crimen de Agresión y otros.

 

¿Va a dejar la CPI en la impunidad a los cabecillas del régimen de Bogotá que decidieron hacer la agresión contra territorio ecuatoriano, el 1º de marzo de 2.008? ¿Van a promover los países de Europa, que se establezcan responsabilidades integralmente, tanto de los determinadores de Estados Unidos como de Colombia, implicados en cientos de crímenes de lesa humanidad cometidos contra los movimientos sociales y sectores populares?

 

Entonces, parece ser, que si los poderosos dominadores se rehúsan no sólo a reconocer a la CPI, sino a impedir que ante ella comparezcan los gobernantes y los mandos de sus ejércitos genocidas, lo que sigue es que se exija a las víctimas y a los pueblos que respondan ante esa Corte, por sus luchas de resistencia ante la agresión oligárquica e imperialista. Tal situación no sería sólo paradójica. Es y sería una vergüenza, una terrible ignominia.

 

Prueba de esta maniobra de encubrimiento e impunidad, está el asilo en Panamá, de siniestros personajes vinculados al gobierno del ex presidente Uribe, con el que burlan tener que comparecer ante la justicia, por reconocidas operaciones de persecución y eliminación a la oposición, por parte del Departamento de seguridad estatal (DAS).

 

¿De qué va a depender una paz duradera en Colombia?

 

El régimen reprime a quienes se oponen a su modelo económico y social, que reproduce y aumenta la desigualdad, mientras acapara la riqueza en unas pocas corporaciones y clanes. Reprime a los que se oponen a que la elite coloque de primero los intereses de los Estados Unidos y de Europa, en detrimento de los derechos de las mayorías de Colombia.

 

Somos conscientes que un proceso de superación de la guerra es complejo, que intervienen múltiples factores, que hay enormes desafíos a cada paso, que existen quienes conspiran contra el entendimiento y continuarán tratando de arruinar cualquier esfuerzo serio de diálogo.

 

Nos ha preocupado por eso la reciente campaña contra la Senadora Piedad Córdoba, para impedir que cumpla su papel como interlocutora con la insurgencia, con los gobiernos, la sociedad nacional e internacional. Su silenciamiento por un fallo pronunciado por la extrema derecha no la inhabilita en absoluto, y no nos inhabilita para seguirla reconociendo a ella y a otras personas y expresiones democráticas, como compañeros de camino en la construcción de la humanización del conflicto y de la paz.

 

La paz va a depender de la humanización de la vida en todas sus dimensiones, comenzando por encarar el conflicto interno y por buscar con acuerdos su solución definitiva e integral. Esto no puede hacerse distrayendo ni manipulando al país y al mundo con sofismas ni castigando a quienes sueñan con los cambios básicos y necesarios. Hay que resolver el problema que está en la raíz: el de la tremenda injusticia que día a día sufren las mayorías desposeídas.

 

No puede seguirse culpando a las víctimas ni al pueblo por sus luchas, sino que hay que resolver los problemas desandando el camino por donde se crearon, contando con la sociedad en todas sus manifestaciones y con la comunidad internacional y con el Derecho, recobrando valores y transparencia, sin aplicar dobles raseros. Cambiar la cultura de exclusión e imposición, por una de negociación, pacto y cumplimiento, es un compromiso del E.L.N., que refrendamos en este Documento.

 

Luchar por un nuevo país democrático y soberano, es avanzar hacia la justicia social y la libertad, que es la verdadera paz. Dialoguemos para acordar. Acordemos para firmar y cumplir.

 

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Notas.

(1) Vigencia y limitaciones de la Guerra de Cuarta Generación. J.E. Fojón. Real Instituto Elcano. Madrid. 27-02-05.

(2) British Counterinsurgency, 1.919--1.960. T. R. Mockaitis. Londres, MacMillan, 1.990, página 37.




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!De la Resistencia al Poder Popular!
Frente Internacional "Milton Hernández"
Sistema Informativo Patria Libre
ELN de Colombia

Chile: Contra la traición a los trabajadores públicos

Chile: Contra la traición a los trabajadores públicos


A las compañeras y compañeros empleados públicos asociados a la ANEF y a su Directorio Nacional:
 
 
El Comando por los Derechos Sociales y Populares y el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores –MPT- saluda la lucha dura que de manera ejemplar emprendieron las semanas anteriores ante la magra oferta impuesta por el mal gobierno, en el marco de la negociación de la Mesa del Sector Público con el Ejecutivo.
 
Somos militantes sociales, trabajadores, estudiantes, mapuche, jóvenes y no tanto, pueblo amplio que normalmente mantenemos un contacto directo con los empleados fiscales y que observamos con desconcierto las condiciones laborales en las cuales se esmeran por ofrecer un servicio de excelencia y de alta vocación social.
 
Por lo paradigmática que resulta la negociación del sector público para el conjunto de los trabajadores y los pueblos, en tanto impacta de manera sustantiva en las propias negociaciones, salarios y contexto de sobrevivencia de las grandes mayorías, de nuestras propias condiciones de existencia, nos solidarizamos frente a los últimos y reprochables acontecimientos que clausuraron “por arriba” la materialización de sus justas demandas.
 
