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Entrevistas

“Se abre un ciclo renovado de desobediencia civil en Chile”

“Se abre un ciclo renovado de desobediencia civil en Chile”
  • Entrevista con el Secretario General de los Trabajadores Bancarios chilenos.

Por Andrés Figueroa Cornejo

(Cuando se edita la siguiente entrevista, la comisión de la cámara baja del Congreso aprobó la ley promovida por el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, denominada"Resguardo del orden público" que aumenta las penas contra el movimiento social y popular, criminalizándolo todavía más. A propósito, el 2011 hubo en el país 6.000 marchas  entre mayo y diciembre, de acuerdo a la policía, y en Santiago, 115 marchas autorizadas, de las que 44 fueron del movimiento estudiantil, y se detuvo  nacionalmente a 13.000 personas.  Por otra parte, un estudio sanitario reveló que hasta el 2008 la  tasa de suicidios era de  7,7  personas de entre 10 y 19 años por cada 100 mil habitantes, pero que en 2020 la cifra proyectada aumentará a 12 suicidios por cada 100 mil habitantes de esa misma edad, convirtiendo a Chile en una de las naciones con los índices del espanto más altos del globo. De hecho, 64 % de las licencias médicas de los asalariados son por  trastornos depresivos frecuentes. En otra línea de actualidad, el Movimiento de Pobladores en Lucha (MPL) denunció que “los sin casa de Santiago no podemos quedarnos a vivir acá. Nos acaban de informar que no nos quieren vender los inmuebles que recuperamos por autogestión en el centro de la capital. (…) La clase política hoy nos dice que prefiere licitarlos públicamente y no para nuestro proyecto de vivienda popular. En definitiva nuestro sitio recuperado en la ciudad está siendo arrebatado por el Estado para el lucro inmobiliario.” Pero los golpes a los pueblos no se detienen. El martes 27 de diciembre, el joven Leonardo Quijón Pereira, de la comunidad de Chequenco, comuna de Ercilla, en la Región de la Araucanía, alrededor de las 12.30 horas  fue detenido y sometido  a un control por tres carabineros que escoltaban camiones de una empresa forestal. La aprehensión policial incluyó agresiones físicas y verbales, insultos por su condición de mapuche y amenazas de arresto por causas inexistentes. “Leonardo Quijón fue uno de los expositores en el reciente seminario Violencia Institucional hacia la Niñez Mapuche en Chile, realizado por Fundación Anide y la Red de ONGs de Infancia y Juventud Chile. En la ocasión relató que en 2009, cuando era menor de edad,  fue baleado por carabineros, recibiendo más de 200 perdigones en una pierna que lo dejaron en condición de semi inválido, tras lo cual fue sometido a dos juicios bajo acusaciones que calificó como montajes de la Fiscalía. Detalló las presiones sufridas para que culpara a otros mapuche y los maltratos y torturas padecidas durante los meses que pasó recluido en el Centro de Internación Provisoria de Cholchol, tras lo cual resultó absuelto”, afirma un comunicado de la Fundación de Apoyo a la Niñez y sus Derechos. Por otro lado, vale comunicar que Sebastián Piñera declaró que no se mantendrá el  20%  de impuesto de primera categoría que pagaron las grandes empresas por algunos meses con el objeto de colaborar en la destrucción provocada (también a ellas, por supuesto) por el terremoto-maremoto de febrero del año aún en curso. Desde el 1 de enero de 2012, los grandes capitales continuarán pagando menos que el IVA o impuesto  que cancela todo chileno por cualquier mercancía y servicio que adquiere (19 %). Finalmente, en comunicación directa con el chileno desterrado político en Finlandia -que residía temporalmente en Buenos Aires- desde hace casi 20 años, Hugo Marchant, el ex militante de la resistencia contra la dictadura militar (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140874&titular=destierro-pol%EDtico-en-democracia:-la-historia-del-chileno-hugo-marchant-) acusó recibo a las 15:00 hrs. del 28 de diciembre de que la Corte Suprema le concedió una estadía en Chile de 15 días. Al respecto, Hugo señaló que “Compañeros,  los invito y llamo a que sigamos por el camino de la lucha. El desafío que tenemos por delante es enorme. Que esta celebración sólo sea un instante, sea lo suficientemente breve para que no signifique una tregua a nuestro enemigo que arrasa,  cada día,  con los derechos de nuestro Pueblo y los Pueblos oprimidos del mundo entero”.)

 

 

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El Secretario General de la Confederación de Trabajadores Bancarios de Chile, Luis Mesina, es por larga distancia, uno de los más notables dirigentes sindicales  del país andino. No roba, no es flojo y es austero. No se le han mojado las convicciones anticapitalistas, no tiene acciones en empresa alguna, es tan  impulsivo como cerebral, es miembro del directorio de un sindicato base y  académico universitario en materias pedagógicas y de filosofía. Cuenta con poderosos enemigos en la Asociación de Bancos –que reúne al gremio patronal de la industria financiera-, y una breve barra hostil, anónima la mayoría de las veces, y artera siempre. Mesina es dirigente de la única multisindical del área bancaria y de las finanzas de Chile. Almuerza normalmente en el centro de Santiago, en un patio de comida cercano a la sede de la Confederación y la ausencia de alcohol en las actividades ligadas a la lucha o a la convivencia sindical resulta una queja secreta entre algunos. Es cierto, su obsesión compulsiva lo lanza hacia adelante, lo vuelve un lector voraz, una persona inquieta, belicosa y argumentativa. Abajo está su visión actual del país antes de que se evaporen los últimos sudores de 2011.      

 

-¿Cómo evalúas los efectos del movimiento estudiantil chileno

 

“Se han abierto perspectivas en todo el mundo, no sólo en Chile, con la irrupción del mundo joven a la lucha social, especialmente en los países del norte africano, el sur de Europa, Estados Unidos y en América Latina (Colombia, Puerto Rico) –que no es algo nuevo, pensando en la juventud de Europa y América en los 60; la de los 50 y que culminó con la Revolución Cubana; de los 40 con la Revolución China, etc.-. En el caso actual, a diferencia de los períodos anteriores, el capitalismo priva los proyectos de vida de los jóvenes. Esto provoca un dilema existencial. Ahora las generaciones se vuelven más dependientes de sus antecesores, los cuales resultan atacados sistemáticamente en el ámbito de la seguridad social y los derechos básicos. También la movilización es fruto de la acumulación de insatisfacciones durante los gobiernos de la Concertación, desde la década de los 90’. Esas administraciones traicionaron la promesa de una mejor vida para las grandes mayorías. Por eso también cayó la Concertación en las urnas, aunque fuera por un porcentaje minoritario de los habilitados para votar. Los estudiantes chilenos se han alzado como uno de los movimientos de mayor combatividad del planeta.”

 

-¿Qué faltó en el movimiento estudiantil chileno?

 

“Lo mismo que en todos los movimientos estudiantiles desde 2000 hasta ahora. No se ha logrado generar una vinculación fuerte entre estudiantes y  trabajadores organizados, entendidos como fuerza motora de la sociedad. Los trabajadores perdieron capacidad transformadora por varios motivos. Entre ellos, no porque carezcan de potencia  ‘por naturaleza’, sino porque sus direcciones capitularon -y me refiero a la socialdemocracia y al PC, entre los cuales sólo existen matices indistinguibles- ante las políticas del G7, G8, G20, la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Parlamento Europeo, La Confederación Económica Sindical (CES). En buenas cuentas, no existe movimiento de trabajadores. El sindicalismo que busca representar honestamente los intereses de los asalariados se encuentra fragmentado justamente por el tipo de institucionalidad que se generó para ese propósito.”

 

-Pero no todo se resuelve de manera puramente institucional o moral…

 

“El trabajo está organizado de manera distinta. Existen grandes cantidades de trabajadores desempeñándose en el mundo tercerizado o del subcontratismo, en particular en el sector servicio y financiero. Sin embargo, al respecto, es preciso aclarar que, más allá de que se hable de la ‘época de la financiarización’ especulativa, ello en caso alguno significa la extinción de los momentos productivos (en términos ampliados) que son los que en realidad originan el valor y la mercancía. ¿Dónde está la producción, entonces? En los grandes países que cuentan con un alto crecimiento económico, como China, India, el sudeste asiático. En cambio, en la división internacional del trabajo, América Latina está situada como oferente del sector primario, commodities, agro industria. Por eso no hay que obnubilarse con cifras transitorias.”

 

-¿Qué responsabilidad le cabe a la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT)?

 

“Está controlada por una suerte de socialdemocracia descompuesta. El rol que juegan el PS y el PC en el movimiento sindical chileno –que es preciso no sobredimensionar- es relativo, pero hasta ahora ha funcionado para dilatar la unidad necesaria de los pocos asalariados organizados entre sí y con los estudiantes. Confunde y produce desconfianza. Y en esas condiciones, la gente no se atreve a dar un paso  con perspectiva, pese al enorme apoyo a los contenidos de la causa estudiantil de la inmensa mayoría de la sociedad. Es como si la única reserva moral y de dignidad   del pueblo trabajador chileno estuviera en los estudiantes, ante un mundo y un país agobiado de injusticias que la gente, hasta ahora, simplemente padece.”

 

-La Confederación de Trabajadores Bancarios se hizo parte de la lucha estudiantil en las marchas por la educación pública gratuita y de excelencia, al menos toda su dirigencia. ¿Cuáles son las distintas variables, además de la composición de la dirección de la CUT,  que explican sólo el apoyo ‘de gradería’, pero no la presencia concreta de los asalariados en una lucha que los afecta en pleno rostro, bolsillo y vida?

 

“Hasta hoy, los trabajadores reflejan la apatía general de la sociedad chilena, ante una facción del pueblo que intenta buscar modos de organización y participación. La fragmentación impuesta por la organización del trabajo, sitúa a Chile en la triste vanguardia mundial al respecto. Por ejemplo, en Italia la Fiat está imitando el modelo chileno (http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=21665&Itemid=47). A eso le llaman ‘relaciones laborales modernas’, y suponen un campo donde el derecho al trabajo cede frente a la concepción civilista basada en el vínculo individuo / empresa. Las consecuencias no únicamente comportan un impacto negativo para el trabajo en la distribución del ingreso, sino que profundizan el largo proceso de alienación incubado en el sujeto y que se resume popularmente en que ‘cada cual se salva solo o se rasca con sus propias uñas’. Ese es, acaso, el mayor triunfo del capitalismo en Chile. Al punto que ante la disyuntiva de hacerse parte o no de una movilización estudiantil cuyos intereses le son propios, fueron incapaces de incorporarse. El temor a perder un empleo-miseria, con el agravante de la altísima rotación laboral y donde el 70 % de los asalariados percibe una renta mensual de US$ 600 (2/3 de la fuerza de trabajo), es más fuerte que la voluntad y necesidad de luchar. Y estamos mencionando un elemento sustantivo que ni siquiera pudo lograr el mismo Pinochet. En rigor, la dirigencia de la CUT es un puñado de funcionarios de la administración de turno del Estado que cumple un papel auxiliar en el problema de fondo que corresponde a los niveles superlativos de alienación promovidos premeditadamente por los gobiernos de la Concertación y de los cuales coyunturalmente goza Sebastián Piñera. En este sentido, los puntos de inflexión simbólicos y políticos se encuentran en la validación de la Constitución del 80 durante el gobierno del socialista Ricardo Lagos, y más tarde, esta vez, bajo la administración Bachelet, cuando el líder del PS, Camilo Escalona, levantó los brazos junto a Larraín (Renovación Nacional), Sergio Bitar (http://www.youtube.com/watch?v=q-3MaNKVAV4), la propia Bachelet y comparsa, a modo de acuerdo estratégico frente a una institucionalidad fundada en la enseñanza lucrativa, pura mercancía. Entonces todos los paradigmas de la educación, desde el racionalismo académico hasta las corrientes de la teoría crítica, que jamás sostuvieron y sostienen que el actual sistema de educación camina hacia el mejoramiento del sujeto con capacidad de aprendizaje, fueron  barridos políticamente.”

 

LA LUCHA POR LOS AHORROS PREVISIONALES

 

-Los trabajadores bancarios se han caracterizado por su lucha contra el saqueo de los ahorros previsionales administrados por empresas privadas (AFP). ¿Qué medidas recientes han tomado?

 

“Presentamos la primera demanda contra la Afp ING Capital (holandesa con capitales del grupo Saieh) el pasado 16 de diciembre, que forma parte de un conjunto de demandas contra otras Afpes que realizaremos las próximas semanas.”

 

-¿Cuál es el contenido de la demanda?

 

“Es una acción legal que involucra a 155 trabajadores bancarios por un monto de US$ un millón 260 mil dólares, debido al daño previsional ocurrido el 2008. Los obstáculos tienen que ver con que la demanda debe hacerse por institución, y dado el presente ordenamiento jurídico, hemos tardado dos años en presentar la acción. El procedimiento es tremendamente farragoso, y se sustenta sobre el artículo 48 del Decreto Ley 3.500 que establece que los fondos de pensiones tienen que contar con una rentabilidad mínima, cuestión que no ha ocurrido con los ahorros para la jubilación de los chilenos. Lo que nos espera, de continuar las Afpes, son pensiones de hambre para muchos, y para otros, ninguna. El sistema sólo reporta beneficio a sus dueños. Y tienen la facilidad para invertir y colocar representantes en directorios de distintas empresas, como el retailer en crisis La Polar, donde se dilapidaron US$ 1.900 millones de dólares de nuestros ahorros. ¡Y no existe ningún resguardo ni control sobre los fondos aventurados en la inversión! El tramo de ahorros de más riesgo puede ser invertido en bolsas o corporaciones extranjeras hasta en un 70 %. Hoy lo más grave, debido a las pérdidas millonarias de capital, corresponde a los anuncios de aumentar en dos o tres puntos las cotizaciones forzadas de los trabajadores. Ya está entre un 12,5 a un 13 % de los salarios. Como si no bastara, quieren incrementar en dos años la edad para jubilar; esto es, en los hombres de 65 a 67 años.”

 

-¿Qué propuesta de salida se advierte desde los trabajadores?

 

“Una intervención total del Estado en los fondos, donde las inversiones sean de superior seguridad. Porque ocurre que los ahorros latinoamericanos ahora se están prestando a Europa que le urge liquidez ante la crisis. Es preciso avanzar contundentemente a un régimen previsional solidario y universal.”

 

LA BANCA O LA VIDA

 

-¿Cómo está la salud de la industria financiera que opera en Chile?

 

“A diferencia de lo que pasa en otras latitudes, aquí la banca continúa siendo un negocio tremendamente exitoso.”

 

-¿Y cómo se ha sostenido la alta tasa de utilidades?

 

“Por la intensificación de la explotación de los trabajadores de la propia industria que significa no sólo más tiempo de trabajo impago, como podría suponer la curva o ley de rendimientos decrecientes. Los controles laborales son altamente eficientes y provocan, contra la propia naturaleza humana, mayores niveles de productividad, con el respaldo jurídico correspondiente, por supuesto. Por otra parte, porque no hay prácticamente ninguna regulación sobre ella y actúa de manera coludida a la hora de imponer las tasas de interés a los créditos. El Banco Central les vende el dinero a tasas cercanas a cero, pero el sistema financiero lo ofrece a los usuarios  30 y 40 veces más caro. Asimismo, más del 15 % de los ingresos de la banca provienen de los llamados ‘gastos operacionales’ (administración, seguros, etc.).”

 

-¿Y la relación entre la gente y el sistema financiero? A fin de cuentas, el crédito de consumo cumple la función de compensar los bajos salarios.

 

“Primero, se trata de la gran mayoría de los chilenos, y segundo, le impacta con brutalidad. Los sectores altos, una minoría, no pide crédito, y sólo una fracción de otra minoría, la medio-alta, lo requiere. El crédito lo demanda el 80 % de los trabajadores para costear la educación de sus hijos y para satisfacer necesidades básicas. En Chile el crédito se ha convertido en parte del ingreso permanente. Las personas comunes y corrientes ya tienen incorporadas en sus gastos las cuotas mensuales que deben pagar por el crédito. Ya no es algo esporádico o transitorio. Hoy el endeudamiento es permanente. Antes de que venza el plazo de la última cuota del crédito, vienen las repactaciones que vuelven infinitos los pagos de los créditos. El endeudamiento es clave en el ordenamiento económico de los chilenos.”

