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Histórico dirigente campesino Hugo Blanco advierte: “El Perú en riesgo de volver a tener un gobierno de corruptos, ladrones y asesinos”

Histórico dirigente campesino Hugo Blanco advierte: “El Perú en riesgo de volver a tener un gobierno de corruptos, ladrones y asesinos”
Por Jaime Padilla (BARÓMETRO INTERNACIONAL)

Hugo Blanco (1934), reconocido militante campesino, ex dirigente de la Federación de Campesinos de Cusco-Perú y ex-líder guerrillero, advirtió el jueves a su paso por Estocolmo que su país corre el riesgo de sentar en el poder a un gobierno de “corruptos y asesinos”, en el balotaje (segunda vuelta) previsto para el 10 de junio, en que el nacionalista Ollanta Humala y Keiko, hija del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) pugnarán la silla presidencial el domingo 5 de junio que viene.

La conversación con Hugo Blanco (HB) se logró durante su efímera visita a Suecia, asistiendo a diversas actividades preparadas por organizaciones suecas y latinoamericana en las que dio a conocer “la lucha de los pueblos indígenas en defensa de la naturaleza” y el rol que desempeña en el Perú su organización ideal: Lucha Indígena.
-Jaime Padilla (JP): ¿Cuál es la situación del Perú, después de los resultados electorales del 10 de abril?
-HB: Las cifras macroeconómicas muestran que el Perú goza de una gran bonanza. Sin embargo eso beneficia solamente a las grandes compañías multinacionales y a las autoridades sobornadas por ellos, no llega al pueblo. Han quedado dos candidatos: Ollanta Humala quien promete tomar algunas medidas para que la bonanza económica sirva para mejorar algo el nivel de vida de la población y Keiko Fujimori, hija del dictador que hizo un autogolpe, implantó el neoliberalismo, cometió muchos robos y asesinatos, por algunos de los cuales están presos Fujimori y algunos de sus cómplices, otros están “fugitivos”.
Ella dice que está de acuerdo con la forma de gobierno del padre. Todos sabemos que lo primero que hará será liberar a su padre, quien será el que gobierne. Deberá liberar a toda la mafia, para que no delate sus fechorías.
Volveríamos a ser gobernados por la mafia de corruptos ladrones y asesinos a la que el pueblo peruano expulsó hace 9 años.
JP:- ¿A qué atribuye el comportamiento del electorado peruano que otorga posibilidades presidenciales a Humala y a la hija de Alberto Fujimori?
-HB: El 75% de la población quiere cambios, una parte de ella ve en Humala la posibilidad de cambios. La votación por Keiko es porque Fujimori “acabó con el terrorismo”, según dice la derecha “con Humala volverá el terrorismo”. Además dicen. “Fujimori me regalaba arroz”, refiriéndose a la política asistencialista que practicó.
-JP: ¿A su criterio cuál de los dos candidatos tiene más probabilidades de ganar?
-HB: Es tanto el dinero dedicado a la política del miedo que me temo que gane Keiko. En general, por ella votará fundamentalmente la población de Lima, donde reside un gran porcentaje del electorado. El interior, donde se ubican los grandes conflictos entre las empresas (mineras, hidrocarburíferas, agroindustriales, etc.) que depredan el medio ambiente y la población que lucha contra la depredación, votará por Ollanta
-JP: El Perú desde hace varias décadas no puede elegir a un candidato de izquierda. ¿Es rechazo o miedo?
HB: A diferencia de Ecuador y Bolivia que están muy delante de nosotros, en el Perú hubo una guerra interna entre el Estado y Sendero Luminoso (SL), que provocó 70.000 muertos, la mayoría indígenas que nada tenían que ver con SL. Entre ellos muchos dirigentes campesinos. Esto debilitó enormemente a las organizaciones.
En Bolivia y Ecuador los pueblos derrocaron a varios presidentes, por eso el imperio y la derecha nacional tuvieron que permitir la subida de los actuales gobernantes, para evitar una revolución que hubiera destrozado el sistema capitalista. Además la propaganda del sistema identifica izquierda con SL.
JP: Su trayectoria de lucha en lo sindical y político, es larga, así lo reconoce la historia. Por su experiencia y pensamiento ¿qué opinión tiene Ud. hoy de los movimientos campesinos y de indígenas que se dieron hasta ahora en Perú?
En mi época, los años 60?, la lucha era por la tierra, podemos decir que en general la vencimos, por eso el Perú es el país de América Latina con mayor porcentaje de pequeños propietarios de tierra, en forma individual o colectiva.
Esto se está revirtiendo, está creciendo el latifundio, ya no el semifeudal que nosotros combatimos, sino el agroindustrial.
Ahora la lucha es por la defensa del medio ambiente; contra las empresas mineras que roban el agua de la pequeña agricultura y la envenenan; contra las hidroeléctricas para la minería que también roban el agua de la pequeña agricultura; contra la agroindustria, que además de robar el agua, mata la agricultura para la subsistencia trabajando para la exportación y mata el suelo con el monocultivo y el uso de agroquímicos (fertilizante, insecticidas, herbicidas); contra la extracción de petróleo y gas que envenena los ríos de la selva, de cuyos peces se alimentan los habitantes; contra el saqueo de madera; contra el cultivo de biocombustibles; contra la cría de ganado, que son diversas formas de matar la selva amazónica que es el pulmón del mundo. Por esto la lucha de los hermanos amazónicos no es sólo autodefensa sino defensa de los intereses de toda la humanidad.
Las luchas son fuertes, pero como las organizaciones nacionales fueron debilitadas por la guerra interna, son aisladas. Naturalmente surge el intento de coordinación, pero ésta es todavía débil.
-JP: En su momento histórico su propuesta era la lucha armada. ¿En la actualidad es o no una alternativa para lograr la liberación nacional?
-HB: Nunca fue mi propuesta ‘la lucha armada’, es como decir que mi propuesta fue el bloqueo de vías de comunicación o las marchas.
Mi propuesta siempre fue la completa democracia. Naturalmente la lucha comienza con trámites legales, luego de fracasados éstos se recurre a paros, huelgas, bloqueos, toma de edificios, etc. Si hay ataque armado y la colectividad decide defenderse en forma armada, se hace eso.
Entiendo la lucha armada no como una estrategia, sino como una táctica a ser aplicada en determinados momentos. La estrategia es la acción directa de la colectividad democráticamente organizada para luchar contra el sistema capitalista opresivo, antidemocrático y dictatorial.
El movimiento campesino indígena de La Convención, Cusco, comenzó con trámites legales, al no servir éstos y habiendo crecido la organización, se hicieron marchas, mítines, paros. Luego se recurrió a la huelga. Debo aclarar que a diferencia de la huelga obrera o de empleados donde los huelguistas deben sufrir la falta de salarios y sueldo, en la huelga campesina los campesinos disfrutaban de más tiempo para atender sus cultivos en lugar de ir a trabajar donde el patrón como “pago” por la parcela que ocupaban. En los hechos, aunque inconscientemente fue el comienzo de la Reforma Agraria.
Naturalmente que el gobierno decidió atacar en forma armada. Los campesinos, organizados democráticamente, acordaron defenderse en la misma forma y me eligieron a mí para que encabezara la organización y acción de la autodefensa, lo que cumplí. Nuestro lema era “¡Tierra o Muerte!”, y vencimos, logramos la tierra.
Probablemente en el futuro también haya momentos en que deberá optarse por esta táctica, como lo decidieron los indígenas de Chiapas, o como en algún momento lo decidieron los indígenas del Cauca, Colombia; eso les benefició pues consiguieron que en la constitución colombiana figure el derecho de tener autoridades indígenas regionales. Esto mismo sucedió con los Kuna de las islas de Panamá, que luego de la revolución Kuna de 1929, obtuvieron ese mismo derecho constitucional. En Guerrero, México, hoy existe la policía comunal, armada y uniformada. Precisamente hace pocos días un representante suyo, en uniforme, fue uno de los oradores en el Zócalo de la ciudad de México al culminar la Marcha por la Paz.
Lo que sucede es que, como son “historias de indios”, no se les da importancia. SL comenzó como un grupo de valientes indignados ante la situación de opresión de nuestro pueblo. Tomaron las armas por decisión propia. No fue como en los ejemplos indígenas mencionados decisión democrática de la colectividad. Esto fue tomado como pretexto por el sistema para reprimir armadamente al movimiento popular peruano que se amedrentó y continúa amedrentado. Por eso mucha gente votará por Keiko.
En Colombia la existencia de las FARC es tomada como pretexto para agredir al movimiento indígena. Quien debe decidir si usará armas o no es el propio movimiento popular en forma democrática, no un grupo de valientes en su nombre. El caso cubano y el nicaragüense fueron excepcionales por la fuerte represión pre-existente.
Por supuesto que el sistema capitalista que sólo el nombre tiene de democrático, defenderá sus privilegios si es necesario con las armas, por lo tanto el pueblo organizado, si está en posibilidades de hacerlo, se verá obligado también a usarlas para defender la verdadera democracia, su propio mandato. Mientras no se dé ese enfrentamiento final, considero que la lucha armada, a veces, es la única opción para garantizar ciertas conquistas y si el pueblo, democráticamente, opta por ella, naturalmente que la apoyo.
JP: Son cientos los militantes encarcelados de los grupos armados de Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, juzgados por una ley antiterrorista, que soportan un tratamiento inhumano que no encuentran eco en el sistema judicial peruano ni en organizaciones internacionales de Derechos Humanos. ¿Por qué tanta insensibilidad?
-HB: Naturalmente estoy en contra de ese atropello. Como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, iba a visitar a las presas de SL (cuando fui donde los varones me insultaron y me botaron). Desgraciadamente la mayoría del pueblo peruano no piensa así porque se aterrorizaba con las acciones de SL, que mató dirigentes populares por no pensar como ellos. Menciono los asesinatos que ellos reivindicaron: María Elena Moyano, Roberto Chiara, Porfirio Suni. Por supuesto el gobierno aprovechando eso mataba en nombre de SL.
El comportamiento del MRTA fue diferente, pero es difícil que la gente no los ponga en el mismo saco. Por eso ahora muchos votarán por Keiko. En la medida en que no haya una exigencia del pueblo peruano, las organizaciones internacionales de DDHH no se moverán.
JP: ¿Qué le dice la situación política de hoy en Bolivia y Ecuador?
-HB: Es un gran paso adelante en la lucha del pueblo boliviano por su liberación, es nuestra obligación defenderlo ante la agresión del imperialismo y de la reacción interna. Apoyamos a los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela en esas confrontaciones.
Cuando son confrontados por las organizaciones indígenas u otros sectores populares, por su inconsecuencia, naturalmente estamos del lado de los sectores populares. Son procesos revolucionarios que están en medio camino.
JP: En América del Sur con la participación de Brasil, por su economía e influyente política en las relaciones exteriores, se ha configurado un nuevo mapa político, que permitió la creación de organismos de integración regional: Mercosur, Unasur y otros que reglamentan desde el comercio hasta el flujo migratorio. Considera que esto es un esfuerzo continental para frenar las intervenciones del gobierno norteamericano?
HB: Por supuesto que apoyamos cualquier paso que signifique un avance contra el sometimiento al imperio del norte. Sin embargo hay aspectos de la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional Sudamericana - IIRSA contra los que estamos. Por ejemplo el proyecto de la represa de Inambari que pretende desalojar a miles de indígenas y campesinos de Cusco, Puno y Madre de Dios para construir una gran represa que dotaría de electricidad al Brasil. Estamos en contra de ese supuesto “desarrollo” que agrede a la naturaleza y a la población.
-JP: ¿Qué debemos hacer como pueblos para romper con ese lazo de dependencia con el gobierno de Estados Unidos que no descansa en su conspiración para derrocar a los gobernantes de Venezuela, Bolivia y Ecuador?
HB: Como dije anteriormente, en esa confrontación apoyamos a los gobiernos de esos países. Sin embargo creemos que debemos construir desde abajo organizaciones populares realmente democráticas, pues sólo éstas son coherente y consecuentemente ecologistas y anticapitalistas, no capitulan ante la política “desarrollista” como lo hacen los mencionados regímenes, esa contradicción se ve en Bolivia, Venezuela y más claramente en el Ecuador. Esas sociedades enlazadas serán quienes construyan “un mundo nuevo”. No es casual que sea el movimiento indígena el que está a la cabeza de la defensa de la naturaleza. Pero no es sólo eso, también encabeza la lucha por un nuevo tipo de sociedad, colectivista, democrática, al defender su comunidad indígena.
Por otra parte también está a la vanguardia en el camino hacia otra ética. La religión neoliberal identifica la felicidad con la posesión de la máxima cantidad de dinero posible para comprar lo que ordena la sociedad de consumo y así causar el respeto y la envidia de los congéneres. En mayor o menor medida, la sociedad urbana comparte esa moral.
En cambio la población indígena está más cerca de lo que se ha dado en llamar “el buen vivir”, que significa que la felicidad no consiste en tener más dinero sino en vivir satisfactoriamente. Tengo muchos ejemplos pero no hay espacio para manifestarlos.
-JP: ¿Qué le dice la situación argentina? Usted conoce bien los diferentes tiempos y épocas de luchas y pugnas políticas que se han dado en los últimos 50 años.
-HB: La rebelión del 2001 (¡Que se vayan todos!) dejó su huella. Como toda rebelión espontánea tenía aspectos negativos y positivos. Lo negativo fue que por la ausencia de organización, declinó. Pero dejó mucho de positivo.
Los gobiernos de Kirtchner son progresistas si se los compara con Alan García.
Es cierto que el movimiento de los desocupados (piqueteros), en gran parte fue cooptado por el régimen kirtchnerista, pero también es cierto que la organización Darío Santillán subsiste y acoge en su local a todo tipo de movimientos que lo usan para sus reuniones (mujeres, gays, estudiantes, sindicatos, etc.). En Buenos Aires vi el local de una organización de mujeres que también acoge a todo tipo de movimientos. Ya quisiéramos tener algo de eso en el Perú.
Las fábricas recuperadas por sus trabajadores son un ejemplo para el mundo de que la sociedad industrial también puede ser democrática, horizontal, como la indígena. Tuve la fortuna de presentar mi libro en el Hotel Bauer, que está en manos de sus trabajadores.
Las luchas por el medio ambiente también son ejemplares, como el caso de Andalgalá en Catamarca. En el festival de “la vendimia” que se realiza en lugares vitivinícolas hay “reinas”. En Mendoza este año hubo sólo dos reinas, hechas con papel y llevadas en hombros. Una era la muerte, una calavera, representaba a la mina. La otra era la Madre Naturaleza, representaba la vida. El festejo fue una marcha hacia el parlamento, cuando salió el vice-gobernador a decir que estaban “atropellando la democracia”, uno de los manifestantes dijo: “Que levanten la mano los que estén porque la mina se vaya”. Todos levantaron la mano. Le explicó al vice-gobernador: “Ésta es la democracia, éste es el verdadero parlamento, no necesitamos de gente que hable en nombre nuestro”.
Hay muchos ejemplos más, está la marcha de los indígenas del país que culminó el día del 2º centenario de la independencia para decir “¡Existimos! Argentina, al igual que Bolivia y Ecuador, debe declararse estado plurinacional”. Está la lucha de los indígenas Qom en Formosa. Respeto mucho la lucha del pueblo argentino.
-JP: Por último su comentario en torno a la ola de rebeldía que se ha generado en algunos países del Medio Oriente: Túnez, Egipto, Libia
-HB: Comenzó con que en Túnez, un técnico en informática que debía trabajar como vendedor ambulante de fruta y verduras, cuando los policías municipales le quitaron su mercadería se echó gasolina y se prendió fuego. Las llamas tumbaron al gobierno de Túnez y al de Egipto y continúan ardiendo en el mundo árabe. Se han extendido a un país del “África Negra”, Burkina Faso, en forma de rebelión estudiantil.
El mundo árabe está harto del sistema capitalista que produjo el primer fuego, está harto de la corrupción, de la dictadura, del servilismo de sus gobiernos a la prepotencia israelí y al imperialismo yanqui.
El sistema también se lanza contra los habitantes del “Primer Mundo”, donde la crisis causada por las empresas financieras y otras, debe ser pagada por las poblaciones, aumentando la edad de jubilación y recortando los servicios públicos. En Estados Unidos se prohíbe la negociación colectiva de los sindicatos de empleados públicos, se exonera de impuestos a los millonarios.
El premio Nobel de la Paz continúa fabricando guerras. Estoy seguro de que es la crisis final del capitalismo, lo que no sé es cómo morirá.
Una de las opciones es la sustitución del gobierno del mundo de las empresas multinacionales por el gobierno de toda la sociedad. La otra opción es que la humanidad permita que siga gobernando el capital y que aumenten el calentamiento global y los otros ataques a la naturaleza, hasta exterminar a nuestra especie en 100 años más. Como miembro de la especie homo sapiens, prefiero que escojamos la primera opción.

