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Movimientos Sociales

Declaración pública del MPT: Llamamos a denunciar la política criminal del Estado chileno

Declaración pública del MPT: Llamamos a denunciar la política criminal del Estado chileno

por Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (Chile)

Declaración pública del MPT

El Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT responsabiliza a gobierno del asesinato de  Jaime Mendoza Collío

Repudiamos la acción criminal del gobierno, responsable directo del accionar de Carabineros de Chile, que ha practicado el terrorismo de Estado contra las comunidades y organizaciones del pueblo mapuche.

Pese a las hipócritas declaraciones del Gobierno, los responsables directos de este nuevo crimen no son sólo los uniformados, sino también la casta dirigente de la Moneda, que aplica a sangre y fuego el modelo capitalista de despojo contra los pueblos, dejando al país en el papel de pobre proveedor de riquezas naturales a favor de las grandes empresas. Este modelo no solo no ha repartido equitativamente la riqueza y sus beneficios, sino que ha empobrecido a la sociedad en su conjunto y especialmente a los pueblos y a los trabajadores del campo y la ciudad.

Este gobierno y su sanguinario ministro Edmundo Pérez han actuado a pedido de los usurpadores y de los parlamentarios de la ultraderecha. Este nuevo asesinato de un mapuche demuestra el verdadero carácter del régimen gobernante, servicial a los grandes intereses de los poderosos, y a la vez insensible y represivo ante las necesidades y los derechos de las mayorías de los pueblos.

El gobierno concertacionista se ha cerrado a cualquier camino de diálogo que lleve a un mínimo de reparación de la deuda histórica que ha adquirido el Estado, y  ha dejado que los poderes fácticos nacionales y transnacionales se adueñen de tierras y recursos naturales que pertenecen a las comunidades.

Las comunidades han sufrido por largo tiempo la impunidad ante el despojo territorial, ante la eliminación de sus miembros, la discriminación en su contra y ante el saqueo de su patrimonio inmaterial, negando sus derechos a la preservación de la cultura ancestral.

La institucionalidad chilena no ha abierto caminos de restitución de los territorios usurpados ni a la ejecución de efectivos programas de reparación a favor de las comunidades mapuche. Ha habido una repartija de migajas con las que se ha buscado anular la capacidad de participación de las comunidades y sus dirigentes.

Ello ha prolongado el conflicto que viven las comunidades. La aplicación de una política estatal genocida ha traído la reapertura de un nivel de conflictividad que incluye la ejecución de crímenes de lesa humanidad no inferiores a los de los tiempos de la conquista española o de la mal llamada “pacificación” que hizo el Ejército chileno. En lo inmediato, las políticas concertacionistas  se han vuelto la prolongación de la dictadura que volvió a quitar a las comunidades las tierras que la reforma agraria les había devuelto y que las dividió en propiedad privada para mejor engañar a sus poseedores y concentrarlas en las grandes transnacionales.

La política estatal cada vez se hace más represiva, en todos los sectores sociales. Se aprueban leyes contra las manifestaciones de descontento social, se persigue a las organizaciones populares, se acallan sus medios de comunicación y se impone un ambiente de militarización tanto en territorio mapuche como en el resto del país. Lo hemos visto en Tambillos, en Salamanca, en los ataques y detenciones contra activistas de derechos humanos y medioambientales, en los montajes judiciales, en el envío de fuerzas especiales a hacer la guerra a las comunidades mapuche.

Llamamos a denunciar la política criminal del Estado chileno. Que los que aún creen en la buena voluntad de los gobernantes, se vayan desengañando. Que no crean que puede haber un mal mayor que éste, de ser oprimidos sin derecho a respuesta.

Llamamos a la organización de l@s mapuche, mestiz@s y chilen@s, a la unidad de los pueblos y los trabajadores, a extender la protesta, levantando multitudes que defiendan sus derechos, que coordinen un accionar efectivo y colectivo, que presenten nuevas propuestas frente a un sistema opresor, a la vez genocida y autodestructivo.

Exijamos la libertad de los prisioneros mapuche, y que se impongan actos de justicia contra los actos impunes de asesinos desalmados enfrentando a manifestantes desarmados. Denunciemos los montajes con que las grandes empresas y sus cómplices de los poderes del Estado buscan castigar aun más a nuestros hermanos. Denunciemos los engaños propagandísticos con que la Concertación busca limpiar su imagen.

Exijamos la renuncia al Ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma y al subsecretario Patricio Rosende, por ser responsables directos del accionar brutal de Carabineros; al Ministro José Antonio Viera-Gallo, a la Intendenta Nora Barrientos y al Comisionado Rodrigo Egaña, porque sus actuaciones sólo han servido para agudizar el conflicto que afecta al pueblo mapuche y para entrabar por todas partes cualquier solución efectiva y sujeta al Derecho emanado de los tratados internacionales suscritos por el Estado chileno.

Que la comunidad internacional y las organizaciones de los pueblos, suscriban una pública condena y sanción moral contra el régimen chileno y su felonía.

En la lucha por sus derechos, el pueblo mapuche no está solo.

Tierra y Libertad para los Mapuche

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT
Agosto 2009

La Política Electoral del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)

La Política Electoral del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)

por Movimiento por la Asamblea Del Pueblo (Chile)

La Coyuntura Política Electoral por la que atravesamos, comenzó el año 2008 con las Elecciones Municipales. Por tanto debemos comprender que lo que sucede en las Elecciones Presidenciales y Parlamentarias de este año, se enmarca en una coyuntura que tiene una prolongación de 2 años, en la cual ya estábamos inmersos antes de constituir el empeño MPT del cual ahora somos parte.

Esto quiere decir que la  construcción del MPT,  se da con posturas  electorales ya instaladas, que  debemos respetar para no generar  rupturas.

Nuestro Movimiento, luego de dar una discusión en la Conferencia del mismo año, definió desarrollar la Política del Rechazo que tiene connotaciones tácticas y estratégicas.

El Rechazo, se construye a partir de nuestros principios Anticapitalistas y Antiimperialistas. Rechazamos  el actual modelo de dominación capitalista por todo lo que este significa “El capitalismo, desigual y opresor, orientado por el lucro y la ganancia individual es incapaz de dar respuesta a las más urgentes necesidades económicas, sociales y culturales de los pueblos.”(1) al mismo tiempo que coloca en peligro la propia subsistencia del planeta si continúa el actual proceso de  devastación de la Tierra.
Por otro lado la Política del Rechazo adquiere una connotación Táctica, en la medida que percibimos a las Elecciones  como parte de la sustentación del Modelo, y que permite darle continuidad a la forma de comprender y desarrollar la política.