 

¿2012?

 

-El 2012 se presenta a gritos como un período de profundización de la crisis económica mundial. Tú, como dirigente social, político, como académico, como sujeto integral, ¿qué perspectivas adviertes para Chile?

 

“Tiene por lo menos dos rostros y contradictorios. Por un lado la crisis permite pulsar cómo se comportan los más jóvenes y los que comprenden  que hay que construir una resistencia más organizada, con todos los matices imaginables. El común denominador es que hoy la gente se cansó de sobrevivir impávidamente aplastada por un sistema colmado de injusticias, y quiere hacer algo. Se abre un ciclo renovado de desobediencia civil. Los jóvenes, sobre todo, confían más en sus fuerzas que en las instituciones tradicionales del Estado, es decir, hay una crisis de representatividad que obliga al propio Estado a modificarse. El viejo Estado republicano está haciendo agua, sus pilares fundantes agonizan. Ello resulta esperanzador. Y la cara negativa está asociada a nuevas presiones de los grandes foros internacionales donde se concentran los gigantescos grupos económicos que gobiernan el mundo, los cuales continuarán imponiendo la transferencia de capitales del Estado a las corporaciones financieras, como se observa en Grecia, Italia, España. Eso significa intentar liquidar las conquistas que alguna vez alcanzaron los trabajadores. De hecho, puntualmente, existe un ataque frontal a la negociación colectiva porque es el único medio que  permite a los asalariados contrarrestar de alguna forma la alienación y la peor vida. La negociación colectiva es el espacio donde los trabajadores están obligados a compartir una propuesta única. ¡Y en Chile negocia colectivamente menos del 5 % de los trabajadores! Ni siquiera el sector cuprífero (columna económica nacional). Se trata de simulacros de negociación.”

 

-Desde los intereses de los trabajadores y el pueblo, ¿cómo se avizora las componendas Alianza por Chile y Concertación?

 

“Es posible que Bachelet sea la carta de salvación que el sistema capitalista espera para Chile. Las clases dominantes determinan todos los comportamientos humanos y sociales del país: las administraciones de turno, los medios de información, la opinión y agenda públicas, la salud, la educación, la cultura. Pero los trabajadores no podemos tener ninguna confianza en un eventual gobierno de Bachelet, cuyo ex ministro de Hacienda (Andrés Velasco Brañes) hace campaña con las mismas fórmulas ultraconservadores y monetaristas en el plano mundial, afirmando mentirosamente que la distribución del ingreso se resuelve con más empleo (menos con los empleos-miseria de Chile). Una medida provisoria al respecto, sería una política progresiva con una tasa de impuesto a las altas utilidades del país; permitir la negociación colectiva real; eliminar el concepto de empresa a través de los multi-rut, y que, en definitiva, los sindicatos sean organizaciones genuinamente representativas de los trabajadores.”

 

-Hacia el término de 2011, ¿existen mejores posibilidades para la creación de una alternativa política propia de los trabajadores y el pueblo?

 

“Son más favorables que en el pasado. Los ritmos en que pueda fructificar no están claros. Lo cierto es que cada vez hay más fuerza real, sobre todo de los jóvenes estudiantes y trabajadores. Lo hemos visto en amplios sectores de estudiantes secundarios. A las condiciones objetivas se agregan en la actualidad, las subjetivas. En el corto plazo, se avecinan reuniones entre trabajadores y estudiantes para evaluar en conjunto cómo enfrentar el 2012.”

 

 

Diciembre 28 de 2011  

 

 

Destierro político en democracia: La historia del chileno Hugo Marchant

Destierro político en democracia: La historia del chileno Hugo Marchant

“Y bien: concedo que al final ganaron la batalla,

Que falta conocer el resultado de la guerra.

Pero confieso que yo no extravié un grano de polen

Puesto que de esta tierra no me podrán apartar.”

 

Patricio Manns

 

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

Dos veces antes, Hugo Marchant Moya intentó ingresar a Chile. Pero el 2006 y el 2009 las campañas se organizaron muy lejos del país y con un insignificante apoyo interno. En cambio, el miércoles 30 de noviembre de 2011, Hugo -ex combatiente de la resistencia política y militar contra la dictadura, ex militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y parte del último destacamento al que había sido reducida esa agrupación  por la Central Nacional de Informaciones (CNI) en el primer tercio de la década de los 80’ del anterior siglo-  se encontró en el aeropuerto chileno con la posibilidad real de entrar a su territorio natal.

 

A comienzos de los gobiernos civiles de la Concertación que coincidieron matemáticamente con los albores de los 90’, a los presos políticos “implicados en casos emblemáticos” en la lucha antidictatorial (como el atentado frustrado a Pinochet) se les trocó los consejos de guerra por  penas de extrañamiento. De  alrededor de 30 antiguos prisioneros políticos, restan 8 en el exilio y Hugo Marchant informa que ‘entre el 2012 al 2014 vamos a quedar 4: Jorge Palma Donoso, Carlos Araneda Miranda, Carlos García Herrera y yo, que tengo hora para el 2017’.

 

Hugo (58 años, casado, 4 hijos, dos de su mujer y dos en común, Javiera y Juan Manuel), participó en el ajusticiamiento y muerte del general e Intendente de Santiago del gobierno militar, Carol Urzúa, en la mañana del 30 de agosto de 1983. El 11 y 12 de ese mismo mes se había realizado la cuarta protesta nacional contra la junta castrense. Sólo en la capital fueron asesinadas 29 personas, hubo más de 200 mil heridos y un millar de detenidos, sin anotar los allanamientos masivos, con tortura incluida, a poblaciones populares. Por su investidura pública como jefe de la jurisdicción de la comuna de Santiago, Carol Urzúa talló como uno de los responsables políticos del crimen y la represión. Marchant  sería detenido e iniciado su periplo de terror a una semana de la ejecución de Urzúa. De la captura de Hugo, su tortura de espanto, su consejo militar y castigo de fusilamiento, su celda por 10 años, y su destierro dictado por la administración concertacionista del demócratacristiano y furioso alentador del golpe de Estado de 1973, Patricio Aylwin, han transcurrido más de 28 años.

 

Sin embargo, en esta ocasión,  Hugo relata que ‘cuando llegué a la cabina de Policía Internacional en el aeropuerto, pasé mi pasaporte finlandés. Noté lo que había aparecido en la pantalla del computador por el rostro que puso el funcionario y su inmediato llamado a un comisario. Él me comunicó que tenía prohibición de ingresar a Chile. Yo le replique que ya lo sabía y  que mi presencia era y es parte de una campaña porque estoy cumpliendo una condena injusta en el extranjero. Los abogados que están con mi causa –Alberto Espinoza y Alejandra Arriaza- solicitaron que me dejaran un día en el aeropuerto, mientras la comisión de derechos humanos del parlamento hacía la solicitud al Ministerio del Interior para que me permitieran el ingreso a Chile. Sólo pedían  24 horas para que el juzgado correspondiente tomara resolución. Desde el Ministerio y por orden explícita de Sebastián Piñera se dio una rotunda negativa y se extendió el mandato de que debía devolverme por donde llegué. Mi pasaporte fue entregado al vuelo que me retornó a Buenos Aires el 1 de diciembre. En la capital argentina compré de nuevo pasaje para Chile, y en cuanto pisé otra vez el aeropuerto en Santiago, me comunicaron que el juez me había suspendido la pena de extrañamiento y otorgado el permiso de ingreso por razones humanitarias, como consta en el oficio número 392 / 2011 de la Corte de Apelaciones, firmado por el Ministro de Fuero, Joaquín Billard Acuña. Pero la policía me metió en el mismo avión de regreso a la Argentina. Las autoridades del aeropuerto esgrimieron que el decreto por el caso Carol Urzúa debía contar con el permiso del Presidente de la República. Y aquí estoy en Buenos Aires, contigo, a un costado del Obelisco.’

 

 

 

‘MI CABEZA NUNCA SALIÓ DE CHILE’

 

Mientras la mañana bonaerense del domingo 4 de diciembre pone el sol en clave vertical, Hugo Marchant explica que las campañas previas contra el destierro ‘no tuvieron efectos prácticos. Además coexistían lecturas encontradas respecto de sus contenidos. Algunos compañeros planteaban que la Concertación nos había traicionado y por tanto, tenía una deuda con nosotros. Yo en cambio, postulaba que las banderas de los Derechos Humanos pertenecen al campo popular, es decir, la Concertación no podía traicionar algo que no era parte de su naturaleza política. Todo lo que hemos logrado ha sido resultado de la lucha; nunca ha sido por “buena voluntad” de las clases dominantes. En esas dos campañas quedé en minoría.’

 

-¿Y esta última campaña?

 

‘La organizamos con mi compañera, Silvia Aedo. Como el movimiento estudiantil está en pie de lucha, pensamos agregarnos con nuestras reivindicaciones. Compramos los pasajes en Finlandia hace tres meses y se creó en el camino con muchos el Comité Fin al Destierro Ahora. De más está decir que los recursos son escasísimos.’ 

 

-¿Qué pensabas hacer durante el eventual permiso para estar en Chile?

 

‘Ir a encontrarme inmediatamente con Guillermo Rodríguez, “El Ronco” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64759), para conversar. Salir a caminar y visitar viejos amigos con mi hija. Participar de alguna movilización social,  mirar las caras, escuchar a la gente. En fin, abandonar al ermitaño que dejé en Finlandia.’

 

-¿Qué lectura haces de lo acontecido hasta hoy?

 

‘Que cuando el Estado carece de fundamentos impone la represión. Como ocurre contra los movimientos sociales y populares.”

 

-¿Y ahora qué?

 

“La cancha está bien rayada. Los abogados no han detenido su labor. El viernes 2 de diciembre interpusieron un recurso de amparo a mi favor. Mi batalla por retornar a Chile no ha terminado.”

 

-¿Por qué alguien que lleva casi 20 años fuera de Chile en un país tan desarrollado como Finlandia todavía busca retornar?

 

‘A mí la dictadura no me derrotó. Yo me siento tan revolucionario como toda la vida. Y estoy retratado en los libros que ha escrito Guillermo Rodríguez. Finlandia me recibió en noviembre de 1992 con los brazos abiertos, pero allí yo he vivido como un ermitaño. Primero trabajé paleando nieve y en la actualidad me desempeño como gestor inmobiliario. Estudié sin terminar, Ingeniería en Automatización e Informática, pero nunca logré hacer la práctica profesional por mis antecedentes. Pero más allá de la calidad de vida que ofrece Finlandia, hacer lo que uno quiere no tiene precio. Mi vida no tiene sentido si no participo de la lucha política de mi pueblo. Mi cabeza nunca salió de Chile.”

 

 

“HUGO, NOSOTROS CONFIAMOS HARTO EN TI”

 

Mientras el periodista paladea una gaseosa, Hugo enciende un cigarrillo de humo sin raíz y piloteando su máquina del tiempo recuerda que ‘Desde los tres años de edad yo viví en la población La Palmilla de la comuna de Conchalí (zona norte de Santiago pobre) con mi familia. Esos terrenos entonces eran  viñedos. Mi madre compró un sitio ahí. Ella trabajaba de obrera en una fábrica  de calzado, y se le pasaba pensando en voz alta. Era muy activa en la población, en la junta de vecinos. Mi padre en su juventud fue militante del Partido Comunista. Corría comienzos de los 60’ y en mi casa se hablaba mucho de política. Mi madre siempre fue allendista. Yo trabajaba con ella en un taller que había donde vivíamos. En la secundaria, a los 13 años, fui elegido presidente de curso en el Liceo de Hombres Nº 12, muy cerca de la Municipalidad de Conchalí. Entonces era nuevo el establecimiento. Por mi parte no tenía ningún apuro de militar en algún partido político; no entendía las discusiones de los muchachos más grandes y mis ideas tampoco encajaban mucho. Yo pensaba que los cambios debían ser profundos. Me acuerdo que mi hermana trabajaba de empleada doméstica en la calle Vitacura (avenida de adinerados) y me impactaba mucho cómo vivía la gente rica. Me costaba comprender que mi madre laborara de 12 a 14 horas diarias en la fábrica, que mi padre también trabajara en la construcción, mientras en casa apenas teníamos para comer. Carecíamos de alcantarillado, el piso era de tierra y el techo de fonola. Sacábamos el agua de un ramal. ¡Y además había gente todavía mucho más pobre que nosotros: personas, niños, jóvenes, que nos pedían a nosotros para comer!’

 

Hugo aplasta el cigarrillo con el zapato y relata que ‘cuando tenía 8 años, mi madre llegó una noche de la fábrica mientras mi hermana la esperaba con una taza de agua caliente, y se echó a llorar, contándole a mi hermana que “Don Jesús”, el jefe de producción de la fábrica le propuso que yo pudiera comenzar a ir a la empresa donde me instalarían un tablero de diseñador y pasarme lápices, porque era posible que hubiera heredado las habilidades manuales de ella. “No quiero para ninguno de mis hijos el trabajo miserable que tengo”, dijo. A mí se me grabó ese episodio.’

 

También evoca que ‘en la época de la guerrilla boliviana (años 60’) escuché por radio la lectura de la carta de un joven chileno dedicada a su novia para ser publicada en caso de que muriera en esa decisión.  Me impactó mucho que un  muchacho de Chile partiera a pelear de esa forma a otro país y hubiera caído en combate. Yo tenía 14 años de edad. Comencé  a madurar la convicción de que yo no sería del Partido Socialista ni del Comunista, grandes organizaciones que no habían logrado realizar transformaciones de fondo en la sociedad. Entonces la revista Punto Final imprimía en sus ediciones “El mini-manual del guerrillero urbano”, del brasileroCarlos Marighella. Por primera vez tengo noticias de la existencia del MIR; que se hablaba de la lucha por el poder, que estaba Cuba, Vietnam, el barrio alto, mi población. Cuando apareció el Frente de Estudiantes Revolucionarios en 1971 (FER, brazo estudiantil de masas y parapartidario del MIR) en mi liceo, me incorporé de inmediato. Había algo que me chocaba en el FER, eso sí. El muchacho encargado, súper infantilmente,  andaba uniformado con un abrigo azul marino, bototos, pelo largo, lentes oscuros y una pistola inútil. Él decía que era un militante “clandestino”’, y agrega que ‘Yo leía la documentación del MIR y me sentía interpretado por ella. Entonces había que ser “simpatizante” primero que militante. El joven “clandestino”, frente a mis solicitudes de ingreso, me informó que antes que todo había que “asumir tareas”. Yo estaba dispuesto, claro. En mi liceo campeaba la Democracia Cristiana y venían las elecciones de la Federación de Estudiantes Secundarios (Feses). Por la noche un pequeño grupo empapelamos el establecimiento. El director del liceo me envió a buscar al día siguiente. Mientras esperaba mi expulsión, recibí a cambio un “última vez” y la colocación de paneles de propaganda por agrupación al interior del recinto escolar. Asimismo, participé en un par de asambleas pro MIR para los jóvenes de liceo. A una de ellas asistió Nelson Gutiérrez (fallecido por una dolencia hepática y diabetes el 11 de octubre de 2008 en Concepción, Chile). Quedé tremendamente impresionado ante un análisis de la situación política que hizo. ¡Era primera vez que le entendía a alguien y me sentía plenamente identificado! En otra oportunidad oí hablar a  Bautista van Schouwen (líder del MIR, detenido el 13 de diciembre de 1973, según El Mercurio, y posteriormente  desaparecido) y quedé con la boca abierta. En fin, terminó 1971 y yo aún no podía ser militante del MIR. Salí ese año del liceo e hice el servicio militar.’

 

-¿Para qué?