Fuente: Argenpress

Entrevista con el economista marxista Fernando Azcurra en Buenos Aires: “La lucha por el conocimiento científico forma parte de la práctica de los pueblos”

Entrevista con el economista marxista Fernando Azcurra en Buenos Aires: “La lucha por el conocimiento científico forma parte de la práctica de los pueblos”

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
En el núcleo de Buenos Aires, Argentina, en medio de un barrio Almagro de calles cuadriculadas, exactas e infinitas, el entrevistador se da cita con el luchador social, marxista y académico de Economía de la Universidad Nacional De Luján, Fernando Hugo Azcurra. La excusa tiene mérito propio: el viernes 6 de mayo, a las 19:00 hrs., en la sede Capital de la Universidad de Luján, Ecuador 873, en Buenos Aires, el economista presentará su última obra “Plusvalor y Excedente”. La cubierta del libro tiene la reproducción de un Carlos Marx de precisos 40 años de edad.
 
 
-¿Qué busca la publicación?
 
“Trata de hacer algunas puntualizaciones respecto del desarrollo de la teoría del valor, tanto en los clásicos, como especialmente en Marx. Se trata de relevar aspectos del trabajo abstracto que es muy mal entendido incluso por especialistas en teoría económica entre los propios marxistas. Me interesa dar cuenta de la vigencia de la ley del valor en la relación de cambio entre trabajadores asalariados y empresarios.”
 
-¿Qué quieres decir con teoría del valor?
 
“La teoría del valor apunta a explicar la fuente de por qué valen las mercancías, la que tradicionalmente se desenvolvió mediante la denominada ‘teoría objetiva del valor’. Contrariamente a lo que se piensa, Carlos Marx no tiene una teoría del valor al estilo de Adam Smith o de David Ricardo, aun cuando toma temas y problemas que ellos recogen. Marx lo que hace es resituar la cuestión del valor en términos de un análisis del proceso de producción de mercancías. Por eso su obra cumbre –‘El Capital’- arranca precisamente de la mercancía. De este modo, Marx reubica esta cuestión y jerarquiza toda su labor teórica, sosteniendo el análisis de la mercancía y la vigencia de una ley del valor como principio unificador de toda su concepción. En Marx, la ley del valor es la base de su  análisis del modo específicamente capitalista de producción.”
 
-¿Y el trabajo abstracto?
 
“El trabajo abstracto es  el contenido explicativo de la causa del valor de las mercancías.”    
 
-¿Y en qué consiste?
 
“El proceso de producción o de uso de la fuerza de trabajo, genera un excedente. Yo intento precisar exactamente cuál es la tarea analítica-explicativa de Marx al respecto, diferenciándola en dos momentos: el momento formal y el momento real.”
 
-¿Cuáles son esas distinciones?
 
“En el momento formal, Marx señala que existe una vigencia de la ley del valor porque ella persigue los intercambios equivalentes entre mercancías. Y en el momento real, que corresponde al uso de la fuerza de trabajo, se observa que la ley del valor no rige, porque la ley del valor gobierna la apropiación de magnitudes equivalentes. Distintamente, en el momento real hay una expropiación del uso de la fuerza de trabajo. Ese es el origen del excedente.”
 
 
“EL EXCEDENTE ES UNA CONDICIÓN DE VIDA DE LA CIVILIZACIÓN”
 
 
¿Cuál es la relación que existe entre plusvalor y excedente?
 
“El excedente no es una característica del modo capitalista de producción. El excedente es un hecho normal de toda civilización en la que los trabajadores generan un producto superior al que les permite sobrevivir. Bajo el esclavismo, el feudalismo, en el modo asiático de producción, se origina siempre excedente. El excedente es una condición de vida de la civilización.”
 
¿Cuáles son las determinaciones y consecuencias del excedente?
 
“En los modos de producción esclavista, feudal y asiático, el excedente tiene un carácter físico. En el capitalismo el excedente, además de ser físico, es expresable en términos de valor porque es un excedente en mercancías, y las mercancías  son valores de uso que tienen un valor. Eso permite homogeneizar en el capitalismo las diferentes cantidades de uso que existen. De otra manera, no se podrían medir.”
 
-¿Entonces qué es el valor?
 
“La capacidad del trabajo socialmente considerado que se expresa mediante una determinada magnitud y que homogeniza todos los productos conocidos bajo el capitalismo. Ahora el valor no es simplemente un excedente. Sino que es un excedente en su categoría de valor y en términos de plusvalor. Y el plusvalor es el valor de más que produce cualquier trabajador en la jornada laboral a partir de la reproducción del valor de su fuerza de trabajo. Es decir, el plusvalor es la forma que adquiere históricamente el excedente en la fase capitalista de producción.”
 
 
“LA CLASE CAPITALISTA ES PROPIETARIA NO TRABAJADORA; Y LOS TRABAJADORES SON NO PROPIETARIOS”
 
 
-¿A qué conclusiones arribas en tu investigación?
 
“Igual que en otras civilizaciones, la generación del excedente contiene, a su vez, qué clase social se apropia del excedente. Desde hace miles de años, en general, son las clases propietarias de los medios de producción. Otra de las características esenciales del excedente es que tras él existe una relación jurídica entre los medios de producción y el trabajador. Si el trabajador es considerado como un animal, se está en el esclavismo; en el feudalismo el trabajador es considerado libre, pero siempre despojado de sus medios de producción; y si por su producción recibe una paga, se está en un sistema capitalista. Entonces, aquellas clases minoritarias no trabajadoras son propietarias y tienen su estatus de dominación, mientras que los trabajadores no propietarios están subordinados y dominados por aquellas. La clase capitalista, en sus diversas variantes, es propietaria no trabajadora; y los trabajadores son no propietarios. Este tipo de relaciones es específica al interior de una relación invariante que recorre todas las sociedades de clases. Ello posibilita la expropiación del excedente y la distribución por parte de las clases altas de acuerdo a sus intereses y dominación.”
 