La  actual Democracia Representativa, sustentada en un Sistema Político Nacional  sin legitimidad, sin bases reales de participación, perpetúa un sistema de dominación, que en lo Económico, en lo Técnico y en lo Burocrático mantiene la situación hegemónica del Bloque Dominante.

Las Elecciones por tanto, son un ejercicio que el Sistema Político Nacional se permite, para renovar sus cuadros de Dirección, para realizar cambios cosméticos, ya que en lo sustancial no permite realmente la participación ancha y profunda de las mayorías y no se basa en las diferencias acerca de los proyectos país (Programas)  que uno u otro candidato plantee. No hay discusiones acerca del Chile real y no hay proyecciones del Chile necesario.

A pesar de  esta situación que adquiere un carácter estructural, ya que se funda sobre una Carta Fundamental ilegítima, el proceso electoral genera un ambiente social donde los oídos están mucho mas sensibles y abiertos a las discusiones acerca del País, el Continente y la Situación Política Nacional  e Internacional.

Este proceso de apertura y de mayor sensibilidad, se puede transformar en un proceso de politización si nosotros somos capaces de generar propuestas lúcidas y posibles, y ser interlocutores validos del descontento y del Conflicto Social. Validez y legitimidad que son posibles, sólo si somos participes de esas luchas diversas del Conflicto Social, como constructores sociales, como Militantes del Pueblo.

Las mayorías de nuestro país Rechazan el Sistema Político Nacional, sin embargo este Rechazo no es canalizado por un Proyecto Político Popular, en la medida que no estamos frente a un movimiento popular estructurado.

Mas de 6.000.000 de chilenos y chilenas no votan. 3.885.000 No Inscritos, 1.977.000 Abstenciones, 384.000 anularon, 179.000 votaron Blanco.

6.425.000  chilenos Rechazan el Sistema.

El Rechazo por tanto, no es más que el método que refleja la política  de una realidad concreta, de una realidad de la cual debemos ser capaces de dar cuenta y enriquecerlo en contenido y darle una dirección.

El Rechazo es la muestra del descontento popular que deja de apoyar incondicionalmente un proyecto “democrático”, en la medida que percibe que no es más que  la continuidad y perfeccionamiento de las políticas  hegemónicas del sistema dominante.

¿ Que pasa entonces con la Izquierda Revolucionaria que no es capaz de darle proyecciones al descontento del Pueblo, de las Mayorías y permite que candidaturas liberales, progresistas o reformistas seduzcan con propuestas flácidas y superficiales a un Pueblo lleno de experiencias de lucha y dignidad?

El Rechazo se expresa de diversas formas, también en el plano electoral.

Voto nulo, voto blanco, voto nulo con contenido, apoyo a candidatos Anticapitalistas, Abstención, no Inscripción en los Registros Electorales.

Sin embargo la principal expresión del Rechazo es la Participación Popular y la construcción del Pliego del Pueblo  y del Programa Popular.

La Política Electoral del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT) no debe centrarse en las pequeñeces que pueden confundir los objetivos, por el contrario debe  interpretar  lo central de nuestra propuesta: Unidad, Organización y Lucha Anticapitalista, enfrentando al sistema de  dominación.

El MPT, es un movimiento que nace con vocación de Mayorías, el MPT es un Movimiento que esta aprendiendo a desarrollar una política a Nivel de los Pueblos, el MPT es un Movimiento que debe dotarse de espacios de participación real, ya que es desde esos espacios participativos y amplios desde donde nacerán las propuestas y las acciones que lleven adelante las luchas populares.

Nuestros principales esfuerzos están apuntados en el proceso de construcción de Poder Popular, política que se refleja en la construcción de espacios de participación amplia en los lugares donde nuestro Movimiento tiene presencia.

Las Asambleas son el principal espacio desde el cual nosotros debemos impulsar las políticas del Pueblo, y  es preciso realizar en conjunto la construcción de estos espacios, donde la participación, la formación y  la politización, son las tareas fundamentales del periodo por el cual atravesamos.

Sabemos que hay compañeros que están invirtiendo sus mejores esfuerzos en llevar Candidaturas. Los vemos como parte del Rechazo al sistema, en la medida que apuntan al fortalecimiento de la organización de los de abajo y a la visualización de las demandas sociales.

La lucha por el Poder Político y la Construcción del Poder Popular, son parte de la Política Revolucionaria, que debe responder a 3 tareas centrales: Acumular Fuerza Social Revolucionaria,  Construir el Polo de Reagrupamiento de los Revolucionarios y ocupar el amplio espacio de la izquierda que ha quedado vacío por las claudicaciones del Reformismo.

Movimiento por la Asamblea Del Pueblo.
15 de Agosto de 2009.

URGENTE!! LLEGA URIBE A LA ARGENTINA MOVILIZACION DE REPUDIO ESTE JUEVES EN PLAZA DE MAYO

Silvia M.

La Agencia Telam ha informado que Uribe se encontrará en la Argentina este jueves a las 10 de la mañana con la Presidenta de la Nación en la Casa Rosada. Es de carácter URGENTE que nos movilicemos todos sin importar nuestra nacionalidad, recordemos que gracias a él está en peligro la estabilidad de nuestro continente puesto que quiere implantar en territorio colombiano 3 bases militares y por otro lado, recordemos su carácter vendepatria, es un asesino, un corrupto, dentro de su gobierno se han cometido infinidades de violaciones a los derechos humanos y por esta razón no podemos perder está oportunidad.
Compañeros y Compañeras es urgente que nos encontremos a las 9:45 a.m. para “recibir” a este dictador y genocida. Los esperamos en la Plaza de las Madres para exigir justicia. Agradecemos hacer una amplia difusión.