 

‘Quería conocer las fuerzas armadas por dentro, en especial, con la Unidad Popular en el gobierno. Lo hice en la Infantería de Marina. Los primeros 4 meses permanecí de recluta en el Fuerte Borgoño en Talcahuano, donde pocos años después torturarían a los marinos democráticos. Los dos comandantes de compañía que estaban en mi época, el capitán Koeller y el teniente Cáceres, luego serían los señores del horror. Fui de los conscriptos mejor calificados de toda la compañía, y hasta me condecoraron. Elegí irme el último año del servicio militar a Iquique (Norte Grande). En el regimiento era fuerte la discusión política. Nació una gran simpatía con los sargentos y los cabos, en especial con el Sargento 1º Flores. Cierta vez nos dijo “¿Ustedes creen que esa cagada de uniforme y fusiles es para ir a pelear contra los bolivianos y peruanos? No huevones. Es para hacer lo mismo que el ejército contra los mineros en la matanza de la Escuela Santa María en 1907, donde asesinaron a mi abuelo.” Como yo siempre tuve facilidades para las matemáticas y había que enseñar a la tropa, y, por supuesto, era un muchacho de izquierda, hicimos rápida amistad con el Sargento Flores. Dentro de la suboficialidad el grueso era allendista, mientras que en la oficialidad pasaba lo contrario. En 1972 la burguesía y el imperialismo organizaron el paro de octubre para desestabilizar a la UP.Días antes, el Sargento Flores me aclaró que toda la preparación militar oficial fue echa para atacar al pueblo y que “si nos envían a la calle, la salida es sin regreso”. La Infantería de Marina operaba en unidades pequeñas y sobre objetivos concretos. Un cabo democrático, dependiente del entramado antigolpista diseñado por el Sargento Flores, y con quien saldría  en la patrulla llegada la ocasión, me instruyó sobre la manera de reducir a los soldados “obedientes” del mando oficial. Todo el paro de octubre estuvimos en disposición combativa. El 72 acabó mi servicio militar y en la despedida, Flores me dijo “Hugo, nosotros confiamos harto en ti. Pórtate bien”. Nunca más supe de toda esa gente.”

 

 

‘EL PODER POPULAR ERA LA LUCHA DE CLASES DESPLEGADA HASTA DENTRO DE LOS PARTIDOS’

 

El mediodía rebota en el Obelisco cuando Hugo narra que ‘De vuelta a Santiago las cosas habían cambiado notablemente. En mi población funcionaba el Comité de Abastecimiento Directo. Todas las señoras estaban muy bien organizadas y a mí me habían reservado el cargo de delegado. En La Palmilla estaban todos juntos y revueltos: comunistas, socialistas, lo que hubiera, creando poder popular. Vecinos que jamás había visto mover un dedo u opinar sobre algo, ahora se encontraban activos y politizados.’

 

-¿Cuál era la contradicción esencial en el campo popular en ese momento?

 

‘Hablo de lo que mejor conocí. De las poblaciones La Palmilla, La Pincoya, Juanita Aguirre. Los sectores más avanzados estaban empeñados en construir poder popular, formular sus propias organizaciones de poder. Y por otro lado, algunos sectores del PC, el PS, el MAPU, el MIR y la Democracia Cristiana estaban asociados excepcionalmente allí, unidos en el discurso contra el poder popular y con el apoyo obsecuente, acrítico, al gobierno de la UP. Los partidos estaban cruzados por esta discusión en su interior. Era la lucha de clases desplegada dentro de los partidos.’

 

-¿Qué rol asumiste en tu territorio?

 

‘Se realizó una asamblea en la población dirigida por militantes del PC, el PS, MIR, MAPU y DC. Ellos sostenían que, en materia de distribución de mercadería, había que sostener una buena relación con los comerciantes porque de lo contrario llegaría el fascismo. La asamblea estaba cocinada, claro. Yo solamente podía hablar con el compromiso de apoyar la mesa que conducía el encuentro. Como estaba la DC, se había eliminado la palabra “compañero” de las intervenciones. Entonces decidí subirme a un mueble, pedir la palabra y defender las posiciones que consideraba más justas, como la promoción del poder popular. Desde entonces los vecinos comenzaron a invitarme a todas las asambleas, mientras comenzaron a llegar militantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), anarquistas, expulsados del MIR, etc. El objetivo era prepararnos para resistir el golpe de Estado que era inminente. ¿Pero cómo conseguir armas si no teníamos recursos?  En medio de esa dinámica, se dio el “tanquetazo” el 29 de junio de 1973 (ensayo y toma de temperatura de las FFAA para realizar el golpe poco después). Allí, casi por accidente,  participé en mi primera acción operativa. La idea era partir al barrio rico de Santiago, robar un auto y venderlo inmediatamente para comprar armas. En la acción misma -donde había militancia graneada o sin militancia como yo-, los otros compañeros se amilanaron e instintivamente tomé la iniciativa. Ahí me di cuenta con sorpresa para mí mismo, que las cosas con las que me comprometía las asumía sin vacilaciones. Desde la salida del servicio miliar no paré más. En las noches nos enfrentábamos a los grupos de ultraderecha de Patria y Libertad y la Brigada Rolando Matus que se tomaban los locales de las poblaciones. El tiempo tenía una dimensión distinta. Era como vivir muchos días en una hora. Y esta situación se repetía en otras poblaciones también. Abajo, las fronteras de los partidos políticos se habían transgredido en los hechos. Las políticas y discursos de Allende en orden a  que el pueblo es el propio sujeto de las transformaciones, se volvieron una realidad masiva. Fue el movimiento “natural” que desplegó la propia UP. La gente sola entendió que “ahora es cuando”.’

 

-¿Y el MIR?

 

‘Mi opinión, madurada en los años posteriores, es que el MIR, habiendo surgido como una generación revolucionaria, no logró superar lo que el propio MIR criticaba. En un partido revolucionario siempre va a expresarse también la ideología burguesa. Por eso, la lucha ideológica al interior del partido es una cuestión crucial. Es preciso el centralismo democrático y los congresos para readecuar las tácticas según el curso de la lucha de clases. Pero en el MIR las decisiones se tomaban en el estrecho ámbito del Comité Central únicamente. Es más, yo considero que el MIR no fue capaz de romper con la escuela estalinista. Ya en 1971 recuerdo que un militante del MIR me confidenció que estaba “la cagada” adentro porque un sector quería integrar la Unidad Popular y otro, no. (Mucho después, estando en el exilio en Viena, conocí dos miristas que ilustraban esa pugna. Uno era militante en el momento del golpe, seguía adentro, y el otro, Enrique Leiva, que había sido director de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, se había retirado en 1979. Era socialista y había participado en la fundación del MIR. Enrique siempre me alabó la conciencia de clase y me criticó la mala formación intelectual. Empezó haciéndome leer novelas de García Márquez. Luego me anunció que ya era hora de entrar a textos más contundentes y me confió el “¿Qué hacer?” de Lenin. Paso a paso comencé a entender las cosas, recién entre el 75 / 76, luego del golpe de Estado).’

 

-Ya llegaba 1973…

 

‘En el 73 comenzaron a manifestarse las vacilaciones, enmascaradas de argumentos políticos que le hacían el quite a la lucha frontal y a su preparación. En ese devenir, caí detenido y encerrado en la cárcel pública a fines de agosto de ese año mientras hacía propaganda, lanzando por la noche unos panfletos muy sencillos.  5 días antes del golpe terminó nuestra condición de incomunicados. Como no estábamos encargados reos, podíamos salir en libertad. El “Conejo” Grez –uno de los 119 asesinados por los servicios de Inteligencia de la tiranía en 1975 en Argentina-, anarquista y estudiante de Filosofía, que era de armas tomar y a quien el propio Miguel Enríquez expulsó del partido, con pistola en mano le exigió al responsable político del PS en Conchalí que gestionara nuestra salida de la cárcel. El sábado 8 de septiembre ya estábamos en la calle de nuevo, ¡con la fortuna de que los días lunes los tribunales no funcionaban!’

 

-¿Qué hiciste?

 

‘Me fui a la casa de mi polola y el martes fue el golpe, donde sufrí uno de los días más tristes de mi vida. En la población Juanita Aguirre los compañeros se me fueron encima a demandarme las armas prometidas para la resistencia. “Armas no hay”, les dije. Un grupo quería amotinarse con piedras y barricadas. No me quedó otra que pedirles que por favor no lo hicieran, que lo único que quedaba era replegarse y aprender a luchar en otras condiciones. Finalmente los convencí y se fueron todos. Con el “Conejo” Grez y otros pocos nos dedicamos a meter en las embajadas a los “cadáveres políticos” que resultaban muy peligrosos si caían en manos de los milicos. El encargado militar del PS de Conchalí, con entrenamiento en Cuba, ya se había deshecho de las armas que guardaba. Nos advirtió sin enrojecer que si “no me protegen, yo voy hablar”, así que lo trasladamos a una embajada. En eso nos la llevamos al principio. En la Plaza Chacabuco existía un restaurante donde nos reuníamos alrededor de 12 personas de Recoleta, la Pincoya, Conchalí, en un apartado. Era gente dispuesta a seguir luchando y que provenía de la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP), del ELN, del PS, del PC, de todo. En eso andábamos hasta que hubo la oportunidad de sacar al exilio –por intermedio de varios dirigentes del PS- gente que estaba mal, y a otros más jóvenes que estuvieran dispuestos a regresar. Era noviembre del 73’. Así que con unos pocos nos asilamos en la embajada de la India y sacamos la cabeza en Austria con Leonel Carreño.   Marcovich se fue a Bélgica. En Austria esperé largamente mi contacto para irme a Cuba, pero no pasó nada. Así es que me puse a trabajar remuneradamente.’

 

 

EDUARDO FERNÁNDEZ Y ENRIQUE LEIVA 

 

Hugo Marchant propone un paréntesis hecho de materiales de agradecimiento y homenaje. ‘A mediados de los 70 comencé a estudiar con Enrique Leiva. Y cuando, tiempo después, le conté que había solicitado mi ingreso al MIR, Leiva se enojó. Le expliqué que había estado todo ese período con la maleta hecha, que era joven, que debía elegir entre el PC y el MIR, que conocía los problemas internos, pero que el partido lo hacía uno también. Corría fines de 1977. Entonces Leiva me reveló asuntos del MIR que jamás me había comentado, como que la distancia de estatura política entre Miguel Enríquez y el resto de la militancia era sideral (con la excepción de   Bautista van Schouwen), y que Miguel equivocó la puntería cuando sobrevaloró su capacidad y no permitió que el partido se depurara íntegramente. “Por eso me fui”, sentenció Leiva, y agregó que le puntualizó a Miguel, “¿Qué pasa con la derecha del partido? ¿Con Nelson Gutiérrez? Porque la derecha puede adquirir formas tanto ultraizquierdistas, como abiertamente derechistas”.’

 

Y Marchant expone su memoria como una mano que sostiene algo que no se puede ver. ‘El otro mirista viejo que conocí bien fue al porteño Eduardo Fernández, que se desempeñaba en la unidad de Inteligencia  que dirigía Andrés Pascal en el partido, y que fue de los que salió “sin permiso” de Chile. De hecho, Fernández  partió a París a ofrecer explicaciones a Edgardo Enríquez (hermano de Miguel, tercer hombre del MIR, detenido y desaparecido en Buenos Aires, Argentina, el 10 de abril de 1976) que el dirigente no aceptó y lo envió a reunir dinero para la organización. A Pascal Allende le pasó otro tanto con Edgardo. En esa época llegó a Austria Erik Zott. Cuando cayó José Bordás, asumió la jefatura militar Zott, como tercer o cuarto hombre del partido. Había sobrevivido a la destrucción de la dirección del MIR en Valparaíso, y al centro de torturas de Colonia Dignidad. Eduardo Fernández y Enrique Leiva eran amigos, ambos provenían de Valparaíso y se conocían bien. Yo participaba de sus conversaciones, llenas de anécdotas y entretelones de los primeros años del MIR. Leiva se quitó la vida a fines de los 90’ y Fernández en 1986. Una frustración profunda y signada por la incomprensión los llevó a esa decisión, yo creo.’

 

 

LA OPERACIÓN RETORNO

 

-¿Y la famosa y trágica Operación Retorno?

 

‘En mi calidad de simpatizante del partido, pasó un compañero de la dirección regional a preguntar quién estaba dispuesto a retornar a Chile para hacerse parte de la resistencia. El hombre se entrevistó con cada uno de los miembros del local al que pertenecía y por fin me comunicó que yo había sido reclutado para cumplir las tareas del regreso. Al comienzo éramos 8 los comprometidos, pero a medida que se aproximaba la fecha de volver a Chile, se reducía la cifra. Al final quedé solo y partí  a recibir entrenamiento durante un año 4 meses en Cuba, donde me especialicé en logística, en el marco de un plan general que contemplaba una estructura de células clandestinas de trabajo. En esa especialidad éramos 5 compañeros, de los cuales reingresaríamos a Chile, dos.’

 

-¿Y luego de Cuba?

 

‘Volví a Austria para recibir las últimas instrucciones y despedirme. A solas, Enrique Leiva me dijo “te envidio”. Cada uno de los compañeros me manifestó lo mismo y alguno agregó que “simplemente no tengo el valor”. En el caso de Erik Zott fue distinto. “Lo único que puedo hacer es contarte mi experiencia”, y se largó en ese trámite. Él había alcanzado a conocer el trabajo de la Inteligencia de la dictadura y esa conversación fue riquísima.’

 

-Ya estabas listo para Chile…

 

“A los 27 años de edad, en noviembre de 1980 llegué a Chile. Volvimos varios compañeros que luego murieron en el intento guerrillero de Neltume y con quien participé en los cursos en Cuba. Mi teatro de operaciones fue en Santiago en la Fuerza Central, laborando en las tareas de logística.’

 

-Hay quienes plantean que la Inteligencia francesa, fogueada en Argelia, tenía permeado al MIR y sabía los detalles del retorno a Chile…

 

‘De eso no sé nada concreto. Lo que sí sé es que Nelson Gutiérrez había anunciado públicamente la Operación Retorno, incluso cuando todavía se estaba reclutando a la gente. La actividad era clandestina, pero no era difícil ubicarnos. Además que los servicios de Inteligencia europeos son muy sofisticados. A ello hay que añadir las dificultades que reportaba la falta de recursos de la organización, y que se conocía a quienes volverían. Nos manteníamos  compartimentados, pero de vez en cuando todos parábamos en el mismo sitio.’

 

-¿Cómo estaban las cosas en Chile?

 

‘Me encontré con lo que más o menos imaginaba. Los compañeros me corearon “bienvenido al frente” y que cuánto dinero llevaba. De los US$500 que traía me solicitaron 400. La organización se encontraba arruinada. No existían casas de seguridad, armas, ni fachadas. Nunca caminé tanto en mi vida. Carecía de medios hasta para el transporte público.’

 

-Pero pocos años después se voltearía el reflujo apabullante del movimiento popular con la crisis de la deuda…

 

‘En efecto. Sin embargo, en enero de 1981 la dictadura le dio un duro golpe a las Fuerzas Centrales del MIR cuando capturaron a Carlos García y detuvieron a buena parte de la militancia, entre ellos a “El Ronco”. Yo pienso que teníamos una concepción muy equivocaba de cómo operaba el enemigo. La dirección y cuadros medios del partido padecían un mal causado por los casos de Leonardo “Barba” Schneider (ex mirista, tornado en funcionario del Servicio de Inteligencia de la Fuerza AéreaSIFA), “El Fanta”, y otros, porque frente a los golpes que recibíamos, siempre buscaban una infiltración que pudiera explicar lo sucedido. Yo estimaba, por ejemplo, que si la represión nos detectaba, de inmediato nos mataría. Y que si ello no ocurría, era porque la tiranía nos había olvidado. Sin embargo, la realidad era muy distinta. Tanto ellos, como nosotros, cometimos errores. Después, ya en la cárcel, se dio una profunda discusión en el marco de cómo había sido diezmado el partido.’