-¿Bajo un régimen no capitalista, qué ocurre con el excedente?
 
“La sociedad continuará produciendo un excedente, y tomará una nueva denominación y una nueva forma de distribución en función de la relación jurídica formal entre los trabajadores y sus medios de producción. Y estos últimos, dejarán de ser propiedad de una clase, y serán también una forma social de producción. La distribución corresponderá al conjunto de la sociedad  según sus necesidades, y no según las necesidades de sólo una parte de la sociedad.”
 
-¿Y la ley del valor?
 
“La ley del valor habrá dejado de regir. No se trata de una ley natural, como la ley de gravedad. Es una ley histórico-social. Es objetiva, pero no es eterna: surge de relaciones específicas de producción entre individuos de una sociedad.”
 
 
“QUE HAYA IMPLOSIONADO LA UNIÓN SOVIÉTICA NO SIGNIFICA NI SIGNIFICARÁ UNA ABSOLUCIÓN DEL CAPITALISMO Y SUS ATROCIDADES”
 
 
-¿Por qué hay que escribir un libro sobre estos temas?
 
“Porque dentro del cúmulo de conflictos que presenta la sociedad burguesa, se encuentra el combate por el dominio del conocimiento, y en especial, del conocimiento científico. Las instituciones académicas, de investigación, de desarrollo, establecidas, sostienen que sus producciones son científicas. Por lo tanto, estarían avalando todo un sistema de relaciones, de fundamentos y argumentos, que en realidad no son tales. La lucha por el conocimiento científico es parte, tanto de la apropiación de ese conocimiento, como de la verdad en el sentido científico. Se descubren así, relaciones ocultas que se manifiestan como armónicas cuando son no armónicas; relaciones que se muestran como justas, cuando son injustas. La lucha teórica es una lucha política. La lucha por el conocimiento científico forma parte de la práctica de los pueblos también.”
 
-¿Para quién es el libro?
 
“Para toda persona que pelee y se sienta indignada ante las desigualdades e injusticias de este sistema. Que haya implosionado la Unión Soviética no significa ni significará una absolución del capitalismo y sus atrocidades.”  
 
 
DIFERENCIAS ENTRE ARGENTINA Y CHILE
 
 
-¿Cómo evaluarías la situación del marxismo en la actualidad?
 
“La teoría económica de Marx no se ha detenido, aunque no ha avanzado tanto como uno pudiera desear. Hay un número de economistas que sigue defendiendo las ideas de Marx. Están Anwar Shaikh, Gerard Duménil, Duncan Foley, Edward Kliman, David Laibman, Guglielmo Carchledi, en fin. Sin embargo, es justo señalar que el marxismo en los últimos 40 años ha estado a la defensiva desde la perspectiva teórica. Aun lo sigue estando desde el desarrollo que tomó la teoría económica de Piero Srraffa, el cual planteó nuevas formas para considerar los problemas con los que habían trabajado David Ricardo y Marx, y les dio una solución diferente sobre todo en lo que corresponde a la teoría del valor. El debate presente más profundo está entre la teoría sraffiana y el marxismo.”
 
-¿Desde cuándo proviene la fase del liberalismo capitalista radical que domina en Chile? 
 
“Entre los 50 y 60 del siglo pasado, el conflicto en occidente estaba dado entre el keynesianismo y el monetarismo de Milton Friedman, la figura central más liberal dentro de los más liberal que siempre ha sido la economía burguesa. La lucha estaba planteada en los marcos de la macroeconomía y en el ámbito académico. El marxismo, en tanto, se mantuvo ignorado en las academias.
Ese conflicto persistió. Mediante una avanzada de Friedman, una especie de misioneros de la reacción a escala internacional, en el caso de Chile, encontraron un plafón de tipo político-militar sobre el cual desarrollar ideas que, desde la práctica, han resultado nefastas y sin ninguna comprobación empírica.”
 
¿Cómo podrías sintetizar las distancias esenciales entre la sociedad económica argentina y la chilena?
 
“Hay diferencias en las clases que administran el Estado y, por tanto, en las que administran las políticas económicas. En Argentina tenemos una administración de la sociedad y la economía desde la pequeña burguesía democrática que se enfrenta -con sus más y con sus menos, dentro del propio sistema y no para superarlo- con la derecha tradicional. Esta no es una derecha tradicional oligárquica, sino la que se ubica en las grandes corporaciones internacionales. Y la administración de Cristina Fernández cree que puede constituir una especie de burguesía nacional que desarrolle al país en términos del mercado interno y su protección, a través de medidas arancelarias y otras.
En Chile, la administración del Estado está en manos directamente del empresariado asociado a las corporaciones internacionales, y en ningún caso puede pensarse en una pequeña burguesía democrática o burguesía nacional que aspire, al menos, a elaborar políticas económicas pro mercado interno, y que, por lo tanto, impliquen en sus políticas a los sindicatos y a los trabajadores como potenciales aliados. Chile sigue siendo un ejemplo de lo más atrasado teóricamente a nivel económico y ultraliberal, siguiendo al pie las teorías de Milton Friedman. Y pienso que hasta que todo esto no desaparezca, Chile continuará sufriendo, desgraciadamente, un enorme atraso social. Y serán los trabajadores los que tendrán que producir hechos contundentes, porque desde los sectores medios, desde la pequeña y mediana empresa, no habrá ninguna acción como las jugadas aquí en Argentina. En mi país, la pequeña burguesía es fuerte, no va avanzar más allá de lo demostrado, pero permite, por ejemplo, tener legisladores y leyes ‘progresistas’”.
 
 
Mayo 4 de 2011

Una escasez terrible, dramática e inexplicable de… acción política

Por Gustavo Duch
´El minifundio nos ha alimentado 10.000 años y garantizará el futuro´

Coordinador de “Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas”.El responsable de la revista divulgativa de este movimiento presentó la semana pasada en Alicante su libro “Lo que hay que tragar”, sobre los controvertidos procesos agroindustriales actuales y su repercusión social.

 

A. T. 

El concepto de “soberanía alimentaria” parece referirse, a simple vista, en la autosuficiencia de los productores agrícolas. ¿Es ésa la misión de este movimiento ?

Con un foco muy cercano, efectivamente, la soberanía alimentaria consiste en fincas agrícolas con diversidad de cultivos integrando algo de ganadería, generado de esa forma alimentos para la familia, la población cercana y con los excedentes conseguir ingresos económicos. Pero si agrandamos el zoom, la misma propuesta, a nivel de pueblos, regiones y estados, es revolucionaria y radicalmente diferente a la agricultura global, que, en este marco de libre comercio, arruina y empobrece a millones de campesinas y campesinos… que conforman las tres cuartas partes de la pobreza en el mundo.

¿Qué ventajas, alimentarias y sociales, considera que tienen los productos generados a partir de la soberanía alimentaria?

Socialmente tienen sabor a justicia porque aseguran futuro a miles de personas. Asimismo, alimentariamente aseguran sociedades sanas, bien nutridas y sin desequilibrios, además de garantizar modelos apropiados para no aturdir más a este planeta malherido.

¿Cuáles son, a su juicio, los principales factores que impiden que, en la actualidad, la soberanía alimentaria no pueda ser una realidad para muchas personas?

Una escasez terrible, dramática e inexplicable de… acción política. Nuestros gobernantes se han especializado en hacer nada. Con esa carestía, con esas deficiencias, en un mercado global sin control, el capital y sus empresas, se permiten todo tipo de caprichos: invertir en alimentos mientras muchos seres humanos pasan hambre, dedicar las mejores tierras a cultivar comida para coches, pescar atunes protegidos por tropas militares, etcétera.

¿Cree que sería posible el desarrollo de un sistema agrario “soberano” en este momento en Europa?

Científicamente hablando, sí. Tenemos tierras suficientes para alimentar a toda la población, acceso al mar, buenos climas, y conocimientos (aunque cada vez menos) apropiados. Pero políticamente hablando, hemos externalizado el origen de nuestra alimentación: lentejas de Estados Unidos de primero, carne alimentada de soja sudafricana de segundo y, de postre, fruta del tiempo…. que haga en Sudáfrica o en Chile. Por último, humanamente hablando, no tenemos otra opción. O sí o sí. ¿O cómo nos alimentaremos cuando escasee el petróleo?

Su libro “Lo que hay que tragar” desmenuza un sinfín de procesos destinados a la producción agrícola, ganadera o piscícola intensiva, que no repercuten en las poblaciones locales. ¿Por qué cree que se ha llegado a esta situación? 

La agricultura ha sido el primer ensayo -desde hace muchos años- del capitalismo: el ser humano se ha considerado amo y señor de los recursos naturales, sin pedir permiso al futuro. El capital ha ido fagocitando microempresas hasta convertirse en multinacionales del tamaño de un ogro. Los mercados se han desregulado… A partir de la ruina del campo en Europa, del aprovechamiento de las tierras recién descubiertas y de la esclavitud de algunos continentes, la revolución industrial hizo posible otros ecosistemas para que el capital pudiera reproducirse. La crisis del capitalismo actual nació cuando se cercaron los primeros huertos comunales.

¿Piensa que habría alguna forma de invertir esta tendencia o, al menos, algún paso para lograrlo? 

Ésas son las propuestas de la Soberanía Alimentaria; con directrices claras para dar el primer, el segundo y los pasos adecuados en favor de reorganizar el sistema alimentario en base a derechos, no entendido como mercadería.

La creciente necesidad alimentaria de los países desarrollados choca aparentemente con el declive de las actividades agrarias en ellos; pongamos el ejemplo de España, donde las zonas rurales sufren un grave proceso de despoblación. ¿Cómo valora esta paradoja?

Efectivamente, es un despropósito. La Unión Europea decidió, allá por los 70, desmantelar sus políticas agrarias y renunciar al sector primario. En estos momentos somos como una pirámide invertida, pues nuestra población activa agraria es menos que poca. Si estudiáramos las leyes de la gravedad, veríamos que no podemos mantener ese equilibrio mucho más tiempo. Otras potencias industriales ya están comprando tierras fértiles fuera de sus fronteras. No confían en la deslocalización de la producción de alimentos y retoman vicios imperialistas. Pienso.

¿Piensa que podrían tomarse a corto plazo medidas que, desde las administraciones locales, autonómicas o estatales, favorecieran la supervivencia de los pequeños agricultores?

Le apunto una sencilla e inmediata: que pongan coto a la expansión y multiplicación de grandes superficies y, abracadabra, los y las pequeñas agricultores podrán vender a precios remunerativos sus cosechas.

¿Ve alguna cabida posible al minifundio agrario o ganadero en la sociedad actual?

El minifundio alimentó al mundo unos 10.000 años, uno más uno menos, y será también quien nos garantice el futuro. La sociedad actual debe recampesinizarse y eso pasa por destruir dos tipos de monocultivos: los agrarios y los del pensamiento único.