JUEVES 6 DE AGOSTO DE 2009
HORA 9:45 HRS
PLAZA DE MAYO
POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO (PDA-CAPÍTULO ARGENTINA)
RED DE HERMANDAD Y SOLIDARIDAD CON COLOMBIA (REDHER)
MOVIMIENTO DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO (MOVICE-CAPITULO ARGENTINA)

A los pueblos y trabajadores que luchan por sus derechos

A los pueblos y trabajadores que luchan por sus derechos

por MPT (Chile)

Los ricos y poderosos de Chile se preparan para enfrentan la rebeldía popular que saben se fermenta entre nuestro pueblo. Para ello, elaboran nuevas leyes que permiten perseguir y acosar a las organizaciones sociales que luchan consecuentemente por sus derechos. Este es el caso del actual proyecto de leyes que se discute en el parlamento y que pretende perseguir penalmente a los convocantes de actos y movilizaciones en los que se produzcan, según ellos dicen, “desmanes y delitos” contra la propiedad pública y privada.

Frente al intento de restringir las libertades públicas, se han pronunciado diversas organizaciones rechazando estas leyes que pretenden amordazar al pueblo y su rebeldía. Nuestra organización, el MPT, como instrumento político federado en construcción, se hace parte de este rechazo y declara que luchará en conjunto con todas las fuerzas consecuentes y populares contra este nuevo intento de amedrentar al pueblo. Es labor y deber de cada luchador social, de cada dirigente popular, de cada dirigente sindical, poblacional, estudiantil, campesino, indígena, organizar el rechazo contra estas nuevas leyes. Echar abajo la ofensiva antipopular es una tarea que nos debe convocar a todos los luchadores sociales, y es una tarea que debemos enfrentar unidos porque es el derecho del pueblo a luchar el que se pretende penalizar.

Sin embargo, desde algunas dirigencias sociales ligadas al gobierno, se ha hecho una crítica a las eventuales  leyes en el sentido de rechazarlas porque “ellos no se pueden hacer responsables de los desmanes que otros cometan”. Con esta actitud, más que exigir el respeto a la lucha social, esos dirigentes simplemente pretenden cuidar su trasero. Se ponen así del lado de los que persiguen y hostigan cuando hablan de “excesos cometidos por algunos”. Nuestra organización sufrió en carne propia este actuar el 1º de Mayo pasado cuando carabineros, a instancias de algunos dirigentes nacionales de la CUT, detuvo sin mediar provocación, a más de 40 de nuestros compañeros antes de que siquiera comenzara la marcha de los trabajadores. Detrás de esa postura también se expresa el objetivo de penalizar las luchas radicales que empiezan a surgir desde el seno del pueblo. También ellos quieren perseguir a los que desbordan las conducciones amarillas y sobrepasan los cobardes límites autoimpuestos por esos dirigentes, en concordancia con la gobernabilidad burguesa que le exige respetar sus respectivos partidos gobernantes.

En el MPT, lejos de rechazar como excesos la rebeldía popular, estamos por impulsarla, organizarla y masificarla. Cuando el pueblo mapuche rompe un cerco para ocupar el fundo que por derecho ancestral le pertenece; cuando los allegados se toman los terrenos para conquistar el derecho a una vivienda; cuando los pescadores artesanales levantan barricadas para exigir mayores cuotas de pesca; cuando los temporeros sabotean la cosecha en protesta por sus pésimas condiciones laborales; cuando los deudores habitacionales derriban puertas para tomarse un ministerio; cuando los obreros rompen candados para tomarse la fábrica durante una huelga legal o ilegal; cuando los pobladores sabotean las micros para obligar al paro; cuando los estudiantes se suben por los techos y rompen las ventanas para tomarse sus liceos; o sea, cuando el pueblo usa la fuerza para luchar por una vida mas digna, entonces nosotros decimos que no estamos ante un exceso, sino ante el legítimo derecho de usar la fuerza para exigir la justicia social que no es respetada por quienes nos mal gobiernan. Nunca permitiremos que estas acciones se penalicen o sean degradadas a la categoría de “desmanes”.

Por eso rechazamos el proyecto de leyes que se discute en el parlamento. Esas leyes no tienen como verdadero objetivo sancionar al exaltado que rompe un semáforo o un paradero de buses. Esas leyes buscan como objetivo perseguir y encarcelar a todos los que rebasen los estrechos límites de las manifestaciones legalmente permitidas. Pretenden sancionar al pueblo que por la vía de la acción directa se toma sus derechos y se enfrenta a los que los oprimen.

El MPT hace un llamado a todas las organizaciones sociales, partidos políticos populares, instituciones de la sociedad civil, a todos quienes alguna vez han usado o usarán la protesta social como forma de luchar por una vida digna, a sumarse a la batalla por echar abajo el proyecto de leyes antisociales e impedir que la burguesía chilena cuente con un nuevo instrumento represivo. Asimismo, llamamos a no usar esta lucha como una plataforma electorera de nadie y a darla consecuentemente hasta el final, con autonomía política del gobierno y de los partidos políticos de los ricos.

Cada sindicato, cada junta de vecinos, cada comité de allegados o de deudores, cada colectivo poblacional, cada organización social debe saber que está en riesgo su derecho a luchar legítimamente por lo suyo. Unos grilletes amenazan nuestra libertad y los políticos del parlamento pretenden colocárnoslos. Debemos actuar ahora, una vez aprobado el proyecto será demasiado tarde.

¡¡No a la ley represiva!!

¡¡No a la criminalización de la protesta social!!

¡¡Luchar por los derechos del pueblo es un deber, no un delito!!

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT
Julio-Agosto de 2009

Comisión de Educación Política MPT invita al Segundo Foro

Comisión de Educación Política MPT invita al Segundo Foro

La Situación Política Internacional y el Nacimiento de Movimientos Anticapitalistas

Cuándo:   Sábado 1 de Agosto, 
Dónde:      Taller Sol,
Dirección: Compañía 2085, frente a la Plaza Brasil
Hora:       Desde las 14.30 hrs. hasta las 19.00 hrs.

Exponentes:

Franck Gaudichaud, compañero, francés Doctor en Ciencias Políticas, miembro del colectivo de información alternativa Rebelión (http://www.rebelion.org/) y del comité de redacción de la revista Dissidences (http://www.dissidences.net/)

Bill Jefferies, compañero británico, economista marxista, miembro del comité de redacción de la revista Revolución Permanente (http://www.permanentrevolution.net/)

¿POR QUE LOS FOROS?

Antes
que nada queremos revindicar y reimplementar el antiguo y probado
método de los pensadores y trabajadores del Siglo Diecinueve y los
comienzos del veinte. El método de la democracia obrera, de la libre
polémica y confrontación de posiciones, sin miedo a la diversidad, pero
unidad en la acción.