 

-¿No tuviste encuentros casuales en el país?

 

‘En 1983 en Santiago, accidentalmente, me topé con el antiguo compañero que se disfrazaba de clandestino en los tiempos de mi secundaria en el FER y que nunca me permitió ingresar a militar al MIR. Él me dio una mirada entre que me ubicaba y no, y yo lo abordé con un saludo directo. Inmediatamente me respondió que “yo ya no soy el que tú crees. Ahora soy empresario, tengo una fábrica de pantalones y mi estadía en el MIR sólo fue la que tú conociste (1971). Sabía que andabas clandestino en el país y nunca me lo imaginé…” A lo que le contesté un simple “cómo nos cambia la vida”.’

 

-La resistencia reforzada ya se hallaba preparada para actuar…

 

‘En 1980 comenzaron a realizarse las primeras acciones contundentes, como el ajusticiamiento del Teniente Coronel Roger Vergara (director de la Escuela de Inteligencia del Ejército), las recuperaciones de dinero en distintos bancos y al mismo tiempo, y otras. Yo no participé en ninguna de ellas porque mi trabajo se centraba exclusivamente en la unidad de aseguramiento de la organización.’

 

-¿Cómo evalúas la iniciativa general del MIR en ese período?

 

‘Pésima. Pero para mí no era ninguna sorpresa, porque la Operación Retorno fue mal preparada desde el inicio. Lo más terrible es que por parte de la dirección del partido se efectuó una sobrevaloración de las condiciones para el tipo de lucha que emprendimos. El primer contingente del MIR que cayó justo después del golpe fue víctima de torturas atroces. Yo no puedo creer que de las mil personas que hayan pasado por esa experiencia, todas resistieran la represión salvaje. Hubo gente, claro, como Guillermo Rodríguez que salió de todo eso para continuar reagrupando compañeros y seguir la pelea. Son varios, es cierto. Pero son más quienes no estuvieron dispuestos a pagar los costos. También hay una buena cantidad que llevó adelante un buen trabajo en la retaguardia, en el exilio. Entonces para la Operación Retorno, la dirección dibujó proyectos de dimensiones imposibles ante los recursos humanos con que el MIR contaba. Faltaba la unidad ideológica necesaria y, por tanto, la disposición combativa para la misión. Por lo demás, ningún partido revolucionario tiene a todas sus fuerzas capacitadas para actuar en primera línea. El arte al respecto, es emplear a cada hombre y mujer en el mejor lugar que le corresponde, atendiendo sus habilidades. La Operación Retorno fue un derroche de oro. La dirección estaba empecinada en que los planes se cumplieran a como diera lugar. Y las debilidades eran palpables.’

 

-¿Pero no manifestaste lo que señalas?

 

‘Tuve una discusión con Arturo Villavela. A él me correspondía informarle sobre mi preparación logística y cómo concebía la tarea. A Villavela le molestó que fuera tan voluminoso el documento que le presenté. Abrió la primera página de mi informe y me indicó que yo tenía “serios problemas”, y  que “tú tienes que considerar que en Chile estamos frente a una dictadura militar y el ejército es profesional; y la única alternativa de triunfo que tenemos es a través de un ejército popular, profesional y revolucionario. Eso está concebido en nuestra estrategia”.’

 

-¿Por qué te hizo esas puntualizaciones?

 

‘Porque de acuerdo a mi análisis, a los estudios y la experiencia que había acumulado, quien hace la revolución son las masas. Por lo tanto, y según el contexto del Chile de entonces, por muy desolador que fuera el reflujo popular y terrible la dictadura, tendrían que emerger determinadas condiciones objetivas que dieran lugar a la irrupción popular mediante formas históricamente conocidas. Por eso para mí era preciso desarrollar desde ya toda clase de prototipo de lucha directa y armada para, estratégicamente, llegar a armar al pueblo. Se trata de intervenciones efectivas, exitosas, simples, con la convicción de que el propio pueblo será capaz de realizar políticas concretas mejores. Es decir, nuestra labor era crear condiciones mínimas materiales para que el pueblo contara con algo más que la piedra y el fuego para enfrentar al enemigo. En ese punto, Villavela me espetó que yo “estaba loco”. Le repliqué que de dónde saldrían los miembros de ese supuesto ejército revolucionario del pueblo. Finalmente quedamos en seguir la discusión después.’

 

 

DESESPERACIÓN  Y DEBACLE

 

No deja de mirar a los ojos Hugo cuando sintetiza que ‘En noviembre de 1982 lo único que quedaba de la Fuerza Central del MIR era nuestra unidad, la de aseguramiento. Y algo de la unidad financiera que dirigía Ginio Sperger. Aquí es imprescindible entender la relación que existía entre el hombre y el aparato. Hay un tipo de militante que jamás realizó trabajo público, de masas, que siempre se mantuvo al interior del aparato partidario, cautelando su funcionamiento endógeno. Y esta reflexión era vital porque la represión nos había castigado con acierto extraordinario. La situación política cambiaba diametralmente. Irrumpieron las marchas contra el hambre y las primeras protestas sociales. Es decir, la organización debía corregir su actuación, hacer un trabajo profundo en el pueblo. Pero ya la crisis en el MIR era honda.’

 

-¿Y tú en medio de la crisis?

 

‘De los tres años que estuve clandestino (80 / 83) muy escasamente participé en una reunión partidaria. Creo que fueron 4 veces. Un partido revolucionario debe siempre ser una organización de cuadros políticos, es decir que el militante condensa la política del partido, el militante es el partido. Mientras tanto, en la dirección se sufría una dura pelea entre Nelson Gutiérrez, Hernán Aguiló y  Hugo Ratier, como efecto de que  el MIR estaba aislado del pueblo y la represión nos vapuleaba neurálgicamente. Sobre todo en la primera línea de combate y no en otro lado.  En ese escenario nos llegó el mensaje de que había una postura muy fuerte al interior de la dirección que estimaba que entre nosotros existía un infiltrado, porque no se explicaba por qué la unidad a la que yo pertenecía todavía sobrevivía (!). A mí me pareció, por lo menos, descabellado. Pero yo tampoco contaba con argumentos fidedignos para fundamentar lo contrario. La escuadra financiera, 22 compañeros, se fue del partido casi en el acto. Paralelamente, en diciembre de 1982, apareció un artículo muy breve en el diario La Segunda (hijo vespertino de El Mercurio) donde se imprimió que el MIR estaba reducido a su mínima expresión y que no quedaba más que una sola unidad, fuertemente armada y militarmente bien calificada, y se mantenía dirigida por un ex cabo de la Aviación, como era la verdad. La dirección sacó de Chile a ese compañero rápidamente.’

 

-¿Qué hacer ante un cerco tan hábil sobre ustedes?

 

‘Se le ocurrió a la dirección que se realizara una operación de alta envergadura para ver cuál era la situación real.’

 

-¿Qué? ¿Planear una acción fuerte para detectar una eventual infiltración?

 

‘Jorge Palma Donoso, el jefe de la unidad,  me dijo que preparara armamento y que nos acuartelaríamos por un día y una noche. En la reunión, discutimos a “calzón quitado”. Lo más probable era que ya estuviéramos encuadrados por la dictadura. Todos convenimos en no aceptar salir en esas condiciones “con una cruz en la frente”. Sin embargo, según nosotros, el enemigo era incapaz de concebir solamente un tipo de acción por nuestra parte. No le interesaban los bancos ni la voladura de torres. Lo que no tenía contemplado supuestamente era que ajusticiáramos a uno de los suyos. Por tanto, asumimos el desafío de realizar una acción antirepresiva. Pero tenía que ser “diversionista” en términos de Inteligencia. Es decir, debíamos realizar maniobras que se leyeran como que estábamos apenas marcando el paso para mantenernos. No asaltar bancos, sino hacer operaciones de poca monta, como recuperar recursos en gasolineras, tanto para financiar la acción grande, como para distraer a la Inteligencia de la tiranía. El objetivo era montar una estructura clandestina nueva a partir del trabajo político que cada uno de nosotros tenía. En ese momento nos dimos cuenta que la cantidad de personas que confiaba en la resistencia era enorme. Asimismo, constatamos que constituíamos una fuerza operativa altamente cohesionada en lo ideológico-militar, y con potente disposición moral de combate. Confiábamos plenamente en una operación que significara una demostración de fuerza. En lo práctico, no trabajaríamos bajo ninguna fecha fija. El momento sería cuando tuviéramos preparados todos los requerimientos.’

 

-¿Qué curso tomaron las cosas?

 

‘Yo laboraba con Carlos Araneda. Asaltamos bombas bencineras, hicimos escuelas con la gente. Nosotros queríamos que el enemigo mostrara sus cartas. Como el golpe que daríamos sería duro, la respuesta sería peor. Incluso pensamos en que la operación no pudiera realizarse simplemente porque nos estuvieran esperando o nos capturaran antes de hacer nada. Nuestra apuesta principal estaba en la compartimentación. Ninguno de nosotros debía ni tenía cómo llegar a la dirección, ni tampoco entre los propios compañeros del equipo. Con la dirección el único que se vinculaba era el “Chico” Palma y se suponía que estábamos completamente desconectados. Los contactos eran mínimos.’

 

-Todo iba tal como lo organizaron hasta ese instante…

 

‘Así fue hasta el “Día D”. Todo el mundo se acuarteló y se realizó  la operación tal cual estaba planificada.’

 

-¿Qué hizo la dictadura?

 

‘La represión respondió cayendo sobre Fuenteovejuna y Jaraqueo (nombres de las calles donde habitaban militantes que fueron asesinados por agentes de la Inteligencia pinochetista, mientras otros ofrecieron resistencia armada), y capturaron al “Chico” Palma, Carlos Araneda y a mí. Mi turno ocurrió el 7 de septiembre de ese mismo año, a las 13:45, en San Pablo, muy cerca de Bandera. Yo venía llegando de un contacto realizado con Carlos Araneda en el cementerio de Maipú. Cuando viajaba hacia otro punto, noté algo extraño en el microbús así es que me bajé sin mirar hacia atrás. Vi a un policía de gendarmería que al advertirme abrió los ojos desmesuradamente. Iba a sacar mi arma cuando una mano me paralizó un brazo, otra mano el otro brazo, otra me jaló del pelo e inmediatamente me hicieron lo mismo en las piernas. Me metieron a un automóvil donde se percataron entre recriminaciones de las armas que llevaba encima, y me golpearon hasta dejarme anestesiado. “A la vida, no más”, me dije. En mi detención participaron alrededor de 30 agentes. Ahí comenzó el episodio con la Central Nacional de Informaciones (CNI).’

 

-¿Te trasladaron al cuartel de la CNI instantáneamente?

 

“Sí. Al principio me encerré en el discurso de que era un mero simpatizante de la resistencia, hasta que apareció un nuevo personaje que gritó “¡Qué va a ser simpatizante este huevón. Aquí yo soy el jefe y termina el hueveo!”  Deletreó mi nombre completo, mi nombre político correcto (“Manuel”), y a cada uno de los compañeros con los que trabajaba. Me consultó sobre Carlos García y si sabía lo que le había pasado. Yo respondí que no lo conocía personalmente, pero sí lo que le había ocurrido.  Carlos fue detenido con su mujer a quien, torturándola  en la “parrilla”, le arrojaron a su bebé mientras le aplicaban electricidad. El tipo, amenazándome, me dijo que acababa de tener en sus brazos a mi hija Javiera de 7 meses de vida. (Tiempo después, el propio Carlos García me contó que había soportado la tortura dos días). Entonces el funcionario me preguntó “¿Qué trato quieres hacer conmigo?”. Yo le repliqué, “¿qué trato podemos hacer si me tienes engrillado, con los ojos vendados, tienes a mi hija y mi mujer, y estoy en tu cuartel? ¿Qué capacidad de negociación puedo tener en estas condiciones?” Me dio un palmetazo y me espetó que “reconozcas lo que hiciste”. “¿Quieres que reconozca lo que yo hice en el ajusticiamiento de Carol Urzúa?”, manifesté, en tanto me corrigió “¡Mi general Carol Urzúa, concha de tu madre!”. “No tengo ningún problema”, terminé y me trasladaron a una celda.’

 

-¿Qué hiciste?   

 

‘En el calabozo me puse a pensar y pensar. Pasaron repartiendo comida y comí para asombro de mis captores. Ocurría que en esas condiciones el cuerpo me demandaba alimento por el desgaste energético. Incluso podía dormir, a menos que me despertaran. Cuando salí de la CNI, la doctora que me realizó el chequeo médico, me preguntó en qué fecha y hora estábamos. Acerté en la fecha y erré por 15 minutos de atraso en la hora. Me guiaba por la rutina de los milicos.’

 

-¿Qué pensaste?

 

‘Que la CNI decidía quién vivía y quién moría. En los periódicos ya había aparecido que habría pena de muerte para los autores del caso. Y a la CNI le interesaba corroborar quiénes habían efectuado todas las operaciones ligadas a los asaltos a gasolineras, el tema de los automóviles e información surgida por distintas vías. Y fundamentalmente, papeles con formas de escribir que encontraron en casa de Hugo Ratier y otros. Ahora, yo creo que cometimos un error grave cuando estábamos planificando el asalto a la segunda bomba de bencina. Éramos tres. Uno debía encontrar los lugares apropiados. El modo era el siguiente: nosotros reducíamos al taxista y luego lo llevábamos a un sitio donde meterlo en el portamaletas. Para el caso, fue en la comuna de La Florida que tenía calles anchas. Era mediodía, hacía mucho calor y no había un alma. Salvo un grupo de personas que nos topamos que estaba haciendo unos trabajos en la vía. Nos cercioramos de estar bien armados y llegamos al lugar convenido. Yo planteé que nos encontrábamos bajo vigilancia, pero mis compañeros me contradijeron. Cada una de esas operaciones tuve que relatarlas con lujo de detalles  a la CNI. E intentaba alargar al máximo las historias para que ganaran tiempo afuera. En un momento, uno de los agentes se molestó y me dijo que estaba mintiendo. ¿Pero por qué si conocían todo a través de sistemas de micrófonos? De hecho, el día que partí a acuartelarme justo antes de la acción, en el microbús, mientras me revisaba el cuerpo, me di cuenta de que me había quedado con las llaves de mi casa y como todavía tenía tiempo, me devolví tomando un transporte de vuelta para regresárselas a mi compañera. Los agentes de la CNI me recordaron el episodio, pero ellos lo interpretaron como una medida conciente de mi parte de contrachequeo. Nada que ver. Yo concluí que en realidad me querían vivo para fusilarme después. Es decir, efectivamente, la CNI nos tenía encuadrados. Y el único vínculo con que contaban para llegar a la dirección éramos nosotros, porque no quedaba nadie más activo.’

 

 

EL EXILIO SIN REINO

 

-¿No consideraste que la dictadura de algún modo, les permitió realizar lo planificado?

 

‘Algunos piensan eso. Sin embargo, yo creo que no fue así. Me baso en que la prensa de la época ya nos consideraba aniquilados y que sólo quedaba una base del MIR. Y que cuando comenzamos las acciones de poca monta, el régimen únicamente se dedicó  “a mantenernos” y que, por tanto, nunca podríamos dar un golpe serio. Es más, yo estimo que con la operación mayor los sorprendimos. Hubo acciones que no salieron ni en los periódicos ni en los interrogatorios. Yo creo que el ajusticiamiento de un general –que no estaba en su lógica- le generó un verdadero problema a la tiranía. A algunos generales, hasta ese momento, sólo la dictadura los había eliminado. Y además cometimos un desacierto. Después de la acción nosotros debimos haber regresado al lugar de acuartelamiento y esperado ahí lo que ocurriera. Pero luego de la operación cada uno se fue para su casa.’

 

-¿Y políticamente?