Foto: Gustavo Duch

La comprensión de la historia de Chile a partir de la lucha de clases

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
A sus 37 años, Marcelo Cornejo Vilches, profesor de Historia de enseñanza media, habitante y luchador social de la población San Luis de la comuna de Maipú, ya dedicó 10 años de su vida a escribir “Acumulación de Capital en Chile: crisis y desarrollo, últimos 40 años”.  El texto de casi 500 páginas, que prontamente publicará como “libro libre” y también en edición de papel, es un análisis apasionante, polémico y punzante respecto de las lecturas anteriores de orientación marxista de los más importantes intelectuales de Chile y América Latina.
 
Manuel es moreno, sencillo, riguroso, obsesivo del estudio del devenir chileno y el marxismo sin mediaciones. En carne propia ha sufrido los dolores de un poblador y profesional empobrecido en Chile, y gatillado por la fiebre del conocimiento, el aprendizaje teórico y práctico de la lucha de clases en el país, ofrece la siguiente entrevista que procura sintetizar horas y horas de conversación (imposible de abarcar la magnitud de su investigación, altamente detallada y documentada) respecto de su obra imprescindible y que está dedicada a las mujeres y hombres que a diario combaten por cambiar la vida.
 
-¿Qué pretende el libro?
 
“Reposicionar la comprensión de la historia a partir de la lucha de clases. El problema central es: ¿cómo explicar que desde el siglo XIX y en el largo plazo se ha constatado una  tendencia a la caída de la tasa de ganancia, sin embargo a partir de la década de 1970, dentro de esa misma tendencia de largo aliento, se ha producido una coyuntura de alrededor de 25 años en que la tasa de ganancia tiende a repuntar en el corto plazo,  produciéndose un aumento de la masa y tasa de ganancia en relación a los salarios?, ¿cómo explicar la convergencia de tasas y masas de ganancias en una misma dirección?, ¿cómo explicar el aumento del consumo en un contexto de detrimento de la disminución de la masa de salarios en relación al capital?, ¿cómo explicar la intensificación de los procesos de concentración y centralización del capital y la disminución de las actividades subversivas de las clases explotadas y dominadas?, ¿cómo explicar la relación entre el fulminante desarrollo tecnológico y el aumento de la explotación al trabajo humano y la depredación feroz sobre los recursos naturales?, ¿cómo explicar la centralización a niveles exorbitantes de grandes magnitudes de capitales monopólicos y oligopólicos y la continua insistencia de grandes sectores de población por lanzar incansablemente sus pequeños capitales bajo la forma de PYMES iniciativas micro-empresariales a una voracidad de mercados ya monopolizados y desnaturalizados?”
 
-¿Dónde encontraste las respuestas en tiempos en que la izquierda chilena escasea de una matriz política articulada y prima la nostalgia y la fragmentación?
 
“El único criterio con que se puede dar una explicación general a estas contradicciones, la dio Marx en “El Capital”: se trata de las fuerzas que contra-restan la caída en la tasa de ganancia. Una de esas fuerzas es la lucha de clases. Es cierto que no es lo mismo la tasa de ganancia y la masa de ganancia, no en vano es la tasa la que explica la feroz revolución tecnológica y su correlato de concentración y centralización de capitales vivida en los últimos años. Sin embargo, en términos matemáticos, de alguna parte sale el valor que permite se sostenga la revolución tecnológica, la centralización y la concentración de capitales, las siderales masas de ganancias y otros procesos anexos como el consumismo. Y esa fuente no es otra que la explotación (o súper explotación) del trabajo asalariado. En consecuencia, han sido los altos niveles de explotación salarial lo que explica la expansión del capitalismo chileno, amén de otra variable igualmente importante, a saber la explotación de los recursos naturales.”
 
 
SOBRE LA “BANCARROTA” DEL CAPITALISMO
 
-¿Crees, dadas las crisis actuales, que el capitalismo está “al borde del abismo”? 
 
“Aquí cabe abordar críticamente un mito “apocalíptico” arraigado en algunas concepciones políticas ascéticas que pululan en algunos sectores revolucionarios y que dicen relación con la supuesta “venida” o “llegada” de la crisis final del capitalismo. No es posible afirmar la inminencia o existencia de la crisis final del sistema capitalista. Es más, ni siquiera es posible afirmar la muerte o desaparición de las contradicciones propias del capitalismo y la ley del valor aún bajo sistemas económicos sustentados por fuerzas político-sociales declaradas abiertamente anticapitalistas que ven con verdadero espanto y horror la existencia de la ley del valor, los precios, el mercado y la propiedad privada enmarcadas en la construcción del socialismo o en la toma del poder por parte de fuerzas políticas revolucionarias. Este modo de producción todavía muestra considerables márgenes de crecimiento de las fuerzas productivas. Prueba de ellos son los llamados BRICs. Si el capitalismo fue impulsado fuertemente por Europa en el siglo XIX y por Estados Unidos en el siglo XX, todo parece indicar que durante el presente siglo XXI, será esta zona económica la que servirá de motor dinamizador del capitalismo a nivel global. Los BRICs son los grandes receptores de IED y de flujos de capital, los grandes productores de energía, la gran despensa mundial de reservas naturales y agua, los grandes poseedores de una inmensa población mundial que aún vive en pleno desarrollo etapas transitorias de urbanización y modernización, y donde el capital ve con gran esperanza y aliento sus perspectivas de reproducción y ampliación.”
 
 
-¿Es inútil entonces,  todo esfuerzo histórico revolucionario?
 
“Al respecto, prefiero rescatar aquel juicio de Engel relativo a los orígenes del movimiento comunista europeo decimonónico “…si se seguía interpretando cada acontecimiento como un signo de la tormenta que se avecinaba y se mantenían vigentes los antiguos estatutos semiconspirativos, había que achacarlo a la tozudez de los viejos revolucionarios.” A diferencia de lo que cómoda y oportunistamente podrían concluir algunos apóstoles del entreguismo, yo creo que la respuesta en clave histórica a esta problemática está dada por procesos como las revoluciones europeas, la revolución rusa, la revolución china y los distintos esfuerzos revolucionarios latinoamericanos, en particular el proceso chileno; y es que a mayor desarrollo de las fuerzas productivas, mayor desarrollo de la lucha de clases, y viceversa.”
 
-El futuro depende de la lucha…
 
“En el caso de la clase asalariada y explotada, el hecho de saber capitalizar esta lucha de clases con saldo a favor dependerá esencialmente de la existencia, racionalidad, claridad, organización y capacidad de dirección de la llamada vanguardia política revolucionaria. Si esta organización revolucionaria no existe o no es capaz de hegemonizar ideológicamente a la sociedad para un proyecto de clases, eso no es responsabilidad de la historia, sino de las omisiones, errores o nivel de derrota de los propios trabajadores. Tampoco es posible acercar el fin de la tiranía del capital sobre los explotados, si estos mediante la lucha de clases no acicatean el desarrollo de las fuerzas productivas. Es decir, la lucha de clases no sólo produce el desarrollo de las fuerzas productivas sino que nos acerca a la libertad de los trabajadores respecto del capital. Lo anterior alcanza toda su significación bajo la tesis marxista donde es la historia la que pone las condiciones y el ser humano quien protagoniza el cambio histórico. Si alguien que use el materialismo histórico como método de análisis llegase a incurrir falazmente en la conclusión de que mientras al capitalismo le queden fuerzas para crecer no tiene sentido luchar contra él, es porque, en definitiva, pretende acomodarse al alero del proyecto político hegemónico de la facción de turno de la clase burguesa.”
 
 
DICTADURA Y DEMOCRACIA
 
-De acuerdo a tu investigación, ¿en qué consiste la actual democracia? (que así al menos es denominada por estas tierras lo que existe en Chile).
 
“La evidencia indica que Estados Unidos, Europa, los BRICs, América Latina (Chile por ejemplo) tienen regímenes políticos ubicados en las antípodas de la democracia real y directa protagonizada por las clases sociales explotadas concientes en sí y para sí mimas . En su lugar, regímenes altamente autoritarios con democracias formales carentes de cualquier tipo de participación política real, sirven de marco institucional para el funcionamiento del gran capital en cualquiera de sus formas. En general, las sociedades actuales tienen reducida la democracia a una mera ilusión, o a una verdadera estafa como en el caso chileno. Cuando llega la situación de que la ciudadanía y los trabajadores rompen la ilusión y realmente toman conciencia de su poder constituyente, el capital acostumbra a adoptar dos fuertes medidas: por un lado decreta la guerra político-económica apoyado en las llamadas “clases medias” y, por la otra, destruye la economía mediante la especulación, la inflación y el retiro de significativas porciones de capital a zonas más seguras, amén del repertorio histórico del imperialismo y el colonialismo. Al respecto nuestra más cercana experiencia es el caso de la Unidad Popular. Por esta razón, el capital prefiere las democracias formales, ilusorias, los regímenes autoritarios y dictaduras, y en general sistemas políticos fundados en la ignorancia, el miedo y el consumismo. Es incompatible la verdadera democracia donde dominen los trabajadores con el régimen del capital, pues este siempre apuesta por la dictadura burguesa lo más perfectible posible.
 
EL MARXISMO
 
-Tu libro está fundado sobre las principales obras de Marx y Engels, intelectuales y luchadores denostados directa o indirectamente, empleando mil argumentos…
 
“A mi juicio, no cabe la menor duda que los estudios realizados por Marx y Engels sobre las leyes históricas de la economía política capitalista no sólo se han confirmado con espectacular dramatismo, sino que pese al empeño de dar por  muerta o transmutada a la lucha de clases, esta se ha intensificado de manera feroz. Es decir, la lucha de clases, ni ha desaparecido, ni se ha suavizado, ni se ha “invi-civilizado”. Por el contrario, se ha tornado más clara, más patente y más potente. De lo contrario, ¿qué sentido tiene incrementar a niveles sin precedente el dominio, represión y hegemonía sobre los explotados del mundo? ¿Qué sentido tendría para la burguesía sofisticar a niveles impensados sus técnicas y estrategias de dominación, si no es con el propósito de “engañar” y “distraer”  ideológicamente a los explotados frente a una lucha cada vez más intensa, nítida y enorme? ¿Qué sentido tendría para el sector de la burguesía triunfante extenuarse en la perpetuación de la derrota política sufrida por los explotados del mundo a partir del año 1973?” 
 
-Pero algunos señalan que la lucha de clases ha sido sustituida por cierto movimientismo social…
 
“Es absolutamente evidente la explosión de conflictos sociales con un marcado carácter subjetivo, pero ello no significa que este tipo de conflictos este reemplazando o desplazando a la lucha de clases. Mejor dicho, las explosiones de conflictos subjetivados se inscriben en la expansión de la lucha de clases, porque esta crece proporcionalmente a la expansión del capital, cuya base material fundamental es la contradicción con el factor trabajo complementado también con las tensiones de los recursos naturales. Si el capital prospera y se engrandece derribando y ampliando fronteras, la lucha de clases avanza y avanza ocupando, colonizando y creando nuevos y distintos campos de batalla, donde por cierto, la dimensión subjetiva es una de las órbitas en que opera. En este sentido, conviene precisar que un mayor incremento en la lucha de clases no es directamente proporcional a una mayor claridad o empuje político de los explotados. En tanto lucha, el capital ha logrado en los últimos 35 años ganar batallas importantes, sometiendo y dominando a los explotados. Pero esto no quiere decir que el movimiento histórico ya no provenga del campo de la lucha de clases, o que el cambio histórico no vaya a ser protagonizado por los explotados, o que estos en su rol hayan sido reemplazado por la “ciudadanía”, “los rebeldes de siempre”, “los demócratas de verdad” o las “organizaciones sociales” sin dirección política o autónomas respecto de lo político. Creo que este tipo de tesis no sólo son especulaciones provenientes del aula académica sin ningún tipo de respaldo político práctico, sino que además exagera al elevar y  proyectar ciertas tendencias propias del momento histórico al nivel de caracterización y ley del movimiento histórico general del capitalismo.”
 