El MPT es la mejor oportunidad que tiene la
clase obrera chilena por décadas para tratar de construir un
instrumento político que tenga el potencial de desarrollar un programa
revolucionario. El potencial revolucionario del MPT será determinado
por el surgimiento de una nueva generación de militantes, la
intervención de los revolucionarios, y con un debate abierto sobre
programa y estrategia y la activa participación en la lucha de clases.

El
MPT no es solamente una particularidad nacional de Chile, hay otros
movimientos anticapitalistas que han aparecido, entre ellos Le Nouveau
Parti Anti-Capitaliste (Francia), Respect (Gran Bretaña), Socialist
Alliance (Inglaterra), Scottish Socialist Party (Escocia) y Die Linke
(Alemania). Los compañeros europeos Franck y Bill contaran esas
experiencias. Debemos debatir y aprender de esos aciertos y errores, no
todo es lineal, como también de nuestra propia experiencia que estamos
recién desarrollando, que todavía es frágil y su parto ha sido difícil
y lleno de obstáculos que debemos superar.

SI EL MPT SE
FORTALECE, TODAS SUS ORGANIZACIONES SE FORTALECERÁN Y DAREMOS PASO A
UNA INSTANCIA SUPERIOR, QUE NUESTROS TRABAJADORES Y PUEBLOS NECESITAN
DESESPERADAMENTE PARA ACABAR CON EL SISTEMA CAPITALISTA DE EXPLOTACIÓN.
MPT COMUNICACIONES

HUGO GUTIÉRREZ DENUNCIA DECRETO PINOCHETISTA CONTRA MANIFESTACIONES PÚBLICAS

El texto del polémico proyecto presentado por el Ejecutivo ya fue aprobado por el Senado, la discusión en la Sala de la Cámara que será en los próximos días cumple así su segundo trámite constitucional. Entre las disposiciones que contempla es el castigo con penas de cárcel (541 días a 3 años) y multa de 4 a 8 UTM (entre 130 y 260 mil pesos) a quienes cometan desmanes o delitos con su rostro cubiertos, o sea, encapuchados.

Se trata del Decreto Supremo 1086 que regula las reuniones públicas, promulgado en septiembre de 1983, que impide la reunión en lugares públicos sin permiso previo y el derecho a la libertad de expresión garantizados por la Constitución Política en el artículo 19 Nos 12 y 13. 

Gutiérrez añade que esta legislación “profundiza la inexistencia del derecho a reunión. Si el decreto existente te pide autorización a la autoridad antes de hacer una reunión pública, esto va a ser peor porque si pasa cualquier desmán ¿quién va a pedir autorización? Nadie se va hacer cargo, entonces”.

El abogado de derechos humanos y candidato a diputado por el distrito 2, llama a “a la gente a ejercer el derecho a reunirse sin pedir la autorización. Pareciera que ésta es la única forma de hacer frente a estas propuestas de los políticos que en el fondo apuntan a que nadie se movilice”.  

Santiago de Chile, 8 de julio 2009
Crónica Digital

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Asamblea Nacional por los Derechos Humanos

Carabineros de Chile 33 Of.3 Sede Agrupación Familiares Ejecutados Políticos (AFEP)

asambleanacionalporlosddhh@gmail.com

Riesgos y desafíos en la constitución del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores

Riesgos y desafíos en la constitución del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores
www.alterinfos.org

Este texto pretende dejar sentada la opinión de un irregular militante acerca del proceso constitutivo del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores en Chile (MPT), una federación de izquierda que pretende la acumulación de fuerzas para la trasformación radical del sistema político-económico en un mediano plazo. Se trata de opiniones que pretenden una validez general, pero que se asume desde el principio de que por sí no las tienen; es un intento de enriquecer el debate político por eso es prudente que sean tomadas en cuenta independiente que provengan de un individuo ajeno al marco cultural desde donde se gesta el MPT, esto es, un individuo alejado de la lucha político social, que no pertenece a ningún colectivo y que por lo tanto posee la libertad, e inclusive la irresponsabilidad, para emitir algunos juicios. Antes de ser tildado como un mero "intelectual" o un revolucionario de biblioteca quiero manifestar mis opiniones y contar con la dádiva de la escucha, o de la lectura, pues la intención no es otra que el fortalecimiento de esta instancia.

El contexto histórico que ha parido al MPT.

La izquierda chilena posee una historia propia que debe ser asumida antes de buscar impacientemente, o neuróticamente inclusive, la unidad o la movilización.

Tras un proceso de acumulación de fuerzas de más o menos medio siglo, la izquierda logró imponerse en un sistema electoral liberal y gobernar lo suficiente como para imprimir radicales transformaciones. Este proceso fue diverso al de los estados centrales (hegemónicos o imperialistas) en donde la izquieda jamás ha logrado vencer con las reglas del juego existentes, y de las revoluciones en estados dependientes que han debido recurrir a la ruptura del orden institucional para hacerlo. En los últimos años los procesos en Venezuela, Ecuador, Bolivia, entre otros, han universalizado la "vía chilena al socialismo", sin embargo las mismas contradicciones de la Unidad Popular, más otras nuevas, emergen o se larvan en su seno. Mientras el gobierno de Allende respondía a la lucha anticolonial, específicamente la desfeudalización del país, en un sistema ideológico mundial bipolar, los gobiernos socialistas "reales" de hoy pretenden lo mismo y con los mismos medios (nacional desarrollismo, estatismo, control de la producción y fortalecimiento de las organizaciones sociales) pero en un mundo distinto: Vencieron electoralmente en uno de los momentos de mayor prepotencia imperial de los EEUU que se conozcan pero el que prevalecieran es tanto una señal de la decadencia del imperio yanqui como también una contribución a su declive. De modo que sin contar hoy la izquierda local de una acumulación de fuerzas mínima para emprender una tarea de transformación radical, los vientos en la espalda hacen a muchos perder las proporciones y apurarse más allá de lo prudente, concibiendo posible la toma del poder del estado (burgués) en éste momento de modo de trasformar la realidad nacional desde arriba.

Las bases políticas de la izquierda chilena que fue gobierno fueron aniquiladas desde 1973, con el asalto de una contrarrevolución oligárquica aún hoy en despliegue. Este proceso fue exitoso para la clase dirigente, tanto la criolla como la mundial, y catastrófico para la izquierda. Una equivocación de los actuales gobernantes y la izquierda, aún así, podría ganar elecciones pero en tal descalabro, en tal carencia de una militancia competente para hacerse cargo de tareas complejas, dicho triunfo sería nada más que pírrico pues no permitiría realizar las reformas estructurales que se precisan e inclusive destruiría las precarias bases que se cuentan. La apuesta electoral presidencial por lo mismo no sólo debe ser rechazada de plano por quien pretenda que la izquierda tarde o temprano venza, pues no nos acerca a dicho fin e inclusive nos aleja.