Cuando observamos la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, estalla como una aparición ejemplar la memoria insobornable de Clotario Blest. Y cuando se nos llena de Clotario la caminata difícil de los trabajadores, se nos reúne la bronca limpia por la justicia social, por la igualdad, por una vida centrada en el hombre y la mujer, que no en la mercancía, que no en la dentadura antisocial de un Estado y un empresariado que se vale del trabajo de todos y del despojo de los recursos naturales para engordar sus privilegios. Porque hoy, más que nunca, el Estado es el aval de los grandes propietarios que operan en el territorio chileno, sean nacionales, transnacionales o combinados. Estratégicamente buscan lo mismo: maximizar sus utilidades en el menor tiempo posible y a costa de la explotación y peor vida de las grandes mayorías.
 
Compañeras y compañeros empleados fiscales; con indignación vemos cómo, una vez más, el actual presidente de la CUT, Arturo Martínez (Coordinador de la Mesa del Sector Público), y el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, se vuelven facilitadores de los intereses de la minoría que manda en Chile, e hipotecan vergonzosamente la defensa de los asalariados por razones oscuras y antipopulares.
 
Simplemente estimamos que en ellos no se puede confiar y que tienen la estatura del capataz miserable que castiga al trabajador digitado por el capital voraz, enemigo histórico de los pueblos.
 
Las armas subjetivas que emplean el Estado y el capital son la desmoralización, el temor, la amenaza y la alienación social. Hoy Martínez y Andrade son cómplices de esas maniobras que impiden siquiera enmendar en parte un Código Laboral al servicio de los dueños del país, son promotores de la concentración económica y la desigualdad social abrumante que sufre la gran mayoría; y del empobrecimiento de un Chile que, bajo relaciones de fuerza distintas, tendría la capacidad de distribuir con equidad la riqueza y no de socializar la pobreza, como lo hace el actual sistema.
 
Estamos convencidos de que las cosas no pueden continuar tal cual estaban hasta antes del resultado de su negociación. De lo contrario, el sindicalismo en general, se presenta ante los trabajadores y la opinión pública como parte del problema y no de la solución frente a la mala vida y el abuso cotidiano. Clotario fue un hombre sin precio, lleno de honor y decoro. De ese dirigente señero y otros muchos debemos ser legatarios. Los martínez y los andrades   son el reverso de la ética y honra de nuestros mayores, de los representantes de los trabajadores que escribieron con su práctica recta el camino de las conquistas de los que viven de un sueldo, de las conquistas de un pueblo entero.
 
 
Con entereza y convicción, y marchando hacia el Paro General,
 
Fraternalmente,
 
 
Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT
Coordinadora por los Derechos Sociales y Populares
 
 
Diciembre 20 de 2010
 

Un ex represor chileno en Buenos Aires

Un ex represor chileno en Buenos Aires

Denunciado como uno de los más feroces torturadores de la dictadura pinochetista, trabaja para una universidad vinculada con el Pentágono y estuvo en esta ciudad presentando un libro sobre seguridad. El dice que no tiene nada que ver.

El ex agente de la DINA chilena Jaime García Covarrubias estuvo desde el martes presentando un libro en Buenos Aires. Mientras tanto, en Santiago se debate una denuncia en su contra por su accionar durante la dictadura pinochetista. Sobrevivientes denuncian que era uno de los más feroces torturadores del regimiento de Tucapel, en Temuco. El ex integrante de la policía secreta de Augusto Pinochet negó a Página/12 las acusaciones que se acumulan en su contra.

García Covarrubias estuvo hasta ayer alojado en el elegante hotel porteño Marriot Plaza, donde participó de la presentación del libro Seguridad y Defensa en Tiempos del Bicentenario, compilado por el especialista Mariano Bartolomé, docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Según una asistente al seminario, el ex agente habría comentado que tuvo reuniones con miembros de la embajada estadounidense durante su estadía en Buenos Aires. García Covarrubias no accedió a bajar hasta el hall del hotel, pero respondió a unas preguntas de Página/12 por teléfono.

–¿Usted reconoce haber integrado la DINA?

–Dicté clases en la Escuela Nacional de Inteligencia. Nunca fui operativo. Siendo teniente, jamás fui profesor de técnicas de tortura.

–¿Qué opina de la reciente denuncia de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados chilena por su accionar durante la dictadura pinochetista?

–Estas acusaciones son falsas, son injurias. Solamente puedo decir que la Justicia jamás me ha declarado culpable. Los tribunales chilenos me dejaron sin responsabilidad en esta causa. Pero, por este tema, estoy en contacto con mis abogados. Yo no estoy pidiendo inocencia.

–¿Es cierto que usted le escribía los discursos a Augusto Pinochet, tal como aparece en el informe Memoria Viva?

–No. Yo sólo serví como oficial de la Secretaría de la Presidencia durante esos años.

–¿Estuvo vinculado con la Sociedad Pedro Diet Lobos, que desde 1977 fue la pantalla comercial de la DINA, como denuncian organismos de derechos humanos?

–No.

Después de esa respuesta, García Covarrubias cortó la comunicación.

Según informes de organismos de derechos humanos, la actividad de García Covarrubias en la DINA arrancó en 1974 y en 1990, al final de la dictadura de Pinochet, seguía en funciones y ostentaba el grado de teniente coronel.