 

‘La Operación Retorno dio cuenta nítidamente de que existían diversos esfuerzos y proyectos al interior del partido, y que las diferencias al final se resolvían por consenso. Convivían estrategias insurreccionalistas, de guerra popular prolongada, tesis más conspirativas, etc. La dirección del MIR no se detuvo en la reacción represiva que recibiríamos en las condiciones de fragilidad en que nos encontrábamos. La dirección se obsesionó con una teoría basada en golpear con lo que hubiera, y blandió el argumento de la infiltración para explicar las innumerables bajas de compañeros y zanjar problemas en su interior. Pagaron y seguimos pagando muchos la ausencia de discusión colectiva. Y los sobrevivientes de la acción habríamos sido fusilados sino fuera por el movimiento social en alza y el surgimiento del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en ese período (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=113276).’

 

 

MIENTRAS TANTO

 

Hugo Marchant Moya tiene tras de sí el Obelisco. Su estadía en Buenos Aires quiere ser pasajera porque necesita volver a Chile, a esa lengua tumefacta que obliga a vivir de costado justo antes de caer al Pacífico. Hugo Marchant Moya lleva tanto gastando vista en fotografías, relatos a miles de kilómetros de su adolescencia y juventud, atrapado en el exilio, esa palabrota vieja y de rejas insondables, disciplinaria, castigo político que inventaron los griegos para equipararla con la pena capital.

 

Hugo nunca ha dejado de regresar a Chile. ‘Estuve preso desde el 7 de septiembre de 1983 hasta el día que partí al destierro. No fui liberado con el fin de la dictadura simplemente por la derrota política que sufrimos. Para la Concertación, bajo ningún punto de vista era posible la legitimidad de nuestra lucha. La salida de Pinochet había sido pactada y dentro de las condiciones y las convicciones de la Concertación, no estaban contempladas transformaciones en el modelo económico. Por un lado se sacaba de La Moneda al Capitán General,  y por otro lado, la Concertación ofrecía gobernabilidad y obtenía la administración ejecutiva del mismo ultraliberalismo reinante. De hecho, en una entrevista, luego de haber sido el primer Presidente elegido en las urnas post dictadura, Patricio Aylwin consultado por nuestro indulto a cambio del destierro, dijo que nosotros no estábamos en libertad, estábamos recibiendo nuestro castigo; y que los presos políticos éramos simples delincuentes con algún nivel de conciencia social.’

 

‘Vaya conciencia social’, piensa el periodista, y piensa en la solidaridad que se está organizando en ese mismo momento en Chile y en otros costados del planeta. También, con vergüenza, piensa en sus propios dolores, en sus muertos y sus militancias siempre atrasadas. Y contempla, con una libreta y un retrato fotográfico enmarcado de Gabriela Mistral bajo el brazo, a Hugo mientras se devuelve sobre sus pasos y le da un saludo como el de Guillermo Rodríguez la última vez que lo vio, en medio de una marcha de más de 100 mil estudiantes en Santiago de Chile, hace 4 meses atrás que parecen años.

 

 

Diciembre 6 de 2011   

Chile: “Los estudiantes no necesitamos a la clase política para vencer. Necesitamos a los trabajadores y al pueblo”

Chile: “Los estudiantes no necesitamos a la clase política para vencer. Necesitamos a los trabajadores y al pueblo”
  • Entrevista con el candidato de la Lista I para la FECH, Felipe Ramírez.

 

 

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

 

Los próximos 5 y 6 de diciembre cursarán las elecciones generales de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), agrupación de la principal casa de estudios superiores tradicional del país andino, originalmente pública, nacional, gratuita, laica y estatal, pero desde los tiempos de la tiranía y la Concertación, arrojada al autofinanciamiento, a una subvención fiscal insuficiente y administrativamente diezmada a través de la diáspora de las universidades regionales salidas de su vientre.

 

Podrán participar en los sufragios más de 20 mil estudiantes ante un cuadro electoral donde compiten 9 listas. Ilustrando la peregrina situación de los sectores progresivos en Chile,  5 de las ofertas reivindican la izquierda (Creando Izquierda, Izquierda Estudiantil, Nueva Izquierda, ¡Abran paso a la lucha!, y   Luchar, creando universidad popular). Una de la Concertación denominada Nace (DC + PPD); dos de derecha (CDU Atrévete a pensar diferente (RN) y La Chile Para Todos,  la solución es naranja! (gremialista)); y una formada por quienes acamparon en la Casa Central de la universidad (República Independiente, Autárquica y Anárquica de la cochina). Los 5 cargos de la nueva mesa directiva se prorretearán proporcionalmente de acuerdo a la cantidad de votos que obtenga cada postulante.

 

Mientras quien suscribe lee un correo urgente que denuncia que, una vez más,  la policía militarizada asaltó esta madrugada territorio mapuche de “Temucuicui, en la Comuna de Ercilla. Son unos 200 carabineros, con armamento, disparando a las casas y a la gente, niños incluidos, bombas lacrimógenas. Enorme y descontrolada violencia”, por medio de skype se realiza la siguiente entrevista con el candidato que encabeza la Lista I para las próximas elecciones de la FECH, Felipe Ramírez Sánchez.

 

Felipe (23 años) expresa el proyecto del Frente de Estudiantes Libertarios, colectivos independientes, Praxis, Igualdad, y Auka-Mapu, y cursa su último año de periodismo en el Instituto de la Comunicación Imagen de la Universidad de Chile, donde presidió el centro de estudiantes. Se ha desempeñado como comunicador social en el periódico de papel y digital El Ciudadano, y haciendo largas caminatas como trabajador de Correos de Chile. Felipe Ramírez proviene de una familia graneada políticamente que recorre todo el espectro existente.   

 

-¿Cuáles son los aspectos esenciales del programa de tu lista?

 

“Fortalecer el movimiento estudiantil y articularlo con el movimiento social (trabajadores y pobladores); la educación como un derecho social fundamental de los pueblos y no una mercancía, que esté asegurada por el Estado en su conjunto y ligada a cada persona y colectividad; la construcción de un sistema de enseñanza pública popular y de excelencia.”

 

-Ustedes hablan de un diseño de universidad otro…

 

“Sí. Junto con las modificaciones a sus formas de financiamiento y a los currículos, nos interesa abrir el debate más amplio posible respecto de la orientación de la educación superior en el país, el rol de la universidad, su relación con el mundo social. La universidad debe superar los ámbitos educativos convencionales y dedicarse también a la producción de conocimientos asociados a los derechos laborales, medioambientales, de género. El objetivo superior es crear un proyecto de país que provenga desde abajo, desde las grandes mayorías hasta ahora, subordinadas.”

 

-¿Y cuáles serían sus determinaciones?

 

“Las del socialismo.”

 

-¿Cuál de sus versiones?

 

“Una sociedad que se construya sobre la decisión participativa de todos y todas, lejos de un Estado y sobre la base del movimiento social ‘en poder’, bajo el control de la producción y administración económica del conjunto social.”    

 

 

“ES PRECISO ‘TIRARSE A LA PISCINA’”

 

 

-¿Por qué estimas que se ganaron la posibilidad de conducir la FECH?

 

“El espacio nació a lo largo de los meses de movilización y cristalizó en la actual confluencia que represento. Ocurrió que el énfasis de las distintas agrupaciones en el trabajo diario era muy parecido; territorial, de base, junto a organizaciones sociales. Y nos encontramos de cara a las elecciones de la FECH sin una alternativa de carácter estratégico que empatara con nuestra visión, diferente a la de la izquierda convencional. Como nunca antes, los estudiantes están empoderados. No es responsable soslayar esta posibilidad histórica. Resulta preciso ‘tirarse a la piscina’ para transformar la institucionalidad estudiantil vigente.”

 

 

“EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL ES UN RESULTADO HISTÓRICO”

 

 

-¿Qué evaluación hacen del movimiento de este año que termina, en el medio vaso lleno y en el medio vaso vacío?

 

“No conseguimos los objetivos que habíamos comprometido en la movilización. No logramos la educación gratuita y la desmunicipalización de la enseñanza escolar no está resolviéndose como lo demandan los jóvenes. Sin embargo, lo vivido y lo luchado es incomparable con procesos sociales anteriores. Hubo objetivamente un acompañamiento ampliado de la sociedad a través de protestas concretas, como los ‘caceroleos’ y las marchas nocturnas en un sinnúmero de comunas de todo Chile. Existe un avance tangible del movimiento social. Ahora bien, nosotros estimamos que el movimiento no ha terminado. Los estudiantes no se fueron ‘para la casa’. Ya existe una fuerza para enfrentar un nuevo ciclo de lucha en la calle, incorporando a los estudiantes de la enseñanza técnica, los institutos profesionales. ¿Cómo los integraremos a la Confederación de Universidades de Chile? Y los estudiantes ya están en condiciones de ser parte sustantiva de un eventual movimiento popular general. Y no sólo por lo que ha ocurrido estos meses. En rigor hay un largo trabajo anterior sin el cual era imposible lo acontecido. Es decir, el movimiento estudiantil es un producto de acumulación de fuerzas, es un resultado histórico.”  

 

-¿Qué rol le asignas a los trabajadores?

 

“Si no  paralizan los sectores económicos estratégicos, como los portuarios, los forestales, los mineros del cobre, el comercio, el retailer, la banca, simplemente los estudiantes no podemos ganar.”

 

-¿Y los estudiantes de secundaria?

 

“El gobierno se ha ensañado con los escolares. Han sido los más duramente reprimidos por un lado, y políticamente el Ejecutivo ha adoptado una ofensiva privatizadora y cerrado establecimientos municipalizados, por otro. Aquí urge la alianza y la solidaridad más férrea y concreta.”  

 

 

Nota de periodista: En pos de la unidad, se están realizando gestiones para  entrevistar a candidatos de otras listas que representen las demandas originales del movimiento estudiantil chileno.

 

 

Noviembre 26 de 2011

Los profesores de Buenos Aires contra la ‘chilenización’ de la Enseñanza Pública

Los profesores de Buenos Aires contra la ‘chilenización’ de la Enseñanza Pública

 

‘Soy profesor en un liceo obscuro,

 He perdido la voz haciendo clases.

(…) Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.

(…) Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.’

Nicanor Parra, de Autorretrato

Por Andrés Figueroa Cornejo

 

 

Mariano Denegris (37 años) es secretario de prensa electo de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la provincia de Buenos Aires, sección de la confederación nacional de educadores  de Argentina. Lleva 16 años como maestro de grado y profesor de media. Trabaja haciendo clases de Lenguas en la secundaria de la Escuela Nº 2, en una de las zonas más pobres de la Ciudad donde la comunidad votó el nombre de ‘Ernesto Guevara’  para el establecimiento.

 

En Argentina la educación es obligatoria desde la preescolar (5 años) hasta la secundaria completa. Bajo la administración antipopular de Carlos Menem, se provincializó la responsabilidad estatal de la enseñanza, camino hacia la municipalización educativa, tránsito previo a la privatización del sistema escolar. Entonces, los docentes ayunaron por turnos frente al Congreso durante 3 años (1997-2000), resistiendo las políticas de Menem.

 

Históricamente, el multifacético liberal  Domingo Faustino Sarmiento (que fue presidente argentino, capitán del Ejército, promotor de bibliotecas populares y del fútbol, fundador de observatorios astronómicos, de academias  y escuelas, salvó ileso de un atentado porque se le reventó el trabuco a su sicario; ejerció la pedagogía, sufrió el exilio, se ensañó contra los pueblos originarios y  escribió sobre casi todo)  inauguró tan alta preocupación por la formación y la cultura, que el día de su muerte en Paraguay, el 11 de septiembre de 1888, es la fecha en que toda Latinoamérica  celebra el  Día del Maestro. De hecho la ley que cautela la obligatoriedad, gratuidad y laicicidad de la enseñanza primaria –que no su realización inmediata- se dictó en 1884, es decir, 26 años antes que en Chile.

 

Ya a mediados del siglo pasado con Perón, se profundizó la cobertura y alcances de la escuela media y la técnica. En 1966 se produjo un punto de ruptura con el golpe de Estado de Juan Carlos Onganía y su ‘noche de los bastones largos’ que fulminó como un rayo el desarrollo de las universidades públicas y envió al exilio a buena parte de la intelectualidad. Peor cosa ocurrió con la tiranía que ofreció su muerte larga y su peste desde el 24 de marzo de 1976. Se traspasó a las provincias por primera vez, la administración de las escuelas primarias. Esa política fue retomada por Carlos Menem en los 90’. Los objetivos estaban asociados a la destrucción de la enseñanza, los servicios y la inversión públicas, dictaminados por las instituciones tutelares del crédito mundial. La enseñanza se fue a las provincias, pero no así el presupuesto necesario.

 

‘Por eso en la actualidad las provincias más ricas pueden tener escuelas un poco mejores y las provincias pobres un poco peores’, explica el dirigente docente Mariano Denegris.

 

-¿Y qué efectos ha tenido?

 

‘Ha crecido la educación privada en desmedro de la pública en los últimos 10 a 15 años. En la Ciudad de Buenos Aires la mitad de los chicos va a escuelas públicas y la otra mitad a las privadas.’  

 

 

‘MACRI BUSCA DISCIPLINARNOS’

 

 

El ultraliberal gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mauricio Macri, recién reelecto para 4 años más, no sólo es enemigo de la educación pública, sino que también es el único admirador que queda del Presidente chileno Sebastián Piñera.

 

Denegris señala que Macri quiere terminar ahora ‘con el procedimiento legalizado y legitimado a mediados de la centuria en el Estatuto Docente, donde está claramente estipulada la carrera profesional, y quiénes y cómo se eligen a sus jurados en materia de concursos, mérito y transparencia’.

 

En Argentina, la carrera docente y el modo de establecer los ascensos y cargos se realiza a través de juntas, ‘que son organismos de co-gobierno donde participa el Ejecutivo provincial de turno con docentes electos por sus pares’.

 

Macri desea obsesivamente eliminar la presencia de educadores en el proceso de la carrera docente y concentrar ‘todos los resortes en el poder ejecutivo’.

 

En la Ciudad porteña, donde existen alrededor de 55 mil profesores, hasta ahora, cada Junta de Clasificación está compuesta por 9 miembros. 4 ingresan a las juntas por votación mayoritaria de los maestros, dos por votación de minoría, y 3 por el poder ejecutivo. ‘Este es el sistema que pretende derogar el gobernador provincial’, sentencia Denegris.

 

Las juntas en cuestión funcionan por área, nivel y modalidad. Los niveles están organizados en los jardines infantiles, primario, secundario y terciario. La modalidad corresponde a las escuelas técnicas y comerciales. Y las áreas se refieren al tipo de conocimientos expresados curricularmente. En Buenos Aires existen 14 juntas. Cada dos años se votan y botan a la mitad de sus miembros. Con 100 firmas de profesores puede postularse el maestro que se considere apto para ser parte de una junta. También se presentan por listas sindicales.

 

La última votación se efectuó el 3 de noviembre recién pasado. Nunca había sufragado tanto profesor. Y pese a que las juntas están constituidas, ‘Macri quiere derogarlas y concentrar sus fueros en el poder ejecutivo de la provincia’, dice Mariano Denegris y agrega que ‘ese diseño e imposición es equivalente a una oficina de recursos humanos de una empresa cualquiera. Macri dirige un gobierno de impronta empresarial’.

 

-¿Y que hizo Macri durante sus primeros 4 años de gobierno?

 

‘Avanzar contra la escuela pública mediante políticas de vaciamiento, reivindicando el modelo chileno. Intentó eliminar las becas de estudio para los estudiantes secundarios; prohibió a los docentes denunciar por los medios de comunicación los problemas de los establecimientos; trató de bajar la calidad de los alimentos de los comedores escolares, poniendo soja donde había carne. Asimismo, quiso cerrar 82 grados de la escuela pública, aduciendo que no existía matrícula suficiente, cuando la había; y pidió a los rectores de los establecimientos de secundaria que acusaran a la policía a los alumnos que participaban en las protestas y tomas por problemas edilicios. Pero en definitiva, la resistencia organizada de los profesores, estudiantes y las propias juntas calificadoras lograron detener la mano que privatiza y reprime del señor gobernador.’

 

-¿Y qué quiere hacer ahora contra Fuenteovejuna, digo, contra la comunidad docente de Buenos Aires?