LA FORMA NEOLIBERAL DEL CAPITALISMO
 
-¿Cómo se impone el neoliberalismo en Chile?
 
“Ese proyecto político triunfante lo hizo porque siguió las leyes de la lucha de clases. Lograron acumular fuerza y poder. Implementaron su proyecto con una brutal y “antidemocrática” dictadura de clases (que nos pesa hasta hoy). Consiguieron hegemonizar ideológicamente a la sociedad. Conquistaron una gran mayoría social en torno a ideas muy simples y directas que se enquistaron hasta la actualidad en el sentido común de la sociedad en general y de nuestra clase en particular. Aquilataron una buena línea de retaguardia que les auxiliaría en momentos de desgaste. En definitiva, lograron lo que en el Manifiesto Comunista ya se exponía como criterio de una lucha de clases exitosa: la institucionalización de la violencia como definición última del proceso de cambio histórico. Claro que nosotros como explotados queríamos transformar y revolucionar la sociedad, pero en la lucha de clases nos presentamos divididos, sin una dirección política hegemónica, que además hizo gala de grandes dotes de indecisión para enfrentar la reacción violenta y brutal de las clases dominantes. No fuimos capaces de construir mayoría en torno a ideas simples y directas. Además de esta falta de homogeneidad ideológica, tampoco tuvimos consenso respecto al papel de la violencia y el sentido general del proceso.  Hoy a 35 años de aquella derrota, seguimos entrampados en la discusión que nos llevo al desastre aplastante del 73.” 
 
LA MUNDIALIZACIÓN CAPITALISTA
 
-Desde, por lo menos hace más de dos décadas, se habla claramente de mundialización del capitalismo, ¿qué ha ocurrido con los trabajadores?
 
“Con la globalización de la economía mundial, disminuye la participación de las remuneraciones en el PIB. El promedio de los países muestra una disminución de la participación de las remuneraciones en el PIB de 42,3 % en 1970 a 34,2% en 2004. Una disminución de 8,1 puntos porcentuales que en términos globales significa una reducción cercana al 20% de la participación de las remuneraciones en el PIB. Esta disminución de 8,1 puntos porcentuales que es captada por los excedentes operacionales (ganancias más la depreciación del capital) aumenta de 57,7% en 1970 a 65,8% en 2004. Una mayor atención a los antecedentes expuestos nos permite observar además una situación muy contradictoria respecto a la agricultura. Mientras que esta concentra al 50% de la población mundial, no produce más del 5% del PIB mundial. Es decir, la acumulación de capital en el mundo depende de una gran masa de pobres asociados al mundo rural. No obstante, en el mundo desarrollado sólo un 4% depende de la agricultura. En cuanto a la industrialización, se observa que esta participa de un tercio del PIB mundial, mientras que los servicios, participan de un 60% del PIB mundial. Empero, la mayor flexibilidad laboral en los servicios permite convertir a este sector en parte consustancial al proceso de producción y circulación del producto creado en el sector industrial. Lo anterior refuerza la existencia de una enorme masa de asalariados precarizados susceptibles de ser súper explotados, multiplicando por esta vía la plusvalía y el valor.  En los dos siglos (XIX y XX) en los que el capitalismo se ha desarrollado como modo de producción mundial y hegemónico, la población se multiplicó por cuatro creciendo a una tasa anual acumulativa del 1,4% (frente al 0,5 de 1820-1900; y al 0,3 de 1500-1820); mientras que el PIB mundial se multiplicó por 18, a una tasa anual del 3%. Por su parte el comercio mundial se multiplicó por 30. Esto implica que hay suficiente riqueza para repartir entre toda la humanidad; sin embargo, el sistema funciona sobre la base del empobrecimiento de la mayoría versus el enriquecimiento de la minoría. De este modo el reparto del crecimiento arroja que más de mil millones de personas vivan con menos de un dólar al día. O, dicho de otro modo, el 15% de la población disfruta del 80% de la renta mundial, mientras que el 80% de la población sólo disfruta del 15% de la renta mundial. Peor aún, un 36% de la población mundial se debe repartir un 3% del producto mundial.”
 
CHILE
 
-Resumidamente, ¿cómo se ha desarrollado el capitalismo en el país?
 
“El capitalismo en Chile se ha desenvuelto en medio de un constante tira y afloja entre clases antagónicas y entre facciones rivales del capital. Llevado esto al plano histórico, presenciamos en el período previo al neoliberalismo una especie de crisis de identidad, en tanto las clases dominantes del capitalismo local no se hayan homogeneizado totalmente respecto de la dirección que debería seguir el desarrollo económico social. Esto significa que la economía política y la política económica del capitalismo criollo se hayan desenvuelto en una espiral de contradicciones cuya expresión es el permanente zigzagueo.”
 
-¿Se resolvió esa “crisis de identidad” de la clase dominante?
 
“Se terminó la crisis de identidad en la que se batió el capitalismo local hasta la crisis de 1982. En adelante, los antiguos complejos políticos que frenaban la acumulación del capital, fueron diluidos y clausurados por el desembarco masivo y duradero del capital mundial. Lo anterior puede verificarse en la imponente homogeneidad ideológica de la clase dominante, así como en los niveles dantescos que ha alcanzado la acumulación de capitales en la economía chilena. En este mismo sentido, el exterminio y ahogo de las PYMES viene a ser el síntoma de esta feroz acumulación de capital.   El resto de las facciones del capital han quedado reducidas a la impotencia, limitándose a escoger una línea de sobrevivencia y acoplamiento, en la medida de lo posible, al diseño impuesto por el capital mundial. En consecuencia, el problema histórico del desarrollo capitalista chileno puede asumir la característica propia de una crisis en tanto exista una especie de bifurcación en la direccionalidad del sistema. Esta idea podemos plantearla a modo de hipótesis en los siguientes términos: al parecer la acumulación capitalista chilena ha estado marcada por una especie de crisis de direccionalidad entre, por una parte, una alternativa de desarrollo autonomizador y “productivista” y, por otra parte, una alternativa liberal “financiero-comercial”, lo que podría reflejarse en las largas pugnas por imprimirle a las políticas económicas tal o cuál direccionalidad. De hecho esto podría explicar los constantes zigzagueos de las políticas económicas.”
 
-¿De qué manera se alcanzó “el mando único”?
 
“Si se observa el capitalismo desde el punto de vista del proceso específico de acumulación capitalista podría afirmar que, desde sus inicios (segunda mitad del siglo XIX), el capitalismo chileno no creó una demanda interna por medios de producción, sino que más bien, apareció sometido al comercio de importación de dichos bienes, monopolizado por las casas comerciales de importación-exportación. La importación de bienes de capital  generaría  una  fuerte  dependencia  por  la disponibilidad de divisas extranjeras. El capital financiero, poseedor de dichas divisas, determinaría así el monto de la inversión general en la industria. De este modo se generaría una estructura productiva donde la industrialización dependía de la dinámica y fuerza del sector exportador de productos agrícolas y mineros (salitre).
 
Durante el período industrializador del siglo XX previo al golpe de Estado de 1973, la estrechez del mercado interno y la falta de acumulación de capitales proveniente del tipo de estructura económica nacional, estaba indisolublemente ligado al carácter de las relaciones de producción en el campo. El inquilinaje y el latifundio eran un obstáculo para el proceso económico en la medida que no permitiera aumentar la demanda para el mercado interno, clave para explicar la falta de capitalización y productividad agrícola y la inflación. El origen histórico de esta situación esta registrada en la historia de Chile desde el momento en que los primeros gobiernos “desarrollistas” se comprometen a modernizar la estructura económica en la ciudad dejando intactas las bases materiales del poder de la oligarquía terrateniente. Tanto la DC como la Izquierda, comprendieron que la crisis del país no podía ser sorteada sino mediante una intensa batería de cambios estructurales, entre los que destacaban la reforma agraria, la modificación en la relación con el capital extranjero, particularmente en la Gran Minería del Cobre, el papel más protagónico del Estado en la resolución de la crisis social y la ampliación del mercado interno y de la acumulación interna de capitales para dar un nuevo impulso a la industrialización. El problema era entender en qué sentido se orientarían dichas reformas: hacia el socialismo, o bien, hacia un modelo de capitalismo a la europea.  Todavía no figuraba, ni era consensuada, la salida que se impondría más tarde: un capitalismo ultra liberal al estilo anglosajón. Junto a los crecientes problemas derivados del estancamiento económico nacional, durante la década del sesenta el problema de la dependencia económico, política y financiera se hizo más patente, toda vez que se entendía que tanto el origen de los problemas del sistema capitalista como las dificultades de modernización del mismo eran originadas por el imperialismo y la dominación que el capital financiero internacional ejercían sobre el país. En este marco no quedaba más que implementar profundas reformas estructurales.”
 
-¿Y  el período de la Unidad Popular?
 
“Hacia fines de los años sesenta el mundo ve con asombro el experimento político chileno. Asume la presidencia don Salvador Allende, quién está convencido de poder manejar la crisis capitalista chilena, además de crear las bases para una transición pacífica y electoral al socialismo. Pero en Chile, esta crisis tenía sus propias particularidades y determinó el desenlace fatal del gobierno del Presidente Allende.
 