Sobrevivientes del Regimiento de Infantería 8 de Tucapel recuerdan la crueldad de García Covarrubias. “Era parte del aparato represivo del ejército”, denunció Hermán Carrasco, militante en los años ‘70 y víctima del actual docente del Pentágono. “Desde el 4 hasta el 10 de noviembre de 1973, García Covarrubias nos torturó a cara descubierta y utilizando los peores métodos. Nos obligó a cometer aberraciones sexuales entre nosotros”, revivió Carrasco en comunicación con este diario. Carrasco dice que nunca tuvo dudas de que el actual especialista en seguridad internacional y miembro de la Asociación de Ciencias Políticas de Chile fue su torturador y que tuvo la oportunidad de ratificar su certeza al carearse con García Covarrubias hace dos meses en una diligencia judicial. El ex detenido vinculó al ex agente de la DINA con el asesinato de seis militantes comunistas de Temuco, que murieron por las torturas que sufrieron a fines de 1973. Los represores quisieron justificar esos homicidios alegando que los militantes habían caído en combate durante un intento de copamiento de la guarnición militar de Tucapel.

La abogada Magdalena Garcés, especialista en derechos humanos, le explicó a Página/12 que hay abiertas varias causas por ejecutados o desaparecidos chilenos en las que se imputan crímenes a García Covarrubias. En el caso de los seis dirigentes comunistas, el entonces teniente prestó declaración en calidad de inculpado. “No es cierto lo que dice García. Nunca ha sido procesado. Por lo tanto, es imposible que haya sido absuelto o condenado”, afirmó Garcés. La abogada subrayó que no existe ningún impedimento para que García pise territorio chileno. Pero, como no vive en el país trasandino, se hace difícil completar los trámites para que sea llamado a indagatoria. “Yo sé que él viaja a Chile, pero no sé cuándo. Por eso, voy a volver a pedir que lo vuelvan a citar por la desaparición del abogado Jaime Eltit Spielman”, añadió.

De acuerdo con el sitio web Memoria Viva, García Covarrubias llegó a ostentar el cargo de jefe de la Contrainteligencia de la DINA. El perfil publicado en esa página dice que en 1988 habría asumido la Subsecretaría General de Gobierno y que durante tres años habría actuado como asesor de la Secretaría General de la Presidencia. Según surge de la web del Centro de Estudios de Defensa Hemisférica (CHDS), entre 1991 y 1992 habría viajado a París para estudiar historia de la civilización occidental moderna en la Sorbona. En 2001, habría empezado a dar clases de Política y Seguridad Nacional en el CHDS, vinculado con el Pentágono.

Al enterarse de su actual rol de académico, organismos y diputados de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados chilena presentaron esta semana una denuncia en su contra para que cese en ese cargo. “Es inconcebible que un agente de la DINA esté trabajando para el Pentágono”, se quejó el diputado comunista Hugo Gutiérrez. Consultado por este diario, el legislador se refirió a la presentación que lo trajo a García a Buenos Aires: “No debería estar dando cátedra sobre seguridad quien torturó a prisioneros políticos”.

Informe: Luciana Bertoia.

COMUNICADO A LAS BASES POR LA DEFENSA DEL EMPLEO PÚBLICO,Estabilidad Laboral, Incentivo al Retiro y Reajuste Digno

COMUNICADO A LAS BASES POR LA DEFENSA DEL EMPLEO PÚBLICO,Estabilidad Laboral, Incentivo al Retiro y Reajuste Digno

Compañeras y compañeros:

 En el día de hoy, reunidos el Directorio Nacional de ANEF y el Consejo de Presidentes y Delegados de nuestras asociaciones afiliadas, luego de analizar y debatir la situación producida con la aprobación final y definitiva en la Cámara de Diputados del Proyecto de Reajuste, se resolvió lo siguiente:

 

1º.- Saludar y agradecer a todas nuestras compañeras y compañeros de las asociaciones bases y a la las ANEFs  Regionales y Provinciales de todo el país, que comprometidamente participaron en el largo proceso de movilización ascendente con el que acompañamos la negociación anual de la Mesa del Sector Publico, luego de la presentación del pliego que contenía nuestras demandas de reajuste general, estabilidad laboral, incentivos al retiro entre otros. Especialmente se hizo un reconocimiento a la fuerza y unidad con la cual enfrentamos los llamados a Paro Nacional, lo que constituyó un testimonio valiente e histórico de la voluntad de lucha de los trabajadores públicos frente al nuevo Gobierno.

 

2º.- Denunciar y repudiar públicamente la contumaz intransigencia del Gobierno de Piñera y de su Ministro de Hacienda señor Larrain, de no escuchar ni atender la opinión y argumentos dados por nuestro dirigentes, por los parlamentarios que nos apoyaron y en general por la ciudadanía que comprendió ampliamente la justicia de nuestras peticiones. Acusándolos de ser el principal responsable del paro nacional que debimos realizar y de finalmente imponer unilateralmente un porcentaje de reajuste y bonos, indignos e inferiores al año pasado. Lo que deja de manifiesto la ideología neoliberal y empresarial que determina su forma de actuar.

 

3º.- Que, sin perjuicio de la aprobación formal del proyecto sobre reajuste y demás beneficios, impuesta por el gobierno, gracias a la votación servil y sumisa de los Senadores y Diputados de la Derecha, se resuelve manifestar nuestro más absoluto rechazo con lo sucedido, mantener por el día de hoy nuestra movilización y continuar con el Paro hasta las 24 horas, retomando nuestras labores normales a partir de las 00 horas del Viernes 17 de Diciembre.

