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T r i b u n a c h i l e n a

Chile: Sindicato de Banco Falabella vota la huelga

Chile: Sindicato de Banco Falabella vota la huelga

Por Andrés Figueroa Cornejo
 
Los trabajadores agrupados en el Sindicato Nacional del Banco Falabella –líder por mucho, del retail y créditos de consumo en Chile- votaron la última oferta de la empresa el viernes 15 de octubre, aprobando la huelga, prácticamente el 100 % de los socios.
 
El presidente del sindicato que reúne a 600 empleados de todo el país, Luis Saavedra, señaló que el 8 de octubre pasado Falabella les entregó la propuesta de convenio “que es peor que el contrato colectivo vigente. No nos ofrecen nada, y además la compañía quiere que negociamos a 4 años y nosotros a dos.”
 
Los funcionarios bancarios demandan un incremento real de un 10 % salarial, un sueldo ético mínimo de $ 220 mil pesos (US$ 458), un décimo tercer sueldo para vacaciones, y cobertura para jardín infantil de 6UF mensuales ($ 127 mil pesos / US$ 266). En la actualidad los trabajadores promedian remuneraciones de entre $ 250 mil a $ 280 mil pesos al mes (US$ 552).
 
Luego de sufragada la huelga, vienen cinco días de buenos oficios, y de no haber acuerdo entre las partes, la paralización de actividades se haría efectiva el 23 de octubre.
 
La gerencia de Banco Falabella proyecta ganancias para el 2010 que llegan a los $ 18.500 millones de pesos (US$ 38 millones y medio). Sus propietarios corresponden a los archimillonarios grupos Solari-Cuneo y Del Río, cuyos capitales trascienden fronteras. Estos días, la compañía ha lanzado una nueva campaña publicitaria por todos los medios (TV, prensa escrita y radio) para dar a conocer el cambio de su imagen corporativa debido al éxito de sus ganancias y liderazgo en su participación en el mercado de la industria de la deuda y el consumo al detalle en el país.

Homenaje a Miguel Enriquez

Homenaje a Miguel Enriquez

CATEDRAS BOLIVARIANAS

del Periódico RESUMEN LATINOAMERICANO

 

 

MIERCOLES 20 DE OCTUBRE, 19 HORAS

(En el Centro Cultural del Peronismo Revolucionario, RODRIGUEZ PEÑA 58,  Ciudad de Buenos Aires)

 

 

A 36 AÑOS DE LA CAIDA EN COMBATE DEL REVOLUCIONARIO CHILENO MIGUEL ENRIQUEZ, MAXIMO DIRIGENTE DEL MIR, 

LE BRINDAMOS EL HOMENAJE DE RETEMPLAR LA MEMORIA PARA REVITALIZAR LA LUCHA

 

 

Proyección del Documental

 

CALLE SANTA FE

 

de la cineasta chilena y compañera de Miguel Enríquez, CARMEN CASTILLO

 

'Calle Santa Fe' tiene como hilo conductor el retorno de Castillo, treinta años después, a la calle Santa Fe, donde vivió clandestinamente con sus hijas y vio a su compañero, el jefe del MIR Miguel Enríquez, ser asesinado por la policía política del presidente Augusto Pinochet. En aquella ocasión, embarazada de seis meses y gravemente herida, Castillo fue hecha prisionera y posteriormente expulsada del país, siguiendo rumbo a un largo exilio en Francia.

 

Posteriormente hablaremos de la personalidad combatiente de Miguel Enríquez y de la situación actual en Chile.

 

Manteniendo la memoria: Relatos sobre el Plan Condor

Argentina: ACTIVIDADES DEL COMITE DE APOYO A LOS INQUILINOS CONDENADOS.

Argentina: ACTIVIDADES DEL COMITE DE APOYO A LOS INQUILINOS CONDENADOS.

COMITE DE APOYO A LOS INQUILINOS CONDENADOS:


Ante la condena dictada por la Jueza María Luisa Escrich contra nueve humildes inquilinos a los que condenó acusándolos de “usurpar”  la vivienda que alquilaban desde hace un año, en Chacabuco 630,  los abajo firmantes, repudiamos ésta decisión y convocamos a la población a rechazar   la criminalización de la pobreza que la misma significa y exigimos la anulación de este fallo que nos avergüenza.


Actividades previstas por el COMITE DE APOYO:
Martes 19/10: RADIO ABIERTA en la CATEDRAL,  de 12 a 17hs.
Miércoles 20/10: CORTE en AV. 9 de JULIO y BELGRANO, 11 a 13hs.
Jueves 21/10: RADIO ABIERTA en la CATEDRAL, de 12 a 17hs.
Viernes 22/10: REUNION del COMITE, al que convocamos a todas las organizaciones que quieran participar y ser parte del mismo.
 
LISTA DE MIEMBROS DEL COMITÉ DE APOYO. (Hasta el 18 de Octubre)
R.P. Jorge Alonso, Vicente Zito Lema, Marcos Wallman, Herman Schiller, Roberto Perdia, Carlos Aznares, Oscar Kuperman, Ruben Saboulard, Juan Carlos Beica, Chiche Perelman, Claudia Acuña, Fernando Guzman, Cristian Castillo, Marcelo Ramal, Pastor Diego Mendieta, Fernando Esteche, Coco Martinez, Daniel Aguirre, Ana Melnik, Analia Casafu, Graciela Rosenblum, Legislador Fabio Basteiro (Proyecto Sur), Legisladora Laura García Tuñon (Proyecto Sur),  Naty Menstrual, Eduardo Soares, Roberto Martino, Juan Marino, Alejandro Furman (Col. Carlos Pellegrini),  Matías Botana (Centro de Estudiantes del Manuel Belgrano), Natalia Saralegui, Federico Tonarelli, Ruben Carballo, Nestor Correa (AGD-UBA), Mario Cafiero (D.N.MC.), Fernando Muñoz, Kaleb Moussa, Sergio Bertaccini, Eduardo Murúa, Alfredo Cáceres (SUTEBA-Tigre), Horacio Lagar, Alicia Vasconcelos (U.C.R. San Telmo) Roberto Tello (Tribuna chilena)

 
M.T.R. Movimiento Teresa Rodriguez, Partido Obrero, Polo Obrero, MPR Quebracho, Asambleas del Pueblo, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Convergencia de Izquierda, CUBA-MTR,
Partido Revolucionario (M.L.), Antena Negra, Agrupación Prisma, CORREPI, Movimiento Argentina Rebelde-MAR, Movimiento Territorial de Liberación Rebelde-MTL R.-, Partido de los Trabajadores por el Socialismo-PTS,        Partido Comunista Revolucionario-P.C.R., Corriente Clasista y Combativa-C.C.C., Organización Libres del Pueblo-O.L.P., Iglesia Dimensión de Fe, Movimiento  TORRE, Coordinadora Anti represiva del Oeste, CADEP, Tendencia Piquetera Revolucionaria-T.P.R., Frente de Estudiantes en Lucha- F.E.L., Alianza Internacional de Hábitat, Desalojos Cero, Antena Sur, Poder Barrial, ORCOPO, Asamblea de Congreso, Asamblea de San Telmo, MOCEP, Servicio de Justicia y Paz (Congregación Claretianos), Alerta Militante, CAUCE-UBA, El Viejo Topo/Sociales, El Cielo por Asalto/ Filosofía y Letras, La Revuelta/Arquitectura, Praxis/Medicina, Mario Hernández/Programa el Reloj, FM La Boca, Agrupación Mujeres en Lucha Las Piqueteras, CUES-Coordinadora Unificada de Estudiantes Secundarios,  Tendencia Estudiantil Anticapitalista-T.E.A.,
Asamblea contra la Represión y la Impunidad de La Matanza, Revista Mu, Colectivo La Vaca, Comisión Gremial Interna Banco Provincia de Buenos Aires, Agrup. Tosco-ATE,  Agrupación ALAVIO, COOPERATIVA HOTEL BAUEN,  CONIS, COOPERATIVA 20 DE DICIEMBRE, Organización Islámica Argentina, Opinión Socialista…  
 