 

‘Disciplinarla, disciplinarnos. En sus primeros 4 años pretendió acabar con la escuela pública y no pudo por la acción de los maestros. Ahora entonces, busca atemorizar y controlar a los docentes mediante el acceso al trabajo.’

 

-¿Qué criterios empleará Macri para ello?

 

‘Él habla de métodos objetivos porque ya no lo determinarían personas, sino que una computadora. Es decir, como si el uso de la informática fuera sinónimo de transparencia. Es el gobierno de la tecnocracia interesada contra el Estatuto Docente y la enseñanza pública.’

 

-¿Cuál ha sido el camino para llegar hasta aquí?

 

‘En octubre de 2011 ya se había anunciado la eliminación de las juntas con participación de educadores electos. A pura lucha, paros y movilizaciones realizamos las elecciones el 3 de noviembre. Al día siguiente el gobierno provincial quiso sancionar igual no más su proyecto, sin éxito. El martes 8 pasó al recinto de la legislatura y su fecha probable quedó para el próximo 24 de noviembre.’

 

-¿Y cuáles son los salarios y condiciones de trabajo de los profesores? ¿Tienen que ver con las juntas?

 

‘Las juntas no discuten eso. Se trata en mesas salariales. A nivel nacional se negocia un piso. En Buenos Aires las 15 horas de trabajo semanal se pagan a $2.500 pesos mensuales (alrededor de US$600), y con 30 horas, el doble. Luego ya no es proporcional el número de horas trabajadas con el sueldo, que después de los $5.000 pesos  (US$1.200) comienza a bajar. Y sobre las condiciones laborales, en general son malas y en algunos casos, peores. El sector inicial y primario está muy abandonado por la planificación del sistema educativo. No se incorporan reformas capaces de dar cuenta de la nueva realidad de la sociedad y los estudiantes. Y no solamente en términos curriculares, sino también de organización escolar. Mientras en la secundaria existen apoyos docentes de preceptores, psicólogos, psicopedagogos, tutores; en la escuela primaria hay un puro gabinete psicopedagógico cada 20 establecimientos. Nosotros demandamos dos profesores por curso debido a la sobrepoblación escolar en el aula. Además tendría que haber un preceptor ligado a tareas administrativas. Los maestros están recargados de funciones y falta presupuesto provincial para estos requerimientos. Al respecto, Macri ha bajado los recursos para la educación pública y ha aumentado los subsidios a la enseñanza privada.’

 

-¿Cómo es observada la enseñanza pública escolar por el conjunto de la ciudadanía bonaerense?  

 

‘Hasta hace unos 30 años, el chico que no aprobaba en la escuela pública debía emigrar a una privada. Ello se ha revertido. Ahora la escuela pública es para los pobres y la privada para los sectores medios y ricos. Estamos frente a una alta segmentación. De todos modos, la idea de escuela pública todavía se mantiene bien valorada en el imaginario de la gente. Es un bien cultural que aún queda.’

 

 

‘SI SE PRETENDE TRATAR ESTA POLÍTICA SIN NOSOTROS, PROMETEMOS CONFLICTO’

 

 

-¿Cómo han enfrentado la opinión de que su lucha está lejos de ser corporativa?

 

‘Los padres de los chicos y los propios chicos entienden y están de acuerdo con que la elección de cargos no puede quedar al arbitrio amistocrático del gobierno provincial de turno, porque ello no garantiza contar con los mejores maestros en los lugares adecuados. Incluso participan en nuestras movilizaciones.’

 

-¿Aunque deba extenderse el período lectivo?

 

‘Eso lo consideramos una bravuconada y amenaza del gobierno provincial.’

 

-¿Cuáles son las expectativas del movimiento docente?

 

‘Las movilizaciones actuales han sido las masivas de los últimos años. Hemos realizado hasta el momento 5 días de paro con un nivel de acatamiento de más del 90%. El gobierno ha sacado el pie del acelerador y la discusión del nuevo proyecto se postergó para el 24 de noviembre, cuando estaba dispuesto para mucho antes. Hemos logrado que no se apruebe la medida. Nosotros proponemos un cronograma de discusión en todas las escuelas para democratizar el problema y su solución. Queremos un diálogo en serio con participación plena de los trabajadores y la comunidad escolar. Si se pretende tratar esta política sin nosotros, habrá conflicto. La semana antes del 24 de noviembre pararemos una carpa frente a la legislatura provincial por el momento.’

 

 

12 de noviembre de 2011

¿Cómo respira el movimiento estudiantil universitario en la región de Concepción?

¿Cómo respira el movimiento estudiantil universitario en la región de Concepción?
Resumen.cl
A casi cinco meses de movilizaciones, repasamos los eventos e ideas que se han definido en torno a ellas; buscamos a un grupo representativo de dirigentes y participantes de base en el movimiento estudiantil para recoger sus impresiones en torno a estos hechos.

El análisis tiende a ser positivo para los estudiantes entrevistados, pese al cansancio y las incontables asambleas. Existe la necesidad de sacar cuentas, a pesar de que no está claro el que las movilizaciones acaben, y esto se trasluce en las opiniones de la mayoría de los entrevistados.

Primero indagamos acerca de los logros que en las diversas casas de estudios superiores, ha generado el movimiento estudiantil.

Esteban Valenzuela (FEC) señala: “El principal logro es netamente político, se ha alcanzado un nivel de organización, de comprensión y compromiso de la realidad de parte de los estudiantes...ahora hay una unidad, quizás no tan fortalecida todavía ni tan madura, lo que se está comenzando a gestar”. Por su parte Claudio Briceño (FEUBB) reflexiona: “El retornar a lo ciudadano, hacer cambiar un poco la mentalidad de lo que debiese ser la educación y del mismo modo empoderar a nuestros compañeros, muy acabadamente, con respecto al tema de la gratuidad, por lo menos acá en la universidad hemos decidido luchar hasta el final”

En la constantemente desalojada UCSC Juan Carlos Contreras (Periodismo) nos comenta que: “Mirando hacia los resultados, el progreso que ha existido es la concientización del alumnado, de forma creciente y llevando a la acción, a las tomas, a los paros...los colectivos de la universidad están trabajando de forma organizada, esas son muestras de que el movimiento estudiantil está creciendo”.

Para Andrea Vargas (FEUTFSM, sede Concepción): “El principal logro ha sido la concientización, ha costado mucho porque el 2009 tuvimos un cierre de semestre donde muchos alumnos se vieron perjudicados después de 35 días de paro, el 2010 terremoto, entonces mucha gente se asustó...la conciencia social que volvió en la Santa María de Conce y que le hizo falta el año pasado”

Hay un elemento a evaluar en torno a la dirigencia y el rol que han jugado en este movimiento, Valenzuela indica que: “En la Universidad, como federación hemos tratado de impulsar el empoderamiento de los estudiantes en sus espacios, que tengan capacidad de decidir, de trabajar dentro de sus asambleas, de sus facultades, de sus carreras porque esa organización, que se llama de base, son las organizaciones que mandatan las decisiones...y nutren la discusión a nivel nacional”.

Por otra parte, Briceño acota: “Nosotos estamos aguerridos, estamos con los chicos, buscamos las formas de hacer las cosas, hemos logrado sobrepasar las dificultades, para no crear un conflicto en lo interno...todo el esfuerzo se transforma en alegría, ya una marcha no cansa, nos da alegría, orgullosos de lo que representamos”

Vargas agrega acerca del tema: “El rol de la federación ha sido empezar la pega, ahora con nosotros trabaja mucha gente...hemos conseguido sumar, así como hay gente que no quiere nada con la federación, pero hemos trabajado super democráticamente, aquí somos siete y tenemos que ver todo el tema de la U, se ha informado, se ha concientizado, ya para la próxima no va a costar tanto que salgan a luchar”.

En la Universidad católica penquista vimos la situación desde la perspectiva de las bases, Suyin Rodríguez (Lenguaje, UCSC) nos señala: “Nosotros le hemos propuesto a la federación la toma y ellos han tenido que asumirla como tal, ellos llevan a la Confech nuestra posición y no las posturas que ellos tienen, se ha visto el apoyo de ellos últimamente porque han tenido que asumirlo”.

En la misma casa de estudio, Juan Carlos Contreras indica: “La federación se mostraba esquiva en cuanto a la movilización...estamos ocupándolos como un herramienta, por ejemplo a la Confech está viajando un reresentante de la federación y otro de las bases, eso da muestras de que la federación está trabajando al alero de las bases”.

El desempeño de las autoridades universitarias, en el marco de las movilizaciones es un factor que ha definido una gran parte de los conflictos en las universidades. Valenzuela nos define la situación en el campanil: “La autoridades universitarias se han mantenido en un status quo bien frío, intermedio, en el sentido que no han tomado postura ni en contra del movimiento ni tampoco a favor, se ha logrado mantener un diálogo y no centrar este conflicto en lo interno, se ha logrado mantener una cierta estabilidad... A nivel nacional, la postura que han tenido también ha sido bien fría, a veces perjudicial para el movimiento, desde el momento que no toman una postura como Cruch frente a las demandas estudiantiles, que sea de real compromiso con lo que nosotros estamos exigiendo”.

En la Universidad del Bio Bio, Briceño lo ha visto así: “Los estudiantes han dicho que las autoridades debieran pronunciarse sobre ciertos temas, aun así no desconocemos lo que han hecho las autoridades, el Rector dentro del senado ha puesto el tema de democratización, se estaría trabajando en un seminario triestamental sobre democratización... pero las cosas las hemos conseguido en la calle, lametablemente quizás no es el mejor medio, pero es con lo único que podemos hacer presión”

Para los estudiantes de la católica este ha sido un aspecto central en su movilización, David Marín (Filosofía, UCSC) dice: “Durante todo el año hemos sido reprimidos por las autoridades, no han llamado nunca al diálogo, ellos tienen una postura política sobre ideologizada, ni siquiera están velando por las dependencias, son gente de derecha...que actúa tratándonos de bandidos, de tontos, de lumpen”.

En la Santa María, el panaroma que define Vargas es el siguiente: “Al principio estaba todo bien, apoyando...ahora las cosas están chocando un poco, aquí no nos están respetando las autoridades ni a la movilización, ni a la federación y ni a los centros de alumnos no nos abren las puertas. Ayer mis compañeros fueron a funar al subdirector mientras almorzaba, a decirle que tenía que respetar el paro, se ve una falta de respeto al no permitir que los estudiantes nos movilicemos”.

En lo referente al rol de las federaciones independientes al interior de la Confech, cuestión de permanente discusión entre los estudiantes movilizados, hay definiciones de muy diverso tipo. Para Valenzuela, este elemento está claro: “Nosotros no nos consideramos de ultra izquierda ni mucho menos, nos damos cuenta que la llamada izquierda, representada por el Partido Comunista, realmente no tiene nada de izquierda, nosotros simplemente estamos representando los intereses estudiantiles, que históricamente han sido vendidos por los partidos políticos que hoy día buscan adentrarse en el conflicto y en el movimiento”

Andrea Vargas señala sobre lo mismo: “Lamentablemente no hemos podido asistir mucho, porque la universidad nos tiene retenida la plata de la federación. Ahora el maquineo de la Camila Vallejo y los partidos políticos, cuesta hacerles entender que el movimeiento es del pueblo y no del PC. Ahora hay unanimidad en que hay que seguir luchando dentro de la misma Confech”.

Por su parte, Briceño propone la siguiente lectura: “Hemos participado arduamente del Confech, tenemos que repartir los roles, logramos modificar toda la estructura de lo que es la mesa ejecutiva y hoy tenemos algo bastante más parejo, antes la mitad de la mesa ejecutiva pertenecía al zonal metropolitano”.

Fuera de la federación, pero en permanente seguimiento de su desempeño, los movilizados de la Católica hacen su evaluación, Suyin Rodríguez comenta que: “La dificultad ha sido la amenaza de los desalojos, permanentemente, eso nos ha impedido organizarnos y hacer trabajos más efectivos dentro del período de tomas y paros...este proceso no se había dado antes y los lazos se han dado durante la movilización.”

David Marín agrega: “Relacionándose, movilizándose la gente se informa de una manera autónoma, porque los medios de comunicación masivos se encargan de mal educar a las personas, a la par con el gobierno se encargan de acallar a los movimientos”.

Diversas marcas han signado el desarollo y acercamiento del movimiento estudiantil de la región. En el caso de la universidad penquista este componente tiene una definición, que Valenzuela grafica así: “Esta movimiento ha logrado poner sobre la mesa de manera concreta los problemas educacionales que tiene el país, la población ha logrado entender que la educación es un tema que nos compete a todos, no solamente a estudiantes y profesores, también a la mamá, al abuelito, al trabajador, al poblador, por ende, se han logrado lazos más estrechos, compromiso y solidaridad... vemos que nuestros padres tienen un trabajo totalmente precarizado, en condiciones miserables, con un sueldo demasiado bajo que no alcanza para vivir y todo esto obedece a un mismo problema que viene de una misma raíz”.

El dirigente de la Universidad del Bio Bio, Claudio Briceño señala: “Hemos visto que la participación de los estudiantes es bastante buena, efectiva, por lo que decía anteriormente, el empoderamiento, de la creatividad que han tenido, del cómo plantearse y seguir luchando...en algunas áreas hemos logrado trabajar en forma triestamental en conjunto con los funcionarios y académicos”.

En la Santa María la marca de este movimiento se da en la relación con los medios y la represión, Andrea Vargas aclara: “Para nadie es desconocido que la prensa habla por los intereses del gobierno, el día del desalojo entró prensa por orden de la universidad, no puedes pedir que la universidad esté intacta después de un mes y medio de toma. La Radio Bio Bio declaró que se encontraron condones, que estábamos ocupando laboratorios...los laboratorios nadie los tocó, por eso los compañeros, sin que la federación lo dijera, fueron a funar a la Radio Bio Bio, quizás fue un error de un peridoista en particular que vino”.

Para los colectivos de la casa de estudios católica, el acento está puesto en la organización, Juan Carlos Contreras señala que: “En base al trabajo de los estudiantes, que no estando apegado a una estructura de federación son capaces de organizarse, nosotros vemos un futuro promisorio, el que se estén organizando colectivamente, por carreras, se hacen lazos de amistad, de debate”.

David Marín agrega: “Los colectivos están apelando a una nueva forma de hacer política, desde las bases se puede generar horizontalidad y un protagonismo mayor que esperar que una representatividad haga las cosas por ellos. Destacamos el sentido popular y revolucionario, de crítica férrea al sistema que nos ha entregado una mentira como educación”.

Para finalizar, debemos reconocer el enorme esfuerzo de todos y todas quienes participan de las movilizaciones en nuestra región, el recuento final no se puede hacer aún, pero ya debemos comenzar a hacer evaluaciones, esto en la perspectiva que nos señalan los estudiantes: que lo mejor está por venir, ya que esto recién comienza.

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David Harvey: “La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda”

David Harvey: “La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda”

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
El geógrafo marxista inglés,  David Harvey, dictó una conferencia titulada “Crisis Actual del capitalismo: ¿hacia una ruptura de la división territorial del trabajo?” en el aula 108 de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires el pasado 4 de octubre, a salón abarrotado y donde en una de sus paredes se ilustran fotográficamente los rostros inolvidables de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar que estudiaban allí en los años del espanto.
 
 
A sus 76 años habla sin apoyarse en apunte alguno y con ímpetu adolescente. El autor de  ‘Limits to Capital’ (1982) enfrenta con simpleza y al hueso a un público mayoritariamente joven y arranca desde su particular perspectiva analítica y temática sobre las razones y movimiento de la crisis económica mundial.
 