 

 

 

 

 

4º.- No obstante la responsabilidad directa y principal del Gobierno y de los Ministros de Hacienda y Trabajo, que se negaron permanentemente a un acuerdo razonable con los trabajadores, que considerara un reajuste mayor, mejores bonos y un protocolo para detener los despidos arbitrarios y revisar las casi 8.000 exoneraciones que se han producido hasta la fecha, se resolvió también repudiar la actitud contradictoria y pusilánime del Diputado, ex ministro del Trabajo y actual Presidente del Partido Socialista OSVALDO ANDRADE LARA, quien al no votar y retirarse de la sala de sesiones  permitió con ello que el gobierno lograra la mayoría,  impidiendo que el proyecto se continuara discutiendo en una comisión mixta, dándole la espalda a la posición de la ANEF, en orden a rechazar la propuesta del Gobierno.

 

Del mimso modo la Asamblea manifestó su rechazo a la conducción del proceso por parte del Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martinez M.

 

Reiteramos nuestro agradecimiento a todas y todos por la fortaleza y decisión demostrada en cada una de las actividades desarrolladas en todo el país, les instamos a seguir unidos con decisión en esta lucha que, evidentemente, se extenderá más allá de la coyuntura del reajuste pues, la defensa de la función pública y la estabilidad laboral seguirá constituyendo el eje central de las demandas de la ANEF. Por convicción y principio, la estabilidad laboral de nuestras trabajadoras y trabajadores, al margen de un mezquino reajuste, determinará nuestros cursos de acción a futuro.

 

Ante el nuevo escenario que vivimos, con un gobierno de derecha que desprecia a los/as trabajadores/as y sus organizaciones, ante el cual, sólo la movilización y la lucha han permitido instalar nuestras demandas y romper el cerco que se nos ha impuesto, el llamado del Directorio Nacional es a perseverar y profundizar nuestras capacidades y fortalezas. La gran lección de este capítulo, en la lucha de nuestras justas reivindicaciones es que, la unidad de las trabajadoras y trabajadores es la herramienta para vencer a un Gobierno capitalista, mercantilista y privatizador de la función pública.

 

¡TODAS Y TODOS, EN DEFENSA DEL EMPLEO, LA ESTABILIDAD LABORAL

Y EL TRABAJO DECENTE¡

 

DIRECTORIO NACIONAL ANEF

 

SANTIAGO, Diciembre 15 de 2010

 

Liberales al mando del PS

Liberales al mando del PS

Por Pamela Godoy
Agregar más hechos a los ya presenciados por la abstención del Presidente del PS de votar, la ausencia de Diputados a la cámara en un momento en que "todo Chile" sabía que se votaría a favor o en contra de los Funcionarios Públicos....sería masoquismo intelecual.
 
Pero ¿qué es lo fundamental?  Andrade y la cúpula PS, tal como la Concertación, que existe sólo desde la presencia mediática y funciona con los acuerdos de Presidentes de Partidos Políticos sin bases, sin gente, sin democracia...actúan en función de los que han sido sus intereses políticos. Gobernaron 20 años sin tocar las amarras que mantienen a Chile atado a una Constitución Política de Pinochet. Jorge González lo dijo en un concierto de música: "es como si Alemania se rigiera por la Constitución de Hitler".
 
En consecuencia: ¿por qué se sigue esperando que estos liberales actúen como socialistas si no lo son? talvés porque este es el Partido Socialista, pero que desde hace mucho mantiene sólo la razón social y ha pasado a funcionar _ en la praxis_ como una empresa dirigida por sus propios dueños. Tiene muchos, a lo largo de Chile, la mayoría de los Regionales y Comunales, son un excrecencia de ello.
 
Así es que los Funcionarios Públicos: ¡están solos! y todos quienes quieran ejercer vocación ciudadana ya no tienen espacio en un país de "consumidores". El gobierno de Piñera es el Quinto Gobierno de la Concertación, por eso no se siente la nueva manera de gobernar, ni tampoco se percibe que ha llegado el cambio.
 
¿De qué cambio hablan? del que estos dos bloques se han posibilitado. Fue la Concertación la que implementó el Modelo Neoliberalista en este país, mientras la Derecha se incrustaba en las juntas de vecinos, se vestía con los colores y demandas que históricamente fueron de izquierda....hasta que las masas decidieron pelotearle el poder a la Derecha. Entonces así funcionan estas cofradías políticas..
 
Esta Derecha Neoliberal, tiene su Oposición Neoliberal: La Concertación y no quiere una Oposición de verdad, porque eso implicaría echar a andar las líneas defensivas de las clases dominantes cuando se ven acorraladas: "La Fuerza".
 
Así es que es mejor que la gente siga pensando que la Concertación _ sean unos u otros_  defenderán sus intereses de clase, les da tiempo para mantenerse en el poder...
 
 Que no te la den con queso, ¡abre los ojos colega!, que todos somos ratones y Chile: una ratonera!!!!
 
Pamela Godoy
Periodista y socialista

Apuntes sobre el Paro General en Chile

Apuntes sobre el  Paro General en Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
1. La táctica del Paro General se inscribe como una fase en el horizonte estratégico de la hegemonía  de los intereses de los trabajadores y el pueblo, y subsecuentemente, en la marcha larga hacia una sociedad sin clases donde las relaciones de fuerza internacionales condicionan y lo nacional determina (en tanto territorio complejo y acotado respecto de las variables propias de los pueblos, originarios y mestizos, que habitan Chile).
 