Sin embargo ha primado la ansiedad y gran parte de la izquierda militante se encuentra hoy embarcada en varias y contradictorias campañas electorales. Su número por sí mismo, es decir más de uno, de por sí trasgrede la lógica de utilizar la campaña electoral como un medio de agrupar a la izquierda, visibilizarla, y aunar esfuerzos; tanto Arrate como Navarro se han tomado demasiado en serio la aventura electoral desde un comienzo pese a que incluso Juntos No Podemos, por lo que dichas aventuras más que apuntar a la dirección lejana pero plausible de la victoria, implica una artera estaca más en nuestro alicaído cuerpo.

La crisis económica recién comienza y augura resultados catastróficos. EEUU aún se sostiene junto al dólar pero es un plazo y no una condición el que colapse. La debacle de los EEUU nos arrastrará a todos quienes nos hemos arrimado en el gigante. Nuestros fondos públicos han sido invertidos en la ruleta del tesoro estadounidense por lo que una caída del dólar hará de nuestros treinta mil millones de DOLARES, un cúmulo inservible de papeles. La crisis en Chile por lo tanto será tanto y más severa que en otros sitios, de hecho mucho mayor a lo que será en Brasil, Argentina o Venezuela, pues todos ellos han sellado alianzas con países que van en crecida como Rusia, China e India. La catástrofe en nuestro país asegura conflitividad pero eso no implica necesariamente fortalecimiento de la izquierda más aún, el hambre a veces nubla el juicio y los totalitarismos de extrema derecha son tan posibles como un gobierno improvisado de extrema izquierda, por lo que apostar a que la crisis por sí misma hará aquello que no hemos sido capaces de hacer por nosotros mismos es hacerlo al mero azar, y con muy malas cartas en nuestra mano.

La violenta y exitosa contrarrevolución oligárquica no sólo aniquiló a la izquierda sino que anidó profundas desconfianzas y miedos en su militancia sobreviviente. A penas a quedado un número suficiente para resistir, aún así la mayor parte de las energías se han usado en buscar una justicia legal para las violaciones a los derechos humanos o para buscar el triunfo en un sistema electoral burgués por sí mismo. Para el gobierno esto ha sido un regalo generoso por parte de la izquierda pues le ha permitido hacer su negocio sin la más mínima interferencia; aún hoy Frei puede llegar a gobernar gracias a la gratuita dádiva de la izquierda, girado en enero y a cambio de nada, como si la función de ella se redujera a arbitrar los conflictos intracapitalistas.

Sólo en el último lustro se ha gestado y o reconstruido una nueva izquierda capaz de renunciar a la inútil tarea de cambiar el pasado y avocarse al futuro; han sido los secundarios quienes han iniciado esta renovación, en el sentido auténtico del término, cuando han dicho "no queremos una ley, queremos que se nos ofrezca un futuro". Ese estallido fue incomprendido por nuestra izquierda quien pretendió registrar en su nómina a los dirigentes en vez que aunar fuerzas y propender al triunfo y o consiguió desnaturalizar su movimiento incorporando luchas gremiales legítimas, pero incompatibles con las primeras como las de los operadores del sistema, o con las de los universitarios. (Debe comprenderse de una vez y para todas que los universitarios provienen de la oligarquía o en ultimo caso de las familias más favorecidas del país; no debe confundirse la culpa de clase con la convicción política por más escaseen los militantes.) La lucha de los secundarios fue y es intraducible a las propuestas de los dirigentes oficiales; la estatización es un medio, un medio más entre otros, una condición que si bien puede entenderse necesaria en ningún caso es suficiente.

La caída de la URSS permitió que algunos conservaran las banderas pero desertaran de la lucha. La izquierda chilena debe comprender que los socialistas en el gobierno son tan enemigos de ella como la unión demócrata independiente. Pero a la vez la "renovación" (en su uso eufemístico) ha servido para que otros se consideren consecuentes por el sólo hecho de no madurar teóricamente, de ser incapaces de comprender que si bien el mundo no ha cambiado mucho, gran parte del acervo doctrinario e ideológico ha obsolecido y que no existe forma de remendar cuando los agujeros llegan a las costuras y a los parches.

Los doscientos y tantos años de izquierda son la historia del fracaso y mucho debemos aprender de ellos para no volver a cometerlos, por lo mismo es inútil una refundación desde ellos si es que no se afirma que se lo hará desde las cenizas. La izquierda no debe converger en torno a ideas que han fracasado ni en torno a un pasado idealizado, debe coincidir respecto del presente y del futuro. Es la vocación política colectiva la que debe construir una teoría acorde a su actividad; aceptar que la historia ha sido el fracaso obliga a partir casi desde cero, al menos desde un prisma metodológico.

El obstáculo que nuestra izquierda aún no dimensiona es la magnitud de este paso y de la inaudito que pudiera ser. La reconstrucción de la izquierda pos URSS ha sido un fracaso también en el resto del mundo, tanto en el primer como en el tercer mundo como en el fracasado neo internacionalismo de Porto Alegre. Si la izquierda chilena logra reconstruirse desde las bases, no con motivo u ocasión de un triunfo electoral producto de una crisis oligárquica, habrá dado un paso hacia un punto distante pero seguro que nadie en el mundo ha comenzado ha transitar.

La precisión de los fines y de los medios.

Sin la definición de ese punto distante al cual acercarse ninguna táctica es válida o inválida, ninguna organización será algo más que la suma de individuos o de organizaciones. La caída de la URSS nos ha enseñado que la dictadura del proletariado ni nos acerca ni nos aleja del comunismo, que la socialización de los medios de producción no desjerarquiza a la sociedad y que por lo tanto el gobierno de unos sobre otros continúa en otras formas. La construcción de un hombre nuevo a veces nos conduce a la creencia en la absoluta maleabilidad del hombre con fines que lo trascienden. Las campañas ideológicas destinadas a sostener la guerra fría por último no trepidaron en conservar creencias falsas y nocivas en la población en función de crecer cuantitativamente.