Adhesiones a  anafu77@hotmail.com   Contacto con los inquilinos: Mariela  1561789262

 

De inquilinos a condenados

Por Gustavo Veiga

La política de desalojos del gobierno de Macri encontró un aliado en la Justicia: un fallo condenó a seis meses de prisión a nueve inquilinos que fueron acusados de usurpar una vivienda en San Telmo. Cinco son madres y uno es un anciano de 77 años.

La Justicia porteña condenó a nueve inquilinos de condición humilde a seis meses de prisión. Les atribuye haber despojado de su vivienda en el barrio de San Telmo a un hombre de origen japonés que se considera un linyera. La información, que se desprende del fallo de la jueza María Luisa Escrich, parece un escarmiento contra las usurpaciones que se producen en la ciudad de Buenos Aires. Pero es mucho más que eso. Resulta un precedente jurídico contra las personas sin techo que ni siquiera alcanzan a pagar una pieza de hotel y subalquilan casas de dudosa habitabilidad. Cinco madres –una, por tener antecedentes, deberá cumplir la pena en la cárcel–, un anciano de 77 años, un desocupado, un obrero panadero y un mensajero son los acusados. Diez niños viven con ellos en el caserón de Chacabuco 630, todos hijos de las condenadas, que en su mayoría trabajan como empleadas domésticas. Escrich, basándose en la acusación del fiscal Angel Carestia, señala que “los imputados se valieron de violencia para ingresar y permanecer en el inmueble en cuestión”, cuando no hay pruebas que respalden tal aseveración en las quince carillas de su sentencia. Los abogados defensores apelarán ante la Cámara lo que una comisión de apoyo a estos vecinos definió como “un nuevo ataque de Macri contra el pueblo”.

El 12 de octubre se conocieron los fundamentos del controvertido fallo del Juzgado Nº 20 en lo Penal, Contravencional y de Faltas. La jueza dio por acreditado que “los imputados despojaron a Néstor Nakama de la tenencia pacífica que el mismo gozaba del inmueble de la calle Chacabuco 630/34 de esta ciudad, mediante el uso de la violencia y hasta la fecha permanecen en él”. La única violencia que quedó acreditada por los testimonios de algunos testigos en el juicio se la atribuyen al presunto propietario. Mariela del Carmen Aguirre, la mujer condenada a prisión efectiva, declaró que la amenazó “con prenderla fuego, paseándose con un bidón de querosén”. Una vecina del barrio aportada por la defensa, Ana Raquel Melnik, describió que Nakama peleaba con un supuesto socio, Carlos Benítez, y que en una ocasión éste “se fue mal, lastimado, agredido, que después no fueron nunca más hasta que en el verano el señor oriental se paseaba con un bidón de nafta amenazando que iba a quemar la casa, a los vecinos, etcétera”.

El denunciante nunca mostró el título que lo acredita como dueño de la vivienda y alegó que figura a nombre de la esposa de su primo, Julia Serikyaku. Su primo es un tal Ryoki Nakama. Benítez, el individuo que mencionó Melnik en su declaración, es quien le subalquiló la vivienda al grupo de inquilinos, a razón de 400 pesos por mes y por persona. La compartía con el japonés, según lo expresó hasta la propia jueza: “Con respecto a la existencia del Sr. Benítez, se encuentra probado que el mismo existió y vivió en el lugar. Ello por cuanto, los testigos Mauro, Villera y López Angeloni (todos declararon a favor de Nakama) confirmaron su existencia”. O sea, el hombre que según los condenados les alquiló una habitación en Chacabuco 630 resultó amigo de Nakama. De la sentencia se desprende que Benítez tuvo una causa por robo en el Juzgado de Instrucción Nº 17. Y en el barrio dicen que también era futbolista de Boca. La dupla, además, se dedicaba a la compraventa de chatarra.

En el fallo se menciona que de la prueba obrante surge que “la situación de calle en la que se encuentra el denunciante es a consecuencia del despojo sufrido”. El japonés o descendiente de japoneses es caracterizado en un texto que difundió el Comité de Apoyo a los Inquilinos, que tiene base en la Asamblea Popular de San Telmo, como un “ciruja, presunto contador público, con dos condenas por estafa, investigado por la muerte dudosa (envenenamiento) de una prima en 2005, que –¡oh casualidad!– lo quería echar de la vivienda”. También dice el texto que estuvo internado en el Hospital Borda en abril último por “representar un peligro para sí y para terceros”. Además, transcribe el dato de una causa por insania que se tramitó en el Juzgado Civil Nº 22.

Escrich condenó a penas de prisión a las cinco mujeres y cuatro hombres, basándose en parte en que “no existe contrato de alquiler, recibo de pago o cualquier elemento que pruebe la buena fe de la ocupación por parte de los imputados”. Y por ende, desestimó los testimonios de dos de las acusadas (Aguirre y Alejandra de la Cruz Aparicio, una empleada doméstica y vendedora de comidas) “de haber pagado por el alquiler de las habitaciones del inmueble de Chacabuco 630 al Sr. Benítez, encargado del lugar”.

La jueza coincidió con la acusación del fiscal Carestia contra Aguirre, Aparicio, Edith Angélica Cuello, Margarita Martínez, Valeria Rosa Valenzuela, Javier Alejandro Valenzuela, Carlos Hugo Pourrian, Robustiano Ayala y Cristian Nores porque, según ellos, invadieron la propiedad “entre los días 8 y 10 de diciembre de 2009, reemplazando la cadena y candado originales de la puerta de ingreso y permaneciendo en él, despojando así de la tenencia al Sr. Néstor Osvaldo Nakama, quien lo ocupaba previamente”. Carestia, cotitular de la Fiscalía Nº 6, es el mismo que intervino en la acusación contra la destituida jueza Rosa Parrilli –aquella que discriminó a dos empleadas del área de Tránsito del gobierno porteño– y que también pidió identificar a piqueteros que acamparon en la Avenida 9 de Julio en diciembre del año pasado.