Es decir, la táctica del paro general es una de las maneras y parte al interior de un proceso duro para que un futuro bloque político popular y mayoritario  gobierne el conjunto de las relaciones sociales en el territorio. La estrategia, al mismo tiempo, se enmarca en las condiciones mundiales de la lucha entre el establecimiento del socialismo o la dominación de la barbarie capitalista.
 
 
2. La más numerosa huelga general que se organizó en Chile (proporcional a la cantidad de trabajadores y habitantes de la época) data de 1955, cuando alrededor del 80% de los trabajadores formales de un Estado e industrias asociadas mucho más grande que el actual –donde galopaba un desarrollo pujante del patrón de sustitución de importaciones- estaba agrupado en la Central Única de Trabajadores dirigida por el mítico Clotario Blest. Un millón doscientos mil  asalariados, entre formales e informales, de la ciudad y el campo, detuvieron las actividades laborales. Dos años después se realizó una protesta popular en Santiago que terminó con 36 muertos. Sólo un año más tarde, Salvador Allende perdería las elecciones presidenciales con el 28,91% de las preferencias (un millón doscientos veinte y cinco mil doscientos veinte y seis votos) debido a la candidatura usada por la derecha del llamado “cura de Catapilco”, Antonio Zamorano. Esto es, el ascenso del movimiento popular y la lucha de clases fueron capitalizadas por la izquierda predominante de la época, caracterizada  por la ingenuidad legalista y el paternalismo político. Considerando con el respeto y la estatura debida, la honra, ética, heroísmo, entrega superlativa de la militancia social mayoritaria de ese entonces, desde Salvador Allende hasta la o el adolescente que practicaba sus luchas y compromisos primeros.
 
La realidad presente revela una sindicalización de alrededor de un 15% de los trabajadores (de los cuales, apenas  un 7 a un 9% puede negociar colectivamente –cuando lo hace-, pero en pésimas condiciones de fuerza frente al empresariado por razones que son materia de otro análisis), fragmentados en un sinnúmero de sindicatos, federaciones, confederaciones y centrales de distinto signo. Además ya no existe la Central Única de Trabajadores, y la actual Central Unitaria de Trabajadores, refundada en 1990 –la más importante del país- se sostiene por los empleados públicos, los profesores y fragmentos de organizaciones menores. Desde sus inicios ha sido una CUT funcional al Estado. Y el Estado durante los gobiernos civiles, al igual que durante la dictadura militar, tiene un nítido contenido burgués, es decir, responde estratégicamente a los intereses de la clase dominante que aún ordena las relaciones sociales, políticas, militares, económicas y culturales a su antojo. Sus principales victorias subjetivas han sido tanto la desmoralización, como la alienación de importantes franjas del campo popular.
 
 
3. Por eso el paro general se postula como un punto de llegada durante un período determinado por los tiempos políticos de la recomposición del movimiento social o real. Esto es, el movimiento formado por personas, trabajadores y oprimidos, que organizadamente –y en parte, espontáneamente- comienzan a presentar lucha frente a las maldiciones del capitalismo y que de manera habitual, arranca a propósito de demandas muy sencillas, inmediatas y básicamente económicas.
 
El paro general, en los hechos, no podría tener la forma de una huelga general clásica de trabajadores. Dadas las condiciones reales, el paro general sólo se ofrecería eficientemente – a través de un proceso político y social no calendarizado, sino mediante un tránsito lleno de altibajos, avances, contracciones y contradicciones- si es asumido por los sectores más adelantados del mundo del trabajo organizado (cobre, puertos, sistema financiero, transporte, empleados públicos), aunque sea parcialmente. Sin embargo, y he aquí por qué es pertinente la táctica de un paro general, al igual que en la dictadura militar y en períodos que se remontan a fines del siglo antepasado y principios del XX, la autoridad transversal de clase que comportan los trabajadores hacia el conjunto del pueblo, convierte a los asalariados organizados en el territorio social y sujeto con la legitimidad suficiente para construir la convocatoria y marco de un movimiento  general de los pueblos y los trabajadores, tanto formales como informales, estructurados o no, subempleados y cesantes, estudiantes (camino a ser trabajadores), pobladores (trabajadores más pobres), pueblos originarios, agrupaciones ambientalistas consecuentes, diversidad sexual que pugna contra el patriarcalismo propio del capital, etc.
 
Probadamente, ni el sindicalismo corporativo (ese que únicamente se mueve por privilegios inmediatos y sectoriales, funcional y sin visión  más allá de sus narices), por una parte,  ni el pueblo mapuche por sí solo, ni el ambientalismo por sí solo, ni los estudiantes, ni la diversidad sexual u otros núcleos de resistencia anticapitalista, por otra, tienen la capacidad de convertirse autónomamente en la plataforma  con la ascendencia y transversalidad objetiva y simbólica que sí contiene la clase trabajadora organizada y con perspectiva unitaria y, al menos, que cuenta con las pistas nucleares de un proyecto en formación ligado a la dirección general de la sociedad. No sólo porque los que viven de la venta de su fuerza de trabajo, o son cuentapropistas dependientes de la capacidad de consumo precisamente de los asalariados, en los servicios o la producción, son el sostén económico general y motor  insoslayable de la valorización del capital, sino que en el ámbito de la percepción pública, los trabajadores son, por sí mismos, la síntesis de la contraparte sistémica y simbólica de la minoría capitalista. La concentración de la riqueza crea al mismo tiempo la ampliación del trabajo desde sus modos más constituidos hasta los más precarizados (la tercerización o subcontratismo, la informalidad más extrema, el trabajo familiar por cuenta propia o el mismo desempleo). Por la historia y las presentes circunstancias determinadas por las relaciones sociales impuestas por el capital, el llamado a un paro general devenido en un mismo momento, en una movimiento general y popular –y no se dice nacional por el respeto inclusivo que reivindican las luchas del pueblo mapuche cuyo concepto de nacionalidad es distinta al del pueblo mestizo chileno-, libera las posibilidades de un novedoso ciclo dinámico del movimiento social y político compuesto por todos aquellos que sufren los dolores del actual orden de cosas.
 