La finalidad de la izquierda debe ser la que fue desde el comienzo, lejos de los dogmatismos marxistas y o leninistas; visualizando ese punto, hacia el cual dirigirse, todo lo demás resulta sencillo. La izquierda pretende la emancipación absoluta del hombre, repudia el ejercicio de poder de uno sobre otro, la izquierda es la pretensión de realizar la democracia es decir, es más que la radicalización de esta. La izquierda es más, mucho más que la lucha contra el imperialismo yanqui, el neoliberalismo o el capitalismo. La izquierda es, debe ser, el insolente desafío a lo existente, la extremación de la voluntad colectiva, destinada a vencer sobre los gobernantes actuales como de los futuros pues su finalidad no puede ser otra que transformar radicalmente el modo en que está organizado el mundo, y con eso el mundo. Chile no es el punto de falla del sistema mundial pero si todo comienza o no acá depende de nuestra voluntad política.

Lo sistémico y lo antisistémico.

Pero el purismo teórico puede ser contraproducente a la acumulación de fuerzas y viceversa. Es preciso comprender nuestro fin en organizarnos de modo que los medios que utilicemos puedan ser evaluados como adecuados o inadecuados. Si la finalidad es ganar elecciones sonreír será un medio adecuado; si lo que se pretende es sumar fuerzas, pero fuerzas coherentes a la transformación radical de lo existente, debemos ser muy cuidadosos en apurar aquello que tiene tiempos e instancias. Se debe crecer primero hacia dentro para luego hacerlo hacia afuera; se deben dar una serie de discusiones políticas (teóricas, estratégicas, tácticas, doctrinarias e ideológicas) para que sólo una vez que un consenso inicial, general, mínimo, cuaje, podamos agregar más ingredientes al caldo.

Si lo que se pretende es hacer política necesitamos personas que se sumen a nuestro movimiento pero antes debemos tener una idea que ofrecer, un proyecto. El mayor riesgo a que se enfrenta el MPT consiste en no poder ser más que la suma de sus partes y que dichas partes sólo hayan convergido en la marginalidad política coyuntural más que en un proyecto colectivo en común.

Tomar decisiones tácticas sin aún converger en la estrategia es un paso apresurado pues no se dirige a ninguna parte. Los urgentes padecimientos cotidianos no deben impedir este fortalecimiento interno que es el único modo serio de darles algún remedio aunque sea en un par de décadas más. Anular el voto en las próximas elecciones puede ser un gancho seductor que deje manifiesta nuestra molestia hacia una táctica electoral carente de estrategia emancipatoria; pero si por buscar esa convergencia táctica, banal desde un prisma estratégico aunque éste solamente sea un esbozo, sería irresponsable quebrar la unidad por ese sólo hecho. Sin embargo la posición electoral en segunda vuelta sí podría revestir una importancia mucho mayor, no porque esta defina al presidente sino porque sería un modo de refundar la izquierda desde el margen de las luchas intraoligárquicas criollas. Para el MPT es más importante que enemistarse de modo profundo y definitivo con el PC o con el MAS el hacerlo con el actual gobierno, sus sucesores y sus aliados pues si ellos en lo inmediato no son asumidos como el enemigo la pregunta es ¿Quien? Si el PC en su táctica carente de estrategia emancipatoria se hace gobierno, en tanto rémora o quinta columna de la oligarquía, es obvio que no se puede dudar en incorporarlo en la lista de enemigos pero el hacerlo desde ya, apuradamente, olvidando que tras esas decisiones existen profundas discrepancias teóricas pero quizá no afectivas, quizá no relacionadas con estar en procura de un horizonte común, sería quemar los puentes de modo precipitado, temerario e irresponsable. Con lo que no debemos dudar es identificar como tal a quien es nuestro enemigo declarado, el mismo que ha librado en contra nuestra una guerra sin cuartel durante casi treinta y siete años: La concertación es la continuación legal y política de la dictadura por lo tanto ningún militante de ella puede osar ser considerado un compañero, en eso no pueden haber dudas.

Definirse en este preliminar acto constitutivo como antistémicos o anticapitalistas no nos debe tampoco confundir que el rol es luchar por la superación de todas y cada una de las injusticias por lo que es inseparable a nuestra tarea el estar del brazo de todo quien luche por más que sus reivindicaciones puedan parecer sistémicas desde algún neo dogmatismo. Es preciso sumar fuerzas, la solidez teórica propia será la garantía de no diluirse en conflictos ajenos, de convencer tanto con nuestras ideas como con nuestra consecuencia en la lucha. Dejar de antemano marginadas y silenciadas ciertas luchas, por no calificar de antisistémicas, nos debilita socialmente sin fortalecernos teóricamente, es tan irresponsable como asumir alguna de esas luchas como si fuera la única existente. Lo que nos debe hacer decidir, por ejemplo, si Pascua Lama es una lucha válida y Patagonia sin Represas no, deben ser cuestiones sustantivas no meras formalidades, no un superficial automatismo burocrático. Debemos ser capaces de asumir esas luchas sin desnaturalizarnos, eso tiene que ver con nuestra fortaleza teórica no con la cualidad intrínseca antisistémica de las mismas.

Conclusión.

Es falso concluir que la izquierda padece de los nefastos efectos del sobrediagnóstico. Desde luego que se ha hablado mucho y quizá escrito más de la cuenta, pero eso no significa que hayan sido las discusiones correctas o las conclusiones adecuadas para una refundación.

La crisis doctrinaria de la izquierda produjo una estampida y una alienación tanto de los intelectuales como de los activistas, transformándose ambos términos peyorativos. Hay quienes se han concentrado en el mero actuar o en el mero escribir olvidando que teoría y práctica son inseparables.

La superación depende de qué tanto hayamos madurado en estos aciágos días de fragmentación y desesperanza, de qué tan capaces seamos de dejar de lado las diferencias terminológicas, metodológicas, doctrinarias, ideológicas, en fin, meramente formales y coincidir en un punto común al final del horizonte hacia donde dirigir de modo común nuestros pasos.