 
“Las tendencias a las crisis también circulan geográficamente. Nunca ha existido una crisis capitalista que no comenzara en algún lugar y que de allí se expandiera a otros. En este caso, el origen de la crisis estaba ubicada en los mercados de vivienda, principalmente en algunas partes de EE.UU., como California, Arizona, Florida, Georgia. Existen otros sitios donde la crisis se ha manifestado, como España, Irlanda, Portugal. Esa ubicación social y sectorial de la crisis  indicaba que contenía una dimensión urbana. Aquí debería pensarse en las relaciones entre la urbanización, la formación de la crisis y la resolución de la crisis. Sin embargo, no hay bibliografía sobre esta cuestión ni desde la perspectiva marxista ni desde la convencional”, dice en un inglés rápido y coloquial, y añade que “Por ejemplo, el Informe de Desarrollo 2009 del Banco Mundial se concentró en asuntos de urbanización, realizando todo tipo de recomendaciones respecto de cómo la financiación de las viviendas debería organizarse, y cuán importante era securitizar las hipotecas y transferirlas a todos los lugares del mundo. Publicaron esto sin decir absolutamente nada sobre la crisis que acababa de desatarse. Por ello escribí un breve libro sobre la historia de la organización y su conexión con la historia de la gestación de la misma crisis. Durante la investigación me encontré con una solución muy interesante del Banco de la Reserva Federal de San Francisco que señalaba que los norteamericanos salen de las depresiones y recesiones típicamente construyendo viviendas y llenándolas de cosas. El documento del BM expresa que la urbanización no es una fuente de la crisis, sino que, por el contrario, en Estados Unidos la urbanización se vio siempre como una solución a la crisis. Pero ocurre que al permitir salir de las crisis, la urbanización también las produce.”
 
 
Una explicación a la mano
 
 
Quien refrenda con su actividad intelectual el compromiso con el ambientalismo militante y radical, procura con un ejercicio sencillo dar cuenta de las aristas más complejas del desarrollo capitalista y sus puntos de quiebre. Así Harvey afirma que “Los capitalistas comienzan el día con cierta cantidad de dinero. Van al mercado, compran medios de producción, materias primas, máquinas y fuerza de trabajo. Combinan trabajo, medios de producción y tecnología que crean un producto que luego se lleva al mercado, se vende al precio original más el valor excedente o ganancia. Ese proceso tiene muchas barreras potenciales. Y las crisis están ligadas a una de estas barreras. Por ejemplo, cuando los capitalistas van al mercado y quieren comprar medios de producción se encuentran con que no hay energía o existen problemas con el suministro de materias primas, etc. Entonces surge una crisis. ¿Y qué pasa cuando no hallan suficiente mano de obra o el trabajo está bien organizada y no quiere trabajar salvo ciertas condiciones? Ocurre otra crisis. Yo creo que la crisis de fines de 1960 e inicios de 1970 es de trabajo. La mano de obra organizada era demasiado poderosa, y los capitalistas decidieron no invertir, castigando el trabajo como Pinochet en Chile, Reagan, Thatcher. Asimismo, existe una crisis cuando las materias primas quieren venderse, pero no encuentran un mercado. Esto es parte de la larga historia de las crisis del capitalismo. Y cada crisis que acontece tiene una combinación  especial de los elementos señalados. En el caso del punto de crisis en el trabajo ocurre un problema de demanda. ¿Cómo la gente tendrá suficiente dinero para comprar el producto si los salarios están deprimidos?”
 
 
David Harvey fundó el concepto de ‘acumulación por desposesión’ (enriquecimiento capitalista a través de la explotación y privatización de todos los recursos naturales, servicios básicos y derechos sociales). Y prosigue su exposición sobre el proceso de reproducción del capital condensado simbólicamente en un día, expresando que “La cuestión es que tiene que haber más de lo que había al comienzo del día. Es decir, el capitalismo es crecimiento; debe incrementarse para sobrevivir. Si no aumenta, hay crisis. ¿Qué pasa hoy? Se observa que parte del mundo no está creciendo, como Europa, Japón, Estados Unidos. En buenas cuentas, el sistema capitalista está comprometido con el crecimiento desde alrededor de 1750. La tasa promedio de crecimiento por año, según cualquier medición, es de 2,25% anual. En la coyuntura, uno ve una suerte de fetiche asociado a un crecimiento de un 3% al año. Es decir, ese porcentaje resultaría el mínimo de crecimiento aceptable. Pero pasa que hace unos 150 años aproximadamente, se observa que ese crecimiento es compuesto. Esto es que para crecer en 1970 hacía falta 0,4 trillones de dólares de nueva inversión. Ahora demandaría 1,5 trillones de dólares de nueva inversión capaz de generar utilidades. En 20 años más se precisarán 3 trillones de dólares. Y en la medida que pasa el tiempo, las oportunidades se vuelven más difíciles de encontrar. Entonces se puede advertir un enorme estrés en la lógica del ‘síndrome de crecimiento’. Se está en presencia de un enorme reto para continuar el crecimiento, y en los últimos 30 años ha habido una corriente de dificultades para localizar nuevas oportunidades de crecimiento, incluso con la apertura de China y Rusia. ¿Qué queda entonces para mantener los mismo niveles de crecimiento?”
 
 
El autor de ‘The Condition of Postmodernity’ (1989), se contesta que  “Ese 3% de crecimiento requiere que los capitalistas respondan qué harán con la utilidad al final del día. Atrapados en la competencia, si los capitalistas no crecen pierden el negocio. Y las presiones competitivas no se dan entre capitalistas individuales, sino también entre naciones. En la actualidad, todos los países quieren ser más competitivos que los demás, pero eso no es posible. En esta dinámica, hay ganadores y perdedores.”
 
 
La deuda
 
 
“Al final del día, ¿de dónde proviene la mayor demanda, aquella que no estaba allí al comienzo?”, se pregunta David Harvey y casi sin respiro indica que  “Hasta finales del siglo XIX la respuesta estaba en el imperialismo colonialista. Pero ya no existen residuos no capitalistas ni feudalismo en el mundo. Entonces, supongamos que vivimos en una sociedad donde sólo hay capitalistas y trabajadores, dos clases. Al final del día, los trabajadores o los capitalistas tienen que crear esa demanda extra. Pero en concreto, no pueden ser los trabajadores porque están sufriendo la depresión, por tanto los capitalistas tienen que aportar su propia demanda. En consecuencia, los capitalistas están obligados a originar ese superávit. Entonces, la demanda al final del día es aportada por la demanda que va a ocurrir mañana. Y la expansión de mañana es la que barre con el superávit de ayer. El único problema es que hay una brecha de tiempo. ¿De qué manera se cubre esa brecha de tiempo? A través del sistema crediticio. El capitalista no compra la materia prima, sino que establece un pagaré que significa un compromiso de pago. La historia del capital es igual a la historia de la acumulación de deuda. De lo contrario no hay capitalismo posible. Por eso, más allá de la propaganda, los capitalistas nunca van a terminar con la deuda porque es un argumento político central del sistema. Y no tiene que ver con la economía. ¿A dónde va ese superávit? Se pueden producir nuevas cosas, ¿pero qué ocurre cuando el mercado se satura?”
 
 
Para ilustrar de mejor modo su posición, Harvey manifiesta que “Cuando se mira la historia de 1920 y su recesión en EE.UU., se registra una repentina explosión de la industria de la construcción de casas y ciudades, lo que provoca una onda poderosa de urbanización. Allí está la primera ola de la producción automovilística y el inicio del rediseño de las ciudades norteamericanas, absorbiendo mucho capital. Pero se construye ahora y el índice de retorno se resuelve en alrededor de 15 años después. En 5 años, los precios de las casas en Florida aumentaron 8 mil por ciento. Se inventaron los ascensores y los rascacielos. Pero luego de unos 7 años se advirtió la existencia de una sobre inversión y se produjo un crash. Y lo que ahora se ha descubierto es que  18 meses antes de la caída de Wall Street en 1999, el mercado de propiedades en Norteamérica había caído justo dos años antes de la debacle del mercado de acciones. Ello se traduce en un gran desempleo en la industria de la construcción (en 1930, la mitad de la fuerza de trabajo empleada en la construcción se despeñó un 50%). Por eso, en la época, el Presidente Roosevelt intentó  establecer un sistema de inversión pública en torno a la infraestructura, edificación de carreteras, diques, represas; y asimismo, se empeñó en reformar las finanzas de las viviendas. Antes de 1930 era muy difícil conseguir crédito para viviendas. Sin embargo, pronto apareció un conjunto de instituciones financieras que permitía la obtención de créditos hipotecarios por 30 años. Por este medio se trató de salir de la crisis, pero no dio resultado porque los trabajadores no tenían empleo. Al final de la Segunda Guerra Mundial, EE.U.U. se enfrentó a un problema de proporciones. ¿Volverían las condiciones de 1930? Mucha gente que regresó de la guerra y había luchado, sabía perfectamente  usar armas. Y existía un temor real en Norteamérica vinculado a la incertidumbre de que los soldados vueltos de la guerra no encontraran empleo y, a diferencia de 1930, el descontento social adoptara formas más violentas. La solución que ofreció el capitalismo fue la suburbanización. Ella fue una medida de pacificación social, una solución política. Sobre esa iniciativa se fundó el ‘sueño americano’ y todas las manifestaciones culturales e ideológicas que de medidas materiales surgieron. Pero a fines de 1970 ocurrió una fuerte caída de los mercados de la vivienda. La solución de 1945 ya en la década de los 70’ era un problema. Por eso se decidió repoblar el centro de las ciudades que habían sido abandonadas y revolucionar el mercado de consumo mediante mercancías de corta duración.”
 
 
El creador en 1996 de ‘The New Imperialism’ termina su alocución con pedagógica ironía cuando dice que “En la década de los 80 hubo una crisis en los mercados de propiedades donde quebraron más de mil instituciones financieras. Se denominó ‘la crisis de ahorros y préstamos’, que redundó en la bolsa en los 90’. Entonces comenzó un proceso de financiación de hipotecas dirigido a personas que no podían pagarlas. ¿Si la tasa de retorno en la producción es de un 3% y en la especulación financiera es de un 40 a 50%, dónde se invierte el excedente capitalista?”
 
 
Octubre 5 de 2011 
 

Un chileno que en Argentina lucha por Palestina

Un chileno que en Argentina lucha por Palestina


Entrevista con el Secretario General de la Federación de Entidades Palestinas  de  Argentina, Rafael Araya Masry

“Y juro:
Que he de hacer un pañuelo de pestañas,
donde grabar poemas a tus ojos,
y escribir una frase
más dulce que la miel y que los besos:
“¡Que Palestina era... Y sigue siendo!”
 
Mahmud Darwish
 
 
Por Andrés Figueroa Cornejo
 
 
En 1983, en plena dictadura pinochetista en Chile, Rafael Araya Masry –nacido en las orillas del Lago Villarrica- realizó junto a Eduardo Peralta (“Me cae bien tu ex marido”) una visita a Argentina para escuchar en directo al entonces prohibido Joan Manuel Serrat.  Rafael también era músico (Grupo Cantierra)  y a la manera del relámpago se enamoró de la que es su esposa hasta hoy.  Por ahí supo que no era conveniente políticamente su retorno a Chile. En los años de plomo del país andino, Rafael Araya fue parte de la resistencia cultural frente a la tiranía. De hecho, en 1978, los familiares de los Detenidos Desaparecidos protagonizaron su primera gran huelga de hambre en distintas iglesias de Santiago. Allí Rafael, junto a integrantes del denominado Canto Nuevo, alentó con su música la demanda de información sobre el paradero de los desaparecidos. Tal fue el movimiento, que el entonces ministro del Interior, Sergio Fernández,  debió reconocer a regañadientes el horror de las detenciones.
 
En Argentina había terminado recientemente el régimen militar. ¿Pero cómo un músico chileno residente accidental en la cuna de Ernesto Guevara termina como Secretario General de la Federación de Entidades Palestinas  de la República Argentina desde el 2005, además de asesor político no diplomático de la Embajada de Palestina en ese país?
 
“Mi abuelo materno viajó de Palestina en 1917 para quedarse en Chile. En Argentina se establecieron algunos sirios y libaneses, mientras que los palestinos, que ya migraban desde fines del siglo antepasado, se quedaban en Chile donde en la actualidad se encuentra la comunidad palestina más grande del mundo (400 mil personas), exceptuando el Medio Oriente”, y agrega Rafael que en 1982, producto de la masacre de Sabra y Chatila en un campamento de refugiados del Líbano, “organizamos una misa en la Iglesia Ortodoxa, a un costado del Estado Nacional, y luego marchamos hacia el centro de la capital por primera vez y fuertemente escoltados por la policía del gobierno militar, para condenar ese crimen contra el pueblo palestino”.
 
-¿La causa palestina tiene orígenes sanguíneos?
 
“No. Es un compromiso político e ideológico. Yo soy un comunista, y como tal, también soy un internacionalista. Y cada lucha que exista en el mundo que se caracteriza por reivindicar el derecho a la autodeterminación, los derechos humanos, el combate contra la explotación, es mi causa. Palestina hoy sintetiza mejor que ningún pueblo en el planeta, la resistencia ante el colonialismo, el imperialismo, la expoliación, la ocupación y la violación permanente de los más elementales derechos humanos.”
 
 
“LOS PALESTINOS SON LAS VÍCTIMAS DE LAS VÍCTIMAS”
 
 
-El 23 de septiembre recién pasado, el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina presentó en las Naciones Unidas la solicitud de convertir por fin a su pueblo en un Estado…
 
 
“La presentación ante la ONU es el resultado de los incumplimientos del Estado de Israel con la Ley Internacional, y una medida para que acate los acuerdos firmados con los palestinos. Ya en 1988 el Consejo Nacional Palestino (la Organización para la Liberación de Palestina, OLP) proclamó en Argelia la independencia palestina sobre los territorios de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén oriental. Ello significó el reconocimiento concreto del Estado de Israel por parte de los palestinos. En 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo entre el Presidente de la OLP, Yasir Arafat, y el Primer Ministro israelí, Isaac Rabin, donde se estableció un proceso paulatino para llegar a la creación del Estado Palestino, libre, soberano y viable. Sin embargo, la ultraderecha israelí (fundamentalista) entonces no decidió mejor cosa que asesinar a Isaac Rabin el 4 de noviembre de 1995.”
 
-¿Por qué?
 
“Porque los Acuerdos de Oslo preveían que en un plazo de 5 años Palestina estructuraría las instituciones que configuran a un Estado, para luego discutir el estatus definitivo respecto de las fronteras, Jerusalén y los temas pendientes. Naturalmente que con el asesinato de Rabin, el proceso fue paralizado en mucho de sus aspectos, y los Acuerdos de Oslo se volvieron letra muerta. Sólo se cumplió con la creación de la Autoridad Nacional Palestina. Fue enterrado el compromiso de la cesación inmediata de toda construcción de asentamientos  en Cisjordania. Es decir, Israel violó una vez más lo pactado, como lo hizo con la resolución 181 de la ONU que dio  origen al Estado Israelí y al Estado Palestino; la resolución 194, donde a cambio del retorno de los refugiados palestinos, Israel fue aceptado como Estado en las Naciones Unidas. Tampoco honró la resolución 242 de 1967 que exigía a Israel volver a la frontera previa a la ‘Guerra de los 6 Días’. Por tanto, los incumplimientos permanentes, más la colonización que luego de los Acuerdos de Oslo se triplicó, no le dejaron otra alternativa al gobierno palestino que concurrir a la misma fuente que vio nacer al Estado israelí: la ONU.”
 
“OBAMA SE PUSO DEL LADO DEL VERDUGO Y EL OCUPANTE EN LUGAR DE LA VÍCTIMA Y EL OCUPADO”
 
 
-¿Cómo caracterizas la ocupación en territorio palestino?
 
“Desde la surgimiento del Estado de Israel, se ejecutó contra Palestina una verdadera limpieza étnica a través de la muerte y la exclusión. En Palestina vivía alrededor de un millón 200 mil personas. 726 mil fueron expulsadas por el terror de las masacres provocadas por las bandas armadas judías. Y esas bandas fueron dirigidas por ‘conspicuos’ sionistas que acabaron siendo primeros ministros de Israel. Esto es, dos tercios de la población palestina debieron abandonar su territorio. La falsa teoría israelí se fundó en la idea de que ellos llegaban a una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra. Sin embargo, allí había una cultura, una historia, ciudades, una sociedad civil, un gobierno. No llegaron a ‘tierra de nadie’; llegaron a una tierra de árabes. Esta infamia puede resumirse en que los europeos cometieron el peor crimen del siglo pasado por medio del holocausto y los palestinos, sin tener nada que ver en ese conflicto, pagaron las consecuencias. Los palestinos son las víctimas de las víctimas.”
 