 
4. Naturalmente, la lucha amplia por la organización cuantitativa y cualitativa (inseparables) de los intereses de las grandes mayorías no termina en el llamado ancho a un paro general devenido en movilización general de los más. No es obra de un solo acto. Es un puerto de arribo que inmediatamente se transforma en un nuevo punto de partida y continuidad de un período renovado de los populares como actor político visible, influyente, ofensivo. Y como resulta imposible que sólo el paro y la movilización generales se vuelvan por arte de magia en alternativa política ante las expresiones políticas hegemónicas de la clase en el poder (Coalición por el Cambio y Concertación), ese propio movimiento real de lucha -cuyo programa  resuelto por los propios sujetos sociales congregados se asienta en la soberanía de la mayoría sobre los recursos naturales, el derecho al pleno empleo, la conquista de derechos sociales ultimados por los pocos gran propietarios (salud, educación, seguridad y previsión social, vivienda, servicios básicos accesibles), la destrucción de la relaciones patriarcales, machistas y racistas dominantes, y el respeto irrestricto por el medioambiente- creará las condiciones, como una necesidad proveniente de su propio curso y desarrollo, de las nuevas conducciones políticas de los intereses de los trabajadores y el pueblo.
 
 
5. Sin embargo, todo lo anterior es terreno y posibilidad en disputa. No está escrito en las estrellas, de forma fatal, que ocurra de esa manera. De hecho, también es altamente probable que un escenario así, bajo las actuales relaciones de fuerza, sea amañado electoralmente por la “nueva” Concertación  o, incluso, por sectores de la propia Coalición por el Cambio. O por un caudillo digitado oportunamente por los intereses del capital. Ello también ha ocurrido en otros pasajes de la lucha de clases en el país.
 
 
6. Las fuerzas anticapitalistas, y sus direcciones provenientes del movimiento popular concreto en un período igualmente concreto, de no contar con la audacia, flexibilidad táctica, capacidad de adaptarse rápidamente (sin jamás perder el horizonte estratégico) a los nuevos modos, contenidos, conductas y formas de lucha de los pueblos y los trabajadores, y sobre todo, con vocación de triunfo, están condenadas de antemano a la derrota. La voluntad de poder expresada en organización y lectura apropiada de las circunstancias, límites y potencias de la realidad en su sentido más fuerte, es la condición cardinal que determina sus posibilidades para convertirse en alternativa política.
 
 
Diciembre 17 de 2010

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Las mentiras de Clinton

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel. Las mentiras de Clinton

Realmente me apena tener que desmentirlo. Hoy no es más que un hombre de aspecto bonachón consagrado al legado histórico, como si la historia del imperio e incluso algo más importante: el destino de la humanidad, estuviese garantizado más allá de algunas decenas de años, sin que por Corea, Irán o cualquier otro punto conflictivo estalle una guerra nuclear.