Es urgente, e importante, una teoría lo más verde posible, lo más viva, que acompañe esta lucha. Una teoría capaz de visualizar los enemigos pero también a los amigos. Que nos permita evaluar nuestro trabajo, poder afirmar si es que nos acercamos o nos distanciamos de la finalidad común que perseguimos. El marxismo no puede, pues no ha servido para eso e incluso lo ha hecho para lo contrario, ser considerada por sí misma la fuente común que con urgencia precisamos, pese a la enorme importancia que posee como fuente. Sus miles de interpretaciones posibles nos enfrentan a un abismo dogmático que no contribuye a transformar la realidad; su uso y abuso por organizaciones burocráticas hace difícil, incluso ilusorio e elusorio, tratar de rescatar el "marxismo correcto", y además le concede a la dirigencia una serie infinita de consignas destinadas a vestir de triunfo al fracaso. Finalmente sus leyes de la historia o de la economía, tantas veces refutadas en nuestras narices, no deben ocupar el tiempo de una organización que se base en la voluntad política como elemento necesario y suficiente para la transformación. Debe existir una teoría mínima pero lo suficientemente sólida para que ésta no se transforme por sí misma en el obstáculo para la organización, pero lo suficientemente certera en tanto brújula para guiar el camino.

La izquierda chilena, con este ejercicio novedoso que es el MPT, debe avanzar en un camino nuevo aún no transitado de ser algo más que la suma de las partes, que la federación de los marginados. Debe consolidarse colectivamente pues de otra manera no crecerá y por lo tanto será otra experiencia fracasada más a registrar en nuestras biografías. Su tarea no es pelear con la izquierda, su tarea es cambiar el mundo, empezando por Chile si es necesario.

Chile: Informe y análisis político del ejecutivo provisorio del MPT

Chile: Informe y análisis político del ejecutivo provisorio del MPT

por Ejecutivo Provisorio MPT (Chile)

“Sólo nos queda  una cosa que perder: perder la paciencia”.
D.V.

 

CONTEXTO Y CRISIS
La crisis capitalista en curso, cuya esencia es económica, financiera, alimenticia, energética, medioambiental y militar, cae sobre los hombros de los pueblos y los trabajadores del mundo destruyendo fuerzas productivas, trabajo, materias primas y naturaleza. Según la OIT, a fines de 2009 la cesantía global puede alcanzar la friolera de 250 millones de personas. Sólo en Chile, ya son más de un millón los trabajadores sin empleo, pese a los programas sociales del gobierno y las inyecciones de recursos provenientes del ahorro fiscal acumulado durante el período de bonanza del precio del cobre a las constructoras, colocaciones bancarias, la industria salmonera y la minería.

Lejos de políticas desarrollistas o de la reestructuración de algún tipo de Estado Benefactor, la profundización asimétrica de las  relaciones capital/trabajo en el período -totalmente descompensadas a favor del primero- forman la estrategia  del bloque de Estado para hacer pagar los efectos de la crisis a las grandes mayorías. El fenómeno internacional se expresa en Chile no sólo con el desempleo galopante, sino que a través del empeoramiento general de las condiciones de vida de la población, la intensificación de la explotación y la precarización de las condiciones laborales.

Chile, ya en recesión –su crecimiento hacia el término de 2009 será negativo-, comienza a manifestar un déficit fiscal estructural; las exportaciones en mayo de 2009, en comparación con el mismo mes de 2008, se desplomaron un 30 % en la minería cuprífera (el cobre representa el 55 % total de las exportaciones del país); la pesca industrial un 24 %; 6 % el sector frutícola, y 4 % el sector maderero. A lo anterior se agrega la crisis de la producción salmonera –que con argumentos asociados al riesgo del negocio se le ha negado crédito bancario- , mientras  la industria lechera ha caído un 30 %.

Asimismo, los analistas del poder ya auguran para el país un estado de deflación económica cuando termine el 2009, es decir, un IPC negativo de alrededor de -1,2 %, fenómeno que concretamente se traduce en un exceso de oferta (abarrotamiento de mercancías cuyo valor no se realiza); disminución drástica de la producción; aumento de la cesantía; y caída de los salarios. La deflación en Chile no ha existido desde 1935.

Pero como suele ocurrir en las crisis capitalistas, no todos pierden. Tanto el negocio de la banca, como el de los gigantes del retail o venta al detalle, han aumentado sus utilidades a contrapelo de los demás sectores económicos.

EL IMPERIALISMO
A escala internacional (en la época del denominado capitalismo tardío, caracterizado por la financiarización planetaria de la economía y la preeminencia del capital monopólico financiero, el comercio mundializado a favor de los de los Estados corporativos centrales en una relación de  subordinación respecto de la periferia mundial y sus clases tutelares absolutamente dependientes del capital transnacional), el imperialismo norteamericano sostiene las guerras y ocupaciones militares en el pueblo iraquí, afgano, pronto paquistaní; el apoyo al gobierno de Israel contra el pueblo palestino; y las tensiones con Irán y Corea del Norte. En niveles distintos, pero siempre dentro de la estrategia imperial de mantener su supremacía militar y el dólar  -pese a su debilidad relativa y a la descomunal deuda privada y pública de Estados Unidos que, hasta hoy, ha sido paliada por la economía China-, también ha reactivado la IV Flota y la instalación de bases militares de última generación en varios puntos de América Latina. Al respecto, más allá de las diferencias políticas más o menos matizadas que pudieran esgrimirse desde el socialismo anticapitalista en relación a los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros, lo cierto es que la impronta nacional desarrollista de dichas administraciones  contradice en términos macro los intereses imperialistas en la Región y crea condiciones que no hacen desdeñar las posibilidad de que el Pentágono aliente pugnas al interior de las clases dominantes de algunos países latinoamericanos, tendientes a fortalecer el arco enemigo de los pueblos formado por México, Colombia, Perú y Chile. Las guerras comportan la herramienta última y clásica que ha empleado el capitalismo para resolver sus crisis mayores, aniquilar población, conquistar nuevos mercados, aminorar el desempleo y superar la sobreproducción tanto de la industria armamentista como de las demás a la hora de las reconstrucciones post-bélicas.