-¿Cómo se explican las relaciones carnales entre el Estado corporativo de Estados Unidos y el Estado de Israel?
 
“Por dos causas clave. Israel es el portaviones más grande que tiene Norteamérica en el mundo. Es su punta de lanza en medio oriente, su gendarme. Israel le resulta necesario como base militar y apoyo en  una región que bajo su suelo tiene la mayor riqueza petrolera conocida. Asimismo, existe en Estados Unidos un poderoso lobby judío, representado por la American Israel Public Affaire Committee (AIPAC), que es propietaria de muchos medios de comunicación y que ejerce una coerción económica sobre los políticos norteamericanos, tanto demócratas como republicanos. La AIPAC financia en gran medida las campañas electorales. Se trata de un chantaje permanente en el corazón de la sociedad estadounidense y sus organizaciones políticas. Por eso, tal como lo definió un analista israelí a propósito del discurso hecho ahora último por Obama en la ONU, ‘Barak Obama obtuvo la certificación coaching’, es decir, no  pudo haber defendido mejor los intereses del Estado de Israel que el propio  Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu.”
 
-¿Cuáles han sido los giros de Obama al respecto?
 
“Barak  Obama hizo su primera visita fuera de Estados Unidos como Presidente a Egipto donde ofreció  una nueva relación con el mundo árabe, con el mundo musulmán y se comprometió a dar una solución definitiva al que llamó él mismo, el ‘drama’ del pueblo palestino. En mayo de 2011, a 24 horas del arribo del Primer ministro de Israel a Estados Unidos, Obama dijo por televisión que la solución de Palestina pasaba por la constitución de un Estado fundado sobre las fronteras establecidas en 1967, con intercambio de territorios. ¿Pero qué ocurrió desde entonces hasta el  discurso aberrante que planteó en la ONU? Obviamente privilegió no la paz mundial, sino que priorizó que el año entrante hay elecciones en Estados Unidos. Cambió la paz estratégica por su política interna. Obama no tuvo la virilidad de señalar siquiera el sufrimiento y la humillación que ha padecido el pueblo palestino. ¡Le faltó poco para afirmar que Israel está ocupado por Palestina! Se puso del lado del verdugo y el ocupante en lugar de la víctima y el ocupado.”
 
 
“EL PUEBLO ARGENTINO ESTÁ CON PALESTINA”
 
 
-Fue numerosa y graneada la marcha a favor de Palestina en el barrio Recoleta de Buenos Aires el 20 de septiembre…
 
“Las organizaciones populares argentinas están con la causa Palestina. Pero una fracción de la sociedad argentina, mediáticamente, impide y obstaculiza que la razón Palestina sea visible. La presión vergonzosa de las instituciones judías en Argentina es tremenda a escala comunicacional. Finalmente, el ‘éxito’ de la campaña judía está en meter en un mismo saco los conceptos ‘semita’, ‘sionista’, ‘israelí’, ‘judío’.”
 
-¿Y cuáles son las diferencias sustantivas?
 
“Yo soy ‘semita’ por mi origen árabe. El ‘semitismo’ bebe de la fuente de 7 lenguas distintas, entre las cuales está el hebreo, el árabe, el arameo, etc. En cambio, el ‘sionismo’ es una ideología política colonialista que montada a caballo en el ‘judaismo’ se funda sobre una supuesta promesa divina que señala que la Biblia es un ‘título de propiedad’ y Dios es un ‘agente inmobiliario’. Pero el judío es quien profesa la religión judía, e ‘israelí’
es un ciudadano del Estado de Israel. En Argentina, el Estado de Israel es el único en La Tierra que tiene tres embajadas: la embajada del Estado de Israel, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).”
 
-Pero ese poderío no impidió la alocución pro Estado palestino de la Presidenta Cristina Fernández en la ONU…
 
“Argentina históricamente ha sostenido una posición de principio respecto del tema palestino, apoyándolo tal como lo afirma la ley. Es decir, el derecho a retorno de los refugiados, a construir un Estado soberano. Y la Presidenta, ni más ni menos, ratificó esos criterios. Lo distintivo es que ella realizó una pública y vehemente defensa del derecho palestino a contar con un Estado propio. Fue un acto de valentía al confrontar los poderes fácticos de este país.”
 
-¿Qué viene luego del 23 de septiembre?
 
“La decisión política de la Autoridad Nacional Palestina de proseguir todos los pasos que dictan las normas y que contempló y contempla ir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para obtener el reconocimiento pleno como Estado y, a su vez, que el Consejo de Seguridad recomiende a la Asamblea General de la ONU la aceptación de Palestina como Estado con todos los derechos pertinentes. Independientemente de que el gobierno norteamericano ya anunciara su veto a la medida, el Presidente  Mahmud  Abbas indicó que no importa que lo usen. Ese hecho pondría en evidencia ante la opinión pública mundial que Estados Unidos jamás ha resultado un mediador objetivo en el conflicto. Actualmente, existen alrededor de 140 Estados del globo dispuestos a votar a favor de la creación del Estado palestino en la Asamblea General. Ello produce hacia Israel una situación de aislamiento. El Estado de Israel, en su desesperación, ha conseguido que el Cuarteto (EEUU, Rusia, Europa y Naciones Unidas) haga un llamado al diálogo. El gobierno palestino, firmemente, ha dicho que no, hasta que ese llamado no considere un período expreso de suspensión de las colonias israelíes en Cisjordania como condición para encarar cualquier negociación.”
 
-¿Cómo funcionan esas colonias?
 
“Son verdaderas ciudades. Avanzadas de colonos y tras ellos, el ejército de Israel. En la ciudad de Hebrón que tiene más de 100 mil habitantes, se han instalado 600 judíos y mil 500 soldados que han trastornado toda la vida de la comunidad. Los israelíes han construido un muro de 800 kilómetros de largo y 8 metros de alto, equivalente a la distancia que media entre Buenos Aires y Córdoba para un territorio de 5 mil kilómetros cuadrados. Y donde el muro no rodea la ciudad, le han puesto un portón con candado donde la gente tiene horario para salir y entrar. El portón se abre de 7 a 8 de la mañana, y se vuelve a abrir de 6 a 7 de la tarde para que la gente retorne de sus trabajos. Sino cumplen con el horario, los palestinos están obligados a dormir fuera de sus casas. ¡Por qué un palestino tiene que pedir a un militar israelí el permiso para comprar un cilindro de gas de uso doméstico! Es un régimen de apartheid. Las casi 200 colonias judías en territorio palestino están interconectadas por carreteras por donde pueden transitar ellos y jamás los palestinos y los árabes.”
 
 
TODAS LAS PATRIAS
 
-¿Cuántas patrias tienes?
 
“Mi patria es donde me toque estar. Yo tenía un profesor en Argentina que era un marino y abogado profundamente anti chileno que me hostigaba mucho ‘porque ustedes los chilenos son expansionistas y nos quieren arrebatar nuestro territorio’. Le contesté, ‘mire profesor, si estuviera en Bolivia me gustaría ser el mejor de los bolivianos, si estuviera en Perú me gustaría ser el mejor de los peruanos, y si estoy en Argentina quisiera ser el mejor de los argentinos. Porque las fronteras no las inventé yo, sino gente como usted.’ Amo a Chile y a Argentina, por su generosidad y solidaridad con los chilenos y con la causa Palestina. Hoy Argentina acoge a miles de estudiantes chilenos como alumnos gratuitos en las universidades del Estado. Pero me averguenza que nuestro país, Chile, le haya robado  ese derecho a los jóvenes desde los tiempos de la dictadura. Por eso reivindicamos el movimiento estudiantil chileno desde Argentina.”
 
 
Septiembre 28 de 2011
 

“En Argentina gobierna la pequeña burguesía democrática”

“En Argentina gobierna la pequeña burguesía democrática”

Entrevista con el economista y marxista argentino Fernando Azcurra.

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
Fernando Azcurra, marxista, economista, militante social atado a las luchas de la clase trabajadora argentina y del mundo, y académico universitario, recuerda sus 20 años cuando un obrero que lo salvó de una buena paliza en una asamblea sindical por hablar de más,  luego se convirtió en su mentor político. También evoca su niñez y adolescencia en una villa miseria, mientras el entrevistador se pasea por los estantes agobiados de publicaciones.
Actualmente, Fernando trabaja concienzudamente en una producción sobre la obra del economista Piero Sraffa, autor de “Producción de mercancía por medio de mercancía”.  Fernando Azcurra es un argentino sencillo y un intelectual orgánico llano y de risa fácil.
-Ante la inminente victoria electoral de Cristina Fernández de Kirchner a fines de octubre de este año, ¿cómo caracterizarías su proyecto económico?
“Se habla de heterodoxia, de progresismo, de nacionalismo popular. Son términos tendientes a establecer una frontera con los sectores más reaccionarios, con la ortodoxia y los intereses externos al país.”
-¿Por qué?
“Porque poner en el bolsillo de los trabajadores ingresos mediante las políticas sociales es construir demanda. Esa fuerza de demanda aparece como un estímulo para la inversión. Porque primero afirman que debe haber mercado para que los privados inviertan. Entonces el Estado destina recursos sobre todo, pero no solamente, al capital privado de la pequeña y mediana industria dirigido al mercado interno, con el fin de que pueda desarrollarse, acumular y expandirse. En buenas cuentas, el país está administrado por la pequeña burguesía democrática. Y políticamente, el gobierno precisa del apoyo de los trabajadores a través de las grandes centrales sindicales, independientemente del gusto de la burguesía y la  izquierda. En materia ideológica, con las políticas sociales, se acallan los movimientos de resistencia, de protesta y de violencia más radicales. Por tanto, si la propia clase trabajadora no promueve a sus dirigentes, ese lugar lo ocupa ahora la pequeña burguesía, el kirchnerismo. Este no es un gobierno  que se haya propuesto salir del sistema.”
-¿Y por qué se habla tanto de ‘burguesía nacional’ aquí?
“En la Argentina no existe burguesía nacional, en el sentido de que se haga cargo del mercado interno. Lo que denominan burguesía nacional es una burguesía concentrada que tiene la forma de las grandes corporaciones internacionales, como si fuera extranjera.”
-¿Y por qué se denomina al actual gobierno como ‘progresista’?
“En las últimas décadas  el país fue controlado por el poder establecido a través de la dictadura militar, luego de Menem y De la Rúa –funcionales y funcionarios del capital financiero mundial-. Ellos endeudaron a Argentina y el Estado vendió sus empresas más importantes. Con los ‘K’ se privilegia el mercado y la producción interna. Se ejecutan medidas de  reestablecimiento de cierta legislación social para los trabajadores, como la recreación de las convenciones paritarias. La orientación es diferente de los gobiernos anteriores. Por eso aparece esta política como un progresismo interno en el concierto internacional, aunque desde el punto de vista histórico, es retardatario porque finalmente sus objetivos son mejoras dentro del sistema. Esta administración no incentiva  que los trabajadores asuman iniciativas políticas y desarrollen sus intereses. Está el ejemplo de las cooperativas de trabajadores, pero asignarle fondos a esas iniciativas sería plantear un ejemplo de empresa y de desarrollo de relaciones de producción antagónico al capital privado. No se les ofrece a los trabajadores la capacidad de resolución propia respecto de su labor y de las inversiones.”
-¿Cuál es el marco de relaciones de fuerzas mundiales dentro del cual surge el fenómeno ‘K’?
“El contexto en el que actuó Perón en la década del 50 del siglo pasado, fue mucho más desfavorable que el contexto en el que opera el kirchnerismo. Es decir, los ‘K’ están realizando una pequeñez respecto de lo obrado por Perón. En la actualidad existen relaciones de fuerzas mucho más beneficiosas para los trabajadores, para el progresismo profundo en serio, para tomar acciones contra el capital financiero, para efectuar expropiaciones. Hay en curso en la actualidad en el mundo del capital una guerra cambiaria, monetaria y comercial; también asistimos a la declinación de la importancia del dólar debido a la crisis; surge la constitución de nuevos bloques que comienzan a pensar en  nuevas monedas y una política proteccionista de la que muy pocos economistas hablan. Es una situación muy parecida a la producida por la Depresión de los años 30’ del siglo anterior.”
-Pero no ha habido hasta el momento ninguna situación visiblemente revolucionaria en el globo como efecto de la feroz crisis económica…
 
“Todavía la clase trabajadora a nivel mundial se encuentra en una situación de reflujo. La caída del llamado ‘campo socialista’ fue un duro golpe para los asalariados del planeta. La URSS no era un buen padre, pero era un padre al fin. La clase trabajadora hoy, ideológica y políticamente está retrasada, y en muchos sitios sigue a los movimientos burgueses nacionalistas, o de la pequeña y mediana burguesías (como en Argentina). Se está frente a una depresión política y organizativa de la clase trabajadora.”
 
LA LUCHA CONTRA EL CAPITAL FICTICIO
-Tú eres uno de los intelectuales del mundo que plantea que el capitalismo financiero sería el que gobierna el resto de los momentos del capital. ¿Cómo se expresa ese dominio en Argentina?
“Fue lo que ocurrió durante la dictadura, con Menem y De la Rúa, que estalló el 2001 bajo la dirección de Domingo Cavallo, un cuadro formado en la Universidad de Harvard y en el gran mercado financiero de los EEUU para manejar el país a favor de las empresas norteamericanas y europeas. Es decir, convirtió a Argentina en un ámbito de explotación para luego girar al exterior todas las riquezas. Y ahora pasa que el predominio del capital financiero a escala mundial está cuestionado.”
-Se vincula el capital financiero con los bancos, los papeles y los bonos exclusivamente…
“Esos sólo son los instrumentos del capital financiero. Sin embargo, el imperialismo financiero es una nueva manera en que el proceso de producción y reproducción del capital industrial se encuentra totalmente subordinado a los dictados del gran capital financiero. No existe separadamente por un lado, capital industrial y, por otro, capital financiero. Este último es industrial y financiero al mismo tiempo. Es erróneo afirmar que se elimina X mercado y ya está. Para intervenir el capital financiero es imperativo controlar la bolsa de valores, los mercados, los mercados de futuro; es decir, todo aquello que implica el capital ficticio. Eso es enfrentar directamente el sistema, dando pasos ciertos hacia un proceso de cambio mundial. Por eso nadie lo plantea.”
-¿Y en Argentina existe algún tipo de regulación del capital financiero?
“A raíz de la crisis de inicios de 2000, se estableció una reglamentación mediante la cual los capitales especulativos tienen que dejar una fracción de su valor inmovilizada durante un lapso antes de sacar antes de poder disponer de ellas libremente. Y como además el país no se ha podido endeudar por haber entrado  en default, esto resultó favorable desde la perspectiva de la administración de la política económica. Esto es, Argentina se vio obligada a ‘arreglarse’ con lo propio, sin endeudarse. A ello hay que agregar que el país realiza su comercio exterior en un 90% con Brasil y China, lo que le ofrece autonomía respecto de Europa y EEUU a la hora de tomar decisiones relevantes.”
-¿Y qué ocurre con la industria sojera?
“La fuerte inversión en soja está provocando una alarmante desertificación, tal como la permisividad que existe en la extracción minera.”  
-¿El pueblo argentino tiene alguna alternativa política distinta a Cristina Fernández que resulte viable y represente sus intereses de clase?
“Definitivamente, no. Al menos en este momento. La izquierda no peronista carece de base social, no es representativa. El pueblo argentino no se siente expresado por ninguna de esas fuerzas. Son, lamentablemente, expresiones minoritarias.”
 
Septiembre 17 de 2011