El Comité de Apoyo a los inquilinos condenados que se constituyó en San Telmo denunció en duros términos a Escrich y Carestia. En un afiche donde aparecen en una fotografía los ocupantes de Chacabuco 630 junto a los diez niños que viven allí, y bajo el título “Estos son los presos de Macri”, señala: “El 4 de octubre el fiscal Angel Carestia y la jueza María Luisa Escrich, por cuenta y orden de su jefe, Mauricio Macri, condenaron a nueve humildes inquilinos a cumplir penas de seis meses de prisión acusándolos de usurpar la vivienda que, de buena fe, alquilaban desde hacía más de un año, en Chacabuco 630. Peor todavía: ordenaron que el inmueble le fuera entregado a un conocido y desquiciado estafador que ni es el propietario ni pudo acreditar ningún derecho sobre el mismo”.


NOTA EN PAGINA 12:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-155235-2010-10-18.html

Precio del dólar acentúa dependencia económica de Chile

Precio del dólar acentúa dependencia económica de Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

·        Un dólar vale cada vez menos pesos. Es decir, el peso se fortalece, aumentan las inversiones financieras extranjeras y pierde la industria exportadora, principalmente frutícola, que no tiene cómo competir en esas condiciones. Las micro, pequeñas y medianas empresas cuya producción se destaca al mercado interno  sufren con mayor dramatismo una política monetaria que beneficia las importaciones, el sistema financiero y condena a la economía chilena a los vaivenes de la demanda externa de cobre.
 
 
Por Andrés Figueroa Cornejo
 
El fortalecimiento del peso en relación al debilitamiento mundial del dólar –todavía divisa principal a escala internacional- comporta un conjunto de efectos económicos en Chile que, por un lado, benefician al sector financiero y comercial importador (áreas eminentemente especulativas) y, por otro, dañan las exportaciones, esencialmente frutícolas y provenientes de la agroindustria, tanto como a las micro, pequeñas y medianas empresas que producen para el mercado interno y que son donde trabaja más de un 70 % de la población. Los agroexportadores solicitaron al Banco Central que intervenga el mercado. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, descartó ese tipo de medidas.
El Banco Central es un organismo autónomo de los gobiernos turno (con el objetivo de cautelar las políticas centrales de los organismos tutelares como el FMI), con la finalidad de controlar la inflación,   estabilizar  la moneda y ocuparse del funcionamiento de los pagos internos y externos en Chile. Para ello tiene diversas atribuciones en materias monetarias, financieras, crediticias y de cambios internacionales.
 
CAUSAS Y EFECTOS
 
La apreciación del peso (en la actualidad está a alrededor de 480 por dólar, cuando en diciembre de 2008 se encontraba en los 660 pesos), según el economista y director del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), Hugo Fazio,  “No es un proceso exclusivo de Chile y se da  por razones internacionales. Una comercial, porque las materias primas están atravesando una bonanza debido a sus altos requerimientos y los países de América del Sur son exportadores de recursos primarios”.
 
En el caso de Chile, Fazio ilustra que “el cobre tiene un precio que es el mayor de todos estos años, incluso superior al sostenido   durante el “boom” de su precio en 2006 y 2008”. Lo anterior se ofrece   en un contexto donde el dólar ha perdido valor debido a la crisis por la que transita en la actualidad. Asimismo, el precio del metal rojo, en sus proyecciones, dependerá del curso de la economía de  los países que son demandantes de cobre, sobre todo de China, uno de los gigantes emergentes.
 
La otra explicación  de la reevaluación del peso “tiene que ver con el flujo de capitales financieros desde los países centrales a Suramérica, y se origina por el diferencial de la tasa de interés, que en los países desarrollados es igual a 0 o a 1, mientras que en América de Sur es más alto”, dice Fazio. Esto es, el capital financiero busca refugio en economías distintas a las que padecen con mayor dramatismo los azotes de la crisis, y por otro lado, le otorgan mayores rentas en el menos plazo posible. Al respecto, el director de CENDA informa que si bien, “en particular en Chile, no es tan alto el diferencial de las tasas de interés, paulatinamente va subiendo, generando expectativas afuera”, y añade que “La inversión de capitales extranjeros en el corto plazo, produce crecimiento económico, pero con la consecuencia de que se reevalúa la moneda local. En los casos de Brasil, Colombia y Perú, ellos tratan de amortiguar este hecho, adoptando políticas para limitar el ingreso de capitales financieros, a través de acciones arancelarias. Sin embargo, Chile en particular no ha tomado ninguna medida, salvo operar sobre las expectativas de los inversionistas, como cuando Piñera afirmó que había que coordinar algunos aspectos sobre política monetaria con el Banco Central. Pero es un efecto momentáneo”
 
En rigor, lo que ocurre es que Chile se ubica en una mala posición incluso en la Región, porque un peso muy fuerte,  “hace perder competitividad a los productos chilenos en el mercado internacional, mientras, por otro lado, se abaratan los productos extranjeros”, argumenta Hugo Fazio.
 
-¿Quiénes son los más dañados frente a esta situación cambiaria?
 
“Aquí hay sectores claramente afectados. Se trata de la industria exportadora más poderosa y organizada, y con mayor posicionamiento mediático y capacidad de presión sobre el gobierno y el Estado. Si en un momento el dólar está en 600 pesos y en otro en 470 pesos, los niveles de ingreso son muy diferentes. Pero hay otro sector, igualmente importante, pero que tiene menos audiencia y fuerza en la cosa pública. Se trata de las pequeñas y medianas empresas que compiten con los productos importados. Y ellos no pueden competir en el marco de una economía abierta donde los productos importados entran a Chile sin pagar prácticamente ningún arancel. Por eso todo el discurso oficial de políticas pro pymes no resultan efectivas. Las medidas son marginales. Si no pueden competir en el mercado exterior, ¿Cómo  contratar más gente y pagar mejores salarios? Yo creo que estamos en un punto límite. De este modo se deforma la estructura económica del país, volviendo a Chile cada vez más dependiente de los pocos recursos primarios que tenemos.”
 
 
Para el economista y académico, Claudio Lara, la apreciación del peso frente al dólar “se debe a que en Chile se emplea una política dirigida a acentuar el modelo exportador, donde el principal tema es el financiero. Esto se traduce en que la apreciación del peso estaría fortaleciendo al capital financiero y abaratando el  endeudamiento de los capitales que tienen deuda externa. Por otra parte, la apreciación del peso está afectando negativamente a sectores exportadores no asociados al cobre, y ello impacta, destruyendo empleo. Esto es clave. Otra cosa es que aumenta la inestabilidad de las empresas chilenas en el mercado internacional. Ello explica el alto nivel de rotación laboral con enormes y nefastas repercusiones para los trabajadores.”  
 

Mina San José: los resultados del capitalismo salvaje

Mina San José: los resultados del capitalismo salvaje

Por patricio Guzman

Ha culminado exitosamente el rescate de los 33 mineros sepultados bajo tierra en la mina San José. Ha habido celebraciones generalizadas en todo Chile, pero no hay que olvidar que esto no era un ‘reality show’, ni un programa más de farándula a los que nos tiene acostumbrada la televisión local. Se ha hecho un enorme show mediático que ha servido para dar rédito político al gobierno y al presidente Piñera, escondiendo muchas responsabilidades y causas de esta tragedia.
 
En primer lugar la falta de respeto por la vida y las condiciones laborales de los trabajadores, de empresarios cuya única meta es ganar dinero, sin invertir lo mínimo  necesario en seguridad, incluso después de haberse comprometido a ello.
 
Una legislación poco exigente, y falta de fiscalización, de las instituciones que se supone tienen el deber de hacerlo, pero no cuentan con personal ni presupuesto para cumplir su función.
 
La responsabilidad del Ministerio de Minería encabezado por Laurence Golborne, que ahora por haber aparecido al frente de las labores de rescate goza de su momento de gloria, pero que antes de la catástrofe frente a la solicitud de entrevista de dirigentes sindicales mineros, para dar cuenta de la inminencia de un accidente grave en la mina, se negó a recibirlos y el argumento que recibieron los trabajadores fue que “ellos (el ministerio) estaban para preocuparse de la creación de empleo no de la seguridad laboral”.
 
Y la corrupción de los funcionarios que otorgaron permisos de faenas que no eran aptas.
 
En Chile según cifras oficiales murieron a consecuencia de accidentes laborales, más de 150 trabajadores, solamente en el primer trimestre del año. Es urgente una legislación sobre seguridad laboral rigurosa, con control efectivo de los trabajadores y sus sindicatos. Necesitamos que se cumpla la fiscalización laboral, especialmente en faenas riesgosas, lo que como mínimo significa que los organismos que tienen la responsabilidad cuenten con la planta de funcionarios idóneos suficientes y presupuesto.
 
 Una de las cosas más impresionantes, fue la solidaridad, la entereza anímica, la capacidad de aguante físico y de organización de los trabajadores atrapados a 700 metros bajo el suelo. Demostró la tremenda capacidad práctica y de la clase obrera chilena. Tras 16 días, de permanecer sin contacto con el exterior, casi sin comida ni agua, con poca luz y a cerca de 30º grados de temperatura, lo primero que preguntaron los trabajadores fue si el resto de sus compañeros que estaban en la mina habían cuando ocurrió el derrumbe habían podido salir bien.
 
Demostrando su orgullo de clase trabajadora, uno de los 33 mineros rescatados Mario Sepúlveda declaró: “A los profesionales que hacen todo esto, publicidad, televisión, lo único que les pido yo en términos personales es que por favor no nos traten como artistas ni periodistas. Yo quiero que me sigan tratando como Mario Antonio Sepúlveda, trabajador, el minero".
 
En medio de la enorme alegría que nos embarga al saber que estos mineros han sido rescatados. No nos olvidamos de los cerca de 300 trabajadores que han perdido su puesto de trabajo en la mina, y que como los empresarios no habían pagado sus cotizaciones de indemnización y de previsión privatizadas en Chile, corren el riesgo de quedar en la indefensión.  Además está el caso dramático del trabajador Gino Cortés, que en un accidente anterior había perdido una pierna, y según declaró todavía no recibía ninguna indemnización.
 
Piñera declaró que el mundo ha visto que en Chile hacemos las cosas bien. Incluso dejando de lado el sufrimiento de esta catástrofe, y midiéndolo solamente en dinero, como le gusta hacerlo a los empresarios. Se calcula que el rescate ha costado entre 4.5 y 5 millones de dólares, ese costo se hubiera evitado, si se hubieran implementado las normas de seguridad mínimas exigidas por la ley actual. Es difícil decir así que se hacen las cosas bien.
33 hombres sepultados vivos

El 5 de agosto, en la mina San José, cerca de la ciudad chilena de Copiapó, a 800 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago, se produjo lo que para muchos era la crónica de un desastre esperado. El derrumbe de parte de los túneles del yacimiento dejó sepultados a 33 mineros que laboraban en ella. Mientras escribimos estas líneas una perforadora ha conseguido construir un túnel que ha llegado hasta los mineros, aunque aún debe ser ensanchado y asegurado en un terreno inestable para poder sacar a los hombres sepultados desde los 700 metros de profundidad donde se encuentran, lo que aún podría llevar mucho tiempo.

En cualquier caso los mineros sepultados bajo tierra en Chile, ya han superado todas las marcas en accidentes parecidos anteriores.

La minería en Chile es un sector que deja utilidades muy grandes a sus propietarios capitalistas y al estado. Se estima que la minería aporta el 47% de las exportaciones totales, y representa el 7% del PIB.

El accidente puso al descubierto la situación de inseguridad en la que trabajan los mineros en Chile. No existen leyes adecuadas para resguardar a los mineros, y cuando existen no se fiscaliza su cumplimiento. Esto es especialmente grave en las pequeñas y medianas empresas del sector, el estado no les ofrece protección ni vigila que se cumplan sus derechos. Así día a día, los trabajadores exponen sus vidas en los yacimientos para ganar el pan para sus familias. El primer semestre de 2010 se reportaron 31 trabajadores mineros fallecidos.

La cantidad de inspectores para asegurar la aplicación de leyes laborales y de seguridad en el trabajo es desproporcionadamente pequeña, cuando no sencillamente ridícula, para la cantidad de empresas que deben fiscalizar. Las multas además son pequeñas, y a menudo se da el caso de empresas que prefieren pagar la multa, sin cumplir las exigencias o recomendaciones del organismo fiscalizador. La Federación Minera de Chile exigió que “Las multas y sanciones deberían ser más drásticas, porque las empresas muchas veces prefieren pagar las multas, porque son irrisorias… Las suspensiones son muy escazas y son esporádicas porque después de un tiempo vuelven a reabrir, y con conocimiento de las autoridades.”

Los trabajadores del Servicio Nacional de Geología y Minería, han denunciado que año tras año han visto su presupuesto reducido, lo que en la práctica implica que no pueden cumplir la función de fiscalizar en terreno minas de difícil acceso y a veces a miles de metros de altura. El presidente de la Asociación de Funcionarios señaló que hay tres fiscalizadores de seguridad para 844 faenas en la zona. De hecho en todo el país, para 4.500, pequeñas y medianas, explotaciones mineras, hay solo 16 fiscalizadores.

Aún así, en la lógica desreguladora y de menor injerencia del estado que anima el gobierno de Sebastián Piñera, en su programa proponía transformar al principal organismo con funciones fiscalizadoras, la Dirección del Trabajo, en un organismo puramente mediador, y de consejería.

El drama de los 34 mineros enterrados ha sacado a la luz múltiples injusticias e inequidades que cometen habitualmente los empresarios en Chile, más allá de las responsabilidades francamente criminales. Los mineros se encontraron sin seguro de accidentes, ni de salud, debido a que la empresa no pagaba a las instituciones correspondientes el dinero destinado a asegurar casos de accidentes, de enfermedades, ni tampoco las cuotas correspondientes al fondo de pensiones, dinero que, sin embargo, descontaba a los trabajadores de sus salarios.

Los mineros, y las familias que de ellos dependen, no saben si cobrarán sus próximos salarios. La empresa propietaria de la mina, ha declarado que no cuenta con dinero para continuar pagándoles, y además que ellos no tienen como hacerse cargo de los millonarios costos de las labores de rescate, por lo que esperan que el estado se haga cargo.

Afortunadamente, la gran conmoción pública causada por el caso de los 34 mineros, les permitió que hasta ahora todas las instituciones de seguridad social, en Chile en su mayoría privadas, no hayan eludido la responsabilidad, y hasta ahora el gobierno se ha hecho cargo de las labores de rescate, con un costo millonario.

A pesar de sus condiciones desesperadas, de no contar con un refugio adecuado, con poca comida y agua, los mineros se organizaron con mucho profesionalismo y solidaridad desde el primer momento. Aprovecharon los conocimientos de los muchos años de oficio de la mayoría de ellos, así como la formación superior de varios, para mejorar en lo posible los recursos de un refugio que no contaba con las condiciones adecuadas para un derrumbe de esa envergadura. Mantuvieron la disciplina de grupo, aprovecharon las baterías de los vehículos y maquinaria que quedó abajo en la mina para contar con energía para iluminarse.

Racionaron la poca comida que había hasta el límite, comiendo una cucharada de pescado en lata cada 48 horas, por ejemplo. Bebieron el agua que tenían con igual cuidado, incluso acopiaron el agua que encontraron en los vehículos. Hasta diseñaron en trozos de papel un juego de dominó para entretenerse en las horas de tedio. Organizaron servicios religiosos diarios y en general una rutina de actividades para mantenerse ocupados. Siempre en la confianza que sus compañeros estarían buscándolos. Ello les permitió resistir la larga espera hasta que llegaron a ellos desde el exterior con una de las sondas, con las que se intentaba localizarlos y comprobar si estaban con vida y donde.

Sus familiares en la superficie presionaron todo lo que pudieron para impedir que se abandonaran las tareas de búsqueda y rescate, incluso cuando el gobierno comenzó a preparar a la opinión pública para aceptar el desenlace fatal. El ministro de minería declaró en un momento que las posibilidades de rescatar a los mineros eran muy pequeñas, de solo el 2%, después que una cuadrilla de mineros rescatistas casi pierde la vida al interior de la mina, debido a un nuevo derrumbe. Los mineros rescatistas salvaron sus vidas pero salieron frustrados y llorando comunicaron a las familias de los atrapados su fracaso. Aún así, en una muestra tremenda de solidaridad de clase y humana, al ver que no avanzaban las labores y que el gobierno comenzaba a vacilar sobre la conveniencia de seguir adelante con el esfuerzo de rescate. Varios mineros se ofrecieron voluntarios para continuar trabajando dentro de la mina para sacar a sus compañeros atrapados, asumiendo ellos toda la responsabilidad por el peligro que correrían.

Una mina que no debería haber estado funcionando

San José había sido cerrado previamente por orden de la autoridad del Servicio Nacional Geológico Minero (SERNAGEOMIN), es una mina en explotación por casi doscientos años, llena de galerías antiguas y con roca inestable. El 2003, el secretario del sindicato de la Compañía minera San Esteban, propietaria del yacimiento, había presentado a la justicia un recurso de protección para detener la explotación. Recurso judicial que nunca prosperó.

El año 2004 el desprendimiento de una roca provocó la defunción del obrero Javier Castillo. Fue después de esta muerte que se decretó la clausura temporal de la mina. En una mina vecina, propiedad de la misma compañía, murió el trabajador Pedro Gonzales en 2003, y Fernando Contreras en 2005.

No obstante, los propietarios garantizaron la seguridad y obtuvieron la reapertura, pero otro minero murió en 2007 y se decretó el cierre definitivo.

Sin embargo, a fines de mayo de 2008, la explotación obtuvo los permisos de SERNAGEOMIN y volvió a abrir. Supuestamente se habían llevado a cabo en su interior proyectos de ventilación, eléctricos y un estudio geomecanico, con sistemas de fortificación y monitoreo geotérmico. Además se suponía que la mina contaba con una ruta de evacuación de emergencia a través de un ducto de ventilación con escaleras.

A principios de 2010 falleció Manuel Villagran en otro accidente en la mina. Un mes antes del derrumbe que dejó a los 33 mineros sepultados, Gino Cortés sufrió la amputación de una pierna por la explosión de una muralla en la mina. La mina era reconocidamente de alto peligro.

Ahora sabemos además que para aumentar las ganancias los propietarios tomaron decisiones francamente criminales. Así en una mina con roca inestable, redujeron el número de vigas de apuntalamiento, aumentando los metros entre ellas. Incluso llegaron a ordenar su desmantelamiento cuando obstaculizaban el trabajo de maquinaria en las vetas de mineral. Cuando se produjo el derrumbe, lo primero que intentaron los mineros fue ascender por la escalera del ducto de ventilación, que supuestamente era la salida de emergencia con la que contaba la mina. Pero descubrieron que la escala solo existía en una parte del trayecto y debieron abortar el intento de salida. Más tarde todo el ducto colapsó y ya no hubo posibilidad de usarlo. Sin embargo, si la empresa minera hubiera contado con la salida de emergencia, los mineros hubieran salido todos a salvo en las primeras horas.

Pero ¿por qué trabajaban en esa mina tan peligrosa, mineros con tanta experiencia?

Lo que explica que los mineros se encontraran laborando en condiciones tan peligrosas, tremiendo ellos que pasara algo grave, y con las señales que enviaba la mina con sus bramidos y accidentes anteriores, es la situación de tremendo desempleo, que obliga a los trabajadores a aceptar trabajos de alto riesgo.

Cuando salgan de su largo encierro los trabajadores sepultados se encontraran sin trabajo, en una zona en que hay alto desempleo. Como resultado, del desastre en la mina San José, 300 mineros han quedado sin trabajo. Además, ante la emergencia SERNAGEOMIN, ha debido cerrar algunas faenas en iguales condiciones de peligro.

Ministerio de Minería: “No estamos para preocuparnos de la seguridad laboral si no del empleo”

El sindicato de la mina, trató que se obligara a los empresarios a tomar medidas de seguridad apropiadas, recurrieron incluso a los tribunales, sin éxito. La Confederación Minera a la que estaban afiliados, intentó incluso una entrevista con el ministro de minería. Este no los recibió, y el funcionario con el que pudieron hablar les dijo que el ministerio no estaba para preocuparse de seguridad laboral, sino para garantizar el empleo (léase las ganancias de los capitalistas)

El Show mediático de Piñera

Hace cerca de 70 días un grupo de luchadores mapuche presos en distintas cárceles del país comenzó una huelga de hambre, exigiendo que no se les aplicara la ley anti terrorista de la época de Pinochet, ni el doble juicio por tribunales militares y civiles. Casi por 50 días los medios de comunicación de masas, y el gobierno, ignoraron la huelga de hambre. Solamente a través de redes de comunicación alternativas, mayoritariamente por internet, la noticia se abrió camino. El caso dramático de los mineros, les sirvió inicialmente para desviar la atención de la gente en todo el país de este y otros problemas, por eso afortunadamente para los mineros, al contrario de lo que suele ocurrir con situaciones que perjudican la imagen de los empresarios, el caso de los 34 mineros sepultados al interior de la mina San José, recibió desde el comienzo amplia cobertura.

Cuando en la mañana del 22 de agosto, después de muchos intentos infructuosos, los trabajadores de la sonda comenzaron a oír golpeteos a 700 metros de profundidad desde el fondo de la mina, y luego al extraer el martillo percutor encontraron adherido un papel con la leyenda en rojo: “Estamos bien en el refugio los 33”, por primera vez tras 17 días de incertidumbre, supieron a ciencia cierta que sus colegas estaban con vida. Sin embargo, recibieron la instrucción de no contar nada a los familiares ni a la prensa, para reservar el momento mediático al presidente Piñera. Arriesgando sus puestos de trabajo, los operadores le contaron a los familiares que estaban desesperados esperando noticias, y la noticia se filtró a la prensa, varias horas antes del anuncio de Piñera, restándole algo de fuerza a su show mediático.

Los resultados del capitalismo salvaje

El yacimiento San José, a pesar de los múltiples avisos previos que dio la mina, incumplía reglamentos de seguridad, carecía de salida alternativa a la principal, y poseía un solo refugio con capacidad para solo 20 personas, más apto como refugio de incendio que de derrumbes.

El desastre en la mina San José es una muestra de lo que puede pasar cuando con un capitalismo salvaje y desregulado en la práctica, las empresas pueden privilegiar las ganancias sobre cualquier otra consideración, incluso el riesgo de la vida de los trabajadores. Ha dejado al descubierto la responsabilidad del estado que prioriza a las empresas, y al crecimiento económico, sobre las vidas de los mineros.

 

 

Chile: Piñera privatiza empresa estatal del cobre Cimm T & S

Chile: Piñera privatiza empresa estatal del cobre Cimm T & S

Por Andrés Figueroa Cornejo

Tal como lo afirmara El Mercurio –paladín y visionario matutino de los intereses de los grandes capitales y de la derecha más dura- en el editorial del 17 de abril de 2010, en el sentido de que “…mantener en el futuro bajo el alero estatal a (empresas)…como Cimm T & S…no parece ya tener justificación suficiente, por lo que convendría abrir un debate amplio sobre la conveniencia de enajenarlas”, finalmente, 6 meses después, se oficializó la privatización de otra propiedad del Estado asociada al cobre. 
 
 
 
El Presidente de la Corporación, Felipe Montt, fue el encargado de noticiar a  los trabajadores del Centro de Investigación Minero Metalúrgico –Tecnología y Servicios, de la decisión del gobierno de privatizar la empresa de administración estatal. Se trata de un nuevo mordisco impune a la propiedad cuprífera de todos los chilenos.  La voluntad política del Ejecutivo de echar mano a propiedad fiscal asociada al cobre, como el caso de la Empresa Eléctrica del Norte Grande S.A. (Edelnor), habla con claridad desconcertante de una estrategia que atenta programadamente contra la soberanía nacional.
 
EL ORIGEN
 
La nave nodriza de Cimm T & S es Cimm, un centro de investigación cuprífero que nació a finales del gobierno de Frei Montalva. Su creación fue iniciativa del entonces, ministro Sergio Molina, en el contexto de la “Chilenización” del  metal rojo (51 % propiedad estatal, 1969).
Cimm surgió como una corporación de derecho privado con fuerte respaldo estatal, con el objetivo de realizar  investigación tecnológica al servicio de la explotación cuprífera del país. Durante el gobierno de la Unidad Popular  cobró mayor fortaleza ante la nacionalización del cobre.
El consejo de la empresa hasta la resolución de enajenarla, está conformado por personas ligadas al gobierno central, más el Instituto Chileno Minero.
 
 
EL NACIMIENTO DEL CIMM T & S
 
 
Cimm T & S se transformó en una Sociedad Anónima  en 1997, y el presidente del directorio fue Ernesto Tironi (hermano de Eugenio).
El Presidente de la Fenatracimm, Ramón López, explica que “ya entonces el objetivo de Tironi era vender la empresa. Pero mucha gente que se formó en el Cimm histórico, pasó a Cimm T & S. Se trata de una  columna de técnicos y profesionales  con gran sentido de identidad y equipo. Esa columna, junto a los trabajadores y al gerente general, Leopoldo Contreras, se resistieron a la venta.”
De este modo, se vive un nuevo impulso de la empresa. Llega a haber 2.400 trabajadores. Es la época dorada de Cimm T & S. Se realizan servicios a las mineras Escondida, Collahuasi, Codelco, Andina, Pelambres, El Teniente, y otras. Bajo esa administración se alcanzaron utilidades de 2.500 millones de pesos.
 
 
ÚNICO OBJETIVO: VENDER LA PRENDA
 
 
Hasta ahora, los trabajadores habían logrado detener la privatización de la corporación, mientras las amenazas de su venta son hoy un hecho. Ramón López, presidente de los trabajadores de la corporación está en pie de lucha.
 
-¿Qué pasará cuando se materialice la venta de Cimm T & S?
 
“Se perderá organización de trabajadores, empleo, industria nacional. Chile se volverá menos soberano y más dependiente del capital extranjero y los privados. Se perderá país.”
 
Pero los trabajadores no duermen. Y están convencidos de dar la lucha por defender, tanto los servicios nacionales dispuestos para la explotación del principal recurso natural de Chile, como sus fuentes de trabajo. Esto apenas comienza.
 

Chile: Los 33 mineros sepultados han sido rescatados vivos y salvos

Por Patricio Guzmán        
Socialismo Revolucionario, CIT en Chile

 

Canción del minero
(Víctor Jara)
Voy
Vengo
Subo
Bajo
Todo para qué
Nada para mí

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy

Abro
Saco
Sudo
Sangro
Todo pa’l patrón
Nada pa’l dolor

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy

Mira
Oye
Piensa
Grita
Nada es lo peor
Todo es lo mejor

Minero soy
A la mina voy
A la muerte voy
Minero soy
Humano soy
Para Escuchar la Canción: 
http://www.youtube.com/watch?v=vCTDCt2N6Fg
 
Post Scriptum
Ha culminado exitosamente el rescate de los 33 mineros sepultados bajo tierra en la mina San José. Ha habido celebraciones generalizadas en todo Chile, pero no hay que olvidar que esto no era un ‘reality show’, ni un programa más de farándula a los que nos tiene acostumbrada la televisión local. Se ha hecho un enorme show mediático que ha servido para dar rédito político al gobierno y al presidente Piñera, escondiendo muchas responsabilidades y causas de esta tragedia.
 
En primer lugar la falta de respeto por la vida y las condiciones laborales de los trabajadores, de empresarios cuya única meta es ganar dinero, sin invertir lo mínimo  necesario en seguridad, incluso después de haberse comprometido a ello.
 
Una legislación poco exigente, y falta de fiscalización, de las instituciones que se supone tienen el deber de hacerlo, pero no cuentan con personal ni presupuesto para cumplir su función.
 
La responsabilidad del Ministerio de Minería encabezado por Laurence Golborne, que ahora por haber aparecido al frente de las labores de rescate goza de su momento de gloria, pero que antes de la catástrofe frente a la solicitud de entrevista de dirigentes sindicales mineros, para dar cuenta de la inminencia de un accidente grave en la mina, se negó a recibirlos y el argumento que recibieron los trabajadores fue que “ellos (el ministerio) estaban para preocuparse de la creación de empleo no de la seguridad laboral”.
 
Y la corrupción de los funcionarios que otorgaron permisos de faenas que no eran aptas.
 
En Chile según cifras oficiales murieron a consecuencia de accidentes laborales, más de 150 trabajadores, solamente en el primer trimestre del año. Es urgente una legislación sobre seguridad laboral rigurosa, con control efectivo de los trabajadores y sus sindicatos. Necesitamos que se cumpla la fiscalización laboral, especialmente en faenas riesgosas, lo que como mínimo significa que los organismos que tienen la responsabilidad cuenten con la planta de funcionarios idóneos suficientes y presupuesto.
 
 
Una de las cosas más impresionantes, fue la solidaridad, la entereza anímica, la capacidad de aguante físico y de organización de los trabajadores atrapados a 700 metros bajo el suelo. Demostró la tremenda capacidad práctica y de la clase obrera chilena. Tras 16 días, de permanecer sin contacto con el exterior, casi sin comida ni agua, con poca luz y a cerca de 30º grados de temperatura, lo primero que preguntaron los trabajadores fue si el resto de sus compañeros que estaban en la mina habían cuando ocurrió el derrumbe habían podido salir bien.
 
Demostrando su orgullo de clase trabajadora, uno de los 33 mineros rescatados Mario Sepúlveda declaró: “A los profesionales que hacen todo esto, publicidad, televisión, lo único que les pido yo en términos personales es que por favor no nos traten como artistas ni periodistas. Yo quiero que me sigan tratando como Mario Antonio Sepúlveda, trabajador, el minero".
 
En medio de la enorme alegría que nos embarga al saber que estos mineros han sido rescatados. No nos olvidamos de los cerca de 300 trabajadores que han perdido su puesto de trabajo en la mina, y que como los empresarios no habían pagado sus cotizaciones de indemnización y de previsión privatizadas en Chile, corren el riesgo de quedar en la indefensión.  Además está el caso dramático del trabajador Gino Cortés, que en un accidente anterior había perdido una pierna, y según declaró todavía no recibía ninguna indemnización.
 
Piñera declaró que el mundo ha visto que en Chile hacemos las cosas bien. Incluso dejando de lado el sufrimiento de esta catástrofe, y midiéndolo solamente en dinero, como le gusta hacerlo a los empresarios. Se calcula que el rescate ha costado entre 4.5 y 5 millones de dólares, ese costo se hubiera evitado, si se hubieran implementado las normas de seguridad mínimas exigidas por la ley actual. Es difícil decir así que se hacen las cosas bien.
33 hombres sepultados vivos
El 5 de agosto, en la mina San José, cerca de la ciudad chilena de Copiapó, a 800 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago, se produjo lo que para muchos era la crónica de un desastre esperado. El derrumbe de parte de los túneles del yacimiento dejó sepultados a 33 mineros que laboraban en ella. Mientras escribimos estas líneas una perforadora ha conseguido construir un túnel que ha llegado hasta los mineros, aunque aún debe ser ensanchado y asegurado en un terreno inestable para poder sacar a los hombres sepultados desde los 700 metros de profundidad donde se encuentran, lo que aún podría llevar mucho tiempo.
En cualquier caso los mineros sepultados bajo tierra en Chile, ya han superado todas las marcas en accidentes parecidos anteriores.

La minería en Chile es un sector que deja utilidades muy grandes a sus propietarios capitalistas y al estado. Se estima que la minería aporta el 47% de las exportaciones totales, y representa el 7% del PIB.
El accidente puso al descubierto la situación de inseguridad en la que trabajan los mineros en Chile. No existen leyes adecuadas para resguardar a los mineros, y cuando existen no se fiscaliza su cumplimiento. Esto es especialmente grave en las pequeñas y medianas empresas del sector, el estado no les ofrece protección ni vigila que se cumplan sus derechos. Así día a día, los trabajadores exponen sus vidas en los yacimientos para ganar el pan para sus familias. El primer semestre de 2010 se reportaron 31 trabajadores mineros fallecidos.
La cantidad de inspectores para asegurar la aplicación de leyes laborales y de seguridad en el trabajo es desproporcionadamente pequeña, cuando no sencillamente ridícula, para la cantidad de empresas que deben fiscalizar. Las multas además son pequeñas, y a menudo se da el caso de empresas que prefieren pagar la multa, sin cumplir las exigencias o recomendaciones del organismo fiscalizador. La Federación Minera de Chile exigió que “Las multas y sanciones deberían ser más drásticas, porque las empresas muchas veces prefieren pagar las multas, porque son irrisorias… Las suspensiones son muy escazas y son esporádicas porque después de un tiempo vuelven a reabrir, y con conocimiento de las autoridades.”
Los trabajadores del Servicio Nacional de Geología y Minería, han denunciado que año tras año han visto su presupuesto reducido, lo que en la práctica implica que no pueden cumplir la función de fiscalizar en terreno minas de difícil acceso y a veces a miles de metros de altura. El presidente de la Asociación de Funcionarios señaló que hay tres fiscalizadores de seguridad para 844 faenas en la zona. De hecho en todo el país, para 4.500, pequeñas y medianas, explotaciones mineras, hay solo 16 fiscalizadores.
Aún así, en la lógica desreguladora y de menor injerencia del estado que anima el gobierno de Sebastián Piñera, en su programa proponía transformar al principal organismo con funciones fiscalizadoras, la Dirección del Trabajo, en un organismo puramente mediador, y de consejería.


El drama de los 34 mineros enterrados ha sacado a la luz múltiples injusticias e inequidades que cometen habitualmente los empresarios en Chile, más allá de las responsabilidades francamente criminales. Los mineros se encontraron sin seguro de accidentes, ni de salud, debido a que la empresa no pagaba a las instituciones correspondientes el dinero destinado a asegurar casos de accidentes, de enfermedades, ni tampoco las cuotas correspondientes al fondo de pensiones, dinero que, sin embargo, descontaba a los trabajadores de sus salarios.

Los mineros, y las familias que de ellos dependen, no saben si cobrarán sus próximos salarios. La empresa propietaria de la mina, ha declarado que no cuenta con dinero para continuar pagándoles, y además que ellos no tienen como hacerse cargo de los millonarios costos de las labores de rescate, por lo que esperan que el estado se haga cargo.

Afortunadamente, la gran conmoción pública causada por el caso de los 34 mineros, les permitió que hasta ahora todas las instituciones de seguridad social, en Chile en su mayoría privadas, no hayan eludido la responsabilidad, y hasta ahora el gobierno se ha hecho cargo de las labores de rescate, con un costo millonario.
 pesar de sus condiciones desesperadas, de no contar con un refugio adecuado, con poca comida y agua, los mineros se organizaron con mucho profesionalismo y solidaridad desde el primer momento. Aprovecharon los conocimientos de los muchos años de oficio de la mayoría de ellos, así como la formación superior de varios, para mejorar en lo posible los recursos de un refugio que no contaba con las condiciones adecuadas para un derrumbe de esa envergadura. Mantuvieron la disciplina de grupo, aprovecharon las baterías de los vehículos y maquinaria que quedó abajo en la mina para contar con energía para iluminarse. Racionaron la poca comida que había hasta el límite, comiendo una cucharada de pescado en lata cada 48 horas, por ejemplo. Bebieron el agua que tenían con igual cuidado, incluso acopiaron el agua que encontraron en los vehículos. Hasta diseñaron en trozos de papel un juego de dominó para entretenerse en las horas de tedio. Organizaron servicios religiosos diarios y en general una rutina de actividades para mantenerse ocupados. Siempre en la confianza que sus compañeros estarían buscándolos. Ello les permitió resistir la larga espera hasta que llegaron a ellos desde el exterior con una de las sondas, con las que se intentaba localizarlos y comprobar si estaban con vida y donde.

Sus familiares en la superficie presionaron todo lo que pudieron para impedir que se abandonaran las tareas de búsqueda y rescate, incluso cuando el gobierno comenzó a preparar a la opinión pública para aceptar el desenlace fatal. El ministro de minería declaró en un momento que las posibilidades de rescatar a los mineros eran muy pequeñas, de solo el 2%, después que una cuadrilla de mineros rescatistas casi pierde la vida al interior de la mina, debido a un nuevo derrumbe. Los mineros rescatistas salvaron sus vidas pero salieron frustrados y llorando comunicaron a las familias de los atrapados su fracaso. Aún así, en una muestra tremenda de solidaridad de clase y humana, al ver que no avanzaban las labores y que el gobierno comenzaba a vacilar sobre la conveniencia de seguir adelante con el esfuerzo de rescate. Varios mineros se ofrecieron voluntarios para continuar trabajando dentro de la mina para sacar a sus compañeros atrapados, asumiendo ellos toda la responsabilidad por el peligro que correrían.

Una mina que no debería haber estado funcionando.
San José había sido cerrado previamente por orden de la autoridad del Servicio Nacional Geológico Minero (SERNAGEOMIN), es una mina en explotación por casi doscientos años, llena de galerías antiguas y con roca inestable. El 2003, el secretario del sindicato de la Compañía minera San Esteban, propietaria del yacimiento, había presentado a la justicia un recurso de protección para detener la explotación. Recurso judicial que nunca prosperó.
El año 2004 el desprendimiento de una roca provocó la defunción del obrero Javier Castillo. Fue después de esta muerte que se decretó la clausura temporal de la mina. En una mina vecina, propiedad de la misma compañía, murió el trabajador Pedro Gonzales en 2003, y Fernando Contreras en 2005.
No obstante, los propietarios garantizaron la seguridad y obtuvieron la reapertura, pero otro minero murió en 2007 y se decretó el cierre definitivo.

Sin embargo, a fines de mayo de 2008, la explotación obtuvo los permisos de SERNAGEOMIN y volvió a abrir. Supuestamente se habían llevado a cabo en su interior proyectos de ventilación, eléctricos y un estudio geomecanico, con sistemas de fortificación y monitoreo geotérmico. Además se suponía que la mina contaba con una ruta de evacuación de emergencia a través de un ducto de ventilación con escaleras.

A principios de 2010 falleció Manuel Villagran en otro accidente en la mina. Un mes antes del derrumbe que dejó a los 33 mineros sepultados, Gino Cortés sufrió la amputación de una pierna por la explosión de una muralla en la mina. La mina era reconocidamente de alto peligro.

Ahora sabemos además que para aumentar las ganancias los propietarios tomaron decisiones francamente criminales. Así en una mina con roca inestable, redujeron el número de vigas de apuntalamiento, aumentando los metros entre ellas. Incluso llegaron a ordenar su desmantelamiento cuando obstaculizaban el trabajo de maquinaria en las vetas de mineral. Cuando se produjo el derrumbe, lo primero que intentaron los mineros fue ascender por la escalera del ducto de ventilación, que supuestamente era la salida de emergencia con la que contaba la mina. Pero descubrieron que la escala solo existía en una parte del trayecto y debieron abortar el intento de salida. Más tarde todo el ducto colapsó y ya no hubo posibilidad de usarlo. Sin embargo, si la empresa minera hubiera contado con la salida de emergencia, los mineros hubieran salido todos a salvo en las primeras horas.
Pero, ¿Por qué trabajaban en esa mina tan peligrosa, mineros con tanta experiencia?

Lo que explica que los mineros se encontraran laborando en condiciones tan peligrosas, tremiendo ellos que pasara algo grave, y con las señales que enviaba la mina con sus bramidos y accidentes anteriores, es la situación de tremendo desempleo, que obliga a los trabajadores a aceptar trabajos de alto riesgo.

Cuando salgan de su largo encierro los trabajadores sepultados se encontraran sin trabajo, en una zona en que hay alto desempleo. Como resultado, del desastre en la mina San José, 300 mineros han quedado sin trabajo. Además, ante la emergencia SERNAGEOMIN, ha debido cerrar algunas faenas en iguales condiciones de peligro.

Ministerio de Minería: “No estamos para preocuparnos de la seguridad laboral si no del empleo”.

El sindicato de la mina, trató que se obligara a los empresarios a tomar medidas de seguridad apropiadas, recurrieron incluso a los tribunales, sin éxito. La Confederación Minera a la que estaban afiliados, intentó incluso una entrevista con el ministro de minería. Este no los recibió, y el funcionario con el que pudieron hablar les dijo que el ministerio no estaba para preocuparse de seguridad laboral, sino para garantizar el empleo (léase las ganancias de los capitalistas)

El Show mediático de Piñera.
Hace cerca de 70 días un grupo de luchadores mapuche presos en distintas cárceles del país comenzó una huelga de hambre, exigiendo que no se les aplicara la ley anti terrorista de la época de Pinochet, ni el doble juicio por tribunales militares y civiles. Casi por 50 días los medios de comunicación de masas, y el gobierno, ignoraron la huelga de hambre. Solamente a través de redes de comunicación alternativas, mayoritariamente por internet, la noticia se abrió camino. El caso dramático de los mineros, les sirvió inicialmente para desviar la atención de la gente en todo el país de este y otros problemas, por eso afortunadamente para los mineros, al contrario de lo que suele ocurrir con situaciones que perjudican la imagen de los empresarios, el caso de los 34 mineros sepultados al interior de la mina San José, recibió desde el comienzo amplia cobertura.

Cuando en la mañana del 22 de agosto, después de muchos intentos infructuosos, los trabajadores de la sonda comenzaron a oír golpeteos a 700 metros de profundidad desde el fondo de la mina, y luego al extraer el martillo percutor encontraron adherido un papel con la leyenda en rojo: “Estamos bien en el refugio los 33”, por primera vez tras 17 días de incertidumbre, supieron a ciencia cierta que sus colegas estaban con vida. Sin embargo, recibieron la instrucción de no contar nada a los familiares ni a la prensa, para reservar el momento mediático al presidente Piñera. Arriesgando sus puestos de trabajo, los operadores le contaron a los familiares que estaban desesperados esperando noticias, y la noticia se filtró a la prensa, varias horas antes del anuncio de Piñera, restándole algo de fuerza a su show mediático.

Los resultados del capitalismo salvaje.
El yacimiento San José, a pesar de los múltiples avisos previos que dio la mina, incumplía reglamentos de seguridad, carecía de salida alternativa a la principal, y poseía un solo refugio con capacidad para solo 20 personas, más apto como refugio de incendio que de derrumbes.
El desastre en la mina San José es una muestra de lo que puede pasar cuando con un capitalismo salvaje y desregulado en la práctica, las empresas pueden privilegiar las ganancias sobre cualquier otra consideración, incluso el riesgo de la vida de los trabajadores. Ha dejado al descubierto la responsabilidad del estado que prioriza a las empresas, y al crecimiento económico, sobre las vidas de los mineros.