CHILE
Políticamente en el país, el bloque de Estado que domina, constituido por la Alianza por Chile y la Concertación, continúan ofreciendo la gobernabilidad necesaria para la reproducción de patrón capitalista fundado en el modelo monoexportador de materias primas (cobre, madera, industria pesquera), y plataforma de servicios financieros y empresas hacia una fracción del Continente (industria de la celulosa, Wal-Mart, banca, alimentos). Asimismo, la organización del trabajo está determinada por la subcontratación, la tercerización, el comercio formal e informal, y las pymes proveedoras del gran capital donde se concentra casi un 80 % del empleo. Lo anterior atenta dramáticamente contra las posibilidades de un sindicalismo fuerte y deliberativo. Los factores de alienación dominantes se erigen sobre el control hegemónico de los medios de comunicación de masas (generadores de consenso y de la llamada “opinión pública”), la cooptación, el sobreendeudamiento, la represión y el miedo. Al respecto, empleando brutalmente sus atributos estatales, la Concertación ha elevado objetivamente los niveles de represión policial contra todo asomo de descontento social organizado, criminalizando las luchas de los pueblos y los trabajadores, como ha ocurrido y ocurre con los asalariados de Codelco, los pescadores artesanales, los estudiantes secundarios, los deudores habitacionales, periodistas y los mineros de Tambillos, entre muchos ejemplos que ilustran la ofensiva del capital para cautelar la “paz social” requerida para el buen movimiento de la ganancia y la proyección internacional de una imagen de país “pacífico” con el fin de integrarse a la OCDE y atraer inversionistas.

Si bien puede hablarse de una crisis de representación de la democracia de los que mandan, ello, por sí solo, no significa en caso alguno el fortalecimiento espontáneo de las fuerzas sociales destacadas para producir las transformaciones capaces de jaquear los intereses del capital y la supremacía de la apropiación privada de la producción social de la riqueza. El descontento social proveniente de la mala vida busca todavía salidas no colectivas, y en términos políticos, se hinca en la indolencia y soluciones individuales frente a la dominación de clase.

El agotamiento de sentido de una Concertación de 20 años en el Ejecutivo se ha expresado mediante desprendimientos y reordenamientos por arriba. De acuerdo a los resultados de la encuesta CEP, sumando y restando, es probable que nuevamente la componenda en el gobierno logre la ventaja suficiente en la segunda vuelta electoral presidencial en virtud de la exitosa táctica emprendida por el candidato Marco Enríquez Ominami, y la ampliación de la Concertación hacia la izquierda tradicional liderada por el Partido Comunista a través del pacto parlamentario recientemente firmado. El viejo reformismo obrero, al igual que en muchos países de Europa, en los hechos, quema sus naves en la fórmula de romper la exclusión de su representatividad en el Legislativo, procurando su sobrevivencia legal, por un lado, e incluyéndose en la que han dado por llamar “nueva mayoría”. Esto es, el PC rompe la exclusión respecto de la Concertación para intentar ingresar simbólica y adjetivamente al Parlamento. De esta manera, el gatopardismo concertacionista obtiene una nueva victoria mediante la ilusión de la extensión política al interior de su trama, y suma los votos necesarios para mantenerse un nuevo período en La Moneda. Una vez más la consigna “todos contra la derecha” se agita a través de la burocracia estatal y las expresiones políticas existentes fuera de la Alianza por Chile. En este caso, más nítidamente que antes, el PC se confunde con la fracción del bloque de Estado aparentemente más democrático. Con el PC dentro de la Concertación, la legitimidad, ancho y gobernabilidad de la componenda en el Ejecutivo se fortalece a costa de los intereses históricos de los pueblos y los trabajadores. Sin excepción,  los programas presentados por los distintos candidatos presidenciales apuntan, en el mejor de los casos, a reformas cosméticas que mantienen intocados los intereses centrales de la minoría en el poder, lo cual ilustra concertadamente una derechización de las expresiones políticas “oficiales”.  Queda así un enorme trecho político asociado a la genuina sensibilidad de izquierda en Chile, ahora sin referencias claras y huérfano de continente político.

Al respecto, la incorporación del PC a la Concertación resulta extraordinariamente funcional al articulado en el gobierno, es decir, a los intereses estratégicos de la burguesía y el imperialismo en Chile. La política de la alternancia ilusoria dentro del mismo bloque de Estado se consolida transitoriamente y a la vez, se opacan las posibilidades de la Alianza por Chile de encabezar  el Ejecutivo.

EL MPT
En términos generales, la contradicción esencial del período se expresa mediante la hegemonía de los intereses  del capital transnacional contra las posibilidades de recomposición del complejo de fuerzas sociales llamadas a destruir las relaciones capitalistas de vida. La contradicción capital/trabajo; dictadura de la burguesía versus gobierno de los trabajadores y los pueblos; barbarie versus socialismo anticapitalista, continúan estando a la orden del día mientras no se destruyan las bases nucleares que construyeron ese propio movimiento de relaciones de clase y dominación.

En la coyuntura, el surgimiento del MPT interviene potencialmente para crear las fuerzas sociales organizadas para descomponer la fórmula de la alternancia de los que mandan e imponer la urgencia de la alternativa. Esto quiere decir que, frente a la dinámica de la alternancia por arriba, el MPT está llamado a construir la alternativa desde abajo. El MPT se constituye “desde el pie” y no “desde el tejado”.

El MPT aún no cumple  tres meses de vida. Pero su sola existencia hace trizas en los hechos la fatalidad de la dispersión de los diversos empeños anticapitalistas; atomización tan funcional para la minoría que manda. El MPT no sólo debe multiplicarse territorial y sectorialmente; no sólo debe hacerse uno con el movimiento real de los pueblos y los trabajadores sobre la voluntad de participar-conduciendo; no sólo debe volverse visible en las luchas auténticas y más sentidas del pueblo profundo. Sobre todo, potenciando su convicción de poder y mayorías, debe concentrarse en su incorporación al conjunto de luchas multidimensionales que  enfrenta la voracidad destructiva del capital.

En el actual período de desventaja transitoria de los intereses organizados del pueblo trabajador, el MPT tiene el deber de imponerse el crecimiento incesante entre los polos de pueblo agrupado en miles de expresiones, a lo largo y ancho del país; crecer hacia abajo y hasta los límites dibujados por los principios y plataforma de lucha acordadas. El MPT es el instrumento político mandatado a revelar en la práctica la pirotecnia de la ilusión burguesa y sus estrategias de control, dominio y expoliación, por un lado, y convertirse,  paso a paso, en el referente federado y unido de la izquierda anticapitalista chilena, por otro. Probablemente, las tareas asociadas a dichos objetivos no concurran con la velocidad deseada. Sin embargo, ya podemos decir que contamos con la fuerza mínima, con el motor de arranque que hace tres meses no teníamos para vigorizar, promover y participar-conduciendo los venideros procesos de lucha de clases explícitos gatillados por los efectos de la crisis capitalista en el país.     

¡Unidad, organización y lucha!

Ejecutivo Provisorio
Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT