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"Balance crítico de la elección de Bachelet y las perspectivas anticapitalistas "

Por Franck Gaudichaud
Si puedes presentar en pocas palabras Libres del Sur y su historia

El Movimiento Libres del Sur es una organización que surge públicamente la primera semana de abril del año 2012. Es una herramienta anticapitalista en construcción, que tiene como horizonte la revolución socialista. En su corto caminar, ha ido abrazando la lucha ecosocialista, feminista e internacionalista. Su domicilio permanente es al interior de las trincheras del poder popular, impulsando la “otra educación”, para ir forjando desde abajo una nueva sociedad. En menos de dos años, Libres del Sur ha crecido a nivel nacional, encontrándose presente en gran parte de las regiones del país. Hoy camina rumbo a su primer congreso nacional.


¿Cómo comprender la importancia de la abstención electoral y cómo defender desde la izquierda lo que llamaste “abstención bulliciosa”?

Los altos niveles de abstención en las elecciones 2012 y 2013, son una expresión más de la crisis de legitimidad del actual modelo y su democracia neoliberal. Más del 56% de las y los chilenos decidieron no participar en las últimas dos elecciones, siendo parte de una abstención pasiva y silenciosa muy difícil de interpretar, más allá del descontento claro que tiene la sociedad con nuestra desacreditada clase política nacional.

En ese escenario, he planteado la “abstención bulliciosa” en momentos muy específicos. Las dos ocasiones en la cuales he hablado de “abstención bulliciosa”, fue en la antesala de las elecciones primarias del 30 de junio del 2013 y en la segunda vuelta presidencial del 15 de diciembre del 2013. El común denominador de ambas elecciones, fue la participación exclusiva de las dos caras del duopolio político chileno: La derecha y la “nueva mayoría” (ex Concertación)

Por tanto, la abstención en sí es un mero reflejo de la crisis del Chile actual, que al final del día se convierte en un dato estadístico electoral más. Mientras tanto, la convocatorio a una “abstención bulliciosa” en las instancias donde solo participan las candidaturas sostenedoras del modelo neoliberal, es un acto político de propuesta-protesta. Es no esperar los resultados de la “fiesta democrática neoliberal” en la casa, ocupando esa instancias para incrementar los niveles de ilegitimidad de nuestra “democracia”, a través de las acciones directas bulliciosas y mediáticas.

¿Cómo analizar la integración del PC a la Nueva mayoría y sus efectos políticos a corto y largo plazo?

La integración de la organización política más longeva de Chile a la “la nueva mayoría” la podemos analizar desde tres esferas. Una es la histórica, donde en distintos momentos de la historia, los comunistas chilenos han sido parte de coaliciones amplias, cohabitando con sectores domiciliados fuera de las izquierdas. Esto ha respondido a su política clásica de “revolución democrática burguesa” y “etapista”. La otra, es la “solución pragmática” que le dan a su ostracismo político institucional durante 36 años. Para los comunistas, es fundamental la acción parlamentaria y apostaron por negociar con la concertación el 2009 y la nueva mayoría el 2013 por escaños parlamentarios seguros, que hoy los tiene con 6 diputados en el congreso. La tercera, es la afinidad real que tienen con la “ofertona” progresista programática del nuevo gobierno de Bachelet, que se amolda bastante a su estilo conservador desde la izquierda.

El PC chileno en su política histórica de colaboracionismo siempre ha salido trasquilado, su pragmatismo político ya le ha generado un gran desprestigio en el mundo social y su reciente decisión de participar en gabinete del gobierno neoliberal de Michelle Bachelet lo coapta a ser parte de las luchas populares y ciudadanas venideras, siendo destinado a ser el pelo de la cola de la nueva mayoría. Pelo de la cola inserto en un aparataje estatal bastante lucrativo.

A corto plazo, sus efectos han sido abandonar un espacio dentro de la izquierda en las últimas elecciones. Otro ha sido como ya mencioné, el desprestigio dentro del mundo social, dando como principal ejemplo que las juventudes comunistas han perdido la totalidad de las federaciones estudiantiles que tenían el año 2011. El efecto más importante a mi juicio, es que la integración del PC al nuevo gobierno, le ha quitado el monopolio de la izquierda y se han ido visibilizado la alternativas anticapitalistas con mayor claridad

Sus efecto a largo plazo, dependerán de su accionar en el próximo gobierno de Bachelet. Lo que sí es seguro, es que su giro a la derecha cuando era fundamental bifurcar a la izquierda, le traerá consecuencias negativas dentro de los sectores que se jactan representar.

¿Cuáles son las perspectivas para la re-organización de una izquierda anticapitalista amplia en Chile, cuando parece primar todavía la fragmentación y la marginalidad?

La reconstrucción del movimiento popular y la construcción de alternativas anticapitalistas serias, es el gran desafío que tienen las izquierdas comprometidas con transformaciones radicales para Chile. Este desafío no es fácil, entendiendo el nivel de atomización y desconfianzas al interior de las izquierdas chilenas. En el caso particular de la izquierda anticapitalista, se incrementa por la transmisión de “rencillas” de generación en generación, entre las matrices políticas culturales y al interior de estas mismas.

Las perspectivas deben girar en encontrar los puntos de convergencia para articular las luchas multisectoriales. Entre más se encuentren las organizaciones y la militancia de la izquierda anticapitalista, existen más posibilidades de superar la atomización vigente de nuestro sector. Esta unidad se debe forjar en tiempos no electorales, desde las luchas concretas. Las confianzas políticas encontrarán ahí el espacio ideal para forjar mayores niveles de lazos.

Otra gran tarea medular al interior de la izquierda anticapitalista, es fomentar el debate teórico entre las organizaciones y sus militantes. Un debate fraterno, en torno a las cuestiones estratégicas. Un debate de ideas, carente en las últimas dos décadas. Un debate, que abra las posibilidades de deliberar colectivamente en el futuro.

La fragmentación y la marginalidad política son herencia de las izquierdas del siglo XX. La gran tarea es construir una izquierda anticapitalista para el siglo XXI, con vocación de unidad en la diversidad, con vocación de mayorías en su convocatoria y con vocación de poder real, no sólo discursivo, sino que inteligente y sediento de derrotar al capitalismo y sus sostenedores.

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