En general había consenso en torno a algunos diagnósticos de la crisis capitalista chilena. En primer lugar, la estructura de tenencia de la tierra de carácter latifundista impedía expandir el mercado interno. Dicho de otro modo, el terrateniente se esmeraba por concentrar la propiedad de la tierra con el fin de que, en el contexto de aumento de la demanda por productos agrícolas por parte de la creciente población urbana, el precio de los productos agrícolas subiera, beneficiando así a los terratenientes, quienes sin necesidad de invertir en expandir la capacidad productiva de su fundo veía como aumentaban fácilmente sus ingresos. Además los terratenientes se enriquecían en la medida que la demanda por suelos aumentaba, alzando el precio o renta de la tierra. Este tipo de comportamiento obligaba a los gobierno a importar productos agrícolas desde Argentina con el fin de bajar los precios. Ciertamente que este gasto innecesario de divisas debilitaba el presupuesto aumentando su déficit. Pero en el campo había otra característica que frenaba a la economía. El tipo de trabajador preferido por los terratenientes eran los peones e inquilinos. En cuanto a los primeros, eran trabajadores esporádicos contratados en tiempos de cosechas y recibían un salario en especies (porotos y pan). En cambio a los inquilinos se les pagaba con “regalías”, vale decir, el patrón les pasaba una casa, animales y tierra a cambio de su trabajo. Este tipo de relaciones sociales no permitía a los campesinos demandar productos elaborados por la industria de la ciudad. Esta situación explica la estrechez del mercado interno que impedía a las fábricas expandirse. Otro factor que se agrega  a este cuadro es el acelerado crecimiento demográfico, que se expresa en la migración de población desde el campo hacia la ciudad con el fin de buscar mejores expectativas de vida.  Pero el estancamiento económico no generaba trabajo por lo que esta enorme población flotante se asentó en los márgenes de la ciudad y de los ríos. Nacían las “poblaciones callampas” y las tomas de terrenos que dieron origen a muchas poblaciones y comunas actuales. La marginalidad urbana agudizó los problemas sociales de la ciudad  por la falta de casas, trabajo, agua, luz, salud, educación y medios de transporte. El siguiente factor que desequilibraba a la economía era la posición y relación del país con el comercio capitalista mundial. Por un lado, se registraba un deterioro permanente de los términos de intercambio, máxime cuando Chile dependía de la exportación de materias primas, uno de cuyos principales productos era el cobre. La caída del precio de este producto frente al ascenso de los precios de las manufacturas importadas agudizaba la falta de recursos por parte del Estado para poder sostener el gasto fiscal. Por otro lado, la dependencia de Chile respecto a los flujos de préstamos y capital internacional, reforzaba la ausencia de desarrollo tecnológico y productivo autónomo. Esta dependencia económica  a su vez era política, porque la clase dominante chilena comprometida con el imperialismo reproducía las condiciones impuestas desde los centros de dirección del capitalismo mundial. Tanto la estructura de tenencia de la tierra como la dependencia económica y política detonaba un tercer problema: el déficit fiscal. Desde 1939 que el Presidente Pedro Aguirre Cerda creó la CORFO (Corporación de Fomento Fabril), el Estado había intervenido resueltamente en la economía, fijando precios, financiando la inversión, asegurando derechos sociales a los trabajadores, cobrando aranceles, etc. Pero el aumento del gasto generó un cada vez más grave déficit fiscal. Este déficit se agudizó con el ascenso de la lucha de clases. En la medida en que el Estado no era capaz de satisfacer las demandas de los distintos grupos y clases sociales se comenzó a endurecer la espiral inflacionaria. La inflación en Chile se agudizó en la década del 50 y tenía como principal origen el estancamiento económico, el déficit fiscal y la estructura de tenencia de la tierra. Además, tanto el comportamiento de la industria destinada al mercado interno, como el gasto fiscal estaban determinados por la existencia de divisas y estas, a su vez, estaban determinadas por el ritmo y características del comercio exportador, de la capacidad para acceder a créditos internacionales y de la recaudación de tributos por medio de impuestos y aranceles.”
 
-¿Qué se podía hacer ante la crisis capitalista?
 
“Por un lado, la reforma agraria fue diseñada para convertir en pequeños empresarios agrícolas a los trabajadores del campo. La competencia entre ellos haría aumentar la productividad y la oferta, los precios caerían, la inflación se controlaría y disminuiría el déficit fiscal. Además esta reforma convertiría en asalariados a los peones e inquilinos, estos consumirían en el mercado y la industria mercado internista reactivaría su crecimiento.  Por otro lado, la chilenización del cobre y posterior nacionalización aumentaría los recursos del Estado para financiar el gasto fiscal, lo que a su vez posibilitaría que este siguiera financiando la inversión y las demandas sociales de los trabajadores. Sin embargo, a la luz de las tendencias de la economía mundial quedaban algunas preguntas: ¿en que momento el Estado se abriría al libre mercado mundial cuyas fuerzas pugnaban para derribar los controles estatales a la producción, comercio y finanzas?, ¿en qué momento el Estado se desentendería de sus mínimas garantías sociales a los trabajadores?, ¿en qué momento el Estado abandonaría al empresariado nacionalista y corporativista dependiente de la subvención pública para el desarrollo de la industria nacional sustitutiva de importaciones?. Sólo unos muy pocos miembros de la alta e internacionalizada burguesía financiero comercial se dieron cuenta de este cuadro. La gran mayoría de los burgueses o empresarios optaron por seguir adelante con el desarrollo industrial orientado al mercado interno con apoyo estatal.  A su vez, las fuerzas políticas conservadoras optaron por defender el latifundio bajo el esquema de defensa de la propiedad privada. Por su parte en el centro político defendieron las reformas al capitalismo sustitutivo de importaciones en el marco de la integración latinoamericana cuya agregación de mercados expandiría la demanda e incentivaría el crecimiento industrial y productivo. Por último la UP se la jugó por distribuir la riqueza a los sectores populares, de trabajadores y marginales mediante la constitución de un área de propiedad social construida en base a la expropiación de las grandes empresas, la nacionalización de las riquezas básicas y la estatización de la banca. Sin embargo, no quiso alterar el modelo de reproducción capitalista centrado en la industria sustitutiva de importaciones basada en el mercado interno con la intervención y protección estatal.  
 
Con la UP la respuesta pareció abrir un camino hacia un socialismo sui generis. La nacionalización del cobre, la reforma agraria y el área de propiedad social, buscaron hacer algo de justicia social, pero también avanzaron en la creación de una base de capitalización suficiente para acometer una profunda modernización económica del país. Sin embargo, el golpe de Estado terminó con la primera de las tareas. En adelante los neoliberales aprovecharon las reformas estructurales ya practicadas durante los gobiernos de la DC y la UP para potenciar la base material de un capitalismo sin ningún tipo de ataduras políticas ni complejos sociales o morales.”
 
-¿Qué aspectos concluyes del curso de estos hechos?
 
“Al parecer, el hecho de acentuar el carácter de clase de un proyecto de desarrollo influye notablemente en la orientación y ritmos de las políticas económico sociales, mientras que su formulación en términos “populistas” (es decir opacando o encubriendo el carácter de clase de las políticas), genera mayor incertidumbre y demoras innecesarias que terminan por abortar el desenvolvimiento de dicho proyecto. La diferencia entre una concepción y otra estriba en el grado de acentuación o encubrimiento del carácter de clase de las políticas de desarrollo. Declarar abiertamente el carácter de clases del proyecto en un contexto de crisis económica implica necesariamente alterar las bases de la institucionalidad  “democrática”. Es decir  necesariamente se debería optar por un régimen político dictatorial, sea de corte reaccionario o revolucionario, esto último independiente de los eufemismos con los cuales se presente la dictadura. En este sentido, la práctica histórica de los neoliberales parece confirmar que en tiempos de crisis, a mayor carácter de clase de las políticas económicas, menor libertad política para las clases sociales antagónicas. Este es un problema de carácter histórico, sobre todo si se considera que durante la UP (que fue el período histórico en que se vivieron los mayores grados de libertad), pese a la crisis económica, una parte del Gobierno prefirió insistir en su enfoque “nacional-democrático” y “popular” (no de clases) de los problemas económicos. La consecuencia ya la sabemos: las clases explotadoras aprovecharon el tiempo y el espacio para preparar una reacción de ferocidad inusitada. La vía chilena al socialismo de la UP se enmarcó en un enfoque teórico singular: por una parte siguió fiel a las políticas populistas distributivas del frente popular, y por otro lado, siguió fiel a la idea de dar un fuerte impulso al desarrollo del capitalismo bajo una sólida dirección estatal, como preludio a la transición al socialismo. Por último, realizó grandes reformas estructurales, que ciertamente acercaban al país al socialismo y lo hacía entrar en contradicción con el tipo de instituciones económicas propiciadas por el capitalismo subdesarrollado y en crisis. Pese a todo, la UP prefirió conservar su antigua visión “pluriclasista” y “pluripartidista” de su programa. En consecuencia, el enfoque “populista” de los problemas económicos también es parte de los pensadores marxistas desde el momento en que pretenden hacerse cargo de un Estado que asume como rol central la sustitución parcial de la burguesía industrial en las tareas de acumulación y reproducción del capital bajo el concepto de querer implementar un proyecto de desarrollo nacional que se mostrara como representante de los intereses del conjunto de las clases sociales (que en el caso de los marxista y de la UP excluía a la oligarquía y a los grandes monopolios) y no solamente de los intereses del proletariado o el campesinado. Este enfoque nos podría llevar a plantear que en cierta manera la crisis de la UP se originó en la dualidad ideológica subyacente entre la representación de los intereses nacionales de casi todas las clases sociales o sólo la representación de los intereses de las clases explotadas (campesinado y proletariado). El romper con el molde estatal que representaba no sólo “a casi todas las clases” sino que a “todas”, incluyendo a la oligarquía y a los grandes monopolios, generó una crisis en el propio Estado, que difícilmente el gobierno de la UP podría haber solucionado. Esto último pesará gravemente durante la UP como factor explicativo de su autolimitación en el accionar y falta de una estrategia de clases frente a un enemigo tan hipócrita, cruel e implacable como lo era la alianza entre imperialismo-oligarquía-fascismo.”
 
-¿Cuáles fueron las condiciones de la imposición del neoliberalismo capitalista?
 
“La llegada del neoliberalismo, como proyecto hegemónico de la oligarquía ligada al mercado mundial, requirió en primer lugar deshacerse de todas las cadenas ideológicas, institucionales y morales que le ataban al Estado desarrollista e industrialista. Y lo hizo de manera feroz, violenta, instaurando el terror revolucionario propio de una dictadura burguesa, con un proyecto ideológico homogéneo capaz de hegemonizar a la sociedad. Sus ejes discursivos basados en el anti-intervencionismo estatal, la crítica a la política democrática y el anticomunismo, cimentaron la plataforma política básica para implementar el proyecto neoliberal: la disciplina social conseguida con un gobierno autoritario y represivo. Pero además, el proyecto neoliberal se presentó como el camino auténtico del desarrollo capitalista, pretensión que envolvía la inevitabilidad del sistema capitalista. Se instaló así una idolatría al mercado y una fobia a todo cuanto de economía estatal oliera. Era la primera vez que se proponía que un capitalismo liberal, con funcionamiento del mercado y plena prioridad de la iniciativa privada, era capaz de alcanzar el desarrollo y el crecimiento. Pero todo esto estaba determinado por un contexto internacional bastante favorable a las ideas liberalizadoras. De hecho, el agotamiento de las políticas sustituidoras en los países del Cono Sur de América (y su correspondiente pérdida de legitimidad en Chile), el cambio de rumbo del capitalismo mundial (con el consiguiente retroceso de los Estados Benefactores y las políticas keynesianas), y las corrientes epistemológicas neopositivistas que ponían el énfasis en el automatismo de las decisiones más que la ordenación racional de las cosas, cimentaron la opción neoliberal chilena; opción que se autoproclamó como “revolucionaria” en medios de importantes éxitos estadísticos y financieros (1976-1981).”
 
-Hubo un choque con la vieja derecha…
 
“Lo que puede llamarse como la derecha de aquel entonces estaba más aferrada al proyecto nacional corporativista de corte gremialista, estatista y de compromiso social que al proyecto neoliberal. De hecho, el proyecto neoliberal como tal, recién vino a irrumpir transcurridos ya dos años desde el golpe de Estado. Por otro lado, este nunca fue expresión de la derecha, sino expresión de un sector de la burguesía exitosa en su acumulación de hegemonía, a saber el capital financiero internacional ligado a la explotación de materias primas, donde no sólo estuvieron  ausente los referentes políticos de derecha, sino que además sus representantes esencialmente pertenecían a una camada nueva, expresión de la convergencia de técnicos de alto nivel provenientes del mundo académico con filiación de distinta índole, entre los que cabe destacar como fuente, a los sectores liberales minoritarios descontentos existentes tanto en la democracia cristiana, como en la llamada derecha. En este sentido, creo que el problema no residía en la emergencia de posturas radicales o gradualistas, sino más bien, en la ausencia por parte de la clase social explotada de la claridad ideológica suficiente para levantar un proyecto político hegemónico y con vocación de poder que a su vez recogiera la evidencia histórica de que finalmente el proceso se saldaría violentamente.
 
LA VIOLENCIA COMO MOTOR ECONÓMICO
 
-¿Qué papel ha jugado la violencia de clase en esta historia?
 
“Las últimas décadas en Chile han significado la aceleración e intensificación de la máquina productora de violencia. Pero a la vez, un análisis a la economía obliga a encontrar signos de intensificación y aceleración de la acumulación de capital. Estas dos tendencias nos ilustran una verdad sencilla, pero deliberadamente ignorada: existe una relación directa entre mayor violencia y mayor acumulación de capital.   Por cierto que no se trata de violencia ejercida por la clase dominada o explotada, sino de la violencia que ejercen las distintas facciones y grupos de la clase dominante a través de un complejo y sofisticado sistema de dominación. Sus instrumentos ya nos son conocidos: marcos legales antisociales y clasistas, ejércitos, policías, medios de incomunicación masiva (cadenas empresariales de televisión, cadenas empresariales de radio, periódicos de grandes consorcios), publicidad, sistemas educacionales segregadores, organismos de seguridad públicos, ideología, aparatos armados de carácter público y privado, técnicas de control mental de masas, droga y más droga diseminada entre las poblaciones, tráfico de armas, entre otras joyas.”
 
-¿Cuáles son  las modificaciones económicas centrales?
 
“Los cambios económicos han logrado que el país se integre plenamente a los mercados globalizados. Esto supone un gran desarrollo de las telecomunicaciones necesarias para una mayor movilidad de factores productivos y mercancías las que, por estar determinadas por las fluctuaciones de la oferta y la demanda, exigen ser transportadas rápidamente de un lugar a otro acorde con la nueva lógica empresarial centrada en la obtención de la máxima ganancia a corto plazo.”
 
-¿Y para los trabajadores?
 
“Los  cambios económicos tienen un directo impacto en la mano de obra: se pasa del “fordismo” (es decir, gran cantidad de trabajadores agrupados en fábricas durante jornadas de trabajo fijas y contratos bien definidos en una larga cadena de montaje) al “neotaylorismo” (es decir, empleados subcontratados, desperdigados en pequeñas empresas subcontratadas que ofrecen sus servicios a otras mayores, con trabajadores sin contrato, recibiendo honorarios según lo que vendan o produzcan). Este cambio exige la flexibilización laboral, dejando al trabajador en una situación de soledad e indefensión frente al capital. Lo anterior va a significar la pérdida de derechos sociales en un contexto de trabajos flexibles o part-time. Así, en esta lógica de flexibilización laboral, se obligará al asalariado a auto explotarse, aumentando por esta vía la súper explotación.
 
-¿Y las organizaciones sociales históricas?
 
“Desde el punto de vista social, esta nueva manera de organizar la mano de obra implicará la crisis de las antiguas grandes organizaciones sociales. Estas carecen de una acción continua y permanente en el tiempo. Existen como un gran cascarón vacío, que ocasionalmente se llenan cuando la efervescencia y movilización de masas intensifica sus ritmos. Sin embargo, pronto vuelven a quedar vacías, una vez que la movilización social ha entrado en una fase de reflujo. Este es el caso de la CUT, por ejemplo. A su vez, la acción de masas tiende a un tipo de discontinuidad permanente. Tras ascender y provocar un fuerte impacto en las grandes estructuras, rápidamente pasa a un estado de retroceso, desarticulándose las organizaciones que surgen en el momento de alza. Es el caso, por ejemplo, de la llamada “revolución pingüina” de 2006. Un examen más detallado a estos hechos sociales, permite identificar una gran proliferación de colectivos cuyo rol es promover la acción social. Sin embargo su estabilidad y continuidad en el tiempo es limitada y efímera. No obstante lo anterior, la movilización social adquiere altos grados de radicalidad. Esta se da fundamentalmente en el mundo del trabajo subcontratado ligado a la producción o elaboración de materias primas, y también, en los trabajadores ligados a la prestación de servicios públicos. También se observa radicalidad en la acción social proveniente de sectores que se resisten a la expansión de las fronteras del capitalismo, tal es el caso por ejemplo de los usuarios del transporte o el de los pueblos originarios. De todos modos, la carencia de una organización política hegemónica, con un mínimo de homogeneidad ideológica, así como la ausencia de un proyecto político creíble, explican el tipo de comportamiento de las organizaciones sociales. Empero, esta crisis es distinta al apogeo que tienen las grandes estructuras del capital, cuya articulación es la única forma de integración de los explotados a la sociedad. Dicho de otro modo, las grandes estructuras comerciales, financieras, y mercantiles en general, vinieron a ocupar el espacio de las otrora poderosas organizaciones sociales de masas. Por lo tanto la dialéctica del proceso permite debilitar las grandes estructuras de la clase explotada y fortalecer las grandes estructuras del capital, que incluso llegan a niveles de cierta obesidad. Para tal efecto en su lugar se instala, como ideología triunfal, una lógica de cálculo costo-beneficio y de sobrevivencia individual, la que descansa a su vez sobre mayores tasas de explotación. Por lo tanto, el individuo percibe que su vínculo con la sociedad deja de ser la política y pasa a ser el consumo facilitado por la tarjeta de crédito. Y esto es así porque el gran desarrollo tecnológico del capitalismo implica una cantidad infinita de productos lanzados al mercado, las que deben ser consumidos muy rápidamente. Aquí la publicidad cumple un rol muy importante pues a través de ella se genera una insaciable sed: el consumismo. Es la cultura del despilfarro que destruye la concepción del trabajo como medio para satisfacer necesidades. En esta perspectiva, toda organización social que no pretenda mayores niveles de productividad y consumo de la mano de obra estará condenada a vivir en un estado de permanente anemia social. Es lo que ocurre por ejemplo con la familia y otras antiguas organizaciones sociales.”
 
-¿Y políticamente?
“Desde el punto de vista político, el fortalecimiento de las estructuras del capital, la crisis de las grandes organizaciones sociales, la agudización de las contradicciones capital-trabajo, la crisis de identidades sociales no capitalistas y la constitución del mercado como único espacio que valoriza al individuo a costa de su atomización, desvinculación social, desintegración orgánica y dispersión, hacen que sea la dimensión mercantil la que guíe a la sociedad en un sentido de reproducción y encubrimiento de las condiciones de explotación. Esto último a través de la fabricación de entelequias (ficciones, ilusiones, fantasías) que reemplazan las posibles construcciones ideológicas no capitalistas propias de la clase social explotada. Lo anterior permite que el poder político se cristalice en manos de los aparatos que garantizan la reproducción del capital. A partir de aquí, el vacío ideológico generado por la crisis de los antiguos proyectos políticos clasistas de liberación, comienza a ser llenado por una nueva carga ideológica, más cercana a la sumisión y resignación.  El resultado es un individualismo antisocial, con grandes cargas de frustración, pero a la vez con grandes dosis de mansedumbre. Esta falta de  ideología, proyecto e identidad de clase es reemplazada por la necesidad de aferrarse a muletas que permitan escapar momentáneamente o hacer más llevaderas las condiciones materiales de existencia, súper explotación y precarización. Es en este contexto en que a la enajenación laboral le seguirá la alienación social, para lo cual la sociedad capitalista ha creado ingentes recursos: adicciones a la televisión, la cerveza, el fútbol, la moda, la apariencia física, la realidad virtual en el ciberespacio, las drogas, los alucinógenos, el alcohol. Sin embargo para el capital estos medios de alienación, si bien es cierto contribuyen a crear mayores condiciones de explotación y dominación, también generan “dolores de cabeza”: delincuencia, conatos de violencia inorgánica en eventos masivos, desidia, indisciplina, enfermedades mentales crónicas, baja calidad operaria en el trabajo, analfabetismo funcional, y en general todos aquellos fenómenos fomentados por el sistema pero que a la vez son condenados y lamentados largamente en los medios de desinformación e incomunicación masiva.
-Tú eres profesor…
 
“La escuela es un lugar donde la violencia que engendra el sistema de dominación se vive cuerpo a cuerpo. Sabido es que la educación es distinta para las elites que para los pobres. Por ejemplo, mientras a las elites se les enseña a mandar, a los pobres se les enseña a obedecer. Todo esto es materializado con los distintos índices que el propio sistema tiene para medir la calidad de la educación (y que ha mostrado la tendencia ha agudizar la distancia entre ambos tipos de educación). Como sea, el tipo de enseñanza de los asalariados y sectores populares genera seres sedientos de dominación: sea el alumno que se conforma con lo que existe, o el alumno que no ve en la escuela más que una pérdida de tiempo, pero que a su vez, sirve para ensayar las técnicas que el propio sistema le ha enseñado: egoísmo, deslealtad, competencia salvaje, obediencia, etc. También valga para el profesor, que no ve en la escuela más que la forma de ganarse el pan y si es posible arreglar su vida de acuerdo a los estándares que el propio mercado impone, no importando ni la suerte ni el destino del alumno.”
 
-Pero está también la violencia en su forma más irreductible y concentrada en el Estado…
 
“El capital, consecuente con su mayor estructuración, produce un tipo de violencia orgánica, centralizada y fuertemente direccionada por componentes institucionales e ideológicos. Es este el tipo de violencia que entra a operar cuando el capital dominante se ve amenazado o desafiado por plataformas de clase opuestos.  Además de anular la capacidad de lucha de los enemigos de clase, la violencia orgánica del capital es usada para exterminar o eliminar físicamente dicha amenaza. 
 
Mediante la función represora, las Fuerzas Armadas han mostrado su verdadero carácter de clase, oculto tras los bonitos desfiles de fiestas patrias. En cada uno de los incontables golpes de Estado de Chile y América Latina se contó con el protagonismo indiscutido de los militares y las Fuerzas Armadas en conjunto.  Los militares en América Latina han sido formados como instrumentos de clase de las oligarquías para protección estatal de sus intereses. Pero además de esta función los militares han servido como agentes para modernizar y transformar a la sociedad desde arriba, es decir desde el Estado. Este proceso ha sido llamado modernización capitalista autoritaria, excluyente y funcional a la cadena del capital. El carácter de clase de las fuerzas armadas queda de manifiesto en el origen de sus oficialidades: terratenientes, grandes comerciantes, connotados hijos de familias con profesiones liberales, empresarios de minas, industrias y banqueros, hijos de la alta y mediana burocracia estatal. El desarrollo del capitalismo en Chile y los procesos de modernización que acarreo se hicieron sin modificar las estructuras sociales, ni de propiedad. La modernidad se asentó sobre la base tradicional que heredó el pasado colonial: sin reforma agraria, sin mayor desarrollo del mercado interno, sin desarrollo de industrias de mayor complejidad tecnológica, con estructuras y relaciones sociales precapitalistas insertadas en un circuito comercial mundial plenamente capitalista. Fue esta la manera en que las relaciones de dependencia funcionalizaron las estructuras nacionales con los intereses del capital metropolitano. En ellas se cristalizan las relaciones de poder de las facciones de clase del bloque dominante.  
 
 

Comentarios del sociólogo norteamericano, James Petras: Rebelión en la granja

Comentarios del sociólogo norteamericano, James Petras: Rebelión en la granja CX36 RADIO CENTENARIO
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Chury: Justamente en la presentación del espacio internacional yo estaba hablando de lo complicadas que aparecen las cosas por allá por Yemen, por Libia, por Marruecos, por Somalía después de lo Egipto que ya comentaste el otro día así que quería plantearte estos temas pero también los que tengas en elaboración.


Petras: Hay que analizar en profundidad más allá de las manifestaciones, lo que está atrás de eso. Primero, debemos entender que el proceso marcha de una forma desigual. Por ejemplo ahora en Egipto y en Túnez, que ya alcanzan a derrocar a los dictadores en la primera fase, están entrando en la segunda fase donde están exigiendo una limpieza total del Estado y los aparatos, y realizar algunos pasos hacia la democracia, no simplemente reemplazar a un autocrático con otro. En Túnez hoy hay una gran manifestación exigiendo la renuncia del gobierno de transición. Mientras en Yemen, Libia, Jordania, Argelia, Irán, Bharéin, Marruecos, están en la primer fase para transformar gobiernos monárquicos, absolutistas y represores y creo que entre los próximos gobiernos a ser afectados parece que están Libia, Bharéin y Yemen, que están a punto de caer los gobiernos.


Ahora, ¿qué está atrás de todas estas manifestaciones?: En primera instancia debemos brevemente analizar las economías.


Las economías son concentradas en uno y dos sectores que generan los ingresos de gobiernos, que son el petróleo, el turismo y sectores con poco impacto sobre el empleo, principalmente no dan mucho empleo para la gran masa de jóvenes educados, universitarios y secundarios. Segundo una gran presencia de capital extranjero que desplaza a cualquier burguesía que podría fomentar pequeñas y medianas industrias porque como son países que dependen de las exportaciones, la burguesía está ausente como factor. Son las empresas del Estado controlado por una oligarquía y el capital extranjero. Es más, importan mano de obra externa de India, de Pakistán y otros países y también eso es un bloqueo para la utilización de mano de obra local.


Y tercero, utilizan soldados extranjeros, mercenarios de Pakistán y otros países africanos que no tienen ninguna relación con el pueblo.


Más allá, para proteger este sistema económico parasitario, compran muchas armas, miles y millones. En vez de invertir y diversificar la economía, estas oligarquías prefieren importar armas, montar ejércitos y policía para proteger esta economía no diversificada.


Ahora, a partir de esa economía tenemos una clase dominante cerrada, que no es realmente una clase sino que son clanes, rentistas, personas que viven de la renta y no tienen ninguna función económica que pudiéramos decir productivo. Es una burguesía lumpen que gana su dinero a partir del control del tesoro y a partir de eso utilizan los grandes ingresos concentrados para el gran consumo de lujos con docenas de casas ,yates ,putas y también en cuentas externas. Hay miles de millones en Bancos off shore que como decimos, es capital muerto que no afecta ninguna posibilidad para que se cree ninguna clase media. Lo que existen, que son pequeñas empresas, que, están totalmente bloqueados por las importaciones que dependen de la política estatal .Y la clase media pública está impactada por la inflación y los altos costos de mercancías que vienen del exterior.


El factor más dinámico en todo eso son los jóvenes desocupados y sub-ocupados que suman más del 60 % de la población.Es una población demográficamente muy joven, sin empleo y que enfrentan las alternativas de: o emigración, buscar salir a Europa, o rebelión. Y frente al panorama que hemos descrito la mayoría por muchos años buscaron salir; ahora esta salida es cada vez más difícil por las políticas inmigratorias de Europa y Estados Unidos.Entonces han optado por la rebelión. En todo caso muchos quieren quedarse en su país y ellos forman la fuerza motor de toda esta movilización porque no ven ningún futuro en esta economía oligárquica, exportadora de materias primas.


Entonces tenemos esta mezcla de economía, estructura de clases y también frente a eso la falta de una salida política. Como esta oligarquía es muy reducida depende del ejército, las fuerzas represivas y como monarquías absolutistas, anacrónicas, no permiten ninguna expresión para modificar o cambiar este sistema. Simplemente son diferentes versiones de gobiernos autocráticos con una dinastía de familias que van desde el monarca o el dictador a su hijo y los otros parientes alrededor de estos gobiernos.


Depende mucho de sectores muy atrasados, tribus, para controlar a los sectores modernos. Pero actualmente la gran mayoría de las tribus y los sectores religiosos se juntan en las protestas .Eso pone en cuestión los regímenes porque la oligarquía depende de estos sectores tradicionales para controlar y reprimir a los sectores modernos de desocupados, la clase media,y los trabajadores.


Y ahora como están perdiendo este eslabón, parece que todo está en cuestión.


Quiero enfatizar otra vez que muchos de los militares que utilizan estos regímenes, de los países petroleros, son mercenarios extranjeros, principalmente pakistaníes y africanos también, que los utilizan como una fuerza mercenaria.


Este proceso no puede terminar sin cambios porque porque las causas son estructurales. Pueden reprimir un día y otro día pero como condiciones de largo plazo, de gran alcance, perjudicando a tantos sectores, lo único que buscan estos dictadores es abrir un diálogo para que puedan frenar las movilizaciones en la calle. Pero estos diálogos no pueden ir muy lejos por las condiciones económicas que hemos contado.


Chury: Casi todos estos países sino todos, son países satélites del imperio.


Petras: Sí, ese es el factor que debemos enfatizar. Cuando hablamos de economías de enclaves, debemos entender que esos enclaves son una forma de compartir poder entre el capital imperial y las familias. Hay una articulación entre las elites imperialistas y las clases dominantes parasitarias. Lo mismo con los militares, todos los regímenes en estas partes compran más de 180 mil millones de dólares en armas cada año. Sólo Arabia Saudita ha firmado contratos por 70 mil millones de dólares de armas. Y ese es el gran negocio para el imperialismo en estas regiones y tiene la doble función de abrir bases militares en estos países, como tiene en Bharéin.El gran puerto de Bharéin es para las fuerzas navales de Estados Unidos en todo el golfo y lo mismo en Arabia Saudita que hay base militar norteamericana. Y tenemos que entender que la venta de armas es el único sector industrial importante que está creciendo un 7% el año pasado en Europa y Estados Unidos, frente al estancamiento de lo civil.


Finalmente debemos entender que el control imperial allá es tanto político como militar y económico. Una forma de imperialismo extraordinario porque no es simplemente tener una base militar o vender armas o tener un puerto naval sino también combinar eso con un control de sectores económicos importantes y mercados de ventas.


También el factor que debemos enfatizar es que estos gobiernos son colaboradores de Israel. Trabajan bajo la dirección norteamericana de apoyar las agresiones de Israel que forma el país más influyente en la política interna de Estados Unidos. Y ahora esta política de Israel de apoyar dictadores, represores, pro norteamericanos, ha causado enorme problemas para la Casa Blanca .Porque por un lado los sionistas aquí presionan para que el gobierno siga apoyando a estos regímenes autocráticos mientras por otro lado los políticos profesionales dicen que mientras seguimos apoyando estos regímenes en caída para servir a Israel, estamos perdiendo todas las palancas para influir a los nuevos gobernantes que van surgiendo de los movimientos. Este dilema entre someterse a los sionistas y apoyar a los gobiernos represores o buscar la forma de insertarse y poner un recambio más compatible con la situación del imperio. Ese es el dilema que está enfrentando el gobierno norteamericano en estos momentos.


Chury: ¿Habrá veto del presidente Obama por el presupuesto cuando lo trate el senado?


Petras: El presupuesto está en una situación de total parálisis porque el gobierno está dividido. El Congreso controlado por los republicanos que quieren profundizar los recortes en una forma muy brutal y muy extensiva afectando la seguridad social o pensiones y todos los reajustes que uno necesita frente a los altos precios . Obama no está en contra en principio, pero el ritmo de los cambios debe ser menos rápido y grande porque él tiene miedo de que si implementa la política de los republicanos en todo, va a perder un 50 % del electorado que lo votó. En ese caso, si no aprueban un nuevo financiamiento para la deuda y el funcionamiento cotidiano del gobierno, no tienen dinero para pagar los millones de funcionarios .Y el gobierno termina paralizado cerrando el funcionamiento.


Eso va a crear una crisis mundial del sistema financiero y una corrida sobre el dólar porque sin más circulante, sin una aprobación del nuevo presupuesto y financiamiento, termina definitivamente de funcionar. Por eso las bolsas y los especuladores, inversionistas, están muy nerviosos porque hasta ahora el gobierno está dividido con la oposición entre los ultras y los conservadores moderados y Obama no encuentra una solución .Entonces vamos caminando hacia el abismo en este sentido.


Si el gobierno no consigue financiamiento quiero repetir, el gobierno queda cerrado, no hay forma de continuar las funciones diarias.


Chury: Un hecho realmente grave Petras, ¿no? Sin duda alguna


Petras: Muy grave y no aparece en los grandes títulos todavía. Pero la fecha se está acercando. Simplemente unas 3 semanas hasta el 10 de Marzo que debe comenzar a funcionar el nuevo financiamiento y no aparece en el horizonte ninguna posibilidad de un arreglo. Y eso vamos a ver con más atención mientras la fecha se acerca.


Chury: Petras, muy buena la aclaración porque además seguramente muchísima gente en el mundo puede creer que lo que se está tratando es un tema doméstico, interno de los Estados Unidos, pero tú estás aclarando que la repercusión universal es muy grande


Petras: Sí, va a afectar a todos los mercados en el mundo y podría provocar o detonar un crac en la economía mundial porque las olas van a extenderse más allá de Wall Street y Washington y el país. Van a extenderse a todas las economías vinculadas financieramente con los Estados Unidos y eso es muy grave .Debemos mantener la atención sobre lo que puede pasar. Al mismo tiempo tenemos aquí una rebelión muy significativa en el estado de Wisconsin donde ayer se movilizaron 100 mil obreros empleados públicos, maestros, médicos y otros, en contra de un gobernante que quiere implementar la agenda de la derecha y quiere eliminar los negociaciones colectivos,de los sindicatos, quiere cortar las pensiones, quiere eliminar el financiamiento de la salud por parte del estado.


En este sentido vemos otro conflicto que va más allá del Demócrata y Republicano. Por primera vez el pueblo organizado, los sindicatos locales, los empleados públicos, entran en una gran confrontación: la huelga y protesta más grande que hemos visto en más de 50 años aquí. Una huelga general del sector público contra este gobernador que trata de eliminar efectivamente a los sectores sindicales. Hablé con un sindicalista que me dijo que esta lucha es hasta la muerte porque si el gobernador consigue la aprobación de la ley, va a eliminar efectivamente el funcionamiento de los sindicatos.Más allá de los recortes está en juego el sindicalismo representativo. Entonces estamos en una situación donde la extrema derecha, controlando puestos importantes en el gobierno, ha provocado por primera vez un tipo de levantamiento popular que utiliza en algunos casos las consignas de Egipto: hablan de un levantamiento popular estilo de El Cairo.


Chury: Está bien.


Petras, estamos en el final, todo muy novedoso, buen análisis, te felicito en nombre de la audiencia y nos encontramos el lunes.


Petras: Un abrazo.