Como se conoce, la Organización de Naciones Unidas lo designó su “enviado especial” en Haití.
Clinton -que por cierto fue Presidente de Estados Unidos después de George H. W. Bush y antes que George W. Bush- por ridículos celos políticos impidió que el expresidente Carter participara en las negociaciones migratorias con Cuba, promovió la Ley Helms-Burton y fue cómplice de las acciones de la Fundación Cubano-Americana contra nuestra Patria.
Sobre esa conducta existen sobrados testimonios, pero no por ello lo tomábamos demasiado en serio, ni éramos hostiles a sus actividades en torno a la misión que por razones obvias le asignó la ONU.
Veníamos cooperando con ese hermano país desde hacía muchos años en varios campos, especialmente en la formación de médicos y la prestación de servicios a su población, y Clinton no nos estorbaba para nada. Si le interesaba tener algún éxito, no veíamos razones para obstaculizar nuestra cooperación en tan sensible campo con Haití. Vino el inesperado terremoto que tanta muerte y destrucción causó y posteriormente la epidemia.
Hace solo dos días, una reunión que se realizó en la capital dominicana en torno a la reconstrucción de Haití vino a complicar las cosas. Alrededor de 80 personas, entre ellas varios embajadores, representando los donantes de más de 100 millones de dólares, numerosos miembros de la Fundación Clinton, del gobierno de Estados Unidos y el de Haití participaron en la misma.
Pocas personas hicieron uso de la palabra, entre ellos el embajador de Venezuela, por ser uno de los donantes más importantes, lo cual hizo brevemente, con sentidas y certeras palabras. Casi todo el tiempo lo utilizó Clinton en un encuentro que comenzó a las 5 y 30 de la tarde y terminó a las 12 de la noche. Allí estaba, como invitado de piedra, el embajador de Cuba a petición de Haití y Santo Domingo. No se le concedía derecho a decir una palabra, aunque sí ser testigo de un evento en el que no se resolvió absolutamente nada. Se suponía que proseguiría al día siguiente. Pero nada de eso ocurrió.
La reunión en República Dominicana fue una maniobra de engaño. La indignación de los haitianos estaba absolutamente justificada. El país destruido por el terremoto ocurrido hace casi un año, en realidad había sido abandonado a su suerte.
Hoy jueves 16 de diciembre un despacho de la agencia norteamericana de noticias AP, publicaba lo siguiente:
“El expresidente Bill Clinton declaró su confianza sobre el esfuerzo de reconstrucción de Haití durante una visita de un día en medio de desórdenes civiles, un mal endémico y una crisis política inextricable.
“El enviado especial de la ONU a Haití viajó al afligido país un día después que la comisión de reconstrucción interina, cuya presidencia comparte, fue obligada a sostener una reunión en la vecina República Dominicana por la violencia que estalló después de las disputadas elecciones presidenciales haitianas del 28 de noviembre.
“Clinton visitó una clínica especializada en pacientes afectados por el cólera que administra “Médicos sin Fronteras”, donde han sido tratadas 100.000 personas afectadas por la epidemia que estalló en octubre. A continuación fue a visitar la principal base de pacificación de la ONU para sostener reuniones con funcionarios haitianos e internacionales.
“En la reunión del día previo se aprobaron proyectos por unos 430 millones de dólares. Pero lo más notable fueron las expresiones de indignación por el lento ritmo de la reconstrucción y una carta enviada por frustrados miembros haitianos que afirmaban que se les marginaba de las decisiones y se quejaban de que los proyectos aprobados ‘no contribuían a la reconstrucción de Haití, ni al desarrollo a largo plazo’.”
Observen lo que según el despacho añadió después en una conferencia de prensa:
“‘Comparto su frustración…’.”
“…cientos de miles de haitianos hallarán vivienda permanente el próximo año y muchos más dejarán de vivir en tiendas y carpas de lona que han albergado a más de un millón de personas desde el terremoto del 12 de enero.
“Sin embargo esas promesas han sido hechas antes. [...] Sólo han sido entregados 897 millones de dólares de la ayuda prometida de más de 5.700 millones de dólares para el 2010-11.”
Los 897 millones de que se habla no se ven por ninguna parte.
Constituye, además, una absoluta falta de respeto a la verdad afirmar que en una clínica administrada por “Médicos sin Fronteras” han sido tratados 100 mil personas.
En una declaración a la prensa de la doctora Lea Guido, representante de la OPS-OMS en Haití, informó hoy que el número de afectados hasta el 11 de diciembre se elevaba a 104 918 personas, una cifra realmente sin precedentes que no podían ser atendidos en una clínica por “Médicos sin Fronteras”.
Es evidente, y le consta al señor Clinton, que Europa, Estados Unidos y Canadá sustraen médicos, enfermeras, rehabilitadores y otros técnicos de la salud a los países del Caribe, y carecen del personal necesario para cumplir esa tarea, salvo honrosas excepciones.
Obviamente, Clinton con sus mentiras pretende ignorar el trabajo de más de mil médicos, enfermeras y técnicos cubanos y latinoamericanos que están llevando el peso principal de la batalla para derrotar la epidemia de la única forma posible, que es penetrando hasta los más apartados rincones del país. La mitad de sus casi 10 millones de habitantes viven en las áreas rurales.
Tan elevado número de personas, en tales condiciones, no habría sido posible atenderlas sin el apoyo de la eminente latinoamericana que representa a la OPS-OMS en Cuba y Haití.
Nuestro país se ha comprometido a movilizar el personal humano necesario para cumplir esa noble tarea.
Como ella indicó: “Los recursos humanos que está enviando Cuba están dirigiéndose en estos momentos a las zonas más aisladas de esta nación. Y eso es muy oportuno.”
Ya están llegando y muy pronto estará allí el personal necesario.
En el día de ayer se atendieron por la Brigada Médica Cubana 931 pacientes, con dos fallecidos, para una tasa de letalidad ese día del 0,2%.
Fidel Castro Ruz
Diciembre 16 de 2010
9 y 14 p.m.

México: Garrote y miseria a los trabajadores con la reforma laboral que cocinan Calderón, empresarios y PRI

México: Garrote y miseria a los trabajadores con la reforma laboral que cocinan Calderón, empresarios y PRI

Pedro Echeverría (Argenpress)

1. La reforma de la Ley Federal del Trabajo persigue –como todo capitalismo- dos objetivos básicos: a) incrementar la productividad para elevar las ganancias empresariales, y b) destruir cualquier tipo de organización de los trabajadores para mantenerlos explotados y oprimidos. A partir de esas premisas esenciales el gobierno empresarial urde todo lo demás: tecnologías modernas, aumentos de los tiempos y movimientos, productividad intensiva, disciplina obrera, ninguna autonomía, cero organización independiente, contratos individuales por tiempos definidos, ninguna definitividad o base, sindicalismo blanco o prohibición de sindicatos. En síntesis: se busca eliminar la contratación colectiva, la seguridad en el trabajo, las conquistas históricas, el derecho de huelga y la organización independiente. ¿Puede aislarse cualquier reforma que la burguesía instrumenta del contexto social capitalista?.

2. La llamada reforma laboral será impuesta por el gobierno de Calderón, los empresarios y el PRI entre algunas semanas. El funesto gobierno calderonista no se ha puesto de acuerdo con el PRI para fijar el día, pero la reforma empresarial está a punto de aprobarse. Ni los trabajadores ni los movimientos han anunciado alguna paralización, ni huelga general, ni bloqueo de avenidas o carreteras, ni nada. En este campo parece que Fox y Calderón triunfaron en toda la línea porque en los 10 años del gobierno lograron desmantelar al PRD, frenar a López Obrador, destruir a la APPO, desaparecer al SME, absorber al sindicato del IMSS, arrinconar al EZLN, perseguir a los líderes mineros, aislar a la CNTE. ¿Quiénes van a salir a las calles para evitar que PRI, PAN, PRD, legalicen en el legislativo una ley absolutamente antiobrera que se ha venido aplicando en los hechos en los últimos 20 años, desde que el “líder charro inmortal”, Fidel Velázquez vivía?
3. En tanto en Grecia, Francia, España y algunos países más, para luchar contra las reformas laborales capitalistas, los trabajadores y estudiantes salen a las calles a protestar y enfrentarse a la policía y al ejército, incluso incendian vehículos como respuesta cuando les lanzan gases lacrimógenos, manguerazos de agua y perros para reprimirlos con brutalidad, parece que en México es evidente que el gobierno ha logrado someter más a los trabajadores y ya nadie saldrá a protestar a las calles. Si esto fuera así, sin alguna protesta importante, sólo nos tacaría llorar como cobardes lo que no hemos sabido defender como seres humanos. Pero es una realidad que tenemos que aceptar: el tremendo desempleo y la necesidad de un ingreso, aunque sea miserable, en vez de rebelar a la población la ha hecho más temerosa por miedo de perder lo poco tiene. Y esto la burguesía lo sabe muy bien y se aprovecha para imponer su ley.
4. Los impulsos por la imposición de una “nueva ley” del Trabajo vienen desde los años noventa del pasado siglo, durante los gobierno de Salinas y luego de Zedillo, cuando “monseñor” Carlos Abascal se hizo presidente del Consejo Empresarial Nacional e invitó al jefe Charro de la CTM, Fidel Velázquez a analizar juntos lo que los empresarios proponían para aumentar la productividad de sus empresas. En aquellos años, después del levantamiento zapatista de enero y la tremenda devaluación económica de diciembre, ambos de 1994, Abascal y Velázquez estaban muy alarmados y algo tenían que hacer para controlar el descontento de la población que parecía crecer. Pero también en aquellos años las empresas maquiladoras se habían introducido a México y crecían rápidamente en número de empresas y trabajadores. La implantación de esas empresas fue un ensayo del modelo de explotación que había que imponerse.
5. ¿Qué fueron y siguen siendo aún esas empresas maquiladoras que tienen como origen principal los EEUU? Lo primero que impusieron fueron los contratos individuales por días y horas, luego la prohibición de la organización sindical y el derecho de la empresa para despedir cuando quiera a cualquier trabajador. El funcionamiento de las empresas maquiladoras se convirtió en modelo para las propuestas empresariales. Además ya también la SEP y las universidades del país habían introducido esas formas de “modernización” imponiendo plenamente la privatización educativa. Hoy los sindicatos de académicos y trabajadores de la SEP y de las universidades valen un carajo porque los académicos compiten entre ellos por cursos y grados para obtener dinero y ascensos, pero también las contrataciones de investigadores con empresas nacionales y extranjeras, los ha alejado de las luchas colectivas sindicales. Hoy el sindicalismo vale un carajo.
6. El capitalismo es brutal. Si hoy los trabajadores no tienen fuerzas suficientes para destruirlo hay que luchar para que todas las reformas sean en beneficio de los obreros y los campesinos. Ninguna reforma que esté al servicio de los empresarios debe pasar y hay que evitarla con todas nuestras fuerzas. Es preferible que nuestros hijos nos recuerden luchando con dignidad en las calles, como hoy recordamos a nuestros padres y abuelos luchando por jornadas de ocho horas y contratación colectiva, a dejarles en su memoria que permitimos que nos impongan castigos y derrotas. Basta ya que los altos funcionarios y sus asesores sigan cobrando de 200 a 400 veces el salario de un trabajador; que los empresarios sigan convirtiéndose en multimillonarios mientras los obreros sufren todas las carencias que le impone el capitalismo despiadado. Encontremos las mejores estrategias para organizarnos y luchar con más efectividad.

7. Así que la reforma a la Ley del Trabajo que busca imponer Calderón, los empresarios y el PRI no persigue otra cosa que elevar las ganancias empresariales y mantener sometidos a los trabajadores. Por eso en todo el mundo las protestas en la calle no se hacen esperar y las batallas de clases sociales se extienden. Eso de que PRI y Calderón aparezcan estos días en la palestra “peleando” por la autoría de la ley del Trabajo es sólo un teatro con el que pretenden engañar a los trabajadores y a la opinión pública. Tanto PRI como PAN buscan imponer una ley que intensifique la explotación y someta más a los trabajadores porque ellos siempre han estado al servicio del poder empresarial. Por eso la lucha en defensa de la contratación colectiva, la vigencia de los derechos laborales conquistados, el derecho de huelga y la vigencia de la organización sindical no puede dar ningún paso a atrás, aunque haya que confrontarse con las fuerzas represivas.